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lunes, 26 de enero de 2026

#hemeroteca #intersex #interfobia | La Federación estatal LGTBI+ denuncia la persistencia de prácticas médicas no consentidas en las personas intersexuales

'La i sale del armario', lo intersex también se suma al orgullo //

La Federación estatal LGTBI+ denuncia la persistencia de prácticas médicas no consentidas en las personas intersexuales

La organización busca “romper el silencio” y reclama la inclusión de las realidades intersex en la agenda social y política
María García Arenales | Infobae, 2026-01-26
https://www.infobae.com/espana/2026/01/26/la-federacion-estatal-lgtbi-denuncia-la-persistencia-de-practicas-medicas-no-consentidas-en-las-personas-intersexuales/

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) ha decidido centrar el 2026 en la visibilización de las realidades intersex, bajo el lema “Corporalidades Intersexuales: derechos reales”. Así lo ha anunciado la presidenta de esta organización, Paula Iglesias, quien subraya que las personas intersex han quedado fuera de los discursos médicos, educativos, legislativos y sociales.

“Además, enfrentan a diario estigmatización, vulneraciones de derechos y prácticas médicas no consentidas. Por eso, este año trabajaremos para poner en el centro del debate público, político y social las realidades y demandas de las personas intersex, porque la invisibilidad también es una forma de violencia”, ha señalado Iglesias este lunes en rueda de prensa.

Las personas intersexuales son aquellas que nacen con características físicas o biológicas —como genitales, cromosomas u órganos reproductivos— que no encajan completamente en las definiciones típicas de cuerpos masculinos o femeninos. Además, no todas las intersexualidades se detectan al nacer, ya que muchas se identifican en la adolescencia o en la edad adulta, lo que también genera estigmatización y exclusión social.

En ese sentido, Luc Vañó, representante de la organización, señala que dedicar el año a las intersexualidades busca romper con el silencio histórico y priorizar los derechos humanos, la diversidad y la autonomía corporal de la población intersex.

Entre las principales formas de violencia que enfrentan las personas intersex están las cirugías e intervenciones médicas no justificadas, muchas veces realizadas en la infancia sin consentimiento libre o plenamente informado de las propias personas o de sus familias. Estas prácticas, pese a estar prohibidas por la Ley Estatal LGTBI+ en España y contradecir la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, “continúan ejecutándose debido al desconocimiento de la comunidad sanitaria”, sostiene la federación.

Las cirugías se practican sin haber riesgo real para la salud
Iglesias ha señalado que en la mayoría de los casos no existe un riesgo real para la salud, pero las características intersex continúan tratándose como patologías, “sometiendo innecesariamente a las personas a medicalización”. Por este motivo, la FELGTBI+ exige que las administraciones públicas garanticen una formación sanitaria “adecuada, actualizada y continuada” sobre diversidad humana y las necesidades específicas de las personas intersex.

Cabe recordar que la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI en España prohíbe la modificación genital en personas intersexuales menores de 12 años, salvo en los casos en los que las indicaciones médicas exijan lo contrario en aras de proteger la salud. En el caso de personas menores entre 12 y 16 años, señala la norma, solo se permitirán dichas prácticas a solicitud de la persona menor siempre que, por su edad y madurez, pueda consentir de manera informada a la realización de dichas prácticas.

Huellas físicas y psicológicas
Vañó, por su parte, ha aclarado que muchas personas intersex crecen sabiendo que se han tomado decisiones irreversibles sobre sus cuerpos sin su consentimiento, ya sean intervenciones quirúrgicas, mutilaciones genitales, tratamientos hormonales o medicalización forzada, y esas prácticas dejan tanto huellas físicas —cicatrices, dolores crónicos, pérdida de sensibilidad o infertilidad— como profundas marcas emocionales.

“Afectan la salud mental, la identidad y la autoestima”, señala el activista, que también recuerda que las familias suelen recibir información parcial, incompleta o alarmista, y se ven presionadas desde el ámbito médico para “corregir” cuerpos que no estaban enfermos, lo que genera sentimientos de culpa y dolor.

De acuerdo con la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), solo cuatro de cada diez personas intersex o sus familias reciben información detallada antes del primer tratamiento médico. Seis de cada diez no firman ningún consentimiento informado antes de cirugías o tratamientos hormonales.

Cambiar políticas y normativas
Por todo ello, la Federación Estatal LGTBI+ orientará las acciones de este año a influir en las políticas y normativas para eliminar prácticas médicas sin consentimiento y conseguir el reconocimiento legal de las intersexualidades. Además, buscará asegurar la participación de las personas intersex en la toma de decisiones.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas, casi un 1,7% de la población “nace con características que sexuales que no se ajustan a las definiciones típicas”, por lo que se sitúa en cifras muy similares a la probabilidad de nacer pelirrojo.

jueves, 10 de julio de 2025

#hemeroteca #mujeres #deportes #discriminaciones | La atleta Semenya logra una victoria parcial en su lucha judicial para poder competir con mujeres pese a sus niveles de testosterona

Caster Semenya habla con su abogado Gregory Nott en la corte europea de Derechos Humanos //

La atleta Semenya logra una victoria parcial en su lucha judicial para poder competir con mujeres pese a sus niveles de testosterona

El Tribunal de Derechos Humanos avala a la deportista que fue obligada a hormonarse para correr, pero rechaza que se violara su derecho a la vida privada y que fuera discriminada
Silvia Ayuso | El País, 2025-06-10
https://elpais.com/deportes/2025-07-10/el-tribunal-de-estrasburgo-concluye-que-suiza-violo-el-derecho-a-un-juicio-justo-de-caster-semenya-pero-rechaza-la-discriminacion.html

Victoria parcial para la atleta sudafricana Caster Semenya, convertida en el símbolo de la lucha de las atletas con exceso de testosterona por competir sin tener que someterse a tratamientos o “tests de feminidad”. La Gran Cámara del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) ha decretado este jueves que Suiza violó su derecho a un juicio justo en su demanda contra las normas impuestas por su hiperandrogenismo. A la par, sin embargo, ha declarado inadmisible su alegato de que, durante el largo proceso que ha tenido a la deportista sudafricana sin participar en competiciones internacionales desde 2018, se violó su derecho a la vida privada y a no sufrir discriminación.

Aun así, la decisión del tribunal de Estrasburgo, que es final, abre potencialmente la vía a que el caso regrese a los tribunales suizos. Según los jueces del TEDH, queda claro que el Tribunal Federal Suizo, que tiene la última palabra en la regulación impuesta por la federación internacional de atletismo World Athletics en 2018, no realizó un “examen particularmente riguroso” del caso, tal como exigía una demanda de tanto calado y que involucraban los derechos civiles de uno o más atletas.

La doble campeona olímpica de 800m no compite desde 2018 por negarse a reducir su nivel de testosterona. La sudafricana se ha visto obligada a elegir entre “salvaguardar su integridad personal y su dignidad, quedando excluida de la competición”, o “someterse a un tratamiento perjudicial, innecesario y supuestamente correctivo”, había argumentado durante la audiencia del caso, el año pasado, su abogada, Schona Jolly. La propia Semenya había declarado en esos momentos que la decisión de los jueces de Estrasburgo sería clave no solo para su caso, sino para todas las mujeres jóvenes que no quieren verse “deshumanizadas ni discriminadas”. La respuesta del tribunal de este jueves no le permite cantar victoria del todo.

Desde 2018, World Athletics impone a los atletas afectados por hiperandrogenismo o DSD (intersexuales, con diferencia de desarrollo sexual, porque su organismo produce más testosterona de la considerada por la ciencia como normal para el género femenino) rebajar con estrógenos su nivel de testosterona si quieren participar en pruebas internacionales entre los 400 y los 1.500m. La normativa, que fue creada 'ad hoc' contra Semenya, fue validada un año más tarde por el tribunal de arbitraje privado, el TAS, con sede en Suiza y financiado por el Comité Olímpico Internacional (COI), y avalada finalmente por el Tribunal Federal Supremo suizo un año más tarde en aras de la “equidad de las competiciones”. Semenya logró una primera victoria en Estrasburgo cuando el TEDH, en 2023, decretó que la triple campeona mundial sufrió discriminación por parte de la federación, así como un atentado a su vida privada, y concluyó que Semenya “no ha gozado de suficientes garantías institucionales y procesales en Suiza para permitirle que sus demandas fueran examinadas de forma efectiva”.

La sentencia fue recurrida por Suiza, lo que ha llevado el caso ahora a la Gran Cámara del TEDH, la máxima instancia del tribunal europeo de derechos humanos, cuya decisión es final.

miércoles, 9 de abril de 2025

#hemeroteca #intersexualidad #nobinario | Sumar propone indemnizar a las personas intersex que tengan secuelas por una modificación genital

Manifestación LGTBI+ en marzo en Barcelona //

Sumar propone indemnizar a las personas intersex que tengan secuelas por una modificación genital

El grupo que lidera Verónica Martínez Barbero ha registrado una ley en el Congreso para modificar varios artículos de la 'ley trans' de Irene Montero y ampliar el reconocimiento de las personas intersexuales y no binarias.
Samuel Martínez | Público, 2025-04-09
https://www.publico.es/politica/congreso/sumar-propone-indemnizar-personas-intersex-tengan-secuelas-modificacion-genital.html 

Sumar ha registrado una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para ampliar algunos puntos de la ‘ley trans’ que impulsó Irene Montero en 2023. Más concretamente, la propuesta incide en la ampliación de los derechos de las personas intersexuales y de las personas no binarias. En el texto, al que ha tenido acceso ‘Público’, destacan las indemnizaciones para las personas intersexuales que hayan recibido modificaciones genitales sin consentimiento y tengan secuelas por ello. Por otro lado, Sumar también propone añadir una casilla de "no binario" en el documento nacional de identidad.

En cuanto a las indemnizaciones, en la propuesta se especifica que tendrán derecho a las mismas las personas intersexuales que sufrieran una "modificación corporal de índole genital y/u hormonal sin consentimiento y sufran secuelas psíquicas, físicas y psicológicas derivadas de una mala praxis médica o no, y cuyas secuelas sean causa directa de las mutilaciones fruto de las intervenciones quirúrgicas a que fueron sometidas en edades que no pudieron expresar consentimiento".

Dicho mecanismo de reparación consistiría en "una prestación económica vitalicia de idéntica cuantía de la pensión mínima a la Seguridad Social para pensionistas mayores de 65".

