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lunes, 3 de octubre de 2022

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio | Las aristas en el caso del presunto asesino de la app de citas gay

Un asesinato se produjo cerca de la plaza Unanumo de Bilbao //

Las aristas en el caso del presunto asesino de la app de citas gay

El modus operandi vinculado a los presuntos asesinatos de homosexuales en Bilbao complica la instrucción del caso. Se investiga el posible asesinato de un hombre de 43 años, dos intentos de homicidio y la vinculación del sospechoso con la muerte de tres hombres cuya muerte se relacionó con causas naturales.
Ander Goyoaga | La Vanguardia, 2022-10-03
https://www.lavanguardia.com/local/paisvasco/20221003/8549783/aristas-caso-presunto-asesino-app-gay.html 

El caso del presunto asesino de la app de citas homosexuales en Bilbao se ha convertido en uno de los más intrincados a los que ha tenido que hacer frente la Ertzaintza en los últimos años. Cuando se cumplen 150 días desde la detención del principal sospechoso, el caso continúa dividido en tres causas judiciales sin unificar y aún se desconoce la magnitud de los hechos. La posible utilización de GHB, el conocido como éxtasis líquido, para la sumisión de las víctimas y la necesidad de analizar tejidos de personas ya fallecidas, en principio debido a causas naturales, suponen todo un desafío para la investigación. La instrucción del caso, de hecho, podría alargarse más de un año.

En este momento, Nelson David M. B., que se entregó en la comisaría de Irun el pasado 5 de mayo, está siendo investigado, en primer lugar, por el posible homicidio de un hombre de 43 años, en octubre del pasado año, así como por el intento de homicidio de otras dos personas. Además, se investiga la relación del sospechoso con la muerte de otros tres hombres, cuyo fallecimiento se atribuyó en principio a causas naturales.

El caso sigue dividido en tres causas judiciales sin unificar
El caso, sin embargo, presenta muchos escollos. “De momento, tenemos a un estafador en serie; está por demostrar que sea un asesino en serie”, indica una fuente conocedora de la investigación. La principal complejidad radica en el modus operandi con el que se vincula el caso. La hipótesis que baraja la investigación es que se habría citado con sus víctimas a través de una app de citas. A partir de ahí, con el objetivo de robarles, habría buscado su sumisión química utilizando GHB, anulando su voluntad y, finalmente, acabando con su vida.

César San Juan, investigador del Instituto Vasco de Criminología y profesor titular del departamento de Psicología Criminal de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), considera que el presunto envenenamiento de las víctimas supone una dificultad para los investigadores. “Toda la acusación debe estar fundamentada en una carga de prueba que resulte difícilmente contestable. Es decir, la policía debe tratar de encontrar evidencias que le incriminen directamente. Esto, en crímenes en los que existe un arma homicida o se emplea la violencia, puede resultar más fácil que en casos en los que la forma de matar ha sido por envenenamiento”, indica.

El papel de los forenses y la búsqueda de GHB en los tejidos de personas fallecidas será clave
De hecho, la investigación presenta otra dificultad añadida: es una incógnita el número de posibles víctimas de este caso. En primer lugar, se investiga el posible homicidio de Josu M.A., un profesor de música de 43 años natural de Ondarroa que residía en Bilbao. Su fallecimiento se atribuyó en principio a causas naturales, hasta que el hermano de la víctima detectó, cinco días después del fallecimiento, que se habían extraído importantes cantidades de dinero tras su muerte. Fue uno de los hilos que activó la investigación.

También se investigan dos intentos de homicidio. El segundo de ellos habría ocurrido en diciembre del año pasado. Un hombre denunció que una persona con la que se había citado a través de una app de contactos homosexuales le había tratado de estrangular, hasta que logró zafarse y escapar. Es el otro hilo del que tira la investigación. A partir de ahí, se investiga la relación del detenido con la muerte de otros tres hombres, cuya muerte se atribuyó en un primer momento a causas naturales.

“Cabe la posibilidad que haya más asesinatos que han pasado desapercibidas, lo que implica revisar expedientes previos y demorar la investigación. Obviamente, cuando llegue el juicio hay que tener una constatación lo más válida posible de a cuántas personas ha asesinado realmente el autor de los hechos”, indica San Juan.

