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sábado, 10 de agosto de 2019

#hemeroteca #gais #politica | Munir Baatur, primer candidato abiertamente gay a la Presidencia de Túnez

Imagen: El Mundo / Munir Baatur
Munir Baatur, primer candidato abiertamente gay a la Presidencia de Túnez.
Cofundador de la asociación Shams, que defiende la despenalización de la homosexualidad en Túnez, este abogado y líder del Partido Liberal aspira a ocupar el Palacio de Cartago si es elegido presidente en las elecciones del 15 de septiembre.
Rosa Meneses | El Mundo, 2019-08-10
https://www.elmundo.es/internacional/2019/08/10/5d4d91b521efa05c0f8b4599.html

Es abogado, tiene 48 años y ha roto un tabú en su país, Túnez, al ser el primer candidato abiertamente gay a las elecciones presidenciales del 15 de septiembre. Munir Baatur desafía el sistema en un país donde la homosexualidad está penada con tres años de cárcel en virtud de un artículo, el 230, redactado en 1913. Un gesto de valentía, ya que la comunidad LGBTQ sufre el aislamiento social y la tortura policial en Túnez.

"Quiero abrir el debate sobre los derechos LGBT", afirma Baatur, que lidera la asociación Shams, una ONG que lucha por la despenalización de la homosexualidad. Túnez, la cuna de la revolución democrática que vivió el Mundo Árabe a partir de 2011, es el único país de la región tocado por aquel tsunami que ha emprendido con éxito una transición política tras sacudirse la dictadura. Desde la caída del régimen de Zin el Abidin Ben Ali ha habido grandes progresos, como la Constitución promulgada en 2014, que consagra la libertad de información, la igualdad entre hombres y mujeres y un sistema democrático con elecciones libres.

Pero en algunas cuestiones, el cambio se resiste. Mientras el país se ha dotado de una Constitución moderna, la más avanzada del Mundo Árabe, sigue conservando un Código Penal de la época de la colonización francesa. Además, la represión contra la comunidad gay ha aumentado en los últimos años. En diciembre de 2015, un caso emblemático conmocionó la sociedad, cuando seis estudiantes de la Universidad de Kairuan fueron detenidos, juzgados y condenados a tres años de prisión y cinco de destierro por "prácticas homosexuales". En la cárcel sufrieron la tortura policial y las palizas de otros presos.

"No hay progresos en la cuestión LGBT en Túnez: no hay políticos que defiendan estos casos y, en mi opinión, soy la persona ideal para plantear un cambio en la sociedad tunecina", dice Baatur, que lidera el Partido Liberal, en una entrevista a Reuters. Según el Barómetro Árabe que publica la BBC, sólo el 7% de los tunecinos aceptan la homosexualidad. Las detenciones por tener relaciones con personas del mismo sexo crecieron un 60% en 2018, según Shams, que documenta los arrestos y torturas contra la comunidad gay. La asociación registró más de 25 detenciones en el primer cuatrimestre de 2019, según cita Reuters.

Un arcoíris para conquistar Cartago

Baatur, el primer candidato a presidir un país en el norte de África que no oculta su condición homosexual, es miembro fundador de Shams y ha puesto el debate sobre los derechos civiles en el centro de la temática electoral de las elecciones presidenciales. Los comicios, inicialmente programados para noviembre, han tenido que ser anticipados tras la muerte, el pasado 25 de julio, del presidente Beji Caid Esebsi, a los 92 años. Después del cierre de candidaturas, ayer viernes, más de 50 aspirantes han presentado su solicitud para concurrir en la primera vuelta del 15 de septiembre. La segunda vuelta no tiene todavía fecha pero según la legislación debe celebrarse antes del 3 de noviembre si ningún político obtiene mayoría absoluta.

Entre los candidatos con más posibilidades están el magnate de los medios de comunicación Nabil Karui, el actual primer ministro Yusef Chahed, el ex presidente Moncef Marzuki, el ex primer ministro Mehdi Juma o Hamadi Jebali, otro ex premier. Sólo una mujer aspira a ocupar el Palacio de Cartago; se trata de Abir Musi, que fuera secretaria general del partido único durante la dictadura, hoy disuelto. Los islamistas moderados de En Nahda, primera fuerza en el Parlamento, han presentado a su vicepresidente, Abdel Fatah Muru, abogado de 71 años muy próximo al histórico líder de la formación, Rachid Ghanuchi. Es la primera vez que En Nahda aspira a presidir el país.

La Instancia Electoral Independiente (ISIE) anunciará el 31 de agosto las candidaturas válidas. Encabeza los sondeos Karui, con un 23% de intención de voto según Sigma Conseil, principal órgano de encuestas de Túnez. Le sigue el independiente Kaies Saied, con un 20%, y Abir Musi, con el 12%, según recoge Efe citando una encuesta de primeros de agosto. Chahed y Marzuki empatarían con un 7%.

Un candidato desconocido

"A priori, Baatur es un candidato irrelevante y poco conocido por la población tunecina. Su candidatura ha tenido mucha más relevancia en la prensa extranjera que en la de su país, lo que puede hacer pensar que se enmarca en mayor medida en una campaña hacia la opinión pública internacional en favor de la despenalización de la homosexualidad, uno de los grandes caballos de batalla de Shams, que dentro de una candidatura viable para la jefatura del Estado", analiza para El Mundo Bosco Govantes, profesor de ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide.

El propio Baatur conoce bien la tragedia diaria que viven las personas LGBTQ por su condición sexual. En 2013 fue encarcelado, acusado de sodomía, y sufrió torturas. "Fue una agonía, una humillación muy grave", recuerda de ese periodo en una entrevista con 'Slate'. En Túnez, la policía somete a examen anal a los homosexuales para 'probar' su culpabilidad, una práctica definida por la ONU como tortura. La discriminación social, el rechazo de la familia, las amenazas y la represión policial provocan en las víctimas un fuerte trauma psicológico. Junto con otros activistas, Baatur creó en 2015 la asociación Shams (Sol), que ha sido la primera ONG de defensa de los derechos LGBTQ legalizada en Túnez y que se consagra a denunciar la violencia y el trato cruel que sufren estas personas.

"La candidatura de Baatur pone a Túnez y su transición frente al espejo de las incoherencias y contradicciones que hay todavía en la legislación. Se trata de un país con una tradición secular y pro occidental establecida desde la época colonial y consolidada durante la época del presidente Burguiba, que mantiene en la homosexualidad uno de sus principales tabúes sociales", añade Govantes, miembro del Observatorio Político y Electoral del Mundo Árabe y Musulmán (OPEMAM).

Para Baatur, la despenalización de la homosexualidad "no es una cuestión de aceptación" social, porque otros cambios, como la abolición de la poligamia que aplicó Burguiba en 1965, llegaron sin apoyo popular. "Sesenta años después de la independencia necesitamos voluntad política para imponer reformas y decirle a la gente que no es normal encarcelar personas por ser gais", afirma.

jueves, 21 de febrero de 2019

#hemeroteca #homofobia | Un tunecino fue a una comisaría a denunciar una violación y acabó condenado a ocho meses por gay

Imagen: El País / Manifestación por la igualdad en Túnez
Un tunecino fue a una comisaría a denunciar una violación y acabó condenado a ocho meses por gay.
Las organizaciones de derechos humanos exigen la liberación del joven de 22 años, que asegura haber víctima de una relación sexual no consentida tras quedar con un hombre por Facebook.
Ricard González | El País, 2019-02-21
https://elpais.com/internacional/2019/02/16/mundo_global/1550319142_625330.html

La existencia del artículo 230 del Código Penal tunecino, que castiga la homosexualidad con hasta tres años de cárcel, ya es de por sí una vergüenza, pero su aplicación puede caer directamente en la infamia. No hay mejor ejemplo que el de Anas F., un joven de 22 años que presentó una denuncia por violación contra dos hombres y acabó sentenciado a ocho meses de cárcel por su condición de gay. El caso ha movilizado a las organizaciones de defensa de los homosexuales del país magrebí, así como a las de derechos humanos, que han exigido a las autoridades su puesta en libertad inmediata.

Según ha revelado Shams, uno de los colectivos gais más combativos de Túnez, Anas fijó una cita con una persona a la que había conocido a través de Facebook. Al no haber prácticamente locales de ambiente gay, es habitual que los contactos dentro de la comunidad se establezcan a través de las redes sociales. El encuentro no se desarrolló como estaba previsto, y el joven se encontró con dos hombres que lo apalearon y le robaron sus pertenencias. Hay versiones contradictorias sobre si se produjo una violación o una relación sexual consentida. Sea como fuere, Anas se armó de valor, y fue a una comisaría de Sfax a denunciar los hechos. La policía abrió un proceso contra la propia víctima y la sometió contra su voluntad a una prueba anal.