Por otro lado, Sumar también propone en la ley, que ha titulado ‘Proposición de Ley para el reconocimiento de los derechos de las personas intersexuales y de las personas no binarias’, eliminar de las causas de exclusión médica para acceder a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al ejército —y a sus centros de formación— cualquier diagnóstico médico asociado a elementos relacionados con la intersexualidad como la disgenesia gonadal, la agenesia gonadal, los genitales ambiguos, las hipospadias o el Síndrome de Klinefelter, entre otros.

Dichas medidas se incluyen a otras que ya incluye la ‘ley trans’ como la prohibición de la modificación genital a las personas intersexuales menores de 12 años, salvo cuando las indicaciones médicas exijan realizarla.

La propuesta, además, incluye otras medidas referentes al ámbito educativo y al estadístico. Por ejemplo, obliga a "evitar la difusión como verdades científicas de corrientes teóricas que niegan la diversidad corporal de las personas intersexuales" en colegios y universidades. En todo el mundo, alrededor del 1,7% de la población nace con intersexualidad.

Casilla de "no binario" en el DNI
En cuanto a las personas no binarias, Sumar apuesta por incluir en el apartado de definiciones de la ‘ley trans’ una definición de las mismas, hasta ahora inexistente. Lo redactan así: "Persona cuya identidad y/o expresión de género no se define exclusivamente como hombre ni como mujer, ni dentro de los límites de lo masculino o lo femenino. Se puede identificar con ambos géneros binarios, no identificarse con ninguno o vivir una identidad y/o expresión de género fluida y variable en el tiempo".

Y en el ámbito de lo práctico, la proposición de ley también propone incorporar, en el apartado del DNI referente al "sexo" del ciudadano, una casilla para indicar, en su caso, que es "no binario". Así, las tres casillas, en caso de aprobarse la ley tal y como la ha registrado Sumar, serían: "Hombre", "Mujer" y "No binario". Por el momento, con todo, la Mesa todavía debe calificar la proposición y el Congreso, admitirla a trámite. Si supera esos dos filtros, la ley empezará su tramitación.

martes, 14 de mayo de 2024

#hemeroteca #lgtbifobia | La violencia y acoso contra la comunidad LGTBIQ, más alta que nunca en Europa

Manifestación del Orgullo LGTBI+ el año pasado en A Coruña //

La violencia y acoso contra la comunidad LGTBIQ, más alta que nunca en Europa

Pese a una “caída gradual” de la discriminación contra una comunidad que cada vez se esconde menos, se incrementan los actos contra el colectivo, advierte una encuesta de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales
Silvia Ayuso | El País, 2025-05-14
https://elpais.com/sociedad/2024-05-14/la-violencia-y-acoso-contra-la-comunidad-lgtbiq-mas-alta-que-nunca-en-europa.html

La comunidad LGTBIQ en Europa se esconde menos que nunca y la discriminación social se va reduciendo, aunque sea de forma lenta y se mantenga aún en un nivel “alto”. Pero este tímido avance choca con unos niveles de acoso, ‘bullying’ y actos de violencia contra estas personas que, según una extensa encuesta de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA, por sus siglas en inglés), está alcanzando nuevas y preocupantes cotas.

“Ser abiertamente LGTBIQ en Europa no debería ser una lucha. Aunque vemos señales de avance, el ‘bullying’ [acoso escolar], acoso y la violencia siguen siendo amenazas constantes”, advierte la directora de la FRA, Sirpa Rautio, al presentar el informe, uno de los más amplios del mundo, realizado tras una encuesta a más de 100.000 personas LGTBIQ mayores de 15 años de los 27 Estados de la UE, además de Albania, Macedonia del Norte y Serbia.

La encuesta de la FRA es la primera realizada desde 2019 y la tercera en total, tras un primer estudio en 2012. Unos años que permiten una comparativa extensa en los avances —y retrocesos— de los derechos de la comunidad LGTBIQ. Revela a la par las paradojas de una sociedad en la que estas personas cada vez son más abiertas respecto a su orientación sexual —el 52% de los encuestados en 2023, frente al 46% cinco años antes—, pero que todavía tienen miedo a vivirla libremente. Hasta el 54% evita hasta hoy gestos tan habituales en parejas como ir de la mano en público, por temor a ser atacados (frente al 61% en 2019), y el 30% incluso evita determinados lugares, una cifra que apenas ha variado desde el último sondeo, destaca el informe.

El temor de esta comunidad es lógico: “Más gente LGTBIQ afronta en 2023 acoso diario que en 2019″, advierte el informe, según el cual el 55% de los encuestados dijeron haber sufrido acoso motivado por odio en el año previo al sondeo, frente al 37% del último estudio.

También ha aumentado la violencia contra esta comunidad, de la que un 14% dice haber sido atacada física o sexualmente en los últimos cinco años, frente al 11% de 2019.

De igual modo crece “agudamente” el acoso escolar, que ahora dicen sufrir el 67% de las personas LGTBIQ en los colegios, frente al 46% cinco años atrás. Un dato especialmente llamativo cuando el estudio al mismo tiempo reconoce que las escuelas “tratan de forma más positiva y proactiva” cuestiones LGTBIQ, y que los jóvenes se sienten “más apoyados por sus profesores y compañeros”.

Las personas trans e intersexo, las más vulnerables

Las cotas de acoso se disparan en el caso de las personas intersexo y trans, en general las más discriminadas y castigadas en toda Europa: el 77% de las mujeres trans, el 72% de los hombres trans, el 66% de las personas no binarias, el 62% de las pansexuales y el 67% de las intersexo dijeron haber sido acosadas por ser LGTBIQ. Estas personas son también las que más violencia sufren y las más proclives a tener problemas de salud mental y pensamientos suicidas. Son de igual manera las que más posibilidades tienen de padecer sinhogarismo y tienen más problemas para acceder a cuidados médicos, unos desafíos que también sufren las personas LGTBIQ con discapacidades, de menores recursos económicos o que pertenecen a grupos étnicos, raciales u otras minorías.

En general, la comunidad LGTBIQ no está conforme con la forma en que sus gobiernos combaten el prejuicio y la intolerancia: solo el 26% cree que los responsables de su país actúan de forma adecuada, una cifra menor que hace cinco años (30%). Las mayores caídas de confianza se dan en Malta, Luxemburgo e Irlanda.

España: más respaldo gubernamental, pero más violencia social
España es, en este sentido, un caso particular: el 58% de los encuestados considera que el Gobierno nacional combate de manera eficiente los prejuicios y la intolerancia contra la comunidad LGTBIQ, una cifra que más que duplica la media en la UE.

Pese a ello, la situación de las personas LGTBIQ en España ha empeorado: el 75% dice que la violencia contra esta comunidad ha crecido, bastante por encima de la media europea (59%). De igual manera, el 66% considera que los prejuicios y la intolerancia han aumentado en España en los últimos cinco años, un sentir que en el resto de la UE se sitúa en 53%.

El estudio de la FRA se conoce en vísperas de la Jornada internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, que la Comisión Europea celebrará este 17 de mayo. “Nuestro objetivo es hacer de la UE un espacio seguro donde cada cual sea libre de ser uno mismo y de amar a quien quiera”, ha declarado al respecto la comisaria de Igualdad, Helena Dalli. “Para garantizar una Unión de la igualdad, debemos vigilar que las sociedades sean acogedoras e incluyentes”, ha agregado. “No podemos bajar la guardia ni dejar de trabajar para que ninguna persona se sienta amenazada por ser como es o por quien ama”, ha coincidido la vicepresidenta responsable de Valores y Transparencia, Vera Jourová.

Para lograr esas metas, la FRA propone varias acciones a los gobiernos: les insta a implementar una “cultura de tolerancia cero frente a la violencia y acoso de la comunidad LGTBIQ”, que implica, entre otros, invertir en un mejor entrenamiento policial para que reconozcan e investiguen mejor los crímenes de odio contra esta comunidad. Los responsables nacionales también deberían implementar todas las leyes contra discriminación en todas las áreas, combatir las campañas de ciberacoso y desinformación contra la gente LGTBIQ, garantizar el acceso de esta comunidad a los cuidados médicos y, sobre todo, hacer de las escuelas “entornos seguros y de apoyo para todos los niños”.

“Es hora de actuar de manera decisiva y construir sobre los avances ya logrados, para que todos en la UE sean tratados de manera igual y puedan vivir con respeto y dignidad”, reclama la directora de FRA.

miércoles, 14 de junio de 2023

#hemeroteca #transfobia #politica | Diputados rusos aprueban en primera lectura ley que prohíbe operaciones de cambio de sexo

Google Imágenes / Vladímir Putin y Viacheslav Volodin //

Diputados rusos aprueban en primera lectura ley que prohíbe operaciones de cambio de sexo

EFE | La Vanguardia, 2023-06-14

https://www.lavanguardia.com/vida/20230614/9041105/diputados-rusos-aprueban-primera-lectura-ley-prohibe-operaciones-cambio-sexo.html

La Duma o cámara de diputados de Rusia aprobó este miércoles en primera lectura una ley que prohíbe las operaciones quirúrgicas de cambio de sexo, lo que provocó una gran alarma entre la comunidad transexual.

"Al personal médico se le prohíbe realizar intervenciones dirigidas al cambio de sexo de la persona, incluido la formación de las características sexuales primarias y secundarias de otro sexo", señala el texto del proyecto de ley.

La única excepción serán las operaciones para corregir "anomalías en la formación del sexo de los niños" y sólo tras recibir el visto bueno de comisiones médicas de instituciones sanitarias federales.

El presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, adelantó que la ley será aprobada definitivamente en las próximas semanas.

"Y la persona se levanta por la mañana y decide que ya no es hombre, sino mujer, o mujer y no hombre. Va a una clínica privada (...), recibe un certificado y se va al registro civil, al departamento de documentos de identidad a cambiar su apellido, nombre y patronímico", señaló.

Y añadió escandalizado: "Y puede ocurrir lo siguiente: contraen matrimonio y, no lo quiera Dios, adoptan un niño".

El proyecto fue remitido a la cámara baja por 400 diputados -de un total de 450 de la cámara baja- de los cinco partidos con representación parlamentaria, incluido el partido del Kremlin, Rusia Unida.

