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viernes, 10 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbifobia #machismo | Justin Trudeau insta a sus vecinos a combatir la discriminación de mujeres y LGBTIQ

EFE / Justin Trudeau //

Justin Trudeau insta a sus vecinos a combatir la discriminación de mujeres y LGBTIQ.

El primer ministro de Canadá hizo la petición a los Gobiernos americanos durante la Cumbre de las Américas. Asimismo, habló sobre el “impacto negativo a la economía global” en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
EFE | La República, 2022-06-10
https://larepublica.pe/mundo/2022/06/10/ix-cumbre-de-las-americas-justin-trudeau-primer-ministro-de-canada-insta-a-sus-vecinos-a-combatir-la-discriminacion-de-mujeres-y-de-la-comunidad-lgbt/ 

Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá, se dirigió a sus pares durante la IX Cumbre de las Américas para pedirles que por favor trabajen en erradicar la discriminación en sus territorios. “Todo el mundo debería poder vivir una vida libre de discriminación para poder tomar sus propias decisiones y alcanzar su máximo potencial”, reivindicó durante la sesión plenaria de hoy, 10 de junio, en Los Ángeles (EE. UU.).

El primer ministro canadiense tendió la mano a sus vecinos a “trabajar” en favor de los derechos humanos, las mujeres y la comunidad LGTB, e hizo un llamamiento a “apoyar su participación” en la economía y la sociedad.

“Cuando se escuchan voces diversas, todo el mundo se beneficia”, subrayó.

Durante su discurso, Trudeau también abordó el “impacto negativo a la economía global” que ha tenido la guerra de Rusia contra Ucrania, que calificó de “ilegal e injustificable”.

El canadiense culpó a Moscú por el desabastecimiento de cereales, y lo deslindó de las sanciones contra Rusia, pues recordó que Occidente no ha impuesto restricciones a la exportación de alimentos.

“Tenemos que seguir contrarrestando la desinformación rusa en todo el mundo”, reivindicó.

Asimismo, hizo gala de los esfuerzos de Canadá para combatir la pandemia provocada por la COVID-19 al recordar que su Gobierno ha destinado 11,5 millones de dólares para los países de la región, y anunció otros 50 millones de dólares adicionales.

Trudeau habló también de la iniciativa de protección a los océanos lanzada junto a Chile durante la cumbre, así como la Alianza para el Desarrollo en Democracia lanzada junto a Panamá, Costa Rica y República Dominicana.

La IX Cumbre de las Américas concluye este viernes marcada por la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua al evento, y con la firma de un acuerdo migratorio regional.

viernes, 3 de febrero de 2017

#hemeroteca #libros #historia | Imperiofobia y leyenda negra. María Elvira Roca Barea

Imagen: El Mundo / Mural de Diego Rivera
Imperiofobia y leyenda negra. María Elvira Roca Barea
Adolfo Carrasco | El Cultural, El Mundo, 2017-02-03
http://www.elcultural.com/revista/letras/Imperiofobia-y-leyenda-negra/39167

Partir de una perspectiva original, establecer conexiones inéditas y opinar libremente con intención de polemizar sobre un asunto, son las características que distinguen al ensayo. Es lo que ha hecho la profesora Elvira Roca (El Borge, 1966), un ensayo que, si no ha generado aún un debate intenso, es porque lleva pocos meses en la calle. Esperemos que se discutan sus ideas, porque son provocadoras, apasionadas y tocan cuestiones de actualidad. Roca aborda la Leyenda Negra y la vincula a un concepto más amplio, la imperiofobia, enfermedad de la opinión producida por el agente patógeno de la propaganda, que han padecido todos los imperios y cuya versión más actual sería el antiamericanismo.

En el caso español, este mal afectó a su imperio cuando existió -desde finales del siglo XV a 1898- y se ha cronificado en forma de hispanofobia. La Leyenda Negra, forma específica de antiespañolismo, nació hace siglos y pervive hoy dentro y fuera de nuestras fronteras. ¿Por qué?

Eso es lo que trata de esclarecer el volumen. Primero rastrea el origen de la Leyenda Negra dentro de una actitud amplia de rechazo y denigración de los imperios, empezando por Roma hasta el norteamericano. Luego identifica los contenidos básicos de esta construcción propagandística contra toda potencia hegemónica -barbarie, codicia, fanatismo religioso, violencia- y explica cómo se han atribuido tales culpas a los españoles -genocidio americano, Inquisición, militarismo, racismo, incultura-. Y por fin denuncia la vigencia de la Leyenda Negra con unos rasgos muy nítidos desde la Ilustración hasta nuestros días, un prejuicio cuya particularidad más singular, y que a la vez le dota de eficacia, es que no solo pervive entre quienes la crearon -extranjeros-, sino que se pasea con buena salud entre los propios españoles, que nos la creemos.

Eso es lo más penoso y peligroso, según Roca, que hayamos asumido los tópicos que se reprochan a la historia de España. Según su argumentación, fueron los humanistas italianos, alemanes y flamencos quienes forjaron la propaganda antiespañola en reacción contra la potencia dominadora en ascenso. Luego los protestantes de todo lugar unieron España y catolicismo porque necesitaban demonizar a sus enemigos. Después actuaron las potencias rivales, Inglaterra, Holanda y Francia, celosas de un imperio transcontinental envidiado. Y para remate ayudaron a la Leyenda los Estados Unidos cuando se lanzaron a sustituir a España en América.

Historiar prejuicios es delicado porque supone estudiar medias verdades, las mentiras más persuasivas. Para ello Roca lidia sin miedo con literatura de diversa naturaleza, manipulaciones más o menos hábiles y colaboradores ingenuos o malintencionados, pues de todo hubo. Hay que reconocer que frente a los notables éxitos de la propaganda extranjera y protestante, las respuestas españolas y católicas tuvieron mínima repercusión.

Lo más lamentable, según la autora, es el proceso de interiorización de la Leyenda Negra, que arranca de la abrumada reacción ante el llamado desastre de 1898. Sin embargo, la pérdida de Cuba y Puerto Rico no fue más que el certificado de defunción de un imperio ya fenecido. Las elites intelectuales y políticas de entonces, en lugar de buscar en ellos mismos y en la historia reciente las causas de la liquidación, optaron por lo más fácil, que fue achacar el colapso del imperio a quienes lo habían puesto en pie en el siglo XVI y XVII, y de ahí que asumiesen los puntos principales de la Leyenda Negra. Por pereza intelectual y por intereses ideológicos la propaganda vence a la historia.

