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viernes, 14 de junio de 2019

#hemeroteca #homofobia | Resetear tu sexualidad

Imagen: El País
Resetear tu sexualidad.
Técnicas para evitar ser marica y terapias que reconstruyen.
Celio Blanco · Mordicos y tacones | El País, 2019-06-14
https://elpais.com/elpais/2019/06/13/mordiscos_y_tacones/1560425316_762181.html

La entrada de la ultraderecha en Ayuntamientos y Parlamentos augura un retroceso en las políticas educativas sexuales y un aumento de presión hacia el colectivo LGTBI. Las urnas expanden el odio hacia la diversidad sexual.

Utah es un Estado de EE UU en el que, hasta esta primavera, ser infiel se tipificaba como delito con penas de hasta seis meses de prisión y multas de 1.000 dólares (890 euros). Que esa ley no se aplicara, suaviza la cosa. Pero que la ley se mantuviera, nos sitúa bien en el tipo de educación que se promulga por esos lares. Imaginen criarse en un entorno en el que constantemente repriman que sientan lo que sienten. Que traten de quitarle el mariconeo con el mejor repertorio de charlas, campamentos y encuentros que suelen denominar "reconstructivos". Consejos y guías que, dicen, irán domando las taras que pudieran tener para reconstruir sus sentimientos y su forma de amar. La religión, por supuesto, está más que presente en estas vidas. Es el pilar existencial en el que se construye la familia y en el que se tejen las amistades. Así fue la infancia y juventud de Christopher Dean, traductor y escritor, criado en una familia mormona.

Ahora imagínense más cerca. Que vivan en un barrio humilde junto al instituto, pero a la distancia suficiente como para que tu padre haya visto a tus compañeros acompañarte hasta la puerta de tu casa al grito de "Manolito, maricón". En cuanto abre la puerta, lo primero que te caen son un par de hostias. Y te las da en el portal. Para que lo vean los que están en la terraza del bar de enfrente de tu casa. Tu padre actúa contigo como actuaría con un delincuente. En aquel barrio humilde de una ciudad obrera, a finales de los ochenta, no podían andarse con gilipolleces. Librarse de un hijo toxicómano ya era un triunfo, como para aguantar mariconadas.

Tanto Christopher como Manuel tuvieron que reconstruirse completamente después de años de maltrato por ser homosexuales. Vejaciones recibidas de personas cercanas y por el entorno. Ese es el trabajo de Gabriel J. Martín, especialista en psicología afirmativa gay. Autor de 'Quiérete mucho, maricón', quien utiliza la asertividad como base de su trabajo. "Una persona atacada por ser homosexual u obligada a que deje de serlo interioriza que es una persona tarada y que tiene un problema. Admite que es una elección o incluso una maldición demoníaca, que la religión también hace mucho. Esto afecta directamente a la autoestima. Si sientes que vales una mierda, difícilmente podrás hacerte valer ante los demás." A Gabriel le indigna que se llame terapia a lo que hicieron en el Obispado de Alcalá o a lo que propugna la ultraderecha. "Son técnicas aversivas que no funcionan. Como mucho, lo que consiguen es reprimir la sexualidad: sienten vergüenza de sus sentimientos, temen cualquier tema relacionado con contactos sexuales con personas de su mismo sexo. Lo que para cualquiera sería inocente, para estas personas puede ser un conflicto que incluso le impida masturbarse pensando en lo que desea. Llegan destruidos". Gabriel reconstruye por completo su sexualidad, obligándoles a cuestionar todos los prejuicios que han interiorizado a través de la reconstrucción cognitiva. "Vamos a romper esa idea, vamos a resquebrajarla y deconstruirla para sustituirla por unos principios que sean constructivos y les hagan entender que lo suyo no se elige, que no es una enfermedad y que no deben pagar por ello. Estas personas están profundamente deprimidas, tienen problemas de ansiedad, casi neuróticos, con estrés post traumático. Desarrollan la sintomatología típica de alguien que ha sido torturado".

