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sábado, 14 de febrero de 2026

#hemeroteca #trans #cine | Ian de la Rosa, único español en la Berlinale: “Necesito ver películas donde ser trans no sea un conflicto”

El cineasta Ian de la Rosa, el viernes al mediodía en Berlín //

Ian de la Rosa, único español en la Berlinale: “Necesito ver películas donde ser trans no sea un conflicto”

El cineasta presenta ‘Iván & Hadoum’, la relación sentimental en el campo almeriense entre un chaval trans y una chica hispanomarroquí: “Es una historia de amor clásica con personajes y cuerpos que no lo son” 
Gregorio Belinchón | El País, 2026-02-14
https://elpais.com/cultura/cine/2026-02-14/ian-de-la-rosa-he-rodado-una-historia-de-amor-clasica-con-personajes-y-cuerpos-que-no-lo-son.html

Cuando Ian de la Rosa (Granada, 38 años) era pequeño, no estaba llamado a ser director de cine. “Pero sí recuerdo que con mi padre veía la trilogía de El padrino, y eso nos unía”, recuerda en Berlín a primera hora de la mañana del viernes, de punta en blanco porque la gala de estreno de su primer largo, 'Iván & Hadoum', se celebra a las 14:00. “Ni me quejo, soy feliz con todo lo que está pasando con la película”, que de la sección Panorama de la Berlinale pasará a la Oficial del festival de Málaga, en una travesía ya habitual del cine español, antes de alcanzar las salas comerciales el 19 de junio. De la Rosa, que creció en Níjar (Almería), iba para médico, hijo de trabajadores sociales; ahora es el representante español en la capital alemana.

'Iván & Hadoum' es una comedia romántica en el campo almeriense, con epicentro en una factoría de empaquetado de tomate. Los elementos nuevos los aportan sus protagonistas: si Iván (encarnado por Silver Chicón) es un transexual que nunca ha tenido la necesidad de salir de su pueblo, Hadoum (interpretada por Herminia Loh) es una marroquí educada en España que ha vuelto al pueblo solo lo suficiente para retomar impulso. “Cada uno tiene claro su horizonte. Uno es más familiar, ella es más aventurera en lo de buscarse su vida. Entonces van a ser consecuentes con lo que ellos han visto en la vida, a pesar de que se les cruza el amor”, explica su creador. “Porque está claro que mi filme es una historia de amor clásica con personajes y cuerpos que no lo son. Me parecía muy importante el tema del deseo y de los cuerpos, la representación trans más allá de la tragedia, como la vivimos en mi generación”.

De la Rosa estudió cine en la Escac, la escuela de cine catalana, porque tenía familia en Barcelona. Con 24 años comenzó a transicionar en su género. En 2015 participó en el festival de Cannes, en el apartado dedicado a escuelas de cine, con 'Víctor XX'. “Lo recuerdo como muy lejano. Porque transitar genera una factura en muchos sentidos. En muchos momentos de esos años sufrí una factura social y económica. Es complicado trabajar, es complicado sentirte a gusto”, sonríe de forma queda. “Ahora lo veo como algo del pasado, en realidad como algo muy lejano. También quiero señalar que la industria no es la de entonces. Ha cambiado muchísimo. Ahora tengo la sensación de que hay más espacio para todos, que se han abierto a nuevas voces y representaciones. Una película como esta no hubiera sido posible hace 10 años. Se ha hecho cuando ha llegado el momento”.

Aunque quiere señalar un referente que habitaba en su subconsciente y que hace poco redescubrió. “Volví a ver 'Belle Epoque', y redescubrí a Violeta, el personaje de Ariadna Gil”. Una película de 1992 con una historia fechada en 1931 le hablaba directamente a un cineasta en 2025: “La secuencia del baile está mostrando a las claras un cambio de sexo. Recordé que cuando era niño la película de Trueba fue el único reflejo que encontré en el cine popular de la transexualidad”.

El cine español también ha mejorado en su representación, por ejemplo, de la España rural. Sandra Romero deslumbró a finales de 2024 con 'Por donde pasa el silencio', y esa mirada del campo desde creadores nacidos allí se suma De la Rosa. “Por eso siento que la industria se está abriendo y se añaden nuevas miradas. Yo no vengo de una familia de cine ni artística ni nada. Mis padres son trabajadores sociales, mi abuelo no sabía leer ni escribir. Yo he estudiado dirección de cine con mucho esfuerzo y además he transicionado”. Y aprovecha para incluir una reivindicación: “¿Para cuándo una escuela pública de cine? He montado el filme en Bruselas y el editor, Yannick Leroy, había estudiado en una universidad pública. ¿Por qué en España es tan caro? Yo he tenido la suerte de que mi familia, para nada megaprivilegiada, me ha podido sustentar a nivel emocional más incluso que a nivel económico, y eso es muchas veces fundamental para coger impulso”.

En 2022 De la Rosa fue candidato a los premios Goya y ganó el Gaudí con su corto 'Farrucas', en el que mostraba la vida de cuatro adolescentes orgullosas de sus raíces marroquíes y españolas de El Puche, un barrio periférico de Almería. El cineasta lo rodó dos veces, porque la primera no le dejó contento. “Aprendí mucho de ese esfuerzo”. Y en ese viaje ya participó una chica, Hadoum Benghnidira Nieto, ahora actriz secundaria en 'Iván & Hadoum', que además ha prestado su nombre al título. “No escribí pensando en nadie. Puse en Google cantante hispanomarroquí andaluza y salió Restinga, el nombre artístico de Herminia. Así de claro. Me emocioné, era perfecta, aunque mis productores me pidieron prudencia. Yo llevaba razón. Silver era amigo de unas amigas, y contacté con él”.

Curiosamente Loh y Chicón proceden de la música, “eco de sus almas artísticas y de su generosidad”, necesaria para un rodaje realizado en tan solo cinco semanas. “Ah, y no les enseñamos el final en guion hasta la noche anterior. Pedí rodar el último día la conclusión del filme, para que sus cuerpos hubieran sentido el viaje de sus personajes”.

