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martes, 24 de mayo de 2022

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece Juan Andrés Teno, periodista y activista de los derechos LGTBI

Málaga Hoy / Juan Andrés Teno //

Fallece Juan Andrés Teno, periodista y activista de los derechos LGTBI.

Teno ha sido un referente para el colectivo LGTBI en su lucha por la diversidad familiar y la igualdad.
Ángel Recio | Málaga Hoy, 2022-05-24
https://www.malagahoy.es/malaga/fallece-periodista-activista-derechos-lgtbi-juan-andres-teno_0_1686431600.html 

El mundo del periodismo malagueño y de la defensa de los derechos del colectivo LGTBI queda huérfano tras el fallecimiento de Juan Andrés Teno y desde la redacción de Málaga Hoy enviamos nuestro más sentido pésame a su marido Tomás y a su hijo Tristán.

Teno nació en Puertollano (Ciudad Real) en 1967 pero ha pasado gran parte de su vida en Málaga. De hecho, empezó a trabajar en el área de comunicación del Ayuntamiento de Málaga en 1993, siendo una persona muy querida tanto por sus compañeros como por los periodistas que habitualmente cubren las noticias municipales ya que era divertido y conversaba de cualquier tema con total naturalidad.

Una de sus grandes luchas ha sido empoderar al colectivo LGTBI, siendo uno de los principales defensores en Andalucía hasta el punto de ser delegado regional de la Asociación de Madres y Padres Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales (Galehi) y responsable del grupo de familias de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB).

"Lo importante en la familia no es quién la componga, sino sus lazos de amor", aseguró en una entrevista concedida al Grupo Joly, editor de este diario, en enero de 2017. Y no era una frase hecha sino que la practicaba a diario.

Teno fue uno de los grandes impulsores de la diversidad familiar como herramienta para hacer una sociedad más justa y explicaba a todo el que quisiera escucharle que eran dos papás con un hijo negro y adoptado, normalizando una situación en la que lo importante es quererse y respetarse, independientemente de la condición sexual, raza o religión. También fue un gran defensor del uso de un lenguaje no sexista e impartió numerosos talleres para lograr una igualdad mayor en todos los ámbitos. "Convencemos con hechos, no quiero derrotar ni que determinadas personas dejen de pensar como piensan, solo que nos respeten", aseguraba Teno en esa entrevista.

El fallecimiento de Teno ha causado un fuerte dolor en el mundo periodístico y de la comunidad LGTBI y se han publicado numerosos mensajes de pésame en las redes sociales por parte de sus compañeros en el gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de Málaga, la Asociación de la Prensa de Málaga, el PSOE andaluz, concejales socialistas y de Unidas Podemos en el Consistorio malagueño, o la Asociación de Familias Homoparentales de la Comunidad Valenciana, entre muchos otros.

viernes, 9 de julio de 2021

#hemeroteca #homofobia | La fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta

Tomás Narbona y Juan Andrés Teno //
La fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta.

Juan Andrés Teno | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2021-07-09

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2021/07/09/la-fiesta-de-los-que-no-eramos-invitados-a-la-fiesta/ 

Al principio no había diferencias, sólo juegos. Con el baby todos éramos iguales, no había sexos, ni colores, sólo eran importantes los tesoros guardados en los bolsillos. Antes de salir al recreo nos daban una botellita de leche y nos sentíamos héroes de una historia jamás imaginada.

Carreras en el patio y muchas risas. Cuando aprendimos a leer, Mari Carmen llevaba un libro de 'Los Cinco', que recreábamos una y otra vez en el rincón más alejado, en medio de enormes piedras que nacían del suelo no hormigonado como montañas de paisajes lejanos.

Un año llegó una pelota y el fútbol. La unión instintiva entre amigas y amigos desapareció. Los chicos debían jugar al futbol y las chicas a sus cosas. Lo intenté, intenté divertirme dando patadas a un balón y meterlo en la portería. Pero esa dinámica impedía las conversaciones y las risas, que eran sustituidas por la competitividad y ser el mejor. Lo intenté, pero no pude. Y no jugué más al futbol.

Seguía siendo enormemente feliz, deseando que mi madre me levantara por las mañanas para ir al colegio con mis amigos. Hasta que llegó la palabra “marica”. Parecía que no era un término al azar que se incorporaba a nuestro creciente vocabulario, ya que sólo era utilizada para referirse a mí. Al principio sonreía cuando me lo decían, porque si mis amigos me llamaban así tendría que ser necesariamente algo bueno. No sabía que significaba.

Poco tiempo después la palabra iba acompañada, primero de risas, luego de caras turbias y al final actitudes de rechazo. Seguía sin saber lo que significaba pero ya no era tan feliz. Si esa palabra solamente me la decían a mí era porque yo era diferente, distinto. Y eso no me gustaba.

Cuando empecé a percibir que era un insulto, asimilé que algo en mí no funcionaba bien, que no era lícito, que en mí habitaba un pecado muy poco común. Pero seguía sin saber su significado. Es muy triste abandonar la infancia intuyendo que hay algo malo en ti. Primeras lágrimas.

Aun hoy intento averiguar cómo mis iguales sabían algo de mí que yo desconocía o de donde habrían sacado esa actitud homófoba ante alguien que solo quería ser un niño y ser feliz.

Al llegar la pubertad no solo descubrí el significado de la palabra sino mi orientación sexual. No suponía un conflicto interno, te asumes tal y como eres, pero también aprendes a rumiarlo en soledad.

La palabra cada vez estaba más teñida de odio y se entrelazaba peligrosamente con manos y pies demasiados ligeros que siempre acaban chocando con mi cuerpo.

Fueron pasando los años hasta llegar a la veintena. Mi adolescencia y primera juventud fue un tiempo robado, me robaron la posibilidad de ser, me robaron el primer beso en la boca, me robaron las mariposas en el estómago, me robaron el amor del primer novio, me robaron la posibilidad de ir cogidos de la mano, me robaron el descubrimiento del sexo... me robaron la posibilidad de ser querido.

Vivir una adolescencia secuestrada es una de las experiencias más amargas a las que te puedes enfrentar, un periodo de la vida en la que inventas realidades, te escondes, ocultas tu esencia por miedo. Estos años que me sustrajeron no son recuperables, nunca podrán volver.

La violencia existió en el colegio, en el instituto y en la universidad. Violencia ante la que única respuesta era el silencio por que tu integridad física corría peligro, por que no había apoyos exteriores en los que pudieras estar seguro para poder gritar quien eras.

Un día, pasada la treintena confiesas entre lágrimas a tu madre que eres homosexual, que estás enamorado de un hombre que ella creía tu amigo. Y lloras por miedo, por el temor al rechazo, por que quiera esconderte, porque te deje de querer. Entonces tu hermana, sabedora de la salida del armario le dice a tu madre que en esos momentos es cuando más debía quererme. Y tu madre sólo responde: “no puedo quererlo más de lo que lo quiero”. Y un gran suspiro sale de tu alma y te relajas al saber que las cosas pueden empezar a ir bien, que es posible de la felicidad, que vas a poder contar con tu familia.

Y al final del verano te vas a vivir con tu novio, aunque sabes que nunca te podrás casar y que no podrás ser padre de ninguna manera. Y guardas los besos y las acaricias a tu hijo en el bolsillo de las esperanzas y lo canalizas hacia otros tipos de afectos. Asumes que vuelves a ser feliz pese a que nunca podrás ser como lo son los demás, que eligen libremente el unirse legalmente a otra persona por amor o disfrutar dando un biberón a tu criatura.

Pero la vida a veces te sorprende con situaciones inesperadas. Hace 16 se aprobó de repente el matrimonio igualitario y la posibilidad de adoptar (aunque el movimiento LGTB llevaba años luchando para conseguirlo). Con el tiempo límite pisándote los talones te casas e inicias el proceso de adopción. Y llega tu hijo. Y crees que es imposible ser más pleno y más feliz.

