sábado, 28 de febrero de 2015

#hemeroteca #activismo | Hablan las asociaciones para la libertad sexual: “Hay tolerancia, pero no hay respeto”

Imagen: Deia
Hablan las asociaciones para la libertad sexual: “Hay tolerancia, pero no hay respeto”.
Las asociaciones para la libertad sexual aseguran que se ha avanzado, pero que todavía queda camino por recorrer.
Rubén Olveira Araujo | Deia, 2014-02-28
http://www.deia.com/2015/02/28/sociedad/euskadi/hay-tolerancia-pero-no-hay-respeto

Bienestar físico, emocional, mental y social. Esos son los conceptos que incluye la definición de salud sexual según la Organización Mundial de la Salud (OMS). “No es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad”, añade. Para ello, la entidad aboga por que sean “respetados, protegidos y ejercidos a plenitud” los derechos sexuales de todas las personas.

Imanol Álvarez es integrante de Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (EHGAM), la primera asociación LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) para la libertad sexual de Euskadi. Su historia comenzó en 1977. “Franco había muerto y creímos que había llegado la hora de hacer algo”. Y lo hicieron. Crearon EJGAM y comenzaron a luchar por los derechos sexuales. “Tuvimos que escuchar mucho, en persona y por teléfono”. Pero el tiempo y el esfuerzo han dado sus frutos, tal como atestigua, entre otros, el monumento a los homosexuales de Durango.

Pero además de por ser la primera en Euskadi, EHGAM también destaca por otro aspecto: “Siempre hemos tenido el ámbito lúdico muy presente”, explica Jaime Mendia, otro miembro de la asociación. Entre dichas actividades se encuentran el mes de cine de Basauri, la fiesta del 28 de junio, acampadas, comidas, etc. “Aunque no por ello dejamos de lado otros temas reivindicativos”.

Más en esta última corriente se encuentra el proyecto ‘Miradas Atrevidas’, un trabajo de memoria histórica realizado junto con Aldarte que recoge en un libro los testimonios de personas homosexuales de otra época. Pero más que una crítica al pasado, estas recopilaciones también han desvelado un problema muy presente: la soledad de los gays ancianos. “La homofobia en las residencias es impresionante”, denuncia José Ignacio Sánchez, integrante de la asociación.

Ehgam ha sido la semilla de estas reivindicaciones en Euskadi, pero no el final. A raíz de ella han ido surgiendo diferentes asociaciones LGTB, como Bizigay en 2003. “Nuestra vía, más que la lucha social de calle, es la educación formal”, explica Mikel Oribe, integrante de dicha organización. Argumenta que ello se debe a que la sociedad en general es muy ignorante en temas de sexualidad y otras cuestiones sexológicas. “Y eso es lo que nos acarrea problemas sociales y de inclusión en el ámbito sexual”.

Para trabajar este ámbito, Bizigay tiene en marcha Esangura, un proyecto sobre educación sexual que se imparte en más de veinte colegios de Euskadi, la mayoría de Bizkaia. “Con él reducimos a la mitad los posicionamientos extremos según nuestras encuestas”, apunta Mikel. Y además también organizan las jornadas ‘Sex on Trial’, cuyo fin es realizar una crítica sexológica. “Nuestro reto es que el conocimiento, la cultura y el debate sexual cale a la gente”.

Problemas en el mundo laboral
Otro punto de vista a tener en cuenta sería el de Errespetuz, una asociación formada íntegramente por transexuales. Sarai Montes, además de presidenta de este colectivo, es vocal de la comisión ejecutiva de la FELGTB (Federación Estatal LGTB). “Creamos Errespetuz en 2008 cómo lugar de reunión para poder hablar y compartir experiencias entre nosotros”. Después de todo, explica que es imposible sentirse realmente escuchado si el que está al otro lado no ha vivido esa condición. “Te atienden, pero no te entienden”. Su mayor reto, en la actualidad, es combatir la discriminación de los hombres y mujeres transexuales en el mundo laboral y, con el fin de sensibilizar a la sociedad, toman parte en el servicio Berdindu del Gobierno vasco, que atiende a personas LGTB.

En ese mismo proyecto toma parte Aldarte, otra asociación LGTB que surgió en 1994. “Nosotros apostamos por la creación de diferentes grupos de apoyo y referencia”, explica Lala Mujika, integrante de la misma. Conseguir el respeto, esa es la meta que se marca. “La impresión general es que ya tenemos todo conseguido, porque nos comparan con otros países, pero no es así”. Las asociaciones LGTB coinciden en que esto es un trabajo continuo, argumentando que las nuevas generaciones son casi tan machistas, sexistas, homófobas y tránsfobas como las anteriores. “Hay tolerancia, pero no hay respeto”, asevera Lala. Ese es ahora el gran reto.

#libros #transexualidad | Yo soy trans : una investigación periodística

Yo soy trans : una investigación periodística / Victoria Varela ; prólogo de Rubén Campero
Ed. Sudamericana, 2015 [02]
336 p.
ISBN 9789974713949

/ ES / ENS
/ Identidades / Mujeres / Testimonios / Transgénero / Transexualidad / Uruguay

Con base en los testimonios de diez mujeres trans, pertenecientes a todos los ámbitos socioculturales, y de la mano de cualificado profesionales de diversas áreas, la autora recorre los vericuetos de esta identidad de género y nos descubre las diferentes etapas de su proceso evolutivo.

"¿El Uruguay actual está en condiciones de entender y aceptar abiertamente el universo trans? ¿Las instituciones sanitarias ofrecen el apoyo y guía necesarios? ¿Los centros de enseñanza están capacitados para asegurar que la totalidad de sus alumnos sean bien acogidos? Minucioso trabajo de investigación en el que se describen las emociones, las inquietudes y los obstáculos que acompañaron a estas personas hasta que lograron convertirse en las mujeres que son. Entre los testimonios se encuentran el de Catalina, quien ha criado a siete hijos con cariño y dedicación, el de Laura, quien convive hace años en pareja sin que su familia política sospeche cuál es su sexo biológico, y Abigail, quien habla de sus experiencias en el mundo del espectáculo y sus vínculos con los famosos."

