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lunes, 16 de septiembre de 2019

#hemeroteca #natalidad | El descenso de la natalidad en Euskadi no ha tocado suelo y afectará a la tasa de fecundidad

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
El descenso de la natalidad en Euskadi no ha tocado suelo y afectará a la tasa de fecundidad.
La caída se asemeja a la que se registró en 1994-1995, cuando el índice alcanzó su cota más baja. Las políticas en favor de la emancipación y los permisos parentales para periodos más largos resultan clave para invertir la curva.
Marta Martínez | Noticias de Gipuzkoa, 2019-09-16
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2019/09/16/sociedad/el-descenso-de-la-natalidad-en-euskadi-no-ha-tocado-suelo-y-afectara-a-la-tasa-de-fecundidad

El curso escolar ha arrancado y ha dejado una evidencia: menos alumnos matriculados en Infantil y, por primera vez, en Primaria. Entre los dos niveles se han perdido 2.800 alumnos y hay 48 aulas menos que el año pasado. La natalidad en Euskadi empezó a descender en 2012 y desde entonces las cifras han ido a la baja año tras año.

“Es algo nuevo, porque desde mediados de los 90 hasta el año 2010, la natalidad aumentó un 40%. Ahora está descendiendo lo que la década pasada aumentaba y es una tendencia que se va a repetir en los próximos años”, analiza Unai Martín Roncero, doctor en Sociología y profesor de la UPV/EHU. “Ahora están en edad de tener hijos las generaciones de los 80 y 90 y, al ser menos personas, nacen menos niños en términos brutos. El último año que la natalidad tocó suelo fue en el 94-95, por lo que todavía quedan unos años de descenso de la natalidad. En los 90, la tasa de fecundidad era de 0,9 hijos por mujer en edad fértil, ahora se mantiene más o menos constantes en torno a 1,3”, ahonda el también miembro del Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y el Cambio Demográfico (OPIK).

En Euskadi se registraron el año pasado 16.090 nacimientos, lo que supone un 5,8% menos que el año anterior, según Eustat. Araba fue el territorio que registró un mayor descenso (-9,4%), seguido por Bizkaia (-6,8%) y, por último, Gipuzkoa (-2,3%). La tasa de natalidad fue de 7,4 nacimientos por mil habitantes. Un dato a destacar es que el descenso entre las madres de nacionalidad española alcanzó el 9,5%, mientras que entre las madres extranjeras el número de nacimientos aumentó un 7,1%. De hecho, hoy en día, un cuarto de las mujeres que dan a luz son extranjeras.

La edad de las madres también es un dato a tener en cuenta, ya que aumenta año tras año. El grupo más numeroso corresponde a las mujeres de entre 30 y 34 años, con un 35,4%, que el año pasado registró un descenso de seis puntos respecto al anterior. En cambio, el grupo que sigue aumentando es de las mujeres que son madres a partir de los 40 años -suponen el 10,6% del total-.

En este punto también hay diferencias entre las mujeres con nacionalidad española y las extranjeras, ya que estas últimas tienen hijos a edades más tempranas -en casi un 40% de los casos con menos de 30 años, frente al 12,2 de las madres de nacionalidad española-.

Políticas públicas
Según el profesor de la UPV/EHU, en los próximos años no solo podría bajar el número de nacimientos, sino también la tasa de fecundidad “porque las personas en edad fértil tienen menos hijos de los que desearían tener”. Y esto es debido, principalmente, “a temas como la precariedad laboral, el coste del cuidado, las desigualdades de género...”.

Es por ello que cree que las políticas encaminadas hacia bajas de maternidad y paternidad más largas, así como para favorecer una emancipación más temprana, podrían favorecer un aumento de la natalidad. “Nuestro país tiene una problema de retraso en la edad de emancipación. Cuándo las personas jóvenes consiguen un trabajo, una condición clave para tener hijos; y otro problema fundamental es la desigualdad en el impacto que tiene la vida laboral y en general en hombres y mujeres. Si consiguiéramos que ese trabajo estuviera más repartido, conseguiríamos aumentar un poco la fecundidad, y ahí creo que los permisos parentales son una clave. Pueden hacer una cosa muy importante: que las personas puedan tener los hijos que desean”, apunta Martín Roncero.