Pero, a pesar de ello, te sueltas de la mano de tu marido allí donde no tienes la seguridad de ser aceptado, evitas muestras de afecto en público en lugares que no conoces, en espacios acotados, en escenarios sin luz. Y este ejercicio es diario en tu ciudad, cuando te desplazas a otras localidades, en tu lugar de vacaciones. Sigues teniendo miedo, estás siempre alerta como una presa que puede ser cazada. Y no sólo lo haces por ti o por tu pareja, sino por el niño que llevas en el carrito al que sabes que tienes que defender y aislarle de cualquier situación conflictiva derivada de la orientación sexual de sus padres.

Lo peor de toda esta historia es que sus protagonistas, además de los hombres que hemos nacido en la década de los 60 del siglo pasado, son también los nacidos en la década de los 70, de los 80, de los 90, los del nuevo milenio. Y más terrible es saber que las palabras “marica” y maricón” se siguen escuchando hoy en los patios, los pasillos o los aseos de los colegios, que hay niños que las incorporan a su vida sin saber lo que significa y que luego la asimilan como una señal de estigma, en el mejor de los casos, o de violencia en la mayoría de ellos.

Por todo ello deberían callar para siempre quienes se siguen preguntando el porqué de que salgamos a las calles en el Orgullo LGTBI para reivindicar nuestros dignidades y derechos, porque no todo está conseguido, porque nuestra infancia sigue sufriendo, porque estos niños necesitan ser felices en su infancia para ser plenos en su madurez y no llegar mutilados, como hemos llegado muchos, con vacíos que no pueden ser llenados y con cicatrices que no desaparecen.

Hace unos días Javier Ambrosi decía que el Orgullo LGTBI es “la fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta”. Parafraseándole, en esta sociedad existir debe ser la vida de los que no somos invitados a la vida.

Y a pesar de todo, estas situaciones cotidianas las visualizamos como un regalo aquellos que vamos cumpliendo años y consiguiendo metas de respeto. A no ser que no seas invitado a la fiesta y a la vida, porque tienes 24 años, vives en A Coruña, te llamas Samuel y te asesinan a golpes mientras te escupen en la cara la palabra “maricón”.

Juan Andrés Teno. Periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

sábado, 27 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia #politica | El pim-pam-pum a ‘lo LGTBI’.

Imagen: 20 Minutos
El pim-pam-pum a ‘lo LGTBI’.
Juan Andrés Teno | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2019-07-27
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2019/07/27/el-pim-pam-pum-a-lo-lgtbi/

Desde que el pasado 2 de diciembre la extrema derecha accediese por primera vez a una institución democrática se ha desatado una furia sin sentido que no se conocía desde hace mucho tiempo en este país en contra de las personas LGTBI; una ola de difamaciones que está poniendo en riesgo los derechos adquiridos de un grupo de la población española que aún se encuentra en riesgo de vulnerabilidad.

La ira de Vox ha abierto las puertas para que, desde otros espacios y otras ideologías, se pongan en duda no sólo realidades referidas a orientaciones e identidades, sino que, en un alarde de artificio ideologizado, se haya intentado desacreditar el activismo LGTBI, que, con sus luces y sus sombras, lo único que ha conseguido en las últimas décadas es devolver la dignidad arrebatada por la historia a lesbianas, gais, personas trans y personas bisexuales.

Las soflamas del partido de Abascal siguen pasando por negar el matrimonio igualitario, rechazar la asistencia médica a las personas trans en la sanidad pública, negar la posibilidad de amar entre personas del mismo sexo y dinamitar la representatividad de las entidades LGTBI acusándolas de estar fuertemente ideologizadas.

La mecha de esta ola dramatizada de LGTBIfobia, que tantos meses ha ido cebando a la opinión pública, se levantó en llamas coincidiendo con la conmemoración del Orgullo LGTBI, en el que por primera vez, en vez de replicar mensajes de dignidad hacia este colectivo, se han alzado voces críticas que cuestionan la esencia misma de ser disidente de una sociedad donde lo heterosexual y lo cisexual parece que quiere reivindicarse como única solución de normalidad y naturalidad.

Lo anacrónico es la disparidad de quienes han emitido estos mensajes y que transitan desde Isabel Díaz Ayuso, los dirigentes autonómicos de PP y Ciudadanos o el mismísimo presidente del gobierno. Y luego resta la calle, la ciudadanía sin nombre, que replica en forma de violencia lo que cree que le trasladan sus mayores en la escena política.

Muchas de estas personas y entidades hablan de “lo LGTB”, obviando que tras estas sigas hay sencillamente seres humanos. No, nunca seremos “lo LGTB” somos y seremos personas con una orientación sexual y una identidad de género no normativas, somos y seremos personas LGTB, somos y seremos mujeres lesbianas, hombres gays, personas bisexuales, personas trans y personas no binarias.

PP y Ciudadanos en los pactos de gobierno autonómicos

El Partido Popular y Ciudadanos andan como locos para conseguir la mayoría suficiente y poder gobernar en aquellas autonomías donde sus dos formaciones no suman los suficientes escaños. Y para ello no han tenido problema en sentarte a hablar, negociar y pactar con Vox, ese partido de extrema derecha que llama violencia intrafamiliar al asesinato de mujeres, que culpa a los movimientos migratorios de todos los males posibles y que considera un lobby ideologizado a quienes dejan su vida y sus recursos en la defensa de las personas LGTB y sus familias.

Y cuando uno se sienta y pacta con la extrema derecha hay que ceder y asumir planteamientos de esta ideología totalitaria. Por eso en Murcia y Madrid parece ser que se va a activar el llamado pin parental. Porque estas señoras y estos señores consideran, ante la inexistencia de una verdadera educación sexual en el sistema público, que es más conveniente que las personas adolescentes se formen en sexualidad a través de la pornografía, que mediante el voluntariado de entidades LGTB, que en estos momentos son los únicos que ofrecen una información veraz sobre sexualidad, mas allá de la función reproductiva de los órganos sexuales, que es lo único que ofrecen hoy en día los libros de texto.

Además, en Madrid Vox ha pedido listas negras de los activistas de Cogam que trabajan en los centros educativos y el PP ha respondido que nos tendremos que ir acostumbrando a dar estos datos. Todo por ser presidenta, todo un sillón.

El Presidente del Gobierno en su investidura

Las reivindicaciones del colectivo LGTBI han tenido presencia en el fallido debate de investidura del gobierno central, aunque de una forma torticera y sirviendo como ariete para arremeter unas formaciones contra otras. Más allá del discurso repetido y discapacitante de la extrema derecha, ha sorprendido que Pedro Sánchez, cuando enumeró las acciones que pensaba desarrollar en los próximos cuatro años para defender a este grupo poblacional, se “olvidó” mencionar que aprobarían la Ley de Igualdad LGTBI, que es la mayor reivindicación que le han traslado las entidades del sector.

De nada sirven recepciones oficiales en el palacio de La Moncloa con motivo de la conmemoración de Orgullo, si sólo se conciben como una página de papel cuché y las peticiones que uno recibe se te olvidan en sede parlamentaria.

Isabel Díaz Ayuso y la defensa de la homosexualidad

Por último, cual heroína del tercer acto, ha hecho su aparición en escena la que se postula como presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que recomienda “leer 100%” el artículo de Antonio Castillo Algarra “Defensa de la Homosexualidad”. Este escritor, profesor y productor de teatro arremete contra la manifestación del Orgullo LGTBI, al considerarla como un “tinglado que niega la libertad” y compararla con la exaltación franquista tras ganar la guerra civil. También denosta veladamente a entidades LGTBI al considerarlas como un “organismo putrefacto y venal”.