Acabando la conversación, De la Rosa confiesa un deseo que cumple 'Iván & Hadoum': “Necesito ver películas, al menos una, donde entienda que mi cuerpo puede ser deseado, que ser trans no es un conflicto. Evidentemente, cuando empieza a transitar, te estalla una bomba en tus cimientos, hay que reconstruirse completo. Hacerlo es duro, aunque también maravilloso. Yo repetiría el proceso”.

miércoles, 4 de febrero de 2026

#hemeroteca #trans #deportes | Un estudio pionero concluye que no hay pruebas de que las atletas trans sean “una amenaza” para el deporte femenino

Reivindicación trans en un partido de fútbol en Florida //

Un estudio pionero concluye que no hay pruebas de que las atletas trans sean “una amenaza” para el deporte femenino

Las mujeres trans y cis muestran niveles similares de aptitud física en competición, según el primer metaanálisis de los trabajos publicados
Enrique Alpañés | El País, 2026-02-04
https://elpais.com/salud-y-bienestar/2026-02-03/un-estudio-pionero-concluye-que-no-hay-pruebas-de-que-las-atletas-trans-sean-una-amenaza-para-el-deporte-femenino.html

La inclusión de las mujeres trans en el deporte femenino se ha convertido en el caballo de batalla de una guerra cultural más grande. Las posiciones se fijan atendiendo a convicciones ideológicas o morales. Sin embargo, también subyace un debate médico y científico. Un debate que hoy está más cerca de ser resuelto. Un equipo científico de Brasil ha elaborado un metaanálisis que engloba 52 estudios y a 6.485 personas, que han analizado la composición corporal y la aptitud física de mujeres trans y cis. Y aunque las mujeres trans mostraron una mayor masa magra —lo que indica una mayor masa muscular—, no exhibieron mayor capacidad física, es decir, fuerza o aptitud aeróbica, que las mujeres cis. “Esto desmiente la lógica detrás de las prohibiciones generales a las mujeres transgénero en el deporte”, sostiene Bruno Gualano, médico e investigador de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y coautor del estudio. “La mayoría de estas políticas se basan en la suposición de que las mujeres transgénero conservan ventajas físicas inherentes y, por lo tanto, dominarían las competiciones femeninas. Los datos no respaldan esta idea”.

El metaanálisis, publicado en British Journal of Sports Medicine, analizó a 2.943 mujeres trans que se habían sometido a una terapia hormonal entre uno y tres años. Y no encontró evidencia de ninguna ventaja física. No hubo diferencias observables en la fuerza de la parte superior o inferior del cuerpo, o en el consumo máximo de oxígeno —una medida clave de la aptitud cardiorrespiratoria— entre ellas y las mujeres cis. De hecho, tras la terapia hormonal de afirmación de género, las mujeres trans y cis mostraron niveles similares de aptitud física en todas las variables analizadas. Por eso, con la evidencia científica en la mano, Gualano concluye que las mujeres trans “no representan una amenaza para el deporte femenino”.

“La investigación, que puede considerarse de alta calidad, introduce dudas donde, aparentemente, no las había”, señala Carlos Alberto Cordente Martínez, profesor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Politécnica de Madrid. “Como mínimo, esto debería llevar a replantearnos determinados posicionamientos maximalistas en el ámbito del deporte de competición”, reflexiona en declaraciones al portal científico SMC España.

No es el primer estudio retrospectivo que se hace sobre el tema. Hace poco un equipo español analizó 14 artículos médicos sobre mujer transgénero y deporte de competición. “Concluimos que son necesarios más de dos años de tratamiento hormonal de inicio pospuberal para conseguir una disminución significativa de los efectos de las hormonas masculinas sobre diferentes parámetros fisiológicos”, explica María Miguélez González, endocrina de la Unidad de Género del Hospital Gregorio Marañón y coautora. En aquel entonces se recomendó ampliar la investigación haciendo estudios más a largo plazo.

Es la misma conclusión a la que llega Miguélez tras leer el presente metaanálisis, por los siguientes motivos. “Los estudios tienen una duración escasa, inferior a tres años”, señala. Además, la experta señala otras limitaciones: “Solo nueve de los 52 estudios analizados eran ensayos clínicos, que son los que aportan la evidencia científica de mayor calidad”. Y, por último, destaca “la falta de datos sobre deportistas de élite”.

Los 52 estudios de los que parte este análisis tienen distintos diseños y metodologías, reconoce Gualano. El conjunto de evidencia científica, por lo tanto, no es del todo concluyente y tiene una calidad heterogénea. “No es perfecta, pero es la mejor evidencia científica disponible”, señala. Sobre la ausencia de mujeres trans que se dediquen al deporte de élite, es contundente: “Esa brecha existe porque, para empezar, casi no hay mujeres trans compitiendo”.

Solo una mujer trans ha participado en los Juegos Olímpicos. Fue Laurel Hubbard en Tokio 2020. En la competición de halterofilia, falló sus tres intentos en la modalidad de arrancada y no ganó medalla. Después de los Juegos y tras una intensa campaña de acoso, anunció su retirada del deporte. Probablemente, sea la primera y la última atleta trans en participar.

El Comité Olímpico Internacional ha anunciado su intención de retomar los test genéticos, que fueron abandonados hace más de 30 años, para vetar a las mujeres trans en los Juegos Olímpicos. Hasta ahora, seguía una política abierta que dejaba libertad a las diferentes federaciones para establecer sus reglas, y la norma más aceptada era un umbral de testosterona natural, la hormona masculina: quien lo superara quedaba excluida.

La realidad demuestra que, a pesar de que hombres y mujeres trans realizan deporte, muy pocos lo hacen de manera federada. Charlie Baker, presidente de la NCAA, la principal organización que regula y organiza el deporte universitario en Estados Unidos, declaró en una entrevista que menos de 10 atletas trans estaban compitiendo bajo su órgano rector, que abarca a más de medio millón de personas. Lo hizo al hilo de la promulgación por parte de la Administración Trump de una orden ejecutiva llamada Sin hombres en deportes femeninos, una de las primeras decisiones políticas de su segundo mandato.

La portavoz de la Asociación de Familias de Menores Transexuales de Navarra y Euskadi, Bea Sever, señalaba en una entrevista a la Cadena SER que, aunque cerca del 70% de las personas trans practica deporte, solo el 6% lo hace de forma organizada, por entender que este no es un espacio seguro. Su presencia, más que minoritaria, es anecdótica: hablamos del 0,01% (el 6% de las personas trans realizan deporte y estas representan en torno al 0,3% de la sociedad).

En el debate de la participación de las personas trans en el deporte federado y profesional, siempre hay un colectivo ignorado, desplazado del foco: los hombres trans. El presente estudio también analizó su fuerza y composición corporal para estudiar posibles ventajas y desventajas biológicas. Los hombres trans demostraron tener menos masa magra que los hombres cis y menos fuerza en el tren superior. Superaron en estas dos variables a las mujeres cis. No se pudieron comparar el resto de variables por falta de datos.

El presente estudio no es concluyente en sus conclusiones. Sería recomendable seguir investigando, pero con los datos disponibles no se puede decir que las mujeres trans tengan una ventaja biológica respecto a sus compañeras cis. El debate médico-científico parece decantarse hacia la participación de este colectivo, pero el debate político e ideológico está lejos de haber terminado.