La ley también propone prohibir el cambio de sexo en los documentos de identidad y otros certificados oficiales sin operación quirúrgica.

Hace unas semanas el ministro de Justicia, Konstantín Chuichenko, adelantó que las autoridades querían "excluir legalmente la posibilidad de cambio de sexo en el pasaporte y en otros documentos".

Reconoció que el cambio de sexo está permitido por ley en este país desde 1997, aunque el interesado no está obligado a someterse a una operación para poder introducir esa modificación en su documento de identidad.

Entre 2018 y el pasado año, más de 2.700 rusos cambiaron de sexo en sus documentos, lo que condujo a casi 200 matrimonios.

A su vez, el viceministro de Sanidad, Oleg Salagái, estimó hoy en 996 el número de solicitudes para cambio de sexo en 2022 y prometió que los transexuales sí seguirán recibiendo ayuda médica.

"Que (la transexualidad) se trata de un estado enfermizo no despierta dudas", subrayó.

Los transexuales temen que tras la aprobación de la ley se dispararán los suicidios entre los miembros de esa comunidad, muchos de los cuales se plantean emigrar al extranjero.

La reforma constitucional de 2020 introdujo en la Carta Magna el concepto de que el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer.

"Los matrimonios homosexuales no producen hijos", aseguró en una ocasión el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, que acostumbra a predicar contra el liberalismo "sin género y estéril".

Al respecto, la jefa del comité de Familia de la Duma o cámara de diputados, Nina Ostánina, aseguró que hace unas semanas que algunos jóvenes rusos habían cambiado de sexo en sus documentos para no tener que ser movilizados al ejército y combatir en Ucrania.

Putin, un creyente confeso que ha introducido toda clase de medidas e incentivos desde el año 2000 para contrarrestar el envejecimiento de la población, aseguró en su momento que mientras sea presidente en Rusia no habrá matrimonio homosexual.

miércoles, 17 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbifobia | La homofobia se multiplica en Ghana tras una propuesta de ley que condena con hasta 10 años a personas LGTBI y activistas

Wilhemina Nyarko contra la persecución LGTBI en Ghana, Nueva York, 2021-10-11 //

La homofobia se multiplica en Ghana tras una propuesta de ley que condena con hasta 10 años a personas LGTBI y activistas.

El borrador presentado hace un año, que apoyan miembros del partido en el Gobierno, amenaza con convertir el país en uno de los más autoritarios, inseguros y represivos de África.
José Ignacio Martínez Rodríguez | Planeta Futuro, El País, 2022-08-17
https://elpais.com/planeta-futuro/2022-08-17/la-homofobia-se-multiplica-en-ghana-tras-una-propuesta-de-ley-que-condena-con-hasta-10-anos-a-personas-lgtbi-y-activistas.html 

Las alarmas saltaron en agosto del pasado año. Entonces, miembros parlamentarios del Congreso Nacional Democrático (NDC por sus siglas en inglés), partido en la oposición de Ghana, presentaron un proyecto de ley que amenaza con convertir el país en uno de los más autoritarios, inseguros y represivos de todo el continente africano para la comunidad LGTBI (lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales). El borrador ha contado con significativos apoyos dentro del Gobierno.

La situación la resumen con nitidez algunos activistas. “Todos estamos en peligro”, sentencia Kwame Amankwah Afrifa, activista ‘queer’ y director de la asociación en apoyo de las minorías sexuales Reflex Ghana. “Los ataques se han duplicado; temo que algunas personas se quiten la vida en lugar de ser arrestadas, humilladas y torturadas”, afirma Danny Bediako, fundador y director de Rightify Ghana, popular organización dedicada a la defensa de los derechos LGTBI. “La ley propone la violación de la prohibición de la tortura”, asevera en un informe Naciones Unidas.

A ninguno le faltan razones para mirar con desconfianza el futuro. La nueva Promoción de los derechos sexuales humanos adecuados y de los valores familiares de Ghana (nombre que recibe la propuesta de ley, que se encuentra en la actualidad bajo revisión por un comité parlamentario) criminaliza de forma inequívoca las relaciones homosexuales e incluso la defensa de cualquier cuestión relacionada con el colectivo. El borrador castiga con hasta 10 años de cárcel a las personas que se identifiquen como LGTBI y a grupos o individuos que velen por sus derechos, les expresen su simpatía o les ofrezcan apoyo social o médico. Pero el texto va mucho más allá en cuanto a restricciones y recorte drástico de libertades. Un ejemplo: el Gobierno se reserva, en uno de los artículos más polémicos del borrador, la potestad de obligar a las personas intersexuales a someterse a una cirugía de asignación de género.

El nuevo proyecto de ley propone asimismo hasta 10 años de prisión para medios de comunicación, plataformas en línea o cuentas en redes sociales que publiquen información que “aliente a los niños” a explorar cualquier género o sexo fuera de las categorías de hombre y mujer. Y desliza la posibilidad de canjear el tiempo entre rejas por terapias de conversión. El borrador también impide el matrimonio entre personas entre el mismo sexo, con la anulación inmediata de las bodas de parejas ghanesas homosexuales que se hayan casado fuera del país y que residan en él. Y busca que el Gobierno garantice que los refugiados que hayan solicitado asilo en el extranjero sean devueltos a Ghana para su enjuiciamiento. Por prohibir, la ley también prohíbe hasta los juguetes sexuales. Y el travestismo. Y exige, bajo pena de cárcel, que quien tenga conocimiento de actos tipificados como delitos en el texto los denuncie a las autoridades.

“El proyecto de ley amenaza el acceso a la información, la privacidad y la libertad de expresión, de asociación, de reunión y de pensamiento y conciencia”, resume Bediako, de la organización Rightify Ghana. “Aumentará el pánico entre los miembros de la comunidad, que ya viven con un miedo constante. Tendrán que negarse a sí mismos, aceptar la terapia de conversión o ir a la cárcel”, añade. Con la misma inquietud se expresa Kwame Amankwah Afrifa, activista de Reflex Ghana. “La discriminación y el odio ya se empiezan a ver en las redes sociales, en la calle y en los trabajos. Además, la policía irrumpe en fiestas y en reuniones. Nuestras vidas corren peligro”.

Una involución drástica
Las normales legales vigentes que conciernen a cuestiones LGTBI en Ghana, si bien no tan represivas o explícitas, tampoco son favorables para el colectivo. La actual sección 104 del Código Penal, residuo del pasado colonial británico, castiga las “relaciones sexuales antinaturales” con penas de hasta tres años de prisión, pero es cierto que en la actualidad no hay una ley en el país que criminalice la homosexualidad como tal. Además, la Constitución de 1992 garantiza la libertad individual y la de asociación, paraguas bajo el que se han refugiado diferentes organizaciones. “No recuerdo un caso por el que alguien esté en prisión por ser gay”, afirmaba en 2020 Alex Kofi Donkor, una de los fundadores y director de LGTB Rights Ghana, uno de los colectivos más activos.

Pero hasta este hecho, el de no encarcelar a la comunidad LGTBI con demasiado ahínco, parece que está empezando a cambiar desde la presentación del nuevo proyecto de ley. El caso más sonado se dio en la ciudad de Ho en mayo del 2021, cuando 21 personas permanecieron encarceladas durante semanas tras ser arrestadas en una reunión. “Mucha gente ha aprovechado la presentación de este proyecto de ley para desatar su homofobia, para hacernos ‘bullying’, para agredirnos”, afirma Roy Bore, un ghanés que ya ha experimentado en carne propia el acoso de las autoridades. “Me han detenido una vez, pero no me llevaron a la cárcel. Estábamos en una fiesta, alguien se lo dijo a la policía y algunos agentes se presentaron”, recuerda. “Hubo gente que huyó. A los que nos quedamos, nos robaron 200 cedis (unos 22 euros) por persona. Después nos dejaron en paz”.

Bore se lamenta: “Si esta ley se aprobara, quien tenga dinero podrá salir del país y empezar una nueva vida en otro lugar. Pero en Ghana la mayoría de la gente no puede permitirse eso”. Según las cifras del Banco Mundial, casi uno de cada cuatro ghaneses viven bajo el umbral de la pobreza. Una estadística que, a tenor de los acontecimientos recientes, podrían engrosar las personas LGTBI. Lo explica Bediako, director de Rightify Ghana: “A muchos miembros de la comunidad los han echado de sus colegios y de sus trabajos, los han desalojado de sus hogares y de sus familias, han soportado arrestos arbitrarios, ataques de turbas y chantajes”. Algunas mujeres, asegura, han sufrido violaciones correctivas, y los delitos de odio en línea han aumentado mucho, especialmente en redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter, o las aplicaciones de citas Grindr y Blued.

Batalla legal y social
“El proyecto de ley viola prácticamente todas las libertades fundamentales clave garantizadas en la Constitución”, ha resumido en sucesivas ocasiones el prestigioso abogado ghanés Akoto Ampaw, quien preside un grupo compuesto por una veintena de personas –académicos y letrados en su mayoría– que trata de frenar la implementación de la ley. Su oposición frontal al borrador le ha costado acusaciones como las vertidas por el parlamentario del NDC Sam Nartey George, quien afirmó que su defensa del colectivo se debía a cuestiones económicas y financieras y no a razones morales. “Todos los que realmente me conocen saben que no soy un proxeneta. No tomo dinero de nadie para llevar a cabo la agenda de otras personas. Es ridículo que la gente sugiera que he ido a buscar un enriquecimiento para promover esta lucha. Lo hago por principios”, respondió tajante el jurista.

Curiosamente, el abogado Akoto Ampaw también es el jefe del equipo legal que defiende la victoria del presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, en las elecciones generales de diciembre 2020, los segundos comicios en los que salía vencedor, pues también había ganado cuatro años antes.

La agrupación política encabezada por Akufo-Addo, el Nuevo Partido Patriótico (NPP por sus siglas en inglés), ha dado un significativo volantazo en su posición sobre el papel que el colectivo LGTBI debe tener en el país. Si en 2017 el propio mandatario afirmaba en una entrevista que la legalización de la homosexualidad era solo una cuestión de tiempo –pese a reconocer también que no entraba dentro de sus prioridades–, en la actualidad diversos parlamentarios del NPP se han posicionado a favor del borrador de ley de la oposición y han manifestado públicamente su deseo de implementarlo.

