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jueves, 20 de febrero de 2020

#hemeroteca #transfobia #deportes | La niña que no puede nadar con las demás por ser trans

Imagen: El País / Ona, la pequeña trans
La niña que no puede nadar con las demás por ser trans.
La familia de una pequeña de ocho años denuncia que la Federación Catalana de Natación no la permite competir, y reabre el debate sobre el valor de la competición en edades infantiles.
Bernat Coll | El País, 2020-02-20
https://elpais.com/sociedad/2020/02/20/actualidad/1582154554_237996.html

A Ona, nombre ficticio, le encanta nadar. Pero no puede hacerlo porque no tiene una licencia de la Federación Catalana de Natación (FCN). Ona es una niña trans de 8 años y, según el organismo federativo, las licencias se clasifican según el género. La documentación de Ona aún indica que su sexo es masculino. No hay manera de conseguir una licencia femenina. Ahora la niña, resignada, pide a sus padres que la saquen del club de natación.

“Para Ona, el agua es como su sangre. Ha nadado siempre, desde que tenía seis meses”, afirma su madre, Yolanda, también nombre ficticio. “Ona está frustrada porque no entiende por qué sus compañeras pueden competir cada sábado, y ella no. Es muy injusto”. Fuentes de la FCN argumentan que mientras el Registro Civil no reconozca el tránsito de Ona, no pueden inscribirla como niña. “Nosotros no tenemos la potestad de cambiar el Registro. No hemos negado la licencia a nadie”. El presidente de Deporte y Diversidad, David Guerrero, rechaza la posición federativa: “Les falta empatía. En Madrid, todas las federaciones expiden licencias sin cambiar el género en el DNI. En Castilla-León, donde ni siquiera existe una ley específica, también. Debe valer el sexo sentido”.

El trámite para cambiar el Registro Civil no resulta sencillo. Un juez debe validar la solicitud, y puede exigir un examen psiquiátrico, según entidades especializadas. “Es un proceso denigrante y discriminatorio”, asegura Ana Valenzuela, vicepresidenta de la asociación Chrysallis, de familias con menores trans. “Algunos tienen que pasar por un médico forense”, añade, “y después necesitas contar con la sensibilidad del juez para la aprobación de la solicitud. Es muy incómodo para los menores”. La familia de Ona quiere proteger a su hija de esa experiencia, más sencilla a partir de los 18 años. “No es justo que alguien tenga que autorizarla a ser quien es”, reclama Yolanda, la madre. “No creo en este proceso porque parece que tenga una patología, y no es así”. La familia, las entidades y la federación abogan por un cambio legislativo que contemple la realidad de los menores trans. “Ahora solo se tienen en cuenta a los adultos. Hay que actualizar el protocolo común federativo para estos casos, y me consta que la Generalitat quiere conseguirlo”, analiza Valenzuela. Coincide Guerrero: “Necesitamos una ley que ponga el foco en los menores trans y el deporte”.

Meses difíciles
El pasado junio la monitora de natación de Ona le preguntó si le gustaría formar parte de un equipo federado. Le veía talento. “Llegó a casa eufórica”, recuerda Yolanda. “¡Me lo ha dicho en serio!”, reivindicaba la pequeña en casa. La menor entrena cuatro días por semana, pero sigue sin competir desde septiembre. A principios de curso, un lunes, sus compañeras se le acercaron: "¿Por qué no viniste el sábado [a la competición]?". Ona no supo qué responder. “Todo esto es muy difícil de gestionar para ella”, explica Yolanda. “Solo queremos que la niña disfrute, que nade como el resto, no queremos ganar nada ni hacernos ricos”, añade.

Valenzuela representó a la familia de Ona para reclamar su licencia. Y la federación rechazó la solicitud por correo electrónico. “Las licencias se clasifican según lo que establece tanto la normativa interna de la federación como la normativa de la federación internacional. Es nuestra obligación atenernos a esta normativa”. La vicepresidenta de Chrysallis no lo entiende: "No he visto una voluntad real de llegar a un acuerdo".

La situación de Ona recupera el debate sobre el valor de la competición en edades infantiles. “¿De qué sirven estas competiciones en menores de siete y ocho años?”, se pregunta David Guerrero, el presidente de Deporte y Diversidad. “El trabajo de las federaciones es asegurar la práctica deportiva, sobre todo en la base. Ona no puede nadar porque la federación no le tramita la licencia”, insiste. La institución catalana, que gestiona unas 16.000 licencias, argumentó su posición en el mismo correo. “El motivo de la distinción entre hombres y mujeres es un criterio deportivo para salvaguardar la integridad de las competiciones. Permitir que vuestra deportista compita en categoría femenina podría implicar eventuales reclamaciones por parte del resto de participantes en la competición”.

