Mostrando entradas con la etiqueta 1979. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1979. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de agosto de 2023

#hemeroteca #gais | 'La Otxoa', icono gay de la Transición que 'liberó del armario' a una generación a ritmo de copla

El Diario / 'La Otxoa' a su llegada al teatro el día del preestreno de la obra //

'La Otxoa', icono gay de la Transición que 'liberó del armario' a una generación a ritmo de copla

En 1979 convirtió en un himno el emblemático 'Libérate', pero antes sufrió, como otros muchos, la incomprensión y la cárcel; ahora se retira de los escenarios a lo grande, con una obra que repasa su vida con las entradas agotadas
Belén Ferreras | El Diario, 2023-08-22
https://www.eldiario.es/euskadi/otxoa-icono-gay-transicion-libero-armario-generacion-ritmo-copla_1_10453545.html

“Libérate, libérate, ser 'mariquita' no es delito, ¡libérate!” Con esta frase, cantada a ritmo de copla pegadiza, 'La Otxoa' se convirtió en un icono del colectivo gay en un momento difícil, con la Transición apenas arrancada, cuando declararse abiertamente homosexual suponía prácticamente cerrarse todas las puertas. 'La Otxoa' las quiso abrir de par en par desde el escenario de una txosna en las segundas fiestas de Bilbao en la democracia. Corría el año 1979 y el 'Libérate' se convirtió en himno, mostrando que algo estaba cambiando, por fin, en la sociedad vasca y en la española, aunque hoy en día, 44 años después de aquella mítica actuación en el recinto festivo de Bilbao, todavía queda mucho camino por recorrer en la carrera hacia la igualdad real y en la lucha contra la homofobia.

José Antonio Nielfa, 'La Otxoa', fue uno de los que abrió camino desde el escenario en los peores momentos, uno de los muchos que sufrieron la cárcel después de que le aplicarán la Ley franquista de vagos y maleantes por ser homosexual, y que se convirtió en mito llamando desde una canción a una liberación colectiva de los que todavía se encerraban en el armario. “No lo calles lanza el grito, libérate', dice la canción. Él siempre se ha sentido libre.

Con 75 años ha decido retirarse de los escenarios de forma definitiva y a lo grande, con una obra que cuenta partes de su vida con humor, aunque no todo hayan sido risas desde que nació en 1947. Una obra en la que la propia Otxoa canta sus míticas canciones y levanta al público de sus asientos demostrando que forma parte del imaginario bilbaíno casi al nivel de la baldosa de Bilbao, de la ría, del Athletic o de la calle san Francisco donde nació, justo al lado de la calle Las Cortes, conocida durante años como 'La Palanca', donde convivían los prostíbulos y los cabarets y cafés-teatro del Bilbao más genuino de la época. La obra, que se ha estrenado coincidiendo con el arranque de la Aste Nagusia tiene todas las entradas agotadas para las 12 funciones previstas.

Bajo el título 'Agur, Otxoa feroz', acompañado de un magnífico elenco de actores que le dan vida en diferentes etapas de su vida, se desgrana en el escenario de la Sala BBK su infancia en ese barrio de Bilbao, sus primeros trabajos en el bar de su familia y como se le empezó a llamar 'La Otxoa' después de trabajar en un bar que se llamaba así. Cuentan su pasión por dedicarse a la canción, aunque iba para futbolista, y su estancia primero en Madrid, luego en Torremolinos, y después en Barcelona, donde vivió más de una década y cantaba canciones de Lola Flores, y donde fue encarcelado por ser homosexual. Una experiencia que le marcó, y años después fue el primer artista en actuar para los presos en la cárcel vizcaína de Basauri, ya como toda una 'diva'. Regresó de Barcelona a Bilbao en los años 70, y convirtió los locales que abrió -primero La Chufa, y después La Otxoa-, en punto de encuentro de la noche bilbaína y del colectivo LGTBI en particular.

La obra cuenta también, sin dejar el sentido del humor, los malos momentos de su historia, que serán probablemente el reflejo de los que vivieron muchos, desde la persecución de la Policía por su condición de gay, al dolor del desamor o la incomprensión de una condición que nunca ha querido ocultar. Recuerda que le contó a su madre que era homosexual y ella no se lo creyó - o prefirió no hacerlo- y le dijo que eso de homosexual le sonaba a “nombre de plano combinado”. Porque en la época en la que José Antonio Nielfa empezó a querer ser La Otxoa, ponerse peluca y subirse a unos tacones para cantar, los homosexuales eran 'maricones' o 'mariquitas'. Una expresión que 'La Otxoa' usa en sus canciones y con la que se ironiza en la obra: “Que no puedes decir ahora mariquita” dice en un momento de la obra una de las actrices, “tienes que decir LGTBIQ+”.

José Antonio iba para futbolista, pero colgó las botas por los zapatos de tacón y las lentejuelas ha sido y es artista y sobre todo, activista por la visibilidad de la libertad sexual. “En mi casa nunca hubo armarios, sólo percheros”, dice.

sábado, 19 de agosto de 2023

#hemeroteca #gais #memoria | La Otxoa, un monumento a declarar bien social

Gara / La Otxoa en ¡Agur, Otxoa, feroz!

La Otxoa, un monumento a declarar bien social

Sin José Antonio Nielfa, La Otxoa, nuestra historia reciente hubiera sido mucha más aburrida y, seguro, más conservadora. Por eso, hay que preservarlo, como un monumento y memoria de la lucha LGTBI+. De eso va la emocionante «¡Agur, Otxoa, feroz!».
Amaia Ereñaga | Gara, 2023-08-19
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2023-08-19/hemeroteca_articles/la-otxoa-un-monumento-a-declarar-bien-s 

Cuarenta y cuatro años después de aquella actuación mítica que cambió la vida de José Antonio Nielfa (Bilbo, 1947), La Otxoa, su ciudad acoge su despedida de los escenarios con una obra teatral sobre su vida titulada "¡Agur, Otxoa, feroz!". Una propuesta que transita entre el vodevil, el drama y la risa, construida sobre el respeto a un personaje que se abre en canal para contar su vida, y que es la vida de una generación que se revolvió contra la falta de libertades durante el franquismo. Porque la reivindicación para nuestra memoria de su lucha, la pelea por ser cómo ellos y ellas son y amar a quienes ellos o ellas quisieran, es de lo que va este estupendo y emocionante "¡Agur, Otxoa, feroz!" que han construido con cariño, cachondeo, pluma, mucho ritmo y un espíritu totalmente irrespetuoso -siguiendo el espíritu de la protagonista-, Unai Izquierdo, autor del texto, y Getari Etxegarai, la directora.

Junto a Gemma Martínez y Arnatz Puertas, Izquierdo y Etxegarai completan un elenco que tanto hace de cuerpo de baile como de personajes secundarios o de la propia La Otxoa en distintas etapas de su vida. José Antonio Nielfa es la quinta pata del banco o, más bien, el eje de todo, con su presencia y sus canciones.

Porque esto va de un repaso a su vida: del descubrimiento de su homosexualidad, de su ansia por ser cantante, de la persecución durante el franquismo, de redadas en Barcelona, de bares en las Siete Calles, de amores -algunos, amores perros- y de aquel triunfo en la Aste Nagusia de 1979, cuando ante un Arenal abarrotado cantó el "Libérate" que se convirtió en todo un himno y donde surgió la leyenda de este cantante que, subido sobre unos tacones, con tres pares de medias para ocultar los pelos de los piernas

jueves, 22 de junio de 2023

#testuak #lgtbi #memoria | Presentación del libro "Francis"

Foto de Atxur / Xabier y Julen en la presentación de 'Francis' en Lekuona //

Presentación del libro “Francis”
Julen Zabala

El 22 de junio de 2023 se presentó el libro “Francis”, un trabajo de Xabier Susperregi sobre la figura de Vicente Vadillo Santamaría, a partir de diferentes testimonios de quienes le conocieron. La presentación se realizó en Horia plaza de Lekuona Fabrika, en Errenteria, en el marco de las actividades de la II edición de Francisaldia. Se recoge aquí el texto que preparé para la ocasión, dado que fui el conductor del acto, dedicado especialmente al contexto de cuanto vivíamos en 1979. Las preguntas que constan en este guion previo no son exactamente las que se realizaron, pero sí reflejan los temas que se abordaron.

Eskerrik asko etortzeagatik. Francisaldiaren bigarren edizioko ekitaldi honetan Xabier Susperregik Francis-i eskainitako liburua aurkeztuko dugu. Lehenik eta behin, gure Mikela gogoratu behar dugu. Iaz hementxe zegoen, ostadar bandera baten bila, dena ondo kokatuz, Leslie Feinberg egilearen “Mari-mutil handi baten bluesa” liburuari eskainitako literatur solasaldian, Fermintxo, Fermin Zabaltza eta Josebe Iturriozekin, gure Itu. Zoritxarrez, tira, minbizi madarikatua dela eta, Mikelak utzi egin gaitu, baina hemen jarraitzen du, gure artean, gaur eta beti. Mikela, muxu handi bat.

[Muchas gracias por venir. En este acto de la segunda edición de Francisaldia vamos a presentar el libro que Xabier Susperregi ha dedicado a Francis. Tenemos que recordar, antes de nada, a nuestra Mikela. El año pasado estaba aquí mismo recolocándonos, buscando una bandera arcoíris, en la tertulia literaria que dedicamos a la obra de Leslie Feinberg “Mari-mutil handi baten bluesa”, con Fermintxo Zabaltza y nuestra Itu, Josebe Iturrioz. Por desgracia, bueno, por un maldito cáncer, Mikela nos ha dejado, pero sigue aquí, entre nosotros, hoy y siempre. Mikela, un beso enorme.]
La ilusión que le produjo a Mikel conocer que Xabier se había puesto a recopilar y escribir la historia de Francis fue enorme. Su testimonio, como no podía ser de otra forma, aparece en este libro dedicado a Francis. Mikela me llamó, emocionada, y me pidió que le acompañase en la quedada con Xabier. Quedamos aquí mismo, en la Kantina, pero como no había sitio, me llamó para vernos en el Aurrera.

Una de las cosas que más me han gustado, y así se lo comenté a Xabier, es que el testimonio de la Mikela y el mío están recogidos de forma simultánea, sin separar lo que dijo una y otra. Así ha sido todo nuestro activismo en EHGAM, inseparable, siempre complementarias, escuchándonos la una a la otra, corrigiéndonos la otra a la una, juntando palabras, participando en escritos, charlas, debates, aportando cada una lo suyo, con su propia visión, pero siempre en una misma lucha…

Lo que quiero hacer en esta introducción es poner aquella fecha, el 10 de junio de 1979, en su contexto. Para que veamos cómo eran las cosas. El día anterior se constituyó el segundo Consejo General Vasco, presidido por Carlos Garaikoetxea. Aquel Consejo, como el anterior, no tenía ninguna mujer como consejera.

