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jueves, 16 de abril de 2026

#hemeroteca #transfobia | Feministas piden la derogación de la Ley Trans tras el traslado del celador de Olot a un módulo de mujeres

Joan Vila en el juicio, en la Audiencia de Girona, por el asesinato de once mayores //

Feministas piden la derogación de la Ley Trans tras el traslado del celador de Olot, condenado por matar a 11 ancianos, a un módulo de mujeres: "No vamos a aceptar esta situación"
Alianza contra el Borrado de la Mujeres exige responsabilidades inmediatas y afirman que "la seguridad no puede ser sacrificada en nombre de construcciones legales"
Mario Sáez | El Mundo, 2026-04-16
https://www.elmundo.es/espana/2026/04/16/69e0d41ce4d4d844038b45aa.html

Joan Vila, el celador de Olot, ya declaró en 2013, durante el juicio que lo sentó en el banquillo por asesinar a once ancianos, sentirse una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Aquel testimonio, pronunciado en una sala marcada por la gravedad de los crímenes, adquiere hoy una nueva dimensión política que Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha denunciado.

Condenado a 127 años de prisión en el centro penitenciario de Puig de les Basses (Girona), Vila inició hace alrededor de año y medio un proceso de transición de género. Tras completar el cambio en el registro y comenzar su tratamiento, fue trasladado hace unos meses al módulo femenino de la prisión, donde convive con el resto de internas.

"Las organizaciones de mujeres no vamos a aceptar esta situación. Exigimos una rectificación inmediata", afirmó la plataforma a través de un comunicado en el que expresa su "más absoluta indignación y alarma" ante un caso que, advierten, "no es un incidente aislado", sino la consecuencia directa de un marco legal que, en su opinión, "elimina cualquier mecanismo de cautela" y "abre la puerta a situaciones de riesgo en espacios especialmente sensibles".

Una realidad que "afecta a la seguridad de las mujeres"
El caso se produce en el marco de la ley de autodeterminación de género aprobada en España, también conocida como Ley Trans, que permite el cambio de sexo registral mediante una declaración administrativa, sin necesidad de informes médicos ni tratamientos previos. La norma, impulsada por el Gobierno en 2023, reconoce el derecho de las personas a modificar su identidad legal en el Registro Civil a partir de los 16 años, y en determinadas condiciones, también a edades más tempranas.

Esta legislación introdujo un cambio sustancial en el ordenamiento jurídico al desvincular el sexo de criterios biológicos o clínicos, trasladando el eje al ámbito de la voluntad individual. En la práctica, esto implica que distintos sistemas del Estado, incluido el penitenciario, deben adaptar sus protocolos a la nueva identidad legal de la persona.

Ángeles Álvarez, portavoz de la Alianza, insiste en que la organización no cuestiona los derechos de las personas transexuales, pero sí lo que califica como "una imposición de un modelo injusto".

"No tenemos problemas con las personas trans. El problema es cuando se invaden categorías que van a implicar una ventaja o un riesgo para otros. Eso nunca puede configurarse como un derecho", afirma en conversaciones con este periódico.

En su opinión, el Ejecutivo está aprovechando reformas legislativas de distinto alcance para incorporar cambios de fondo en materia de identidad de género. "Estamos analizando cada movimiento del Gobierno en cada ley que se aprueba", añade, dirigiéndose directamente al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que derogue "inmediatamente" la ley.

"Queremos que la sociedad española tome conciencia de lo que está ocurriendo", explicaba la portavoz, mostrando su preocupación por una situación que, a su juicio, deja la seguridad de la mujer relegada a un segundo plano.

martes, 10 de marzo de 2026

#hemeroteca #transfobia #politica | El PP mezcla en una proposición en el Congreso el recorte de la ‘Ley Trans’ con el burka y el niqab

Jaime de los Santos en la manifestación del 8M transexcluyente de Madrid //

El PP mezcla en una proposición en el Congreso el recorte de la ‘Ley Trans’ con el burka y el niqab

Los conservadores plantean en una Proposición no de ley derogar dos artículos de la norma para la igualdad real y efectiva, además de cuestionar las “prendas que cubran el rostro de forma integral”
Pablo León | El País, 2026-03-10
https://elpais.com/sociedad/lgtb/2026-03-10/el-pp-propone-derogar-dos-articulos-de-la-ley-trans-tres-anos-despues-de-su-aprobacion.html

El PP ha registrado este martes en el Congreso de los Diputados una Proposición no de ley (PNL) pidiendo al Gobierno reformar la Ley Trans para limitar el cambio de sexo registral basado en la autodeterminación de género. El texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, pide modificar dos artículos (el 43 y el 44) de la Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y LGTBI+, que se aprobó hace tres años. Según los conservadores, “la regulación del cambio registral basada exclusivamente en la autodeterminación (los artículos 43 y 44 de la citada ley), sin garantías objetivas ni mecanismos suficientes de control, ha derivado en un uso fraudulento de la norma, con consecuencias directas y lesivas sobre los derechos conquistados por las mujeres”. “Ser mujer es mucho más que un trámite declarativo; ser mujer es más que un sentimiento”, agregan.

Desde la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+), por su parte, han denunciado que “el PP está instrumentalizando el 8M y la lucha de las mujeres para intentar ganar votos. Quiere sumarse a la corriente internacional ultraconservadora y ataca los derechos de las personas más vulnerables; usa a las personas trans como arma política”.

“Es inaceptable que la Ley Trans permita que un nacido varón pueda acceder a espacios privativos de mujeres en vestuarios, estar en una competición deportiva a igualdad con otras mujeres o que pueda presentarse a unas oposiciones y competir con las marcas diseñadas para las mujeres”, ha detallado Jaime de los Santos, vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, y uno de los impulsores de esta PNL para “impedir el borrado jurídico de las mujeres y niñas y garantizar la plena vigencia de sus derechos y libertades”.

“Son el PP y Vox quienes nos borran a las mujeres”, ha criticado este martes la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero. “Antes de embarcarse en esta deriva reaccionaria, el PP apoyó o aprobó ocho leyes autonómicas que reconocen este derecho. Parece que este PP ha desaparecido y el que existe ahora es uno que ha decidido que todo vale, que las mentiras y los ataques contra las personas más vulnerables están bien”, ha denunciado en una rueda de prensa tras conocerse la presentación de la PNL por parte de los populares.

La presidenta de la Felgtbi+, Paula Iglesias, ha denunciado que, “tres años después de la aprobación de la Ley Trans y LGTBI+, desde el PP repiten el mismo bulo: que la norma borra a las mujeres". “Reconocer los derechos de una minoría vulnerable no borra ni borrará nunca a nadie. La ley ha ampliado derechos, ha protegido a la infancia LGTBI+ y ha cerrado las puertas a las mal llamadas terapias de conversión”, ha expresado Iglesias tras conocer el registro de la PNL.

“Si al PP le preocuparan los derechos de las mujeres, no habría votado en contra de leyes como la de paridad; la del aborto y su reforma; o la de igualdad, en la que se abstuvo y luego presentó un recurso al Tribunal Constitucional, solo por poner algunos ejemplos. Las mujeres en España tenemos memoria”, ha añadido la presidenta de la federación, que representa a 55 entidades de todo el territorio que defienden los derechos del colectivo.

Además, el PP ha pedido este martes, en la misma PNL, “garantizar la libertad efectiva y plena participación de las mujeres y las niñas en la vida pública frente a cualquier forma de coacción, borrado o imposición, como el uso de prendas que cubran el rostro de forma integral como el burka y el niqab”. “El PP solo se acuerda del feminismo para intentar sacar rédito político mientras ataca a colectivos vulnerables, como las personas trans o las migrantes”, ha expresado el diputado socialista Víctor Gutiérrez sobre la PNL.

“La mayor demostración de lo poco que le importa al Partido Popular la lucha de las mujeres es que siempre vota en contra de todas las medidas que suponen mejoras o avances reales. Podemos poner muchísimos ejemplos, como el de Isabel Díaz Ayuso, que no asegura el acceso al aborto en Madrid; o la reacción de la ejecutiva de la delegación madrileña tras la denuncia de acoso de una edil en Móstoles contra el alcalde ―del PP―: han preferido proteger al presunto acosador”, ha añadido Gutiérrez, que ejerce como Secretario de políticas LGTBI+ del PSOE.

Tras la presentación de la PNL, la iniciativa debe trasladarse al Pleno del Congreso. Una vez realizado este trámite, comenzaría el proceso de enmiendas y finalmente se votaría su aprobación. Aunque esa votación llegara al Pleno y saliera adelante en el Congreso, se trata solo de una instancia al Gobierno, no una obligación para hacer los cambios planteados.

jueves, 26 de junio de 2025

#hemeroteca #subrofobia #borrado | Feministas piden a Madrid Orgullo que no dejen participar a los que "explotan" a mujeres para gestación subrogada

Asistentes al Madrid Orgullo 2025 //

Feministas piden a Madrid Orgullo que no dejen participar a los que "explotan" a mujeres para gestación subrogada

Europa Press, 2025-06-26

https://www.europapress.es/sociedad/noticia-feministas-piden-madrid-orgullo-no-dejen-participar-explotan-mujeres-gestacion-subrogada-20250626144909.html

Organizaciones del movimiento feminista han pedido en una carta abierta a los organizadores de Madrid Orgullo 2025 que no permitan participar en las celebraciones a quienes promueven la legalización del alquiler de mujeres para la reproducción y han recordado que esta práctica está reconocida en la ley como una forma de violencia contra las mujeres.

A través de una misiva enviada a AEGAL, FELGTBI y COGAM, con copia a todos los patrocinadores, públicos y privados de Madrid Orgullo 2025, las organizaciones feministas denuncian "la gravedad" de que en los actos y la manifestación que celebra los avances en la igualdad de derechos civiles "se conceda espacio a discursos que vulneran gravemente los derechos humanos de las mujeres y la infancia, al promover, relativizar, normalizar o romantizar la explotación de las capacidades reproductivas de las mujeres".

La carta ha sido firmada por 25 asociaciones y remitida a instituciones de la Unión Europea y de Naciones Unidas. Como indican sus impulsores, el colectivo LGBT "no debe admitir que se asocie su nombre o que sus reivindicaciones sean colonizadas por corporaciones, plataformas y personas que sortean la ilegalidad" de la gestación subrogada en España, acudiendo a otros países para, mediante pago, explotar los cuerpos y las capacidades reproductivas de mujeres vulnerables, así como promover la compraventa de la infancia.

Como han denunciado las feministas, España define la gestación subrogada como "una forma de violencia contra las mujeres y violación de sus derechos reproductivos, en la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo", y que en su artículo 33, prohíbe "la publicidad que promueva las prácticas comerciales para la gestación por sustitución", en todas sus formas, en línea con las sentencias del Tribunal Supremo que considera que esta práctica atenta contra la dignidad de la mujer gestante y el interés superior del menor, además de mercantilizan a las mujeres.

Asimismo, las organizaciones han querido llamar la atención del colectivo ante el cambio de tendencia que muestra el perfil de los compradores y que pone de manifiesto que, en 2023, las parejas de varones del mismo sexo ya representaban el mayor porcentaje en las solicitudes de inscripción de menores nacidos por esta práctica del alquiler de vientres, según el 'Análisis de las solicitudes de inscripción en los Registros Civiles consulares de la filiación de menores nacidos en el contexto de acuerdos de gestación subrogada internacional', correspondiente a los años 2010 a 2023.

Además, han señalado que, a su juicio, la manifestación del Orgullo "viene permitiendo, desde hace años, que desfile una asociación dedicada al activismo en favor del alquiler del cuerpo de las mujeres como derecho reproductivo" y consideran que estas prácticas de explotación de seres humanos no deben tener cabida en las celebraciones de Madrid Orgullo 2025.