Hay incluso una dimensión filosófica en todo esto. “Filosóficamente hablando, coincido en que los hechos por sí solos no nos dicen qué debemos hacer”, reflexiona Gualano. “Es el clásico ‘problema del ser y el deber ser’ que señaló Hume”. El filósofo escocés David Hume observó que muchos filósofos y moralistas pasan de describir cómo son las cosas a decir cómo deberían ser sin justificar ese salto. No se añade una premisa moral previa. En este debate, el hecho de que, durante siglos, las personas trans hayan sido excluidas de los deportes no significa que deban seguir siendo excluidas. Que sea así no justifica que deba seguir siendo así.

lunes, 21 de abril de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | Habla Diego, el primer transexual que se reunió con el Papa: “Fueron 90 minutos de estar en el cielo por un rato”

Macarena y Diego con Jorge Mario en el Vaticano //

Habla Diego, el primer transexual que se reunió con el Papa: “Fueron 90 minutos de estar en el cielo por un rato”

Diego Neira recuerda la conversación que mantuvo en Roma con Francisco tras escribirle una carta donde le contaba el rechazo que había sufrido en Plasencia, Cáceres, de un sacerdote
Manuel Viejo | El País, 2025-04-21
https://elpais.com/espana/2025-04-21/habla-diego-el-primer-transexual-que-se-reunio-con-el-papa-fueron-90-minutos-de-estar-en-el-cielo-por-un-rato.html 

Hora de la siesta. Suena el teléfono. Número oculto:

—¿Diego Neira?

—Sí, soy yo.

—¿Pero eres Diego? Soy el papa Francisco.

—Ah, muy bien. ¡Qué bien lo imitas!

Y como tenía acento argentino, Neira no estaba muy convencido de ese tono. “Si me vas a ofrecer una compañía de teléfono”, avisó, “no me interesa”. A lo que el Papa no se anduvo con historias y se echó una carcajada:

—Yo entiendo que os ponéis muy nerviosos, pero tengo tu carta delante. Quiero verte. No te preocupes por nada.

Neira entonces dio un salto. No daba crédito. La llamada del papa Francisco le pilló con su padre dormido en salón de casa un 8 de diciembre. Esa carta que Francisco comenzó a leerle por teléfono en 2015 era muy especial. La escribió justo unos meses antes, tras recibir un ataque tránsfobo de un sacerdote de Plasencia, la ciudad cacereña de 45.000 vecinos donde nació hace 56 años. El párroco le dijo que era como una hija del diablo, que iba a arder en el infierno. Dolido, al llegar a casa encendió el ordenador y se puso a escribir una carta. A Neira le encanta escribir desde pequeño. Y le vino a la memoria la conversación que el papa Francisco mantuvo con unos periodistas tras un viaje a Brasil en 2013. En aquel el avión, el Papa confesó a los reporteros:

—Si una persona es gay y busca a Dios, ¿quién soy yo para juzgarlo?

Ahora, tras la muerte de Francisco, Neira confiesa que guardará para siempre esa carta, donde le escribió que él era un hombre muy católico y que, simplemente, se sentía un hombre en el cuerpo de una mujer. Al concluir la redacción, buscó cómo narices se envía una carta al Vaticano. “Me metí en Google. Puse Ciudad del Vaticano y a la atención de su santidad. No tenía ni dirección ni nada. Él recibía una media de 6.000 cartas diarias y pillaron la mía. Yo no mandé una carta. Yo mandé un sueño”.

Tres semanas después, su teléfono móvil volvió a sonar con el famoso número oculto. El 21 de diciembre está vez le pilló en la calle Sierpes de Sevilla, en pleno centro, y en pleno puente de diciembre. Ahí miró a Macarena, su pareja, y le dijo:

—Maca, es el Papa.

Hoy recuerda que su familia no se lo creía del todo, que cómo le iba a llamar el Papa Francisco a él. La segunda vez sirvió para dar fe a su testimonio, aunque le pillara en una céntrica calle sevillana y tuviera que refugiarse en una tienda de zapatos. Para oír la voz del santo padre, eso sí, puso el altavoz. Las caras de la dependienta de la tienda eran un poema:

—¿Está hablando con el papa?

—Sí.

Neira recuerda que le dijo qué tal le venía el 25 de enero para viajar a Roma. “Nos vemos en Santa Marta. No te preocupes por nada”. Ahí, el puente entre el Vaticano y él fue el entonces obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez, que terminó de organizar el encuentro. Dice que cuando aterrizó en Roma estaba muy nervioso, y siendo diabético no es una buena carta de presentación. Él y su pareja se hospedaron en un hotel al lado de la plaza de San Pedro. Sobre las cinco de la tarde, todavía nervioso, le entró una ansiedad endiablada cruzando la avenida. Saludó a los agentes de la guarda suiza con su uniforme tradicional amarillo, naranja, rojo y azul. De pronto, ya estaba en la residencia de Santa Marta, donde un señor les saludó tras una puerta no muy grande:

—Pasen, que enseguida viene.

Y ahí apareció el Papa. “Dije: ‘Esto es el cielo’”. Y le abrazó. “Fue muy, muy cercano, muy cariñoso. Muy argentino. A mí ya me había ganado”. Neira empezó a tutearle, nervioso:

—Perdóneme, padre.

—Llámame Francisco o Jorge.

“Es un hombre que estaba pisando el mismo suelo que tú. No es un endiosado, llevaba su cruz de plata y sus zapatos negros, era tanta la humildad...”. Neira, su pareja Macarena y el santo padre estuvieron reunidos 90 minutos. Una conversación que, dice, no desvelará por ahora. “Yo creo que jamás en la vida viviré algo parecido, aparte de la tranquilidad emocional y espiritual que me dio. Yo estaba convencido de que para la Iglesia era un apestado por el simple hecho de ser transexual. Todo el daño que me había hecho la institución me lo borró. Creo que esa reunión la gestó mi madre desde el cielo”. Con el tiempo, mantuvieron el contacto varias veces en estos años. Neira, de hecho, al regresar a Plasencia volvió a comulgar. Y aún se emociona al recordar cómo en aquella sala del Vaticano, el Papa le hizo adiós con las manos tras despedirse:

—Fueron 90 minutos de estar en el cielo por un rato.

lunes, 14 de abril de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | Hugo Marlo: “Las personas trans hemos venido al mundo para hacerlo mejor”

Hugo Marlo: “Las personas trans hemos venido al mundo para hacerlo mejor”
El cantante catalán, que publicó el año pasado su primer EP, reflexiona sobre por qué la identidad trans sigue siendo objeto de debate social y reivindica más referentes en positivo del colectivo
Marta Villena | El País, 2025-04-14
https://elpais.com/sociedad/2025-04-14/hugo-marlo-las-personas-trans-hemos-venido-al-mundo-para-hacerlo-mejor.html

Hugo Marlo //
Hugo Marlo (Terrassa, 24 años) atiende esta entrevista por videoconferencia tras haber descansado apenas unas horas en todo el fin de semana. Dos jornadas maratonianas para grabar el videoclip de su último sencillo, ‘Tu luz’, una canción contra el bullying. Como el resto de sus composiciones ―hace un año publicó su primer EP, ‘Estimarta’―, esta también es autobiográfica. “Sufrí acoso, no tenía amigos en el colegio ni el instituto”, cuenta el cantante y activista por los derechos de las personas trans. Su vida cambió tras participar con 17 años en ‘Got Talent Junior’. “Pasé de ser invisible para la gente a que me parasen por la calle y me pidieran fotos”, apunta. Sin embargo, Marlo no se reconocía en esas imágenes en las que aparecía como “una chica masculina”, faltaba algo. “Hasta que un día dije basta y me miré en el espejo”.

