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viernes, 4 de julio de 2014

#hemeroteca #periodismo | Cómo escribir un buen artículo sobre el Orgullo Gay

Imagen: Google Imágenes
Cómo escribir un buen artículo sobre el Orgullo Gay
José Luis Serrano | The Huffington Post, 2014-07-04

http://www.huffingtonpost.es/jose-luis-serrano/como-escribir-un-buen-art_b_5542616.html

1. Procure utilizar en el título las palabras "desfile", "carnaval", "cabalgata" o "carroza", no vaya nadie a pensar que esto es una manifestación seria de reivindicación de derechos que aún no se han conseguido. Asegúrese de que en su artículo no haya una sola referencia histórica a los inicios del movimiento LGTB en Estados Unidos. ¿Stonewall? ¿Eso qué es? Ni, por supuesto, relaciónelo con los movimientos por los derechos civiles de las mujeres o de los negros: esto es otra cosa. Trate a los gays como una única realidad, tendrá usted que decir Orgullo Gay. Ni se le ocurra hablar de lesbianas, transexuales, bisexuales, heterosexuales, cisexuales, intersexuales, queer... Demasiado. Esto es el Orgullo Gay y punto. ¿Orgullo crítico? Olvídelo. Además, Orgullo Gay solo hay uno: el de Madrid. Lo demás son paletadas. Ni los mencione.

2. Hable usted de la basura, de las toneladas de basura. De las intoxicaciones etílicas. De las drogas. De las asociaciones de vecinos que protestan por el ruido, justo los cuatro días que dura el Orgullo (el resto del año deben estar sordos, o a lo mejor es que no les hace caso nadie), de los pobres viejecitos de las residencias de ancianos de Chueca, que no duermen (ni se le ocurra ir a preguntar a los propios ancianos, no vaya a ser que le digan que es lo mejor que les pasa en el año y que disfrutan muchísimo). No relacione el tema con otras fiestas como La Paloma, los Sanfermines o las Fallas. Nada que ver. En esas otras fiestas ni se ensucia ni se hace ruido. Y son una vez al año. No como el Orgullo, que debe ser una vez cada mes o así. El Orgullo es como Eurovisión: ¿otra vez el Orgullo? Qué pesadez.

3. Recopile información (tampoco mucha) sobre lo peligroso que resulta hacer desfiles por la Gran Vía, por eso el cambio actual al Paseo del Prado. De otros desfiles de reyes y reinas más recientes por el recorrido prohibido ni se le ocurra hablar, no hay comparación.

4. Decida por su cuenta y riesgo que la homofobia en España ya no existe y que, desde la aprobación del matrimonio igualitario (al que usted llamará matrimonio gay, o matrimonio de ZP), esto es un paraíso orgiástico en el que los gays nos dedicamos a refocilarnos y a hacernos “selfies” en el cuarto de baño.

5. Que no se le pase por la cabeza hablar de que el 80% de la manifestación está formada por colectivos y activistas LGTB de todo el Estado que portan pancartas relativas a la homofobia social, a la discriminación en los puestos de trabajo, a la invisibilidad lésbica, a las agresiones a la comunidad LGTB (más de 100 en el último año), a los derechos de nuestros hijos... Porque aquí no hay hijos, ni hijas, ni padres, ni madres, ni familias, ni trabajadores, ni precarios, ni nada de eso: aquí solo hay juerga, travestismo (no haga usted por entender las diferencias entre travesti, transexual, transgénero ¿qué más da?), sudores y músculos y discotecas. No hable usted de la situación irregular de muchas de ellas, inmigrantes, sin papeles, dedicadas a la prostitución, sin cobertura sanitaria, expuestas a sanguinarias y clandestinas operaciones estéticas. Esto es pura juerga.

6. El VIH ya no existe. Lo ha decidido usted. Si no se toman medidas desde los organismos públicos es que todo está controlado. Se ha convertido en una enfermedad como otra cualquiera. Como un resfriado. Con unas pastillitas basta. No hable del VIH en su artículo. Eso es muy “vintage”.

7. Describa usted con todo detalle la parte de la orgía y el desenfreno. Ponga usted fotos de tetas, de plumas, de pestañas largas, de lentejuelas y avestruz. Si le resulta difícil encontrar algo absolutamente epatante (tipo serpientes pitón, elefantes enfundados en trajes de licra o algún señor o señora enseñando pito, culo o teta, o monjas y curas en posturas lascivas) recurra usted sin ningún pudor a fotos de archivo: total, todos los años es lo mismo. Procure que una de esas fotos sea la principal.

8. Usted está abierto de mente y tiene muchos amigos gays, explicítelo. Entreviste usted a uno de sus amigos, a un gay modosito en alguna calle lateral, a uno que diga que no le gusta el Orgullo porque hay mucha pluma y mucha lentejuela y que es un circo y que da mala imagen de los que somos normales, de los modositos. No pregunte quién empezó con esto, no hable de quién es el que se lleva los palos, de quién es víctima de la LGTB-fobia. No diga que el que más lentejuelas lleva es el que más insultos recibe, el que más golpes encaja. No se insulta ni se agrede al que lo es, sino al que lo parece, al que lo muestra. Pero eso usted no lo sabe. Ni le importa.

9. Todos los gays estamos buenísimos, somos jóvenes, lucimos músculo y estamos bronceados. Llevamos el ritmo en la sangre. Si tras dos horas de manifestación no ha conseguido encontrar a ninguno así, no desespere: aparecerá. Aunque haya que traerlo de Israel, EEUU o Brasil. Todos comemos en restaurantes carísimos y sabemos lo que es la sal Maldon. No estamos en paro ni nos desahucian.