Además de la legal, la comunidad LGBTI del país se enfrenta a una batalla social en la que dista mucho de partir con ventaja. De nuevo, las palabras del activista Danny Bediako ilustran la situación: “Si bien Ghana puede considerarse un estado secular, hemos fallado en separar Estado y religión y, ahora, los líderes religiosos amenazan con hacer campaña contra los legisladores que no apoyen el texto presentado”. Según el censo nacional de 2021, el 71,3% de la población de Ghana, país de más de 31 millones de personas, se declara cristiana practicante, y casi el 20% afirma profesar el islam. “Las creencias de la gente influyen en su forma de pensar y de actuar con respecto a la comunidad LGTBI, a la que se tiende a criminalizar. Hay un gran problema social y cultural”, explicaba en septiembre de 2020 Alex Kofi Donkor en la oficina de LGTB Rights Ghana, situada en Accra, edificio que fue hostigado unos meses después por políticos y ciudadanos que clamaban por la aprobación del proyecto de ley.

La comunidad LGTBI sigue ampliamente perseguida en la mayoría de los Estados africanos, pues solo 22 de las 55 naciones en África permiten las relaciones entre personas del mismo sexo dentro de sus fronteras. No todos los sistemas jurídicos la persiguen con la misma severidad. En Sudán y Mauritania la homosexualidad se castiga con la pena de muerte, y en los territorios de Nigeria y Somalia controlados por extremistas islámicos, también. En otros siete países (el área restante de Nigeria, Sudán del Sur, Uganda, Kenia, Tanzania, Malaui y Zambia) las sanciones van desde los 10 años hasta la cadena perpetua. Ghana entraría en este grupo si finalmente saliera adelante el nuevo proyecto de ley.

sábado, 6 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbifobia | Redadas, detenciones y “violaciones correctivas”: un proyecto de ley homófobo aumenta los ataques LGTBI en Ghana

Google Imágenes / Activistas LGTBI de Ghana //

Redadas, detenciones y “violaciones correctivas”: un proyecto de ley homófobo aumenta los ataques LGTBI en Ghana.

La iniciativa prevé penas de cárcel para personas que se identifican como homosexuales y también cirugía “correctiva” para personas intersexuales.
Emmanuel Akinwotu | El Diario, 2022-08-06
https://www.eldiario.es/desalambre/redadas-detenciones-violaciones-correctivas-proyecto-ley-homofobo-aumenta-ataques-lgtbi-ghana_1_9226050.html 

“Desde que se presentó el proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ hemos visto aumentar muchos tipos de violencia (contra los miembros de esta comunidad)”, indica Leila, una activista ‘queer’ de Ghana, al hablar del impacto de un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ presentado en el parlamento hace un año: “Ataques por parte de personas, comunidades, así como un aumento de las llamadas violaciones correctivas”.

Leila describe un caso reciente en el que ha trabajado, en el que seis hombres robaron y violaron a tres mujeres de unos 30 años. También explica el caso de una niña de 15 años que fue violada por hombres que afirmaban que era lesbiana. Muchas de estas violaciones no se denuncian porque los agresores son familiares de las víctimas o miembros de su comunidad.

“La mera presentación del proyecto de ley ha hecho que muchas personas ignorantes se comporten como si esta iniciativa ya hubiera prosperado y la ley se hubiera aprobado”, lamenta la activista: “Y creen que esto les da carta blanca para asesinar, cometer abusos o detener, de la forma que estimen oportuno, a las personas LGBTQ+”.

Una de las más duras
De aprobarse, esta iniciativa legal contra las personas LGBTQ+ presentada ante el parlamento de Ghana en agosto pasado y que está siendo revisada por una comisión parlamentaria, sería una de las leyes más duras y radicales del continente africano.

El borrador actual del proyecto de ley, propuesto por parlamentarios de la oposición y respaldado públicamente por miembros del Gobierno de la presidenta Nana Akufo-Addo y el Partido Nuevo Patriótico en el poder, criminaliza los actos homosexuales y ‘queer’, así como identificarse como una persona LGBTQ+, con penas de hasta cinco años de cárcel.

También está castigado defender a las personas LGBTQ+, con penas de hasta 10 años de cárcel. Cualquier persona que auspicie grupos o reuniones para defender los derechos de las personas LGBTQ+ en un lugar físico o en un sitio web que le pertenezca también incurre en un delito. Cualquier persona que sea testigo o tenga conocimiento de actos tipificados como delito en el proyecto de ley tendrá la obligación de denunciarlos.

Detenciones
Los activistas han denunciado que este proyecto de ley tiene por objetivo extinguir y acabar con la identidad gay y ‘queer’ en Ghana, así como crear las condiciones para que sea posible un mayor control y ataques contra las minorías sexuales. El “travestismo” también sería perseguido. En virtud del borrador del proyecto de ley, el Estado “orientaría” a las personas intersexuales para que se sometan a una cirugía correctiva.

Se espera que la comisión de revisión constitucional que examina el proyecto de ley recomiende enmiendas en las próximas semanas, por lo que es posible que algunos artículos del actual borrador sufran modificaciones. Sin embargo, el contenido del borrador ha hecho que cale un determinado mensaje en el país. La histeria de masas contra las personas LGBTQ+ -y quienes defienden los derechos de este colectivo- se ha intensificado en los últimos 18 meses.

En febrero del año pasado, un centro comunitario -que ofrecía un lugar de reunión y brindaba apoyo a personas homosexuales y ‘queer’- se vio obligado a cerrar tras recibir ataques por parte de políticos, grupos civiles y religiosos, y medios de comunicación. Si bien no fue el primer centro en ofrecer un servicio de este tipo sí fue el que alcanzó una mayor notoriedad, ya que anunció su ayuda sin la discreción habitual que los grupos que defienden los derechos de las personas LGBTQ+ suelen emplear para poder operar en Ghana.

La presencia de diplomáticos extranjeros y europeos en la inauguración del centro se consideró un acto de provocación, ya que a menudo se afirma que la identidad gay y queer va en contra de la cultura africana y que es promovida por Occidente.

Redadas
Alex Donkor, fundador del grupo Derechos LGBTQ+ Ghana ha indicado que han aumentado los ataques denunciados, especialmente fuera de Accra, con redadas periódicas en reuniones en las que presuntamente participan personas LGBTQ+.

“En una fiesta celebrada el mes pasado la policía detuvo a 30 personas por ser homosexuales, fueron detenidas y extorsionadas por la policía”, señala. “Es solo un ejemplo del tipo de situaciones que vemos con frecuencia”.

Leila es una de las 21 personas que fueron detenidas en marzo en la ciudad de Ho, en un evento de formación para personas que prestan asesoramiento legal a las minorías sexuales. Estuvieron detenidas durante meses y algunas sufrieron abusos por parte de la policía antes de ser liberadas.

“Ha pasado más de un año y todavía lucho por recomponerme”, lamenta: “Salimos de la cárcel y nos golpearon con un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+, siento que mi vida se ha parado. Si eres una persona ‘queer’, es como si este proyecto de ley tratara de borrar tu existencia”.

Desde finales del año pasado, la comisión de revisión constitucional ha estado celebrando audiencias públicas para escuchar la opinión de grupos que están a favor y en contra de esta iniciativa.

Debate legislativo
Rita Nketiah, experta sobre los derechos de las mujeres y personas LGBTQ+ en Human Rights Watch, indica que, aunque es previsible que se apruebe el proyecto de ley, las audiencias han sido importantes ya que contribuirán a dar forma al contenido final de esta ley.

“Ha dado a los grupos de defensa de las personas LGBTQ+ la inusual oportunidad de presentar sus argumentos de manera directa y abierta en el parlamento”, indica.

“La comisión de revisión constitucional ha dejado claro que el proyecto de ley no se va a detener, pero lo que sí es objeto de debate es el contenido del mismo. Quieren asegurarse de que el texto final resista bien el paso del tiempo”.

El proyecto de ley ha evidenciado la ignorancia de los parlamentarios sobre cuestiones de género y sexualidad; también la ignorancia en torno a lo que significa ser una persona intersexual. De hecho, en el último año se ha hecho muy evidente la situación de vulnerabilidad de este grupo.

El año pasado, la policía de Ho detuvo a una mujer intersexual. Los agentes la desnudaron en público en la comisaría y cuestionaron su género. Los policías la acusaron de negar su condición de hombre, le asignaron una celda de hombres y animaron a los presos a violarla “porque dice que es mujer y tal vez así deja de tener esta duda en su mente enferma”.

Sam George, diputado y destacado defensor del proyecto de ley en los medios de comunicación del país, ha apoyado esta iniciativa y el derecho del Estado a obligar a las personas intersexuales a someterse a una cirugía correctiva.

jueves, 21 de julio de 2022

#hemeroteca #intersexualidad #deportes | El silencioso regreso de Caster Semenya y el oscuro futuro de las atletas intersexuales

El Mundo / Caster Semenya en el Mundial de Eugene, Oregón //

El silencioso regreso de Caster Semenya y el oscuro futuro de las atletas intersexuales.

Vetada en los 400, los 800 y los 1.500 metros, la sudafricana compite en los 5.000 metros, donde no consigue pasar ni de primera ronda. Confiesa que ofreció enseñar su vagina a los jueces de la Federación Internacional.
Javier Sánchez | El Mundo, 2022-07-21
https://www.elmundo.es/deportes/mas-deporte/2022/07/20/62d5f5dbfdddff96508b45b4.html 

No, no. No interviews, sorry".

Caster Semenya estuvo en el Mundial de Eugene. Estuvo porque apareció en la lista de inscritas, porque paseó por el campus de la Universidad de Oregón y porque algún cándido periodista intentó hacerle unas preguntas durante su paseo. Pero es como si no hubiera estado. En los 5.000 metros, una de las pocas distancias que le permiten correr, entró gracias a las bajas de otras y la pasada madrugada quedó eliminada en la ronda previa. De las 16 participantes de su serie acabó decimotercera. De alguna manera, estuvo por estar. O porque no estar hubiera sido aceptar que los de arriba, ellos, los malos, han ganado.

