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lunes, 11 de noviembre de 2019

#hemeroteca #racismo #ideologiadeodio | El movimiento antirracista mantiene el pulso ante el auge de Vox y el discurso del odio

Imagen: Público / Manifestación antirracista
El movimiento antirracista mantiene el pulso ante el auge de Vox y el discurso del odio.
La Asamblea Antirracista de Madrid ultima una manifestación para el 17 de noviembre mientras que la plataforma catalana ‘Unitat contra el feixisme i el racisme’ hace un llamamiento urgente ante el crecimiento del partido ultra para la movilización y la organización unitarias contra el racismo y la extrema derecha en los diferentes territorios del Estado español.
Jairo Vargas | Público, 2019-11-11
https://www.publico.es/sociedad/antirracismo-movimiento-antirracista-mantiene-pulso-auge-vox-discurso-odio.html

Los 52 escaños y más de tres millones de votos cosechados por Vox en las elecciones del pasado domingo son una buena muestra de que el discurso del odio y el racismo se han normalizado en España. "No es que no existiera antes, pero ahora se ha naturalizado y eso es mucho más peligroso", opina Paula Guerra, presidenta de SOS Racismo Madrid y miembro de la Asamblea Antirracista de Madrid, que este domingo saldrá por tercer año consecutivo a las calles de Madrid "para demostrar que existimos, que vivimos aquí y que tenemos voz", explica Guerra, que llama más que nunca a la población a sumarse a la protesta.

Por su parte, la plataforma catalana 'Unitat contra el feixisme i el racisme' (UCFR) ha reaccionado ante el avance de la extrema derecha haciendo un "llamamiento urgente" para impulsar "movimientos unitarios contra la extrema derecha y el racismo". Un trabajo que lleva haciendo en Catalunya desde que nació en 2010 para enfrentar y frenar el discurso del partido ultraderechista Plataforma por Cataluña. El pasado febrero, esta formación se disolvió y recomendó a sus militantes y simpatizantes integrarse en el partido de Santiago Abascal, que ahora es tercera fuerza política en España.

"Vox no es un partido más, sino que alberga fascistas y neonazis. Su llegada ya ha aumentado el racismo, por ejemplo con los vergonzosos ataques contra residencias de jóvenes migrados sin tutores familiares en el territorio. Ha alimentado el sentimiento anticatalán, con su nacionalismo ultra y excluyente que busca la vuelta de la “Una, Grande y Libre” del franquismo, ha advertido la plataforma en un comunicado en el que también pide redoblar esfuerzos para "combatir el racismo que está creciendo de manera más general y que constituye el caldo de cultivo para el avance de la extrema derecha".

La UCFR, que aglutina a más de 500 organizaciones y movimientos sociales, comenzará este mismo a mes a poner en común estrategias y situaciones en asambleas simultáneas en los distintos territorios, que abarcan desde barrios, pueblos y ciudades catalanas hasta Baleares, Valencia, Andalucía o Murcia, detalla Pere Fernández, activista y miembro de la coordinación de UCFR. En enero tienen previsto celebrar en Barcelona un encuentro unitario para reforzar los trabajos, tratar de ampliar las redes territoriales y organizar la movilización del 21 de marzo, día internacional contra la discriminación racial. El pasado año ya logró reunir a más de 3.000 personas clamando contra Vox en Barcelona, pero esperan que este año sea mucho más masiva.

Temor al aumento de la violencia física
En Madrid no es Vox lo que marcha la agenda del movimiento antirracista. La manifestación del año pasado, que congregó a cientos de personas, denunciaba el racismo institucional, y la de 2017, que fue la primera marcha antirracista convocada por esta asamblea, sirvió para recordar el 25º aniversario de la muerte de Lucrecia Pérez, el primer asesinato racista de la etapa democrática española. "En este nuevo escenario, con un partido abiertamente racista como tercera fuerza, vamos a seguir en la misma lucha de siempre", explica Guerra, que insiste en que la población migrante racializada es "un agente político y de cambio" autónomo contra medidas muy anteriores a la irrupción de Vox. "No nos vamos a callar ni a quedar encerrados en casa porque se haya empezado a normalizar el discurso del odio", insiste.