El Gobierno Vasco ha mostrado su preocupación por las bajas tasas de natalidad y muestra de ello es que, a partir de este otoño, los padres podrán disfrutar de 16 semanas de permiso para cuidar a sus hijos recién nacidos, un privilegio del que gozan ya los funcionarios públicos. Esta es una de las medidas integradas en el IV Plan Interinstitucional de Apoyo a las Familias para fomentar la conciliación corresponsable. El programa pretende reducir un 20% la tasa de pobreza infantil, incrementar la tasa de ocupación de 25 a 44 años de edad hasta el 80% y reducir la edad media de emancipación de la población juvenil, entre otras medidas. También prevé elevar el indicador coyuntural de fecundidad de las mujeres vascas hasta el 1,5, aumentar un 25% las tasas netas de escolaridad entre niños y niñas de un año, y reducir en un 50% la brecha de cuidados en el hogar.

El desarrollo del plan prevé un gasto de 460 millones de euros entre 2018 y 2022, a lo que se suman 785 millones de euros en políticas de garantía de rentas para familias con hijos e hijas programas de empleo juvenil;220 millones destinados al Consorcio Haurreskolak, 250 millones a becas, 50 millones en políticas de vivienda para personas jóvenes; también 1.575 millones de euros de gasto fiscal en deducciones por descendientes en el marco del IRPF gestionado por las tres diputaciones forales, y 415 millones en Servicios Sociales.

El doctor en Sociología de la UPV/EHU invita a no caer en el alarmismo respecto a la natalidad, aunque reconoce que “la demografía plantea retos y la bajada de la natalidad en los años 90 nos plantea retos ahora, con la incorporación de aquella generación al mercado laboral”.

La cifra: 5,8%. En Euskadi se registraron el año pasado 16.090 nacimientos, lo que supone un 5,8% menos que el año anterior, según Eustat. La tasa de natalidad el año pasado fue de 7,4 nacimientos por mil habitantes.

domingo, 1 de abril de 2018

#hemeroteca #iglesia #cofradias | Gipuzkoa pierde la fe

Legazpi quiere ser santa
Gipuzkoa pierde la fe.
El 26,9 % de la población se declara atea, las bodas civiles superan a las católicas desde 2007 y, además, es el territorio vasco donde más ha caído la ayuda a la Iglesia a través de la declaración de la renta . “En Gipuzkoa se ha producido un gigantesco” descenso de las prácticas socioreligiosas.
Ruth Gabilondo | Noticias de Gipuzkoa, 2018-04-01
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/04/01/sociedad/gipuzkoa-pierde-la-fe

El territorio guipuzcoano vive un profundo descenso del sentimiento religioso en los últimos tiempos. A la falta de curas en las parroquias guipuzcoanas, se suma la caída en el número de fieles, el envejecimiento de la población creyente y la desafección que sienten los jóvenes hacia la religión, que hará muy difícil que se acerquen a la fe católica. Semana Santa ya no es lo que era en el territorio, se han perdido muchas tradiciones y este periodo se ha convertido más en “unas vacaciones de primavera”, que en una fecha marcada en el calendario cristiano.

Y es que en Gipuzkoa “es evidente que se ha producido un gigantesco descenso de las prácticas socioreligiosas”, según el sociólogo Javier Elzo, que no es el único que reconoce este fenómeno que vive el territorio.

La desconexión de los guipuzcoanos con respecto a la religión ya la puso de relieve la encuesta ‘Cultura política de la población guipuzcoana 2017’, realizada por la empresa Aztiker Soziologia Ikergunea, que fue presentada en diciembre en la Diputación Foral. En ella, se revelaba que el 26,9% de la población del territorio se consideraba atea. Y de este porcentaje, la mayor parte eran jóvenes de 16 a 29 años, un 52,3%, mientras que el 37% tenían entre 30 y 44 años. Además, un 16,6% de los encuestados se definieron como agnósticos o indiferentes a la religión.

Por el contrario, solo un 17,4% dijo ser católico practicante, el 46,2% de una edad mayor a 65 años, mientras que como católicos no practicantes se definieron el 26,6% de los encuestados, sobre todos los mayores de 45 años.

Además, según los datos hechos públicos recientemente por la Conferencia Episcopal, Gipuzkoa es el territorio vasco en el que más cae la aportación que se hace a la Iglesia marcando la X en la declaración de la renta. En concreto, la Iglesia católica recibió en 2016 un total de 85.357 asignaciones, frente a las 91.117 que logró en 2015. Esto supone que 5.760 guipuzcoanos menos marcaron esta opción, lo que en cifras significó una caída de 96.546 euros.