El pasado 11 de febrero, el tribunal de primera instancia de Sfax dictó una sorprendente sentencia, basada en la consideración que no se había producido una violación, sino una pelea después de una relación sexual consentida. Anas fue condenado a seis meses de cárcel por su condición de gay, y a dos meses más por una “denuncia calumniosa”. Sus agresores salieron del proceso con la misma pena de cárcel, pero desglosada de forma distinta: seis meses de cárcel por sodomía, un mes y medio por robo y 15 días por las agresiones físicas.

"El caso de Sfax es complejo, pero la policía debería haber dado prioridad a los daños causados a la víctima en lugar de a las relaciones sexuales consentidas, si lo hubieran sido. Una imputación por "sodomía" tanto a A. F. como a sus agresores dirige un mensaje espantoso a otras víctimas, pues si se sospecha su homosexualidad, la denuncia de un crimen les puede llevar a la cárcel", censuró en un comunicado la ONG Human Rights Watch.

Según la organización Shams, un total de 127 personas han sido encarceladas en Túnez en 2018 tras haber sido procesadas por su orientación sexual. Las cifras sugieren que se ha intensificado el acoso a esta comunidad durante los últimos años, pues en 2017 fueron 79, y en 2016, 56. Una comisión presidencial que elaboró un informe sobre la situación de los derechos y libertades en el país magrebí recomendó, entre otras reformas, la abolición del artículo 230. Sin embargo, habida cuenta de lo extendida que está la homofobia entre la sociedad tunecina, no parece previsible que el Parlamento tome cartas en el asunto.

“El artículo es anticonstitucional desde la promulgación de la nueva Constitución engendrada gracias a la revolución de los jazmines, la primera de las primaveras árabes. Y en todo caso, esta ley se refiere a las relaciones consentidas, no a las violaciones”, ha escrito Mounir Baatour, presidente de Shams, en un artículo reciente. La opción de que la norma sea derogada tras ser declarada inconstitucional se halla bloqueada al no contar el país todavía con un Tribunal Constitucional. Después de varios intentos fallidos debido a la falta del consenso necesario entre los partidos políticos, el Parlamento ha fijado una sesión el próximo día 26 de febrero para la elección de los magistrados de la corte suprema.

martes, 23 de octubre de 2018

#hemeroteca #lgtbi | Anulado un concurso municipal en A Coruña que puntuaba no ser heterosexual

Imagen: La Voz de Galicia
Anulado un concurso municipal en A Coruña que puntuaba no ser heterosexual.
Estaba previsto pedir a los trabajadores declaraciones juradas de su orientación sexual.
Xosé Gago | La Voz de Galicia, 2018-10-23
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/coruna/2018/10/23/anulado-concurso-municipal-coruna-puntuaba-heterosexual/0003_201810H23C1991.htm

El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia ha anulado el concurso abierto por el gobierno local de A Coruña para contratar el Espazo Diverso, cuyo objetivo era crear un espacio municipal para «las diversidades sexuales e identidades de género».

El tribunal, que tomó esa decisión por considerar que vulnera los artículos 145.5 y 146 de la ley de contratos públicos, intervino a raíz de un recurso presentado por la Asociación Galega para a Saúde Sexual, que impugnó una de las cláusulas de adjudicación que recogían los pliegos.

Ese criterio otorgaba hasta cinco puntos a las empresas que se comprometiesen a subcontratar al menos un 25% de los trabajadores entre personas LGTBQI, es decir con orientaciones sexuales distintas a la heterosexualidad.

En su recurso, la Asociación Galega para a Saúde Sexual reconocía la «boa vontade» de la Concejalía de Igualdade, que dirige Rocío Fraga, al incluir esa cláusula que considera una discriminación positiva, pero recordaba que no hay un marco legal que la respalde, ya que la normativa vigente no recoge la discriminación positiva por orientación sexual.

Es más, la entidad planteaba que la futura empresa adjudicataria podría estar incurriendo en una «acción directa ou indirectamente discriminatoria» al subcontratar a personal de acuerdo a su orientación sexual, tal y como recoge el artículo 145 de la ley.

Más allá de ese punto, la asociación también se preguntaba «como pode acreditar un/unha traballadora a súa orientación sexual» a la hora de ser subcontratado. Por ello, no estaría garantizado que las ofertas fuesen analizadas en «competencia efectiva».

Por otra parte, señalaba que se podría incumplir otra vez el marco legal cuando la adjudicataria solicitase a los aspirantes a un puesto de trabajo que detallasen su orientación sexual.

Las declaraciones juradas

Frente a esas críticas, el gobierno local alegó que la cláusula pretendía fomentar la «integración social de membros de grupos vulnerables». Señalaba que los cinco puntos suponían menos del 5% de la puntuación máxima y que no se trata de una cláusula obligatoria. En su escrito el Ayuntamiento añadía que el cumplimiento de la cláusula se comprobaría «ao longo da execución do contrato», y destacaba que se decidió aplicar ese criterio en base a la experiencia de un contrato menor anterior con el mismo objetivo, en el que «as actividades realizadas eran impartidas por persoas pertencentes ao devandito colectivo [LGTBQI]».

Finalmente, el gobierno local reconocía que ningún organismo oficial expide certificados de orientación sexual, por lo que defendía que «sería suficiente» la «declaración xurada desas persoas expresada no seu ‘curriculum vitae’ ou en documento ‘ad hoc’».

El ejecutivo municipal insistía además en que esos documentos estarían «amparados ambos pola normativa de protección de datos en canto a dato de alta protección e as esixencias de sixilo e confidencialidade».

Los argumentos del gobierno local no convencieron al tribunal, que dio validez a la práctica totalidad de los argumentos de la Asociación Galega para a Saúde Sexual, y recordó en su dictamen que la orientación sexual de las personas «pertence ao máis nuclear da súa intimidade» y a su esfera «máis íntima e protexible».

El dictamen señala que el gobierno local «ven a recoñecer isto, pero o fai para xustificar que só caiba pedir declaracións xuradas ao respecto». Sin embargo, recuerda que esas declaraciones sirven para no obligar a alguien a presentar una documentación hasta que se le requiera, pero no para «converter en comprobable» algo que no se puede comprobar sin incumplir la ley: la orientación sexual.

La respuesta del concello

Desde María Pita apelan a la «buena intención» para justificar que el concurso incluyese la «discriminación positiva». El gobierno local anuncia que comenzará un proceso de contratación de urgencia una vez que se ha anulado el proceso vigente hasta ahora. «El Ayuntamiento está en trámites para ajustarse al tribunal», han asegurado fuentes municipales. Fue Silvia Cameán, edila de Xustiza Social, la que dio explicaciones este martes. «Se intentó hacer con toda la buena intención esa discriminación positiva (...) Nos respondieron que no cabe porque no tiene marco jurídico y no pasa nada», dijo la concejala.


Las claves de la anulación del concurso municipal de A Coruña para contratar Espazo Diverso.
Una de las cláusulas otorgaba hasta cinco puntos a las empresas que se comprometiesen a subcontratar al menos un 25 % de los trabajadores entre personas LGTBIQ.
La Voz de Galicia, 2018-10-23
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/coruna/2018/10/23/claves-anulacion-concurso-municipal-coruna-contratar-espazo-diverso/00031540283974590143245.htm

¿Qué servicio salió a concurso?
El 3 de septiembre se sacó a licitación el Espazo Diverso por 361.478,44 euros. El servicio se entendía como «un espacio municipal de las diversidades sexuales e identidades de género».

¿Quién y por qué recurrió el concurso?
El recurso fue presentado por la Asociación Galega para a Saúde Sexual. Impugnó el criterio número 6 de las bases, que recogía el «compromiso de contratación de, al menos, el 25% con personas LGTBQI para la realización de actividades de formación y talleres y actividades socioeducativas: 5 puntos a la que oferte el mayor porcentaje de subcontratación».

¿Qué denunciaba el recurso?
La entidad entendía la «boa vontade» del Ayuntamiento por intentar establecer una discriminación positiva, pero señalaba que «non está amparada polo marco legal», que podría incumplir artículos relativos a la no discriminación, y se preguntaba «como pode acreditar» un trabajador su orientación sexual para ser contratado.

¿Qué alegó el Ayuntamiento?
Que la cláusula recurrida tiene el objetivo de fomentar la integración social, que no era obligatoria ni motivo de penalización para el contratista y que solo supone el 4,76 % de la posible puntuación.

También explicó que la cláusula fue incluida en base a la experiencia de un contrato menor ya existente, «en que as actividades realizadas eran impartidas por persoas pertencentes ao devandito colectivo e que o criterio [de pertenecer a él] se comprobará na súa aplicación ao longo da execución do contrato».

Finalmente señaló que «no existe una certificación expedida por organismo competente para poder acreditar tal condición [que alguien es LGTBQI], pero defendió que «a declaración xurada desas persoas expresada nos seus curriculum vitae ou en documento ad hoc» sería suficiente.

