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viernes, 25 de octubre de 2024

#hemeroteca #homofobia | Bob Pop, contundente con un analista de '59 segundos' en TVE: "Dios no existe, los maricones sí"

El Diario / Bob Pop //

Bob Pop, contundente con un analista de '59 segundos' en TVE: "Dios no existe, los maricones sí"

El famoso activista y escritor, creador de la serie 'Maricón perdido', debatió sobre homofobia en el programa de TVE '59 segundos'
Redacción verTele | El Diario, 2024-10-25
https://www.eldiario.es/vertele/noticias/bob-pop-homofobia-59-segundos-dios-no-existe-maricones-si-pablo-hertfelder_1_11766063.html

Aunque la estruendosa dimisión de Iñigo Errejón se comió buena parte de su tiempo, ‘59 segundos’ (La 1) también trajo a la mesa de debate una cuestión que, lejos de generar consenso entre los tertulianos, enfrentó a unos con otros.

“¿Es España un país homófobo?”, les preguntó la presentadora del programa, Gemma Nierga. Bob Pop y Valeria Vegas, conocidos activistas LGTBI, tuvieron pocas dudas al respecto: en nuestro país todavía impera una cultura machista que, con más o menos sutileza, desprecia y castiga a las personas del colectivo. No solo importan los datos de agresiones; también la mentalidad colectiva.

Pero Pablo Hertfelder, presidente del Instituto de Política Social, fue menos categórico en este sentido, aunque reconoció que 'marica', “por desgracia”, todavía se utiliza como insulto. “Al igual que también se utiliza la expresión 'me cago en Dios'. Esto también se escucha, y esto es cristianofobia”, señaló acto seguido.

A Bob Pop se le atragantó la comparativa. “Dios no existe y los maricones, sí”, exclamó desde la otra punta del plató, molestando con sus palabras a Hertfelder, quien le hizo saber que “los católicos también se sienten ofendidos” con estas “declaraciones de que Dios no existe”.

Lejos de darle la razón, el creador de ‘Maricón perdido’ se mantuvo fiel a su argumento de partida: “No se pueden ofender por algo que es una verdad absoluta y científica, chiquillo”, respondió a su oponente, quien se revolvía en su asiento de pura indignación. “La fe es otra cosa. Que alguien crea, no significa que Dios exista. Yo respeto muchísimo que la gente crea en lo que quiera, pero los maricones, las bolleras, las personas transexuales, los bisexuales y las bisexualas no somos una cuestión de fe”, insistió el famoso escritor.

Dicho esto, la controvertida comparación pasó a un segundo plano y el debate se centró de nuevo en la pregunta inicial, así que Bob Pop aprovechó para recordar que “la homofobia no es solo un delito”, por lo que no se puede medir la homofobia de España en función del número de agresiones: “La homofobia es una cultura”, subrayó.

jueves, 21 de marzo de 2024

#libros #alcoholismo #relacionessociales | Como las grecas

Como las grecas / Bob Pop.

Barcelona : Debate, 2024 [03-21].
96 p.
Serie: Endebate.

/ ES / Libros / ENS / Alcoholismo / Psicología / Relaciones sociales / Testimonios

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419951380 / 12.25 €
📝 Cita APA-7: Pop, Bob (2024). Como las grecas. Debate.


¿Por qué nos gusta tanto ponernos como las grecas? Esta es la pregunta que Bob Pop se lanza a contestar en este originalísimo ensayo. «Siempre tengo sed. Cuando bebo agua no pasa nada solo me hago pis. Cuando bebo alcohol pasan cosas. Cuanto más bebo más cosas pasan. Beber hasta caer en compañía, es una atracción, como subirte con amigas en una montaña rusa. El único momento de la semana en que me puedo dejar llevar. Caer. Caer en compañía a un abismo divertido. Bebemos hasta caer porque confiamos en tener alguien que nos sostenga o porque sabemos que no hay nadie para sostenernos. Es un juego. Peligroso».

«Escribe como habla, habla como piensa y piensa muy bien». Andreu Buenafuente

😏 Bob Pop (Madrid, 1971) es uno de los periodistas culturales y de sociedad más seguidos del momento por su trabajo con Andreu Buenafuente y su presencia en radio y redes sociales. Entre otros libros, es autor de ‘Un miércoles de enero’ y de la novela ‘Mansos’. En 2021 ganó un Premio Ondas a la mejor serie de comedia por ‘Maricón perdido’. ‘Días simétricos’ recoge sus diarios, adaptados también por el autor en forma de monólogo teatral.

jueves, 7 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #audiovisual | La discapacidad, infrarrepresentada en el cine y la televisión españoles

Diario Sur / Fotograma de 'Maricón perdido', de Bob Pop //

La discapacidad, infrarrepresentada en el cine y la televisión españoles.

La presencia de personajes LGTBI aumenta un 2,2% en la industria audiovisual con respecto a 2020, con un total de 106 personajes de los 1.141 papeles totales.
Iker Cortés | Diario Sur, 2022-07-07
https://www.diariosur.es/culturas/discapacidad-infrarrepresentada-cine-20220706135701-ntrc.html 

La discapacidad sigue infrarrepresentada en el cine y la televisión que se hace en España. De los más de mil de personajes que poblaron la ficción española el pasado año, solo un 3,3% de ellos tenían algún tipo de discapacidad, muy lejos de los datos con los que cuenta el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), que apunta a que en nuestro país hay unos 4,3 millones de personas con discapacidad, lo que equivale casi a un 10% de la población total.

Es uno de los datos más destacados del informe que cada año elabora el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), que hoy se ha presentado en el Ministerio de Igualdad, y que analiza la representación de la diversidad en la ficción española a lo largo de 2021, centrándose especialmente en la diversidad por orientación afectivo-sexual y por identidad de género.

Desarrollado por 56 voluntarios, algo en lo que ha hecho mucho hincapié el director del informe, Emilio Papamija, el informe ha tenido en cuenta 1.141 personajes de 51 películas y 46 temporadas de 43 series de ficción para extraer sus resultados. En el caso de las personas con discapacidad, los números han aumentado levemente entre 2020 y 2021. Así se ha pasado de contar con la presencia de 25 personajes con algún tipo de discapacidad en 2020, a 38 en 2021.