El conflicto está desgastando a Ona.“Es una niña muy activa. Pero está perdiendo la ilusión por la natación. No lo entiende, como es normal, y está muy cansada. Cada paso es una barrera, y está en una edad frágil. No deberían hacerse este tipo de distinciones”, deplora Yolanda. Esta semana Ona sigue nadando, pero el próximo fin de semana de competición no podrá lanzarse a la piscina con su club. º

viernes, 29 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #deportes | Danielle Vitturini: “Hace falta que los referentes salgan del armario”

Imagen: El País / Danielle Vitturini
“Hace falta que los referentes salgan del armario”.
El presidente del club GMadrid lucha por acabar con la lgtbfobia en el deporte.
Lucía Ramos Aísa | El País, 2019-11-29
https://elpais.com/ccaa/2019/11/28/madrid/1574944688_669672.html

Danielle Vitturini (Roma, 38 años) es el presidente del GMadrid, el club de deportes LGTBI+ más longevo y numeroso de la capital. La G, asegura, no es de gais. “Eligieron esa letra porque sí”, cuenta después de entrenar con su equipo de volleyball. "Queremos quitarnos esa imagen, porque es para todo el mundo", explica. Es historiador del arte y guía turístico pero invierte gran parte de su tiempo libre en defender los derechos de este colectivo en el campo de juego.

El club surgió hace 12 años, pero ¿sigue siendo necesario en 2019 defender los derechos LGTBI+ dentro del deporte?
Sí. Todos los deportistas que salen del armario son de deportes minoritarios: bádminton, fútbol femenino, esgrima, patinaje... Pero aún hace falta que un deportista de fútbol salga del armario y diga: “Soy gay y le da igual a mi equipo y a mi entrenador y a mi club”. Porque los futbolistas son referentes. Hay muchísimos adolescentes que siguen en el armario, que no salen por miedo y quizás si una estrella del fútbol lo hiciera se sentirían más tranquilos y seguros para decir que son homosexuales.

¿Qué tipo de discriminación se sufre dentro del deporte?
El problema en el deporte es que es machista. Palabras como “marica”, “maricón”, “maricón de mierda”.

¿Le han llamado eso en un partido?
No, a mí no. Pero nos pasó en el club: hace un año nuestros chicos de fútbol 11 ganaron a otro equipo en la liga municipal, en el que supuestamente eran todos heterosexuales. Y el otro equipo, al perder, empezaron a insultar: “Maricón de mierda” o “No te acerques que te la voy a meter y te va a gustar”, cosas muy fuertes. Yo creo que se enfadaron porque en su cabeza era “nos ha ganado un equipo de maricones”.

¿Los árbitros no dijeron nada?
No, yo creo que por miedo a que luego les esperaran a la salida si decían algo. Gracias a nuestro trabajo y al de otros clubes, se introdujeron las penas por LGTBIfobia en el deporte en la ley de la Comunidad de Madrid. Ahora se pueden denunciar los insultos homófobos en la cancha.

Entonces, ¿la LGTBfobia en el deporte se debe a que es un ámbito machista?
El problema es que el deporte (sobre todo el fútbol) está muy relacionado a ser un macho. En la mentalidad de alguien que piensa que el deporte es para machos, no cabe la idea de que alguien que en su cabeza representa feminidad (como un homosexual) practique un deporte de machos.

¿En qué deporte se da más la discriminación y en qué deporte se da menos?
El fútbol el que más, y el que menos el volleyball.

¿Por qué?
Yo llevo años haciéndome esta pregunta y no lo sé aún. En fútbol es más importante ser un macho. Al revés que en rugby, que lo relacionas con un deporte de machos, de “hombres de verdad”, y es de los deportes más abiertos que hay.

¿Por qué incluso en su club hay muy poco transexuales, solo 2 jugadoras?
Nosotros no les discriminamos. cuando una persona llega, no le preguntamos: “Hola, ¿Qué letra de LGTBI+ eres? ¿Eres el más?”. No, nos da igual. Estamos haciendo campaña para que las chicas transexuales sepan que se pueden aprender, pero las personas transexuales aún tienen miedo.

¿A qué?
En los vestuarios: una persona que está en el proceso de cambio. ¿Dónde van a cambiarse? Piensan: “Entre los dos vestuarios yo me siento identificado con uno pero por mi forma física todavía tengo que ir a otro. ¿Y si dentro hay alguien que me ve y empieza a mirar, y empieza a hablar con su amigo?”