Por cierto, recordemos que Garaikoetxea, debido a su homofobia, no soportó ver la película “Querelle”, obra póstuma de Fassbinder, en la inauguración del Zinemaldia donostiarra en septiembre del 82. A esta sesión también asistía Soledad Becerril, primera mujer ministra en la llamada transición, nombrada en diciembre del 81.

Hirurogeita hemeretzi urtera itzul gaitezen. Martxoaren batean hauteskunde orokorrak izan ziren Konstituzioa “onartu” ondoren. UCD alderdiak irabazi zuen, Adolfo Suarez buru zela berriro, baina gehiengo oso estuarekin. Apirilaren hiruan egin ziren ezkerreko alderdiek irabazi zituzten demokrazia berriko lehen udal hauteskundeak. Maiatzaren lauan Margaret Thatcherrek boterea eskuratu zuen Erresuma Batuan, eta Europako lehen emakume mandataria izan zen.
[Volvamos al año 79. El 1 de marzo había habido elecciones generales tras la aprobación de la Constitución, que ganó la UCD, con Adolfo Suárez de nuevo a la cabeza, pero con una mayoría muy ajustada. El 3 de abril se celebraron las primeras elecciones municipales de la nueva democracia que ganaron los partidos de izquierda. El 4 de mayo Margaret Thatcher accedió al poder en el Reino Unido, siendo la primera mandataria mujer en Europa.]
Urte hasieran, Carmen Condek sarrera hitzaldia eman zuen Espainiako Errege Akademian, eta lehenengo emakumea izan zen. Bide batez, erakunde hartan ez zegoen andreentzako komunik, beraz, bat egin behar izan zuten berarentzat. Eta, gauzak nola diren, Bilboko Aste Nagusian La Otxoak irabazi zuen 'Libérate' abestiarekin. Mondragon Orkestrak, bere aldetik, Eduardo Haro Ibarsen «Ponte peluca» kantuarekin lortu zuen arrakasta. Zulueta eta bere filma: «Arrebato». Nazario eta bere pertsonaia: «Anarcoma», komikiaren historiako lehen trabestia.
[A principios de año Carmen Conde pronunció el discurso de entrada en la Real Academia, siendo la primera mujer en hacerlo. Por cierto, en aquella institución no había baños para señoras, así que tuvieron que hacer uno para ella. Y, cómo son las cosas, en la Aste Nagusia de Bilbao triunfó La Otxoa con su “Libérate”. La Orquesta Mondragón, por su parte, triunfaba con el tema “Ponte peluca”, obra de Eduardo Haro Ibars. Zulueta y su película “Arrebato”. Nazario y su personaje “Anarcoma”, primer travesti de la historia del cómic.]
En los cines vimos “La luna” de Bertolucci, una historia con dosis de capital erótico del jovencísimo y atractivo Joe, la relación incestuosa con su madre y la heroína. Heroína que trató el psiquiatra Antonio Mendizabal en Donostia. Antonio era concejal aquí y asistió, como hemos podido leer en el libro de Xabier, al pleno extraordinario que condenó el crimen de Francis.

Bueno, al recordarlo, me he dado cuenta de que aquel primer ayuntamiento elegido democráticamente en la llamada transición, únicamente contaba con una concejala, Avelina, y también con un concejal homosexual, o bisexual, aunque viviese, suponemos que dolorosamente, en el armario. Tenía entonces 50 años. Casado y con hijos. Pero, como se dice vulgarmente “a la vejez, viruelas” y pudimos verlo en sus últimos años desatado por los vapores, o sea, la sauna.

En el más que interesante programa que Halabedi ha dedicado a Francis y su época, nuestra Mikela recoge sus comentarios sobre que no resultaba difícil aceptarse, contactar con otras que se sintieran diferentes como tú y dar la cara. No es tan cierto, las políticas de entonces eran las políticas del armario y de la clandestinidad. Y el machismo más radical campaba a sus anchas.

Eso mismo queda reflejado en la película “El diputado” de Eloy de la Iglesia que se estrenó un año antes. Ser homosexual era conflictivo también en la izquierda; según cuentan, el mismo Tierno pidió a Carrillo que intercediera para que la película no se estrenara. El mismo Eloy se encontró con todo tipo de dificultades para rodar, ya en 1981, “Galopa y corta el viento”, aquella historia de amor prohibido entre un abertzale y un guardia civil. Resultó imposible. Nunca se rodó.

Historias que se hicieron tabú y que algún día habrá que revisarlas para saber qué hubo de cierto o no en alguna de estas historias. Resituar a quienes fueron protagonistas de aquellas movidas, como Xabier ha hecho con Francis. Por poner un ejemplo, Imanol Uribe siempre negó que la historia de “La muerte de Mikel” tuviera algo que ver con Esteban Muruetagoiena, aquel médico de Oiartzun que falleció tras una detención y “supuestas” torturas. Cuando el río suena, agua lleva. O no, ¡vete a saber!

Recuperemos también a Fama, la travesti que encarna nuestro Fernando Telletxea en esa película. Estamos a tiempo. Y, ya puestas, a Paco Rabanne, que en 1979 empezó a alcanzar su particular fama internacional con su línea de perfumes; o a Luis Mariano o a Balenciaga. Armario tras armario.

Como dice Julen Mendoza en la presentación del libro, no se puede entender la muerte de Francis “sin comprender el contexto de violencia política y de inestabilidad social de Errenteria en aquella época”. Sí, y que esta memoria no sea selectiva: en abril de aquel año también se produjo un acto violento que años después sabría que me iba a marcar para siempre.

Tira, mila bederatziehun eta hirurogeita hemeretziko ekainaren hamarrean Francis hil zuten. Oso egun gatazkatsuak ziren, bai, eta protesta ugari izan ziren kaleetan: zazpi egun lehenago, poliziak Gladys del Estal hil zuen Tuteran. Hilabete batzuk lehenago Gipuzkoako EHGAMeko taldea ez zen indartsu sentitzen ekainaren hogeita zortzirako ekitaldirik deitzeko. Bide batez, Stonewalleko istiluen hamar urte ospatzen ziren. Baina Francisen hilketak bultzada eman zigun eta kalera irten ginen. Ekainaren hamabian gai eta lesbianok egin genuen lehen manifestazioa Donostian. Eta lehen Oreretan. Eta gure historia aldatu egin zen.
[Bueno, pues el 10 de junio de 1979 asesinaron a Francis. Eran unos días muy conflictivos, con muchas protestas en las calles: siete días antes la policía había asesinado a Gladys del Estal en Tudela. El grupo de EHGAM de Gipuzkoa unos meses antes no se sentía con fuerza para convocar ningún acto con ocasión del 28 de junio. Por cierto, se celebraban 10 años de los disturbios de Stonewall. Pero el asesinato de Francis nos dio un impulso y salimos a la calle. La primera manifestación con visibilidad de gais y lesbianas en Donostia se realizó el 12 de junio. Y antes en Errenteria. Y nuestra historia cambió...]
De igual modo, la historia empezaba a cambiar, por ejemplo, en Valencia, donde en febrero del 79 se presentaba el grupo MASPV, Moviment d’Alliberament Sexual del País Valencià. Fernando Lumbreras fue uno de los fundadores y ese año firmaría con su nombre la solicitud para la primera manifestación por la Liberación Sexual en Valencia.

El 3 de diciembre de 2018 Fernando fue asesinado en su domicilio. Fernando tenía 60 años. La policía, por supuesto, descartó que se tratara de un caso de homofobia. Se intentó, por todos los medios, culpar a la víctima: “era muy confiado y dejaba entrar en su casa a desconocidos con relativa frecuencia”. Terrible.

Aquel año, 1979, se celebró el 28J unos días antes, el 24 de junio, de forma unitaria convocado por la COFLHEE. En Madrid se prohibió la manifestación y se celebró el Orgullo en la Casa de Campo con un mitin, que finalizó con agresiones fascistas. Más o menos lo que nos viene de nuevo.

1979 fue el año de las II Jornadas Feministas, celebradas en Granada y con una clara división entre dos bloques, el de las políticas, que defendían la doble militancia, y el de las radicales. El divorcio, ¡qué curioso!, era una de las principales reivindicaciones del momento.

La COFLHEE, la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español, por su parte, celebró reuniones aquel año, 1979, en Donostia a principios de enero, que dio paso a la reorganización de EHGAM en Gipuzkoa; en abril en Valencia, con el MASPV al frente; en julio en Durango, reconociendo así el origen de EHGAM.

En septiembre se celebró la reunión junto a las I Jornadas de Debate de la COFLHEE en Santa Maria d’Oló. Estas jornadas acababan en una fiesta en el Born de Barcelona, coincidiendo con las Fiestas de la Mercè. Lluis Llach daba un recital en el Liceu y las del FAGC, organizadoras de aquellas jornadas, esperaban que Lluis se acercara a la fiesta y nos dijera, como el año pasado hizo María del Monte, “Yo soy una más de ustedes, vuestro orgullo es mi orgullo”.

En el Liceu, dicen las crónicas, no renunció a “actualidades reivindicativas, como el problema de los maestros o la necesidad de unión entre los països catalans”. Lo nuestro, al parecer, podía esperar y allí nos dejó plantadas, en la estacada y a la sombra de los pinos. ¡Ay, Mikela!, que nuestra historia también ha sido una larga historia de esperas y de armarios.


