jueves, 31 de enero de 2008

#libros #arte | El reino artificial : sobre la experiencia kitsch

El reino artificial : sobre la experiencia kitsch / Celeste Olalquiaga.
Barcelona : Gustavo Gili, 2007.
231 p. : il. / Bibliogr.: p. [231]-331
Colección: GG Mixta
ISBN 9788425221279 [2008-01]

/ ES / ENS
/ Arte / Estética / Kitsch
Biblioteca UPV/EHU
https://millennium.ehu.es/record=b1543575~S1*spi

Desde Rodney, el cangrejo ermitaño que habita en una bola de cristal, hasta el Palacio de Cristal de la era victoriana, Celeste Olalquiaga nos ofrece una reflexión sobre el kitsch, sus orígenes y el modo como afronta los conflictos entre lo real y lo artificial, la tradición y la modernidad, o sobre la nostalgia y la melancolía. La autora rastrea el kitsch en sus inicios, a mediados de 1800, y lo define como una sensibilidad ante la pérdida. Se trata de un anhelo por objetos que ayuden a capturar de nuevo el pasado y resalta el hecho de que dichos objetos responden a una necesidad humana profundamente arraigada: la búsqueda de un significado y una conexión con la naturaleza. “El reino artificial” esclarece de manera fascinante este aspecto de nuestra cultura, en un intento de recuperar todo aquello que la industrialización se llevó para siempre.

ENLACES
Gustabo Gili | El reino artificial
http://ggili.com/es/tienda/productos/el-reino-artificial

#guias #educacion | Diferentes formas de amar : guía para educar en la diversidad afectivo-sexual

Diferentes formas de amar : guía para educar en la diversidad afectivo-sexual / Jesús Generelo Lanespa y Octavio Moreno Cabrera ; con la colaboración de José Joaquín Álvarez de la Rosa … (et al.)
Federación Regional de Enseñanza de Madrid de CC.OO. ; COGAM, Madrid : 2007.
39 p. : il.
ISBN 9788461212811 [2008-01] / 11 €

/ ES / Guías / Open Access
/ Adolescencia / Afectividad / Educación / Diversidad sexual / Homofobia / Homosexualidad / Juventud / LGTB / LGTBIfobia
TEXTO COMPLETO | COGAM
http://www.cogam.org/rs/1907/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/774/rglang/es-ES/filename/guia-diferentes-formas-de-amar.pdf

Esta guía viene a cubrir un hueco que hasta la fecha pocos han intentado rellenar. Se trata de uno de los primeros materiales pensados para que maestros, profesores, orientadores y educadores tengamos alguna herramienta de trabajo con la que afrontar uno de los mandatos de la nueva ley educativa: que en los centros escolares se reconozca la diversidad afectivo-sexual y que los jóvenes reciban una educación en la que la diversidad (todas las diversidades) se perciba –sin temores ni prejuicios- como una riqueza; en la que el respeto a la diferencia sea un valor principal, y donde la dignidad de todos y cada uno de los alumnos y alumnas sea un prioridad que jamás pueda ser menoscabada.


#libros #historia | Una discriminación universal : la homosexualidad bajo el franquismo y la transición


Una discriminación universal : la homosexualidad bajo el franquismo y la transición / Javier Ugarte Pérez (coord.)
Egales, Barcelona [etc.] : D.L. 2008 [01]
273 p. : il.
Colección: Colección G
ISBN 9788488052582 [2008-05] / 20 €

/ ES / ENS / REC
/ España / Franquismo / Historia / Homosexualidad / Jornadas / Persecuciones políticas / Transición
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1541196~S1*spi
E-book: ISBN 9788415574309 / 10,99 €

