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jueves, 4 de agosto de 2022

#hemeroteca #homofobia #lgtbifobia #iglesiaanglicana | El arzobispo de Canterbury insiste en que el sexo gay es pecado

Heraldo / Justin Welby, con sus 'rarezas' //

El arzobispo de Canterbury insiste en que el sexo gay es pecado.

La asamblea de obispos anglicanos reaviva cada década disputas entre territorios del sur y del norte sobre cuestiones de género y sexo.
Iñigo Gurruchaga | Heraldo, 2022-08-04
https://www.heraldo.es/noticias/internacional/2022/08/04/arzobispo-canterbury-insiste-sexo-gay-pecado-1591719.html 

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, se reafirmó este miércoles en que el sexo gay es pecado para apaciguar a la asamblea de unos 650 obispos anglicanos, que se congrega estos días. El guía espiritual de la comunión ha optado por la doctrina tradicional, para evitar más disputas públicas entre las perspectivas opuestas sobre las relaciones sexuales, en las iglesias anglicanas de diferentes países.

La diplomacia de Welby le ha llevado a confirmar "la validez" de una resolución de la Conferencia de Lambeth en 1998 que, expresaba la "fe en el matrimonio entre un hombre y una mujer, unidos de por vida". Recomendaba como "correcta" la abstinencia para los no casados, y certificaba su "rechazo a la práctica homosexual como incompatible con las Escrituras".

La fe anglicana es la tercera por número de seguidores entre las iglesias cristianas, tras la católica romana y la ortodoxa griega. Su fuente es la Iglesia de Inglaterra, nacida de la evangelización de los habitantes anglosajones emprendida por San Agustín de Canterbury en el siglo VI. La negativa del Papa al divorcio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón selló su alejamiento de Roma en el siglo XVI.

Híbrida en rituales y doctrinas del antiguo catolicismo y de la influencia de la reforma protestante entre los británicos, la geografía del anglicanismo está ligada a la expansión colonial. En 1876, en un momento de auge del Imperio, se reunió la primera Conferencia de Lambeth. Quería coordinar a primados de las iglesias crecidas siguiendo el ejemplo de la encabezada por los monarcas británicos.

Se celebra cada diez años -con ese nombre porque la sede del arzobispo es el Palacio de Lambeth, al sur del Támesis, frente al Parlamento-, y esta vez han pasado catorce. Welby creyó que no era aconsejable reunirse en 2018 por el cariz de la división y después por la pandemia de coronavirus. No obstante, la citada conferencia no tiene poder legislativo para imponerse a las provincias del mundo.

Rarezas
Unidos por el Libro de la Oración Común del siglo XVI, cuya calidad es asociada a menudo con la fuerza de la literatura en inglés, los anglicanos divergen a menudo. Los de Hong Kong ordenaron sacerdote a una mujer en 1944. Medio siglo tardó la Iglesia de Inglaterra en seguir su senda. Los episcopalianos de Estados Unidos consagraron en 2003 a Gene Robinson como obispo de New Hampshire.

La Fraternidad de Iglesias Anglicanas del Sur Global se opone a compartir la comunión con obispos gays, como Robinson, y con quienes les apoyan. Representa, en África y Asia, al 75% de los anglicanos. Sus primados aceptan el compromiso de de 1998 -"servir pastoralmente y con sensibilidad a todos, sin tener en cuenta la orientación sexual"- pero no quieren homosexuales en su Iglesia.

La diplomacia del sexo ha dejado la Iglesia de Inglaterra, que acepta el matrimonio heterosexual de sus sacerdotes, en posiciones raras. En 2005 permitió que sacerdotes gays establecieran uniones civiles, pero debían permanecer célibes. Welby, que espera culminar la presidencia de la conferencia de Lambeth sin que haya nuevas quiebras, ha invitado a cuatro obispos y obispas de Estados Unidos que son gays, pero no a sus cónyuges.

El arzobispo James Wong, primado del Océano Índico, ha asegurado que los miembros de la Alianza del Sur Global harán oír su voz con claridad. En su carta a los congregados, Welby ya advertía de que "no podemos reconciliar tales divisiones nosotros solos". "Rezo para que giremos nuestra mirada hacia Jesucristo, que tiene el poder de reconciliarnos con Dios y a unos con otros", afirmó.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

#hemeroteca #inmatriculacion #politica | El Gobierno pleitea para no hacer públicas las inmatriculaciones de la Iglesia

Imagen: El País / Mezquita de Córdoba
El Gobierno pleitea para no hacer públicas las inmatriculaciones de la Iglesia.
El Ministerio de Justicia lleva a los tribunales la resolución del Consejo de Transparencia que le insta a divulgar el listado de inmuebles inscritos a nombre de la institución católica.
Elena G. Sevillano | El País, 2019-11-27
https://elpais.com/sociedad/2019/11/26/actualidad/1574797869_016593.html

El Consejo de Transparencia dictaminó en septiembre que el Gobierno debía hacer público el listado de más de 30.000 inmuebles que la Iglesia española ha inmatriculado desde 1998. Una relación de catedrales, ermitas, casas parroquiales, casas de maestro, fuentes o plazas que está elaborada y en poder del Ministerio de Justicia desde hace casi dos años. Pero Justicia desoyó a este organismo y en lugar de entregar el listado a El País, que lo solicitó en virtud de la Ley de Transparencia, ha decidido acudir a los tribunales para seguir manteniendo ocultas esas propiedades. Justicia ha presentado un recurso contencioso administrativo contra la resolución de Transparencia, que ya ha sido admitido a trámite.

La lista de inmatriculaciones —inmatricular es registrar un bien por primera vez, en jerga administrativa— fue elaborada en cumplimiento de una proposición no de ley del Congreso de los Diputados que presentó el PSOE estando en la oposición en abril de 2017 y que se aprobó con los votos en contra del PP y Ciudadanos. Aquel texto instaba al Gobierno, entonces presidido por Mariano Rajoy, a preparar una relación de todos los bienes inmatriculados desde 1998, fecha en la que el Ejecutivo de José María Aznar reformó la ley hipotecaria.

Las inmatriculaciones son muy polémicas porque hasta hace cuatro años la Iglesia podía inscribir inmuebles sin tener que demostrar su propiedad. Esto se lo permitía primero un reglamento franquista de 1947 —que excluía la posibilidad de inmatricular centros de culto— y posteriormente la reforma de la ley hipotecaria que eliminó esa excepción. La publicación del listado abriría la puerta a que los afectados por inmatriculaciones irregulares, especialmente los Ayuntamientos, recurran la titularidad de los inmuebles. El propio Gobierno anunció en verano de 2018 que, tras la publicación, iniciaría un proceso de impugnación de los “bienes de dominio público” incorrectamente inscritos a nombre de la Iglesia. De momento, nada de eso ha sucedido porque el documento sigue en un cajón del ministerio desde febrero de 2018.

Esta fecha corresponde con el día en que el Colegio de Registradores remitió al Ejecutivo el documento completo, según afirma el Consejo de Transparencia en la resolución con la que daba la razón a este diario: el listado “existe”, no es una versión provisional y “es información pública”.

La Abogacía del Estado representará en el tribunal al ministerio, por lo que el Consejo de Transparencia, que es la parte demandada, tendrá que pagar a abogados privados para defenderse pese a formar parte de la Administración General del Estado. El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) es un organismo público que vela por el cumplimiento de la ley de transparencia. Es en teoría independiente pero depende orgánicamente de un ministerio, el de Política Territorial y Función Pública.

Por tanto, en este caso, y en otros 150 contenciosos de ministerios o de empresas públicas desde que se creó este organismo, se da la paradoja de que la Administración pleitea contra sí misma. Justicia solicita en su recurso, al que tuvo acceso El País, que el juzgado suspenda la resolución de Transparencia mientras se juzgue el fondo del asunto.

El Ministerio de Justicia rehusó comentar qué va a alegar y afirmó que con este recurso no desoye a Transparencia sino que “ejerce su derecho a recurrir a los tribunales las decisiones administrativas de ese órgano con las que no esté de acuerdo”. En las alegaciones que presentó ante Transparencia se acogió a una disposición de la ley según la cual no es obligatorio publicar información en curso de elaboración y añadió que cuando la tenga lista se la entregará al Congreso que fue quien encargó que se elaborara.