¿Es Madrid una ciudad LGTBfóbica?
Respecto a un par de años, lo veo un poco más cerrado. Tenemos el mismo apoyo, pero para conseguirlo hemos tenido luchar un poco más. La asociación Deporte y Diversidad (que reúne a los cinco clubes LGTBI de Madrid) tiene un convenio con la Comunidad, pero con el Ayuntamiento fue mucho más complicado.

¿Con el de Manuela Carmena o con el de José Luis Martínez-Almeida?
Con el anterior fue complicado pero con este, mucho más aún. Nos han recibido en el Ayuntamiento como asociación Deporte y Diversidad pero nada más, a la hora de la verdad, nada.

¿Por qué ahora Madrid es más cerrado?
Por ejemplo, la publicidad que hicieron en el Orgullo. O querían mandar la manifestación a Casa de Campo. O el senador de Vox que en febrero rechazó leer una declaración contra la homofobia en el deporte en el Senado. GMadrid es un club apolítico, pero sí puedo decir que hemos tenido un montón de problemas con Vox.

sábado, 14 de septiembre de 2019

#hemeroteca #homofobia #deportes | Por racismo sí, pero por homofobia no: la "sensibilidad selectiva" del fútbol

Imagen: Marca
Por racismo sí, pero por homofobia no: la "sensibilidad selectiva" del fútbol.
La asociación Deporte y Diversidad responde al presidente de la Federación Francesa.
Alberto R. Barbero | Marca, 2019-09-14
https://www.marca.com/primera-plana/2019/09/14/5d7b4db0268e3ee7208b456f.html

La Constitución francesa de 4 de octubre de 1958, una de las más antiguas de Europa, aunque sometida después a sucesivas reformas, establece en su primer artículo "una República indivisible, laica, democrática y social que garantiza la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos sin distinción de origen, raza o religión y que respeta todas las creencias". No se alude directamente, como en la Carta Magna española, a nacimiento, a sexo, a opinión o a cualquier otra condición o circunstancia personal o social, pero se da por entendido. Igualdad, conviene insistir en la palabra.

Porque un ciudadano francés, Noel Le Graet, no ha tenido problema esta semana para, desde la presidencia de la Federación Francesa de Fútbol, apostar de forma evidente por la desigualdad. En un ámbito reducido, el del balón, y en un contexto concreto, el de la homofobia que se traslada desde ciertas gradas en forma de cánticos o de pancartas, pero por la desigualdad al fin y al cabo. Porque tales actitudes no son para el dirigente motivo suficiente que justifique detener un partido, tal y como ya han hecho varios colegiados desde que comenzó la temporada futbolística francesa, pero sí lo son las que puedan tildarse como racistas, también presentes en los estadios. Osea, más protección por raza que por orientación sexual.

"Para ser claros, creo que detenemos demasiados partidos. Estoy totalmente en contra. Trataremos de que las manifestaciones de ese tipo desaparezcan, pero eso es otra cosa. El juego es algo complicado y hermoso cuando lo miras", ha asegurado Le Graet, añadiendo que sí serían excusa suficiente para la suspensión "cánticos racistas o razones de seguridad". Su discurso finalizó con una andanada que tenía destinataria: "Da la impresión de que todos los estadios se han convertido en lugares homófobos. Niego de forma contundente esa imagen. Puede que guste a algunos ministros, pero a mí me molesta".

Efectivamente, la respuesta más contundente llegó desde el ministerio del ramo, Deportes, ocupado ahora por Roxana Maracineanu: "El fútbol debe aportar su contribución a la lucha contra todas las discriminaciones. En ese sentido la consigna, apoyada por la FIFA, es de tolerancia cero. Este tipo de cánticos en los estadios no son aceptables ni deben tolerarse, porque estigmatizan a algunos de nuestros conciudadanos. Ni en un recinto deportivo, ni en el exterior. Pronunciar palabras homófobas es un crimen, ya sea con intención o no... ¡Hay otras formas de apoyar a un equipo!" Maracineanu ya había aplaudido la actitud de los colegiados que pararon los partidos en cuestión. A ellos es precisamente a los que esta situación pone en un compromiso de cara a la reanudación del campeonato, una vez certificados los compromisos de las selecciones: de momento se han disputado siete partidos, dos el viernes, cinco ayer, y no se han producido incidentes, así que las 'instrucciones' de Le Graët permanecen en el limbo. ¿Qué harán los del silbato?

