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viernes, 8 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #queer | La Monja Alférez: ¿de icono de la conquista de América a hito en la genealogía trans?

Antonio/Catalina, por Juan van der Hamen //
La Monja Alférez: ¿de icono de la conquista de América a hito en la genealogía trans?
El filósofo Paul B. Preciado y el dúo artístico Cabello/Carceller reinterpretan a la Monja Alférez para revisar a un icono aún en disputa. Como hombre fue héroe militar de la conquista, y como mujer, símbolo de pureza religiosa por su virginidad. Sus memorias han sido interpretadas en clave fascista, católica, nacionalista vasca, feminista, y ahora, de la historia queer.
Leire Ariz Sarasketa | Público, 2022-07-08
https://www.publico.es/sociedad/monja-alferez-icono-conquista-america-hito-genealogia-trans.html 

En el siglo XVII, el pintor madrileño Juan van der Hamen pintó a un almirante de la Marina con alzacuellos de hierro, chaleco de piel y gesto torcido. Hasta hace unos años, la pintura se atribuía erróneamente a Francisco Pacheco, pintor sevillano y suegro de Velázquez. Retrataba a Catalina de Erauso, famosa militar y aventurera del Siglo de Oro conocida popularmente como la Monja Alférez.

Hoy, el filósofo Paul B. Preciado, que comisaria una exposición del colectivo Cabello/Carceller con el retrato como epicentro en el Azkuna Zentroa de Bilbao, afirma en el folleto de presentación: "Podríamos decir que se trata del primer retrato trans de la historia del arte si no fuera porque en el barroco no existía tal categoría". Y al teléfono, matiza: "Es una afirmación casi más filosófica que histórica. Una cosa es que sea el primer retrato trans de la historia y otra que Erauso fuera trans. Lo que nos ha interesado es ver cómo se construía y cómo circulaba su representación con los códigos de la masculinidad colonial de su época".

Erauso nació en Donostia y fue bautizada como Catalina en 1592. De niña ingresó en un convento del que escapó a los 15 años "vestida de hombre" y bajo el nombre de Francisco de Loyola. Huyó a América, donde luchó con el Imperio español implicándose en masacres como la de los mapuches. Se dice que en el camino de vuelta a España y tras salvarse de una condena a muerte en Perú, escribió sus memorias.

En el prólogo de su traducción al francés, el poeta José María de Heredia escribió lo siguiente:

"Escuchad la historia de su vida, que ella misma va a relatar. Es una confesión atrevida, acaso sincera, que comenzó a escribir o a dictar, el 18 de septiembre del año 1624, cuando volvía a entrar en España en el galeón San José. [...] Cansada de recorrer el puente del navío, se complació en revivir con el pensamiento las aventuras pasadas: las carreras a caballo a través de los Andes, las disputas, los combates, las huidas, la fortuna azarosa, la vida errante y libre. Lo hizo en un lenguaje limpio, conciso y varonil. No habla de sí misma en femenino, sino muy raras veces; sólo en casos desesperados, en momentos de suprema angustia, cuando siente la muerte y tiene miedo del infierno. Este relato ingenuo y brutal refleja rápidamente su alma y su vida; una y otra fueron las de un hombre de acción".

Era 1894. Como refleja el prefacio, Erauso se había ganado el respeto de sociedad, Monarquía e Iglesia en la España de la Inquisición. Hoy, Preciado subraya que aunque la implicación de Erauso en el genocidio de los mapuches y su posición en el mercado colonial la convierten en una figura incómoda, "no podemos exigir a todas las figuras trans o a todas las personas que tienen prácticas de género que sean figuras heroicas y activistas". Reinterpretar el personaje histórico, pero sobre todo sus representaciones, ha sido importante para el colectivo detrás de la exposición porque ilustra que "lo trans no es una especie de moda, sino que en el momento en el que hay una cultura altamente segmentada en términos de género hay también prácticas de subversión del género".