10. Vigile a usted a su fotógrafo, no vaya a ser que saque en la portada de su periódico a un tipo calvo, con gafas, flacucho y con las tetas caídas y con una extraña lorza cervecera, o ¿qué sé yo? a una señora de Cuenca de cincuenta años recién llegada de la peluquería y con una camiseta de Cristalerías Paco. Todo eso está reñido con el Orgullo Gay. Usted sabe perfectamente qué es el Orgullo Gay. Como sabe que cuando habla de África tiene que sacar negros desnudos cantando y bailando ante una puesta de sol espectacular con baobabs en sombra. Como sabe que en España todos vestimos de torero y sevillanas y echamos la siesta. Porque usted sabe bien cómo tiene que escribir sobre el Orgullo Gay. No deje que la realidad le estropee un buen artículo. No deje que una pancarta le tape la foto de un buen culo sudoroso.

(Este artículo pretende homenajear humildemente al excelente “Cómo escribir sobre África”, de Binyavanga Wainaina)

lunes, 30 de junio de 2014

#hemeroteca #orgullo | El Orgullo de los otros 364 días del año: siete razones para seguir peleando

Imagen: El Diario / MADO 2013
El Orgullo de los otros 364 días del año: siete razones para seguir peleando
En el último año se han anunciado recortes que afectan especialmente al colectivo LGTB, como el veto a la reproducción asistida a las lesbianas o el descenso de programas de prevención de VIH subvencionados. Por primera vez, un registro de delitos de odio muestra que casi el 40% lo fueron por homofobia. Desde las organizaciones reconocen que "hemos alcanzado mejoras, pero sigue habiendo casos de discriminación".
David Noriega | El Diario, 2014-06-30

http://www.eldiario.es/sociedad/orgullo-lgtb-homosexuales-manifestacion_0_276472403.html

Hace 45 años, una redada en el bar Stonewall Inn de Nueva York provocó varios días de protestas espontáneas por el hostigamiento a la población homosexual. Aquellos hechos supusieron el inicio de la visibilización de las reclamaciones de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGTB). En España, las reivindicaciones comenzaron a protagonizarlas "un puñado de personas, con mucho miedo" en la década de los años 80, según explica la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales, Boti García.

Ahora, el Orgullo LGTB, que rememora precisamente los sucesos de Stonewall, vive un momento de popularidad sin precedentes. Tanto, que desde la Asociación de Empresas y Profesionales para Gais y Lesbianas de Madrid (AEGAL) calculan que en la pasada edición llegaron a la ciudad cerca de 250.000 visitantes. De hecho, la celebración en la capital se ha atrasado en los últimos años una semana para no restar afluencia a las marchas reivindicativas del resto de ciudades.

'Nos manifestamos por quienes no pueden' es el lema que han elegido los organizadores de la parte reivindicativa, FELGTB y el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) –AEGAL se encarga de la parte lúdica– para la manifestación "política" que el sábado discurrirá desde Atocha hasta Colón. Un lema "enfocado en los Derechos Humanos, que no se respetan en todos los países", explica Esperanza Montero, presidenta de Cogam. Son más de 80 países, sobre todo en África y Oriente Medio, donde ser homosexual es delito y, en algunos casos, está penado con la muerte.

En España, los representantes de los movimientos LGTB reconocen que "se ha avanzado mucho", pero el trabajo de las organizaciones es permanente y va mucho más allá de la semana del Orgullo. "Nuestras asociaciones luchan a lo largo del año de manera altruista en proyectos de prevención de VIH, educativos, sociales y por la integración", indica García. "Hemos alcanzado mejoras, pero sigue habiendo casos de discriminación", lamenta Montero.

1. El 60% ha sufrido discriminación laboral
En el ámbito laboral, las denuncias por discriminación habían aumentado de manera significativa en el último año. Desde la Asociación Nacional para la Defensa Efectiva de Trabajador (ANDET) el pasado verano pusieron en marcha una sección concreta para el colectivo LGTB ante un aumento de entre un 60 y un 70% de los casos que atendían. En los últimos meses, su presidente, Antonio Valenciano, reconoce que no han aumentado las denuncias, pero "sí las consultas, sobre todo por discriminación".

Para el vocal de la FELGTB, Ximo Cádiz, la principal novedad es que si antes no había cifras oficiales por la falta de estudios, "ahora ya tenemos una idea real". La Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), ha realizado una encuesta de cuyos resultados se extrae que un 60% de los homosexuales españoles han sufrido en los últimos dos años algún tipo de discriminación, de manera directa o indirecta. "Parece que no hay, pero sí", lamenta Cádiz.

El caso del trabajador transexual al que despidió la ONG Nuevo Futuro Sirio, el del homosexual que la empresa Zurich echó presuntamente por homofobia o la demanda de un transgénero a una empresa que le quitó su puesto de trabajo por llevar falta son algunos ejemplos. Pero hay más. "Los casos que salen a la luz son extremos", reconoce Cádiz. "El mercado laboral está como está y el índice de desempleo es un motivo de disuasión para plantear cualquier reclamación", explica.