Juan José Picó, uno de los portavoces de la coordinadora Recuperando, que agrupa a asociaciones que luchan por el patrimonio público, se muestra muy sorprendido al enterarse de la decisión de Justicia. “Es una muestra más de la poca voluntad que existe en el Gobierno de que este tema tenga una traducción democrática. Me asalta la duda de si puede formar parte de algún pacto con la parte implicada, la Iglesia católica. Nosotros seguiremos con nuestra reivindicación y movilización ciudadana y confiamos en que el próximo Gobierno, si sale adelante la coalición, haga firmes sus compromisos electorales, ya que tanto el PSOE como Unidas Podemos llevaban las inmatriculaciones en sus programas”, asegura. La Conferencia Episcopal declinó opinar al desconocer la noticia.

sábado, 24 de agosto de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia | “Gay panic”, la estrategia legal de EEUU que excusa el asesinato de personas LGTBIQ+

Imagen: Google Imágenes
“Gay panic”, la estrategia legal de EEUU que excusa el asesinato de personas LGTBIQ+.
42 Estados permiten usar defensas legales que afirman que la orientación sexual y/o la identidad de género de la víctima causaron las acciones.
Carolina Álvarez Albalá | El Independiente, 2019-08-24
https://www.elindependiente.com/sociedad/2019/08/24/gay-panic-estrategia-legal-eeuu-excusa-asesinato-personas-lgtbiq/

Las llamadas defensas de “gay panic” y “trans panic” son estrategias legales que, según la Asociación de Abogados de los Estados Unidos , “buscan excusar parcial o completamente crímenes como el asesinato y la violación alegando que la orientación sexual o identidad de género de la víctima es la causante de la reacción violenta del acusado “. La investigación realizada por el Instituto Williams muestra que “ningún estado reconoce las defensas de pánico gay y trans como defensas independientes bajo sus respectivos códigos penales”, pero los acusados ​​han usado defensas de pánico junto con otras estrategias de defensa para intentar reducir la gravedad de sus cargos o sentencias.

A la hora de recurrir a la defensa, el autor afirma que la orientación sexual o la identidad de género de su víctima no solo explica, sino que excusa, su pérdida de autocontrol y la violación posterior. Al absolver total o parcialmente a los autores de crímenes contra víctimas LGTBIQ+, esta defensa implica que las vidas LGTBIQ+ valen menos que otras, tal y como denuncia Movement Advancement Project.

Uno de los casos más famosos que empleó la defensa “gay panic” fue el de Matthew Shepard. En 1998, Matthew Shepard, un estudiante universitario de 21 años, fue golpeado hasta la muerte por dos hombres. Los hombres intentaron usar la defensa “gay panic” para excusar sus acciones. A pesar de la protesta pública generalizada, la defensa todavía se está utilizando a día de hoy.

A continuación, puede verse el mapa de Estados Unidos con los estados en los que no se prohíbe el uso de defensas legales que afirman que la orientación sexual y / o la identidad de género de la víctima contribuyeron a las acciones del acusado (en amarillo) y en los que sí se prohíbe el uso de defensas legales alegando que la orientación sexual y / o la identidad de género de la víctima contribuyeron a las acciones del acusado (las llamadas defensas “gay / trans panic”) (en verde).

Imagen: El Independiente / 'Gay panic' y 'Trans panic' en Estados Unidos
Tradicionalmente, la defensa del “gay panic” y “trans panic” se ha utilizado de tres maneras para mitigar un caso de asesinato a homicidio u homicidio justificado.

1. Defensa de locura o capacidad disminuida: el acusado alega que una proposición sexual de la víctima, debido a su orientación sexual o identidad de género, desencadenó una crisis nerviosa en el acusado, causando un “pánico” homosexual o transgénero. Esta defensa se basa en un término psicológico obsoleto, trastorno de “gay panic”, que fue desacreditado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y retirado del DSM en 1973. Lamentablemente, a pesar de que el campo médico ha evolucionado con nuestra sociedad cada vez más justa, el campo legal aún tiene que ponerse al día.

2. Defensa de la provocación: La defensa de la provocación permite al acusado argumentar que la proposición de la víctima, a veces denominada “avance sexual no violento”, fue suficientemente “provocativa” para inducir al acusado a matar a la víctima. Los demandados que afirman un avance “provocativo” estigmatizan el comportamiento que, por sí solo, no es ilegal ni dañino, sino que solo se considera “provocativo” cuando proviene de un individuo LGTBIQ+.

3. Defensa de la autodefensa: los acusados ​​afirman que creían que la víctima, debido a su orientación sexual o identidad / expresión de género, estaba a punto de causarle daños corporales graves. Esta defensa es ofensiva y dañina porque argumenta que el género o la identidad sexual de una persona los convierte en una amenaza mayor para la seguridad. Además, el “panic” entre homosexuales y trans a menudo se emplea para justificar la violencia cuando el comportamiento de la víctima no cumple con el estándar de daños corporales graves, o el acusado utilizó una mayor cantidad de fuerza que la razonablemente necesaria para evitar el peligro, como usar armas El atacante estaba desarmado.

¿Por qué es un problema LGTBIQ+?
Las defensas de “panic” se utilizan únicamente para justificar crímenes violentos contra personas LGTBIQ+. Mientras que otros grupos minoritarios son, sin duda, también víctimas de crímenes de odio, hay pocos casos, si es que hay alguno, en los que un acusado afirma que la revelación de la raza, religión u otra identificación minoritaria de alguien los provocó a la violencia. Por el contrario, la defensa del “gay panic” y “trans panic” con frecuencia recurre a estigmas únicos sobre las personas LGTBIQ+, la sexualidad y el género para justificar la horrible violencia contra las personas gay y trans.

La defensa del “gay panic” y “trans panic” ha sido utilizada para absolver a docenas de asesinos de sus crímenes. De hecho, en abril de 2018 se utilizó una defensa “gay panic” para mitigar un cargo de homicidio por homicidio por negligencia criminal. Incluso en los casos en que se ordena a los jurados que no escuchen la defensa del “gay panic” y “trans panic”, el sesgo homófobo implícito de escuchar a la defensa puede influir en la decisión del jurado. Por ejemplo, en los casos en que los perpetradores no son absueltos como resultado de una defensa de “pánico” homosexual y trans, el jurado aún puede llegar a un punto muerto porque no puede sacudir la homofobia inherente de la defensa. Cuando se trata de decidir el derecho a la vida de un individuo LGBTQI+, un jurado colgado y una sentencia mitigada tienen el mismo efecto.

miércoles, 5 de junio de 2019

#hemeroteca #homofobia | El viaje al amor de la mujer que creció en una familia odiada en EE UU

Imagen: El País / Megan Phelps-Roper (d) con su madre Shirley
El viaje al amor de la mujer que creció en una familia odiada en EE UU.
Megan Phelps Roper pasó su juventud sembrando aversión junto a su clan, miembros de la Iglesia Baptista de Westboro. Hasta que un día todo cambió. Su historia está a punto de convertirse en película.
Guillermo Alonso | El País, Icon, 2019-06-05
https://elpais.com/elpais/2019/05/23/icon/1558622946_478702.html

Cuando Fred Phelps falleció en marzo de 2014 por causas naturales, el semanario Time publicó uno de los obituarios más 'punk' de su historia. “Fred Phelps, un capullo colosal, falleció el pasado jueves en Topeka, Kansas, con 84 años. [...] Por lo general un hombre tan antipático y despreciable no causaría mucho revuelo al morir. Pero Phelps iba más allá del gruñón de jardín por algo importante: tenía sed de fama y talento para conseguirla”.

¿Qué hizo Phelps para figurar en la historia como un auténtico indeseable? En 1955 fundó la Iglesia Baptista de Westboro, aunque su congregación ha sido repetidamente condenada por los baptistas. La organización, que sigue hoy en activo, tiene como principal inspiración el Levítico, uno de los libros del Antiguo Testamento. Contiene versículos como el siguiente: “Alguien que se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos, y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un acto infame”.

Nada extraño en que un tipo nacido en la América profunda fuese un homófobo en 1955. Lo curioso es que a medida que los tiempos fueron cambiando, Phelps no lo hizo. Su idea caló profundamente en su congregación, que se fue extendiendo y acogiendo a algunos parroquianos y, sobre todo, a su propia familia: tuvo 13 hijos y 54 nietos. Aunque unos pocos no quisieran seguir su doctrina y se alejasen de él, así cualquiera llena una capilla.

En 1991, el comportamiento que Phelps, su familia y sus pocos seguidores consideraban aberrante se les plantó casi en el patio de atrás: descubrieron que un parque de Topeka se había convertido en un lugar de cruising, o sea, un sitio en el que hombres homosexuales buscan sexo de forma clandestina. Phelps acudió al Ayuntamiento a quejarse y escribió varias cartas a la prensa, sin que surtiese efecto. Así que decidió tomárselo como algo personal y comenzó a acudir todos los fines de semana con su familia al parque portando pancartas de contenido homofóbo.