DOCUMENTACIÓN
Detrás del maquillaje

“Ellas sufren el desamparo, la conciencia de que la sociedad siempre las pone en el último escalón”, dijo a Montevideo Portal la comunicadora Victoria Varela, autora del libro “Yo soy trans”.
Gerardo Carrasco | Montevideo, 2015-04-17
http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?268286

#libros #vestimenta | Psicología del vestido

Psicología del vestido / John Carl Flügel ; traducción de Carlos Gual Marqués
[The psychology of clothes. Español]
Barcelona : Melusina, 2015 [02]
248 p.
ISBN 9788415373179 / 15 €

/ ES / ENS
/ Antropología social / Historia / Moda / Psicología / Sociología / Vestimenta
Biblioteca UPV/EHU. Otra ed.: Paidós, 1964
http://millennium.ehu.es/record=b1233990~S1*spi

El psicoanalista británico John Flügel redactó en 1935 este incisivo volumen sobre la huidiza naturaleza del vestido y sus implicaciones individuales y sociales que no deja de ser también un sutil e irónico alegato político en favor de la liberación sartorial del hombre. Sus páginas son, además, un preciso análisis de las diferencias indumentarias entre hombres y mujeres, así como un ameno repaso histórico y filosófico a la evolución de la ropa con un particular hincapié en la «Gran Renuncia» del hombre al empleo del adorno que viene provocada por el triunfo de la ideología igualitaria de la Revolución Francesa, así como en el imparable avance de la moda como seña de identidad irrenunciable del individuo moderno en el siglo XX. Entre la psicología y el estudio antropológico, este texto seminal hará las delicias del lector interesado en la historia de la moda y sus avatares.

#books #photograophy #masculinity | Mario Testino. SIR


Mario Testino. SIR / Pierre Borhan ; edición de Patrick Kinmonth ; fotografías de Mario Testino
Köln : Taschen, 2015 [02]
456 p.
ISBN 9783836553452 / 500 €
/ EN / ENS / Fotografía
/ Hombres / Masculinidad / Moda
               
This book traces the evolution of male identity over the past three decades. In SIR, Mario Testino's largest book to-date, the photographer presents over 300 photographs in his search to define the allure of men. The portraits define a period in which men's changing role, style and appearance has never escaped Testino's eye and intuition.

El hombre ante el objetivo. Una galería de hombres del maestro de la fotografía
http://www.taschen.com/pages/es/catalogue/photography/all/03159/facts.mario_testino_sir.htm

«El modo en que se ve a los hombres en la fotografía y en la moda, así como el modo en que los propios hombres contemplan las imágenes de sí mismos han cambiado en los últimos años. Es un tema que ha despertado interés: la imagen masculina, el estilo personal de un hombre, el cambio de actitud respecto al rostro y el cuerpo masculino.» — Mario Testino

De Río a Londres, pasando por Cuzco o Sevilla, Mario Testino es conocido por sus crónicas del vestir y la conducta libres de convencionalismos. En “SIR”, su libro más extenso hasta el momento, el influyente fotógrafo presenta más de 300 fotografías en su intento de definir el atractivo de los hombres.

Compuesta por numerosas imágenes inéditas de las miles que contiene su archivo, la colección sigue la evolución de la identidad masculina durante las tres últimas décadas de la carrera de Testino. El vestuario, la tradición, el juego de sexos, el arte del retrato, el fotoperiodismo y la moda chocan cuando Testino observa la masculinidad en todas sus manifestaciones modernas y seductoras: a través del dandi y el caballero, el macho tradicional y el metrosexual, el rostro mundialmente famoso y el transeúnte desconocido.

Cada fotografía representa un punto de vista único, una nueva conexión visual entre el fotógrafo y el modelo. Con Josh Hartnett para “VMAN” (2005), Testino evoca el descenso de Helmut Berger en el abismo de La caída de los dioses de Luchino Visconti. Las fotos de estudio de Brad Pitt, George Clooney, Jude Law y Colin Firth son tan cándidas como curiosas. David Beckham, David Bowie, Mick Jagger y Keith Richards destacan por el valor que han mostrado al crear su propia identidad y redefinir los estereotipos de masculinidad. A través de un caleidoscopio de apariencias diversas, estos retratos rinden homenaje a la impecable intuición de Testino y a un periodo de emocionante curiosidad y libertad respecto al aspecto, el estilo y el papel masculinos.

Sobre el fotógrafo: Peruano de nacimiento, Mario Testino viaja a menudo por encargo de Vanity Fair y de las ediciones americana, británica y francesa de la revista Vogue. Entre sus clientes se cuentan Burberry, Versace, Dolce & Gabbana y Michael Kors. Ha presentado exposiciones en solitario en galerías de todo el mundo y sus fotografías forman parte de las colecciones de numerosas instituciones, entre ellas la National Portrait Gallery y el V&A Museum en Londres.
Sobre el editor: Patrick Kinmonth es un genio creativo que trabaja en el mundo de la ópera, el cine, la danza, la arquitectura y el diseño de exposiciones. Ha colaborado con Mario Testino desde la década de 1980, cuando encargó los primeros retratos al joven fotógrafo para la edición británica de Vogue.
Sobre el autor: Pierre Borhan es escritor, comisario de numerosas exposiciones y coleccionista de arte. Antiguo editor jefe de la revista Clichés, también fue director del patrimonio fotográfico en el Ministerio de Cultura francés entre 1988 y 2003.

#comic #mujeres #historia | Sally Heathcote, sufragista

Sally Heathcote, sufragista / Mary M. Talbot ; ilustraciones de Kate Charlesworth y Bryan Talbot.
Barcelona : La Cúpula, 2015 [02].
226 p. : il.
ISBN 9788415724957 / 22,9 €

/ ES / EN* / Cómic
/ Activismo / Feminismo / Inglaterra / Movimientos sociales / Mujeres – Historia / Novela gráfica / Política / Sufragismo

Púrpura, blanco y verde. Tres colores representan a la National Women’s Social and Political Union, una liga de mujeres extraordinarias que lucharon por conquistar derechos humanos que en el contexto rígido y clasista de la Inglaterra eduardiana brillaban por su ausencia. Sally Heathcote es una trabajadora doméstica al servicio de Emmeline Pankhurst, una de las fundadoras del movimiento. La proximidad de ese entorno comprometido y militante irá concienciando a la joven en la causa sufragista, que reclama el derecho al voto para las mujeres. La desobediencia civil, la estrategia política, el aprendizaje de la acción directa y la reivindicación a pie de calle van a dictar la trayectoria feminista de Sally, que no dudará en enfocar su vida como una carrera de obstáculos pero también de grandes logros para las generaciones futuras. Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot construyen una historia apasionante sobre la lealtad, el coraje y la dignidad de un grupo de mujeres que lograron abrir, en el ámbito laboral, social y educativo, una serie de puertas que habían estado siempre cerradas.