Pero lo más grave de todo ello es que califica la homosexualidad como una “anormalidad sexual”, al homosexual como un “ser monstruoso”, ya que la “condición homosexual es minoritaria, rara, monstruosa, una condena y una bendición”, afirmando, por último, que pertenece a “esa forma tan problemática de ser hombre que es la homosexualidad masculina”.

Es grave, porque es triste, contemplar a un hombre gay que sigue doliéndose de su orientación sexual, que lo ve como algo negativo, que no asume la belleza de su realidad, ni se siente orgulloso por ser como es. Después de descalificar a las asociaciones LGTB, quizá le conviniera acercarse a una de ellas para que le ofrezcan los servicios profesionales psicológicos que le ayudarán a aceptarse con sabiduría alegría tal y como es. Todo esto se denomina homofobia interiorizada y tiene remedio.

Por su cerrada defensa, parece que este es el tipo de personas LGTB que quiere la Sra. Díaz Ayuso, las que se sienten culpables, dolidas por no ser heterosexuales, la que reniegan del activismo y condena las manifestaciones del Orgullo.

Este pim-pam-pum contra las personas LGTB se ha traducido en el último mes en un importante número de agresiones: el 27 de junio un joven es increpado en Barcelona por su expresión de género; el mismo día dos chicas lesbianas son atacadas en la Gran Vía de Madrid; el 1 de julio dos mujeres son agredidas en un parque público delante de su hijo en Barcelona; el 3 de julio otras dos chicas lesbianas son violentadas por una mujer en el metro de Barcelona; el 6 de julio dos jóvenes gais son atacados en la Ronda de Atocha de Madrid: el 17 de julio un chicho es agredido por cuatro hombres es Barcelona por ser “demasiado gay”; el 21 de julio un hombre es despreciado en el Poble Sec de Barcelona y el mismo días son violentados los integrantes de una peña LGTBI en Yebes (Guadalajara). Además de todo esto, este mismo mes se ha conocido que se ha retirado la custodia a un padre y una madre por agresiones e insultos a su hijo gay de 15 años.

El panorama es preocupante y entristece. Y si uno mira el horizonte ve demasiados nubarrones cargados de odio. Ahora más que nunca es necesario unir fuerzas y denunciar, aplicar políticas de ciudadanos entre quienes siguen defendiendo a las personas LGTBI y no dar un paso atrás, no es posible ni un paso atrás en diversidad. Porque tras las nubes negras llegará la lluvia y con ella siempre aparece el Arcoiris.

Juan Andrés Teno, periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar.

lunes, 3 de diciembre de 2018

#hemeroteca #lgtbifobia | Los doce diputados de la vergüenza no borrarán el arcoíris

Imagen: 20 Minutos
Los doce diputados de la vergüenza no borrarán el arcoíris.
Juan Andrés Teno · Periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2018-12-03
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2018/12/03/doce-diputados-no-borraran-arcoiris/

Han sido 395.088 las andaluzas y los andaluces que han decidido que mi familia no debe tener los mismos derechos que las suyas, que mi marido y mi hijo son ciudadanos de segunda, que hay que empezar a recortar dignidad por los cuatro costados, a sangre viva.

Han sido 395.088 votantes que estiman que esas entelequias de la educación afectivo sexual y familiar en los centros de educativos andaluces son la más vil expresión de la ideología de género y que debe ser extirpada de las aulas.

Han sido 395.088 de mis conciudadanos los que han llevado al Parlamento de Andalucía, cogidos de la mano, a 12 personas pertenecientes a VOX, que consideran que lo nuestro, lo de las personas LGTBI, no debe ser respetado, que no son derechos humanos.

Han sido 395.088 personas que abogan porque en el Estado se cree un Ministerio de la Familia, en singular, para que proteja a la familia natural del resto de uniones que no deben ni pueden tener la misma protección jurídica. La familia natural es la integrada por un hombre y una mujer con hijos, las demás no merecen ni siquiera ese nombre.

Y han decidido mucho más. No solo trasladarán la LGTBIfobia al Hospital de las Cinco Llagas, sino el machismo institucional, el racismo y el odio a las personas migrantes.

Es desconsolador acostarte en una sociedad en la que te sientes protegido por ser integrante de una familia homoparental y te levantes con la sorpresa de que el 11% de tu familia, de tus vecinos, de tus compañeros de trabajo, de los padres y madres del colegio de tu hijo quieren recluirte bajo los barrotes de la indignidad y del ostracismo social y legal.

Miro los ojos de mi bello hijo, aun dormido, apoyando sus rizos en la suave almohada, y soy consciente de que no puedo ofrecerle un futuro seguro. Siento que el país que hemos construido con tanto esfuerzo comienza a tambalearse, que ya está articulada en una institución democrática la indecencia que no respeta los derechos humanos.

Observo su acompasada respiración y tiemblo porque su padre y yo ya no seamos capaces de ahuyentar los monstruos de sus sueños, porque cabe la posibilidad de que un día abra sus negros ojos y esas pesadillas se hayan convertido en realidad.

Siento vergüenza de esta Andalucía que nos ha traído el 2 de diciembre, siento vergüenza de quienes se han dejado llevar por los cantos de sirena del fascismo populista, siento vergüenza por los partidos políticos democráticos que reían de satisfacción al conocer los resultados electorales, siento vergüenza de los líderes políticos andaluces que dejan entrever que se apoyaran en la muleta de la extrema derecha para alcanzar sus anhelos de poder.

Los huesos nunca encontrados de Federico García Lorca deben estar removiéndose en la fosa donde fueron tirados por los fascistas de ayer, al ver cómo de nuevo en su tierra la extrema derecha de hoy quiere iniciar la reconquista desde Andalucía. Quisiera que el poeta y mi hijo pudieran seguir descansando en paz:

Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!

A esos centenares de miles de andaluces que han votado a VOX, no sé si por hastío de la clase política o por convencimiento ideológico, les pido que no me miren, que no me hablen; han perdido lo esencial de la humanidad, han perdido la dignidad.

Hace unos días decía yo a una de mis mejores maestras que mi hijo me hizo libre, que su llegada me hizo tomar conciencia de la necesidad de mi visibilidad y me lanzó directo al activismo LGTBI. Y esa libertad que me dio un niño de 6 meses no voy a dejármela arrebatar ni por 395.088 personas, ni por 3 millones, ni por 3.000.

Que sepan esas andaluzas y andaluces, que sepan sus 12 representantes del odio, que me tendrán de frente, a pecho descubierto, defendiendo mi dignidad de hombre gay, de padre y de marido. Y no estaré solo. Junto a mi estarán las otras madres y padres LGTB que no van a renunciar nunca a sus derechos, junto a mi estarán las lesbianas, gais, bisexuales y trans que nunca van a abrir el armario para adentrarse en su oscuridad, junto a mi deberán estar la entidades LGTB que defienden sus derechos, junto a mi deberán estar las personas heterosexuales que creen en la libertad, junto a mi deberán estar los partidos políticos que de verdad sientan que la democracia es su modo de vida...

Y aquellos que les aplaudan, aquellos que les consientan, aquellos que utilicen sus votos para llegar al poder estarán marcados por el odio y por el totalitarismo. No todo vale, no, señoras y señores míos, si utilizáis esos casi 400.000 votos para alcanzar la presidencia de la Junta de Andalucía vuestra trayectoria democrática y de defensa de los derechos humanos caerá como un alud y seréis sepultados en su inmundicia.

Es el momento de crear un cordón democrático y dejar aislados a quienes vienen del lado oscuro de la sociedad. Es el momento ahora, ahora mismo, sin más dilaciones, de que la ciudadanía, el asociacionismo, el feminismo, el activismo LGTBI y los partidos políticos unan sus voces contra el totalitarismo.