2. La mitad de los delitos de odio son homófobos

Los delitos de odio son todavía un escollo por superar. A principios de este año, el ministerio de Interior publicó un informe que recoge los crímenes por razón de raza, sexo, religión u orientación sexual y que muestra "por primera vez, datos concretos", reconoce José Francisco Cano, el portavoz de la Unión Nacional de Jefes y Directivos de la Policía Local (Unijepol) y miembro de la Plataforma para la gestión policial de la diversidad.

De los 1.172 casos de delitos de odio registrados en España, 452 lo fueron por homofobia. De ellos, 201 se produjeron en Andalucía, 50 en Cataluña y 44 en Galicia. Pero estos datos tienen una doble lectura: "Muy posiblemente se estén contando mejor en esas comunidades que en otras", explica Cano.

Según la organización Movimiento contra la Intolerancia, al año se producen unos 4.000 delitos de odio en España. Para el portavoz de Unijepol, los datos de Interior son solo "la punta del iceberg". Por eso, desde la plataforma, han elaborado "una guía que trata de plantear todo lo que debería hacer la policía" ante este tipo de delitos para paliar la "importante deficiencia en la gestión oficial". Se ha hecho llegar a ayuntamientos, comunidades autónomas y al propio ministerio, pero aún no se ha puesto en marcha.

El registro de delitos de odio es una realidad en la mayoría de países europeos y tanto el Consejo de Europa como la OSCE le han exigido a España que elaborase el suyo. "Hay que conocer exactamente qué ocurre, dónde ocurre y cómo evoluciona para saber cómo resolver el problema", indica Cano.

3. Una buena noticia: la ley andaluza de transexualidad

Una de las buenas noticias que ha recibido el colectivo LGTB este año ha sido la aprobación de la ley andaluza de transexualidad, tras más de cinco años de trámites. Los transexuales que viven en Andalucía pueden solicitar la documentación transitoria sin necesidad de un informe psiquiátrico, algo que si hace falta para el cambio registral a nivel estatal.

Esto supone un paso importante para la despatologización de la transexualidad, que "sigue estando dentro de los manuales de trastornos psiquiátricos, cuando no es cierto que sea un problema psicológico", justifica Sarai Montes, vocal de identidades de la FELGT. Para ella, lo ideal sería "hacer una ley a nivel estatal, pero es muy difícil con este Gobierno".

Esta es una mejora que la Comunidad de Madrid propuso al Gobierno este año. Una petición que "se agradece", reconoce la presidenta de Cogam, pero que contrasta con la postura del ejecutivo autonómico, que se negó siquiera a debatir el proyecto de Ley Integral de Transexualidad presentado por el PSM.

"Se ha avanzado mucho, pero todavía queda mucho por hacer. La transexualidad continúa siendo un estigma y la gente sigue pensando en mujeres y prostitución", lamenta Montes. Por eso, desde las asociaciones en defensa de los derechos LGTB han solicitado una mayor formación del profesorado en la diversidad y un protocolo para menores con roles de género no normativos.

4. Recortes para "un determinado tipo de familia"
Otro tema que en el último año ha preocupado a las asociaciones civiles LGTB es el recorte en el acceso a la reproducción asistida a las mujeres solas o a las parejas de mujeres. El verano pasado, la ministra de Sanidad, Ana Mato, anunció modificaciones en la cartera básica de servicios. Según explicó, solo se podría recurrir a la Sanidad pública en caso de que una mujer y un hombre llevasen un año intentando quedarse embarazados, que alguno de los dos tuviese un problema médico que lo impidiese o que, en el caso de que no hubiese varón, la mujer fuese quien padeciese el problema. Lo que en la práctica deja fuera a las lesbianas y las mujeres solas porque, como razonó Mato, "la falta de varón no es un problema médico".

Sin embargo, como indica Gómez, "fue un anuncio de recorte que aún no se ha publicado porque entra dentro de una batería de recortes mayor". "Se va alargando y no sabemos a qué se debe, pero los recortes siempre van contra la mujer y hacia la elección de un determinado tipo de familia", continúa.

De hecho, algunas comunidades ya dejaban fuera de este servicio a las lesbianas que podían acudir a los tribunales para reclamar su derecho a esta atención sanitaria, como ocurrió en Asturias. Con la nueva cartera, esta opción quedaría vetada. Sin embargo, algunas comunidades como Andalucía, Extremadura o la propia Asturias han anunciado que seguirán incluyéndolo en su cartera complementaria.

5. Problemas para registrar a sus hijos
En el último año han sido varios los casos de parejas homosexuales que han tenido problemas a la hora de inscribir a sus hijos en el registro. Una situación que se agrava para los menores nacidos antes de la ley del matrimonio igualitario o, el algunos casos, por vientres de alquiler. Sobre la mesa del ministerio de Justicia reposa un proyecto de ley de modificación en el Registro Civil. Un proyecto de ley que podría poner fin a una de las "reivindicaciones primarias" del colectivo LGTB, según denuncia Isabel Gómez, vocal de igualdad de la Federación, pero que no lo hace: "Se nos sigue pidiendo que estemos casadas".

El agravio comparativo está en que cuando una mujer heterosexual inscribe a su hijo recién nacido en el registro, no tiene que estar casada ni aportar ninguna prueba de quién es el padre para que se reconozca al varón que se presente con ella como tal. Sin embargo, una pareja de lesbianas deben estar casadas o aportar una serie de requisitos que varían en función del registro civil. "Comparecencias previas, requerimiento de documentación de una clínica de inseminación artificial que debemos presentar a veces de una forma y a veces de otra, etcétera. Estamos a disposición de la interpretación del registro", lamenta Gómez.

