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lunes, 29 de enero de 2024

#hemeroteca #gais #testimonios | Negro, homosexual y “el verdadero rey del rock”: así escribió Little Richard la historia de la música popular

Elton John y Little Richard en 1990 //

Negro, homosexual y “el verdadero rey del rock”: así escribió Little Richard la historia de la música popular
Jaime Lorite | El País, 2024-01-29

https://elpais.com/icon/2024-01-29/negro-homosexual-y-el-verdadero-rey-del-rock-asi-escribio-little-richard-la-historia-de-la-musica-popular.html 

Mick Jagger durmió en el suelo de su habitación, Paul McCartney recibió clases para imitar su característico grito y Elvis Presley le reconoció como “el verdadero rey del rock”. Sin embargo, Little Richard (Macon, Georgia, EE UU, 1932 – Tullahoma, Tennessee, 2020) siempre estuvo lejos de tener la inmensa entidad comercial y popular de sus más célebres alumnos. “Deberíais estar todos peleando por grabarme un disco. Los más grandes han estado conmigo, Jimi Hendrix, James Brown, los Beatles, Mick Jagger… ¿Mick, te acuerdas?”, dijo, en tono de broma pero muy en serio, ante la plana mayor de la industria en 1989, con motivo de la inclusión de Otis Redding en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

Su legado lo homenajea ahora la película ‘Little Richard: I Am Everything’, estrenada en cines de España el pasado viernes 26 de enero, un documental que repasa la biografía del cantante, sus decisivas contribuciones musicales y el carácter rompedor de su figura. Que el rock se entendiese como un sinónimo de rebeldía, desde luego, tuvo mucho que ver con que uno de sus arquitectos fuera un hombre negro y notoriamente homosexual que actuaba en el racista y homófobo sur de Estados Unidos en plenos años cincuenta.

“En la historia del rock, durante mucho tiempo, se ha querido dejar fuera a figuras como Little Richard o Esquerita”, dice por videollamada a ICON Lisa Cortés, la directora de ‘Little Richard: I Am Everything’. “A menudo es difícil poder contar las historias de la población negra y ‘queer’, porque suelen contradecir la narrativa oficial. En este caso, sucede con Little Richard y el relato de que Elvis fue el padre del rock”. Un segmento del documental es dedicado a narrar cómo los éxitos de Little Richard eran inmediatamente versionados por artistas blancos como Pat Boone, quien basó su carrera en adaptar canciones de músicos negros, como Tutti Frutti, y restarles toda mordiente para ajustarlas a lo socialmente aceptable en la era de la segregación racial. Y también para llevárselo crudo: Boone amasó una fortuna (solo Elvis Presley vendió más que él en su época), mientras Richard apenas cobraba derechos por las versiones. El ritmo frenético de temas como Long Tall Sally respondía a una estrategia de Little Richard para boicotear a Boone, que no era capaz de cantar a esa velocidad.

Nacido y crecido en una ciudad del sur estadounidense, Macon, que había sido depósito de suministros del ejército confederado en la Guerra de Secesión y donde los linchamientos a las personas negras estaban a la orden del día, Richard Wayne Pennyman, como realmente se llamaba, fue el tercero de 12 hermanos (siete varones y cinco mujeres) y tuvo una dura relación con su padre, debido a su homosexualidad y a su gusto por el maquillaje y las prendas femeninas. La canción con la que alcanzó la fama, ‘Tutti Frutti’, tenía una letra sobre sexo anal, convenientemente reescrita en la versión de estudio después de que el productor Bumps Blackwell le escuchase interpretarla en directo y la identificase al instante como un bombazo. El grito de guerra con el que se inicia (castellanizado, “¡Aumbabuluba balambambú!”), que imita fonéticamente el sonido de una batería, y el aporreo salvaje del piano de Richard se convirtieron en historia de la música. Y la canción generó aún más historia, puesto que estableció el estándar rítmico del rock.

“Lo que hizo a Little Richard un genio fue su don para mezclar en su música aspectos del ‘blues’, del góspel y otros distintos medios de expresión, que se combinaban con su faceta ‘queer’. Que alguien en 1955 fuera capaz de elaborar una receta así de única es algo impresionante”, reflexiona Lisa Cortés. El artista, que encontró en la música de iglesia una escuela y que subió por primera vez a un escenario invitado por la cantante y guitarrista evangélica Sister Rosetta Tharpe (ídolo para él y considerada precursora del rock), dio algunas de sus primeras actuaciones vestido de mujer, con el apodo de Princess LaVonne. En una entrevista de archivo recogida en el documental, Richard sostiene que exageraba la pluma y el amaneramiento para que los hombres blancos no le viesen como una amenaza para sus mujeres y pudiese actuar en sus locales. “Él ciertamente lo creía así. Pero no tiene mucho sentido”, opina la directora. “Esos ambientes eran también muy homófobos y alguna vez le arrestaron porque consideraban su conducta indecente”.