Pregunta. Y, ¿qué vio?
Respuesta. Me vi a mí mismo por primera vez: un chico trans. Ser trans es lo mejor que me ha pasado en la vida, me ha hecho madurar y me ha regalado personas maravillosas que de otra forma no hubiera conocido.

P. ¿Por qué su realidad es tan difícil de comprender para algunos?
R. Mi identidad no es algo debatible. Cuando le pregunto a la gente cis [aquellas conformes con el género asignado al nacer] cómo saben que son un hombre o una mujer me contestan: “Porque lo sé”. Pues para mí es lo mismo.

P. Y para su entorno, ¿fue fácil de entender?
R. En mi casa no fue bien acogida la noticia de quién era realmente, pero creo que las personas trans hemos venido al mundo para hacerlo mejor, para abrir mentes. Hoy, la relación con mi familia es genial.

P. Su transición ha propiciado muchos cambios, entre ellos, su voz.
R. El tratamiento de testosterona trae consigo cambios físicos y emocionales. Me daba miedo cómo podría cambiar mi voz, mi instrumento de trabajo, lo único bueno en aquella etapa tan difícil de mi vida. Ahora me encanta mi nueva voz, tengo un rango vocal más amplio para hacer más cosas.

P. ¿Qué otras cosas trajo consigo esa transformación física?
R. Cuando comencé la transición estaba en un equipo de fútbol femenino y la gente empezó a quejarse. Vale, lo entiendo, [con la testosterona] hay ganancia de fuerza y de músculo, pero de la forma en la que me trataron, los insultos que recibí... no tiene ninguna justificación. El fútbol había sido mi lugar seguro hasta entonces y se convirtió en un infierno.

P. Y, ¿qué hizo?
R. Pues buscar a otros hombres trans que quisieran formar un equipo. Fundamos el Fénix F.C y nos federamos en la cuarta división catalana masculina. Pero nos hemos retirado.

P. ...
R. Éramos muy pocos, no teníamos apenas cambios y había muchas lesiones. Además de la transfobia que sufríamos en los partidos y en las redes sociales.

P. ¿Cómo se relaciona con las redes sociales?
R. Me gusta sentir que visibilizo mi realidad y que eso ayuda a mucha gente, pero los comentarios de odio siempre están ahí. A veces estoy fuerte y lo llevo mejor, y otras, me da tanto miedo lo que me dicen que no quiero ni salir a la calle.

P. ¿Teme que la transfobia siga creciendo?
R. Creo que es importante no conformarse con que ya no nos matan. Tenemos que seguir defendiendo nuestro derecho a existir y señalar todo lo que lo ponga en peligro.

P. ¿Cree que hay suficientes referentes trans?
R. Evidentemente es difícil exponerse a tanto odio y convertirse en un referente visible. Más que cantidad, necesitamos ejemplos de vidas trans en positivo.

P. Como es su caso...
R. Mira, un día me escribió una madre por Instagram y me dijo que su hija le había dicho que era un niño y que se quería llamar como yo. Pero necesitaba preguntarme si las personas trans somos felices.

P. Y, ¿qué le respondió?
R. Que por supuesto, no he sido tan feliz en toda mi vida.

jueves, 16 de mayo de 2024

#hemeroteca #trans #transfobia | Cuando cambiar de nombre es todo un reto: la lucha de las infancias trans en México

Govinda, junto a sus padres, David  y Brisa, preparando el almuerzo en su casa, en Rosarito //

Cuando cambiar de nombre es todo un reto: la lucha de las infancias trans en México

Las personas menores de edad solo pueden realizar este trámite por la vía administrativa en cinco de los 32 Estados del país y en los consulados, pese a las sentencias de la Corte Suprema
Alicia Fàbregas | Planeta Futuro, El País, 2024-05-16
https://elpais.com/planeta-futuro/2024-05-16/cuando-cambiar-de-nombre-es-todo-un-reto-la-lucha-de-las-infancias-trans-en-mexico.html

Poder nombrarte es poder ser. Govinda Martínez lo tiene claro. Se sienta sonriente en un rincón de un restaurante con muchas mesas y sillas oscuras, y a sus 15 años, sus palabras irradian seguridad. Tras sus gafas y su pelo oscuro, va enlazando un discurso que parece construido con la solidez de las opiniones bien reflexionadas. Pese a las bofetadas de una sociedad abusiva y cruel con las personas de la diversidad sexual, él avanza con fuerza, empujado por una familia que lo apoya de manera incondicional. Una madre, un padre y cuatro hermanos que son su lugar seguro.

“Si me reconocen como trans, siento que me asocian a que tuve que pasar de mi sexo biológico a lo contrario, y no quiero. Me gusta que me vean solo como uno más. Me hubiera gustado que me llamaran por mi nombre para ser uno más”, dice. Se refiere a la vida en general. Y también, más en concreto, a su época escolar. Al tiempo que pasó en una secundaria pública de Rosarito, su municipio, en el Estado mexicano de Baja California, en el noroeste del país, una localidad de playa, de población trabajadora, surfistas, bares, algunas discotecas, y a ratos bastantes turistas estadounidenses, que cruzan desde la frontera en California.

  • En el colegio, la prefecta me dijo que no podía llevar el pantalón y me empezó a preguntar sobre mi periodo. Yo creo que no debía de preguntarme eso
  • Govinda Martínez

Esa etapa escolar no fue nada fácil para Govinda, nombre que aparece en la novela ‘Siddartha’, de Herman Hesse, y que eligió porque le pareció neutro: parece femenino, pero lo llevaba un personaje masculino. Entró en segundo, en el último trimestre, por la covid-19, porque entonces las clases se hacían desde casa. Pero no pudo terminar el primer trimestre de tercero. El entorno era demasiado hostil. Brisa Ríos, su madre, sentada junto a él en una esquina tranquila de este restaurante de Playas de Rosarito, dice: “No quiero seguir exponiéndolo a más situaciones. Teniendo ya su acta de nacimiento con el nombre cambiado, podrá ingresar a la escuela como quien es”.

En la partida de nacimiento todavía aparece su nombre anterior, pero en la escuela pidió que lo cambiaran en las listas. O por lo menos que lo llamaran solo por su apellido. No todos los profesores hicieron caso. “Las primeras clases, decían mi nombre anterior. A veces me quedaba sentado, sin decir nada, para que me tacharan. O iba enfrente y tenía que decirle al profesor, y ya todos me miraban. Así que la primera impresión de mis compañeros fue de alguien con un nombre que no le correspondía. Y aun así, había tenido que empezar el curso más tarde para que les dieran capacitación a los profesores”, lamenta. También pidió poder ir al baño de chicos y llevar el uniforme masculino. “Tenía que ir al baño de dirección, y sobre el uniforme, la prefecta me dijo que no podía llevar el pantalón y me empezó a preguntar sobre mi periodo. Yo creo que no debía de preguntarme eso”, opina.