6. De 3,86 a 1,35 millones de euros en prevención de VIH
Según un informe de Sanidad, en el año 2012, el 51% de los 3.210 nuevos contagios de VIH se dieron en homosexuales. Pese a estos datos, ese mismo año, la partida destinada a la prevención de este virus descendió de 3,86 millones de euros a solo uno. En 2013, la cuantía aumentó respecto al año anterior, hasta los 1,1 millones, pero los programas que se beneficiaron de ellos descendieron y, además, se suprimieron otras partidas, como las destinadas íntegramente a prevención para las comunidades autónomas.

Para el ejercicio de 2014, el importe total vuelve a aumentar ligeramente, hasta los 1,35 millones de euros, pero aún se desconoce a qué proyectos irán destinados, ya que el reparto se hace una vez que finalice el año, cuando los programas ya están en marcha, por lo que las organizaciones se ven, en muchos casos, forzadas a adelantar el dinero.

"Se ha hecho el esfuerzo de ir subiendo, pero respecto a lo que teníamos hace tres años, no tiene nada que ver", reconoce el coordinador del área de salud integral y VIH, Santiago Redondo. Además, otra de las reivindicaciones, un plan estratégico, continúa aparcado: "Ni siquiera tenemos un borrador definitivo".

Uno de los logros de las asociaciones ha sido un documento elaborado por el ministerio, que esperan que entre en vigor "en un mes y medio o dos meses", en el que "se contempla la atención universal a personas con VIH, en base a un criterio de salud pública", explica Redondo. No obstante, "como esta atención depende de las comunidades autónomas, si desconocen este documento y se atienen a la ley general, pueden no atender a estas personas", advierte el responsable de la Federación.

7. Y del ayuntamiento, "palos en las ruedas"
Según AEGAL, la pasada edición supuso, durante una semana, un aumento del 30% del gasto en comercios y una generación de 110 millones de euros. Unas cifras que han hecho que la alcaldesa Ana Botella haya vendido Madrid como destino turístico gay en ciudades como Berlín. Sin embargo, desde las organizaciones acusan al ayuntamiento de poner "problemas y palos en las ruedas" a la celebración del Orgullo.

El pasado año las multas por exceso de ruido alcanzaron los 160.000 euros, tras los 42.500 de 2012 –pendientes de recurso– y los 35.000 de 2011 –que finalmente quedaron en 600–. Por su parte, las subvenciones descendieron un 84,5% en dos años, de los 86.000 euros de 2011 a los 13.300 de 2013. Y para este año aún no hay "ninguna subvención confirmada", ha explicado Montero que, no obtante, ha indicado que es posible que se den a posteriori.

Por lo que si han optado Cogam y la FELGTB ha sido por sufragar ellas mismas los gastos de alumbrado y el escenario del sábado. Habitualmente era el Ayuntamiento quien se encargaba de estas infraestructuras pero, tras el 'susto' del año pasado, cuando el Consistorio que dirige Botella anunció con un día de antelación que no se encargaría, las propias organizaciones han decidido sufragar los gastos para evitar que vuelva a ponerse en peligro la marcha reivindicativa.

Además, la alcaldesa ha insitido en su reivindicación de una 'fiesta silenciosa'. La Junta Municipal de Centro ha comunicado a los organizadores que el pregón del este miércoles, que correrá a cargo de las estrellas de Eurovisión Ruth Lorenzo y Conchita Wurst, debe hacerse sin megafonía, amplificadores o micrófonos, para no superar el límite de decibelios establecido.

sábado, 28 de junio de 2014

#hemeroteca #lgtbifobia | Día del Orgullo Gay: seis datos preocupantes sobre la homofobia en el mundo

Imagen: El Huffington Post / 28J en Paris en 2014
Día del Orgullo Gay: seis datos preocupantes sobre la homofobia en el mundo
El Huffington Post, 2014-06-28

http://www.huffingtonpost.es/2014/06/28/dia-del-orgullo-gay_n_5539433.html

El Día del Orgullo Gay se conmemora este sábado con desfiles, fiestas y reivindicaciones en todo el mundo. Un ambiente festivo que, según alertan las organizaciones de derechos humanos, no debe impedir ver la preocupante situación a la que siguen sometidos los homosexuales en muchos países.

Aquí van algunos datos para seguir luchando contra la homofobia, según informa Amnistía Internacional.

1-. En 10 países podría imponerse la pena de muerte por motivos de orientación sexual e identidad de género.

2-. La homosexualidad es ilegal en cerca de 80 países.

3-. Un total de 20 países de Europa exigen la esterilización de las personas transgénero para conseguir el reconocimiento legal de su identidad de género. Amnistía Internacional alerta de que, a pesar de buenas noticias como la del pasado 12 de junio, cuando el parlamento danés aprobaba un proyecto de ley que permite a las personas transgénero solicitar la documentación oficial correspondiente a su identidad de género sin necesidad de que les diagnostiquen un trastorno mental ni de someterse a operaciones quirúrgicas causantes de esterilización irreversible, las personas transgénero siguen sufriendo acoso, intimidación y violencia.

4-. Entre 2008 y 2014 se cometieron un total de 1.509 homicidios de personas transgénero documentados en 61 países, y muchos países siguen sin incluir en su legislación este tipo de discriminación para prevenir los crímenes de odio.

