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martes, 12 de marzo de 2019

#hemeroteca #gais #homopatriarcado | Cosas que NO te hacen más o menos gay

Imagen: Homosensual
Cosas que NO te hacen más o menos gay.
Creer que hacer o dejar de hacer ciertas cosas te hacen más o menos gay es totalmente erróneo. Esto solo crea estereotipos y divide a la comunidad.
Luis García | Homosensual, 2019-03-12
https://www.soyhomosensual.com/lgbt/cosas-que-no-te-hacen-mas-o-menos-gay/

Pareciera mentira, pero dentro de la misma comunidad LGBT+ existen estereotipos. Lamentablemente, entre los ‘gais’ prevalecen muchos prejuicios que se exportan a la sociedad y generan discriminación, todo esto por creer en estas ideas de lo que hace o no un gay. Para que no los repliques, te contamos algunas cosas que NO te hacen más o menos gay.

Ser pasivo
Ser pasivo es un prejuicio muy marcado entre los ‘gais’. Muchos discriminan por motivo del rol sexual, lo cual es totalmente reprobable. Hay que entender algo muy puntual: el rol en el sexo de un hombre gay no lo hace mejor ni peor persona, tampoco lo hace superior o inferior a otros. Algunos relacionan ser pasivo con la sumisión y lo hacen causa de vergüenza. Pero ¿adivinen qué? Aunque seamos activos o pasivos, somos parte de la comunidad y eso no nos hace más o menos que alguien.

El drag
El drag es un motivo de discriminación muy fuerte, no solo fuera, también dentro de la comunidad. Los comentarios más comunes en contra de las drags es que se ven ridículas y le dan una mala imagen a los LGBT+. Solo como dato para los que creen esto: ¿sabían que la persona que inició el movimiento LGBT+ y la lucha por nuestros derechos fue una drag? Su nombre fue Marsha P. Johnson. Además, el drag es una forma de arte, y ponerse tacones y peluca para salir a la calle requiere valor. Así que ser drag o admirarlas no te hace ridículo ni hace que des mala imagen.

Participar en la Marcha del Orgullo
Esta es una cuestión muy polémica dentro de la comunidad. Sí, aunque parezca increíble, hay miembros de la comunidad que se oponen a que haya una Marcha del Orgullo LGBT+. ¿La razón? Dicen que es un carnaval, que solo es una fiesta. Y sí, en parte tienen razón: es una fiesta de la diversidad. Pero el no asistir o estar en contra de ella no te hace menos gay e ir tampoco te hace más gay. Lo que deberíamos hacer es apoyar y no criticar, después de todo la Marcha del Orgullo nos da visibilidad y ayuda en la lucha por nuestros derechos.

Llevar una vida ‘buga’
Este “comentario” es muy común sobre todo en las ‘apps’ de ligue. Muchos ‘gais’ dicen llevar una “vida heterosexual”, y es perfectamente válido; cada quién vive a su manera. Solo hay que recordar que no debemos fomentar los estereotipos y prejuicios, y la cosa es, ¿quién dice qué debe hacer o no un gay?. No existe una “vida heterosexual” o una “vida gay”. Quizá algunos se refieran a estar dentro o fuera de lo que llaman “ambiente gay”, pero volvemos a lo mismo: relacionarte con otros miembros de la comunidad no influye en ser más o menos gay.

Ir a antros ‘gais’
Este punto va relacionado a lo que mencionamos en el anterior, respecto al “ambiente gay”. Hay hombres ‘gais’ que evitan asistir a antros para la comunidad LGBT+ y está bien, las personas deciden dónde y cómo divertirse. Pero hay que dejar en claro que no ir a un antro gay e ir a uno buga no significa que eres mejor o superior a otros. Asimismo, si vas a un antro LGBT+, esto tampoco influye para nada en tu calidad como persona.

Jotear
Jotear 30 minutos al día es benéfico para la salud. Bueno, quién sabe, lo acabamos de inventar. Pero, a ver, por hacer esto no te va a pasar nada, no se te va a pintar la cara con los colores del arcoíris o mágicamente aparecerá un letrero sobre ti que diga “gay”, no. Muchas personas “jotean” por mera diversión y relajo, y está padre. Y si no lo haces, también. Lo que debes saber es que no está mal hacerlo y no debes juzgar a quien lo haga.

