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martes, 31 de octubre de 2017

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Linda Nochlin, la inventora de los estudios de género

Muere Linda Nochlin, la inventora de los estudios de género.
La historiadora del arte fue la primera en preguntar por la falta de grandes mujeres artistas.
Estrella de Diego | El País, 2017-10-31
https://elpais.com/cultura/2017/10/30/actualidad/1509391014_393831.html

El mítico historiador del arte Sir Ernst Gombrich repetía a menudo cómo las preguntas, para generar respuestas relevantes, debían ser genuinas. La “pregunta genuina” se convertía de este modo en un ejercicio de inteligencia que se acaba por perseguir durante la vida entera; una aproximación al nombrar; un intento de acercarse a ese punto en el cual los modos de ver dan un giro inesperado y exigen volver a mirar el mundo con ojos limpios ─que es tanto como decir críticos─.

Tal y como ocurre con los matemáticos ilustres, a Linda Nochlin la “pregunta genuina” le asaltó aún joven, sin haber cumplido los cuarenta, cuando en 1970 decidió plantear algo que, por obvio ─y por valiente─, nadie hasta entonces había planteado: ¿por qué no ha habido grandes mujeres artistas? El artículo aparecía un año más tarde en ‘ARTnews’ y ponía el dedo en la llaga de ese asunto feo instalado en los cimientos más profundos de la Historia del Arte tradicional, la que se iba al traste entonces y para siempre.

El discurso al uso de la disciplina no había tenido en cuenta a las mujeres, aunque no solo. Su puesta en escena de excepciones positivas ─Leonardo, Miguel Ángel, Rafael─, regidas además por un concepto de “calidad” que se (re)presentaba como indiscutible, era otro territorio para las exclusiones que apartaba todo aquello fuera del canon impuesto. Con su reflexión, Linda Nochlin dinamitaba siglos de consenso y a ella le debemos el cambio de paradigma en la Historia de Arte, dado que a las mujeres excluidas se fueron sumando otras exclusiones en base a la opción sexual ─estudios queer─ o raza ─estudios poscoloniales─ o baja cultura ─estudios visuales─.

Pero Nochlin no fue sólo la inventora de los estudios de género ─y todo lo que les siguió─. Después de una sólida formación en filosofía tras su paso por Vassar College ─uno de los centros de educación superior más prestigiosos de la Coste Este y comprometido con cierta educación femenina diferente─, Nochlin, nacida en Brooklyn en 1931, estudió literatura en Columbia e hizo un doctorado en el Instituto de Bellas Artes de la New York University, donde regresaría como catedrática hasta su jubilación. Aguda experta en Courbet y la producción pictórica y literaria en Francia durante esos años, fue una de las comisarias de la muestra donde Nochlin hizo alarde, una vez más, de su mirada aguda: en la muestra del Brooklyn Museum se exponía públicamente por primera vez 'El origen del mundo', una de las pocas obras con contenido sexual explícito de la historia de la pintura.

Profesora dedicada y creativa, fue una maestra para todas las historiadoras ─y los historiadores─ del arte de las siguientes generaciones y un ejemplo a la hora de abordar y releer la disciplina con una mente abierta, para los que tuvimos la suerte de asistir a sus seminarios de pintura realista francesa en el City University College de Nueva York. Conferenciante generosa, comentaba a menudo cómo le gustaba viajar, compartir sus ideas con diferentes públicos, pues “su trabajo era provisional”, dado que “la historia del arte feminista ─como el feminismo─ es un producto de hablar y escuchar”.

En el que debió ser su primer viaje a España, invitada en 1986 al ‘I Col·loqui d’Historia de la Dona’, alguien le formuló una pregunta a la moda entonces desde el feminismo: ¿qué pensaba de la pornografía? Su respuesta fue taxativa: nada en contra si le permitiera pasarlo bien. Esa respuesta, maravillosa e inesperada a mediados de los 80 para alguien como Linda Nochlin, nos dio a muchas de las presentes una clave inestimable: el pensamiento, para ser genuino, debe ser siempre propio.

sábado, 19 de marzo de 2016

#hemeroteca #mujeres #arte | Las mujeres no pintan nada en la foto de la cúpula del arte español