La mayoría tuvo que disimular su condición y padeció en su esfuerzo por expresar sus sentimientos, convertir en realidad los deseos y desarrollar sus emociones. Instancias de poder como el ejército, la medicina y las autoridades civiles y religiosas, se esforzaron por cerrar los huecos que podían existir para la dignidad, tanto en la sociedad como en las conciencias.
El objeto de estudio de “Una discriminación universal” no es exactamente la vida de los homosexuales. Tampoco se centra en la visión que tenía de ellos la España franquista, periodo que comienza con el final de la Guerra Civil en 1939 y podría decirse que concluye en 1977, cuando se promulga la Ley para la Reforma Política. La finalidad del libro consiste en conocer cómo se construyó la homosexualidad en aquellas décadas, en cuanto categoría de pensamiento a la vez que fenómeno social. Se trata de indagar en los dispositivos que desde ámbitos como la teología, el derecho, la psiquiatría, etc., tejieron una matriz en la que se insertó esa orientación del sexo y el afecto. Es sabido que la construcción realizada no dejaba resquicios para otra actitud que la condena y la persecución. Si algunos homosexuales encontraron comprensión en su familia o amigos —lo que, dados los patrones morales de aquellas décadas, sería excepcional—, esa actitud derivaría de las virtudes y sensibilidad de quienes les rodeaban. No podía surgir de las ideas imperantes, porque la mayoría tuvo que disimular su condición y padeció en su esfuerzo por expresar sus sentimientos, convertir en realidad los deseos y desarrollar sus emociones. Instancias de poder como el ejército, las autoridades civiles y religiosas, junto a la medicina, se esforzaron por cerrar los huecos que podían existir para la dignidad, tanto en la sociedad como en las conciencias.

#libros #queer | Testo yonqui


Testo yonqui / Beatriz Preciado
Madrid : Espasa-Calpe, 2008
324 p.
ISBN 9788467026931 [2008-01] / 18,27 €
/ ENS / ES
/ Filosofía / Identidad sexual / Sexualidad / Teoría Queer
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1543654~S1*spi

La autora analiza el modo en que las estructuras políticas y de poder determinan (con frecuente violencia) la experiencia de la propia persona, la vivencia de nuestro cuerpo y, en consecuencia, el papel social que desempeñamos. El modelo capitalista actual se asienta en dos pilares fundamentales: la industria farmacéutica y la pornografía. En paralelo al discurso filosófico que analiza esta realidad "farmacopornográfica ", la autora relata un autoexperimento que le lleva a aplicarse testosterona.

Beatriz Preciado: “Testo Yonqui”
Un libro al día, 2011-11-03
http://unlibroaldia.blogspot.com.es/2011/11/beatriz-preciado-testo-yonqui.html

Veamos. No es muy fácil explicar en qué consiste “Testo Yonqui”. Para empezar, diría que son dos libros en uno: un ensayo sobre las actuales condiciones políticas para la construcción del sexo, la sexualidad y el género, por un lado; y, por el otro, una auto-narración del protocolo de administración de testosterona a que se sometió su autora mientras lo escribía. Por supuesto, Beatriz Preciado no estaría de acuerdo con esta división, porque lo que pretende es precisamente que su reflexión teórica surja de su práctica corporal, que ambas sean inseparables: la idea es la de ser al mismo tiempo la rata y el científico.

Pero, rebobinemos un poco... ¿Testosterona? ¿En serio se metía testosterona? ¿No es eso la hormona masculina? Pues sí, justo de eso se trata, de que sea (o no) la hormona masculina. Digamos que el objetivo del libro consiste en desmontar ese vínculo inmediato entre hombres y testosterona, o también entre mujeres y estrógenos, claro, o dicho más a lo bestia: entre hombres y penes. No es que esté siendo muy claro, ¿verdad? Pongámonos teóricos: Beatriz Preciado denuncia todos los intentos por naturalizar las nociones de feminidad y masculinidad, heterosexualidad y homosexualidad, hombre y mujer, y muestra su carácter radicalmente construido y político. La manera más clara de hacer esto es administrándose hormonas a sí misma, y viendo qué efecto hacen sobre su propia vivencia del cuerpo y sobre el modo en que los demás decodifican su género. Admitamos que debe de ser algo confuso que un día te encuentres en el ascensor a la vecina del quinto y tenga bigote y perilla. Pues eso.

En realidad, lo que hace Beatriz Preciado es sacar chispas del encuentro entre la teoría feminista y Foucault. Hace ya años que este encuentro condujo a negar la naturalidad del género y la orientación sexual. El género (es decir, el rol social femenino o masculino) y la sexualidad (los modos de producción de placer sexual) ya aparecen en la obra de Judith Butler y otras teóricas del más reciente feminismo como artefactos políticos, es decir, no expresiones naturales de una supuesta identidad sexual natural, sino productos de determinadas condiciones sociales. Según esto, comportarse de un modo masculino, por ejemplo, consiste en repetir una serie de comportamientos culturales aprendidos.