DOCUMENTACIÓN
El derecho al voto de las mujeres y los animalillos

La historia de la conquista del sufragio femenino británico, relatada en una novela gráfica
Tereixa Constenla | El País, 2015-03-09
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/06/actualidad/1425657600_440017.html

#libros #vih | VIHDES : històries de consum

VIHDES : històries de consum / Arantxa Alías y Laura García.
Barcelona : Bellaterra, 2015.
64 p.
Colección: Relatos de vida.
ISBN 9788472906679 / 10 €

/ CAT / BIO
/ Drogas / VIH / Testimonios

“VIHDES, Històries de consum”, és un recull d’històries de vida colpidores sobre l’experiència amb les drogues i la convivència amb el VIH. Nou històries en primera persona que han tingut la fortalesa de compartir amb nosaltres, tot i haver estat en silenci durant molt temps.

Arantxa Alías, terapeuta ocupacional especialitzada en Rehabilitació Psicosocial en Salut Mental i en Drogodependències. Ha treballat a la Unitat d’Ingrés Psiquiàtric Infantojuvenil. Actualment, i des de fa cinc anys, treballa en un servei de rehabilitació comunitària i en un servei d’inserció laboral de salut mental.

Laura García, educadora social especialitzada en Criminologia i Execució Penal i en Drogodependències. Ha treballat amb infants i adolescents en l’àmbit del lleure i, també, dins l’aula com a figura de suport amb infants amb necessitats especials. Ha col·laborat en centres penitenciaris d’adults i ha treballat com a educadora social en centres educatius de justícia. Actualment treballa com a tècnica de prevenció de drogodependències.

#hemeroteca #fotografía | Una serie fotográfica refleja la doble vida de los soldados LGB estadounidenses antes de derogarse el “Don’t ask, don’t tell”

Imagen: Advocate
Una serie fotográfica refleja la doble vida de los soldados LGB estadounidenses antes de derogarse el “Don’t ask, don’t tell”
Hans | Dos Manzanas, 2015-02-28
http://www.dosmanzanas.com/2015/02/una-serie-fotografica-refleja-la-doble-vida-de-los-soldados-lgb-estadounidenses-antes-de-derogarse-el-dont-ask-dont-tell.html

La vida de miles de soldados estadounidenses, gais, lesbianas y bisexuales, cambió radicalmente con la derogación de la ley conocida como “No lo preguntes, no lo digas” (“Don’t ask, don’t tell”). Ahora una serie de fotos artísticas refleja la doble vida que llevaban hasta entonces, obligados a ocultar quiénes eran y a quiénes querían (doble vida que aún siguen llevando los militares transexuales). El proyecto aún está en curso y busca apoyos a través de internet.

Uno de los cambios más importantes de los Estados Unidos en materia LGTB fue el final de la política de “Don’t ask, don’t tell”, que prohibía a los militares gais, lesbianas y bisexuales vivir fuera del armario. La decisión -aprobada por el Congreso en diciembre de 2010 y definitivamente en vigor desde septiembre de 2011- cambió literalmente la vida a miles de personas que antes se veían forzadas a ocultar su vida e identidad. Ahora, un excelente trabajo fotográfico de Devin Mitchell ha querido reflejar cómo vivían mientras estaba vigente la prohibición de personas abiertamente no heterosexuales en el ejército.

La discriminación les obligaba a vivir una doble vida. Es precisamente esto lo que ha querido reflejar el trabajo. Para ello, nos pone ante escenas de vida íntima de diferentes veteranos y veteranas LGB. Junto a esta escena, aparece reflejada en un espejo la imagen de la persona con uniforme militar.

En palabras de Devin Mitchell: “Como hombre gay, puedo imaginarme lo que puede ser el estigma opresivo de la homosexualidad. La legislación es solo el principio de un largo proceso sociológico de aceptación. Las personas retratadas en este proyecto podrían ser un ejemplo de este desarrollo en nuestras comunidades. Imágenes como éstas no habrían tenido precedente antes de 2010. Quizás dentro de un siglo los estudiantes mirarán atrás y conmemorarán el cambio de corriente”.

Las fotografías se inscriben en un proyecto que lleva por título “Veteran Vision Project”. Aún está en elaboración y se ha abierto una campaña de recogida de fondos en internet para continuar el proceso. Como señala el mismo autor, aún la mayoría son de hombres gais. Conforme avance el proyecto, incorporarán a personas de otros grupos del colectivo LGTB.

No debemos olvidar además que el ejército de los Estados Unidos sigue prohibiendo la incorporación de personas abiertamente transexuales, algo que quizá podría cambiar pronto, a la luz de unas recientes declaraciones del nuevo secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter (el cambio, en este caso, requeriría solo una modificación de las ordenanzas sanitarias militares). Con todo, las fotografías presentadas ya muestran a nuestro juicio una notable diversidad. Podéis verlas en la página web del proyecto, os lo recomendamos.