Imagen: El País
Las mujeres no pintan nada en la foto de la cúpula del arte español.
Ni una sola mujer en la firma del acuerdo más importante del sector en 20 años. ¿Esta foto es un reflejo fiel de la disciplina? Artistas, galeristas, historiadoras o gestoras responden.
Peio H. Riaño | El Español, 2016-03-19
http://www.elespanol.com/cultura/arte/20160318/110489247_0.html

La cúpula del arte español acaba de hacerse una foto que cuestiona la presencia de la mujer en las instituciones públicas y privadas dedicadas a las artes plásticas. Esta semana, el Museo Nacional del Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía firmaron, con dos décadas de retraso, la gran operación que ordena los fondos artísticos estatales y aclara las fronteras artísticas entre ambas instituciones.

En ella, aparecen, de izquierda a derecha Miguel Zugaza (director del Prado), José Pedro Pérez Llorca (presidente del patronato del Prado), José María Lassalle (secretario de Estado de Cultura), Miguel Ángel Recio (director general de Bellas Artes), Guillermo de la Dehesa (presidente del patronato del Reina Sofía) y Manuel Borja-Villel (director del museo Reina Sofía). Seis hombres, cuatro cargos públicos, ni una mujer.

Según el Laboratorio permanente de público de museos del Ministerio de Cultura, el visitante de museos es predominantemente femenino (52,6%), en los datos de 2009. En las facultades de Bellas Artes, las estudiantes superan el 70%. El 64% de los licenciados en Bellas Artes en 2004 fueron mujeres (la cifra se mantiene desde 1990). Hay 13 artistas reconocidos con el mayor premio a las artes plásticas iberoamericanas, el Premio Velázquez, pero sólo han sido galardonadas 2 mujeres. En el Nacional de Artes Plásticas, convocado en 19 ocasiones, sólo 5 artistas mujeres han sido galardonadas.

Según los datos recopilados por la asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV) en el último ARCO, que harán públicos en su totalidad próximamente, participaron 945 mujeres artistas y 2.741 hombres.

María Corral, una de las mujeres más influyentes del sector artístico en este país, explica a este periódico que en estas cuatro décadas fueron ellas quienes activaron el arte, desde la gestión a la industria, y que una vez estuvo todo en marcha, ellos se quedaron con las sillas del poder.

Entonces, ¿es esta foto el reflejo real de un sector en el que la mujer ha tenido un papel muy activo? Hemos preguntado una respuesta entre 10 mujeres (historiadoras del arte, políticas, artistas, gestoras): Jazmín Beirak, Concha Jerez, Martina Millà, Eva Fernández del Campo, Rebeca Blanchard, Marta Soul, Carolina del Olmo, María Ruido, Cristina Fontaneda y María José Magaña.

Jazmín Beirak. Diputada en la Asamblea de Madrid (Podemos) e historiadora del arte.

“Si bien en esta foto hay algo de “casualidad histórica”, ya que han existido en España directoras de museos o ministras de cultura, sí produce cierta extrañeza. Que esta extrañeza se convierta en noticia en un diario, es, a su vez, una buena noticia. En un ámbito en el que la presencia de la mujer supera con mucho el 50%, no se entiende, si no es debido a un vector de género, que la mujer no tenga una mayor presencia en los puestos de dirección.

Este vector opera con más fuerza cuando faltan ejemplos en los que apoyarse, por eso la presencia de mujeres en puestos de dirección es importante, porque supone poblar un paisaje de referentes en el que mujeres podamos reconocernos y pensar esos espacios de responsabilidad como accesibles.

Que haya mujeres en esas instituciones no necesariamente significa que se vayan a dirigir mejor, más aún cuando el hecho de que esas instituciones se dirijan bien tiene que ver también con los equipos y no solo con individualidades, pero la cuestión que plantea esa foto no es la gestión de esas instituciones, sino que de las seis personas que aparecen, las seis son hombres”.

Concha Jerez. Artista, Premio Nacional de Artes Plásticas 2015.

“Muchos de los museos están dirigidos por hombres. Las fotos son de ellos. En la infraestructura hay una mayoría de mujeres. La trinchera es para las mujeres, los sillones se los quedan los hombres. En el Museo Reina Sofía ha habido dos directoras. El Prado nunca ha tenido una directora. ¿Es que no hay buenas directoras del Museo del Prado? Lo dudo.