Beatriz Preciado da un paso más y constata también la condición política del sexo, o sea, de aquello que nos parece lo más natural del mundo: que seamos un hombre o una mujer. En un momento en que un altísimo porcentaje de mujeres se administra hormonas para controlar su fertilidad, y otro alto porcentaje de varones se administra Viagra para controlas sus erecciones, no parece que el cuerpo sexuado quede al margen de las transformaciones técnicas, como si fuera un terreno natural e inviolable. En realidad, dice Preciado, nunca lo ha sido, sino que la decisión de que alguien es mujer o varón se revela médica y jurídica. Su corolario es que debemos luchar contra este tipo de imposiciones políticas con sus mismos medios: por ejemplo, tomando hormonas sin permiso médico ni voluntad de cambiar nuestro sexo en el registro civil.

En fin, todo es bastante más complejo y sutil que este resumen, pero algo es algo. Se esté o no de acuerdo con el análisis y con las conclusiones (micro-)políticas a que llega Preciado, no puede más que admitirse que estamos ante una de las obras más originales y audaces de la Filosofía reciente. Si quieres enterarte de qué se mueve en la vanguardia de la teoría actual, “Testo Yonqui” es un imprescindible.

DOCUMENTACIÓN
“Testo Yonki”, de Beatriz Preciado
Tertulecto, 2008-05-20
http://tertulectos.blogspot.com.es/2013/05/testo-yonki-de-beatriz-preciado.html
Testo Yonqui, Beatriz Preciado
Lilith | La2revelación, 2008-12-30
http://www.la2revelacion.com/?p=297
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TEXTO

"... La ascensión del capitalismo resulta inimaginable sin la institucionalización del dispositivo heterosexual como modo de transformación en plusvalía de los servicios sexuales, de gestación, de cuidado y crianza realizados por las mujeres y no remunerados históricamente. Podríamos así hablar de una deuda de trabajo sexual no pagada que los hombres heterosexuales habrían contraído históricamente con las mujeres del mismo modo que los países ricos se permiten hablar de una deuda externa de los países pobres. Si la deuda por servicios sexuales se abonara, correspondería a todas las mujeres del planeta una renta vital suficiente para vivir sin trabajar durante el resto de sus vidas.

Pero la heterosexualidad no ha existido siempre. Más aún, si atendemos a los signos de tecnificación y de informatización del género que emergen a partir de la Segunda Guerra Mundial, podemos afirmar sin lugar a dudas que la heterosexualidad está llamada a desaparecer un día. De hecho, está desapareciendo. Esto no quiere decir que no habrá a partir de ahora relaciones sexuales entre bio-mujeres y bio-hombres, sino que las condiciones de la producción sexual (de cuerpos y de placeres) están cambiando drásticamente, y que éstas se vuelven cada vez más similares a la producción de cuerpos y de placeres desviantes, sometidas a las mismas regulaciones farmacopornográficas, estando todos los cuerpos sometidos a los mismos procesos de producción tecno-biopolítica. Dicho de otro modo, en el tiempo presente, todas las formas de sexualidad y de producción del placer, todas las economías libidinales y biopolíticas están sujetas a un mismo régimen de producción farmacopornográfico, a las mismas tecnologías moleculares y digitales de producción del sexo, del género y de la sexualidad. Una de las características del régimen biopolítico heterosexual era el establecimiento, a través de un sistema científico de diagnóstico y clasificación del cuerpo, de una linealidad causal entre sexo anatómico (genitales femeninos o masculinos), género (apariencia, rol social, eso que después Judith Butler denominará performance femenina o masculina) y sexualidad (heterosexual o perversa). Según este modelo establecido por la psicopatología del siglo XIX a través de manuales como la Psychopathia Sexualis de Krafft-Ebing, a un sexo masculino le correspondía naturalmente una expresión de género masculino y una orientación heterosexual. Cualquier desviación de esta cadena causal estaba considerada como una patología. El descubrimiento, más bien la invención, de las hormonas sexuales y la posibilidad de su elaboración sintética a mediados del siglo XX modificará el carácter irreversible de las formaciones identitarias (tanto genitales, como de género o de sexualidad). Así, desde 1960, los mismos compuestos estrogenados serán utilizados para el control de la fertilidad de las bio-mujeres (cuerpos que la medicina valida como femeninos en el nacimiento y cuyo proceso de feminización político-técnico será considerado como parte de un devenir natural) y para el cambio de sexo en casos de transexualidad femenina (M2F, de hombre a mujer); la misma testosterona hará girar las ruedas del Tour de Francia y transformará los cuerpos de los transexuales F2M, de mujer a hombre.