La regularidad pasó de semanal a diaria y decidieron ir a más en su denuncia de la homosexualidad. Empezaron a elegir nuevos objetivos con motivos de lo más peregrino: un restaurante del pueblo porque una de sus camareras era lesbiana o una tienda de una marca sueca de aspiradoras porque poco antes, en el país escandinavo, un cura había sido condenado tras un discurso homófobo. Ganaron cierta notoriedad en el estado de Kansas al convertirse en piquetes, alborotadores y ‘bullies’ profesionales.

¿No tenían otra cosa que hacer? La respuesta larga es que eran muchos y se financiaban gracias a las ganancias de la propia familia (muchos eran abogados) y a casos que ganaban en los tribunales defendiendo su propia actividad (la primera enmienda de la constitución de EE UU permite la práctica libre de cualquier religión y ampara la libertad de expresión). La respuesta corta es: no, los Phelps no tenían nada que hacer excepto tocar las narices.

Pero si ya eran conocidos en su ciudad y en el estado de Kansas, su comportamiento de odio ganó fama (o infamia) internacional tras el asesinato de Matthew Shepard.

Matthew Shepard, estudiante abiertamente gay de 21 años, acudió el 6 de octubre de 1998 a un bar de Laramie, Wyoming, y allí conoció a dos hombres de su misma edad con los que entabló conversación y que se ofrecieron a llevarlo a casa. De camino lo golpearon de forma sádica repetidas veces y lo dejaron atado a una cerca. Tras 18 horas agonizando y expuesto al frío, fue encontrado por un ciclista y trasladado a un hospital. Sus padres tuvieron que reconocerlo por el color de sus ojos y su aparato dental, ya que su rostro estaba hinchado e irreconocible. Falleció cinco días después, sin saber que pasaría a la historia por dar nombre a una ley para la prevención de los delitos de odio. En su funeral, celebrado en plena conmoción nacional el 16 de octubre de 1998 en Casper, Wyoming, aparecieron familiares, vecinos y figuras políticas. Y también los Phelps.

“Matthew Shepard arde en el infierno”, se leía en sus pancartas. También: “Dios odia a los maricones”. También: “Ni una lágrima por un maricón”. El asesinato de Matthew Shepard, que conmocionó a Estados Unidos y lo convirtió en un símbolo de la reivindicación LGTB que ha protagonizado documentales e inspirado libros y películas, puso a la Iglesia batista de Westboro sobre el mapa.

La operación empezó a repetirse en funerales de víctimas del sida y también en los grandes funerales de Estado. La pequeña pero gritona congregación daba “gracias a Dios” por los atentados del 11 de septiembre o por los muertos de Afganistán e Iraq y aparecía en sus funerales a molestar. La familia Phelps consultaba la web del Departamento de Defensa a diario para enterarse de la muerte de soldados estadounidenses y acudir como piquetes a sus entierros. Esto último enfadó al país hasta tal punto que los Phelps se encontraron con su propia medicina: los Patriot Guard Riders (“Jinetes guardianes de la patria”) empezaron a perseguir a los Phelps por todo el país, a tapar sus pancartas con grandes banderas estadounidenses y a acelerar ruidosamente el embrague de sus motos para que no se oyesen sus cánticos.

¿Las motivaciones de los Phelps? Estados Unidos permitía la homosexualidad y por lo tanto sus ciudadanos, gobernantes y soldados se merecían todo lo malo que les ocurriese. Aparecieron en el funeral de Krystle Campbell, una de las víctimas del bombardeo de la maratón de Boston en 2013, en el funeral de Elizabeth Edwards, esposa del senador y candidato a la vicepresidencia John Edwards; y llegaron a anunciar su intención de acudir a los funerales de los niños muertos en la matanza de la escuela Sandy Hook, pero la condena unánime de la opinión pública y la actuación de Anonymous, que ‘hackeó’ su web, lo evitó.

De los 13 hijos de Phelps, nueve eran miembros activos de su congregación y participaban en sus actividades de boicot, junto a sus parejas y a sus propios hijos. O sea, tres generaciones de familia y algunos añadidos políticos perturbando funerales. Los otros cuatro hijos se fueron y cortaron el contacto. Pero ¿cómo se crea un fanático? Todos los niños que nacían en la familia Phelps eran educados desde pequeños en el odio. Era (todavía es) habitual verlos en los actos de boicot sujetando pancartas con mensajes racistas y homófobos desde niños, con carteles que a veces tenían su mismo tamaño. Era habitual que usasen palabras como “fag” (maricón) o “dyke” (bollera) si se les acercaba un reportero. "¡Nación de maricones! ¡Soldados maricones!", grita el pequeño Noah Phelps en este vídeo perteneciente a un documental de la BBC sobre la familia.

Era habitual también que en el colegio no tuviesen amigos y fuesen, a su vez, objetivo de odio por parte de otros niños. Era imposible, al final, no ver a estos pequeños a los que Fred Phelps amaba como a unas víctimas al mismo nivel que aquellos a los que Fred Phelps odiaba.

Una de estas niñas fue Megan Phelps-Roper, hija de Shirley Phelps y nieta de Fred. Durante 27 años, Megan acompañó a su familia y sujetó pancartas en actos por todo el país. La primera, con solo cinco años, no supo ni qué significaba. Se la había dado su madre y decía: "Los gais merecen la muerte". El 6 de febrero de 2013 publicó una carta en la plataforma de bitácoras Medium que cayó como una bomba sobre la Iglesia Baptista de Westboro: Megan, junto a su hermana Grace, se apartaba para siempre de ese camino.

La carta decía: “En una ciudad de un Estado de un país vive un grupo de gente que cree que son el centro del universo, que saben lo que es el bien y el mal y ellos son el bien. [...] Esa fue mi educación. Hasta hace muy poquito, esto es lo que yo viví, respiré, estudié, creí, prediqué en alto y a diario durante casi 27 años. Nunca pensé que eso cambiaría. Nunca quise que cambiase. Y un día, de repente, cambió. Y me marché”.

A continuación escribió "perdón" a todos aquellos a los que había ofendido con sus actos y dejó claro que aún amaba a su familia, pero ahora ellos las consideran unas traidoras: "Nos han apartado para siempre de sus vidas”.

Megan no era un miembro cualquiera de la familia, no era solo una nieta más de los 54 que tenía Fred Phelps. Megan fue la responsable de ayudar a la organización de —si es que esta palabra cabe aquí— ‘modernizarse’ y adaptarse a los tiempos, pero solo en el sentido tecnológico: su cuenta personal fue la que llevó su discurso de odio a las redes sociales en el año 2009. Que un miembro de aquella familia que el mundo percibía como una pandilla de tarados tuviese un perfil oficial en Twitter atrajo, como era natural, a todo tipo de curiosos y pronto sus seguidores se contaban por miles, en su mayoría más por pitorreo que por devoción. Megan escribía mensajes como el siguiente, publicado en el Día Internacional contra el Sida: “'¡Gracias a Dios por el sida! Nunca lamentarás la rebelión que lanzó Su ira sobre ti en este flagelo incurable, ¡así que espera a que vaya a más y a peor!”.

Cuando iba a la escuela, Megan comía sola, no acudía a los bailes y, por supuesto, nunca tuvo un novio en la adolescencia. Eso sí, en el enorme conjunto de casas donde vivían los diferentes miembros de la familia Phelps tenían un gran patio con un trampolín, tobogán y piscina. La vida de Megan podía ser casta y dura, pero también acomodada. En esa misma piscina, también con 13 años, su abuelo Fred la bautizó y la convirtió en miembro de la Iglesia Baptista de Westboro.

Megan llegó a acostumbrarse a que en su casa se recibiese con alegría y jolgorio cualquier tragedia, desde los atentados del 11 de septiembre a la muerte de una celebridad. Todas ellas eran señal de que Dios estaba condenando al país y a sus ídolos de barro por convertirse en las nuevas Sodoma y Gomorra. En un extenso artículo de la revista ‘New Yorker’ relata la primera vez que sus creencias y sus sentimientos cortocircuitaron: fue en 2009, cuando se murió la actriz Brittanny Murphy.

Los Phelps lo celebraron e incluso comenzaron los preparativos para ir a boicotear su funeral en Los Ángeles (finalmente no lo hicieron). Lo que sí hicieron fue pedir a Megan que publicase un mensaje en Twitter expresando alegría por su muerte. Megan no fue capaz de hacerlo: le gustaba Brittanny Murphy y adoraba su película 'Clueless' ('Fuera de onda').