Estos dos grandes museos interpretan y reconstruyen la historia contemporánea, en un caso, y la antigua, en otro. Necesitamos que en El Prado se muestran más mujeres que han hecho también historia. Por supuesto, en el Reina Sofía también. Ha habido ministras y directoras generales de Bellas Artes, pero la mayoría han sido hombres. Las buenas prácticas abriría la posibilidad al mérito al margen del género. Lo importante es crear posibilidades y oportunidades”.

Martina Millà. Responsable de programación y proyectos de la Fundación Joan Miró.

“Desde que en 1971 Linda Nochlin se preguntara por qué no ha habido grandes artistas mujeres hasta la Guerrilla Girls y las MAV, el diagnóstico está bastante claro. Sin embargo, si la ausencia de mujeres en puestos relevantes del mundo del arte no es vista como una patología del sistema, dificilmente se intentará aplicar una solución. Si la enfermedad no es vista como tal, ¿por qué curarla? Mientrastanto, desde la periferia de las estructuras de poder se siguen buscando vías alternativas para que la práctica artística consiga cumplir su misión emancipatoria. La dimensión poética continúa reinventándose y adaptándose a los tiempos”.

Eva Fernández del Campo. Profesora de de arte contemporáneo y asiático. Doctora en Historia del Arte.

“No sé por qué tanta sorpresa ante la foto. Ya sabíamos hace mucho que todo lo relacionado con la autoridad está cargado de testosterona y que, aunque en el mundo de la Historia del Arte hay más mujeres que hombres, los que ostentan los cargos de poder son mayoritariamente ellos. Es sorprendente el parecido que esta foto tiene con las de la de la Conferencia de Rectores y las de la Conferencia Episcopal, y no sólo por el género de sus componentes, sino también por las poses, los atuendos y la pompa.

Menos mal que el fotógrafo ha colocado a los personajes con el tapiz como telón de fondo y que, así, el arte ha obrado una vez más su milagro haciendo que a Miguel Zugaza y a Guillermo de la Dehesa se les posen unos pajarillos en la cabeza y que a Manolo Borja-Villel le salgan unas antenas vegetales, que animan mucho la composición. Al final, el arte siempre nos alegra la vida a todos, mande quien mande”.

Rebeca Blanchard. Galerista. Historiadora del arte y copropietaria de la Galería Nogueras Blanchard.


“El sector cultural y del arte en nuestro país refleja aquello que se ve en otros sectores: la ausencia de mujeres en los cargos directivos. Esta foto lo confirma. La desigualdad está enraizada en el sistema en el que vivimos y la historia del arte es ejemplo de ello.

En las escuelas de Bellas Artes y en las facultades de Historia de Arte, las estudiantes son en su mayoría mujeres. Mientras que los directores de los departamentos universitarios, los directores de museos, los comisarios internacionales, los coleccionistas, en definitiva, los que toman las decisiones en la industria del arte son, en su gran mayoría, hombres.

De los artistas que llegan a exponer en galerías y museos de nuestro país a día de hoy, la mayoría son también hombres.

El llamado techo de cristal existe y en este sector lo perpetúa los mismos factores que se dan en otros ámbitos. En España aún hay camino por recorrer para ir de la llamada reconciliación familiar a la corresponsabilidad, para llegar a una sociedad en que el sueldo de una mujer y un hombre por el mismo trabajo sea el mismo, en donde las mujeres directivas no sean la excepción, en donde las decisiones y el poder realmente sea compartido.

Va siendo hora que los que trabajamos en el ámbito cultural y del arte reflexionemos en común acerca de este tema y lo poco representado que está el talento de la mitad de la población”.

Marta Soul. Artista.

"Mi medio de expresión artístico gira principalmente en torno a la fotografía. El mundo de la fotografía está auténticamente gobernado y protagonizado por hombres. Esto era así cuando empecé, hace unos 20 años y sigue siendo igual. En aquella época, el hecho de que fuera tan masculino me parecía exótico e incluso divertido, lo veía como una especie de reto profesional. Miro esta foto, pienso en lo que significa y me acuerdo de ese momento. Sin embargo, lo que antes me parecía exótico, se me presenta ahora rancio. Y lo divertido, deprimente. Muchas de las veces que me invitan a participar en proyectos se debe a que la temática es sobre la mujer o se necesitan participantes femeninos, sin excluir este texto que acabo de escribir".

