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viernes, 5 de agosto de 2022

#hemeroteca #homofobia #lgtbifobia #iglesiaanglicana | El arzobispo de Canterbury reafirma su condena a las relaciones homosexuales

El Debate / Justin Welby //

El arzobispo de Canterbury reafirma su condena a las relaciones homosexuales.

El arzobispo Welby reza «para que giremos nuestra mirada hacia Jesucristo, que tiene el poder de reconciliarnos con Dios, y a unos con otros».
El Debate, 2022-08-05
https://www.eldebate.com/religion/20220805/arzobispo-canterbury-reafirma-condena-relaciones-homosexuales.html 

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby ha reafirmado que las relaciones homosexuales son pecado para, de este modo, tranquilizar a la asamblea de 650 obispos anglicanos, reunidos estos días en el cónclave llamado Conferencia de Lambeth, que se celebra cada diez años en el Palacio del mismo nombre, al sur del Támesis. La conferencia analiza asuntos de la iglesia y el mundo, así como la misión global de la Comunión Anglicana para la próxima década.

Una comunión quebradiza
Mezcla del antiguo catolicismo y de la de la reforma protestante, su origen se encuentra en el alejamiento de Roma, tras la negativa del Papa a conceder el divorcio a Enrique VIII y Catalina de Aragón.

Dentro de la confesión anglicana divergen a menudo, doctrinalmente. Los de Hong Kong ordenaron sacerdote a una mujer en 1944. Medio siglo después, la Iglesia de Inglaterra hizo lo mismo. Por su parte, los episcopalianos de Estados Unidos consagraron en 2003 a Gene Robinson, el primer obispo abiertamente homosexual de New Hampshire.

La Fraternidad de Iglesias Anglicanas del Sur se opone a la comunión con obispos ‘gays’ y con quienes les apoyan. Representa, en África y Asia, al 75% de los anglicanos.

Dejarse mirar por Cristo
Los primados aceptan el compromiso de 1998 «servir pastoralmente y con sensibilidad a todos, sin tener en cuenta la orientación sexual», pero no quieren pastores homosexuales en su Iglesia.

Sin embargo, la Iglesia de Inglaterra, que acepta el matrimonio heterosexual de sus sacerdotes, permitió que sacerdotes ‘gays’ establecieran uniones civiles, pero debían permanecer célibes. Welby, que espera culminar la presidencia de la conferencia de Lambeth sin que se abran nuevas heridas, ha invitado a cuatro obispos, hombres y mujeres, ‘gays’ de Estados Unidos, pero no a sus cónyuges.

El arzobispo James Wong, primado del Océano Índico, ha asegurado que los miembros de la Alianza del Sur hablarán con claridad sobre este aspecto.

En su carta a los congregados, el arzobispo Welby ya ha advertido que «no podemos reconciliar tales divisiones nosotros solos», y ha señalado que reza «para que giremos nuestra mirada hacia Jesucristo, que tiene el poder de reconciliarnos con Dios y a unos con otros».

jueves, 4 de agosto de 2022

#hemeroteca #homofobia #lgtbifobia #iglesiaanglicana | El arzobispo de Canterbury insiste en que el sexo gay es pecado

Heraldo / Justin Welby, con sus 'rarezas' //

El arzobispo de Canterbury insiste en que el sexo gay es pecado.

La asamblea de obispos anglicanos reaviva cada década disputas entre territorios del sur y del norte sobre cuestiones de género y sexo.
Iñigo Gurruchaga | Heraldo, 2022-08-04
https://www.heraldo.es/noticias/internacional/2022/08/04/arzobispo-canterbury-insiste-sexo-gay-pecado-1591719.html 

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, se reafirmó este miércoles en que el sexo gay es pecado para apaciguar a la asamblea de unos 650 obispos anglicanos, que se congrega estos días. El guía espiritual de la comunión ha optado por la doctrina tradicional, para evitar más disputas públicas entre las perspectivas opuestas sobre las relaciones sexuales, en las iglesias anglicanas de diferentes países.

