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viernes, 4 de noviembre de 2016

#hemeroteca #memoria | La tierna subversión de Copi

La tierna subversión de Copi.
La Virreina presenta 'La hora de los monstruos', la primera exposición que se dedica en España al francoargentino.
Leticia Blanco | El Mundo, 2016-11-04
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/11/04/581cc90dca4741c9148b4578.html

¿Cómo definir a Copi? El ilustrador nacido en Buenos Aires en 1939 fue sobre todo historietista, pero también escritor, dramaturgo y actor con un pie en el travestismo, siempre intentando arrancar una sonrisa a los demás desde una mezcla de absurdo e ironía, crueldad y ternura. Si hay que escoger una palabra que resuma su obra y posición ante la vida es la de «disidente», opina el escritor Patricio Pron, un experto en Copi (hizo un doctorado centrado en su figura durante su estancia en Alemania), que ahora se estrena como comisario en la exposición ‘La hora de los monstruos’, que podrá verse hasta el cinco de febrero en La Virreina.

«Es la primera gran revisión antológica que se hace de su figura», recuerda Valentí Roma. Y es verdad: es la primera exposición que se le dedica en España y la más exhaustiva jamás realizada. La Virreina tiene apalabrado que tras su paso por Barcelona, la muestra pueda verse en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y está trabajando para que también llegue a Francia, puede que en Angulema, en cuyo Museo del Cómic, el más importante de Francia, descansan la mayoría de originales de Copi. La idea, explica Roma, es que La Virreina deje de importar exposiciones y pase a exportarlas.

‘La hora de los monstruos’ arranca con las primeras viñetas de Copi, las protagonizadas por ‘la femme assise’ en ‘Le Nouvel Observateur’. La mujer sentada es una especie de encarnación del sentido común que mantiene conversaciones (de lo más surrealistas y desconcertantes) con su hija, a veces con un pollo, otras con un caracol. «En Copi no hay diferencia entre los humanos y los animales», explica Pron, «esas piezas son un cuestionamiento radical de las convenciones». En las viñetas, que tampoco podrían definirse como cómic puro, sino que vendrían a ser algo parecido a un «teatro dibujado», pasan cosas raras: los personajes tienen una relación compleja con su imagen, en ocasiones se narran sueños dentro de sueños, nada es lo esperado. Hay una viñeta en la que ‘la femme assise’ está en conversaciones para irse a trabajar a otra viñeta. En otra ocasión, ‘la femme’ discute con Copi porque le ha pintado una nariz demasiado grande, en otra se pelea con el espectador porque se siente demasiado observada y le da la espalda. Todo en un estilo minimalista, casi de garabato, que le granjeó a Copi fama de dibujar mal.

Con Barcelona, el artista francoargentino tuvo una relación especial. Venía mucho y pasaba largas temporadas: se hizo amigo de Biel Mesquida y Marcos Ordóñez, Jorge Herralde publicó muchos de sus libros en Anagrama y frecuentaba los ambientes de disfraz, alegría y desenfreno de Nazario y Ocaña. En la muestra pueden verse unas fotografías inéditas de Jorge Amat tomadas en el Saló Diana en el que aparece representando ‘Loretta Strong’, vestido de mujer y maquillado en exceso, con una rata que hizo fabricarse. «La rata», dice Pron, «era uno de sus animales favoritos, para él era el símbolo de la eficacia y la perfección».

La disidencia de Copi, que siempre se posicionó en la izquierda (colaboró durante décadas con ‘Charlie Hebdo’) y jugaba a cuestionar la familia como estructura nuclear, se extendió también a la cuestión de la igualdad de derechos que los homosexuales reclamaban en los 70 y los 80. No se implicó en el activismo más militante porque siempre trató su homosexualidad en sus viñetas y escritos como algo natural, lo que para Pron es un caso precoz de «posthomosexualidad». Sus últimos años, algo difusos «en la selva de rumores que fue su vida», fueron los de la enfermedad. Falleció en 1987. «Copi solía decir que era tan vanguardista que había pillado el sida antes que nadie», recuerda Pron.