Imagen: Advocate
LINKS
Veteran Vision Project

http://www.veteranvisionproject.com/
Kickstarter | The Veteran Vision Project — A Photo Book
https://www.kickstarter.com/projects/devinmitchell/the-veteran-vision-project-a-photo-book
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DOCUMENTATION
14 Stunning Photos of LGBT Military Personnel

These 14 photos tell a story of life post "don't ask, don't tell."
Eliel Cruz | Advocate, 2015-02-25

http://www.advocate.com/arts-entertainment/art/photography/2015/02/25/14-stunning-photos-lgbt-military-personnel?team=social
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DOCUMENTACIÓN
La política de “Don’t ask, don’t tell” es historia
Flick | Dos Manzanas, 2011-09-21

http://www.dosmanzanas.com/2011/09/la-politica-de-dont-ask-dont-tell-es-historia.html
Aprobada finalmente la derogación de la política de “Don’t ask, don’t tell”
Flick | Dos Manzanas, 2010-12-19

http://www.dosmanzanas.com/2010/12/aprobada-finalmente-la-derogacion-de-la-politica-de-%E2%80%9Cdon%E2%80%99t-ask-don%E2%80%99t-tell%E2%80%9D.html

#hemeroteca #feminismo | El feminismo en Mujercitas

Imagen: Jot Down
El feminismo en Mujercitas
Jenn Díaz | Jot Down, 2015-02-28
http://www.jotdown.es/2015/02/mujercitas/

Las cuatro hermanas March —Meg, Amy, Jo y Beth— son tan perfectas que dan rabia. Aquellos que no leyeron “Mujercitas” cuando se debe leer, es decir, a los trece o catorce años, leerán la novela de Louisa May Alcott como se leen las antiguas páginas de un diario adolescente. Sí, son cuatro muchachas ingenuas, sensibles, responsables y sensatas hasta la locura. No hay mala acción que no corrijan ni conducta dudosa que no sea puesta en cuarentena por algún personaje secundario. Tendría que haber caído en las redes de esta familia cuando aún podía confiar en el futuro de Jo March o haberme enternecido con su hermana Beth, un ángel; pero me han inquietado porque la bondad pura, a mí, me perturba.

Aun así, leer la novela demasiado tarde te hace fijarla en lugares que en una primera lectura adolescente no tendrían cabida: el feminismo, por ejemplo. Es cierto que todas las mujeres de esta historia son repugnantemente dóciles y respetables socialmente; no solo en su época, también en la nuestra. La mojigatería femenina está más que premiada y presente en la casa de los March, pero Lou May Alcott tenía un personaje y ciertas actitudes reservadas para el feminismo y la pequeña revolución que su época le permitía. No, no solo Jo March, con su masculinidad y su rebeldía, combate el estado normalizado del sistema patriarcal: también la madre tiene actitudes elogiables. No es ninguna casualidad ni un ejercicio que ha hecho la crítica posteriormente, puesto que la autora participó en movimientos reformistas que defendían la abolición de la esclavitud y apoyaba causas como los derechos de la mujer y la reforma educativa.

Pero Alcott no solo era menospreciada por ser una escritora en un mundo en que la literatura era un espacio solo permitido a los hombres, también debía defenderse de escribir relatos o literatura juvenil. Ciertos prejuicios todavía hoy existen. Escribir una novela como “Mujercitas” es, muchas veces, un trabajo poco serio. Sin embargo, Lou May Alcott escribió cuentos para adultos en los que había asesinatos, misterio, narcóticos y luchas de poder —en las que, por supuesto aunque inusual para la época, la mujer siempre ganaba. La mayoría de ellos, claro, bajo seudónimo. Su feminismo personal, el de la Alcott individual, era mucho más notorio en las obras que no firmaba con su nombre. En cambio, cuando no se refugiaba en el anonimato, tenía más dificultades para mostrar sus ideas, de modo que aparecen veladas —como en “Mujercitas”. Alguien que deseaba la alfabetización femenina, la solicitud de divorcio por parte de las esposas, la disminución de la tasa de natalidad y defendía la igualdad intelectual entre hombres y mujeres, por fuerza debía dejar huella feminista en lo que escribía.

"Republican mother"
Lo mejor para una revolución es que no parezca una revolución. Así, el ambiente en el que crece Lou es un ambiente lleno de sutilezas, en el que el feminismo es fuerte y efectivo, pero silencioso. La “republican mother” es un invento de las mujeres y madres de la época para abrirse paso entre los hombres. De una lógica aplastante, no hay quien pueda negarles lo que piden: si la crianza de los futuros ciudadanos americanos pasa por las manos de sus madres, estas madres deberán tener una buena educación para ellos. Por supuesto, hay una trampa mortal desde ambas perspectivas: por una parte, el hombre no puede negarse, es respetable y favorece al varón; por otra, la mujer solo puede proyectarse a partir del hombre y para satisfacerlo a él. Pero lo mejor que puede tener una revolución es que no parezca una revolución.

Con la introducción de las máquinas la mujer había dejado de ser productora, ya no era necesaria como mano de obra, así que había vuelto a la casa, a la inmovilidad. Mientras no había máquinas era necesaria. La mujer era consumidora pero también productora: llegados a este punto, se había convertido en dependiente del hombre. ¿Y qué la autorizaba para salir de casa sin ser sospechosa de nada? La iglesia. La religión, tan capadora en tantos aspectos, ayudó a la mujer a relacionarse con otras mujeres, a hacer el bien común, a no tener que justificarse para liberarse. Era una libertad coaccionada y con una condición, la Iglesia —pero para hacer una revolución, lo mejor es que no lo parezca.

La autonomía de la mujer pasaba por la muerte del padre, la soltería o la viudez. La menor de edad y la casada eran “femme covert”; las demás, “femme sole”, con algunos derechos reservados para los hombres como firmar contratos, hacer testamentos o enjuiciarse. Dicho de otra manera, la desgracia de quedar huérfana o viuda te daba derechos sociales y legales que no tenías bajo el amparo del hombre. Alcott crece en este círculo macabro, en esta sociedad sinsentido.