Un caso evidente es la Inquisición, que si bien ha sido objeto de una notable revisión gracias al esfuerzo de los historiadores en las últimas décadas, sin embargo poco de ello ha calado en la opinión pública, sea más o menos formada. Se sigue pensando sobre el Santo Oficio en los términos de antaño, esa visión negra y criminal erigida por los protestantes por motivos obvios, posteriormente proyectada por los ilustrados europeos y hecha suya por españoles como Goya o Llorente. Pues bien, está viva hoy incluso entre universitarios españoles -doy fe de ello por mi experiencia docente. La lucha entre la búsqueda crítica de la verdad y las impresiones prejuiciosas, heredadas y compartidas por la mayoría, no tiene fin y es una tarea tan hercúlea como incierta.

Ahí se sitúa el ensayo de Roca, en la denuncia del catálogo de mentiras y medias verdades que han alimentado la Leyenda Negra y que la mantienen fresca, transformada en verdad por efecto de la repetición y la falta de reacción de quienes tienen la responsabilidad de combatirla.

No hace falta estar de acuerdo con todo lo que dice la autora. De hecho hay planteamientos suyos francamente discutibles, como por ejemplo que el afán de denunciar la reiteración de determinados tópicos por la historiografía le lleve a impugnar la totalidad del trabajo de algunos historiadores españoles muy meritorios; o que induzca a confusión porque mezcla fenómenos como el victimismo nacionalista con la oposición a lo imperial y con la confrontación ideológica o religiosa, fenómenos cercanos pero de diferente configuración y sentido; o que tienda a simplificar las categorías y las comparaciones y con ello desenfoque las particularidades de cada caso.

Aunque no creo que Elvira Roca haya pretendido que el lector esté de acuerdo con todo lo que dice. De hecho, deja clara su postura personal desde el principio y el tono desinhibido, irónico a veces y apasionado siempre de su escritura revela que su objetivo es la agitación del panorama somnoliento dominante, denunciar sin tapujos algunos de los lugares comunes donde habita una parte amplia del mundo académico español. Es honesta intelectualmente y por eso quiere polemizar contra convencionalismos facilones. Ojalá el libro sirva para debatir, como espera la autora y quien firma esta reseña.

Y TAMBIÉN…
Elvira Roca Barea: "Es un milagro que España siga existiendo".
La profesora malagueña publica un libro contra la leyenda negra que -según dice- persigue a España por culpa de la propaganda de sus enemigos.
Alberto Gordo | El Cultural, El Mundo, 2017-02-06
http://www.elcultural.com/noticias/letras/Elvira-Roca-Barea-Es-un-milagro-que-Espana-siga-existiendo/10380 
María Elvira Roca Barea: "Analfabetos ha habido siempre pero nunca habían salido de la universidad".
Emilia Landaluce | El Mundo, 2016-12-17

http://www.elmundo.es/opinion/2016/12/17/58541208268e3e257c8b465c.html
"La leyenda negra española no es un fenómeno excepcional".
La investigadora malagueña María Elvira Roca, antigua profesora en la Universidad de Harvard, presenta esta tarde a las 19 horas en el Ateneo de Málaga 'Imperiofobia y leyenda negra'.
Alfonso Vázquez | La Opinión de Málaga, 2016-12-08
http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2016/12/07/leyenda-negra-espanola-fenomeno-excepcional/894943.html

lunes, 31 de octubre de 2016

#libros #historia | Imperiofobia y leyenda negra : Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español

Imperiofobia y leyenda negra : Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español / María Elvira Roca Barea ; prólogo de Arcadi Espada.
Madrid : Siruela, 2016 [10].
460 p.
Colección : Biblioteca de Ensayo. Serie mayor ; 87.
ISBN 9788416854233 / 26 €

/ ES / ENS
/ América / Colonización / España / Historia / Ideologías / Leyenda Negra

María Elvira Roca Barea acomete con rigor en este volumen la cuestión de delimitar las ideas de imperio, leyenda negra e imperiofobia. De esta manera podemos entender qué tienen en común los imperios y las leyendas negras que irremediablemente van unidas a ellos, cómo surgen creadas por intelectuales ligados a poderes locales y cómo los mismos imperios la asumen. El orgullo, la ‘hybris’, la envidia no son ajenos a la dinámica imperial. La autora se ocupa de la imperiofobia en los casos de Roma, los Estados Unidos y Rusia para analizar con más profundidad y mejor perspectiva el Imperio español. El lector descubrirá cómo el relato actual de la historia de España y de Europa se sustenta en ideas basadas más en sentimientos nacidos de la propaganda que en hechos reales.

La primera manifestación de hispanofobia en Italia surgió vinculada al desarrollo del humanismo, lo que dio a la leyenda negra un lustre intelectual del que todavía goza. Más tarde, la hispanofobia se convirtió en el eje central del nacionalismo luterano y de otras tendencias centrífugas que se manifestaron en los Países Bajos e Inglaterra. Roca Barea investiga las causas de la perdurabilidad de la hispanofobia, que, como ha probado su uso consciente y deliberado en la crisis de deuda, sigue resultando rentable a más de un país. Es un lugar común por todos asumido que el conocimiento de la historia es la mejor manera de comprender el presente y plantearse el futuro.

lunes, 23 de noviembre de 2015

#hemeroteca #historia | Cristóbal Colón no trajo la sífilis a Europa a su regreso de América

Cristóbal Colón no trajo la sífilis a Europa a su regreso de América.
El descubrimiento de varios casos de sífilis congénita en esqueletos que datan de 1320 desmiente que fuera Colón quien la trajera en 1495.
Europa Press | Público, 2015-11-23
http://www.publico.es/culturas/cristobal-colon-no-trajo-sifilis.html

En 1495, una "nueva" enfermedad se extendió por toda Europa: la sífilis. Se ha creído que Cristóbal Colón trajo esta enfermedad de transmisión sexual al regreso de su viaje a América.

Sin embargo, investigadores de la Universidad Médica de Viena han descubierto varios casos de sífilis congénita que datan de 1320, en esqueletos de excavaciones en el plaza de la catedral de Saint. Pölten (Austria). "El descubrimiento refuta claramente la teoría previa", dicen los líderes del estudio Fabian Kanz y Karl Grossschmidt.

La sífilis congénita, que se transmite de una madre embarazada a su hijo en gestación, fue identificada inicialmente por cambios de los dientes de los esqueletos del siglo XIV. "Encontramos los llamados dientes de Hutchinson con muescas y bordes centrales convergentes y molares de morera, que son signos característicos de la sífilis", explicaron los autores. Sus hallazgos han sido publicados en el ‘Journal of Biological and Clinical Anthropology’.

Los investigadores analizaron secciones finas sin descalcificar de los huesos y los dientes de los esqueletos para el examen y el análisis histológico. Estas secciones, que sólo puede producirse en pocos centros de investigación en todo el mundo, fueron examinadas por un microscopio óptico con una técnica especial para determinar morfológicamente el agente patógeno involucrado.

Hasta ahora, un total de 9.000 esqueletos, algunos del siglo IX, han sido recuperados de las excavaciones en la plaza de la catedral de St. Pölten. El gran número de individuos con interés arqueológico desenterrados resulta único en Europa.