Llámeme reverendo
El sentimiento de culpa de Little Richard con respecto a su sexualidad condicionó en gran medida su vida. En lo más alto del éxito, cuando vendía millones de copias y llenaba recintos por todo el país, el cantante decidió abandonar el rock para estudiar teología, se casó con una mujer y pidió a todo su entorno que se refiriese a él con el nombre de reverendo Richard. En aquella época, publicó discos puramente góspel, como los dos volúmenes de ‘Pray Along With Little Richard’ (Reza con Little Richard, 1960), y se negó a interpretar en directo las canciones por las que era famoso, como ‘Lucille’, K’eep A-Knockin’, ‘Good Golly’, ‘Miss Molly’ o las anteriormente citadas, al estar el rock, explicaba, “alejado de lo divino”.

Su carácter competitivo, sin embargo, le llevó en 1962 a regresar a sus canciones de siempre durante una gira en Europa con Sam Cooke, dados los celos que sentía por el recibimiento enfervorecido del público a su compañero de cartel. A continuación, tuvo lugar su, a posteriori, sonada alianza con los entonces primerizos Beatles, a quienes, agradecido porque le admirasen, aleccionó, aconsejó y apadrinó. Con ellos compartió la temporada musical en Hamburgo que terminó de forjar a la banda británica.

Divorciado de su mujer, Richard volvió a admitir su homosexualidad, aunque, lejos de normalizarla, en múltiples ocasiones dejó claro que sus inclinaciones le parecían impuras. En 1982, en una entrevista en Late Night With David Letterman, renegó otra vez de su orientación y proclamó que “Dios creó a Adán para que estuviera con Eva, no con Esteban”. También reconoció en público su adicción a las drogas, bromeando con que, en ocasiones, se le debería haber llamado Little Cocaine. En el libro 'La extraordinaria vida de Little Richard', de Mark Ribowsky, editado en España el pasado 2023 por Libros Cúpula, otras sombras del personaje son señaladas, como su tóxica relación laboral con Jimi Hendrix, que por un tiempo fue su guitarrista y a quien, de acuerdo con la entonces novia del malogrado músico, Richard hostigó sexualmente. “Me pagaba mal, vivía mal y me quemaba”, resumió Hendrix al final de su colaboración. Según el libro, la estrella era tiránica con los miembros de su banda, a quienes, entre otras directrices, prohibía sonreír en el escenario.

Redescubierto por una nueva generación en la era de la psicodelia y, más tarde, reconvertido en una figura simpática que aparecía con frecuencia en galas, programas de televisión y películas, Richard mantuvo en los ochenta y noventa posturas contradictorias y cambiantes. El cineasta John Waters, que aparece en el documental y asegura que se dejó su distintivo fino bigote en homenaje a Little Richard, le entrevistó en 1987 para ‘Playboy’ y provocó la ira del cantante por tomarse a risa su supuesto renacimiento como heterosexual; no obstante, dada su necesidad de atención, Richard se sintió halagado cuando se publicó el texto. También recorrió emocionado diversas entregas de premios en los años noventa, cuando recibió de golpe todos los homenajes que, como a tantos intérpretes negros, le habían escatimado a lo largo de su trayectoria.

“Hay muchas contradicciones en la figura de Little Richard. Pero es que toda su vida consistió en navegar esa zona gris, a través de la cultura popular y de la transgresión”, explica Lisa Cortés. Ringo Starr, Brian Wilson o Keith Richards le rindieron homenaje públicamente a su muerte en 2020, y la película ‘Elvis’ (2021), de Baz Luhrmann, le representaba y situaba en el lugar que merecía en la historia de Presley, sin esconder la huella del cantante afroamericano sobre su música. Por sus polémicas apariciones finales en medios cristianos ultraconservadores, Waters, por su parte, lamentó que Richard muriera “completamente homófobo, diciendo cosas terribles sobre los gais y las personas trans”. Sobre si el cantante logró hacer las paces consigo mismo, Cortés cree que “solo se puede elucubrar”. “De lo que no cabe duda es de que, en esos últimos días, su relación más importante era con Dios. Él sentía que no tenía a nadie más”, cuenta. Al margen de creencias religiosas, el estreno del documental en cines de todo el mundo prueba que Little Richard, de una forma o de otra, ha logrado trascender con creces.

miércoles, 15 de marzo de 2023

#libros #gais | La extraordinaria vida de Little Richard

La extraordinaria vida de Little Richard / Mark Ribowsky ; traducción de Carmen Ternero.

Barcelona : Libros Cúpula, 2023 [03-15].
256 p.

/ ES / Libros / BIO / Endohomofobia / Gais / Homofobia / Iconos / Little Richard / Música

Ed. impresa: ISBN 9788448033859
Cita APA-7: Ribowsky, Mark (2023). La extraordinaria vida de Little Richard. Libros Cúpula.