Esta maquinaria tecno-viva de la que formamos parte no es un todo coherente e integrado. Los dos polos de la industria farmacopornográfica (fármaco y porno) funcionan más en oposición que en convergencia. Mientras la industria pornográfica produce en su mayoría representaciones normativas (sexo = penetración con bio-pene) e idealizadas de la práctica heterosexual y homosexual ofreciendo como justificación de la asimetría entre bio-hombres y bio-mujeres una diferencia anatómicamente fundada (bio-hombre = bio-pene, bio-mujer = bio-vagina), la industria farmacológica, biotecnológica y las nuevas técnicas de reproducción asistida, a pesar de seguir funcionando dentro de un marco legal heteronormativo, no dejan de desdibujar las fronteras entre los géneros y de hacer del dispositivo político económico heterosexual en su conjunto una medida de gestión de la subjetividad obsoleta." 

#libros #cine | Miradas insumisas

Miradas insumisas / Alberto Mira
Barcelona [etc.] : Egales, 2008
610 p.
Colección: G
ISBN 9788488052513 [2008-01] 

/ ES / ENS
/ Homosexualidad en el cine
Biblioteca UPV/EHU
https://millennium.ehu.es/record=b1801209~S1*spi

Más allá de una idea convencional y limitada del «cine gay» y más allá de los silencios y distorsiones de la crítica (casi siempre masculina y casi siempre hetero), Miradas insumisas repasa las relaciones entre la experiencia homosexual, la fantasía homoerótica y el cine. Constituye una introducción a las diversas aproximaciones de los homosexuales al séptimo arte como espectadores, como críticos y como artistas, pero sobre todo es una invitación a cultivar una experiencia provocadora y heterodoxa del cine.

Los placeres cinematográficos siempre han tenido que ver con el deseo y el sexo. Unas veces invitaban a la exploración, otras trataban de imponer cierta ortodoxia. Muy a menudo se producían y se leían en clave heterosexual. La mirada insumisa, tal como se describe en este ensayo, se ofrece como una alternativa a esta forma de ver, hacer y hablar de cine.

Miradas insumisas de los espectadores gays, quienes, saltándose la censura y los estereotipos homófobos, proyectan deseo homoerótico, sacan del armario a camaradas y a amigas de toda la vida, descubren a la butch en Bette Davis, a la cómplice en Elizabeth Taylor y se ven reflejados en musicales, melodramas y películas Disney.

Miradas insumisas de los creadores homosexuales, de Cukor a Almodóvar, pasando por Visconti, Pasolini, Fassbinder, Ventura Pons o Todd Haynes, que buscan modos de dar forma artística y narrativa, de maneras más o menos codificadas, a una experiencia personal y subcultural, a una perspectiva que siempre será mejor cuanto más individual y a unas fantasías que no se someten al imaginario tradicional.

DOCUMENTACIÓN
Miradas insumisas. Alberto Mira
José Antonio López | Prótesis, 2013-10-00

http://www.revistaprotesis.com/2013/10/miradas-insumisas-alberto-mira.html
Miradas insumisas
Banquete a la tropa, 2009-09-10

http://banquetealatropa.blogspot.com.es/2009/09/miradas-insumisas.html
Miradas insumisas
elputojacktwist | Dos Manzanas, 2008-10-24

http://archivo.dosmanzanas.com/index.php/archives/5729
Miradas insumisas
M. Francisco Reina | ABC, 2008-07-13