Este notable descubrimiento de la evidencia más temprana de la sífilis entre 1320 y 1390 está a la espera de confirmación mediante pruebas moleculares biológicas y la proteómica (examen del proteoma utilizando métodos bioquímicos).

jueves, 21 de mayo de 2015

#hemeroteca #derechos | CIDH expresa preocupación por violencia y discriminación contra personas LGBT privadas de libertad

Imagen: El Tiempo (Colombia)
CIDH expresa preocupación por violencia y discriminación contra personas LGBT privadas de libertad
CIDH, 2015-05-21

http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2015/053.asp

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación ante los repetidos actos de violencia y discriminación que enfrentan las personas lesbianas, gay, bisexuales y trans (LGBT), o aquellas personas percibidas como tales, que se encuentran privadas de libertad en la región. La CIDH hace un llamado a los Estados Miembros de la OEA para que adopten medidas urgentes y eficaces que garanticen la vida, seguridad, integridad personal y dignidad de las personas LGBT o de aquellas personas percibidas como tales en los establecimientos de detención, incluyendo las cárceles y los centros de detención de migrantes.

En los últimos meses, la CIDH ha recibido información preocupante sobre casos de violencia y trato inhumano y denigrante contra personas LGBT o aquellas percibidas como tales, en cárceles, celdas de detención, estaciones de policía y centros de detención de migrantes. Las personas LGBT privadas de su libertad enfrentan un riesgo mayor de violencia sexual –incluido un riesgo más alto de múltiples agresiones sexuales – y otros actos de violencia y discriminación, a manos de otras personas privadas de libertad o del personal de seguridad. Según un Informe de 2010 del Relator Especial sobre Tortura de las Naciones Unidas, las personas LGBT se encuentran en el peldaño más bajo de la jerarquía informal en los establecimientos de detención, lo cual se traduce en una situación de doble o triple discriminación.

La CIDH también recibió información preocupante con respecto al uso del aislamiento solitario como una medida habitual para “proteger” a las personas LGBT. La CIDH reitera que el aislamiento solitario debe utilizarse solamente en circunstancias excepcionales, por el periodo de tiempo más breve posible y sólo como medida de último recurso. El aislamiento solitario y otras formas similares de privación del contacto humano durante períodos de tiempo prolongados pueden producir daños mentales y físicos irreversibles y constituyen tratos inhumanos y degradantes. La orientación sexual y la identidad de género no deben utilizarse como criterios para someter a las personas a aislamiento solitario durante períodos de tiempo indebidamente prolongados. Las personas privadas de libertad no deben ser perjudicadas o castigadas debido al prejuicio y la discriminación que existe en torno a su orientación sexual e identidad de género, ya sean reales o percibidas.

La violencia sexual contra las mujeres trans se intensifica debido a que se las asigna rutinaria o regularmente en instalaciones para hombres, sin tener en cuenta las características particulares de la persona o el caso. Según la información recibida, en las cárceles y centros de detención para migrantes de varios países se aloja a las mujeres trans con la población masculina general. En otros países, las mujeres trans son ubicadas en unidades de alojamiento especiales dentro de los centros de detención (que podrían incluir también a hombres gays y bisexuales), pero separadas de la población general masculina. Si bien esta segregación podría responder a la necesidad de garantizar su seguridad, a la CIDH le preocupa la información sobre las peores condiciones de vida existentes en esas celdas o unidades, en comparación a las otras unidades del establecimiento, así como la posible limitación de los programas y beneficios que se ofrecen a la población general, los cuales son claves para la rehabilitación o para participar en programas de excarcelación temprana. Las medidas de protección con respecto a las personas LGBT no deben suponer mayores restricciones de sus derechos que los que se aplican a la población general privada de libertad. Las decisiones sobre dónde alojar a las personas trans debe efectuarse caso por caso, con respeto a su dignidad personal, y, en la medida de lo posible, consultando previamente con la persona en cuestión.

Según los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas de la CIDH, las personas privadas de libertad no deben ser discriminadas bajo ninguna circunstancia por motivos de sexo, género, orientación sexual o cualquier otra condición social. La CIDH les recuerda a los Estados que, como garantes de los derechos de las personas privadas de libertad, tienen el deber de garantizar el control y la seguridad interna en los establecimientos de detención y prevenir la violencia contra las personas detenidas. Los Estados deben abstenerse de cometer actos de tortura, o tratos inhumanos o degradantes a las personas privadas de libertad, incluyendo por motivos relacionados con la orientación sexual o la identidad de género.

La CIDH insta a los Estados Miembros a que desarrollen políticas y directrices exhaustivas para el tratamiento adecuado de las personas LGBT privadas de libertad, incluida la atención médica. La CIDH hace un llamado a los Estados Miembros para prevenir la violencia contra las personas LGBT privadas de libertad, lo cual incluiría, entre otros aspectos: procedimientos independientes y eficaces para la presentación de quejas sobre violación y abuso, evaluaciones de riesgo personalizadas en el momento de ingresar para garantizar una adecuada asignación, en consulta con las personas afectadas, la recopilación cuidadosa de datos sobre las personas LGBT privadas de la libertad –respetando los principios de confidencialidad y privacidad– y de la violencia ejercida contra las mismas, y programas de sensibilización y capacitación en diversidad para el personal de seguridad, migración y funcionarios policiales.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan a sus países de origen o residencia. 

Y TAMBIÉN…
Mujeres transexuales que viven en cárceles de hombres
Irma Gallo | El Universal, 2014-12-27

http://www.eluniversal.com.mx/ciudad-metropoli/2014/impreso/mujeres-transexuales-que-viven-en-carceles-de-hombres-128798.html
El drama de ser 'trans' en la cárcel de Villahermosa
La comunidad LGBT logró un pabellón como reivindicación de sus derechos. Hoy, se siente vulnerada.
Carolina Bohórquez | El Tiempo, 2014-08-04
http://www.eltiempo.com/colombia/cali/el-drama-de-ser-trans-en-carcel-de-villahermosa/14338481
El 'ángel' de las mujeres 'trans' en las cárceles de Bogotá
La prostitución, la prisión y el cambio de identidad han sido la escuela de vida de Katalina Ángel.
Ana María Castro castro | El Tiempo, 2013-11-14
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13185596
Cómo vive una chica trans detenida en una cárcel de varones
Emilce tiene una identidad de género femenina, pero permanece alojada en un pabellón con homosexuales y otras seis transexuales; en el servicio penitenciario la tratan de "él"; se desconoce la ley de identidad de género vigente
Verónica Dema y Sol Amaya  | La Nación, 2013-09-10
http://www.lanacion.com.ar/1618397-como-vive-una-chica-trans-detenida-en-una-carcel-de-varones
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ARTÍCULOS
Cuerpos cautivos : experiencias trans, cárceles y resistencias / Jei-Alanis Bello Ramírez
En: i.letrada, n. 7 (Octubre 2012)

http://i.letrada.co/n7/versiones_capitales.html

viernes, 5 de diciembre de 2014

#hemeroteca #esclavitud #historia | Esclavos, la trata humana a través del Atlántico

Imagen: National Geographic
Esclavos, la trata humana a través del Atlántico.
Entre los siglos XVI y XIX, doce millones de africanos fueron enviados a América como mano de obra forzosa. Hacinados en los barcos negreros, muchos perecieron en la travesía.
National Geographic, 2014-12-05
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/esclavos_8681/

A finales del siglo XV, los exploradores españoles y portugueses que llegaban a África no buscaban esclavos: el oro era su objeto del deseo. Tanto es así que hasta 1700 fue el oro, y no los esclavos, el producto africano más codiciado por los europeos. Pero la situación cambió con el desarrollo de las plantaciones de caña de azúcar. Los europeos buscaron esclavos para trabajar en esos cultivos, primero en las islas atlánticas orientales, como Madeira y Santo Tomé, y luego en el Nuevo Mundo.

