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jueves, 12 de febrero de 2026

#hemeroteca #madressolteras | “Más allá de la clase, el sufrimiento de entregar a un hijo es lo que igualaba a las mujeres en Fraisoro”

Rosa Díez-Urrestarazu posa con su novela //

“Más allá de la clase, el sufrimiento de entregar a un hijo es lo que igualaba a las mujeres en Fraisoro”

La periodista y escritora Rosa Díez-Urrestarazu presentará su segunda novela, ‘Cuando brillan las manzanas’, este viernes a las 19.00 horas, en la FNAC.
Harri X. Fernández | Noticias de Gipuzkoa, 2026-02-12
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2026/02/12/clase-sufrimiento-rosa-diez-urrestarazu-fraisoro-cuando-brillan-las-manzanas-entrevista-10689836.html

Con una dilatada trayectoria en el periodismo, la donostiarra Rosa Díez-Urrestarazu se lanzó en 2024 a la literatura con su primera novela. Su segundo trabajo, 'Cuando brillan las manzanas', llegó en otoño del año pasado y ya ha llegado a su segunda edición. La novela se centra en la casa-cuna de Fraisoro en Zizurkil y se ambienta entre las décadas de 1950 y 1960. Ocultando su embarazo por los códigos morales de la época y con el objetivo de dar a luz en dicha institución, se conocen tres jóvenes de estratos sociales muy distintos, Alejandra, Luciana y Jimena. Díez-Urrestarazu demuestra que el origen y el dinero no importan, puesto que es el sufrimiento el que igualó a todas aquellas mujeres.

¿Cómo le surgió el interés de escribir una novela sobre Fraisoro?

Siempre he sido muy curiosa por todo. Desde pequeña me llamó la atención cómo se hablaba de Fraisoro como en susurros. Eso de Fraisoro me sonaba a algo que había que silenciar. Con el tiempo empecé a buscar bibliografía, vi que no había mucha información, más allá de un libro muy interesante, 'Mujeres de barro, infancias de cristal', de Eva M. García, que es profesora de EHU. De cualquier modo, no había nada escrito en formato novela sobre una inclusa, una casa-cuna, que tuviera buenos niveles de higiene, que funcionaba bien... Me interesaba reflejar fielmente cómo era el edificio, cómo se regía y cómo iban a parar ahí las mujeres.

No es la imagen que existe en el imaginario colectivo sobre los orfanatos, desde luego.
Cada vez que oímos hablar de inclusas y de este tipo de temas, todo es algo oscuro, lúgubre, sucio, ilegal, hay niños robados... Esta novela me interesaba porque quería reflejar el sufrimiento callado de todas esas mujeres que durante el franquismo se vieron obligadas a ocultar una maternidad por razones ajenas a ellas. Se ha escrito sobre los niños robados, se ha escrito sobre muchas cosas en torno a este tema, pero nunca sobre esa madre que a los 20 años se quedaba embarazada, que no lo podía contar en casa y se tenía que deshacer del niño porque si no la iban a echar.

¿Qué es lo que más le sorprendió de Fraisoro?
El volumen de niños. Entre su apertura en 1903 y su clausura en 1994, Fraisoro vio nacer a 12.000 niños. Eso en Gipuzkoa, un territorio pequeño, y la mayoría de madres eran de la provincia o de alrededores. Es decir, que no venían desde Sevilla a Zizurkil a dar a luz. Me parecía un tema que estaba silenciado y creo que esas mujeres que se vieron en esa situación se merecen que se las recuerde. También me sorprendió conocer lo bien que estaba regida la institución para el bienestar de las madres y de los bebes.

En pocos meses desde su publicación, la novela ha llegado ya a la segunda edición. ¿Cómo ha sido acogida?
Me estoy llevando una sorpresa increíble. Mucha gente se ha puesto en contacto conmigo para contarme su experiencia de forma anónima tras la publicación de la novela. Hablo de mujeres que entregaron a una hija en Fraisoro.

Imagino que será satisfactorio que esa gente que vivió aquello se abra con usted a raíz del libro.
Una de las cosas que más me ha emocionado ha sido que me contactaran los hijos del último pediatra de Fraisoro y que me dijeran que se había reflejado muy bien la sensibilidad del centro. Para mí es la mayor satisfacción. Porque, sobre todo, no he querido hacer sangre, ni caer en morbo, sino reflejar ese mundo emocional de esas personas que han estado ligadas a una institución pública, que no nos olvidemos, fue referencia en el Estado español, y que estaba regida por la Diputación y un Consejo Rector con total transparencia. Los niños podían estar allí hasta los cinco y luego, si nadie los adoptaba, pasaban al orfanato.

Una de las cosas a descubrir en la novela es que en Fraisoro también había hijas de familias acomodadas.
Existe en la sociedad una idea equivocada de que quien iba a la inclusa era una prostituta. Solo representaban al 10% del total. Hablamos también de señoritas de la alta sociedad guipuzcoana o vizcaina.

De hecho, la protagonista de la novela, Alejandra, es una joven de una familia bien de Neguri.
En Fraisoro había una zona que le llamaban la Zona de las Distinguidas y allí se alojaban aquellas que venían de un estrato social alto. De hecho, a las que venían de ese estrato social alto podían ingresar a partir de los cinco meses de embarazo. Las de estratos más bajos, en cambio, a partir del séptimo mes. Por lo que una joven de cinco meses, que es cuando se empieza a notar, podía decir que se iba a un internado a Francia, Inglaterra o Suiza y, realmente, estaba a 20 kilómetros de la ciudad. Antes, si tú te quedabas con el hijo, eras una mujer proscrita y el hijo, ni te cuento.

¿Había una doble moral?
Sin duda. Es lo que he querido reflejar eso, el sufrimiento de esas mujeres. Como decía, me he llevado la sorpresa de la cantidad de gente que se ha puesto en contacto. Sé de dos casos, por ejemplo, de mujeres que ya cuando tenían la muerte cerca, mujeres que pidieron a su familia que buscaran a ese hijo que habían entregado. Y en los dos casos consiguieron localizar. Son historias muy duras.

La losa de entregar un hijo es una carga para toda la vida...

Es algo para toda la vida. Siempre queda el pensamiento de “Y si no lo hubiese entregado, ¿qué hubiera sido?” Yo, que soy madre, me pongo en esa piel, y la angustia tiene que ser tremenda. Puedes casarte, rehacer tu vida, tener otros hijos, pero sabes que hay uno que anda por el mundo. Un conocido, al leer la novela, me habló de una mujer que yo ya conocida de Donostia, una mujer muy conocida. Esa mujer ya falleció, pero cuando tenía 50 años, se le presentó en su despacho un sacerdote y le dijo que su madre biológica le quería conocer. Ella no sabía que era adoptada. Le cambió la vida por completo.

En esos casos surgirán muchas preguntas.
Querrás saber por qué te dejó tu madre. Y si ese por qué es una cuestión social de un contexto en pleno franquismo, no quiero ni pensar la cruz que ha tenido que ser para una mujer. Eso es un poco lo que he ido a reflejar con Alejandra, que es la protagonista, Luciana y Jimena, las coprotagonistas. Son tragedias muy distintas y vienen de clases sociales distintos, pero lo que les une ese sufrimiento que les va a acompañar toda la vida.

La novela está ambientada, principalmente, en Zizurkil, pero también aparecen Neguri, Donostia y Biarritz. Viaja casi por todos los territorios vascos.
Podía haber ambientado la novela en otros lugares. Alejandra, tras su estancia en Fraisoro, podía haberse marchado a cualquier otro lugar que no fuese Biarritz. Pero, ¿por qué aquí? Me parece que Euskadi es muy literario. Me parece que tenemos grandísimos escenarios. Iparralde ofrece muchas oportunidades de ambientación. Y Neguri, ¿por qué? Porque en aquella época era la zona donde vivían todos los ricos del Estado español, o sea, el dinero estaba en Neguri. Quiero reflejar que este dolor y este sufrimiento, afectaba por igual a ricas y a pobres. Es decir, una muchacha nacida en la casa más rica de Neguri, tenía el mismo sufrimiento con la que había venido de un pueblo de Castilla a servir. El dolor no sabe de dinero ni de posición social.

En Fraisoro había un gran manzanar. ¿Viene de ahí el título del libro?
He querido destacar algo de nuestra identidad. Efectivamente, en Fraisoro había un extenso manzanal bajo el que las jóvenes se hacían sus confidencias, lloraban, se contaban sus tristezas. Ese manzanal, que ya no existe, es testigo mudo de tantas tragedias... Y luego, ¿por qué las manzanas? Pues porque, como decía, son parte de nuestra identidad como país. Y las manzanas han sido medio de subsistencia en nuestros caseríos durante siglos. En todos los caseríos había un 'tolare', se hacía sidra, los marineros cambiaban sidra por aceite o por bacalao... También servía como alimento, se hacía compota. Nuestra cultura no hubiera sobrevivido sin los manzanales de los caseríos.

Es la segunda novela que escribe, después de haber ‘Deja escribir al tiempo’. Ambas son de corte histórico.
Sí, son novelas contextualizadas en nuestro pasado. Es un género que me gusta particularmente. Aunque lo que más me gusta en estas dos primeras, como en la tercera que estoy trabajando, es reflejar el mundo de las emociones, de los sentimientos, de cómo se viven las situaciones. En la primera quise reflejar el cambio que la Guerra Civil provocaba en una mujer donostiarra, no solo a nivel emocional, sino toda su vida: la destroza pero sobrevive y sale adelante. Nada es blanco o negro. Esta segunda está ambientada entre los 50 y los 60, aunque también se refleja el pasado del padre de la protagonista, de qué le ha llevado a tener esa maldad desmedida. Intento mostrar que todo el mundo tiene su tragedia, aunque desde fuera no nos los parezca.

¿Qué puede contar de su próxima novela?
Estoy en fase de documentación. Será también de corte histórico. Una parte estará ambientada en Donostia y otra en Austria. Euskadi tiene muchísima historia, muy literaria y sobre la que igual no se ha escrito mucho. En este caso, habrá algún hombre protagonista, que tienen fuerza para salir adelante ante problemas complejos.

miércoles, 11 de febrero de 2026

#hemeroteca #lesbianismo #literatura | Claire Lynch publica 'Un assumpte familiar', relato del desamparo que sufrieron las lesbianas en los 80 en Reino Unido

Claire Lynch, autora de 'Un assumpte familiar' //

Claire Lynch publica 'Un assumpte familiar', relato del desamparo que sufrieron las lesbianas en los 80 en Reino Unido

La obra explora las relaciones paternofiliales, el dolor por una madre convertida en una figura ausente debido a su manera libre de amar
El Diario, 2026-02-11
https://www.eldiario.es/catalunya/claire-lynch-publica-assumpte-familiar-relato-desamparo-sufrieron-lesbianas-80-reino-unido_1_12980956.html

La escritora Claire Lynch (Dartford, 1981) ha publicado su primera novela, ‘Un assumpte familiar’, que llega en lengua catalana de la mano de Edicions del Periscopi. En castellano, bajo el título ‘Un asunto de familia’, aparece en Penguin. La obra entrelaza dos épocas y dos generaciones distintas poniendo el foco en las relaciones paternofiliales, así como en el dolor de una madre convertida en una figura ausente por haber elegido amar de forma libre.