¿Qué dijo el tribunal administrativo?
Por diversos motivos, el tribunal falló el 20 de septiembre que ese criterio de adjudicación, tal como está configurado, incumple dos artículos de la Ley de Contratos del Sector Público, por lo que debe anularse todo el proceso de adjudicación.

viernes, 19 de octubre de 2018

#hemeroteca #homofobia | Túnez, pruebas anales para perseguir a los homosexuales

IMagen: El Diario / Mounir Baatour
Túnez, pruebas anales para perseguir a los homosexuales.
Asociaciones y activistas piden la despenalización de la condición sexual y denuncian la práctica de este test por parte de las autoridades.
José Ignacio Martínez Rodríguez | El País, 2018-10-19
https://elpais.com/elpais/2018/09/24/planeta_futuro/1537788948_653559.html

“Creo que ya se puede hablar en privado de la situación de las personas LGTBI aquí. Antes del 2011 era imposible, pero ahora hay asociaciones, salen cosas en la tele... La vida, si eres gay en Túnez, depende de las personas que te rodean”. Jalil (nombre ficticio), un joven de 26 años, habla sentado en la terraza de un conocido local de ocio del centro de la capital. Lo hace junto a Abbas (también nombre ficticio), su novio desde hace algo menos de dos años. Es viernes por la noche: “Ya hay sitios donde podemos ir juntos, incluso a algún bar... Pero hasta un cierto límite, claro”.

En Túnez, la homosexualidad no está permitida, según el artículo 230 del vigente Código Penal. “La sodomía será castigada con penas de hasta tres años de prisión”, reza el texto, residuo del antiguo Código Penal francés y en el que el legislador tunecino ha sustituido en la práctica sodomía por homosexualidad para incluir también a las mujeres en la tipificación. Sus consecuencias: 79 personas arrestadas en 2017 y 60 actualmente en prisión por este delito, según los datos de Shams, la asociación LGTBI más importante del país.

La rigidez en la aplicación de esta ley choca con los avances jurídicos y sociales que ha experimentado Túnez en los últimos años, sobre todo a raíz de la aprobación de la nueva Constitución en 2014, la más avanzada del mundo árabe, que recoge libertades individuales y permite la creación de asociaciones. Por ejemplo, en 2017 nació en el país la primera Asociación de Ateos del Mundo Árabe, arropada por unas 400 personas. Ese mismo año el Parlamento aprobó la abolición de una ley de 1973 que no permitía a las mujeres casarse con un hombre no musulmán. Las parlamentarias llegan casi al 30%, también récord árabe, y desde hace unas semanas hay una mujer por vez primera al frente de la Alcaldía de la capital.

Khalil y Abbas se interrumpen, se ríen mientras charlan, pero todo sin ninguna muestra de cariño. El primero recuerda el bullying que sufrió en el colegio, cómo se esforzó por construir otra imagen basada en hablar con chicas y cómo la universidad le ayudó a aceptar su homosexualidad. El segundo explica que empezó a sentir atracción física hacia otros chicos a los doce años y que el psiquiatra le dijo que "cuando cumpliera 20 años todo iba a ser ‘normal”.

“De mi familia, solo mi hermana sabe que soy homosexual. Quizá mi madre lo sospeche, pero yo nunca le he dicho nada. De todas formas, creo que ellos no me repudiarían como hacen en otras casas”, afirma Khalil. “En la mía solo lo sabe mi prima. Se lo dije hace algún tiempo. Pero, la verdad, creo que mi madre también. Ahora todo el mundo tiene acceso a internet, las series europeas o estadounidenses ayudan a normalizar la homosexualidad. Me dan envidia otros países, esos en los que puedes ir de la mano de tu novio por la calle”.

La pareja apura sus bebidas antes de levantarse de las sillas y abandonar el local. “Yo nunca he pasado miedo por ser gay aquí. Hay gente, como nosotros, que puede llevar una vida cómoda si no muestra amor o cariño en público. Si las autoridades te ven actuar de una forma afeminada puedes tener también problemas. Pero depende de quién se encuentre a tu alrededor. Lo cierto es que, en Túnez, muchas personas están pasando ahora mismo por situaciones muy difíciles”, lamenta Khalil.

La lucha contra la ley
Mounir Baatour rebusca entre los ordenados papeles que descansan apilados en la mesa de su despacho, adornado con una veintena de reconocimientos internacionales, recibidos por su labor como activista. Baatour es el presidente de ‘Shams, por la despenalización de la homosexualidad’, el primer colectivo LGTBI tunecino, que él mismo fundó tras pasar un tiempo en prisión. “La situación de la comunidad LGTBI aquí es catastrófica. Mira: son dos test anales. Uno de ellos realizado el año pasado a un joven de 23 años”, afirma señalando unos documentos. “Los hacen médicos, pero en realidad son torturadores. Estas pruebas son formas de violación: un doctor te introduce el dedo en el ano para saber, supuestamente, si has mantenido relaciones sexuales con otros hombres”.

Estas pruebas son una de las prácticas más denunciadas por las asociaciones y ONG. "Cuando detienen a una persona por su apariencia homosexual y le realizan un test anal, lo someten a un tipo de tortura y no a una prueba con alguna validez científica”, sentencia Yamina Thabet, médico, activista y presidenta de la Asociación Tunecina de Apoyo a las Minorías. “La persecución a las minorías sexuales en la ley es inconstitucional. Resulta inaceptable que pase esto porque lo único que se ha votado ha sido la Constitución y, en ella, se pidió libertad y privacidad”, sostiene.

“No hay voluntad política para revertir esta situación. Los partidos dicen que no es tiempo de abordar este tema. Solo tres parlamentarios (de los 217 que componen el ejecutivo tunecino) se han manifestado a favor de la derogación del 230”, apunta Baatour. Shams ha promovido una petición internacional que ha conseguido más de 50.000 firmas, ha publicado el primer número de su revista y ha puesto en funcionamiento su gran proyecto: la primera radio de temática LGTBI del mundo árabe.

Mawojoudin We Exist es el colectivo fundado en el 2015 que organizó la primera edición de su Festival de cine gay de Túnez, un evento al que asistieron unas 700 personas y en el que se proyectaron 13 películas. “Todavía hay muchos problemas. Con las familias, por ejemplo. O también con los estudios o en el empleo. Algunos compañeros han tenido que dejar de estudiar o les han echado de sus trabajos cuando han hecho pública su orientación sexual”, explica Ali Bousselmi, cofundador de Mawjoudin y su actual director ejecutivo.

“Creo que hay que ser realista. No puede decirse que no se haya visto una evolución social en estos años. Podemos organizar actividades en público, ha crecido la normalización... Hay muchos problemas políticos pero, aunque queda un largo camino, el trabajo de varias asociaciones ha propiciado que se den grandes pasos”, reflexiona.

Vivir bajo presión
“Los derechos humanos deben ser respetados, y la libertad en materia de identidad de género y orientación sexual son derechos humanos”, explica José María Núñez, presidente de la Fundación Triángulo, una ONG española que, financiado por la Aexcid (Agencia Extremeña de Cooperación), trabaja actualmente en el Magreb. “No cabe la defensa de unos valores culturales o religiosos como escudo o argumento”, resume. El último informe 'Homofobia de Estado de ILGA' de la International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association, cifra en 72 los países que criminalizan la homosexualidad y en ocho los que la castigan con pena de muerte. El escrito califica como “sumamente peligrosa” la expresión de la diversidad sexual en los países del Magreb, y alerta del aumento de la presión sobre las minorías sexuales por “el incremento de la influencia y el control del movimiento islámico”.

Micky (nombre ficticio) también sabe de tener que esconderse. A sus 36 años, no fue hasta hace cinco que se compró un ordenador, lo conectó a internet y descubrió que en Túnez había más gente en su situación. Cuenta que procede de una zona rural, una pequeña ciudad por la que la revolución pasó a hurtadillas y con una marcada tradición religiosa de arraigo conservador. “Ahora es como si llevara una doble vida. Con mi familia, en el trabajo o con mis amigos soy de una manera. En privado, de otra. Creo que ellos nunca lo aceptarían”, explica. “No molestamos a nadie, pero la ley nos prohíbe. Yo creo que todo el mundo debería tener derecho a ser libre, a controlar su propia vida”.

jueves, 18 de enero de 2018

#hemeroteca #homofobia | Cruzada contra los gais en Egipto: "Intentaron violarme en la comisaría"

Imagen: S.G. (d) con su pareja en El Cairo
Cruzada contra los gais en Egipto: "Intentaron violarme en la comisaría".
Gobierno, policía y prensa emprenden una campaña antigay en el país. Son 'cazados' en sus casas, violados en comisaría y marginados por la sociedad. Una víctima relata el infierno que vive: “Vivo oculto y estoy en tratamiento psicológico”.
Francisco Carrión | Papel, El Mundo, 2018-01-18
http://www.elmundo.es/papel/historias/2018/01/18/5a5f8fc446163f134e8b457b.html

La mirada de S.G. aún guarda los destellos del terror. La pesadilla que le tortura y le hace sentirse un fugitivo comenzó una noche del pasado verano. «Eran las tres de la madrugada. Llegué a mi apartamento con dos amigos, una amiga y una transexual. Los vecinos se percataron y empezaron a aporrear la puerta y a preguntar qué hacíamos allí. Yo les contesté que aquella era mi propiedad pero no quedaron satisfechos. Gritaron y fueron avisando al resto de la comunidad», relata a ‘Papel’ el joven de 25 años, que rehúsa desvelar su identidad por miedo a las represalias.