  • CUESTIONARIO
  • Algo que considero interesante es que haya sido Xabier, una persona ajena a nuestro activismo, al menos de forma directa, quien se haya puesto a indagar en la figura de Francis. Y me parece interesante porque así se parte sin prejuicios previos y siendo su mirada más objetiva, al menos, en principio. ¿Cómo lo ves?
  • Dices que Francis te llegó enseguida al corazón, ¿cómo ha sido el proceso de acercamiento a su figura?
  • Una cuestión que también planteas es que Francis fue un gran artista. ¿consideras que su muerte también distorsionó lo que aportó y lo que pudo seguir aportando al mundo del espectáculo?
  • Conociendo los testimonios de los diferentes sitios a los que le llevó su carrera artística, ¿te parece que había encontrado en Orereta un sitio en el que se encontraba a gusto? Aunque casi será imposible responder en uno u otro sentido, ¿cuál es tu intuición?
  • Una cosa que me parece muy importante, por los testimonios que recoges en este libro, ¿podemos dejar de considerar a Francis “travesti” y decir a partir de ahora que se trataba de un “transformista”? ¿Qué opinas al respecto?
  • Parece que a la hora de recoger los testimonios has encontrado gran colaboración en la mayor parte de ocasiones. ¿Nos puedes contar cómo ha sido esto en especial desde los ayuntamientos de Lopera y Torrent?
  • Y, en este mismo sentido, ¿cuál ha sido la reacción de la familia de Vicente?
  • Hay también testimonios fundamentales de quienes conocieron y trabajaron con Francis tanto en Valencia como en Zaragoza. Parece que lo recordaron con mucha emoción. ¿Cómo has recibido sus testimonios?
  • Una parte importante del libro es recoger cómo se ha recordado a Francis en Orereta y cuál fue el proceso para que podamos tener un homenaje permanente como el paso de cebra contra la LGTBIfobia. ¿Qué nos puedes contar sobre esto?

lunes, 5 de septiembre de 2022

#hemeroteca #lesbianismo #testimonios | Txaro Berzosa. «Txotxongilolari gisa aritzeak eragin zidan independente izateko grina»

Berria / Txaro Berzosa //

Txaro Berzosa. «Txotxongilolari gisa aritzeak eragin zidan independente izateko grina»

Galizian jaio zen, baina Tutera du etxe Txaro Berzosak, 9 urte zituenetik. Ekintzaile feminista da, lesbiana, LGTBI mugimenduko kidea, eta artista, zentzurik zabalenean.
Edurne Elizondo | Berria, 2022-09-05
https://www.berria.eus/albisteak/217754/txotxongilolari-gisa-aritzeak-eragin-zidan-independente-izateko-grina.htm 

Etxearen atzeko aldeko arkupean bilatu du aterpe Txaro Berzosak (Cee, Galizia, 1951). Beroak gogor jotzen du Tuteran, baina itzalpean solasaldirako txoko egokia aurkitu du. Herriko besten inguruan erran ditu lehendabiziko hitzak; zezenketak egin dituztela berriz ere, “tamalez”, eta Navarra Sumako udal gobernuak Espainiako banderaz bete duela hiria. Jazz kontzertu batera joan dela erantsi du, musika biziki maite baitu. Musikaria ere bada Berzosa, bertze gauza anitzen artean: feminista, lesbiana eta LGTBI mugimenduko ekintzailea, desgaituen aldeko aktibista, gurpil aulki gaineko dantzaria eta «txotxongilolaria».

Txotxongilolaria?

Antzerkiaren munduko familia bat izan da nirea. Gurasoek eta bertze zenbait senidek antzerki konpainia ibiltari bat zuten Galizian, eta herriz herri aritzen ginen, txotxongilolarien gisa. Haurrok kantatzera eta dantzatzera igotzen ginen oholtzara.

Nolakoa zen mundu hori haur baten ikuspuntutik?

Zoriontsu izan nintzen oholtzan. Aitak ederki azaldu zuen behin; erran zidan guretzat, haurrontzat, konpainia jolas esparru bat zela, eta abenturaz betetako haurtzaroa izan zela gurea. Arrazoia zuen. Haientzat, baina, helduentzat, errealitate gogor bat zen bizimodu hura.

Beharrak eragindakoa?

Baliabideak urriak ziren, eta, herriz herri, errorik ezak hartzen zituen barrutik, horrek eragiten zien tristura. Herri batera iritsi, eta bizilagunen mesfidantzari egin behar zioten aurre. Horrek lotsarazi egiten zituen; gogorra zen haientzat. Guretzat esparru magiko bat zen antzerkia, baina gurasoentzat ez zen samurra izan.

Galizian jaio, eta hangoa duzu familia. Nola iritsi zinen Tuterara?

9 urte nituenean etorri ginen. Osaba bat genuen hemen, eta antzerki konpainiarekin etorri ginen, haren babespean aritzera. Osabaren etxean hartu genuen aterpe. Azkenean, gelditzea erabaki zuten gurasoek.

Eutsi diozu Galiziarekin zenuen harremanari?

Ez naiz anitz joaten, baina lotura emozionala sendoa da. Ez diot izaera horri uko egin nahi. Bizitza osoa egin dut Tuteran, baina hemen bizi den galiziar bat naiz, oraindik ere.

Harat-honat ibili eta gero, nolako esperientzia izan zen Tuteran gelditzea?

Mojen eskolan sartu ninduten, beka bati esker. Oroitzapen onak bertzerik ez dut haurtzaroari buruz. Mojekin egon nintzen batxilergoa hasi arte. Gaztaroa ere ona izan zen; gogoan dut anitzetan joaten nintzela bakarrik, nire gitarrarekin, ibaiertzera edo bertzera, jotzera. Familiarekin txotxongilolarien gisa emandako denborak eragin zidan independente izateko grina hori, nik uste. Lagunak banituen, baina disfrutatzen nuen bakarrik egonda.

Bakarrik, baina musikarekin?

Bai, beti. Musika talde batean nago: Cuatro Al Son. Bakarrik ere aritzen naiz. Musika maite dut. Bestetan, jazz kontzerturen bat entzutera joateko baino ez naiz atera etxetik.

Tuterako besten hasierako txupinazoan, euskararen ofizialtasuna exijitzen zuen pankarta bat zegoen plazan. Zaharrak berri Erriberan?

Lotsagarria da, oraindik ere, euskararen kontrako jarrerak izatea. Euskara bertako hizkuntza dela ukatu nahi izatea irrigarria da, baina hori egiten dute. Aspalditik dugu ikastola Tuteran. Gogoan dut hasieran haurrek espaziorik ez zutela eskolatik kanpo euskaraz aritzeko, baina orain egoera bertzelakoa da; mugimendu handia dago, eta euskararen kontra egiten jarraitu nahi izatea lotsagarria da. Batzuek oraindik ere euskara erabiltzen dute ETArekin lotzeko dena. Martxoaren 8an, emakumeok jarritako pankarta kentzea agindu zuen udalak, ofiziala beraiena zela erranez. Gurea euskaraz ere bazegoelako kendu zuten. Ingelesarekin ez dute arazorik, baina euskara ez dute ikusi ere egin nahi.

1979an sortu zenuten Tuterako Emakumeen Batzarra. Zu izan zinen sortzaileetako bat, hain zuzen. Nolakoa izan zen garai hura?

Feminismoa behar genuen, eta horregatik sortu genuen taldea. Garai hartan, feminismoa bekatua zen; erreferente gutxi genuen, eta gure kabuz saiatzen ginen trebatzen. Anitz irakurtzen genuen, eta gure artean eztabaidatzen genuen. Dolores Julianok anitz lagundu zigun, adibidez; behin baino gehiagotan ekarri genuen.

Batzarra sortu zenuen, eta mugimenduan jarraitzen duzu. Zer aldatu da?

Egungo batzarraren oinarria da 1979an martxan jarri genuen harena. Orain, Martxoaren 8ko Plataforman egin dugu bat ia talde guztiek. Azkenaldian, sortu dira kolektibo berriak ere. Gauzak aldatu egin dira, baina sentsazioa dut aspaldi gainditu genituen eztabaidak itzultzen ari direla.

Nolako eztabaidez ari zara, zehazki?

Transen ingurukoak, edo pornografiaren eta prostituzioaren ingurukoak, adibidez. Iruditzen zait badela feminismo erreformista bat, instituzionala, eta zarata handia egiten ari dela. Azkenaldian, gazteen artean anitz ari dira zabaltzen pornografiaren kontrako diskurtso bat, adibidez. Pornografia guztia sexista dela erratea ez da egia, ezta ona ere. Pornografia prostituzioarekin lotzen dute. Pertsonen salerosketaren aurka gaude denok, noski, baina prostituzioaren arloan beren hautuz ari diren emakumeen eskubideak bermatu behar direla uste dut, eta, batez ere, jarrera maternalistak baztertu behar ditugula, eta prostituzioan ari direnek errateko dutena entzun behar dugula.

Feminismotik garatu duzu LGTBI mugimenduaren barruko zure bidea. Nolakoa izan da uztartze hori?

Tuteran emakumeen batzarrak antolatu zuen Ekainaren 28ko lehendabiziko manifestazioa. Hasierako militantzia gogoan dut, dena egiten genuela eskuz. Gogoan ditut hasierako kartelak! Karrikara atera eta paretetan jartzen hasi ginenean, gure atzean entzuten genituen herritarren komentarioak: “Baina hori ezkonduta dago!”. Emakumeen batzarrean hasitako lana garatu genuen, eta Nafarroako EHGAM sortu genuen gero; Lumatza sortzea izan zen hurrengo urratsa. Pausoak eman ditugu, baina oraindik ere bada anitz egiteko. ‘Marikoi’ hitza irain gisa erabiltzen segitzen duten bitartean, bada lana egiteko.

Lesbianen errealitatea are ezkutuago gelditu da?

Neurri batean. bai. Baina uste dut orain karrikan gaudela. Erasoak gertatzen dira oraindik ere, baina ari gara aurrera egiten.

Zein izan da zure esperientzia?

Sumatu ditut begiradak, baina aske sentitu naiz beti. Ez diet begirada horiei jaramonik egin. Sexu askatasuna defendatu dut beti, bai eta sexualitatea berezkoa dugula ere; jaiotzen garen unetik hil arte. Nik ez dut inolako armairutik ateratzeko beharrik izan inoiz. Zer da hori, gainera? Maria del Monte abeslaria armairutik atera dela erran dute berriki Espainiako hedabide guztiek. Inoiz ez da inolako armairutan egon, ordea! 30 urte egin ditu bikotekidearekin, jendaurrean.

Barrikada aldarrikatu duzu; politika instituzionalaren arloan ere aritu zara, nolabait: Ezkerra koalizioaren zerrendako kide izan zinen 2011ko udal hauteskundeetan. Zergatik?

Deitu ninduten, eta zerrendan egotea erabaki nuen. Babesa eman nien, baina barrikada ahaztu gabe. Emakumearen Kontseiluan banago, emakumeon kolektibo gehienak hor daudelako, eta modu bakarra delako gure iritziak eta kritikak erdigunean jartzeko.

Ezkerrak Tuterako alkatetza lortu zuen 2015ean. Navarra Suma dago azken hauteskundeetatik aurrera. Zer giro?

Larrartek [2011-2015 arteko alkateak] anitz bultzatu zuen parte hartzea. Navarra Sumarekin, berriz, okerrera egin dugu. Ezkerrak alkatetza lortu aurreko egoerarekin alderatuta ere, okerrera egin dugu. Lehen, behintzat, hitz egiteko aukera zegoen, neurri batean. Orain, ez. UPNk PPrekin bat egin eta gero, udal politika beldurgarri bilakatu da.

Erriberako agenda politikoko auzietako bat da Bardeako tiro eremuarena. Konponbiderik badela uste al duzu?

Zaila iruditzen zait, egia erran. Dirua dago tartean, diru anitz, eta zaila da horri aurre egitea. Noski, ez da aitzakia azpiegitura horri eusteko. Gerra entseatzeko toki bat da tiro eremua. Ez du inolako zentzurik, eta are gutxiago natur parke baten erdian.

Zuk erdigunean jarririko bertze gaietako bat da desgaitasunarena. Duela zenbait aste, ‘elbarri’ edo ‘desgaitu’ hitzak aldarrikatu zituen Itxi Guerra ekintzaile antikapazitistak. Zer deritzozu?