Manuel salió del armario en su casa el Día del Orgullo de 2005, el primero con el matrimonio gay. Solo veía a su madre de vez en cuando, quien había asumido lo que le había tocado. De su hermano y de su padre no sabe absolutamente nada. De su hermana, sí. Está orgullosa de su hermano mediano, el que llegaba a casa con el pelo lleno de migas de los mendrugos de pan que le lanzaban a la salida de las clases y ahora regenta su propia peluquería. Hace un año que Christopher Dean salió del armario. Ha tardado veintiséis en no sentirse raro, mal, tarado. Está guapísimo. Dedica parte de su tiempo libre a contar por toda España lo que supuso para él pasar por las técnicas de comida de coco para mitigar su homosexualidad, la última en Jaén. Cuenta que con sus padres utilizó una artimaña que incluyó el visionado de 'Identidad borrada' de Joel Edgerton."Mis padres no propusieron el tema de las terapias, pero en cuanto quise hacerlas tampoco se opusieron. Les pareció que era lo correcto. Después de ver la película entendieron lo que me habían hecho".

Por supuesto, los Dean creían hacer lo mejor para su hijo. De eso se valen los que no quieren que se prohíban las técnicas aversivas para dejar el mariconeo. Si no de qué iban a haber entrado en nuestros Parlamentos.

jueves, 4 de abril de 2019

#hemeroteca #sexo #infidelidad | Fornicar ya es legal en Utah

Imagen: El País
Fornicar ya es legal en Utah.
El gobernador del Estado deroga una norma que penalizaba desde 1973 las relaciones extramatrimoniales.
Amanda Mars | El País, 2019-04-04
https://elpais.com/internacional/2019/03/29/mundo_global/1553816928_994822.html

La prensa está plagada de días históricos. Hitos deportivos, récords bursátiles, sesiones febriles en un parlamento. Siempre hay algo que va derechito hacia las enciclopedias. Y si no queda claro que algo sea lo más —alto, bajo, grave o multitudinario— de la historia, siempre se puede confiar en que sea lo “más” de la “historia reciente”. Pero si una semana merece un hueco en el olimpo de las efemérides, esa es la pasada, al menos para los ciudadanos del Estado de Utah: el gobernador, Gary Herbert, firmó el proyecto de ley 43 y descriminalizó la cópula fuera del matrimonio, según confirmaron fuentes de su oficina. Fornicar ya es legal en ese trozo de América.

El Código Penal del Estado lo contemplaba como delito dentro del capítulo de infracciones a la familia, en concreto, en la sección 703-7-104, que databa de 1973: “Cualquier persona que participe voluntariamente en una relación sexual [extramatrimonial] con otra es culpable de fornicación”. Tipificada como delito menor, podría conllevar hasta seis meses de prisión y 1.000 dólares (890 euros) de multa. Podría conllevar, y no conllevaba, porque esta era una de esas leyes anacrónicas que perviven en algunos de los bastiones más conservadores de Estados Unidos sin que en realidad se apliquen.

Es decir, la población de Utah va a poder seguir practicando sexo más o menos igual que antes, pero ahora gozando —eso sí— de mucha más seguridad jurídica. La ley 43 fue aprobada en la Cámara estatal por 41 votos a favor y 32 en contra a primeros de mes, previo paso por el Senado, impulsada por la demócrata Karen Mayne y por el republicano Pau Ray. Este, según recogió entonces la cadena Fox13, argumentó que las normas desactivadas por fallos judiciales debían desaparecer de una vez por todas también de los libros. Sin embargo, un colega suyo de partido, Keven Stratton, lamentó, según la misma cadena, que lo legal no significa que sea moral. “Reconozco que nuestras leyes no son lo bastante fuertes para gobernar a gente inmoral”.

