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viernes, 11 de agosto de 2023

#hemeroteca #homofobia | Irak prohibe el uso de la palabra homosexual

Amnistía Internacional denuncia la homofobia en Irak //

Irak prohibe el uso de la palabra homosexual

Irak implementa una prohibición que prohíbe el uso de la palabra 'homosexual' y 'género' en los medios de comunicación
Radiónica, 2023-08-11
https://www.radionica.rocks/noticias/irak-prohibe-el-uso-de-la-palabra-homosexual

El 8 de agosto el regulador oficial de los medios de comunicación de Irak ordenó a la prensa dejar la palabra homosexual y reemplazarla por “desviación sexual”. Además cualquier medio que no cumpla, será castigado, todavía no es claro cómo, pero se asume que será una multa.

Esta medida incluye en su prohibición la palabra género y también aplica para la compañías de telefonía celular e Internet.

Si bien Irak no castiga en su código penal la homosexualidad, como sí lo hacen otros países, hay varias clausulas morales que perjudican a la comunidad LGBTIQ del país. Además los partidos políticos se han unido para satanizar y atacar cualquier expresión de esta comunidad.

Por ejemplo se han organizado manifestaciones en las que decenas de personas pisan y queman banderas LGBTIQ.

Respecto a esta medida, Aya Majzoub, directora adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, declaró:

“La instrucción del regulador oficial de medios de comunicación iraquí es la más reciente de una serie de ataques contra la libertad de expresión disfrazados de respeto a la ‘moral pública’. La prohibición de la Comisión de utilizar la palabra ‘homosexualidad’ y la insistencia en que los medios de comunicación utilicen en su lugar ‘desviación sexual’ es una peligrosa medida que puede avivar la discriminación y los ataques violentos contra miembros de la comunidad LGBTI”.

“Además, esta prohibición y la demonización de la palabra ‘género’ demuestran un cruel desprecio hacia la lucha contra la violencia de género en un momento en que la sociedad civil ha venido denunciando un aumento de los delitos contra mujeres y niñas, en medio de una impunidad generalizada.”

“Las autoridades iraquíes deben anular de inmediato esta decisión y garantizar que respetan el derecho a la libertad de expresión y a la no discriminación para todas las personas del país, independientemente de su género o su orientación sexual.”

Actualmente existen 60 países que todavía penalizan la homosexualidad.


Y TAMBIÉN…
Irak: Las autoridades deben anular la prohibición de que los medios utilicen los términos “homosexualidad” y “género”
Amnistía Internacional, 2023-08-09

https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/irak-las-autoridades-deben-anular-la-prohibicion-de-que-los-medios-utilicen-los-terminos-homosexualidad-y-genero/

domingo, 21 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #poblacionrefugiada | La doble discriminación de las personas refugiadas LGBTI

Imagen: Público / Hassan y Atheer
La doble discriminación de las personas refugiadas LGBTI.
Con las fronteras griegas cerradas, la población solicitante de asilo y refugiada se concentra en el país heleno. El colectivo LGBTI, además de sufrir las consecuencias de huir de su país, se enfrenta a una doble discriminación por su condición sexual y/o de género.
Marta Saiz | Público, 2019-07-21
https://www.publico.es/internacional/refugiadas-lgbti-doble-discriminacion-personas-refugiadas-lgbti.html

Hassan pasea junto a sus mascotas Lulu y Rudi por las transitadas calles de Atenas, las mismas que el pasado 7 de julio vivieron la victoria del líder conservador, Kyriakos Mitsotakis, del partido Nueva Democracia. El joven no pasa desapercibido, pues su forma de vestir, hablar y actuar, parecen no ser del agrado del resto de viandantes. "¿Me están mirando a mí porque soy gay o porque soy refugiado?", se pregunta Hassan, aunque hace ya un tiempo que intenta no pensar en ello.

Hace cinco años Hassan escapó de Siria en busca de su libertad, para definirse y encontrar sus derechos. "Mi familia pensó que huía por la guerra. En parte, era cierto, pero no fue la razón principal". Según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA), federación mundial que lucha por la igualdad de los derechos humanos para las personas LGBTI desde 1978, en el año 2019, todavía existen 70 países que criminalizan o penalizan a las personas por su orientación sexual o de género. De hecho, los "castigos" van desde un año de prisión, hasta 10 años, cadena perpetua y la pena de muerte efectiva en, al menos, seis países.

El sirio se fue a Turquía con la esperanza de poder trabajar allí, pero encontró que, a pesar de que la ley no sancione el hecho de ser homosexual, sí que observó cómo las personas homosexuales turcas eran perseguidas por el Gobierno. "¡Imagínate si además eres refugiado!" Así que emprendió su viaje en un bote hacia la isla griega de Geos. "Puse todas mis energías en que iba a llegar. Quería vivir una vida fuera de la violencia, del maltrato y de todo lo peligroso".

Y llegó. Pero una vez en el campo de Geos no se sintió seguro: "miradas extrañas, agresiones verbales y amenazas", afirma Hassan que al contar su caso, fue trasladado a un hotel a las afueras, donde se alojaban más personas refugiadas del colectivo LGBTI. Allí estuvo cinco meses, hasta que fue transferido a Atenas, a uno de los apartamentos que la organización griega Solidarity Now pone a disposición de las personas de la comunidad LGBTI, a través del Proyecto Safe Refugee que en sus dos años y medio de duración ya tiene 16 pisos repartidos entre Antenas y Salónica, la segunda ciudad más grande del país. "Son personas que viven diariamente discriminación, amenazas y violencia física y verbal; por ello, necesitan poder expresarse libremente junto a personas que viven esta misma doble discriminación", destaca Margarita Kontomichali, coordinadora del proyecto.

Pero no solo el tema de la vivienda es imprescindible, sino también el apoyo psicosocial, sanitario, formativo y de entendimiento de su situación legal. "Vimos que había una brecha muy importante en el sistema y que faltaba una conexión entre los trabajadores humanitarios y la comunidad LGBTI", matiza Kontomichali. Y así es como nació el proyecto Bridging Rainbow, de la mano de la organización española Fundació Acsar, de manera que el colectivo LGBTI, no solo tenga los conocimientos necesarios para entender su situación como solicitantes de asilo, sino fortalecer la colaboración entre todas las partes interesadas que apoyan a la comunidad y así "actuar como aceleradores del cambio social".

La vida en Europa
Pero los problemas de Hassan no acabaron al poner un pie en Europa. Fue atacado en dos ocasiones, una de ellas acabó en el hospital. Y estas agresiones vienen por parte de personas de todas las nacionalidades, las europeas no están exentas. "A veces me encerraba en la habitación durante tres días, no quería salir, pero luego pensaba: ¿qué esperanza tengo en estas cuatro paredes?"

El joven comparte habitación con su pareja, el iraquí Atheer, quien también tuvo que abandonar su país debido a la persecución que sufría por ser homosexual. En los apenas 20 metros cuadrados, donde también corretean Lulu y Rudi, habla sobre la desesperanza que siente al mirar por el balcón, rodeado de edificios viejos y casi derruidos, a la espera de sus papeles. Los recortes de pósteres y fotografías hacen más acogedor el cuarto, cuyo sofá hace las veces de cama. En Siria, vivía en Latakia, una ciudad costera frente a Chipre. "Añoro ver el mar todos los días, pero quiero quedarme en Atenas, en esta ciudad encuentro cercanía a mi país, culturalmente es una mezcla entre Oriente y Occidente. Además, aquí he formado mi pequeña familia, con Lulu y Rudi, quienes han traído la alegría y el amor de nuevo a mi vida".

Hassan no puede volver a casa, huyó por la guerra y porque su familia no entendía su condición sexual. Suspendió los exámenes de acceso a la facultad por la presión familiar cuando descubrieron que era gay, pero consiguió entrar a la universidad y estudiar dos años de administración y dirección de empresas, aunque de nuevo la presión, esta vez por la guerra y lo que representaba el Estado Islámico para el colectivo LGBTI, lo obligó a abandonar su país. Ahora, a sus 24 años, lo que realmente quiere hacer en la vida es bailar y participar en espectáculos de entretenimiento. "Me encanta actuar vestido de mujer, me siento libre y completamente feliz por poder expresar quien soy, le guste a quien le guste".

Imagen: Público / Elliot
"No somos números, tenemos historias y hemos pasado por muchas cosas"
Elliot tienen 33 años. Está sentado en la Plaza Victoria de Atenas, un lugar muy concurrido por la población refugiada y solicitante de asilo, pero también por los pocos turistas que salen del centro histórico para alojarse en los alrededores del barrio de Omonia, que ofrece una postal lejos de la magnitud de la gran Acrópolis: hombres y mujeres pinchándose heroína, prostitución y decenas de personas viviendo en la calle, todo a plena luz del día, sin escondites. En una ciudad que sobrepasa su población a su capacidad de alojamiento. En un país con las fronteras cerradas y que también vive su propia crisis económica.

