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domingo, 24 de marzo de 2019

#hemeroteca #homosexualidad #cine #franquismo | Cuando el padre Benito (censor franquista) dio el visto bueno a una película gay

Imagen: Zeleb / Alfredo Alaria en 'Diferente'
Cuando el padre Benito (censor franquista) dio el visto bueno a una película gay.
Zeleb, 2019-03-24
http://www.zeleb.es/tv/cuando-el-padre-benito-censor-franquista-dio-el-visto-bueno-a-una-pelicula-gay

Hablamos de ‘Diferente’, pieza de culto en el cine español por su rareza y atrevimiento. Estrenada en 1961, en pleno franquismo, sin problema alguno de censura. Es más. A los censores les encantó. Lo contaba su director, Luis María Delgado, en una entrevista para TVE: "La película se pasó a la censura y no nos cortaron ni un fotograma. El primero que salió fue el padre Benito y dijo: 'Es la primera película artística que he visto en mi vida'. No nos cortaron nada".

Así era la censura. Arbitraria. Relataba Berlanga que, en cierta ocasión, la censura le tachó de un guión un plano de la Gran Vía en el que se veía la sala de fiestas Pasapoga. Cuando indagó sobre la razón de tal tachadura le contaron que un censor había dicho: "Berlanga es capaz de sacar a un cura saliendo del Pasapoga. No cuela". La fantasía censora era magnífica e iba más allá de lo que el propio autor hubiera maquinado.

Hacías una película tan abiertamente gay como ‘Diferente’ y no pasaba nada.

Y ello teniendo en cuenta que en el arranque de la película, mientras aparecen los títulos de crédito, se mostraba la buhardilla que es hogar del protagonista y una biblioteca donde se destacan una obras completas de García Lorca, unos tomos de Freud y libros de Oscar Wilde y Marcel Proust. Y que hay momentos como el de frenesí del protagonista ante los musculados brazos de un obrero que está dándole que te pego al suelo con un martillo pilón. O coreografías con un algo (bastante) de homosexualidad climática. O el simple hecho de que el personaje central de la película rechace las ofertas amatorias de la bella Sandra Lebroq.

‘Diferente’ es una película impulsada por Alfredo Alaria, bailarín y coreógrafo bonaerense que aquí dio rienda suelta a sus fantasías y dejó a Luis María Delgado ejercer una dirección al borde la psicodelia.

Una película rara, distinta (eso desde luego) y, pasados los años, objeto de culto entre el público entendido.

En ‘Diferente’, por cierto, también podemos encontrar a grandes cómicos y cómicas del cine español como Gracita Morales, Agustín González, Jesús Puente, Julia Gutiérrez Caba y ¡Quique San Francisco! Muy niño, evidentemente. Porque Quique San Francisco, hijo de actriz y actor, vivió la farándula desde su más tierna infancia.

En cuanto a Luis María Delgado, director de esta joya ‘kitch’ y subversiva, luego se especializó en la ‘españolada’ pura y dura: de ‘Mi marido y sus complejos’ (con José Luis López Vázquez) a ‘Pepito Piscinas’ (a mayor gloria de Fernando Esteso) pasando por ‘Mírame con ojos pornográficos’ o ‘Cuando Almanzor perdió el tambor’. También, al final de su carrera, produjo ‘You're the one’ y ‘El abuelo’ a José Luis Garci.

Y ahí quedó ‘Diferente’, estrenada con el aplauso de los censores (que no vieron o no quisieron ver el sesgo homosexual de la película) y sin gran éxito de taquilla, qué se le va hacer. Aún así, una explosión de color en medio de la grisura firmemente heteropatriarcal del franquismo. Una película valiente. Quede constancia de ello y rindamos homenaje a quienes la hicieron.

domingo, 2 de abril de 2017

#hemeroteca #estereotipos | Barbie, juicio a una muñeca

Barbie, juicio a una muñeca.
Zeleb, 2017-04-02
http://www.zeleb.es/tv/barbie-juicio-a-una-muneca

Cuando creíamos que Barbie iba a ser defintivamente redimida por Amy Schumer en su inminente reencarnación cinematográfica resulta que no, que la actriz más heterodoxamente feminista de todo Hollywood no va a interpretar a la muñeca de cabello oxigenado.