"True womanhood"
Existen dos esferas: la masculina, que es pública, y la femenina, que es privada. Lo doméstico, la crianza, lo cotidiano… todo pertenece al ambiente de la mujer. Y eso es true womanhood, el culto a la verdadera feminidad —como si existiera una falsa feminidad, que por entonces existía. Los requisitos para serlo eran muy sencillos: debías ser una buena mujer, una buena hija, una buena hermana y, por encima de todo, una buena esposa y madre. El objetivo de la mujer no era otro que satisfacer al hombre. Y esta mentalidad convoca a dos clases de mujeres: mujer-ángel o furcia-loca. Virgen María contra María Magdalena. Y la religión seguía sacando de sus casas y de su esfera privada a las mujeres. Y dentro de la pequeña revolución que no lo parece, empieza la mejora educativa para mujeres y niñas. Porque si tienen una educación mejor, una igual que la masculina, podrán convertirse no solo en mejores madres conductoras de la educación de los futuros hombres del país, sino también en ¡mejores esposas! Los hombres aceptaron: ¿quién podría renunciar a tener una mejor esposa con la que conversar, una esposa a la altura de uno mismo? Pero estaban firmando el cambio, un cambio que los iba a dejar en fuera de juego. Entre los cambios, por ejemplo, la limpieza de cara que se le hizo al oficio de la prostitución: las mujeres se dieron cuenta de que no eran el enemigo, sino una víctima más. Más cambios: la mujer y el esclavo son víctimas del mismo hombre blanco, así que la mayoría de las feministas estaban con la causa abolicionista. Si defendían la igualdad de razas, llegarían a la igualdad de sexos. Pero nada más lejos de la realidad: antes se consiguió el sufragio de los hombres negros que de las mujeres.

Margaret Fuller: modelo de Lou May Alcott

En esta sociedad crece y evoluciona la autora de “Mujercitas”. En una revolución invisible pero palpable, y entre las mujeres que la rodean, una que sobresale: Margaret Fuller. El ejemplo a seguir de Alcott, la mujer que querría como madre y que adopta como mentora. Fuller defiende los derechos de la mujer y no solo eso, sino su individualidad. Una mujer no necesita padre-hermano-marido, según su nueva amiga. El lado doméstico combinado con el resto de aspectos de la vida es lo que Fuller quiere para sí misma y para todas las demás. Deseaba que la vida familiar y la vida pública se unieran para poder dar paso a su lado ciudadano pero también artístico. A Fuller, como a Alcott, se les dio una formación masculina: tuvieron acceso a todos los libros, a toda la cultura, y nadie las avisó de que después no podrían utilizarla para nada.

Fuller aborrecía a los trascendentalistas, los que permitían que la mujer se desarrollara con el único objetivo de agradar a los hombres cercanos. La mujer debía formarse por su propio bien, y si la sociedad femenina era enfermiza se debía a la depresión y la falta de vida propia y activa. Todas esas sentencias feministas fueron haciendo mella en Lou May Alcott, que no dudó en adoptar todos aquellos conocimientos y hacerlos suyos. Ambas habían nacido en un matrimonio mal avenido, con un padre dominante y una madre débil. No querían defraudar al padre, pero tampoco tenían las herramientas sociales para hacerse valer. Debían trabajar como un hombre pero no podían beneficiarse de los derechos de estos. Y sobre todo, y muy importante: no se sentían identificadas con otras mujeres. Afortunadamente.

A Alcott su madre le había inculcado que el hombre era un ser egoísta en el que no se podía confiar. Sentía una gran aversión sexual, y del mismo modo en que florecían todas las enseñanzas de Fuller, aquella oscuridad de Abba, su madre, también encontraba su lugar en la hija. De los ocho embarazos que tuvo, cuatro fueron hijas (entre ellas, Lou May Alcott), así que el sexo y el goce femenino se convirtieron en dolor y confusión. El matrimonio era sinónimo de esclavitud, desilusión y posible muerte.

Pero venció el lado feminista en la LMA adulta: en 1878 fue la primera mujer de Concord en inscribirse al censo local, y por tanto fue elegida como secretaria del comité de las sufragistas. Todo eso, por fuerza, debía colarse en su escritura. Pero no podía aparecer libremente: ni siquiera en sus diarios podía expresarse con claridad, porque sus padres sistemáticamente los revisaban. Alcott estaba acostumbrada a velar su intimidad y camuflarla entre el pensamiento formal de la época, por eso en “Mujercitas” es tan difícil dar con el discurso feminista que posee.

Marmee, la madre, parece ser el centro de la diana de todo lo que confluía en la cabeza de Alcott: algunas veces apoya el atrevimiento de su hija Jo, y otras veces premia el convencionalismo de Meg. Nunca se sabe si Marmee es una revolucionaria silenciosa o una mujer llena de contradicciones: probablemente ambas cosas. A partir de estas cuatro niñas, Lou idealiza las partes positivas de su infancia y omite lo desagradable. Pero ¿qué hay de feminista en esas mujeres remilgadas y obedientes?

El feminismo en “Mujercitas”
- Para empezar, la guerra es el marco perfecto para que los hombres desaparezcan de toda escena. El señor March permanece ausente incluso cuando ya ha vuelto del combate, y no lo necesitan para nada, porque es la mujer quien trabaja y trae el dinero a casa. Esto podría ser revolucionario, pero debemos hacer que no lo parezca: por eso el padre, a través de las cartas, aparece y les dice a las niñas lo que espera de ellas.

- Jo, cuando el padre ha vuelto, se corta la melena. Su cabello era lo único que la hacía femenina, todos alababan la belleza de su pelo, pero Jo es una mujer sacrificada y quiere venderlo para poder ayudar a su familia. Ha roto con lo convencional, con su parte femenina, la única que le quedaba, su única cualidad, puesto que es el único personaje puramente rebelde: se desvincula de la mujer quitándose el único atuendo que la hacía femenina. Cosa que el padre no aprueba, aunque sea él el responsable indirecto de tal acción. Una de cal y otra de arena: Jo consigue deshacerse de su melena pasando desapercibida, convirtiendo su rebeldía en una heroicidad; por otra parte, el padre no acepta el nuevo cambio.

- Las tareas del hogar, que parecen ser algo que a la mujer no le cuesta en absoluto, quedan al descubierto. Las hermanas, perezosas, no quieren pasar el día limpiando. Aquí aparece la trastienda de la mujer: en realidad no les apetece nada en absoluto dedicarse a lo doméstico, aunque socialmente sea su obligación. Para que no creamos que Alcott se pasa de revolucionaria, la madre las sermonea: deja de limpiar y ordenar y la casa es caótica y todas vuelven a sus labores porque se han dado cuenta de lo necesario que es tener en orden la casa. Sí, es cierto, vuelven a ser amas de casa, todas juntas, pero Alcott ya nos ha dejado ver, por una parte, la holgazanería de las niñas y, por otra, el esfuerzo que hace una mujer para que la casa esté limpia. Tal como se la encuentran los hombres cuando llegan.

