Mostrando entradas con la etiqueta Subhi Nahas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Subhi Nahas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de enero de 2016

#hemeroteca #testimonios | Subhi Nahas, refugiado gay sirio, describe la espantosa situación de la población LGTBI en su país

Imagen: Google Imágenes / Subhi Nahas
Subhi Nahas, refugiado gay sirio, describe la espantosa situación de la población LGTBI en su país.
Cabilán | Dos Manzanas, 2016-01-06
http://www.dosmanzanas.com/2016/01/subhi-nalas-refugiado-gay-sirio-describe-la-espantosa-situacion-de-la-poblacion-lgtbi-en-su-pais.html

Subhi Nahas es un refugiado gay sirio que ha contado su historia a requerimiento de las autoridades británicas, que están realizando una investigación sobre las peculiaridades y problemas específicos de los refugiados LGTBI. El estremecedor periplo de Nahas puede servir de ejemplo de la dureza intolerable de la situación de la población LGTB en Siria y los demás países en conflicto. Desde la persecución del gobierno sirio, que hizo de los homosexuales su chivo expiatorio, hasta la espantosas ejecuciones ejemplarizantes del Estado Islámico, aclamadas por una población enfervorecida, la crónica del colectivo LGTBI en la zona es un retablo del horror más inhumano.

El Comité para el Desarrollo Internacional británico está formulando una investigación sobre la situación de los refugiados provenientes de Siria. Uno de los aspectos que quiere dilucidar esa investigación son las peculiaridades y problemas específicos que afecta al colectivo de refugiados LGTBI, que se enfrenta a una continuada represión y persecución por parte de todas las facciones implicadas en el conflicto, incluso cuando ya han logrado la condición de asilados.

En respuesta a las preguntas del Comité, Subhi Nahas ha querido resumir su historia mediante el siguiente escrito:

Me llamo Subhi Nahas. Soy de Idlib, en Siria, una ciudad de millón y medio de habitantes al norte de Damasco.

Soy un refugiado y soy gay. En 2011, al comienzo de las revueltas en Siria, los medios de comunicación del gobierno lanzaron una campaña acusando a todos los disidentes de ser homosexuales.

Poco después, las autoridades emprendieron incursiones sistemáticas en los lugares de reunión de las personas homosexuales. Muchos fueron arrestados y torturados. De algunos nunca se volvió a saber nada.

Esas detenciones y ejecuciones pasaron desapercibidas para el resto del mundo. Más tarde, en 2014, después de que el Estado Islámico tomara el control, se intensificaron los ataques violentos contra las personas sospechosas de ser LGTBI, publicando imágenes de sus “proezas”.

En las ejecuciones, cientos de ciudadanos, incluidos los niños, vitoreaban con júbilo como en una boda. Si la víctima no moría después de ser arrojada desde lo alto de un edificio, la gente del pueblo la remataba a pedradas. Ese iba a ser también mi destino.

Dos meses más tarde, aproveché la oportunidad de huir al Líbano, donde me quedé durante seis meses. Luego me mudé a Hatay, Turquía, donde trabajé como intérprete para otros sirios.

Como refugiado y hombre gay, me siento orgulloso de poder ayudar a los refugiados LGTBI y a otros igual de vulnerables.

Subhi Nahas ya habló ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado mes de agosto, como miembro de la Organización para el Refugio, Asilo y Migración (ORAM), donde colabora como administrador de sistemas. Actualmente reside en la ciudad estadounidense de San Francisco, tras haber conseguido el estatuto de refugiado.

Su objetivo actual en ORAM es “diseñar un sistema que permita que las personas necesitadas obtengan ayuda más rápidamente, para protegerlos en los lugares donde estén, sea Siria, Líbano o Turquía y que les ayude cuando finalmente llegan a lugares seguros. Necesitamos un sistema para proteger a esas personas cuando han conseguido salir de allí”.

Y es que la situación de especial discriminación y acoso no termina cuando los refugiados LGTBI llegan a los países de acogida. Son numerosas las denuncias de extorsiones y agresiones por parte del resto refugiados, tanto en los campos provisionales como una vez instalados en las distintas ciudades. Los asilados siguen tratando a las personas LGTBI de la misma manera cruel y agresiva con que lo hacían en sus países de origen, pues la LGTBIfobia permanece.

Un infierno para la comunidad LGTB
Siria e Irak, hace años estados de tradición laica (vinculada al baazismo) en los que las personas LGTB podían encontrar pequeños espacios de libertad, han acabado por convertirse para ellas en un infierno. En Irak, la homosexualidad fue legal hasta 2001, cuando Sadam Hussein, para contentar a los sectores religiosos, decidió castigarla con cárcel y, en caso de reincidencia, con pena de muerte. Tras la invasión, la situación se sumió en un estado de confusión. La entonces autoridad administrativa estadounidense ordenó en 2003 retrotraer los códigos penal y civil a la situación vigente en los 70, pero la diversidad de autoridades existentes según la zona del país, así como el papel preponderante que los líderes religiosos alcanzaron, facilitó que la persecución de las personas LGTB fuera en aumento. En los años sucesivos la situación no hizo más que empeorar, y las denuncias sobre el secuestro, la tortura y el asesinato de homosexuales, involucrando además a las fuerzas de seguridad, no hacían sino aumentar en todas las zonas del país.

