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jueves, 22 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #ideologiadeodio | Barrio Sésamo, Disney o los muñecos de Lego, víctimas de los boicots homófobos de Hazte Oír y su lobby internacional

Imagen: Público / Ignacio Arsuaga //

Barrio Sésamo, Disney o los muñecos de Lego, víctimas de los boicots homófobos de Hazte Oír y su lobby internacional.

El grupo de presión ultraconservador creado en España impulsa campañas contra distintas empresas, a las que acusa de apoyar la "agenda radical LGTBI". "Tenemos que frenar este deriva adoctrinadora para que nuestros niños se puedan desarrollar en un ambiente seguro", afirman en una de sus últimas acciones.
Danilo Albín | Público, 2021-07-22
https://www.publico.es/politica/barrio-sesamo-disney-munecos-lego-victimas-boicots-homofobos-hazte-oir-lobby-internacional.html 

Epi y Blas han entrado en el registro de enemigos de CitizenGo, la plataforma internacional ultraconservadora creada por Hazte Oír. El lobby ha lanzado una campaña de recogida de firmas en inglés contra Barrio Sésamo por adherirse al Día del Orgullo LGTBI mediante una serie de mensajes en las redes sociales. Los entrañables personajes televisivos pasan así a formar parte de un listado en el que también se encuentran los muñecos de la marca Lego o, incluso, los propietarios legales del ratón Mickey.

"Está claro que Barrio Sésamo intenta adoctrinar a sus seguidores –muchos de ellos niños pequeños– con visiones regresivas y tóxicas de la sexualidad", dice la declaración elaborada por CitizenGo para recoger adhesiones a través de su plataforma online. Allí denuncian además que "no es la primera vez que Barrio Sésamo se pliega a las contundentes voces del lobby LGTBI, aunque pretenda que sus personajes sean neutrales".

Las amenazas de boicot contra la clásica serie infantil llegaron tras una serie de mensajes publicados en el perfil oficial de Barrio Sésamo en EEUU, donde se mostraba su adhesión al mes del Orgullo LGTBI. "En nuestra calle aceptamos a todos, amamos a todos y respetamos a todos", decía una de las publicaciones. Para CitizenGo, se trata de un intento de "imponer la agenda de los activistas LGBT radicales a nuestros hijos y nietos".

La plataforma internacional de Hazte Oír también mantiene un frente abierto contra los muñecos de la marca danesa de juguetes Lego. Al igual que en el caso de Barrio Sésamo, los ultraconservadores creen que existe un "intento de adoctrinamiento LGTB de los más pequeños", materializado mediante el lanzamiento de "sus tradicionales muñequitos con los colores arcoiris que representan a la comunidad LGTB".

La campaña de boicot lanzada por CitizenGo indica que "también hay unos muñequitos blanco y rosa que representan a los transgénero y unos marrón y blanco que representa la integración de razas" u otros de color púrpura "que representan a las drag queen".

"Cada vez más multinacionales se suman a este adoctrinamiento ideológico. ¡Y esto es inaceptable!", afirma el lobby ultraconservador, que anima a enviar cartas al máximo directivo de la empresa para advertirle que un fabricante de juguetes "no debería incorporar este tipo de productos para niños tan agresivos y fuertemente ideológicos". "Tenemos que frenar este deriva adoctrinadora para que nuestros niños se puedan desarrollar en un ambiente seguro", sentencia.

Contra Disney
La multinacional Disney también ha sido objeto de campañas de boicot por parte de Hazte Oír y CitizenGo. Hace ahora dos años, ambas organizaciones ultraconservadoras pusieron el grito en el cielo al conocerse que la productora tenía previsto celebrar el desfile del Orgullo LGTBI en el parque de atracciones de París.

"Disneyland fue creado para las familias, especialmente para los más pequeños de la familia. El objetivo de su fundador fue crear un mundo de magia e ilusión para los niños, no para adoctrinarles en una ideología radical y extrema. Una marcha de orgullo gay es exactamente lo contrario de lo que necesitan los niños. Ni es contenido divertido, ni adecuado para los más pequeños", afirmaban en una campaña de recogida de firmas lanzada desde sus plataformas.