Durante las horas siguientes, una turba se fue congregando en las inmediaciones de su piso. «Intenté negociar con ellos porque sabía que si se inmiscuía la policía sería una catástrofe pero no hubo manera», rememora el veinteañero. «El hombre que llevaba la voz cantante sentenció que aquello era una reunión de gais y el resto acordó retenernos hasta que llegaran los agentes. El incidente estaba ya fuera de control. Luego le contaron a la policía que éramos maricas y que estábamos practicando sexo. Según ellos, los gemidos les habían despertado».

En su búsqueda de pesquisas, los gendarmes consideraron pruebas del crimen dos preservativos hallados en el baño y la ropa interior de su hermana. Un proyector, que las fuerzas de seguridad confundieron con una cámara de vídeo de alta calidad, sirvió como evidencia de la supuesta grabación de películas pornográficas de temática gay en el piso.

Campaña de represión
La traumática historia de S. G. -acusado de incitación al libertinaje y pendiente de una posible condena de tres años- es tan sólo una de la cada vez más extensa lista de homosexuales cazados por las autoridades locales. En los últimos meses, unos 90 individuos han sido arrestados en la peor campaña de represión contra la comunidad homosexual en décadas.

El enésimo incidente ocurrió este lunes cuando 10 sospechosos de «libertinaje» fueron detenidos en Alejandría. «Es la oleada más amplia de arrestos desde 2001, cuando 52 personas fueron detenidas en el Queen Boat, un club nocturno de El Cairo», confirma Dalia Abdelhamid, investigadora de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales.

En septiembre, la aparición de una bandera arco iris en el concierto de una popular banda de rock libanesa recrudeció la saña gubernamental. «Hay pánico entre los homosexuales egipcios. Desde el concierto la mayoría ha optado por esconderse. Muchos han desactivado su Facebook y las aplicaciones de citas para evitar que les sigan. Algunos simplemente han desaparecido», comenta una activista cuya organización ha abrazado también la clandestinidad. «Existe una cacería sistemática mediante redadas en sus propios hogares y en la calle. A menudo, son pescados también en internet».

La división de la policía encargada de preservar la moral pública actúa en virtud de una legislación de 1961 destinada a combatir la prostitución. Una norma que los agentes aplican ahora navegando por aplicaciones como Grindr. «Sus tácticas resultan cada vez más sofisticadas. En uno de los últimos casos, un policía se hizo pasar por un ciudadano del golfo Pérsico. La persona con la que chateaba le pidió que le enviara una copia de su pasaporte con parte de la información oculta con tres dedos. Y el agente se lo acabó remitiendo», indica Abdelhamid.

Una vez desplegada la trampa, los homosexuales -en su mayoría hombres de clases baja y media- afrontan el calvario de la comisaría y la prisión, donde son golpeados, insultados y agredidos sexualmente. S.G. no ha olvidado la retahíla de abusos que sufrió. «Los policías le dijeron a los presos que hicieran lo que quisieran conmigo. Uno de ellos intentó violarme», admite cabizbajo el joven en un café de El Cairo.

Violaciones en comisaría
Las palizas y el acoso sexual no son los únicos dramas que afrontan las víctimas. «El examen anal practicado por médicos forenses sigue siendo una práctica muy extendida. Solo les preocupa aquellos que han sido penetrados pero los resultados no pueden ser usados como pruebas definitivas de que existió una relación. De hecho, cada informe forense concluye insistiendo en que el uso de lubricante o crema puede ocultar las señales del coito anal», denuncia la investigadora, alarmada por el entusiasta papel de la prensa local al alentar la cruzada moral del régimen que dirige el ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi. «Están instigando la homofobia. Usan lenguaje de la policía como los términos pervertido o redes de prostitución y publican los nombres, las direcciones y las profesiones de los arrestados».

En plena escalada y con el aplauso de los máximos líderes religiosos musulmán y cristiano del país -ambos lo consideran una enfermedad curable-, el Parlamento estudia un draconiano proyecto de ley que cierra el círculo para criminalizar las relaciones homosexuales y perseguir símbolos relacionados con la comunidad LGBT, desliza la activista que exige anonimato. «Están tratando -opina un activista que quiere permanecer en el anonimato- de distraer a la sociedad. La situación política no es buena y se acercan las elecciones presidenciales con la popularidad de Al Sisi en caída libre. Quiere aparecer como un líder preocupado por la decencia de su pueblo».

Uno de los 26 hombres arrestados a finales de 2014 en un hamman (baño público) del centro de El Cairo durante una redada grabada por las cámaras de televisión trató de suicidarse al recobrar la libertad. «Algunos salen de prisión totalmente abatidos. Han arruinado su reputación; han sido abandonados por sus familias; han perdido su empleo; y, en algunas ocasiones, han tenido que trasladar su lugar de residencia», sostiene Abdelhamid. S.G., que tiene al menos la fortuna de que su familia respalda su identidad, no ha podido regresar a un apartamento que busca comprador. «Vivo oculto y salgo solo lo estrictamente imprescindible. Estoy en tratamiento psicológico. La medicación me hace sentir mejor. Nunca me imaginé en una situación como ésta».

lunes, 8 de enero de 2018

#hemeroteca #lgtbi #activismo | ‘Shams Rad’, la primera radio gay del mundo árabe

Imagen: El País / Amina Sboui, presentadora de Shams Rad
‘Shams Rad’, la primera radio gay del mundo árabe.
Echa a andar una emisora LGTB a pesar de la prohibición de la homosexualidad en Túnez.
Ricard González | Mundo Global, El País, 2018-01-08
https://elpais.com/elpais/2018/01/07/opinion/1515339334_495579.html?rel=mas

Una vez más, Túnez se apunta el tanto de ser pionero árabe en cuestión de derechos y libertades. Desde el 11 de diciembre, el país magrebí cuenta con Shams Rad, la primera emisora dedicada a la comunidad LGBT (iniciales de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales). Detrás del proyecto se halla Shams, la asociación del país más combativa en defensa de los derechos de las minorías sexuales, que en esta empresa se ha beneficiado de la financiación de la Embajada holandesa.

Ello no significa que la sociedad tunecina exhiba, en general, una actitud abierta hacia la homosexualidad, tipificada en el Código Penal como delito que se castiga con hasta tres años de cárcel. Como muestra de la hostilidad que aún suscita la defensa de los derechos de los gais, los promotores han recibido más de 4.000 amenazas y mensajes repletos de odio desde el reciente lanzamiento de Shams Rad.

La radio se define como generalista y tendrá programas dedicados a la cultura, la política y la economía, pero siempre desde un punto de vista cercano a la comunidad LGBT. “El objetivo es difundir un discurso de tolerancia y hacer comprender a todos los tunecinos que la homosexualidad no es una enfermedad, que los argumentos científicos existen y prueban que la homosexualidad no es una elección y que, por tanto, esta discriminación es ilegítima”, declaró el activista de Shams Mounir Baatour a la revista ‘Jeune Afrique’.

Para poder sortear el probable veto de la instancia pública que regula el panorama audiovisual en Túnez, Shams Rad emite solo a través de Internet. Según los datos de la propia Shams, 66 personas fueron arrestadas en el país magrebí el año pasado bajo la acusación de ser homosexuales y 196 se hallan actualmente entre rejas por este cargo. No obstante, en septiembre se produjo un pequeño avance: las autoridades se comprometieron a no aplicar los test anales, con los que pretenden averiguar si un hombre es homosexual a pesar de que la ciencia desmiente su validez y las organizaciones de derechos humanos lo consideran una tortura.

viernes, 10 de noviembre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Kenia culpa al turismo gay de un encuentro sexual entre leones machos

Imagen: El País
Kenia culpa al turismo gay de un encuentro sexual entre leones machos.
El responsable del organismo censor asegura que los animales han copiado “los comportamientos de parejas del mismo sexo” y opina que se encuentran poseídos por “fuerzas demoníacas”.
El País, 2017-11-10
https://elpais.com/internacional/2017/11/10/mundo_global/1510319149_490602.html

La censura sobrevuela también la conducta de los animales que viven en libertad en territorio keniano. O al menos de dos leones machos que fueron descubiertos en el parque natural Masai Mara, al sur del país, por la cámara del fotógrafo especializado Paul Goldstein la semana pasada. Su único pecado, a ojos de Ezekial Mutua —el actual responsable del Instituto de Clasificación de Películas de Kenia (KFCB en sus siglas en inglés)— es encontrarse uno encima del otro en posición de apareamiento en una apartada zona de maleza. "Su conducta es extraña y creo que la única explicación es que los animales hayan visto a parejas homosexuales en conductas impropias cuando éstos visitan el parque", afirmó en unas declaraciones recogidas por un periódico local de la capital.