5-. En España, y según la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, siete de cada diez personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales ocultan su orientación sexual o su identidad de género durante su etapa escolar. En ese sentido, AI insiste en que la inexistencia en España de contenidos obligatorios sobre homofobia y educación sexual -entre otros derechos humanos- en el currículo educativo tras la aprobación de la nueva ley de educación (LOMCE)

6-. La situación para las personas LGBTI es especialmente preocupante en el continente africano, donde un total de 36 países tienen leyes que penalizan la homosexualidad. Es el caso de Nigeria y Uganda, que en 2014 han endurecido las leyes que ya criminalizaban las relaciones entre personas del mismo sexo.

jueves, 26 de junio de 2014

#hemeroteca #derechos | Aborto y orgullo gay

Imagen: 20 Minutos
Aborto y orgullo gay
Beatriz Gimeno | El Diario, 2014-06-26

http://www.eldiario.es/zonacritica/Aborto-orgullo-gay_6_275132514.html

Esta semana han ocurrido dos hechos que, aunque no lo parezca, están relacionados. El martes, la asociación de la que he sido presidenta muchos años, la FELGTB, fue recibida por el rey, y es posible que el viernes, presumiblemente cuando este post ya esté publicado, el Consejo de Ministros apruebe el mayor retroceso para los derechos de las mujeres vivido en democracia. Cuando Boti Gª Rodrigo, Presidenta de la FELGTB, le daba la mano a los reyes y ese hecho era portada de los diarios, yo sonreía para mis adentros y pensaba en La Razón y La Gaceta, en los obispos y arzobispos, en el Foro de la Familia y en las familias "normales" a las que el PP considera tales; pensaba en Intereconomía, en 13tv y en todos los idiotas que quieren curarnos. Pensaba en los comentaristas políticos de estos medios que la semana pasada peloteaban a la monarquía, y que son los mismos que muy a menudo escupen una repugnante homofobia, transfobia o misogina. Ayer, todos estos, se ahogaban en su propia rabia. Eso me produjo mucho placer.

Y mientras pensaba eso, pensaba también en la adolescente lesbiana, en el chico gay o en la niña trans que estaba viendo esa misma escena sentada junto a sus padres en el salón de su casa. Y la imaginaba más segura de sí misma, con menos miedo, mirando a sus padres de reojo. Se mire como se mire, la invitación de la Jefatura del Estado a las asociaciones lgtb es una victoria sobre la homofobia y transfobia, y aquellos que la practican y que la defienden públicamente pierden una batalla; la lgtbfobia institucional sufre un duro golpe. Esta recepción se producía, además, en la Semana del Orgullo lgtb. Y justo el día antes del 28 de Junio, el Día Internacional del Orgullo homo y transexual, es cuando puede aprobarse el anteproyecto que hará desaparecer el derecho al aborto en España.

Es inevitable para mí pensar en conjunto en estos dos hechos aparentemente tan distanciados. La lucha de las mujeres por sus derechos y la lucha de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales tienen mucho en común, un largo camino que hemos recorrido juntos y que aun tiene un futuro por escribir. Los derechos de las mujeres y los de las personas lgtb tienen en teoría los mismos enemigos y tienen, también en teoría, una base común: las normas y roles de género que establecen la desigualdad de las mujeres frente a los hombres, la identidad absoluta entre género y sexo, y todas las normas que establecen la primacía de la heterosexualidad sobre la homosexualidad.

La lucha lgtb y la lucha por el derecho al aborto son luchas históricamente muy unidas. El feminismo está en la base de aquella. Fueron las mujeres las que primero desafiaron la norma sexual, las que proclamaron la autonomía corporal y la separación entre sexualidad y reproducción; entre sexualidad y familia e incluso entre sexualidad y amor. La lucha feminista abrió el camino a la lucha lgtb y eso es algo que reconocen la mayoría de los teóricos y activistas gays, que por eso mismo, suelen llamarse y reconocerse feministas. La propia FELGTB se reconoce así en sus estatutos, como organización "feminista". Esa es la razón también de que, tradicionalmente, aquellos países que reconocen derechos plenos a las mujeres son los mismos que se los reconocen a las personas lgtb. Y al contrario, los países que reprimen a las personas lgtb, no reconocen derechos plenos a las mujeres. Nuestro destino ha estado unido desde que surgió el feminismo y el movimiento lgtb contemporáneo, aunque ya sabemos que históricamente no ha sido así. La homofilia histórica tiene un poso misógino muy grande. Me pregunto si es esa misoginia homófila la que buscan recuperar algunos gays.

Estamos en un momento en el que podemos estar asistiendo a cierto cambio. Los derechos lgtb se afianzan en algunos países en los que, sin embargo, los derechos de las mujeres, con el aborto como centro, retroceden o, al menos, no dejan de ser fuertemente contestados y se encuentran siempre en peligro. Nuestro país es un ejemplo, pero no es el único. Una vez conseguida cierta normalización social para las personas homosexuales, una vez que la visibilidad se ha producido en todos los estratos sociales, en todas las profesiones; una vez que actores, banqueros, políticos, militares, curas, magistrados o profesores gays han salido del armario; una vez que se han declarado gays hombres del PP y de Izquierda Unida, el estigma social y cultural sobre la homosexualidad, al menos el estigma público, se encuentra cercado. La ley nos iguala y, aunque sigue habiendo muchísima homofobia (los cambios culturales profundos necesitan más tiempo) es verdad que la homofobia institucional es cada vez menor. Nosotras, en cambio, no nos alejamos nunca del filo de la navaja y siempre estamos, en todo el mundo, sometidas a la posibilidad de retrocesos brutales

Es evidente que la razón de que esto sea así es que los gays son hombres y que ser gay y machista no está reñido; hay gays en todas partes. En la extrema derecha, entre los antiabortistas, entre los políticos más reaccionarios hay tantos gays como en la izquierda o en los movimientos sociales. Una vez que hemos conseguido que la homosexualidad sea reconocida como una orientación sexual más, muchos gays que jamás hubieran soñado con vivir su homosexualidad abiertamente pueden ahora hacerlo con naturalidad y ya no nos buscan como aliadas. Son hombres, son importantes, son los privilegiados, son aquellos que se creen la medida de todas las cosas, son los que saben que tienen derechos, son los que se atreven a decirnos a nosotras que sobre nuestro cuerpo mandan otros poderes, poderes masculinos, se entiende.

