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lunes, 1 de febrero de 2021

#hemeroteca #feminicidio | Biografía del cadáver de una mujer: Aintzane y Florina


Biografía del cadáver de una mujer: Aintzane y Florina.

Desde 2000, más de 46 mujeres en situación de prostitución han sido asesinadas en España, incluso aquellas que habían denunciado como testigos protegidas.
Mabel Lozano | Mujeres, El País, 2021-02-01
https://elpais.com/elpais/2021/02/01/mujeres/1612164077_849883.html

Quemadas vivas, descuartizadas, apalizadas, asesinadas con arma de fuego, acuchilladas… Desde 2000, más de 46 mujeres en situación de prostitución han sido cruelmente asesinadas en España, incluso aquellas que habían denunciado como testigos protegidas. Ellas ni siquiera entran en las “cifras oficiales” de violencia de género, por lo que sus nombres caerán en el olvido y sus vidas no dejarán huella en esa estadística. Es evidente que para quienes gobiernan sus muertes son de “segunda”, ya que no se les da la misma importancia que a otras violencias.

Natural de San Sebastián, Aintzane Pujana tenía 32 años cuando, en la madrugada del 2 de enero, sus supuestos homicidas –los explotadores que se lucraban de la venta de su cuerpo– se la arrebataron a cuchilladas. Ha sido la primera mujer asesinada este año, aunque su nombre no aparecerá en ningún lugar.

Maniatada con bridas para torturarla antes de asestarle las ocho puñaladas que acabaron con su vida, su cadáver fue abandonado a tan solo 500 metros de la casa rural Haizeaberri donde vivían los supuestos asesinos con la víctima, o más bien vivían de ella, porque dicha casa no era gestionada como un hotel rural, sino como un burdel donde se recibía a los demandantes de sexo de pago.

Durante el confinamiento se cerraron todos los puticlubs, pero ya se sabe que los proxenetas van siempre por delante de la ley y han utilizado pisos o este tipo de casas para seguir explotando a las mujeres y haciendo caja.

A orillas del río Urola fue arrojado el cuerpo sin vida de Aintzane, con la intención de que las alimañas lo devoraran para así esconder el crimen. Tan solo unos días después, la mujer, con la brutalidad tatuada en su piel, era descubierta por una cuadrilla de trabajadores en una zona de matorrales.

El móvil del asesinato no fue otro que la avaricia. Todo se inició el 1 de enero con una fuerte discusión de la pareja de proxenetas con la víctima mientras se encontraban en la localidad de Azpeitia, donde se habían trasladado para acudir a casa de un cliente prostituyente con el que habían pactado el alquiler del cuerpo de Aintzane, cuando se produjo una fuerte discusión relacionada con las coacciones y amenazas a las que era sometida la víctima. En ese momento se cree que se produjo una primera agresión. Los acusados presuntamente la golpearon para después regresar a la casa donde ejecutaron el cruel desenlace.

Los supuestos asesinos –una pareja de proxenetas compuesta por un varón de 24 años y una mujer de 23, que también se prostituía– contaban con antecedentes por otros delitos realizados conjuntamente. El hombre tenía más de diez denuncias por posesión de armas blancas. Además, había sido detenido y puesto en libertad en noviembre por pegarle una paliza a otra mujer a la que explotaban sexualmente, a base de coacciones y violencia, cuando esta se negaba a cumplir sus exigencias.

Florina Gogos
Días después de ser encontrado el cadáver de Aintzane Pujana, concretamente el día 8 de Enero a las 17:30 fue la ultima vez que vieron con vida a la joven de 19 años Florina Gogos. Sus compañeras de esclavitud e infortunio la vieron subir a un coche conducido por un hombre que la había alquilado. Florina, era prostituida en un camino de la localidad de Albal (Valencia) zona en manos de mafias y proxenetas que explotan a las mujeres en la calle, el eslabón mas bajo del negocio de la compra y venta de seres humanos.

Este pasado sábado, un cazador encontraba flotando en una acequia el cuerpo sin vida de la joven de origen rumano, Florina Gogos, que llevaba muerta prácticamente desde el día que desapareció montada en ese coche fúnebre de color blanco a tan solo 600 metros de donde se encontró después su cadáver.