Mutua, que ha provocado un revuelo de indignación en las redes sociales, fue más allá y sostuvo que los leones también pueden ser conducidos por "fuerzas demoníacas" debido a que los demonios "no sólo poseen a las personas". Este funcionario es una figura conocida en Kenia al posicionarse en contra de la comunidad LGTB unido a su afán por prohibir cualquier película en la que se promuevan valores relacionados con la homosexualidad. Todo ello le ha valido el calificativo de "policía de la moralidad". Una forma de ejercer su oficio que también extrapola a Twitter: "Los científicos deberían estudiar este comportamiento. Como en las personas, el principal propósito del sexo es la procreación", escribía el pasado 2 de noviembre.

Una afirmación que concuerda con la pretensión del organismo que gestiona, amparado por el Ministerio de Deportes y Cultura, de promover "los valores nacionales" y proteger a los más pequeños de "contenidos dañinos". El último programa televisivo que no ha pasado el corte ha sido ‘Andi Mack’, del canal Disney Channel. La serie, que acaba de estrenar su segunda temporada, trata sobre la identidad sexual de uno de sus personajes principales. "Los niños deben recibir la información adecuada de que la familia consiste en la unión entre personas de sexo opuesto", sostuvo Mutua en otro tuit y añadió que "ningún programa infantil con contenido gay se emitirá en el país".

Sin embargo, Mutua ha ido un paso más allá para encontrar una explicación a la "inusual conducta" entre los leones de Masai Mara. "Ambos necesitarían terapia, porque los animales no ven películas". En un momento de la entrevista, incluso, el funcionario deja la puerta abierta a la posibilidad de que fueran dos mamíferos del sexo contrario: "Me gustaría disponer de sus registros para confirmar si son realmente dos leones machos". Hasta 2010, se habían registrado en el mundo cerca de medio millar de especies que mantenían algún tipo de actividad sexual entre miembros del mismo sexo.

Algunos usuarios de Twitter no han tardado en mostrar su rechazo a las deducciones vertidas por Mutua. "Ve y aíslalos tú mismo si eres lo suficientemente hombre", escribía un usuario después de que el funcionario opinara que a estos animales "habría que apartarlos del resto". Otros, argumentaban sobre su trabajo de censor: "Deberías prohibir los programas con robos, violencia y tiroteos porque también son ilegales en Kenia".

Según recoge Amnistía Internacional, el Tribunal Superior de Mombasa confirmó el pasado junio la legalidad de "practicar exploraciones anales" a hombres sospechosos de mantener relaciones entre ellos. Una sentencia que vulnera el derecho a la intimidad como estipula el derecho internacional. En la actualidad, Kenia es uno de los 18 países africanos que imponen penas de hasta 14 años por este tipo de actos. De momento, la censura no ha llegado al mundo animal en libertad.

martes, 10 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Decenas de detenidos en Egipto tras ondear una bandera LGTB

Imagen: El País
Decenas de detenidos en Egipto tras ondear una bandera LGTB.
Con Al Sisi, la comunidad gay se ha convertido en el chivo expiatorio de la grave crisis social.
Ricard González | El País, 2017-10-10
https://elpais.com/elpais/2017/10/09/opinion/1507562738_920281.html

El Gobierno de Egipto ha dado un paso más en su campaña de represión a la comunidad gay. En las últimas dos semanas, decenas de personas que apoyan las reivindicaciones homosexuales han sido arrestadas en varias ciudades del país después de que el pasado 22 de septiembre se ondearan varias banderas arcoíris en un concierto del popular grupo libanés Mashrou’ Leila.

Según la ONG Iniciaitva Egipcia por los Derechos de las Personas (EIPR en sus siglas en inglés), la cifra de detenidos asciende a 57 e incluye residentes en ciudades del país que nada tuvieron que ver con el incidente del concierto. De estos, al menos una treintena han sido ya procesados. A los cargos habituales contra la comunidad gay, como lujuria o incitación al vicio, se ha añadido esta vez el de pertenencia a una organización ilegal. Sin embargo, el Código Penal egipcio no prohíbe de forma expresa la homosexualidad.

La polémica ha crecido tras la denuncia de que varios de los arrestados habrían sido sometidos a pruebas anales, lo que ha suscitado la condena de varias organizaciones de derechos humanos, tanto egipcias como internacionales. “Los tests anales forzados son equiparables a la tortura. No hay ninguna base científica para esas pruebas y no pueden estar justificadas bajo ninguna circunstancia”, denuncia Najia Bounaim, directora de la campaña de Amnistía Internacional para el norte de África. “Es completamente absurdo que investiguen el incidente de la bandera como un acto criminal. Nadie debería ser castigado por expresar su solidaridad con las personas LGTB”, añadió.

Por su parte, el grupo Mashrou’ Leila, popular y a la vez controvertido en el mundo árabe por su defensa de los derechos de los homosexuales, emitió un comunicado en el que expresaba su tristeza por una nueva campaña represiva. Desde la llegada al poder del mariscal Al Sisi se ha intensificado el acoso judicial y mediático contra la comunidad gay, convertida en chivo expiatorio de la grave crisis social, política y económica que padece el país.

viernes, 6 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | HRW condena la campaña de arrestos en Egipto contra la comunidad LGTB

Imagen: El Diario
HRW condena la campaña de arrestos en Egipto contra la comunidad LGTB.
EFE | El Diario, 2017-10-06
http://www.eldiario.es/sociedad/HRW-arrestos-Egipto-comunidad-LGTB_0_694330706.html

La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció hoy la campaña represiva y mediática lanzada por las fuerzas de seguridad y los medios de información egipcios y contra la comunidad de lesbianas, homosexuales, transexuales y bisexuales (LGTB, según sus siglas en inglés).

HRW se suma así a las condenas de varias asociaciones de defensa de derechos humanos nacionales e internacionales contra la ola de detenciones que comenzó tras un concierto, el 22 de septiembre, del grupo musical libanés Mashru Leila, en el que algunos asistentes enarbolaron la bandera multicolor que representa al colectivo LGTB.

"Las fuerzas de seguridad han sido implacables en sus intentos de localizar y detener a gente sospechosa de ser homosexual o de apoyar los derechos de los LGTB, la mayoría de los cuales no están relacionados con la cuestión de la bandera multicolor", asegura HRW en un comunicado.

La asociación civil egipcia Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales denunció el pasado miércoles que al menos 57 personas han sido detenidas en Egipto por su orientación sexual desde el 22 de septiembre en lo que describió como una campaña "sin precedentes".

"Egipto debe detener inmediatamente esta represión viciosa contra un grupo vulnerable solo porque agitaron una bandera", aseguró en el comunicado la directora de HRW para Oriente Medio y el Norte de África, Sarah Leah Whitson.

La ONG recuerda que el 4 de octubre, 6 personas fueron condenadas a entre uno y seis años de cárcel acusadas de "libertinaje" y de "incitar al libertinaje" y más personas están pendientes de juicio los días 12 y 29 de octubre, por su orientación sexual.

HRW también destacó que varias ONG egipcias han denunciado que al menos 6 de los detenidos fueron forzados a pasar un examen anal practicado por un médico para determinar supuestamente sus hábitos sexuales.

Paralelamente, HRW condenó también el comunicado difundido el 30 de septiembre por el Consejo Supremo para la Regulación de los Medios, que ordenó prohibir "la promoción o la difusión de lemas homosexuales" así como la aparición de homosexuales en los medios.

"Dada la masiva campaña de arrestos y el clima de miedo, informar de manera objetiva sobre este asunto y dar voz a la comunidad LGTB es más importante que nunca", concluyó Whitson.

lunes, 2 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Egipto lanza una nueva cacería contra los homosexuales

Imagen: El Mundo / Banderas arcoíris en el concierto de Mashrou Leila en Egipto
Egipto lanza una nueva cacería contra los homosexuales.
Aumentan las redadas policiales contra la comunidad gay tras la aparición de una bandera arco iris en un concierto de rock. El Gobierno egipcio impone la censura en los medios de comunicación y prohíbe la difusión de "una enfermedad vergonzosa".
Francisco Carrión | El Mundo, 2017-10-02
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/10/02/59d26b5822601d84178b4665.html

Todo comenzó el pasado 22 de septiembre durante un concierto de la banda libanesa Mashrou Leila. En mitad de la actuación, una bandera arco iris asomó entre el público. Las imágenes de la enseña convertida en icono gay, divulgadas por la prensa local y las redes sociales, han desatado una oleada de arrestos de ciudadanos acusados de "libertinaje" y la censura gubernamental a cualquier información sobre homosexualidad en los medios del país más poblado del mundo árabe.