"Lo que no podemos consentir es que se difunda ahora el discurso de que el racismo es consecuencia de Vox. Vivimos en un estado estructuralmente racista, la Ley de Extranjería, los Centros de Internamientos de Extranjeros (CIE), las redadas policiales por perfil étnico, las devoluciones en caliente en las vallas de Ceuta y Melilla... Todo eso ya lo sufríamos la población migrante mucho antes de Vox", critica. Aunque advierte de que el crecimiento de votos y el discurso en los medios de un partido que criminaliza a los migrantes y señala a los extranjeros como un problema puede dar alas a la violencia. "Cuando ves que se legitima políticamente el odio de una parte de la sociedad, que se azuza, incluso, por un partido, hay un alto riesgo de que eso derive e violencia física contra nuestras comunidades por parte de algunas personas", alerta.

"El avance electoral de Vox traerá más odio y más agresiones. Ya vimos cosas parecidas con Trump en EEUU y Bolsonaro en Brasil", denuncia también la UCFR, que recuerda que "la extrema derecha no es imparable", como han demostrado las luchas unitarias durante décadas en Gran Bretaña o, más recientemente, en Grecia.

Desde la Asamblea Antirracista de Madrid hacen un llamamiento tanto a las personas que sufren el racismo a diario como al resto de la sociedad española a apoyar la manifestación del próximo domingo. "Lo que ocurre cuando la lucha antirracista no está fuerte es esto, un avance del odio", destaca Guerra, indignada con que ningún partido haya hecho frente "a las mentiras que Abascal decía en el debate electoral". "Por eso mismo sabemos que tenemos que ser nosotros quienes nos organicemos para frenar el discurso de odio. Somos los que tenemos que estar en la vanguardia, pero somos conscientes de que no podemos dar esta batalla solos, tiene que sumarse la sociedad española", argumenta la presidenta de SOS Racismo Madrid.

martes, 20 de marzo de 2018

#hemeroteca #lgtbifobia #racismo | Migrantes y 'disidentes' sexuales: "Nuestros cuerpos hackean al Estado racista español"

Imagen: El Diario / Álex Aguirre y Yos Piña, activistas de Migrantes Transgresorxs
Migrantes y 'disidentes' sexuales: "Nuestros cuerpos hackean al Estado racista español".
En el Día Contra el Racismo hablamos con Migrantes Transgresorxs, un colectivo de personas racializadas con diversas orientaciones sexuales e identidades de género. Su activismo se centra en la lucha contra el racismo y la LGTBIfobia, discriminaciones que sufren a diario: "Soy trans y soy migrante, y recibimos doblemente esa violencia". Exigen medidas específicas para el colectivo y trabajan para visibilizar la realidad de las personas migrantes en los espacios LGTBI, formados en su mayoría por personas blancas.
Icíar Gutiérrez | El Diario, 2018-03-20
https://www.eldiario.es/desalambre/Migrantes-disidentes-sexuales-cuerpos-hackean_0_752075815.html

Son las ocho de la tarde y, dentro de una de las naves del centro cultural Matadero de Madrid, un grupo de jóvenes ultima los detalles de las actividades que preparan para el próximo fin de semana. Varias fotos de personas racializadas y algunos carteles hechos a mano decoran el espacio. "Lo ‘queer’ no te quita lo racista", reza uno de ellos. "No esperaban que sobreviviéramos", dice otro.

Aquí se reúne cada semana Migrantes Trangresorxs, un colectivo de personas racializadas y migrantes con diversas orientaciones sexuales e identidades de género que luchan contra el racismo y la LGTBIfobia. Una "doble discriminación" que, insisten, les afecta de forma "específica" por el hecho de ser migrantes y racializadas, y por ser trans, lesbianas, gais, bisexuales o no identificarse con los conceptos tradicionales de hombre y mujer.