Dentro de unos días los 12 diputados de la vergüenza sentarán sus posaderas en el Parlamento Andaluz, no permitamos que su ideología nos contamine más. O lo hacemos a la vez todas y todos o perderemos por segunda vez en 100 años la alegría de vivir.

viernes, 30 de noviembre de 2018

#hemeroteca #lgtbi #politica | Andalucía y las promesas electorales a las personas LGTBI


Imagen: El Diario / Representación política del PSOE y Podemos con activismo LGTBI
Andalucía y las promesas electorales a las personas LGTBI.
Juan Andrés Teno · Periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2018-11-30

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2018/11/30/elecciones-andaluzas-2018-lgtbi/

El próximo domingo, 2 de diciembre, se celebran en Andalucía unas Elecciones Autonómicas que revelan el nivel de compromiso que tienen los partidos políticos con posibilidad de acceder al parlamento con lesbianas, gais, trans, bisexuales y sus familias. La ‘oferta’ que realizan PSOE, PP, Adelante Andalucía (Podemos e IU), Ciudadanos y Vox es muy desigual y no estaría mal que todas las personas de este colectivo conocieran sus programas electorales para, después, tomar una decisión de voto independiente de la posición ideológica con la que cada cual parta.

Vox: la negación de la diversidad
El partido de ultraderecha Vox concurre a los comicios andaluces con el mismo programa nacional que presentó hace unos meses en Vistalegre. Hay que recordar que la ‘medida 63’ quiere impedir que en los centros educativos se aborde la diversidad sexual, familiar y de géneros al ser necesario el consentimiento expreso de los padres. La ‘medida 71’ propone la creación de un Ministerio de la Familia, pero de la familia natural, la integrada por un padre y una madre. Las demás a la ilegalidad calle y sin ministerio.

Ciudadanos: deporte y desarrollo de la ley LGTBI Andaluza
Desde Ciudadanos se incluyen dos puntos en su programa electoral. En el primero, se menciona su compromiso para desarrollar la Ley LGTBI andaluza aprobada el pasado año, con especial atención a la formación de los empleados públicos en la realidad de este colectivo. En el segundo, se comprometen a erradicar la LGTBIfobia en el deporte para lo cual reconocerán actitudes positivas y de defensa de los derechos humanos en federaciones, clubes y deportistas.

Adelante Andalucía: desarrollo de la ley, atención a la población gitana y pediatras especializados en menores trans e intersexuales
Podemos e Izquierda Unida presentan una candidatura conjunta bajo la marca Adelante Andalucía. Su programa es el que más medidas contiene destinadas al colectivo LGTBI. Parten del compromiso de desarrollar las leyes LGTBI y Trans autonómicas e incluyen en el programa algunas de las medidas contempladas en esta norma: la creación de un Consejo LGTBI, apoyo a la adolescencia y Juventud LGTBI, promover su inserción sociolaboral, incentivar investigaciones científicas sobre el colectivo, formación del personal sanitario, educativo y de los medios de comunicación públicos, plan andaluz contra la LGTBIfobia en el deporte, etc. Otras son de nuevo cuño como desarrollar políticas LGTBI específicas para la comunidad gitana, o aumentar el número de pediatras especializados en la atención a menores trans e intersexuales.

Partido Popular: lo que no se nombra no existe
El amplio programa electoral del Partido Popular no incluye ninguna medida específica para las personas LGTBI: no habla de diversidad afectivo sexual, familiar o de géneros. La única mención que hace sobre el colectivo es cuando se analizan las causas de los delitos de odio cometidos contra la infancia, al mencionar como una de ellas la orientación sexual. Las personas que han redactado este programa han olvidado por completo a las personas LGTBI, las razones sólo las pueden saber ellos. El panorama es desolador.

PSOE: una Dirección General, asesoramiento y espacio culturales LGTBI
Desde el partido que actualmente gobierna en Andalucía se promete a la ciudadanía LGTBI de esta comunidad autónoma la creación de una Dirección General de Diversidad Sexual y la generación de espacios libres de LGTBIfobia. También se explicita la creación de puntos de información y asesoramiento, así como de un espacio cultural y de ocio LGTBI. Por último, al crear el Censo de Víctimas en referencia la memoria histórica menciona, entre otros colectivos, a las personas represaliadas por su orientación sexual.

La Iglesia Católica: un actor invitado contra los derechos LGTBI
También han hablado los Obispos de la Diócesis de Andalucía ante las elecciones al Parlamento Andaluz a través de una nota de prensa que rescata la ideología más castrante frente a la defensa de los derechos humanos y la diversidad. Los doce integrantes de este particular sínodo del sur afirman que ningún partido político recoge la ‘experiencia de la Iglesia’ o la ‘Doctrina Social’. Sin embargo, aventuran a sus fieles las líneas rojas que no se deben traspasar a la hora de depositar su voto en las urnas:

Sólo existe una familia, la unión entre un hombre y una mujer y denuncia que el actual ordenamiento jurídico intenta discriminarla con otras formas de unión.

El derecho de los padres a educar a sus hijos sin que les imponga la ideología de género. Es necesario aclarar que esta supuesta ideología de género es un maquiavélico invento de la jerarquía católica que intenta que no se desarrollen políticas de igualdad entre hombres y mujeres y políticas en defensa y protección de los derechos humanos de las personas LGTBI.

Los parecidos entre el programa electoral de VOX y el comunicado de los Obispos del Parlamento Andaluz son terribles y demuestran, una vez más, el alejamiento entre los jerarcas católicos y el sentimiento religioso de la ciudadanía andaluza.

Ninguna las formaciones políticas hace referencia expresa positiva de la situación de las familias LGTBI. Unicamente Vox alza su extremismo ideológico para negar una realidad que no quieren asumir por intolerancia ante la diversidad. Es un dato significativo que no puede caer en el olvido.

Estas son las cartas con las que se presentan los principales partidos políticos a las elecciones autonómicas andaluzas. Con esta información la población LGTBI debería articular una decisión de voto que valorase, en primer lugar, cómo es vista su realidad vivencial por las diferentes formaciones. Y hay que tener en cuenta que, según las encuestas previas, ningún partido político podrá gobernar en solitario y que serán necesarias alianzas postelectorales para conformar un ejecutivo con capacidad de asumir la dirección de la política en Andalucía. Por lo cual, no solo hay que analizar los programas de un partido en solitario sino de aquellos con los que podría pactar para acceder al poder en San Telmo.

Andaluzas, andaluces, la decisión final: premiar o no a quienes defienden los derechos humanos, ya solo depende de vuestro voto.

sábado, 30 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #derechos | Se cumplen trece años del matrimonio homosexual en España

Imagen: Público
Se cumplen trece años del matrimonio homosexual en España.
El número de matrimonios entre cónyuges del mismo sexo en el año 2017 fue de 4.606, según el INE.
Europa Press, 2018-06-30
http://www.publico.es/sociedad/igualdad-cumplen-trece-anos-matrimonio-homosexual-espana.html

El matrimonio entre personas del mismo sexo con plenitud de igualdad cumple trece años este domingo1 de julio de 2018. La reforma del Código Civil que lo incorporó en el ordenamiento jurídico español entró en vigor en julio de 2005 y convirtió a España en el cuarto país del mundo que legalizaba estas uniones.

En su momento, la reforma modificó 16 artículos del Código Civil para sustituir los términos "marido" y "mujer" por el "cónyuges" y las palabras "padre" y "madre" por "progenitores". Además, amplió el artículo 44 con la siguiente afirmación: "El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo".

Durante el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el Congreso aprobó definitivamente la reforma que regulaba el matrimonio homosexual el 30 de junio de 2005, con los votos a favor todos los grupos parlamentarios, salvo el PP y los diputados de Unió. De hecho, los populares en 2005 interpusieron un recurso de inconstitucionalidad contra la totalidad de la ley, aunque en 2012 el Tribunal Constitucional lo rechazó.