El sirio, cuyo nombre ficticio lo adoptó de un voluntario español, emprendió su recorrido hace tres años, cuando decidió que había tres razones por las que debía huir: la familia, la guerra y la comunidad. "Mi familia es muy religiosa y no aceptaba que fuera homosexual". Cuando comenzó la guerra, Elliot cuenta que las autoridades interceptaron los teléfonos de la población y que contactaron con él porque vieron fotos en las que se veía claramente su condición sexual. "Me amenazaron con que si no me divertía sexualmente con ellos, perseguirían a mi familia. A la segunda vez, decidí que era la definitiva". Además, una bomba derribó la empresa para la que trabajaba como ingeniero electrónico, así que las opciones para quedarse en Damasco se redujeron cada vez más.

Elliot comenzó su viaje en Líbano, donde trabajó durante unos meses, hasta que su familia lo encontró y entonces tuvo que huir hacia Turquía. Una vez allí, llegó a Esmirna (İzmir) y se embarcó con 14 adultos y 20 niños, en un bote cuyo precio ondeó los 600 dólares. Llegó a las islas griegas e intentó cruzar hacia Macedonia –ahora, Macedonia del Norte-, pero las fronteras estaban cerradas. Tras cinco días en un campo donde "había miles de personas", comenzó su proceso para ser reubicado en un país europeo. Tres meses después, en Salónica, le dijeron que su solicitud había sido aceptada en Rumanía, pero él la rechazó, puesto que suponía ir a un país donde no se respeta plenamente al colectivo LGBTI, además de ser uno de los pocos países de la Unión Europea que todavía no reconoce los enlaces civiles entre personas del mismo sexo.

Finalmente, Elliot tuvo que pedir la residencia en Grecia, ya que al rechazar la solicitud a Rumanía, no le quedaba otra opción. "Yo solo quiero sentirme libre, vivir de manera sencilla, nada más". Tras un año de espera, consiguió los papeles como residente, aunque todavía le falta uno sobre su estado de salud para poder entrar al mundo laboral. "Sobrevivo con 150 euros que me dan al mes. Necesito un trabajo, pero no puedo optar todavía a ello, así que comparto gastos con mi pareja. Pero no quiero vivir de él. Ni quiero acabar trabajando en el mercado negro". El joven dice que ante la situación de precariedad que viven las personas refugiadas, muchas de ellas, especialmente del colectivo LGBTI acaban trabajando en la prostitución. "No quiero abrir esa puerta, aunque es verdad que no soy lo suficientemente sexy como para atraer a muchos clientes", ríe irónicamente "¡Qué le vamos a hacer!"

Al igual que Hassan, Elliot también ha vivido situaciones de discriminación y agresiones en la calle. "A veces siento que me vuelvo a enfrentar a lo mismo de lo que hui". Pero sabe que no puede volver, ya no solo por la estigmatización y la persecución que sufriría por su condición sexual, sino porque la guerra todavía no ha terminado. "Los medios hablan de que Damasco es una ciudad segura, pero no es así. Alrededor de la ciudad siguen enfrentándose las facciones, pero quienes sufren las consecuencias es la población que vive en el centro, donde llegan las bombas perdidas. A mi madre se le incrustó una pequeña pieza de una bomba en su cuerpo, al estar envenenada, murió en unas horas. Y a mi hermana pequeña le ocurrió algo parecido, le rozó un fragmento de una bomba, se le hinchó el brazo y falleció a los pocos días".

Cuando preguntan a Elliot porque decidió venir a Europa, su respuesta es muy clara: "Solo quiero tener una vida básica, muy simple, no quiero ser rico. Puedo comer patatas y pan. Puedo vivir bajo un árbol, no tengo problema. Pero me quiero sentir seguro haga lo que haga, que nadie me cuestione ni me agreda por quien soy".

Y estos testimonios son solo una pequeña parte de la compleja problemática que viven las personas refugiadas LGBTI, porque no solo proceden de Siria, sino de otros países como Camerún, Afganistán, Pakistán, Ghana, Túnez o Irak. Ni solo son hombres homosexuales, aunque Kontomichali afirma que de la cifra registrada un 95% sí lo son y que las mujeres, ya sea por miedo o por mayor invisibilización, no expresan su condición. Además, dentro del colectivo, quienes más sufren las consecuencias de esta doble discriminación son las transexuales. Por lo tanto, además de tener que huir de países en guerra o donde son perseguidas por su condición sexual y de género, se enfrentan a esa doble criminalización, a esa doble situación en la que como dice Hassan: "es completamente normal levantarse un día y no sonreír".

jueves, 23 de agosto de 2018

#hemeroteca #homofobia | Austria niega el asilo político a un iraquí de 27 años porque sus maneras son “demasiado de chica”

Imagen: El País / Población migrante en Viena, ajena a la noticia
Austria niega el asilo político a un iraquí de 27 años porque sus maneras son “demasiado de chica”.
El caso se da después del rechazo de otra petición de asilo de un joven afgano porque no parecía "suficientemente gay".
EFE | El País, 2018-08-23
https://elpais.com/internacional/2018/08/23/actualidad/1535046845_322889.html

Las autoridades austriacas han rechazado la solicitud de asilo de un joven iraquí de 27 años por considerar que sus maneras son "demasiado de chica" y "no auténticas", ha informado este jueves la agencia austriaca APA. El caso se da apenas una semana después de que la revista austríaca ‘Falter’ difundiera el rechazo por parte de la oficina de asilo y migración de Viena de la petición de asilo de un joven afgano de 18 años porque no parecía "suficientemente gay".

Los funcionarios de la Oficina Federal de Extranjería y Asilo (BFA) de Austria que interrogaron el pasado 8 de mayo al joven iraquí, de nombre Firas, consideraron que el demandante de asilo tenía un "comportamiento de niña excesivo", según el documento al que tuvo acceso el diario vienés Kurier. Por eso, los agentes concluyeron que su homosexualidad "no es auténtica" ni "creíble".

Firas huyó de Irak en 2015 y solicitó asilo en Austria, según recoge el periódico austriaco. El iraquí asegura ser homosexual desde los 16 años y recuerda que ese hecho, que tuvo que esconder incluso de su familia, es un motivo por el que puede ser asesinado en su país.

Hace una semana, las detalladas descripciones del aspecto "no suficientemente gay" de un afgano de 18 años que llegó solo a Austria cuando era menor de edad, causaron sorpresa y titulares irónicos en la prensa local e internacional.

"La manera de caminar de usted, su actitud y su forma de vestir no dejan entrever en absoluto que usted pueda ser homosexual. Al no serlo, usted no tiene nada que temer si regresa a Afganistán", aseveraba el informe negativo remitido al solicitante. El funcionario responsable de la decisión contra el joven afgano fue cesado en el cargo. Entre los "indicios" aducidos estaban que el joven había tenido peleas con otros chicos y que ese "potencial de agresión" no "cabe esperar en un homosexual".

En ambos casos las respectivas decisiones no son firmes. El joven afgano ha recurrido la sentencia y el iraquí hará lo mismo, según ha informado el diario ‘Kurier’.

jueves, 6 de julio de 2017

#hemeroteca #violencia | Asesinado en Bagdad Karar Nushi, un modelo y actor iraquí, por vestir ropa ajustada y llevar el pelo largo

Imagen: El Periódico / Karar Nushi
Asesinado en Bagdad un modelo y actor iraquí por vestir ropa ajustada y llevar el pelo largo.
El cuerpo sin vida de Karar Nushi fue hallado apuñalado en el centro de la capital iraquí y algunos colectivos afirman que lo han matado por ser homosexual.
El Periódico, 2017-07-06
http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/asesinado-bagdad-modelo-actor-iraqui-por-vestir-ropa-ajustada-llevar-pelo-largo-6151280

Un joven modelo iraquí fue asesinado en Bagdad tras haber recibido amenazas de muerte a través de internet por lucir pelo largo y vestir ropa ajustada. Algunos colectivos afirman que la muerte de Karar Nushi, un estudiante del Instituto de Bellas Artes, que además de modelo también era actor, es un crimen de odio contra la comunidad homosexual.

El cuerpo sin vida de Karar Nushi fue hallado con heridas de arma blanca en una calle céntrica de la capital iraquí, según ha informado la prensa local. Su cuerpo además mostraba signos de tortura.

Concurso de belleza
Los amigos del actor han afirmado a través de las redes sociales que creen que Nushi ha sido asesinado por islamistas radicales por su aspecto y por su amistad con actrices. De confesión chií, Nushi se estaba preparando para participar en un concurso de belleza masculino.

El año pasado, en Kirkuk, norte de Irak, miembros del Estado Islámico empujaron al vacío desde lo alto de un edificio a un hombre al que acusaban de ser homosexual y en 2015, Amir Ashour, el fundador del grupo de derechos LGBTQ IraQueer, se vio obligado a huir a Suecia tras recibir amenazas de muerte.

martes, 30 de mayo de 2017

#hemeroteca #poblacionrefugiada | La larga travesía de una pareja gay que huyó de Irak para conseguir asilo en Holanda

Imagen: El País / Sahir Ahmad y Mushtak Nahemy
La larga travesía de una pareja gay que huyó de Irak para conseguir asilo en Holanda.
Las autoridades consideran que Sahir, uno de los dos integrantes, no ha podido demostrar que es homosexual y su abogado apelará al Supremo para evitar ser devuelto a su país.
Isabel Ferrer | Mundo Global, El País, 2017-05-30
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/29/mundo_global/1496069319_875298.html

Sahir y Mushtak son de Irak, pareja gay y refugiados. De 29 y 23 años, respectivamente, han pedido asilo en Holanda en virtud de su inclinación sexual, un desafío en su país, donde está penada con la muerte en las zonas regidas por la sharia (ley islámica). "Llegamos cruzando ocho países hace 1 año, 6 meses y 27 días, pero seguimos viviendo entre cuatro paredes [en un centro de acogida provisional], sin privacidad y con gente que nos mira como si fuéramos delincuentes y culpables. Estamos en Holanda, y sin embargo quieren que uno de nosotros regrese a casa. Cuando [Irak] ya no es un hogar, ni siquiera, para los heterosexuales”.