No se sabe lo que harán, pero sí lo que hicieron. Aún en agosto, el internacional Clément Turpin decretó la suspensión del choque que disputaban Niza y Olympique de Marsella tras la aparición de pancartas con referencias homófobas y la repetición de cánticos del mismo jaez. En realidad la novedad pasaba por tratarse de la máxima categoría, de la Ligue 1: días antes ya se había interrumpido otro duelo, el que una división por abajo jugaban Nancy y Le Mans. El Mónaco-Nimes o el Rennes-PSG registraron episodios similares, aunque la amenaza de parón no llegó a tomar forma. Conviene aclarar, por otra parte, que todos y cada uno de esos partidos se terminaron completando, más allá de que la actitud de ciertas hinchadas radicales parezca pasar directamente por la provocación: muchas de las pancartas homófobas procuran tirar de sarcasmo más que de alusiones directas.

Rechazo y denuncia
Desde España también se ha entrado en el debate. La asociación Deporte y Diversidad ya había aplaudido a través de un comunicado las acciones de la Ligue 1 (detener partidos, sí, pero también reunir a las partes implicadas para diseñar estrategias que erradiquen la LGTBIfobia y formar y sensibilizar a las hinchadas en el respeto a la diversidad), pero ahora se posiciona respecto a las palabras de Le Graet a través de Primera Plana. "Por desgracia estamos acostumbrados a la sensibilidad selectiva que se da en el fútbol", asegura su presidente, David Guerrero. "La del racismo es una lucha asumida, quizás porque la raza no se puede ocultar, pero no ocurre lo mismo con la homofobia. Nosotros rechazamos, lamentamos y denunciamos esas declaraciones, porque suponen un ataque frontal a los derechos de las personas, y esperamos que se movilicen los clubes en un momento en el que Francia estaba avanzando sensiblemente en esa materia", añade.

La propia UEFA, en ese sentido, lleva años queriendo enviar un mensaje especialmente contundente contra el racismo en su campaña 'Respect', sin que, más allá de que se aluda de forma genérica a la discriminación y a la intolerancia, se conceda una importancia similar a la lucha contra la homofobia. En cuanto a los estadios españoles, más de lo mismo: cualquier alusión a las tendencias sexuales se veía mucho más como una gracia que como un ataque frontal a las libertades, de modo que nunca se ha hecho gran cosa por evitarlas. "El mundo del fútbol es un gran negocio y el problema está en que es tanto el dinero que se mueve que los intereses económicos chocan con los derechos de las personas", denuncia Guerrero. "Por eso se conceden Mundiales o patrocinios a países que no garantizan la situación de nuestros colectivos o en los que yo directamente estaría condenado a muerte por mi condición", completa, insistiendo en "la importancia que puede tener el deporte para transformar la sociedad".

Noel Le Graet tiene 77 años, de los que, más allá de ser empresario de la industria alimentaria, ha pasado buena parte en los sillones del fútbol francés: antes de presidir la Federación, algo que hace desde 2011, ocupó el mismo cargo en el Guingamp, primero, y en la propia Ligue 1, después. Roxana Maracineanu, de origen rumano, tiene 44 años, 33 menos que su antagonista, y antes de acceder a la política fue deportista en activo, concretamente nadadora, de modo que su currículo incluye medallas en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos después de sabrosos duelos con, entre otras, la española Nina Zhivanevskaia. Por ahí, por la diferencia de edad, también pueden entenderse unas discrepancias que, en ese caso, apuntarían a un futuro mucho más preparado para las Maracineanu que para los Le Graet.

Pero mientras llega ese tiempo, el presente abona ciertas polémicas. "No sé si se pueden evitar los cánticos, pero las pancartas sí. Es necesario que se identifique a los alborotadores y echarles de los estadios", interviene Olivier Giroud, delantero del Chelsea y del combinado nacional francés. "Hay que ser intransigente con ese tipo de hechos, pero es un problema difícil de solucionar, que requiere una reflexión muy profunda", matiza Didier Deschamps, seleccionador galo. "Es preocupante que surjan ciertos debates que parecían superados, pero hay que ser positivos y seguir educando en un deporte transversal. Lo que ocurre, en lo que al mundo LGTBI respecta, es que no hay visibilidad en los jugadores de élite, al menos en el fútbol masculino. Eso es lo que podría marcar la diferencia", repasa Guerrero.

Conviene recordar en ese sentido que el desaparecido Justin Fashanu nació un 19 de febrero (el de 1961) y que por tal motivo ése es precisamente el Día Internacional contra la Homofobia en el Deporte. El inglés fue el primer futbolista de élite que se declaró abiertamente homosexual.

jueves, 21 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #politica | El senador de Vox se estrena vetando una declaración contra la homofobia en el deporte

Imagen: El País / Francisco José Alcaraz
El senador de Vox se estrena vetando una declaración contra la homofobia en el deporte.
Francisco José Alcaraz no participó en ninguna de las votaciones de la Cámara alta porque según él, no le había dado tiempo a leer la documentación.
N.J. | El País, 2019-02-21
https://elpais.com/politica/2019/02/20/actualidad/1550687499_585422.html

Francisco José Alcaraz, primer y de momento único senador de Vox, se ha estrenado en la Cámara alta vetando una declaración institucional contra la homofobia en el deporte por considerarla "un panfleto ideológico" en el que los grupos firmantes (todos) intentaban "colar la ideología de género por la puerta de atrás". Según Vox trataban de aprovechar "una causa justa" como es la discriminación aunque eso, añaden, "ya está recogido en el Código penal".