En paralelo a la carta enviada a los organizadores de Madrid Orgullo, que se abrirá este jueves a nuevas firmas, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres ha diseñado e impreso un cartel con el lema 'Explotar mujeres no es motivo de orgullo', remitido a organizaciones, empresas e instituciones y organismos públicos vinculados a las celebraciones del Orgullo LGBT en Madrid.

Y TAMBIÉN…
Carta abierta a AEGAL, FELGTB y COGAM, organizadores de Madrid Orgullo 2025
Teresa Domínguez | Letra Escarlata, 2025-06-27

https://letraescarlata.org/?p=11718

miércoles, 23 de abril de 2025

#hemeroteca #transfobia #terf | El artículo vetado y su contexto | Por qué la sentencia en UK es una victoria feminista

'Los derechos trans son derechos humanos' //

El artículo vetado y su contexto

Barbijaputa | Radiojaputa, 2025-04-23

https://radiojaputa.com/articulos/ 

Tras cinco años de colaboración semanal con el medio 'Público', este 21 de abril envié, como venía siendo habitual, una pieza de opinión para su publicación. No recibí entonces el habitual correo donde se me avisa de que había sido recibido. El día 22 por la mañana, al ver que el artículo no había sido publicado, mandé otro correo a la redacción, por si hubiera sido un despiste. Pasaron horas sin que nadie me dijera nada. Finalmente, la jefa de opinión me escribió un mensaje escueto donde me decía que había reenviado mi artículo al nuevo director de 'Público', Manuel Rico, para su «consideración».

Como otras veces, yo había adelantado de qué había escrito para mi columna semanal, por lo que mucha gente, al ser la sentencia de UK un tema de actualidad, preguntasteis enseguida por dicho artículo. Tuve que acabar contestando que, efectivamente, no solo no se había publicado sino que había esperado horas para recibir una respuesta donde seguía sin saber nada, solo sabía que el nuevo director lo estaba considerando. Al mediodía ya pregunté a la jefa de opinión lo siguiente: «Sigo a la espera. Nunca me ha pasado esto antes. ¿Puedo saber cuánto más se retrasará la publicación del artículo o cuándo sabré si es que ni se va a publicar? Van a dar las 12 y no sé ni por qué se está reteniendo».

Ese mail ya nunca se me respondió. Isabel, la abogada que me defendió en la persecución judicial y ya, mi amiga, con la que había comentado lo que me estaba pasando, envió un burofax pidiendo que me contestaran si iban o no a publicar mi artículo, porque de no ser así, yo quería publicarlo igualmente y es que por contrato, yo solo puedo entregar a 'Público' piezas inéditas.

Decidí hacer pública esta situación en redes: por primera vez en mi vida se me retenía sin explicaciones una columna, por primera vez en mi vida se me dejaban de contestar los correos, por primera vez en mi vida, el medio para que el que escribo, decide sin decirme por qué tratarme como si no me conociera, como si no mereciera ni una explicación, ni una llamada, nada. A las 23.30 de la noche, este medio decide contestar al burofax a través del abogado del medio para decirme dos cosas:
  • Mi artículo ha sido rechazado (sin explicación alguna sobre los motivos).
  • Petición para que borre los mensajes que he puesto en redes, que pueden leer aquí. Como verán, ni mi artículo ni mis comunicaciones han sido irrespetuosas o agresivas en modo alguna. Nunca he mantenido ninguna comunicación con ningún medio en el que haya trabajado de otra forma que con educación y respeto.
El motivo que me dan para que elimine es porque, supuestamente, he faltado a la buena fe contractual al dar por hecho que mi columna iba a publicarse. Teniendo en cuenta que es mi única experiencia durante los más de cinco años que llevo escribiendo para 'Público' (ni una sola vez en este u otro medio me habían rechazado nada), creo que acusarme de mala fe por darlo por hecho es solo una excusa para finalmente echarme, porque evidentemente no voy a borrar ningún mensaje.

Lo que ha ocurrido de puertas para adentro en 'Público', no puedo saberlo, lo único que sé a ciencia cierta es que la jefa de opinión decidió retener mi artículo y enviárselo al nuevo director, Manuel Rico, para su «consideración» y que este nuevo director tardó un mínimo de 12 horas en «considerarlo», para finalmente censurarlo. Y solo sé que en todo este tiempo, este medio no ha sabido o querido ver que soy una trabajadora autónoma que necesitaba una comunicación, que necesitaba saber y entender qué estaba pasando.

Por eso, y porque lo que se está intentando silenciar no solo es un contenido sobre feminismo, sino también mi derecho a expresarme, publico aquí el artículo que ‘Público’ ha decidido vetar:

Por qué la sentencia en UK es una victoria feminista


La sentencia del Tribunal Superior del Reino Unido ha supuesto una victoria incontestable para el feminismo y para todas aquellas que, a pesar de la hostilidad mediática e institucional y la violencia simbólica —y muchas veces física—, han sostenido con argumentos una lucha que, por desgracia, se está alargando lastimosamente.

Como cada vez que el feminismo gana una batalla en este frente concreto, las hogueras han ardido con virulencia, las feministas hemos sido atacadas y dibujadas como mujeres sin alma que solo buscan odiar al vulnerable. El transactivismo ha vuelto a construir en torno a nosotras un hombre de paja contra el que lanzar antorchas. No pocos artículos he leído estos días haciendo esto mismo: decir que no tenemos motivos (roncas estamos de repetirlos, ¿tan difícil es rebatirlos con otros argumentos en vez de repetir que no tenemos?), decir que solo nos invade el odio, que somos tránsfobas y ese es el motor que nos mueve.

Yo no caeré en lo mismo en este artículo, no me inventaré un hombre paja sobre el que arrojar más fuego. Solo intentaré explicar, una vez más, el porqué de nuestra lucha. Sé que entre todo el ruido y las antorchas, hay gente que quiere entender.

¿Por qué este fallo es una victoria para el feminismo?

Porque reconoce algo que el feminismo lleva siglos denunciando: que las mujeres existen como clase oprimida por su sexo, no por cómo se autoperciben, no por su identidad. La identidad no constituye quién eres, lo hace la realidad material y tu biología, no solo vale para el sexo, también para la etnia, la edad, la altura, etc. Es como naces, y no hay nada de malo en ello, en todo caso es la sociedad quien construye en torno a estos elementos inamovibles todo un discurso que hay que eliminar: que el sexo femenino no importa y no es importante estudiarlo ni en medicina, que las personas que no les tocó ser blancas no merecen lo mismo que las que sí, que cuando cumples 50 años más vale que te retires de la esfera pública (si eres mujer, claro) porque ya no eres deseable, etc.

El discurso feminista lleva unas décadas siendo atacado por una ideología neoliberal y capitalista, que cala en la sociedad como el agua, y lo hace de una forma perversa: a través de mensajes Mr. Wonderful pero con mucha carga política como, por ejemplo, este: “los derechos trans son derechos humanos”. Llamo “mensajes Mr. Wonderful” a aquellos mensajes simplificados, aparentemente positivos e irrefutables, que desactivan el pensamiento crítico. Son ideas envueltas en empatía superficial, que apelan a las emociones más básicas (bondad, aceptación, amor), pero ocultan o desvían el foco de las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad. Funcionan como eslóganes que parecen justos o compasivos, pero terminan sirviendo al sistema que dicen combatir.

Con el archiconocido “Los derechos trans son derechos humanos”, por ejemplo, te están diciendo que o estás con las exigencias del transactivismo o eres un fascista. Da a entender que las feministas queremos arrebatar derechos a las personas trans. Y quienes usan estos eslóganes, no necesitan explicar nada más después de frases como esa, porque ese eslogan apela a emociones, y ya el solo hecho de hacer preguntas te pone en la diana, ya te cataloga como persona que no respeta los derechos más básicos del ser humano. También funcionan muy bien réplicas que hemos escuchado incluso de boca de gente con poderosos altavoces, como el exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias —en prime time, por cierto—, cosas como: «eso que dices tú también lo dice Vox, por tanto, tú eres como Vox». Es curioso esto, porque el fascismo en Italia ha prohibido los vientres de alquiler pero no hay nadie tachándonos de fascistas por quererlo prohibir también aquí. Se ve que el ataque de que las feministas somos de derechas vale solo algunas veces. No es nuevo, a las feministas siempre se las ha tachado de conservadoras por los varones que se dicen de izquierdas. Todavía hay testigos de esto: todas las feministas vivas de la segunda ola que lucharon contra la pornografía y fueron aplastadas por una mancha ingente de varones que alegaban que no eran verdaderas feministas, sino mujeres mojigatas y conservadoras que querían lo mismo que la Iglesia. Y la sociedad los creyó a ellos. Y las mujeres, en su mayoría, los creyeron a ellos. Hoy vemos, demasiado tarde, que ellas llevaban razón.

Ahora vuelve a pasar lo mismo de siempre. Las mujeres que pelean, especialmente si son grupos exclusivamente formados por mujeres, como es el caso de la victoria en UK, son tachadas de malignas, brujas, terfas... Hace solo una década, no había mucha gente digamos defendiendo que ser mujer no es algo que esté relacionado con la biología, o que ser mujer nada tiene que ver con nacer con el sexo olvidado por la medicina, o que no está vinculado con que te tocara en el sorteo genético que te parieran con el segundo sexo. Hoy en día, ese mensaje Mr. Wonderful aparentemente inocuo y buenrollista ha calado tan hondo que hay cantantes, actrices, cómicos y todo tipo de famosos repitiendo mensajes que, sin saberlo, apuntalan el sistema patriarcal. Incluso gente que nunca antes se ha pronunciado sobre feminismo más allá de felicitar el 8M estos días postea en sus redes sociales mensajes reaccionarios disfrazados de pacifismo, mensajes que desmovilizan la lucha feminista. Mensajes que bien pueden resumirse en el manido “vive y deja vivir” (hay quien lo ha dicho literalmente así). Mensajes no reflexionados, que simplemente repiten mantras y eslóganes vacíos de argumentos. No se molestan en rebatir el argumentario feminista que ha llevado a conseguir esta victoria porque no conocen dicho argumentario. Se han limitado a tragar el eslogan principal “los derechos trans son derechos humanos” y a creer que hay mujeres en escobas que desean que no disfruten de esos derechos humanos. Vive y deja vivir. Como si las mujeres que llevamos años dejándonos el pellejo en la lucha feminista lo hiciéramos porque no sabemos vivir y, por lo tanto, tampoco quisiéramos que los demás vivieran sus vidas. Como si fuera por el simple placer de fastidiar, por pura maldad.

Las leyes trans y los protocolos sanitarios para menores de edad empezaron a proliferar en países ricos, como ya sabemos, y pocos años después, esos mismos países empezaron, uno tras otro, a dar marcha atrás en sus decisiones. Decisiones muy rápidas y radicales, demasiado, sobre todo teniendo en cuenta que no había una masa social que estuviera presionando en las calles de esos países para que esas decisiones se tomaran. Las feministas sabemos cuánto cuesta conseguir leyes y protocolos que nos protejan. De hecho, seguimos sin conseguir puntos de la agenda feminista que son vitales para una democracia, y nuestras manifestaciones y reclamaciones caen en saco roto. (Por cierto, aquí tienen una lista de todos esos países que han tenido que dar marcha atrás, minuto cinco).