"La campaña más exitosa"
Algunos meses después, uno de los responsables de Hazte Oír, Luis Losada, animaba a sus seguidores a mantener viva la llama de la presión sobre los creadores del ratón Mickey. "La reciente campaña dirigida a Disney fue la más exitosa de la historia de CitizenGO. Casi 400.000 personas escribieron a Disney pidiendo que no se celebrará la marcha del orgullo gay en su parque", apuntaba Losada.

Más allá de esas presiones, Disney se mantuvo firme y celebró el desfile del Orgullo LGTBI en junio de 2019. "Lamentablemente, no nos hicieron caso, pero creo que la campaña tuvo su impacto: apenas difundieron su evento tratando de darle un perfil bajo... La razón es sencilla: la reacción mundial fue enorme. Y temen que las familias (su verdadero negocio) boicoteen sus parques, canales de televisión, películas, libros y merchandising", decía el portavoz de Hazte Oír.

Sede en Madrid
CitizenGo fue lanzada oficialmente por Hazte Oír en 2013, el mismo año en el que el Gobierno del PP concedía a ese lobby ultraderechista la declaración de utilidad pública. A día de hoy, la plataforma internacional tiene su sede en Madrid y cuenta con representaciones "en 15 ciudades de cuatro continentes". "Influimos en instituciones, organismos y organizaciones de 50 países diferentes", destacan sus promotores, que aseguran además que su financiación proviene exclusivamente de "pequeños donativos realizados online por miles de ciudadanos de todo el mundo". 

domingo, 3 de noviembre de 2019

#hemeroteca #television #valores | ‘Barrio Sésamo’ cumple 50 años: medio siglo criando infancias

Imagen: El País / Epi y Blas
‘Barrio Sésamo’ cumple 50 años: medio siglo criando infancias.
El programa de Epi, Blas y Coco conmemora este mes medio siglo de su primera emisión en Estados Unidos convertido en una institución mundial.
Antonia Laborde | El País, 2019-11-03
https://elpais.com/cultura/2019/11/01/television/1572605552_152185.html

Johnny Cash cargaba en brazos a su hijo John cuando, en 1973, conoció a Caponata. El cantante de 'country' pisó por primera vez los estudios de Barrio Sésamo en la quinta temporada del programa infantil de la televisión pública estadounidense, PBS. Cantó dos temas junto a Óscar el Gruñón. El legendario intérprete volvió a encontrarse con el pájaro amarillo en 1992, pero en dicha ocasión lo acompañaba su hija Roseanne, de 37 años, y era a su nieta a quien llevaba a cuestas. Acompañado de un títere llamado Jeff, cantó ‘Five Feet High and Rising’. Con esa canción explicaba la importancia de protegerse en una zona alta durante una inundación y lo útil que es saber nadar.

La historia de esta familia se puede contar a través de ‘Barrio Sésamo’. Al igual que incontables otras desde el 10 de noviembre de 1969, cuando se estrenó en Estados Unidos la entonces inaudita apuesta de la productora Joan Ganz Cooney y el psicólogo Lloyd Morrisett: usar la televisión para enseñar, a través de títeres, actores y cantantes, desde el abecedario hasta los valores de una sociedad abierta. Querían acortar la brecha educativa entre los niños de familias de bajos ingresos y los de altos. Las nociones básicas de conocimiento iban dirigidas a los niños que no podían ir a la guardería y cuyos padres seguramente no habían acabado el instituto. Los creadores intencionalmente ubicaron el plató en una calle urbana, donde los personajes representaban minorías raciales y vivían en apartamentos básicos. La fórmula acabó emitiéndose en 150 países y 70 idiomas. En España, se estrenó ocho años después. Generaciones de niños españoles se criaron con las enseñanzas de las marionetas estadounidenses, y algunos añadidos: Don Pimpón y un erizo rosa llamado Espinete.