Usar maquillaje
En los últimos años, el maquillaje ha dejado atrás el género. En el siglo pasado se creía que solo las mujeres podían usar maquillaje y, si algún hombre lo hacía, inmediatamente era catalogado como “maricón”. Pero hoy las cosas cambiaron, muchos hombres se maquillan, incluso hay empresas que usan a chicos en sus campañas. Usar maquillaje no te hace más gay, y juzgar a los hombres que lo usan tampoco te hace menos gay.

Usar accesorios ‘femeninos’
La ropa y los accesorios no tienen género. Entonces siéntete en total libertad de usar y vestir como mejor te plazca. Recuerda que en el estilo hay total libertad para expresarse, por lo que si eres gay y tienes ganas de ponerte una falda o quieres usar unos lentes “de mujer”, hazlo. Que no te importe lo que digan los demás. Si alguna prenda te luce fabulosa, póntela. La ropa y los accesorios no te definen.

Ser un ‘macho varonil’
Lamentablemente en la cultura mexicana el estereotipo del macho sigue presente. Aunque ya ha ido desapareciendo este paradigma que mucho daño ha hecho, muchos ‘gais’ lo tomaron y lo llevaron a la comunidad LGBT+. “Soy hombre, actúo como hombre y me gustan los hombres que se comportan como hombres”, es una frase muy común entre este tipo de ‘gais’. La interrogante es: ¿cómo actúa un hombre? ¿Dónde dice cómo se hace esto? Con este estereotipo solo se reproduce la discriminación y se esparce odio.

martes, 20 de noviembre de 2018

#hemeroteca #lenguaje #lgtbi | 5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento

Imagen: Huffpost / 'La más draga', show audiovisual mexicano
5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento.
María José | Homosensual, 2018-11-20
https://soyhomosensual.com/lgbt/5-expresiones-lgbtfobicas-que-convertimos-en-palabras-de-empoderamiento/

Quisieron ofendernos y discriminarnos con estas expresiones LGBTfóbicas, pero mejor nos las apropiamos como palabras de empoderamiento.

Chécate estas 5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento. ¡Tómenla, LGBTfóbicos!

1. Jotería. La palabra ‘joto’ se utilizó para referirse despectivamente a los homosexuales más o menos desde 1910. En aquellos tiempos, ser gay era motivo para ser encarcelados y, cuando los homosexuales eran recluidos, los llevaban al ‘área jota’ del Palacio Negro de Lecumberri. La concepción de ‘jotería’ implicaba todo lo que se creía que hacían menos a los hombres homosexuales, como expresar su feminidad. Sin embargo, a pesar de ser una expresión discriminatoria y homofóbica, la comunidad LGBT+ ahora la utiliza como palabra de empoderamiento. De tal forma que la jotería no solo es ser femenino o ser extravagante, sino que es todo un estilo de vida y de carácter. Es ser exageradamente tú, disfrutarlo, y celebrarlo.

2. Lencha. Algunas creen que su etimología es una mezcla entre lesbiana y marimacha. Pero aunque no conocemos el origen exacto de esta palabra, sí sabemos que es un despectivo para lesbiana. No obstante, las ‘lenchas’ le dimos la ‘vuelta a la tortilla’ y la convertimos también en una palabra que nos empodera decir, ya que con mucho orgullo proclamamos: “Sí, soy ‘lencha’”.

3. Draga. Esta es otra palabra despectiva para referirse a las ‘drag queens’. Pero, al igual que las expresiones anteriores que ya revisamos, le quitamos la connotación despectiva y denigrante para enorgullecernos de ser dragas. Es más, la más draga.

4. Chacal. Aunque la palabra inicialmente se usaba para designar a personas de clase baja, de buen cuerpo pero cara no tan agraciada, la convertimos en la fantasía gay por excelencia. Y ahora no hay gay que no haya probado —o desee probar— las carnes de un chacal varonil y buenote.

5. Tratamiento en femenino. Finalmente, esta que tanto tienden a aplicar los homófobos: hablarles a los hombres LGBT+ en femenino. En realidad a esta le falta mucha congruencia y le sobra mucha misoginia, ya que lo dicen porque creen que insinuar que alguien es femenino o “mujer” es denigrante. Y no, papacitos. Y la comunidad lo sabe bien, por eso no nos ofende su tratamiento en femenino ya que, a diferencia de ustedes, nosotros sí sabemos de igualdad y no caemos en su ridícula ignorancia que les hace pensar en un ‘sexo débil’ y uno fuerte. Nuestra masculinidad no es tan frágil.

viernes, 23 de enero de 2015

#hemeroteca #ambiente | ¿Tenemos los gays una fecha de caducidad?