Esta sentencia es un balón de oxígeno para las compañeras británicas, que llevan unos años más que las españolas peleándose contra el entrismo del transactivismo. La justicia de UK ha frenado el intento de seguir desmantelando las protecciones legales conquistadas por el movimiento feminista para las niñas y mujeres. Es una victoria porque devuelve al plano político lo que se pretendía reducir a la autoafirmación individual. Y, sobre todo, es una victoria porque no ha sido regalada, como otras victorias que nunca son femeninas: ha sido conseguida con organización, con análisis riguroso, con argumentos, con agallas y con la resistencia de muchas mujeres que han sido insultadas, perseguidas, violentadas, despedidas y señaladas por defender lo más básico. El feminismo no celebra sentimientos: celebra avances materiales. Y esto lo es.

El otro día leí algo parecido a “Os alegráis porque os consideren coños andantes”. No creo que ni quien lo escribió se crea su propio mensaje, pero contestaré: nos alegramos de que se reconozca que las mujeres somos oprimidas por el hecho material de haber nacido con un sexo concreto porque vivimos en un sistema que oprime a ese sexo concreto. Desvincular nuestro sexo de nuestra opresión es hacer como si el patriarcado y toda su maquinaria violenta no existiera. Si haces como que no existe un sistema que oprime en base al sexo, todas las políticas que hagas no estarán bien orientadas, no funcionarán, no protegerán a las del segundo sexo. No puedes ignorar cómo opera el sistema en el que vives solo para satisfacer los deseos de otras personas, porque como bien avisaron aquí también están discriminando a las niñas y mujeres.

El feminismo no lucha para que se nos reconozca solo como biología, al revés, el feminismo lucha para que nuestra biología no sea un motivo de opresión y un permiso para explotarnos, violarnos, borrarnos y empobrecernos.

No es el útero lo que reivindicamos, es la realidad que ese útero —nos guste o no— significa en un régimen patriarcal. Y nos pelearemos siempre contra quienes busquen desvincular nuestro sexo de nuestra opresión y, por ende, de las políticas que hay que implementar para acabar con la discriminación y opresión y para protegernos mientras tanto.

Quienes aún intentan convertir el feminismo en una rama decorativa del mercado de la autoayuda deberían preguntarse por qué cada vez que las mujeres ganan algo real, lo hacen a contracorriente, sin aplausos, sin subvenciones, y con la certeza de que nadie las va a felicitar públicamente... más bien al revés: con odio a raudales, incluso de quienes nunca dicen ni mu.

¿Las personas trans quedan desprotegidas con esta sentencia?

Es rotundamente falso. Lo que dice el fallo es que las protecciones legales basadas en el sexo no pueden ser alteradas para incluir la identidad de género, es decir: que cuando una ley hable de “mujeres”, no puede interpretarse que se refiere también a alguien nacido varón pero autoidentificado como mujer. Esto no elimina ningún derecho de las personas trans: no les impide trabajar, acceder a la sanidad, a la educación, alquilar una vivienda o vivir como deseen. Solo pone límites a una apropiación jurídica que estaba perjudicando directamente a las niñas y mujeres en UK y que sigue haciéndolo en los países donde esta sentencia aún no ha llegado.

Quienes estén legítimamente preocupadas por las personas trans deben saber que éstas siguen estando protegidas por la legislación antidiscriminación del Reino Unido bajo la categoría de “identidad de género” o “transgénero”. Nadie las ha expulsado del amparo legal. Y debe saber también que lo que se ha conseguido es que se reafirmen los derechos conquistados por el feminismo, y quede patente que no pueden ser reescritos en detrimento de las de siempre. No se puede invadir una categoría legal construida sobre siglos de opresión material —el sexo— para acomodar una vivencia subjetiva que no comparte ni esa historia de opresión ni sus consecuencias materiales.

Si una mujer trans sufre violencia o discriminación, tiene derecho a denunciarlo y a estar protegida. Lo que no tiene es derecho a entrar en espacios creados para proteger a niñas y mujeres: protegerlas porque son violentadas precisamente por nacer con el sexo con el que nacieron. Y son violentadas sistemáticamente por el otro sexo. Muchos de esos espacios son refugios para víctimas de violencia machista y violencia sexual, donde por desgracia algunas volvieron a ser agredidas. También en cárceles hay presas que fueron violadas por varones autoidentificados como mujeres. Los espacios separados por sexo no fueron creados por transfobia, fueron creados porque el sexo masculino se cree con el derecho de poseer como si fueran cosas al sexo femenino. Y esto ocurre independientemente de cómo se identifique el del sexo masculino y de cómo se identifique su víctima. La socialización ocurre en torno al sexo, no en torno a lo que uno percibe que es. Estos espacios fueron creados para protegernos, y se han modificado para validar identidades, lo cual nos volvió a desproteger. Cuando el acceso se define por autoidentificación, la protección desaparece. Por eso esta sentencia vuelve a los orígenes: tener en cuenta nuestro sexo.

Entonces no, no se ha desprotegido a nadie. Lo que ha quedado protegido, por fin, es el significado político y jurídico de “mujer”. Y eso, en un sistema que nos viola, nos empobrece y nos asesina por haber nacido mujeres, importa, y mucho.

Este fallo no es producto del azar ni del “sentido común judicial”. Esta sentencia tiene nombres, apellidos, vidas y trayectorias concretas: la de las mujeres de For Women Scotland, que han llevado este caso hasta el final. Son ellas quienes han gastado años, dinero, energía y salud mental para enfrentarse a uno de los aparatos más potentes y bien financiados de los últimos tiempos: la maquinaria ideológica que pretende sustituir el análisis materialista del feminismo por una serie de mantras identitarios sin ninguna base material.

Han sido mujeres. Feministas. Progresistas. Que no contaban con campañas publicitarias o el apoyo de ningún poderoso lobby, pero sí un argumentario incontestable y un sentido de la justicia inquebrantable. Mujeres que sabían que si se borra la categoría «mujer», se borran nuestros derechos.

martes, 25 de febrero de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #ideologiadeodio | Un diputado de Vox califica de "pepona travestida" a la ley LGTBI y reivindica celebrar sólo el "orgullo agrario"

Antonio Martínez Nieto en su intervención en la Asamblea Regional de Murcia //

Un diputado de Vox califica de "pepona travestida" a la ley LGTBI y reivindica celebrar sólo el "orgullo agrario"

El diputado murciano de extrema derecha Antonio Martínez Nieto considera que las personas trans y sus derechos representan "un ataque a la naturaleza humana y a la familia tradicional".
Público, 2025-02-25
https://www.publico.es/politica/partidos/diputado-vox-califica-pepona-travestida-ley-lgtbi-reivindica-celebrar-orgullo-agrario.html

El diputado murciano de Vox Antonio Martínez Nieto lo ha vuelto a hacer. Si la semana pasada identificaba el sentir de "lo que muchos españoles honrados y trabajadores piensan" en la figura de Torrente –al que llegó a calificar de "antihéroe simpático"–, este lunes se ha referido en términos reprobables a la ley LGTBI autonómica, tildándola de "pepona travestida" y aseverando que la única celebración que habría que hacer en España -en referencia al día del Orgullo- es el "Orgullo agrario".

La intervención de Martínez Nieto ha tenido lugar en el marco de una moción de su partido para derogar la ley LGTBI e iba encaminada a desafiar al Partido Popular sirviéndose de los Presupuestos autonómicos, por lo que ha instado a los ‘populares’ a que en las futuras cuentas "haya cero euros para pagos a ningún propósito de la ideología LGTB", ya que –ha aseverado el diputado de Vox– las personas trans y sus derechos representan "un ataque a la naturaleza humana y a la familia tradicional".

"La ley LGTB funciona como una terapia de conversión que se aplica a particulares, empresas y administraciones en todas las actividades. Esta ley no elimina ningún agravio y muestra todo el inventario de sus obscenidades cuando salta por encima de la Constitución", ha arremetido Martínez Nieto desde la tribuna. "Ha llegado la hora de derogarla, porque es un producto refinado de la cultura ‘woke’, que solo triunfa donde los gobernantes no están suficientemente preparados para afrontar la lucha cultural", ha continuado.

Es entonces cuando el diputado de Vox se ha hecho eco de numerosos bulos en torno a la ley LGTBI, tales como que "amenaza el desarrollo de los menores con cirugías irreversibles"; que "contempla la retirada de la custodia y la ruptura de las familias"; que "refuerza el adoctrinamiento de activistas en las aulas"; que "pone en riesgo los espacios de intimidad de las mujeres y las niñas" y que supone "el borrado de la mujer".

jueves, 13 de febrero de 2025

#hemeroteca #transfobia | Pablo Iglesias, a gritos contra las feministas en TVE por la polémica trans y el deporte: "Nazis como Trump" y "gentuza"

Pablo Iglesias en '59 segundos' //

Pablo Iglesias, a gritos contra las feministas en TVE por la polémica trans y el deporte: "Nazis como Trump" y "gentuza"

El programa ‘59 segundos’ convertía el debate sobre el veto a las atletas trans en competiciones femeninas en una cacería contra las feministas.
Sandra León | Libertad Digital, 2025-02-13
https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2025-02-13/pablo-iglesias-a-gritos-contra-las-feministas-en-tve-por-la-polemica-trans-y-el-deporte-nazis-como-trump-y-gentuza-7219395/

Pablo Iglesias se convirtió este miércoles en el protagonista indiscutible del programa '59 segundos' de TVE al descargar toda su rabia contra las feministas críticas con las leyes trans. "Nazis como Trump" y "gentuza" fueron tan solo algunos de los calificativos que el que fuera líder de Podemos vertió contra la portavoz de la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, que trataba de argumentar por qué permitir a atletas trans competir en categorías femeninas no solo es injusto, sino que incluso puede poner en peligro la integridad física del resto de participantes.

"Parece que aquí tenemos que discutir sobre si hay que discriminar o no discriminar a las mujeres trans o tenemos que discutir sobre si hay que discriminar o no discriminar a las personas no binarias —arrancaba Iglesias su discurso—. Y yo creo que tendríamos que discutir sobre si hay que discriminar a los nazis como Trump, y yo creo que sí, creo que hay que discriminarles porque son muy peligrosos".

Sin embargo, el punto álgido de su intervención llegaba cuando, para sorpresa de las llamadas feministas clásicas, las insultaba por compartir el criterio del presidente de EEUU, que acaba de prohibir que las atletas trans puedan participar en competiciones femeninas. "Es gravísimo. Este planteamiento es de nazis como Trump, de fascistas, de gentuza", decía a gritos, remarcando cada insulto.

Los argumentos de las feministas

A pesar de sus formas, la portavoz de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, Tasia Aránguez, mantuvo las suyas y trató de responderle únicamente con argumentos. "Los derechos de las mujeres son derechos humanos y los derechos de las mujeres, por supuesto, incluyen el derecho de las deportistas a la igualdad de oportunidades y al juego limpio", advertía antes de poner sobre la mesa los datos que ni Iglesias ni la conocida Samantha Hudson, también presente en el plató, parecían querer escuchar.

"Los hombres biológicos tienen una ventaja objetiva en el deporte, según estudio de Hilton y Lambert, que va del 30% al 50%, y en algunos deportes, como en boxeo, esta ventaja llega hasta el 160 %, lo que pone en riesgo, además, a las mujeres que se tienen que enfrentar a esos varones", subrayaba. También aportaba otro dato: "Según la responsable de la ONU en materia de la violencia contra las mujeres, ha habido más de 600 casos de varones biológicos que han arrebatado medallas a mujeres y esto es una injusticia, porque existe una diferencia física y una diferencia biológica y esa diferencia genera una desigualdad. Por eso la biología es relevante para el derecho".