La representación de Erauso de la que se ocupa la exposición del Azkuna Zentroa nos llega, además de a través del óleo de van der Hamen, en textos de terceros como esta carta del viajero Pedro del Valle:

"El 5 de junio vino por primera vez a mi casa el alférez Catalina Erauso, viscaína, arribada de España la víspera. Es una doncella de unos treinta y cinco a cuarenta años. Su fama había llegado hasta mí en la India Oriental. [...] Alta y recia de talle, de apariencia más bien masculina, no tiene más pecho que una niña. Me dijo que había empleado no sé qué remedio para hacerlo desaparecer. Fue, creo, un emplasto que le suministró un italiano; el efecto fue doloroso, pero muy a deseo. De cara no es muy fea, pero bastante ajada por los años. Su aspecto es más bien el de un eunuco que el de una mujer. Viste de hombre, a la española; lleva la espada tan bravamente como la vida, y la cabeza un poco baja y metida en los hombros, que son demasiado altos. En suma, más tiene el aspecto bizarro de un soldado que el de un cortesano galante. Únicamente su mano podría hacer dudar de su sexo, porque es llena y carnosa, aunque robusta y fuerte, y el ademán, que, todavía, algunas veces tiene un no sé qué de femenino".

Antes de aquel encuentro, al poco de su regreso al viejo mundo, Erauso recibió del rey Felipe IV una pensión y reconocimiento por los servicios militares prestados a la Corona, así como por la defensa de la fe católica. También viajó a Italia, donde lo recibió el papa Urbano VIII, que le concedió, "entre otras muchas mercedes, la de permitirle usar el traje de hombre". Para quien cuestionase su decisión, el papa replicó: "Dadme otra monja alférez, y le concederé lo mismo".

La fascinación de la época con Erauso surgió del éxito de su autobiografía y de una adaptación teatral firmada por Juan Pérez de Montalbán, discípulo de Lope de Vega. "En el Siglo de Oro todavía no hay realmente una noción de la sexualidad", dice Preciado para explicar la ausencia de odio. "Estamos en una representación del cuerpo y la sexualidad que es pre médica, pre patologización. Es decir, no se habla de patologías, sino de pecado. Por tanto, en el caso de Erauso, como servidor de la Marina Real y soldado al servicio del rey, junto con su extracción noble del País Vasco, le permite acceder a un estatuto de ciudadanía realmente elevado".

Al mito contribuyó también la idea de que Erauso era "virgen intacta". Luchando en Perú, fue salvado por el obispo de Huamanga, al que le confesó su verdadera historia. Este, incrédulo, aparentemente mandó a dos matronas a comprobar los detalles, y ante la confirmación de que Erauso era "virgen" exclamó: "Hija, ahora creo sin duda lo que me dijisteis, y creeré en adelante cuanto me dijereis; y os venero como una de las personas notables de este mundo, y os prometo asistiros en cuanto pueda y cuidar de vuestra conveniencia y del servicio de Dios".

Curiosamente, el mismo texto que describe ese pasaje narra también encuentros sexuales con distintas mujeres, como las cuñadas de un mercader para el que Erauso trabajó en Lima. "Lo que le salvó de una muerte segura es no haber tenido penetración heterosexual", zanja Preciado. "Fue un superviviente, en el sentido de que busca cada mínimo espacio en los umbrales, encuentra el umbral y si hay un milímetro entre un espacio y otro, él lo ocupa y sabe ocuparlo".

Así, desde la publicación de sus memorias, Erauso ha sido icono militar colonial, símbolo de piedad religiosa, heroína lesbiana y ahora, quizás, hito en la genealogía de la historia trans.

"La inestabilidad de su posición pone en cuestión todas esas narrativas cerradas y es lo que hace que sea tan interesante", dice Preciado. "Las preguntas que genera son más interesantes que las respuestas que pudiéramos dar. Aparece un horizonte de investigación histórica que es mucho más amplio de lo que habíamos pensado".