"Nuestro cuerpo es una intersección, yo no puedo separar una cosa de la otra: soy trans y soy migrante, está unido en una sola vivencia y recibimos doblemente esa violencia sobre nuestros cuerpos", explica Yos Piña, activista del colectivo. "Pero nuestros cuerpos también hackean el género construido por los blancos, las leyes que nos apresan y las estructuras del Estado racista español".

"Dentro de los grupos alternativos se nos invisibilizaba"
A su lado está Alex Aguirre, quien llegó a España después de años ejerciendo el activismo con personas trans y lesbianas en Ecuador, su país de origen. Este impulso, dice, está en el origen de este grupo del que hoy forma parte. "Cuando llegué, me di cuenta de que no había espacios para trabajar específicamente migraciones y LGTB. Me iba a espacios blancos LGTB, pero no se trataba: era parte de la agenda, pero no había presupuestos, ni gente que lo trabajara", relata.

Así nació Migrantes Trangresorxs en 2010. "Decíamos: '¿Dónde se reúne la gente?' Teníamos esta necesidad personal y política, y comenzamos a reunirnos. Y ya son años", sostiene. Quimy/Leticia Rojas, también procedente de Ecuador, asiente y apunta que el antes y el después lo marcó un encuentro feminista que tuvo lugar en 2009. "Dentro de los grupos alternativos se invisibilizaba totalmente el tema de las personas migrantes. Esto fue un punto de inflexión para pensar por qué no se visibilizaba nuestro discurso, a pesar de estar allí", relata.

"Parece que los migrantes no tenemos un activismo político crítico, lo que por un lado nos enfurecía, y también nos empujó a hacer algo en estos contextos de personas LGTBQ blancas y locales, y generar una posición crítica y transgresora", agrega.

Se autodenominan "disidentes sexuales" porque tratan de desmontar, dicen, la identidad y la orientación sexual "hegemónicas"."La heterosexualidad es un invento colonial, así como la separación que Occidente generó entre salud y enfermedad, o delito y no delito. Antes de la llegada de los conquistadores, en Abya Yala [América] existían multitud de prácticas sexuales y de identidades que no respondían al binomio hombre-mujer o masculino-femenino, como los enchaquirados en la zona de Ecuador", explica Francisco Godoy, activista.

También rechazan la idea de que se fueron de sus países de origen en busca del denominado "sueño europeo". "A veces dicen que venimos de países pobres, precarios, que venimos huyendo de que nos maten, pero no es verdad. Ecuador, por ejemplo, es muy adelantado", sostiene Aguirre. "Tenemos derecho de estar acá y en cualquier otra parte del mundo", apunta Piña.

"Exigimos al Gobierno que nos reconozca"
Así, uno de sus principales objetivos es combatir la imagen "victimista" y homogénea que a menudo, indican, se da de la comunidad migrante, y reiteran que no quieren que hablen por ellas, que son ellas las protagonistas de su lucha, en la que ponen sobre la mesa demandas específicas, como poder decidir su nombre.

Esta ha sido una de sus campañas más recientes: que las personas trans migrantes no tengan que tener la nacionalidad española, tal y como estipula la ley, para poder cambiar su nombre en su documento de identidad (NIE) sin esperar los dos años exigidos de hormonación y médicos y un certificado de disforia de género.

"Exigimos al Gobierno que nos reconozca. Las personas migrantes tienen que obtener primero la nacionalidad española para poderse cambiar de nombre, y eso, añadido a los dos años que tienes que hormonarte, se demora cinco o diez años", apunta Aguirre. "Diez años con todas las trabas administrativas y burocráticas, y soportando toda la violencia racista y tránsfoba", coincide Piña.

Aguirre, según cuenta, se llama Álex en Ecuador, donde pudo cambiar su nombre, pero en sus documentos españoles figura otro, su "nombre anterior femenino". "Acá llegué con el nombre de Álex, me lo cambiaron en el NIE y cuando pasé a tener la nacionalidad, el juez me dijo que no cumplía las leyes establecidas de sexo y género, que había una confusión. No me quiso poner Álex", asegura.