Son palabras de ambos, que afrontan una situación con la que no contaban: el rechazo de las autoridades holandesas a admitir que Sahir haya interiorizado su condición. “Que sea capaz de hacer introspección de sus actos y ánimo, y sepa quién es y cómo vivirla”, repite su abogado, Erik Hagenaars, que apelará al Tribunal Supremo, porque el enfoque oficial le parece poco realista y menos científico. De momento, Sahir deberá esperar la decisión oficial en otra residencia. Mushtak puede solicitar de nuevo asilo: le fallaban los papeles y ha podido reunir sus documentos legales de identidad.

Mushtak y Sahir no se han separado en los últimos tres años y cruzaron juntos el Mediterráneo en una de las precarias lanchas que los traficantes de personas llenan en cada viaje clandestino a Europa. Allí mismo se hicieron un ‘selfie’, sonrientes y con esperanza en el futuro. Paradójicamente, las fotos para las que acceden a posar una vez en Holanda son mucho más contenidas. “Hay gente que nos ayuda y apoya y estamos muy agradecidos. Nos sentimos más unidos que nunca. Solo esperamos que las autoridades entiendan nuestra situación”, dicen, a través de Sandro Kortekaas, que traduce sus palabras.

Es el presidente del grupo de apoyo a los asilados de la asociación holandesa de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT). Como el abogado, él lamenta el método de selección de este grupo. “Es evidente que el Servicio de Inmigración y Naturalización debe comprobar su identidad e inclinación. Pero cuando vienen de países como Irak, sin puntos de referencia y obligados a reprimirse, poner en duda su homosexualidad es descorazonador”, asegura.

Mushtak se expresa mejor y sabe algo de inglés. Resulta más convincente al conversar. A Sahir, por el contrario, le cuesta mucho hablar de su relación en términos “intelectuales, académicos casi”, añade Kortekaas. “Tiene que demostrar que hay amor de verdad. No solo lujuria, porque las relaciones homosexuales no son desconocidas en la tradición árabe. Pero ese es un punto de vista europeo aplicado a unos refugiados forzados a esconderse”, añade, para apuntar que lo ideal sería contar con una comisión independiente para estos expedientes.

Hagenaars, el letrado, no repara en adjetivos al hablar de la pareja. “Es absurdo: se espera que Sahir sea capaz de mostrar su proceso de aceptación personal cuando cada país aborda la sexualidad de forma distinta. Y luego están las apariencias. Mushtak da la imagen de lo que nosotros calificaríamos como gay. Sahir, en cambio, es un tipo grande y fuerte que se expresa peor, y eso en una entrevista cuenta, aunque nadie lo admita”, señala. En su opinión, “hay que hacer preguntas, sin duda, pero también reflexionar, porque desde 2016 he notado el aumento de refugiados homosexuales llegados de Siria. Muchos tienen estudios y saben cómo explicarse”.

El Servicio de Inmigración holandés no habla de casos concretos, y remite a la documentación de su página web, recopilada por el ministerio de Justicia. Allí, reconoce que “no es fácil constatar si una persona es homosexual, pero se debe evaluar la credibilidad de la historia de cada solicitante de asilo, y la situación en sus países”. “Ellos tienen que lograr que su relato sea creíble, porque no hacemos pruebas médicas ni psicológicas, tampoco vídeos para demostrar la homosexualidad. Es preciso comprobar que la inclinación sexual no se usa para obtener el permiso de residencia”, concluyen.

De momento, la separación temporal de Sahir y Mushtak parece inevitable. Esta semana, el partido ecologista y los socialistas radicales preguntarán por ellos, en el Parlamento, al ministerio de Justicia.

#hemeroteca #poblacionrefugiada | Holanda rechaza el asilo a un iraquí por "no demostrar suficientemente" su homosexualidad

Imagen: El Mundo / Sahir Ahmad
Holanda rechaza el asilo a un iraquí por "no demostrar suficientemente" su homosexualidad.
Huyó de Irak después de que su familia se enterase de que era homosexual y le amenazaran de muerte.
Imane Rachidi | El Mundo, 2017-05-30
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/05/30/592d368ae2704ec2058b4625.html

"Están siendo días muy duros", reconoce a El Mundo Sahir Ahmad. Este joven de 29 años recibió una carta de la Justicia holandesa denegando su solicitud de asilo porque, según ellos, "no demuestra suficientemente" su homosexualidad. A pesar de que él y su pareja hayan declarado y presentado pruebas en un largo proceso judicial para que Sahir pueda vivir libre y legalmente su orientación sexual en Holanda.

Este iraquí, que huyó de su familia y amigos a finales de 2015, intentaba obtener el estatus de refugiado porque es homosexual y su vida corre peligro en Irak. Consideró Holanda por sus avanzadas leyes y tolerancia hacia la homosexualidad.

Para ello, ha tenido que pasar por el tribunal para que un juez decida, basándose en los informes de Inmigración, si otorgarle esa condición y si considera suficientemente probado el riesgo que corre Sahir en su país de origen.

En su relato a la Justicia, recogido por el diario holandés PAROOL, Sahir explicó que había estado manteniendo una relación con su pareja, Mushtak Nahemy, durante diez meses, antes de decidir huir juntos fuera de Irak.

Fue uno de los hermanos de Sahir quien, leyendo unos mensajes que se había intercambiado la pareja, descubrió que llevaban tres meses manteniendo una relación homosexual y se lo comunicó al resto de la familia.

Sahir y Mushtak fueron amenazados de muerte y esa fue la razón por la que decidieron huir. Cruzaron a Turquía, después a Grecia, Austria y Alemania, hasta llegar a Holanda. Ambos pidieron el asilo, pero solo lo ha conseguido Mushtak.

Uno de los hombres de la pareja si fue considerado "suficientemente" gay, el otro no, y por eso afronta ahora la deportación a Irak. La pareja de Sahir declaró ante el tribunal que ambos mantuvieron relaciones sexuales "hasta varias veces al día".

Ámsterdam fue escenario de una manifestación convocada por una asociación de apoyo a los refugiados homosexuales y la Izquierda Verde. Las redes sociales se han llenado de comentarios críticos con la decisión del juez.

Y el propio Sahir alerta sobre el tema. "Volver a Irak sería mi fin. Mi familia me matará en el propio aeropuerto, y sino ya lo harán después", aseguró. Ya ha recibido una carta de Inmigración sobre su traslado a un centro de deportación para preparar su regreso a su país natal.

"¿Cómo voy a probar que soy gay?", se preguntó. La pareja presentó fotografías de ambos junto a banderas arcoíris, videos en un barco en un canal de Ámsterdam el día del orgullo gay y el testimonio de amigos suyos que confirmaban su orientación sexual.

Su abogado, Erik Hagenaars, explicó a la prensa que la solicitud de asilo de Sahir se presentó sobre la base de su homosexualidad y aseguró que durante el proceso habían subrayado constantemente las dificultades del proceso de "autoaceptación" de ser gay.

"Algunas personas no pueden hablar acerca de sus emociones y sentimientos, y Sahir es así. La homosexualidad puede ser un problema para algunos, tanto que lo llegan a ocultar durante toda su vida", añadió el abogado.

domingo, 28 de mayo de 2017

#hemeroteca #poblacionrefugiada | Holanda niega el asilo a un hombre gay iraquí porque "no ha demostrado suficientemente" su homosexualidad

Imagen: El Diario
Holanda niega el asilo a un hombre gay iraquí porque "no ha demostrado suficientemente" su homosexualidad.
El joven presentó varias fotos tomadas junto a la bandera arcoíris y un vídeo en el que salían él y su novio a bordo de un barco durante el desfile del orgullo gay en un canal de Ámsterdam. Según la Justicia holandesa, no "ha demostrado suficientemente" su homosexualidad.
EFE | El Diario, 2017-05-28
http://www.eldiario.es/internacional/Holanda-rechaza-iraqui-demostrar-homosexualidad_0_648485469.html

Los organismos de apoyo a los refugiados en Holanda han denunciado las dificultades que afrontan los refugiados gais para obtener su permiso de asilo, tras la polémica sobre un joven iraquí que afronta la deportación porque, según la Justicia, no "ha demostrado suficientemente" su homosexualidad.

"Sahir Ahmad, solicitante de asilo de 29 años, está amenazado con ser devuelto a Irak por las dudas sobre su orientación sexual. Si vuelve allí, será asesinado porque está prohibida la homosexualidad", denunció hoy la asociación de Apoyo al Asilo para Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (LGBT).

Con el respaldo de la Izquierda Verde (GroenLinks), esta asociación organizó una protesta en Ámsterdam para recordar a la Justicia neerlandesa los riesgos que afronta Ahmad si regresa a su país natal.