‘Barrio Sésamo’ fue el primer programa infantil en tener un elenco predominantemente de color. Sonia Manzano, quien dio vida a María en 1971, fue el primer papel principal de un latino en la historia de la televisión de EE UU. El Estado de Mississippi inicialmente trató de prohibir su emisión por la integración entre blancos y afroamericanos, alegando que sus espectadores “no estaban preparados”. También hubo críticas porque había personajes de mujeres solteras e independientes. Aunque la Organización Nacional de Mujeres protestó porque quienes sostenían los títeres, obras maestras de Jim Henson, eran en su mayoría hombres. El espacio dio vida después al más juvenil ‘Show de los Teleñecos’.

Barrio Sésamo ha enseñado con inteligencia a lidiar con casi todo lo que se pueda vivir dentro de un hogar. La muerte de un ser querido, el divorcio de los padres, el autismo o el trauma del 11-S forman parte de su acervo de ya casi 5.000 episodios. Uno de los últimos grandes ejemplos es el personaje nuevo de Karli, una niña de seis años que vive en una casa de acogida mientras su madre se recupera de una adicción a los opioides, la crisis que ha cobrado 400.000 vidas en EE UU en las últimas dos décadas.

En 2015, Sesame Workshop, la organización sin ánimo de lucro que produce el programa, presentó pérdidas que pusieron en riesgo la continuidad del espacio. Hicieron lo que durante 46 años resultó impensable: saltaron al sector privado. Firmaron por cinco temporadas con HBO, con lo que de repente pudieron asumir casi el doble de contenido por temporada, realizar un 'spin off' con los Teleñecos y algunos programas especiales. El negocio fue estupendo para HBO. Se llevó el catálogo casi completo y estableció que los nuevos episodios se estrenaran primero en la televisión por cable y solo nueve meses después en la televisión pública. El acuerdo fue criticado por ponerle barreras de acceso a las familias de escasos recursos —la audiencia a la que en teoría está destinado el programa— y, además, por traspasarle el contenido a un canal que debe gran parte de su fama a producciones con contenido violento y sexual. La temporada 51 de Barrio Sésamo se transmitirá exclusivamente en HBO Max, el servicio de 'streaming' que Warner Media estrenará el próximo año (también en España).

El pasado mayo, en previsión de este aniversario, el ayuntamiento de Nueva York nombró una de sus calles, entre Broadway y la 63, 'Sesame Street' (nombre del programa en inglés). A la ceremonia acudió Michelle Obama. Recordó que tenía cinco años cuando se emitió el primer episodio y ella era una de las miles de niñas del sur de Chicago que se sentaba de piernas cruzadas frente a la televisión. “Antes de los iPads y Disney XD y Cartoon Network, solo había un canal para niños, y en nuestra casa, ese era el Canal 11, PBS”, explicó. Y añadió: “Cuando me convertí en Primera Dama, sabía que quería ayudar a los niños a alcanzar su potencia. Mi primera pregunta fue simple: ‘¿Pueden decirme cómo llegar al Barrio Sésamo?”.

Y TAMBIÉN…
Drogas, autismo, sida o terrorismo: así se lo explica a tus hijos ‘Barrio Sésamo’.
Una niña cuya madre es adicta a las drogas es la última incorporación a la versión estadounidense del programa, que desde sus orígenes y en todas sus adaptaciones es un termómetro de la realidad social de cada país.
Guillermo Alonso | El País, 2019-10-11
https://elpais.com/elpais/2019/10/11/icon/1570790608_576235.html
Epi y Blas, dentro y fuera del armario.
¿Dijo Mark Saltzman, guionista de 'Barrio Sésamo', que las legendarias marionetas de Henson eran gais?
Manuel Jabois | El País, 2018-09-20
https://elpais.com/cultura/2018/09/19/television/1537375683_857785.html

viernes, 11 de octubre de 2019

#hemeroteca #television #valores #vih | Drogas, autismo, sida o terrorismo: así se lo explica a tus hijos ‘Barrio Sésamo’