El texto de la declaración institucional reconocía la necesidad de "entender el deporte como un espacio amable que ofrezca a las personas LGTBI recursos para una práctica inclusiva, segura y libre de discriminación". El objetivo era recoger y apoyar los objetivos fijados en el I congreso Deporte y Diversidad organizado por la Comunidad de Madrid y celebrado el pasado fin de semana en la capital.

Deporte y Diversidad, una entidad sin ánimo de lucro, ha criticado que Alcaraz fuera el único senador que no firmó la declaración institucional que respalda los derechos del colectivo LGTBI en el ámbito deportivo, impiendo así que pudiera aprobarse, ya que debía ser firmada por unanimidad. La iniciativa, impulsada por el PSOE, contaba con el apoyo del todos los grupos.

El ex presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo no ha participado en ninguna de las votaciones del Senado. Un portavoz oficial de Vox alega que fue "por responsabilidad" ya que no le había dado tiempo a "estudiar en profundidad" las mociones a debatir, entre ellas, una que instaba al Gobierno a paralizar el traspaso de competencias al País Vasco y otra que pedía financiación pública para un fármaco contra la fibrosis quística.

Alcaraz, senador por designación autonómica (Andalucía) continuará en el escaño la próxima legislatura. De momento forma parte del grupo mixto, junto a Ciudadanos y Bildu. El senador de Vox no tuvo "tiempo" de leer la documentación sobre las mociones a debatir, pero sí para tuitear sobre su experiencia en la Cámara alta: "Por fin ya se han atrevido a nombrar en el Senado las tres letras de Vox. Insultan y atacan pero no se atrevían a decir el nombre. Ya lo escucharán cuando vayan contabilizando votos de quienes estamos cansados del daño que hacen a España y a los españoles".

viernes, 15 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbi #deportes | La lucha del deporte por salir del armario

Imagen: El País / Sección de natación del club deportivo LGTBIQ
La lucha del deporte por salir del armario.
La Comunidad de Madrid organiza el I Congreso Deporte y Diversidad con el fin de garantizar los derechos del colectivo LGTBI y de las mujeres en el ámbito deportivo.
Marta Villena | El País, 2019-02-15
https://elpais.com/ccaa/2019/02/13/madrid/1550054351_734119.html

A pesar de que existen desde 2016 dos leyes en la Comunidad de Madrid que garantizan los derechos de las personas LGTBIQ (Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación y Ley de Protección Integral contra la LGTBIfobia), la Federación Madrileña de Fútbol no permitía a la jugadora Alba Palacios –al inicio de esta temporada– competir como federada con el equipo femenino de Las Rozas C.F. Su género sentido no se correspondía con el que indicaba su documento nacional de identidad. Gracias a los reportajes publicados por varios medios de comunicación, entre ellos El País, la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad se hizo eco de su historia e inmediatamente le expidió un documento provisional –a la espera de que reciba un nuevo DNI– que le permitió competir finalmente como “una más”.

Para Palacios, todo ha sido una cuestión de desconocimiento y falta de visibilidad. “Pensaba que nunca iba a poder jugar con ellas como federada porque no sabía que existían estas leyes, no han transcendido socialmente, y tampoco conocía ningún otro caso como el mío en España”, cuenta la futbolista que antes de 2017 jugaba bajo el nombre de Álvaro. “Por eso es tan importante visibilizar la diversidad en el deporte y crear referentes que nos ayuden a normalizarla”, añade.

Con esta premisa, el Gobierno regional y la asociación Deporte y Diversidad han organizado el I Congreso Deporte y Diversidad, que tendrá lugar el 15 y 16 de febrero en la Sala El Águila y con el que se pretende analizar las necesidades, derechos y demandas de todas aquellas personas y colectivos excluidos en el deporte. “Hay que normalizar lo que es normal, defender los derechos de este colectivo que, en definitiva, son los derechos de todos, combatir la discriminación, la violencia, en un ámbito como el deporte que, además, está profundamente asociado con la juventud”, dijo el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, durante la presentación del evento.