La semana pasada fue agitada en Utah. El lunes el gobernador también firmó la ley que legalizaba la sodomía y el adulterio, considerados también delitos, aunque no perseguidos en la práctica. Utah, Estado profundamente conservador en lo social, con una población de mayoría mormona, ha impulsado recientemente otras leyes polémicas que son algo más que curiosidades anacrónicas, como la que prohíbe la mayor parte de abortos después de las 18 semanas de gestación.

viernes, 1 de abril de 2016

#hemeroteca #transgenero | Las dificultades de ser mormón y transgénero: "No estoy loco. Es lo que soy"

Imagen: El Diario / Emmett Claren
Las dificultades de ser mormón y transgénero: "No estoy loco. Es lo que soy".
Emmett Claren podría ser excomulgado por su activismo trans, pero cree que dejar su iglesia tendría consecuencias peores: "¿Cómo voy a ayudar a la gente y cambiar las cosas si me voy?". "El género forma parte de la identidad eterna que nos ha dado Dios. Por eso, la Iglesia no bautiza a quienes planean someterse a operaciones transexuales", defiende un portavoz de la institución mormona. "En lugar de tener miedo a lo que no conocemos, me gustaría que aceptáramos a todo el mundo y amáramos incondicionalmente", pide Brigit Pack, que ha creado un grupo de Facebook de apoyo a los mormones trans.
Sam Levin · The Guardian / Traducción de Jaime Sevilla Lorenzo | El Diario, 2016-04-01
http://www.eldiario.es/theguardian/dificultades-mormon-transgenero_0_499750781.html

A los 13 años, Emmett Claren solía tumbarse en medio de un campo de fútbol que había detrás de su casa, mirar al cielo y suplicar a Dios que le golpeara con un rayo y cambiara su cuerpo. "Le decía: 'Tengo mucha fe. Creo en ti. Sé que puedes hacer cualquier cosa'", recuerda Claren, que ahora tiene 22 años.

Este habitante de Utah y miembro de la Iglesia mormona es un hombre transgénero. Eso significa que al nacer se le asignó el sexo femenino, pero que desde muy pequeño supo que se identificaba como chico, aunque no aprendió el término "transgénero" hasta muchos años después. "Conviérteme en un chico ahora mismo", dice Claren que le pedía a Dios todos los días. Pero sus oraciones nunca tuvieron respuesta.

Tras batallar con su fe y su identidad durante años y sufrir épocas de grave angustia mental, salió del armario como transgénero a los 21 años, y ahora presiona para que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD) acepte a miembros trans. Claren pertenece a un movimiento cada vez mayor de mormones trans de Utah que luchan públicamente por la aceptación en una iglesia conservadora que lleva mucho tiempo marginando a las personas LGTB.

El activismo de Claren, en YouTube y en entrevistas en medios de comunicación de Utah, es arriesgado. Podría enfrentarse a medidas disciplinarias e incluso a la excomunión de una iglesia que siempre ha sido una parte fundamental de su comunidad, su fe y su identidad. Pero Claren también sabe de primera mano que, si los mormones trans no alzan su voz y si la iglesia no cambia de opinión sobre sus miembros LGTB, las consecuencias seguirán siendo nefastas y, en algunos casos, mortales.

La iglesia SUD –cuya sede principal está en Salt Lake City, a unos 60 km al norte de donde vive Claren, en Orem– provocó un rechazo significativo en noviembre de 2015. Desveló una nueva política anti-gays que establecía que los hijos de parejas del mismo sexo no pueden entrar en la iglesia hasta que cumplan los 18 años y no serán bautizados salvo que se vayan de casa de sus padres y repudien las relaciones homosexuales. Estas normas generaron preocupación sobre un posible aumento de la depresión y los suicidios entre los mormones LGTB y llevó a muchos a abandonar esa iglesia.

Ese es un motivo por el que el caso de Claren es único: se niega a irse. Al contrario, espera que su historia anime a otros miembros transgénero a salir del armario y quedarse en la iglesia, o a plantearse volver si ya han renunciado por miedo a la discriminación y a la excomunión. Mientras que la institución lleva tiempo oponiéndose al matrimonio entre personas del mismo sexo, no tiene una postura clara sobre las personas trans.

Personas trans excomulgadas
Presionados por este tema, los líderes mormones manifestaron hace poco que la iglesia no está familiarizada con asuntos trans y que tiene que aprender más sobre el tema. Algunos activistas LGTB han interpretado esas declaraciones con optimismo y esperan que la iglesia pueda plantearse aceptar a miembros trans.