Recuerden: Semenya es intersexual, una mujer con cromosomas XY, altísimos son sus niveles de testosterona. Y en abril de 2018 la Federación Internacional de Atletismo decretó una norma en su contra. En la práctica le prohibieron competir. Y sólo le dejaron dos salidas: o medicarse para reducir su testosterona o olvidarse de las carreras de 400, 800 y 1.500 metros, es decir, de las distancias en las que fue dos veces campeona olímpica y tres veces campeona mundial. Intentó la primera, se sintió realmente mal, y optó por la segunda, no sin luchar. Mientras lo probaba en el fondo, misión imposible para su físico, pasó por todos los tribunales posibles hasta llegar al último: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo donde su caso ha quedado aparcado. Dicen que este año habrá sentencia. Quizá el próximo. Quién sabe.

Tampoco importa. A los 31 años, ningún juzgado salvará ya su carrera. Pero sí podría ayudar a otras, por las que Semenya lucha; Francine Niyonsaba y Margaret Wambui de Burundi, Christine Mboma y Beatrice Masilingi de Namibia y así tantas, muchas.

De hecho, un argumento jurídico de Semenya es precisamente ese: que son muchas. Según un estudio de la asociación activista interACT: Advocates for Intersex Youth, como mínimo un 1,7% de la población mundial tiene características intersexuales por lo que prohibir su participación en las pruebas deportivas es más o menos lo mismo que vetar a los pelirrojos. Es un buen punto de vista. El problema es que no funciona o, al menos, aún no ha funcionado. Ningún tribunal se ha pronunciado todavía a favor de Semenya y las cosas cada vez se están poniendo peor para ella y las intersexuales como ella.

Después de la decisión de la Federación Internacional de Rugby y la Federación Internacional de Natación de impedir la participación de las mujeres transexuales, la Federación Internacional de Atletismo anunció que está preparando una norma parecida y, en ella, según fuentes cercanas al proceso, se incluirá a las intersexuales. En unos meses Semenya podría tener prohibido correr en cualquier prueba, no sólo en aquellas que van de los 400 a los 1.500 metros. De momento ha aprovechado que la puerta sigue entreabierta.

Después del nacimiento de su segunda hija, Oarabile, y de la entrevista más personal jamás concedida, en mayo, para HBO, donde confesó que ofreció enseñarles su vagina a los jueces de la Federación Internacional y que la medicación para la testosterona le provocaba taquicardias, Semenya estuvo en el Mundial de Eugene. No hizo ruido, se quedó fuera del foco mediático, sólo algún cándido periodista la paró cuando paseaba por el campus de la Universidad de Oregón. Pero estuvo. Los de arriba, ellos, los malos, no ganaron o, al menos, no del todo.

"No, no. No interviews, sorry".

#hemeroteca #intersexualidad #deportes | Caster Semenya vuelve a la competición en el Mundial de Oregón con una eliminación anunciada

El País / Caster Semenya en la eliminatoria de 5000m en el Mundial de Oregón //

Caster Semenya vuelve a la competición en el Mundial de Oregón con una eliminación anunciada.

La atleta, que tiene prohibido competir en los 400, los 800m y los 1.500m por sus niveles de testosterona, viajó al Mundial de Atletismo de Eugene para correr en los 5.000m pese a saber que no tiene posibilidades, y evitó hablar con los medios.
Álvaro Sánchez | El País, 2022-07-21
https://elpais.com/deportes/2022-07-21/caster-semenya-vuelve-a-la-competicion-en-el-mundial-de-oregon-con-una-eliminacion-anunciada.html

Pasa la sudafricana Caster Semenya como un fantasma por el campus de Oregón, donde atletas y periodistas conviven sin casi barreras a unos metros del estadio donde se celebra el Mundial de Atletismo, y donde rechaza hablar zafándose de las múltiples peticiones de entrevista que le llegan. Su decisión de acudir al campeonato sorprendió a todos: ¿por qué una atleta tan laureada acepta volar miles de kilómetros a sabiendas de que quedará eliminada a las primeras de cambio en los 5.000m?

La distancia no es la suya, pero es de las pocas en las que tiene permitido participar sin medicarse con estrógenos para reducir su testosterona a unos niveles admitidos por los reglamentos del atletismo mundial, una terapia que rechaza por considerarla nociva para su salud.

La atleta, esquiva, evita dar respuestas sobre cuáles son sus motivaciones para participar en una carrera de antemano perdida. Si es amor al atletismo, nostalgia del dorsal, una cuestión económica o una forma de decirle a la élite del atletismo mundial que ella no se rinde, y que si le ponen un obstáculo, ella encontrará la manera de sortearlo para seguir acudiendo a los estadios mientras quiera y pueda. O tal vez todas ellas a la vez.

Cinco años después de su última gran competición en Londres 2017, donde ganó, corre sola en Eugene Semenya, doble campeona olímpica, tres victorias en mundiales en la mochila. El público la aplaude cuando es presentada en la línea de salida. Pero antes de pasar el ecuador queda relegada a la parte trasera, incapaz de seguir el ritmo del grupo de cabeza. No es una final, son eliminatorias, y resulta extraño verla así, tan lejos de las primeras plazas a las que durante tantos años se abonó en los 800m.

La explicación es sencilla: la prueba en la que participa, los 5.000 metros, no es la suya, ni se adapta tan bien a sus cualidades físicas, idóneas para el 800m, un ejercicio de velocidad y potencia que se acaba en menos de dos minutos, y donde ha cosechado sus éxitos. En las doce vueltas y media a la pista que supone un 5.000m, en cambio, emplea más de 15 minutos, y suda y sufre como otros mortales.

Sabe que es uno de los focos de atención, pero no hace ningún gesto reivindicativo antes, durante ni después de la carrera. Tampoco ataca a la dirigencia del atletismo que ha acabado sacándola de los podios que tanto frecuentaba. En su lugar, se esfuerza como la que más, pero sin resultado. En sus palabras al terminar el 5.000m, huye de controversias, y se limita a hacer un análisis puramente deportivo de su actuación. “Creo que es genial poder correr aquí. Solo poder terminar los 5 kilómetros para mí es una bendición. Estoy aprendiendo y estoy dispuesta a aprender aún más. Hacía calor, no pude seguir el ritmo, traté de mantenerme lo más que pude. Pero es parte del juego”.

En un campeonato que cuenta con una importante atención mediática, pudo Semenya, de 31 años, aprovechar para quejarse. Utilizar ese potente altavoz a su alcance para criticar una vez más las reglas que han interrumpido su carrera debido a que la excluye la definición de feminidad impuesta por la federación internacional de atletismo y apoyada por el COI. “Mi responsabilidad es proteger la integridad del deporte femenino”, dijo en junio Sebastian Coe, presidente de World Athletics, que estudia endurecer aún más las reglas para las deportistas intersexuales que como ella pretenden competir en el deporte femenino.

Semenya, que mantiene un contencioso legal contra la decisión que la ha apartado del 800m, la prueba en la que destaca, ha sido más explícita en otras ocasiones. Meses atrás dijo a la cadena HBO que a los 18 años ofreció enseñar su vagina a los jueces de la federación internacional de atletismo para disipar las dudas sobre su sexo, y en redes sociales no duda en reprobar abiertamente y a menudo a los altos estamentos del atletismo. El pasado marzo, por ejemplo, dijo esto: “Entonces, según World Athletics y sus miembros, ¡soy un hombre cuando toca correr 400m, 800m, 1500m y 1.600m! Pero una mujer para los 100m, el 200m, y las competiciones de larga distancia”, escribió en Twitter.

Entre sus colegas, hay quien ha salido a apoyarla tras competir. La estadounidense Karissa Schweizar, quinta en la serie de Semenya, considera “inspirador” el esfuerzo que está haciendo para adaptarse a una nueva distancia, y el hecho de que, a pesar de todas las dificultades, haya sido capaz de clasificarse para estar corriendo con la élite, aunque ya no se quede sola por dejar atrás a sus rivales, sino por lo contrario.

lunes, 4 de abril de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Dejar descansar el género o abandonar la categoría mujer

ctxt / Acción por los derechos trans ante la Casas Blanca, 2017 //

Dejar descansar el género o abandonar la categoría mujer.

El feminismo ilustrado propone renunciar al concepto de género para frenar los derechos de las personas trans. ¿A quién más excluyen?
Nuria Alabao | Ctxt, 2022-04-04
https://ctxt.es/es/20220401/Firmas/39315/feminismo-Nuria-Alabao-amelia-valcarcel-personas-trans-LGTBIQ-.htm 

“Si todo lo que tenemos que hacer para mantener la tranquilidad de nuestra propia agenda es renunciar a un término, queridas amigas, dejemos que el género duerma en paz un rato”, dijo Amelia Valcárcel en una reciente intervención pública. Esta es la propuesta más reciente del feminismo ilustrado –con importantes posiciones institucionales en nuestro país–, que hoy es transexcluyente. También dijo que las personas intersex “no existen”, que simplemente son “una anomalía”, y que en todas las culturas se han dado únicamente “varones y mujeres”. Todo lo demás deben ser también “anomalías”, cosas que se salen del orden natural. ¿Quién iba a decirnos que de una parte del feminismo del s.XXI saldría una defensa del biologicismo tan del XIX? Pero no olvidemos el trasfondo. Dejar de hablar de género porque resulta “confuso” está orientado a frenar el avance de los derechos de las personas trans, a negar la posibilidad de la autodeterminación de género –que decidan que no son lo que un médico puso en un certificado– e incluso a que las concibamos como “anomalías”. Pero el supremacismo del feminismo ilustrado no se termina en las personas trans, va más allá.

Ya sabemos: el sexo es lo biológico, aunque incluso eso es inestable también, construido en parte culturalmente, ya que la propia definición médica ha ido cambiando a lo largo de la historia, unas veces basándose en las hormonas, otras en la apariencia de los genitales, etc. Precisamente esas definiciones se han jugado en la categorización de las personas intersexuales –cuerpos que no coinciden con lo estrictamente masculino o femenino–, que sufren los intentos de hacerles encajar en estas categorías biológicas excluyentes mediante cirugías y otras formas de violencia. El género, en cambio, se consideró útil para hablar de las construcciones de comportamientos, roles, expectativas y posibilidades vitales edificadas sobre esas “verdades incontestables” de la biología. Parece que a las feministas ilustradas ahora les molesta nuestra victoria: que el feminismo haya desestabilizado tanto el orden de género/sexual (elijan) como para que se normalice cada vez más que haya gente que decida con cuál de esas ficciones normativas se sienten más cómodas. Al contrario de lo que afirma Valcárcel, está ampliamente documentado que las personas que no encajan con el sexo/género asignado han existido siempre, aunque eso ha tenido consecuencias distintas en las diferentes culturas –en muchas de ellas ha sido aceptado de una manera u otra–. En la nuestra implica un alto grado de violencia estructural e interpersonal, por lo que urge tratar de mitigarla con leyes que no patologicen, y contribuyan al cambio cultural que ya estamos presenciando. Es cierto que hay una parte del activismo trans que tiene visiones esencialistas e incluso también biologicistas del sexo/género –como sucede con un segmento del feminismo–, pero en cualquier caso, eso no justifica la oposición a los derechos que reclaman.