La novela reflexiona sobre el peso de las decisiones, la complejidad de los afectos y los estigmas de los años ochenta. También sobre las cosas que no se explican, ni siquiera a los seres queridos. “Los secretos son el elemento central de toda familia”, ha sostenido la autora durante la presentación. Y ha agregado: “Lo importante es saber qué historias explicamos y cuáles decidimos callar”.

La trama se sitúa en 1982 y pone el foco en Dawn, una joven esposa y madre que siente que la vida se le escapa lentamente. Todo esto cambia cuando conoce a Hazel, su nueva vecina, con quien inicia una relación tanto luminosa como prohibida. Cuando se lo confiesa a su marido desencadena, sin quererlo, una serie de acontecimientos que le obligarán a abandonar todo lo que le rodea, incluida su hija.

Cuarenta años después, Maggie –madre de dos hijos– pasa por una crisis personal. Cuando su padre, Heron, recibe un diagnóstico terminal, el pasado vuelve con fuerza y lleva a la joven a cuestionarse las historias que le habían contado sobre la madre, relacionadas con el silencio y con un supuesto abandono. La autora ha explicado que ambas líneas temporales le han permitido hablar de la misma familia, pero desde dos versiones muy distintas.

“Me interesaba la idea de que en realidad las personas somos exactamente las mismas a lo largo de nuestra vida, pero al mismo tiempo cambiamos profundamente”, ha dicho. También ha admitido que uno de los temas principales son los secretos, algo que “todas las familias tienen”. “Permiten hablar de nuestro pasado y decidir qué parte de la historia queremos transmitir y qué parte preferimos proteger y no transmitir a las siguientes generaciones”, opina. “No me parece que necesariamente un secreto familiar deba ser motivo de vergüenza, pero sí es importante saber qué historias cuentan y cuáles callan”, ha añadido.

Prejuicios y causas judiciales
La autora, que ha trabajado un par de años en la novela, explica que en un inicio quería escribir un libro sobre un padre y una hija en la que la madre no estuviera. “Justo en ese momento descubrí historias reales de madres con una experiencia muy diferente a la mía en una época de prejuicios y causas judiciales”, ha desvelado. Así, el desamparo que sufrieron las lesbianas en los años ochenta se convirtió en uno de los ejes centrales de la obra. “De repente oí que casi tenía la responsabilidad de explorar este tema en el libro”, ha asegurado Lynch.

También ha explicado que poca gente conocía estas situaciones, en las que se había negado la custodia de los hijos a madres lesbianas por su condición sexual. “A mi país le gusta explicarse como progresista y abierto, pero cuando descubres pequeños episodios históricos que contradicen esta versión, ya que es difícil encajarlos”, ha revelado la novelista, que admite que uno el hecho de que ocurra en un pueblo es diferente que si hubiera pasado en una ciudad.

“No hay que ver como una crítica, pero es verdad que en muchos lugares periféricos de las grandes ciudades hay unos años de distancia respecto a los cambios culturales y sociales”, ha dicho. “En una comunidad pequeña todo el mundo se mete en la vida de los demás”, ha concluido. “Hay una escena en la novela en la que el personaje de Dawn cobra una ayuda. Un día el Estado le paga, y al cabo de un par de días más, cuando ya se conoce la noticia, no sólo no le paga sino que no le permiten ver a su hija”, recuerda a la par que sentencia: “Esta frontera de lo que constituye una identidad aceptable por alguien es tan delgada que un día eres una persona valiosa por el Estado y al día siguiente eres peligrosa”,

jueves, 5 de febrero de 2026

#libros #literatura #lesbianismo | Un asunto de familia

Un asunto de familia / Claire Lynch ; traducción de Laura Salas Rodríguez.
Barcelona : Random House, 2026 [02-05].
224 p.

/ ES / Libros / Literatura / NOV / Armarios / Lesbianismo / Lesbofobia / Relaciones familiares / Secretos / Silencios

📘 Ed. impresa: ISBN 9788439746171 / 20.90 €
📝 Cita APA-7: Lynch, Claire (2026). Un asunto de familia. Random House.

Dawn es una joven esposa y madre que siente que su vida se le escapa lentamente. Todo cambia cuando conoce a Hazel, su nueva vecina: entre ellas surge una conexión inmediata, tan luminosa como prohibida. Pero en una época que no perdona a las mujeres que se salen del guion socialmente aceptado, la felicidad tiene un precio. Cuarenta años después, Maggie, madre de dos hijos, atraviesa una crisis personal. Cuando su padre, Heron, recibe un diagnóstico terminal, el pasado irrumpe con fuerza: las verdades que le contaron sobre su madre —su silencio, su supuesto abandono— empiezan a desmoronarse.

‘Un asunto de familia’, el aclamado debut de Claire Lynch, entrelaza dos épocas y dos generaciones para explorar el peso de las decisiones, la complejidad de los afectos y las cicatrices del estigma. Con una prosa delicada y valiente, Lynch denuncia el desamparo de las lesbianas en los años ochenta y celebra, al mismo tiempo, la fuerza del perdón, la resistencia del amor y los lazos que perduran incluso después del dolor.

lunes, 12 de enero de 2026

#hemeroteca #lgtbi #literatura | Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

El Lazarillo de Tormes, de Luis Santamaría y Pizarro. Museo del Prado //

Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

Guillermo Martínez | El Asombrario, Público, 2026-01-12

https://elasombrario.publico.es/claves-lgtbi-en-lazarillo-quijote-celestina-que-no-nos-contaron/

Han sido tres años de escritura y casi 20 de investigación los que han precedido a ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’ (Egales, 2025). Esta obra de casi 1.200 páginas y escrita por Ramón Martínez, doctor en Filología, revisita decenas de composiciones literarias desde el siglo XI hasta la actualidad desde una perspectiva LGTBI+ que desentraña aquello, unas veces escondido, otras veces a la luz de la mirada lectora, que pivota en torno a la sexualidad no normativa.

Titula esta investigación como ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’. ¿A quiénes alude ese ‘su’ y ese ‘vuestro’?

Se trata de un verso de Diré cómo nacisteis, un poema de Luis Cernuda en el que se recogen los diferentes rasgos de “los placeres prohibidos”, que es como tituló el libro, y la consecuencia de visibilizarlos. Me pareció interesante utilizar este fragmento como título, porque precisamente habla del peligro que supone para el mundo heterosexual –el vuestro de Cernuda– hablar con claridad de la sexualidad no normativa, dejar que su fulgor inunde todo el mundo.

Comienza su análisis en las jarchas del siglo XI. ¿Qué hay en estas composiciones literarias de LGTBI+?

Pues resulta que hay mucho más de lo que nos han explicado. Las jarchas, que son las primeras expresiones literarias en lengua romance en la Península, son la parte final de un poema en árabe más extenso y sucede que en muchísimas ocasiones ese texto era una composición amorosa dirigida a un hombre por un autor masculino. Ya como comparación ya como desarrollo de la misma idea, ese estribillo final tiene entonces una relación muy íntima con el homoerotismo.

En la primera parte de su publicación, se centra en la sodomía a la hora de tratar la literatura hispánica en la Edad Media y los Siglos de Oro. ¿En qué grandes obras está presente esta práctica sexual que había pasado desapercibida hasta ahora?

Lo más llamativo es que en prácticamente todas las obras más relevantes de nuestra tradición puede encontrarse alguna forma de alusión al tema, aunque la crítica ha intentado silenciarlo. El Lazarillo, por ejemplo, tiene un capítulo censurado que mucha gente considera que hablaba de las relaciones de Lázaro con un fraile de la Merced; y en un grandísimo número de comedias del Barroco el travestismo es un recurso dramático muy importante.

Luego llega al homosexual y el homoerotismo. ¿Qué autores y obras encontramos aquí? 

Esa es una época de lo más interesante, porque supone el cambio del modelo de la sodomía, basado en las ideas religiosas, por una nueva concepción de la sexualidad que piensa la sexualidad desde ideas supuestamente científicas. En este momento encontramos algunos de nuestros autores y autoras más célebres escribiendo literatura homoerótica, como Jacinto Benavente, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Carmen Conde y Lucía Sánchez Saornil; pero también otros, más desconocidos, son responsables de obras fantásticas y muy interesantes, como Las locas de postín, de Álvaro Retana.

Por preguntar sobre alguna obra en concreto, ¿qué lectura LGTBI+ subyace en ‘La Celestina’? ¿Y en ‘Don Quijote de la Mancha’?

Se trata de dos de las obras más relevantes de nuestra historia literaria y sucede que no es que sean susceptibles de una interpretación LGTBI+, sino que su contenido en algunos momentos muestra el tema de la sexualidad no normativa de forma evidente. En Celestina hay una escena en que la protagonista manosea y alaba el cuerpo de Areúsa; y en el Quijote hay multitud de escenas en las que los roles de género se ponen en tela de juicio, como aquella en que, en la primera parte, el cura disfrazado y el escribano travestido espían a quien parece ser un joven muchacho desnudándose que, en realidad, resulta ser una mujer vestida de varón. Lo más curioso de todo esto es que se muestra de forma totalmente clara, pero la crítica ha evitado analizar el tema durante mucho tiempo.

Me ha resultado especialmente interesante el capítulo que dedica a la censura de este tipo de literatura durante la dictadura franquista. En aquellos 40 años de régimen dictatorial, ¿cuáles eran las brechas por las que se colaba el deseo no hegemónico?

Pese a la censura y a la persecución y represión sexual, es cierto que llama la atención la inteligencia de muchos autores y autoras para expresarse con toda la libertad que les era posible. La clave, como podemos encontrar entre algunos poetas del grupo Cántico, como Juan Bernier, era la ambigüedad: construyeron un complejo sistema de equívocos para que los lectores entendidos comprendieran el verdadero contenido de sus obras. 

Con el paso del tiempo, además, se atrevieron a ir más lejos: en los años 50 hay ya varias voces muy valientes, como las de Jaime Gil de Biedma y Francisco Brines; y algunas que crean una forma muy personal de expresarse, como hizo nuestra querida Gloria Fuertes.

¿Cómo cambió todo ello en la Transición? ¿Qué nuevos ‘armarios literarios’ se abrieron en esa época?

La muerte del dictador supone el último cambio radical en nuestra libertad literaria. Gracias a la verdadera desaparición de la censura –la ley de prensa de Fraga en muchos aspectos empeoró la persecución de ideas– y, sobre todo, al comienzo del movimiento reivindicativo en nuestro país, el pensamiento sobre la sexualidad comienza a adquirir tintes políticos. 

La visibilidad se convierte en un compromiso y algunos autores se atreven al fin a construir una literatura que tenga como centro temático la sexualidad no normativa. Eduardo Mendicutti es el mejor ejemplo de esta nueva perspectiva, responsable de algunas de las mejores novelas de los últimos años del siglo XX, y junto a él podemos citar otros muchos autores y autoras como Terenci Moix, Esther Tusquets y, con el paso del tiempo, escritores que componen lo que puede considerarse un auténtico “género LGTBI+”. 

Con Isabel Franc, Carlos Sanrune y otros muchos, gracias al impulso de librerías como Berkana, Cómplices y Antinous, y a editoriales como Egales, en España nació en los años 90 una nueva forma de literatura sin la que sin duda éxitos reivindicativos como el matrimonio igualitario no habrían sido posibles. 