Para David Martínez Menayo, periodista y exresponsable de Comunicación de CERMI, el estudio demuestra que «todavía hay mucho por hacer» para visibilizar a las personas con discapacidad. Una labor que, a su juicio, es muy importante porque para muchas personas, sobre todo en la infancia, «la primera puerta de entrada a la inclusión social es la ficción y una persona que no tenga contacto con la diversidad y la discapacidad, difícilmente en el futuro puede estar comprometida con la inclusión». Cuenta el periodista que además de visibilizar, «hay que hacerlo bien. No se trata de contar solo los problemas a los que se enfrenta una persona con discapacidad, sino que puedan ser un personaje sin que su discapacidad se llegue siquiera a mencionar». En ello coincide Papamija, que asegura que muchas de las tramas que rodean a estos personajes «siguen centrados en el ámbito de la salud». Además, el director del estudio destaca también que todos estos personajes «son blancos», salvo Maya, una mujer latina que sale en 'HIT', la ficción de RTVE.

Precisamente, esta es una de las críticas en la que más hincapié ha hecho el director del informe: la falta de interseccionalidad. Dicho en otras palabras, que un personaje gay pueda tener alguna discapacidad o que un personaje racializado negro pueda ser gay. «Si no, solo estamos hablando entre nosotros. Solo así podremos combatir estigmas como la gordofobia», ha explicado quien se alegraba de que series como 'Toy Boy', 'La Fortuna', 'Paraíso' o 'Señoras del (h)Ampa' hayan dado los primeros pasos en este sentido.

'Maricón perdido', un ejemplo
La producción que marcó un hito el pasado año es 'Maricón perdido', de Bob Pop, cuyo protagonista es un trasunto de su creador, un personaje LGTBI que tiene una discapacidad. El escritor, presente esta mañana a través de videoconferencia, ha explicado que se siente «un privilegiado» por poder haber llevado su vida a la ficción a través de El Terrat y bajo petición de TNT y Warner Media. Su irrupción en el 'late night' de la mano de Buenafuente, sin duda, le ha puesto las cosas algo más fáciles. «Sí, el formato del 'late' tiene un poco de esa mirada machirula, pero está relacionada con el público al que se dirige. Aproveché un resquicio para colarme y dar mi punto de vista, pero eso va también en línea con los 'lates' que muestran diferentes visiones de la vida. Mi mirada interesó y ahí me hice fuerte», ha comentado quien utilizó su vida en 'Maricón perdido' «como excusa para hablar del crecimiento, de la identidad, la perdida, el sexo y la discapacidad».

Más allá del tema de la discapacidad, los principales datos del informe indican que la presencia de personajes LGTBI ha aumentado el 2,2% con respecto a 2020. Así el pasado año de los 1.141 papeles que se analizaron, 106 eran LGTBI, lo que equivale a un 9,3% del total. Cabe destacar, eso sí, que este tipo de personajes están presentes, fundamentalmente, en las series, pues del número total 71 pertenecen a ficciones televisivas. Aun con todo, los personajes LGTBI son 35 de los 396 analizados en los largometrajes y la cifra también aumentó con respecto al año anterior en cinco puntos porcentuales hasta el 8,8%. Eso sí, más de dos tercios de estos personajes se concentran en tan solo tres películas ('¡CORTEN!', 'Donde caben dos' y 'Poliamor para principiantes') «lo que nos confirma que la creación de contenidos LGBTI todavía está muy polarizada», ha indicado Papamija. En las series no mejora mucho esta polarización, pues el 48% de los personajes se reunen en solo seis series de las 43 analizadas. A saber, 'Élite', 'Todo lo otro', 'El internado: Las Cumbres', 'El pueblo', 'HIT' y 'Cuéntame cómo pasó'. Precisamente, el informe destaca la irrupción de 'Todo lo otro' en HBO Max, la serie creada, escrita y protagonizada por Abril Zamora, que retrata la vida de una mujer trans fuera de los estereotipos comunes. En 2021 las tres representaciones trans que hubo en el cine son interpretadas por personas trans, algo que no sucede en le caso de las series, donde solo uno de los siete personajes, el de Dafne, al que interpreta Abril Zamora, es trans. Por el contrario, solo pudieron encontrar un personaje trans masculino, Rober, en 'Los hombres de Paco', al que da vida un actor cisgenero, Juan Grandinetti.

En cuanto a la representación femenina, desde el Observatorio lamentan un descenso de la presencia de mujeres en el cine, que ha pasado del 52,5% de 2020 al 44,8% de 2021. Con respecto a las series de televisión desde ODA critican que «nunca ha habido paridad» pero que la presencia de mujeres ha vuelto a descender, pues en 2020 estaba en un 44,8% y en 2021 se ha tenido que conformar con el 44,1%. Celebran, sin embargo, que existan más propuestas creadas por mujeres y ponen como ejemplos 'Vida perfecta', de Leticia Dolera, la ya mentada 'Todo lo otro', o 'Cardo', de Ana Rujas y Claudia Costafreda. «Series que demuestran que cuando hay una mujer detrás de la cámara, tiende a haber más diversidad delante», comenta Papamija. Las tres series, por cierto, solo están disponibles en plataformas de pago, lo que indica que las televisiones en abierto aún no apuestan por estos contenidos.

La comunicadora social y activista antirracista Paula Guerra Cáceres apuntaba a que el avance en la representación de las mujeres en la ficción tiene que ver «con el auge del movimiento feminista a nivel global» y también con que las series «cuentan con un formato que se preseta más a abordar otras temáticas como el feminismo o el racismo», algo que a su juicio es más difícil en el cine porque «el formato es más corto y se fomenta el entretenimiento». El periodista Borja Terán, moderador de la presentación, ha apuntado también a que la gran diversidad de las plataformas fomenta este tipo de ficciones, mientras las grandes distribuidoras de cine «tienen más miedo a tomar riesgos».