No, los brutales asesinatos de Aintzane y Florina no se contabilizarán como violencia de género, lo que resulta increíble y muy triste, ni entrarán en esa fatídica lista que lamentablemente crece cada año, contando a demasiadas mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. A pesar de ser feminicidios , a Aintzane y a Florina nadie las recordará, sus nombres se borrarán de la historia, su corta vida no dejará ninguna huella, como la de las otras 44 mujeres asesinadas antes que ellas, despojadas de todo: de sus derechos, de su dignidad e incluso, en la mayoría de los casos, de sus nombres, para deshumanizarlas aún más.

Esto no es un negocio y menos un juego, de los que quieran dar rienda suelta a sus impulsos de sexo o dinero, estos son crímenes de lesa humanidad.

¿Para cuando una ley integral contra la trata? ¿Para cuando vestir de derechos a miles de mujeres y niñas prostituidas, explotadas, invisibilizadas, silenciadas y asesinadas? Podríamos empezar por una reforma legislativa que condenara todas y cada una de las caras del proxenetismo para que nadie, ninguna persona y de ninguna forma, se pudiera beneficiar de la prostitución ajena.

Hoy Aintzane y Florina nos faltan y sobran las palabras.

domingo, 15 de marzo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajosexual | El abolovirus

Imagen: Público
El abolovirus.
Mabel Lozano · Directora de cine social | Público, 2020-03-15
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/30361/el-abolovirus/

Este domingo, muchas de las luces de neón que anuncian los burdeles a lo largo y ancho de toda la geografía española aparecerán apagadas. Esto no es otra cosa que la consecuencia de lo que ha venido sucediendo esta pasada semana. Solo había que darse una vuelta por los diferentes puticlubs de carretera para darse cuenta de que los aparcamientos estaban vacíos y el exterior de los burdeles, triste, solitario, sin movimiento alguno.

Esto nos podría llevar a pensar en el civismo y la responsabilidad, tanto de los consumidores de sexo de pago como de los empresarios proxenetas de cara a la prevención frente al coronavirus.

¡Nada más lejos de la realidad! A los proxenetas, acostumbrados a obligar a sus mujeres a tener "relaciones" sin condón y a que les visiten con mucha frecuencia el VIH-Sida, el herpes genital, el virus del papiloma humano, la gonorrea y otros cuantos bichitos más, el que llegue ahora la amenaza de un virus que dicen que es el primo "matón" de la gripe o el constipado no les preocupa. Este civismo se lo pasan por el arco de triunfo, como hacen a diario con los derechos humanos de las inquilinas de sus locales.

Ahora no les queda otra opción que cerrar porque sus burdeles están vacíos y sus cajas registradoras hacen eco, a pesar de que su mercancía "supuestamente" está intacta y la siguen exhibiendo cada día. Es más, esta semana, a diferencia de algunos pequeños establecimientos que subían el precio de sus productos alimenticios, me cuentan que en los puticlubs había ofertas de dos mujeres por el precio de una. También se invitaba a copas a los pocos parroquianos que asomaban por los locales. En realidad, los proxenetas siempre han mimado mucho a su "clientela", pero esta semana han echado el resto y ni con estas han conseguido atraer a los prostituyentes.

En realidad, estos hombres no estaban dejando de visitar los putis alarmados por este nuevo virus con corona, por este nuevo aliado del abolicionismo. Al contrario, los consumidores de este tipo de servicios -que por la noche son por lo general trabajadores, "curritos", con sueldos más bien bajos y familia que atender, y a primera hora de la tarde (para llegar a casa pronto, sin dar explicación alguna) son oficinistas, empleados de banca, pequeños empresarios...- estaban más preocupados en acaparar el papel higiénico de las estanterías de las grandes superficies y cientos de víveres, con la consiguiente inversión económica que esto supone, por tanto no hay dinero para todo y en este caso es mejor dejar los vicios y los instintos más bajos aparcados por un rato, para tener la despensa y el retrete bien avituallados, no sea que cierren con tres candados la comunidad donde viven sin previo aviso.