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-13-07-2008/abc/Domingos/cultura-miradas-insumisas_1641999520827.html
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ENLACES
Egales | Miradas insumisas

http://www.editorialegales.com/libros/miradas-insumisas/9788488052513/
Blog | Miradas insumisas
http://lizhamilton.blogspot.com.es/

domingo, 6 de enero de 2008

#textos | "Sí, soy maricón"

"Sí, soy maricón"
Julen Zabala | Militante de EHGAM | EHGAM-DOK, 2008-01-06



El pasado 3 de enero quienes acudimos a la concentración convocada por Kattalingorri –el centro de atención a gays, lesbianas y transexuales de la capital navarra— para denunciar, desgraciadamente una vez más, una brutal agresión homófoba, tuvimos la satisfacción de poder mostrar nuestra solidaridad a David, el joven agredido, sin que nos importara lo más mínimo el desapacible anochecer que caía sobre Iruñea.

Cuando días antes trascendió la noticia desde diferentes medios de comunicación un terrible escalofrío volvió a recorrer nuestro cuerpo. Quienes nos sentimos gays, lesbianas, transexuales, etc., o simplemente diferentes a lo que la heteronorma nos dicta, sufrimos como propia cualquier agresión de este tipo.

Las organizaciones que llevamos tanto tiempo luchando contra la discriminación, como EHGAM desde hace más de treinta años, tenemos claro desde el inicio que ninguna persona debería sufrir por su condición –sexual o de cualquier otro tipo—en ninguna circunstancia. Pero, lamentablemente, sigue sucediendo y con una frecuencia más que alarmante, aunque en pocas ocasiones trasciende a la opinión pública.

De poco sirve, seguimos reflexionando, que se hayan conseguido ciertos avances legales, reconocimientos sociales y algunos referentes, si a la hora de la verdad las estructuras heterofascistas siguen prácticamente intactas en nuestra sociedad.

Un joven como David tiene todo el derecho del mundo a poder presentarse tal y como es allá donde decida, a cualquier hora del día o de la noche, y frente a cualquier persona. Aquí y ahora y ante quien sea, debemos poder alzar nuestra voz para decir sin temor alguno: “sí, soy maricón, ¿y qué?”, “sí, soy bollera, ¿pasa algo?”, “sí, soy trans, ¿te importa?”.

Tenemos que reconocer el valor de David, no sólo por dar a conocer públicamente su condición a su edad, sino por afrontar la agresión homófoba que ha sufrido con la mayor dignidad: de frente, denunciándola y haciéndolo, además, en los medios y presentándose –todavía maltrecho—en la concentración convocada por Kattalingorri. Esta denuncia es en sí misma un síntoma de que avanzamos, sin duda, pero debemos reconocérselo en su justa medida.

Sabemos las dificultades para presentar cualquier denuncia y, aún más, en los casos de agresiones heterofascistas, ya sean homófobas, lesbófobas, tránsfobas, (hetero)sexistas, machistas… Y más aún cuando no haya quien lo atestigüe. Se necesita, sin duda, mucha valentía para superar infinitos miedos tanto personales como sociales. Pero no hay otro camino.

Aunque demasiadas veces este camino sea insuficiente, resulta imprescindible para iniciar la identificación de los agresores y el proceso judicial correspondiente. Incomprensiblemente y a pesar de la alarma social que sigue en ocasiones a este tipo de agresiones –recordemos las terribles imágenes del caso de Sergi Xavier Martín que agredió a una joven en un tren en Barcelona el pasado 7 de octubre—los culpables pueden seguir en la calle como si nada hubiera pasado. Apelamos a las instancias judiciales a que den una respuesta inmediata y una condena ejemplar ante estos sucesos.

La agresión, entre gritos de “maricón de mierda”, que sufrió David la madrugada del 27 de diciembre coincide, cómo no, con lamentables declaraciones de jerarcas de la iglesia católica. Bernardo Alvarez, desde su púlpito de Tenerife, afirmó unas horas antes que la homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad, tildándola de enfermedad, considerando, sin ningún rubor, que el 94% de los homosexuales lo son por vicio y justificando los abusos a menores, porque “si te descuidas, te provocan”.