Que no se me entienda mal. Muchos, muchísimos gays, la mayoría, han estado y siguen estando con las mujeres en nuestra lucha por ser tan libres como los hombres e iguales a ellos. Pero en los últimos meses hemos podido ver cómo algunos gays, siendo ya ciudadanos plenos y dueños de sus propios cuerpos, de sus propios placeres, de su sexualidad, disfrutando de su autonomía, se han atrevido a negarnos a todas las mujeres el disfrute de eso mismo que ellos tienen ahora gracias entre otras muchas cosas a muchas mujeres, entre ellas yo misma, que estuvieron en primera línea en la lucha por sus derechos (que son también los nuestros). Qué rápido se han olvidado de esa lucha común y que pronto se han apresurado a ponerse en la parte masculina y privilegiada del mundo. Qué rápido se han olvidado que en este país la lucha lgtb fue protagonizada en gran parte por mujeres, por más que hayamos sido, en gran parte, invisibilizadas. Pero todo esto en definitiva tampoco es nada extraordinario; es lo de siempre, porque siempre estamos en primera fila: en la PAH, en las mareas, contra la pena de muerte, por la escuela pública, contra el racismo, contra el hambre, en el ecologismo, por la renta básica, por una Europa social. En primera fila pero no siempre reconocidas en la misma medida. Ahora estamos en la lucha por nosotras mismas, porque nadie, ni los hombres, ni las leyes, ni la cultura, tengan posibilidad de usurpar la legítima disposición sobre nuestros cuerpos. Las leyes sobre el aborto son el punto nodal de los derechos de las mujeres; no hay para nosotras una ley más importante que ésta, porque si se permite que un poder externo nos atraviese y determine, se nos convierte en menores de edad, en cuerpos al servicio de otras causas: de la política, del estado, de la demografía, de la cultura, del poder...y no en humanas plenas, libres e iguales.

Afortunadamente, esos gays a los que me refiero son una minoría y la mayoría de los hombres, gays y heterosexuales, está a nuestro lado en este punto (no hay más que ver las encuestas) Pero los gays especialmente, deberían saber que si los derechos de las mujeres se frustran... es muy posible que, finalmente, sus propios derechos se vean en riesgo. Este año celebramos el Orgullo saliendo a la calle por todas aquellas personas lgtb en el mundo que no pueden hacerlo. Pero aquí mismo las mujeres estamos viviendo un retroceso insoportable, y por eso aprovecho para reivindicar un Orgullo Feminista, para decir bien alto que mi cuerpo soy yo y que nadie puede legislar en contra de mi integridad corporal o de mi libertad. En el Día del Orgullo alzamos nuestras voces por un aborto libre, por un mundo libre de machismo, por los derechos de todas las mujeres y de las personas gays, bisexuales y transexuales.

#hemeroteca #28j | Política de maricones

Imagen: Pikara / Naiara Zabala
Política de maricones
¿Ha muerto el movimiento gay? ¿Conserva el espíritu subversivo de los ochenta? ¿O ha sucumbido a la normalización, la mercantilización y la plumafobia? Charlamos con protagonistas de primera fila y observadores en la retaguardia.
Andrea Momoitio | Pikara Magazine, 2014-06-26
http://www.pikaramagazine.com/2014/06/politica-de-maricones/

Los estudios sobre la obra de Jean Genet aseguran que vivía obsesionado por descubrir héroes en los suburbios de las ciudades. Su estancia en la Barcelona más sórdida puede revivirse a través de ‘Diario de ladrón’ donde narra un barrio chino del que ya no queda nada en el Raval. Las calles barcelonesas que hoy están atestadas de turistas eran entonces el escenario de historias insólitas. Cuenta que presenció cómo dos “mariconas muy compuestas” se dedicaban a robar con un mono como gancho y narra, en lo que luego Juan Goytsolo ha nombrado como uno de los fragmentos más bellos del libro, la historia de ‘Las Carolinas’. No hay mucha información sobre este grupo de hombres que se vestían de mujeres en 1933, pero Genet relata con gran nitidez una de sus acciones. Durante los disturbios de aquel año, un urinario público cerca de la plaza Colón apareció destrozado y ellas “con chales, mantillas, trajes de seda y chaquetillas ajustadas acudieron en solemne delegación para depositar un ramo de flores rojas anudado por un crespón de gasa”. Cuarenta años después, José Pérez Ocaña recorría las mismas calles vestido de mujer ante la perplejidad de los y las viandantes. La mayor parte de los estudios LGTB sitúan precisamente en torno a los años setenta el inicio de los movimientos de liberación sexual. Muchas de ‘Las Carolinas’ quizá estuvieran muertas entonces.