Las mujeres lesbianas sí que han aumentado su presencia en la ficcion española, representando a un 25,7% del total de personajes LGTBI y pasando de 17 a 26 personajes en 2021. En cuanto a los personajes bisexuales, por vez primera se mueven en cifras similares a los de los personajes gays, con 38 papeles, 14 en cine y 24 series. Eso sí, en ellos la presencia femenina es mayor, con 26 personajes interpretados por mujeres. La hipersexualización de la mujer y los estereotipos de promuisicuidad siguen muy presentes en la creación de estos personajes.

Con respecto a los personajes racializados, su representación se ha incrementado y el pasado año hubo 86 personajes, un 7,5% del total, con un incremento significativo en cine, donde un escaso 5,8% remonta hasta un 9,6%, en línea con una caída importante en series donde un 7,6% en el 2020 se convierte en un 6,4%. ¿La mala noticia? «Sigue siendo muy difícil encontrar una representación no estereotipada».

Por último, el Observatorio celebra que por primera vez se muestran personajes no binarios en el audiovisual español. En concreto cuatro que se encuentran en las series 'HIT', 'Vamos Juan' y en 'El pueblo' por partida doble.

lunes, 28 de junio de 2021

#hemeroteca #mariconeo | La palabra 'maricón' sale del armario

El Periódico / Un operario borra un 'Soy maricón...' //

La palabra 'maricón' sale del armario.

En los últimos tiempos, y como lo confirma la reciente serie 'Maricón perdido', de Bob Pop, el término ha pasado de ser un insulto homófobo a convertise en símbolo de identidad, orgullo y poder para el colectivo LGTIBQ+.
Beatriz Martínez y Julián García | El Periódico, 2021-06-28
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20210628/maricon-palabra-salir-armario-dia-orgullo-lgtbi-11863423 

Maricón. Adjetivo despectivo y malsonante. Aumentativo de marica. Afeminado. Dicho de un hombre homosexual. También de un hombre apocado, falto de coraje, pusilánime o medroso. Así define la Real Academia Española una palabra cuyas connotaciones peyorativas e insultantes se han transformado en los últimos tiempos, y para bien, dentro de nuestro acervo popular.

Hace menos de dos semanas, Bob Pop, uno de los estandartes de la comunidad LGTBIQ+, estrenó en TNT una serie sobre su propia vida en la que exorcizaba buena parte de los fantasmas de su niñez y adolescencia. Que su título sea precisamente ‘Maricón perdido’ es una declaración de intenciones, sobre todo porque la propia serie realiza un recorrido de lo más revelador en torno al cambio de paradigma del término, desde su utilización como insulto homófobo y discriminatorio hasta la reapropiación por parte del colectivo como símbolo de identidad y orgullo. "Es la historia de un niño maricón que está perdido, de un adulto maricón que está perdido, que va encontrando y buscando su identidad. Se trataba, por tanto, de apropiarse de un término despectivo y convertirlo en un término descriptivo", relata el escritor y guionista.

Pero, como también muestra esta excelente ficción televisiva, el camino hasta llegar hasta ahí ha sido largo y duro. "Yo durante décadas fui incapaz de pronunciar la palabra maricón. Era una combinación de sílabas que me aterraba, me perseguía. Casi no podía ni pensarla", asegura Enrique F. Aparicio (Esnórquel en Twitter), integrante del dúo musical Monterrosa y responsable del podcast ‘¿Puedo hablar!’, junto a Beatriz Cepeda, alias Perra de Satán. "Poco a poco, al tiempo que me iba reconciliando conmigo mismo, fui apropiándome de ella. Desde hace años, aunque no tantos como los que no pude decirla, es la palabra que más uso; en el momento en el que la hayamos dicho tantas veces en positivo como las que nos la arrojaron en negativo, la haremos totalmente nuestra".

En 2016, una jovencísima Samantha Hudson, con apenas 15 años, revolvió el estómago del Obispado de Palma y de la ultraderecha balear con su canción de temática religiosa ‘Maricón’, que había compuesto para un trabajo de instituto. El escándalo fue morrocotudo. "Soy maricón y me encanta la iglesia / Pero no me dejan entrar porque monto gresca / Soy maricón, pero también soy cristiano / Ellos no me aceptan porque follo por el ano", decía la irreverente (y ultrapegadiza) canción, que convertiría a Hudson en precoz celebridad entre la comunidad LGTBIQ.

"La palabra maricón se puede usar de manera amistosa sin tener que proceder por fuerza de personas que formen parte del colectivo gay. Mis amigas heterosexuales me llaman maricón y yo les digo maricón porque son más maricones aún que yo", explica la explosiva diva ‘queer’, que admite que, pese al mucho camino avanzado, todavía hoy el término se utiliza "de forma despectiva, con tono mezquino y cierta maldad. Otra cosa es que el significado de esa ofensa me tenga que afectar si me he empoderado de mi propia identidad. O lo que es lo mismo: a palabras necias, oídos sordos".

"Dependiendo de la persona que la use, y el tono y motivación con que lo haga, la palabra tiene un significado u otro", ratifica Javier Giner, guionista, director, escritor de ‘Yo adicto’ y jefe de prensa de las películas de Pedro Almodóvar. "No es lo mismo que la pronuncien Bertín Osborne o Rocío Monasterio que Bob Pop. Hay palabras que han causado mucho dolor, vergüenza y opresión, y solo deberían ser utilizadas por los colectivos oprimidos. Dicho de manera simplista: si la palabra se sigue utilizando como un insulto vejatorio, no hay orgullo posible en ella", añade Giner. En este sentido, Javier García Rodríguez, profesor de Literatura Comparada de la Universidad de Oviedo, considera que "siempre es el contexto el que dota de sentido a las palabras. Un tipo jugando al dominó en un bar que ve pasar a dos chicos de la mano y dice 'maricones' pretende insultar de manera fuerte. Pero ellos pueden defenderse solo con decir 'a mucha honra'".