Estos días los burdeles se quedarán vacíos de compradores de sexo, pero, ¿qué pasa con las inquilinas de estos lugares? Muchas de estas mujeres no tienen familia en España, amigos que les tiendan la mano o una vivienda donde ir a pasar su cuarentena como nos aconsejan. ¡Quédate en casa! ¿En qué casa?, se preguntarán estas pobres mujeres... Su casa, es la cárcel-burdel donde sobreviven y de la que no pueden salir, tampoco ahora.

Me imagino que los locales aprovecharán estas circunstancias para dar las vacaciones a buena parte de su plantilla, porque esto de las vacaciones pagadas no va con el espíritu de las mafias. Los locales se quedarán con los empleados mínimos para controlar a las mujeres que se quedan, entre estos me imagino que el portero del lugar, no sea que a alguien le dé por entrar a investigar o a consumir gratis carne o alcohol.

¿Pero qué pasa si una mujer contrae el virus? ¿Quién la cuidará? ¿Llamarán al 112? Yo estoy convencida de que no llamarán para que acuda nadie al club, para que nadie entre en la cueva y vea a las otras mujeres o le dé por hacer preguntas. Seguirán con el protocolo que utilizan normalmente y, en caso de una emergencia, acudirán a las urgencias de un hospital con la mujer. A la enferma en este caso se le aleccionará para que no diga dónde se ha contagiado, ya que esto supondría la cuarentena de la "puticárcel" y no poder abrir en los próximos quince días, por lo menos. Esta publicidad además es mala para el negocio, y esto los avaros proxenetas no se lo pueden permitir.

Espero y deseo que al menos no les cobren la diaria o la plaza a las mujeres mientras permanecen cerrados los locales, ni un precio abusivo por la comida. Es más, espero que no les cobren la comida por el miedo de que, en caso de enfermar, cuenten después como siguen haciendo negocio con ellas, incluso en caso de una emergencia mundial.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

#hemeroteca #pr* | Mabel Lozano: "Entender que la pr* puede ser un trabajo es admitir que podemos permitir esa violencia estructural"

Imagen: El Diario / 'Making off' de 'El Proxeneta'
Mabel Lozano, cineasta y activista feminista: "Entender que la pr* puede ser un trabajo es admitir que podemos permitir esa violencia estructural".
Mabel Lozano ha estrenado ‘El Proxeneta’, un documental que da voz con un testimonio crudo a uno de los "ideólogos" de la trata en España. Conocido como El Músico, fue condenado por captar y explotar a miles de mujeres. Él fue parte de ANELA, "la patronal de los proxenetas". Lozano explica que "han perdido fuerza" pero "no gozan de menos impunidad porque las leyes son iguales y además siguen siendo invisibles y anónimos. Les tenemos miedo". "Son animales mitológicos las putas estudiantes, guapas y con Ferrari, es producto de las fantasías y las películas".
Belén Remacha | El Diario, 2018-11-07
https://www.eldiario.es/sociedad/proxenetas-siguen-trabajando-impunidad-Cuesta_0_833267367.html

Mabel Lozano (Toledo, 1967) lleva ya unos cuantos años reconvertida en cineasta y activista feminista. Desde esos dos lugares, es una de las personas que más ha investigado la trata de mujeres con fines de explotación sexual en España. Primero lo hizo a través del corto ‘Chicas nuevas 24 horas’ (2015), y ahora estrena ‘El Proxeneta. Paso corto, mala leche’.

En ‘El Proxeneta’ da voz a uno de ellos, conocido como El Músico. Solo a él, de hecho: toda la película es un monólogo crudo sobre las artimañas que él mismo llevó a cabo desde los noventa, cuando era uno de los "ideólogos" de la trata en nuestro país. Fue condenado y cumplió 3 años de cárcel por captar y esclavizar a unas 1700 mujeres. "Desconocemos su figura y cómo funciona todo, la impunidad, las complicidades con ayuntamientos, abogados. Eso es lo nuevo", explica sobre esa decisión. A ellas, a las víctimas, en esta ocasión solo se las ve como imágenes recurso en clubs, bebiendo, charlando: "Es lo que hacen. Los chavales cuando van no ven las hostias que les dan, ven eso".