#hemeroteca #memoria | Copi: pollos, ratas, travestis y transgresión

Copi: pollos, ratas, travestis y transgresión.
Autor de cómics, dramaturgo y narrador, el artista francoargentino protagoniza una completa exposición en la Virreina, comisariada por el escritor Patricio Pron.
Anna Abella | El Periódico, 2016-11-04
http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/virreina-inaugura-exposicion-copi-5606630

Desde varias viñetas La mujer sentada, encarnación del sentido común y uno de sus personajes recurrentes (creado en 1964 para sus tiras en 'Le Nouvel Observateur'), habla con caracoles y con pollos (ya dibujó el primero a los tres años). En otras abundan los travestis, las ratas, las viejecitas lúbricas y los animales antropomórficos que caracterizan los dibujos del francoargentino Copi, nacido Raúl Natalio Roque Damonte en 1939, en Buenos Aires. Una obra en cómic, dramaturgia y narración, “llamativa por el radical cuestionamiento de las convenciones, de los géneros y de la familia tradicional y que aborda temas como los motivos de los crímenes pasionales” que lo mantienen tras su muerte, a causa del sida, en 1987 en París, como un “autor contemporáneo”.

El escritor Patricio Pron, que realizó su tesis doctoral en Alemania sobre un artista que califica de "transgresor de la transgresión", presenta la exposición 'Copi. La hora de los monstruos' que él mismo comisaría en La Virreina Centre de la Imatge, donde -en paralelo con la muestra sobre el cineasta Alexander Kluge, 'Jardines de cooperación'- podrá verse desde este sábado hasta el próximo 5 de febrero.

Rumores sobre su muerte
Es esta la primera exposición que aborda la obra gráfica de Copi, que reúne sus apariciones en televisión y cine y material de los archivos de Angulema y logra reconstruir un relato veraz y extenso sobre su vida y su muerte, “llena de rumores y leyendas” y poco documentada hasta ahora. “Decía que había pillado el sida antes que nadie y escribía sobre ello en la época, en los 80, en la que todo el mundo lo silenciaba”, revela Pron. Para Copi, 'la hora de los monstruos' que da título a la exposición era un momento en que "lo viejo aún no se ha marchado y lo nuevo aún no termina de llegar”.

Copi aterrizó en la Francia contestataria de los años 60 con su familia, que ponía distancia con la política de Perón (de ahí unos primeros dibujos críticos y antiperonistas). Autor de cómics como 'Et moi, pourquoi j’ai pas une banane?' (Y yo, por qué no soy un plátano?) y 'Las viejas putas', de obras teatrales como 'La Pyramide' y 'Le bal des folles', y de relatos y novelas como 'L’Uruguayen' (editados en Anagrama como 'Las viejas travestís y otras infamias'), publicó en las revistas satíricas francesas por excelencia, ‘Charlie Hebdo’ y ‘Hara Kiri’ y fue condecorado como Caballero de las Artes y las Letras.

Relación con Barcelona
El dibujante tuvo también con Barcelona una relación estrecha, sobre la que Pron ha conseguido toda una serie de fotografías del cineasta Jorge Amat de la actuación que Copi realizó en 1978 en el escenario del Salón Diana, representando 'Loreta Strong', travestido y con unas proverbiales ratas -que él veía símbolo de la eficacia- hechas de gomaespuma. Además de con Amat, en la capital catalana se relacionó con Ocaña, los escritores Biel Mesquida y Alberto Cardín o su editor, Jorge Herralde (Anagrama).

Homosexualidad
Vinculado a movimientos de liberación homosexual, fue esa sin embargo una realidad que no apareció reivindicada nunca en su obra. “Simplemente porque ya lo daba por hecho”. “Sus personajes -explica el comisario- se sienten legitimados para tener relaciones con otros hombres o con animales. De alguna forma Copi es post-homosexual. Sabotea las convenciones de la identidad sexual, por la que él transita libremente”.

En su obra hay ironía y humor, crueldad y ternura, teatralidad y subversión de géneros; juega con la apariencia y el engaño y para él no hay diferencia entre sueño y vigilia. “Sus tiras -apunta Pron- nos hacen pensar en una obra de teatro porque renuncia también a las convenciones del cómic e introduce las pausas dramáticas”. Y sobre las críticas que recibía “por dibujar mal”, no hay más que acercarse a sus historietas para descubrir que sus trazos de “aparente torpeza son una estrategia narrativa muy compleja”.