Un poco de historia
'Maricón' deriva del nombre María, símbolo de la mujer y nombre común en la España del XVI. La primera vez que apareció en la R.A.E. fue en 1735, en el segundo volumen del Diccionario de Autoridades, y la carga ideológica que desprendía la definición era notoria. "El hombre afeminado y cobarde y lo mismo que marica". A partir de 1884, 'maricón' remitiría directamente a 'marica', que se va adornando con adjetivos como ‘sodomita’ o ‘invertido’. Pero el tratamiento discriminatorio tocó techo cuando en el Manual de 1984 se añadió "persona despreciable o indeseable". No sería hasta 1992 cuando el DRAE indicara que se trataba de un insulto.

"En los años 70, maricón era una palabra terrible, un insulto muy grave que marcaba. Ser cabrón era asumible; ser maricón, no", cuenta García Rodríguez. "No sé en qué momento deja de ser un estigma para ser un orgullo de identidad, pero el proceso es bastante habitual en los usos lingüísticos: se desactiva el valor peyorativo de una palabra asumiéndola como seña de identidad". Paco Tomás, periodista, guionista y responsable del mítico programa de Radio 5 ‘Wisteria Lane’, de temática LGTBIQ+, piensa que, si echamos la vista atrás, hace 40 años, nadie del colectivo gay utilizaba la palabra maricón para definirse (o casi nadie: ahí estaba el pionero Nazario). "El gran logro ha sido arrebatarles esa palabra a quienes la utilizaban para atacarnos y darle el significado opuesto para definirnos sin miedo, sin que tenga una connotación negativa distinta a la de homosexual o gay". Se trata, en sentido, de un fabuloso ejercicio de reapropiación de un insulto; es decir, al hacer bandera de la ofensa, no solo se desactiva el insulto, sino que además se le da la vuelta a la tortilla poniendo en evidencia a quien intentaba herir. "Ser hijos de puta les da igual, pero parecerlo ya no les hace tanta gracia", sostiene la siempre directa Samantha Hudson.

Arma política
¿Se ha convertido maricón en una palabra política? Paco Tomás cree que sí, ya que hay homosexuales que prefieren definirse como gais y rehúyen el término maricón porque es más potente. "Hay gente que no quiere que se le asocie con eso porque prefiere acogerse al heteropatriarcado para sufrir e implicarse menos en todos los problemas que nos rodean".

En el panorama de las series internacionales hay un ejemplo parecido al de ‘Maricón perdido’, ‘Queer as folk’. Sin embargo, el término ‘queer’, además de englobar a toda la comunidad LGTBIQ+ y aunque sigue considerándose peyorativo en algunas sociedades conservadoras, también se refiere a todos los estudios académicos vinculados al área de la identidad, al activismo y la disidencia a la norma del cisheteropatriarcado. "En mi cabeza ‘queer’ siempre tendrá un aroma de revolución, de calle, de lucha trasversal", reflexiona Giner. "Yo no puedo llamar 'queer' al niño asustado y al adolescente confuso que fui. Ese niño era maricón", continúa Enrique Aparicio. "Es tentador utilizar 'queer' porque en España es una palabra que no asusta, pero precisamente la incomodidad que nos provocan marica, bollera, sarasa, mariposón, travesti, etc., tiene un potencial político mucho más cercano". Para Samantha Hudson, lo ideal sería traducir ‘queer’ por "mariconeo". “Tal vez el término ‘queer’ tenga un algo más político, como marxismo, y se refiera más a esa otredad no solo ligada a la sexualidad sino a la identidad disidente, pero creo que la traducción más acertada sería esa, mariconeo. Yo soy muy de eliminar anglicismos".

Cultura popular
En los últimos años su utilización dentro de la cultura popular se ha ido extendido de una manera progresiva. En la Nochevieja que daba paso a ese mítico año en España que fue 1992, se produjo un hecho insólito en la televisión en 'prime time'. El dúo cómico Martes y Trece incluyó un 'sketch' en el que Millán Salcedo entonaba una canción que se convirtió en un himno: ‘Maricón de España’. "Creo que fue uno de los primeros actos de visibilidad, incluso de activismo en nuestro país, porque además venía de un homosexual y se hizo en un programa que vio toda España. Si te fijas, la letra no es una burla como pudiera parecer, es profundamente reivindicativa ("Y me importa un comino, que la gente en mi camino, de mí quieran murmurar" / "Si critican, que critiquen, porque de Algeciras a Pontevedra, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra"). En aquel tiempo nos pareció una maravilla y nos sirvió para cantárnosla a nosotros mismos", rememora Paco Tomás.

Aunque el uso de las redes sociales y de las nuevas tecnologías parece que haya contribuido a normalizar el término, si se escribe ‘maricón’ en Twitter, pueden cerrarte la cuenta. "El algoritmo demuestra cuál es el uso social del término, un insulto, así que de manera automática se relaciona con algo malo", dice Enrique Aparicio. En este sentido, Paco Tomás nos invita a hacer una prueba: escribir la palabra ‘homófobo’; saldrá en rojo como incorrecta y automáticamente se corregirá por ‘homófono’, que no tiene el mismo significado ni nada que ver. Hasta ese punto se encuentra integrada la discriminación de la identidad sexual dentro de nuestras propias estructuras de lenguaje.

"Lo que no se nombra, no existe. Es oculto y marginal. Venimos del silencio, de los dobles sentidos y de escondernos avergonzados en arbustos. Nuestros espacios históricos han estado dominados por los susurros. Que no se sepa. Que no se note. Por eso es tan importante la palabra, porque nos da el lugar que merecemos, que no es otro más que el de cualquier persona, a plena luz, libre, en la calle", culmina Javier Giner.

miércoles, 16 de junio de 2021

#hemeroteca #homosexualidad #testimonios | Bob Pop: "Ojalá quienes sufren agresiones homófobas se sientan abrazados con mi serie"

Imagen: El Periódico / Bob Pop //

Bob Pop: "Ojalá quienes sufren agresiones homófobas se sientan abrazados con mi serie".