P. Explique qué es ANELA, de la que fue socio El Músico.
R. ANELA es la patronal del proxenetismo. En el 2001, los dueños de los puticlub más importantes de España, se unieron para montar lo que ellos llamaban una asociación de empresarios de clubes de alterne. Ya pedían en sus estatutos regularizar la prostitución. Eso les da patente de corso. 'El Proxeneta' lo dice clarísimo en la película: quien quiera regularizar la prostitución está vendiendo nuestro discurso.

Se desmontó cuando se descubrió que en todos los clubes asociados había trata e incluso menores. Pero antes, la prensa se rifaba a su presidente. Nadie investigó y a todo el mundo le encantó ese discurso buenista de derechos de las mujeres, de somos buenos samaritanos, de qué van a hacer si no los discapacitados, los feos, los viudos… vendió muchísimo porque a la ciudadanía no le importa la prostitución y le conviene creer ese discurso. Que es lo mismo que ha hecho ahora el sindicato OTRAS, vender un discurso buenista de los proxenetas, de leyes garantes con ellos.

P. ¿Pero un sindicato no es lo contrario que la patronal? ¿Cree que OTRAS tiene que ver con ellos?
R. Tienen el mismo discurso. Para que haya un sindicato tiene que existir patronal y empleados. La patronal son los proxenetas. ¿Dónde van a trabajar los empleados? En clubes, pisos, rotondas.

P. Pero si sí existe esa patronal, es un hecho, ¿por qué no puede haber un sindicato que se defienda ante ellos?
R. Porque no es verdad. La mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución en nuestro país lo hacen por cuenta de un tercero, el proxeneta, quien les lleva el dinero. El sistema prostituyente español está pensado para la explotación. El Músico lo cuenta así: tú vas al club y, antes de empezar a trabajar, te cobran. ¿Y quién está ejerciendo? Mujeres migrantes, sin papeles, vulnerables, refugiadas de guerras, que huyen de la pobreza. Les estamos diciendo que en este submundo tendrán una salida.

El proxenetismo está atipificado, no está condenado. No existe esa ley. Si en España todas las caras del proxenetismo estuvieran condenadas, sería diferente. Los proxenetas siguen trabajando con total impunidad y las penas son poquísimas, cuesta muy barato.

P. ¿Puede existir una vía para condenar a los proxenetas pero que proteja a las mujeres que ahora mismo ejerzan la prostitución y no puedan o no quieran salir, o crean que les pone en peligro? Usted defiende que actualmente pueden regularizar su situación, pero a su vez no pueden sindicarse.
R. Tenemos que trabajar para que no haya “ellas”. En políticas sociales para que puedan elegir. Nunca se aborda así: vayamos a la raíz del problema, que es la feminización de la pobreza, la desigualdad, la violencia de género, el patriarcado. Acabar con eso para que, si tú me dices que eres periodista pero mañana decides ser puta, yo me creeré esa libertad. Ahora no hay, hay una diferencia brutal entre la persona que no tiene nada y la que tiene el poder. Al hablar con una mujer que te dice que está encantada, rascas y al final es que tenía un hijo, estaba sola, no sabía cómo mantenerlo. Son animales mitológicos las putas estudiantes, guapas y con Ferrari, es producto de las fantasías y las películas. Tampoco es lo mismo el primer año que cuando llevan más y ya no suena el teléfono.

Nunca llevamos el discurso al contrario: ¿cómo salen las mujeres de ese círculo de explotación perverso? Es casi imposible, no hay oportunidades ni políticas sociales ni herramientas, ni trabajo. De eso casi nunca se habla. Se habla de la que quiere entrar ¿pero y de la que quiere salir? En España la prostitución es alegal. Aunque no haya un epígrafe de trabajadoras del sexo pueden regularizarse en el de masajistas, artistas… tampoco hay de guionistas de cine, estamos como escritores. No se puede hacer un sindicato de prostitución porque es alegal. Pero si la estás ejerciendo, puedes darte de alta en la Seguridad Social en esos epígrafes y nadie te impide cotizar.