Por su parte, la organización LGBT holandesa COC también advirtió de que este no es un "caso aislado" y lamentó que "muchos otros" solicitantes de asilo homosexuales han visto rechazada su solicitud y han terminado viviendo como inmigrantes ilegales en los Países Bajos.

"¿Cómo se demuestra que alguien es gay? He presentado pruebas de todo tipo y, aún así, el juez rechaza mi solicitud. Volver a Irak es una sentencia de muerte", ha explicado este domingo 28 de mayo Ahmad, en declaraciones a Efe.

El tribunal de Ámsterdam dictaminó que Ahmad debe ser deportado a Irak "porque no ha demostrado suficientemente" su orientación sexual, según una sentencia que fue emitida tras meses de proceso judicial en el que tanto este joven como su pareja, Mushtak Nahemy, tuvieron que declarar.

Ahmad recibió, además, una carta en la que se le advertía de que iba a ser trasladado a un centro de expulsión en los próximos días para prepararse para su partida a Irak, puesto que el intento de regularizar su situación en Holanda había fracasado.

El servicio de inmigración no consideró "demostrada la homosexualidad" de Ahmad, a pesar de que Nahemy, su novio desde hace dos años y medio, llegó incluso a declarar en el juicio que la pareja mantenía "relaciones sexuales varias veces al día", según su abogado, Erik Hagenaars.

El letrado añadió que el procedimiento de solicitud de asilo se hizo sobre "la base de la homosexualidad" y se subrayaron las dificultades del "proceso de autoaceptación" de ser gay.

"Algunas personas no pueden hablar acerca de sus emociones y sentimientos, y Sahir es una persona así. La homosexualidad puede ser un problema para algunas personas, tanto que lo ocultan durante toda su vida", justificó Hagenaars.

Como pruebas, el joven presentó varias fotos tomadas junto a la bandera arcoíris, el vídeo de la pareja a bordo de un barco durante el desfile del orgullo gay en un canal de Ámsterdam y el testimonio de amigos de Ahmad.

Sin embargo, el fallo establece que "no se trata del desarrollo de los sentimientos homosexuales o del proceso de reflexión", sino que Ahmad debía haber sido capaz de dar "detalles concretos de su creciente conciencia" de que era gay.

La pareja llegó a los Países Bajos en noviembre de 2015, huyendo de las amenazas de muerte de la familia de Ahmad, que descubrió su homosexualidad después de leer varios mensajes de teléfono que él había intercambiado con Nahemy, según relató el joven a la Justicia.

Ambos entraron en Holanda tras cruzar Turquía, Grecia, Austria y Alemania con documentación falsa.

Mientras que la orientación sexual de Nahemy no fue cuestionada y obtuvo su permiso de residencia en Holanda sin mayores complicaciones, Ahmad se pregunta cómo puede "probar" su homosexualidad.

"Volver a Irak sería mi fin. Me matarán en el propio aeropuerto. Y si no, ya lo hará mi familia más tarde", afirmó el joven, antes de recordar su "felicidad" al entrar en un bar que tenía colgada una bandera arcoíris en Ámsterdam.

Holanda es uno de los primeros países que abrió la puerta al matrimonio homosexual y se considera uno de los lugares más tolerantes del mundo, aunque asociaciones de defensa del colectivo LGBT denuncian las dificultades que han afrontado en los últimos años los homosexuales para obtener asilo en los Países Bajos.

sábado, 11 de marzo de 2017

#hemeroteca #mujeres | Una mujer desafía al machismo en Irak sobre una bicicleta

Imagen: El Diario / Marina Jaber en su bici roja
Una mujer desafía al machismo en Irak sobre una bicicleta.
Marina Jaber, conocida como 'la chica de la bici', ha inspirado a otras jóvenes a moverse en bicicleta en Irak, donde está mal visto que las mujeres la utilicen. La idea, que surgió como parte de un proyecto artístico, la enfrentó a su padre y hermanos y recibió multitud de ataques y mensajes de apoyo en las redes sociales. "La gente me dice que ahora Bagdad se ve mucho mejor, que les hago sentir en los setenta, cuando era habitual que las mujeres montaran en bici".
Maribel Hernández | El Diario, 2017-03-11
http://www.eldiario.es/desalambre/Irak-feminismo-bicicleta-mujeres_0_620488357.html

Las chicas no montan en bici. En Irak no hay ninguna ley que lo prohíba pero es así. Todo el mundo lo sabe. También Marina Jaber, la joven artista de 25 años que ha roto esa norma. La historia comenzó hace un año como un proyecto para una instalación en un festival de arte en el que trató de responderse a la pregunta: "¿Y qué pasa si lo hago?".

La respuesta fue descubrir que la bicicleta podía convertirse en un símbolo de libertad y emancipación, una herramienta para enfrentar a la sociedad con sus propias tradiciones y reclamar los derechos de las mujeres.

Marina Jaber siempre quiso tener una bicicleta roja, cuenta a El Diario desde su casa en Bagdad. Y hubo un momento en su vida en el que estuvo cerca de cumplir su sueño. Su primo tenía una, que solían compartir. Cuando, a consecuencia de la guerra, en 2004, parte de su familia se marchó del país, él le regaló la bicicleta pero su abuelo nunca se la dio. La vendió. Las chicas no montan en bici.

Marina tenía unos once años, como Wadja, la protagonista de 'La bicicleta verde', la película en la que Haifa Al Mansour retrató el peso de los prejuicios sobre este tema en la vecina Arabia Saudí.

Hace un año y medio pedaleó por fin sobre una bicicleta roja. Fue en Londres. "La familia de mi prometido vive en Reino Unido y fuimos a visitarles. Él sugirió que alquiláramos unas bicis. Eran todas rojas, parecían regalos de Navidad, muy bonitas", recuerda.

—Pero yo no sé montar en bici –dudó.

—Me dijiste que solías hacerlo de pequeña.

—Sí, pero lo he olvidado.

—Hay ciertas cosas que nunca se olvidan, prueba.

Aquella experiencia la turbó, fue contradictoria. "Por un lado me sentí feliz, muy orgullosa de mí misma conduciendo una bicicleta pero al mismo tiempo no me gustó ese sentimiento. Era solo una bici, debería sentirme así con cosas importantes, no eso, y me preguntaba por qué no podía hacer lo mismo en mi país, por qué no está permitido. ¿Realmente es algo que no se acepta o es que simplemente hemos dejado de hacer estas cosas?", se preguntaba.

"Sentí miedo, como si estuviera haciendo algo malo"
Jaber se graduó en Biotecnología y ha trabajado como nutricionista pero desde hace un tiempo se dedica a las artes. Fue en un seminario impartido por el artista alemán Fabian Knecht donde surgió la idea de recorrer las calles de Bagdad en bicicleta. Ese sería su proyecto, una instalación de fotografías y vídeo para mostrar el impacto social de la acción que se expuso en abril del año pasado en el Festival de Arte Independiente Tarkib.

El proyecto se pergeñó a escondidas de su familia. "Ni mi padre ni mis hermanos hubieran estado de acuerdo, tuve que mentirles. Ellos pensaban que yo me iba a trabajar y en realidad había dejado el trabajo para montar en bici", cuenta.

Al principio recorrió las calles del centro, como Abu Nuwas, y de ahí fue hasta barrios más populares y conservadores donde la experiencia no fue tan positiva. Comentarios desagradables, miradas, empujones… "Sentí miedo, como si estuviera haciendo algo malo y empecé a cuestionarme qué estaba haciendo. Me decía a mí misma que no era necesario. El corazón me latía con fuerza", recuerda.

Entonces se topó con un soldado que estaba cerrando la calle con unas vallas. Ahí reconoce que estuvo a punto de darse la vuelta, instalada en esa idea de que estaba haciendo algo malo, pero el hombre cogió la valla y le abrió el paso. "¡Sí! Eso es', me dije. 'Tengo que forzarme en esta sociedad, cómo voy a querer que las chicas se rebelen por sus derechos si yo no me atrevo a ir en bici". Aprendió la lección.

"Tuve esa idea de cambio, que puedes hacer cosas nuevas, que una persona puede hacer cualquier cosa aunque esta no sea común. La gente tiene que acostumbrarse", como el tendero que la miraba fijamente con gesto de desaprobación, una fotografía que se hizo viral en internet. "Después de un rato dejó de mirarme y siguió con su trabajo, yo toqué el timbre y ya no volvió a mirarme más".

"Mis hermanos dejaron de hablarme"
Su familia no visitó esa primera exposición pero en octubre hubo una segunda muestra ampliada, con más fotografías en otros lugares. Algunas se compartieron en Instagram bajo el hashtag en árabe #Iamsociety. "Al día siguiente mis fotos estaban en todo internet". El impacto en las redes sociales fue masivo. Marina recibió cientos de mensajes de apoyo pero también numerosas agresiones. "Mis hermanos se enteraron y dejaron de hablarme. Piensan que es como insultarles, como si los estuviera poniendo en riesgo".

Lo que más le sorprende es la diferencia entre el mundo virtual y la vida real. "En las redes sociales todo es tan diferente. La gente real, en la calle, no tiene ningún problema pero en las redes hay tanta gente mezquina. Incluso amigos que se burlan de mí, que comparten fotos diciendo lo estúpida que soy. Eso me entristece, gente que no dice nada a la cara pero lo hacen en internet", lamenta.