Parece que se trata de problemas de agenda por parte de Amy Schumer pero si nos ponemos conspiranoicos, ¿no es mucha casualidad que Amy Schumer renuncie a un papel que iba a darle la vuelta a la icónica muñeca que tantos sueños (y pesadillas) ha provocado en niñas y niños de medio mundo? ¿No querrá Barbie preservar una silueta acorde con los viejos cánones de "la mujer perfecta" y en dichas medidas no encajaba Amy Schumer?

Veremos quien se anuncia como sustituta y ya habrá tiempo de polemizar al respecto.

Porque Barbie lleva mucho tiempo en el ojo del huracán. El feminismo ha criticado a Barbie por sus imposibles medidas, por ser blanca, rubia y rica e instruir a las niñas del planeta un modelo heteropatriarcal, consumista y bobalicón. Barbie ha llegado a ser sinónimo de mujer florero. Y todavía en el siglo XXI las Femen se manifestaron frente a la imponente tienda de barbies que hay en Berlín. Fue en 2013.

Y eso que la pobre Barbie ha intentado emanciparse. Ahí tenemos la divertida variación en clave feminista que se introduce en ‘Toy Story’. Incluyendo esa sugerencia soterrada acerca de la homosexualidad latente de Ken.

En ‘Toy Story’ veíamos a una Barbie diferente y también hemos visto cómo ha cambiado su estilo, su raza y sus medidas. Ahora es multirracial y curvy y todo lo que se desee.

Pero no hay manera. Con decir que una de las feministas más prominentes en España tomó como nombre de guerra Barbijaputa y ahí está, dando la batalla contra el heteropatriarcado.

Historia de la Barbie
Hay que tener en cuenta que Barbie nació como discípula de una muñeca para (hombres) adultos. Allá por los años 50 del siglo XX estaba la estadounidense Ruth Handler de viaje por Alemania cuando descubrió a Bild Lilli, muñeca curvilínea para señores rijosos pero que (según detectó la muy observadora empresaria) encantaba a niños y niñas porque se le podía cambiar de ropa y ponerle modelitos a la moda del momento.

Ruth Handler captó la idea, se la vendió a Mattel y nació Barbie. Resulta que las niñas (y también los niños) no sólo querían jugar a ser mamis con muñecas con forma de bebés sino también a inventarse historias con muñecas (y muñecos) con forma de personas hechas y derechas.

Barbie vio la luz un 9 de marzo de 1959.

A partir de ahí ha sido un icono del mundo occidental y ha provocado en la infancia división de opiniones: hay niñas y niños que la adoran (visceralmente) y niñas y niños que la aborrecen (con la misma visceralidad). Sin razones. Amor y odio extremos.

De su sesgo sexista dice mucho las frases que el fabricante incluyó en la muñeca cuando salió al mercado Teen Talk Barbie: "¿Tendremos alguna vez suficiente ropa?", "¡Me encanta ir de compras!" y, sobre todo, "¡La clase de matemáticas es muy difícil!". Esta última frasecita colmó el vaso y el feminismo pidió que no se inculcase en las niñas el tópico de la rubia idiota. Mattel borró esa expresión del argumentario de aquella Barbie.

Porque la lucha de Barbie, hay que admitirlo, ha sido permanente: siempre ha querido adaptarse a los tiempos y ser una mujer del futuro.

¿Ha conseguido Barbie ser diferente a lo que critica el feminismo?

Lo ha intentado. La Barbie de raza negra salió al mercado en 1980 (pero tenía unos rasgos bastante blancos). En 1997 Mattel sacó una muñeca en silla de ruedas. Sin embargo, ese mismo año el grupo Aqua lanza su celebérrima Baby Girl en el que parodia la alegría de ser una muñeca tontorrona ("life in plastic/ is fantastic").

El caso es que Mattel demandó a Aqua pero luego llegó a un acuerdo y hasta utilizó su hit para alguna campaña publicitaria.

Resulta innegable que Barbie es un icono del siglo XX, que resiste en el siglo XXI pero (tal vez) necesita reinventarse radicalmente. Los tiempos cambian y las niñas son mucho más guerreras que antaño.