P. Pero hay unas características propias de la prostitución que las ponen en una situación de peligro y que esos epígrafes no tienen en cuenta.
R. Ya, pero da igual. Todo es una mentira: en Alemania se pueden dar de alta como trabajadoras sexuales y no lo hacen, hemos visto que menos del 2%. Tú hablas con cualquiera de las del sindicato OTRAS, estas mujeres catalanas, y no quieren legalizar. Hasta ahora ellas tenían ese discurso de regularizar y legalizar, pero ya no quieren porque saben que es garante con los proxenetas. Ahora quieren despenalizar. Porque se han dado cuenta de que hacerlo como en Alemania, Holanda o Bélgica es explotación extrema. No pueden, se endeudan. Es un sistema pensado para que la mujer esté explotada.

P. Pero entonces no es el mismo discurso el de ANELA y OTRAS, como me decía al principio.
R. ANELA quiere que ese sindicato exista. Pero si tú hablas con ellas no quieren regularizar la situación. Lo que quieren es despenalizar, como en Nueva Zelanda. Es la ciudadanía la que no se entera y no son conscientes de lo que hay. Ese discurso de ANELA de 2001, sobre derechos civiles, vende fenomenal. Pero en Europa estamos viendo que no se ha erradicado la trata. Y no se han dado cuenta de algo importante: si es un trabajo normal, un hombre que necesite a 40 mujeres para su club puede ir al INEM en España y si estás en el paro y tienes 20 años ¿tú te vas a presentar a puta?

P. Hay quien defiende que podría estudiarse un tratamiento especial para evitar esa situación.
R. Lo que está dando mejor resultado de cara a proteger a las mujeres son las leyes nórdicas, no punitivas contras las mujeres sino contra los proxenetas, verdugos, amos, y contra la demanda. Porque esto se genera por la demanda. El Músico dice esa frase, “son nuestros cómplices, vendemos gracias a ellos”. De cientos de miles de millones de hombres que están demandando cada día cuerpos nuevos. Hay que educar en que un ser humano no se compra. Entender que la prostitución puede ser un trabajo es admitir que podemos permitir esa violencia estructural.

Lógicamente, ¿tenemos en España mujeres como para surtir de carne fresca todos los macroburdeles, pisos y rotondas? El Proxeneta lo dice muy claro, hay países de explotación y países de captación, pobres y con altos niveles de corrupción. De Rumanía, Nigeria, Paraguay. Ahora están entrando venezolanas. Necesitas chicas nuevas 24 horas.

P. El Músico emplea unas expresiones deshumanizadoras horribles. Habla, por ejemplo, de que una mujer queda "obsoleta" en 3 años ¿Cómo era escuchar eso? ¿Él está arrepentido?
R. Es así. Para hacer eso has tenido que tener una falta de empatía grande hacia seres humanos. Eso es la delincuencia. Sorprende la naturalidad con la que habla también de las complicidades, de cómo un delincuente busca a otro delincuente. Cuando lo lleva a primera persona parece que se retrotraiga, pero él lleva años colaborando con la policía. En este caso, se juega la vida. No porque hable de mujeres y prostituyentes, sino porque cuenta cómo es el entramado financiero. Testaferros, banqueros, empresas fantasma para blanquear. Todo funciona porque la cantidad de complicidades es brutal. Son grandes herramientas para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

P. Él al principio no quería dar la cara. ¿Cómo fue ese proceso?
R. Ahora mismo está en una situación complicada, de mucho peligro. Ha creado revuelo en los clubes, les hace daño. Cuenta cómo se crean las empresas fantasmas para blanquear que, como dan pérdidas, encima Hacienda les devuelve dinero. Acabamos de estrenar, ten en cuenta además. Va a dar mucho que hablar. Rompe todos los códigos de delincuencia sobre el negocio, que es lo único que les importa.