Al ser preguntado por la política de la iglesia SUD sobre este tema, su portavoz Eric Hawkins responde por email que los obispos "reconocen que estas situaciones son difíciles y sensibles", pero añade: "Creemos que el género forma parte de la identidad y el destino eternos que nos ha dado Dios. Por eso, la la Iglesia no bautiza a quienes planean someterse a operaciones transexuales, y quienes optan por ese proceso pueden ver en peligro su pertenencia a la institución".

Bajo esas ambiguas directrices, algunos miembros transgénero de la iglesia, como Claren, han podido seguir activos bajo el amparo de obispos tolerantes. Pero, según Brigit Pack, que cofundó un grupo de Facebook de apoyo a los mormones trans y a sus familias, ha habido otras personas que han afrontado medidas disciplinarias, que en algunos casos implicaban tener que comprometerse a no presentarse según su identidad de género. Cuenta que otros miembros trans han sido excomulgados, es decir, formalmente expulsados.

"En la mayoría de los casos quieren de verdad seguir activos en la iglesia", afirma Pack, una mujer de 37 años de Syracuse (Utah) cuya pareja salió del armario hace poco como transgénero. "En lugar de tener miedo a lo que no conocemos, me gustaría que aceptáramos a todo el mundo y amáramos incondicionalmente".

No hay datos fiables sobre mormones transgénero. Pack dice que su grupo de Facebook tiene ya 87 miembros que se identifican como trans, y es probable que haya muchos más que aún no han descubierto el grupo o que se han dado a conocer.

Claren afirma que siempre supo que no era una chica, pero que pasó muchos años en su infancia intentando amoldarse a las normas de género y a las expectativas de su iglesia y de sus padres. A los catorce años intentó suicidarse por primera vez. No fue hasta los 17 cuando oyó a un amigo hablar de las personas transgénero, e inmediatamente supo que encajaba en esa identidad. "Fue algo como: 'No soy el único que se siente así. No estoy loco. Es lo que soy'", relata.

Después fue misionero mormón en Salt Lake City y entró en la Brigham Young University, un centro de educación superior gestionado por la iglesia SUD. Pero aún tenía dificultades para darse a conocer como transgénero, y al menos una terapeuta le aconsejó lo contrario: "Me dijo: 'Si este es el camino que vas a tomar, no puedo ayudarte', y me abandonó", recuerda Claren.

Cayó en una profunda depresión y volvió a intentar suicidarse a los 21. "Mi vida estaba acabada", cuenta. "Rogaba a Dios para que me mantuviera vivo".

Sin embargo, en un momento en el que estaba solo rezando en el campus, tuvo una revelación: que Dios lo amaba y lo aceptaba. Sabía que la universidad lo expulsaría en el momento en el que empezara a presentarse como un hombre e iniciase un proceso de transición, así que dejó la institución. El portavoz de la universidad Brett Crandall confirma por email esa normativa: "Vestirse o presentarse deliberadamente como miembro del sexo biológico opuesto es una expresión incompatible con el Código de Honor de la institución".

Claren se trasladó a Utah, cambió de nombre y de pronombres y empezó a tratarse con testosterona. Este mes de abril tiene cita para someterse a un proceso de cirujía para que le quiten los pechos. Explica que sus padres han tenido dificultades para entenderlo y aceptarlo, pero que lo están intentando. Añade que, si la iglesia diera a su familia una orientación positiva, tendrían mucha más facilidad para aceptarlo.

Esa es una de las razones por las que permanece en la iglesia. "¿Cómo voy a ayudar a la gente y cambiar las cosas si me voy? Tengo que estar aquí para defenderme a mí y a otras personas como yo". En este tiempo, Claren ha encontrado una comunidad de apoyo de mormones trans en Utah, y más personas en esta situación están alzando la voz.