Sonia Pérez-Villanueva, catedrática en el Departamento de Humanidades de la Universidad Lesley en Estados Unidos, aprecia que "parece que Erauso se empeñó por alguna razón en ofrecer la historia de su vida para el consumo público y mantuvo un constante interés en promover su perfil como figura heroica. Para mí, esto es fascinante, si tenemos en cuenta la época en que Erauso crea su propia persona, una época marcada por la Contrarreforma y la Inquisición, que asimismo ofrece rígidas definiciones sobre qué es ser mujer y qué es ser hombre. Erauso rompe con esos patrones y su historia prueba que, ante todo, era una persona extraordinariamente astuta. Como hombre, Erauso es un soldado cristiano, un patriota violento con muchos vicios; mata tanto en el campo de batalla como fuera de él, exagerando en todo momento su masculinidad y presumiendo de ella. Como mujer, mantiene su virginidad. En definitiva, se inventa como un personaje histórico perfecto del barroco con todas sus contradicciones: virgen como mujer, violento como hombre".

La instalación del Azkuna Zentroa, que se puede visitar hasta septiembre, concluye con la exhibición de una carta enviada al ayuntamiento de San Sebastián en la que se solicita que se tenga en cuenta el nombre elegido de Erauso para rebautizar la calle que lleva su nombre en la ciudad como Catalina/Antonio de Erauso. Preciado señala que querían mantener Catalina para "dejar constancia de la multiplicidad".

El colectivo Gipuzkoa Feminista Elkartea se opone a la propuesta y plantea en un comunicado que Erauso vivió como varón porque esa era la única manera de experimentar un tipo de vida reservada a los hombres: "¿Quién les otorga la potestad para decidir que esta mujer sentía rechazo a su cuerpo, cuando la realidad para una mujer con ganas de aventuras es que sencillamente lo tenía todo absolutamente prohibido?".

Las dudas sobre Erauso conciernen también a la autoría de sus memorias y la credibilidad del relato completo de sus hazañas. Sonia Pérez-Villanueva plantea que hay razones para creer que la propia Erauso fue bien autora o narradora de sus aventuras, pero que estas pudieron ser modificadas y ampliadas por los sucesivos copistas y editores que ha tenido el texto a lo largo de los siglos. Al respecto, Pérez-Villanueva explica: "El texto ha sido utilizado por quienes promovían el fascismo bajo la dictadura de Franco, nacionalistas que defendían una identidad vasca y feministas que promovían a una mujer vestida de hombre que dio el interesante paso de dejar un convento para luchar en las guerras de colonización españolas. Y, sin embargo, el texto no es fascista, nacionalista o quizás incluso feminista. [...] El extravío de ‘Vida y sucesos de la Monja Alférez’ es el resultado de una historia de crítica literaria que no ha logrado ubicar el texto dentro de parámetros literarios específicos. Más bien, los críticos han visto el texto a través de una diversidad de lentes y se han centrado en las implicaciones políticas y sociales de la autoría del texto. El debate sobre la importancia de la autoría del texto de Catalina de Erauso y su importancia o no para causas políticas y sociales ha hecho que la autoría y la historia hayan recibido una amplia atención, pero el texto se ha perdido en cuanto a su trascendencia en la historia de la autobiografía".

La instalación del Azkuna Zentroa se titula ‘Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo trans’ y junto al lienzo original de Van der Hamen presenta una instalación de vídeo en la que tres personas trans y no binarias interpelan a Erauso con el fin de cuestionar las representaciones hegemónicas. "Es un epílogo porque se trata de entender que en muchos casos no sabemos leer la historia y que esta necesita ser constantemente reinterpretada; porque cambiar la lectura de la historia también abre posibilidades distintas de pensar el presente y el futuro", dice Preciado. "Los propios museos no saben lo que tienen en sus colecciones. Eso quiere decir que la historia, y concretamente la historia de los disidentes sexuales, de género, etc. está totalmente por hacer".

martes, 15 de marzo de 2022

#hemeroteca #trans #politica | El Ayuntamiento de Donostia valorará la propuesta de cambiar el nombre a la calle Catalina de Erauso por ser "trans"

Noticias de Gipuzkoa / Calle Catalina de Erauso, Donostia //

El Ayuntamiento de Donostia valorará la propuesta de cambiar el nombre a la calle Catalina de Erauso por ser "trans".