Imagen: El País / Karli (i) en Barrio Sésamo
Drogas, autismo, sida o terrorismo: así se lo explica a tus hijos ‘Barrio Sésamo’.
Una niña cuya madre es adicta a las drogas es la última incorporación a la versión estadounidense del programa, que desde sus orígenes y en todas sus adaptaciones es un termómetro de la realidad social de cada país.
Guillermo Alonso | El País, 2019-10-11
https://elpais.com/elpais/2019/10/11/icon/1570790608_576235.html

En un episodio de Barrio Sésamo emitido en Estados Unidos esta semana se introdujo a Karli, un nuevo personaje (una marioneta verde) que, en una escena, da las gracias a Chris (personaje adulto de carne y hueso) por cuidar de Elmo (otra marioneta) y de ella “mientras mi madre está en su reunión”. “¿Qué reunión es esa?”, pregunta Elmo. “La madre de Karli está pasando una mala época, así que para recuperarse se reúne con un grupo y todos se sientan en círculo”, explica el adulto, Chris. Elmo quiere saber si lo hacen para cantar, pero Karli le responde que no, que “hablan de problemas de mayores. Va todos los días para estar sana. Mi madre necesita aprender a cuidar de sí misma, así que habla con gente que tiene el mismo problema”.

En una secuencia posterior, Elmo comenta a su padre que la madre de Karli estuvo “fuera un tiempo y ahora ha vuelto, pero actúa y luce diferente que antes. ¿Por qué se tuvo que ir?”. Aquí las cosas se vuelven más explícitas. Le responde su padre: “La madre de Karli tiene una especie de enfermedad y tuvo que recibir ayuda. Es una enfermedad llamada adicción. La adicción hace que la gente necesite una bebida de mayores llamada alcohol u otro tipo de droga para sentirse bien. Eso puede hacer que una persona actúe raro en un sentido que no pueden controlar”. “¿Y por qué no dejan de hacerlo?”, pregunta Elmo. “Es algo que no puedes dejar de hacer”, responde su padre. “No sin ayuda”.

Es la primera vez en la historia del programa, que cumplirá el mes que viene cincuenta años en antena, en el que se aborda la temática de las drogas. "La adicción es a menudo percibida como un problema ‘de mayores’, pero impacta en los niños de una manera que no es siempre visible", declaró Sherrie Weston, presidenta del área de impacto social y filantropía de la plataforma Sesame Workshop. "Tener un padre que lucha contra la adicción puede ser una de las cosas más aislantes y estresantes a las que se enfrenta un niño".

El espacio televisivo ‘Barrio Sésamo’ triunfó primero en Estados Unidos y después se versionó en diferentes países, combinando los personajes animados originales (Epi, Blas, Coco, Elmo, Paco Pico…) con otros de carne y hueso que reflejaban la realidad social de cada país (así, en España las marionetas interactuaban con el panadero Chema o el quiosquero Julián). Se ha convertido no solo en el programa educativo estándar de la televisión, sino en un termómetro para saber qué problemáticas afectan a cada país y cuando sus responsables creen que ha llegado ese momento crucial en el que los niños también tienen que ser conscientes de ellas.

En la versión estadounidense, una marioneta llamada Lily fue presentada en 2011 como una niña cuya familia no tenía medios para comer. Y otro llamado Alex llegó en 2013 contando que su padre estaba en prisión. En 2017 apareció Julia, una marioneta que representaba a una niña autista. En aquel episodio, cuando Paco Pico ("Big Bird" en Estados Unidos) se acerca a saludarla, Julia ni siquiera se gira para mirarlo y sigue dibujando. “Julia está muy concentrada en su dibujo ahora mismo”, explica Alan, uno de los adultos de carne y hueso que interactúan con las marionetas. Julia, cuyo dibujo es perfecto comparado con el de los otros niños, tiene una forma extraña de relacionarse con los demás: a veces responde, a veces no. “Julia tiene autismo. Eso quiere decir que puede que no te responda enseguida”, explica Alan al pájaro. “Y puede no hacer cosas que esperas que haga”.