Las dificultades no venían solo por ese tema. La adolescencia es el momento de querer pertenecer y de sufrir, a veces, mucha soledad. En ocasiones, Martínez se sentía mal entre clases o dentro de ellas. Se ponía nervioso, lloraba, le dolía la cabeza, tenía náuseas... Los profesores llamaban a sus padres para que lo fueran a buscar. Ellos trabajaban bastante lejos, pero siempre acudían lo más pronto posible, aunque tuvieran que pasarse horas atrapados en el tráfico entre Tijuana y Rosarito. “Todo lo relacionaban con eso: no es que no se acepta, a lo mejor se está arrepintiendo, ya no le hagan caso, solo quiere llamar la atención”, recuerda Ríos.

El informe Cinco años de #infanciatrans 2018-2023, publicado en enero por la Asociación por las Infancias Transgénero, explica que de las familias que atienden, el 84% aseguran que el personal de sus centros educativos ”no cuenta con información suficiente sobre diversidad sexo-genérica”; y el 57% tuvieron impedimentos en los “procesos de reconocimiento de identidad de género en la escuela”.

Por eso es tan importante para las infancias y las adolescencias trans poder cambiar el nombre en el acta de nacimiento. A la madre de Govinda Martínez le frustra: “Me pesa el estar viendo su nombre anterior. Siento como que le están humillando. No es lo que él es, no es lo que le representa”. Pero en este país, para conseguir ese cambio, todavía se están teniendo que librar muchas batallas.

Un laberinto legal
México está compuesto por 32 Estados, cada uno con su propio código civil. Todos ellos deben acatar lo que dicte la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pero como son soberanos, en este caso, la SCJN tiene que ir invalidando normas Estado por Estado para garantizar el derecho al cambio de nombre en el acta de nacimiento de niños trans. Una vez invalidadas, los Estados tienen que cambiar su código civil para adecuarlo a lo que pide la Suprema Corte. Muchos pasos farragosos que a veces se encallan.

Esas sentencias suelen basarse en el respeto a los derechos humanos y a la Constitución. Como describe una de ellas, de 2017, las personas tienen derecho a definir su identidad sexual y de género, y a que “los datos que figuran en los registros, así como en los documentos de identidad, correspondan a la definición que tienen de sí mismos”, porque se les tiene que garantizar “el libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la privacidad, el reconocimiento de la personalidad jurídica y el derecho al nombre”. Meritxell Calderón, abogada especialista en derechos humanos, lo completa con una idea clave: “El Estado es una estructura social que está ahí para garantizar los derechos humanos, si no, no tiene sentido de ser. Tiene que garantizar que tú puedas hacer esos trámites, no limitarlos”.

Según el informe de la Asociación por las Infancias Transgénero, en 21 Estados mexicanos ya es posible ir al Registro Civil y hacer el cambio de nombre. Pero solo en cinco se permite a menores: Sinaloa, Jalisco y los consulados de México en el mundo pueden llevar a cabo el trámite sin límite de edad y Oaxaca, Ciudad de México y Morelos lo permiten, pero a mayores de 12 años. En Jalisco y Ciudad de México se puede hacer, además, sin la “la presencia obligatoria de dos progenitores”. Es muy importante, porque como explica Ma. Teresita Díaz, la activista que ha estado acompañando a Govinda Martínez y a su familia en todo este proceso, hay muchas personas que no cuentan con el apoyo de sus padres. Por eso, pide que se cree una institución que ayude a estas personas que aún no han cumplido la mayoría de edad, para que puedan acceder a su derecho.

Atrapados en el limbo burocrático
En junio de 2023, la Suprema Corte emitió fallos en esa misma línea para Sonora, Baja California Sur, y Baja California, donde vive Govinda. Esos tres Estados, en el plazo de un año, deben modificar sus leyes para adecuarlas a lo que pide la SCJN, pero no está siendo sencillo.

En ese limbo se han visto atrapados Martínez, su familia y Díaz, que está llevando todas las gestiones y que fue una de las impulsoras de esa sentencia. Junto con otros colectivos, presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos para que esta, a su vez, la llevara a la Suprema Corte y se pronunciara ante las supuestas vulneraciones de Baja California. Después, recogieron 800 firmas para presentar una iniciativa de ley para las infancias tran. Junto con eso, tenían el caso de Govinda Martínez, que probaba la necesidad de la ley. El combo perfecto para el cambio.

En paralelo, ya hace aproximadamente un año que empezaron con los trámites para que el nombre de Govinda pudiera aparecer en sus documentos oficiales, amparándose en la no discriminación que promueve la Constitución mexicana y en el respeto a los derechos humanos de varias convenciones internacionales. Fueron al Registro Civil de Playas de Rosarito y solicitaron el cambio. La primera vez se lo negaron, argumentando que no era legal porque debía “tener al menos 18 años cumplidos”. Unos meses más tarde de la sentencia de junio de 2023 de la Suprema Corte para Baja California, Díaz cuenta que volvió con Martínez y sus padres al Registro Civil de ese Estado. La persona que los atendió, dice la activista, ni siquiera conocía el reciente fallo de la SCJN. Cuando la activista le mostró la sentencia, el funcionario aceptó la petición, pero el 30 de diciembre, el Registro Civil volvió a declarar la rectificación improcedente, porque el Código Civil de Baja California aún no se había modificado para adecuarse a lo que establecía la SCJN. Aunque según afirma Díaz, a ellas no se lo notificaron hasta el 7 de marzo.

La activista ha acudido a instancias mayores a poner quejas y reclamar derechos. A lugares como la Comisión de Derechos Humanos, pero todavía no han conseguido salir de ese laberinto.

sábado, 27 de abril de 2024

Kattalin Miner y Moio, su amigo trans que se quitó la vida: "Hay quien no conoce la realidad trans y los deshumaniza"

La periodista y escritora Kattalin Miner, autora de 'Moio' //

Kattalin Miner y Moio, su amigo trans que se quitó la vida: "Hay quien no conoce la realidad trans y los deshumaniza"

“Es muy violento y doloroso que los ataques tránsfobos se hagan en nombre del feminismo o de la izquierda. Nadie puede considerarse eso si busca la opresión, la no existencia o la vulneración de derechos de otras”, reconoce la escritora
Maialen Ferreira | El Diario, 2024-04-27
https://www.eldiario.es/euskadi/kattalin-miner-moio-amigo-trans-quito-vida-hay-no-conoce-realidad-trans-deshumaniza_128_11322497.html

Han pasado 17 años desde que Aimar Elosegi, también conocido por sus amigas como Moio, se quitó la vida un 23 de abril de 2007 en Hernani (Gipuzkoa). Como él mismo escribió en una carta de despedida, por los “problemas” que le producía no poder ser “un chico normal”. “A lo largo de mi vida he tenido muchos problemas, y sé que nunca seré como soy realmente. Sé que para muchos, esta no es la solución, pero para mi sí, porque nunca seré como quiero ser y como debería ser. Nunca seré un chico normal”, detalló Moio en la última carta que escribió ante una sociedad incapaz de entender, por aquel entonces, que era un chico trans.