A partir de ahí, Megan rebajó su agresividad en Twitter. Los mensajes de la Iglesia Baptista de Westboro empezaron a mezclarse con referencias a la cultura pop y a estar llenos de emoticonos alegres. No podía ser: ¿la misma familia que en funerales de Estado expandía odio e ignorancia se expresaba en redes con imágenes de flores y referencias a películas famosas y bebidas refrescantes? Por si esto fuera poco, durante un boicoteo contra un festival judío (los judíos eran, junto a los homosexuales, sus objetivos favoritos) Megan reconoció entre la muchedumbre a David, el editor de una célebre web de actualidad judía llamada 'Jewlicious' que solía comentar sus publicaciones en Twitter y que, aunque estaba en sus antípodas ideológicas y vitales (¡era judío!), era siempre educado en sus discusiones. Él le llevó un postre típico de Jerusalén. Ella lo recogió con una mano: en la otra llevaba un cartel que decía: "Dios odia a los judíos".

Comenzaron a charlar por conversación privada en Twitter. Él desmontaba todas las parrafadas bíblicas que Megan soltaba como una autómata para responder a cualquier cosa al explicarle, por ejemplo, que muchas tenían un significado diferente en hebreo. Pronto aquella relación que había nacido de la confrontación se convirtió para Megan en algo parecido a su primer amor, aunque para ella el amor con cualquiera que no perteneciese a la Iglesia Baptista de Westboro estaba prohibido.

Por si esto fuera poco, un cambio de poder en la congregación (por primera vez miembros que no eran de la familia Phelps empezaban a llevar las riendas y establecieron códigos de vestuario y comportamiento mucho más duros y estrictos para las mujeres) arrinconaban y anulaban a Megan. La semilla estaba plantada para que la joven empezase a cuestionar todas las ideas que aquella secta llamada los Phelps habían metido en su cabeza.

A finales de 2012 las hermanas Megan y Grace decidieron marcharse. Su familia lamentó su decisión, pero no les impidió irse. Ni siquiera su abuelo, el odiado Fred Phelps. Durante los primeros meses vivieron en hoteles, en casas de otros familiares que habían dejado también la iglesia o de una familia judía que las acogió gracias a la intervención de David. El vuelco de sus vidas había sido extraordinario: si seis meses antes soltaban odio antisemita por las redes y en funerales, ahora eran las invitadas de honor en la casa de una familia judía. Si durante toda su vida habían sujetado pancartas que decían "Dios odia a los maricones", a finales de 2012 terminaron bailando sobre el escenario de un local de travestis en Montreal.

En febrero de 2013 Megan reunió el valor para hacer pública su separación de la familia. Desde entonces da charlas motivacionales (una de la famosa plataforma TED acumula casi doce millones de visualizaciones) y ha escrito sus memorias, ‘Unfollow’, que serán publicadas en octubre y cuyos derechos han sido ya adquiridos para convertirse en película. El ácido novelista británico Nick Hornby (‘Alta fidelidad’) se encargará del guion y la actriz Reese Witherspoon será la productora. En tiempos de la ultraderecha asomando la pata, el viaje de Megan desde el odio al amor es probablemente el único libro que deberíamos leer este año.

David no fue el único con el que Megan entabló una relación de amistad por Twitter mientras aún era parte activa de la Iglesia Baptista de Westboro. También lo hizo con un hombre noruego llamado Chad Fjelland, con el que tuvo salvajes discusiones ‘online’ que terminaban en insultos. Hoy, convertido en su marido y padre de su hija, las discusiones son en cualquier caso domésticas y suaves. Porque Megan asegura que Westboro le enseñó a estar calmada ante cualquier desencuentro. Durante sus 27 años siendo parte una familia que vivía de sembrar el odio ya pronunció más palabrotas y las gritó más alto que cualquiera que viva cien.

jueves, 25 de abril de 2019

#hemeroteca #racismo #crimenesdeodio | Texas ejecuta a un supremacista blanco por el linchamiento de un negro

Imagen: El País / JohnWilliam King (c), tras ser condenado en 1999
Texas ejecuta a un supremacista blanco por el linchamiento de un negro.
John William King murió por inyección letal por asesinar a James Byrd en 1998 tras encadenarlo y arrastrarlo con una camioneta.
Yolanda Monge | El País, 2019-04-25
https://elpais.com/internacional/2019/04/24/estados_unidos/1556121589_457665.html

Ocho minutos después de las siete de la tarde hora de Texas (las dos de la mañana en la España peninsular), John William King moría por inyección letal en el penal de Huntsville. Según el funcionario de prisiones Jeremy Desel, King mantuvo los ojos cerrados y contestó con un no al alcaide cuando le preguntó si quería pronunciar unas últimas palabras antes de que una dosis letal de barbitúricos inyectados en sus venas acabara con su vida.

La ejecución de King, el hombre que orquestó uno de los crímenes raciales más brutales de los últimos tiempos, no ha logrado llevar paz a algunos miembros de la familia de James Byrd, cuya hermana declaró que no sentía ningún "alivio". Clara Byrd Taylor definió la ejecución como "un simple castigo".

La historia se remonta a hace más de 20 años. El cráneo de James Byrd estaba prácticamente intacto a pesar de que su cuerpo fue arrastrado durante casi cinco kilómetros atado con una cadena por los pies a una camioneta. Según los forenses, Byrd trató de protegerse la cabeza con las manos durante su ajusticiamiento y las pruebas forenses indicaron que forzó moverse de lado a lado mientras se golpeaba con la carretera para evitar el dolor. Las descripciones de las heridas que sufrió este hombre negro de 49 años cortan el aliento y no pertenecen a la época de la esclavitud, la segregación o los linchamientos del Ku Klux Klan.

Su sufrimiento solo paró cuando su cuerpo ya mutilado chocó contra una alcantarilla y se partió en dos. Los despojos de Byrd fueron abandonados por John William King, 23 años, Lawrence Russell Brewer, 31, y Shawn Berry, 23, a las afueras de una iglesia negra, donde fueron encontrados en la mañana del domingo, 7 de junio de 1998 cuando los feligreses se dirigían a la homilía.

James Byrd
fue masacrado en Jasper (Texas) por tres hombres blancos cuando faltaban dos años para acabar el siglo XX por el simple hecho de ser negro y su muerte (junto con la de un joven de Wyoming [Matthew Shepard] torturado y golpeado hasta la muerte por ser gay) marcó un punto de inflexión, al firmarse una ley que lleva el nombre de ambos que endureció las penas contra los crímenes de odio.

John William King, uno de los tres hombres condenado por el asesinato de Byrd en 1998, ha sido ejecutado por inyección letal. En 2011, moría a manos del Estado otro participante del crimen, Lawrence Brewer. El tercer hombre, Shawn Berry, cumple cadena perpetua, ya que según la fiscalía se sumó al linchamiento por “la mera excitación” pero no compartía las creencias supremacistas de Brewer y King.

Estableciendo que todos los asesinatos son brutales, la crueldad y la violencia del crimen de Byrd conmocionaron a Estados Unidos. Dennis Rodman, estrella de la NBA, pagó por el funeral de Byrd, que era padre de tres hijos. Se hicieron numerosos documentales, canciones e incluso un poema. Parte de la familia de Byrd ha declarado en numerosas ocasiones que preferirían que King pasara el resto de su vida en prisión a que sea ejecutado. “No se puede luchar el crimen con más crimen”, declaró su hijo Ross Byrd a la agencia Reuters la noche de 2011 en que fue ejecutado Brewer.

Cuando King fue atado a la camilla para aplicarle la inyección letal, dos de las hermanas de Byrd estaban al otro lado del cristal contemplando su agonía. Louvon Byrd Harris, una de las hermanas, declaró antes de la ejecución que por fin se haría justicia. “Le trataron como a un animal, eran una amenaza para la sociedad”, declaró esta mujer al diario The Washington Post. King será el tercer preso en Texas (y el cuarto en Estados Unidos contando con una ejecución en Alabama en febrero) ejecutado este año, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, siglas en inglés).

Tras conocer su sentencia en 1999, King escribió una carta a Brewer, ambos reconocidos supremacistas blancos, en la que le decía que pasara lo que pasara, ya habían “hecho historia”. “Muerte antes que deshonor”, escribió King, para continuar redactando el saludo nazi: “”Sieg Heil!”.

Según datos que proporciona la revista Newsweek en un extenso artículo sobre el linchamiento de Byrd y la ejecución prevista para este miércoles de King, las estadísticas sugieren que los crímenes contra la población afroamericana se han reducido considerablemente en las dos últimas décadas. Según datos del FBI, en 1999 hubo 3.679 negros víctimas de crímenes de odio, un 67% del total, la mayor proporción de cualquier otro subgrupo.