Sabedora de las acusaciones a las que se tendría que enfrentar, Aránguez aclaraba dos cosas. En primer lugar, que uno puede estar de acuerdo con alguien en muchas cosas porque "hay cosas que son verdad con independencia de que las diga Agamenón o su porquero", enfatizaba en respuesta a la comparación con Donald Trump. Pero, además, es esforzaba en diferenciar el concepto de género y el de sexo: "Las personas tienen derecho a vestir como quieran, a tener relaciones sexuales con quien quieran, siempre que sea con consentimiento, y tienen derecho a jugar a los juegos que quieran, si son niños, y a expresarse con libertad. Ahora bien, el sexo, los aspectos biológicos del sexo, no son modificables".

Pablo Iglesias y la censura
Su intento de mantener un debate basado en argumentos fue en vano. Un Pablo Iglesias fuera de sí llegaba incluso a sugerir que TVE ni siquiera tendría que dar cabida a estas feministas. "Estamos en la televisión pública y la Ley Trans dice que la discriminación a las personas LGTBI no es aceptable en un medio público. Decir que una mujer trans no es una mujer es violencia y no se debería permitir en un medio público. Y toda esta mierda del deporte es una maldita excusa. ¿Le van a decir a esa mujer que está ahí que, si juega al fútbol o al baloncesto, no puede jugar en un equipo de chicas? —se preguntaba señalando a una joven trans que estaba entre el público—. Esa violencia no se debería aceptar jamás en una televisión pública. Es un planteamiento propio de nazis y propio de gentuza".

Aránguez se limitaba una vez más a responder apelando a la discriminación que la propia biología genera: "Violencia es decir a una mujer que lleva toda la vida preparándose para competir al máximo nivel en el deporte que tiene que enfrentarse a un varón biológico con el que no tiene posibilidad de ganar. Eso vulnera el juego limpio y vulnera la igualdad de oportunidades de las mujeres".

La presentadora, Gemma Nierga, echaba entonces más leña al fuego preguntándole por qué seguía hablando de varones biológicos cuando Samantha Hudson le había pedido que no lo hiciera porque se sentía discriminada. "Porque en el deporte compiten los cuerpos", se justificaba, mientras Pablo Iglesias seguía cargando las tintas contra ella fuera de micro.

"No te montes películas"
Chapu Apaolaza salía entonces en defensa de las feministas y contra el que fuera líder de Podemos. "Yo no soy nazi ni soy Trump. No te montes películas, Pablo Iglesias. Yo no soy nada de eso, nada de eso. Y estás insultando a un montón de gente que está poniendo aquí posiciones razonables. A la gente que dice que un hombre corre más que una mujer no le puedes llamar nazi. No todo el mundo que no piensa como tú puede ser un nazi", le recriminaba.

Además, el periodista culpaba a su formación de la corriente de odio que pueda haber contra las personas trans: "Están siendo discriminados y ridiculizados porque vosotros los pusisteis ahí, porque los habéis utilizado como carne de cañón".


La exdiputada de Podemos Lola Sánchez arremete de nuevo contra Iglesias por su machismo "redomado" y su narcisismo
No es la primera vez que Lola Sánchez Caldentey ha confrontado duramente contra su excompañero o el que fuera su partido político.
María José Grech | Libertad Digital, 2025-02-14
https://www.libertaddigital.com/espana/2025-02-14/la-exdiputada-de-podemos-lola-sanchez-arremete-de-nuevo-contra-iglesias-por-su-machismo-redomado-y-su-narcisismo-7219711/

La airada intervención del fundador de Podemos y líder en la sombra de la formación morada, Pablo Iglesias, en el programa '59 segundos' de TVE, contra la portavoz de la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, que trataba de argumentar por qué permitir atletaas trans competir en categorías femeninas no sólo es injusto sino que, incluso, puede poner en peligro la integridad física del resto de participantes, ha tenido muchas reacciones en redes sociales por la virulencia de los ataques. "Nazis como Trump" y "gentuza" fueron tan sólo algunos de los calificativos que el que fuera líder de Podemos dedicó a su interlocutora en el programa, Tasia Aránguez.

Entre las que le contestaron en la red social X se encuentra la ex de Podemos Lola Sánchez Caldentey, que no es la primera vez que entra en la confrontación personal con Pablo Iglesias y con el que fuera su partido.

Una de las cinco primeras diputadas que tuvo Podemos en el Parlamento Europeo en 2014 escribió en X, después de retuitear mensajes sobre el programa 59 segundos: "No sabéis las risas que nos pegamos en Bruselas cuando sacó esto, en la interna" —dice en referencia a un cartel sobre el Día Internacional de la Mujer con la cara de Pablo Iglesias—. "Hacia fuera fue un insulto, uno de tantos hacia las mujeres. Diez años después sigue igual, o peor. Es un machista redomado que sólo respeta a las mujeres que lo adoran". Y en el siguiente mensaje, remata: "Lo que viene a ser un narcisista, de pe a pa".

En las interacciones al hilo del primer mensaje, se fueron colgando otras fotos del conocido como ‘macho alfa’ de Podemos, y comentarios de la propia Lola Sánchez, que cada vez subían más de tono:

"Es un pedazo de mierda que se cree especial, divino, único, irrepetible y por supuesto mucho más listo que cualquier mujer", decía en uno de sus mensajes la exeuroparlamentaria morada.

domingo, 7 de enero de 2024

#hemeroteca #transfobia #deportes | Estallan contra Carla Antonelli por insinuar que las mujeres que pierden con atletas trans "comen mal o entrenan poco"

El atletismo discrimina a las atletas trans //

Estallan contra Carla Antonelli por insinuar que las mujeres que pierden con atletas trans "comen mal o entrenan poco"

La senadora por Más Madrid se muestra muy crítica con la exclusión de transexuales de las categorías femeninas
I. Trujillo | La Razón, 2024-01-07
https://www.larazon.es/deportes/estallan-carla-antonelli-insinuar-que-mujeres-que-pierden-atletas-trans-comen-mal-entrenan-poco_20240107659a4c6acf86730001ce9842.html

La inclusión de atletas trans en las categorías femenina ha provocado un agrio debate en el mundo del deporte y especialmente en Estados Unidos, donde las posturas parecen cada días más enfrentadas. Una cuestión a la que tampoco es ajena España.

Las ventajas físicas de las atletas transexuales ha llevado al deporte ha iniciado una senda revisionista respecto a su inclusión en competiciones femeninas. La creación de una nueva categoría, las limitaciones a la edad de transición o sencillamente su expulsión del deporte femenino ya están encima de la mesa de los organismo internacionales que rigen las diferentes competiciones. Una decisión contra la que siempre se ha mostrado muy crítica Carla Antonelli, que dejó el PSOE para incorporarse a Más Madrid precisamente por su discrepancias sobre la Ley Trans.

Ahora, ha publicado un "tuit" que ha hecho estallar al feminismo para quienes el destrozo que para el deporte femenino viene siendo una de sus batallas desde hace años. "Un informe publicado en 2021 reveló que las mujeres trans no tienen ninguna ventaja biomédica en el deporte de élite. Y aclara que los factores sociales como la nutrición y cualidades en los entrenamientos son lo que afecta el resultado de su desempeño" publicó Antonelli y, las reacciones no se hicieron esperar.

Desde la Alianza contra el borrado de las mujeres consideran que el deporte femenino se está viendo tremendamente afectado como consecuencia de la aceptación de personas transgénero en la competición, llegando a imposibilitar a las propias mujeres ganar en sus categorías o aspirar a una carrera deportiva o becas en base al deporte. Y aseguran que si esto no se frena, “los podios femeninos dejará de ser para mujeres, muchas atletas abandonaran y el riego de lesiones aumentará al tener que enfrentarse a personas más fuertes, pesadas y corpulentas”.

Y por ello, no tardaron en contestar con contundencia al mensaje de Antonelli. Hay sobradas evidencias científicas de la huella que deja una pubertad masculina en el rendimiento deportivo.

Hablar solo de entrenamiento y nutrición es igual a "si las mujeres no ganan es su culpa", se puede leer en el mensaje publicado en la plataforma feminista que remite a un estudio científico.

"En los 3 últimos años, Federaciones Internacionales como Atletismo, Rugby o Natación, y organismos como el Consejo de Deportes de Reino Unido han reconocido que permitir que los hombres participen en las categorías femeninas es injusto y, a veces, inseguro", añade la plataforma que asegura ser una de la muchas cuentas feministas que la política de Más Madrid ha bloqueado.

"Hay que ser muy misógino y muy sinvergüenza para decir que si las mujeres no ganan compitiendo contra hombres es porque entrenan poco y comen mal. Carla Antonelli en estado puro" se puede leer en otros de los mensajes de respuesta al polémico tuit.

Una diferencia "abismal"
Incluso un usuario relata su experiencia para echar por tierra el informe esgrimido por Antonelli. "La nota de corte para pasar a preparación profesional, era romper el récord absoluto femenino.

Finalmente, no llegué a alta competición pero ahora yo sería capaz de derrotar a mujeres en alta competición. El informe es ridículo. Hay deportes donde la diferencia es de un 10/15% (que ya es), en los que requieren fuerza y/o arrancada, la diferencia es abismal. Esto permite que un deportista masculino, que no tiene nivel para alta competición (mi caso) pueda competir y ganar. Por ejemplo, cuando Ana Peleteiro se quejó de esto, cabe mencionar: Consiguió una medalla olímpica, la ganadora, le superó por un metro, rompiendo el récord mundial en el proceso. La nota de corte mínima masculina, es más de un metro por encima de esa marca. Un abismo".

No es la primera vez que Antonelli desata una polémica con sus mensajes en este asunto. Tras el veto del atletismo llegó a comparar la decisión con un genocidio. "La Federación Internacional de Atletismo prohíbe a las deportistas trans competir en pruebas femeninas, donde la propia Federación reconoce que no hay ninguna atleta trans compitiendo y por tanto no tienen datos reales para tomar esta decisión violenta y excluyente, tomada solo por el ruido externo. La persecución, señalamiento, acoso, discriminación y aislamiento a gettos de las personas trans en el mundo ya adquiere tintes de los albores propios de genocidios y exterminios de sector del tejido social, por razón de etnia, origen, diversidad funcional, orientación sexual o identidad y/o expresión de género", escribió.

El debate de la inclusión trans en el deporte parece no tener fin y se ha convertido en una las patatas calientes para los Juegos Olímpicos de París.

jueves, 21 de julio de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | J.K Rowling, de ser la primera escritora multimillonaria de la historia a odiada por tránsfoba

La Vanguardia / Rowling, terfa //

J.K Rowling, de ser la primera escritora multimillonaria de la historia a odiada por tránsfoba.

El último libro de la colección de J.K. Rowling se estrenó hace hoy 15 años. La saga se ha convertido en una de las más rentables de la historia.
Marta Menéndez | El Independiente, 2022-07-21
https://www.elindependiente.com/tendencias/cultura/2022/07/21/j-k-rowling-de-ser-la-primera-escritora-multimillonaria-de-la-historia-a-odiada-por-transfobia/ 

Se inspiró en la barra del bar The Elephant House con un café con leche infinito y Jessica en brazos, aunque la idea se le había ocurrido tres años antes, cuando viajaba en tren de Manchester a Londres. Las páginas en blanco eran su único refugio después de las palizas, y la magia, los Dementores, y aquel niño joven aprendiz de gafas redondas en Hogwarts, su terapia. «De repente, la idea de Harry apareció en mi imaginación, simplemente. No puedo decir por qué, o qué la desencadenó, pero vi la idea de Harry y de la escuela de magos muy claramente. De pronto, tuve la idea básica de un niño que no sabía quién era, que no sabía que era mago hasta que recibió una invitación para asistir a una escuela de magia. No he estado nunca tan entusiasmada con una idea».