Bodas católicas
Otro dato que también atestigua esta pérdida de la fe cristiana es la impresionante caída del número de matrimonios católicos en los últimos diez años. Si bien es cierto que se celebran menos bodas, desde 2007 el territorio acoge más celebraciones matrimoniales civiles que católicas. En 2016 se celebraron 2.499 bodas en Gipuzkoa, de las cuales 2.022 fueron civiles y tan solo 474 por la Iglesia, según los datos del Instituto Vasco de Estadística (Eustat).

“En cuatro años en Legazpi, he tenido cuatro bodas, prácticamente una por año. Cuando estuve en Azpeitia teníamos unas 20 bodas al año. Recuerdo en la Basílica de Loiola, si querías un día concreto había que pedir con dos años de antelación”, explica el cura de Legazpi Iñigo Mitxelena, que se ordenó sacerdote hace 16 años y ha podido ser testigo de este cambio.

El sociólogo Javier Elzo explica que el primer y “fortísimo” proceso de secularización, es decir, de desaparición de los valores religiosos, ya se produjo en los años 60. En este mismo sentido se pronuncia Jesús Mari Mujika, exprofesor de Ética en Donostia, que asegura que “el poder de influencia y dominio que tuvo la Iglesia en Gipuzkoa fue tal que obligó a los habitantes de aquí a ser obedientes”. “Al final de la década de los 60 llegaron los aires de modernidad y secularización. De golpe, como un remolino, nos deslumbró. La juventud quiso ser más libre”, asegura. Y, desde entonces, la evolución empezó a ser muy rápida. “La Iglesia en Gipuzkoa ha perdido mucha fuerza en poco tiempo”, reconoce Mujika.

Elzo recuerda que hubo una época en la que se decía que “lo más importante no era ir a misa, sino ser un buen cristiano”. Para este sociólogo, la no insistencia en acudir al culto provoca el “desenganche” de las prácticas religiosas. “La no práctica religiosa lleva a la descristianización”, insiste.

Así, señala que el primer “desenganche” que se produce es que la gente deja de ir a misa. Y, además, también ha ocurrido otro fenómeno “extremadamente llamativo” que es “la desaparición de la transmisión religiosa”. “El ‘cómo voy adoctrinar a mi hijo en la fe, cuando sea mayor ya decidirá’. Es muy curioso que este fenómeno no se aplica en el campo político”, afirma Elzo.

La realidad de hoy en día se traduce en que “no es tal la afectación del hecho religioso”, según apunta José Ignacio Iztueta, párroco de Alegia, que se encarga de otras once parroquias pequeñas ante la falta de curas. Y es que este es otro dato que ha caído en los últimos años. En la Diócesis de Donostia hay 227 sacerdotes, de los cuales 133 son mayores de 75 años, otros 22 llegarán a los 75 en cuatro años y sólo cinco son menores de 40.

“Hace 50 años en Gipuzkoa había unos 800 curas”, reconoce el párroco de Legazpi, que asegura que hay relevo pero “poco a poco”, por lo que no es “como antes” que en las iglesias grandes había “cuatro, cinco, seis o diez curas”. Además, actualmente hay once seminaristas que estudian en Pamplona y de esos once, este año han entrado solo cinco nuevos. “Igual Dios nos está hablando con esta escasez de vocación para el sacerdocio pues de una Iglesia distinta”, afirma el párroco de Alegia de 61 años.

Y no sólo no hay relevo generacional entre párrocos, sino que este reemplazo tampoco se produce entre los fieles. Las iglesias ya no están llenas, sino todo lo contrario, y en sus bancos prácticamente se sientan personas mayores. “Esto no es como hace 50 años, donde la iglesia un domingo cualquiera estaba a rebosar, prácticamente todo el pueblo iba a misa. Hoy en día viene la gente que viene”, afirma Mitxelena. “El problema no creo que sea que la gente no va a misa. Tenemos que plantearnos los procesos para ser uno creyente y posibilitarlos”, defiende Iztueta desde Alegia.

Futuro
Ante esta panorama, ¿recuperará la Iglesia el número de fieles o, por el contrario, seguirá perdiendo presencia en el territorio? “La tendencia actual a corto plazo no va a cambiar y mucho menos si la iglesia oficial sigue anclada en sus estructuras. Pero no pienso que el cristianismo esté llegando a su fin, ni siquiera entre nosotros. Sí creo que no volverá la sociedad que, por mera costumbre, haya de ser cristiana”, resume el exprofesor de Ética Jesús Mari Mujika.