Los números más recientes son de 2017, y aportan 2.458 víctimas negras de crímenes de odio (un 48,5% del total). Entre 1999 y 2017, el número de personas negras que sufrieron crímenes de odio cayó un 33%. Pero a pesar de que la fotografía de los datos parecía estar mejorando, según la organización que trata estos temas, Southern Poverty Law Center (SPLC), las estadísticas parecen que empeoran desde que Donald Trump está en el poder. Durante las dos Administraciones de Barack Obama, el número de víctimas negras por violencia racial cayó cerca de un 25%. Pero en los tres años desde que Trump anunció su candidatura en 2015 y el final de su primer año en la presidencia en 2017, ese número ha vuelto a crecer.

lunes, 14 de enero de 2019

#hemeroteca #homofobia | Jesús Vázquez relata cómo fue su “muerte social y laboral” por el ‘caso Arny’

Imagen: El País / Risto Mejide y Jesús Vázquez
Jesús Vázquez relata cómo fue su “muerte social y laboral” por el ‘caso Arny’.
Risto Mejide entrevistó al presentador, con el que llevaba una década sin hablarse: "No es necesario que seamos todos amigos, pero me alegro de haber recuperado la amistad contigo".
El País, 2019-01-14
https://elpais.com/elpais/2019/01/14/gente/1547468510_965947.html

Hace 25 años, el ‘caso Arny’ sacudió a la sociedad española. Famosos como Jesús Vázquez, Jorge Cadaval (Los Morancos), Javier Gurruchaga o Antonio Tejado, hermano de María del Monte, fueron acusados en 1994 de prostitución de menores, aunque en 1998 una treintena de ellos quedaron absueltos. Un cuarto de siglo después, el presentador se ha sentado en el programa de entrevistas dirigido por Risto Mejide para hablar de aquel caso, que puso su vida patas arriba.

Primer invitado en esta temporada de Chester, Jesús Vázquez explicó que se enteró del ‘caso Arny’ y de su imputación en el mismo a través de su madre, que le llamó llorando. "¿Cómo desde un juzgado de Sevilla llama a mi madre un señor que no se identifica diciendo que si yo no me presento al día siguiente en los juzgados dictan una orden de ingreso en prisión contra mí?", se cuestionó. Y subrayó que ya solo el arranque del caso era algo "raro, siniestro, poco ético y poco legal".

El caso se abrió porque cuatro jóvenes les acusaron de haber abusado de ellos en un bar llamado Arny. "Nunca llegué a conocer el famoso bar", afirmó Vázquez. Las acusaciones de los chicos eran "todo lo que tenía la justicia para llevarse por delante la vida y la reputación de personas superhonorables que no habían cometido un delito en su vida". Para él, "aquello fue un desastre", y lo considera una "mancha para la justicia española". "Tuve la sensación de entrar en una pesadilla y dices: 'No puede ser que esté pasando esto de verdad".

Después de tantos años, sigue sin saber qué ocurrió. "Nunca he sabido por qué me imputaron, por qué yo", afirmó ante Mejide. "Se produjo un cruce de acusaciones entre la fiscalía, la policía, intereses inmobiliarios...", explicó Jesús Vázquez. "Al final, he querido pensar que fue el último coletazo de la España de la caverna para asestarle un golpe a la homosexualidad", aseguró.

"Fue una época tremenda [...] Sufrí una muerte social y laboral atroz. Nadie me llamaba para trabajar, nadie me llamaba para ir a una fiesta... Yo desaparecí durante dos años", contó el presentador, uno de los rostros más populares de la televisión. "Viví de lo que pude, de algún bolo que me salía muy de vez en cuando, de lo que tenía ahorrado, porque venía de un primer ‘boom’, de ganar bastante en la tele. Vivía de eso y de la ‘caridad’, de un hombre maravilloso que se llama Jorge Cadaval y su familia", contó el entrevistado sobre uno de los integrantes del dúo cómico Los Morancos. Cadaval le acogió en su hogar y le trató como si fuera parte de su familia, dejándole vivir en su casa de Sevilla cuando él no tenía dinero para mantenerse. "Él me salvó la vida esos años, porque si yo hubiera tenido que vivir en una pensión, que era para lo que me daba el dinero, solo, con las noches... no lo hubiera podido soportar. Aquella casa era una alegría. Me sacaba a la calle a rastras".

¿Alguien le pidió perdón? ¿Alguien se disculpó cuando salió libre y sin cargos de un delito que no cometió. "Por parte de las plumas ilustres que descargaron todo su veneno allí, ninguno rectificó ni pidió perdón. La justicia tampoco, aunque yo demandé a la justicia y perdí la demanda. Pero ¿sabes quién me restituyó? La gente", confesó orgulloso en el sillón de Mejide. "Primero el pueblo de Sevilla, que venían al principio a los juzgados a insultarnos. Sentí que se sentían mal por lo que habían hecho y estaban en deuda. Me ofrecieron un programa en Canal Sur [en referencia a ‘Gente con chispa’]. El mismo sitio donde yo sufrí tanto, en Sevilla, fue en el lugar donde empecé otra vez mi carrera. Me sentí muy reconfortado".

El encontronazo de los dos presentadores
Mejide y Vázquez también hablaron de por qué han estado una década sin dirigirse la palabra. "Vamos a dejarlo para el final, si te parece, porque antes quiero que hablemos de la televisión", adelantaba el director del espacio.

Mejide se refería así a una polémica que mantuvieron cuando Telecinco emitía ‘Operación triunfo’, programa que Vázquez presentaba entonces y del que el ahora conductor de ‘Chester’ era un polémico juez. Vázquez acusó a Mejide de hacer un chascarrillo de corte homófobo y de haber hecho comentarios groseros contra Noemí Galera, buena amiga de Jesús Vázquez, lo que hizo que se enfrentaran en pleno directo.

"Tú eres la única persona que me ha sacado de quicio de verdad en un plató. Ese día estaba fuera de mí. Te habría dado un guantazo... No, porque soy antiviolencia", bromeó Vázquez. "No sé si te malinterpreté o quise malinterpretarte", confesó el presentador. "En esta edición ibas escalando puestos de agresividad hacia todo y hacia todos. Hubo un momento que dije: 'Va en contra de nosotros, va a cuchillo". Mejide entonces le hizo una confesión a su entrevistado: "Tu lectura fue la correcta, porque yo quería cargarme el programa. Fue el primer año que tuve contrato de cadena y venía implícito que hacía otra edición de ‘Operación triunfo’. Yo no quería hacerla, odiaba el formato y no tuve más remedio que hacerlo. Desde el principio estaba dando por saco. Hubo un momento que ya no pude más. Y ahí fue donde se les descontroló el juguete".

Risto Mejide también confesó que estaba y sigue estando contra los productores de ‘Operación triunfo’, ya que ellos pensaron que podían manipularle e "inducir el voto" que diera a los concursantes. También contó que tenía una guerra abierta contra el entonces profesor de la Academia Àngel Llácer, una guerra que, al contrario que la de Jesús Vázquez, no se ha cerrado. "No es necesario que seamos todos amigos, pero me alegro de haber recuperado la amistad contigo. Porque jamás quise enemistarme contigo".

jueves, 27 de diciembre de 2018

#hemeroteca #homofobia #memoria | 40 años fuera del armario

Imagen: El Periódico de Aragón / Primer Orgullo en Zaragoza, 1998

40 años fuera del armario.
La norma que reprimió durante décadas a este colectivo suponía su encarcelamiento y destierro. España despenalizó la homosexualidad en 1978 tras una reforma de la ley de peligrosidad social.
B. Pérez / D. Chic | El Periódico de Aragón, 2018-12-27
https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/temadia/40-anos-fuera-armario_1332801.html

There’s nothing here but flesh and bone. En español: Aquí no hay nada más que carne y hueso. Es uno de los versos de la canción 'Outside' de George Michael, que relata su arresto «por actos obscenos» en 1998, cuando tenía 34 años, en unos baños públicos de Beverly Hills. Un policía encubierto le había tendido una trampa. El cantante, cuya carrera comenzó en los 80, se vio entonces obligado a hacer pública su homosexualidad.

En España, durante la dictadura franquista, la ley de peligrosidad social encarcelaba a cualquier persona que fuera sorprendida intentando establecer contacto homosexual o en algún local frecuentado por gais. Al igual que en EEUU, en España los urinarios públicos eran lugares de gancho para la policía. Esa ley, que durante décadas reprimió dura y sistemáticamente al colectivo LGTBI y que suponía años de encarcelamiento y el posterior destierro, fue reformada el 26 de diciembre de 1978 y eliminó de su articulado el delito de homosexualidad en España. Hoy se cumplen 40 años de aquel momento fundamental en la historia del colectivo: se abría la puerta para salir del armario de la clandestinidad.