Su investigación concluye en los trabajos más actuales en torno a la literatura LGTBI+. ¿Qué es lo que más le sorprende de ellos? ¿Qué les diferencia de otros periodos históricos?

Lo más impresionante de los últimos años es tanto la multitud de publicaciones como su diversidad. Hay ensayos sobre política, historia, cultura... y narrativa de calidad que toca todos los géneros. La poesía y el teatro, del mismo modo, cuentan con autores jóvenes muy prometedores. Si hay una diferencia con otras épocas es que, por fin, se escribe y se publica más y con mayor libertad, pero no podemos engañarnos: hay dos problemas que no es posible obviar. Por un lado, la literatura LGTBI+ sigue siendo minoritaria y está infrarrepresentada: apenas un 1% de la producción editorial puede etiquetarse dentro de la diversidad sexual y de género, cuando la población LGTBI+ supera con creces el célebre 10%. 

Por otra parte, un dato inquietante puede anunciar que el futuro será menos tolerante. No solo las ideas intolerantes de las derechas políticas suponen un riesgo para nuestras libertades si alcanzan el poder, sino que durante 2024, por primera vez en mucho tiempo, se percibe una reducción relativa de las publicaciones en clave LGTBI+. Estoy seguro de que actualmente nos enfrentamos a un nuevo cambio de paradigma, y que nuestro progreso sea hacia la libertad dependerá de muchos factores y, sobre todo, del compromiso de escritores, editores y librerías.

¿Por qué cree que todas estas obras que usted ahora reseña no se habían leído desde la perspectiva LGTBI+?

Creo que el principal problema para reconocer públicamente la presencia de la diversidad sexogenérica en nuestra literatura ha sido la tradición crítica hispánica. Durante más de cien años y hasta hace relativamente poco, los académicos han preferido ignorar que nuestra tradición literaria nunca ha ignorado los temas que hoy llamamos LGTBI+. Hay casos flagrantes, como los de Menéndez Pidal y Menéndez Pelayo, en cuyos escritos podemos encontrar un desprecio más que significativo hacia algunas de las mejores páginas de nuestros autores simplemente porque se hacían eco de la diversidad sexual. 

Por último, acaba de publicar 1.200 páginas de análisis histórico de la literatura española desde la perspectiva LGTBI+, quizá el trabajo más voluminoso en su género. ¿Cómo se siente?

En parte agotado, porque ha sido un trabajo de muchos años. La redacción del libro me ha llevado alrededor de tres años, pero han sido casi dos décadas de investigación para poder prepararlo. Aunque, por otra parte, estoy muy contento tanto de haber conseguido poner el punto final a este trabajo como de observar la buena acogida que está teniendo. Cuando empecé a prepararlo creí que hacía falta un volumen que rescatara toda nuestra tradición literaria en clave LGTBI+ y parece ser, por la respuesta que empieza a llegar de los medios y, sobre todo, de lectores y lectoras, que este era un libro necesario.

lunes, 8 de diciembre de 2025

#libros #literatura #testimonios | El octavo en discordia

El octavo en discordia / Ferran Pereda.

Madrid : Whitby, 2025 [12-08].
426 p.
/ ES / Libros / Literatura / Barcelona / Franquismo / Memoria / Testimonios / Transición
 
📘 Ed. impresa: ISBN 9791387582241 / 22.00 €
📝 Cita APA-7: Pereda, Ferran (2025). El octavo en discordia. Whitby. 
 
Creía que no volvería a escribir, pero el descubrimiento del diario de mi padre escrito cuando él era adolescente y estaba refugiado en Molins de Rey durante la guerra civil, me llevó a entender que quizás sí que tenía algo que explicar y retomé la escritura. Después de diez de investigación, en breve estará en tus manos El octavo en discordia. Perola cosa no se queda aquí. En bambalinas hay otros dos manuscritos: Menos mal que llegó Franco, y un anecdotario del franquismo.
 
Ser el octavo hijo de familia numerosa, con un progenitor recto, impecable, que no permite el mínimo error, no le es nada fácil a Gonzalo. Severo, su padre, es un falangista con relativo poder en la Barcelona del tardofranquismo y primeros años de democracia. Su madre, Cándida, está agotada de parir: diez criaturas en once años. A pesar de que no le gustan los niños, cede ante la condición que le impone Severo para desposarse: ir a por los doce. Doce, como los apóstoles de Jesucristo Nuestro Señor. Pero ni Cándida alcanza su objetivo al quedarse en la decena de retoños, ni ninguno de ellos cumple sus expectativas. Gonzalo se encuentra sumergido en la maldición de estar hacia el final pero por entre medio de tan larga cola fraternal, en aquella indefinida ubicación, lo que significa pasar desapercibido para las atenciones, pero observado al microscopio ante el mínimo paso en falso.
 
Desde la mirada de Gonzalo, nos trasladamos a la vida cotidiana de los años sesenta y setenta del siglo XX, así como vemos desde dentro hechos históricos del momento: los últimos cinco fusilamientos de la dictadura, la agonía y muerte de Franco, las revueltas estudiantiles y obreras, el advenimiento de la democracia, la aprobación de la Constitución de 1978, el golpe de Estado de Tejero... Observador privilegiado por ser su padre un franquista destacado, mientras sus hermanos mayores militan en la izquierda democrática en la clandestinidad, nos acerca el autor a novedosas noticias sobre estos momentos convulsos, que rompen con la versión aceptada históricamente. 
 
😏 Ferran Pereda, con su obra 'El Cancaneo. Diccionario petardo de argot gay, lesbi y trans' (2004), se convirtió en el primer lexicógrafo compilador del argot GLTBQ+ en castellano. El autor, con la novela 'Desamor' (2008), entró en el mundo de la ficción. Ahora nos ofrece 'El octavo en discordia', narración con intensos tintes de novela histórica, que nos sumerge en los entresijos de la dictadura franquista en Barcelona y la transición a la democracia. 

lunes, 24 de noviembre de 2025

#libros #lgtbi #literatura | Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española

Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española / Ramón Martínez ; prólogo de Alberto Mira ; epílogo de Mili Hernández.

Barcelona [etc.] : Egales, 2025 [11-24].
1196 p.
Serie: Colección G.

/ ES / Libros / ENS / Historia / LGTBI / Literatura / Literatura LGTBI
 
📘Ed. impresa: ISBN 9788419728999 / 34,15 €
📝Cita APA-7: Martínez, Ramón (2025). Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española. Egales.


A la historia de la literatura española le falta una parte importante. Durante mucho tiempo la crítica literaria ha escondido en el armario todo el contenido LGTBI+ que se ha registrado durante 1000 años en cualquier tipo de documentos. Desde las jarchas hasta las novelas juveniles que se publican hoy, la diversidad sexual y de género aparece de forma constante en nuestra literatura: la ‘Celestina’, el ‘Lazarillo’, el ‘Quijote’ y otros muchos clásicos son más interesantes si no olvidamos esa parte de su contenido. Su fulgor puede destruir vuestro mundo —un verso de Luis Cernuda que advierte sobre qué podría ocurrir si se visibiliza la sexualidad no normativa— recupera una tradición cultural silenciada y devuelve su lugar en la literatura española a las personas LGTBI+, que siempre formaron parte de nuestra historia literaria.

miércoles, 15 de octubre de 2025

#libros #literatura #memoria | Cuando brillan las manzanas

Cuando brillan las manzanas / Rosa Díez-Urrestarazu.
Madrid : La Esfera de los Libros, 2025 [10-15].
416 p.

/ ES / Libros / Literatura / Bebés robados / Fraisoro / Franquismo / Inclusa / Madres solteras / Memoria histórica / Mujeres / Orfanato

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410941465 / 22.90 €
📝 Cita APA-7: Díez-Urrestarazu, Rosa (2025). Cuando brillan las manzanas. La Esfera de los Libros.

La casa cuna de Fraisoro, en Gipuzkoa, es un lugar oculto a los ojos de una sociedad puritana, dominada por el nacionalcatolicismo. Allí recalan madres solteras y bebés abandonados. Así se conocerán Alejandra, Luciana y Jimena, de estratos sociales muy distintos pero a las que unen situaciones similares. Su paso por el orfelinato condicionará sus vidas para siempre. Cuando las tres abandonan la inclusa, comienzan una nueva vida marcada por ese hijo que nació en un hospicio donde las hermanas de la caridad tratan de gestionar un futuro para los bebés que se quedan allí.

Alejandra Abaria, hija de una de las familias más adineradas de Neguri, es una mujer fuerte a pesar de su juventud que se enfrenta a una realidad desconocida. Ya no regresará a la margen derecha de Bilbao, de donde huyó, embarazada, tras la muerte violenta de su prometido. Biarritz será su refugio y allí descubrirá qué secretos encierra entre sus raíces el manzano que preside el jardín de la casa.

En un entorno donde la hipocresía y la doble moral protagonizan la vida diaria, nada es lo que parece. Alejandra rehace su vida con el fantasma del pasado siempre presente. Ese hijo que nació en el hospicio se convierte en una losa permanente con la que tendrá que aprender a convivir en el más absoluto silencio.

viernes, 22 de agosto de 2025

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Javier Cid, periodista de El Mundo, un infinito del reportaje, la entrevista, la opinión y la creación de contenidos

Javier Cid //

Muere Javier Cid, periodista de El Mundo, un infinito del reportaje, la entrevista, la opinión y la creación de contenidos

Destacó en ámbitos muy distintos, pero se enorgullecía especialmente del premio Alan Turing, recibido en 2019, por su defensa de los derechos LGTBI
El Mundo, 2025-08-22
https://www.elmundo.es/madrid/2025/08/22/68a8a256e9cf4a77238b456d.html

Javier Cid, periodista de El Mundo, ha fallecido en Madrid a la edad de 46 años. Licenciado en Historia, trabajó en diferentes cabeceras de Unidad Editorial y, en la última etapa, ejercía como Jefe de Sección en Gran Madrid, la revista diaria de información local de El Mundo, mientras se desplegaba en sus mil versiones.

Nacido en Zamora en 1979, creció en Pamplona y allí mismo completó sus estudios universitarios. Después, se trasladó a Madrid, donde cursó el Máster de Periodismo de El Mundo, en su primera edición, en 2001. Desde entonces y durante un cuarto de siglo, destacó como reportero, entrevistador e impulsor de suplementos y especiales, marcados siempre por una brillantez y una frescura que convirtió en marca de estilo.

Destacó en ámbitos muy distintos, pero se enorgullecía especialmente del premio Alan Turing, recibido en 2019, por su defensa de los derechos LGTBIQ+. Autor de la bitácora Blogback Mountain en El Mundo, firmó dos novelas, la primera bajo seudónimo, 'Diario de Martín Lobo' y, nueve años después, 'Llamarás un domingo por la tarde', una historia que, en sus propias palabras, "profundiza en los anhelos y las preocupaciones de una generación que se resiste a afrontar el paso del tiempo".

Sería reduccionista encuadrarlas en la temática LGTBI, porque en todos sus textos había una permanente trascendencia, de lo particular a lo público, de lo más íntimo a lo puramente universal. Esa grandeza. Y ese ser único, del que también dejó rastro en televisión, desde el programa Y ahora Sonsoles a las noches de análisis en La Sexta Xplica. Javier Cid era el mismísimo infinito.