- Marmee es una mujer obediente, servicial, buena. Un sueño para el patriarcado. Sin embargo, hay un momento en que confiesa que tampoco es perfecta. A mí personalmente es una escena que me trastorna: por una parte, agradezco que se sincere y le cuente a Jo que ella también tiene su carácter y que muchas veces no actúa como debería hacerlo, como otros consideran que debería hacerlo. Por otra, todo ese trabajo que ha hecho, la desnudez en la que se encuentra, Alcott se la carga: es el padre quien le recuerda, con un gesto, que debe aplacar su mal humor. Es cierto, nos ha descubierto a una Marmee imperfecta, pero la ha vuelto a meter en la jaula: el hombre, con solo un movimiento, le recuerda que no puede permitirse su genio.

- La maternidad y el matrimonio. Jo contra el mundo. Hay un personaje efusivo, el más atractivo, para el que Alcott ha reservado toda su inteligencia. Jo no quiere ser madre, no quiere ser esposa, no es buena hermana en muchas ocasiones, se esfuerza por ser buena hija pero no siempre lo consigue, se masculiniza el nombre como Lou (Josephine, Jo; Louisa, Lou), se corta la melena, quiere ser artista e ir a la universidad como Laurie, tiene como referente a Shakespeare y eso denota ambición, siempre es el personaje masculino en el teatro familiar y eso justifica su actitud demasiado pasional. Es un caramelo para la historia, porque todas las niñas querían ser Jo, a pesar de ser la más castigada y controvertida. Es en Jo en quien todos confiamos, incluso Alcott, que para ser honesta con su realidad y su sociedad ha vuelto a las demás hermanas mucho más convencionales y ha dotado a la madre con la confusión y la duda.

La maldita bondad
Para entender el feminismo de “Mujercitas” debemos olvidarnos de la sociedad actual, que todavía arrastra ciertas herencias pero ha avanzado muchísimo. Hay que colocar a la familia March en contexto y entender que la madre imperfecta y la hija con el pelo corto que Alcott nos describe eran inusuales. Si lees la novela cuando se debe, soñarás con ser Jo March. Si lees la novela a destiempo, te irritarás con el resto de personaje e incluso no le perdonarás a Marmee algunas de sus sentencias. Por eso es importante leer “Mujercitas” con la mentalidad de entonces, una mentalidad llena de injusticias y desigualdades. Alcott tenía un as en la manga, Josephine-Jou, pero tampoco podía obviar —para ser justa— las Megs que tenía a su alrededor, las madres que dominaban su carácter y el perfil de ángel de las Beths. La mujer debía ser buena y Alcott no podía olvidarse de ello, por eso los personajes de esta historia dulce y tierna son desesperadamente moderados —sutiles en su revolución.

#libros #literatura | La religión de mi tiempo

La religión de mi tiempo / Pier Paolo Pasolini ; traducción de Martín López-Vega.
Madrid : Nórdica Libros, 2015 [02].
272 p.
Colección: Otras Latitudes
Ed. bilingüe Español – italiano
ISBN 9788416112784 / 19,50 €

/ ES / IT* / Poesía
/ Literatura

Pasolini no solo fue el principal cineasta de su generación en Italia, sino también el mayor poeta. Poseedor de diferentes lenguajes estéticos, llamaba a sus películas «cine-poemas». Fue un intelectual incómodo e incalificable, un erudito lingüista, filólogo y teórico de la literatura, además de un humanista que manejaba con soltura varias lenguas y se movía cómodo en el mundo de la filosofía, el materialismo histórico, el psicoanálisis, la antropología cultural y la historia del arte o de las religiones, lo que le hace prácticamente incomparable con ningún otro intelectual del siglo xx.

Esta edición bilingüe presenta su principal obra poética desde 1957 a 1971, con traducción del excelente poeta, experto en poesía italiana, Martín López-Vega. Suyo ha sido el reto de traducir la poesía de Pasolini, una mezcla de tragedia, lucidez crítica y un goce dionísiaco que abre los sentidos a la experiencia física (y metafísica) de la vida siempre al borde de la catástrofe.

“Pasolini me parece indiscutiblemente la figura más notable que ha surgido en las artes y las letras italianas después de la Segunda Guerra Mundial… Su poesía es una parte importante de su apasionada, poderosa y vulnerable obra, una obra en y con la historia, y del trágico itinerario de su sensibilidad.” – Susan Sontag

Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922 - Ostia, 1975). Poeta, novelista, dramaturgo, crítico literario, ensayista y polemista, Pasolini es una de las figuras cruciales de la cultura italiana del siglo xx. Personalidad compleja y provocativa, en su faceta de escritor intentó revalorizar lo popular como vehículo de expresión de la realidad. Entre sus obras poéticas destacan “La religión de mi tiempo” y “Las cenizas de Gramsci”, y entre sus novelas “Una vida violenta”, “Mujeres de Roma” y, sobre todo, “Chavales del arroyo”. En 1961 inició su carrera cinematográfica, en la que defendió el lenguaje popular y la investigación abierta y adogmática de la realidad. En sus películas inserta escenas líricas con el más descarnado realismo, lo que convierte su obra en una de las más originales de nuestro tiempo: “El Evangelio según san Mateo”, “Edipo rey” o “Teorema” son algunas de sus películas más importantes. Murió asesinado el 1 de noviembre de 1975 en Ostia. Se habló de que su asesinato fue debido a un complot, pero nunca se consiguió probar.

Pasolini, desesperada vitalidad
Luis Antonio de Villena | Decadencias, El Mundo, 2015-02-25

http://www.elmundo.es/cultura/2015/02/25/54ecce3022601d47748b4581.html

El recuerdo de Pier Paolo Pasolini (1922-1975) está ligado más que seguro a su cine último (la terrible 'Saló' o 'Las Mil y una Noches') y desdichadamente a su brutal asesinato en la playa de Ostia, víctima de un chapero habitual de 17 años, Pino Pelosi, que fue el cebo puesto por manos poderosas, como varios libros y juicios dilucidaron años después. Pasolini, hombre de tremenda energía y una muy aguda y crítica inteligencia, se opuso a las injusticias (de derechas o izquierdas) y lamentó que el "pueblo" verdadero, sano y pobre -de ancha permisividad sexual- fuera sustituido por la baja burguesía, no menos pobre, pero sin los valores ancestrales de aquel y con todos los alicortos tabúes de ésta.