«La ley de peligrosidad social fue aprobada en 1954 y sustituía a la de vagos y maleantes. En 1970 pasó a denominarse ley de peligrosidad y rehabilitación social. Es decir, incluyó la paternalista idea de que era posible curar la homosexualidad y rehabilitarnos», explica Jordi Samsó, presidente del Casal Lambda, un centro asociativo de Barcelona que desde 1976 tiene como objetivo la normalización social de la homosexualidad. La primera manifestación LGTBI de España, en las Ramblas de Barcelona en junio de 1977, pedía la derogación de la ley de peligrosidad social, que estuvo especialmente activa en los 50 y 60.

Como relata Armand de Fluvià, iniciador del movimiento gay en España, esta reforma supuso que los homosexuales ya no eran considerados ni «anormales» ni «peligrosos sociales» ni «predelincuentes». «Pasábamos a ser ciudadanos iguales que los demás», dice Fluvià, quien comenzó en la lucha escondido bajo el pseudónimo Roger de Gaimon. En Huelva y Badajoz se encontraban los centros de rehabilitación social donde encerraban a homosexuales y travestis (en aquel momento no existía la palabra transexual) para curarlos con capellanes y psiquiatras. «En los campos de concentración nazis estaba escrito 'El trabajo os hace libres'. Aquí la idea era que el trabajo nos hacía normales. Quienes estaban allí encerrados confeccionaban pelotas de fútbol, sogas para la marina de guerra y parquets». Fluvià estuvo dos veces en una cárcel franquista pero no por homosexual, sino como preso político por estar a favor de una monarquía democrática parlamentaria.

«Los homosexuales fuimos los últimos en salir de las cárceles franquistas. Ocurrió en 1979», recuerda Jordi Samsó. Gais y transexuales no eran presos políticos, simplemente maricones. Por eso la ley de amnistía de 1977 no incluyó al colectivo LGTBI, que no salió de la cárcel hasta febrero de 1979, un mes después de la aparición en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la reforma de la ley de peligrosidad social.

La eliminación del delito de homosexualidad fue un gran paso, pero aún quedaba mucho por hacer. La ley de peligrosidad social no se derogó completamente hasta 1995 y el delito de escándalo público contra las conductas provocadoras (nudismo, exhibicionismo, voyeurismo u homosexualidad) estuvo vigente hasta 1988.

Y mientras tanto pasaban cosas. En los 80 apareció el sida, que añadió un elemento más de estigmatización a un colectivo históricamente discriminado. Al VIH se le conocía como la enfermedad de las tres haches: hemofílicos, heroinómanos y homosexuales. La medicación que convertiría en crónico el sida no aparecería hasta 1998. Por el camino se quedó mucha gente, vinculada o no al activismo.

En Aragón las cosas llevaron un camino más lento. Numerosos homosexuales y transexuales tuvieron que mudarse a ciudades de mayor tamaño, como Madrid o Barcelona porque en sus pueblos no podían exteriorizar sus sentimientos. La primera marcha del Orgullo LGTBI en Zaragoza se convocó en 1998 y acudieron unas 150 personas. «La visibilidad en los 70 y 80 era inexistente», explica el activista Pepe Paz, autor de un documental sobre la memoria del colectivo.

Una de las primeras publicaciones en abordar estas cuestiones fue Andalán, que por esas fechas ya publicó reportajes celebrando la eliminación de la nefasta norma de control franquista.

El 2005 fue un año clave en la historia del colectivo: España se convierte en el cuarto país del mundo en legalizar el matrimonio gay. La semana pasada, las Cortes de Aragón vivieron «un día histórico» con la aprobación de la ley contra la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género.

Pero aún queda mucho por hacer. Paz recuerda que en Aragón solo tres personas han podido acceder a las indemnizaciones por haber sufrido la ley de control social ya que en sus fichas de calabozo las detenciones no figuran como penas de cárcel ni se hace referencia explícita a la homosexualidad.

sábado, 10 de noviembre de 2018

#hemeroteca #iglesia #patrimonio | Políticos de 11 comunidades se reúnen para recuperar el patrimonio que la Iglesia ha puesto a su nombre

Imagen: El País / Iglesia de Sant Pere de Castellfollit del Boix
Políticos de 11 comunidades se reúnen para recuperar el patrimonio que la Iglesia ha puesto a su nombre.
La coordinadora estatal Recuperando celebra en Zaragoza una asamblea con municipios para aunar iniciativas contra las inmatriculaciones.
Carmen Morán Breña | El País, 2018-11-10
https://elpais.com/sociedad/2018/11/10/actualidad/1541881502_197482.html

La Coordinadora Estatal Recuperando, que trata de devolver al pueblo el patrimonio artístico inmatriculado por la Iglesia católica, ha conseguido reunir este sábado en Zaragoza a cargos públicos de 11 comunidades autónomas y de más de 30 municipios. El encuentro se ha considerado la primera reunión institucional desde que las plataformas ciudadanas empezaron a luchar para que los obispos devuelvan los miles de bienes puestos a su nombre gracias a una ley franquista de 1946. La asamblea celebrada en la capital aragonesa e inaugurada por el alcalde de la ciudad, Pedro Santisteve, ha acordado promover en los programas electorales las reivindicaciones de la coordinadora. También se crearán grupos de trabajo en las federaciones de municipios que persigan la recuperación del patrimonio. Al mismo tiempo, se prevé la formación de una red estatal de cargos públicos que se dedique a esta iniciativa.

En la asamblea, numerosos municipios han expuesto sus dudas y los obstáculos que encuentran cuando se enfrentan a un registro de la propiedad. Un concejal de IU del Ayuntamiento de Sevilla ha contado que tras varios intentos por saber a nombre de quién estaba registrado un monasterio, en un registro de la propiedad le dijeron: "Ah, eso está en el libro raro de cosas de la Iglesia". Otros concejales han comentado su larga lucha en tribunales para recuperar murallas, iglesias, etcétera.

En el encuentro se ha presentado una guía editada en Navarra que sirve de ayuda para sortear todos esos escollos y en la que se pide a los Ayuntamientos que no se sufraguen los gastos de aquellos templos que hayan sido inmatriculados. Y que se pida el pago del IBI por todos los inmuebles de los que la Iglesia ostenta la titularidad. El alcalde de Zaragoza ha calculado que el Consistorio deja de ingresar "cerca de dos millones de euros" por este concepto.

Santisteve ha recordado que el asunto de las inmatriculaciones, que ya ha llegado al Vaticano con la reciente visita de la vicepresidenta Carmen Calvo, "es una cuestión de Estado" y ha expresado su confianza en que el Gobierno preste su ayuda. "Es hora de hablar de la revisión del Concordato y empezar a considerar a la Iglesia como una entidad privada más", ha puntualizado.

La coordinadora estatal Recuperando se constituyó en 2016 y esta es su tercera asamblea. La plataforma ciudadana navarra fue pionera en este asunto y es aún hoy referencia para todos aquellos alcaldes que se ven en apuros para recuperar los templos y otros bienes inmatriculados por la Iglesia. Después se constituyó la asociación cordobesa, que pronto cobró importancia con el escándalo de la inmatriculación de la mezquita, patrimonio mundial. Ahora da la voz de alarma Zaragoza, una provincia muy afectada por esta práctica desde que en los años ochenta el obispo Elías Yanes inmatriculara buen parte de las grandes iglesias de la ciudad. Lo hizo mucho antes de que la ley se lo permitiera, algo que ocurrió en 1998, cuando el Gobierno de Aznar abrió la puerta también a la inmatriculación de templos de culto.

Jorge García era este sábado el anfitrión. Es el presidente de la plataforma zaragozana, y ha agradecido a los políticos que se hayan acercado hasta la capital aragonesa. "Una vez más tengo que dejar muy claro que estamos hablando del patrimonio de todos los ciudadanos, que no se trata de ir contra la religión, respetamos la confesión de todo el mundo". Y recordó que la coordinadora cuenta con el apoyo de cristianos de base.

En la asamblea, los cargos políticos han tratado de coordinarse y reunir fuerzas para recuperar el patrimonio, pero son conscientes de que las vías jurídicas son complicadas. Por ese motivo, esperan alguna ayuda por parte del Gobierno central, quien está recabando un listado de todos los bienes inmatriculados por la Iglesia desde 1998 hasta 2015, cuando se derogó la ley.