Carolina del Olmo. Directora de publicaciones del Círculo de Bellas Artes de Madrid y ex directora de cultura.

“No soy de las que suelen escandalizarse por la ausencia de mujeres en según qué ámbitos. Como hermana del resto de mujeres del mundo, no sólo no me fastidia, sino que me enorgullece que no seamos más en el ejército, en bandas violentas y paramilitares o en las estructuras de poder de negocios ilícitos como la trata de personas o el tráfico de armas.

Y siguiendo esta misma lógica, también me enorgullece un poquito que seamos menos en esos puestos de alto nivel de grandes corporaciones, en los que el poder degrada y corrompe a quien los ostenta. Y para llegar a los cuales hay que haber dejado de lado un montón de cosas importantes.

Se dice que la falta de mujeres en esos nodos centrales de decisión tiene consecuencias perversas para todo el mundo, pero yo creo que las cosas deberían cambiarse desde otros lugares, sin necesidad de trepar por esas escaleras de poder empresarial.

En cambio, el mundo del arte es uno de esos escasos terrenos en los que las mujeres han ocupado puestos importantes de decisión y visibilidad, y desde hace mucho tiempo ya –la cuestión generacional, que justifica en parte algunas desigualdades en puestos de poder, aquí no viene a cuento. No sé muy bien cuáles son las razones de que el campo del arte haya sido más propicio al desarrollo de carreras exitosas para las mujeres.

Tal vez haya ahí algo de lógica patriarcal perversa sumada a una concepción de la cultura y el arte como mero adorno: durante muchos años, cuando la presión obligaba a los gobiernos a poner mujeres al frente de algo, ese algo era siempre la cartera de Cultura, y no la de Interior, por ejemplo. Pero el caso es que así ha sido y son legión las mujeres que han destacado y destacan en todos los campos del arte: artistas, comisarias, críticas, galeristas, directoras de instituciones culturales… Así que, esta vez sí, la foto de esos señores me ha resultado bastante deprimente (aunque nada sorprendente)”.

María Ruido. Artista.


“La foto de la cúpula de los dos principales museos estatales resume bien cómo es el estado de las cosas. Lamentablemente, la igualdad legal no significa igualdad real, ni igualdad de oportunidades. El mundo del arte, la cultura o el cine, funcionan igual que otras instituciones o sectores, exactamente igual, por mucho que quieran dar la impresión de que son instituciones donde el clasismo, el sexismo, la homofobia, la lesbofobia, la transfobia, el etnocentrismo, la injusticia epistémica... no son, al menos, tan acentuados como en otros sectores.

Esta foto y la realidad misma lo demuestran. A medida que avanzamos en puestos de mayor poder o responsabilidad, las (bio)mujeres, pero también lxs migrantxs o las personas de otras culturas o etnias se van reduciendo o son directamente inapreciables o inexistentes. Existe un techo de cristal, tan invisible sobre el papel como real, donde funciona una especie de "solidaridad hegemónica" de clase, género, raza y sexualidad, que impide el acceso de muchas personas o lo dificulta enormemente.

Y no solo hablo del acceso a determinados puestos de responsabilidad, si no del reconocimiento mismo: se puede llamar invisibilidad, menosprecio, infantilización, exotización... Tiene muchos nombres, pero todos ellos dificultan o impiden la heterogeneidad en las formas, lugares y posiciones, haciendo de la institución arte, la institución cine y, en fin, los diferentes aspectos de la producción culturales territorios privilegiados no de liberación y pluralismo, si no de reafirmación y esclerotización de estas epistemologías y formas de hacer hegemónicas”.

Cristina Fontaneda. Directora del Museo Patio Herreriano e historiadora del arte.


“Esta foto es la paradoja contemporánea de la cultura y el arte contemporáneo revelada. En un sistema en el qeu la mujer tiene una presencia consolidada y nutrida, la punta del iceberg sigue siendo monocolor”.

María José Magaña. Gestora cultural y representante de la asociación Mujeres en las artes visuales (MAV).

“Nos hemos acostumbrado a ver fotos donde sólamente aparecen señores. Son los poderosos, los que toman decisiones, los que marcan las tendencias sobre qué artistas valen más en el mercado o los que deciden cómo se cuenta la Historia del Arte en las colecciones de los museos.