Little Richard abrió el camino para generaciones de músicos: los Beatles, James Brown, los Everly Brothers, Jimi Hendrix, los Rolling Stones, Elton John, Prince... La lista es interminable. Él era «el Origen», «el Innovador» y el autoproclamado «Rey y Reina del rock and roll». Cuando falleció el 9 de mayo de 2020, ‘La gran vida de Little Richard’, que estaba casi terminado, se actualizó inmediatamente para cubrir la respuesta internacional a su muerte. Esta es pues la gran biografía de Richard Wayne Penniman de Macon (Georgia, Estados Unidos), quien fue, hasta su fallecimiento, el último dios vivo del rock, el gran Little Richard. Mark Ribowsky, aclamado biógrafo de íconos musicales, explora la maestría musical de Little Richard, su vida familiar, su lucha contra el racismo, sus relaciones con otros personajes famosos de la época y con los medios de comunicación, y su eterno conflicto interior entre su religión y su sexualidad.

lunes, 11 de mayo de 2020

#hemeroteca #inmemoriam | Little Richard, «el marica rico» que revolucionó el rock y terminó condenando la homosexualidad

Imagen: ABC / Little Richard
Little Richard, «el marica rico» que revolucionó el rock y terminó condenando la homosexualidad.
El título de «padrino del glam» le va como anillo al dedo al cantante y pianista, cuya vida estuvo repleta de anécdotas que reflejan la transgresión que su personaje trajo a la música popular.
Nacho Serrano | ABC, 2020-05-11
https://www.abc.es/cultura/musica/abci-little-richard-marica-rico-revoluciono-concepto-estrella-rock-y-termino-condenando-homosexualidad-202005111333_noticia.html

Cuando Little Richard decía que era el «King and Queen of Rock'n'roll» (rey y reina del rock'n'roll) no sólo estaba jugando al despiste con su sexualidad. También estaba haciendo un guiño a las mujeres del género, que ayudaron igual que los hombres a construirlo. De hecho, fue Sister Rosetta Tharpe quien le dio a Richard su primera gran oportunidad, contratándolo como telonero en 1947, cuando sólo era un muchacho que interpretaba gospel con un estilo especial.

En cualquier caso, no hay duda de que Little Richard fue, además de uno de los mejores intérpretes de la historia (Hendrix, que formó parte de su banda cuando daba sus primeros pasos, dijo que quería hacer con la guitarra lo que él hacía con la voz) una de las personalidades más volcánicas y esperpénticas del rock de primera (o segunda, según se valore) hornada, lo que le ha valido el título de «padrino del glam» y un memorable historial de anécdotas que reflejan la transgresión que su personaje trajo a la música popular.

Richard siempre jugó con los límites de lo políticamente correcto. Su mayor éxito, «Tutti Frutti», no hablaba de macedonias sino de su relación a dos bandas con sendas novias, Daisy y Sue. La letra original, no obstante, nunca se publicó: su sello la vio demasiado atrevida y cambió el estribillo «Tutti Frutti, good, booty / If it don't fit, don't force it / You can grease it, make it easy» («Tutti Frutti, buen culito / Si no entra, no lo fuerces / puedes engrasarlo, para facilitarlo») por «Tutti frutti, aw rooty (que en la jerga callejera de la época significaba algo así como «¡qué bien!), a-wop-bop-a-loon-bop-a-boom-bam-boom».

Su imagen llamó la atención muchísimo en la época: un negro maquillado, con las cejas depiladas y un pelo cuidadosamente peinado al milímetro era demasiado coqueto para lo acostumbrado por entonces, lo que provocó que surgieran rumores sobre su homosexualidad. Y él mismo acabó reconociéndolo tácitamente: «Podéis llamarme 'marica', adelante. Pero aseguraos de que me llamáis 'marica rico'», dijo en una de sus entrevistas más memorables en la década de los ochenta. Muchos años después afirmaría: «Todos somos masculinos y femeninos a al vez. El sexo es para mí como un bufé. Si algo me tira, voy por ello. ¿Que cuál es mi sexualidad? ¡Soy pansexual!». Ese juego de androginia y sus camaleónicas vestimentas lo convirtieron, efectivamente, en la primera gran referencia del futuro glam-rock.

Cuando empezó a hacerse famoso, Richard dijo que su look estaba pensado «para que los hombres blancos en el público no pensaran que iba a por sus chicas blancas. Eso me hacía las cosas más fáciles», pero el caso es que dio infinidad de bandazos en la auto-aceptación de su por entonces exótica identidad sexual (a la que probablemente se refería el concepto «Tutti Frutti» en realidad) y eso acabó trayéndole problemas. Algunos promotores blancos lo vetaron, y en 1957, él mismo se fustigaba tanto por sus inclinaciones que acabó perdiendo la chaveta: durante un vuelo en avión en una gira australiana, una «epifanía» le ordenó abandonar el mundo de lujuria del rock'n'roll. Al aterrizar, se quitó los cuatro anillos de diamantes que llevaba y los tiró a un río. Ingresó en una universidad cristiana en Alabama para estudiar teología y recorrió Estados Unidos de arriba a abajo durante tres años como ministro pentecostal. Sin embargo, su instinto animal para el rock'roll lo devolvió a los escenarios y en 1962 fue detenido durante una gira, acusado de espiar a unos hombres en los urinarios de una estación de autobuses de Long Beach (California).