El alcalde remite la petición al presidente de la comisión de Urbanismo, mientras que el colectivo Gipuzkoa Feminista rechaza la propuesta.
Carolina Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2022-03-15
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/gipuzkoa/donostia/2022/03/15/donostia-ayuntamiento-valorara-propuesta-cambiar/1193792.html 

El Ayuntamiento de Donostia valorará la propuesta recientemente lanzada por las artistas Helena Cabello y Ana Carceller para cambiar el nombre a la calle de Amara Catalina de Erauso, la donostiarra conocida también como la Monja Alférez, ya que se considera que el personaje histórico fue transexual y finalizó sus días con el nombre elegido de Antonio.

La idea, sin embargo, fue criticada duramente por el colectivo Gipuzkoa Feminista, que pidió al Ayuntamiento que "no permita que el nombre de esta donostiarra ilustre sea también borrado de la memoria histórica de nuestra ciudad".

Las artistas Cabello y Carceller, que inauguraron el pasado viernes en Bilbao una exposición bajo el título Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo 'trans', remitieron una carta al Ayuntamiento de Donostia para solicitarle que, a tenor de la realidad del personaje que da nombre a la calle de Amara, la vía debería rebautizarse como Catalina/Antonio de Erauso.

Preguntado por los informadores, el alcalde, Eneko Goia, manifestó este martes que ha remitido la carta de las artistas al presidente de la comisión de Urbanismo, de la que depende la Ponencia de Calles del Ayuntamiento de Donostia. "Supongo que valorarán la petición en el marco oportuno", dijo Goia.

Por su parte, la portavoz de Elkarrekin Donostia, Aitzole Araneta, la única persona transexual que ha sido candidata alcaldesa en las últimas elecciones municipales, mostró su acuerdo con la propuesta, que ella misma estaba valorando antes de hacerse pública por parte de las artistas.

Araneta recalcó que "no hay debate" en que Catalina de Erauso fue una persona que "voluntariamente" eligió ser hombre y como tal tuvo el reconocimiento del Papa y del rey en su época. Nació en Donostia y falleció en México en el siglo XVII.

La portavoz del Elkarrekin Donostia consideró que "se puede debatir" sobre la propuesta de que la calle sea Catalina/Antonio Erauso, Antonio Erauso u otras fórmulas posibles.

No obstante, recalcó que, independientemente de que la calle de Amara pueda renombrarse en aras de la diversidad, su coalición defiende que el callejero donostiarra aumente el índice de nombres femeninos en las nuevas zonas, ya que, a pesar de que el criterio de adoptar denominaciones de mujeres para los nuevos espacios, actualmente solo el 7% de las vías urbanas de Donostia tienen nombre de mujer.

Por el contrario, la propuesta presentada por las creadoras de la exposición fue criticada duramente por el colectivo Gipuzkoa Feminista, que pidió públicamente al Consistorio que considere "el respeto que se debe a esta mujer coetánea a las imposiciones de su tiempo". "¿Acaso una mujer que rompe con los estereotipos impuestos, que ha sido referente para muchas de nosotras a la hora de explorar campos que nos eran vetados, va a terminar convertida necesariamente en un hombre porque no se comportaba como de una mujer se espera?", pregunta el colectivo en un comunicado.

Asimismo, opina que la propuesta de las artistas "pretende hacer apología de sus teorías, utilizando a las medios de comunicación para crear polémica y poniendo en cuestión algo que de por sí no tendría mayor notoriedad si no fuera porque sirve a sus intereses particulares". Gipuzkoa Feminista añade: "¿Quién les otorga la potestad para decidir que esta mujer sentía rechazo a su cuerpo, cuando la realidad para una mujer con ganas de aventuras es que sencillamente lo tenía todo absolutamente prohibido?".