Nik ‘dibertsitate funtzionala’ esamoldea erabiltzea ontzat jotzen dut. Ez dut batere maite ‘minusbaliotasun’ hitza, ordea. Itxi Guerraren mezua ere interesgarria iruditzen zait, aldarrikatzea eta gure egitea gure kontra erabili izan dituzten hitzak.

Kapazitismoaren kontrako barrikadan ere bada zer egin oraindik?

Anitz dago egiteko. Tuteran, hamaika adibide aipa ditzakegu.

Zein, adibidez?

Aparkatzeko tokiena da bat. Udalak kendu egin nahi izan ditu desgaituentzako tokiak. Kontua da eremu urdinean doan aparkatu ahal izanen dugula orain, eta, ondorioz, udalak nahi zituen guretzat gordetako tokiak kendu. Azkenean, atzera egin dute. Osoko bileran egon ginen, eta argi utzi genuen gure aparkalekuek tamaina berezia dutela espazio gehiago behar dugulako, aulkia atera ahal izateko, eta ohiko tokiak ez direla egokiak guretzat, doan izan arren. Atzera egin dute azkenean, zorionez.

Musikaria eta dantzaria bazara. Kulturaren esparruan, irisgarritasuna bermatuta dago?

Ez, hor ere bada lana egiteko. Antzokietan, adibidez, oztopo anitz dago. Eta oholtzara igotzeko arazorik ez dagoenean, oztopoak bertze nonbait daude: Tuterako Gaztanbide antzokian, adibidez, aldagelak txikiak dira; nik erabiltzeko moduko komunik edo dutxarik ez dago. Ikus-entzule gisa joaten naizenean ere, gaizki. Aulkia erabili behar dugunontzako tokiak atzean gordetzen dituzte beti. Izkina batean nahi gaituzte. Eta ni ez nago prest izkina batean gelditzeko.

  • Motzean
  • Zure abesti bat? ‘Nuevas dosis’ izenekoa. Anitz erran ditzaket; finean, nireak dira! Baina hori hautatuko nuke, aldarri- katu nahi baitu ezin garela ohi- tu eguneroko berri txarren dosira.
  • Bertze norbaiten abesti bat? ‘Azzurro’, Adriano Celentanorena. Ez dakit zer duen abesti horrek, baina kontua da pozten nauela entzuten dudan bakoitzean; altxatu egiten nau. Barrikadak aipatu dituzu zeurezko tokitzat.
  • Zure borroketan, zer erreferente duzu? Barrikadetan egon nahi duen pertsona bat naizenez, pertsona jakinak bainoago mugimenduak ditut erreferente, kaleko mugimenduak. Helburu komunen inguruan batzen diren pertsonek osatutako mugimenduak aldarrikatzen ditut nik.
  • Zerk kezkatzen zaitu gaur egun? Urrun sumatzen ditudala, oraindik ere, benetako aldaketak; egiturazkoak eta sakonak diren aldaketak. Etsipenak hartzen zaituenean, zer egiten duzu? ‘Azzurro’ entzun!

jueves, 16 de junio de 2022

#hemeroteka #transfobia #memoria | ‘Francis’ hil eta berrogeita hiru urtera

Argia / Francis-en hilketa salatzeko manifestazioa Donostian //

‘Francis’ hil eta berrogeita hiru urtera.

Itsaso Zubiria Etxeberria | Argia, 2022-06-16

https://blogak.argia.eus/argia/2022/06/16/francis-hil-eta-berrogeita-hiru-urtera/

Zuk beranduxeago irakurriko baduzu ere, irakurle, ekainaren 10 batean idazten ari naiz lerrook. Francis trabesti homosexuala Antonio Caba poliziak tiroz hil eta berrogeita hiru urtera, justuki. LGTBIfobiaren Kontrako Eguna den maiatzaren 17a, Francisen oroimena, eta sexu askapena aldarrikatu nahi duen ekainaren 28a batzeko lehen ‘Francisaldia’ zikloa bere ekuatorera iritsi denean.

Franco hil osteko garai korapilatsuak. Gladys del Estalen hilketa astebete eskas lehenago, nuklearren kontrako borroka, Lemoiz, ETA (m), ETA (pm), gobernadore zibilen joan etorriak, tortura, bahiketak, “ordena ezartzeko” kaleak hartzen zituzten uniformedunak armak eskuetan… Hori zen –edo hori ere bazen, behintzat– 1979 hura. Testuinguru horretan hil zuten Vicente Vadillo Francis Errenteriako Apolo dantzalekuan. Baina nola eman zuen albiste horren berri orduko ‘Zeruko Argia’-k?

Aldizkariaren artxiboan topatutako zenbakian irakur daiteke, asteko gertakarien kronika eginez eta garaiko testuinguruan kokatuz, nola azaltzen den: “Vicente Vadillo Santamaria, Francis izenarekin ezagutua zen trabestia, Errenterian lau egun zeramatzan polizi baten tiroz hil zen. ‘Sin mediar riña, pelea o altercado alguno, al exhibir el policía nacional Antonio Caba Laguna el arma que portaba, disparándose y produciendo la muerte al indicado Vicente’ gertatu omen zen, dio Donostiako komisaldegiko bertsioak. Asko azpimarratuz Francis emakumez jantzia zegoela (ez dakigu zergatik, agian emakumez jantzia ibiltzeak hilko zaituen adierazpen bat delako), leuntzen du arazoa komisaldegiko agiri ofizialak. (...) Armak eskuan eta erabiltzeko posibilitatea dutenek, horrelako arriskuan uzten dute edonor”.

Artxiboak historia berreskuratzeko altxor
Iragana ezagutu beharrean gara oraina konprenitzeko. Horretan laguntzen digute artxibo historikoek. ARGIAk ere badu berea eta lanean ari da argazki artxiboa sailkatu, antolatu eta aurrerago nahi duenaren eskura jartzeko.

Barkamenarena beste baterako utzi dezakegu, baina ahaztu ez baita sekula egin behar. Eta ahanzturan ez erortzeko balio badu artxiboak txukundu eta denek kontsultatzeko moduan jartzeak, memoria ariketa interesgarria izango da. Garaiak asko aldatuko baitziren, baina botereak berdina izaten jarraitzen baitu; emakume bat bortxatzeko izan, trabesti bat hiltzeko edo torturatzeko. Ez ahaztu.

miércoles, 9 de junio de 2021

#hemeroteca #francis | El Foro Social pide reconocimiento también para las víctimas de la violencia relacionada con la orientación sexual

Así publicó ABC el asesinato de Francis //

El Foro Social pide reconocimiento también para las víctimas de la violencia relacionada con la orientación sexual

XLII aniversario del asesinato de Vicente Vadillo “Francis”
Foro Social, 2021-06-09
http://forosoziala.eus/es/el-foro-social-pide-reconocimiento-tambien-para-las-victimas-de-la-violencia-relacionada-con-la-orientacion-sexual 

En la madrugada del 10 de junio de 1979, Antonio Caba Laguna, policía nacional fuera de servicio, mató de un tiro en la cara con su arma reglamentaria a Vicente Vadillo Santamaría, conocido como 'Francis', originario de Alacant (País Valencià) y que trabajaba en el club Apolo de Errenteria como travesti.

La versión oficial difundida en la época se hizo eco del suceso dando a entender que el policía disparó accidentalmente su arma, si bien en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Donostia-San Sebastián en 1983 los testigos aseguraron que no fue así. Según contaron, el agente amenazó al encargado del club. Entonces 'Francis' se acercó y dijo "¿Y por qué no me disparas a mí?", momento en el cual el agente le disparó a la cara, y cayó muerto al instante. El asesino fue sentenciado a nueve meses, y nunca entró en prisión.

Este asesinato habla de una época en la que las múltiples violencias que diversos agentes llevaron a la práctica eran el pan de cada día en el País Vasco (Errenteria, en este caso). Fueron años donde las vulneraciones de derechos humanos en el marco del ciclo de violencias adquirieron una especial crueldad (asesinato, vacío social, violaciones, violencia de persecución, torturas sexuales, etc.) en el caso de las personas que decidieron romper con el modelo tradicional de sexualidad impuesto y con la norma hegemónica de género. Estas todavía, por desgracia, continúan siendo víctimas de graves vulneraciones de derechos humanos y vejaciones.

Como estamos constatando en el proceso participativo denominado “Compromiso social con la construcción de la convivencia democrática” con las múltiples aportaciones recibidas, la sociedad vasca ha estado y sigue estando atravesada por múltiples ejes de desigualdad (género, sexualidad, nivel socio-económico, lengua...). Son innumerables las violencias que en el contexto del ciclo de violencias diversas personas han padecido por razones de orientación sexual, identidad de género o expresión de género. Hablamos de libertad vigilada, “sexilio”, pintadas, amenazas, agresiones policiales, violencia física, cárcel y exilio, tortura, violencia sexual, transfobia... E incluso vulneración del derecho a la vida, como en el caso de Francis.

Desde el Foro Social Permanente creemos que es imprescindible reconocer de forma pública y reparar todas estas experiencias, vivencias y vulneraciones de derechos. La premisa que guía nuestro trabajo en lo que respecta a derechos de las víctimas es clara: todas las víctimas tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación; y las mismas vulneraciones de derechos humanos, han de contar con idéntico nivel de reconocimiento político y legal, sea cual sea el agente violento que las haya llevado a la práctica.

En ese sentido, en este XLII aniversario, queremos remarcar que consideramos necesario no solo reconocer y reparar a las víctimas de graves vulneraciones de derechos humanos como Francis, sino también dar visibilidad a estas realidades condicionadas por la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género, para tratar de acabar con las desigualdades que siguen presentes en nuestra sociedad y garantizar que no tendrán cabida en el futuro.

Por ello, apelamos a los gobiernos vasco y navarro, a las instituciones de carácter local y a los organismos sociales que trabajan en nuestro país a que hagan suyo el compromiso de dar visibilidad a estas vulneraciones de derechos mediante los mecanismos que consideren oportunos.

Para terminar, quisiéramos recordar que la trágica muerte de Francis supuso un gran impulso al movimiento de los derechos del colectivo LGTBIQ+ en el País Vasco, hasta entonces en la clandestinidad y la marginalidad: entonces se organizaron las primeras manifestaciones a cara descubierta de este colectivo tanto en Errenteria como en Donostia-San Sebastián, y comenzaron a tomar forma los primeros movimientos sociales en defensa de los derechos del colectivo, como EHGAM.

La conclusión de la labor que desde el Foro Social Permanente hemos llevado a cabo desde nuestra creación el año 2016 nos lleva a afirmar que desde la sociedad civil se puede y se debe aportar al final del sufrimiento y las desigualdades, y por tanto a la construcción de la convivencia.