En este mismo sentido se pronuncia el sociólogo Javier Elzo, que cree que “a corto plazo”, la desafección de los guipuzcoanos con respecto a la religión “no tiene arreglo”. “En estos momentos hay una visión de Euskadi secular. La Iglesia tiene muy mala fama, la fe religiosa es entendida como de otros tiempos ligada al franquismo y a la derecha. A corto plazo no creo que se haya tocado suelo”, insiste Elzo.

Pero a “largo plazo” la situación podría cambiar. La tesis de Elzo, tal y como escribió en su libro ‘Morir para renacer’, es que “si no muere una determinada Iglesia, no puede renacer”. “Si la Iglesia se transforma tiene una posibilidad de dar una respuesta válida a la demanda de espiritualidad que hay en la sociedad”, afirma Elzo, que asegura que habrá que esperar “una o dos generaciones” para que esta situación remonte. “Lo que hace falta es que esa Iglesia muera”, asevera.

Para el párroco de Alegia el futuro de la Iglesia estará conformado por “unas comunidades cristianas pequeñas, no como antes que todo el pueblo era creyente”. Por su parte, Mujika insiste en que se podrá ser cristiano de forma “más personal, en pequeñas comunidades convencidas”. “Creo que eso a la larga será positivo, porque cuando creer resulta más fácil que pensar, ahí hay que tener mucho cuidado”, señala.

Esta tesis la comparte el párroco de Legazpi, que asegura que el futuro de la religión “va a ser de una realidad muy reducida”. “Europa en general va a ser un continente a reevangelizar”, afirma Mitxelena. 


Legazpi recupera su procesión tras 40 años de ausencia.
El párroco asegura que la “imaginería” de Semana Santa llega “al corazón” de las personas. “Toca a nivel emocional”, insiste.
R.G. | Noticias de Gipuzkoa, 2018-04-01
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/04/01/sociedad/legazpi-recupera-su-procesion-tras-40-anos-de-ausencia

Pese a la caída de la religión católica que se ha producido en el territorio guipuzcoano en los últimos años, hay lugares que van contracorriente y que están consiguiendo rescatar tradiciones que ya parecían extinguidas. Es el caso de Legazpi, que este año ha recuperado su procesión, que llevaba sin salir desde 1979.

El año pasado, varias personas del pueblo le pidieron al párroco, Iñigo Mitxelena, que intentara recuperar este acto para que saliera durante la Semana Santa de 2018. “Yo les dije que sin problema, porque todo estaba guardado, pero que se necesitaba gente”, explica el cura.

Por eso, crearon un grupo de WhatsApp en el que participaron 60 personas y se pusieron manos a la obra para conseguir financiación y rescatar así la procesión. “Ha habido todo tipo de colaboración, no sólo de la gente que llevó las imágenes, sino de personas que han hecho distintos trabajos para recuperarlas, porque llevaban 40 años guardadas y estaban sucias, con mucho polvo y algunas tenían golpes”, señala Mitxelena. Así, un grupo de mujeres ha vendido durante los últimos meses repostería al terminar la misa de los domingos, mientras que varias costureras han arreglado las túnicas para que todo estuviera listo el pasado Domingo de Ramos.

La procesión recuperó lo que era el recorrido tradicional, es decir, salir por la puerta principal de la parroquia hacia la que se conoce como calle Vieja y dar una vuelta por kale Nagusia para terminar volviendo a la iglesia.

Mitxelena cree que esta “imaginería” de Semana Santa llega “al corazón” de las personas, pese a la desafección religiosa que existe en Gipuzkoa. “El tema de Semana Santa toca a mucha gente a nivel emocional”, insiste, por eso se muestra muy contento al haber podido recuperar esta tradición.

Mitxelena reconoce que “igual el sermón de un cura no toca tanto el corazón” de la gente como sí lo hace “el poder observar una imagen de devoción”, como pudieron comprobar los vecinos de Legazpi el pasado Domingo de Ramos.

domingo, 11 de febrero de 2018

#hemeroteca #niñas #maternidad | Más de 40 ‘niñas-madre’ en Euskadi en la última década

Imagen: La Verdad / Hospital materno infantil Virgen de la Arrixaca, Murcia
Más de 40 ‘niñas-madre’ en Euskadi en la última década.
En algún ‘año negro’, la CAV registró nueve partos de menores de 14 años. Más de cien menores de esa edad se han sometido en ese periodo a una interrupción voluntaria del embarazo.
Concha Lago | Deia, 2018-02-11
http://www.deia.com/2018/02/11/sociedad/euskadi/mas-de-40-ninas-madre-en-euskadi-en-la-ultima-decada

Tienen edad para andar con muñecas, pero manejan a sus propios bebés. Y aunque no sea ningún juego, cambian los pañales a sus propios hijos. El pasado fin de semana se encendieron las alarmas al conocerse que una niña de 11 años había dado a luz en Murcia. No es un fenómeno sociológico ajeno. Ni un incidente que solo suceda fuera. En Euskadi, más de cuarenta niñas menores de 14 años han sido madres a lo largo de la última década. Además, en esa franja de edad tan temprana, se han llevado a cabo un centenar largo de interrupciones voluntarias del embarazo.