Ese mismo año conoció a unos fans muy especiales durante una gira por Europa, los Beatles, pero tras un breve encuentro dijo que pensaba que no triunfarían: «Quizá sí lo consiga Paul, si se lo monta por su cuenta».

A mediados de los sesenta cayó en una fuerte adicción al alcohol y la marihuana, y el descenso de su popularidad hizo que acabara pasando toda una década malviviendo y lidiando con todo tipo de tragedias personales. En 1977, la muerte de su hermano le abrió los ojos y volvió a dejar el rock y las drogas, y no volvió al candelero hasta 1984.

«Dios me ha dado la victoria. Ya no soy gay, pero lo he sido durante toda mi vida. Además creo que fui uno de los primeros en salir. Pero el Señor me ha hecho saber que hizo a Adán con Eva, no con Steve», dijo a su regreso. Su aparición en algunas series y películas le devolvió la fama perdida, e incluso se convirtió en el oficiante de bodas de celebridades como Tom Petty, Steve Van Zandt, Cyndi Lauper o la pareja que en su momento formaban Bruce Willis y Demi Moore, quien recordó al artista el día de su muerte con un mensaje en Twitter: «Hoy recordamos a Little Richard... Bruce y yo tuvimos la suerte y el honor de que fuera él quien oficiara nuestra boda en 1987: muchas gracias por todos aquellos recuerdos. Descansa en paz».

Los años noventa y el nuevo siglo fueron benévolos con Little Richard, que pudo mantener un ritmo de giras equilibrado para su nombre y su salud. Pero su personaje daría una última vuelta de tuerca. A pesar de ser recordado como un adalid de la libertad sexual y abuelo del glam, en su última entrevista, realizada en 2017, condenó la homosexualidad y la transexualidad: «Son sentimientos antinaturales que van contra los designios de Dios».

domingo, 10 de mayo de 2020

#hemeroteca #inmemoriam | Little Richard: de "marica" a homófobo: "Los homosexuales van contra Dios"

Imagen: Google Imágenes / Little Richard
Little Richard: de "marica" a homófobo: "Los homosexuales van contra Dios".
La sexualidad del pionero del rock and roll fue un loquísimo batiburrillo de idas y venidas, como su propia música.
Darío Prieto | LOC, El Mundo, 2020-05-10
https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2020/05/10/5eb7e9e0fc6c830a038b45dd.html

"Dios hizo hombres a los hombres y mujeres a las mujeres. Y hay que vivir del modo en que Dios quiere que vivamos". En su última entrevista, realizada para el canal cristiano Three Angels Broadcasting Network en 2017, Little Richard condenó la honosexualidad y la transexualidad como "afectos antinaturales" que van contra los designios del Altísimo. Cinco años antes, en otra entrevista con la revista 'GQ', había afirmado: "Todos somos masculinos y femeninos a al vez. El sexo es para mí como un bufé. Si algo me tira, voy por ello. ¿Que cuál es mi sexualidad? ¡Soy pansexual!".

Este juego de idas y venidas en torno a su identidad sexual fue una constante a lo largo de la carrera de Little Richard. Un batiburrillo loquísimo de ideas y referencias que mezclaba de todo, como el 'tutti frutti' que dio título a su primer éxito.

Lejos de ser un movimiento definitivo, su abandono de los escenarios en 1957 para convertirse en apóstol de la palabra de Jesús marcó el comienzo de una relación ambivalente con el sexo y la religión. Little Richard era un pecador y lo proclamaba públicamente ante Dios y el resto de los hombres. Pero el camino de la santidad se le hacía muy cuesta arriba.

Así, fue expulsado de la universidad de Oakwood, donde se matriculó en Teología, a finales de los 50 por exhibicionismo ante otro estudiante del centro. Y en 1962 fue detenido, acusado de espiar a los hombres en los urinarios de una estación de autobuses de Long Beach (California). Y es que el 'voyeurismo' fue otras de sus aficiones a lo largo de su vida, que le proporcionó momentos de solaz (sobre todo con sus novias), pero también problemas legales.

En su libro 'Quasar of Rock: The Life and Times of Little Richard' (1985), su biógrafo oficial, Charles White, pone en boca del astro del rock una idea en torno a una palabra que éste tuvo que escuchar muchas veces: "Podéis llamarme 'marica', adelante. Pero aseguraos de que me llamáis 'marica rico'". El libro dio origen a un 'biopic' televisivo en el año 2000, en el que el afroamericano Leon daba vida al pianista y cantante.

El debate en torno a la homosexualidad de Little Richard ha sido una constante el la historia oral del rock. Dave Grohl, de Foo Fighters, y Lemmy, de Motörhead, hablaban en detalle de ello en el documental sobre este último.