Otra dificultad añadida es, según el profesor de la UPV/EHU, la posibilidad de que haya actuado en otras comunidades e incluso en el extranjero, ya que, como publicó ‘La Vanguardia’, habría pasado por Catalunya y otras comunidades. Fuentes conocedoras de la investigación, no obstante, señalan que ha perdido fuerza la hipótesis de que haya víctimas fuera del País Vasco.

En todo caso, la instrucción judicial está requiriendo un trabajo exhaustivo tanto a la Ertzaintza, que ha analizado la actividad del detenido en las app de citas y registrado varias viviendas de posibles víctimas, como al Instituto Vasco de Medicina Legal. Allí se conservan muestras de tejidos de personas fallecidas y, según fuentes conocedoras del caso, se vienen analizando para comprobar si muertes atribuidas a causas naturales pudieron ser provocadas por envenenamiento. La sustancia presuntamente utilizada, sin embargo, supone un nuevo obstáculo para la investigación. Además de ser muy difícil de detectar, los propios organismos post mortem generan GHB. Su detección en el organismo de una persona fallecida no garantiza que venga de toxicidad ingerida, de manera que supone un desafío para los toxicólogos. Una arista más en la instrucción.

Mientras, Nelson David M.B., de 25 años y nacionalidad colombiana, continúa en prisión preventiva en el centro penitenciario de Basauri, dentro del módulo de Respeto. Una de las pocas personas que le ha visitado, además de su abogada, es Mónica, la madre de su pareja. Está convencida de que el novio de su hija es “inocente” y cree que “pudo haber robado o utilizado esas tarjetas”, pero “nunca asesinar”. “Tenía malas compañías y pudo ser utilizado”, sostiene.

La abogada asignada de oficio al sospechoso prefiere no hacer declaraciones. César San Juan, no obstante, señala que en casos como este “lo más probable es que la defensa le haya recomendado que no diga nada o incluso que se retracte de cualquier confesión que haya hecho en la fase de instrucción”.

“Es probable que la estrategia de la defensa reconozca los robos, pero niegue los envenenamientos. Esto, como te sugería, es más difícil de demostrar. Es decir, hay que probar que el sospechoso no solo adquiere la sustancia, sino que proactivamente, y con la intención de matar, la vierte en la bebida de las víctimas. Esto puede ser más complicado”, concluye.

lunes, 16 de mayo de 2022

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio | El presunto asesino de la app gay: calculador, pero guiado por un afán de robar que le llevó a dejar cabos sueltos

La Vanguardia / Nelson tras el registro del domicilio de Irun //

El presunto asesino de la app gay: calculador, pero guiado por un afán de robar que le llevó a dejar cabos sueltos.

El profesor de Psicología Criminal César San Juan ayuda a arrojar luz sobre el perfil del posible autor de varios asesinatos en Bilbao. La Ertzaintza sigue investigando la vinculación del sospechoso con el homicidio de un hombre de 43 años y analiza otras tres muertes repentinas.
Ander Goyoaga | La Vanguardia, 2022-05-16
https://www.lavanguardia.com/local/paisvasco/20220516/8264704/presunto-asesino-bilbao-calculador-guiado-afan-robar-le-llevo-dejar-cabos-sueltos.html 

El caso del presunto asesino de la app de contactos homosexuales ha conmocionado a la sociedad y ha vuelto a poner sobre la mesa los interrogantes sobre qué pasa por la cabeza de este tipo de criminales. La investigación se prevé larga y muy compleja. La magnitud del caso sigue sin estar clara, y no será sencillo encontrar evidencias directas que relacionen al sospechoso con las muertes, en principio atribuidas a causas naturales, de hasta cuatro hombres que habrían contactado con él. La Ertzaintza, en todo caso, cuenta con indicios relevantes sobre la relación del sospechoso, Nelson David M. B., con esas muertes, y el juez ha dictado prisión provisional.

¿Cómo es posible que, de confirmarse los hechos, llegase a acabar con la vida de varias personas por acceder a sus cuentas bancarias? ¿Existe también un móvil de carácter homófobo? ¿Qué perfil psicopático se esconde detrás de ese modus operandi? ¿Cuáles serán, en adelante, las claves de la investigación? César San Juan, investigador del Instituto Vasco de Criminología y profesor titular del departamento de Psicología Criminal de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), arroja la luz sobre las claves de este caso.