En el área suní de Irak, la situación de descontento con el régimen surgido de la invasión, unida a la difusión de las ideas religiosas más radicales, terminó por cristalizar en el surgimiento del Estado Islámico, que también controla ya una parte importante de Siria. En este último país, la revuelta contra el régimen de Bashar al-Asad, alentada en sus inicios desde los países occidentales (y de la que ya en 2013 conocíamos sus consecuencias para los homosexuales sirios) ha confluido en el mismo fenómeno. En este caso, además, el propio régimen de Asad utilizó la persecución de los homosexuales como un instrumento de propaganda contra los rebeldes.

El Estado Islámico, finalmente, ha hecho de la persecución de las personas LGTB, y muy singularmente de los varones que mantienen relaciones con otros hombres o que son percibidos como homosexuales, uno de sus principales elementos de propaganda. Por razones obvias, resulta imposible disponer de información contrastada sobre estos asesinatos y torturas. Es difícil saber si se trata de personas LGTB o simplemente de opositores a los que se acusa de serlo. Organizaciones en favor de los derechos LGTB hacían hace ya un año un llamamiento a la prudencia, para no exacerbar el miedo y evitar así daños mayores. Sin embargo, cada vez resulta más difícil pensar que no asistimos simplemente a un proceso de exterminio, máxime cuando hay testimonios que aseguran que los islamistas se hacen pasar por homosexuales como “gancho” para así atrapar a sus víctimas.

martes, 25 de agosto de 2015

#hemeroteca #homofobia | Atrocidades del grupo EI: la ONU discute por primera vez sobre los derechos de la comunidad LGTB

Imagen: Google Imágenes / Subhi Nahas y Samantha Power
Atrocidades del grupo EI: la ONU discute por primera vez sobre los derechos de la comunidad LGTB.
RFI, 2015-08-25
http://www.espanol.rfi.fr/oriente-medio/20150825-el-consejo-de-seguridad-de-la-onu-discute-por-primera-vez-sobre-los-derechos-

El Consejo de Seguridad de la ONU realizó una reunión de alto nivel sin precedentes en 70 años sobre los derechos de la comunidad LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales). Homosexuales sirios e iraquíes relataron las atrocidades que comete el grupo Estado Islámico contra esa comunidad.

En el mundo de las redes sociales, los yihadistas comienzan por identificar a un gay y luego se empeñan en exterminar a su lista de contactos en Facebook y el celular.

“Están cazando a los homosexuales uno por uno”, relató un testigo iraquí en la reunión inédita que se celebra en el consejo de seguridad de la ONU sobre las atrocidades contra la comunidad LGTB en Siria e Irak. En los últimos meses han aparecido videos con la sigla del grupo Estado Islámico que muestran a gais lanzados desde edificios en las localidades de Palmira y Deir Ez Zor.

“Las multitudes, incluidos niños, vitorean como si se tratase de una boda", contó un hombre que escapó a la persecución y ahora trabaja para una organización de refugiados en Estados Unidos.

Desde julio de 2014, los yihadistas del grupo Estado Islámico han reivindicado al menos 30 ejecuciones por "sodomía", indicó Jessica Stern, directora de la Comisión internacional por los derechos de los gais y lesbianas. También se han difundido siete videos o fotos que muestran las brutales ejecuciones de esas personas.

Por teléfono un hombre apodado Adnan, que llama desde algún lugar en Medio Oriente, resume la situación de la comunidad homosexual bajo los yihadistas: "Ser gay es sinónimo de muerte".

Sobre esta persecución, la Comisión Internacional de Derechos de los Gais, y Lesbianas subrayó que constituye “un componente de la manera mediante la cual el grupo Estado Islámico trata a quienes califica de impuros”.

"En el Estado Islámico, los gais son rastreados y asesinados todo el tiempo", comentó Subhi Nahas, originario de Idleb, en el noroeste de Siria, región devastada por la guerra.

El Observatorio sirio para derechos humanos informó el mes pasado que los combatientes del EI lanzaron a dos hombres de un edificio en la ciudad de Palmira y luego los apedrearon hasta la muerte.

Antes de los escalofriantes testimonios, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, destacó como “histórico” un encuentro de este tipo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU. “Ya era hora, 70 años después de la creación de la ONU, que la suerte de las personas LGTB que temen por su vida en todo el mundo esté en el centro del escenario”, añadió.

El encuentro del lunes fue organizado por Estados Unidos y Chile, y fue abierto a todos los estados miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero Angola y Chad no participaron.

China, Malasia, Nigeria y Rusia enviaron representantes pero no intervinieron durante la reunión del Consejo de Seguridad. Más de 75 de los 193 países miembro de las Naciones Unidas tienen leyes que criminalizan la homosexualidad.