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martes, 22 de mayo de 2018

#hemeroteca #libros #mujeres | Luisa Carnés, la gran olvidada del 27, colorea la figura y la obra de Rosalía de Castro

Imagen: Público / Rosalía de Castro, ilustración de Aitana Carrasco
Luisa Carnés, la gran olvidada del 27, colorea la figura y la obra de Rosalía de Castro.
La editorial asturiana Hoja de Lata publica 'Rosalía', un biografía de la poeta gallega escrita en 1945 por Luisa Carnés, narradora de mirada aguda y pluma afilada injustamente invisibilizada.
Juan Losa | Público, 2018-05-22
http://www.publico.es/culturas/luisa-carnes-gran-olvidada-27-colorea-figura-obra-rosalia-castro.html

“Cantos al mar, a los ríos, a las flores domésticas, a los sepulcros, al viento y a la lluvia. Cantos al recuerdo escondido, al dolor, a los sueños ocultos, al alma de su tierra”. Así describía la periodista Luisa Carnés, allá por el 45, la obra y la vida de otra ilustre: Rosalía de Castro. Provista de una prosa frondosa, la narradora invisible de la Generación del 27 echa mano de talento para armar, en pleno exilio, una biografía cómplice como pocas, atenta al detalle y a la magia de ese paisaje gallego que vio nacer a la gran poeta.

De una humilde casa en Padrón a ese Madrid convulso de Isabel II, la vida de Rosalía de Castro no fue fácil en la adustez castellana, mantuvo siempre su añorada tierra gallega en la retina y de esa melancolía fue impregnando sus versos. “Carnés sabe ver la esencia de la mujer libre, altruista y luchadora que fue Rosalía”, escribe María Xesús Lama, experta rosaliana y responsable del prólogo de esta bella edición ilustrada por la artista valenciana Aitana Carrasco.

Carnés pone el foco en la intimidad de sus versos, en esa capacidad de Rosalía para no necesitar de grandes epicidades a la hora de invocar la belleza de la palabra escrita. “El llamado localismo rosaliano es la raíz más honda de la universalidad poética de la autora […] Las emociones poéticas que laten en los versos de la poeta, tan limitadas al espacio breve de la aldea, de su pequeño ámbito pueblerino, son las emociones de toda la España sufrida, de todo el universo dolorido”, escribía la autora de ‘Tea Rooms. Mujeres obreras’ (1934, Hoja de Lata, 2016).

Presagiaba Carnés en su tumultuoso exilio mexicano un generoso reconocimiento para con la gallega. Uno que atendía a la necesidad de reivindicar su “lenguaje popular, sencillo, lleno de pureza y casticismo localista”, el mismo que cambiará la mirada de muchas generaciones venideras y que les “arrancará las gafas del diablo”, esas que todo lo “embellecen con falsos colores”, abundaba la periodista. Y lo cierto es que, si bien en un principio el legado de la gallega no corrió la mejor de las suertes, el tiempo terminó por darle la razón.

“La recepción primigenia fue un tanto manipulada y encorsetada, pero con el tiempo se ha ido poniendo en valor su progresismo, su lucha por el sufragio universal, su concepción de una España plural y su apoyo a la República”, apunta Lama al otro lado del teléfono. Una obra que, en palabras de la experta, evidencia que Carnés “estaba muy bien informada y tuvo la osadía de apostar por una autora que en aquel momento era poco reconocida en la Historia de nuestra literatura”.

El protofeminismo de Rosalía
Cuenta Lama que la poeta se alejó siempre de ese estereotipo de mujer recatada y sentimental, ese imaginario que enclaustra a la mujer en labores de crianza y culpas atávicas. Más bien al contrario: “Su obra supuso un grito de libertad, una deliberada denuncia de la situación de la mujer y un intento por acabar con el tópico de amor romántico”. Lean si no estas líneas de la gallega en las que carga contra la culpa: “Los remordimientos son la herencia de las mujeres débiles. Ellos corroen su existencia con el recuerdo de unos placeres que hoy compraron a costa de su felicidad y que mañana pesarán sobre su alma como soplo candente”.

‘Rosalía’ (Hoja de Lata, 2018) es, en ese sentido, el legado de dos avanzadas a su época. La mirada aguda y la pluma afilada de Carnés frente a la poesía lúcida, descarnada y libre de Rosalía. El periodismo autodidacta y militante de la madrileña frente a ese localismo universal de la gallega. Dos voces más que necesarias en tiempos cipotudos.

Y TAMBIÉN…

Cuando Luisa Carnés retrató a Rosalía de Castro.
Raquel C. Pico | Librópatas, 2018-05-18

http://www.libropatas.com/critica-literaria/cuando-luisa-carnes-retrato-rosalia-castro/
Rosalía retratada por Luisa Carnés.
En su rescate de la escritora olvidada, el sello asturiano Hoja de Lata ha hecho aflorar la biografía de la autora de «Follas Novas» que la madrileña escribió en el exilio mexicano.

lunes, 14 de mayo de 2018

#libros #mujeres #literatura | Rosalía

Rosalía / Luisa Carnés ; prólogo de María Xesús Lama ; ilustraciones de Aitana Carrasco.
Xixón : Hoja de Lata, 2018 [05-14].
150 p. : il.
Colección: Sensibles a las letras.
ISBN 9788416537228 / 15,90 €

/ ES / BIO
/ Literatura / Mujeres / Mujeres en la literatura / Poesía / Rosalía de Castro / Testimonios

En Padrón hay una casa humilde cuyo nombre es grato al espíritu: La Huerta de la Paz. Allí una niña enfermiza aprende a andar sobre las piedras viejas del jardín y pasa horas contemplando los aleteos de las mariposas sobre las dalias. Frente a su colegio está el cementerio de Adina, donde la pequeña se entretiene deletreando los epitafios en los días de sol.

Esa niña es Rosalía de Castro, la gran poeta gallega, y esa casa, el hogar al que siempre querrá volver, fuente de inspiración de toda su obra. Tras su infancia en Galicia, la joven Rosalía se instala en el Madrid convulso de Isabel II, donde conoce a Manuel Murguía, su futuro marido, y al dulce Gustavo Adolfo Bécquer, cuyo reflejo en los espejos del Café Suizo es todo melancolía. Después vienen los hijos, Simancas, la muerte de su adorada madre. Y esa continua añoranza de Galicia en medio de la adustez castellana.

Luisa Carnés, la narradora invisible de la Generación del 27, la autora de ‘Tea Rooms. Mujeres obreras’, escribió esta biografía en 1945, ya en su exilio mexicano. Una obra llena de encanto y de complicidad, tan rica en ambientes que más parece, en muchos momentos, un cuento gótico que un texto biográfico.