La diplomacia de Welby le ha llevado a confirmar "la validez" de una resolución de la Conferencia de Lambeth en 1998 que, expresaba la "fe en el matrimonio entre un hombre y una mujer, unidos de por vida". Recomendaba como "correcta" la abstinencia para los no casados, y certificaba su "rechazo a la práctica homosexual como incompatible con las Escrituras".

La fe anglicana es la tercera por número de seguidores entre las iglesias cristianas, tras la católica romana y la ortodoxa griega. Su fuente es la Iglesia de Inglaterra, nacida de la evangelización de los habitantes anglosajones emprendida por San Agustín de Canterbury en el siglo VI. La negativa del Papa al divorcio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón selló su alejamiento de Roma en el siglo XVI.

Híbrida en rituales y doctrinas del antiguo catolicismo y de la influencia de la reforma protestante entre los británicos, la geografía del anglicanismo está ligada a la expansión colonial. En 1876, en un momento de auge del Imperio, se reunió la primera Conferencia de Lambeth. Quería coordinar a primados de las iglesias crecidas siguiendo el ejemplo de la encabezada por los monarcas británicos.

Se celebra cada diez años -con ese nombre porque la sede del arzobispo es el Palacio de Lambeth, al sur del Támesis, frente al Parlamento-, y esta vez han pasado catorce. Welby creyó que no era aconsejable reunirse en 2018 por el cariz de la división y después por la pandemia de coronavirus. No obstante, la citada conferencia no tiene poder legislativo para imponerse a las provincias del mundo.

Rarezas
Unidos por el Libro de la Oración Común del siglo XVI, cuya calidad es asociada a menudo con la fuerza de la literatura en inglés, los anglicanos divergen a menudo. Los de Hong Kong ordenaron sacerdote a una mujer en 1944. Medio siglo tardó la Iglesia de Inglaterra en seguir su senda. Los episcopalianos de Estados Unidos consagraron en 2003 a Gene Robinson como obispo de New Hampshire.

La Fraternidad de Iglesias Anglicanas del Sur Global se opone a compartir la comunión con obispos gays, como Robinson, y con quienes les apoyan. Representa, en África y Asia, al 75% de los anglicanos. Sus primados aceptan el compromiso de de 1998 -"servir pastoralmente y con sensibilidad a todos, sin tener en cuenta la orientación sexual"- pero no quieren homosexuales en su Iglesia.

La diplomacia del sexo ha dejado la Iglesia de Inglaterra, que acepta el matrimonio heterosexual de sus sacerdotes, en posiciones raras. En 2005 permitió que sacerdotes gays establecieran uniones civiles, pero debían permanecer célibes. Welby, que espera culminar la presidencia de la conferencia de Lambeth sin que haya nuevas quiebras, ha invitado a cuatro obispos y obispas de Estados Unidos que son gays, pero no a sus cónyuges.

El arzobispo James Wong, primado del Océano Índico, ha asegurado que los miembros de la Alianza del Sur Global harán oír su voz con claridad. En su carta a los congregados, Welby ya advertía de que "no podemos reconciliar tales divisiones nosotros solos". "Rezo para que giremos nuestra mirada hacia Jesucristo, que tiene el poder de reconciliarnos con Dios y a unos con otros", afirmó.

sábado, 27 de octubre de 2018

#hemeroteca #homofobia | Enterrado 20 años después de su asesinato Matthew Shepard, símbolo de los derechos gais

Imagen: El País / Gene Rbinson traslada las cenizas de Matthew Shepard, seguido por sus xadres
Enterrado 20 años después de su asesinato Matthew Shepard, símbolo de los derechos gais.
Muerto en Wyoming en 1998 por una brutal paliza, fue víctima de uno de los crímenes de odio más brutales de la historia de EE UU. Sus cenizas han sido sepultadas en la catedral de Washington.
Antonia Laborde | El País, 2018-10-27
https://elpais.com/internacional/2018/10/26/actualidad/1540557484_537062.html