Según los últimos datos del Ministerio del Interior, en 2015 se produjeron 94 incidentes relacionados con delitos de odio en instalaciones deportivas en España. Otro estudio, del Ministerio de Educación, señala que el 43 por ciento de los adolescentes LGTBIQ acosados ha pensado en suicidarse y un 17 por ciento lo ha intentado alguna vez.

Este primer congreso surge como parte de un protocolo de colaboración firmado por estos dos organismos en 2017 con el fin de adoptar medidas reales que garanticen los derechos de los deportistas pertenecientes al colectivo LGTBI. Desde la firma de este acuerdo, 278 profesionales del deporte madrileño (directivos y entrenadores) han recibido formación específica sobre esta materia.

La futbolista Alba Palacios participará como ponente en el primer día de estas jornadas junto a Jaime Nava, capitán de la selección española masculina de rugby, Gema Hassen-Bey, esgrima paralímpica, y el waterpolista Víctor Gutiérrez. “Mi caso es excepcional, cuando yo me declaré abiertamente gay tuve el apoyo de mis compañeros y entrenadores, pero no todo el mundo tiene esa suerte”, cuenta Gutiérrez. “El deporte abandera muchos valores como el respeto, pero cuando entra el colectivo en juego, estos se diluyen. Debemos luchar por que nuestros derechos sean reconocidos en cualquier disciplina y no solo por los deportistas que nos encontramos en activo ahora, si no por los del futuro”, añade.

Como explicaba durante la presentación David Guerrero, presidente de la asociación Deporte y Diversidad, “el fútbol masculino es uno de los deportes en los que se produce más discriminación hacia el colectivo”. “Hemos intentado contar con la participación de un futbolista profesional para este congreso, aunque fuese heterosexual pero tuviese un discurso sobre diversidad, y no lo hemos conseguido”, se lamentaba. “La tarea del fútbol y de los clubes es la de proteger a sus jugadores para que puedan mostrarse públicamente sin temor. Sin embargo y desgraciadamente, en la liga de fútbol española no hay todavía ningún referente del colectivo. En cambio, en otros países europeos van saliendo”.

En estas jornadas sobre deporte y diversidad también se hablará de perspectiva de género. “Tanto el colectivo LGTBIQ como las mujeres sufren la discriminación de este sistema heteropatriarcal, también en el deporte, con menos visibilidad que los hombres y con salarios mucho más bajos en las mismas disciplinas deportivas”, explicaba Guerrero. En esta ponencia participarán Joanna Harper, la única persona transexual que asesora al Comité Olímpico Internacional en cuestiones de género; Víctor Granado, fundador de Madrid Titanes (el primer club de rugby inclusivo de España); la periodista Paloma del Río y el abogado Sebastián Salinas.

“Por el momento este tipo de medidas son necesarias para garantizar la igualdad de trato por motivos de orientación sexual e identidad de o expresión de género entre deportistas y su entorno. Esperamos que sean replicadas por otras comunidades, y sobre todo que se traslade el debate al ámbito estatal”, concluyó De los Santos.

domingo, 28 de octubre de 2018

#hemeroteca #homofobia #futbol | El armario sellado del fútbol

Imagen: El País / Justin Fashanu
El armario sellado del fútbol.
De los más de 10.700 futbolistas que han jugado en Primera, ninguno ha dicho ser homosexual. La AFE, la FEF y LaLiga carecen de planes específicos de apoyo como los de otros países europeos.
David Álvarez | El País, 2018-10-28
https://elpais.com/deportes/2018/10/27/actualidad/1540661306_580166.html

La cuenta de Twitter del Wolfsburgo envió el 5 de octubre a la del Bayern un ‘gif’ que repetía en bucle el baile de dos mujeres en una fiesta. Incluía un mensaje: “Os deseamos lo mejor, divertíos celebrando”. Respondía a un tuit de la sección femenina del club bávaro que anunció la boda de dos de las jugadoras: la delantera checa Lucie Vonkova, de 26 años, y la lateral holandesa del segundo equipo, Claudia van den Heiligenberg, de 33, ahora Claudia Vonkova.

El gif con el que el Wolfsburgo saludó la primera boda entre dos futbolistas del mismo sexo en activo podría servirle para futuras ocasiones (decenas de jugadoras han salido del armario, entre ellas Mapi León, del Barça). “Que sea más fácil salir del armario para una mujer creo que tiene que ver con la cultura de “macho” de los hombres. Quizá también con que estén preocupados por sus carreras, o por perder patrocinadores. En el fútbol femenino, las parejas gais son tan aceptadas como las hetero, al menos aquí en Alemania y en Holanda”, dice Van den Heiligenberg. El Wolfsburgo no necesita buscar por ahora un ‘gif’ con dos hombres bailando.