Es por ello que también queremos, en vísperas del 28 de junio, Día Internacional por la Liberación Sexual y el orgullo LGBTIQ+, mostrar nuestra más sentida admiración y dar las gracias por el aporte que hacen a nuestra sociedad a las distintas organizaciones que trabajan y han trabajado en defensa de los derechos del colectivo.

Tenemos la certeza de que el protagonismo de la sociedad civil en el proceso de construcción de la convivencia democrática en el que estamos inmersas es la mejor garantía para la no repetición.

Así, anunciamos también que el próximo 7 de julio organizaremos un encuentro privado donde distintas personas representantes de colectivos LGTBIQ+ debatirán sobre los retos pendientes que plantea la construcción de la convivencia, dentro del proceso que el Foro Social Permanente viene impulsando desde el pasado mes de octubre bajo el nombre “Compromiso social con la construcción de la convivencia democrática”. Las conclusiones del encuentro se recogerán en un informe que será presentado a posteriori.

jueves, 21 de enero de 2021

#hemeroteca #memoria #travesticidio | Mikel Martin: «Fue el detonante que amplificó nuestra lucha y reforzó nuestras ideas»


«Fue el detonante que amplificó nuestra lucha y reforzó nuestras ideas».

Mikel Martin (EHGAM) recuerda el asesinato de Vicente Vadillo Santamaría 'Francis', al hilo del programa emitido en la televisión pública que recordó este hecho.
Ayar Salazar | El Diario Vasco, 2021-01-21
https://www.diariovasco.com/oarsoaldea/errenteria/detonante-amplifico-lucha-20210121003105-ntvo.html

En la madrugada del 10 de junio de 1979, el vecino Vicente Vadillo Santamaría, conocido en el ambiente como 'Francis' fue asesinado por Antonio Caba Laguna, un policía nacional que le disparó en el club Apolo de Errenteria. Esta tragedia conmocionó al colectivo LGTBI+ que llevaba organizándose en torno a la reciente creación de EHGAM. Este crimen causó un gran impacto, se realizaron múltiples actos por la muerte de 'Francis' y fue un hecho que dio un impulso definitivo a la organización de EHGAM en Gipuzkoa.

Desde entonces han pasado cuatro décadas. Para el colectivo de EHGAM fue un punto crucial. El errenteriarra Mikel Martin miembro del colectivo y de la mesa LGTBI+ de Errenteria quiso recordar aquellas luchas al hilo de la emisión de un programa emitido el martes en ETB1 bajo el título de 'Ur Handitan' en el que se recordó la genealogía del movimiento LGTBI en Euskal Herria a partir de este hecho.

Martin recibió la noticia del crimen ocurrido en Iztieta mientras estaba en Bilbao «en dos diarios que publicaron la noticia se referían a 'Francis' como un hombre vestido de mujer, con pocas variantes entre ambas redacciones periodísticas» relata Martin. «Me cabreó mucho, me dolió, porque se ponía el peso en cómo iba vestida esa persona, como si ello pudiera justificar un crimen».

El policía fue sentenciado a nueve meses, pero nunca entró en prisión. «Ese fue el detonante que amplificó nuestra lucha, nos reforzó en nuestras ideas» recuerda Martin, mientras señala el garaje en la calle San Sebastián del barrio de Iztieta, lugar donde funcionó la discoteca Apolo. En la década de los setenta la zona de Oarsoaldea era una zona industrial potente, tanto en el puerto como en los astilleros trabajaban muchas personas, que luego solían alternar en bares y discotecas de la zona donde estaba la discoteca Apolo

«En esta zona había bares de alterne, con trabajadoras sexuales, discotecas, típica de una zona industrial de la época, era muy diferente a lo que es ahora» recuerda Martin.

Lucha por los derechos
Aquel trágico suceso dio un inesperado impulso al movimiento de los derechos de los homosexuales en el País Vasco. El día 12 de junio se organizó una gran manifestación en San Sebastián, la primera que visibiliza al colectivo de gays y lesbianas agrupado en torno a EHGAM en Gipuzkoa.

Para Martín fue muy emotivo recordar estos hechos al ver el programa emitido por EiTB el martes. «La verdad es que el título ya lo decía: 'Estamos orgullosos de Francis', es un cambio muy notable en el tratamiento de un medio público de prensa». Mediante entrevistas a diversas personas de diversas edades, géneros e identidades recordaron estos hechos y reafirmaron la lucha de este movimiento.

Martin comenta que «aquella tragedia que se convirtió en rebeldía, rebelión de un grupo de personas que hemos estado siempre al margen en una sociedad heteronormativa»

Hoy 'Francis' tendría 75 años, «quienes lo conocieron coinciden que era una persona muy vital, con muchas ganas de vivir».

El paso de cebra en Iztieta es un memorial en torno a 'Francis' y a las personas que trabajan en pro de los derechos civiles de las personas LGTBi+. «Es el gran símbolo, alguna gente suele decir que fue nuestro pequeño Stonewall» señala Martin.

En estos cuarenta años sin 'Francis' los cambios se han dado, «en cuanto a la percepción social, en cuanto a la autoestima de las personas que estamos dentro de este colectivo, sentirnos fuertes, orgullosos y orgullosas, nos hemos visibilizado muchísimo y hay cada vez más referentes públicos» manifiesta. En las escuelas se ha ido aumentando la presencia de actividades en pro de la diversidad afectivo sexual y de género mediante la presencia de militantes LGTBI+ en las aulas, mediante la edición de libros y libros de textos en algunos casos, mediante exposiciones. También han intervenido en las asociaciones de vecinos, con los sindicatos. Actualmente Martin continúa con la lucha desde la mesa LGTBI+ de Errenteria.

jueves, 5 de noviembre de 2020

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Luis Zapata, uno de los máximos exponentes de la literatura gay en México

Imagen: El País / Luis Zapata
Muere Luis Zapata, uno de los máximos exponentes de la literatura gay en México.

El escritor mexicano ha fallecido a los 69 años por complicaciones cardiovasculares.
José Carlos Oliva López | El País, 2020-11-05
https://elpais.com/mexico/2020-11-05/muere-luis-zapata-uno-de-los-maximos-exponentes-de-la-literatura-gay-en-mexico.html

El escritor mexicano Luis Zapata, el “vampiro de la colonia Roma”, ha muerto. Uno de los autores más reconocidos de la literatura gay en español falleció la noche de este miércoles a los 69 años. Ganador del Premio Nacional de Novela Juan Grijalbo, por ‘El vampiro de la colonia Roma’ (1979) y el Premio Quetzalcóatl, por su ópera prima ‘Hasta en las mejores familias’ (1975), Zapata (Chilpancingo, Guerrero, 1951) se constituyó como una pluma irreverente al exponer un tema hasta entonces tabú en las letras nacionales: el mundo homosexual de la ciudad y sus periferias.

La noticia la ha dado a conocer la secretaria de Cultura, Alejandra Fraustro, a través de su cuenta de Twitter: “Con dolor y cariño nos despedimos de Luis Zapata, pionero de la literatura LGBT+ en México. Creador de novelas experimentales y emotivas, será recordado por la genial ‘El vampiro de la Colonia Roma’ y la monumental ‘En jirones’. Mi pésame a sus familiares y amigos”. El mes pasado se dio a conocer que el narrador había sido internado en un hospital del Estado de Morelos al sufrir un infarto cardiovascular, que derivó en un daño igualmente grave en sus pulmones. Familiares y amigos habían estado solicitando apoyo económico a través de Internet y redes sociales. Pese a que se mantenía la esperanza de que la condición del autor mejorara, la salud del también dramaturgo fue empeorando en las últimas semanas.

Luis Zapata es considerado uno de los máximos exponentes de la literatura LGBT+ por deshebrar de manera acezante un universo entonces oculto, prohibido e inexplorado en la literatura de época. La aparición de El vampiro de la colonia Roma fue una bomba que detonó en los oídos del ‘establishment’ cultural y de la sociedad mexicana más conservadora de los años setenta.

Esta icónica ficción apareció en un contexto en que la lucha por los derechos de la comunidad gay empezaba a cobrar más fuerza en distintas latitudes: 10 años atrás se iniciaban los primeros movimientos de protesta de la comunidad LGBT a raíz de la represión ocurrida en el bar Stonewall, en Nueva York. Además, su publicación casi coincidió con la primera manifestación homosexual en México. Con su texto, Zapata logró de algún modo provocar y exponer a la estructura machista que reprimía a dicho sector.

La trama de ‘El vampiro...’ se centra en las vivencias —registradas en supuestas cintas de cassettes— de Adonis García, un prostituto de Ciudad de México que da detalle de las experiencias y encuentros sexuales que tiene desde temprana edad, a lo largo de siete capítulos. La disposición de cómo está contada da cuenta de la naturaleza desdeñosa de la nueva corriente estilística que empezaba a materializarse en el país, en voz de José Agustín, Gustavo Sainz y Parménides García Saldaña; desconoce casi por completo signos de puntuación con el fin de lograr un monologado decantamiento de conciencia, igual que como fluye el pensamiento.

La importancia de gran parte de la obra de Zapata radica en el alumbramiento de los espacios en que se manifiesta la diversidad sexual: bares y antros clandestinos, saunas, tugurios y las mismas calles. “El escritor se encargó de nombrar una subregión de toda la ‘región más transparente’ de la que habla Carlos Fuentes”, dice para El País Ariel Rosales, editor y amigo del autor guerrerense.

Rosales menciona que, “aunque no parezca, la literatura de Zapata no está comprometida con la causa; él acaso mostró la configuración del mundo gay”. Sin embargo, la población LGBT+ la ha tomado como un referente del movimiento. Para Rosales, el también autor de ‘En jirones’ (1985), fue un escritor que trascendió el género. “Fue un narrador completísimo que buscó una experiencia literaria”, e indica que no se trata del tema, sino de cómo se expresa: “Él mejor que nadie pudo dibujar el idiolecto y el caló de los círculos gais de aquella década”, enfatiza.

De él destacan otras novelas, como: ‘Pétalos perennes’ (1981), ‘La hermana secreta de Angélica María’ (1989), ‘Siete noches junto al mar’ (1990) y ‘¿Por qué mejor no nos vamos?’ (1992). También escribió para cine ‘Regalo de cumpleaños’ (2002), y para teatro ‘La fuerza del amor’, montada en 1989.