Las primeras detenciones se registraron el pasado lunes después de que el fiscal general egipcio Nabil Sadek abriera una investigación tras jornadas de presión mediática e iracundas declaraciones. Las fuerzas de seguridad arrestaron a siete personas al ser presuntamente identificadas en un vídeo del concierto. Según la fiscalía, fueron acusadas de "promover la desviación sexual" y detenidas durante un periodo inicial de 15 días, que suele ser prorrogado indefinidamente.

Dos días antes de este primer arresto múltiple, otro egipcio de 19 años fue arrestado tras ser cazado a través de una aplicación móvil de citas, una práctica habitual de la policía egipcia, en las cercanías de la pirámides de Giza. El pasado martes un tribunal de delitos menores de la capital le condenó a seis años de prisión y una multa por "libertinaje" e "incitación al libertinaje". La corte, que le acusó de ser uno de los asistentes al concierto donde exhibió la bandera, le impuso seis años adicionales de libertad condicional.

La ofensiva se ha saldado con nuevos detenidos en los últimos días. El miércoles seis hombres fueron arrestados en plena calle y acusados de haber participado en el incidente de la bandera. Según las informaciones publicadas por los medios de comunicación locales, otros ocho fueron detenidos el jueves en dos actuaciones policiales.

Los arrestados serán sometidos a un examen anal para determinar si existió conducta homosexual, llevado a cabo por la autoridad médica forense. Una práctica atroz denunciada por las organizaciones de derechos humanos, prohibida por la legislación internacional y considerada un modo de tortura por la ONU. "Egipto debería de dejar de dedicar recursos gubernamentales a cazar individuos por lo que supuestamente hacen en sus dormitorios o por expresarse en un concierto de rock y emplear, en cambio, su energía en mejorar su sombrío historial de derechos humanos", apuntan desde Human Rights Watch (HRW) en un comunicado.

Persecución homófoba

El golpe de Estado que en julio de 2013 desalojó del poder al islamista Mohamed Mursi ha resucitado la persecución contra una comunidad que había gozado de cierto aperturismo al abrigo de las revueltas que destronaron a Hosni Mubarak. El régimen del actual presidente, el ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi, ha emprendido una campaña de moralidad pública que ha arrestado a más de 250 ciudadanos por supuesta homosexualidad, según estimaciones de la ONG local Iniciativa egipcia para los derechos personales.

En ocasiones, además, los acusados han sido sometidos al escarnio público gracias a la leal colaboración con la policía de medios de comunicación afines al Gobierno. "Tanto si agitan la bandera arco iris, chatean en una aplicación de citas o tienen su negocio en la calle, todas estas víctimas de arrestos por libertinaje deberían ser puestas en libertad de inmediato", ha reclamado Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Próximo y norte de África.

Una solicitud a la que se ha sumado Amnistía Internacional. "Resulta deplorable que la fiscalía tenga tanto interés en la caza de personas en base a su supuesta orientación sexual", ha denunciado Najia Bounaim, directora regional de Amnistía Internacional. Según una organización local citada por HRW, al menos 34 personas han sido detenidas por conducta homosexual en el último año.

No obstante, el concierto de Mashrou Leila -su vocalista musulmán, Hamed Sinno, no oculta su homosexualidad y entre su repertorio figuran canciones que relatan una relación gay- ha inaugurado una nueva escalada con una cascada de reacciones. El sindicato de músicos egipcio ha abierto una investigación y prohibido futuras actuaciones del grupo, un veto que ya sufren en Jordania.

El Consejo supremo para la regulación de los medios, un organismo creado por Al Sisi para ahogar los últimos reductos de libertad de prensa, ha prohibido "cualquier acto de simpatía o promoción de la comunidad homosexual" en los medios de comunicación. Según la nota de la entidad gubernamental, la homosexualidad es una "vergonzosa enfermedad" que sólo puede aparecer en publicaciones y programas de televisión cuando sirva "para mostrar el arrepentimiento de estas personas o la admisión de que la homosexualidad es un comportamiento inaceptable".

"Las recientes campañas que catalogan la presencia de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales como derechos humanos no es real. La homosexualidad contradice la humanidad y las religiones", concluye la orden de un órgano oficial que exhorta a los medios a difundir "modos apropiados de educar a los hijos".

Las aplicaciones de móvil o las páginas web de contactos se han convertido en herramientas empleadas por la policía para atrapar a quienes atentan contra la "decencia pública". La prácticas de las fuerzas de seguridad son un calco de los tiempos en los que Mubarak sojuzgaba a los egipcios. Perseguidos por la policía y la moral más conservadora, los homosexuales están acostumbrados a ser blanco de los ataques con redadas como la que tuvo lugar el 11 de mayo de 2001.

Aquella noche 52 hombres fueron arrestados en el Queen Boat, un club nocturno a orillas del Nilo, y acusados de "libertinaje" y "conducta obscena", según una legislación de 1961 destinada a combatir la prostitución. Durante su martirio en prisión, fueron golpeados, torturados y sufrieron incluso abusos sexuales.

miércoles, 29 de marzo de 2017

#hemeroteca #homofobia | El cineasta tunecino Karim Beldhaj, encarcelado por prácticas homosexuales

Imagen: Google Imágenes / Karim Beldhaj
El cineasta tunecino Karim Beldhaj, encarcelado por prácticas homosexuales.
Karim y su pareja podrían ser condenados a tres años de prisión. El artículo 230 del código penal de Túnez condena las relaciones entre personas del mismo sexo. 
EFE | 20 Minutos, 2017-03-29
http://www.20minutos.es/noticia/2998026/0/cineasta-beldhaj-carcel-tunez-homosexual/

El cineasta tunecino, Karim Beldhaj, y su pareja han sido arrestados por miembros de la policía, tras ser acusados de prácticas homosexuales, tal y como han informado activistas de la lucha a favor del colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB).

Según la organización tunecina de defensa de los derechos Shams, el conocido cineasta y su pareja fueron detenidos en el domicilio del director después de que admitieran una relación sexual consentida.

Ambos fueron trasladados a sede judicial, donde un juez "ordenó que se les practicara un examen anal", tras lo cual fueron enviados a la prisión de Mornaguía, en el extrarradio de la capital, donde permanecen desde el pasado día 13 de marzo.

De acuerdo con Shams, fue el propio abogado defensor quien impidió que la información se hiciera pública antes por razones de índole judicial.

Ambos podrían ser juzgados por un delito moral y ser condenados a penas de tres años de prisión en virtud del artículo 230 del código penal tunecino, que considera delictivas las relaciones entre personas del mismo sexo, señaló la organización.

Shams también denunció, una vez más, que los "exámenes anales", considerados una forma de tortura física y moral, se siguen practicando con asiduidad en Túnez.

Beldahj, de 38 años, casado y padre de una niña, es autor del cortometraje de ficción ‘Case depart’, que trata el problema del paro entro los licenciados universitarios, y es muy popular en el mundo de la cultura y el cine tunecino desde que comenzara como actor y ayudante de dirección.

El autor ha recibido diversas muestras de apoyo, como la que le extendió esta semana la Sociedad francesa de Realizadores de Films (SRF).

domingo, 12 de marzo de 2017

#hemeroteca #homofobia | Túnez, la democracia árabe que encarcela y somete a test anales a los homosexuales

Imagen: ABC / Documental de Shams
Túnez, la democracia árabe que encarcela y somete a test anales a los homosexuales.
Activistas critican la falta de «voluntad» política para eliminar el artículo 230 del Código Penal, que criminaliza las relaciones homosexuales y por el que unas 60 -70 personas son arrestadas al año en Túnez.
Alicia Alamillos / F.J. Calero | ABC, 2017-03-12
http://www.abc.es/internacional/abci-tunez-democracia-arabe-encarcela-y-somete-test-anales-homosexuales-201703120208_noticia.html

Ocho meses de cárcel. Delito: ser gay. Achref y Sabri, de 20 y 22 años, fueron detenidos el pasado diciembre cuando caminaban juntos en una céntrica calle de Susa, la turística ciudad tunecina donde un terrorista mató a 39 personas en nombre de Daesh en junio de 2015. «Este es tu novio, ¿no? Sois una maldición para este país», les espetó el policía que los detuvo. Según el testimonio de uno de los presuntos «homosexuales», en comisaría fueron «abofeteados e insultados». Después de comparecer ante el juez, el joven también aseguró haber sufrido un test anal, práctica denunciada por Naciones Unidas y varias organizaciones defensoras de los DD.HH. por ser «degradante», «inhumana» y sin validez científica. El resultado fue negativo. Su condena: ocho meses.