"Nos apoyamos los unos a los otros"
"Todos nosotros sabemos lo que es estar solo y creer que eres el único", afirma Ann Pack, la pareja de Brigit, que pasó por un proceso de transición hace dos años y sigue activa en la Iglesia mormona. "Acabar conectando no solo con otras personas trans, sino con personas trans en la iglesia, y ver que han pasado por experiencias similares a las tuyas, es muy grande".

Grayson Moore, hombre transgénero de 21 años que pasó por su transición cuando tenía 16, da gracias a Dios por ayudar a los mormones trans de Utah a contactar y animarse unos a otros. "Parece que el señor de verdad está haciendo su trabajo al reunirnos a todos", dice. "La comunidad SUD trans ahora existe. Cuando pasé por mi transición, no había nada".

El lento crecimiento del activismo trans mormón ha sido emocionante de presenciar pero también estresante, cuenta Sara Jade Woodhouse, mujer trans de 50 años que vive en South Ogden, al norte de Salt Lake City. Espera que sus esfuerzos animen a la iglesia a acoger a las personas trans, pero teme que pueda tener el efecto contrario y llevar a la creación de una política anti-trans explícita. "Hemos visto lo que ha ocurrido con los mormones gays y lesbianas. Podrían hacer lo mismo con nosotros y emprender algunos cambios terribles".

Moore dice que quiere ver un cambio en las actitudes de los líderes y miembros de la iglesia. No obstante, para él la principal prioridad por el momento es ayudar a los mormones trans a quererse y aceptarse a sí mismos: "Estamos muy centrados en apoyarnos y mantenernos vivos los unos a los otros".

martes, 5 de enero de 2016

#hemeroteca #lesbianismo | Salt Lake City: Toma cargo alcaldesa abiertamente homosexual

Imagen: MSN / Jackie Biskupski y su prometida Betty Iverson
Salt Lake City: Toma cargo alcaldesa abiertamente homosexual.
Associated Press | MSN, 2016-01-05
http://www.msn.com/es-us/noticias/estados-unidos/salt-lake-city-toma-cargo-alcaldesa-abiertamente-homosexual/ar-AAglOPm

Jackie Biskupski prestó juramento el lunes como la primera alcaldesa abiertamente homosexual de Salt Lake City, un hito que la ex legisladora estatal admitió poco después de haber sido juramentada al cargo.

Biskupski, de 49 años, dijo que el histórico momento no debía ser tomado a la ligera, y señaló que se han conseguido grandes avances para personas lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero en el estado.

"Sé que aún tenemos trabajo por realizar; y es el trabajo lo que yo tomo seriamente", dijo a los reporteros. "Pero soy una firme creyente de que para lograr una verdadera igualdad para todos debemos buscarla para todos, y esa es una de mis metas".

En un discurso en las escalinatas del edificio del Ayuntamiento después de prestar juramento al cargo, Biskupski citó una batalla por los derechos de los homosexuales en la capital de Utah hace dos décadas que la motivó a entrar en la política.

Después de que la Escuela Secundaria East de la ciudad formó el primer club alianza entre homosexuales y heterosexuales en 1995, el Distrito Escolar de Salt Lake City prohibió todos los clubes no curriculares para tratar de bloquearlo. El distrito revocó su decisión varios años después luego de protestas y demandas.

"Eso encendió en mí una responsabilidad para con mi propia comunidad", comentó Biskupski.

La nueva alcaldesa dijo que cuando se convirtió en la primera legisladora abiertamente homosexual de Utah en 1998, concilió para trabajar con gente de diferentes ideologías y culturas. Ella utilizó un tono similar en su discurso, girando hacia temas como la calidad del aire y el desarrollo económico. Biskupski ha dicho que planea trabajar en ambos asuntos con la conservadora Iglesia Mormona, con sede en Salt Lake City.

Su ascenso a la alcaldía sigue a nuevas reglas por parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días respecto a miembros homosexuales y sus hijos. La nueva política, la cual ocasionó una amplia reacción negativa, prohíbe el bautismo de hijos de padres homosexuales hasta que los menores cumplan 18 años y rechacen relaciones entre personas del mismo sexo.

Biskupski no es miembro de la Iglesia mormona y dijo que espera que ésta reconsidere su política.