No fue un escritor de reflectores, “no fue alguien a quien le gustara promoverse”, comenta Rosales. Sin embargo, Zapata nunca negó el placer de su oficio: “Siempre me ha divertido escribir y quizá no solo eso, la escritura ha representado muchas veces mi modelo de entender la vida o de no entenderla y de angustiarme menos por la confusión; si tuviera que escoger entre vivir y escribir, escogería, por supuesto, escribir”, confesó en alguna entrevista.

miércoles, 24 de julio de 2019

#hemeroteca #homosexualidad #literatura | ‘El vampiro de la Colonia Roma’, el libro que escandalizó a México

Imagen: Wikipedia / Luis Zapata
‘El vampiro de la Colonia Roma’, el libro que escandalizó a México.
La novela de Luis Zapata se impuso al escarnio público y a la censura hasta confirmarse 40 años después como un clásico de la literatura gay en español.
Elías Camhaji | El País, 2019-07-24
https://elpais.com/cultura/2019/07/16/actualidad/1563235183_555787.html

'El vampiro de la Colonia Roma' irrumpió hace 40 años con polémica en la escena editorial. La publicación de una novela sobre las andanzas, desventuras y borracheras de un prostituto joven en la escena nocturna de los setenta fue demasiado para la sociedad mexicana de la época. Hubo censura y dilapidación moralina. Gran parte de las librerías y las tiendas departamentales se negaron a venderla. Otros exhibidores optaron por cubrirla con una bolsa de plástico para saciar los morbos de cientos de lectores que se apresuraron a comprarla o siquiera hojearla sin ser descubiertos. La academia y los escritores del ‘establishment’ la destrozaron, además, por su osada propuesta narrativa, alejada de los cánones contemporáneos. "Fue una bomba: ofendió a las 'buenas mentes', ilustró una Ciudad de México desconocida y, sobre todo, demostró que era buena literatura, por eso fue un parteaguas, un ‘bestseller’ y un clásico", afirma Michael Schuessler, prologuista de la edición de aniversario.

La obra de Luis Zapata se publicó en 1979, 10 años después de los disturbios de Stonewall en Nueva York —el acto germinal de la lucha por los derechos de la población LGTB en Occidente— y un año después de la primera manifestación gay en México. "Aparece en un momento en el que ser homosexual era desdeñable, por decir lo menos", señala Schuessler. Las letras mexicanas estaban dominadas por el estilo posrevolucionario, en las décadas que siguieron a la Revolución mexicana que concluyó en 1920, que forjaron autores del peso de Juan Rulfo, José Revueltas, Octavio Paz y Carlos Fuentes. En los márgenes, otros escritores, catalogados peyorativamente en la llamada Literatura de la onda, querían dar voz a los movimientos de los sesentas y retratar con un estilo directo y realista las ansías de cambio y los gritos de libertad que se fraguaban en las grandes ciudades del país y del mundo.

Zapata, entonces un joven escritor de 28 años, mezcló la herencia de la novela picaresca con los temas y el estilo de la contracultura para narrar la vida de Adonis García, un huérfano de un republicano español exiliado y una madre provinciana a la que prácticamente no conoció. ‘El vampiro de la Colonia Roma’ no fue el primer libro de temática homosexual de México, pero sí la primera novela gay sin apologías. "No era la típica historia melodramática y suicida de dos amantes que pagan el precio de ser homosexuales, es un retrato frontal y real de un ‘chichifo’ (prostituto) de los setenta", apunta Schuessler. El pícaro de Zapata, inspirado en Osiris Pérez, un icono de la escena homosexual del México de los setenta, consumía drogas, bebía sin parar, contraía gonorrea, espiaba a hombres en los baños públicos, cachondeaba con policías para salirse con la suya.

La novela se estructura en siete capítulos, supuestas cintas de conversaciones con Adonis-Osiris. No tiene un arco narrativo definido, no utiliza prácticamente signos de puntuación ni mayúsculas. Es un monólogo entrañable y real. Cada relato de desmadre, adicciones y fragilidad emocional se enmarca en un epígrafe con referencias a clásicos como el español ‘El lazarillo de Tormes’ o ‘El periquillo sarniento’, de México. El libro está plagado de pinceladas cinematográficas y musicales, como pequeños homenajes a Rocío Dúrcal y Angélica María. Y dibuja una geografía de la clandestinidad a la que estaban confinadas las minorías sexuales de la época: tugurios, cines, saunas y bares de tiendas departamentales que son el mundo de ‘jotos’ orgullosos, ‘mayates’ pendencieros y ‘cuinas’ que se niegan a salir del armario.

"Ese es el carácter de la novela que el lector se dispone a disfrutar: una superficie textual resbaladiza, quizá un poquito demasiado llamativa, obscena por momentos, chistosa, pero sobre todo sabia, cachonda, flexible, desbordante de una sensibilidad intensa, alegre, y extrañamente acogedora", escribe el poeta y ensayista Julián Herbert en el epílogo. Su estilo explosivo y su genealogía literaria le valieron el premio Grijalbo de 1978. Zapata, un escritor tímido y reacio a las entrevistas, ha sostenido que nunca buscó el escándalo ni el éxito de ventas y que no le incomoda que se le identifique con ‘El vampiro’, pese a contar con un acerbo prolífico que incluye colaboraciones en revistas, películas y obras de teatro. A 40 años de su publicación, este clásico ‘queer’ es un reflejo de una realidad desafiante, entrañable y que aún pone a temblar a los sectores más conservadores de la sociedad.

viernes, 28 de junio de 2019

#hemeroteca #memoria #travesticidio | 40 años del asesinato de ‘Francis’, el travesti cuya muerte impulsó el movimiento LGTB en Euskadi

Imagen: Público / Manifestación de repulsa por el asesinato de Francis. Donostia, 1979-06-12
40 años del asesinato de ‘Francis’, el travesti cuya muerte impulsó el movimiento LGTB en Euskadi.
Iñaki Berazaluce | Strambotic, Público, 2019-06-28

https://blogs.publico.es/strambotic/2019/06/asesinato-de-francis/

En la madrugada del 10 de junio de 1979, Antonio Caba Laguna, policía nacional fuera de servicio, entró en el club Apolo de Rentería en estado de notoria embriaguez. De repente, el policía sacó su arma reglamentaria y mató a Vicente Vadillo Santamaría, conocido en el ambiente como ‘Francis’, de un disparo en la cara.

Al día siguiente, la prensa local hizo mutis sobre el asesinato y algún periódico como el ‘ABC’ tituló ‘Travesti muerto en un club por el disparo de un policía’. En el texto se daba a entender que el policía disparó accidentalmente su arma, si bien en el juicio celebrado cuatro años más tarde, en 1983, los testigos aseguraron que el agente amenazó al encargado del club, momento en el que ‘Francis’ dijo “¿Y por qué no me disparas a mí?”, momento en el cual, Antonio Caba se volvió y disparó a la cara de Vicente, que cayó muerto al instante.

Eran los años de plomo en Euskadi. Rentería era un campo de batalla entre ETA y las fuerzas policiales, y el asesino, que llevaba cuatro días incorporado a su nuevo destino, “llegó con ganas de matar a un vasco”, según recuerda Mikel Martin, del Movimiento de Liberación Gay (EHGAM), en una entrevista con Berria.

Sin embargo, Vicente Vadillo no era vasco, sino valenciano, nacido en Torrent, donde fue enterrado su cadáver días después.

Aquel trágico suceso dio un inopinado impulso al movimiento de los derechos de los homosexuales en el País Vasco, hasta entonces en la clandestinidad y la marginalidad. No era para menos, según la insidiosa ley vigente en aquel entonces, y que no fue derogada hasta 1988, un homosexual podía ser condenado a 5 años de cárcel por el mero hecho de serlo.

La muerte de Francis supuso el nacimiento de las primeras manifestaciones a cara descubierta del colectivo de gais y lesbianas de Guipúzcoa. Al día siguiente del asesinato, se organiza una manifestación de protesta que llega hasta el cuartel de la Policía Nacional en Rentería. La protesta es disuelta a pelotazos y porrazos, pero se ha perdido el miedo. El día 12 de junio se organiza una gran manifestación en San Sebastián, la primera que visibiliza al colectivo de gais y lesbianas agrupado en torno a EHGAM en Guipúzcoa y consolida la presencia de EHGAM en el País Vasco. “Parece una mentira, pero nos dio un gran impulso”, recuerda Mikel Martín en la citada entrevista.

Antonio Caba (llamado ahora “Antonio Cobo”, según este recorte de El País) fue juzgado en 1983 por la Audiencia Provincial de San Sebastián. El fiscl pidió seis años de prisión para el acusado por “imprudencia temeraria”, mientras la defensa pedía la pena de seis meses por el mismo delito, imprudencia temeraria. El asesino fue sentenciado a nueve meses, pero nunca entró en prisión. “Fue horrible, no pudimos apelar”, recuerda Martin.


NOTA DE IGLU: Es posible que el cambio de Caba por Cobo no se deba más que al proceso de digitalización de El País; habría que consultar la edición publicada en su día en papel. Erratas de este tipo son habituales en la transcripción digital de la prensa antigua.

viernes, 10 de mayo de 2019

#hemeroteca #mujeres #politica | Discípulas de Thatcher

Imagen: El País / Margaret Thatcher
Discípulas de Thatcher.
¿Hasta qué punto algunas de las políticas españolas imitan a la Dama de Hierro? De poco servirá un Congreso paritario si está lleno de herederas de esta forma de hacer política.
M. Ángeles Cabré | El País, 2019-05-10
https://elpais.com/elpais/2019/05/08/mujeres/1557340774_060144.html

Si nuestro país no se ha escorado hacia la derecha en las últimas elecciones como algunos predecían, es, en parte, gracias a la democratización del feminismo, es decir, al ensanchamiento de su base en todo el espectro político. Las mujeres no votan a quienes las insultan, o al menos no mayoritariamente, y por eso seguramente la menor parte de los votantes de Vox son mujeres. Además, a pesar de lo mucho que alarmaba la foto de los candidatos a la presidencia del gobierno, el anuncio del primer Congreso de los Diputados paritario es una conquista digna de ser celebrada: ¡Ya tocaba!

Las recientes movilizaciones de las mujeres en España, con dos esplendorosos 8 de marzo, han movilizado también su voto. Donald Trump provocó las Women’s March en Estados Unidos y el paso de un aluvión de activistas a la política, mientras en España una suma de factores ha despertado el interés de la sociedad por la ‘res publica’ y ha hecho que la participación haya sido esta vez de más del 75%, frente a los casi 10 puntos menos de los anteriores comicios. Entre esos factores es evidente que se cuenta el desprecio por los derechos conquistados por las mujeres que algunos partidos ejercen. “Ni un paso atrás”, se gritó el Día de la Mujer. Y así ha sido.

Pero más parlamentarias no es sinónimo de más política “en femenino” y, ahora que se cumple el 40 aniversario de la llegada al poder de Margaret Thatcher —exponente máximo del ejercicio masculino de la política bajo la apariencia de una mujer—, no está de más analizar en qué medida pervive su legado. ¿Hasta qué punto algunas de nuestras políticas la imitan? De poco servirá ese congreso paritario si está lleno de herederas suyas.