Aunque por motivos diferentes, el concepto de género molesta tanto al feminismo ilustrado como a los fundamentalismos cristianos y las extremas derechas, que desde hace tiempo llevan una cruzada contra lo que llaman “ideología de género”. Esto es, contra la posibilidad de que los roles sean construidos y performados, lo que para ellos supone un atentado contra el “orden divino” o “natural” –en la versión laica–. Mediante este concepto se oponen a derechos de las mujeres –sobre todo los sexuales y reproductivos, la educación sexual, etc.– pero también a los de las personas LGTBIQ e incluso a la mera posibilidad de su existencia.

Esta verdad es incómoda para los feminismos transexcluyentes, ya que mediante su oposición al concepto de género las extremas derechas hacen causa común contra los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales: ambos desestabilizan el orden social. Su visión es estructural, más afinada que la de esos feminismos, ya que no ven órdenes distintos, no ven batallas diferentes. Entienden, mejor que algunas feministas, que es parte de la misma guerra. En este contexto y más que nunca, como explica la investigadora Sonia Correa, “la categoría mujer ya no sirve para la lucha feminista”. No se puede pensar en la perspectiva feminista como una perspectiva adherida al cuerpo y a la experiencia de las mujeres o a una esencia femenina, ya que se dejan demasiadas cosas fuera. “Necesitamos mantener una distancia crítica con respecto a las formas de vínculo político con la categoría mujer que no reconocen su inestabilidad y contingencia”, dice Correa. ¿Qué es una mujer? Hace más de un siglo que el feminismo se lo pregunta.

En algo tienen razón las extremas derechas cuando se obsesionan con las cuestiones de género: es cierto que estas son centrales para sujetar la estructura social y legitimar los regímenes de desigualdad. La construcción de lo masculino y lo femenino, pero también la heterosexualidad obligatoria, la imposición de un modelo de familia –y su entrecruzamiento con los sistemas raciales y coloniales– vertebran el orden reproductivo/sexual o de género. Así, las luchas feministas autónomas, pero también las rebeliones de las personas trans y de las disidencias sexuales –las de todos aquellas y aquellos que no se conforman con los lugares asignados en la reproducción–, desestabilizan la estructura social y las legitimidades que lo articulan. Somos una amenaza porque evidenciamos la contingencia de estas desigualdades, que no forman parte del “curso natural” de las cosas, ni del “orden divino” –o civilizatorio, en su versión laica–, sino que podrían no darse. Podría no darse el actual régimen sexual o de género, pero también el racial –íntimamente relacionado– y las desigualdades económicas y de posibilidades de vida que estos órdenes atraviesan. Toda esta estratificación está destinada a dividir a las poblaciones y a justificar su desigual acceso a recursos, a “naturalizar la desigualdad” y, si son contingentes, significa que pueden ser cambiados.

Por eso trans, feministas de base y migrantes –o el Otro musulmán– estamos bajo el mismo foco de las extremas derechas: el orden de género implica definir quién tiene derecho a reproducirse y quién no, qué mujeres están siendo empujadas a reproducir a la nación blanca asumiendo roles tradicionales y quiénes se ven como un peligro por sus “altas tasas de natalidad” –en concreto en Europa, las mujeres musulmanas–. Así, la violencia que se desencadena para sujetar esos cuerpos a un orden de género que se tambalea afecta a las mujeres, pero también a estos otros: personas trans –especialmente–, disidentes del sistema sexo/género y otros sujetos señalados como peligrosos. Estas violencias no se pueden separar.

Por tanto, desde una perspectiva de las visiones más emancipadoras, no podemos pensar un feminismo como exclusivo de las mujeres, de sus cuerpos o de sus experiencias. Nuestro desafío se alinea con las personas trans, con los maricas, las travestis, las butch y las lesbianas, las invertidas, las no binarias, pero también con los hombres que no encajan en sus papeles asignados en ese orden de supremacía o los que quieren desencajarse y marchar junto a nosotras, derribando a nuestro paso esos órdenes –sexistas y racistas–, o al menos, sacudiéndolos un poco, ampliando lo imaginable, lo pensable y lo vivible. Desplazamos los límites que otras se dedican a vigilar. Pero si nuestra rebelión altera el proyecto político y de sociedad de las extremas derechas que quieren impedir los cambios, ¿qué hay en ese viejo orden para que las feministas ilustradas se agarren a algunos de sus pilares como cuando se oponen a la posibilidad de transitar de sexo/género?

Dos formas políticas irreconciliables se oponen aquí: uno busca desestabilizar un orden injusto, si se desmorona, el feminismo autónomo está del lado de las que no tienen tanto que perder. Mientras que ellas –las del feminismo ilustrado, las que están en los consejos de gobierno– piden cuotas de poder para representarnos en la cúspide de ese orden, para hablar por todas aquellas cuyas vidas y problemas no tienen nada que ver con los suyos. Es más, para hablar también por las que necesitan subordinadas, porque eso les permite seguir llevando su nivel de vida, ya sean las que les limpian la casa y les cuidan a los niños, o aquellas a las que se explota en los campos de Huelva. ¿Alguien escuchó a Valcárcel pedir derechos para las trabajadoras domésticas o las migrantes?

Este feminismo ilustrado ha tomado posiciones en las instituciones desde la Transición básicamente con una agenda de paridad liberal –que ha sido compatible con la implementación de políticas neoliberales–. Además de con las cuotas en lugares de poder, está obsesionado con el sexo, la pornografía, la prostitución. Esto es útil porque cuando se pone en el centro de la opresión de género la sexualidad y no la división sexual del trabajo o la explotación económica, el resultado es que nos afecta a todas por igual y que por tanto formamos parte de la misma “clase”: la de las mujeres. Para este feminismo ilustrado sí existe la “mujer universal”, una ficción necesaria para que ellas puedan erigirse en representantes de sus intereses, y decidir qué políticas públicas o qué relación con el Estado necesitamos. Esto le sirve para pedir su cuota entre los beneficiarios de este reparto injusto, mientras dan una vía de legitimidad “feminista” a gobiernos, instituciones y al propio Estado que también sostiene nuestra opresión. Recordemos que también es una máquina de dominación que muchas veces amplía las dominaciones y estratificaciones sociales, y que se encarga de asegurar los poderes dominantes de raza, clase y género, como explica Wendy Brown. Decían que venían a abolir el género, y se han conformado con la palabra, que es menos peligroso, porque realmente, abolir el género implica pensar otras vías para las políticas feministas que no pasen únicamente por la protección estatal.

Por qué no nos representan
Amigas, las feministas ilustradas han dicho que abandonemos el género, y ya sabemos que ellas tienen la “razón” de su parte. No voy a ser yo la que defienda un concepto, me preocupan más las prácticas políticas, porque entiendo que es de ellas de donde nace el pensamiento feminista más potente y transformador y de donde surgen los cambios. Pero, ¿qué propuestas pueden salir de este feminismo ilustrado aparte de las cuotas, la representación, de convertir el feminismo en ideología de gobierno? ¿Puede ser que sirva para oprimir a otras mujeres o pueblos?

Amelia Valcárcel –y otras de esta corriente– son capaces de enunciar que “vivimos en una civilización feminista”, que la “civilización occidental es la primera en la historia que tiene ese rasgo presente”. Es decir, nuestras sociedades son superiores a las demás. A esto Sarah Farris le ha llamado feminacionalismo, un concepto que le sirve para explicar cómo está relacionado con las estrategias discursivas de las extremas derechas europeas que convergen con estas feministas en su supremacismo occidental. También ha explicado cómo esta idea de “liberar a las musulmanas” –que implica su inclusión en el mercado laboral– es funcional para poder aumentar el ejército de trabajo disponible en el sector de cuidados, algo que, indudablemente, les beneficia.

Como explican Ángeles Ramírez y Laura Mijares, para este feminismo la diversidad cultural se reconoce de una manera muy limitada: solo hay una naturaleza humana digna, una sola vida buena, una sola manera de organizarla, y quien no se adapte a esto ha de ser civilizado. Justificaciones clásicas de la empresa colonial. No hay que recorrer mucha distancia desde aquí para legitimar invasiones –como la de Afganistán– en nombre del feminismo, en una vuelta de tuerca del racismo imperialista. Pero además, para estas feministas que se consideran en la cuna de la civilización, solo hay un feminismo bueno –el que ellas representan— y esa superioridad les permite negar a otros sujetos, ya sean trans, trabajadoras sexuales o mujeres musulmanas que quieren liberarse en sus propios términos. Por supuesto, para las ilustradas el feminismo musulmán no existe, o no puede existir, y el velo tiene que se prohibido, incluso en las escuelas. Todas ellas coinciden sorprendentemente en esos puntos. Además, tratan de criminalizar el trabajo sexual –incluso a veces la pornografía– y no reconocen a las trabajadoras sexuales como interlocutoras válidas, niegan que puedan ser feministas, como niegan agencia a las mujeres con velo. Todas tienen que ser salvadas por ellas, es decir, por el Estado –del que en realidad forman parte–.

Este feminismo ilustrado del sujeto único, que entiende la política solo en términos liberales, niega la diversidad y por tanto, las propias claves políticas del ciclo de movilización feminista de los últimos años donde se ha producido una ampliación de los sujetos de lucha, sus demandas y sus debates. Un ciclo de movilización donde el sujeto “mujer” se queda corto. Como explica Raquel Gutiérrez –para América latina aunque en buena parte es aplicable al sur de Europa–, esta emergencia ha desbordado la agenda clásica de paridad liberal y ha dado lugar a movilizaciones de carácter radicalmente autónomo con fuertes componentes de feminismos comunitarios, decoloniales y populares. Por tanto, esta lucha por definir el sujeto del feminismo, y vigilar las fronteras de “la mujer” se entiende mejor si se introduce esta variable que confronta al feminismo liberal/ilustrado a los feminismos populares y de transformación que atacan al sistema. Ese mismo sistema donde las feministas ilustradas ocupan un lugar privilegiado que muchas veces han conquistado usando la propia legitimidad del movimiento.

jueves, 11 de febrero de 2021

#hemeroteca #intersexualidad | El “cambio de sexo” por el que Franco prohibió el atletismo femenino durante 20 años

Imagen: Directa / Torremadé como María //
El “cambio de sexo” por el que Franco prohibió el atletismo femenino durante 20 años.