Derechos pendientes
La Encuesta continua de hogares 2017 elaborada por el INE indica que el número de hogares formado por parejas del mismo sexo -tanto matrimonios como parejas de hecho- son 78.900, lo que supone un 0,7% del total. Según el INE, el número de matrimonios entre cónyuges del mismo sexo en el año 2017 fue de 4.606.

Pese al avance que supuso la regulación del matrimonio homosexual, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) recuerda que existe "un vacío legal" en situaciones relacionadas con la filiación de los menores y las menores, al tiempo que asevera que existen "derechos pendientes" para el colectivo.

En este sentido, la organización recalca que actualmente las parejas compuestas por dos mujeres están obligadas a casarse para que ambas puedan constar legalmente como madres en el registro civil y destaca que esto "es un claro agravio comparativo y discriminatorio" frente a las parejas heterosexuales, a las que se no se les pide este requisito.

Asimismo, denuncia que la cartera básica de servicios sanitarios para que las mujeres puedan acceder a tratamientos de reproducción asistida en la sanidad pública deja fuera a mujeres sin pareja y a parejas de lesbianas.

Son las distintas comunidades autónomas las que en ejercicio de sus competencias en materia de sanidad, van autorizando paulatinamente la cartera de servicios para que las parejas compuestas por dos mujeres puedan acceder a este servicio público que, según la FELGTB, está negado a estas mujeres en Castilla-León, Murcia, Ceuta y Melilla.

La ley de Igualdad LGTBI, "estancada"
Ante este escenario, el coordinador del grupo de Familias de FELGTB, Juan Andrés Teno, reclama una ley de Igualdad LGTBI, al tiempo que denuncia que está "estancada" en el trámite parlamentario.

Desde la FELGTB destacan que, a pesar de que el Eurobarómetro de 2015 afirma que el 84% de españoles se muestra favorable a la regulación del matrimonio igualitario, "la realidad cotidiana" indica que existen problemas cuando intentan reivindicar los mismos derechos y oportunidades que tiene el resto de la población.

En esta línea, la organización recuerda que el Estudio de Familia y Género del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) del año 2012, refleja que el 39% de los españoles creen que dos hombres gais no pueden criar a sus hijas e hijos igual de bien que una pareja heterosexual. Asimismo, un 31,6% cree que dos mujeres lesbianas no pueden criar a sus hijas e hijos igual de bien que una pareja heterosexual.

La FELGTB también menciona el estudio de opiniones y actitudes sobre la familia del año 2014 del CIS, en el que un 22,3% de los españoles se mostraba poco de acuerdo o nada de acuerdo con el matrimonio de personas del mismo sexo; y un 26,7% estaba poco de acuerdo o nada de acuerdo con la adopción o el acogimiento por parte de personas homosexuales.

Desde la organización, reclaman un sistema educativo más integrador y que represente la diversidad de los modelos familiares "entendida como un elemento de aprendizaje, de enriquecimiento y crecimiento personal".

"Especialmente lesivos para la educación de nuestras hijas e hijos son los libros de texto, que cuando abordan el hecho familiar lo hacen exclusivamente referidos a familias con un padre, una madre y uno o varios hijos que conviven en el mismo hogar; ignorando e invisibilizando no solo a las familias homoparentales, sino también a las monoparentales, las de padres o madres separados, a las familias reconstituidas o ensambladas o incluso a los menores que viven en centros de acogida", argumentan desde la FELGTB.

domingo, 8 de abril de 2018

#hemeroteca #lgtbi #activismo | Raúl es Futuro: persona no binaria, gitana, judía y próximo xadre

Imagen: 20 Minutos / Raúl Baratas (i) y su pareja
Raúl es Futuro: persona no binaria, gitana, judía y próximo xadre.
Juan Andrés Teno | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2018-04-08

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2018/04/08/raul-es-el-futuro-persona-no-binaria-gitana-judia-y-proximo-xadre/

Una ola de diversidad está agitando los últimos años la sociedad española, ese mar de espuma arcoíris que nunca permanece quieto está también alterando los ritmos sincopados del movimiento LGTBI, al que le faltan letras mayúsculas para reflejar los que algunas personas jóvenes intentan transmitir.

Raúl Baratas tiene 25 años, se define como una persona no binaria, de raíces gitanas, de fe judía, transfeminista, activista y futuro ‘xadre’.

Nace en el madrileño barrio de San Blas, en una familia gitana enraizada en la izquierda reivindicativa, ‘desde que tenía 2 años iba a las manifestaciones con mi madre’. Su abuela, a la que profesa admiración, llegó al bario al principio de la década de los sesenta, en los inicios de la construcción de esta nueva imagen de capital de España y que se convertiría en el mayor enclave obrero de la ciudad. Para Raúl es importante su barrio, es un hábitat natural al que no quiere ni puede renunciar. Migrante económico durante un par años en Europa, al volver a San Blas supo ‘que estaba en mi casa. Es como un pueblo, la gente me conoce por mi hombre, por mi familia’. Enarbola con orgullo infinito su entorno, se muestra feliz de vivir en el mismo piso de 50 metros cuadrados por el que transitaron sus padres o sus abuelos. Porque su familia es su segundo y más importante referente ‘es el apoyo, la fuerza. Mi familia es mi ejemplo a seguir, lo es todo, por eso he vuelto a Madrid y a San Blas’.

Conocerlo, en la explosión irreverente de su juventud, es saber que no necesita solazarse en la diversidad del centro de Madrid, en las chuecas concomitantes, para izar la bandera multicolor de diversidad.

Tras ser expulsade de una entidad LGTB con 16 años por su militancia política, tras ser despedide de su trabajo por su orientación sexual, funda, un quinquenio atrás, Magdalenas Diversas. ‘Magdalenas’ es una entidad de barrio, como elle, en una zona ‘con mucha población gitana, migrantes, personas evangélicas, donde están aumentando las agresiones, las discriminaciones en las aulas’. Defensore por esencia personal del no binarismo, reconoce la dicotomía en la actualmente se mueve San Blas ‘que ahora un chaval de 16 años vaya maquillado, hay personas que lo llevan muy bien, pero la gente con mentalidad más cerrada tiene miedo y eso se refleja en agresiones y amenazas’.

Raúl intuye su disconformidad desde muy pequeño ‘me decía que no era un hombre, pensaba que podría ser una mujer, pero tampoco me identificaba como tal’. Con el paso del tiempo ‘mi capacidad evolutiva y de raciocino me ha llevado a destruir el binarismo y roles de género’. Y por ello, al pronunciarse ante el resto del mundo, esgrime con una seguridad no exenta de ternura que es una persona no binaria.

Su descubrimiento personal y su familia siguen girando como una espiral. Con 17 años fue su abuela quien lo sacó del armario. Aquella mujer le espetó un día: “¿estarás llevando a casa muchas chicas o muchos chicos?, que la policía no es tonta”, una sencilla frase que “para mí fue una ruptura de mente”. Es la misma mujer que le cede su casa de barrio obrero para que pueda vivir con independencia antes de alcanzar la mayoría de edad. Raúl se dijo entonces que si una señora de 86 años le brindaba esa oportunidad de vida ‘no toleraría de ahí en adelante que nadie con menos edad que ella tuviera conmigo actitudes heteropatriarcales’.