El escritor y periodista se ha basado en su propia vida para crear 'Maricón perdido', estreno importante de TNT este viernes, día 18.
Juan Manuel Freire | El Periódico, 2021-06-16
https://www.elperiodico.com/es/series/20210616/bob-pop-maricon-perdido-serie-tnt-entrevista-11828518 

El escritor y periodista Roberto Enríquez, más conocido como Bob Pop, se ha basado en su propia vida para crear la serie 'Maricón perdido' (TNT, desde el viernes, día 18), relato tragicómico (o cómico-trágico) en tres tiempos sobre homosexualidad, homofobia, creación, amistad y todo lo demás. Su particular 'Dolor y gloria'. Conversamos con Bob.

¿Cómo surge la idea de hacer una serie sobre tu propia vida?
Guillermo Farré y José Skaf, de TNT, habían visto la sección de 'Late Motiv' en la que conté la historia de El Rata [el yonqui que le acosó cuando era adolescente] y mi vida en el pueblo. Me dijeron que había una serie ahí. Yo les contesté: '¿Estáis locas o qué os pasa?'. Pero volvieron a insistir, quedamos para comer y ya entonces les conté el capítulo piloto de principio a fin. Me hago muy poco de rogar.

En los últimos años se han estrenado muchas comedias protagonizadas e ideadas por mujeres o miembros de grupos vulnerabilizados. Series con un punto de vista tan personal como 'Fleabag', 'Better things', 'Special' o 'Podría destruirte', esta última también con agresión sexual en la trama. ¿Fueron estos títulos una inspiración?
No para mí. Pero vi 'Podría destruirte' después de escribir los guiones, y me encantó. Eso sí, entiendo que la productora vio que había un espacio para este tipo de proyecto, en el que la narrativa y la historia son muy personales; vienen de quien lo ha vivido. También es cuestión de la industria: hay tanto espacio para tantas cosas que no pasa nada porque los raros también tengamos derecho a contarnos.

'Maricón perdido' tiene bastante de Almodóvar hecho serie. Está su humor costumbrista, como también el tono reflexivo y existencial de 'Dolor y gloria'.
Esa película me marcó en muchos sentidos. La serie es en parte un canto de amor a Almodóvar, a todo lo que me ha enseñado y me ha permitido. Hay un homenaje a sus temáticas, pero también a su forma de quitar la barrera entre lo cómico y lo trágico.

La serie bascula realmente entre extremos: sentimentalismo y franqueza, fantasía y crudísima realidad.
Eso también lo he aprendido haciendo televisión con Andreu [Buenafuente] y con Berto [Romero]. Lo que hago en esta serie lo llevo haciendo muchos años: coger momentos terribles y convertirlos en algo con una pizca de humor. De ese modo, si doy la turra o me meto en asuntos que podrían parecer incómodos, al menos el espectador se sentirá un poco arropado. No quiero lanzarle un filete sin cocinar y que se lo tenga que comer crudo.

¿Hacer esta serie, y tener que repasar ciertos momentos oscuros, ha sido liberador o más bien un suplicio?
Ni una cosa ni otra. Para mí al final todo era un material con el que yo quería contar una historia. Y lo he utilizado como tal. El trabajo me ha evitado tener que entrar en reflexiones emocionales. Simplemente, quería contar bien la historia; que a la gente le gustara, le entretuviera, le divirtiera, le emocionara... Hay un momento en que te despegas de ese material porque lo que más te importa es que esté bien contado, independientemente de si trata de ti o no.

En ciertos momentos, su personaje se fuga a la fantasía, como los de 'A dos metros bajo tierra'.
Esas partes de fantasía tienen que ver con cómo funciona mi cabeza. En los momentos más duros de mi vida, he utilizado libros, películas y canciones para componerme un guion original alternativo y poder escaparme. Es algo que también tiene que ver con la escritura. Hay cosas que soportas solo porque eres consciente de que serás capaz de escribirlas después, de que es un material narrativo, que es una cosa que le dice en un determinado momento Lola [Alba Flores] a mi personaje: ‘A ti lo que te gusta es hacer de todo una novela’”.

¿Cómo fue el proceso de ficharse a si mismo, a sus versiones ficticias más jóvenes (de adolescente, Gabriel Sánchez, y como estudiante universitario, Carlos González)? ¿Qué buscaba en esos actores?
Para mí lo más importante en el casting era la mirada. Yo necesitaba sus miradas. Los dos me dieron una mirada maravillosa. Y además: cuerpos no normativos y una capacidad de generosidad y cariño.

¿Por qué eligieron como director a Alejandro Marín, graduado de la ESCAC? Era un director sin excesiva experiencia que iba a tener que trabajar en diversos tonos y mezclarlos con pericia.
Habíamos visto parte de su trabajo, un 'teaser' estupendo de una peli que prepara... Era alguien sin experiencia, pero me tenía a mí todo el tiempo dando el coñazo. La falta de bagaje se cubría con la presencia del creador, que estaba ahí para darle las claves.

¿Hubo muchas notas? ¿Se entrometió mucho en el trabajo de Marín?
Yo soy muy entrometido. Sobre todo en el trabajo con actores. Pero también piense que son mis personajes, con lo cual es muy difícil quedarse callado.

Las agresiones homófobas no son, por desgracia, cosa del pasado. ¿Le gustaría que 'Maricón perdido' ayudase mínimamente a generar otra clase de clima social y cultural? ¿A educar de algún modo?
Es un poco presuntuoso esperar eso. Pero ojalá, ojalá sucediera. Ojalá quienes sufren las agresiones se sintieran abrazados. Y ojalá aquellos que cometen las agresiones y se creen impunes entendieran que estamos ahí y que esto ya es otra cosa. Pero es solo una serie.

