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martes, 20 de julio de 2021

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | Esas mujeres poco mujeres...

Google Imágenes / Orgullo LGTBI en Cartagena //

Esas mujeres poco mujeres...

Mar Tornero | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2021-07-20

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2021/07/20/%E2%80%A8esas-mujeres-poco-mujeres/

No estoy muy segura de escribir este artículo, pero lo voy a intentar.

Una vez escuché a Miquel Missé decir que las mujeres lesbianas masculinizadas teníamos mucho que decir al respecto de la realidad trans. Y sí, es cierto.

Nosotras, esas mujeres “poco mujeres” que crecimos en entornos en donde el género estaba marcado a fuego, tuvimos que lidiar con la violencia establecida que dirimía y juzgaba sin pudor cuándo estabas dentro de los cánones establecidos y cuándo te salías de la norma en cuanto a ser mujer se refiere: chicazos, marimachos, envidiosas del pene y otras lindezas fueron expresiones que tuvimos que soportar demasiadas veces mientras construíamos nuestra personalidad. Y no ya porque desearas ser amante de otra mujer, no. Era porque tu modo de estar en el mundo no cumplía con unas normas sociales inventadas para ser mujer o ser hombre. “Vistes como hombre, montas en bici como hombre, conduces como hombre, trabajas como hombre, llevas el pelo como hombre, y hasta deseas como hombre...”, ¿pero esto qué mierda es? Entonces no les bastaba mi genitalidad...

Si pudiera decir en un artículo “estoy hasta el coño”, lo diría, pero no lo voy a decir. Aunque hablando de coños, diré que estoy muy orgullosa del mío, que jamás envidié un pene, y que si sigo siendo una mujer es porque aprendí a librarme de cuantos estereotipos de género me marcasteis, sociedad en general. Aprendí a ser como soy amando el cuerpo que tengo y mi manera de hacer vida con él, a pesar de todos esos mensajes que pretendían hacerme creer que había algo erróneo en mí.

Ahora, esa sociedad en general, siempre tan empática, se pone a opinar sobre si es apropiada la autodeterminación del género para todas aquellas personas a las que habéis tratado de domesticar sin éxito con vuestros estereotipos artificiales, esos que hunden sus raíces en creencias fantasiosas e irracionales. Y cuestionan su legitimidad, su dignidad, sus derechos y hasta su sufrimiento. Y de todo esto lo peor es el desprecio que cotidianamente me llega de mujeres supuestamente feministas, e inteligentes, que enarbolan la bandera de la disolución del género, como si esto fuera la panacea para acabar con la violencia contra las mujeres. Y para ello han puesto en la diana especialmente a las mujeres trans.

¿Por qué no vais a por todos aquellos que nos han hecho sentir y creer que tener un coño o un pene llevaba implícito una caterva de disparates que nada tienen que ver con nuestra biología? Todos aquellos que consiguieron que el “sexo varón” disfrutara de privilegios frente al “sexo mujer”, y que nos construyó con infinitas características que tanto muchas mujeres como muchos hombres hemos desmontado, TRANSgrediendo los mandatos de quienes los dictaban y de quienes los asumían.

Siempre tuve problemas para “hacer de mujer” cuando las convenciones sociales así lo exigían. Y eso sí que fue violencia contra mi persona: nadie me dijo que era una mujer perfecta tal y como era, nadie me aportó un ápice de empatía y comprensión sobre la clase de mujer que yo he sido. Y muy al contrario, fueron cientos los mensajes que cuestionaban mi ser como mujer. Su mirada sobre mis características biológicas pretendía obligarme a ser una mujer que yo nunca supe cómo ser. Y disfrazarme, como ahora le gusta decir a alguna académica del feminismo, era ir a la sección de mujeres de El Corte Inglés para vestirme con ropa extraña para mí, teniendo como alternativa la sección de hombres, tan extraña como la anterior. ¿Y ahora vais y arremetéis contra quienes piden la autodeterminación del género?

No os entiendo. Ahí tenéis a toda una cultura que nos ha oprimido, arremeted contra ella, y dejad a las personas trans que vivan en paz, reconocedles su derecho a ser con la misma naturalidad que habéis asumido vuestras “feminidades absolutas”, y vuestras “masculinidades perfectas”. Y si de lo que se trata es de disolver los mandatos de género, mirad hacia otro lado, ahí donde se construyen y alimentan: en cada escuela, en cada partido político, en cada comercio, en cada libro de texto, en cada universidad, en cada parlamento, en cada entorno laboral, en cada vecindad, en cada familia, en cada pandilla de adolescentes, en cada expresión cultural. Tirad del hilo de la Historia y del montaje social establecido en ella hasta llegar a nuestro presente, y ahí es donde podéis empezar a lanzar improperios a diestro y siniestro dejando a las personas trans en paz. Aunque sea por honestidad, aunque sea por respeto. Un mínimo de empatía, por favor.