Además de cineasta y agudo ensayista lúcido, fogueado en el periodismo del día a día (donde descubrió, con 20 años de antelación, las sentinas pútridas de la Democracia Cristiana de Andreotti) fue también un gran novelista y un notable poeta, su labor primera y acaso más radical, en el sentido de esencial. 'La religión de mi tiempo' (1961) fue uno de los libros básicos en la poesía de aquel hombre lleno de vitalidad y rabia porque las cosas no fueran a mejor. Pasolini escribió a menudo en tercetos renovados, una poesía intelectual y directa a la vez, que pretendía la reflexión y el himno exaltado o triste. Su primer libro notable, 'Las cenizas de Gramsci' (1957) no sólo fue notorio por el homenaje crítico al pensador marxista, sino porque era una novedad formal y lingüística que permitía a la poesía italiana -y permite aún- salir de la cárcel de oro del hermetismo y su posterior y epigonal descendencia nutrida. Nórdica publica ahora, bilingüe, en traducción de Martín López-Vega, una antología de la labor poética de Pasolini que nunca desapareció aunque se fue adelgazando, a favor de sus otras múltiples actividades, con ese título, 'La religión de mi tiempo', lástima que no se avise en portada que no es el original sino un florilegio. Para Pier Paolo (hasta los poemas de los primeros 70) la "religión de su tiempo" es la lucha por la justicia de la gente herida y por salvar a la democracia de la corrupción que la desvirtúa, algo que nos suena cercano porque el pensador y sensitivo Pasolini siempre supo entrever o adivinar, más lejos.

"El profundo /e ingenuo esfuerzo de rehacer la vida...". No, no le parecía mal, sino con la pasión que arrebata, lo que da sentido a nuestro paso por el mundo. Al leer (o releer) la poesía de Pasolini uno nota siempre el discurso del intelectual que piensa y busca, pero asimismo la emotividad del hombre sensible que mira y se emociona o desespera. Aquello de "la desesperada vitalidad" lo definió certero. No es todavía un clásico moderno (aunque también) sino una escritura y un talento enormemente próximos, con muchas cercanías al presente, aunque haga casi cuarenta años de su muerte violenta. "La vida no es más que un escalofrío", pero es el que lleva a los 'Escritos corsarios' o a 'Chicos de la calle' ('Ragazzi di vita') o a estos poemas de pensamiento, vitalismo y aguzada inteligencia.

ENLACES
Nórdica | La religión de mi tiempo

http://www.nordicalibros.com/ficha.php?id=310

viernes, 27 de febrero de 2015

#hemeroteca #vih | 1 de marzo, Día internacional de la no discriminación a personas con VIH: “Ábrete al mundo, extiende la mano”

1 de marzo, Día internacional de la no discriminación a personas con VIH: “Ábrete al mundo, extiende la mano”
Apoyo Positivo, 2015-02-27

1996 fue la fecha en la que pudimos beneficiarnos de un tratamiento que impide en muchos casos que la persona que haya adquirido el VIH desarrolle el sida, por lo que en países desarrollados la calidad y esperanza de vida de las personas con VIH ha aumentado de forma considerable. Ahora bien, la importancia del VIH no radica sólo en su faceta de enfermedad individual, sino también en su dimensión social. Y la inversión y esfuerzo de los agentes políticos y sanitarios parece haberse enfocado en la prevención del VIH y en los avances del tratamiento antirretroviral, con el efecto de que en el escenario social se sigan portando estereotipos y prejuicios hacia la persona con VIH.

SEISIDA ha realizado en los últimos años dos estudios que nos permiten detectar el nivel de rechazo hacia las personas con VIH en la población española (“Actitudes y creencias de la población española hacia las personas con VIH” / Maria Jose Fuster; Fernando Molero; 2010 y 2013), gracias al cual podemos saber que:

_El 20% de la población afirma que no mantendría ningún tipo de contacto con una persona con VIH (2010).
_El 44,5% de la población se sentiría algo, bastante o totalmente incómodo si un empleado de la tienda donde compra habitualmente estuviera infectado por el VIH (2010).
_El 25% sentiría incómoda viviendo con una persona con VIH (2013).
_El 25% no se alarma al pensar en que las personas con VIH estén separadas en lugares públicos (2013).
_El 58% no querría que su hija o hijo fuera al mismo colegio al que va un alumno con VIH (2013).
_El 75% no tendría una relación sexual esporádica con alguien con VIH (2013).
_El 45% no tendría una relación sexual estable con alguien con VIH (2013).
_El 22% no se alarma al pensar en que existan listas públicas con personas con VIH (2013).