Joanne Rowling (Reino Unido, 1965), más conocida como J.K Rowling, nació en Yate, en Reino Unido. Ya desde niña escribió historias que solía contarle a su hermana menor, y fue su fascinación por la autobiografía de Jessica Mitford lo que la impulsó a estudiar una doble titulación en filología francesa y clásica en la Universidad de Exeter. Muy pronto se trasladó a Oporto para trabajar como maestra de inglés, donde conoció a Jorge Arantes, un periodista portugués con quien, pese a sus numerosas infidelidad, agresiones y alcoholismo se casó en julio de 1993 y tuvo una hija, Jessica. Su historia de amor fue tan efímera como tormentosa. Tanto, que Rowling sufrió de depresión clínica y llegó a plantearse el suicidio. «Si no lo dije antes no es porque me avergüence, sino porque recordar es traumático. Las cicatrices de la violencia no desaparecen, no importa cuán amada seas, ni cuánto dinero hayas hecho», señaló la británica.

En noviembre de 1993 la escritora huyó a Edimburgo y allí, sin empleo y viviendo de los subsidios que le otorgaba el Estado, Joanne completó su primera novela, ‘Harry Potter y la piedra filosofal’, que se publicaría cuatro años más tarde por Bloomsbury, una pequeña editorial británica de Londres, después de ser enviado y rechazado por otras doce. Rowling tuvo que esconder su verdadero nombre antes de publicarla porque la editorial temió que los lectores tuvieran reticencia a comprar libros escritos por una mujer. Así, la escritora y productora de cine empezó a utilizar dos iniciales, y no su nombre de pila. «Mi editor, el que publicó ‘Harry Potter’, me dijo ‘Creemos que este libro es para chicos y chicas’, así que dijeron ‘¿Podemos usar tus iniciales?’ Básicamente, estaban intentando esconder mi género».

Pocos meses después de la publicación del primer libro de la saga que dio vida al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, la empresa editora de libros estadounidense Scholastic Press, compró los derechos de la novela para Estados Unidos, por una suma superior a los 14,5 millones de pesetas, una cifra muy importante para un libro infantil que reafirmó su éxito y dio lugar a un fenómeno literario que la prensa denominó «pottermanía» y que vino seguido de ‘Harry Potter y la cámara secreta’, ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’, ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’, ‘Harry Potter y la Orden del Fénix’, ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’ y ‘Harry Potter y las reliquias de la Muerte’, que salió a la venta tal día como hoy en 2007.

La historia de Harry Potter se convirtió en la serie de libros más vendida de todos los tiempos, con 500 millones de copias vendidas y traducida a más de 76 idiomas. Pero además, las últimas cuatro novelas han marcaron un hito como los libros que más rápido se vendieron en la historia; y la última fue el ‘bestseller’ instantáneo que superó a todos los anteriores: solo en los Estados Unidos, vendió once millones de copias en menos de 24 horas. Asimismo, producidas por el estudio estadounidense Warner Bros, que se asoció con la productora de David Heyman, de todos los libros de la saga se ha hecho una película, a excepción del último libro, cuya adaptación cinematográfica ocupó dos películas distintas; y, no solo con eso, la historia del mago saltó al teatro en 2016 como una «octava historia» que relata la parte que no se ha contado sobre la vida de Harry y la historia de sus padres, Lily y James. «Es muy emocionante explorar el mundo de Harry de una manera nueva, a través del teatro. Las diferentes colaboraciones en esta historia son estimulantes para todos nosotros y estamos ansiosos al estreno», comentó la autora.

En 2008, J.K Rowling se convirtió en la primera mujer en entrar en el club de los milmillonarios de ‘Forbes’, donde permaneció hasta 2014, cuando la revista apuntó que la escritora había gastado su fortuna en «actos de filantropía y en pagar rigurosamente los impuestos de su país».

Después de Harry Potter la escritora escribió ‘Una vacante imprevista’, una novela de humor negro que tuvo su adaptación en la pequeña pantalla gracias a HBO; ‘El gusano de seda’, ‘El oficio del mal’ y ‘Lethal White’, de temática policíaca.

Las redes la acusan de transfóbica
La escritora británica está en el ojo del huracán desde 2019 debido a sus opiniones sobre los derechos de las personas transgénero, y casi ha pasado de ser alabada por los seguidores de la saga del niño mago, a odiada por los mismos.

J.K Rowling dejó en Twitter unas controvertidas declaraciones sobre las personas trans, específicamente sobre las mujeres transgénero, diciendo que, esencialmente, «no eran mujeres» y se posicionó a favor de Maya Forstater, consultora del ‘think tank’ Centre for Global Development, que había perdido su empleo debido a sus tuits transfóbicos. «Cuando abres las puertas de los lavabos y los vestuarios a cualquier hombre que cree o siente ser una mujer (...) le estás abriendo la puerta a cualquier hombre que quiera entrar», afirmó.

Sus opiniones en los últimos años han sido tan polémicas que han provocado un tsunami de críticas hacia su persona, incluyendo a varias estrellas de la saga cinematográfica de Harry Potter como Daniel Radcliffe o Emma Watson. «Las personas trans son quienes dicen ser y merecen vivir sus vidas sin ser cuestionadas constantemente».

Y TAMBIÉN…
J.K. Rowling acusada de transfobia en Twitter por comentario sobre menstruación.

La escritora ha sido tildada de “feminista radical que excluye a los trans” por defender que el sexo biológico de las personas es real y “no una ilusión”.
EFE | La Vanguardia, 2020-06-07
https://www.lavanguardia.com/gente/20200607/481654614948/jk-rowling-transfobia-twitter-menstruacion.html
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Escuela británica retira el nombre de J.K. Rowling, acusada de transfobia.

Un colegio británico decidió retirar el nombre de J.K. Rowling de uno de sus edificios y rebautizarlo debido a las controvertidas opiniones de la autora de la célebre saga de Harry Potter sobre cuestiones de transexualidad, que le valieron acusaciones de transfobia.
AFP | Destino Panamá, 2022-01-05
https://destinopanama.com.pa/2022/01/05/escuela-britanica-retira-el-nombre-de-j-k-rowling-acusada-de-transfobia/

lunes, 30 de mayo de 2022

#libros #transfobia #terf | Delirio y misoginia trans : del sujeto transgénero al transhumanismo

Delirio y misoginia trans : del sujeto transgénero al transhumanismo / Alicia Miyares.

Madrid: Los Libros de la Catarata, 2022 [05-30]
144 p.
Serie: Mayor ; 896.

/ ES / Libros / Borrado / Ideología de odio / TERF / Trans / Transfobia
Ed. impresa: ISBN 9788413524917 / 14,50 €
Cita APA-7: Miyares, Alicia (2022). Delirio y misoginia trans: del sujeto transgénero al transhumanismo. Los Libros de la Catarata.

[.es] El feminismo afronta hoy uno de sus mayores debates: la cuestión trans. En ella los términos “sexo”, “género” y “mujer” son el centro de una agria disputa. Desde la tradición feminista comprometida con la justicia sexual y la igualdad efectiva entre mujeres y varones, Alicia Miyares disecciona la distinción “sexo/género”; el sexo es un dato biológico innegable y el género el conjunto de disposiciones, estereotipos e ideologías que condicionan la desigualdad social sufrida por las mujeres. La doctrina queer/trans impugna tal binomio: niega el sexo como categoría biológica, condenándolo a la irrelevancia política y jurídica, mientras afirma el género como una identidad autopercibida y subjetivamente autodeterminada. Ello conduce al peligro de ocultar la opresión femenina como una realidad social, en favor de “políticas subjetivas” de identidad de género. Esta tendencia se refleja en el ámbito legal, comprometiendo el sentido de leyes contra la discriminación por sexo u orientación sexual. Al exponer las conexiones con el transhumanismo, ideología prometeica que augura la intervención total en la condición humana, y sus derivaciones en nuevas formas de misoginia, Miyares propone una renovada argumentación por un feminismo que no diluya el significado tradicional del binomio sexo/género y, por tanto, que no naufrague en un caos de identidades y trampas conceptuales que lo abocan a su fragmentación, enmascaramiento y despolitización. 

Alicia Miyares (Arriondas, Asturias, 1963). Filósofa y escritora feminista. Doctora en Filosofía por la Universidad de Oviedo, es profesora en el Departamento de Filosofía Moral y Política de la UNED. Investiga sobre historia política y moral del feminismo en el siglo XIX y teoría política del feminismo. Es especialista en políticas de igualdad y participación política, y miembro del grupo de investigación “El camino hacia la paridad” de la Universidad de Oviedo. Es autora de numerosos artículos y capítulos de libros, y ha escrito los ensayos Nietzsche o la edad de la comparación (Trabe, 2002); Democracia feminista (Cátedra, 2003); Distopías patriarcales. Análisis feminista del "generismo queer" (Cátedra, 2021).

miércoles, 18 de mayo de 2022

#hemeroteca 3transfobia #ideologiadeodio | La censura 'queer' sube el tono: "Tuvimos que acabar el acto por el fundamentalismo trans"

Vozpópuli / Contra la transfobia ante la Casa del Llibre de Barcelona //

La censura 'queer' sube el tono: "Tuvimos que acabar el acto por el fundamentalismo trans".

Los autores de 'Nadie nace en el cuerpo equivocado' están siendo objeto de numerosos boicots por parte de colectivos LGTBI que les acusan de "tránsfobos". El último incidente ha ocurrido en una librería de Barcelona.
Marina Alías | Vozpópuli, 2022-05-18
https://www.vozpopuli.com/espana/queer-censura-libro.html 

'Nadie nace en el cuerpo equivocado. Éxito y miseria de la identidad de género' (Deusto). Este es título del libro que ha despertado un gran malestar entre determinados colectivos LGTBI por cuestionar las llamadas teorías queer, aquellas que sostienen que los genitales con los que una persona nace no deberían identificarse con la etiqueta de 'hombre' o 'masculino' y 'mujer' o 'femenino'. Según los defensores de estos postulados, existen personas que, al nacer, poseen una identidad de género que no se corresponde con la asignada por sus genitales -personas trans- o bien no se identifican con las etiquetas hombre/mujer -personas no binarias-.

José Errasti, licenciado en Filosofía y doctor en Psicología, es profesor titular de Psicología Clínica de la Universidad de Oviedo y, junto a su colega Marino Pérez Álvarez, decidió rebatir el "nuevo transactivismo" a través de un ensayo que aborda la cuestión del género desde la vertiente psicológica, filosófica y sociológica. Acusados de "tránsfobos" por parte de determinadas entidades, los autores están siendo objeto de boicots allá donde acuden a presentar el libro. El último incidente ha tenido lugar este lunes en una librería de Barcelona y ya hay quienes empiezan a hablar de una "Santa Inqueersición".

"No hay en todo el libro ni una sola frase tránsfoba. Nos acercamos al complejo problema de las personas trans con el máximo de los respetos, como psicólogos clínicos que somos", defiende. "La 'Inqueersición' fue un divertido hallazgo de algún tuitero anónimo y que representa muy bien el carácter censor religioso que tiene el activismo queer. No deja de ser un juego de palabras. Todos lo usamos por su valor expresivo. Es cierto que hay bastantes parecidos inquietantes entre la Inquisición que existió en Europa en siglos pasados y esta nueva forma de activismo", comenta Errasti a Vozpópuli.

Según explica, el motivo que le empujó a escribir el libro fue comprobar que, a su juicio, se están cometiendo graves errores en el abordaje de una serie de problemas en la adolescencia cuya incidencia está aumentando de forma exponencial. "Hay un error conceptual grave a la hora de tratar términos como 'identidad', 'yo', 'sexo', 'género', fruto de una mala filosofía y un trasfondo social individualista, subjetivista y metafísico. Creímos que deberíamos exponer nuestras opiniones como especialistas y proponer alternativas más adecuadas", dice.