Aunque tienen rostro, voz y cuerpo de niñas, ya son madres. Porque el de Murcia no es un caso aislado. Se trata del segundo embarazo en menores de 16 años que trasciende a la opinión pública en los últimos días tras conocerse también esta semana el parto hace quince días en Lorca de otra niña de 15 años.

Los datos del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, no dejan lugar a la especulación. En la última década, más de cuarenta niñas han dado a luz en Euskadi con menos de catorce años. Una media de tres o cuatro nacimientos al año, aunque en 2006 se contabilizaron seis, en 2008, nueve y en 2009, otros seis. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de un centenar de niñas son madres cada año en España antes de cumplir los quince y, a partir de esa edad, la cifra se multiplica por tres.

Los registros de Osakidetza sobre interrupciones voluntarias del embarazo tampoco engañan. Con una media anual de ocho o diez menores que se someten a un aborto en los centros acreditados por el Servicio Vasco de Salud, hay años negros en los que estas cifras se disparan de forma escandalosa. Así en 2010, fueron nada menos que dieciocho las pequeñas de menos de 15 años que fueron intervenidas. En 2013, el dígito alcanzó las trece y en 2015 sumó catorce.

Los profesionales sanitarios insisten en que, pese a la polémica suscitada por el caso murciano, los embarazos en adolescentes forman parte de las estadísticas de las maternidades de todo el mundo. Sin embargo, además de la repercusión social, los expertos ponen el acento en los riesgos de un embarazo a edades tan tempranas. Dar a luz con tan pocos años conlleva peligros considerables, ya que la mortalidad durante el parto se incrementa y el embarazo puede acarrear afecciones óseas y cartilaginosas que repercuten en el crecimiento. “Una cría de 11 años es una niña. Desde un punto de vista médico, y comprendiendo cómo funciona el cuerpo, con 11 o 12 años todavía está creciendo, no tiene nada de lo que ella necesita para tener un embarazo porque es una niña. ¿Cómo esperamos que soporte un embarazo y un parto?”, se pregunta un ginecólogo.

Además, al tratarse de embarazos accidentales no llevan a cabo ninguno de los controles médicos que precisan, las niñas no tienen una alimentación adecuada a su estado, y los padres y los ginecólogos se enteran cuando ya es demasiado tarde, o incluso cuando van a dar a luz. Todo ello sin contar que el embarazo en una adolescente conlleva serias repercusiones sociales y económicas para esas menores.

martes, 3 de octubre de 2017

#hemeroteca #demografia | La población vasca entra en ‘números rojos’

La población vasca entra en ‘números rojos’.
La cifra de fallecidos crece el 11% en el primer trimestre mientras los nacimientos se hunden más del 9%. Euskadi también registró el año pasado un saldo vegetativo negativo.
Concha Lago | Noticias de Gipuzkoa, 2017-10-03
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/10/03/sociedad/la-poblacion-vasca-entra-en-numeros-rojos

La población vasca empieza a asomarse a un serio precipicio demográfico. Los nacimientos encadenan sucesivas caídas y los fallecimientos sucesivos ascensos. Con una dinámica demográfica claramente regresiva, muchos municipios de Euskadi llevan varios años asistiendo a más entierros que alumbramientos. Tal y como corroboran los datos, durante el primer trimestre del año, los fallecimientos aumentaron en el País Vasco un 9,6% respecto al mismo periodo de 2016, sobre todo entre las mujeres. Por otro lado, la natalidad sigue acumulando mínimos históricos y en el mismo periodo se ha hundido más de once puntos.

El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) informó ayer de que en el primer trimestre de este año murieron 6.249 vascos, un 9,6% más que en el mismo periodo del año anterior, lo que equipara las cifras de fallecimientos a las de 2015, un ‘annus horribilis’. En este sentido, destaca la gran diferencia de fallecimientos por sexos, ya que hubo 2.964 defunciones de hombres (un 3,3% más que un año antes) y 3.285 de mujeres, un 15,9% más. Por territorios, en Araba fallecieron 801 personas, 3.367 en Bizkaia y 2.081 en Gipuzkoa.