P. Pidió perdón a una víctima de trata, Amelia Tiganus, gesto que fue elogiado y criticado.
R. Está sacado de contexto. Estaba en la presentación, la única en la que ha estado, con nuestro amigo común policía. Era una manera de decir ‘estoy aquí, es verdad’. Para que no quede ninguna duda de que sea ficción. Está condenado y sentenciado. Como estaba Amelia le salió pedirle perdón, a ella y a las miles que ha explotado. No estaba preparado. Fue un acto reflejo espontáneo del que se ha hecho mucha pornografía. No va a estar en más, su vida ya corre bastante riesgo. Era importante que diera la cara para poner rostro a verdugos y proxenetas, pero no estamos paseando a un proxeneta. Es su historia, entró en la prostitución a los 17 años en clubs de Barcelona, es un gran ideólogo de la trata en España y creador de ANELA. Es un testimonio único.

P. También constituye un recorrido por los hitos de la trata en los 90, cómo aumentó en el 92 o con la inmigración del 2000.
R. El dinero es el termómetro de los vicios, dice. En las épocas de gran bonanza había dinero para vicio pero no había mujeres así que fueron a buscarlas a esos países. Es significativa esa transición de la prostitución, entre comillas, “normal” (aunque ya en manos de chulos y macarras) a esta forma tan perversa de explotación, que es la trata.

P. ¿Está en contacto con víctimas, supervivientes o que actualmente ejerzan? ¿Han visto la película y qué opinan?
R. Colaboro con APRAMP. A las supervivientes les encanta: este hombre corrobora lo que han dicho siempre y se les ha cuestionado. Pero además cuenta cosas que ellas no saben sobre cómo funciona la materia prima de ese negocio.

P. ANELA continúa. ¿Goza de menos impunidad que en los tiempos de El Músico o nada ha cambiado?
R. Ya no tiene fuerza. Pero tras ella han surgido muchas otras pequeñas, mismos perros con distintos collares. No gozan de menos impunidad porque las leyes son iguales y además siguen siendo invisibles y anónimos, les tenemos miedo. Sigue habiendo proxenetismo consentido. Muchos clubes que El Músico regentó siguen abiertos.

domingo, 28 de octubre de 2018

#hemeroteca #cine #px #ts | Mabel Lozano: “El p no compra s, sino dominio y sumisión”

Imagen: El País / Mabel Lozano
Mabel Lozano: “El p no compra s, sino dominio y sumisión”.
La directora denuncia el infierno de la trata en su documental 'El proxeneta' y sale "del armario de la menopausia" y el tabú del sexo femenino después de los 50
Luz Sánchez-Mellado | El País, 2018-10-28
https://elpais.com/sociedad/2018/10/26/actualidad/1540566408_653759.html

Ametralla más que habla y con munición gruesa. Además del consabido “todos y todas”, Mabel Lozano gasta un verbo torrencial e inclusivo hasta en los exabruptos. Así, está “hasta los cojones” de una larga serie de cosas y califica de “coñazo” otra no menos extensa. Nos vemos en la sala donde, en nada, se estrena ‘El proxeneta’, su documental sobre las mafias de la prostitución en España, y la señora directora tiene grandes expectativas al respecto. “Si de aquí no sale una ley contra la trata, es que no hay voluntad política”, clama. Sus hijos, mellizos, chica y chico de 17 años, andan por la trastienda entre políticos, policías, prostitutas y periodistas que han venido a ver la enésima incursión de su madre en un mundo tan sórdido como, probablemente, confortable es el suyo.

P. Qué ganas tiene de complicarse la vida teniéndola resuelta.
R. Adoro los charcos desde niña.

P. Más que los charcos, el barro.
R. El lodo, sí. Pero en el lodo es donde se descubre lo que se quiere mantener oculto, y hay que arremangarse de vez en cuando.

P. Pero lo suyo casi parece una misión, una cruzada personal.
R. No, eso suena evangélico. Lo hago porque me sale de las tripas. Ese es el error, confundir esto con un asunto de moralidad. Me llaman feminazi y católica. Bien: feminazi, quizá; católica, cero. Esto no va de moralidad, va de derechos humanos. La trata es delito.

P. Y si le digo que quiero ser prostituta libremente. ¿Qué me dice?
R. Que lo seas, que te des de alta y cotices para ayudar a pagar el colegio de mis hijos. Que te pongas en la calle y veas cuánto tarda alguien en pedirte dinero. Casi todas las putas son mujeres prostituidas y explotadas. Si eres libre, mayor de edad, y no tienes proxeneta, puedes hacer lo que quieras, no estamos hablando de eso.