En su última etapa en Gran Madrid destacó especialmente en el reporterismo, abordando lo menos cómodo a pie de calle, desde la pobreza extrema a las prácticas sexuales más controvertidas. Desde las páginas locales sacudía mentalidades; bajo la marca de un suplemento regional atraía cientos de miles de lectores en elmundo.es. En todos los casos, la factura estilística, tanto en la redacción como en la producción, permitían aventurar su autoría, sus desvelos, su extenuante elaboración. Textos con decenas de títulos posibles, que entregaba en una lista inacabable a los responsables, y que tenían la profundidad que lleva al impacto, a marcar la agenda, incluso política.

Más en El Mundo
Inacabable, Javier Cid también sobresalió como entrevistador, tanto en la sección diaria que cierra El Mundo como en las Camisas de Once Varas que este diario publica en agosto, en las contraportadas. El pasado miércoles estaba en los quioscos la conversación con María del Monte y una vez más estuvo entre las piezas más leídas ese día. El propio martes por la tarde, aunque se encontraba en días de vacaciones, llamaba para confirmar el OK definitivo y para planificar futuras entregas. Volvía de sus días de descanso este lunes. Y ya andaba soñando, sin parar de proyectar. Tenía esa querencia por el trabajo, exquisito.

Y sobre todas las cosas Javier Cid era Javi Cid. Quien pasase por él salía distinto. Lo saben Belén Esteban y Barbara Rey; lo saben Villacís, Almeida o Ayuso. Lo saben los lectores de Gran Madrid, YoDona, Telva, Viajes, El Mundo... Y lo saben, claro, y no lo olvidarán, sus compañeros. Javi era un aluvión de anécdotas a su paso, una risa en su estela, un sinfín de imposibles documentados. Este viernes, fue hallado muerto en su domicilio, en La Latina. La autopsia ha confirmado que falleció de muerte súbita este jueves, y este domingo ha sido despedido por sus familiares y amigos, en Madrid, la ciudad que fue horizonte y una musa a la que cuidó en todos los géneros. Su ciudad eterna.

viernes, 13 de junio de 2025

#hemeroteka #lgtbi #testigantzak | Fernando Telletxea Oskoz 'Fama': "Sufrimendurik gabe ez dago ezer"

Fernando Telletxea Oscoz 'Fama', bandera igotzear //

Fernando Telletxea Oskoz 'Fama': "Sufrimendurik gabe ez dago ezer"

Jaioterrira itzuli da 'Fama'. Abeslari eta aktore modura eman zituen haren ibilbide artistikoko lehen pausoak, baina disko etxeekin izandako zenbait gertakariren ondorioz, artearen mundua utzi eta idaztera pasa da.
Leire Perlines | Oarsoaldeko Hitza, 2025-06-13
https://oarsoaldea.hitza.eus/2025/06/13/sufrimendurik-gabe-ez-dago-ezer/
 
G. Aste honetan 46 urte bete dira poliziak Francis hil zuenetik. Horren harira, Francisaldia ari dira ospatzen Errenteria-Oreretan, eta zu zeu zara asteartean [astelehenean egin zen elkarrizketa] bandera igoko duena. Nola sentitu zinen hori egiteko gonbita egin zizutenean?

Ondo, ondo sentitu nintzen, baina Errenteriarekin haserre samar nengoen. Mundu erdian arrakasta izan duen film bat egin nuen, eta nire pertsonaiak garrantzia handia izan zuen. Urte oso zailetan kaletik gelditzen ninduten hitz egiteko, eta hemen ez zuten ezertxo ere egin. Ondo iruditzen zitzaidan, baina ni ere Errenteriako semea naiz eta tratu txarrak jaso ditut, sufritu egin dut.

Ez naute hil, baina guardia zibil batek bortxatu ninduen pistola eskuan zuela mehatxatuz. Berarekin joaten ez banintzen talde konkretu bateko kidea nintzela esango zuela esana mehatxatu ninduen. Kostatu egin zitzaidan.

Etxerako bidean taberna bat zegoen eta han jartzen ziren pubertaroan eta haurtzaroan nire adiskide izan ziren guztiak pasatzen nintzen bakoitzean barre egiteko. Ikaragarria zen. Donostiako Arte Ederren Antzokian abesti modernoaren lehen saria eta gero errebelazio saria irabazi nituenean are amorratuago jarri ziren, eta denak okerrera egin zuen ‘Baina ‘marikoi’ horrek zein dela uste du?’, esaten zuten.

Nik ez nuen tabernaz taberna ibiltzeko ohiturarik, etxean geratzen nintzen irakurtzen, gitarra jotzen, frantsesa ikasten… Baina nire pasiorik handiena zinema izan da. Udari eta udaberriari mania diot; eguraldi onarekin denak taberna atarian jartzen ziren nitaz barre egiteko, baina neguan hotza egiten zuenez, taberna barrura sartzen ziren. Negua gehiago gustatzen zait horregatik. Nik neuk aztertu dut neure burua, eta uste dut horregatik dela. Baten batek barkamena eskatu dit, baina urte zailak zirela argudiatzen zuten. Nik beti gauza bera esaten dut: diktadura ikaragarria zen, urte grisak ziren, baina herriak diktadura errazago ezartzen zien ahulenei edo desberdinei. Ez dut uste desberdina naizenik, baina eurek baietz diote. Izan liteke sentiberatasun desberdina izatea; sentsibilitate maila izugarria daukat eta horrek asko sufriarazi dit. Baina tira, oso pozik nago omenaldiarengatik.

Hala ere, nik esan nien mesedez kontutan izateko adin bat daukadala eta bidearen amaieran nagoela. Nire barruan sartzen ari den pertsona zahar horri ez diot sartzen uzten, edo, behintzat, ahalik eta astiroen eta beranduen sartzen ahalegintzen naiz. Garaiz kanpo jaio nintzen.

Jaiotzeaz damutzen naiz. Ez litzaidake gustatuko jaiotzea, ez behintzat mundura bota ninduten espazioan. Baina hori ez diot Errenteriagatik, mundu osoagatik baizik. Nire ihesbidea zinema zen; hara joan eta filmak ikusten nituen. 1950eko hamarkadaren hasieran eraman ninduten zinemara, eta neure buruari agindu nion noizbait pantaila horretan egongo nintzela.

G. Zer egiten duzu zahartzaroak harrapa ez zaitzan?

Kirol asko egiten dut eta aktibo nago; idatzi egiten dut. Frantsesa eta ingelesa ikasten ditut, eta lirikoa ere abesten dut astean bitan. Horrek guztiak nahiko aktibo mantentze nau mentalki, eta fisikoki ere ariketa asko egiten dut. 

G. Jaiotzeaz damutzen zarela diozu, baina, jende askorentzat erreferente bat zarela jakiteak zer pizten du zugan?

Harrotasuna eta alaitasuna. Jendeari zerbait eman ahal badiot, ondo, baina bizitzea egokitu zaidana oso gogorra izan da zentzu guztietan. 

Zinema, haatik, nigana etorri zen; ez nuen ezer egin behar izan. Ezta literaturan ere. Liburu bat erdi idatzita neukan, eta pertsona batek irakurri eta aurkezteko esan zidan, baina nik ez nuen egin nahi, disko-konpainien bide bera izango zela sentitzen nuelako. Ez nuen borrokatzeko gogorik. Pertsona horrek liburua aurkeztu eta baietz esan zioten; dagoeneko 11 liburu argitaratu ditut.

Begira, nire ahotsa nonbait kokatzen asko borrokatu dut, baina matxismoak agintzen zuenez, ezin izan nuen ezer egin.

G. Baina abestiren bat grabatzea lortu zenuen, ezta?

‘Long Play’ bat grabatu nuen, baina ez nago konforme konpositoreak egin zizkidan abestiekin; ez ziren niretzat. Oso gauza komertziala egin zuen. Nire ahotsa komertziala izan daiteke, baina abestiak handia izan behar du horretarako. Ahotsa minimizatu zidan komertzialagoa izan zedin, baina zuzenekoetan konturatu zen hanka sartu zuela. Jendea eserlekutik altxarazten duzu zure ahotsaren benetako indarra ateratzen duzunean.

Alabaina, ez naiz damutzen disko hori grabatu izanaz. Gauza gutxi egin dut ez baitidate gauza handirik egiten utzi. Hiru film egin nituen: ‘La muerte de Mikel’, ‘Luces de Bohemia’ eta ‘Banter’. Hirugarren film horretan Tony Curtis zegoen, eta ilusio handia egin zidan harekin film bat grabatzeak, txikitan Reina Aretora joaten bainintzen bere filmak ikustera. Nork esango zidan niri Tony Curtisekin film bat egingo nuenik?

'Farmacia de guardia'n kapitulu bat ere gin nuen, eta gerora film gehiago egiteko deitu zidaten, baina nik soinekoa kendu eta beste pertsonai batzuk egin nahi nituen. Modu konkretu batean saltzen zaituztenean zaila da jendeak zu beste era batera ikustea. Nazkatu egin nintzen, eta zinema eta abestiak baztertzea erabaki nuen.

Nire anaia hil zen, eta espiritualki oso gaizki sentitzen nintzen. Zuzeneko emanaldiak jarri eta idazteari ekiten nion zer idatzi jakin gabe. Min handia nuen, eta horrek oso sortzaile egotea eragiten zidan. Hor sortu zen nire lehen liburua. Kontakizun laburrak dira.

G. Asteazkenean aurkeztu zenuen ‘Camposanto. Almas sin retorno’ liburua. Zer kontatzen duzu bertan?

Asko obsesionatzen nau bizitzak eta heriotzak. Tira, orokorrean bizitza den iruzurrak obsesionatzen nau. Espazio bat uzten digute, eta pertsona bakoitzak bizitza bat eraikitzen du. Istorio bat osatzen du norbanako bakoitzak. Azkenean, ez dakit nondik deitzen dizutenean, zure gorputza agortzen denean, karikatura bihurtzen da, nirea bihurtu den bezala, eta orduan hiltzen zara. Hori, lehenago ez bazara hiltzen istripu batean edo gaixotasun baten ondorioz.

Liburuak, beraz, nire bizitzan egon ziren pertsona guztiez dihardu. Hilerritik egiten dudan bidai bat da. Kasu batzuetan pertsona horiekin hitz egiten dut, eta beste batzuetan euren bizitza kontatzen dut. Gurasoekin, izebenik, 17 urterekin Kontxan itota hil zen lehengusuarekin hitz egiten dut…

Nire bikotekidea duela bi urte hil zen. Maitasuna ere beste iruzur bat dela iruditzen zait. Pasioari maitasuna deitzen diote. Egia da nire gurasoek asko maite zutela elkar 10 ume izan eta gero. Aita hil eta handik 13 urtera oraindik amak negar egiten zuen, eta esaten zidan oraindik maiteminduta zegoela nire aitarekin. Ez dakit orain zergatik ez den horrelakorik gertatzen. Berrogeita hamapiko urte egin ditut nik nire bikotearekin, une on eta txarrak izan ditugu, baina asko maite genuen elkar. Maitasunak ez du sexuarekin zerikusirik. Izan daiteke zure bikotearekin sexu gustuetan bat etortzea, baina nik ezin ditut bi aita edota bi ama izan. Benetako maitasuna da gurasoenganakoa, seme alabenganakoa, lagunenganakoa, animaliekikoa… Bikote maitasuna bizitzan dagoen gauza handiena dela esaten dutenekin ez nator bat.