Los reunidos han ido relatando los avatares para informarse de lo inmatriculado o para recuperarlo. Aina Comas Delgado, concejal de Artà ha contado, por ejemplo, que en el juicio en el que se sentenció que las murallas de su ciudad no eran de la Iglesia sino del pueblo, los abogados del obispado "expusieron hasta 60 bienes inmatriculados en las islas sin que hubieran tenido ningún problema con nadie. Lo curioso es que, mientras tanto, en el parlamento balear se estaba pidiendo que la Iglesia publicara esa lista sin obtener ningún éxito".

El concejal de Cartagena Francisco Martín Muñoz ha expuesto el caso del cementerio de La Palma, una pedanía del municipio murciano y "las presiones de los religiosos para que los vecinos entregaran su carta de propiedad sobre el nicho en cuestión". Al final, ha dicho, han conseguido una plataforma de 150 afectados, aunque hay un total de 943 fosas. "El pueblo no está concienciado con esto", ha lamentado. Así lo han afirmado también algunas personas reunidas, por ejemplo un ciudadano catalán que ha preguntado si un Ayuntamiento podría pedir en el registro los bienes inmatriculados en otro Consistorio. "De esta forma, podríamos mostrárselo y así a lo mejor se animaban a recuperarlo", ha sugerido.

El alcalde zaragozano, por último, ha animado a "abrir la vía jurídica, porque la sociedad quiere que se esclarezca lo ocurrido sobre bienes que son de dominio público como los ríos".

domingo, 28 de octubre de 2018

#hemeroteca #homofobia #futbol | El armario sellado del fútbol

Imagen: El País / Justin Fashanu
El armario sellado del fútbol.
De los más de 10.700 futbolistas que han jugado en Primera, ninguno ha dicho ser homosexual. La AFE, la FEF y LaLiga carecen de planes específicos de apoyo como los de otros países europeos.
David Álvarez | El País, 2018-10-28
https://elpais.com/deportes/2018/10/27/actualidad/1540661306_580166.html

La cuenta de Twitter del Wolfsburgo envió el 5 de octubre a la del Bayern un ‘gif’ que repetía en bucle el baile de dos mujeres en una fiesta. Incluía un mensaje: “Os deseamos lo mejor, divertíos celebrando”. Respondía a un tuit de la sección femenina del club bávaro que anunció la boda de dos de las jugadoras: la delantera checa Lucie Vonkova, de 26 años, y la lateral holandesa del segundo equipo, Claudia van den Heiligenberg, de 33, ahora Claudia Vonkova.

El gif con el que el Wolfsburgo saludó la primera boda entre dos futbolistas del mismo sexo en activo podría servirle para futuras ocasiones (decenas de jugadoras han salido del armario, entre ellas Mapi León, del Barça). “Que sea más fácil salir del armario para una mujer creo que tiene que ver con la cultura de “macho” de los hombres. Quizá también con que estén preocupados por sus carreras, o por perder patrocinadores. En el fútbol femenino, las parejas gais son tan aceptadas como las hetero, al menos aquí en Alemania y en Holanda”, dice Van den Heiligenberg. El Wolfsburgo no necesita buscar por ahora un ‘gif’ con dos hombres bailando.

No se conoce un futbolista gay en activo en la Bundesliga, la Premier, el Calcio o LaLiga. Desde su primera temporada, la 1928-29, han disputado al menos un partido en la Primera española 10.722 futbolistas, según BDFútbol. Ninguno dijo ser homosexual.

“Aunque solo sea por estadística, no puede ser”, dice Rubén López, presidente del Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, miembro de la ejecutiva de Arcópoli y exresponsable de deportes de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). “Solo puede ser por dos razones: o estos futbolistas no son capaces de llegar a la élite, porque se rinden antes, o cuando llegan no pueden decirlo”, afirma.

López recuerda un caso del segundo tipo: “En 2009, en Madrid, se acercó a una asociación un futbolista extranjero de un club de Primera, porque tenía la intención de salir del armario. Los primeros contactos fueron a través de sus abogados y luego ya hubo una reunión con el futbolista. Y allí le desaconsejaron que lo hiciera. Le dijeron que el momento no era adecuado, que el entorno no estaba preparado”.

Aparte de las dificultades que pueda suponerle al principio hablar de su orientación con el entorno próximo (familia, amigos), el futbolista profesional se coloca cada tres días en el centro de un circo repleto de varias decenas de miles de aficionados. “Los estadios son probablemente el mayor foco de expresión espontánea e impune de homofobia en nuestro país ahora mismo”, dice López.

Existe una queja generalizada entre los colectivos que defienden los derechos de la comunidad LGTB sobre la actual ley del deporte, en trámite de sustitución por una nueva. Lo explica David Guerrero, presidente de la asociación Deporte y Diversidad: “En un campo no puedes llamar ‘negro’, pero sí ‘maricón’. Si un futbolista sale del armario, ¿cuál va a ser el insulto cuando falle un penalti?”, dice. “Nos encantaría que un jugador saliera del armario. Necesitamos faros. Ayudan a normalizar y son referentes para chavales que se encuentran en un proceso de autoaceptación. Pero no es justo achacar la responsabilidad solo a los jugadores. La responsabilidad es de todos”, dice Guerrero.

El caso fallido de la Premier
Hay países europeos que han conseguido que los estadios sean algo más amigables para los homosexuales. Muchos de los equipos de la Premier cuentan con peñas de aficionados gais, que cuelgan sus pancartas en la grada los días de partido y reciben apoyo de las directivas de los clubes. Están los Gay Gunners (Arsenal), los Canal Street Blues (Manchester City), los Proud Lilywhites (Tottenham), los Chelsea Pride (Chelsea). Uno de los miembros de estos últimos, Ed Connell, también presidente de la Gay Football Supporters’ Network, la red de aficionados homosexuales, explica que, pese a que en la Premier se ha combatido mucho contra la homofobia los últimos cuatro años, cree que “no tendremos un futbolista gay durante un tiempo”.

Recuerda un episodio que comenzó en octubre de 2015 y acabó mal. Un periódico publicó que había dos futbolistas de la Premier, uno de ellos internacional inglés, en disposición de salir del armario. Los responsables de la federación dijeron en público que era “el momento correcto”. Y lo parecía. Pero se produjo un giro perverso. “Algunos medios empezaron a intentar adivinar quiénes eran. Y luego todo el mundo intentó adivinar. Empezaron a salir jugadores a decir: ‘No soy yo’. Aquello se convirtió en una historia negativa. Es triste ver que tienen que salir a decir ‘no soy yo”.

Aquello quedó almacenado en el cajón de lo fallido, que en la Premier sigue marcado por la tragedia de Justin Fashanu. El futbolista inglés, nacido en 1961, hijo de un abogado nigeriano, fue en 1981 el primer jugador negro por el que se pagó un millón de libras. En 1990 se convirtió también en el primero en activo en declararse públicamente homosexual. Todavía sigue siendo el único en una de las principales ligas (el alemán Hitzlsperger lo hizo ya retirado). Su anuncio, en ‘The Sun’, fue recibido de manera hostil por la prensa, los aficionados y muchos futbolistas.

Una reacción del mismo tenor que la que había sufrido antes en el vestuario del Nottingham Forest. Su entrenador, Brian Clough, que fue quien decidió pagar el millón, lo apartó del equipo, enfurecido al enterarse de que frecuentaba locales de ambiente. En su autobiografía, Clough recoge esta escena: “¿Dónde vas si quieres una barra de pan?, le pregunté. A la panadería, supongo. ¿Dónde vas si quieres una pierna de cordero? A la carnicería. ¿Entonces por qué sigues yendo a ese maldito club de maricones?”. Fashanu se ahorcó en 1998. Cinco años después del suicidio, Clough reconoció a ‘The Observer’ que uno de sus mayores arrepentimientos seguía siendo su reacción con él.

Fashanu aún es el único, y Connell lo lamenta: “El fútbol está en el corazón de la sociedad británica. Tenemos referentes en todos los campos, pero en este no nos sentimos representados. Es como si el fútbol no nos perteneciera del todo”.

Cordones arcoíris
Mientras, el mes que viene regresa la campaña de los cordones arcoíris, que podrán verse en las botas de decenas de futbolistas de la Premier. En su sexto año, abarcará tres jornadas (del 17 de noviembre al 7 de diciembre) en lugar de una, como solía. Tiene el apoyo de todos los clubes y el respaldo público de la Federación Inglesa (FA). Según la fundación Stonewall, que organiza la campaña, el año pasado tuvo el efecto de reducir un 8% el número de aficionados de entre 18 y 34 años que pensaba que el lenguaje homófobo resultaba aceptable.