Mar Tornero. Vicepresidenta del Colectivo GALACTYCO, Cartagena.

sábado, 21 de noviembre de 2020

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | #YoTambiénSoyMarimacho, ¿y qué?

Imagen: El Digital Cartagena / Mar Tornero //

#YoTambiénSoyMarimacho, ¿y qué?

Mar Tornero · Vicepresidenta del Colectivo Galactyco | El Digital Cartagena, 2020-11-21

https://www.eldigitalcartagena.info/yotambiensoymarimacho-articulo-de-mar-tornero-vicepresidenta-colectivo-galactyco/ 

La próxima vez que te griten “maricón” o “marimacho”, “ser inmundo”, “engendro” o similar, alégrate de no ser un primate como quien te lanza semejantes dedicatorias. Sólo un cateto, un palurdo, un ignorante, es capaz de dirigir alegremente y sin avergonzarse esas palabrillas a otra persona con claro ánimo de ofender.

La próxima vez que un partido político con representación ciudadana lance mensajes de odio contra las personas LGTBI, alégrate, estás mucho más en este siglo que ellos y has comprendido mucho mejor que vives en un país grande a pesar de su persistencia.

La próxima vez que te hablen en nombre de un Dios juzgando tu manera de ser, alégrate de abandonar dioses tan malhechores fabricados a imagen y semejanza de retorcidas mentes que no alcanzan a comprender siquiera lo que ellos mismos proclaman cuando hablan de “amor al prójimo”.

Mientras tanto, vamos a dedicar unas palabras a nuestro querido gobierno regional, con ánimo que sacar a esta Región de la cola del progreso en este país en cuanto a percepción de la diversidad y respeto a la misma.

Sr. López Miras, la Región de Murcia está en España. Y España está en Europa. Afortunadamente ustedes no pueden decir eso que proclama una colega suya desde otra comunidad, eso de que “Murcia es España y España es Murcia”, nos daría un síncope a todo el estado español pues están ustedes a punto de trasladarnos en el mapa al África subsahariana cuando nos ponemos a analizar ciertos asuntillos sociales.

¿Sabe que quedan personas en esta Región que piensan que el matrimonio igualitario es una abominación ante los ojos de Dios? Y no lo dice un señor que cultiva lechugas en el campo de Cartagena, que seguro que también, sino un Presidente de una Universidad que ustedes veneran. ¿Sabe que hay niños que agreden a otros niños por mostrarse diferente a la masculinidad dominante en la Edad Media? ¿Sabe que igual alguien humilla a una persona y que la policía desconoce qué ha de hacer? ¿Sabe que los sanitarios no tienen información sobre cómo afrontar un caso de identidad de género? ¿Sabe que en los colegios e institutos las palabras “maricón” y “marimacho” campan a sus anchas y los profesionales de la educación consideran que eso es un insulto clásico y asumible? ¿Conoce usted los estudios que nos hablan de la infelicidad provocada por LGTBIfobia, intento de suicidio, agresiones, bullying, discriminaciones varias y demás desgracias que sufrimos las personas LGTBI ante la mirada conservadora sobre sexo y género? Y lo que es fundamental, ¿sabe que esta realidad se puede cambiar?

Y si sabe todo esto, ¿por qué no hace nada al respecto? Y si no lo sabe, ¿por qué no se informa?

Sra. Isabel Franco, está usted al mando de una bellísima Consejería: “Consejería de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social”, y entre otras cosas, tiene en su mano una Ley que fue moderna cuando se aprobó y que se va a quedar obsoleta cuando empiecen a aplicarla. Y lo que es peor, como no se de prisa vamos a terminar en una auténtica distopía: “Murcia, paradigma del ultraconservadurismo español”. Pasando a ser una especie de “Belén viviente”, de enero a diciembre y por los restos, como en una representación crónica de una tierra por la que no pasa el tiempo ni el progreso, mientras muchos de sus ciudadanos huyen o sienten que lo mejor es crearse una realidad paralela, alejada de la vida pública. Échele un vistazo a Canarias y sus políticas de Igualdad, por curiosidad...