El Eustat también indica que entre las defunciones ocurridas en el primer trimestre, cuatro correspondieron a menores de un año, una niña y tres niños.

Descenso vertiginoso
Curiosamente hace solo siete días, el mismo organismo informaba de que la tasa de nacimientos en Euskadi disminuyó un 11,1% en ese mismo periodo. Ningún territorio se libra de la caída de la natalidad. En Bizkaia, el descenso fue vertiginoso, hasta un 15,3% menos de recién nacidos (en total 1.972); en Araba, el descenso fue del 8,6% (713), y Gipuzkoa atenuó la caída en un 5,9% y 1.365 nacimientos.

Con estas cifras caminamos hacia un desierto demográfico y un escenario poblacional en números rojos ya que el saldo vegetativo en 2016, la diferencia entre las personas que nacen y las que mueren, también fue negativo en Euskadi, al perder 2.977 habitantes. Y solo en Araba, el número de defunciones fue inferior al de nacimientos. Eso no quiere decir que en el cómputo global la CAV arrojara un balance negativo el año pasado porque fue una en una de las once comunidades que tuvo un crecimiento poblacional gracias a la llegada de inmigrantes.

Una entrada que, sin embargo, no consigue frenar la caída galopante de nacimientos. Otro apartado donde el panorama se tiñe de gris. La tasa de natalidad en la CAV se encuentra entre las más bajas de la Unión Europea, con 8,7 nacimientos por cada 1.000 habitantes, por debajo de los diez de media de la UE. De acuerdo con las estadísticas del Eustat y Eurostat, correspondientes a 2015, solo Grecia, Portugal e Italia tienen una tasa de natalidad inferior a la de Euskadi, mientras que la media del Estado español en 2015 fue de 9 nacimientos.

En 2010 la tasa de nacimientos en Euskadi se situaba en el 9,7, por lo que desde entonces la pérdida porcentual ha sido de un punto. Un aspecto que “llama la atención” del Eustat que califica de una disminución “drástica”.

Pérdida de habitantes
Las prospecciones demográficas abundan en los datos adversos. Según un estudio del INE, Euskadi perdería 79.451 habitantes en los próximos quince años de mantenerse las tendencias demográficas actuales. En concreto, pasaría de los 2.162.626 habitantes residentes a los 2.083.176 en la misma fecha de 2031, lo que supone un descenso del 3,7%.

Los dígitos de este estudio de proyección ponen de manifiesto que el País Vasco tendrá un saldo vegetativo negativo en estos tres quinquenios. En 2020 este saldo negativo será de 6.123 personas, mientras que en 2025 se elevará hasta las 8.085 y en 2030 hasta los 8.349.

El hecho de que mueran más personas de las que nacen refleja el problema que tiene el País Vasco con su pirámide poblacional. La demografía se ha convertido en uno de los mayores desafíos que tiene que afrontar la sociedad vasca durante las próximas décadas ya que tiene repercusiones a todos los niveles. Gasto sanitario, prestaciones por desempleo, ahorro, consumo… muchos son los hándicaps que van aparejados al envejecimiento de la población. Tanto que la demografía se ha convertido en un serio problema. De hecho, los expertos afirman que de cara al futuro, “una fuerza laboral menguante puede ser un problema para la sostenibilidad del estado del bienestar”.

martes, 16 de mayo de 2017

#hemeroteca #matrimonio | El 81,3% de las parejas vascas se casa por lo civil

El 81,3% de las parejas vascas se casa por lo civil.
En Gipuzkoa se celebraron el pasado año un total de 2.545 enlaces.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2017-05-16
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/05/16/sociedad/el-813-de-las-parejas-vascas-se-casa-por-lo-civil

El número de parejas que se casaron el año pasado en Euskadi aumentó un 1,3 % en comparación con 2015, hasta alcanzar las 7.985 bodas, y crecieron especialmente los enlaces civiles, que ya representan el 81,3% del total.

Según los datos provisionales de 2016 difundidos ayer por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat, de las cerca de 8.000 bodas celebradas el año pasado en el País Vasco 3.858 fueron en Bizkaia, 2.545 en Gipuzkoa y 1.116 en Araba.

Además otras 466 parejas recién casadas fijaron su residencia fuera de la comunidad autónoma.