El cultivo del azúcar requería una numerosa mano de obra dedicada a una actividad incesante y ardua, sobre todo durante la cosecha. Era un trabajo muy duro que los trabajadores libres europeos se negaban a realizar. De este modo, la creciente producción de azúcar favoreció el trabajo forzado.

Los asalariados europeos y los trabajadores forzosos empleados en la producción de azúcar solían sucumbir a las enfermedades endémicas de los climas tropicales donde crece la caña de azúcar. Por otra parte, las infecciones llevadas por los europeos a América habían diezmado la población indígena, lo que privó a los colonizadores de la mano de obra autóctona que deseaban, y que buscaron en África. En el siglo XVIII, el 40 por ciento de los esclavos estaba empleado en plantaciones azucareras.

Pero el predominio de la mano de obra esclava africana no se produjo de repente. Los esclavos africanos o los descendientes de africanos se convirtieron en la fuerza de trabajo mayoritaria en las plantaciones brasileñas únicamente a partir de 1600. Antes de esta fecha, los amerindios fueron la principal fuerza de trabajo en las tierras dedicadas al azúcar. Y en 1690 había en el Caribe británico más trabajadores forzados europeos y amerindios que descendientes de africanos. La transición final hacia una fuerza de trabajo que en su mayor parte descendía de africanos debe atribuirse, en parte, al descenso demográfico de las poblaciones esclavas en América. El número de defunciones superaba al de nacimientos en todas partes excepto en América del Norte, de manera que se necesitaba un flujo constante de nuevas capturas para mantener en funcionamiento lo que el historiador Philip Curtin llamó el «complejo de plantación».

El arte del trueque en África
Los Estados europeos pensaron que el monopolio era el medio más eficaz para controlar el tráfico de esclavos. Para organizar este comercio se sirvieron de compañías comerciales dotadas de cartas de privilegio, como la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Estas empresas acabaron por actuar como intermediarias, supervisando a los comerciantes privados europeos y regulando su interacción con los africanos. Pero no todos los países europeos tuvieron puestos comerciales en la costa africana. España, por ejemplo, renunció a tener bases en África de acuerdo con el tratado de Tordesillas (1494), que otorgaba a los portugueses el dominio sobre el hemisferio oriental en el que se encontraba África. Por ello, para abastecer de esclavos su imperio americano, España recurrió, hasta 1640, a comerciantes portugueses y luego a holandeses, franceses y británicos.

Los traficantes europeos llegaban a las costas africanas cargados de mercancías para intercambiarlas por esclavos. Éstas eran muy variadas. En gran parte eran textiles, con frecuencia procedentes del Asia meridional, pero el alcohol, las armas de fuego, las herramientas y los utensilios manufacturados también eran importantes medios de pago, al igual que las conchas de un caracol marino, el cauri, usadas como moneda. En el siglo XVIII, los comerciantes holandeses e ingleses llegaron a importar hasta 40 millones de conchas al año.

Los europeos se aventuraron pocas veces en el interior de África en busca de esclavos. Se veían confinados en la costa por decisión de los soberanos africanos y también por la presencia de enfermedades letales. Los africanos controlaban el tráfico de esclavos de la costa hacia el interior, mientras que los europeos se limitaban al embarque. De este modo, los dirigentes africanos dominaban las relaciones comerciales, controlaban el destino de los cautivos y exigían a los europeos el pago de elevados impuestos por la compra y exportación de los esclavos. Los agentes africanos eran responsables, asimismo, de la esclavización y el transporte de los capturados hasta la costa. Los prisioneros de guerra representaban la mayor fuente de esclavos, pero también había personas acusadas de delitos como asesinato, brujería, deudas o robo, o que, simplemente, habían caído en desgracia.

La esclavitud era general en África antes de la trata atlántica (el comercio de esclavos por el océano Atlántico), de manera que los comerciantes europeos se introdujeron en un mercado que ya existía. Antes de 1600, sólo un cuarto de todos los esclavos que salieron de África lo hicieron como parte de la trata atlántica. Fue en el siglo XVII cuando el tráfico de esclavos atlántico llegó a los dos tercios del total del comercio de esclavos africano. En definitiva, los europeos únicamente controlaban la dimensión oceánica del tráfico de esclavos en África.

Un transporte inhumano
El viaje en barco, conocido como ‘middle passage’ o ‘pasaje medio’, duraba entre dos y tres meses, dependiendo de los puertos de salida y llegada. El abolicionista británico William Wilberforce (1759-1833) declaró que «nunca se vio tanta miseria condensada en un pequeño espacio como en un barco negrero durante el ‘middle passage’». En una de estas naves podían hacinarse más de cuatrocientos cautivos, separados en tres grupos: hombres; adultos jóvenes, y mujeres y niños. A las mujeres se les entregaba ropa ligera, y a menudo sufrían violaciones por parte de la tripulación y el capitán. Los hombres permanecían desnudos cuando hacía buen tiempo y por la noche se los trababa juntos bajo la cubierta.

Las condiciones del viaje eran pésimas y las tasas de mortalidad llegaron al doce por ciento a lo largo de cuatro siglos, pese a los esfuerzos de los esclavistas para preservar el valor de sus cargamentos conservando la salud de los esclavos. Un medio para conseguirlo era el ejercicio físico. Se forzaba a los cautivos a subir a cubierta para que cantasen y bailasen, y si se negaban a participar en estas actividades podían ser golpeados. Pero los esclavos morían pese a la seudociencia y a las supersticiones europeas. La disentería y otros trastornos intestinales eran las causas de muerte más comunes, aunque también se cobraban muchas vidas las enfermedades transmitidas por los mosquitos, como la malaria y la fiebre amarilla, junto al escorbuto y las dolencias respiratorias.