G. Nola eman zenituen artean lehen pausoak?

Txikia nintzenean ez genuen aktore hitza erabiltzen, zinemako artistak terminoa erabiltzen genuen, eta nik horixe izan nahi nuen. Familian ez zegoen nahiko diru; tira, bazegoen, baina irabazten genuen guztia jatekoa ordaintzeko zen. Abestu ere egin nahi nuen, baina nire burutik ez zen idaztea sekula pasa. Beraz, ahots ona nuela ikusita, abesteari ekin nion, eta nire buruan zegoena zera zen: nire ahotsa ezaguna egitea zineman sartzeko erraztasunak izateko.

Amak beti esaten zidan bizitzako bidea nik marraztuko nuela, baina bizitzak beste bide batetik eramango ninduela; agian beste bide horren amaiera nik heldu nahi nuen lekua izango zen, edo, agian, ez.

Gauzak horrela, 16 urterekin Frantziara joan nintzen, arreba bat han baitzegoen bizitzen. Suitzara ere joan nintzen, eta han asko gustatzen zitzaien nola abesten nuen. Alabaina, 17 urte nituenez, ez zidaten lokaletan abesten uzten. Dokumentaziorik ere ez nuen. 

Oroitzen dut Eguberriak pasatzera etorri nintzela familiarengana, eta amak esan zidala, arren, ez itzultzeko Frantziara, Arte Ederren zineman abeslarientzako lehiaketa batean inskribatu ninduela-eta. 1962an Artistas de cine y variedades-en hartu ninduten, eta Errebelazio saria irabazi nuen.

Garaiko Radio San Sebastian-eko zuzendariak hartu zuen bere gain nire ibilbide artistikoa sustatzea, eta harekin denbora batez lanean ibili banintzen ere, ez zuen nigatik ezer egin; ezertxo ere ez. Entretenitu egin zidan. Gizon horrek uste zuena baino botere gutxiago zuen. Baina, tira. Geroago Donostiako emakume batek hartu zuen ardura hori, eta hark ordaintzen zizkidan eskolak-eta. 

Handik Parisera joan nintzen, eta abeslariak kokatzeko agentzia batera joan nintzen bisita bat egitera. Bertako emakumea liluratuta geratu zen nirekin. Hark haren nagusia zenari-edo deitu zion, eta telefonoaren beste aldean zegoen gizonak emakume hari esan zion lehenengo gauza zera izan zen: ‘homosexuala al da?’. Garai horretan ezezkoa esan behar zen, eta hala egin nuen nik ere, ezezkoa erantzun.

G. Eta gero, zer?

Nazkatuta, Espainiara joan nintzen berriz. Halako batean, Frantziako telebista kate bateko lehiaketa programa batean hartu zidaten. Emakume batek jendea abeslari izateko prestatzen zuen, baina zure txanda iritsi eta telebistan atera arte denbora bat itxaro behar zen. Are, bi urte itxaroten egoteko aukera ere bazegoen, eta ni ez nengoen horrenbeste denbora zain egoteko prest. Beraz, etxera itzuli nintzen, Errenteriara.

Aita nik 27 urte nituela hil zen, eta etxera itzuli nintzen horretan ama bihotzetik gaixotu zen. Bere ondoan egunak eman nituen, bihotzeko krisiak ematen zion bakoitzean txertoa jarri behar izaten bainion.

Hobetu zuen handik denbora batera, eta Londresera joan nintzen gero. Trattoria batean egiten nuen lan, arratsaldeko zortzietatik gaueko hamabietara; oso ondo zaindu ninduten bertan. Baina, Eguberriak iritsi eta berriz etxera itzultzeko ordua zenez, hegazkinean itzuli behar nuen. Aireportuan, baina, erregistratu egin ninduten goitik behera, eta depresioari aurre egiteko pastillak ikusi zituzten. Zuzenean, beste gizon batekin batera, gaua pasatzera ziega batera bidali ziguten. Hurrengo goizean, nire diruarekin, hegazkineko txartela erosi eta Bilbora bidali ninduten. Esperientzia txarra izan zen, benetan. Gitarra soinean neraman, eta lurrera bota eta hautsi egin zidaten. Disgustu handia eraman nuen, eta lausotuta pasa nituen hilabeteak, medikamentu asko hartzen bainituen.

Pertsona bat ezagutu nuen gero, eta harekin Madrilera joan nintzen. Gauzak, baina, ez ziren aldatu. Disko etxeek ezezkoa esaten zidaten, ezin nindutela gizon bezala aurkeztu eta emakumez jantzita atera agertokira. Gero, disko-jartzaile baten bidez, Demis Roussos ezagutu nuen. Jose Maria Iñigok aurkezten zuen saio batean abestu behar zuen hark, eta ahotsetik gaizki zegoela-eta, bigarren ahotsak egiteko prest nengoen galdetu zidan. Noski, baiezkoa esan nion.

Ez dakit nola, baina abesti hori Radio San Sebastian-era iritsi zen, eta mundu guztiak izan nuen emanaldiaren berri. Pertsona hori zoragarria izan zen; musika eta zinemaren munduan inoiz ezagutu dudan pertsona onena izan da.

Ekoiztetxe batzuk deitu zidaten gero; tartean, Maryni Callejo delako emakume batek. Dirua aurreratuko zuen ekoizle bat zuela esan zidan hark, eta tratua zen hark dirua jartzea eta nik abestiak egitea. Emakume hori, ordea, distraituta ibili zen, eta urte eta erdi luzatu zen itxaronaldia. Hortaz, ezerezean geratu zen dena. Baina, tira, gerora disko luze bat grabatu nuen beste disko etxe batean. ‘La muerte de Mikel’ filmaren zuzendariak entzun ninduen behin diskoa aurkezten ari nintzela, eta, tira, dena naturalki atera zen.

G. Zer izan zen ‘La muerte de Mikel’ zuretzat? Nola oroitzen dituzu urte horiek?

Amets bat izan zen. Donostiako Astoria zenean aurkeztu genuen filma, eta oroitzen dut ilarak eraikinari buelta ematen ziola. Urtarrilean Berlinera ere joan ginen, Berlinalera. ‘La muerte de Mikel’ek ez zuen lehiaketan parte hartzen, baina sail informatiboan zegoen gurea. Atal horretan film interesgarriak ematen zituzten, eta gureak arrakasta izugarria izan zuen. Oroitzen dut aktoreok gelaren atzealdean geundela, eta oholtzara joateko areto guztia zeharkatu behar genuela; lotsaz hiltzen ari nintzen. Imanol Arias atera zen lehenbizi, Amaia Lasa gero, eta Imanol Uribe azkenik. Txalo izugarriak egin zizkien denei. Ni nintzen azkena oholtzara joaten. Ez nintzen oinez ibiltzeko gai; oso urduri nengoen, eta produktoreak bultza egin behar izan zidan ateratzeko. Eromena izan zen egin zidaten harrera, gela erori egin behar zela zirudien. Solasaldia egin genuen filmaren proiekzioaren ondotik, eta galdera guztiak Uribe eta niretzat izan ziren. Han ez gintuenez inork ezagutzen, arrakasta handia izan zuen filmak.

Beste behin New Yorkeko zinema astera joateko gonbita egin zidaten. Joatekoa nintzen, baina lehen deia egin eta handik bi egunera berriro deitu zidaten esateko erabakia berriz pentsatu zutela, eta nire ordez Antonio Banderas bidaltzea erabaki zutela. Orduan oraindik ez zen ezaguna, baina, tira. Bartzelonara joateko gonbita ere egin zidaten. Sari bat eman behar zidatela esan zidaten orduan, baina, berdin. Azkenean ni ez eramatea pentsatu zuten. Toreaketa nazkagarria izan zen dena.

Ezagun bat izan zen New Yorkeko zinema astean, eta kontatu zidan arrakasta handia izan zuela han filmak. Astebete gehiago luzatu zen. Jendeak birritan eta hirutan ikusi zuen filma, eta esan zidaten pantailan ni ateratzen nintzenean txalo egiten zutela. Garai horretarako film ausarta zen; intolerantzia soziala, terrorismoa… zenbait gai lantzen zituen filmak.

G. 1992an, Farmacia de Guardian, telebistako lehenengo pertsonaia transa gorpuztu zenuen. Nola izan zen hori? 

Tira, polita izan zen, baina ez zen ezer berezia niretzat. ‘Farmacia de Guardia’k ikusle mordoa zituen, eta horregatik izan zen garrantzitsua. Antonio Mercero zen zuzendaria, eta ez dakit nola, baina hura hunkitzea lortu nuen. Berak esan zidan bi aldiz bakarrik egin zuela negar norbait abesten entzuten zuen bitartean; lehena Rocio Jurado entzun zuenean, eta, bigarrena, ni entzutean.

Nik egin nuen pertsonaia hasiera batean folklorikoagoa egin behar zuten, baina etxean grabatuta nuen abesti bat aurkeztu nuen, eta pertsonaiaren noranzkoa aldatu zuten. 

Carlos Larrañaga berak ere besarkatu, eta artista handi bat nintzela esan zidan. Oso garrantzitsua izan zen hori niretzat. Baina, lehen esan bezala, asko borrokatu behar izan dut bizitza guztian zehar; izugarri. Beti esango dut: badakit gay-a izategatik eta artea egiteagatik jendea ofenditzen nuela. Gaur egun gay-a izate hutsagatik telebistako ateak zabaltzen dizkizute; nire garaian ez.

Are; behin Madrileko metroan ‘El Angel Exterminador’ ikuskizuna egitera nindoala gizon bat gerturatu eta esan zidan ez zuela ulertzen zergatik ez ninduten telebistara joateko gonbita egiten. Bidegabea iruditzen zitzaion. Herriak beti tratatu izan nau ondo.

Esteban Alenda zen filmaren banatzailea, eta filmean oso ondo nengoela esaten zidan. Hark zioen bi aktore eta artista mota zeudela, kamerarekin ezkontzen zirenak eta ezkontzen ez zirenak, eta, haren hitzetan, nik ondo ematen nuen kamera aurrean. La SER katearekin hitz egin zuen ni elkarrizketatzeko, kateari ez baitzitzaion okurritu ni elkarrizketatzea. Mesedez bat egitea bezala zen, pentsa. Beti nuen motxila hori bizkarrean, eta pisu hori eramatea gogorra zen.

Gerora pertsonaia gehiago egiteko eskaintzak jaso nituen, baina xumeak ziren, haragirik gabeak. Pedro Almodovarrek ere deitu ninduen ‘Todo sobre mi madre’ filmerako kastina egiteko. Nik ez nuen egin nahi, baina Tomas lagunak bultzatuta egin nuen azkenerako. Handik hamabost egunera esan zidaten oso pertsonaia femeninoa geratzen zela nirekin, eta zerbait zakarragoa nahi zutela. Toni Canto hartu zuten.

G. Nondik dator Fama izena? 

Greziar mitologiako jainkosa bat zen Fama, eta jainkoei ardoa zerbitzatzen zien. Bizitzako nire zeregina gehien zekitenengandik ikastea izan da. Dakidan guztia galdetuz ikasi dudalako dakit, eta iruditzen zitzaidan nolabaiteko harremana nuela Famarekin.

Nahiago izan dut beti ni baino jende helduagoarekin egon eta euren kontakizunak entzun. Nire ama eta nire Arantzako izeben istorioak entzutea oso gustuko nuen.