El régimen usó el caso de Jordi Torremadé para vetar una disciplina que “masculinizaba a las mujeres y las alejaba de la maternidad”.
I. Trujillo | La Razón, 2021-02-11
https://www.larazon.es/deportes/20210211/onhxlp5etjgzpkxmgxlideqyzu.html 

La ministra de Igualdad, Irene Montero, filtraba la semana pasada el borrador de la ley para la igualdad de las personas trans que permitirá el cambio de sexo en el registro sin necesidad de informe ni tratamiento médico a partir de los 16 años, y entre los 12 y los 16 con consentimiento de padres o tutores. El texto incluye medidas en el ámbito deportivo y establece que en las prácticas, eventos y competiciones deportivas se considerará a las personas que participen atendiendo a su sexo registral, sin que puedan realizarse en ningún caso pruebas de verificación del sexo. Sin embargo el debate entre identidad sexual y deporte no es nuevo y España ya tuvo su propio “caso Semenya” a principio de los 40.

El caso de María Torremadé, gran figura del deporte femenino en la España de posguerra, llevó a Pilar Primo de Rivera, Delegada Nacional de la Sección Femenina del franquismo, a prohibir la práctica del atletismo para las mujeres durante más de 20 años.

Un atleta revolucionario
Jordi Torremadé Martínez (Barcelona, 9 de enero de 1923 - 2 de noviembre de 1990) fue un atleta que cambió de sexo en 1941 y batió récords de España de atletismo femenino donde no tenía rival en la época. Revolucionó el atletismo español por sus inéditas marcas.

Nacido con el nombre de María, en el barrio del Guinardó, nadie advirtió que tenía un Síndrome de Morris, una condición intersexual, y por eso fue criado como una niña y vivió como mujer hasta los 19 años de edad, momento en el que cambió de género.

María se aficionó pronto a los deportes, practicó con provecho el baloncesto, el hockey sobre hierba y el atletismo. En todos destacó, especialmente en este último. Entre 1940 y 1942 sus marcas fueron espectaculares: en 60 metros hizo 7,710, que era el mejor registro europeo. En esa misma distancia se quedó a cuatro décimas del récord mundial. Fue campeona de España de 100 metros, 200, 800, salto de altura y salto de longitud. Un prodigio. Y todo antes de cumplir los veinte años. Sus éxitos eran tales que llegó a ser recibida por Lluís Companys.

También competía, y solía ganar, en pruebas de fondo, en lanzamientos... Era una máquina total pero con un problema: Era un hombre en un cuerpo de mujer.

Síndrome de Morris
En 1942, a los 19 años María modificó su nombre al Registro Civil por el de Jordi después de una intervención de adecuación genital. Su carrera en el atletismo se truncó y sus marcas desaparecieron de los registros oficiales.

En una entrevista publicada por “Mundo Deportivo” en 1982 afirmaba: “El mío fue un caso clínico con un diagnóstico inicial equivocado. De ahí que, al nacer, se decretase por error mi condición de niña cuando, con una simple corrección de la anomalía congénita, se habría comprobado mi condición de varón”.

Tal anomalía responde al nombre de Síndrome de Morris, también conocido como síndrome de insensibilidad a los andrógenos o feminización testicular, entre otros. Se presenta cuando una persona con cuerpo de mujer posee una genética masculina, es decir, tanto cromosoma X como cromosoma Y, pero tiene unas anomalías que hace que sea incapaz de responder a las hormonas que producen una apariencia masculina (los andrógenos). Como resultado, tiene apariencia física de mujer, pero los caracteres genéticos de un hombre.

Pero la cosa no quedó ahí y su caso tuvo unas consecuencias drásticas para el deporte femenino español. El 13 de febrero de 1942 el diario madrileño ‘Informaciones’ sacó a la luz su cambio de sexo. “María Torremadé, conocida atleta catalana, va a cambiar de condiciones en el Registro Civil, con lo que será desposeída de las marcas y títulos conquistados en distintas pruebas atléticas. La plusmarquista es en realidad un hombre que ha estado compitiendo travestido”, se podía leer en la información. Inmediatamente, sus marcas fueron invalidadas aunque nunca se lo comunicaron oficialmente.

Debido al escándalo que provocó este “cambio de sexo”, Pilar Primo de Rivera, al mando de la Sección Femenina, excluyó de los deportes propios de la mujer el atletismo por considerarse masculinizante y poco femenino, como pasaba con muchas otras disciplinas deportivas. Se alegaba que este tipo de prácticas deportivas masculinizaba a las mujeres alejándolas de su función natural que era la maternidad.

Una circular publicada en 1943 era bastante clara, la mujer española “solo practicaría los deportes que no perjudicaran su función específica: la maternidad”. Tras 20 años vetado, en 1963 debido a las protestas se volvió a permitir el atletismo femenino.

Jordi Torremadé, que tras el cambio de sexo siguió practicando el atletismo y fue campeón de Catalunya en 4x100 m., se casó el 5 agosto de 1952 con Catalina Pons, a pesar de la oposición de su padre que lo desheredó. Después residió en París y en Barcelona, donde falleció el 3 de noviembre de 1990 a causa de un paro cardíaco.
 
Y TAMBIÉN…
Jordi Torremadé, un atleta trans perseguit pel franquisme.

La carrera esportiva del corredor català, reconegut com un dels millors esportistes del país en atletisme, bàsquet i hoquei herba durant els anys de la postguerra civil, es va veure estroncada quan les institucions franquistes van descobrir que havia iniciat la transició de gènere com a home. El seu cas va obrir una etapa de criminalització de l'esport femení, posat permanentment sota sospita, i que va suposar la introducció de controls de gènere i sexe en molts casos dissuasius per a les esportistes, moltes pràctiques fossin vetades per a les dones perquè s'associaven als valors masculins, i que altres (com l'atletisme) les competicions femenines quedessin en suspens durant vora dues dècades.
Clara Basiana | Directa, 2020-11-19
https://directa.cat/jordi-torremade-un-atleta-trans-perseguit-pel-franquisme/
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De María Torremadé a Caster Semenya: la intersexualidad en el deporte.
La atleta catalana batió numerosos récords. En la posguerra, tras un diagnóstico de malformación genital, cambió de sexo. El régimen franquista usó su caso para prohibir el atletismo femenino porque “masculinizaba a las mujeres”.
Ricardo Uribarri | ctxt, 2020-10-24
https://ctxt.es/es/20201001/Deportes/33861/maria-torremade-caster-semenya-intersexualidad-atletismo-franco-ricardo-uribarri.htm

viernes, 6 de marzo de 2020

#hemeroteca #feminismo #transfobia #interfobia | Asedio al feminismo

Imagen: El Diario / Movilización feminista
Asedio al feminismo.
¿Está siendo el feminismo objeto de ataque global liderado por homosexuales y trans para acabar con el sujeto político “mujer” y sustituirla al frente del movimiento feminista?
Pablo Morterero | El Diario, 2020-03-06
https://www.eldiario.es/andalucia/enabierto/Asedio-feminismo_6_1003059689.html

Afortunadamente, en los últimos dos, tres años, el debate feminista ha desbordado los espacios asociativos y académicos de antaño para encontrar acomodo no sólo en las redes sociales sino, sobre todo, en medios de comunicación on-line, los cuales han creado secciones específicas sobre feminismo.

Esto, por supuesto, no ha sido casual. Es el resultado de un trabajo tenazmente desarrollado por cientos, miles de activistas e intelectuales, así como al acierto en la elección de los ejes reivindicativos, donde, por ejemplo, la lucha contra la violencia machista ha hecho abrir los ojos a muchas mujeres, y a no pocos hombres. Pero como todo en la vida, la “socialización” de esta lucha también ha traído efectos no deseados en varios sentidos.

Uno, previsible, ha sido la sobre-reacción de las fuerzas ultraderechistas, que ha colocado en el centro de la diana a las feministas y sus reivindicaciones. En este sentido, el término “feminazi” ha sido uno de los éxitos terminológicos de la ultraderecha para demonizar esta lucha.

Pero otro, que a mí personalmente me ha cogido por sorpresa, ha sido la reacción de no pocas destacadas mujeres feministas, que tanto han aportado a la lucha por la igualdad. Intelectuales de la talla de Victoria Sendón de León, Carmen Domingo, Luisa Posada Kubissa y Alicia Miyares, por poner cuatro ejemplos recientes, han publicado artículos donde denuncian las estrategias que cuestionan a la mujer como sujeto político y que, a la postre, cuestionan la propia la lucha feminista. Es evidente que se trata de una legítima preocupación, con la que cualquiera puede empatizar.

Artículos como ‘Borrar el “sexo” y a “las mujeres”: delirio y misoginia’, de Alicia Miyares, ‘El feminismo tiene que ponerse a pensar’, de Luisa Posada, ‘En defensa del Partido Feminista’, de Carmen Domingo, o ‘El entrismo en el movimiento feminista’, de Victoria Sendón, producen la impresión de haberse escrito por personas que se sienten amenazadas por un enemigo que nunca duerme. Escritos articulados entorno a la idea de que existe un ataque organizado contra el feminismo al que hay que pertrecharse intelectual y moralmente, y al que hay que plantear batalla incluso utilizándose términos bélicos.

Y sorprende que sitúen como enemigo, que agazapado está preparando el asedio del feminismo, no a la reacción de la ultraderecha, no a los think tank del neoliberalismo, sino al lobby gay que presuntamente usa como arma de destrucción masiva la teoría queer.

Como hombre homosexual activista, que se ha manifestado públicamente como “aprendiz” feminista, estos argumentos me producen un terrible impacto, rozando la ansiedad. Pero si algo he aprendido de mis amigas psicoterapeutas, es que los señalamientos deben ser tenidos en cuenta, aunque sea para posteriormente descartarlo si tras ser meditados no nos convencen. Por eso, me he preguntado ¿será cierta esta argumentación, y desde mi ignorancia estoy contribuyendo a descabezar la lucha feminista que admiro y reconozco?