A algunos cautivos se los obligaba a menudo a trabajar en tareas como limpiar los habitáculos de sus compañeros bajo cubierta o vaciar los calderos de materia orgánica y fecal endurecida y otros fluidos corporales. Las mujeres se ocupaban sobre todo de la preparación de la comida, basada en arroz, ñame y cereales, que constituían los componentes básicos de la dieta a bordo. En alguna ocasión, se podía recompensar a los que realizaban estas tareas añadiendo un poco de licor o tabaco como extra a las exiguas raciones de alimentos.

Los marineros
Es importante recordar que los marineros europeos también sufrieron en los barcos negreros. Para ellos, la costa occidental africana era el peor de todos los destinos posibles, y con frecuencia se enrolaban tan sólo por la desesperación y debido a la falta de otras opciones. Un comerciante de esclavos del siglo XVIII consideraba a su tripulación «esclavos blancos», llamándolos de forma despectiva «la hez de la comunidad». La mitad de los europeos que viajaron al África occidental en el siglo XVIII perecieron, sobre todo debido a la malaria y la fiebre amarilla. Los marineros europeos que sobrevivieron colaboraron activamente en el control de su cargamento humano. Solían mantener el orden entre los esclavos, aplacando el descontento y administrando castigos corporales. La amenaza de rebeliones era algo real, y las medidas para prevenir las insurrecciones cuando los barcos negreros debían transportar una carga humana mayor de lo habitual incrementaban el coste total del viaje.

Asimismo, los marineros debían preparar a los esclavos para su venta. Cuando el barco se aproximaba a su destino, los marineros quitaban los grilletes de los esclavos para curar las rozaduras, limpiar y afeitar a los hombres, suprimir los cabellos blancos o teñirlos de negro (para acentuar la virilidad y juventud) y untarles el cuerpo con aceite de palma.

¿Grandes beneficios?
Los beneficios del comercio de esclavos han sido objeto de grandes debates. Algunos historiadores, como Eric Williams, opinan que estas ganancias fueron la base de la Revolución Industrial europea. Sin embargo, otros autores afirman que los beneficios medios de cada viaje negrero individual suponían tan sólo, de media, de un 5 a un 10 por ciento. Un punto de vista diferente sobre esta cuestión consistiría en examinar cuántas vidas y cuántos negocios se basaron en el tráfico de esclavos y en la esclavitud, desde los agentes de seguros de los barcos, el capitán y la tripulación, pasando por los suministradores de alimentos para el viaje y, finalmente, los propietarios de esclavos y los intermediarios que vendían los productos producidos por los esclavos.

Desde esta perspectiva, la importancia del comercio de esclavos atlántico para la economía global fue extraordinaria y afectó a todos los sectores económicos europeos, incluso en los países que no poseyeron colonias ni esclavos. Pero el coste en vidas humanas y sufrimientos fue incalculable y terrorífico, y su pernicioso legado ha repercutido hasta hoy en la mayoría de las sociedades de África, Europa y el Nuevo Mundo.

domingo, 30 de noviembre de 2014

#articulos #historia | La persecución de la sodomía en 'Los Comentarios Reales' de Inca Garcilaso de La Vega

Imagen: Google Imágenes / Cultura mochica (actual Perú)
La persecución de la sodomía en 'Los Comentarios Reales' de Inca Garcilaso de La Vega.
Germán Navarro Espinach* | Crónicas de la Diversidad, n. 5 (Octubre - Noviembre 2014)
http://www.cronicasdeladiversidad.com/comentarios_reales.html

Sorprende mucho a cualquier persona que indague sobre la diversidad sexual en aquel pasado lejano los comentarios homofóbicos del Inca Garcilaso en sus Comentarios Reales, justificando el genocidio de los sodomitas llevado a cabo de forma implacable por los incas sobre determinadas poblaciones. Con esa actitud cruel contra la diversidad sexual en nada se diferenciaban esas matanzas de las realizadas por los españoles contra los pueblos precolombinos, reproduciendo la ideología dominante en la Europa medieval trasladada ahora al otro lado del Atlántico.

El 5 de octubre de 1513, días después del descubrimiento del Océano Pacífico, Vasco Núñez de Balboa mandó matar a varios cientos de indios panameños en la aldea de Quarequa, entre ellos unos cuarenta que practicaban la sodomía. La descripción del suceso procede del texto de Pedro Mártir de Anglería titulado "De rebus oceanicis et orbe novo decades tres", obra publicada en latín en 1530 y traducida al inglés en 1555. Este autor explica cómo Balboa descubrió que la casa del rey de Quarequa estaba infectada con “el libertinaje más abominable y antinatural”, pues encontró al hermano del rey y a otros muchos hombres jóvenes vestidos con ropa de mujer, lampiños y adornados de un modo afeminado. Por ello ordenó que fuesen lanzados a los perros de presa. Tal castigo ejemplar hizo que los indígenas entregaran a más hombres que también practicaban la sodomía porque tenían miedo de las represalias que pudieran tomar los españoles ante el silencio cómplice.

Recuérdese que el padre Bartolomé de las Casas, obispo de Chiapas, publicó en 1552 su obra "Brevísima relación de la destrucción de las Indias" confirmando las matanzas crueles llevadas a cabo por los españoles contra los indígenas americanos por ese u otros motivos. Esta obra también fue editada en Frankfurt con los grabados que realizó Théodore de Bry. Por aquellos años, el propio Hernán Cortés, cuyas matanzas en México igualaban a las de Balboa en Panamá, creía que aquellas civilizaciones precolombinas estaban infectadas de sodomía. En una carta escrita en 1519 decía que se les había informado y estaban muy seguros de que era cierto que todos eran sodomitas y practicaban ese “abominable pecado”.

Pero a los incas ¿de dónde les venía esa homofobia tan violenta y cruel?
Durante este mes de agosto de 2014 y en el marco de mi estancia como investigador invitado por la Maestría de Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos he leído con detenimiento los "Comentarios Reales" de Inca Garcilaso con la mente puesta en los textos en que se narra el asesinato de los sodomitas por los incas, como sucede en el capítulo 13 del libro 3º o en los capítulos 11 y 19 del libro 6º. Y ha sido un verdadero placer comprobar, gracias al amigo Julio Lossio, que existía desde hacía más de una década un estudio excelente sobre este tema a cargo de Michael J. Horswell, profesor de literatura española y latinoamericana de la Florida Atlantic University. Dicho trabajo lleva por título 'Un sacrificio fundacional: el Inca Garcilaso y los “sodomitas” de Los Comentarios Reales' y está publicado en el libro de Jorge Bracamonte Allain (editor), “De amores y luchas. Diversidad sexual, derechos humanos y ciudadanía” (Lima, Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, 2001, págs. 81-103).

Según explica Horswell con acierto, Inca Garcilaso fijó una visión distorsionada del rol de la diversidad sexual en la época prehispánica porque se vio forzado a limpiar de la tradición incaica toda presencia de sexualidad transgresora del sistema de valores cristiano impuesto por los españoles. De manera que en su obra intentó asimilar a los incas dentro de las expectativas de género y sexualidad que gobernaban a los españoles para que los lectores europeos no tuvieran dudas de su “virilidad” civilizada frente a las prácticas sodomitas de la barbarie indígena.