La Dama de Hierro se convirtió en 1979 en la Primera Ministra de Reino Unido, siendo la primera fémina en tomar las riendas de un estado en Europa. Desde el número 10 de Downing Street, jamás le tembló el pulso a la hora de tomar decisiones. Sus únicos modelos habían sido masculinos y, en demasiadas ocasiones, ejemplos de crueles gobernantes e implacables estadistas. En ellos se espejeó y de ellos fue digna epígona. ¿Ese modelo perdura o está ya finiquitado?

La conservadora y autoritaria Thatcher permaneció en el cargo hasta 1990. Nos preguntamos qué fue lo que sus electores y sus electoras valoraron de ella. Las privatizaciones salvajes, el combate a los sindicatos y la supresión de derechos laborales no parecerían en principio buenas escaleras para llegar al triunfo y, sin embargo, fue reelegida. La situación geopolítica era en aquellos años muy distinta a la de hoy. El mundo sufría los coletazos de la Guerra Fría y el capitalismo salvaje afianzaba posiciones. No había espacio para perfiles bajos ni gestos conciliadores. Y Thatcher cumplió con su papel de ferviente partidaria del neoliberalismo que en fechas recientes nos estalló entre las manos como una granada. ¿Ese modelo feroz es ahora válido?

La campaña electoral que aún estamos viviendo —centrada ahora en la lucha por los municipios, las autonomías y el Parlamento Europeo—, nos ha dado ejemplos de ‘thatcherismo’ que han provocado reacciones beligerantes, sobre todo entre las integrantes de su propio sexo. Tanto Rocío Monasterio en la capital como Cayetana Álvarez de Toledo en Barcelona, presidenta de Vox en la Comunidad de Madrid y cabeza de lista del PP por la Ciudad Condal, han demostrado saber poco de discursos dialogantes. Permanentemente airadas, lanzándose a la mínima a la yugular de los y las contrincantes, han hecho del actual panorama político, polarizado y crispado, un lugar mucho menos habitable.

A su lado Inés Arrimadas o la misma Isabel Díaz Ayuso, las representantes de Ciudadanos y del PP, ambas poco dadas al arte del masajismo lingüístico, son meras aprendices. Monasterio y Álvarez de Toledo son de clase alta, hieráticas y altivas. Nacidas ambas en 1974, han demostrado una especial beligerancia hacia el feminismo organizado y no quieren ni oír hablar del MeToo, que les parece un ejercicio de victimismo. También cuestionan la Ley de la violencia de género y la huelga feminista del 8 de marzo les parece un disparate.

De su boca hemos oído cosas como que el feminismo infantiliza a las mujeres y las convierte en seres sin criterio, cosa que se traduce en tomar a millones de mujeres por idiotas. ¿De verdad somos susceptibles de sumisión las feministas que celebramos el 8 de marzo? ¿A quién se supone que obedecemos? ¿Al espíritu de Simone de Beauvoir, a Judith Butler, a Oprah Winfrey? Para empezar existen múltiples feminismos, con diferencias sustanciales en sus idearios, lo que ya de por sí dificulta el borreguismo. ¿O más bien será que tanta librepensadora suelta y cabreada no conviene a algunos partidos, basados en la perpetuación del patriarcado?

Cuando quedan pocos días para celebrar las elecciones municipales, basta con retrotraernos a las de 2015 para advertir que quienes votaron a Manuela Carmena y a Ada Colau no sólo se inclinaron por programas políticos de izquierdas, sino que también valoraron justamente lo contrario de lo que propugnan Monasterio y Álvarez de Toledo. Carmena y Ada Colau prometían una feminización de la política —tanto en las formas como en el fondo— y lo han hecho desde las premisas del feminismo y sin ocultar su adscripción al movimiento.

Las elecciones del 2015 fueron un punto de inflexión en la historia del país. No sólo feminizaron el gobierno de nuestras dos principales ciudades, sino que supusieron un golpe a la política patriarcal, a su tono autoritario y a sus maneras corrosivas. Se diría que ahora la irrupción de Vox y la peligrosa deriva del PP hacia postulados afines a la ultraderecha, han recuperado la obsoleta figura de la Señorita Rottenmeier. Se entiende que hayan querido disfrazar sus ideas de empoderamiento femenino, que es lo que movió en su día a Ciudadanos a escoger a Inés Arrimadas como cabeza de lista en Cataluña —un partido hasta entonces profusamente masculino—, pero diría que es una pésima estrategia para captar votos femeninos.

En plena cuarta ola del feminismo, no parece una táctica brillante ejercer el antifeminismo tan descaradamente desde las tribunas públicas. ¿Quién quiere señoritas Rottenmeier pudiendo tener a políticas conciliadoras, dialogantes y empáticas? Adoptar las maneras autoritarias que se han adscrito históricamente al género masculino, ahora que este se está reinventando y feminizando, es involución y contrasentido.

miércoles, 30 de enero de 2019

#hemeroteca #mujeres #historia | Carmen Conde: cuando en la RAE no había baño de señoras

Imagen: El País / Carmen Conde (c)
Carmen Conde: cuando en la RAE no había baño de señoras.
Se cumplen 40 años del ingreso de la primera autora en la historia de la Real Academia.
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2019-01-30
https://elpais.com/cultura/2019/01/29/actualidad/1548761467_838141.html

“¡Qué horror! Pues tendrán que hacer uno”, exclamó Carmen Conde Abellán a El País cuando la periodista Rosa María Pereda le dijo que no había baño de señoras en la Real Academia Española (RAE). Tampoco ambas sabían muy bien en qué consistía la etiqueta exigida en el ingreso de los hombres –frac, para leer el discurso-, en el caso de las mujeres. “Tendré que consultar con los modistas”, dijo la escritora.

Pero lo cierto es que si bien aquellas minucias de forma bien las podían arreglar en un santiamén una cuadrilla de albañiles y algunos diseñadores con gusto, no había comparación con la hazaña que conseguía ella al ser la primera mujer que entraba en la institución que entonces presidía su valedor, Dámaso Alonso: “Los tiempos han cambiado y la misma Academia se ha dado cuenta. Ya no estamos en los días en que doña Concepción Arenal decía que la mujer sólo podía ser estanquera, reina o puta. Ahora también podemos ser académicas, gracias a Dios”.

La de Carmen Conde (Cartagena, 1907-Madrid, 1996) fue una batalla vencida con galones aquel 28 de enero de 1979, hace 40 años. Previamente se habían producido muchas bajas en el asalto. Demasiadas... Las primeras que aun hoy sonrojan son las de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Emilia Pardo Bazán, esta última cayó en tres ocasiones: 1889, 1892 y 1912. Pero la que más cerca anda en la memoria previa al ingreso de Conde, es la de la lexicógrafa María Moliner. Corrían los principios de los años setenta y la creadora del diccionario de referencia con su nombre, consciente del valor de las palabras y las expresiones, al enterarse de las intrigas que se iban moviendo en su contra tuvo a bien saltarle a los conspiradores: “Iros a tomar por el culo”. Como uno de los que más se oponían era Camilo José Cela, seguro que lo entendió a la primera.

Atrás habían quedado también las candidaturas fallidas de, entre otras, Blanca de los Ríos, Concha Espina o Rosa Chacel y Carmen Guirado, que se enfrentaron en votación a la propia Conde y no volvieron a contar con más oportunidades de postularse. Una vez dentro, Carmen Conde dejó bien claras sus intenciones y marcó un debate que continúa hoy en primera línea: “No pienso ir a la primera reunión con ese volumen del diccionario, especialmente machista. Pero todo se andará. El machismo evidente en la lengua castellana es triste consecuencia de la historia que arrastramos las mujeres españolas”.

El feminismo fue algo que definio la biografía de Carmen Conde hasta su muerte en 1996. Un rasgo que exacerbaba por otra parte a quien llegó a ser su marido: el poeta Antonio Oliver Belmás. Ambos eran de Cartagena y se conocieron en 1927, cuando la generación de sus coetáneos bullía entre la tradición y la vanguardia, buscando sentido a la nueva poesía española del siglo XX. A ella quedó adscrita Conde, que trabó amistad con muchos de ellos y contrato de alquiler con Vicente Aleixandre, su casero en la calle Velintonia. Aunque su maestro reconocido, como de tantos otros, fue Juan Ramón Jiménez.

Pero en sus lazos generacionales, Conde alternaba y estableció complicidades con las mujeres de rompe y rasga que marcaron tendencia de modernidad antes de la guerra. Íntimas amigas suyas fueron la argentina Berta Singerman, Concha Méndez, Maruja Mallo –“que no me sepa yo que te vas con ella”, le escribía su novio en pleno ataque de celos mediante carta-, Ernestina de Champourcin o también Gabriela Mistral y Norah Borges.

Frecuentó el siempre excitante círculo cercano a la Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Estudiantes, junto a quienes también Conde y Oliver se embarcaron en las misiones pedagógicas. Una actitud que define su carácter y sus múltiples vocaciones, porque aparte de poeta, ensayista, novelista y autora de literatura infantil, Carmen Conde se sentía profundamente maestra. “Es algo que me parece digno de destacar en su biografía”, asegura Carme Riera, perteneciente a la RAE. “No era una poeta ensimismada, sino comprometida con la realidad y muy activa”.

Lo que siente Riera es que su obra haya quedado un tanto olvidada tras el dato que todos recuerdan de su trayectoria. Ser la primera mujer que entró en la Academia eclipsa casi todo lo demás. Pero nunca es tarde para recuperar su legado poético y narrativo con cerca de cien títulos. Una obra que incidió en la opresión sufrida por las mujeres y que ella contribuyó a resquebrajar después de haber denunciado su estado en poemas como ‘Dominio’: “¡Oh, mi alma suave y sometida, / dulce fiera encerrándose en mi cuerpo! / Rayos, gritos, helor, y hasta personas / acuciándola a salir. Y ella, oscura”.

11 mujeres entre 483 miembros
Cuando Carmen Conde entró por primera vez a la Real Academia Española acompañada de Gonzalo Torrente Ballester y Manuel Terán para leer su discurso de ingreso empezaba un aun deficiente camino de mujeres en la institución. La escritora sustituía en el sillón K a Miguel Mihura y en su primera intervención titulada ‘Poesía ante el tiempo y la inmortalidad’, dijo: “Vuestra noble decisión pone fin a una tan injusta como vetusta discriminación literaria”.

La habían apoyado para su candidatura Antonio Buero Vallejo, Guillermo Díaz-Plaja y el jurista Alfonso García Valdecasas, pero contaba además con el empuje claro de Dámaso Alonso, entonces director. Un aval que fue efectivo a la hora de vencer en la votación a otras dos mujeres: la escritora Rosa Chacel y la médica Carmen Guirado. Tras Conde, tan solo 10 académicas más han seguido su camino. Muy pocas y apenas una gota de agua en la historia de la RAE. Desde que fue fundada en 1713, sus sillones han estado ocupados por 483 miembros, de los que apenas una decena han sido mujeres.