El caso de Julia provocó controversia. En 2017 su personaje fue parte de una campaña de ‘Autism Speaks’ (‘El autismo habla’), una asociación muy influyente que promueve la diagnosis y el tratamiento de niños a una temprana edad. La ‘Autistic Self Advocady Network’ (‘Red de autodefensa autista’) criticó a ‘Barrio Sésamo’ por consentir que uno de sus personajes se uniese a esa asociación. Argumentó que las intervenciones que promueve ‘Austism Speaks’ han traumatizado a muchos niños autistas y que el autismo no debe ser estigmatizado como una enfermedad que se diagnostica y se cura, sino como una diferencia que se debe integrar en la sociedad.

Todos los personajes de ‘Barrio Sésamo’ nacen de exhaustivos estudios que obedecen a nuevas realidades sociales. Por ejemplo, la adicción y el consumo de sustancias que reflejan el recién incorporado personaje de Karli son una fuente de preocupación creciente en Estados Unidos. Se ha calculado que uno de cada ocho menores viven en hogares donde al menos uno de los progenitores sufre una adicción.

En versiones internacionales del programa otros personajes han aparecido para reflejar realidades que golpean a cada país. En 2002 Kami, una niña seropositiva, llevó a ‘Takalani Sesame’, la versión sudafricana del programa. “Los chicos del colegio no quieren jugar conmigo porque tengo VIH”, explicó en un episodio. “No quieren tocarme porque creen que los contagiaré”. “¡No puedes enfermar de VIH solo por tocar a alguien o ser su amigo”, le responde otra marioneta. Sudáfrica es uno de los países con mayor población infantil afectada por esta enfermedad.

En otros casos, estas necesidades responden a cuestiones históricas: en la versión neozelandesa hay segmentos del programa donde las marionetas hablan en maorí, lengua hablada por los autóctonos de Nueva Zelanda que estuvo a punto de desaparecer durante el siglo XX en favor del inglés.

Los ejemplos se repiten a lo largo de la historia del programa. En 1993 llegó a la versión estadounidense Rosita, marioneta latina y bilingüe, para reflejar y normalizar el flujo migratorio latino, en especial de mexicanos. En 2009 apareció Sivan en ‘Rechov Sumsum’, la versión israelí, una marioneta en silla de ruedas. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2002 en las Torres Gemelas y el Pentágono, los guionistas del programa se preguntaron cómo hablar de algo tan profundamente traumático a los niños y emitieron uno de sus episodios más celebrados, en el que abordaron el tema sin una sola mención a aquellos hechos. Sencillamente, decidieron hablar del estrés postraumático y de la posibilidad de superar el miedo después de que Elmo presenciase un incendio en una cocina.

Este estudio de la actualidad, las realidades cambiantes y su adaptación para reflejar el mundo a los niños también pasa por el revisionismo. Cuando en 2007 se editaron en DVD las dos primeras temporadas del programa infantil se hizo con una advertencia: que estaban destinadas a adultos que habían visto el programa en su día, pero que ya no eran ni útiles ni recomendables para los niños del siglo XXI.

¿Cómo es posible eso en el programa infantil más influyente y aplaudido por profesores y educadores? La explicación radica en que lo que era aceptable y normal en 1969 no tiene cabida en el siglo XXI. Por ejemplo, en el primer episodio, una niña se hace amiga de un desconocido (adulto) que la invita a su casa a comer. Y el monstruo de las galletas, también llamado Triqui en España, fumaba. ¿Cómo serán percibidos dentro de treinta años estos personajes como Karli, Julia o Lily que hoy representan lo más inclusivo y diverso dentro de la televisión infantil? Probablemente con una etiqueta que diga: "Solo para adultos". Pero por ahora, en 2019, es el ejemplo a seguir.

jueves, 20 de septiembre de 2018

#hemeroteca #homosexualidad #television | Epi y Blas, dentro y fuera del armario

Epi y Blas en The New Yorker, 2013
Epi y Blas, dentro y fuera del armario.
¿Dijo Mark Saltzman, guionista de 'Barrio Sésamo', que las legendarias marionetas de Henson eran gais?
Manuel Jabois | El País, 2018-09-20
https://elpais.com/cultura/2018/09/19/television/1537375683_857785.html

Hace muchos años Mark Saltzman leyó en una columna de ‘The San Francisco Chronicle’ una anécdota protagonizada por un niño de preescolar que preguntaba a su madre, mientras veía ‘Barrio Sésamo’, si Ernie y Bert (Epi y Blas en España) eran “amantes”. “Viniendo de un niño tan pequeño fue divertido. Y siempre sentí que, sin que fuese un gran proyecto, cuando escribía Bert y Ernie lo fueron. Yo no tenía otra forma de contextualizarlos”.