Los avances en derechos sociales, ¿son cuestión de la progresión de la sociedad o de la voluntad política? ¿Qué viene antes, la gallina o el huevo? ¿Está Túnez preparada para despenalizar la homosexualidad? Considerada una de las sociedades árabes más progresistas, prácticamente el único ejemplo de resultado democrático tras la Primavera Árabe y admirada por haber sido capaz de integrar islamistas en el juego político-democrático, Túnez en cambio mantiene y ejecuta todavía el artículo 230 de su Código Penal, que criminaliza las actividades homosexuales y por el que un buen puñado de jóvenes han sido encarcelados o señalados en unas comunidades que las han condenado al ostracismo.

«No hay persecución a los homosexuales. Hay leyes que existen y se aplican. Esto no es Europa, es un país musulmán. Hay que observar cómo evolucionan las cosas», defiende a ABC el ministro de Interior tunecino, Hedi Majdoub. Tiene otras preocupaciones más inminentes que prefiere discutir: el regreso de yihadistas tunecinos, el desempleo y la crisis económica que atraviesa el país.

«Creo que no es problema de conservadurismo de la sociedad sino de voluntad política. Cuando Burguiba -el padre de la patria tunecina- autorizó el aborto, prohibió la poligamia, prohibió el mecanismo del repudio islámico e instauró el divorcio judicial, cuando dio a la mujer el derecho al divorcio, instauró la adopción… todo eso era contrario al islam, pero afirmó que no quería esperar a que una sociedad machista lo aceptara, sino que lo impuso. Fue cuestión de voluntad política, que es lo que falta en este gobierno de bombero», critica el activista proderechos homosexuales Munir Baatour.

Baatour preside la asociación Shams, que aglutina decenas de organizaciones «gay friendly» o LGTB y que aboga por la despenalización de las relaciones homosexuales. Baatour abrazó el activismo tras su paso por la cárcel condenado por sodomía, donde se enfrentó cara a cara a la realidad más dura de los «test» para demostrar la homosexualidad, los test anales, una medida que la Policía tunecina aplica sin miedo. La propia ONU lo cataloga como «tortura» por las enormes secuelas no sólo físicas, sino psicológicas, que deja en los sospechosos de homosexualidad. «Les dicen "póngase como si estuviera haciendo el rezo". Eso es una violación», asevera el también abogado desde su despacho en una de las cités de la capital tunecina. Baatour se negó a someterse al test anal que pedía la fiscalía, pero sólo se libró por su renombre como abogado, admite.

Peor suerte corrieron seis jóvenes arrestados en 2015 en la ciudad de Kairuán (160 kilómetros al sur de la capital) o los arrestados en Susa hace apenas unos meses: todos sufrieron la indignidad de los test anales, utilizados por Policía y fiscales para «probar» las relaciones sexuales entre hombres adultos. Los seis de Kairuán fueron inicialmente condenados a tres años de prisión y cinco años de prohibición de residencia en la ciudad, una condena reducida más tarde a un mes por la Corte de Apelación. Entre 60 y 70 personas son detenidas al año por homosexualidad, y la mayoría cumplen penas de cárcel de entre cuatro y un mes.

«Matad tanto al activo como al pasivo»
En una cafetería, Amina Sbui, más conocida como Amina Tyler, se detiene un momento para hacer una llamada. «¿Cómo están? ¿Saldrán de la cárcel?». Al otro lado del teléfono un murmullo quedo, la ponen al día sobre los detenidos en Susa. Amina, que saltó a la fama internacional cuando mostró su pecho desnudo con el mensaje escrito en árabe «mi cuerpo es mío» y se convirtió en rostro de muchas feministas jóvenes en Túnez, volvió a la palestra al convertirse en la primera mujer árabe en declarar su homosexualidad en televisión. «En Túnez los homosexuales somos enfermos que debemos ir a prisión», afirma la joven, que conoce de primera mano las cárceles tunecinas. En 2013 fue detenida por «actos contrarios al islam», tras pintar en el muro de un cementerio en la ciudad de Kairouán la palabra maldita: «FEMEN», organización a la que pertenecía entonces.

«Homosexual» es una etiqueta que en Túnez te puede acompañar para toda la vida. Tras ser absuelto por la corte, uno de los jóvenes de Kairouán, que mantiene su identidad en secreto por seguridad, fue linchado a su regreso a la universidad para continuar sus estudios. Algunos jóvenes homosexuales han denunciado que son «engañados» mediante aplicaciones como Grindr o Facebook a acudir a lo que creían que era una cita. Allí, les graban en vídeo y les amenazan con difundirlo por internet si no pagan. Según Baatour, en ocasiones se organizan «cazas de maricones» que acosan y atacan a hombres sospechosos de serlo. Las víctimas saben que no pueden denunciar a la Policía: si solicitan ayuda, pueden acabar detenidos en virtud del artículo 230. Otros prefieren abandonar el país, esconder sus nombres, evitar el ostracismo social o incluso familiar. En Europa, algunos arguyen su condición homosexual para recibir el estatuto de refugiado, aunque la mayoría opta por vivir su sexualidad en secreto. Según datos publicados por Shams, que también ofrece apoyo psicológico, casi cada semana un joven homosexual se suicida en Túnez. «Yo espero que tras mi “salida del armario” la gente se vaya atreviendo a decir su condición a padres, amigos, su entorno. No hace falta que lo publiciten en la tele, sino que no vivan su homosexualidad escondida, lo que lleva a muchos a suicidarse, a deprimirse. Hay que poder hablarlo con alguien», sostiene Amina, bisexual.

Pocos políticos se han pronunciado a favor de eliminar el artículo 230: en 2015, el entonces ministro de Justicia, Mohamed Salah Ben Aisa, se mostró abierto a despenalizar la homosexualidad antes de, pocos días más tarde, ser defenestrado. El propio presidente Béji Caïd Essebsi se ha proclamado contrario a la homosexualidad. Clérigos y presentadores de televisión continúan condenando la sodomía. «Cuando atrapéis sodomitas, matad tanto al activo como al pasivo. Es la jurisprudencia islámica. Es su juicio, la muerte, no hay remedio para un alma enferma. Este juicio es aprobado por todos los ulemas suníes», sentenció un imán de Sfax. Concluyó que los gais deben ser lapidados hasta la muerte.

—El islam por sí mismo en sus fundamentos y teorización de la fe es una religión terrorista. El islam llama a matar a los homosexuales. Hay un hadiz del profeta Mahoma que dice que a quien se detenga por ello hay que matar al activo y al pasivo— critica Baatour.

—El cristianismo también ha perseguido a los homosexuales.

—El cristianismo también fue contra los homosexuales, es cierto, pero el Papa Francisco los ha acercado a la Iglesia. Hoy ninguna Iglesia, ya sea católica, ortodoxa o anglicana, insta a perseguir a los homosexuales o a matarlos. Ha evolucionado y ha comprendido que su rol es espiritual y no interviene en la vida pública -concluye el director de Shams.

Shams acaba de estrenar en el país un corto-documental sobre la persecución que sufren aún los homosexuales en Túnez. «El test anal es un acto médico pero cuando se entrometen los policías agarrandote las piernas, bajándote el pantalón y controlándote para que el médico pueda introducir su dedo... te sientes como un animal al que hacen pruebas», comenta uno de los jóvenes del cortometraje. A Dali, su nombre, le querían hacer el test anal. Tras negarse, los guardias empezaron a golpearle tanto a él como a su compañero. «Entonces, vamos a hacerte el test anal?», «No». El médico insistió y le llamó «cabezón». «Empezó a hacer comentarios de mal gusto sobre mi madre y comencé a perder los nervios. Vinieron los guardias y mes pusieron las esposas para que no pudiera moverme. Me hicieron el test anal a la fuerza con los policías agarrándome». Dali fue condenado a 3 años de prisión y deportado de Kairouán 5 años.

El líder del partido islamista tunecino, Rachid Ghannuchi, se mostró en contra de perseguir la homosexualidad en una entrevista recogida en el libro «Sobre el Islam». «No la aprobamos (la homosexualidad), pero el Islam no espía a la gente. Protege la vida privada. Cada uno debe vivir su vida como desee, y todos son responsables frente al Creador», ha comentado, según el portal de noticias Tunisia Live. «Vivía mi homosexualidad de forma plena en Túnez, pero mis actividades políticas han hecho que cierta gente se molestara durante el gobierno de la Troika, con Ennahda en el poder. Me arrestaron después de que mi partido sacara comunicados muy virulentos contra los islamistas y el terrorismo, al considerar que el terrorismo viene del islam en tanto que convicción y fe», afirma Baatour.