"La idea de que se puede nacer en un cuerpo equivocado obliga a preguntarnos qué nace en ese cuerpo equivocado. ¿Un alma? ¿Una persona previa a la fecundación? Si se comete un error en el momento de la fecundación, ¿respecto a qué se comete ese error? La persona comienza a formarse a partir de la fecundación. Como mucho, habría personas equivocadas respecto de sus cuerpos —¡que tampoco, por supuesto!— y no cuerpos equivocados respecto de las personas", sostiene.

Este tipo de argumentos son los que llevaron a decenas de integrantes de Crida LGTBI y Sororitrans a concentrarse frente la librería de para impedir la presentación de 'Nadie nace en el cuerpo equivocado' . A pesar de la presencia de los Mossos, el establecimiento tuvo que cerrar para evitar un conflicto mayor, algo que los colectivos implicados interpretaron como un éxito. "Lo hemos conseguido. Ante la transfobia, ni un paso atrás", escribieron en su perfil de Twitter. Según recogieron los medios catalanes allí presentes, el entorno de la librería temía que cumplieran las amenazas previas sobre quemar el establecimiento.

Profesora con la clase vacía
Juana Gallego, profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona que también estuvo presente en la presentación del acto en Barcelona explica a Vozpópuli que "estaban tranquilamente en el turno de preguntas tras la presentación cuando los responsables de la librería nos dijeron que había que desalojar, por nuestra seguridad. Fuera, unos 50 fundamentalistas pro-trans forcejeaban con la policía. Fue indignante que tuviéramos que acabar el acto corriendo por la presión del fundamentalismo trans".

Y añade: "Al salir, cantaban "Viva la lucha feminista" y "Fuera fascistas de nuestros barrios"... ¡A personas que mayoritariamente somos de izquierda y feministas de toda la vida!".

Precisamente, el pasado mes de marzo, la profesora Gallego se encontró con la clase vacía. Se disponía a impartir la primera sesión de su asignatura en el Máster en Género y Comunicación que ofrece la institución, pero ninguna de las alumnas acudió. A la doctora en Ciencias de la Información y experta en género y medios no le pilló por sorpresa. La coordinadora del máster se había puesto en contacto con ella previamente para advertirle de un posible boicot por parte de las jóvenes matriculadas en el programa. Y así fue.

"Me dijeron que las alumnas habían decidido hacerme un boicot por las ideas y opiniones contrarias a la identidad de género y a las teorías 'queer' que transmito en mi blog y en otros tantos artículos. No podían asistir a la asignatura de una persona a la que consideraban tránsfoba", contó a este diario.

Boicot al libro en Baleares
Tampoco es la primera vez que Errasti y Pérez Álvarez sufren un boicot por su libro. En abril de este año, la dirección de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) canceló una conferencia sobre transexualidad y autodeterminación de género que contaba con los dos profesores de Psicología como protagonistas.

Ambos tenían prevista una charla en la Facultad de Psicología de la Universidad de las Islas Baleares , pero distintas asociaciones, con el respaldo de partidos políticos como Unidas Podemos, les acusaron de "tránsfobos" y advirtieron de su intención de impedir el acto.

Las protestas llevaron a la UIB a cancelar la conferencia esgrimiendo que era "imposible garantizar las condiciones de seguridad". "Somos conscientes de que éste es un tema sensible y muy relevante. Sin embargo, queremos poner de manifiesto que la Universidad es y debe ser un espacio de reflexión, pensamiento libre y crítico y de libertad de expresión. El hecho de que en la UIB se presenten ideas en el marco de un debate académico no implica que la Universidad comparta o haga suyas estas ideas", expresó el Consejo de Dirección de la UIB en un comunicado.

"La Universidad defiende los valores de la solidaridad, el diálogo, la igualdad de género y todos los valores que dignifiquen la condición humana, rechazando frontalmente la transfobia y cualquier tipo de discriminación por motivos de género", señalaron.

Unidas Podemos aplaudió: "Celebramos que la Universidad de las Islas Baleares haya recapacitado y haya dado marcha atrás suspendiendo la presentación de un libro que atenta claramente contra los derechos de las personas 'trans'. ¡Victoria de la sociedad civil y los colectivos LGTBI!".

¿Efecto Streisand?
"¿Celebráis que la UIB nos haya dicho que 'hemos hablado con los activistas y no atienden a razones. Son violentos. Nos vemos obligados a cancelar la charla porque no podemos garantizar vuestra seguridad física'? No tenéis vergüenza", se preguntó Errasti. Tras el incidente de Barcelona, este mismo profesor destaca que "por enésima vez los intolerantes y los antidemócratas provocan un 'efecto Streisand' que nos ayuda a que nuestro mensaje llegue a más y más gente. Hace 24 horas el libro estaba en el puesto global 800 en Amazon. Ahora está en el 8. El debate es imparable", ha celebrado.

Censura 'queer' en Manchester
Asociaciones feministas contrarias a la autodeterminación de género y a las teorías queer han mostrado su respaldo a Errasti y Pérez Álvarez. "El asalto violento a la librería de Barcelona en la que se presentaba un libro crítico con las doctrinas transgeneristas es un episodio más en la lista de ataques totalitarios a la libertad de expresión, ataques que quieren hurtar a la sociedad el análisis y el debate sobre las nefastas consecuencias de esas doctrinas en los derechos de las mujeres y la infancia", comenta la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres a este medio.

"Ni esos ataques ni el silencio de los partidos son algo exclusivo de nuestro país. Solo unas horas antes del asalto en Barcelona, activistas enmascarados rodearon la estatua de la sufragista Emmeline Pankhurst en Manchester para impedir que un grupo feminista celebrara un mitin a favor de los derechos de las mujeres. Esa imagen en que varios varones impiden hablar a las mujeres resume bien lo que está pasando", zanjan desde la organización.

Tanto las integrantes de la Alianza como el profesor Errasti cree que la acusación de transfobia es un comodín tramposo que se usa para quedar excusado de tener que rebatir los argumentos del contrario. "No se encontrará en el libro ni una línea que promueva el odio, el maltrato, la discriminación, etc., de nadie. Es una mentira que se usa para expulsarnos del debate ya que no pueden rebatir nuestros argumentos", defiende el autor.

"Lo irracional, el individualismo y el subjetivismo son siempre agresivos, como lo es el infantilismo. Una serie de personas está convencida de poseer una altura moral inédita en la historia de la Humanidad, de ser el bien supremo que habrá de erradicar el mal supremo que es el 99% de la población. Además, están siendo promocionados y alentados desde las autoridades, y acostumbran a gozar de cierta impunidad debido a su condición de iluminados. El resultado, claro, es la violencia", advierte.

viernes, 29 de abril de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Laura Freixas: “Acogí la existencia de las personas trans con simpatía, pero han invadido nuestros espacios”

El Diario / Laura Freixas //

Laura Freixas: “Acogí la existencia de las personas trans con simpatía, pero han invadido nuestros espacios”.

Aprovechamos la publicación de su libro '¿Qué hacemos con Lolita?' para hablar con la escritora de cultura y machismo, pero, sobre todo, de sus posicionamientos sobre las personas trans y el anteproyecto de ley que contempla la autodeterminación de género .
Ana Requena Aguilar | El Diario, 2022-04-29
https://www.eldiario.es/sociedad/laura-freixas-acogi-existencia-personas-trans-simpatia-han-invadido-espacios_128_8928084.html

Laura Freixas (Barcelona, 1958) publica nuevo libro. En ‘¿Qué hacemos con Lolita?’ (Huso Editorial), la escritora continúa con una de sus grandes líneas de trabajo: la invisibilidad de las mujeres en la cultura. Freixas habla en esta entrevista de la creación literaria, de las ideas nocivas que están en nuestro inconsciente más profundo y ejercemos sin darnos cuenta, de la maternidad y de novelas “maravillosas” pero machistas. Pero ese es solo el principio de una larga conversación en la que habla de feminismo. Y de la Ley Trans y de la autodeterminación de género, una cuestión que desde hace meses es uno de los temas centrales de la disputa feminista y en el que Freixas ha jugado un papel muy activo entre quienes sostienen una posición transexcluyente y crítica con el proyecto.

P. En este libro, como en sus anteriores trabajos y columnas, radiografía el machismo y la misoginia en la cultura, especialmente en la literatura. Cuenta que efectivamente hay cosas que van cambiando, pero otras parecen inmutables.

Porque el patriarcado tiene miles de años y está profundamente enraizado en todo, no es solo una cosa superficial que se puede arreglar con unas cuantas leyes, con que las mujeres votemos o vayamos a la universidad, sino que está en nuestro inconsciente más profundo y consiste entre otras cosas en ideas que, precisamente porque nunca las hemos formulado en voz alta, no sabemos que tenemos y sin embargo ejercemos.

P. Como cuenta en su relato, en los años 90 se escuchaban cosas que seguimos aguantando ahora. Por ejemplo, que la literatura escrita por autoras es literatura de segunda o la justificación de que hay menos autoras editadas, premiadas o destacadas en suplementos literarios porque tienen menos calidad. ¿Cómo es posible?

Asumimos por ejemplo que una historia de hombres es una historia universal y que habla de toda la humanidad, mientras que una historia de mujeres es una historia que solamente concierne a las mujeres. La idea de la universalidad de lo masculino y también esa idea de, ‘a priori’, superior calidad e interés de lo masculino, y de lo femenino como algo particular y de menor alcance.

P. Celebraba hace poco que hay un ‘boom’ de libros sobre la maternidad.

Sí, y es maravilloso porque eso tiene consecuencias políticas. Hacer un relato es la primera forma del poder; tener la palabra. El patriarcado es una sociedad en la cual el relato lo hacen principalmente los hombres. La ausencia del relato de las mujeres devalúa nuestras experiencias.

P. Cuando nos dicen frases como 'ya tengo muchas autoras que escriben de esto' o nos condenan a ser autoras de un libro y ya, ¿nos están aplicando un machismo que nos aparta de la literatura?

Otra de las ideas que no cuestionamos porque ni somos conscientes de ellas es la de que todas las mujeres son idénticas, como decía Celia Amorós. Como si los hombres fueran todos distintos y las mujeres fueran todas la misma. Esa idea de que una representa a todas nos perjudica. En cuanto a que las mujeres desaparecen: hay una discriminación que se traduce en un malestar difuso de las mujeres, algo que tú no sabes muy bien qué es, pero que te hace sentir menos reconocida, peor tratada... A mí un editor me dijo una vez: “No te quiero ofender, Laura, pero reconozcamos que a ti te leen mujeres”. Es esa idea de que las mujeres somos un público de segunda, que te degrada. Eso te va minando.

P. En ‘¿Qué hacemos con Lolita?’ habla mucho de la crítica que se le puede hacer a la cultura y que, sin embargo, cuando viene del feminismo se entiende necesariamente como censura. ¿Lo es?


Existe la idea de que la cultura es incuestionable por definición y de que si la empiezas a cuestionar desde un punto de vista político y ético, se derrumba todo el edificio. Yo creo que no, reconozco los valores estéticos. Acabo de releer ‘La cartuja de Parma’ y es un libro muy machista que sin embargo es una novela maravillosa. ‘Lolita’ lo es. Pero ¿por qué no podemos señalar su machismo?

No ayuda el clima de polarización en el que estamos, con una cultura de la cancelación, donde parece que no hay diálogo en muchos temas, sino dos campos enfrentados, cada uno en su trinchera y al parecer intentando acallar al otro. Lo que hay que hacer es poner la obra en su contexto. En todas las épocas hay batallas culturales y en todas hay distintos relatos y hay una evolución histórica. La relación entre hombres y mujeres no está fuera de la historia ni responde al esquema que muchas veces se nos ofrece, que es que antes todo era horrible para las mujeres y ahora, todo maravilloso. No, hay avances, retrocesos, hay nuevos temas que aparecen... Se trata de explicar qué se está jugando en cada lugar en cada momento.