Imagen: Soy Homosensual
¿Tenemos los gays una fecha de caducidad?
Socialmente, hemos llegado a un punto en el que pensamos que envejecer va en contra de las leyes de la naturaleza y que debemos hacer todo lo posible por revertir ese proceso.
Señor Maciste | Soy Homosensual, 2015-01-23
http://www.soyhomosensual.com/tenemos-los-gays-una-fecha-de-caducidad/

Hace poco le comenté a un amigo que a mis 39 años las personas con las que entraba en contacto en las apps de ligue me reprochaban “estar viejo”. “Deberías considerar el empezar a decir siempre que tienes 35” fue su respuesta a modo de consejo.

Había notado con anterioridad que entre los conocidos de mi edad o mayores es recurrente falsear ese dato en las páginas de encuentro, por lo que muchos han optado por instalarse indefinidamente en algún punto entre los 30 y los 35 a sabiendas de que decir “tengo cuarenta y tantos” reduce las posibilidades de ser seleccionado en el competitivo mercado de la carne.

Lo que al principio me pareció un absurdo gracioso -¡si esto sucede a la mitad de mi vida, no quiero imaginarme lo que ocurrirá a los 60 o 70!- pasó después a ser un hecho chocante conforme la experiencia se fue repitiendo ya no sólo en las apps y las páginas de contacto sino también en la plática cotidiana con gente más joven -ya fuese en persona o en las redes sociales como Twitter o Facebook- para quienes “viejo” y todos sus sinónimos son términos cargados de connotaciones negativas y de grado de seducción cero.

Tomé entonces la recomendación inicial de mi amigo como una reacción sintomática ejemplar de un malestar que he venido notando conforme me acerco a los 40: la tendencia general entre nosotros los gays a considerar que madurar y, en consecuencia envejecer, equivalen a perder la vigencia social. Y hablo del mundo homosexual porque es en el que me desenvuelvo mayoritariamente y donde noto una preocupación casi neurótica por categorizar cada cuerpo.

Pero en esta dinámica de marcar límites tajantes que definan qué puede ser considerado vigente y qué no, nos hemos condenado a vivir en un territorio minado en el que a temprana edad se nos arroja a una muerte simbólica.

Tal vez la contradicción esté en que, como dicen los estudios de antropología social, no asumimos que “somos un cuerpo” (en ese sentido, habría una unidad entre nuestra alma y nuestra parte física) sino que nos consideramos “poseedores de un cuerpo” que nos aprisiona. Es ahí donde se da esta disociación entre lo joven que seguimos sintiéndonos como “almas” y lo que manifiesta el cuerpo que nos tendría encapsulados.

La relación que tenemos con nuestro cuerpo está determinada socialmente. Todas las etapas de la vida y cómo se espera que nos comportemos en cada una de ellas (vestir, hablar, pensar, en qué lugares debo/puedo moverme, etc.), están construidas por la mirada de los demás. Cualquier alteración de esta norma es respondida con la reprobación y el enjuiciamiento.

Nos estamos comportando como cuerpos/productos con una fecha de caducidad cada vez más anticipada por lo que terminamos por convertirnos en esos yoghurts en el refrigerador que parecieran pedir a gritos ser comidos de una vez antes de echarse a perder y ser tirados a la basura. En este panorama de obsolescencia programada, la ironía está en que conforme la esperanza de vida se alargue serán más los años de madurez y vejez que viviremos, y la angustia por nuestra juventud perdida se verá dolorosamente prolongada.

“No estás ya para exigir mucho. Empiezas a estar viejo”, fue lo último que me dijeron en una app de ligue. Cuando tienes 20 años es normal confundir la soberbia con la inteligencia -es parte del proceso de crecimiento- y asumes que la juventud será eterna sin saber que con esa ilusión te estás poniendo tempranamente una soga al cuello.

Y TAMBIÉN...
Las apps Bender y Brenda desaparecen
Shangay, 2015-02-02

http://shangay.com/las-apps-bender-y-brenda-desaparecen
Fiebre por las «App» para tener sexo
T.G.R. | ABC, 2015-02-01
http://www.abc.es/madrid/20150201/abci-sexo-madrid-201501271744.html