En este mes de marzo, que nos empodera a las mujeres, de nuevo tenemos varios datos y algunas imágenes que hablan por sí solas. Desde MAV, un año más, hemos realizado el recuento de las mujeres artistas que han participado en ARCO. Las galerías españolas apuestan por igual por las artistas españolas y extranjeras, un 12% y 13% respectivamente. Pero todavía es más desolador el conjunto, pues las mujeres no sobrepasan el 23%, frente al 77% de la representación masculina.

Las mujeres no nos cansamos de preguntar por qué la mayoría de licenciadas en Bellas Artes, Historia del Arte, gestión de las galerías de arte, gestión en los diferentes departamentos de museos, organización de exposiciones... se realizan por mujeres, y sin embargo no llegamos al nivel de la toma de decisiones. ¿Por qué seguimos sin tener mecanismos para exigir el cumplimiento de la ley de igualdad 3/2007 efectiva entre hombres y mujeres?

Fotos como ésta, legitiman la desigualdad y no sólo provocan que las narrativas de los museos se cuenten únicamente desde las miradas masculinas, sino que es la historia que heredan las generaciones futuras y que perpetúa una memoria incompleta y que no representa a la totalidad de la ciudadanía.

Es un buen ejercicio contar cuántas obras de mujeres se exponen en las colecciones de los principales museos de este país. Esto va relacionado con la ausencia de compras de obras de artistas mujeres, con su invisibilidad para el mercado, su falta de cotización, independientemente de que haya artistas que prefieran moverse por otros cauces, y la falta de presencia de las artistas femeninas en los libros de textos y en las clases de universidades y escuelas.

Ya es hora de remediarlo…”

miércoles, 2 de diciembre de 2015

#hemeroteca #mujeres | ¿Dónde coño están las mujeres artistas?

Imagen: El Diario
¿Dónde coño están las mujeres artistas?.
María Bastarós, historiadora del arte, presenta el viernes 4 de diciembre en Sandwich Mixto de Madrid el fanzine ‘¿Quién coño es?’, sobre la invisibilización de las mujeres en el arte. El proyecto nació como una pegada de carteles reivindicativa en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, que consiguió miles de apoyos a través de las redes sociales.
Belén Remacha | El Diario, 2015-12-02
http://www.eldiario.es/cultura/feminismo/Apuntes-arte_0_456704716.html

"Terrorismo cultural". Así llama María Bastarós (Zaragoza, 1987) al tipo de actuación que quiere llevar a cabo, un término que ha levantado algunas ampollas y que explica así: "es un hackeo cultural del espacio público, se trata de no permitir que las reivindicaciones se queden en ciertos espacios que ya de por sí son revolucionarios". Como primer paso para llevar a cabo ese plan ideó ¿Quién coño es? en mayo de 2015, una iniciativa que surgió en forma de "colleja" al departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza y que por el momento ya es un fanzine que se presenta este viernes 4 de diciembre a las 8 de la tarde en Sandwich Mixto, local ubicado en el Mercado San Antón de Madrid.

Retrocedamos entonces unos seis meses. Bastarós siempre fue consciente de la tremenda desigualdad de género del temario de su carrera, Historia del Arte: sólo vieron mujeres en ocasiones excepcionales, como apéndice de los temarios "importantes", y sin un punto de vista metodológico. Basándose en el movimiento herstory, decidió escribir una pequeña biografía de la también artista Ana Mendieta y plasmarla en forma de carteles, coincidiendo con la exposición de su marido Carl André en el Palacio Velázquez. Mendieta murió con tan solo 36 años al caer por una ventana, y los vecinos testificaron que habían oído momentos antes una violenta discusión entre el matrimonio. André fue acusado de asesinato, pero fue absuelto por falta de pruebas. En estos carteles, que Bastarós no firmó, reivindicaba, además de la figura de Mendieta, la necesidad de reescribir una Historia del Arte con visión de género por parte de la historiografía, la Universidad, las instituciones culturales y la Universidad.