Su familia, católica, lo educa dentro de los amplios márgenes del laicismo ‘para que nosotros decidiésemos cuando fuéramos mayores’. Raúl elige el judaísmo masorti y lo hace por convencimiento y arrastrado conscientemente en el bucle de sus orígenes, de los que tanto presume: ‘mi abuelo materno era judío y yo decidí volver a mis raíces’. Pero aclara que esta rama del judaísmo defiende la diversidad, aprueba el matrimonio igualitario y posibilita a las mujeres acceder al rabinato. Para elle la fe debe adaptarse a la vida de los creyentes, del mismo modo que elle no consiente doblegarse a unas normas obsoletas que confunden diversidad con lo grotesco.

En este tránsito de búsqueda de lo personal llega al feminismo que ‘para este país es una necesidad’, reivindicando en su memoria la figura cercenada y masacrada de las mujeres republicanas, reviviendo lo aprendido de su abuela y su madre, que no dejaba de repetirle: ‘no tenéis que depender de nadie’. Y del feminismo transita hasta el transfeminismo por que no concibe que una mujer feminista afirme que ‘una mujer trans no es una mujer o que las personas binarias no existimos, que la identidad de género es solo una idea’.

Y el final de la definición de Raúl es comenzar de nuevo, circular persistentemente en el universo creado con su familia y su barrio, porque tiene la firme determinación de ser padre antes de cumplir los 30 años. Aunque no es exactamente ser padre lo que pretende conseguir, si no ‘xadre’, término con el que quiere determinar hacia sus semejantes la fluidez de género en la que habita. Y lo quiere hacer con su pareja, un hombre de raza negra con quien termina de cerrar el axioma cierto de la riqueza de la diversidad. Raul será el ‘xadre’; su marido, el padre.

‘Ser xadre es compartir, pero también es un esfuerzo porque habrá una vida dependiendo de mí, es el mayor gesto altruista que puedes hacer, es la máxima expresión de amor.’ Y quiere acceder a la paternidad a través de la gestación subrogada: ‘yo también quiero tener el derecho de tener un hijo biológico, mío o de mi marido’. Y quiere también ser padre a través de la adopción. Quiere ser en un continuo absoluto y ya está siendo futuro, aún sin saberlo, desde el minúsculo piso que comparte con su pareja.

Raúl, exponente de un activismo LGTBI periférico, reclama a las grandes entidades de la ciudad que miren hacia los barrios más alejados, que el ‘Orgullo Oficial’ intensifique su activismo y que el ‘Orgullo Crítico’ se valide solo si utiliza la cautela como herramienta. Estas peticiones, que emanan de su cuerpo menudo mientras cruza bromas con su marido, las hace con un tremendo respeto hacia personas, organizaciones y entidades que se disputan, en un cruce de pancartas sin sentido, el centralismo de la acción LGTBI por una igualdad real que está tardando demasiado en llegar.

En sus palabras y en su tono, aún fluyendo constantemente, Raúl refleja una madurez que raramente se alcanza en personas que su edad, esa madurez que se basa en el respeto, la educación y la tradición bien asimilada. Quizá muchos deberían congelar por unos minutos sus agendas preñadas de compromiso real y escuchar a un ‘chique’ que puede mostrarles algo sobre el compromiso de las raíces, el heredado tras dos generaciones de lucha obrera, el de quien teniendo a su alcance las luminarias del impresionante centro de Madrid, prefiere las calles su ‘pueblo’.

Juan Andrés Teno es periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

#hemeroteca #homoparentalidad | La Ley andaluza recoge por primera vez la definición de ‘familia homoparental’

Imagen: 20 Minutos
La Ley andaluza recoge por primera vez la definición de ‘familia homoparental’.
Juan Andrés Teno, periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2017-12-27
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2017/12/27/ley-andaluza-lgtb/

La reforma del Código Civil en materia de matrimonio revolucionó la situación y la percepción del colectivo LGTB en España, por fin lesbianas, gais, bisexuales y transexuales podían casarse. Pero el legislador olvidó un pequeño matiz: si a dos personas les das la oportunidad legal de casarse hay una pequeña posibilidad de que quieran ir un poco mas allá y que, tras unirse legalmente, se les pase por la cabeza reproducirse, tener descendencia. Y he aquí que las familias homoparentales han surcado durante 12 años en un vacío legal, que ha necesitado de mucho coraje y de mucho activismo individualizado que ha ido posibilitando que se solucionen situaciones relacionadas con la filiación o el derecho al acceso a las técnicas de reproducción asistida.

En los últimos años han ido surgiendo diferentes normas autonómicas que protegían a la población LGTB frente a la LGTBIfobia que todavía recorre sin pudor las calles de este país. Algunas han sido meros testimonios sin apenas consecuencias como la gallega o la murciana, otras contienen bellos textos que afrontan la realidad como es el caso de la catalana, la madrileña o la extremeña (aunque su desarrollo está aun por llegar). En todas ellas las familias homoparentales se intuyen, se vislumbran, pero ni siquiera se nombran.

La invisibilidad del hecho homoparental en el ordenamiento jurídico español ha ido paralelo a las pendientes que cada una de las madres y padres de estas familias han tenido que ir sorteando desde que sus hijas e hijos llegan a sus hogares. Y ha sido Andalucía el territorio nacional en el que por fin (12 años son muchos años) se ha asumido que las familias homoparentales son necesariamente parte de este colectivo que aún sufre el estigma social de la “fobia”, y que no solamente hay que regular los derechos y proteger a las personas LGTB, sino a unos ciudadanos mas sensibles: sus hijos y sus hijas.

La revolución andaluza ha comenzado por el mismo nombre de la norma aprobada el pasado 19 de diciembre “Ley para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI y sus familiares en Andalucía”.

El Parlamento Andaluz, inspirado, acompañado y empujado por las entidades LGTBI de la comunidad autónoma ha asumido que estas niñas y estos niños están ahí, que son o pueden ser objeto de acciones y actitudes discriminatorias y se ha lanzado al ruedo de la diversidad sin los complejos que normas autonómicas anteriores arrastraban. Por fin, 12 años después de darle cobertura legal, en la ley andaluza aparece la primera definición de las familias homoparentales:

Aquellas compuestas por gais, lesbianas, transexuales, bisexuales o intersexuales con niños y niñas menores de edad que se encuentren de forma estable bajo guarda, custodia, tutela o patria potestad, sea por razón de filiación natural, adoptiva o por acogimiento familiar

El protagonismo de la familia en esta norma, la última y la pionera en el hecho homoparental, no sólo se reduce a su enunciado y a las definiciones de las realidades del colectivo, hay más, mucho más… Hasta en 77 ocasiones se menciona a las familias LGTBI, 14 de las cuales se refieren específicamente a las familias homoparentales o a las hijas e hijos de las personas LGTBI.

Son 34 los artículos (de los 71 en los que se estructura el texto) en los que se adintelan las medidas necesarias para erradicar la invisibilidad legal, social y del activismo LGTB frente el hecho homoparental. Porque era y sigue siendo necesario, absolutamente necesario, de cara a la protección de las familias homoparentales:
  • La tutela y el apoyo institucional de la Junta de Andalucía
  • Medidas de acción positiva
  • Medidas de apoyo y protección sociales
  • Acciones concretas del Instituto Andaluz de la Juventud
  • Atención y apoyo y protección como posibles víctimas por LGTBIfobia
  • Proteger la diversidad familiar
  • Garantizar la igualdad en adopciones y acogimientos
  • El desarrollo de políticas sanitarias
  • Acciones que ayuden a la conciliación de la vida laboral y familiar
  • Promover una cultura inclusiva
  • Medidas en el ámbito turístico
  • Fomentar la diversidad familiar en los medios de comunicación públicos
  • La formación específica en la administración de justicia
  • Adecuar los documentos administrativos
  • Garantizar el derecho de admisión en establecimientos públicos
  • El derecho a una protección integral, real y efectiva y el deber de reparación
  • Y ser incluidos en relación de las infracciones y sanciones administrativas
Es en el ámbito educativo donde más necesaria es la intervención para los hijos e hijas de personas LGTBI y aquí la Ley Andaluza establece que los planes de formación inicial y continua del profesorado incluirán necesariamente la diversidad familiar; que los contenidos del material educativo promoverán la diversidad familiar; que los planes de educativos dispondrán de herramientas, recursos y estrategias para educar en diversidad familiar; que la formación del personal docente incluirá el abordaje de la presencia en las aulas de alumnado cuyos progenitores sean LGTBI; que no se suscribirán conciertos con centros educativos que en su ideario planteen discriminación a alumnado por pertenencia a familia homoparental; que se desarrollarán protocolos de intervención en los centros educativos para prevenir actitudes o comportamientos de LGTBIfobia por pertenencia a familia LGTBI y que se combatirá el acoso escolar por motivos de pertenecía a familia LGBTI.