Después de Conde en el año 1979, Elena Quiroga, en 1984 y Ana María Matute, en 1998 entraron tras ella en el siglo XX. La media aumentó recién entrado el XXI con la historiadora Carmen Iglesias, la científica Margarita Salas y la escritora Soledad Puértolas, pero se ha acelerado un poco más en la última década, con la incorporación de la filóloga Inés Fernández-Ordóñez –la más joven del pleno- la escritora Carme Riera, la catedrática de literatura Aurora Egido, actual secretaria, la poeta Clara Janés y la lexicógrafa Paz Battaner.

domingo, 20 de enero de 2019

#hemeroteca #musica #culturagay | El día en que el hombre blanco hetero montó una orgía de odio

Imagen: El País / Steve Dahl (c)
El día en que el hombre blanco hetero montó una orgía de odio.
Hace 40 años un locutor de 24 años congregó a 50.000 personas en un estadio de béisbol de Chicago. ¿El objetivo? Quemar vinilos de 'música disco'. ¿Lo que ocurrió? Algo que nos puede recordar a lo que vivimos hoy.
Iñigo López Palacios | Icon, El País, 2019-01-20
https://elpais.com/elpais/2018/10/31/icon/1540993693_556708.html

Allí estaba todo. Blancos contra negros, heterosexuales contra homosexuales, rockeros contra fans de la ‘música disco’, conservadores contra progresistas. Una especie de aquelarre de odio. Ocurrió hace 40 años, pero hoy algunos fantasmas de aquello han vuelto a aparecer.

El de 1979 fue el último verano de la ‘música disco’. Su final fue inesperado y repentino. Se achaca a algo que se llamó Disco Demolition Night. Pero para entenderlo hay que hacer un poco de historia.

La ‘música disco’, un estilo nacido a mediados de los setenta como una reivindicación de la libertad, se había convertido en moda a partir del estreno de 'Fiebre del sábado noche' en 1977, y finalmente en apisonadora todopoderosa. “El ‘disco’ en los setenta se rebela contra el rock de los sesenta. Es la antítesis del aspecto ‘normal’, los sentimientos reales, la seriedad, las canciones confesionales, la sinceridad, las pretenciosidad y el dolor de la anterior generación. El ‘disco’ es artificial y exagerado. Adora la fantasía, la moda, la frivolidad y la diversión. La década de los sesenta fue despiadada y romántica; el ‘disco’ es elegante y artificial, valora la forma más que el fondo, la acción más que el pensamiento. Los años sesenta fueron un viaje mental (marihuana, ácido). El ‘disco’ es un viaje físico (quaaludes, cocaína). En un ‘trip’ de los sesenta veías a Dios en un grano de arena; en un viaje ‘disco’ ves a Jackie Onassis en Studio 54”, escribía el periodista Andrew Kopnick en ‘The Village Voice’ en 1978.

Entre diciembre de 1978, cuando 'Le freak', de Chic, llegó a lo más alto de las listas de sencillos desbancando un dueto de Barbra Streisand y Neil Diamond, hasta la última semana de agosto de 1979, todos los número uno estadounidenses salvo uno fueron canciones ‘disco’. Y en aquel momento un número uno significaba cientos de miles de ejemplares despachados. Todo el mundo hacía ‘disco’: los Rolling Stones lanzaban ‘Miss you’ y Rod Stewart 'Do you think I´m sexy?' Había álbumes de música clásica en versión disco y hasta los teleñecos lanzaron dos álbumes ‘disco’. En EE. UU. se habían abierto 20.000 discotecas que necesitaban novedades continuas. “Inflar a artistas faltos de talento con una dosis de cháchara se convirtió en norma de la industria discográfica durante el ‘boom disco’”, escribe Peter Shapiro en el fundamental ‘La historia secreta del disco’, editado en español por Caja Negra.

El éxito comercial, sostiene Shapiro, había significado el fin de la relevancia artística, pero sobre todo social, de un movimiento que había dado voz a colectivos marginales. La música ‘disco’ había nacido como la forma de expresión de gais, latinos, negros, mujeres... Había unido a las ‘trans’ que habían salido a la luz tras los disturbios de Stonewall de 1969, con los militantes de la Costa Oeste. A las ‘drags’ con las feministas. Era un negocio que movía miles de millones de dólares, pero también era el triunfo de los despreciados por la mayoría blanca.

Ese dominio fue extremadamente mal asumido por aquellos a los que desbancó. Y así surgió la ‘discofobia’. Un fenómeno que unía a los fans de Judas Priest y AC/DC con los punks y los fanáticos del country. “’Discofobia’ es la revuelta de los chicos blancos que opinan que la música ‘disco’ apesta”, resumía ‘The Village Voice’ en otro artículo de 1979.

Así estaban las cosas cuando un día, Michael Veeck, jefe de marketing de uno de los grandes equipos de la liga estadounidense de béisbol, los Chicago White Sox, escuchó en la radio de su coche a un locutor de 24 años, Steve Dahl (California, 1954), jurando odio eterno a la ‘música disco’. Meses antes, Dahl había dimitido de otra emisora el mismo día en que el director le informó de que solo se programaría ‘música disco’. Utilizó su nuevo programa en otra estación para vengarse de su antiguo jefe, y lo que es más importante, del sonido ‘disco’. Para Dahl la ‘música disco’ transformaba a las masas en muertos cerebrales que bailaban.

Aquel chaval aprovechó la ira latente. Y la ‘discofobia’ pronto se difundió por todo el país.

A Veeck, que amaba el espectáculo tanto como odiaba el ‘disco’, se le ocurrió contar con Dahl para montar lo que llamaron Disco Demolition Night (La noche de la demolición de la ‘música disco’). La idea era sencilla: el 12 de julio de 1979 todo el que trajera un vinilo de ‘música disco’ para ser destruido entraría en Comiskey Park el estadio de los White Sox, por menos de un dólar para ver el partido del equipo de Chicago contra los Detroit Tigers.

Hasta el anuncio del evento la venta no había ido especialmente bien. Pero, gracias al apoyo de Dahl en la radio, las 50.000 entradas se agotaron. El día del partido fuera del estadio había unas 15.000 personas sin entrada, pero con vinilos de Donna Summer, Chic o Village People dispuestos para lanzarlos a la hoguera.

Cuando llegó el descanso y Steve Dahl salió al campo vestido con ropa militar y un micrófono, las gradas estaban llenas de borrachos. “Pedían sangre a gritos como romanos en el Coliseo", escribe Shapiro. Y fue un circo romano. A la vista de la turba había un contenedor lleno de discos, unos 10.000, aseguran. Dahl contó hasta tres y, entonces, explotó. Trozos de vinilo volaron por los aires, cubriendo todo el campo. Aquello desató la histeria colectiva. El público invadió el campo eufórico, incontrolable. Gritaban, se abrazaban como si efectivamente hubieran ganado una guerra. Incluso encendían sus propias hogueras para quemar más vinilos. Solo la aparición de la policía a caballo consiguió despejar el campo.

Solo hay que ver las imágenes para darse cuenta del tipo de persona que participó en aquel disturbio. Abrumadoramente hombres blancos jóvenes, muchos de ellos con camisetas donde se lee: "Disco sucks" (La música disco apesta). Desde ese momento, la interpretación de aquel fenómeno se ha dividido en dos grupos. Muchos lo ven como una fiesta homófoba y racista. Según esa visión, al quemar los discos ardían metafóricamente sus fans. Entre los que lo niegan está su mismo organizador. “Estoy cansado de defenderme de las acusaciones de ser un homófobo y racista por estar al frente de Disco Demolition. Fue solo una acción concreta. Ni racista, ni antigay. Solo niños meándose en un género musical. Eligieron permanecer fieles a las bandas que proporcionaron el telón de fondo a sus vidas”, escribió Dahl.

Quizás resulte familiar el argumento. Volver al momento en que eran grandes. El hombre blanco hetero se había sentido de repente marginado. “Para los homosexuales, el ‘disco’ pudo ser parte de una agenda de inclusión. Nuestro rechazo fue solo una acción impulsiva. Queríamos declarar que nuestra música nos importaba, que no íbamos a ir a ningún club que no respetara nuestras raíces. Es el derecho de cada generación a declarar: 'Así soy yo'. Reclamamos el derecho de bailar a nuestro ritmo, incluso si es solo sacudiendo la cabeza. No se planeó hacer daño a nadie, nadie fue herido”, añadió Dahl.

En resumen: el macho alfa se siente amenazado porque cree que se está arrinconando su cultura. Se siente víctima de una ‘invasión’. Pero, aseguran, no tienen nada contra los colectivos que están detrás de lo nuevo, en este caso, la ‘discofobia’, los negros y los homosexuales. Ese es un dato irrelevante, afirman. El problema no es quién sino qué. Lo que hacían (los falsetes, los zapatos de plataforma, las boas de plumas) simbolizaba para ellos que EE. UU. se había vuelto un país débil y blando. Y no iban a dejarlo pasar así como así.

El Disco Demolition Night ocupó las noticias durante días. Pronto surgieron imitadores por todo el país que exhibían con orgullo su odio a la ‘música disco’. Y aquello significó un cambio en los gustos del público. En agosto de 1979, un mes después del Disco Demolition Night, la canción de pop enérgico 'My sharonna, de The Knack', conseguía el puesto número uno en las listas de sencillos. La ‘música disco’ volvió a las catacumbas de las que saldría años después convertido en ‘house’. Pero esa ya es otra historia. La sociedad también estaba cambiando. En 1980, el demócrata Jimmy Carter perdía la presidencia frente al republicano Ronald Reagan y empezó la revolución conservadora.

Steve Dahl, el locutor de radio que provocó aquel aquelarre, tiene hoy 64 años, tres hijos y nueve nietos, y vive a las afueras de Chicago. Lleva casado desde 1978 (¡un año antes de su día de gloria!) con Janet, una abogada ya jubilada. También ha librado una dura batalla contra su alcoholismo. En 1995 dejó de beber definitivamente. Dahl ha seguido ligado a la radio durante 40 años. Ha tenido una carrera discreta con algún pico, como el programa ‘Steve and Garry Show’, con el cual consiguió entrar en el National Radio Hall of Fame. Actualmente dirige The Steve Dahl Show, un programa de rock, deportes y entretenimiento.

A día de hoy, no se ha arrepentido de aquel Disco Demolition Night. 

Y TAMBIÉN…
Cómo una noche de lluvia, rechazo y cocaína creó la canción disco más exitosa de la historia.
El grupo Chic utilizó, hace 40 años, la rabia que tenía por no poder entrar en Studio 54 para componer en media hora una pieza seminal del pop, 'Le Freak'. La banda acaba de publicar nuevo álbum.
Guillermo Alonso | ICON, El País, 2018-10-23
https://elpais.com/elpais/2018/10/02/icon/1538488551_875345.html