Lo cierto es que muchos de estos comportamientos eran habituales en los ritos de la cultura andina, siendo calificados por el discurso colonial de los españoles como degenerados pero con el vocabulario de los lectores europeos de la época, es decir, actos sodomíticos. Y es que desde la Edad Media la ideología sexual de la doctrina cristiana condenaba cualquier práctica “no natural” de la sexualidad.

Identificando la sodomía con la barbarie la erradicación de la diversidad sexual sirvió como buena excusa para justificar el genocidio sobre las poblaciones indígenas que ejecutaron los españoles. Y en ese mismo sentido la obra de Inca Garcilaso de la Vega la utilizó para justificar la dominación de los incas sobre las otras culturas del antiguo Perú. La élite incaica se diferenciaba así de los bárbaros andinos no incaicos que practicaban sodomía o diversidad sexual. En realidad, esa versión de la historia dada por Inca Garcilaso correspondía más a las necesidades retóricas de sus lectores europeos que a las verdaderas costumbres de los Incas, quienes, por otro lado, que nosotros sepamos, nunca prohibieron la sodomía ni ordenaron castigos específicos para tales prácticas. Más aún, los sujetos de “tercer género” fueron respetados y celebrados.

Comparto con Horswell la idea de que reconocer cómo ha funcionado el discurso social en la discriminación y violación de los derechos humanos en tiempos pasados permite identificar y terminar con las mismas estrategias discursivas que hoy marginan a las minorías sexuales o de otro tipo en cualquier parte del mundo. Por eso recomiendo la lectura de su importante libro "La descolonización del sodomita en los Andes coloniales", cuya segunda edición ha sido publicada en Quito por la editorial Abya-Yala en 2013. La primera edición es de 2010, traducción de su "Decolonizing the Sodomite: Queer Tropes of Sexuality in Colonial Andean" (Austin, University of Texas Press, 2005). Se trata sin duda de un valioso estudio en el que se demuestra cómo la heteronormatividad dominante en la España medieval viajó a los Andes a través de la cronística y la literatura coloniales para servir de justificante contra el exterminio de las poblaciones autóctonas de América. La obra de Horswell es una historia alternativa, diferente, crítica respecto al discurso oficial del pasado, que merece la pena leer y divulgar para entender mejor nuestro presente y construir un futuro donde los derechos sexuales se defiendan frente a cualquier brote de homofobia. Como esos anuncios impresentables de gran formato que en las calles de Lima y en otras partes del Perú atacan la homosexualidad como una “abominación” citando la Biblia. Cuando lo que sí que es abominable es la falta de respeto a la diversidad humana bajo el paraguas del amor a un Dios supuestamente homofóbico.

* Director del Departamento de Historia Medieval, Ciencias y Técnicas Historiográficas y Estudios Árabes e Islámicos. Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Zaragoza, España.

sábado, 12 de octubre de 2013

#hemeroteca #ciolencia | Lo que celebramos el 12 de octubre: franquismo, colonialismo y muerte

Lo que celebramos el 12 de octubre: franquismo, colonialismo y muerte.
La celebración de la fiesta nacional no sólo es excluyente para los españoles que no comparten el apego a la monarquía o al catolicismo; también representa festejar la cruel conquista de América.
Antonio Maestre | La Marea, 2013-10-12
http://www.lamarea.com/2013/10/12/maestre-2/

“En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo a quien adorara el sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja.”

Esa es la descripción que hace Eduardo Galeano en su libro ‘Los hijos de los días’ de la Fiesta Nacional de España, del antes llamado Día de la Hispanidad, otrora de la raza.

Se supone que el 12 de octubre es el de la celebración de todos los españoles, que todos deben sentirse concernidos por lo que representa este día. Una fecha que gira en torno a una bandera que no todos sienten como propia, en torno al ejército, a la virgen y a un proceso de colonización y barbarie de hace cinco siglos. No importa que haya españoles que no se sientan representados por los valores de esa bandera, el ejército, el catolicismo y el proceso de la efeméride. Es también su día, el que fue también día de celebración y de “todos” los españoles durante el franquismo.

Del día de la raza al día de la hispanidad: la denominación franquista
La fiesta española adquirió el nombre de “el Día de la Raza”, para la que ahora es su fiesta nacional, en 1918, nombre que se usaba en América Latina y que era fiesta nacional en muchos países del continente. A partir de 1935 se empezó a usar el nombre de Día de la Hispanidad a propuesta de Ramiro De Maeztu, denominación que fue extendiéndose y conviviendo con el día de la raza.

Fue en 1958 cuando mediante un decreto de presidencia del gobierno el 12 de octubre se declaró Día de la Hispanidad y pasó a ser fiesta nacional. El día de la Hispanidad fue refrendado como fiesta nacional en 1982. Pero esa denominación franquista desapareció como tal el 7 de octubre de 1987 mediante la Ley 18/1987. En ella se establece el 12 de octubre como fiesta nacional y elimina la denominación día de la Hispanidad. Así pues el día de la Hispanidad es una denominación franquista que no puede ni debe usarse. Por otro lado, la ley expone los motivos por los que declara este día fiesta de todos los españoles.

“La fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos.”

Uno de los motivos esgrimidos por la ley para considerar este día de todos los españoles es la integración de todos dentro de una misma monarquía. Difícil sentirse concernido por la fiesta nacional para todos aquellos que no consideren la monarquía como uno de los valores que les representa.

La celebración de 1943 fue uno de los momentos históricos en los que el día de la hispanidad fue usado como arma política de los vencedores contra los vencidos. El 12 de octubre de 1943 se inauguró la reconstruida ciudad universitaria que quedó derruida por el ataque de las tropas nacionales durante la Guerra Civil en su intento por entrar en Madrid. La portada de ABC de ese día era explícita sobre lo señalado del día, en el que unía la conquista de América con la reconstrucción de un símbolo de la conquista nacional en la Guerra Civil.

No sólo los recuerdos a la guerra, también el hecho de que coincida con la festividad de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, ha convertido esta fiesta en un recordatorio de las fuerzas vivas que durante los 40 años del franquismo dominaron la vida pública con mano de hierro.

La espada era una cruz
La celebración del 12 de octubre no sólo es excluyente para los españoles, como ya ha dejado en evidencia el texto de Eduardo Galeano. En América Latina existe un sentimiento anticolonialista hacia esta fecha. Por ello en países como Venezuela o Nicaragua se celebra “El Día de la Resistencia Indígena”. En el año 2004 durante la marcha de los partidarios del gobierno de Hugo Chávez celebrando el día se llegó a destruir una estatua de Cristobal Colón.