Las entidades LGTBI andaluzas que trabajan con las familias han sido escuchadas, la realidad de la heterogeneidad familiar tendrá que ser respetada en los centros educativos andaluces. Y gracias a este impulso del activismo LGBTI no solo se beneficiarán las familias homoparentales, sino el resto de familias: reconstituidas, adoptivas o acogedoras, multiétnicas, numerosas, de progenitores separados o divorciados… todas, todas las familias serán posibles por que todas las familias están y son.

La tarde del pasado 19 de diciembre dos padres asistían al pleno del Parlamento Andaluz donde se aprobó esta Ley, se sentaron juntos, se cogieron de las manos, se emocionaron cuando se verbalizó que la principal novedad de esta ley era contemplar a las familias y específicamente a las familias homoparentales. En sus lágrimas y en su alegría se contenía el trabajo de muchos meses, de muchos años, de mucho sufrimiento. En su felicidad estaban presenten sus respectivos maridos, sus hijos…. estaban sus compañeras madres, las hijas e hijos de estas.. en sus ojos vidriosos se representaba un hecho inédito en el abordaje de la realidad de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales. Por fin se les ponía nombre, por fin existían, por fin se respetaba su dignidad.

miércoles, 18 de octubre de 2017

#hemeroteca #progenitura | Hombre, gay y padre: "Habíamos reprimido el deseo de tener hijos porque la ley nos lo impedía"

Imagen: El Diario
Hombre, gay y padre: "Habíamos reprimido el deseo de tener hijos porque la ley nos lo impedía".
Desde que la Ley de Matrimonio Igualitario abriera las puertas de la adopción a los homosexuales cada vez más gais han experimentado en primera persona la paternidad. "Di por hecho que no iba a ser padre cuando reconocí mi orientación sexual. He crecido con esa idea", dice Juan. A los hijos nacidos de anteriores relaciones heterosexuales se han sumado otros métodos como la adopción o la gestación subrogada, una técnica cuestionada también dentro del colectivo.
Íñigo Aduriz | El Diario, 2017-10-18
http://www.eldiario.es/nidos/Padres-gays_0_695730864.html

Juan González (34 años) siempre asumió que por ser gay no iba a poder tener hijos. "Di por hecho que no iba a ser padre cuando reconocí me orientación sexual. He crecido con esa idea", señala. Pero ahora, este escaparatista de Santander conoce la paternidad muy de cerca. Su pareja, Jose (50 años), tiene una hija de 25 de una relación heterosexual anterior a su salida del armario. Los tres viven juntos y Juan ya sabe lo que son el "instinto de protección", el estar "permanentemente pendiente" o la dedicación que implica tener hijos.

Son sentimientos comunes de padres y madres que los hombres gais experimentan cada vez más en primera persona, después de que la Ley del Matrimonio Igualitario de 2005 les abriera las puertas de la paternidad. Afrontan impedimentos biológicos que no padecen, por ejemplo, las lesbianas, que pueden acceder a la reproducción asistida para ser madres. Pero a los hijos nacidos de anteriores relaciones heterosexuales –normalmente de hombres mayores que padecieron un clima más homófobo y machista que el actual, que les impedía asumir o reconocer su orientación sexual– se han sumado otros métodos como la adopción o la gestación subrogada, una técnica cuestionada también dentro del colectivo gay.

"Teníamos la necesidad de ser padres y habíamos sentido ese instinto paternal desde que empezamos a salir juntos", explica Juan Andrés Teno, un periodista malagueño de 50 años casado con Tomás. "Sentimos esa ilusión y ese anhelo. Veíamos cómo nuestros amigos heterosexuales tenían hijos y nos considerábamos iguales que ellos", insiste. Sus deseos se dieron de bruces con la legislación de entonces, hace unos veinte años. "En ese momento la única opción era que solo uno de nosotros adoptara, sin que el otro tuviera ningún vínculo legal con el niño o niña. Mucha gente había luchado por nuestros derechos y decidimos no renunciar a que los dos fuéramos los padres. Tampoco queríamos engañar a la administración y dejamos el asunto en standby" , recuerda.

Todo cambió con la ley de matrimonio igualitario, que reconoció el derecho de las parejas homosexuales a acceder a la paternidad conjunta. "Nos casamos e iniciamos el proceso de adopción nacional", recuerda Juan Andrés, que hoy es miembro de la Asociación de Familias LGTBI Galehi. A los tres años, recibieron la llamada más esperada y llegó a su casa Tristán, un bebé de solo seis meses. "Sentí un apego instantáneo a mi hijo. Era cumplir el deseo de toda nuestra vida".

Algo similar les sucedió a Julián Guerra, profesor sevillano de 40 años, y a su pareja Agustín. Pero en su caso nunca se habían planteado la paternidad hasta que llegó la ley del Gobierno de Zapatero. "Entonces descubrimos que el de ser padres era un deseo que habíamos reprimido porque era imposible", argumenta. Tras contraer matrimonio pidieron la adopción, que también tardó tres años justos –"ahora las listas de espera son más largas", asegura–. Su hijo Martín ya tiene seis años. "Cuando llegó pensamos la que se nos venía encima, pero la verdad es que ser padre es una emoción inmensa. Por fin teníamos un niño al que cuidar y querer", rememora.

El debate de la gestación subrogada
"El momento de ser padre es increíble. No tengo palabras para expresarlo”, asegura, Raúl Serrano, fisioterapeuta madrileño de 33 años. Él y su marido Luis optaron, en cambio, por la gestación subrogada. Se plantearon esta opción porque para ellos la adopción era "complicada". Por un lado, porque no cumplían algunos de los requisitos exigidos para adoptar –como la situación económica o la edad– y, por otro, porque a la pareja de Raúl "le importaba" tener descendencia biológica. "Teníamos medios y nos daba miedo la espera que suele conllevar una adopción o que los padres biológicos reclamaran a nuestro hijo una vez adoptado", apunta. A pesar de que en España la gestación subrogada es ilegal, viajaron a California (EEUU) donde realizaron el proceso. Allí nació Elena, que hoy tiene un año de edad. A la madre biológica no la conocieron hasta el día en que dio a luz y no mantienen contacto con ella.

El de la gestación subrogada es un debate presente en la sociedad que también se traslada a la comunidad LGTBI. Como la "mejor opción" la ve el fotógrafo Gerardo Vizmanos (46 años), que asegura que nunca se ha planteado tener hijos. "No tengo una razón especial. Es algo que nunca me ha llamado la atención y con mi estilo de vida de viajes y horarios debería estar muy convencido para poder gestionarlo bien", indica. Apuesta por la gestación al considerar que "la adopción plantea una serie de circunstancias como los largos periodos de tiempo de trámite o problemas ante futuras donaciones por discordancia genética que impiden que sea la mejor alternativa. La adopción es buena para aquellos que quieren adoptar, no para aquellos que quieren tener hijos, pero no adoptar. Son dos cosas diferentes", dice.