En una entrevista en el 'talk show' de David Letterman a comienzos de los 80, Richard dio otro de sus requiebros: "Dios me ha dado la victoria. Ya no soy gay, pero lo he sido durante toda mi vida. Además creo que fui uno de los primeros en salir. Pero el Señor me ha hecho saber que hizo a Adán con Eva, no con Steve". Una década después, en 'Penthouse' venía a decir lo mismo pero al revés: "He sido gay toda mi vida y sé que Dios es un Dios de amor, no de odio". Y en el año 2000 dio una entrevista con 'Chicago Tribune' de grandes frases, pero poco clarificadora: "La gente me llama 'marica'. Pero llamo su atención", decía. "No soy marica. Sólo soy hermoso".

sábado, 9 de mayo de 2020

#hemeroteca #inmemoriam | ¡A-lop-bam-boo!: muere Little Richard

Imagen: La Vanguardia / Little Richard
¡A-lop-bam-boo!: muere Little Richard.
Uno de los artífices del rock’n’roll desaparece a los 87 años.
Sergio Heredia | La Vanguardia, 2020-05-09
https://www.lavanguardia.com/cultura/20200509/481040274281/muere-little-richard-rock-and-roll-87-anos.html

‘A -wop-bop-a-loo-bop-a-lop-bam-boo’.

Así se cerraba el estribillo de ‘Tutti Frutti’. Y todos contorsionaban las caderas y movían los tobillos.

Cantaba Little Richard y el auditorio, blanco en su mayoría en esos años cincuenta, escuchaba a uno de los ‘artífices del rock’n’roll’. O así se definía él mismo, Little Richard: “Soy el artífice del rock’n’roll”.

Porque al fin y al cabo, en algún momento de su vida, cualquiera ha bailado el ‘Tutti Frutti’. O el ‘Long Tall Sally’, muy similar, más acelerado.

“Aceleré el ‘Long Tall Sally’ para que los blancos no pudieran copiarme”, confesaba Little Richard a ‘Rolling Stones’ años más tarde, el día en que descubrió que el ‘remake’ de ‘Tutti Frutti’ interpretado por Pat Boone figuraba doce puestos por delante de su propia versión, la original, en las listas musicales.

La presencia de Little Richard se diluyó ayer, a los 87 años, y muchos se preguntarán: ‘¿Pero aún estaba entre nosotros?’.

La pregunta es legítima. Porque, curiosamente, la trilogía fundacional del rock’n’roll –Little Richard, Chuck Berry y Jerry Lee Lewis– ha disfrutado de largas existencias pese a sus excesos y sus desvaríos (de hecho, Jerry Lee Lewis aún vive).

Little Richard vivió como ‘Tutti Frutti’: de forma acelerada.

Fue gay y luego bisexual e incluso ‘omnisexual’ y al final predicador, tras sobrevivir a la avería en el motor de un avión “porque los ángeles vinieron en mi ayuda”. Se casó con Ernestine Campbell (el matrimonio duró seis años, hasta 1957 y 1963), se vio detenido cuando espiaba a otros hombres en el servicio de una estación de trenes en Long Beach y acabó en una silla de ruedas, cantando para la audiencia a principios de década, en un epílogo caricaturesco.

No se habían revelado las circunstancias de su muerte al cierre de esta edición, un misterio más en la lista de misterios de aquel hombre que un día, en 1989, se volvía hacia la cámara mientras decía: “Prince, tú eres el Little Richard de tu generación. ¡Yo me ponía purpurina mucho antes de que tú lo hicieras!”.

Podemos leerlo en la desaparecida ‘Rockdelux’: “Prince decía que le gustaría dar una imagen a medio camino entre Jesucristo, Diana Ross, la Patrulla-X y Little Richard”.

El ‘A-wop-bop-a-loo-bop’ de Little Richard inspiró a leyendas como Elvis Presley o Elton John. “Fue escuchar a Little Richard y pensar: ‘Ya lo tengo, yo quiero ser como él’”, dijo Elton John en 1973.

Sí, Little Richard fue inspirador.

Y, cierto, un misterio. A eso jugaba con su sobrenombre. Dicen que fue un cantarín pequeñajo. Sin embargo, él se justificaba a su manera: “Lo que me disgusta es mi apellido, Penniman”, decía: Penniman sonaba como ‘Penni-man’, pesetero.

Richard Penniman era el tercero de los doce hijos de un diácono de Macon (Georgia) que vendía alcohol de contrabando y regentaba un club nocturno (¿caben más contradicciones?). La madre sí, la madre pertenecía a la iglesia baptista.

Little Richard creció de forma desordenada. Tuvo encuentros sexuales con hombres y mujeres en su adolescencia, algo que encabritó a su padre. Se fue de casa a los 13 años. Parte de esa rebelión juvenil apareció reflejada en la ardiente ‘Tutti Frutti’ (1956: la compuso a los 24 años): un tutti-frutti era un gay.