¿Asesino en serie?
La Ertzaintza, de la mano de la fiscalía y un juzgado de instrucción de Bilbao, investiga la relación del sospechoso con la muerte de un varón de 43 años, en principio atribuida a causas naturales, así como con el fallecimiento repentino de otros tres hombres que se habrían comunicado con el detenido a través de la aplicación de contactos. También se investigan otros dos intentos de homicidios y no se cierra la puerta a posibilidad de que existan otros casos, en la capital vizcaína o en otras zonas de España por las que pasó.

El caso, por tanto, apunta a la comisión de varios homicidios y César San Juan señala que, de probarse los hechos, nos encontraríamos, efectivamente, ante un asesino en serie.

“Si se constata que el mismo individuo es el responsable de acabar con la vida de todas esas personas, estaríamos ante un asesino en serie. De hecho, las clasificaciones más estrictas se refieren a tres asesinatos o más para atribuirles esa condición de asesino serial. Otros especialistas consideran que dos asesinatos en los que medie un periodo de enfriamiento sería suficiente. En definitiva, en este caso, efectivamente, es correcto hablar de asesino en serie”, explica.

El perfil
El presunto asesino habría conocido a las víctimas a través de una app de contactos, en alguno de los casos incluso se habría citado con estas personas en más de una ocasión. A partir de ahí, estando en sus domicilios, habría buscado su sumisión química utilizando GHB y, al menos en el caso de las dos víctimas que consiguieron zafarse -los dos homicidios en grado de tentativa-, habría amagado con mantener relaciones sexuales para después tratar de estrangularles.

Atendiendo a esta forma de actuar, ¿ante qué perfil nos encontraríamos? ¿Se puede hablar de un psicópata?

“Con respecto a la posibilidad de que se trate de un psicópata, obviamente se dictaminará tras la correspondiente evaluación psicológica. En todo caso, sí sabemos que la mayor parte de los asesinos en serie tienen una personalidad psicopática y, en muchos de los casos, con una aparente doble vida que puede llegar a causar estupor en parte de su círculo social y familiar cuando sale a la luz su perfil depredador y criminal. Ahí está el caso, por ejemplo, de Koldo Larrañaga, asesino en serie de Vitoria que actuó entre 1998 y 1999, descrito por algunos de sus amigos como bonachón y padre ejemplar”, indica César San Juan.

El modus operandi
Una de las claves de la investigación está relacionada con el posible homicidio de Josu M., el 18 de octubre del año pasado. Días después de su muerte, una vez que su familia le había despedido pensando que se trataba de una muerte por causas muertes, su hermano apreció movimientos sospechosos en las cuentas del fallecido.

Es decir, el presunto asesino accedería a las cuentas bancarias a los pocos días de haber acabado con la vida de sus víctimas. Se trata de un movimiento que deja un rastro evidente y que, en apariencia, contrasta con un modus operandi calculador.

“Se trata de un modus operandi bien elaborado y de ‘bajo riesgo’ para el supuesto asesino. Consigue llegar al domicilio de su víctima y tenerla bajo control. El hecho de que no hubiera ni signos de violencia, ni indicios de criminalidad, ha provocado que estos casos no se investigaran y quedaran fuera del ‘radar’ policial. Obviamente, el cabo suelto en este modus operandi es saquear las cuentas de las víctimas una vez muertas. Claro que, si atendemos al móvil más probable de estos crímenes, el económico, no habría muchas más formas de apropiarse de su dinero. Tampoco era una buena opción demorar el uso de las tarjetas de crédito, ya que, una vez certificada la muerte natural de la víctima, se procedería a la cancelación de sus cuentas bancarias”, explica San Juan.

De hecho, el profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) constata un dato escalofriante: de confirmarse los hechos, habrían hecho falta varias muertes para poner a la policía tras el rastro del presunto criminal.

“En este momento, y con el supuesto asesino en prisión preventiva, podemos apreciar un modus operandi que deja un rastro evidente y calificarlo de negligente. Sin embargo, la realidad es que el procedimiento le estaba resultando muy eficaz. La investigación policial se ha activado con varios crímenes ya a sus espaldas y no hay razones para pensar que no pueda haber más asesinatos de los que se están ahora investigando y que hayan quedado archivados como muertes naturales”, indica.