El cántabro Juan González opina, sin embargo, lo contrario. "Siempre me decantaría por la adopción y nunca por la gestación subrogada. Supone un coste económico al que no podría hacer frente y, sobre todo, me parece que es una forma más de explotación de las mujeres. Por ejemplo, en Ucrania, donde solo cuesta 15.000 euros acceder a un vientre de alquiler, muchas mujeres son víctimas de las mafias y de la trata. Además, me parece un trámite frío", destaca.

Discriminaciones cotidianas
Al margen de la vía que se ha empleado para tener hijos, en el día a día los padres gais se encuentran con algunas dificultades concretas. Algunas equiparables a los padres heterosexuales y solteros, consecuencia del modelo machista que también rodea a la propia maternidad. "Muchas veces hemos tenido que entrar al baño de mujeres de los espacios públicos porque es ahí donde está el cambiador", reconoce Julián Guerra, padre de Martín. Menciona, asimismo, "pequeños detalles" que atentan contra la diversidad de las familias: "En los potitos aparecen frases del tipo ‘como si lo hiciera mamá’ y en los anuncios de productos para niños siempre aparece la madre como elemento de protección y cariño". También en el médico, se han encontrado ante la situación de que les pidan que entre "solo el padre", cuando lo son ambos.

Todos han tenido problemas para que en el trabajo les reconozcan la baja por maternidad, como en el caso de una pareja heterosexual. Y es que la homofobia que muchos de ellos han padecido a lo largo de sus vidas también se sigue percibiendo cuando son padres. "Vivimos en una sociedad con un importante sesgo homófobo y eso lo percibimos las familias homoparentales, Te sientes vigilado, se fijan en ti más que en otras parejas. Y por eso muchas veces intentamos llevar la paternidad a la máxima exigencia para que nadie la ponga en duda. Lo haces hasta que te das cuenta de que lo importante es el menor", asevera Juan Andrés Teno, padre de Tristán.

Pero esas situaciones de homofobia generan algunos temores en los hombres gais. "Precisamente uno de los motivos por el que nos planteábamos no tener hijos era ese miedo a que nuestra hija sufriera el qué dirán o que le dijeran que sus padres son unos degenerados", reconoce Raúl Serrano, padre de Elena. Se trata de la discriminación por asociación a la que también ha temido Teno: "Es cierto que estamos alerta porque siempre hay casos de homofobia". Julián Guerra añade: "El único miedo que hemos tenido es a que el resto de niños no sean educados en la diversidad y que eso le provoque problemas a nuestro hijo. Incluso hubo personas que nos dijeron que éramos muy egoístas porque le iban a tratar mal en el colegio".

Las dificultades, en el caso de los padres gais con niños en edad de escolarizarse, ha sido precisamente la llegada al colegio. "No se aborda la diversidad de las familias. Depende de los profesores", lamenta Teno. Por eso él y su pareja han impulsado distintas iniciativas en la escuela de su hijo para que la situación cambie y se inculquen esos valores de pluralidad a todos los menores. Guerra percibe ese mismo problema: "Nos sentimos discriminados en los libros de texto. Nuestro tipo de familia no aparece, como tampoco lo hacen los divorciados o las monoparentales. Siempre se reflejan los modelos de padre y madre felices", lamenta. Su marido y él reconocen que realizan una labor específica para "adecuar" a la sociedad a su situación dentro de su ámbito de actuación.

Juan González asegura que su pareja, padre de una joven de 25 años, sí ha hecho "especial hincapié" en que ella vea su situación familiar "con normalidad". "Lo cierto es que nunca tiene problemas a la hora de decir que su padre es gay, algo en lo que sin duda ha influido que se haya rodeado de personas LGTBI, lo cual me parece muy importante para todo tipo de niños", apunta. Julián Guerra también decidió adoptar ese mismo camino a la hora de educar a Martín: "Le enseñamos que hay muchos modelos de familia, que hay madres solteras o padres separados. Y que todas son igual de buenas y que las puede ver en las situaciones familiares de sus propios amigos o compañeros". En esa labor de educación resultan muy importantes los encuentros que organiza Galehi y en los que participan hijos de padres gais o lesbianas que cuentan sus experiencias.

Porque como reconoce Juan Andrés Teno cada vez que alguna persona duda de la capacidad de crianza de dos hombres: "A mi hijo no le falta de nada y somos igual de buenos o de malos padres que los de otras familias".

jueves, 19 de enero de 2017

#hemeroteca #diversidad | Educación acerca a los escolares a los nuevos modelos de familia.

Imagen: Sur / Patricia Alba conoce una de las iniciativas
Educación acerca a los escolares a los nuevos modelos de familia.
La delegada, Patricia Alba, asegura que se intenta desterrar de la escuela estereotipos sexistas.
Francisco Gutiérrez | Diario Sur, 2017-01-19
http://www.diariosur.es/malaga-capital/201701/19/educacion-acerca-escolares-nuevos-20170119005846-v.html

Los modelos familiares han cambiado en los últimos años y ahora resulta frecuente que en el aula coincidan niños y niñas con padres separados o divorciados, adoptados, escolares con dos padres o dos madres. La familia tradicional está dando paso a nuevos modelos de relación y los niños y niñas no son ajenos a esta realidad.

El lenguaje es un primer paso importante para normalizar estas nuevas situaciones y así, una nota informativa del colegio en la que en el encabezamiento se cambie el tradicional 'queridos padres/madres' por 'querida familia' es ya un gran paso. Es lo que se hace desde hace un par de cursos en el CEIP García Lorca de la capital. Juan Andrés Teno, delegado en Andalucía de la Asociación de Gais y Lesbianas con Hijas e Hijos, GALEHI, tiene aquí escolarizado a su hijo, adoptado. «Desde el primer momento encontramos la mayor receptividad por parte del equipo directivo para trabajar sobre la diversidad familiar y afectivo-sexual», señaló.

Ahora, junto con la Delegación de Educación, se da un paso más y conjuntamente organizan unas jornadas de formación para toda la comunidad educativa, profesorado, ampas y personal, con el objetivo de llevar a las aulas «lo que ya es normal en las calles, diversidad familiar y cultural», indicó Juan Andrés Teno.

La delegación ha editado un tríptico que se repartirá por los centros escolares donde se recogen estas diferentes tipologías familiares. También se ha organizado, por parte del Centro de Profesores de Málaga, una jornada sobre diversidad familiar y educación afectivo-sexual en las aulas, que tendrá lugar el próximo 8 de febrero en la Facultad de Ciencias de la Educación, dirigida al profesorado de Infantil, Primaria y Secundaria. El objetivo, explicó ayer la delegada de Educación, Patricia Alba, es proporcionar al alumnado de los diversos niveles educativos una formación afectivo-sexual «libre de estereotipos sexistas que se basen en los valores de respeto mutuo y autonomía personal, contribuyendo a una educación para la igualdad entre diferentes sexos». Málaga es pionera en esta materia, y la delegada confía en que esta experiencia se pueda llevar a otras provincias.

Normalizar la diversidad
Otros objetivos para que se llegue a una normalización en la diversidad familiar pueden ser, según indicó Juan Andrés Teno, la modificación del lenguaje administrativo y que también en los libros de texto se aborde esta nueva realidad social. «Hay que explicar a los niños que hay familias diferentes a la tradicional, formada por un padre y una madre, que puede haber dos papás o dos mamá, y en esto los profesores y la escuela tienen una labor fundamental», afirmó. Teno impartirá este próximo lunes día 23 (19.00 horas) una charla sobre esta materia en el Centro Andaluz de las Letras. Además, se seguirán desarrollando actividades específicas en todos los niveles educativos de centros educativos como 'Familia de colores'. Este proyecto educativo se ha ofrecido desde la Delegación de Educación a todos los centros educativos de la provincia a través de la Red Andaluza Escuelas Espacios de Paz.