En el décimo aniversario de su muerte, una de sus amigas, la periodista y escritora Kattalin Miner, recogió su historia en euskera partiendo de entrevistas con familiares y amigos. Ahora, 17 años más tarde de lo ocurrido, la historia de Moio ha sido traducida, con ese mismo título, al castellano. 'Moio' (ed. Libros del K.O) cuenta con la traducción de Irati Iturritza y se trata de una versión adaptada del libro original en euskera publicado en 2017. El objetivo de Miner, según confiesa a este periódico, es que la lucha de su amigo, como él mismo pidió, no quede en el olvido. “Me di cuenta de que ya nadie hablaba sobre Moio, que el tema había quedado en silencio. Ese silencio es lo que me empujó a querer escribir”, reconoce la escritora, que describe 'Moio' como un libro que “mueve, agita y al mismo tiempo sana la memoria y la herida de un pueblo y de una familia”.

¿Quién es Moio?
A estas alturas, para mí Moio son muchas cosas. Es mi amigo, aquel chaval de 21 años que se suicidó en 2007 porque era trans, entre otras cosas, pero porque era trans, pero hoy en día, también se ha convertido en una persona que está llena de simbolismos tras su muerte, que se ha convertido en libro y que lo ha compartido muchísima gente. Para mí son dos Moios diferentes, está el que era mi amigo y el que comparte su historia.

¿En qué momento siente que debe escribir este libro?
En el décimo aniversario de su muerte sentí que ya no había tanto dolor o que el duelo había pasado a otra fase y noté cierta tranquilidad. Hasta que empecé a encontrarme mal porque me di cuenta de que ya nadie hablaba sobre Moio, que el tema había quedado en silencio. Ese silencio es lo que me empujó a querer escribir, reflexionando mucho conmigo misma, pero también hablando con mucha gente para saber cómo lo llevaban, cómo habían vivido la muerte de Moio y cómo lo recordaban. Al pasar tanto tiempo veía que podía llegar a olvidarse. Ver que fue una muerte tan pública y social y que, de repente, haya sido relegada al plano íntimo y al silencio me activó para escribir.

En el libro recoge distintas voces, entre ellas la del hermano de Moio o la de sus amigas. Hablar del suicidio siempre es complicado, pero ¿en un caso como este lo es más?

Paradójicamente, cuando empecé el libro me cruzaba mucho el tema del suicidio y pensaba mucho en ello. Cuando te toca cerca es algo que te mueve, mueve todos tus cimientos, pero lo que me encontré cuando entrevisté a las personas que participan en el libro es que aunque es cierto que el tema del suicidio era un tabú, más lo era el hecho de que Moio fuera trans. Eso lo dice el hermano de Moio, Ander, que cuenta que a él no le costaba decir que su hermano se había suicidado, que lo que le cuesta es explicar por qué. Entonces vi que el mayor nudo que se le había quedado a la gente y por lo que guardaban más silencio no era por el suicidio, sino por lo trans.

¿Y por qué cree que ocurre eso?
Porque en 2007 no teníamos ni idea, no sabíamos lo que suponía ser trans. Los referentes que teníamos eran poquísimos, muy fetichizados y venían desde la farándula así que eran muy lejanos para nosotros. Esto lo explican las amigas y el hermano. El silencio que guardaron durante años no era un silencio parado, era de sanación, por una parte, pero de seguir aprendiendo y entendiendo, por otra. Maialen Lujanbio también lo cuenta en el libro cuando dedica unos 'bertsos' a una persona trans en 2017 y dice que hay un momento en el que la sociedad te empieza a entender, pero si los hubiera cantado antes, nadie hubiera empatizado. Cuando empecé a escribir el libro ya era ese momento en el que nosotras podíamos hablar de lo que ya conocíamos, ya habíamos reflexionado sobre ello y la gente lo podía recibir también.

¿Por qué cree que cuesta tanto entender la realidad trans?
Lo trans lo que nos deja en evidencia no es tanto la existencia de personas que tienen una incongruencia respecto al género que se les ha asignado al nacer, sino que, lo que nos muestra, es que tenemos una sociedad montada en un binomio hombre-mujer súper rígido y que oprime mucho. La existencia de las personas trans cuestiona la misma existencia de las personas cis. Nos mueve de nuestro sitio. Eso genera mucha incomodidad porque quien cumple 'la norma' más o menos bien, no se quiere mover de ahí. Esa es una de las razones, pero hay otra y es el desconocimiento. Se trata de una realidad muy lejana para muchas personas y hay gente que me ha dicho que su primer contacto con la realidad trans ha sido a través de este libro y que les ha valido para cambiar su punto de vista. La gente que no tiene contacto con esta realidad tiende a deshumanizarla, pero a la mínima que se acerca y la conoce, su concienciación y sensibilización aumenta muchísimo.

¿Duele más cuando los ataques tránsfobos vienen de colectivos o mujeres que se consideran de izquierdas o feministas?
Para mí es muy violento y doloroso que los ataques tránsfobos se hagan en nombre de un feminismo o de la izquierda. Yo no creo que así sea. No creo que ninguna persona de izquierdas o feminista pueda considerarse a sí misma eso si busca la opresión, la no existencia o la vulneración de derechos de otras. Una cosa es que ellas se denominen así y otra es que validemos la autodeterminación de las feministas transexcluyentes. Para mí es un oxímoron de por sí. De todas formas, me gustaría destacar que esa es una parte muy pequeña, aunque hace ruido y mucho daño, no le niego la capacidad que tiene porque también ha venido aupada por la extrema derecha. Aun así hay una gran parte del feminismo que considera que las personas trans son feministas, son parte del movimiento y que todas somos primas hermanas.

También recoge en el libro la voz de Brayan, un chico trans de Hernani que vive una realidad distinta a la de Moio. ¿La situación está mejorando?
Sí y creo que hay que subrayar que las cosas están mejorando, aunque con todas las precauciones. La entrevista de Brayan hace ver claramente que la situación en 2005 o 2007 es muy distinta a la de 2017 o 2020, afortunadamente. Ha cambiado que a día de hoy existen los referentes trans, que hay leyes, aunque estén incompletas, pero que están blindando derechos y que hay más conciencia. Queda mucho por hacer, la transfobia sigue muy vigente, pero me gusta que el final que le da Brayan al libro porque después de entrevistas delicadas, densas y dolorosas, él habla con una ligereza y cuenta una transición totalmente diferente a la que vivió Moio. Le da un final esperanzador al libro.

¿Cuál es su objetivo con este libro?
El padre de Moio, cuando le dije que quería escribir un libro me dijo que con que ese libro le valiera a una sola persona, a él le valdría. Y creo que han sido muchas más, muchísima gente lo ha leído y lo recomienda porque le ha servido para acercarse a este tema, para entenderlo y replantearse las cosas. Es un libro que mueve, agita y al mismo tiempo sana la memoria y la herida de un pueblo y de una familia.