Aquellos carteles apenas duraron un día en los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras, pero permanecieron en otros lugares de los alrededores del campus. En pocas horas, ‘¿Quién coño es?’ ya tenía 4.000 me gustas en Facebook (hoy está cerca de los 9.000). "Simplemente, creo que tocó una tecla que a mucha gente le interesaba", apunta Bastarós. Desde entonces, muchos más carteles que han reivindicado a artistas como Angelica Kauffman, Faith Ringgold, Evelyn de Morgan o Magde Gill, y sobre todo mucha colaboración anónima. "Me llegaron multitud de mensajes de gente que quería participar en la campaña, pero veía peligroso que cualquier persona pudiese coger la plantilla y crear contenido, se podía desvirtuar", dice Bastarós. Así que optó por subir cada cartel a Mediafire. El resultado: las pegadas se han extendido por toda España, desde Granada al País Vasco (donde sí consiguieron que permanecieran dentro de una vitrina del departamento de Historia del Arte de la Universidad, justo de donde se los habían quitado a Bastarós), y también a algunos lugares de Latinoamérica.

Salto al fanzine
Bastarós pensó que era entonces el momento de hacer lo que siempre había tenido en mente: un fanzine con artículos desarrollados sobre arte de mujeres. Ha salido adelante gracias a otra convocatoria masiva en Facebook, a partir de la que consiguió reunir a amigas y conocidas con ideas muy variadas. La financiación se la debe al colectivo Chavalas Zine, que hicieron una primera compra de 70 euros, y a su abuela, de la que heredó algunas joyas que ha vendido. A ella está dedicado este primer número. Este modelo alternativo no ha sido casualidad: "la manera de hacer un discurso que es combativo, contrario a lo ortodoxo, siempre van a ser medios autogestionados donde puedes decir lo que quieras sin cortarte", defiende la historiadora y ahora editora. Por este medio ya no ha tenido las limitaciones que implica dirigirse al ámbito universitario, más centrado en las artes plásticas: han recogido a la pionera de la música electrónica Delia Derbishire o a la banda 7 Year Bitch, además de tratar temas como el transfeminismo en el arte . En el próximo número se acercarán incluso a la filosofía a través de Monique Wittig.

El segundo número ya está cerrado de contenidos y espera publicarlo en febrero. Para el número 3 ya hay mucho material preparado. La publicación aspira a ser periódica, con un fanzine que salga a la luz cada 3 ó 4 meses, con colaboradoras que varíen pero con la edición y producción de Bastarós y la maquetación y diseño de Geraldina Barrera. El viernes 4 en Sandwich Mixto estarán todas las participantes, habrá vermout y Djs a cargo del colectivo Sisterhood y se podrá adquirir este primer número por 4 euros en blanco y negro y 6 en color (también hacen envíos nacionales). La presentación llegó a Zaragoza también el pasado viernes, y a la capital le seguirá Granada el 11 de diciembre y Valencia el 3 de enero.

La ‘Herland’ utópica
Para el proyecto, Bastarós ha cogido la inspiración "más en el contenido que en la forma". Mujeres como Linda Nochlin, Patricia Mayayo o Virginia Woolf, a las que les ha añadido el factor del activismo callejero. Otro de los objetivos de ‘¿Quién coño es?’ ha sido dar respuesta a la cuestión principal: ¿por qué no se incluye a mujeres artistas dentro del discurso oficial? Mencionan dos factores: el primero son los condicionantes históricos que negaron el acceso a una formación artística, a la independencia económica y a la libertad de movimiento. A la habitación propia. El segundo es idoisincrásico: si existe únicamente una Historia del Arte oficial en la que sólo caben unas expresiones artísticas concretas, la mujer, como elemento social secundario durante tanto tiempo, queda condenada a la invisibilidad, a lo underground, a ser ‘lo otro’.

Bastarós se toma muy en serio esto del "terrorismo cultural". También a partir de sus estudios universitarios, esta vez del Máster en Gestión Cultural que está realizando, tiene ya en mente otro proyecto que de momento sólo existe sobre el papel pero que podría convertirse en real en un futuro próximo. Se trataría de traspasar las letras y las redes y, esta vez inspirándose en la ‘Herland’ de Charlotte Perkins, ocupar un pueblo de los Pirineos. Ahí montaría una comunidad de mujeres creadoras e historiadoras que recompondrían la Historia del Arte con perspectiva de género, incluyendo a todas aquellas que, en realidad, siempre estuvieron. Que reescribirían los manuales en los que, como estudiante, nunca las encontró.