Saltzman fue guionista de las marionetas de ‘Barrio Sésamo’, creadas por Jim Henson y Frank Oz. Y Saltzman, en una entrevista en la revista Queerty, apuntaba de esta forma en la misma dirección que la histórica portada de ‘The New Yorker’ de 2013 en la que Epi y Blas veían la televisión con Epi echando su cabeza en el hombro de Blas tras el fallo del Tribunal Supremo aprobando los matrimonios homosexuales. ¿Pero dijo Saltzman que las legendarias marionetas de Henson eran gais? No. Dijo, simplemente, que cuando escribía sus diálogos los contextualizaba en su propia relación con Arnold Gassman, a quien llamaba Arnie (una vocal de diferencia con Ernie, su novio).

La entrevista con Queerty abordaba muchos asuntos, entre ellos el destrozo que el Sida hizo en la comunidad gay en los años ochenta; Saltzman y Gassman, de hecho, supieron que habían empezado su relación el mismo día en que se diagnosticó el primer caso de la enfermedad en Estados Unidos. También su relación con Gassman, el ambiente de trabajo en ‘Barrio Sésamo’ y todos sus proyectos artísticos. El foco, sin embargo, se situó rápidamente en el viejo dilema sobre la sexualidad de los dos muñecos, y hacia allí fue el titular sensacionalista: “Exclusiva: ¿eran Epi y Blas pareja? Por fin tenemos la respuesta…”. La respuesta era que el guionista así los imaginaba para hacer más cómodo su trabajo, además de empatizar personalmente con Epi y su novio con Blas: él, Saltzman, era más bromista y caótico, y su chico, Gassman, mucho más organizado. Ni que decir tiene que, a medida que la entrevista empezó a saltar de medio, la noticia fue que Epi y Blas habían sido concebidos como pareja homosexual.

“Parece que al señor Mark Saltzman le preguntaron si Epi y Blas son homosexuales. Está bien que él sienta que lo son. No lo son, por supuesto. Pero, ¿por qué esa pregunta? ¿Realmente importa? ¿Por qué la necesidad de definir a las personas solo como gay? Hay mucho más para un ser humano que la heterosexualidad o la homosexualidad”, saltó en su perfil de Twitter uno de sus creadores, Frank Oz. “Yo los creé y sé cómo son”, recalcó. Los creó, es cierto, pero quien los configuró fue un guionista que asumía de forma natural, debido a su propia sexualidad, que los dos eran homosexuales.

¿Dentro o fuera del armario? Barrio Sésamo se pronunció: “Epi y Blas son mejores amigos. Fueron creados para enseñar a niños en edad de preescolar que las personas pueden ser amigos de los que son diferentes a ellos mismos. A pesar de que son identificados como personajes masculinos y poseen muchos rasgos y características humanas, siguen siendo títeres, y no poseen una orientación sexual”. ¿En dónde deja entonces ‘Barrio Sésamo’ la relación sentimental de la rana Gustavo y la cerdita Peggy? Supuestamente, en el escenario de las relaciones normativizadas, aquellas que se dan por hecho: nada que altere a nadie ni que levante titulares en medio planeta.

"Es el amor de mi vida", repite en la entrevista Saltzman sobre Arnold Gassman, que murió en 2003 tras una breve enfermedad cuando solo tenía 56 años. Lo cierto es que cerca es siempre igual de cerca y lejos igual de lejos, pero para un niño que pregunta si Epi y Blas son amantes, las distancias son diferentes.