Al presentar al protagonista en diversos tiempos, la serie tiene un 'target' múltiple. No es fácil para la chavalada LGTBI encontrar referentes en la ficción. ¿Pensaba en ellos cuando escribía?
Cuando escribo, nunca pienso en el lector ni el espectador. Si no, me bloqueo. Yo pensaba en cómo contar esta historia lo mejor posible y con los elementos que yo quería utilizar. Ese cruce de líneas temporales; los referentes; mi mirada de la familia, la amistad, el sexo... Solo ahora que la he visto, pienso: 'Hostia, ojalá conectar con esos chavales'.

¿Cuáles son tus planes para la serie?
Lo que diga la industria. Si TNT/Warner me dice: 'hay segunda temporada', me lo puedo plantear porque hay ideas para otra temporada. Pero como obra acabada ya me funciona. Me quedo súper contento de haber hecho esta serie.

Una última pregunta muy importante: ¿realmente era vecino de Los Pecos?
Sí. Era vecino de Los Pecos, su madre y su hermano. De hecho, las fans de Los Pecos eran mis únicas amigas cuando yo estaba ya muy aburrido de leer y de escribir. Cruzaba la calle y me iba a pegar la hebra con fans ya talluditas.

viernes, 17 de mayo de 2019

#hemeroteca #lgtbi #politica | Carmena y Errejón sellan su compromiso con el Orgullo

Imagen: El País / Manuela Carmena e Iñigo Errejón sellan con un beso Más Madrid
Carmena y Errejón sellan su compromiso con el Orgullo.
Los candidatos de Más Madrid a la alcaldía y la comunidad reivindican la diversidad y los derechos del colectivo LGTBIQ en un acto en la discoteca madrileña Medias Puri.
Pablo León | El País, 2019-05-17
https://elpais.com/ccaa/2019/05/16/madrid/1558020798_453461.html

“Manuela, Manuela, Manuela”, gritaban el casi millar de asistentes que llenaba la sala Medias Puri, en Tirso De Molina. “Presidente, presidente, presidente”, le cantaban a Errejón. Los dos candidatos de Más Madrid eran los invitados más esperados del acto que el partido dedicó al colectivo LGTBIQ, celebrado en Medias Puri.

“Más Madrid que nunca, ¿sí o no?”, preguntó La Plexy tras recibir al público con una versión del ‘I will survive’, de Gloria Gaynor. “Mi nombre es muy de andar por casa; por Casa de Campo, donde nos quiere mandar Vox. Pero cuidado, que hay familias”, agregó la drag en referencia a los exabruptos del partido de ultraderecha y a los comentarios de la candidata del PP Isabel Díaz Ayuso. El Orgullo entró de lleno en la campaña electoral de las municipales y regionales antes de que Vox dijese que mandaría la cita a la Casa de Campo. El partido de ultraderecha ya representó al colectivo LGTBQ como una amenaza —con forma de fantasma arcoíris— durante la campaña para las generales. Las lesbianas, gais, transexuales, bisexuales... Todo el colectivo queer se apropió del fantasma: lo bautizó como Gaysper. También estuvo (en el ‘photocall’ para hacerse fotos con él) en el acto de Carmena y Errejón.

¿Qué hacemos aquí nosotras?”, preguntaba Bob Pop a Elsa Ruiz. Ambos fueron los elegidos para presentar el acto. “Soy tan de Más Madrid, que vengo a apoyarles sin votar aquí: voy a votar a Colau”, explicó el periodista. “Nos quieren apartar. Y una persona como yo, que soy trans, que tengo novia, que trabajo en Mediaset... Me mandarían al gulag”, continuó la cómica Ruiz. “Si algo nos une al colectivo LGTBI y a la izquierda es que estamos todas peleadas. Por ello es maravillos estar un acto así”, continuaron los presentadores antes de dar paso a los candidatos.

“¿Si Carmena hace magdalenas, no es un poco bollera?”, se preguntó Ruiz que le pidió a la alcaldesa un “carril tacón”. “La bollería es dulzura, cuidado, suavidad... Es algo con lo que se te llena la boca de felicidad. Toda la bollería y pastelería es fenomenal”, contestó la alcaldesa arrancando carcajadas del público. Carmena habló de la “admiración que genera Madrid en todo el mundo”. También defendió el eslogan municipal “Ames a quien ames, Madrid te quiere”: “Lo conocen en París, en Nueva York, en Berlín...”. Y reivindicó la bandera arcoíris que ondea en el Consistorio cada Orgullo desde 2015, cuando ganó Carmena. Anteriormente, ningún alcalde —todos del PP que gobernó la capital durante 24 años— colocó la enseña del colectivo.

“Tenemos que celebrar que Madrid es una tierra diversa. Donde los únicos que sobran son los que quieren meter en el armario la diversidad y la libertad. El Orgullo ni en la Casa de Campo ni en el armario. En el centro, celebrando Madrid”, agregó Íñigo Errejón. No es la primera vez que el candidato de Más Madrid reivindica la bandera arcoíris: lo hizo en Orcasitas, en el arranque de campaña; también, en Leganés, en un mitin para los pueblos del sur de la región. “Si alguna vez, os habéis sentido no respetados o atacados, recordad: Madrid es tu casa y vamos a trabajar para que nunca te pase”, continuó Errejón. La sala clamaba y aplaudía. También pidió un beso a los candidatos que se dieron un pico.

Tras el monólogo de la periodista, escritora Nerea Pérez de las Heras —"Aquí somos patriotas del Orgullo. Nunca lo van a sacar de la identidad de Madrid. Quien no abrace esta verdad, no puede gobernar esta ciudad"—, llegó la fiesta. El equipo de drags del Black & White (La Plexy, Xema Lakrin, Albert la Bohemme, María Edilia, La Despexada y Luna) arrancaron el espectáculo con una supuesta candidata del PP que se movía al ritmo de la tonadilla del partido. Después sonaron los temas del dúo Monterrosa, formado por Rocío Saiz y Esnórquel Dj. “Después de trabajar con vosotros [en referencia a Más Madrid] puedo decir que no sois políticos, sois amigas, apuntó Saiz. Antes de despedirse, la alcaldesa dio un “tutorial de democracia” a los asistentes: “El domingo, votad. Y no solo vosotros, porque puede que no sea suficiente: tenéis que animar a votar a vuestro entorno. Para el día siguiente de las elecciones, celebrarlo”.