El hecho de que en España celebremos un proceso histórico cruel e inhumano, que provocó por ejemplo el genocidio del pueblo antillano en La Dominicana, no acaba de ser bien visto en los pueblos de América Latina. Eduardo Galeano relata en su obra cumbre "Las Venas Abiertas de América Latina" cómo el pueblo antillano era usado por los conquistadores españoles para la extracción de oro. Los indígenas tenían que introducirse hasta el pecho en los lavaderos para cribar las arenas auríferas, estas tareas o la rotura del terreno con las pesadas herramientas de trabajo que les proporcionaban los conquistadores españoles acabaron prácticamente con la población autóctona. Los habitantes de La Dominicana, para no soportar este régimen de esclavitud, llegaban a matar a sus hijos y suicidarse después, como relata el cronista Fernández de Oviedo y recoge Galeano: “Muchos dellos, por su pasatiempo, se mataron con ponzoña por no trabajar, y otros se ahorcaron con sus manos propias”.

Es difícil comprender cómo un proceso histórico que provocó tanta muerto y sufrimiento es motivo de orgullo y celebración, en cambio sí es fácil entender que muchos ciudadanos de este país y otros allende los mares no se sientan concernidos por el “Día de la Fiesta Nacional de España”. Que no hispanidad.

#hemeroteca #colonizacion | Antonio Espino: “Ejecuciones, mutilaciones, violaciones”, así fue la Conquista de América.


Imagen: El Confidencial
Entrevista con Antonio Espino, autor de 'La conquista de América': “Ejecuciones, mutilaciones, violaciones”, así fue la Conquista de América.
El catedrático presenta en su libro una revisión crítica de la colonización española analizando las armas, las batallas, y las sangrientas prácticas cometidas.
Javier Zurro | El Confidencial, 2013-10-12
http://www.elconfidencial.com/cultura/2013-10-12/ejecuciones-mutilaciones-violaciones-asi-fue-la-conquista-de-america_40390/

Masacres, asesinatos, amputaciones de manos y pies, heridas curadas con aceite hirviendo, violaciones… semejantes crímenes parecen sacados de una mente perturbada. Sin embargo esto era el día a día en las batallas que tuvieron lugar durante la conquista de América. Un periodo de nuestra historia que tiende a mitificarse obviando sus pasajes más oscuros. El catedrático de Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en Historia Militar, Antonio Espino López, según cuenta a El Confidencial, propone una mirada sin prejuicios de la colonización hispana en su libro ‘La conquista de América: Una revisión crítica’ (RBA Ediciones). En su obra, Espino se sirve de los testimonios dejados en las numerosas crónicas de Indias para describir con precisión las armas, tácticas, batallas y sangrientas prácticas que 'héroes' como Hernán Cortés llevaron a cabo.

¿Cuándo surge su interés por revisitar la conquista de América?

Desde siempre me he preocupado especialmente por cuestiones relacionadas con la historia de la guerra. Poco a poco fue surgiendo el interés por explicar mejor a mis alumnos las estrategias y tácticas militares empleadas en la conquista de América y ello me llevó a releer un número importante de Crónicas de Indias. Allí descubrí numerosos testimonios de las técnicas utilizadas para someter a las poblaciones aborígenes, todas ellas basadas en el terror, la crueldad y la violencia extrema. Una realidad muchas veces obviada por otros historiadores.

¿Por qué se tiene mitificada la conquista de América por parte de, sobre todo, la ficción?

Por un puro y simple desconocimiento histórico. Aquellos que se dedican a ello pueden conocer algunos datos, pueden tener algunas nociones, pero carecen habitualmente de una perspectiva historiográfica del asunto. Y, en buena medida, los culpables somos los historiadores, claro.

¿En qué son culpables los historiadores?
Una amplia mayoría, hasta hace muy pocos años, apenas se había atrevido a mostrarse crítica con el imperialismo hispano en las Indias, en América. Hay que tener en cuenta que, durante mucho tiempo, se había considerado que mostrarse crítico con las hazañas hispanas era sinónimo de ser un mal español, me atrevería a decir; de hacerle el juego a todos aquellos que habían fomentado la famosa “leyenda negra”. Me da la sensación que, por una cuestión de patriotismo mal entendido, siempre se ha negado cualquier exceso cometido en América o se ha querido justificar como una típica “acción de guerra” que, además, en el caso que nos ocupa duró muy poco tiempo.

¿Cree que existe miedo a reconocer la crueldad que usted describe en su libro?

En realidad todo el mundo es más o menos consciente de que tenemos una factura pendiente con los descendientes de las poblaciones aborígenes. Pero no sólo los españoles, sino todas las potencias europeas imperialistas en las épocas moderna y contemporánea. No hay que tener miedo a la hora de reconocer que cualquier imperialismo es expansionista y agresivo por definición, y prácticamente todos ellos usaron de la crueldad. Lo mejor es tenerlo claro, estudiarlo y aceptarlo para encarar cualquier crítica que se pueda hacer. No somos ninguna excepción. No somos ni mejores ni peores que los demás. Hay que entender este tipo de realidades, conocerlas y procurar erradicarlas en nuestro presente y en el futuro.

Nuestros conquistadores muchas veces son mostrados como héroes...
Una vez más, esa imagen es fruto del desconocimiento o la falta de reflexión. Es fruto de la idea tan generalizada de que los aborígenes ganaron mucho con la presencia hispana en sus tierras. Por lo tanto, si a la larga resultaron beneficiados, las “molestias” causadas eran asumibles y, en el fondo, poco importantes. Por otro lado, los conquistadores siempre se presentaron a sí mismos como héroes, sus ejemplos eran los antiguos hacedores de imperios: Alejandro Magno, Julio César… Los intelectuales de la época jugaron un papel importante transformando sobre todo a Hernán Cortés, y en menor medida a Francisco Pizarro, en nuevos héroes a la altura de los mencionados. Esa imagen fascinó y convenció a lo largo de los años, sobre todo en un país en el que no hubo grandes “héroes” a partir del siglo XVII.

¿Existe algún conquistador que destacara por su compasión?
Yo diría que nos encontramos en general con personas que utilizan la crueldad sólo cuando era necesario, el problema es que lo fue muy a menudo teniendo en cuenta las características de la conquista hispana de las Indias: contingentes hispanos muy reducidos, necesidad de imponerse sobre grandes poblaciones aborígenes, necesidad de demostrar firmeza ante los amerindios aliados…

¿Considera que fueron excesivas las medidas que se tomaron?

Las medidas que se tomaron fueron muy duras. La conquista de América fue un proceso terrible, muy alejado de la imagen idílica que habitualmente se tiene. No fue en absoluto un conflicto de baja intensidad. Fue una guerra muy dura bajo el paraguas jurídico-religioso del derecho hispano a su presencia en aquellas tierras con el único interés por la civilización y la evangelización de sus habitantes, cuando más bien lo que se escondía era un deseo brutal por obtener riquezas. Como se ha afirmado, la codicia fue el verdadero motor de la conquista. Leyendo numerosos testimonios de la época es evidente que fue así.