G. Hasieran aipatu dugu Errenteriatik joan behar izan zenuela zure bidea egiteko.

Bai, Madrilera joan nintzen, baina artista bezala nire bidea egiteko, ez pertsona bezala. Hemen, herrian bertan esan izan didate ea Madrilera homosexuala izateko joan nintzen. Ezetz esan nion, niretzat sexua bigarren mailako zerbait izan dela beti. Dibertigarria da, baina ez gehiago. Jendea nahastu egiten da, eta uste du pertsona orok egiten duen mugimendu bakoitza sexuagatik egiten duela. Nik, ez.

G. Zenbait hamarkadako ibilbidearen ondoren, nola esango zenuke eboluzionatu duzula?

Eboluzio handia da artearen mundutik idazketara pasa izana. Editoreak esan bezala, pauso erraldoi bat izan da. Pozgarria da niretzat; nire kideekin horrenbeste borrokatu ostean etxean bakarrik, lasai, inori azalpenik eman gabe egotea eta nahi dudan oro idaztea, nahi ditudan pertsonaiak sortzea eta film bat izango balitz bezala horiek zuzentzea izugarria da. Gainera, kontuan izan behar da autodidakta naizela zentzu guztietan. Idatzi egiten dut, bai, baina 10 urterekin ikasi nuen irakurtzen eta idazten. Eskolara joaten nintzen, baina ez nintzen gai ezer ikasteko. Eskolatik irtetean jo egiten ninduten, eta beraz, dardarka pasatzen nituen eskolako orduak.

Pertsona normal bat naiz. Talentua eta sentsibilitatea ditut, eta ateratzen zaidan horren inguruan idazten dut. Oso bizitza gogorra izan dut, eta nolabait orain ari naiz hori guztia baliatzen idazteko. Sufrimendurik gabe ez dago ezer. Gimnasioa bezala da; ez baduzu sufritzen, ez dago emaitzarik. Egia da orain nahiko geldi nagoela. Nire bikotea hil zenetik ia eginda nuen liburu bat ari naiz zuzentzen, baina ez idazten.

Arte dramatikoen inguruan hitz egiten didatenean barre egiten dut. Nork erakutsi behar dit niri sentitzen? Irakasle batek ahotsa egokitzen erakutsiko dit, noski, baina bizi behar izan dudan guztiaren ondoren eta ondoan nituen pertsona guztiak hil ondoren, inork ezin dit erakutsi. Bizitzak berak eta hartu ditudan kolpeek erakutsi didate sentitzen. Tira, baita zinemak ere.

miércoles, 4 de junio de 2025

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Edmund White, icono de la literatura gay, a los 84 años

Edmund White //

Muere Edmund White, icono de la literatura gay, a los 84 años

Su obra se nutrió, en gran parte, de sus propias experiencias sobre la homosexualidad y la libertad sexual
El Mundo, 2025-06-04
https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2025/06/04/684016d921efa015188b4571.html

El escritor estadounidense Edmund White, notable autor de la literatura gay y prolífico autor de más de 30 libros publicados, ha fallecido a los 84 años de edad. Su obra se nutrió, en gran parte, de sus propias experiencias sobre la homosexualidad y la libertad sexual. Una de sus más conocidas fue la trilogía ‘La propia historia de un niño’ (1982), ‘La hermosa habitación está vacía’ (1988) y ‘La sinfonía de la despedida’ (1997), libros en los que exploró su vida desde la infancia hasta la madurez.

White era un gran admirador de la literatura francesa. Residió en Francia entre 1983 y 1990, donde entabló una gran amistad con Miguel Foucault. Profundizó su interés por autores galos, escribiendo admiradas biografías de Jean Genet (por la que obtuvo el premio Pulitzer), Marcel Proust y Arthur Rimbaud. En su carrera literaria publicó más de cinco memorias, destacando ‘City Boy’ (2009) sobre su vida en Nueva York en las décadas de 1960 y 1970, y ‘The Loves of my Life’ (2025), en la que aborda abiertamente su vida sexual.

Fue diagnosticado de VIH positivo en 1984. Edmund confesó haber mantenido relaciones sexuales con "tres hombres a la semana durante 20 años", asegurando que era "bastante normal tomarme un descanso de la escritura a las dos de la mañana, pasear hasta los muelles y tener sexo con 20 hombres en un camión".

Edmund White en El Mundo

Edmund White ofreció una entrevista a El Mundo en septiembre de 2021, tras la recuperación de su novela ‘Historia de un chico’ en España. Se mostraba "encantado de que los lectores españoles puedan acceder a mi obra", dado su aprecio por la cultura hispana y su admiración por autores como Juan Goytisolo. El autor estadounidense consideraba que era su obra "más conocida" y "una de las primeras novelas sobre 'salir del armario'", destacando que, a pesar de la angustia del protagonista, el tono del narrador adulto revela una paz interior con su propia sexualidad.

White abordó también la evolución de la experiencia homosexual, advirtiendo contra la idealización de un pasado homófobo que presentaba una alta tasa de alcoholismo y suicidios en la comunidad gay. Sobre la persistente relación entre homosexualidad y pederastia, el autor fue tajante: "Estadísticamente, el abuso sexual infantil heterosexual es mucho más común que el homosexual". Respecto al Orgullo LGTBIQ+, celebró su expansión y la mayor visibilidad de la comunidad trans, aunque subraya que "la tolerancia hacia ellos es prácticamente desconocida en casi la mitad del planeta".

lunes, 21 de abril de 2025

#hemeroteca #gais #testimonios | Álvaro Pombo, Premio Cervantes: "Ser gay es un don de Dios, pero algunos gais pueden ser muy pelmas"

Álvaro Pombo en su casa del barrio de Argüelles, Madrid //

Álvaro Pombo, Premio Cervantes: "Ser gay es un don de Dios, pero algunos gais pueden ser muy pelmas"

Aunque postrado en la cama, encara esta entrevista con una dignidad que estremece. Este miércoles recogerá el máximo galardón de las letras hispánicas. "Estoy hecho unos zorros. Es imposible estar más asqueroso que yo".
Jaime Cedillo | El Español, 2025-04-21
https://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20250420/alvaro-pombo-premio-cervantes-gay-don-dios-gais-pueden-pelmas/1003743716507_0.html 

"Estás delante de un muerto viviente". Apenas un hilo de voz sostiene la frase con la que nos saluda el escritor y académico Álvaro Pombo (Santander, 1939) en su casa madrileña. Rodeado de libros, maquetas de veleros, medallas que nos recuerdan sus años como atleta de medio fondo y hasta una fotografía en la que recibe un premio de manos de Esperanza Aguirre, ve pasar la vida mientras se acerca el 23 de abril, día en que recogerá el Premio Cervantes en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

"Eso si no me da un supiritaco y me tienen que llevar en un catafalco", bromea desde la cama, emplazada en el habitáculo más espacioso del piso, sin perder un ápice de su proverbial sentido del humor. La turbadora imagen del ganador del Premio Planeta y del Nadal, entre otros reconocimientos, nos transporta a una viñeta que muchos conservarán en su imaginario: el grabado de Jaime Pahissa Laporta, datado en 1897, en el que Don Quijote aparece tumbado en el catre, con un crucifijo en el vientre, debatiéndose con la locura en sus horas postreras.

Aunque transfigurado en el ‘alter ego’ de Cervantes, Pombo mantiene intacta su lucidez. Exquisito en el trato y sonriente a pesar de los achaques, sigue siendo un conversador iluminado y de afilada retranca.

A los pies del lecho desde el que nos atiende, nos interesamos por su fragilísimo estado de salud, sobre el que no escamotea apenas detalles: "Estoy hecho unos zorros, cojitranco y muchas cosas más. Es imposible estar más asqueroso que yo". Lo dice mientras sostiene un ejemplar de ‘Protocolos (1973-2003)’, su poesía reunida en la edición de Lumen. "Estoy contento con mis poemas", admite. Y, entre risas, añade: "Tengo los poemas que a Cervantes no quiso darle el cielo".

Pregunta. ¿Cómo lleva el enclaustramiento, siendo tan apegado a la vida?
Respuesta. Bueno, en los últimos años también he tenido mucho apego por estar encerrado en casa. Por mi condición de vida, el enclaustramiento no me ha causado grandes problemas porque sigo haciendo lo mismo y desde entonces he escrito dos o tres novelas. Luego este ha sido un año muy premiado, pero también muy machacado…

P. ¿A usted también le parece que el Premio Cervantes le ha llegado tarde?
R. No, me ha llegado bien. Ahora estoy disfrutándolo, aunque soy una persona mayor. En realidad, es buen momento porque el premio me ha impulsado un poco para arriba.

P. Toma el relevo de Luis Mateo Díez, uno de los que, casualmente, propuso su candidatura a la RAE, donde ingresó en 2004.

R. Sí, junto a Luis María Anson y Paco Rico. Se lo agradecí mucho a los tres. Siempre he sido muy amigo de Luis Mateo. Además de ser un buen escritor, es muy buen tío. Porque también se puede ser un buen escritor y un mal tío.

P. ¿Qué va a hacer ahora con 125.000 euros?
R. Comprar el puerro, la manzana... sobrevivir. No pienso gastarlo en viajes ni nada parecido. Los escritores hemos vivido siempre muy en precario. Salvo gente como Don Arturo [Pérez-Reverte], Umbral y muy pocos más que han tenido más dinero, más suerte, más ojo…

P. Creo que su discurso irá por esa senda, la de la fragilidad del escritor, a propósito del Licenciado Vidriera [protagonista de la novela homónima de Cervantes].
R. Sobre todo voy a hablar de la fragilidad física de Cervantes, que estaba ‘machacao’. En lugar de buscar una sinecura, que es lo que hacían los frailes, el ‘chalao’ se metió en el ejército y lo primero que hicieron es pegarle un tiro.

P. Ahora llega a las librerías ‘Doña Mercedes o la vida perdurable’, un guion radiofónico que se emitió en 1985. ¿Por qué ha elegido esa obra para la colección del Fondo Cultura Económica?
R. Porque estuvo un año en las ondas. Con todo el grupo de Radio Nacional de España, que eran muy buenos actores. Lo que pasa es que nos hemos medio muerto todos ya.

P. Sus textos para el teatro, el cine y la radio son mucho menos conocidos que sus novelas. ¿Le queda esa espinita?
R. A mí me quedan pocas espinitas. La pasta me vendría bien, pero apenas tengo espinas.

P. Esta pieza nos recuerda lo importante que ha sido para usted la oralidad, aunque en su caso no le influyeron los relatos que se contaban a la luz de la hoguera.

R. No. Eso es de Luis Mateo, José María Merino y Juan Pedro Aparicio, que tenían el filandón, esas reuniones de oralidad comunitaria. Pero mi oralidad es la de la viva voz, contar las cosas como lo estamos haciendo ahora. Estas entrevistas normalmente quedan bien porque yo te cuento las cosas a mí manera y tú luego lo apañas, ¿no?

P. Claro. Lo que ha hecho usted es dictar sus textos, ¿no?
R. Sí. Lo he hecho muchas veces con Iñaki Laguna Aparicio, al que conozco desde hace diez años. Es monitor de gimnasia y un excelente mecanógrafo. Ha copiado literalmente seis de mis libros.