En 2016 también se mantuvo la tendencia observada en los últimos años de casarse cada vez más tarde, de manera que el 89,4% de los esposos y el 80,2% de las esposas tenían al menos 30 años.

En el último trimestre del año hubo 1.572 bodas, lo que supone un 8,4% menos que en el mismo periodo de 2015. La mayoría de las parejas fijaron su residencia en Bizkaia (764), seguido de Gipuzkoa (519) y Araba (195). Además 94 fijaron su residencia fuera de Euskadi.

Del total de matrimonios, 40 fueron entre personas del mismo sexo -23 entre hombres y 17 entre mujeres- y los 1.532 restantes enlaces heterosexuales.

Entre octubre y diciembre se casaron en Euskadi 1.487 hombres y 1.463 mujeres. Para 1.241 de los esposos (83,5%) era su primer matrimonio. Hubo además 13 viudos y 233 divorciados que volvieron a contraer nupcias.

jueves, 17 de diciembre de 2015

#hemeroteca #matrimonio | Sube el número de matrimonios en un 1,7% en 2014

Sube el número de matrimonios en un 1,7% en 2014.
La edad media de los esposos ha aumentado en 7,2 años y en 7,4 en el caso de las esposas en los últimos 25 años.
Europa Press, 2015-12-17
http://www.europapress.es/euskadi/noticia-numero-matrimonios-incremento-euskadi-17-2014-respecto-ano-anterior-20151217104542.html

El número total de matrimonios en la Comunidad Autónoma Vasca ascendió a 7.937 en 2014, un 1,7% más que un año antes, de los que 139 fueron matrimonios homosexuales. La edad media de los esposos ha aumentado en 7,2 años y en 7,4 en el caso de las esposas en los últimos 25 años, según datos facilitados por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat.

Los matrimonios de residentes entre personas de diferente sexo fueron 7.798, lo que supone 123 más que el año anterior, con un aumento de porcentaje del 1,6%. La tasa de nupcialidad vasca se sitúa en 3,4 bodas por mil habitantes, cifra similar a la española (3,45%), pero inferior a la de la Unión Europea (28 países), que en 2011 ascendía a 4,2%.

Además, se ha producido un aumento en la edad de matrimonio en paralelo al retraso de la maternidad. En 2014, la edad media de los hombres solteros que contrajeron matrimonio fue de 35,7 años y de 33,6 la de las mujeres solteras.

En los últimos 25 años la edad media de los esposos ha aumentado en 7,2 años y en 7,4 en el caso de las esposas. Teniendo en cuenta el estado civil previo al matrimonio, los hombres solteros fueron el 88,3%, cifra similar al 89% de mujeres solteras.

El verano es la época preferida por las parejas para casarse. En julio hubo 1.183 bodas, en junio 1.126 y en septiembre con 1.080. El 49% de las bodas se celebró en sábado y el 38% en viernes.

Se triplican las bodas civiles
A lo largo de los últimos años ha aumentando el número de bodas civiles, que han pasado de representar el 23% en 1990 al 75,6% en 2014, año en el que ascendieron a 5.899. Los matrimonios católicos fueron 1.877 y 22 correspondieron a otras confesiones religiosas.

Por territorios históricos, fue en Bizkaia donde las bodas civiles tuvieron mayor peso (78,9%), seguida por Gipuzkoa (77,5%) y Álava (73,3%). Sin embargo, en el caso de los residentes vascos que celebraron su boda fuera de Euskadi, bajó el porcentaje hasta el 58,1%.

Casi la mitad de los nuevos matrimonios convivía antes de contraer nupcias en 2014. El 49% de las parejas compartía la misma residencia antes del matrimonio, cifra que se mantiene constante desde 2011.

El porcentaje de parejas que convivía antes del matrimonio ha ido evolucionando en estos últimos años, desde un mínimo en 1996,

cuando sólo el 19% de las parejas tenía el mismo domicilio antes de casarse, hasta 2007, cuando se alcanzó la cifra máxima, con un 59%.

Destinos para residir
Los destinos preferidos de las 486 parejas que fijaron su residencia fuera de la Comunidad Autónoma Vasca tras contraer matrimonio fueron Madrid, Navarra y Francia. Aparecen diferencias, en cuanto al destino, entre los matrimonios celebrados en los tres territorios. Los de Álava se dirigieron preferentemente a Madrid, La Rioja y Burgos; los de Bizkaia a Madrid, Cantabria y Barcelona; y los de Gipuzkoa a Francia, Navarra y Madrid.