#hemeroteca #trans #testimonios | El primer retrato trans de la historia cobra voz 400 años después de su creación para defenderse

El País / 'Una voz para Erauso' en Bilbao //

El primer retrato trans de la historia cobra voz 400 años después de su creación para defenderse.

Paul B. Preciado comisaría la exposición ‘Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo trans’, del colectivo artístico Cabello/Carceller, cuya obra central es un vídeo donde tres personajes contemporáneos interpelan a un retrato de Erauso, planteando sus preguntas sobre raza, género, clase o religión.
Ianko López | El País, 2022-03-15
https://elpais.com/icon-design/arte/2022-03-15/el-primer-retrato-trans-de-la-historia-cobra-voz-400-anos-despues-de-su-creacion-para-defenderse.html 

El camino que media entre el asesino colonialista y el icono transgénero resulta resbaladizo. Como lo fue Catalina de Erauso, el personaje al que la historia llamó la monja alférez. Todo en él es dilema. Se sabe que nació en San Sebastián, pero no existe acuerdo sobre el año: pudo ser en 1588 o 1592. Tuvo varios nombres a lo largo de su vida –como Pedro de Orive, Francisco de Loyola, Alonso Díaz o Antonio de Erauso, con el que se habría asentado definitivamente en México-, y se construyó otras tantas identidades desde que, portando ropas masculinas, abandonara el convento en el que su familia la había ingresado para ser novicia. A veces se presentó como mujer y casi siempre como hombre, ya que llegó a tener permiso del Papa, además de una pensión concedida por el rey Felipe IV por su desempeño militar en las colonias ultramarinas. Y el principal texto que recoge su vida es una autobiografía que muchos investigadores consideran apócrifa o cuando menos plagada de añadidos posteriores.

Pero si Erauso se nos escurre entre los dedos es ante todo por su resistencia a ser abrazado como un referente. Por ejemplo, liquidó a varias personas, no solo debido a su facilidad para incurrir en duelos y trifulcas, sino también por su participación activa en el exterminio de los indígenas americanos al servicio de la corona española. “Cuando eres gay, lesbiana o trans, es un personaje que te resuena especialmente, porque era un ‘drag king’ casi en pleno Renacimiento”, define el filósofo trans Paul B. Preciado. “Pero no nos sirve como antecedente luminoso porque está lleno de claroscuros. Es como un ancestro fascistoide y colonizador, lo que no impide ver en él aspectos de disidencia de género”.

Preciado comisaría la exposición ‘Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo trans’, del colectivo artístico Cabello/Carceller, que hasta el 25 de septiembre puede verse en el Azkuna Zentroa de Bilbao. La pieza central es una obra de vídeo en la que tres personajes contemporáneos interpelan a Erauso, planteando sus preguntas sobre raza, género, clase o religión a un retrato que hacia 1625 pintó de él Juan van der Hamen (aunque durante mucho tiempo estuvo atribuido a otro pintor barroco, Francisco Pacheco), que hoy forma parte de la colección de la Kutxa y que también figura en la muestra, junto a una copia realizada en 1900. Comisario y artistas consideran que se trata posiblemente del primer retrato de una persona trans. “Siempre se había difundido que el más antiguo era el ‘Chevalier d’Eon’ [obra del francés Jean-Laurent Mosnier de 1791 y después copiado por Thomas Stewart] pero, aunque no podemos afirmar fehacientemente que es este, tampoco hemos encontrado otro anterior”, explican Helena Cabello y Ana Carceller. “Su destino no era sumarse a una galería de ‘monstruos’, como muchas veces se ha dicho, sino que se trataba del retrato de un hombre ilustre, con nombre y apellidos, y que adopta una pose masculina. También se ha hablado de su supuesta fealdad, pero eso es precisamente porque Van der Hamen decidió enfatizar no a Catalina, sino al soldado que quería ser, con sus cicatrices y su aspecto guerrero”.