P. Hay hasta taxis con licencia patrocinados por prostíbulos.
R. Y fiestas patronales. Una vez, en una radio, me pusieron una publicidad de un puticlub. Pensé que era para comentarla, pero no, era quien financiaba el programa. La prostitución está tan normalizada que ni nos damos cuenta.

P. El “invitar a putas” sale hasta en los sumarios de corrupción.
R. En los burdeles se cierran negocios, se acaba una noche de fiesta, se celebra que alguien se casa enamorado y, además, se explotan y compran y venden mujeres. Los machirulos lo saben y se tapan y se jalean unos a otros. Hay una especie de “machirulidad”, una hermandad de ‘machirulos’ al respecto. La revolución pendiente es que los no puteros salgan de esa cobardía y denuncien y señalen al resto de la manada.

P. Porque las putas son las otras.
R. Claro. Ni sus madres ni sus hermanas ni sus novias, ni mucho menos sus hijas. Son cosas que compran. Porque el putero no compra sexo, compra dominio y sumisión. Eso no es sexualidad.

P. ¿Qué siente por el proxeneta confeso y convicto que le contó su vida y delitos con pelos y señales?
R. No le juzgo, ya lo hizo la justicia. Pienso que todo el mundo merece una segunda oportunidad. Somos hasta amigos. Él ha sido valiente. Él ha roto un código. El de la delincuencia. Él se juega el tipo al señalar a jueces, abogados, políticos, testaferros. Yo, no. Yo no soy delincuente, soy cineasta.

P. Y, antes, modelo y actriz.
R. Jaja. Cuando lee u oye eso, mi hijo me dice: "Pero, mamá, qué vergüenza que aún digan que eres modelo, con lo vieja que eres".

P, ¡Qué rico! Los hijos nos ponen en nuestro sitio. ¿Cuál es el suyo?
R. Soy directora de cine social. Pero tendré 320 años y seguirán con lo de modelo y actriz. Y mi hijo se seguirá muriendo de vergüenza.

P. Contó en público este verano que se hizo un “rejuvenecimiento vaginal”. ¿Me lo recomienda?
R. Jaja. Sí, es un láser que tonifica y evita otros problemas como la incontinencia. Lo he dicho porque no me importa normalizar el tema. El pelo envejece, la piel envejece, la vagina, también. Son cosas que nos pasan a las mujeres.

P. La famosa invisibilidad de las mujeres de 50. ¿La padece?
R. Estoy en ello, pero ya me visibilizo yo sola. Tengo la menopausia, y soy abolicionista de la prostitución y soy del Atleti. No sé de qué más armarios puedo salir. Todo lo que tiene que ver con la sexualidad de las mujeres se convierte en tabú. A muchas les da pudor hablar porque nos han enseñado que eso significa que, al ser mayor, ya no puedes procrear, follar, etcétera, y somos como ciudadanas de tercera. Su supone que somos seres asexuales. Pues no, hacemos de todo, señores.

P. Y le gustan los señores, sospecho.
R. Pero ¡cómo! Amo a los hombres. Lo que no me gusta es el machismo, el patriarcado hegemónico, que es contra lo que lucho. Y para eso también les necesitamos a ellos con nosotras.

P. Su hijo se ríe de que la llamen modelo a su edad. Pero, ¿cree usted ser un modelo para su hija?
R. Mi hija es una feminista comprometida y más ilustrada de lo que yo he sido nunca, pero también le parezco un coñazo. Nosotras hemos heredado los roles de nuestras madres y encima hemos incorporado la vida profesional. Por un lado, a nuestras hijas les asusta nuestra vida enloquecida. Ah, y conciliamos. Que eso no se lo preguntáis a los hombres.

P. Yo no le he preguntado nada.
R. Jaja. Cierto, ya lo digo yo sola.

Azote de chulos

Hace ya lustros que Mabel Lozano (Villaluenga de la Sagra, Toledo, 1967) dejó de posar ante la cámara y se puso detrás para denunciar la trata y la prostitución. Ahora estrena 'El proxeneta', la vida de un tratante de mujeres que cuenta su miseria mirando a cámara.