Más allá de lo que es en sí el VIH, nuestra sociedad parece empeñada en que muchas personas tengan inmunodeficiencia frente a lo que podemos llamar el “sida social”, un paquete de discriminaciones a través del cual en países como España las personas con el VIH deben sortear retos como:
  • Miedo a transmitir, a ser ese peligro público promocionado por instancias que promueven la desigualdad y que olvidan la eficacia de los recursos para el sexo seguro. Este miedo puede generar indefensión, culpabilidad, sentimiento exacerbado de diferencia, autoexclusión, sometimiento a personas que agreden…
  • Miedo a la enfermedad, a la lipodistrofia, al envejecimiento. Pese a los avances clínicos, el imaginario de la persona con el VIH enferma continuamente y con la cara marchita sigue vigente incluso en personas que portan el virus y mantienen buena salud.
  • Dificultades en el trabajo. Desde Red2002, el 33% de las denuncias tienen que ver con discriminación en el trabajo. Muchos empresarios no quieren contratar a personas con VIH, pensando que van a estar siempre enfermas o que son débiles para trabajar. El 52% de las personas con VIH están en situación de desempleo (estudio “Integración laboral de las personas con VIH” / Aguirrezábal, Fuster; Valencia, 2009). Muchas personas seropositivas del VIH sienten miedo cuando en su trabajo les avisan de una inminente prueba serológica. ¿Qué pasa si se niegan a hacerse la prueba? A día de hoy la ley niega a las personas con el VIH el acceso a muchas profesiones (profesiones relacionadas con el Ministerio del Interior y Ministerio de Defensa; ordenanzas municipales como la de Madrid que impide a personas con VIH ser taxistas, etc.). El acceso a profesiones que tengan que ver con la enfermería, cirugía o manipulación de alimentos se ve también muy difícil para personas con VIH. Ante el temor de revelar el estatus serológico o de quedarse sin empleo, hay que evitar la abstención laboral. Una vez al mes hay que acudir con cita previa al hospital para recoger la medicación. ¿Cómo justificarlo en el caso de que coincida con la jornada laboral?
  • Sin acceso a una hipoteca. En Mayo del 2013 el Partido Popular con su mayoría absoluta votó en el Congreso en contra para que las personas con VIH tuvieran acceso a los seguros, lo que elimina la posibilidad de que éstas puedan obtener una hipoteca.
  • Discriminación en los quirófanos. A las personas con el VIH se les remite en último lugar en la lista de operaciones a realizar por día, aunque se haya cancelado la operación que antecedía y haya hueco. Esto es incomprensible: los instrumentos se lavan y la sangre desaparece. Además, en el caso de que el material no se haya esterilizado convenientemente, las personas seropositivas del VIH tienen derecho a que les protejan también su salud.
  • Sin derecho a la adopción o reproducción asistida.
  • Limitación para viajar u obtener permisos de residencia. Hay países en los que una persona con el VIH aún no puede visitar. La prohibición de acceso a personas con VIH en EEUU se eliminó en 2010. Australia impide la entrada de personas con el VIH, al igual que ocurre en muchos países latinoamericanos asiáticos. Por otra parte, obtener un permiso de residencia en muchos países es muy complicado.
  • La amenaza de la soledad. Tener VIH no incapacita a nivel sexual. Pero sí hace más difícil iniciar o mantener una relación sentimental. Muchas personas con el VIH tienen tan dentro de sí el estigma que se niegan a la posibilidad de tener una relación sentimental. Algunas piensan que no son aptas, que no se lo merecen, o simplemente no desean que llegue el día en el que su estatus serológico sea revelado. Si se apuesta por iniciar una relación hay que resolver una serie de retos: ¿lo digo o no lo digo?, ¿cuándo lo digo? La realidad es que las personas seropositivas del VIH están inscritas en una realidad muy compleja y saben que revelar el estatus serológico significa en muchas ocasiones experimentar rechazo. No hay una fórmula mágica para decir que se tiene el VIH y siempre parece ser demasiado tarde o demasiado temprano. Si se dice, muchas veces hay rechazo. Si no se dice, se tiene la sensación de portar un secreto maligno que te denigra como persona. Junto a esto, el miedo a que alguien o algo revele ese secreto. Que se corra la voz, que descubran un bote de pastillas, que encuentren un informe médico perdido en casa…
  • Relación con la familia. Para muchas personas con VIH la influencia de su estatus serológico en las relaciones con su familia constituye el principal motivo de preocupación, por encima incluso de su propia salud. Anida el temor a que la familia se entere o que durante la convivencia pueda ocurrir algún accidente que implique transmisión, un miedo despojado de probabilidad. Muchas personas viven con su familia y toman la medicación a escondidas; algunas incluso prefieren no tomar la medicación y poner en serio riesgo su salud. Escuchar de la familia un “tú te lo has buscado” o “¿por qué nos has hecho esto?” se revela demoledor.
  • “Chico seropositivo busca”. Las situaciones de incomprensión y de rechazo se van acumulando y se puede contemplar como recurso de evitación tener sólo relaciones sexuales y/o sentimentales con otra persona del mismo estatus serológico, lo cual limita mucho el desarrollo afectivo y/o sexual. Además: detrás de la búsqueda de seroconcordancia puede que esté interiorizado el discurso de inferioridad y estigma prendido por la sociedad (“yo soy diferente y sólo puedo tener un futuro con otra gente seropositiva”).

Hablemos de Derechos Humanos
El problema real para las personas con VIH no debería consistir en preguntarse cuántas veces más volverán a ser rechazadas. Como pacientes con VIH, la medicina les proporciona del tratamiento que protege de muchas enfermedades. Como personas, la sociedad les niega el derecho a disfrutar de la propia vida.

El virus del “sida social” se puede prevenir, entre todas y todos. Por eso, desde Apoyo Positivo os animamos a que participéis este domingo 1 de Marzo del Día internacional de la no discriminación a personas con VIH, iniciativa organizada desde 2010 por ONUSIDA. [...]

En Apoyo Positivo seguiremos defendiendo los derechos de las personas con VIH a vivir sin miedo, rechazo y vergüenza:

_Trabajamos la prevención del VIH/sida desde la valoración positiva de la relación con personas con VIH.
_Colaboramos en la organización y defensa de todas las acciones que promuevan un cambio legislativo y real hacia una sociedad más equitativa.
_Demandamos un Pacto de Estado para el VIH que contemple la serofobia.
_Denunciamos que el Plan Estratégico de Prevención y Control de la Infección por VIH anunciado por el Gobierno de Estado y que abarcaría de 2013 a 2017 no ha llegado siquiera a iniciarse.
_Seguimos trabajando para potenciar talleres sobre la sensibilización hacia la problemática del VIH en centros educativos.
_Unimos esfuerzos junto a otras asociaciones para la inclusión en el ámbito educativo de formación en educación sexual.
_Ofrecemos recursos de atención individual y grupal a personas con VIH y a sus familiares o parejas.
_Incidimos en la motivación y participación de toda la ciudadanía para vivir en una sociedad más equitativa.

Porque nuestro bienestar es un bien limitado en una sociedad que incumple los derechos humanos, la discriminación a las personas con VIH sí es problema de todos. “Ábrete al mundo, extiende la mano”, como enuncia el lema de este 1 de Marzo de 2015 de la campaña de ONUSIDA. [...]
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