Unos días más tarde, en la “oración” por la familia cristiana y con la bendición papal, otros jerarcas tomaron el testigo. Rouco Varela arremetió contra las políticas en materia de familia, como el matrimonio de personas del mismo sexo o la simplificación del divorcio, que suponen, según dijo, “una marcha atrás en los derechos humanos”.

García-Gasco criticó lo que considera la cultura del laicismo, un fraude que sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio y “las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes", por lo que "nos dirigimos a la disolución de la democracia". Cañizares, por su parte, aseguró que la familia está bajo "amenazas claras y ataques de gran calado", que suponen un "ataque grave para el futuro de la sociedad".

Pero no nos engañamos. Aunque hay quienes consideran que no se trata más que de muestras del fanatismo de una parte de la jerarquía católica y de que caben otras posturas dentro de una misma iglesia, el silencio nos confirma de que quien calla, otorga.

Las palabras del tal Blázquez, a la sazón presidente episcopal y representante al parecer de la moderación, que pronunció en la misma “oración” del 30 de diciembre, no dejan la menor duda. "Se quiere desacreditar a la familia cristiana contraponiéndola a una supuesta familia moderna" afirmó, censurando todas las leyes que ignoran que no hay más modelo de familia posible que el que "está fundado por el matrimonio como unión estable entre un hombre y una mujer".

Lo que nos queda bien claro es que la homosexualidad, como por ejemplo la igualdad de la mujer, no tiene sitio posible en esta iglesia y que el cielo católico –pero el de prácticamente todas las iglesias e incluso religiones—es un infierno terrenal para gays, lesbianas y transexuales.

Es hora de poner freno a estos ataques permanentes. Todas las fuerzas progresistas y los movimientos sociales deben implicarse al máximo para erradicar para siempre esta plaga e implantar una sociedad verdaderamente laica. Este fanatismo de la jerarquía católica, el silencio cómplice y el seguidismo de otros sectores ultras promueven, sin duda alguna, actitudes de homofobia, lesbofobia, transfobia, (hetero)sexismo y machismo, cuyo resultado final no es sino insultos, agresiones e, incluso, crímenes de odio.

Instituciones que no creen ni en los Derechos Humanos ni en la igualdad ni en la diversidad, que siguen discriminando a la mujer y considerando la homosexualidad como enfermedad, deben ser en cualquier circunstancia despreciadas socialmente y arrinconadas institucionalmente: por de pronto, no pueden seguir recibiendo financiación pública ni ostentando papel alguno en el sistema educativo.

La actitud ejemplar del joven David ante la brutal agresión homófoba que sufrió debe hacer reflexionar a toda la sociedad. Su testimonio es una lección inestimable, una lección que a no tardar debe incorporarse en asignaturas como Educación para la Ciudadanía a la hora de tratar temas como la homofobia. Sólo desde el sistema educativo y desde la pedagogía social conseguiremos que hechos como el denunciado no vuelvan a repetirse.

Si fuera necesario acceder a la ciudadanía mediante un carnet por puntos, a David le sobrarían muchísimos. Pero, parafraseando sus mismos versículos, sería más fácil que un camello pasase por el ojo de una aguja a que esa jerarquía católica impresentable e indecente obtuviera su condición de ciudadanía.

Quienes queremos seguir viviendo con la cabeza muy alta y disfrutando de la libertad que nos permite decir con orgullo “sí, soy maricón”, “sí, soy bollera” o “sí, soy trans”, pese a quien pese, deseamos transmitir a David nuestro apoyo, afecto y solidaridad. Quienes, como él, sufren o vayan a sufrir por su condición, sepan que tienen cabida en nuestra familia, que aunque le duela al Goliat heterofascista, es también una gran familia, una familia que tiene por bandera el respeto a la diferencia y a la diversidad.

 
Fuente
"Sí, soy maricón"
Julen Zabala | Militante de EHGAM | EHGAM-DOK, 2008-01-06


Documentación
Sí, soy maricón
Julen Zabala | Militante de EHGAM | Diario de Noticias, 2008-01-11
 
Sí, soy maricón
Julen Zabala | Militante de EHGAM | Noticias de Gipuzkoa, 2008-01-09

Sí, soy maricón
Julen Zabala | Militante de EHGAM | Noticias de Alava, 2008-01-09
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