P. ¿Ahora está escribiendo algo?
R. Un libro: ‘Ficciones autobiográficas’, lo tengo casi entero. También escribo todos los viernes para ‘El diario montañés’ de Cantabria. Me divierte mucho esto, tengo 25 o 26 artículos ya publicados [estos los transcribe Mario Crespo, que se encuentra en la casa durante la entrevista. Crespo es académico correspondiente de la RAE y comisario de la exposición ‘Álvaro Pombo. Una narrativa de la fragilidad. Homenaje al Premio Cervantes 2024', de la Universidad de Alcalá de Henares].

P. ¿Y qué ha sido de ese texto en el que quería reflexionar sobre "la homosexualidad como don de Dios"?
R. [Risas] Bueno, al final no lo he publicado. Yo creo que sí es un don de Dios; si no, ¿qué coño va a ser? ¿Tú crees que un homosexual es un monstruo? Pues no. Claro que no lo es, se ponga como se ponga el cura o el papa. ¿Qué es, entonces, una rareza? Pues eso, un don de Dios, y puede ser un don satánico, como pueden ser todas las pasiones incontroladas. Son personas quizás especiales… [piensa durante unos segundos] y pueden ser muy pelmas. Es que los gais pueden ser muy pelmas.

P. A usted nunca le gustaron las caravanas del Orgullo...
R. No, no, no, a mí esas exhibiciones no me gustan, pero esas son otras circunstancias… Un buen homosexual es un buen hombre, como he contado en algunos de mis libros.

Una punzada de dolor que corresponde esta vez a la espalda interrumpe la declaración. Más tarde, un ligero ataque de tos nos hace temblar. Segundos después, tras reponerse, propone fumar un cigarrillo. "Mario, ¿le damos a este chico un poco de café?", pregunta. "No se preocupe, acabo de tomarlo". Pero insiste: "Este es especial, es un licor de café muy bueno". "Agradecido, entonces". Y retomamos la conversación:

P. También ha definido a Dios como una "ficción divina y suprema".
R. Este sí que es un asunto que no he resuelto. La cuestión es que es muy complicado imaginarse a Dios o pensar en Dios. Para hablar de Dios yo utilizo la "ficción suprema". Lo más interesante de este concepto es que incluye la ficción. Para los grandes teólogos, Dios no deja de ser una ficción.

P. O sea, ¿le seduce más lo que tiene de literario que lo religioso?

R. Me seduce lo que tiene de teológico... La cuestión es que no lo sé bien, ¿sabes?

P. Pero ¿han sido la filosofía y el cristianismo sus pilares más sólidos?

R. La filosofía me ha interesado toda la vida, pero yo soy un cristiano viejo si rascas un poco. Quizás no católico… Judío, diría que soy. Sí, yo soy un judío converso [susurra con una sonrisa pícara]. Yo soy un Pombo de Villada [municipio de Palencia]. En el siglo XVI éramos muy judíos: éramos comerciantes... Bueno, mírame el perfil.

P. El filósofo José Antonio Marina, amigo suyo, habla de su literatura como una pugna entre la luz y la oscuridad, lo luminoso y lo sombrío. Si tuviera que hacer balance, ¿qué cree que ha prevalecido?
R. Al final de la vida, prevalece la luz: la del cielo, la del mundo.

Más allá de lo metafísico, uno de los centros gravitatorios de su obra, es innegable el compromiso de Pombo con la realidad de su tiempo. Como columnista y tertuliano, el autor de ‘Contra natura’ (2005) ha examinado las cuestiones sociales con una mirada agudísima, mientras que su caleidoscópica personalidad ha suscitado a veces desconcierto, como cuando se posicionó en contra del matrimonio homosexual.

Inició su aventura política en las elecciones generales de nuestro país en 2008. Encabezando la lista del partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD) al Senado por la Comunidad de Madrid, fue uno de los personajes más mediáticos del proyecto de Rosa Díez.

P. ¿Un escritor debe ser comprometido?
R. No lo creo. Tiene que comprometerse con su obra, con su trabajo. Pero, hombre, ¿cómo no voy a estar comprometido con la vida? De todos modos, ¿qué tendría que hacer para ser más comprometido: meter a los inmigrantes en mi casa? Pues no lo sé...

P. En todo caso, ¿qué recuerdo guarda de aquellos años?
R. Mi época más política fue la de UPyD. Después de tres legislaturas me fui porque no soy político.

P. Sin embargo, algunas de sus intervenciones son muy recordadas.
R. Sí, pero no tenía vocación.

P. A estas alturas, ¿le da miedo la guerra comercial de Trump y el rearme de Europa o esto le queda muy lejos?
R. Bueno, como empiecen a subir el precio de las patatas… Queda lejos en el sentido de que no vamos a comprarnos coches de alta gama, pero lo de los aranceles puede acabar afectándonos en cosas muy elementales: el precio de los periódicos, los salarios de los empleados… Lo que pasa es que todavía no lo tenemos encima.

P. La muerte es absurda, ha manifestado en alguna ocasión. Un sinsentido...
R. La muerte de los demás es lo que es terrible: la de las personas que he conocido y he querido. El problema es la soledad, más que mi propia muerte. Unamuno decía: "Mi muerte es incomprensible". Nos parece incomprensible la muerte propia, pero la mía llegará un buen día y ‘patapum’, a tomar por saco.

P. Dice que se hace cargo de la muerte "creando sentido" en su vida. ¿Cómo lo hace en esta situación?
R. Lo tengo muy fácil: me dedico todos los días a escribir y a estar con mis amigos.

P. ¿Vienen a verlo?
R. Unos cuantos, tampoco tengo una masa informe [risas]... Pero vienen y charlamos, sí.

P. ¿Cómo le gustaría ser recordado?
R. Pues por algún libro bonito. Quizás por ‘Donde las mujeres’ (1996), que tenía mucha gracia.

P. O sea, ¿por su obra más que por su personalidad?
R. Sí, creo que sí, aunque también me gustaría que me recordasen mis amigos porque fui un hombre bienhumorado.

lunes, 17 de marzo de 2025

#libros #literatura #virgenesjuradas | Virgen jurada

Virgen jurada / Elvira Dones ; prefacio de Alana S. Portero ; prólogo de Ismaíl Kadaré ; traducción de Regina López Muñoz.

Madrid : Errata Naturae, 2025 [03-17].
280 p.
Serie: El Pasaje de los Panoramas.

/ ES / IT* / Libros / NOV / Literatura / Albania / Testimonios / Vírgenes juradas

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419158918 / 22.00€
📝 Cita APA-7: Dones, Elvira (2025). Virgen jurada. Errata Naturae.
 
En 1986, Hana abandona los estudios universitarios que, llena de curiosidad y entusiasmo, había iniciado hacía poco en Tirana para regresar a la remota aldea de las montañas del norte de Albania donde se encuentra la casa de su tío Gjergj, que la crió tras la muerte de sus padres y que ahora es viudo y está muy enfermo. Un acto de amor y gratitud que acaba desencadenando una aterradora inmolación personal.

En efecto, Hana es la única familia que le queda, pero cuidar de él no es fácil en un paraje tan aislado y aferrado a costumbres ancestrales, en el cual ser mujer le impide trabajar o desplazarse de forma segura para conseguir medicamentos. Tras rechazar el matrimonio concertado que permitiría a Gjergj morir en paz y la obligaría, al mismo tiempo, a renunciar a su independencia, concluye que la única manera de solucionar sus problemas es ser una virgen jurada: es decir, una de esas mujeres que, siguiendo una antigua tradición albanesa, en un determinado momento de sus vidas se ven abocadas a hacer voto de castidad y convertirse en hombres para administrar el legado de los suyos.

Sólo así le proporcionará a su tío el sosiego para rendirse a la enfermedad que lo devora. En la soledad de las cumbres —y a cambio de la libertad de ganar dinero, viajar libremente y, sobre todo, leer sus amados libros—, la joven debe aprender a ser Mark, y a sobrevivir al cansancio, el frío, el desánimo…

Catorce años más tarde, Mark, ya un pastor que bebe raki y fuma sin parar, recibe una invitación para reunirse con su prima Lila en Estados Unidos. Tal vez sea la única oportunidad de escapar de su juramento… Pero ¿qué sabe él acerca de ser una mujer estadounidense?
  • «No se me ocurre un viaje vital y literario más complejo, poético y apasionante». Alana S. Portero
  • «’Virgen jurada’ explora muchas oposiciones binarias —urbano/rural, tradición/modernidad, Occidente/no Occidente, comunismo/capitalismo, hogar/diáspora, hombre/mujer, cuerpo/alma— para revelar las infinitas fuerzas que moldean cada vida. Retrata a una mujer que lucha por reconciliar esos extremos para dar forma a una identidad que trasciende la tradición y las limitaciones sociales». World Literature Today
  • «Una joya escondida. Hay mucho más en el libro que el descubrimiento de la tradición ancestral albanesa de las vírgenes juradas: los personajes son vibrantes y su retrato de la vida en las montañas y en Tirana es vívido, elegante y sensible». Independent
  • «No podía parar de leerla. La capacidad de Dones para contar una historia política y psíquicamente compleja con tanta ligereza se debe a su prosa fluida y clara y a su visión astuta y subversiva». Kapka Kassabova, The Guardian

LECTURAS
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Renunciar a ser mujer para conquistar los privilegios del hombre
Cultural CAVA, 2025-03-31

https://culturalcava.ar/renunciar-a-ser-mujer-para-conquistar-los-privilegios-del-hombre/
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Vírgenes juradas', las albanesas que se convirtieron en hombres e hicieron voto de castidad para poder hereda
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La editorial Errata Naturae trae a España la novela que Elvira Dones publicó en 2007 sobre una tradición que se mantuvo en Albania durante siglos
Laura García Higueras | El Diario, 2025-04-01
https://www.eldiario.es/cultura/libros/virgenes-juradas-albanesas-convirtieron-hombres-e-hicieron-voto-castidad-heredar_1_12182978.html
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Elvira Dones, escritora: “Conocer a las vírgenes juradas se convirtió en una obsesión”

La periodista albanesa presenta en España su novela ‘Virgen jurada’, ahora traducida al castellano, sobre una antigua tradición en su país por la que algunas mujeres hacían una promesa de eterna castidad para vivir con la libertad social de los hombres
Alejandra Agudo | El País, 2025-03-29 *
https://elpais.com/cultura/2025-03-29/elvira-dones-escritora-conocer-a-las-virgenes-juradas-se-convirtio-en-una-obsesion.html
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Vírgenes juradas, la extraña tradición medieval de un mundo en desaparición: "La única forma de sobrevivir en un país de hombres era volverse un hombre"

En una remota región del norte de Albania, las Montañas Malditas, pervive una tradición medieval por la cual las mujeres se 'convierten' en hombres al realizar un voto de castidad vitalicio. En 'Virgen jurada' la escritora y documentalista Elvira Dones convierte en literatura esta arcaica costumbre
Andrés Seoane | El Mundo, 2025-04-02 *
https://www.elmundo.es/la-lectura/2025/04/02/67e570c7fc6c8301718b45c2.html

sábado, 15 de marzo de 2025

#hemeroteca #gais | David Uclés, escritor: 'Si durante 40 años Franco se inventa la Historia, es lógico que luego queramos contar lo que le pasó a la República'

David Uclés //

David Uclés, escritor: 'Si durante 40 años Franco se inventa la Historia, es lógico que luego queramos contar lo que le pasó a la República'

"Si me dicen que voy a estar quince años con el libro, no lo hago", asegura el autor de 'La península de las casas vacías', que va por la decimoquinta edición
Karmentxu Marín | El Periódico, 2015-03-15
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20250315/david-ucles-escritor-gay-asma-115287270 

Es el escritor del momento, autor de 'La Península de las casas vacías' (Editorial Siruela), publicada hace un año, que va por la decimoquinta edición y se está traduciendo a varias lenguas. Tercera novela del autor, es una historia de la guerra civil española trufada de realismo mágico y centrada en su pueblo, Quesada, en Jaén -Jándula en la novela-. David Uclés, 35 años, traductor de profesión, pinta, canta, toca la guitarra y el piano y dice que las ganancias de este libro, que ha escrito durante tres lustros, le darán para la entrada de un piso.