P. El feminismo está sufriendo también esa aparente polarización, al punto de que para desacreditar algunas posiciones se quiten carnés de feminismo. ¿Negar el feminismo de otras no es un tipo de cancelación que nos aplicamos?

Hay que distinguir la cancelación de la crítica radical. Cancelar no es criticar, es impedir que el otro hable, es cesarle, prohibir que publique su libro, amenazarle con una sanción o que no pueda ejercer su trabajo... Pero hacer una crítica, una enmienda a la totalidad, ¿por qué no? Que cada una ponga sus argumentos encima de la mesa. Por ejemplo, sabemos que el feminismo a lo largo de toda su historia ha sido abolicionista de la prostitución. De hecho, el sufragismo nace del abolicionismo de la esclavitud y de la prostitución. Mary Wollstonecraft en el siglo XVII ya era abolicionista. Afirmar que el feminismo es abolicionista tiene una argumentación detrás que se sostiene, la cuestión sería poder hablar de eso.

P. Angela Davis, Silvia Federici, Rita Segato, Siri Hustvedt, Gloria Steinem o Margaret Atwood tienen discursos transinclusivos. Algunas de ellas, incluso, como Davis o Federici, no son abolicionistas o bien tienen discursos abolicionistas con muchos matices. ¿No son feministas? ¿Hasta qué punto nos hacemos daño si no podemos nombrar como feminista a alguien que ha tenido una contribución relevante en algún campo desde el feminismo solo porque no compartamos su postura sobre algún tema?


No quiero descalificar a las personas ni la labor que pueden haber hecho en otros ámbitos. Pero las ideas regulacionistas de la prostitución a mí me parece que no son feministas, salvo si se consideran como una etapa necesaria en un horizonte de abolición. Pero es que no lo veo; solo veo una aceptación implícita de la prostitución.

Yo no descalifico personas. Si la ministra consigue que se sancione a quienes acosan a las mujeres que abortan, yo aplaudo. Pero mi intención no es descalificar a las personas, sí criticar las ideas, y algunas me parecen un auténtico Caballo de Troya del patriarcado.

P. Una de las críticas que se le han hecho a usted ha sido precisamente por exponer en redes sociales a personas concretas, con sus perfiles personales. Personas trans que estaban haciendo su transición, por ejemplo.


Si alguna vez he expuesto a alguna persona trans, lo siento. Es verdad que una vez expuse a una persona. Me equivoqué, quité el tuit. Recuerdo que me indignó la frivolidad, pero no tenía que haberlo hecho. Lo quité, me disculpé... pero vamos, que de eso hace años. Yo lo que veo desde mi campo son insultos, amenazas y sanciones, como la de Carola López Moya [una psicóloga inmersa en un proceso sancionador de la Junta de Andalucía y a la que acusan de promocionar y apoyar las terapias de conversión]. Veo mucha más agresividad del otro lado hacia nosotras.

P. Muchas personas trans y feministas transinclusivas también denuncian recibir mucha agresividad.

Ya, pero me gustaría verlo, porque por ejemplo las agresiones a los trans no son de feministas. Quien pega palizas no son ni mujeres ni feministas. ¿Pero a quién se acusa de transfobia? Solo a las mujeres feministas, no a los hombres.

P. ¿Afirmaciones como no considerar a las mujeres trans mujeres o llamarlas 'hombres con falda' no implica una agresividad que puede incluso incitar al odio?


No, me parece opinable. De hecho, la opinión de que el sexo es binario e inmutable es una opinión que científicamente tiene argumentos. Lo que me parece más difícil es sostener la otra. Pero eso no significa censurar a las personas. Los católicos creen que resucitarán y que tienen alma y yo no lo creo, pero como personas les respeto.

P. En un tuit suyo reciente decía: “La tierra gira, la sangre circula, las mujeres trans son hombres”. ¿No considera a las mujeres trans mujeres?

No, en absoluto.

P. ¿No supone eso cuestionar la existencia de las personas trans?

No es cuestionarlas, esas personas existen y deben tener los mismos derechos que cualquier ciudadano o ciudadana. Por supuesto el derecho a llevar barba, ponerse o quitarse pechos o lo que quieran. Hubo una mesa redonda en la que hablando de 'nosotras, las mujeres' hablaban Elizabeth Duval, Marina Sáenz... y entonces yo puse un tuit que decía: “Hombres con falda nos explican cosas”.

P. ¿No cree que esa frase puede resultar ofensiva para esas personas que nos están diciendo que son mujeres?

No. Opino que son hombres y tengo argumentos sólidos para pensarlo. Y no comentaría eso si no invadieran nuestros espacios. ¿Por qué pasa eso con las mujeres trans y en cambio nadie dice que los hombres trans son mujeres con barba? Pues porque no están atacándonos ni invadiendo nuestros espacios ni hablando en nuestro nombre.

P. ¿Qué es una mujer?

Una hembra humana adulta.

P. Buena parte de la sexología a día de hoy dice que el sexo es un espectro que va más allá de lo binario y que no solo se basa en los genitales, también en las hormonas, el ADN...

No hay un espectro, hay hombres y mujeres.

P. ¿Qué características tiene que tener una mujer? ¿Tiene que tener vagina, útero y ovarios? ¿Qué pasa si no tiene alguno de esos elementos?

Cromosomas XX.

P. Entonces, si alguien tiene cromosomas XY y dice que es mujer...

Entramos en otro terreno, que es el de los sentimientos.

P. ¿No es contradictorio ese relato basado en la biología con la frase de Simone de Beavouir “No se nace mujer, se llega a serlo”?

Se ha interpretado mal la frase de Simone de Beavouir. Del libro y de la época en que lo escribe se desprende que lo que ella dice no es lo que dice Judith Butler ni mucho menos. Ella no pone en duda que nacemos biológicamente mujeres sino que desde el punto de vista de género llegamos a serlo. El género sí que se construye, la biología no. Cuando dice “se llega a serlo” obviamente eso no significa que existan dos identidades, un cerebro rosa y uno azul y entonces tú descubres lo que eres o lo eliges... Esa es una parte de la ‘vulgata queer’ que no me queda clara, si quienes la comparten consideran que es algo que se elige, que se descubre dentro de sí... Hay un sistema y dentro de ese sistema hay cierto margen de negociación pero es un sistema, no un supermercado donde tú eliges ser de los rosas o de los azules. Yo me puedo sentir hombre pero no me puedo ir de putas, por ejemplo, por más que yo me sienta hombre. No puedo ser obispo.

P. También ha habido y hay muchos razonamientos que se basan en lo animal, lo biológico y lo científico para justificar comportamientos machistas y roles de género o estereotipos, como que los hombres tienen más deseo. La ciencia también afirmaba hace dos siglos que las mujeres éramos cavernosas e histéricas.


Por supuesto, pero eso es el género, lo que hay que deconstruir, pero el sexo es una realidad. Y el género es lo que el patriarcado le pone al sexo. Tenemos que deconstruir el género, pero intentar hacerlo negando la realidad del sexo es anticientífico y, además, es inútil porque el patriarcado siempre va a saber quiénes son los seres a los que va a elegir para la prostitución o el alquiler de vientres.

P. Precisamente, las mujeres trans tienen una tasa de paro altísima y una enorme presencia en la prostitución.

En cuanto a la explotación reproductiva, no. En cuanto a la prostitución, francamente no lo sé, porque no sé qué estadísticas hay, dado que la condición de trans no es una condición legalmente reconocida que nos permita hacer estadísticas sobre tasas de suicidio, de desempleo, etcétera. Tanto en la ley de 2007 como en el anteproyecto de Ley Trans, la persona que cambia de sexo no se convierte oficialmente en una persona trans, sino en una persona de sexo contrario, y se borra su historial.

P. Lo que sostienen muchas teóricas es que los conceptos 'hombre' y 'mujer' también se han construido, que el hecho de que ciertas características y condiciones físicas ordenen la manera de dividirnos y clasificarnos es una decisión cultural, imprescindible para que después el patriarcado sobreponga el género.


Pero una división construida en base a una realidad. La realidad es que hay espermatozoides y óvulos y no hay un tercer tipo de gametos. No tenemos un poquito de espermatozoides y un poquito de óvulos...

P. La realidad es que desde hace siglos sabemos que hay miles de personas que nos dicen que su identidad no corresponde con el sexo asignado a su cuerpo por la ciencia.

Interpretamos ahora con criterios de hace pocos años unos fenómenos anteriores que entonces no significaban esto. Es decir, ¿Catalina de Erauso se sentía hombre? No lo sé. Pero me parece que para embarcarse, ser soldado y acostarse con mujeres tuvo que vestirse de hombre, pero eso para mí no significa que fuera hombre en un sentido que además no me queda muy claro. Hoy diríamos que era lesbiana.

P. Yendo entonces a la actualidad. Si hay cientos de miles de personas en todo el mundo reivindicando su identidad, diciéndonos que esto está pasando, ¿por qué cuesta tanto entender que esta manera de categorizar causa malestares?

Claro que causa malestares, pero eso es lo que lleva diciendo el feminismo mucho tiempo.

P. Mucha gente pide que sus genitales no condicionen su categorización.

Claro, las feministas. Yo no quiero que mis genitales me aboquen a cuidar gratuitamente a mi familia, me hagan vivir con miedo a las agresiones sexuales y rebajen mis oportunidades profesionales, pero eso no quiere decir que yo sea hombre.

P. Pero hay muchas personas que nos están diciendo que sí lo son.


Le estáis dando al verbo ser un sentido que no sé cuál es. Si yo te digo 'soy una niña de diez años', ¿tú me vas a creer?

P. ¿Existe un movimiento internacional de personas reivindicando que son niñas de diez años, o miles de personas reivindicando ser orientales, o un movimiento de personas que pidan ser reconocidas como negras?

No, que yo sepa no. Pero desde hace 2.000 años, miles de millones de personas, jugándose el tipo en muchos casos, han afirmado que Dios existe, han alzado iglesias y catedrales y algunas se han dejado comer por los leones por su convicción. ¿Eso es un argumento para justificar la existencia de Dios? No.

P. Decía antes que el ser trans entra en el terreno de los sentimientos. ¿Ser lesbiana, gay, bisexual o hetero es también algo que se siente?

Es un deseo.

P. Para despatologizar la homosexualidad se tuvo que desmontar esa idea de que lo normal era ser heterosexual. La ciencia avalaba la idea de que la heterosexualidad era lo natural. Hubo que deconstruir principios que también eran científicos y que situaban lo hetero como lo universal, ¿cuál es la diferencia con este caso?


Que uno es una realidad material y lo otro no.

P. ¿Cuál es la realidad material de la homosexualidad?

La orientación sexual no afecta a la realidad, afecta a los deseos y conductas. Tenemos que distinguir entre realidades materiales y otras que son emocionales o espirituales.

P. ¿Cuál es la diferencia entre su posición y la de Vox, el PP, Hazte Oír o la Conferencia Episcopal?

Que la derecha cree que el sexo biológico existe y de él se derivan ciertos comportamientos y sentimientos. Nosotras creemos que el sexo biológico existe y que de él no se debe derivar ningún comportamiento y ningún lugar en la sociedad.

P. Eso es básicamente lo que dicen también muchas personas trans y una parte de la teoría ‘queer’. ¿No ve contradictorio querer abolir el género y cargar contra quienes están difuminando las fronteras entre lo que se entiende por masculino y femenino, por hombre y mujer?

Yo no veo que estén difuminando las fronteras, desde luego no más que el feminismo.

P. Sin entrar en si más o menos, ¿no están luchando por abolir el género quienes precisamente están transgrediendo cada día los límites del género?