¿Cree que la conquista del territorio podía haberse llevado a cabo de una manera menos sangrienta?

Sinceramente, creo que no. Creo haber demostrado en mi libro que existió toda una tradición bélica a la hora de enfrentarse a un enemigo diferente, distinto, al europeo. En sus razzias en el norte de África, en la guerra de Granada, en la conquista de Canarias y en los primeros años de presencia hispana en las Antillas (y Panamá), los españoles fueron perfeccionando unas formas de enfrentarse a dichas poblaciones que culminarían en las conquistas de México y Perú. Se trataba de usar el terror para imponerse de manera contundente a un enemigo difícil que podía, en un momento dado, complicar mucho las cosas.

¿Culturalmente cree que la colonización fue positiva?

Claramente, de la atomización cultural aborigen imperante antes de 1492 se pasó a una cierta uniformidad cultural, pero una y otra vez se nos quiere dar a entender que sólo por la adquisición de un idioma europeo el beneficio obtenido puede justificar cualquier exceso cometido, y hay quien duda de que se cometieran excesos. En el caso de América, el etnocidio cultural cometido durante y después de la etapa colonial hispana es evidente.

Respecto a ese tema Carmen Iglesias, miembro de la RAE, declaraba hace poco que “A veces, la leyenda negra predomina, pero les dejamos una herramienta de unidad como es el español”. ¿Qué opina de ese punto de vista?

Es la típica reacción de aquel que, conociendo los muchos excesos cometidos, tiene que buscar una justificación adecuada. Y el idioma, por lo que vemos, es esa justificación. Sería algo así como la herencia amable recibida.

¿Cuántas tribus indígenas pudieron perderse o esclavizarse?
No soy especialista en etnología y, por lo tanto, no puedo ofrecer respuestas concretas. Lo que está claro es que numerosos grupos humanos sufrieron mucho con las guerras de conquista: hubo no sólo matanzas, sino también desplazamientos humanos importantes y ello tuvo consecuencias. Dicha circunstancias alteraban los equilibrios de poder en diversas regiones y todo ello tenía sus repercusiones en forma de nuevos conflictos. También es conocida la táctica hispana de usar los conflictos interétnicos en su provecho: se obtenían indios aliados y se les incitaba a la lucha contra sus enemigos aborígenes. Es de sobra conocido como poblaciones enteras en las islas Bahamas, La Española (Haití y República Dominicana actuales), en la costa de la actual Venezuela, en Panamá, en Ecuador y Colombia actuales, etc., resultaron muy mermadas.

Por otro lado, si bien la Monarquía procuró evitar en la medida de sus posibilidades la esclavitud del indio, lo cierto es que casi todas las poblaciones aborígenes sufrieron un trato equivalente al de la esclavitud

En el libro se citan muchas fuentes, basadas en testimonios, pero muchas de ellas se contradicen en las cifras, ¿qué es más normal en los documentos históricos la exageración o el esconder los hechos reales?
Siempre hay exageraciones a la hora de presentar, por ejemplo, los efectivos del enemigo, porque de esa manera justificamos y magnificamos no sólo la victoria conseguida, sino también las medidas terribles que se hubiesen podido tomar. Por otro lado, he detectado algunos casos en los que hubo una clara voluntad más que por esconder, por reducir a la baja las consecuencias de determinadas conductas basadas en la crueldad, en el terror. El problema es que numerosos historiadores de las últimas décadas, tanto españoles como extranjeros, han exhibido una cierta voluntad por “maquillar” mediante el lenguaje utilizado algunos pasajes de la conquista bastante conflictivos. No me atrevería a hablar de autocensura, pero estaríamos en el límite de la misma. Por otro lado, creo haber detectado entre algunos hispanistas un verdadero esfuerzo por justificar la conquista hispana de América de la mejor forma posible, dado que eran muy conscientes de los excesos cometidos por la denominada “leyenda negra”, un conjunto de opiniones que, en general, se caracterizan por ser muy burdas intelectualmente hablando.
Y TAMBIÉN…
Hernando de Soto, el fiero conquistador que recorrió Estados Unidos en busca de riquezas.
Emprendió en 1539 una expedición de más de 6.000 kilómetros por lo que hoy son diez estados norteamericanos sin hallar los tesoros soñados y con sangrientos conflictos con los nativos.
Manuel Trillo | ABC, 2013-07-15
http://www.abc.es/historia-militar/20130712/abci-hernando-soto-conquistador-201307111340.html

viernes, 31 de mayo de 2013

#libros #historia | La descolonización del “sodomita” en los Andes coloniales

La descolonización del “sodomita” en los Andes coloniales / Michael J. Horswell.
Quito, Ecuador : Abya-Yala, 2013 [05] / 2ª ed.
402 p.
ISBN 9789942091352

/ ES / ENS
/ América / Androginia / Civilizaciones precolombinas / Colonización / Feminidad / Historia / Masculinidad / Sodomía / Tercer sexo

Esta obra examina paradigmas alternativos de género y sexualidad del mundo colonial andino. El autor estudia cómo sujetos andinos de un tercer género, ni hombres ni mujeres, simbólicamente representaban un espacio liminal y mediaban entre las esferas masculinas y femeninas de la cultura andina indígena. Al deconstruir figuras literarias empleadas en el discurso colonial, lo que él llama tropos de sexualidad queer, Horswell provee una historia alternativa de los indígenas referidos en las crónicas e historia coloniales como "sodomitas". Este estudio revela cómo los valores de la sexualidad masculina dominante de la Iberia medieval viaja a los Andes a través de la literatura e histografía para emplearse retóricamente en la justificación de la conquista y la colonización de los Incas y otros pueblos de las Américas. Como consecuencia, la heterogeneidad pre-hispánica en las formas de expresión del género y la sexualidad se redujo a formas de expresión aceptables para el Catolicismo ortodoxo y el Humanismo literario de la temprana modernidad. Por lo tanto, este trabajo intenta recuperar ese conocimiento subalterno de mediación que informaba muchas de las tradiciones y ceremonias de los Andes precolombinos.

SUMARIO
Introducción / Tropos transculturadores de sexualidad, tinkuy y tercer género en los Andes
1 / Barbudos, afeminados u sodomitas. Representando la masculinidad en la España premoderna
2 / Descolonizando tropos de alteridad sexual. Crónicas y mitos de conquista
3 / De huaca supay a madre queer. Revalorizando lo femenino y andrógeno andino
4 / Iglesia y Estado. Inventando penitentes queer y otros tiránicos
5 / ¿Hibridez subalterna? El Inca Garcilaso y la transculturación de género y sexualidad en los Comentarios reales.
Epílogo / Danzando el tinkuy, mediando la diferencia
Bibliografía