Esta traba, según relata, ha marcado su día a día en España. "Hay personas con dos o tres hombres. En mi país me llamo como un hombre y acá tengo otro. Cuando viajo tengo que estar con los dos pasaportes". Y cuenta que el día anterior a la entrevista, sin ir más lejos, en una visita al médico, el doctor le llamó a la consulta preguntando "¿Dónde está esta señorita". "Lo dijo en medio de 20 personas y yo no alcé la mano. Cuando me tocó entrar, le dije que estaría bien que llamaran por los apellidos".

"Hay gente muy cercana que no acepta que es racista"
Con su activismo, no solo se centran en la comunidad LGTBI, sino que denuncian el "racismo estructural" que, a su juicio, sufren las personas migrantes y racializadas en España. "La Ley de Extranjería es una cárcel, porque marca la muerte social de las personas que no tienen papeles. Diariamente nos tenemos que enfrentar a la inexistencia. Mi nombre es Yos, pero al no tener un documento que te valide para alquilar una habitación o tener un trabajo, no existes", asegura.

Si tiene que pensar en cómo les afecta el racismo y la lgtbifobia a diario, Aguirre no duda. "Sales a la calle con miedo a que te peguen. Yo a veces paso desapercibido por ser chico, pero igualmente me han pegado porque reconocieron que era trans. Hay mucha violencia todavía en la calle contra las personas trans, seamos racializadas o no".

También empujan para que este discurso esté presente en otros espacios formados en su mayoría por personas blancas que reivindican los derechos LGTBI. "Es importante visibilizarnos, dar constancia de nuestra existencia. Siempre tratamos de imponernos, porque el tema migrante cuesta. Damos a conocer que sí hay racismo, porque no se reconoce que existe a nivel estructural, que hay esta idea de que lo blanco es lo mejor. Hay gente muy cercana, a la que quiero mucho, que no acepta que es racista. Que me dicen: 'El racismo lo tienes en tu cabeza'. Tenemos un fuerte trabajo por hacer", esgrime Aguirre.

Para su compañeras, este es a menudo un trabajo "invisible" que requiere un gran esfuerzo. "Nos vemos obligadas a estar constantemente reflexionando y generando una estrategia para explicarlo. El racismo es tan fuerte que es ciego, las personas blancas no tienen la capacidad de verlo hasta que no se lo pones enfrente y se lo explicas", critica Rojas.

Para combatirlo, trabajan con otros colectivos antirracistas de Madrid y grupos migrantes LGTBI de otros puntos del Estado, como Barcelona o País Vasco. En todos estos años han organizado encuentros, debates, talleres y todo tipo de actividades. La próxima, 'La cancha es nuestra', será este domingo en el barrio de Lavapiés, con una exposición de fotografías y conciertos organizados junto a otros colectivos como Kwanzaa, Efae y Alianza por la Solidaridad. En él también rendirán homenaje a Mame Mbaye, el mantero fallecido el pasado jueves en Lavapiés.

Cada vez, dicen, son más. "Y vamos a seguir, porque esto también es lo que nos da vida. Seguir luchando", anuncia Aguirre. "Son espacios para pensar nuestra realidad y afianzar los lazos para resistir y ver cómo solucionar nuestros problemas diarios. Ha sido lindo, porque permite saber que no estamos solas, que somos muchas y tenemos muchas estrategias para resistir, sobre todo con toda esta avalancha racista efervescente en Europa", opina Piña.

"Que Europa esté llena de negros y migrantes es hackear la 'blanquitud': agrietarla y decir que existimos y sobrevivimos. Y no esperaban que sobreviviéramos", sentencia.

sábado, 18 de marzo de 2017

#hemeroteca #racismo | Leone Jacovacci, la historia del exitoso boxeador negro que Mussolini borró

Imagen: El Diario / Leone Jacovacci
Leone Jacovacci, la historia del exitoso boxeador negro que Mussolini borró.
Un documental analiza como el dictador italiano ocultó al ídolo de la época mediante la censura.
EFE | El Diario, 2017-03-18
http://www.eldiario.es/cultura/Leone-Jacovacci-historia-boxeador-Mussolini_0_623637691.html

Leone Jacovacci era un boxeador de talento que, pese a conquistar el título de campeón de Europa en 1928, vio sus éxitos ocultados por el régimen fascista de Benito Mussolini por ser negro, como revela un documental que se proyectará próximamente.