Reivindicando el voto arcoíris
El 17 de mayo se celebra el día internacional contra la LGTBIfobia, que conmemora la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tuvo lugar el 17 de mayo de 1990. Aunque la OMS no despatologizó la transexualidad hasta el año pasado, esa fecha es importante para el colectivo.

“Los partidos políticos cuya ideología, mensajes y actos atentan contra los derechos LGTB+, o se sirven de otros partidos que lo hacen, no tienen ningún sentido en la manifestación que reivindica nuestros derechos”, explicaron desde COGAM en un comunicado. La asociación aviso a los partidos de que “tendrán que comprometerse para poder participar activamente en el Orgullo de Madrid”. Es lo que calificaron de Voto Arcoíris, “que distingue al partido como fuerza defensora de la igualdad y de la diversidad.

“Las personas LGTB+ ejercerá su voto optando por programas políticos que defiendan sus derechos y por formaciones políticas que no restrinjan estos o que en sus alianzas los utilicen como moneda de cambio para obtener el poder político”, explica Carmen García de Merlo, presidenta de COGAM. “Estaremos vigilantes por el cumplimiento”, avisaron desde la asociación que ha publicado el siguiente decálogo que enviará a los partidos. 

El decálogo de COGAM
  1. No valerse de los votos de los partidos que defienden una ideología de extrema derecha para gobernar.
  2. Desarrollo y cumplimiento de las leyes autonómicas relativas a la LGTBIfobia y las personas Trans. Con especial atención a los ayuntamientos y en lo que respecta a las medidas de empleo para personas trans.
  3. Implementar la Prep (Profilaxis Pre Exposición) en la Comunidad de Madrid unidas a otras estrategias de prevención del VIH y otras ITS.
  4. Trabajar por cumplir el objetivo de OnuSida del 90-90-90 (90% de personas diagnosticadas, 90% de personas en tratamiento y 90% con carga viral indetectable). Además de incorporar el cuarto 90 referente a la calidad de vida de las personas con VIH.
  5. Promover acciones y medidas encaminadas a prevenir y erradicar el acoso escolar a personas LGTB+, así como promover la educación en la diversidad en todos los ámbitos.
  6. Llevar a cabo políticas efectivas de acogida a personas LGTB+ refugiadas y solicitantes de asilo.
  7. Creación del Centro LGTB+ de Madrid. Un espacio polivalente que sirva de acogimiento de activistas, entidades, creadores, y con los servicios necesarios para atender a la población LGTB+.
  8. Desarrollo de políticas efectivas para lograr una inclusión plena de las personas Mayores LGTB+ en todos los ámbitos, especialmente en las residencias.
  9. Fomento del respeto y la inclusión de la diversidad en el deporte desde la base.
  10. Promocionar acciones culturales y artísticas encaminadas a la visibilidad de la realidad LGTB+.

jueves, 14 de febrero de 2019

#hemeroteca #homofobia #violenciasexual | ¿Acaso tienen gracia los chistes sobre violaciones masculinas?

Imagen: El País / Escena de 'Eurotrip' (2004)
¿Acaso tienen gracia los chistes sobre violaciones masculinas?
Cine y televisión, incluso en el género infantil, han perpetuado la idea de que un hombre abusado sexualmente puede ser, al contrario que en el caso femenino, algo enormemente cómico
Guillermo Alonso | Icon, El País, 2019-02-14
https://elpais.com/elpais/2019/02/13/icon/1550071565_851737.html

He aquí un extracto de algo que contó Bertín Osborne en la obra de teatro ‘Mellizos’, que representó con Arévalo entre 2013 y 2017 en España: “Hace dos o tres años me invitaron a que fuese a ‘Sálvame’. Me abrieron la puerta del plató y me dicen: pasa. Miré y dije: 'Y una mierda, ahí no entro yo'. Ahora, como no tenía más remedio, ¿qué es lo que hice? Metí el culo contra la pared y fui dando toda la vuelta al plató. El zócalo lo dejé limpio, limpio, limpio. Cuando estaba a unos centímetros de la silla, me tiré en plancha. Y menos mal que tenía ruedas la silla mía, porque cuando terminó la entrevista me fui sentado en la silla hasta casa. Ahí, como te levantes, en cualquier momento te ponen mirando a Torrejón”.

De fondo se oyen las risas del público. De ese tipo de público que se ríe de ‘este’ tipo de chiste. El ejemplo de Osborne es, hasta cierto punto, inofensivo: es un tipo de humor apolillado, de trazo grueso y fecha de caducidad pensado para un público que no pide demasiado y está dispuesto a reírse de un texto así de pobre. Un mal perfectamente acotado: ahí nace, ahí muere. Pero analicemos, aun así, la narrativa del ‘gag’: Bertín cree que en el programa ‘Sálvame’, de Telecinco, corre el peligro de ser penetrado. O sea, de ser violado. Y de ser violado, muy probablemente, por otro hombre.

En la lógica de este relato, las ganas irresistibles que los hombres que trabajan en Telecinco pudieran tener por penetrar a Bertín se aplacan sencillamente con que este oculte su trasero, ya sea pegándolo a la pared o a la silla. Esos violadores homosexuales en potencia no son solo básicos en sus impulsos sexuales, también en su capacidad ocular. En ese chiste, el hombre blanco y formal que es Bertín está expuesto a los depredadores sexuales que son los homosexuales.

Lo que hizo Bertín fue un chiste sobre la violación masculina. Y el suyo ahí se quedó, pero el cine y las series están llenos de chistes parecidos. Todos los conocemos: las duchas y el jabón que se cae. El hombre amanerado que te guiña el ojo y te lanza un beso desde la otra esquina del bar. Poner a alguien mirando "a Torrejón" o a Cuenca: una frase popular con ciertas connotaciones que no difieren mucho de esto que hablamos, por cierto, pues alguien que mira a Cuenca mira a La Meca, y alguien que mira a La Meca es porque reza, arrodillado en el suelo con el trasero en pompa. No hace falta explicar más.