No se conoce un futbolista gay en activo en la Bundesliga, la Premier, el Calcio o LaLiga. Desde su primera temporada, la 1928-29, han disputado al menos un partido en la Primera española 10.722 futbolistas, según BDFútbol. Ninguno dijo ser homosexual.

“Aunque solo sea por estadística, no puede ser”, dice Rubén López, presidente del Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, miembro de la ejecutiva de Arcópoli y exresponsable de deportes de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). “Solo puede ser por dos razones: o estos futbolistas no son capaces de llegar a la élite, porque se rinden antes, o cuando llegan no pueden decirlo”, afirma.

López recuerda un caso del segundo tipo: “En 2009, en Madrid, se acercó a una asociación un futbolista extranjero de un club de Primera, porque tenía la intención de salir del armario. Los primeros contactos fueron a través de sus abogados y luego ya hubo una reunión con el futbolista. Y allí le desaconsejaron que lo hiciera. Le dijeron que el momento no era adecuado, que el entorno no estaba preparado”.

Aparte de las dificultades que pueda suponerle al principio hablar de su orientación con el entorno próximo (familia, amigos), el futbolista profesional se coloca cada tres días en el centro de un circo repleto de varias decenas de miles de aficionados. “Los estadios son probablemente el mayor foco de expresión espontánea e impune de homofobia en nuestro país ahora mismo”, dice López.

Existe una queja generalizada entre los colectivos que defienden los derechos de la comunidad LGTB sobre la actual ley del deporte, en trámite de sustitución por una nueva. Lo explica David Guerrero, presidente de la asociación Deporte y Diversidad: “En un campo no puedes llamar ‘negro’, pero sí ‘maricón’. Si un futbolista sale del armario, ¿cuál va a ser el insulto cuando falle un penalti?”, dice. “Nos encantaría que un jugador saliera del armario. Necesitamos faros. Ayudan a normalizar y son referentes para chavales que se encuentran en un proceso de autoaceptación. Pero no es justo achacar la responsabilidad solo a los jugadores. La responsabilidad es de todos”, dice Guerrero.

El caso fallido de la Premier
Hay países europeos que han conseguido que los estadios sean algo más amigables para los homosexuales. Muchos de los equipos de la Premier cuentan con peñas de aficionados gais, que cuelgan sus pancartas en la grada los días de partido y reciben apoyo de las directivas de los clubes. Están los Gay Gunners (Arsenal), los Canal Street Blues (Manchester City), los Proud Lilywhites (Tottenham), los Chelsea Pride (Chelsea). Uno de los miembros de estos últimos, Ed Connell, también presidente de la Gay Football Supporters’ Network, la red de aficionados homosexuales, explica que, pese a que en la Premier se ha combatido mucho contra la homofobia los últimos cuatro años, cree que “no tendremos un futbolista gay durante un tiempo”.

Recuerda un episodio que comenzó en octubre de 2015 y acabó mal. Un periódico publicó que había dos futbolistas de la Premier, uno de ellos internacional inglés, en disposición de salir del armario. Los responsables de la federación dijeron en público que era “el momento correcto”. Y lo parecía. Pero se produjo un giro perverso. “Algunos medios empezaron a intentar adivinar quiénes eran. Y luego todo el mundo intentó adivinar. Empezaron a salir jugadores a decir: ‘No soy yo’. Aquello se convirtió en una historia negativa. Es triste ver que tienen que salir a decir ‘no soy yo”.

Aquello quedó almacenado en el cajón de lo fallido, que en la Premier sigue marcado por la tragedia de Justin Fashanu. El futbolista inglés, nacido en 1961, hijo de un abogado nigeriano, fue en 1981 el primer jugador negro por el que se pagó un millón de libras. En 1990 se convirtió también en el primero en activo en declararse públicamente homosexual. Todavía sigue siendo el único en una de las principales ligas (el alemán Hitzlsperger lo hizo ya retirado). Su anuncio, en ‘The Sun’, fue recibido de manera hostil por la prensa, los aficionados y muchos futbolistas.

Una reacción del mismo tenor que la que había sufrido antes en el vestuario del Nottingham Forest. Su entrenador, Brian Clough, que fue quien decidió pagar el millón, lo apartó del equipo, enfurecido al enterarse de que frecuentaba locales de ambiente. En su autobiografía, Clough recoge esta escena: “¿Dónde vas si quieres una barra de pan?, le pregunté. A la panadería, supongo. ¿Dónde vas si quieres una pierna de cordero? A la carnicería. ¿Entonces por qué sigues yendo a ese maldito club de maricones?”. Fashanu se ahorcó en 1998. Cinco años después del suicidio, Clough reconoció a ‘The Observer’ que uno de sus mayores arrepentimientos seguía siendo su reacción con él.