El dictador italiano quiso ensombrecer la historia de un atleta que, noventa años después de su hazaña, será homenajeado gracias a un documental con imágenes inéditas que se presentará el próximo 21 de marzo, Día Internacional contra a Discriminación Racial.

Días después, el 30 de marzo, la cinta también será proyectada en la sede del Parlamento Europeo en lengua inglesa.

Diez años de trabajo documental
El director de la cinta y profesor de Historia y Filosofía, Tony Saccucci, ha explicado en una entrevista con EFE que quiso aportar su "pequeña aportación a la lucha contra el racismo" sirviéndose precisamente del ejemplo de Jacovacci.

"Este trabajo es el fruto de diez años de investigaciones con el objetivo de sacar a la luz la historia de Jacovacci", señaló Saccucci, quien denunció las dificultades para encontrar informaciones sobre el atleta.

El director subrayó que parte del mérito de este documental es del escritor Mauro Valeri, que trabajó durante seis años para publicar en 2008 un libro sobre el boxeador, que se titula ‘Negro de Roma: historia de Leone Jacovacci, el invencible mulato itálico’.

Pero, en concreto, una parte fundamental para la realización de este documental fue el denominado "librote", un diario en el que el boxeador reunió artículos e historias sobre su experiencia en sobre el ring.

Jacovacci, de padre italiano y madre congolesa y nacido en Congo, pasó su juventud en Roma antes de formarse como boxeador en Inglaterra, donde adquirió notoriedad bajo el pseudónimo de Jack Douglas Walker.

Sus auténticos orígenes fueron ocultados al público hasta que, en un encuentro celebrado en París, Jacovacci solicitó una botella de agua hablando en el dialecto típico de Roma, explicó Saccucci.

A pesar de su ascendencia italiana y de haber crecido en las calles de Roma, el boxeador tuvo que esperar casi cinco años para que le fuera reconocida la nacionalidad del país transalpino y tuvo que soportar largas medidas burocráticas antes de conseguirla.

El momento más alto de su carrera fue en el junio de 1928, cuando Jacovacci conquistó el título de los pesos medios contra su compatriota y símbolo fascista, Mauro Bosisio, en el estadio nacional de Roma ante más de 40.000 espectadores.

El boxeador se había convertido en un ídolo de los italianos, pero Mussolini no podía aceptar que un atleta mulato representara en el mundo a su país y por estas razones decidió cancelar su hazaña a través de una estricta y omnipresente censura.

"Es un documental que analiza la manipulación de la información realizada por el poder", informó Saccucci, al tiempo que apuntó que "no existe ni una foto de Jacovacci en la que salga con el cinturón de campeón europeo ni con un trofeo".

De hecho, el régimen fascista manipuló el vídeo del combate en el décimo quinto asalto, cortando fotogramas para esconder la verdadera evolución de los acontecimientos que se vivían sobre la tarima.

El director del documental sostuvo que la causa principal del racismo es "la ignorancia" y que "la diversidad asusta", por lo que consideró que la mejor manera para combatirlo es el estudio.

"Sólo hay un modo, empezar desde las escuelas, estudiar y acostumbrarse a la diversidad. Cuando hay más cultura, es natural que haya menos racismo", opinó.

En su carrera, el boxeador italiano tuvo una relación significativa también con el continente latinoamericano, al haber realizado varias giras sobre todo en Argentina, tal y como documentó el atleta en su diario personal.

"Tiene una relación fuerte con el mundo latino. Hizo algunas giras por el continente latinoamericano, fue a Argentina. Habla de eso en su diario. También hay fotos en las que sale con ropa típica de Argentina", afirmó Saccucci.

El trabajo del director conecta, con una alternancia de vídeos auténticos y actuales, el pasado y el presente y proporciona al público una historia impactante, que toca no sólo a Italia, sino a todo el mundo.