El fenómeno acaba de ser analizado por Pop Culture Detective, el canal de YouTube del escritor, artista y crítico cultural Jonathan McIntosh. En un vídeo de casi media hora reúne infinidad de ejemplos de películas, series de televisión (tanto animadas como de imagen real) e incluso series y filmes infantiles en los que los chistes sobre la violación masculina son, continuamente, objeto de risas. ‘Guardianes de la galaxia’, ‘Deadpool’, ‘Iron Man’, ‘Fast & Furious’, ‘Lluvia de albóndigas’, ‘Padre de familia’, ‘Seinfeld’, ‘Friends’, ‘Dos tontos muy tontos’, ‘El gato con botas’ o ‘Bob Esponja’ son algunas de las películas y series que aparecen en el vídeo.

“¿Desde dónde verás cómo el mundo me consume? Oh, claro, desde la cárcel. Te enviaré una pastilla de jabón”, le dice Robert Downey Jr. a Mickey Rourke en ‘Iron Man 2’ (recomendada para niños a partir de 12 años y la séptima película más taquillera de 2010). “¿Por qué un preso deja caer su pastilla de jabón? ¡Porque nadie quiere ‘hacerlo’ solo!”, cantó Neil Patrick Harris en el número musical de los Oscar de ese año (para todos los públicos, vistos por más de 40 millones de personas en Estados Unidos). "Aquí tienes jabón, ¡que no se te caiga!", le dice Bob Esponja al caracol Gary en un episodio de la serie infantil de Nickelodeon mientras le guiña un ojo. Esta escena no hace referencia a violación alguna, pero la frase y su gesto son una alusión muy poco ambigua.

Hay una película, ‘Dale duro’ (2015, de la que ya hablamos aquí) en la que la broma se estira hora y media porque su protagonista, que va a ir a prisión, recibe consejos de un hombre que le lava el coche... y casi todos tienen que ver con el hecho de que va a ser violado en prisión.

¿Cuál es el problema?

“La vulnerabilidad de un hombre es una fuente inagotable de humor en las comedias populares", explica McCintosh. "Y la vulnerabilidad que resulta de un abuso sexual no es excepción. La idea de este chiste es tan obvia como tóxica: que los hombres que no son lo suficientemente duros o masculinos como para evitar convertirse en víctimas son patéticos, y por lo tanto se merecen el ridículo”. Asimismo, McIntosh señala que la idea de ser abusados sexualmente “gira alrededor de la idea de un hombre actuando según los deseos de otro hombre, y por lo tanto, forzado a un rol que es estereotípicamente femenino”. O sea: que el peor castigo para un hombre es que lo traten como a una mujer.

Hay más. En una aplastante mayoría de películas, esos hombres que amenazan en las duchas de una prisión con violar a otro hombre son negros. Actores negros y gigantes que perpetúan la idea de una raza más primitiva y básica en sus deseos y forma de actuar. Y a menudo esos violadores aparecen representados como hombres con una elegante pluma, o son hombres maquillados. Otro tópico perpetuado: que el homosexual es incapaz de controlar sus instintos sexuales, que es un depredador incansable para el que cualquier varón es un objeto de deseo.

El chiste, por lo tanto, no es solo malísimo: es machista, racista y homófobo. ¿Alguien da más? A nadie se le ocurriría hacer hoy un chiste sobre una violación a una mujer. Muy poca gente se reiría. ¿Por qué sí cuando el hombre es la víctima? En primer lugar, porque todavía lo consideramos algo poco probable, una tragedia casi imposible, hasta cierto punto exótica. Y precisamente por esto, cuando un hombre da un paso al frente y afirma que ha sufrido algún tipo de abuso sexual, nos produce un cortocircuito.

El actor Terry Crews lo hizo y llegó a hablar de ello en una vista en el Congreso en Estados Unidos. “Sufrí abuso sexual por parte de un poderoso productor de Hollywood”, afirmó Crews. Crews es un actor negro, alto y fuerte. Muchos hombres, algunos famosos, se rieron de su confesión. ¿Por qué? Porque según ellos lo que debería haber hecho ‘un hombre de verdad’, un hombre adulto, fuerte y negro, es reventar la cabeza de ese tío, coserlo a puñetazos. En la narrativa épica de la masculinidad ni se contempla la posibilidad de que Terry Crews se quedase paralizado y sintiera miedo. En la narrativa épica de la masculinidad, siempre tan dada a asociar poder con fuerza física, nadie se paró a pensar que hay otros tipos de poder en juego en un asalto sexual que van mucho más allá del físico. El caso de Terry Crews dejó sin palabras a la opinión pública porque cuestionó todos los mitos y falsas creencias que teníamos sobre lo que es ser ‘un hombre’.

En España también tuvimos una confesión de violación por parte de un hombre. Roberto Enríquez, alias Bob Pop, escritor, periodista y colaborador televisivo, lo hizo en el programa de Andreu Buenafuente, ‘Late Motiv’, de una manera tan natural y relajada que dejó al público desconcertado. “Una noche alguien me violó y me desvalijó en el parque del Retiro. Y me dejó tirado. Tuve que buscar ayuda. Unos basureros me ayudaron y unos muchachos me llevaron a la comisaría. Lo pasé muy mal, fue una mierda, vomité, lloré… pero a los días siguientes me reía, salía con amigos, hacía cosas… había un ‘subidón’, además del dolor, porque cuando crees que te van a matar y sigues vivo, está de puta madre”.

Su historia se hizo viral, no solo por la forma valiente y directa que tuvo de contarla, sino porque coincidió con el juicio a la Manada y con el escrutinio que se hizo de la vida de la víctima. Y llama la atención que la contó con humor, provocando aplausos e incluso alguna risa del público. La diferencia entre el humor en el relato de Bob Pop y el humor en esas películas y series que hemos nombrado es que el de Bob Pop fue utilizado para dar voz, luz y esperanza a las víctimas. El resto solo buscaba, de forma vacía y cruel, reírse de ellas.