En la balanza han pesado más los apoyos. Otras chicas se han animado a usar la bicicleta, mucha gente le ha escrito expresándole su deseo de unirse a ella y, desde entonces, se organizan periódicamente paseos en bici por las calles de la ciudad. "La gente me dice que ahora Bagdad se ve mucho mejor, que les hago sentir en los setenta, cuando era habitual que las mujeres montaran en bici".

"Bien hecho por comenzar una revolución", le comentaban hace unos días en uno de sus perfiles en las redes sociales. Marina Jaber comparte ahí su día a día con la bicicleta, que se ha convertido en su medio de transporte. El pasado domingo, por ejemplo, subió una fotografía de su bicicleta, a la que ha bautizado como "the iron horse" (el caballo de hierro), en un aparcabicis que había instalado el dueño de una cafetería el día después de que ella le comentara que tenía problemas para dejar la bicicleta allí. Pequeños cambios cotidianos.

"Con la guerra estábamos ocupados en lo grande"
Esta experiencia ha hecho que la joven artista se plantee por qué "hay tantas cosas con las que las mujeres están de acuerdo", por qué no es común ver a una chica haciendo deporte en público, corriendo por la calle, en las gradas de los estadios… "Pero esto no lo he hecho solo por las mujeres sino por todo lo que hemos dejado de hacer", y admite que la guerra ha sido una de las principales razones.

"Con la guerra estábamos ocupados en lo grande, sobrevivir, tratar de mantenernos a salvo, con explosiones, con gente muriendo frente a nosotros, eso nos hizo olvidar las pequeñas cosas. Habrá quien piense que es estúpido, que no es relevante, pero son las pequeñas cosas lo que verdaderamente importa. En otros países es normal y por eso no se aprecia. Aquí en Irak sí lo apreciamos porque no es tan fácil", destaca.

A Marina Jaber la llaman "la chica de la bici". La popularidad también le ha abierto los ojos sobre otros problemas a los que se enfrentan las mujeres. "Empecé a recibir muchos mensajes de chicas diciéndome lo fuerte que era, y me contaban sus vidas, cómo habían sido maltratadas por sus padres, hermanos, maridos, diciéndome que necesitaban una solución, que no sabían qué hacer".

A una de ellas la acogió en su propia casa, donde vive con su marido. "Me he dado cuenta de que tengo que hacer algo más grande. Estoy pensando en crear un refugio para mujeres maltratadas. En Bagdad necesitamos refugios seguros. Las mujeres en esta situación no pueden huir. Sé que me tomará tiempo pero voy a trabajar en ello, tengo que ofrecerles un lugar seguro", promete con la misma certeza con la que hace un año se dijo: "Tengo que montar en bici".

jueves, 12 de enero de 2017

#hemeroteca #testimonios | Los soldados que se enamoraron en plena guerra en Irak y tuvieron que atravesar medio mundo para poder estar juntos

Imagen: BBC / Btoo Allami y Nayyef Hrebid
Los soldados que se enamoraron en plena guerra en Irak y tuvieron que atravesar medio mundo para poder estar juntos.
Claire Bates | BBC, 2017-01-12
http://www.bbc.com/mundo/noticias-38584194

El traductor del ejército de EE.UU. Nayyef Hrebid y el soldado iraquí Btoo Allami se enamoraron en plena guerra de Irak. Y luego tuvieron que librar una nueva batalla, que duró 12 años, para poder vivir juntos. Esta es su historia.

Fue en 2003 que Nayyef Hrebid se vio atrapado por la guerra en su país. Acababa de graduarse con un título en bellas artes pero no podía encontrar trabajo, así que se apuntó para servir como traductor del ejército de Estados Unidos.

"Estaba basado en Ramadi, que en esa época era el peor lugar en el que uno podía estar. Íbamos de patrulla y muchos morían por causa de los explosivos improvisados o a manos de los francotiradores. Y yo me preguntaba: '¿Por qué estoy aquí? ¿Qué estoy haciendo?'", cuenta.

Pero un encuentro casual con un soldado del ejército iraquí cambiaría todo.

"Un día estaba sentado al aire libre y vi a un muchacho saliendo de la zona de duchas. Tenía el pelo negro y brillante y además estaba sonriendo. Y yo sólo pensé: '¡Oh, Dios mío, qué guapo que es!'", relata.

"Sentí que algo hermoso acababa de pasar en un lugar muy malo", recuerda.

En secreto
Hrebid era gay, pero lo mantenía en secreto. Aunque legales, las relaciones entre personas del mismo sexo son tabú en Irak y los homosexuales corren el riesgo de ser víctimas de ataques violentos.

"En Irak ser gay es visto como algo muy malo y una causa de vergüenza para la familia. Hasta te pueden matar por eso, entonces hay que tener mucho cuidado", explica.

Lo que Hrebid no sabía era que él también le había parecido atractivo al soldado de la ducha, Btoo Allami.

"Tuve esta extraña sensación, como si lo hubiera estado buscando. Sabía que tenía que hablar con él", cuenta sin embargo Allami.

Y una misión para expulsar a los insurgentes del hospital local les dio a los dos jóvenes la oportunidad de conocerse.

"Después de las patrullas acostumbrábamos regresar a la casa de seguridad y un día Btoo me invitó a comer y conversar con él y los otros soldados", recuerda Hrebid.

"Hablamos noche tras noche y mis sentimientos por él crecieron", dice.

Tres días después de esa cena, Hrebid y Allami encontraron una excusa para salir y conversar a solas. Se sentaron en un estacionamiento a oscuras, lleno de Humvees estadounidenses.

"Me sentía cada vez más apegado a Nayyef y sentí que había llegado el momento de que le dijera algo", dice Allami.

"Entonces le dije lo que sentía, que lo amaba. Y él me besó y se fue. Fue una noche maravillosa", cuenta.

"Durante los dos días siguientes no comí nada".

Amor en medio de la guerra

La relación avanzó con rapidez y empezaron a pasar cada vez más tiempo juntos en el campamento.

"Durante las misiones trataba de estar cerca suyo, cuando debería haber estado con los estadounidenses. Caminábamos juntos y nos tomamos algunas fotos juntos", dice Hrebid.

Y sus colegas estadounidenses e iraquíes pronto empezaron a darse cuenta.

"Le conté a mi capitán estadounidense sobre Btoo y él me ayudó a que fuera a pasar algunas noches conmigo al campamento estadounidense", recuerda Hrebid.

"Pero otros soldados dejaron de hablarme después de que se dieron cuenta de que era gay. Y un amigo, otro traductor de mi misma ciudad, terminó golpeándome con un garrote, quebrándome el brazo".

En 2007, tanto Hrebid como Allami fueron enviados a Diwaniyah, en el sur de Irak. Tenían la suerte de estar en la misma ciudad pero tenían que mantener su relación en secreto.

Y en 2009 Hrebid pidió asilo en EE.UU., pues su trabajo con el ejército estadounidense había hecho su permanencia en Irak demasiado peligrosa.

"Creía que me podía ir y que sería fácil postular para que Btoo me alcanzara luego", explica.

"Y sabía que si nos quedábamos en Irak no tendríamos futuro: íbamos a terminar casados con alguna mujer y escondiéndonos por el resto de nuestras vidas. Mientras que yo había visto la serie de TV 'Queer As Folk' y me había dado cuenta que al otro lado del mundo los gay no tenían que esconderse".

La separación
A Hrebid se le concedió el asilo y se estableció en Seattle.

Pero sus intentos por conseguir una visa para que Allami pudiera ir a encontrarlo no tuvieron éxito.

La familia de Allami, por su parte, había descubierto que era gay y lo estaba presionando para que se casara con una mujer.

Pero con la ayuda de un amigo de Hrebid -Michael Failla, un ministro de la Iglesia de la Vida Universal, en Seattle- consiguió escapar a Beirut.

"No fue una decisión fácil, pues tenía un contrato de 25 años con el ejército y era el único sostén de mi familia", dice Allami.

"Pero sabía que tenía que estar con Nayyef", cuenta.

Allami solicitó asilo vía la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), pero su visa de turista se venció antes de que resolvieran su caso.

Como migrante ilegal, tenía que mantenerse lejos de soldados y retenes para evitar que lo enviaran de regreso a Irak.

"La espera fue dura", dice Allami.

"Me sentía atascado, no sentía que estuviera progresando. Pero luego hablaba con Nayyef y eso me daba fuerzas", cuenta.

Los dos enamorados hablaban por videollamada a diario.

"Él me miraba hacer el desayuno y yo miraba como preparaba la cena y hablábamos como si viviéramos juntos", describe Hrebid.

El reencuentro

Allami fue entrevistado varias veces por ACNUR, pero su caso sufría constantemente de problemas y atrasos.

Y una vez más recibió la ayuda de Michael Failla, quien viajó dos veces a Beirut para hablar a su favor.

"Yo lo llamo mi padrino", dice Allami.

Mientras esperaba por una decisión de ACNUR, el soldado consiguió una entrevista con la embajada de Canadá en Líbano. Y con la ayuda de Failla pudo volar a Vancouver en septiembre de 2013.

Ahora solamente 225 kilómetros -y una frontera- separaban a la pareja.