La historia aparece en su biografía de 1984, ‘The Life and Times of Little Richard’, aunque él pasó media vida guardando el secreto. Lo que no pudo ocultar son sus duros orígenes como músico, un cantante negro que se estiraba los rizos y vestía traje y corbata para sentirse apreciado por la audiencia blanca.

Cantaba y tocaba el piano y le acompañaba una sección de viento, músicos negros que sonreían mostrando una dentadura blanca.

Lo que nunca hizo fue renegar de su color de piel. “Fuimos nosotros, la gente negra, los que creamos el rock’n’roll. Elvis era increíble, pero él no fue un creador”, contaba en 2005.

Para entonces ya pleiteaba con Sony por los royalties de ‘Tutti Frutti’ y ‘Long Tall Sally’: Sony le pagaba 200 dólares semanales por ambos temas. Little Richard reclamaba 102 millones de euros.

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Little Richard, pionero del Rock 'n' Rol

Imagen: BBC / Little Richard
Muere Little Richard, pionero del Rock 'n' Roll.
BBC, 2020-05-09
https://www.bbc.com/mundo/noticias-52599351

Little Richard, cuyo estilo extravagante al tocar el piano, aullando y gritando sus canciones, y que fue la inspiración de innumerables artistas desde Elvis Presley hasta The Beatles, murió este sábado a los 87 años.

La noticia de su muerte fue confirmada por el hijo de Richard a la revista especializada Rolling Stone. La revista lo cita diciendo que la causa de su muerte es desconocida.

Su nombre verdadero era Richard Wayne Penniman y su origen era humilde. Como hombre negro nacido en Georgia, en el sur de Estados Unidos, surgió dentro de la nueva música del Rock 'n' Roll en los años 50 y es considerado uno de los indiscutibles fundadores del género.

Fue uno de los primeros cantautores del rock en entrar en el Salón de la Fama de Rock and Roll, en 1986.

Se le conoce por sus éxitos 'Good Golly Miss Molly' y 'Tutti Frutti' -que vendió más de un millón de ejemplares- y 'Long Tall Sally', que luego fue grabada por The Beatles.

La veterana estrella era conocida por sus energéticos conciertos, sus gritos y aúllos y sus extravagantes vestimentas. Todos sus mayores éxitos se dieron en los años 50, pero continuó cantando durante décadas más.

De origen humilde a estrella extravagante
Richard tenía 11 hermanos y dijo que empezó a cantar porque quería distinguirse del resto.

"Era el más creído de todos y todavía soy el más creído", le confesó a la Radio 4 de la BBC en 1988.

"Hice lo que hice porque quería llamar la atención. Cuando empecé a golpear el piano y a gritar y cantar, llamaba la atención".

Richard nació en Macon, Georgia, el 5 de diciembre de 1932. En el entorno del sur de EE.UU., absorbió los ritmos de la música gospel (en la iglesia) y las influencias del jazz y el blues de Nueva Orleans, para mezclarlas en su propio y extravagante estilo de piano.

Su padre era un predicador que también administraba un club nocturno, pero su madre era una devota cristiana bautista.

"Nací en los tugurios. Mi papi vendía whiskey, whiskey contrabandeado", le contó a Rolling Stone en 1970.

De adolescente, el cantante abandonó su hogar por contrariedades con su padre, que al principio no apoyó su música.

"Mi padre quería siete varones, y yo lo eché a perder porque era gay", dijo más tarde.

En ese sentido, Little Richard se dio a sí mismo no sólo el título de "Rey del Rock and Roll", sino de "Reina del Rock and Roll".

"Poder sobre la audiencia"
Aunque era abiertamente homosexual, Richard también tuvo relaciones con mujeres. Se casó con Ernestine Campbell, una predicadora evangélica, y luego adoptó a un hijo.

Se personalidad era una mezcla de depravación y devota religiosidad. Bebía alcohol, consumía drogas y participaba en fiestas sexuales, a las que llevaba su Biblia.

La compleja actitud de Richard hacia su sexualidad significó que nunca se convirtió en un ícono gay. Más tarde en su vida se comprometió al cristianismo, tuvo una época como predicador y renunció a la homosexualidad tildándola como una fase temporal por la que pasó.

Los integrantes de la banda de rock británica The Rolling Sotnes, que al principio de su carrera fueron teloneros de Little Richard, hablaron reverentemente de su habilidad en el escenario.

"Little Richard llevaba a toda la audiencia hasta un completo frenesí", afirmó una vez Mick Jagger. "No hay una sola frase que pueda describir el poder que tiene sobre la audiencia".

Richard nunca sintió que su influencia hubiese sido debidamente reconocida, de eso culpó al profundo prejuicio racial en EE.UU. durante la cumbre de su carrera.

No obstante, hablaba con orgullo del impacto que tuvo su música cruzando fronteras raciales.

"Siempre pensé que Rock 'n' Roll unía a las razas", mencionó una vez en una entrevista. "Aunque yo era negro, a mis seguidores no les importaba. Eso me hacía sentir bien".