Por eso, en primer lugar, he querido centrarme en el aspecto formal, en las palabras que tejen los argumentos. Como bien sabe el feminismo, la elección de adjetivos y sustantivos no es inocente. La utilización de un término u otro determinan y condicionan los pensamientos, y su elección se convierte así en parte esencial del discurso. Porque corrigiendo a Sendón, no es “que cierto lenguaje puede llegar a ser performativo” sino que, por definición, todo lenguaje lo es.

Si en el pasado el movimiento feminista ha sido capaz de promover un discurso narrativo propio, no deja de sorprender que de la lectura de dichos textos se perciba trazas de discursos narrativos promovidos desde el neoliberalismo. Uno de ellos es el que se nuclea entorno a la expresión “lobby gay”, producido por la misma factoría que inventó la “ideología de género” y “feminazi”, y que parece incorporarse al discurso de estas autoras, bien de forma implícita, o bien de forma explícita, como hace Carmen Domingo.

Parece una obviedad tener que aclararlo, pero si por “lobby gay” entendemos un grupo de hombres homosexuales influyentes, organizados para promover la teoría queer y presionar así en favor de la gestación por subrogación / vientres de alquiler, hay que volver a insistir en su inexistencia. Como no hubo en el pasado ningún frente “judeo-masónico” para destruir el alma y la nación española.

No niego que haya empresas mediadoras en estos procesos interesadas en favorecer marcos legales que mejoren sus beneficios empresariales. Pero esos intereses empresariales no tienen sexo ni género, y menos aún orientación sexual. Detrás de sus accionistas seguramente encontraremos a hombres y mujeres heterosexuales o fondos de inversión gestionados por hombres y mujeres heterosexuales. Si hablamos desde el activismo, la Asociación por la Gestación Subrogada fue creada por un grupo de mujeres heterosexuales, movilizadas entorno a una mujer heterosexual que debido a una enfermedad no podía ser madre más que por esta técnica. Y como he argumentado en algún que otro artículo, es incierto que la mayoría de las personas que han sido progenitores mediante esta técnica sean hombres homosexuales.

Pero es que tampoco hay “lobby gay” para promover cosa alguna. Ni siquiera los establecimientos de ambiente homosexual masculino o aplicaciones de contacto homosexual (cara sin duda del mal llamado gayempresariado) son siempre propiedad de hombres homosexuales, sino que los hay también propiedad de personas heterosexuales o de fondos de inversión, que, como he dicho con anterioridad, carecen de sexo, género y orientación sexual. En este sentido hay que recordar que la aplicación más popular, Grindr, tras ser fundada en EEUU es actualmente propiedad de una empresa multinacional china.

Por desgracia tampoco existe un “lobby gay” de académicos, catedráticos y profesores, que en universidades públicas dispongan de recursos para teorizar y desarrollar estrategias de lucha homosexual masculina, ni de potentes y exclusivas asociaciones y fundaciones de hombres homosexuales donde implementar las estrategias desarrolladas desde el ámbito académico.

También la utilización por parte de Posada de la expresión “preferencias sexuales” chirría a estas alturas. Por el contexto, debe entenderse que se refiere a la orientación sexual, es decir, hacia las personas que te sientes atraído/a efectiva y sexualmente. Pero el término “preferencias sexuales” nos retrotraen a tiempos pasados, en los que se sostenía que el sexo y género de la persona hacia la que te sentías atraído/a era un acto volitivo, una opción, y que, por lo tanto, en cuanto a acto voluntario, debía de ser objeto de reproche social e incluso penal.

Siguiendo en el ámbito terminológico, cuando Sendón se pregunta “¿Por qué un gay o un trans tienen que pertenecer ‘per se’ al movimiento feminista?” parece que se refiere no a lo que legalmente y socialmente se considera un hombre trans (es decir, aquel hombre nacido con vulva y clítoris) sino de forma despectiva a una mujer trans (aquella mujer nacida con pene y testículos). Y respondiendo a su pregunta pretendidamente retórica, habría que responder que no. Que un hombre homosexual, una mujer transexual o una mujer cisexual (no transexual) no tienen que pertenecer ‘per se’ al movimiento feminista.

Entrando en el debate argumental, en los artículos citados, explícita o implícitamente se establece una relación causal entre “teoría queer” y “lobby gay”, siendo la primera el arma utilizado por los segundos con el fin de acabar, cual caballo de troya del neoliberalismo, con la categoría de mujer como sujeto político y eliminar así la lucha feminista.

Algunas de estas autoras utilizan expresiones como “planteamientos de la postmodernidad queer” (Posada), o “propuesta queer de proliferación paródica de los estereotipos genéricos” y “relatos queer” (Miyares), pero ninguna parece interesada en aclarar que la “teoría queer” no nace en el seno del movimiento homosexual masculino ni en el del transexual, sino en el feminismo, con autoras como Monique Wittig, Judith Butler y Eve Kosofsky Sedgwick. Si la teoría queer es una evolución (errónea o acertada) del feminismo ¿cómo ha podido pasar en 30 años a ser considerada por una parte del feminismo como una estrategia de gais y trans en alianza perversa con el neoliberalismo para acabar con el sujeto político mujer?

Ricardo Llamas, en su Teoría Torcida, ya nos advertía de la ‘otredad’ que se aflige a la homosexualidad. Esta otredad, le ha convertido en el chivo expiatorio perfecto para todo tipo de prejuicios. Algunas intelectuales, algunas de ellas lesbianas o bisexuales, han podido tener la tentación, de forma inconsciente, de descargar la responsabilidad en el hombre homosexual y en la mujer transexual. Miyares hace un relato muy interesante sobre esa estrategia política que une lo gay con la teoría queer, cuando afirma en relación a la ley que se promueve en Argentina: “La secuencia política queer es muy evidente: primero, lograr a nivel nacional de país leyes de “identidad de género” para posteriormente, amparándose en las leyes sobre “identidad de género”, proceder a promulgar leyes de borrado de la categoría sexo.“

Pero obvia realidades que imagino es debido a su desconocimiento. Las propuestas de eliminar la categoría sexo en las leyes de registros a efectos de filiación, no responden ni exclusiva ni plenamente a los postulados queer. De hecho, en países como Alemania, las personas que se auto identifican como queer o no binarias han luchado, y conseguido, la inclusión de una tercera opción ante la casilla “varón” y “mujer”.

Por otro lado, las propuestas de eliminación de dichas categorías registrales, responden a un hecho biológico como es el de las personas intersexuales, realidad por la que creo que el feminismo no parece mostrar ningún interés. Porque es falso que solo existan corporalmente bebés XX con vulva, clítoris, vagina y ovarios; y bebés XY con pene y testículos.

Hay bebés que nacen con una corporalidad de sus órganos sexuales que no responden al binomio varón/mujer, pero que por mor de la necesidad imperiosa (en días) de las leyes registrales, deben ser categorizados como “varón” o “mujer”. Bebés con sufren violencia patriarcal mediante operaciones correctoras de carácter estético para ajustarla a un patrón sexo-corporal.

Bebés con grandes clítoris (que pueden llegar a parecer penes sin serlo) que sufre ablación para que adopten el tamaño “estándar”, si ese concepto es posible. O bebés que se les injertan fragmentos de intestino para crear vaginas “penetrables”. O bebés a los que se les extirpan las gónadas para adaptar su morfología al fenotipo femenino. Y es que contra lo que defiende el feminismo de estas autoras, no existe per sé una categoría biológica de varón y mujer. Sí existen corporalidades mayoritarias y minoritarias, pero no únicas.

Tampoco he encontrado reflexiones dentro del feminismo en relación a la realidad de las mujeres SIA. Mujeres nacidas con vulva y vagina, que al crecer desarrollan sus rasgos sexuales secundarios femeninos (pechos, caderas, voz), han sido socializadas con mujeres, se auto perciben como mujeres, pero que al llegar a la pubertad descubren (si no se les oculta por familiares y profesionales de la salud) que tienen gónadas, carecen de útero y ovarios y sus cromosomas son XY.

Son mujeres que sufren la violencia machista, han podido ser abusadas sexualmente, sufren el techo de cristal, pero que sus cromosomas son de varón. Según su artículo, para Miyares algunas de las características del concepto “mujer” supone “parir con dolor, evitar la preeclampsia, menstruar durante largos años de nuestra vida y la endometriosis asociada, no sufrir cáncer de mama o de útero y por relajarnos un poco no tener celulitis”. ¿Significa acaso que para el feminismo que representa esta autora una mujer SIA que nunca podrá parir (ni con dolor ni sin él), no menstruará nunca, no sufrirá cáncer de útero… no es mujer?

Y es que el feminismo de Sendón de León, Domingo, Posada y Miyares parten de un determinismo biológico, la existencia universal de las categorías biológicas de varón y mujer, que no se corresponde con la realidad. Y cuestionar desde la realidad biológica ese determinismo no pretende eliminar la categoría mujer como categoría política, ni busca, en palabras de Sendón de León que “la batalla contra este sistema quede en manos de los gais y de los trans.” Lo que pretende es sumar a la lucha por la igualdad y contra el patriarcado a personas que no se ajustan al patrón sexual varón y mujer.

Y para finalizar sobre los argumentos, quiero compartir una última reflexión que apuntaba al principio. Leyendo los artículos citados tengo la impresión que están escritos por quienes se sienten amenazadas por enemigos un tanto difusos que ponen el riesgo los avances del feminismo. Y no puedo dejar de ponerme en su piel. Como miembro del movimiento LGTBI sólo puedo decirles que por parte de las asociaciones de homosexuales, bisexuales, transexuales e intersexuales que conozco no tienen como objetivo acabar ni con el movimiento feminista ni con las mujeres feministas que lo hacen posible, y menos aún buscan sustituirlas al frente del mismo.

Si hay algún sentimiento que compartimos es de gratitud con el movimiento feminista, junto con cierto sentimiento de pesadumbre por sentir que las otrora compañeras de lucha observan con sospecha nuestra lucha y nuestros objetivos.

Pablo Morterero es presidente de la Asociación Adriano Antinoo y co-autor de “Los personal es político. Historia del Movimiento Homosexual en Andalucía”.