Fashanu aún es el único, y Connell lo lamenta: “El fútbol está en el corazón de la sociedad británica. Tenemos referentes en todos los campos, pero en este no nos sentimos representados. Es como si el fútbol no nos perteneciera del todo”.

Cordones arcoíris
Mientras, el mes que viene regresa la campaña de los cordones arcoíris, que podrán verse en las botas de decenas de futbolistas de la Premier. En su sexto año, abarcará tres jornadas (del 17 de noviembre al 7 de diciembre) en lugar de una, como solía. Tiene el apoyo de todos los clubes y el respaldo público de la Federación Inglesa (FA). Según la fundación Stonewall, que organiza la campaña, el año pasado tuvo el efecto de reducir un 8% el número de aficionados de entre 18 y 34 años que pensaba que el lenguaje homófobo resultaba aceptable.

En España, la FELGTB trató de impulsar una campaña similar en 2015, en la jornada liguera del 21 y 22 de febrero, la más cercana a la fecha de nacimiento de Fashanu, 19 de febrero. Se unieron el Rayo, el Racing, el Leganés y, a título individual, Saúl Ñíguez y Raúl Jiménez, del Atlético. Después, apenas han seguido el Rayo y el Leganés, cuyo capitán llevó la temporada pasada un brazalete arcoíris, campaña de la revista ‘Panenka’, contra el Real Madrid el 21 de febrero. “Solemos ayudar con todas las causas sociales que podemos. Nuestra forma de ser es que la ciudad esté orgullosa de su club”, dicen desde el Leganés.

“Se han hecho campañas contra el racismo y la xenofobia en el fútbol, pero ninguna contra la homofobia”, lamenta David Guerrero. “Ser negro no se puede ocultar”. Cuando Arcópoli se reunió con responsables de LaLiga para animarles a poner en marcha campañas de este tipo, la respuesta que recibió Rubén López fue que no era necesario: “No hay homofobia en el fútbol español. Nos lo habrían dicho los futbolistas. Por eso no hacemos campañas”.

Tampoco ha visto la necesidad la Federación Española (RFEF), sin ningún programa inclusivo en línea con los de la inglesa, alemana, holandesa y danesa. Ni la AFE, durante décadas sindicato único de jugadores, y hasta hace dos años solo de hombres, al que no ha acudido a solicitar ayuda ningún futbolista gay. “Nunca se ha dirigido nadie a nosotros. Si algún día alguno lo hace, tenemos a disposición de los asociados el servicio jurídico, por si quiere poner una denuncia por acoso contra algún compañero”, dice una fuente oficial.

Amenazas a Zero
Anudadas a las razones socioambientales van las económicas. En 2006, la revista ‘Zero’ preparaba un reportaje con una decena de futbolistas. “En aquella época .recuerda su director, Miguel Ángel López-, malacostumbramos a la sociedad con una secuencia de salidas del armario en sectores recalcitrantes, como el Ejército y la Iglesia. Y se echaba de menos el fútbol. El que más me insistía era el propio Zapatero”. Su Gobierno había impulsado la aprobación del matrimonio homosexual en julio de 2005.

Durante la gestación del reportaje, la noticia llegó a sus equipos y representantes. “Eran dos o tres del Athletic, dos o tres de la Real Sociedad, uno o dos del Madrid y uno o dos del Barcelona. De primer orden. Se armó la marimorena. Recibí amenazas de los clubes: ‘Vamos a hundir tu revista’. La principal fue del Madrid, tan cómica, tan patética: ‘En nuestro club no tenemos jugadores homosexuales, pero si sacáis alguno…’, recuerda López. “Luego uno de ellos me contó que lo que más le preocupaba era su entorno personal y no tanto el vestuario. Otro hablaba de cómo le vería la sociedad, la pérdida de influencia, el dinero, por el poco tiempo duraban sus carreras”, dice López.

Ya retirados tampoco encuentran incentivos para hacer pública su orientación. Ricardo Gasca, periodista de la revista ‘Shangay’, cuenta el caso de un exfutbolista de Primera y de la selección española, que bien entrada la cuarentena, alejado de cualquiera de las derivadas del fútbol, y casado con el que había sido su novio, prefiere seguir con la misma discreción: “Me dice: ‘¿Para qué? No tengo la necesidad’. Entiendo que no quiera convertirse en una especie de mártir”, dice Gasca. Coincide López: “No quiero mártires. Quiero ayudarles a estar bien. No puedo garantizarles que no va a pasar nada, pero sí se puede trabajar en crear el ambiente para que vivan como los heteros”.