De una Barcelona en la que también podía haber vivido Oliver Twist a un Madrid que el primer fin de semana de julio, desde hace 36 años, tiñe sus calles con los colores del arcoiris. ¿Qué ha pasado con el movimiento gay en el Estado español?

Rafael Vásquez nació en 1966 en Maracay, una ciudad al sudoeste de Caracas. Estudió Ingeniería Aeronáutica y se mudó a España cuando le ofrecieron un empleo. “Entonces, en Venezuela el movimiento gay trabajaba más para el propio colectivo. La división de gais y lesbianas era enorme. Me impactó mucho encontrar bares mixtos acá”. En el año 2000 formó parte del proceso de fundación del grupo ‘Hartzak’. En castellano, osos. Este movimiento, que en el imaginario social está formado por hombres fuertes, peludos y vestidos de cuero, nació para contrarrestar un único modelo de gay: “No todos los gais somos como dicen en Hollywood. Quizá nos pasamos de frenada y tanta reivindicación de la masculinidad puede tener algo de plumafobia, pero era una respuesta”.

En 1976 surgió el grupo EHGAM (Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua). Jaime Mendia tenía entonces 7 años. Al acabar la Universidad, en 1993, decidió acercarse a una de las asambleas del colectivo. Desde entonces, apenas ha fallado a ninguna de la reuniones. En los noventas se vivió un resurgir del movimiento gay y en EHGAM había alrededor de treinta personas. Hoy, son unos cinco. “La pluma es la piedra angular del movimiento”, asegura. Al menos, lo fue. Recuerda debates interminables porque el tema puede abordarse desde muchos puntos de vista diferentes. “Si vives en un mundo en el que todos te asumen como heterosexual, la pluma puede ser una estrategia para reconocerte”. Dice que se trata de un tema complejo y curioso, que ha dividido al movimiento entre quiénes creían en el potencia subversivo de mostrar su lado más femenino y quiénes intentaban evitarlo.

Históricamente, el movimiento de gais ha estado formado por tres corrientes: reformista, revolucionaria y radical. Las diferencias las explica Mendia teniendo en cuenta sus posturas, aparentemente irreconciliables, sobre la pluma gay: “Un reformista diría que hay que respetar a todas las personas como son, que no podemos discriminar a nadie por cómo se comporte, que hay que dejarlo estar; el movimiento radical, en los años ochenta, contaba con un lema que decía algo así como: “Nena, coge tu pluma y clavársela en el ojo, que duele”; en el movimiento revolucionario diríamos que la pluma sólo existe en la persona que está mirando. Es un proceso mental que se vive cuando no te cuadra el comportamiento de una persona con la actitud que tú crees que debería tener”.

Sejo Carrascosa es una marica. Nació a “finales de los cincuenta del siglo pasado”. Es uno de los fundadores del grupo Radikal Gay, que surgió en Madrid a principios de los 90. Recuerda con estupefacción el reclamo de un local hace unos años: ‘La discoteca para hombres de Madrid’, decía el cartel. “Por supuesto, ahí todos los que van son maricones”, aclara. “La loca cuestiona el género, ¿sabes? Y libertad para circular por los géneros es uno de los grandes retos que tenemos todavía”. Cree que los el movimiento de osos, donde se ensalza tanto la masculinidad, preocupa mucho más a la población heterosexual.

-¿Por qué?
-Porque no pueden diferenciarse de ellos. La homofobia interiorizada crea la identidad heterosexual. Pasa igual con las denominaciones. Si nosotras nos llamamos maricas, ¿cómo nos van a insultar ellos?
-¿Y tú qué opinas de la pluma gay?
Forma parte de la construcción de identidad. Maricas ha habido siempre en todos los saraos porque son divertidos. Los mariquitas son astutos e ingeniosos. Si además de gay, eres soso, lo tienes más difícil. La pluma y el humor se han usado como herramientas de aceptación.

Plumafobia + misoginia
Xabier Arakistain aún recuerda una polémica manifestación del 28-J a la que se prohibió acudir a travestis. Este comisario y crítico de arte, que dirigió con mucha mano feminista el Centro Cultural de Montehermoso en Vitoria-Gasteiz, habla de cierta misoginia gay desde el origen del propio movimiento. “Después de los disturbios de Stonewall, cuando ese incipiente movimiento empieza a articularse, eliminaron a los trans de la imagen con la que querían presentarse”, asegura. “El problema real -prosigue- es que hay personas que excluyen a las mujeres de su ámbito de relaciones, de su ideario y de su imaginario. Valoran a las mujeres según el status quos y los valores hegemónicos del patriarcado”.

Cree, sin embargo, que hace mucho tiempo que se han roto las interpretaciones únicas: “Las construcciones de la feminidad y la masculinidad, así como la utilización que se haga de estos constructos, tienen que ver con el contexto. ¿Hay transformistas que hacen un uso misógino de la iconografía femenina? Claro. Pero todo depende de cómo se desplieguen los elementos discursos en el momento en el que el acto tiene lugar”

El humor es muy maricón. Frente a las tradicionales asambleas, muy habituales en el movimiento lesbianista, probablemente debido a su vinculación directa con el feminismo, las formas de hacer política de los gais han estado llenas plumas, boas, espectáculos y diversión. “El humor es maravilloso -sentencia Arakis- y muy necesario. Otra cosa es reírse del resto. Cuando se ríen de ti, por ser diferente, algunos aprendemos a no reírnos de los demás. ¿El feminismo más serio? No. ‘ ¿If I can’t dance, I don’t want to be part of your revolution’ no es humor? Las minorías han tenido siempre un humor corrosivo, ácido y contracultural.