Si Little Richard no hubiese existido, hubiese faltado un elemento clave en el ADN de artistas como The Beatles, Bob Dylan, David Bowie y Jimi Hendrix -quienes lo idolatraban, comentó el reportero del espectáculo de la BBC, Ian Youngs.

#hemeroteca #inmmeoriam | Adiós a Little Richard, último creador del rock

Imagen: El Correo / Little Richard
Adiós a Little Richard, último creador del rock.
Un cáncer de huesos acaba a los 87 años con la vida de un músico exuberante, cuya influencia en artistas posteriores es colosal.
Óscar Cubillo | Sur, 2020-05-09
https://www.diariosur.es/culturas/musica/muere-little-richard-87-anos-20200509165123-ntrc.html

Con el fallecimiento de Little Richard ayer a los 87 años, debido a un cáncer de huesos según ha notificado su único hijo Danny Penniman, se cierra una importante página del rock and roll. La correspondiente a su nacimiento y explosión comercial en los años 50 como una música de raíz negra expandida a todo el mundo por su portavoz oficial, el blanco y guapo Elvis Presley, quien versionó no pocas canciones del mismísimo Little Richard: 'Tutti frutti', 'Ready teddy', 'Long tall Sally', 'Rip it up'...

Entonces, Elvis convertía en oro todo lo que cantaba. Pero antes de él estaba Richard Penniman, quien exclamó en la ceremonia de los Grammy de 1988: «¡Soy el arquitecto del rock and roll! ¡Yo soy el creador!». Seguro que al arisco Chuck Berry le molestaba oír esto. De los grandes pioneros del rock and roll de los años 50 solo sobrevive uno: Jerry Lee Lewis.

Los 50 fueron la década dorada y fundacional de Little Richard, que tiró todo lo que pudo de la cuerda en canciones de evidente carga sicalíptica, plagadas de dobles sentidos y de evidencias de deseo. Por ejemplo, 'Tutti frutti', canción de la que vendió un millón de copias en 1955, era de temática gay y la letra original más que explícita.

A pesar de ser fruto de la cara hedonista y consumista de la América puritana y trabajadora, Little Richard pudo prolongar su carrera hasta la actualidad. Supo exprimir su personaje de pendón glamuroso, su pelazo y sonrisa, su vozarrón y sus alaridos, su piano frenético, sus crisis de fe (¡se convirtió en predicador!) y una carrera de actor en cine y televisión ('Colombo'). Vendió más de 30 millones de discos y su influencia ha sido reconocida por los que vinieron detrás de él: Elvis, Beatles y Rolling Stones, Neil Young y David Bowie, Deep Purple y Motörhead, Bruce Springsteen y Loquillo. Es que si suena en la radio una canción de Little Richard parece que está grabada en la actualidad. Richard Wayne Penniman nació en el Sur de Estados Unidos, en Macon, Georgia, el 5 de diciembre de 1932, en plena Gran Depresión. Era el tercero de doce hermanos y gracias a uno de ellos aprendió a tocar el piano. Su padre, destilador de whisky y dueño de un club que acabaría asesinado, le pegaba y le echó de casa a los 13 años.

Pastor pentecostal
Little Richard se casó en 1959 con Ernestine Harvin, una predicadora evangélica de la que se divorció en 1964. Pero antes adoptaron a un bebé de un año, Danny Jones, su único hijo, que solía trabajar de guardaespaldas de su padre. Richard empezó a cantar en la iglesia adventista y desde los 14 años tocó en bandas de ritmo y blues estruendoso. Se movía en el circuito sureño, alternando los escenarios y la farándula con empleos manuales como el de lavaplatos. Grabó sin suerte con la importante RCA y en 1953 creó su gran grupo, 'The Upsetters' ('Los Trastornadores' o 'Enloquecedores'). En 1955 fichó por Specialty, discográfica de Los Ángeles que le organizó en Nueva Orleans unas sesiones con las que por fin se hizo famoso gracias a éxitos imperecederos como el mentado sexual y onomatopéyico 'Tutti frutti' (cuya legra original se rebajó pero se mantuvo el celebérrimo grito 'a-wan-ba-buluba-balam-bam-bú'), 'Long tall Sally', 'Slippin' and slidin' o 'Jenny, Jenny'.

Estaba en la cima. A partir de entonces solo había que mantener la cabeza fría y gestionar los ingresos, por ejemplo los de tantas versiones que se hacían de sus canciones. En 1957, durante una gira por Australia, desde el avión en el que viajaba con su grupo vio una estela de fuego en el cielo (en realidad el satélite Sputnik) y se lo tomó como una señal de Dios que le pedía que dejara esa vida de pecado. Cumplió su propósito estudiando Teología y ordenándose pastor pentecostal, además de grabando algunas canciones de góspel religioso. Aparte, su llama profana no se apagaba porque Specialty seguía comercializando las canciones que había grabado y permanecían inéditas.