En cuanto a la nacionalidad de las personas contrayentes, en 1.128 matrimonios (el 14,5% del total), al menos uno de los cónyuges era extranjero. En el 46,2% de estos matrimonios la esposa era la que tenía nacionalidad extranjera, en el 26,1% el esposo, y en el 27,7% restante ambos cónyuges eran extranjeros.

Los países de origen más comunes entre las recién casadas extranjeras fueron Colombia (100), Bolivia y Brasil (ambos con 72), y Rumanía, Marruecos y Paraguay (43 cada uno de ellos). En cuanto a los nuevos esposos extranjeros, 67 procedían de Marruecos, 61 de Colombia, 45 de Bolivia, 32 de Portugal y Argentina y 31 de Ecuador.

Matrimonios homosexuales
El número de matrimonios homosexuales ha crecido un 10,3% respecto al año anterior. En 2014 se celebraron 139 bodas entre personas del mismo sexo, 79 fueron entre mujeres y 60 entre hombres. Esta cifra supone un ascenso del 10,3% respecto al año anterior.

En cuanto a su distribución territorial, 26 fijaron su residencia en Álava, 39 en Gipuzkoa, 63 en Bizkaia y 11 fuera de la Comunidad Autónoma Vasca.

Y TAMBIÉN…
Serafín e Iván: su historia en el hotel Domine.
Las bodas del Domine, 2015-12-10

http://www.dominebodas.com/la-historia-de-serafin-e-ivan/

#hemeroteka #hezkontza | Gipuzkoako ezkontzen %77a zibilak izan dira aurten


Gipuzkoako ezkontzen %77a zibilak izan dira aurten.
EAEn 139 ezkontza eman dira bikote homosexualen artean, aurreko urtean baino %10,3 gehiago.
El Diario Vasco, 2015-12-17
http://www.diariovasco.com/sociedad/201512/17/gipuzkoako-ezkontzen-zibilak-izan-20151217112946.html

2014an EAEko biztanleen artean 7.937 ezkontza egin ziren, aurreko urtean baino %1,7 gehiago, Eustaten datuen arabera. Azken 25 urteetan, senargaien batez besteko adina 7,2 urtez gehitu da eta emaztegaiena 7,4z.

2014an 139 ezkontza homosexual izan ziren EAEn; 79 emakumeen artean, 60 gizonen artean. Aurreko urtearen aldean %10,3ko gehikuntza. 26 Araban jarri ziren bizitzen, 39 Gipuzkoan, 63 Bizkaian eta 11 Euskal AEtik kanpo.

Heterosexualak 7.798 izan ziren, aurreko urtean baino 123, %1,6, gehiago.

Euskal AEko ezkontza-tasa (mila biztanleko 3,4 ezkontza), ia Espainiako berbera (%3,45) da, baina Europar Batasunekoarenaren (2011n, mila biztanleko 4,2) azpitik kokatzen da.

Ezkontzeko adinak gora egin du, amatasuna atzeratzen zelarik. 2014an ezkondu ziren gizonezko ezkongabeen batez besteko adina, 35,7 urte; emakumezko ezkongabeena, 33,6. Azken 25 urteetan, emaztegaien batez besteko adina 7,4 urtez gehitu da; senargaiena 7,2z.

Ezkontza zibilak hirukoiztu dira 1990etik
Azken urteetan gora egin du ezkontza zibilen kopuruak, 1990ean %23 izan zirelarik eta %75,6 2014an. Ezkontza katolikoak 1.877; beste sinesmenetakoak, 22.

Ezkontza zibilik gehien Bizkaian, %78,9; Gipuzkoan %77,5; Araban %73,3. Euskal AEtik kanpo ezkondu diren egoiliarren artean, %58.1.

2014an, ezkondu berrien ia erdia elkarrekin bizi ziren ezkondu aurretik. Bikoteen %49k bizileku bera zuten ezkondu aurretik, 2011z geroztik portzentaje bera da.

%14,5etan ezkontideetako bat, gutxienez, atzerritarra zen. Ezkontza hauen %46,2tan emaztea zen atzerritarra; %26,1etan senarra; %27,7tan biak. Emazteen sorterriak: Kolonbia (100), Bolivia (72), Brasil (72); Errumania, Paraguai eta Maroko (43 bakoitzean). Senarrenak: Maroko (67), Kolonbia (61), Bolivia (45), Portugal (32). Argentina (32) eta Ekuador (31).