"Yo viajaba todos los fines de semana a ver a Btoo y también todos mis días libres", dice Hrebid.

La pareja contrajo matrimonio en Canadá el día de San Valentín de 2014, lo que le permitió a Hrebid solicitar una visa estadounidense para Allami en su calidad de esposo.

Y en febrero de 2015 la pareja fue invitada a una entrevista con el servicio de inmigración estadounidense en Montreal.

"Fue un vuelo largo, de seis o siete horas, y hacía mucho frío, unos 27 grados bajo cero", recuerda Hrebid.

"El funcionario nos hizo tres o cuatro preguntas y después de unos 10 minutos le dijo a Btoo: 'Estás aprobado para vivir como inmigrante en EE.UU.'", cuenta.

"Tuve que pedirle que lo repitiera. Y me puse la mano en la boca para no gritar. Salimos y yo lloraba y temblaba. No podía creer que por fin estaba pasando: íbamos a vivir juntos en el lugar en el que queríamos vivir".

En marzo de 2015, Hrebid y Allami viajaron en bus desde Vancouver a Seattle. Y decidieron volver a casarse en EE.UU., en una ceremonia celebrada en el estado de Washington.

"No habíamos tenido una celebración después de la primera boda y queríamos tener una boda de sueño", dice Hrebid.

"Fue el día más feliz de mi vida", afirma.

Hoy viven juntos en un apartamento en Seattle. Hrebid, quien ahora trabaja como gerente de un departamento de decoración de interiores, ya es ciudadano de EE.UU.

Allami, quien trabaja como supervisor en un edificio, tiene una permiso de residencia y espera recibir la ciudadanía el próximo año.

Mientras que su historia es contada en el documental "Out of Iraq" ("Saliendo de Irak"), que fue estrenado en el festival de cine de Los Ángeles el año pasado.

"Ya no tenemos nada que esconder. Ahora puedo agarrarlo de la mano cuando caminamos por la calle", destaca Hrebid.

Y Allami coincide: "Ahora las cosas para nosotros son muy diferentes", dice.

"Antes no teníamos esperanzas pero ahora nos sentimos como una familia. Estamos en una ciudad tolerante. Esto viviendo mi sueño. Soy libre", le dice a la BBC.

sábado, 26 de marzo de 2016

#hemeroteca #violencia | Irak también llora a sus víctimas del Estado Islámico

Imagen: El Periódico / Al-Asriya, Irak
Irak también llora a sus víctimas del Estado Islámico.
Un suicida se hace estallar en un torneo de fútbol y mata a 32 personas, la mitad de ellos niños y adolescentes.
El Periódico, 2016-03-26
http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/estado-islamico-mata-personas-campo-futbol-irak-5005375

La localidad de Al-Asriya, al sur de Bagdad, ha enterrado a los civiles que murieron el viernes en el atentado que perpetró un suicida en el campo de fútbol y que acabó con la vida de al menos 40 personas, más de la mitad chavales de entre 10 y 16 años de edad, y dejó 84 heridos. El ataque se lo ha atribuido el Estado Islámico.

El kamikaze, al parecer tamibén un adolescente, hizo estallar la carga explosiva que llevaba adosada al cuerpo una vez acabado el partido, en el momento en que se estaban repartiendo trofeos a varios jugadores.

En un vídeo publicado por las redes sociales se ve a un hombre frente a una mesa llena de trofeos llamar por el nombre a uno de los jugadores. Justo después se produce la explosión. "El suicida se mezcló entre la multitud para acercarse al lugar donde el alcalde estaba entregando los premios a los jugadores", ha dicho a la AFP Ali Nashmi, un testigo de 18 años.

El alcalde del Al-Asriya, Ahmed Shaker murió en el atentado, así como uno de sus guardaespaldas y al menos cinco miembros de las fuerzas de seguridad. Al-Asriya esta ubicada cerca de la ciudad de Iskandariyah, a unos 40 kilómetros de la capital iraquí,

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban ki-moon, de visita a Bagdad, ha condenado el ataque terrorista y se ha solidarizado con las familias de las víctimas, mientras que el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, se ha mostrado "conmocionado y terriblemente entristecido".

Ofensiva contra el EI
El Estado Islámico lanzó en junio de 2014 una gran ofensiva que le permitió hacerse con grandes extensiones de territorio del norte y el oeste de Bagdad, pero desde que arrancó la ofensia aérea liderada por Estados Unidos, el Ejército iraquí ha logrado infligir varios reverses a los yihadistas.

El Ejército sirio, por ejemplo, ha logrado arrebatar a los yihadistas el control de las ruinas grecorromanas de Palmira, en el marco de una ofensiva en la que las autoridades aseguran que han recuperado ya el 80 % de esta ciudad. "La situación es buena en la parte antigua, ya que no ha habido enfrentamientos dentro de ella", ha dicho a Efe por teléfono el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim.

Por otro lado, 52 miembros de la minoría yazidí, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, han sido liberados tras permanecer secuestrados por el EI en dos zonas de la región de Sinyar, en el norte de Irak. Estas personas han sido trasladadas a la población de Sinyar y están desnutridas y deshidratadas.

miércoles, 6 de enero de 2016

#hemeroteca #testimonios | Subhi Nahas, refugiado gay sirio, describe la espantosa situación de la población LGTBI en su país

Imagen: Google Imágenes / Subhi Nahas
Subhi Nahas, refugiado gay sirio, describe la espantosa situación de la población LGTBI en su país.
Cabilán | Dos Manzanas, 2016-01-06
http://www.dosmanzanas.com/2016/01/subhi-nalas-refugiado-gay-sirio-describe-la-espantosa-situacion-de-la-poblacion-lgtbi-en-su-pais.html

Subhi Nahas es un refugiado gay sirio que ha contado su historia a requerimiento de las autoridades británicas, que están realizando una investigación sobre las peculiaridades y problemas específicos de los refugiados LGTBI. El estremecedor periplo de Nahas puede servir de ejemplo de la dureza intolerable de la situación de la población LGTB en Siria y los demás países en conflicto. Desde la persecución del gobierno sirio, que hizo de los homosexuales su chivo expiatorio, hasta la espantosas ejecuciones ejemplarizantes del Estado Islámico, aclamadas por una población enfervorecida, la crónica del colectivo LGTBI en la zona es un retablo del horror más inhumano.

El Comité para el Desarrollo Internacional británico está formulando una investigación sobre la situación de los refugiados provenientes de Siria. Uno de los aspectos que quiere dilucidar esa investigación son las peculiaridades y problemas específicos que afecta al colectivo de refugiados LGTBI, que se enfrenta a una continuada represión y persecución por parte de todas las facciones implicadas en el conflicto, incluso cuando ya han logrado la condición de asilados.

En respuesta a las preguntas del Comité, Subhi Nahas ha querido resumir su historia mediante el siguiente escrito:

Me llamo Subhi Nahas. Soy de Idlib, en Siria, una ciudad de millón y medio de habitantes al norte de Damasco.

Soy un refugiado y soy gay. En 2011, al comienzo de las revueltas en Siria, los medios de comunicación del gobierno lanzaron una campaña acusando a todos los disidentes de ser homosexuales.

Poco después, las autoridades emprendieron incursiones sistemáticas en los lugares de reunión de las personas homosexuales. Muchos fueron arrestados y torturados. De algunos nunca se volvió a saber nada.

Esas detenciones y ejecuciones pasaron desapercibidas para el resto del mundo. Más tarde, en 2014, después de que el Estado Islámico tomara el control, se intensificaron los ataques violentos contra las personas sospechosas de ser LGTBI, publicando imágenes de sus “proezas”.

En las ejecuciones, cientos de ciudadanos, incluidos los niños, vitoreaban con júbilo como en una boda. Si la víctima no moría después de ser arrojada desde lo alto de un edificio, la gente del pueblo la remataba a pedradas. Ese iba a ser también mi destino.

Dos meses más tarde, aproveché la oportunidad de huir al Líbano, donde me quedé durante seis meses. Luego me mudé a Hatay, Turquía, donde trabajé como intérprete para otros sirios.

Como refugiado y hombre gay, me siento orgulloso de poder ayudar a los refugiados LGTBI y a otros igual de vulnerables.

Subhi Nahas ya habló ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado mes de agosto, como miembro de la Organización para el Refugio, Asilo y Migración (ORAM), donde colabora como administrador de sistemas. Actualmente reside en la ciudad estadounidense de San Francisco, tras haber conseguido el estatuto de refugiado.

Su objetivo actual en ORAM es “diseñar un sistema que permita que las personas necesitadas obtengan ayuda más rápidamente, para protegerlos en los lugares donde estén, sea Siria, Líbano o Turquía y que les ayude cuando finalmente llegan a lugares seguros. Necesitamos un sistema para proteger a esas personas cuando han conseguido salir de allí”.

Y es que la situación de especial discriminación y acoso no termina cuando los refugiados LGTBI llegan a los países de acogida. Son numerosas las denuncias de extorsiones y agresiones por parte del resto refugiados, tanto en los campos provisionales como una vez instalados en las distintas ciudades. Los asilados siguen tratando a las personas LGTBI de la misma manera cruel y agresiva con que lo hacían en sus países de origen, pues la LGTBIfobia permanece.