Creo que sí, una parte del movimiento trans está transgrediendo las fronteras del género y otra parte las está imponiendo de nuevo con una posición absolutamente reaccionaria. Allí donde la derecha dice 'a este sexo le corresponde un comportamiento y unos gustos', el movimiento trans dice 'a este comportamiento y gustos le corresponde un sexo' pero ambos, la derecha y una parte del movimiento trans, quizá la menos sofisticada, está diciendo lo mismo: tiene que haber correspondencia entre el cuerpo de niña y el gusto por el rosa. Se está divulgando una forma de pensamiento ‘queer’ súper simplificado.

P. Pero usted reconoce que no es la mayor parte del movimiento ‘queer’.

Es una simplificación de la teoría pero es la que se está difundiendo y teniendo consecuencias. ¿No os preocupa que haya una futura generación de futuras 'Keira Bell'?

P. Le preocupan las consecuencias de la hormonación, los tratamientos y las cirugías. ¿No encuentra una contradicción en oponerse a una ley que precisamente quiere que deje de ser obligatorio hormonarse y operarse para obtener el cambio registral del sexo?

Esta ley, cuando criminaliza lo que llama terapias de conversión, está abocando a medicarse y operarse a quienes en lugar de eso podrían consultar a psicólogos, y criminaliza a los mismos psicólogos. Si no hay diálogo o terapia posible, ¿qué significa decir 'sí, eres trans'?

Creo que no es verdad que esta ley despatologice, porque dedica mucho espacio a todos los tratamientos que van a estar en la cartera de la seguridad social, criminaliza la alternativa, que es una terapia psicológica para poder hablar o preguntarte si has sido víctima de abusos... Aunque efectivamente no requiere tratamientos para el cambio de sexo, es una ley muy orientada al tratamiento hormonal y quirúrgico.

P. El proyecto de Ley Trans contempla el cambio del sexo en el DNI sin necesidad de pasar por un tratamiento hormonal ni quirúrgico...

Pero contempla toda una cartera de servicios y tratamientos.

P. La norma recoge y ordena todos los tratamientos que están contemplados en la cartera del Sistema Nacional de Salud.

¿Y la criminalización de las terapias, qué le parece?

P. El texto de la ley no dice que una persona no pueda consultar y hablar en terapia sobre sus dudas, conflictos o confusiones alrededor de su identidad u orientación, sino que prohíbe la oferta de terapias de 'conversión' o de 'cura' de la homosexualidad o la transexualidad, que no están tipificadas como enfermedades, y que es algo que ya contemplan muchas leyes autonómicas.

A mí no me parece mal que alguien se haga preguntas sobre su identidad, sus deseos, sus conductas, sus creencias... Me parece que es normal empezar una terapia sin prejuzgar cuáles han de ser sus resultados. Lo único que se debe sancionar son los métodos brutales tipo electroshocks. Pero los métodos, no el contenido.

P. Volviendo al proyecto de ley, ¿por qué es crítica con la norma por eliminar como requisito imprescindible para el cambio de sexo la existencia de tratamientos hormonales o cirugías?

Porque hace que la palabra sexo se vacíe de contenido. Porque cualquiera puede entonces sin ningún requisito, no de forma excepcional y motivada, cambiar su sexo registral. Eso tiene consecuencias: por ejemplo, que el nadador que ocupa el puesto 400 se declara nadadora y pasa a ocupar el puesto número 1; o en las cárceles, que el preso que se declara mujer pasa a una cárcel donde puede violar a mujeres; que en la lista paritaria contarán como mujeres los que digan que lo son, como ya ha pasado en México. Bastan muy pocos hombres para atemorizar y discriminar a todas las mujeres.

Pero más allá de todos estos casos, si además la categoría sexo deja de tener significado alguno, no se va a poder hacer ninguna política pública de igualdad de los sexos o estadísticas por sexo.

P. La génesis de ese pensamiento es entender que las mujeres trans no son mujeres...

Porque si la mujer no es hembra humana adulta, entonces no significa nada. En una sociedad ideal, el sexo no tendría más significado que el biológico, pero no estamos en esa sociedad, sino que existe una desigualdad importantísima basada en el sexo y por mucho que una mujer trans diga que es una mujer, si la violan no va a tener el problema de quedarse embarazada.

P. Si una mujer de 80 años es violada tampoco tendría ese problema concreto. A la variable mujer se le suman siempre otras: la edad, la procedencia, la clase social, el color de su piel...

Pero todas las mujeres sufrimos el riesgo de agresión estadísticamente mucho mayor que los hombres. Si el concepto sexo deja de ser relevante, no se puede luchar contra eso.

P. Desde 2006 existe una orden de Instituciones Penitenciarias que habilita la posibilidad de que las personas trans, incluso sin tener la rectificación registral en el DNI, puedan ir a una cárcel conforme a su sexo sentido, después de una valoración individual de cada centro. No tenemos constancia de que haya habido ninguna ola o alertas de violaciones.


Pero cuando esta ley se apruebe, esas personas serán legalmente mujeres y no se podrá discriminar contra ellas impidiéndoles ir a una cárcel de mujeres. Y al vestuario de mujeres podrá entrar un señor. Fragmentar el sujeto político de las mujeres hasta el infinito a lo que nos lleva es a la impotencia para cambiar las cosas.

P. ¿Admitir la diversidad dentro del sujeto mujeres es fragmentar? Ha pasado otras veces en la historia, que el feminismo hacía referencia a un tipo de mujer muy concreta y dejaba fuera a muchas otras, a sus necesidades y reivindicaciones. Betty Friedan llamaba a las lesbianas y sus reivindicaciones 'la amenaza lavanda'. Es la crítica que muchos feminismos han hecho en las últimas décadas: que hace falta ampliar el sujeto porque muchas mujeres no se han sentido representadas.

Y hay muchas otras, como Nataj el Hamchi o Mimunt Hamido que, siendo africanas de origen musulmán, dicen que el feminismo sí les representa.

P. En cuanto a su argumento sobre el riesgo para las listas paritarias, y las cuotas o la paridad en consejos de administración, ¿no parece absurdo que un hombre quisiera hacerse pasar por una mujer cuando no paramos de mostrar los datos que hablan de los techos de cristal, de la masculinización de las altas cúpulas de la política y de la empresa privada? Es evidente que los hombres lo tienen mucho más fácil todavía para ascender, ¿qué hombre va a querer ser mujer en este mundo solo porque sí?


El hombre que declarándose mujer y poniéndose falda va a ocupar la portada de una revista como la CEO mejor pagada de EEUU, porque va a tener una relevancia que como hombre no tendría. Una cosa es ser mujer y otra es ser hombre que se dice mujer, no es lo mismo. Es mucho más fácil cambiarte de sexo legal que hacerte una carrera eclesiástica.

P. Esas afirmaciones parecen obviar las evidentes dificultades y penalizaciones que las personas trans sufren en nuestras sociedades. Pareciera que hacer una transición o ser trans fuera sencillo.

¿Eso qué tiene que ver? ¿Por qué una mujer que ha perdido una medalla a la que aspiraba legítimamente tiene que pagar que Lia Thomas en su vida privada sea discriminada, cosa que no sabemos?

P. Sabemos que el paro es elevadísimo entre las personas trans, por ejemplo, que se están fomentando protocolos internos en las empresas para evitar discriminación y facilitar transiciones, que se les exige un ‘passing’ y que si no cumplen, pagan una penalización.

No lo sé, no estoy segura. ¿Qué estudios hay sobre eso?

P. Los propios sindicatos UGT y CCOO han avalado esas cifras y esas dificultades. El colectivo trans critica que se hable de su situación como si fuera una frivolidad.

Hasta ahora no lo ha sido pero con esta nueva ley lo puede ser.

P. Esta sospecha permanente sobre las personas trans y sus vidas, esa duda sobre sus experiencias, su palabra, sus problemas... ¿no es lo mismo que nos han hecho siempre a las mujeres?

Eso no quita que algunos hombres que se identifican como mujeres, aunque sean pocos, basten para cambiar las reglas del juego en desfavor de las mujeres.

P. La OMS insta a despatologizar la transexualidad, la legislación nacional e internacional camina hacia la autodeterminación de género... ¿Cuál es entonces para usted la salida?

Que avancemos hacia una sociedad feminista en la cual tener sexo biológico no prejuzgue tus posibilidades, tu manera de vestir. Me parece estupendo que se maquillen, se pongan falda o lo que quieran pero no veo por qué tienen que ser considerados mujeres. Si el sufrimiento de esas personas hace que su única posibilidad de no sufrir esa disforia sea el cambio de sexo, se puede aceptar de forma excepcional y con requisitos. Dicen que no van al baño de hombres porque les pueden agredir, pero claro, si van a nuestros baños nos pueden agredir a nosotras.

P. Tenemos baños separados, vestuarios separados, pero sabemos perfectamente que muchos hombres no piden permiso para agredirnos o violarnos. Nos siguen, nos acechan, se sienten con la potestad de hacerlo... Esa realidad ya existe.

Pero tenemos espacios seguros para que eso no pase, en nuestros vestuarios no entran. En definitiva, la solución es la ley de 2007, que ha funcionado. No lo digo yo, lo dice la doctora Isabel Esteva, que ha dirigido durante veinte años la Unidad de Transexualidad de Andalucía.

O que nos propongan otra cosa, pero desde luego esto no.

P. Precisamente lo que cuentan las personas trans es que las pruebas que se les hacen en esas unidades son tremendamente machistas, les hacen encajar en estereotipos sobre lo que es hombre o mujer para que les consideren así. Preguntar '¿te gusta el rosa?' o '¿siempre has querido llevar falda?' ¿no es reforzar el género?

Sí, pero si ser mujer no significa tener un cuerpo biológico de mujer y tampoco significa que te guste el rosa, ¿qué significa?

P. ¿No reforzamos el género nosotras llevando pendientes, pintándonos los labios, habiendo sido a veces sumisas y complacientes en nuestras relaciones con los hombres? Mientras aspiramos a esa sociedad de la que habla, donde el sexo no importe, y mientras nosotras seguimos performando así nuestro género –por gusto, por obligación, por inconsciencia, por rutina...–, ¿las personas trans tienen que esperar para poder ser lo que son?

Yo lo que les pido no es que no se pongan pendientes sino que no por eso se llamen mujeres.

P. Pero es que esas personas también afirman que son mujeres y hombres. ¿Ellos refuerzan el género y nosotras no?

No, porque tú eres periodista, yo escritora y eso supone transgredir el género tal como lo recibimos de nuestras madres, y llevamos pendientes pero llevamos pantalones.

P. En su libro ‘A mí no me iba a pasar’ hizo una revisión de su vida con perspectiva de género, hizo autocrítica, repasó eventos importantes de su biografía con mirada violeta. ¿Cree posible que le suceda lo mismo en el futuro respecto a esta posición?

Al principio acogí la existencia de personas trans con curiosidad, simpatía y esperanza. Y hubiera sido estupendo si no nos hubiéramos encontrado con esa agresividad que tienen hacia las feministas y con esa invasión de nuestros espacios. Y yo lo siento, porque ‘a priori’ tengo simpatía por las personas trans. Pero cuando me encuentro con lo que le pasa a JK Rowling, a Carola López Moya o cosas de estas, ¿cómo les voy a tener simpatía?

P. ¿Y que en una manifestación del 8M haya proclamas como “fuera rabos de nuestros lavabos” no puede hacer que muchas otras personas se sientan agredidas?


No me gusta eso, como no me gusta el grito 'Aborto porque me sale del coño'. Es degradar el feminismo. Pero creo que permitir que haya hombres en nuestros baños, vestuarios o cárceles es más agresivo, porque nos pone en peligro.