Hay un bulto colgado en una cerca de madera en medio de una parcela. Es una noche helada en Laramie, un pueblo de 30.000 habitantes de la conservadora Wyoming. La oscuridad desaparece pero el bulto sigue ahí. 18 horas más tarde un ciclista descubre que lo que él creía que era un espantapájaros, en realidad era un hombre. Matthew Shepard, de 21 años, 1,58 metros de altura y apenas 48 kilos agonizaba atado a valla. Una herida en el cráneo teñía sus cabellos rubios y bañaba su rostro de sangre. Dos jóvenes le habían dado una paliza con el mango de una pistola por ser homosexual. Unos días después, un 12 de octubre de 1998, Shepard murió en el hospital. A dos décadas del fallecimiento que se transformó en un símbolo de la lucha por los derechos de los gais en Estados Unidos, la familia enterró este viernes sus cenizas en la Catedral Nacional de Washington, en una ceremonia con centenares de personas.

Russell Arthur Henderson y Aaron James McKinney, ambos de 21 años, fueron los que le arrebataron la vida a Shepard. Los jóvenes se encontraron con el estudiante de primer año de ciencias políticas en un bar. Se hicieron pasar por homosexuales y lo engañaron para que se fuera con ellos hasta su camioneta. En un erial le robaron, lo golpearon y escaparon. Horas después, los homófobos se vieron envueltos en otro altercado a donde llegó la policía. Los asesinos salieron corriendo y abandonaron su coche donde estaba la pistola ensangrentada. Las pistas derivaron en un juicio donde ambos recibieron una condena de doble cadena perpetua. Si no se hubieran declarado culpables el castigo hubiese sido la pena de muerte.

En medio del caos emocional, los padres de Shepard no sabían qué hacer con los restos de su hijo. Las protestas de grupos anti-homosexuales a la salida del funeral en la Iglesia Bautista de Westboro los había traumatizado. Temían dejar el cuerpo en un sitio que podía ser profanado así que lo incineraron y conservaron las cenizas en casa. En un momento pensaron esparcirlas sobre las montañas y llanuras del pueblo, pero el hijo menor se opuso, quería tener un lugar donde visitar a su hermano.

Apenas unos meses después de la tragedia, la familia creó la fundación Matthew Shepard, dedicada a financiar programas educativos y orientar a una comunidad en línea de adolescentes que discuten temas de orientación sexual y género. Un religioso ha estado muy vinculado a la fundación: Gene Robinson, que en 2003 fue ordenado primer obispo abiertamente gay en la Iglesia Episcopal. Fue él quien habló con el decano de la Catedral Nacional de Washington para evaluar la posibilidad de que Shepard fuera enterrado ahí, junto a figuras como el expresidente Woodrow Wilson, la escritora sordociega Helen Keller y cerca de 200 personalidades más, consideradas un ejemplo para la sociedad.

Robinson presidió la ceremonia de este viernes junto a la obispo episcopal de Washington, Mariann Edgar Budde. Para los padres de Shepard tiene mucho sentido que su hijo termine el recorrido terrenal en ese templo gótico. De niño fue acólito en la iglesia episcopal local y de joven se unió a la comunidad que compartía su fe en la universidad. Los religiosos esperan que la catedral se vuelva un punto de peregrinación para la comunidad LGTB ahora que uno de sus iconos descansa ahí. Aunque las cenizas estarán guardadas en una zona privada, los administradores están pensando colocar una placa.

Shepard termina su viaje interrumpido, pero su legado trasciende. El que se considera uno de los peores crímenes de odio contra los homosexuales en Estados Unidos cambió muchas cosas, entre ellas, la ley. En 2009 el expresidente Barack Obama firmó la “Ley para la prevención de los delitos de odio Matthew Shepard y James Byrd, Jr.”, donde se amplió la normativa federal de 1969 al incluir los crímenes motivados por género, orientación sexual, identidad de género o discapacidad de las víctimas. Pero a pesar de los avances, los padres de Matthew están preocupados. En una entrevista al Washington Post la madre del joven alertó de los niveles de intolerancia que se están viendo en la era Donald Trump y lamentó que “va a tomar muchos años superar lo que ha sido destruido en los últimos dos".