Un infierno para la comunidad LGTB
Siria e Irak, hace años estados de tradición laica (vinculada al baazismo) en los que las personas LGTB podían encontrar pequeños espacios de libertad, han acabado por convertirse para ellas en un infierno. En Irak, la homosexualidad fue legal hasta 2001, cuando Sadam Hussein, para contentar a los sectores religiosos, decidió castigarla con cárcel y, en caso de reincidencia, con pena de muerte. Tras la invasión, la situación se sumió en un estado de confusión. La entonces autoridad administrativa estadounidense ordenó en 2003 retrotraer los códigos penal y civil a la situación vigente en los 70, pero la diversidad de autoridades existentes según la zona del país, así como el papel preponderante que los líderes religiosos alcanzaron, facilitó que la persecución de las personas LGTB fuera en aumento. En los años sucesivos la situación no hizo más que empeorar, y las denuncias sobre el secuestro, la tortura y el asesinato de homosexuales, involucrando además a las fuerzas de seguridad, no hacían sino aumentar en todas las zonas del país.

En el área suní de Irak, la situación de descontento con el régimen surgido de la invasión, unida a la difusión de las ideas religiosas más radicales, terminó por cristalizar en el surgimiento del Estado Islámico, que también controla ya una parte importante de Siria. En este último país, la revuelta contra el régimen de Bashar al-Asad, alentada en sus inicios desde los países occidentales (y de la que ya en 2013 conocíamos sus consecuencias para los homosexuales sirios) ha confluido en el mismo fenómeno. En este caso, además, el propio régimen de Asad utilizó la persecución de los homosexuales como un instrumento de propaganda contra los rebeldes.

El Estado Islámico, finalmente, ha hecho de la persecución de las personas LGTB, y muy singularmente de los varones que mantienen relaciones con otros hombres o que son percibidos como homosexuales, uno de sus principales elementos de propaganda. Por razones obvias, resulta imposible disponer de información contrastada sobre estos asesinatos y torturas. Es difícil saber si se trata de personas LGTB o simplemente de opositores a los que se acusa de serlo. Organizaciones en favor de los derechos LGTB hacían hace ya un año un llamamiento a la prudencia, para no exacerbar el miedo y evitar así daños mayores. Sin embargo, cada vez resulta más difícil pensar que no asistimos simplemente a un proceso de exterminio, máxime cuando hay testimonios que aseguran que los islamistas se hacen pasar por homosexuales como “gancho” para así atrapar a sus víctimas.

viernes, 20 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violencia | París eclipsa el dolor de Bagdad

Imagen: El País / Bagdad, 2015-11-13
París eclipsa el dolor de Bagdad.
Ángeles Espinosa | El País, 2015-11-20
http://blogs.elpais.com/a-vueltas-con-el-golfo/2015/11/paris-eclipsa-el-dolor-de-bagdad.html

¿Imaginan que atentados como los que sufrió París el viernes se repitieran con asiduidad? La primera reacción es que no habría ciudad que lo aguantara. Bagdad, la capital de Irak, lleva 12 largos años sufriendo una semana sí y otra también, a veces incluso varias veces en un mismo día, el mismo tipo de violencia indiscriminada. En el mes de octubre, el último del que hay cifras, la ONU contó 298 civiles muertos y 852 heridos sólo en el gran Bagdad (la cifra se duplica para todo Irak).

Durante las 24 horas que precedieron al ataque terrorista de París, el autodenominado Estado Islámico (ISIS en las siglas en inglés) también asesinó a 43 personas (más 250 heridas) en un doble atentado en Beirut y a 19 (más 40 heridas) que asistían a un funeral en Bagdad. Pero sólo las atrocidades de la capital francesa han ocupado los titulares de los medios internacionales y movilizado a los líderes del mundo.

En Oriente Próximo se ha destacado el distinto tratamiento informativo de Beirut y París. Bagdad apenas si se menciona de pasada en las redes sociales. A pesar de estar en la línea de frente de la lucha contra el ISIS, o quizá por eso, el sufrimiento de sus habitantes parece asumirse como ¿inevitable? ¿menos valioso?

“¿Por qué los atentados de Bagdad y Beirut no fueron un ataque a la humanidad?”, preguntaban algunos tuiteros a @POTUS, el identificativo del presidente de EEUU. Barack Obama había empleado esa expresión al reaccionar a los ataques de París que dejaron 129 muertos.

La diferencia se explica sólo en parte por la conocida ley del interés informativo: mayor cuanto más raro y cuanto más cerca. “Son los primeros ataques de esta envergadura en Francia”, escribió Issa Goaraieb en el periódico libanés 'L’Orient Le Jour'. También es un hecho que marcan un cambio cualitativo en la amenaza que el grupo representa para Occidente. Pero más allá de esa constatación, son numerosos quienes sienten que, como declaraba la periodista angloindia Sarakhshi Rai a la BBC, “Occidente se indigna de forma selectiva”.

En lo que va de año, decenas de atentados han sacudido Irak, Afganistán, Siria, Turquía, Afganistán, Pakistán, Egipto, Yemen, Nigeria, Kenia, Camerún, Somalia, pero sólo tras París Obama dijo que era “un ataque contra la humanidad”; los monumentos de medio mundo se iluminaron con los colores de la bandera francesa, Facebook activó su botón de chequeo de seguridad y Twitter se llenó de #noussommesfrançais.

Los datos también respaldan esa percepción. Según el último Índice de Terrorismo Global (referido a 2014), el 78% de todas las muertes y el 57% de todos los atentados ocurrieron en tan sólo cinco países: Afganistán, Irak, Nigeria, Pakistán y Siria. Ninguno es europeo. Irak continúa siendo el más afectado, con 9.929 muertes por ataques terroristas, el nivel más alto jamás alcanzado en un solo país.

Y TAMBIÉN…
Nueve muertos en un doble atentado contra una mezquita cerca de Bagdad.

Entre enero y octubre los terroristas han matado a 6.520 civiles iraquíes.
Ángeles Espinosa | El País, 2015-11-20
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/20/actualidad/1448024703_545770.html
Malí anuncia el fin del asalto al hotel con la muerte de 27 rehenes.
El Ejecutivo africano anuncia que ya no quedan rehenes dentro del edificio, en Bamako. Un grupo yihadista próximo a Al Qaeda se atribuye el ataque.
José Naranjo | El País, 2015-11-20
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/20/actualidad/1448010927_795053.html

martes, 25 de agosto de 2015

#hemeroteca #homofobia | Atrocidades del grupo EI: la ONU discute por primera vez sobre los derechos de la comunidad LGTB

Imagen: Google Imágenes / Subhi Nahas y Samantha Power
Atrocidades del grupo EI: la ONU discute por primera vez sobre los derechos de la comunidad LGTB.
RFI, 2015-08-25
http://www.espanol.rfi.fr/oriente-medio/20150825-el-consejo-de-seguridad-de-la-onu-discute-por-primera-vez-sobre-los-derechos-

El Consejo de Seguridad de la ONU realizó una reunión de alto nivel sin precedentes en 70 años sobre los derechos de la comunidad LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales). Homosexuales sirios e iraquíes relataron las atrocidades que comete el grupo Estado Islámico contra esa comunidad.

En el mundo de las redes sociales, los yihadistas comienzan por identificar a un gay y luego se empeñan en exterminar a su lista de contactos en Facebook y el celular.

“Están cazando a los homosexuales uno por uno”, relató un testigo iraquí en la reunión inédita que se celebra en el consejo de seguridad de la ONU sobre las atrocidades contra la comunidad LGTB en Siria e Irak. En los últimos meses han aparecido videos con la sigla del grupo Estado Islámico que muestran a gais lanzados desde edificios en las localidades de Palmira y Deir Ez Zor.

“Las multitudes, incluidos niños, vitorean como si se tratase de una boda", contó un hombre que escapó a la persecución y ahora trabaja para una organización de refugiados en Estados Unidos.

Desde julio de 2014, los yihadistas del grupo Estado Islámico han reivindicado al menos 30 ejecuciones por "sodomía", indicó Jessica Stern, directora de la Comisión internacional por los derechos de los gais y lesbianas. También se han difundido siete videos o fotos que muestran las brutales ejecuciones de esas personas.

Por teléfono un hombre apodado Adnan, que llama desde algún lugar en Medio Oriente, resume la situación de la comunidad homosexual bajo los yihadistas: "Ser gay es sinónimo de muerte".

Sobre esta persecución, la Comisión Internacional de Derechos de los Gais, y Lesbianas subrayó que constituye “un componente de la manera mediante la cual el grupo Estado Islámico trata a quienes califica de impuros”.

"En el Estado Islámico, los gais son rastreados y asesinados todo el tiempo", comentó Subhi Nahas, originario de Idleb, en el noroeste de Siria, región devastada por la guerra.

El Observatorio sirio para derechos humanos informó el mes pasado que los combatientes del EI lanzaron a dos hombres de un edificio en la ciudad de Palmira y luego los apedrearon hasta la muerte.

Antes de los escalofriantes testimonios, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, destacó como “histórico” un encuentro de este tipo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU. “Ya era hora, 70 años después de la creación de la ONU, que la suerte de las personas LGTB que temen por su vida en todo el mundo esté en el centro del escenario”, añadió.