¿Qué le diría hoy a Moio?
Han pasado 17 años desde que Moio se suicidó y él se quedó siempre como ese chaval de 21 años, pero yo ya no soy esa chavala. Yo cada vez me veo más adulta mientras que a él le veo más niño. Le diría, sin duda que la lucha que él empezó y dejó por escrito pidiendo que no se escondiera, no se está escondiendo, que se está repartiendo a los cuatro vientos.

lunes, 8 de abril de 2024

#libros #trans #testimonios | Moio : era imposible esconderlo

Moio : era imposible esconderlo / Kattalin Miner Perez ; traducción de Irati Iturriza Errea.
[Moio : gordetzea ezinezkoa zen. Elkar, 2019]
Madrid: Libros del K.O., 2024 [04-08].
192 p.

/ ES / EUS* / Libros / ENS / Aimar Elosegi / Hombres trans / Testimonios / Trans / Transexualidad 

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419119605 / 19,90 €
📝 Cita APA-7: Miner, Kattalin (2024). Moio : era imposible esconderlo. Libros del K.O.

Aimar Elosegi Ansa «Moio», chico trans, amigo íntimo de la autora, se suicidó en Hernani el 23 de abril de 2007. Su muerte quebró dos tabúes muy arraigados en nuestra sociedad: el suicidio y lo trans. Hernani se volcó con la familia. Se organizaron actos en memoria de Moio y se proclamaron solemnes y necesarios alegatos de empatía hacia la transición de género. Luego, regresó la «normalidad». Diez años después, Kattalin Miner siente la necesidad de revisar su duelo personal y el duelo colectivo, y regresa a Hernani para excavar en la memoria y levantar acta sobre los obstáculos visibles e invisibles a los que se enfrentaban y se enfrentan las personas trans. Este libro, publicado en euskera en 2019, está construido con los testimonios del entorno de Moio y la escritura valiente y honesta de quien quiere hacer justicia a la memoria de un amigo.
«Un maravilloso libro de duelo, un relato interseccional de las dificultades del feminismo para aceptar o, más valdría decir, para aprender, de la aventura trans, un homenaje al amigo al que no pudimos salvar la vida, pero también un relato de la responsabilidad de la violencia compartida y silenciada, y un antídoto contra todas las formas de exclusión: uno de los libros más bellos y más necesarios sobre la amistad que he leído». Paul B. Preciado

«Esta es la historia de cómo la muerte de un hombre trans irrumpe en su entorno con un último mensaje de pedagogía, entendimiento y revelación. De cómo un estruendo semejante sirve a su entorno para adentrarse en una conversación valiente, difícil y necesaria que se extiende como una marea bondadosa. ‘Moio’, de Kattalin Miner, es un ejercicio sentimental y político de cómo se transforma el dolor en algo útil. Leerlo es sanar». Alana S. Portero
Kattalin Miner (Hernani, 1988) es periodista y columnista en varios medios, donde es conocida por su perspectiva de activista transfeminista y LGTBI+. Cursó un máster en Literatura Comparada (UAB) y desde entonces ha estado vinculada a los libros. Ha escrito dos novelas, ‘Nola heldu naiz ni honaino’ (Elkar, 2017) y ‘Turista Klasea’ (Susa, 2020). ‘Moio’ es su único ensayo y el primer trabajo que publica en castellano. Aunque le encante escribir, siempre dirá que lo que más le apasiona es dinamizar diferentes grupos de lectura, que es, sin duda, donde más ha aprendido.

jueves, 11 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans #transfobia | Comunidad LGTBI contra la Federación de rugby de Irlanda

FútbolRed / Transfobia femenina en el rubgy irlandés //

Comunidad LGTBI contra la Federación de rugby de Irlanda.

El choque de opiniones contra el organismo se da por restricciones generalizadas.
Camilo Fernando Nieto Espinosa | FútbolRed, 2022-08-11
https://www.futbolred.com/fuera-del-futbol/rugny-comunidad-lgtbi-critica-decision-sobre-mujeres-transgenero-163785 

La comunidad LGTBI de Irlanda criticó este jueves una decisión adoptada por la Federación de rugby (IRFU) de este país que prohíbe a las mujeres transgénero jugar en equipos femeninos.

La medida es "regresiva", según denunció hoy, entre otros colectivos, el equipo de rugby LGTBI de Dublín "The Emerald Warriors" ("Las Guerreras Esmeralda"). En un comunicado, este club instó a la IRFU, que rige este deporte en la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte, a que revierta su decisión.

"The Emerald Warriors" aseguró que esta nueva política reducirá "aún más" los "espacios donde las personas transgénero" pueden sentirse "seguras", al tiempo que "afecta al rugby, al deporte y nuestra sociedad". "Este paso no está en sintonía con los valores de nuestro deporte", subrayó el club LGTBI.

Al anunciar este miércoles esta medida, la IRFU reconoció que este asunto es "delicado y difícil", pero sostuvo que "es necesaria" porque entiende que las mujeres trans tienen "ventajas en fuerza, energía y físico". Asimismo, la federación precisó que los hombres transgénero podrán seguir jugando en equipos masculinos "si dan su consentimiento por escrito y se lleva a cabo una evaluación de riesgos".

"Queremos seguir trabajando con la IRFU en este asunto y confiamos en que podremos diseñar durante los próximos meses un plan de acción conjunto y llevar a cabo más investigaciones en este área", explicó hoy Aaron Doyle, responsable de inscripciones de "The Emerald Warriors", a la emisora NewsTalk. En su opinión, la federación debe revertir esta decisión que impone restricciones generalizadas y volver a la política anterior, por la que se estudiaba "caso por caso y de manera individual".

sábado, 6 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans | Pablo Alamá: "Creo que el colectivo LGTB no entiende de ideologías"

Pablo Alamá //

Pablo Alamá: "Creo que el colectivo LGTB no entiende de ideologías"

Participa en 'La noche más larga', un thriller que gira en torno al asalto a una prisión psiquiátrica para sacar de allí a un asesino. A partir de ahí, según Pablo Alamá, todo toma un giro delirante y se convierte en una pesadilla devastadora
Rosana Lakunza | Noticias de Gipuzkoa, 2022-08-06
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cine-y-series/2022/08/06/pablo-alama-creo-colectivo-lgtb-5890142.html 

El personaje que interpreta Pablo Alamá en 'La noche más larga' es el de un hombre trans que se ve envuelto en un error y acaba en la cárcel donde vivirá momentos muy duros. Opina que es bueno que se visualicen este tipo de papeles porque ponen ante los espectadores una realidad que ha quedado en demasiadas ocasiones oculta y no reconocida.

P. 'La noche más larga'. Una noche que además de larga es terrorífica.
Es un thriller con muchísima intriga. Cuando comienza no se sabe qué va a pasar. Yo he visto la serie y me he enganchado, ha sido como si no supiera nada de ella, como si no hubiera trabajado en esta historia.