Sejo Carrascosa, autor junto a Javier Sáez, del libro ‘Por el culo. Políticas anales’, sabe que el humor ha sido para los gais una estrategia de supervivencia. Pura y dura. Las lesbianas, en tanto que mujeres, han visto reducidas sus posibilidades en el espacio público, pero recuerda que en Europa, en la etapa de entreguerras, sí que constan reuniones de mujeres que se travestían de hombres.

Entre el humor, la misoginia y la simple performatividad de la feminidad se mueven los faranduleros, que ya forman parte de nuestro imaginario social. “Hubo un momento -asegura Jaime Mendia- que ser una marica loca y divertida era la única opción de ser pública”. Vásquez, del movimiento de osos, sí cree que el potencial subversivo del transformismo fue increíble porque consiguió romper con la idea única de cómo debe ser un hombre, pero cree que ya cumplió su objetivo.

En torno al 28-J surgen las polémicas. Primero, respecto al nombre. Algunas hablan del día del ‘Orgullo Gay’, otras prefieren hablar de una jornada de liberación sexual o del día a favor de los derechos de todas las identidades sexuales. Las denominaciones no son casuales ni inocentes. Las jornadas en torno al 28 de junio son dispares en el Estado español: en Castilla y León se celebrará por primera vez una manifestación comunitaria; en Barcelona llevan haciéndolo desde 1977; y en Madrid se celebran dos debido antagónicas. ¿Celebrar o reivindicar? ¿Son excluyentes?

“A mí separar la fiesta de la política me parece un discurso fácil. Me niego a no celebrar las cosas. Me niego a ponerle un marco construido desde una sola perspectiva a unas reivindicaciones tan amplias como las del sexo, género y sexualidad. Lo que me parece patético es la mercantilización de las protestas. El problema es la perspectiva neoliberal en esta reivindicación. La perversión absoluta de la política contemporánea es representar las reivindicaciones políticas en términos mercantiles”, sentencia Arakis. Carrascosa cree imprescindible hacer dos lecturas: “El Orgullo en Madrid, por ejemplo, está totalmente despolitizado. Es una cabalgata y la gente se acerca a ver el espectáculo, pero aún es friccionante. Es tocarles las pelotas a los sectores más rancios de las sociedad”. Una de las carrozas del desfile, que este año se celebrará en Madrid el 5 de julio, está a rebosar de osos, pero a Rafa Vásquez eso tampoco le va demasiado: “Responde a un modelo que viene arrastrándose desde los años 50. Se ha estereotipado al gay con el dinero, con la asequibilidad monetaria, los viajes, la bohemia”.

La solución, interseccionalidad
Jaime Mendia, que forma parte del primer colectivo LGTB de Euskal Herria, sabe que la aceptación pasa por el estatus. Los gais que pueden vivir en esta sociedad sin sufrir demasiado son los que han conseguido un nivel económico que les proteja. Todos coinciden en que la clase es ahora más determinante. “Si tienes dinero, la homofobia es de bajo nivel y eso se aguanta. El ser humano aguanta mucho. Sabemos que ser un cuerpo que ha vivido exclusiones o represiones no hace que aumente la solidaridad. Tenemos que lograr visiones más globales. Eres maricón, pero perteneces a una clase social, quizá a una minoría lingüística o corporal. No somos compartimentos que vamos liberando”, dice Carrascosa.

¿Ha favorecido el movimiento gay la normativización de las identidades sexuales en contra de la diversidad? Probablemente, pero todos coinciden en no desprestigiar esa normalización: “La normalidad es tener unos derechos adquiridos y disfrutar de ellos. Lo que no podemos obviar es que la calidad de vida de gais, lesbianas o transexuales ha mejorado en vez de empeorar. El derecho a la igualdad es un derecho sacrosanto. Seremos iguales únicamente cuando haya el mismo número de tontas que de tontos en el Gobierno. Esa es la medida real. Lo mismo con las identidades sexuales”, asegura Arakis. En la misma línea, Sejo Carrascosa recuerda que una de las grandes premisas del movimiento LGTB es luchar por poder ser tan “ordinarios y vulgares como las heterosexuales”.

-En este proceso de normalización, que en el Estado español se ha dado especialmente tras la aprobación del matrimonio igualitario, ¿ha muerto el movimiento gay?
-Rafael Vásquez: Puede que sí. Hay que sentarse a pensar cuáles son los objetivos, hacia donde queremos ir y hacer muchos cambios.
-Sejo Carrascosa: El movimiento no está haciendo nada. No plantea nuevos modelos de familia y está muy anclado en los privilegios de raza y clase. Ahora que nos casamos y podemos adoptar, ¡alquilamos vientres de alquiler! ¿Para qué? Para seguir con la consanguinidad como estructura familiar. Me parece perverso.
-Xabier Arakistain: Creo que este es un buen momento para aclarar que yo no me considero gay, yo soy feminista; pero creo que hay que reconocer a quiénes se lo han currado por la comunidad LGTB. Hicieron un trabajo lo mejor que pudieron y algunos lo pagaron con sus vidas. Es de bien nacido ser agradecido y, a veces, se nos olvida.
-Jaime Mendia: Creo que sí, porque tenemos un discurso maravilloso hacia dentro, pero no hemos salido articularlo fuera. Pregunta a ese señor a ver qué es el transfeminismo o la Teoría Queer.