El encuentro del lunes fue organizado por Estados Unidos y Chile, y fue abierto a todos los estados miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero Angola y Chad no participaron.

China, Malasia, Nigeria y Rusia enviaron representantes pero no intervinieron durante la reunión del Consejo de Seguridad. Más de 75 de los 193 países miembro de las Naciones Unidas tienen leyes que criminalizan la homosexualidad.

sábado, 25 de julio de 2015

#hemeroteca #homofobia | "Mi propio padre hubiera dejado que ISIS me matara"

Imagen: La Opinión [US]
"Mi propio padre hubiera dejado que ISIS me matara"
Joven universitario narra su travesía para huir del Estado Islámico por ser homosexual
Caroline Hawley | BBC. Recogido por: La Opinión, 2015-07-26
http://www.laopinion.com/mi-propio-padre-hubiera-dejado-que-estado-islamico-me-matara
Taim le contó su historia a Caroline Hawley de la BBC. Taim no es su nombre verdadero ni Omar es el verdadero nombre de su perseguidor.
TRADUCCIÓN DE:
Why my own father would have let IS kill me
BBC, 2015-07-23

http://www.bbc.com/news/magazine-33565055

El grupo radical que se autonombra Estado Islámico (EI) tiene un castigo especial para los gays: los condena a muerte lanzándolos desde edificios altos. Taim, un estudiante de medicina de 24 años, le cuenta a la BBC la historia de cómo escapó esa suerte al huir de Irak a Líbano:

En nuestra sociedad, ser gay significa muerte. Cuando EI mata a los gays, la mayoría de la gente se alegra porque piensan que los gays están enfermos.

Yo me di cuenta de que era homosexual cuando tenía unos 13 o 14 años. Entonces también pensaba que la homosexualidad era una enfermedad y yo sólo quería ser normal.

Mi terapeuta me indicó que le dijera a mis amigos que estaba pasando por una “etapa difícil” y que les pidiera apoyo.

Tengo origen musulmán pero mi exnovio tenía orígenes cristianos y cuento con muchos amigos cristianos con quienes solía pasar el rato.

En 2013 me vi involucrado en una pelea con otro estudiante, Omar -quien después de unió a EI- por juntarme con cristianos.

Un amigo mío le dijo que fuera paciente conmigo porque estaba pasando una etapa difícil y que estaba en tratamiento por ser gay.

“Primera lección”
Así fue como la gente se enteró. Creo que la intención de mi amigo fue noble pero lo que ocurrió como resultado arruinó mi vida.

Salí de la ciudad por unos días pero cuando regresé, en marzo de 2014, estaba un día lavándome las manos en el baño de la universidad cuando Omar y otros volvieron a atacarme.

Me golpearon casi hasta perder la conciencia. Difícilmente podía caminar y dejé de ir a la universidad por un mes.

Después, EI tomó el control de la ciudad. Omar me llamó y me pidió que me arrepintiera y me uniera a ellos. Le colgé el teléfono.

El 4 de julio un grupo de combatientes de EI vinieron a mi casa. Mi padre abrió la puerta y al parecer ellos le dijeron: “Tu hijo es un infiel y un homosexual y hemos venido a imponerle el castigo de Dios“.

Afortunadamente mi padre los convenció de que regresaran el día siguiente, para que él pudiera ver si la acusación era cierta.

Entró a la casa y comenzó a gritar. “Si estas acusaciones son ciertas, yo personalmente te entregaré a ellos, y lo haré alegremente”, dijo.

Quedé conmocionado. Pero mi madre decidió que debía salir de la casa de inmediato y comenzó a moverse para que pudiera huir de Irak.

Escape
Me llevó a casa de su hermana y al día siguiente reservó un pasaje para volar a Turquía, desde Erbil. Permanecí en un pueblo cerca de Erbil por dos semanas tratando de entrar a la ciudad pero nunca lo logré. Traté de viajar saliendo por Bagdad, pero también fracasé.

Eventualmente en agosto, después de semanas de estar escondido, mi madre logró que alguien me llevara a Kirkuk por carretera. Aunque mi plan era ir a Turquía, el primer vuelo disponible iba a Beirut y como no necesitaba una visa, aquí es donde ahora me encuentro.

En noviembre de 2013, Omar me atacó junto con dos amigos. Yo iba camino a mi casa. Me golpearon, me arrojaron al piso y me raparon.

“Esta es sólo una lección -me dijeron- porque tu padre es un hombre religioso. Pero ¡ten cuidado con lo que haces!”.

Si me hubiera quedado EI hubiera ido por mi y me habría matado como ha matado a otros. Si EI no me hubiera encontrado, los miembros de mi familia lo habrían hecho. Días después de que salí me enteré que mi tio, el hermano de mi padre, hizo un juramente para limpiar el honor de mi familia.

Hace podo recibí un mensaje anónimo en Facebook, que mi padre cree fue de mi tio. Decía: “Sé que estás en Beirut. Aún si vas al infierno, te seguiré hasta allí”.

Lo único que deseo es estar seguro, donde no me encuentre mi padre ni nadie con creencias extremistas. Quiero ser libre y ser yo mismo, terminar mi carrera y comenzar a vivir… Sólo quiero comenzar a vivir.

El Proyecto de Asistencia a Refugiados Iraquíes me está ayudando a conseguir un estatus de refugiado y están tratando de reubicarme en otro país donde pueda continuar mis estudios. Aquí vivo en un cuarto del tamaño del baño de mi casa en Irak. Estoy en un limbo.

No he vuelto a hablar con mi padre. Lo que hizo me dolió mucho. Se supone que debía protegerme y defenderme. Pero cuando dijo que me entregaría a EI, él sabía lo que me iban a hacer. Lo sabía. Quizás en el futuro pueda perdonarlo pero ahora no puedo ni siquiera pensar en él. Quiero que salga de mi vida.

EI alega que los gays “provocan la ira de Dios”.

Tampoco tengo contacto con mis amigos gay en Irak, por su propia seguridad.

A principios de este año uno de mis amigos fue asesinado. Lo lanzaron desde lo alto del principal edificio de gobierno.

Era grandioso, una persona muy amable. Tenía 22 años, era estudiante de medicina. Era muy calmado y realmente inteligente, una especie de genio. Siempre alcanzaba el mejor grado. Nunca se le veía sin un libro.

Nos conocimos en internet. Los iraquíes pasan mucho tiempo en las comunidades de internet y después se encuentran cara a cara. Solíamos hablar hasta que se iba la luz y perdíamos la comunicación. Me compartió sus secretos más profundos.

Como gays todos teníamos que llevar una vida secreta. Pero él era el tipo de persona con la que era muy fácil hablar.

No supe cómo se reveló que era gay porque era muy cuidadoso. Quizás fue por un texto o mensaje en internet. Cuando EI captura a la gente revisan todos sus contactos.

Temor
No puedo describir lo que sentí cuando vi las imágenes. El video me persiguió en pesadillas. Me vi a mi mismo volando por el aire. Soñé que me arrestaban y me lanzaban de un edificio y que tenía la misma suerte que mi amigo.

Fue devastador verlo morir de esa forma tan brutal. Tenía los ojos vendados pero supe que era él por el color de su piel y la constitución de su cuerpo.

Parecía que había muerto inmediatamente pero un amigo me dijo que no fue así. Quizás el edificio no era suficientemente alto. Mi amigo dijo que lo habían lapidado.

Incluso antes de que EI llegara yo vivía en constante temor. No hay leyes que te protejan. Los milicianos matan a la gente en secreto y nadie dice nada.

Para ellos somos un montón de sucios criminales de los que deben dehacerse porque provocamos la ira de Dios y somos -según creen ellos- la fuente de todo lo malvado.

Los últimos años fueron realmente difíciles. Si los milicianos o los agentes de seguridad se enteraban de que alguien era gay lo arrestaban, lo violaban y torturaban. Hubo muchos asesinatos supervisados por el ejército iraquí.

Surgieron videos de personas quemadas vivas o lapidadas y puedes ver a los soldados allí. Vi un video en el que algunos homosexuales tienen cuerdas atadas a los cuellos y los arrastran por las calles y la gente les lanza piedras. Cuando están a punto de morir les prenden fuego. A algunos les ponen pegamento en el recto y los dejan en el desierto para morir.

Si EI desapareciera este segundo, la amenaza a mi vida seguiría siendo seria ahora que me han identificado como gay.

La diferencia ahora es que EI tiene un solo método horrible para matar a la gente: lanzándolos de edificios y, si no mueren, lapidarlos.

Me preocupan los gays que siguen allí. Tengo decenas de amigos que no pueden huir porque está fuera de su alcance. Pero después de la muerte de nuestro amigo les he dicho adiós en internet y los he bloqueado, por su propia seguridad.

Hablo sobre esto para honrar a mi amigo asesinado y a todos los gays que conozco que aún están en Irak. Quiero que los iraquíes sepan que somos seres humanos, no somos criminales. Tenemos sentimientos y almas. Dejen de odiarnos sólo porque nacimos diferentes.

Yo fui afortunado y salvé mi alma. Pero ¿qué pasará con ellos? ¿Podrán sobrevivir? Y, si sobreviven, ¿se recuperarán del trauma de verse perseguidos? Es un desastre. Todos son un blanco.