P. ¿Se imagina que pudiera ocurrir en la vida real?

Me parecería muy fuerte. Me cuesta pensar que pueda ocurrir en la realidad, aunque viendo la serie como espectador casi que te lo crees.

P. ¿Qué tiene usted de Rey, su personaje en esta serie?
Es un personaje que es muy fiel a sus principios y yo me identifico bastante con esta forma de ser. Pienso que el personaje incluso es más fiel de lo que soy yo. Rey quizá es un poco lo que me gustaría ser. Él entra a la cárcel por error y hay una escena en la que le preguntan si quiere ir al módulo de hombres o al de mujeres porque es un hombre trans y puede elegir.

P. ¿Qué decide?
A pesar de que sabe que eligiendo el módulo de hombres es posible que lo pase peor, que sufra más abusos, lo escoge, aunque solo sea por defender su identidad. Esta es una de las cosas que admiro del personaje. Es a lo que llamo principios.

P. En ficción vemos muchas historias de mujeres trans, sin embargo, no ocurre lo mismo con los hombres trans. ¿Es una cara más oculta socialmente?

Sí. A día de hoy, el hombre trans está mucho más invisibilizado que la mujer trans. Vemos algunas historias en ficción de mujeres, pero no es nuestro caso, el de los hombres trans. Pienso que es necesario que se vean ambas realidades para que pueda realizarse un mapa más completo de lo que es el mundo trans. Se está empezando a tomar conciencia de que también existimos. Series como esta resultan muy positivas, aunque todavía hay mucho camino por recorrer.

P. Existe también la reivindicación de que los papeles de gente trans o gais no sean interpretados por actores heterosexuales.

Muchas veces, los actores o actrices trans suelen tener más limitados los accesos al trabajo, sobre todo a determinados papeles. Es importante para generar cierta equidad que cuando haya un personaje trans se le dé a una persona trans.

P. ¿Suele ocurrir?

No siempre, aunque cada vez se avanza más. Cuando un papel trans lo interpreta una persona cuyo sexo es acorde con el que ha nacido, se le están quitando oportunidades a actores o actrices que pueden visibilizar a un colectivo y a la igualdad al acceso al trabajo. Por eso creo que es importante que estos papeles se los den a personas trans.

P. ¿Ese es el ideal?
En parte. Para mí el ideal es llegar a un punto en el que no se llegue a la identidad de género. Lo ideal sería alcanzar un nivel en el que las personas trans accedieran a todo tipo de personajes. Tendría que dejar de importar la identidad de género.

P. ¿Lo ve posible?
A día de hoy lo veo todavía muy utópico. Por eso me parece muy importante empezar a dar estos primeros pasos, personajes trans interpretados por personas trans como medio de visibilización.

P. Parece más difícil de comprender al hombre trans. ¿Por qué?
No sé si es más difícil o no. A nivel de comprender a un hombre o a una mujer trans está en la misma dificultad o facilidad. Todo depende de cómo se quiera ver. Pienso que, como de los hombres trans se conocen menos historias, cuando se piensa en ello, el imaginario nos lleva a las mujeres y pocas veces la personas se plantean que también existimos nosotros, los hombres. Aún no lo tenemos registrado en el imaginario social.

P. Usted ha hecho papeles fuera de género. Estuvo también en 'Madres'.

Tuve un papel pequeño. Interpreté a un médico residente y no se hablaba de condiciones de género.

P. Es también doblador, sobre todo de vídeo juegos.
Me gusta mucho el doblaje. También hago doblaje de publicidad.

P. ¿Dónde se encuentra más cómodo, en el doblaje o en la interpretación?

Ambas cosas me gustan. Empecé en el doblaje y a raíz de este trabajo me empezó a interesar la interpretación, así que empecé a estudiar para formarme como actor. Muchas veces me he planteado si tendría que elegir alguna de las dos disciplinas. Son bastante diferentes pero a la vez muy complementarias, tienen muchas cosas en común. El hecho de ser actor de doblaje me ayuda muchas veces ante la cámara y el actuar también me ayuda a la hora de doblar. Así que ahora mismo no contemplo elegir una.

P. ¿Puede vivir bien de las dos disciplinas?
Llevo ya unos años con una situación bastante estable. El hecho de compaginarlas es lo que me ayuda a sobrevivir. Es cuestión de poder combinar la carga de trabajo en ambas disciplinas. Voy fluyendo a rachas y por ejemplo, cuando estuve rodando la serie dejé un poco de lado el doblaje, pero cuando finalizó lo volví a retomar.

P. ¿Se prevé una segunda parte de 'La noche más larga'?

Hay que ver la serie y sacar conclusiones. El espectador es muy listo y sabrá a qué atenerse.

P. ¿Qué proyectos tiene entre manos ahora?
Estoy con un monólogo que he estrenado hace poco y que gira en torno a la identidad de género. He terminado las funciones que teníamos y ahora quiero hacer un trabajo de mesa, sentarme y crear una estrategia para poder mover este proyecto. Además, tengo otra obra de teatro, ahora la estoy ensayando y está previsto que se estrene en septiembre. Voy objetivo a objetivo.

P. El monólogo se titula 'Manual para follarse a un macho con vagina'. Una obra muy personal, ¿no?
Exactamente, totalmente personal. He escrito en base a mis experiencias y sería autoficción dentro de lo que podríamos llamar teatro documental. Quería retratar una evidencia desde lo personal. Quería hacerlo desde dentro y desde cómo lo he vivido.

P. ¿Demasiado íntimo?

Totalmente íntimo. ¿Demasiado? No. Es mi vida y a través de esa intimidad quiero llevar un mensaje más social.

P. Acabamos de vivir la fiesta del Orgullo y se han evidenciado demasiadas contradicciones, sobre todo políticas.

Hay mucho lío en torno a varias cuestiones, por ejemplo, la ley trans. Como cada vez se habla más de temas LGTB, se están conociendo realidades que antes no eran visibles, realidades que hasta hace poco era mejor guardarlas dentro de casa.

P. ¿Se ha dado un paso atrás con las actitudes de determinadas actitudes políticas?
Creo que hay partidos que están esperando que se den pasos atrás. Pero cuando a la población se le dan ciertos derechos es muy difícil quitárselos. Esto ocurre no solo con las leyes LGTB, pasa con cualquier ley. Se han sembrado unas ideas y unos derechos, y creo que va a ser difícil volver atrás.

P. En la derecha política hay dirigentes muy conocidos que pertenecen al colectivo LGTB.

Creo que el colectivo LGTB no entiende de ideologías. Hay personas LGTB en cualquier bar. Es lo natural. Si eso se aceptara, quizá dejásemos un poco más lo político y nos centraríamos en lo personal y en lo humano. Desde luego, seríamos mejores.

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Tras el estreno de la serie, el joven valenciano habla con ENCLAVE ODS sobre la necesidad de visibilizar a los hombres trans y sus realidades. 
Raquel Nogueira | El Español, 2022-08-14
https://www.elespanol.com/enclave-ods/referentes/20220814/pablo-alama-personaje-netflix-no-arrepiento-transicion/694680687_0.html