En España, la FELGTB trató de impulsar una campaña similar en 2015, en la jornada liguera del 21 y 22 de febrero, la más cercana a la fecha de nacimiento de Fashanu, 19 de febrero. Se unieron el Rayo, el Racing, el Leganés y, a título individual, Saúl Ñíguez y Raúl Jiménez, del Atlético. Después, apenas han seguido el Rayo y el Leganés, cuyo capitán llevó la temporada pasada un brazalete arcoíris, campaña de la revista ‘Panenka’, contra el Real Madrid el 21 de febrero. “Solemos ayudar con todas las causas sociales que podemos. Nuestra forma de ser es que la ciudad esté orgullosa de su club”, dicen desde el Leganés.

“Se han hecho campañas contra el racismo y la xenofobia en el fútbol, pero ninguna contra la homofobia”, lamenta David Guerrero. “Ser negro no se puede ocultar”. Cuando Arcópoli se reunió con responsables de LaLiga para animarles a poner en marcha campañas de este tipo, la respuesta que recibió Rubén López fue que no era necesario: “No hay homofobia en el fútbol español. Nos lo habrían dicho los futbolistas. Por eso no hacemos campañas”.

Tampoco ha visto la necesidad la Federación Española (RFEF), sin ningún programa inclusivo en línea con los de la inglesa, alemana, holandesa y danesa. Ni la AFE, durante décadas sindicato único de jugadores, y hasta hace dos años solo de hombres, al que no ha acudido a solicitar ayuda ningún futbolista gay. “Nunca se ha dirigido nadie a nosotros. Si algún día alguno lo hace, tenemos a disposición de los asociados el servicio jurídico, por si quiere poner una denuncia por acoso contra algún compañero”, dice una fuente oficial.

Amenazas a Zero
Anudadas a las razones socioambientales van las económicas. En 2006, la revista ‘Zero’ preparaba un reportaje con una decena de futbolistas. “En aquella época .recuerda su director, Miguel Ángel López-, malacostumbramos a la sociedad con una secuencia de salidas del armario en sectores recalcitrantes, como el Ejército y la Iglesia. Y se echaba de menos el fútbol. El que más me insistía era el propio Zapatero”. Su Gobierno había impulsado la aprobación del matrimonio homosexual en julio de 2005.

Durante la gestación del reportaje, la noticia llegó a sus equipos y representantes. “Eran dos o tres del Athletic, dos o tres de la Real Sociedad, uno o dos del Madrid y uno o dos del Barcelona. De primer orden. Se armó la marimorena. Recibí amenazas de los clubes: ‘Vamos a hundir tu revista’. La principal fue del Madrid, tan cómica, tan patética: ‘En nuestro club no tenemos jugadores homosexuales, pero si sacáis alguno…’, recuerda López. “Luego uno de ellos me contó que lo que más le preocupaba era su entorno personal y no tanto el vestuario. Otro hablaba de cómo le vería la sociedad, la pérdida de influencia, el dinero, por el poco tiempo duraban sus carreras”, dice López.

Ya retirados tampoco encuentran incentivos para hacer pública su orientación. Ricardo Gasca, periodista de la revista ‘Shangay’, cuenta el caso de un exfutbolista de Primera y de la selección española, que bien entrada la cuarentena, alejado de cualquiera de las derivadas del fútbol, y casado con el que había sido su novio, prefiere seguir con la misma discreción: “Me dice: ‘¿Para qué? No tengo la necesidad’. Entiendo que no quiera convertirse en una especie de mártir”, dice Gasca. Coincide López: “No quiero mártires. Quiero ayudarles a estar bien. No puedo garantizarles que no va a pasar nada, pero sí se puede trabajar en crear el ambiente para que vivan como los heteros”.

sábado, 27 de octubre de 2018

#hemeroteca #homofobia | Enterrado 20 años después de su asesinato Matthew Shepard, símbolo de los derechos gais

Imagen: El País / Gene Rbinson traslada las cenizas de Matthew Shepard, seguido por sus xadres
Enterrado 20 años después de su asesinato Matthew Shepard, símbolo de los derechos gais.
Muerto en Wyoming en 1998 por una brutal paliza, fue víctima de uno de los crímenes de odio más brutales de la historia de EE UU. Sus cenizas han sido sepultadas en la catedral de Washington.
Antonia Laborde | El País, 2018-10-27
https://elpais.com/internacional/2018/10/26/actualidad/1540557484_537062.html

Hay un bulto colgado en una cerca de madera en medio de una parcela. Es una noche helada en Laramie, un pueblo de 30.000 habitantes de la conservadora Wyoming. La oscuridad desaparece pero el bulto sigue ahí. 18 horas más tarde un ciclista descubre que lo que él creía que era un espantapájaros, en realidad era un hombre. Matthew Shepard, de 21 años, 1,58 metros de altura y apenas 48 kilos agonizaba atado a valla. Una herida en el cráneo teñía sus cabellos rubios y bañaba su rostro de sangre. Dos jóvenes le habían dado una paliza con el mango de una pistola por ser homosexual. Unos días después, un 12 de octubre de 1998, Shepard murió en el hospital. A dos décadas del fallecimiento que se transformó en un símbolo de la lucha por los derechos de los gais en Estados Unidos, la familia enterró este viernes sus cenizas en la Catedral Nacional de Washington, en una ceremonia con centenares de personas.

Russell Arthur Henderson y Aaron James McKinney, ambos de 21 años, fueron los que le arrebataron la vida a Shepard. Los jóvenes se encontraron con el estudiante de primer año de ciencias políticas en un bar. Se hicieron pasar por homosexuales y lo engañaron para que se fuera con ellos hasta su camioneta. En un erial le robaron, lo golpearon y escaparon. Horas después, los homófobos se vieron envueltos en otro altercado a donde llegó la policía. Los asesinos salieron corriendo y abandonaron su coche donde estaba la pistola ensangrentada. Las pistas derivaron en un juicio donde ambos recibieron una condena de doble cadena perpetua. Si no se hubieran declarado culpables el castigo hubiese sido la pena de muerte.

En medio del caos emocional, los padres de Shepard no sabían qué hacer con los restos de su hijo. Las protestas de grupos anti-homosexuales a la salida del funeral en la Iglesia Bautista de Westboro los había traumatizado. Temían dejar el cuerpo en un sitio que podía ser profanado así que lo incineraron y conservaron las cenizas en casa. En un momento pensaron esparcirlas sobre las montañas y llanuras del pueblo, pero el hijo menor se opuso, quería tener un lugar donde visitar a su hermano.

Apenas unos meses después de la tragedia, la familia creó la fundación Matthew Shepard, dedicada a financiar programas educativos y orientar a una comunidad en línea de adolescentes que discuten temas de orientación sexual y género. Un religioso ha estado muy vinculado a la fundación: Gene Robinson, que en 2003 fue ordenado primer obispo abiertamente gay en la Iglesia Episcopal. Fue él quien habló con el decano de la Catedral Nacional de Washington para evaluar la posibilidad de que Shepard fuera enterrado ahí, junto a figuras como el expresidente Woodrow Wilson, la escritora sordociega Helen Keller y cerca de 200 personalidades más, consideradas un ejemplo para la sociedad.

Robinson presidió la ceremonia de este viernes junto a la obispo episcopal de Washington, Mariann Edgar Budde. Para los padres de Shepard tiene mucho sentido que su hijo termine el recorrido terrenal en ese templo gótico. De niño fue acólito en la iglesia episcopal local y de joven se unió a la comunidad que compartía su fe en la universidad. Los religiosos esperan que la catedral se vuelva un punto de peregrinación para la comunidad LGTB ahora que uno de sus iconos descansa ahí. Aunque las cenizas estarán guardadas en una zona privada, los administradores están pensando colocar una placa.

Shepard termina su viaje interrumpido, pero su legado trasciende. El que se considera uno de los peores crímenes de odio contra los homosexuales en Estados Unidos cambió muchas cosas, entre ellas, la ley. En 2009 el expresidente Barack Obama firmó la “Ley para la prevención de los delitos de odio Matthew Shepard y James Byrd, Jr.”, donde se amplió la normativa federal de 1969 al incluir los crímenes motivados por género, orientación sexual, identidad de género o discapacidad de las víctimas. Pero a pesar de los avances, los padres de Matthew están preocupados. En una entrevista al Washington Post la madre del joven alertó de los niveles de intolerancia que se están viendo en la era Donald Trump y lamentó que “va a tomar muchos años superar lo que ha sido destruido en los últimos dos".