Para Amina, en cambio, la persecución y hostilidad hacia los homosexuales no tiene que ver con que Túnez sea un país musulmán: «En el siglo VII, en países bajo el islam la homosexualidad era bastante tolerada, estaba la sharia, el califa y la homosexualidad. Si uno es tolerante, se es seas o no religioso. Hay ateos que son más homófobos que muchos creyentes. La religión no tiene nada que ver. En la URSS, eran ateos, quemaban iglesias. No es cuestión de religión». Y pese a las recientes campañas por la normalización y el respeto hacia este colectivo, los gais en Túnez siguen viviendo su sexualidad en la clandestinidad. En la pantalla pequeña los medios de comunicación siguen soplando para inflamar los vientos del odio y la homofobia. «Cultivan ese discurso de odio. Habría que cortarle los huevos a los periodistas tunecinos: cuando miras la tele, cuando se habla de homosexuales, de negros, de la mujer… No entiendo cómo voy por la calle y no me lapidan».

martes, 7 de junio de 2016

#hemeroteca #testimonios | Omar Sharif Jr.: "Los gays en Egipto viven con miedo"

Imagen: El Mundo / Omar Sharif Jr.
Omar Sharif Jr.: "Los gays en Egipto viven con miedo".
"La Primavera Árabe no ha fracasado, es sólo que no estábamos preparados. Hubo cambios positivos: hacer oír nuestra voz"
Rosa Meneses | El Mundo, 2016-06-07
http://www.elmundo.es/internacional/2016/06/07/5755a126468aeb1b1d8b466c.html

Ha heredado la belleza, la elegancia, el carisma y el nombre de su abuelo, el aclamado actor Omar Sharif. Y su pasión por la escena. Actor y modelo, Omar Sharif Jr. es sencillo, humano, cercano y se confiesa amante de España, donde rodará película próximamente. Pero esta no es una entrevista para hablar de cine, sino de su activismo. Sharif participó recientemente en el Oslo Freedom Forum (Foro de las Libertades de Oslo) porque es un defensor de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (que se designan a sí mismos con las siglas LGBT).

En 2012 reveló que era gay y las reacciones contra él le obligaron a abandonar Egipto para exiliarse en Estados Unidos. Su pasaporte egipcio fue revocado durante el régimen de los Hermanos Musulmanes, con Mohamed Mursi como presidente. Y después de la caída de los islamistas, la llegada del mariscal Al Sisi no ha hecho sino aumentar la represión contra los homosexuales en el país de los faraones, lo que hace imposible que Sharif pueda poner fin a su exilio. Pero eso no impide que este joven de 32 años sea lo suficientemente optimista como para tener la visión de un mundo mejor y usar la cultura y los medios para promover sociedades libres y abiertas en Oriente Próximo, como expresa en esta entrevista con El Mundo.

¿Por qué decidió ser activista por los derechos de la comunidad LGBT?

Porque soy una persona conocida gracias a que la mía es la familia favorita de Egipto y decidí usar esa plataforma para hablar sobre ello. Cuando llegó el cambio social, me di cuenta de que tenía una voz y decidí utilizarla. Fue una cuestión de responsabilidad. No era una cuestión de hablar de cosas que me preocupaba a mí, sino a todos los egipcios. Por ejemplo, mi abuela [la gran actriz egipcia Faten Hamama] era muy sensible a los derechos de las mujeres; a mi abuelo le preocupaban las minorías religiosas; y a mí, los problemas de los gays. Entonces nos encontramos en el proceso de definir una nueva constitución, una que incluyera a todos los grupos, así que hablé de mi realidad. Pero nunca esperé que tuviera reacciones tan negativas. Mi mensaje era positivo, optimista, el de un Egipto en el que todos estuviéramos incluidos. Pero desafortunadamente, no fue tomado así. Me convertí en activista de forma accidental.

Ahora que ya no gobierna el partido islamista de los Hermanos Musulmanes, ¿puede volver a su país?

No creo que hoy lo tenga prohibido. Durante el gobierno de los Hermanos Musulmanes, no lo permitieron. Cuando fueron los funerales de mi abuelo [en julio de 2015] no me atreví a volver, porque mucha gente de mi entorno había sido detenida acusadas de "incitar al libertinaje", que es como tratan de criminalizar a la comunidad LGBT. Así que, habiendo visibilizado los derechos LGBT, temí que me acusaran de "incitar al libertinaje" y pensé que no valía la pena ponerme en riesgo.

En 2011, un movimiento social consiguió derrocar la dictadura de Hosni Mubarak, pero el camino de la transición se torció poco después, con un retroceso de las libertades primero con los Hermanos Musulmanes y luego, tras el golpe de 2014 en el que Al Sisi derrocó a Mursi, en el que se ha revertido la 'revolución'. ¿Piensa que la Primavera Árabe ha fracasado?

No ha fracasado. Sólo es que no estábamos preparados. Nadie vio llegar la Primavera Árabe. Los procesos democráticos suelen durar siglos; sería simple pensar que íbamos a lograr un cambio así de la noche a la mañana. Yo creo que no estábamos preparados, pero que fue un ejercicio de aprendizaje. No lo llamaría un fracaso, porque se aprende de las experiencias. Y aun así, llegaron buenas cosas a partir de ahí: socialmente, se dio voz a millones de personas que vieron que tenían algo que decir y se dio auge a una nueva manera de hacer política para toda una nueva generación. Fue un nuevo modo de hacer oír nuestra voz, la de gente silenciada y represaliada y que ahora es parte de la comunidad global.

¿Hay algún cambio positivo que perdure desde aquella explosión social?

Sí, veo muchos cambios políticos y sociales pero sobre todo en el nivel individual. Por ejemplo, en la comunidad LGBT, los jóvenes no tenían visibilidad y ahora pueden vivir de forma más abierta y auténtica y que los medios les reflejan de forma positiva. Creo que es importante que las personas tengan modelos a seguir en los que se vean reflejados y que les ayuden a pensar que no están solos, que no son diferentes y que hay una comunidad ahí fuera que les apoya.

¿Qué dificultades atraviesa día a día la comunidad LGBT en Egipto?

Llevo tres años fuera de Egipto, pero mis amigos me cuentan cuál es la situación. Viven con miedo, asustados de mostrarse como son de forma abierta, siempre mirando por detrás de su hombro, temiendo que en cuanto salgan, su casa puede ser registrada, o que ellos pueden ser agredidos por la policía, detenidos y encarcelados. Algunos de mis amigos han sido detenidos, lo cual es terrible. En prisión sufren violencia y exámenes médicos invasivos de su intimidad [se refiere a exámenes anales] No sólo los condenan por crímenes que no son tales, sino que su reputación queda destruida socialmente.

En otros países árabes, como en Túnez, los jóvenes gays también se enfrentan a esto. ¿Influye en ello la religión?

Yo no culparía a la religión. Creo de verdad que hay demasiados problemas sociales y se usa a la comunidad LGBT como cabeza de turco, para desviar los problemas reales de la sociedad. Es fácil para los políticos y los líderes desviar esos problemas hacia "cuestiones morales". No sé si es cuestión de religión, pero sí tiene que ver con el fanatismo del rechazo social.

Hablamos de Egipto, pero la situación global de la comunidad LGBT no es ideal en ningún lugar del mundo. Incluso en países donde no se les persigue sigue habiendo discriminación, rechazo social... ¿Qué se debería hacer globalmente para mejorar sus derechos?

En EEUU, donde vivo, cuando me preguntan cómo es ser gay en Egipto, en Irak o en la India, les digo que ser negro en Mississippi o Alabama no es mucho mejor. Que tienen los mismos problemas. Lo que necesitamos hacer es dejar de centrarnos en la igualdad. Pienso que hemos invertido demasiada energía y recursos en luchar por conseguir la igualdad legal, que al final, es una protección, pero no da la igualdad total. Lo que hay que conseguir es la aceptación. Se pueden hacer leyes, mandatos constitucionales, pero al final lo importante es que todos aceptemos unos a otros. Creo que debemos abrir corazones y mentes compartiendo nuestras historias. El nivel de aceptación de la comunidad LGBT ha subido en los últimos años. Una razón es que todo el mundo conoce a alguien que es gay. Otra, por los medios, que han hecho mucho: dejar que nos presentemos a nosotros mismos, que nos conozcan, mostrar que no somos números ni estadísticas, sino seres humanos, hermanos, vecinos, compañeros de trabajo... Y los medios amplifican esta visión. En EEUU, todo va más rápido, porque tienen una experiencia de 30 años trabajando por conseguir que la gente sepa quiénes somos, que estamos entre ellos. En Oriente Próximo es más difícil y peligroso salir a la luz. Así que el proceso llevará mucho tiempo.

¿Qué le aconsejaría a los jóvenes que luchan por su identidad?

Primero, que se mantengan seguros. Que no hagan nada que les ponga en peligro. Segundo, que no se presten atención a la conversación a su alrededor, sino que se centren en su conversación interior, sobre lo que ocurre en sus corazones y en sus mentes. Que sean abiertos y auténticos para ellos mismos, no para otros.