“Este no es un cuerpo exotizado, como ocurre en las fotos contemporáneas de moda, sino un cuerpo disidente, y los cuerpos disidentes siempre se han considerado feos, incluso monstruosos”, completa Paul B. Preciado, cuya obra ha tratado, entre otras cuestiones, sobre el potencial del retrato como técnica de control y clasificación de los cuerpos. Ni él ni Cabello/Carceller pretenden explicar la figura histórica desde el marco conceptual del presente. El ejercicio que plantea la exposición es más sofisticado: “Erauso proviene del siglo XVI, cuando las nociones de transexualidad o transgénero no existían”, aclara Preciado. “Sí existía el travestismo, que estaba considerado contra natura y un crimen hereje. Eso nos hace pensar cómo históricamente ha cambiado la concepción sexual o de género, que de ser una categoría eclesial pasó a médico-jurídica, y ahora luchamos para que pase a ser una forma de vida, y punto. Cada cual puede imaginar cómo pudo ser caracterizado en tiempos de Erauso: yo mismo, por ejemplo, habría sido cocinado en la parrilla por la Inquisición”.

El vídeo se convierte en un musical cuando Erauso toma la palabra (se ha contado con la colaboración de la compositora Maite Arroitajauregi, Mursego, que ganó el Goya de 2020 a la mejor música original por la película ‘Akelarre’) para responder a quienes desde el presente le exigen explicaciones. Y su defensa se articula a partir de las circunstancias del momento ya que, como también subrayan Cabello/Carceller, no tiene sentido proyectar las identidades del siglo XXI al XVII. “Erauso es abiertamente monárquico y partidario del imperio, orgulloso de haber matado, pero también es un superviviente”, apuntan. “Así que les contesta en la onda de ‘sí, he matado, ¿y qué? Ya me hubiera gustado verte a ti en mi época’. Es una persona muy católica, porque la religión le permite ocupar un determinado estatus, pero su religión dice ‘no matarás’, y él ignora ese mandamiento”.

La exposición construye su contexto histórico mediante documentos de la época que el dúo artístico consultó en su investigación, pero el marco conceptual se remarca gracias a obras anteriores de Cabello/Carceller, entre ellas ‘Autorretrato como fuente’ (2001), la galería de retratos ‘Archivo: Drag Modelos’ (2007-en proceso) o los vídeos ‘Movimientos para una manifestación en solitario’ (2021) y ‘Lost in Transition_un poema performativo’ (2016). Su práctica artística lleva indagando en cuestiones de género bajo una perspectiva ‘queer’ desde sus primeros trabajos de los años noventa hasta ‘Después de Chantal Akerman’, que inauguraron en febrero en Elba Benítez, su galería madrileña. Para Paul B. Preciado, constituyen un referente imprescindible: “Siempre me pareció que la suya era una obra absolutamente necesaria. En los noventa ya trabajaban con unas variables que estaban en diálogo con Zoe Leonard u otras artistas del contexto americano. ¡Y aquí se traía a Zoe Leonard pero no se exponía a Cabello/Carceller! Pues no todo es Leonard o las fotos de John Waters. Aparte de Almodóvar, aquí también ha habido una proliferación de imágenes disidentes”.

También destaca el diseño expositivo, en el que ha participado Studio Animal, plataforma fundada por el arquitecto Javier Jiménez Iniesta, que ha concebido un espacio oscuro y laberíntico que, según Preciado, remite a la penumbra en que está sumido el pasado: “Solemos decir que del futuro nada se sabe, pero tampoco se sabe nada del pasado, porque las historias menores y disidentes se han borrado. Así que la exposición es un laberinto opaco en el que entras para ir descubriendo sus distintos elementos”. Al final de ese recorrido aguarda una sorpresa: la carta dirigida al ayuntamiento de San Sebastián en la que Cabello/Carceller y Preciado solicitan que se modifique el nombre de la vía dedicada al personaje central de la exposición, de manera que pase de llamarse calle Catalina de Erauso a Catalina/Antonio de Erauso. Se atendería así a la frase final que Erauso canta en el vídeo, en euskera: “Antonio naiz!” (“¡Soy Antonio!”).