P. Se apuntó nuestra cita con un boli en la palma de la mano. Veo que usa agenda digital. Digital de dedo.
[Ríe] Es que soy muy analógico. Ni WhatsApp, ni smartphone, ni Twitter ni nada. Mi agenda es de papel. Y la mano es la mejor agenda. Yo era una rara avis. He tenido un móvil de teclas hasta hace un año, que mi jefa de Prensa me dijo: Se acabó. Cógete un smartphone, hazte Twitter, hazte WhatsApp. Y soy esclavo de las tecnologías.

P. La primera impresión que da es que se lo ha pasado en grande escribiendo esta novela.
Menos mal que alguien lo resalta. Así es. Me lo he pasado muy bien. No tenía un horizonte editorial, todos me decían que no. Entonces, qué menos que jugar y divertirme. Aunque sea un tema delicado, me lo he pasado muy bien.

P. Las editoriales le decían que no.
Decían que el realismo mágico no vende, porque se ha escrito mucho sobre la Guerra Civil, porque soy joven para escribir una novela de toda la Guerra Civil. Me pedían que hiciera una autoficción. Y yo que no, que no concibo así la literatura.

P. Se olvidaban de García Márquez.
Sí. Aunque ahora está otra vez de moda por el aniversario y por la serie de televisión. No solo se olvidaban de él. También de Gunter Grass, entre otros. Decían: autoficción.

P. Pues tras su éxito…
Ahora están publicando todos realismo mágico [ríe].

P. Hace una dedicatoria que es casi como las de los Premios Goya. Sólo le falta el apuntador.
Jajaja, y la he aumentado. Para la edición catorce puse seis dedicatorias más, son veintipico. A los miembros de mi familia. Muy exagerado.

P. Se habrán quedado todos contentísimos.
Los que están vivos, que son cinco, sí.

P. ¿Y los otros?
También. A mi abuelo Luis [Odisto, el protagonista] le llevé un ejemplar a la tumba en cuanto se publicó el libro, y creo que está allí todavía. Ahora que voy a Quesada voy a ver si sigue allí. Es un nicho cerrado, no creo que hayan entrado. Lo mismo lo robo yo, porque es una primera edición, y no la tengo.

P. Es curioso: la gente que no ha vivido la posguerra huye del tema. Y usted le dedica 15 de sus 35 años.
De los 19 a los 34. Yo quise encontrar un libro que me contara toda la Guerra en un tomo. Un libro que no fuera ensayo, sino ficción. Y aquí no lo encontré. Los había en Alemania, en Polonia, en la India, con las heridas recientes del país. No se había escrito una novela que contara aquí toda la Guerra y desde el realismo mágico. Siempre era desde un realismo muy republicano. Y es lógico. Si durante cuarenta años Franco se inventa la historia es lógico que luego queramos contar lo que le pasó a la República.

P. ¿Siempre pensó que escribir esta historia le llevaría tanto tiempo?
Qué va. Si me dicen que voy a estar quince años con el libro, no lo hago. Mi horizonte era siempre: vas a publicar ya. Lo enviaba a Planeta, a Random House, a Anagrama. Y me decían que no o no me contestaban. Tuve paciencia y constancia. En todos esos años no coticé, porque no me daba tiempo a escribir y a viajar y a dar clases de alemán y francés en un colegio. Tocaba en la calle, porque soy músico también, y con eso sobrevivía. Pero todo muy inestable.

P. ¿Quería entender cómo se llegó al enfrentamiento o contarlo?
Ambas cosas van de la mano. Yo quería contar todo lo que pasó en todos los lados: la zona donde triunfó el bando nacional y la parte republicana. Quería hacer una fotografía de un instante sin juicios de valor. Que el lector, que es inteligente, haga los juicios pertinentes.

P. Resulta curioso cómo se logra echar poesía a la guerra civil. Quizá solo puede hacerlo alguien que no la ha vivido.
Lo facilita. Yo creo que el alejarte de un hecho histórico que no has vivido te facilita el contarlo.

P. Se ha centrado, como hilo conductor, en la ruina y destrozo de la familia de su protagonista, Odisto Ardolento, y de la destrucción de su entorno físico.
Contar lo universal desde lo particular y que los héroes sean anónimos me parecía interesante. Podía ser reflejo de cualquier familia, y de hecho ahora viene gente y me lo dice: ahora puedo saber por qué mi abuelo pensaba así y yo le llevaba la contra, y ahora me da pena; o he podido imaginar lo que mi abuela sufrió en el exilio gracias a tu libro.

P. A vueltas con el realismo mágico, se ha dicho que Jándula (o Quesada) es el Macondo andaluz. ¿Está bien visto?
Es el Macondo íbero, o español. Yo hice 25.000 kilómetros por la Península gracias a una beca Leonardo, y fui cogiendo las costumbres o supersticiones más extrañas, y empapándome de las diferentes idiosincrasias: cómo piensa un vasco, qué come un cántabro, qué especias echa a la comida un pacense. Y esas cosas las puse luego en la misma familia, en Jándula. Entonces para mí Jándula es un trasunto del país, no solamente es andaluz. Ese era el objetivo. Por eso en un momento determinado me detengo en un párrafo bastante generoso y explico qué es un bar. Alguien me dijo: Ya sabemos todos lo que es un bar. Y le contesté: Te equivocas. Los extranjeros no saben lo que es un bar español. Y yo quiero que este libro, si tengo la suerte de que se traduzca a otros idiomas, como ya está ocurriendo -al portugués, al italiano, al danés-, sirva como un minicosmos que resuma la idiosincrasia del pueblo íbero.

P. Pues para explicar a los daneses lo de su pueblo...
Ya [ríe], va a ser complicado. Me he metido en un berenjenal. Y como me pregunten: ¿Por qué os odiáis entre vosotros? Eso sí que no lo puedo explicar.

P. En Jándula, cuenta, las lágrimas son de colores: rojas de amor, azules de tristeza, negras de dolor, amarillas de alegría. Confiesa haber llorado escribiendo algunos pasajes del libro. ¿De qué color lloró?
Pues de todos. Se me saltaban las lágrimas de emoción, por ejemplo en la carretera que va de Girona a Francia, y sentía la alegría de los que podían sobrevivir, exiliarse. En ese caso eran amarillas. Pero luego iba al puerto de Alicante, imaginaba todos los que se suicidaron allí, que algunos tenían las cabezas juntas y se pegaban un solo tiro, y eso son lágrimas negras. Las lágrimas han sido multicolores. El libro han sido quince años sintiéndolo mucho.

P. Todo sucede en Iberia, a la que nunca llama España. ¿Es una licencia literaria, un rescate del pasado, una postura política?
Las tres cosas: la poética, la política y un deje de lectura de Saramago, que fue mi mentor. No lo conocí, pero me leí todo de él. Y me empeñé en que en mis novelas solo hablaría de Iberia, ni de España ni de Portugal. Ha pasado en las dos anteriores, en esta y en las que vendrán.

P. Uno de sus idiomas como traductor era el alemán. En Jándula no practicaría mucho.
En la carrera quería hacer árabe. Pero al meterme en Córdoba en clase me di cuenta de que el profesor era homófobo y machista. Luego se presentó en las listas de Vox. Decíamos en broma que Traducción era la carrera de las tres m: musulmanes, mujeres y maricones, porque es verdad que todos éramos una de estas cosas. Y nos fuimos de esa clase todas las mujeres y los gays. Entonces, para que fuera un reto, me fui al alemán. Me coincidió con la época de la crisis, y sabía que un profesor de alemán tendría más trabajo. Y así fue.

P. “El asma tiene la culpa de que yo sea homosexual”.
Jajaja. Iba a decir maricón. Soy gay porque el asma me impidió jugar al fútbol, porque me ahogaba. Yo pienso que gay se hace, no se nace, aunque todos mis amigos piensan que se nace. Si yo no puedo jugar al fútbol y me voy con las niñas, y a las niñas la sociedad, sobre todo en mi época, las obliga a que, siendo mujer, les gusten los hombres, por las lecturas de los príncipes y las princesas, y los padres les pregunten si tienen algún novio en el cole... Y yo me rodeaba de chicas que decían lo guapo que era algún chico... Pues al final acabó por gustarme lo que a ellas socialmente les debía gustar. Yo creo que soy gay por eso. Con un Ventolín yo no me habría hecho gay, sería hetero, jajaja.

P. ¿Cómo lo vivió?
Yo era muy inquieto. Pintaba, tenía muchos tics en los ojos, los ponía bizcos, los guiñaba, y con cinco años lloraba a mi madre y le decía: Mamá, quiero ser normal, por los ojos. Aunque no se metían conmigo por eso. Se metían porque tenía pluma. Era muy inquieto, muy creativo. Y un niño muy feliz. Leía mucho. Leí 'Guerra y paz' a los trece años, 'La náusea' a los catorce, 'La peste', de Camus, a los doce. Y era muy feliz. Mira que me pegaban por ser gay, me daban con higos chumbos, me tiraban piedras. Pero era muy feliz.

P: Pues sí que fue precoz con las lecturas.
Yo fui a un colegio de monjas, las Salesas de la Caridad, hasta los dieciséis años, porque era el que estaba más cerca de mi casa, y mis padres son católicos. No era normal que un niño con once años se interesara por la lectura. A mí lo juvenil me aburría, y yo elegía los libros en la biblioteca. Ponía: La peste, una pequeña peste en París. Y yo decía: Esto me va a gustar. La parte existencialista no la entendía, pero me acuerdo de París, con las ratas, el médico... Y me entretenía. De mi colegio estoy superorgulloso, porque me inculcaron valores muy buenos.

P. ¿Cuál es su principal miedo?
Tengo muchos. Pero el principal podría ser que me dé un ictus y no pueda mover el cuerpo, solo los ojos. Tengo una arritmia. Que me quede en una silla de ruedas. La muerte en vida.

P. ¿Le asusta la acogida que ha tenido su libro?
No. Me han dicho alguna vez que si no me preocupa que me pase como a Carmen Laforet, que escriba una obra, como 'Nada', y luego el resto no sea lo mismo. ¿Y lo complicado que es que buena parte del país lea un mismo libro y viaje a un lugar, en este caso, Jándula? Yo he conseguido eso y estoy más que feliz. Para mí es el mayor orgullo. Si luego a continuación fracaso en la literatura, no pasa nada, me voy a cantar por ahí, a Praga con el acordeón, o a Dinamarca, a hacer pan. Hay que reinventarse y jugar con la vida.