En 1962 se embarcó por una gira por el Reino Unido. A mitad de esta década, Little Richard, ¡que era abstemio!, se sumergió en el alcohol y la marihuana. En 1972 era adicto a la cocaína. «¡Deberían haberme llamado Little Cocaine!», dijo. En 1975 tomaba heroína y PCP. Debido a esto y a su promiscuidad sexual, su propia iglesia le expulsó. Pero tras la muerte de uno de sus hermanos se desintoxicó, se puso a vender biblias a domicilio, y regresó a su congregación religiosa.

Desde los 80 se mantuvo como un aristócrata del rock and roll. Como predicador casó a Cyndi Lauper, y a Bruce Willis y Demi Moore. Vivía en Nashville y siguió ejerciendo de sí mismo hasta que se retiró en 2013.

La causa de la muerte de esta leyenda de la música, que movilizó a multitudes desde los años 1950, aún se desconoce, según apunta la revista.

martes, 10 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Little Richard abandona la homosexualidad

Imagen: Gayles / Little Richard
Little Richard abandona la homosexualidad.
Little Richard deja de ser gay y se dedica las enseñanzas de Jesucristo.
Gayles, 2017-10-10
https://gayles.tv/news/little-richard-abandona-la-homosexualidad/

Lo de Little Richard no deja de asombrarnos. Tras más de 50 años disfrutando de los placeres de la homosexualidad, ahora, a sus 84 reniega de su orientación sexual y se cambia de acera. Original, es, hay que reconocerlo. Este icono del rock and roll sorprendió a todos en la década de los 50 por su extravagancia al vestir y su ambigüedad en las maneras.

Lo que para muchos era un rumor a voces se confirmó en 1995 cuando declaró en la revista Penthouse sin ningún tabú: “He sido gay toda mi vida y sé que Dios es un Dios de amor, no de odio”. En 2012 se manifestaba así en una entrevista para GQ: “Todos somos a la vez masculinos y femeninos. Para mi el sexo es como un amplio abanico. Lo que sienta, lo hago”.

Pero las cosas han cambiado. En su última entrevista para 'Three Angels Broadcasting Network' ha sorprendido a muchos al declarar “haber estado en el camino equivocado durante muchos años“. Hasta ahí todo bien, o él sabrá lo que hace. Lo que ya no nos hace tanta gracia es que el autor de 'Tutti Frutti' ha aprovechado la ocasión para denunciar que la homosexualidad y la transexualidad son “antinaturales“.

“Jesús, hizo hombres, hombres, e hizo mujeres, mujeres, ¿sabes? Y tienes que vivir de la manera en que Dios quiere que vivas”, dijo a este medio cristiano. Su curiosa transformación le ha llevado a convertirse en homfófobo llegando a calificar las relaciones homosexuales de antinaturales y contagiosas: “Tanto afecto antinatural, Tanta gente haciendo de todo y no piensan en Dios. No quieren ninguna parte de él“. También anunció que ya no quiere cantar más rock and roll y que quiere ser sagrado como Jesús. ¡Amén!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

#hemeroteca #homosexualidad #musica | Little Richard, conviértenos en gais

Imagen: Google Imágenes / Little Richard
Little Richard, conviértenos en gais.
Quico Alsedo · Rock & Blog | El Mundo, 2009-11-04
https://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/04/rockandblog/1257300660.html

¿Qué drogas tomaba Little Richard para pegar esos gritos capaces de ponérmela dura aún 50 años después?

Supongo que anfetas como galletas. Él fue el autor de la célebre frase: "El rock es malo porque hace que tomes drogas, y las drogas te convierten en homosexual".

¿Las drogas nos cambian de acera por sobredosis de hedonismo? No me suena, pero tengo que decir que conozco un caso: un amiguete de lo más follador (hetero) que, después de quemarse el cerebro con coca de base y cosas así, le empezó a dar a todo. No sé. Paso de investigar.

Little Richard Penniman, en todo caso, debió de nacer gay allá por 1932. Es dios, es puro rock and roll, un destilado de locura, un genial creador de anfetaminas sonoras y hoy quería escribir sobre él aunque no tenga nada que escribir (¿o qué creíais, que hago este blog para hablar de la basura de los Sabinas y demás?).

Dicen los libros que Little Richard osciló entre el amor y el odio hacia su propia homosexualidad. Sólo hay que imaginarse a un negro gay y prominente en los años 50 yanquis para saber lo grandes que debía de tener los huevos este marica. Ole por esos negros cocos.

Al parecer el hombre llegó a renunciar públicamente a su propia condición sexual y pagó condena vendiendo biblias a domicilio (como dicen que anda haciendo su heredero Prince). Claro que un tipo que empezó a actuar en 1951 entafarrándose la cabeza de vaselina no podía permanecer demasiado tiempo en el redil del señor.

En fin, ya seguimos otro día. Dadle a esos youtubes, escuchad a este genial enfermo mental y os prometo que el día será mucho más chupi. Y si nos tenemos que convertir en gais por un rato, pues nada, nos convertimos, ¿no?