Por otra parte, Fernando Pérez, director del Azkuza Zentroa, destaca la importancia que en su programación tienen los proyectos sobre género, cuerpo o identidad: “También desde el punto de vista del arte, explorando las posibilidades de las nuevas prácticas artísticas a la hora de reimaginar el mundo en el que vivimos”.

Escribía Virginie Despentes en el prólogo de ‘Un apartamento en Urano’ (2019), la reciente recopilación de textos de Paul B. Preciado, que su autor escribía para un tiempo que aún no ha sucedido y para los niños que aún no han nacido. Algo de eso ocurre en esta exposición donde el presente dialoga con el pasado y se entrecruzan los discursos propios de cada momento histórico. Así lo cree también Preciado: “Pensar que la identidad sexual es algo íntimo y personal es una tendencia muy moderna. En realidad, el género es lo más público y político que hay. Está atravesado de un conjunto de categorías históricas que se piensan inamovibles, pero te das cuenta de que en todo momento histórico hay grietas, y si no las ves es porque tu propia posición normativa te lo impide. Solo necesitas un cambio en tu mirada. Con cuatro años me preguntaban qué quería ser de mayor, y yo respondía que un chico, y mi abuela me decía que eso no se puede. ¡Pues sí se puede! Fue posible, solo que no supimos verlo”.

jueves, 10 de marzo de 2022

#hemeroteca #trans #visibilidad | Piden cambiar el nombre de la calle Catalina de Erauso por ser un personaje "trans"

Noticias de Gipuzkoa / Retrato de Erauso //
Piden cambiar el nombre de la calle Catalina de Erauso por ser un personaje "trans".
La Monja Alférez protagoniza una exposición en el centro Azkuna de Bilbao y sus creadoras proponen rebautizar a la calle de Amara como Catalina/Antonio de Erauso.
Carolina Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2022-03-10
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/gipuzkoa/donostia/2022/03/10/piden-cambiar-nombre-calle-catalina/1192262.html

Las artistas Helena Cabello (París, 1963) y Ana Carceller (Madrid, 1964) han remitido una carta al Ayuntamiento de Donostia en la que solicitan que estudie un cambio de denominación para la calle Catalina de Erauso, del barrio de Amara, por considerar que la también conocida como Monja Alférez fue una persona transexual y, al final de su vida, utilizó el nombre de Antonio.

Catalina de Erauso nació en Donostia a finales del siglo XVI en una familia acomodada y fue no solo monja sino, también, militar y escritora.

A juicio de las artistas que presentaron este jueves la exposición <Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo 'trans'> en el centro Azkuna de Bilbao, el Ayuntamiento de Donostia debería utilizar para la calle de Amara el nombre de Catalina/Antonio de Erauso.

Las creadoras, así como el comisario de la exposición, Paul B. Preciado, manifiestan en su misiva al Consistorio que "cuando, finalmente, tras la aprobación papal y el permiso del rey para vestir de hombre, pudo elegir el nombre", la también conocida como Monja Alférez optó por el de Antonio y así terminó su vida en México.

Según los firmantes, "hay una manifiesta injusticia en el hecho de nombrar la calle Katalin Erauso" ya que aunque vivió una parte de su vida como Catalina, también lo hizo bajo otros nombres masculinos "que le permitieron experimentar la vida como hombre, tal y como fue su deseo".

El conocido retrato de la Monja Alférez, pintado en 1626 y atribuido a Juan van der Hammen y León, es "posiblemente el primer retrato 'trans' de la historia", dijo Cabello, que recalcó que no se le consideró una persona "marginal, ni rara, ni un monstruo, sino que se le trató como un personaje ilustre".

A juicio de ambas artistas, la modificación de la denominación de la calle de Amara supondría dejar huella "del proceso de transicion de género de Erauso y para que su denominación sea más justa con la realidad vital de su persona, con la historia de la ciudad y con la libertad política y de género de sus habitantes".