Entrega en comisaría
El sospechoso, Nelson David M.B., se entregó el pasado 5 de mayo en la comisaria de la Ertzaintza de la localidad guipuzcoana de Irun, donde residía desde febrero. La madre de su novia incidió en que ese paso venía motivado por la máxima de que “no tiene nada que esconder”. Aunque se encontraba a pocos minutos de la frontera, eludió tratar de huir. ¿A qué responde este movimiento?

En opinión de César San Juan se trata de “la opción más lógica”, una vez que se había filtrado su imagen e identidad completa. “Hay que tener en cuenta que, aunque los medios de comunicación lo ocultaron en un primer momento, en todas las redes sociales estaba circulando su rostro sin restricciones. Este hombre iba a ser reconocido en cuanto saliera a la calle y, dado que se conocía su domicilio, su detención era cuestión de horas. En esa tesitura lo mejor es personarse en comisaría, negarlo todo y confiar en acreditar una relación puramente circunstancial con la escena o escenas del crimen”, indica

Apenas dos días después de su entrega en comisaría, tras declarar ante la Ertzaintza y el juez de instrucción, Nelson David fue enviado a prisión. Un hecho que, en opinión de San Juan, “a expensas de que trascienda el sumario, solo puede deberse a que la Ertzaintza dispone de indicios razonablemente importantes de la responsabilidad del sospechoso en los crímenes investigados”.

El móvil
Uno de los aspectos controvertidos del caso tiene que ver con el móvil de los presuntos asesinatos. La Ertzaintza baraja el móvil económico como principal hipótesis. Así lo ha declarado el consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, si bien no ha querido descartar que puedan existir “factores de odio” y también ha señalado que “una cosa no quita la otra”.

Atendiendo a la evidencia empírica de la Psicología Criminal, César San Juan se inclina por el móvil económico, aunque sin descartar otras opciones.

El componente homófobo entra perfectamente dentro de lo posible. Pero yo no lo creo. Ha habido personas que me han acusado de ser un homófobo que justifica asesinatos homófobos por el hecho de no apreciar esta motivación fóbica en el asesino. En fin, no voy a perder el tiempo en defenderme de este descomunal disparate. Y es que, en el contexto de una investigación policial, yo debo referirme al perfil estadísticamente más probable atendiendo a la evidencia empírica en Psicología Criminal. La realidad es que, efectivamente, hay asesinos en serie cuya motivación principal es el odio a un determinado colectivo, como, por ejemplo, inmigrantes, mendigos, prostitutas... también a homosexuales. Sin embargo, en esos asesinatos hay un cierto componente exhibicionista de ese odio. Es decir, el asesino no quiere que pase desapercibido su odio, no quiere disimularlo”, explica

En esos casos, por tanto, el asesino buscaría un ensañamiento que expresaría sus propias fobias. “Sus crímenes serían una apología del desprecio que siente hacia el colectivo en cuestión. Para ello, lo normal es que la violencia empleada sea ‘expresiva’, es decir, con signos claros de agresión, incluso de ensañamiento. En este caso, la elección de las víctimas creo que tiene más que ver con el diseño del modus operandi que con las fobias del asesino. En contra de lo que se pueda pensar, a algunas personas no le hace falta odiar a alguien para matarlo”, explica.

La investigación
El Departamento de Seguridad del Gobierno vasco apunta a una investigación que se puede prolongar “varios meses” debido a sus múltiples complejidades: acceso a los registros de actividad en la app de contactos, rastro del sospechoso en las viviendas de los fallecidos o análisis forense a través de las muestras de tejidos para determinar si los fallecidos fueron narcotizados.

César San Juan pone el acento en la dificultad que supone encontrar indicios más allá de lo que pueda ser considerado circunstancial.

“Digamos que en el contexto de una investigación policial pueden distinguirse, genéricamente, dos niveles de pruebas incriminatorias. Por un lado, podemos disponer de ‘indicios’, incluso de muchos indicios, que relacionan al sospechoso con la víctima de un crimen. Un indicio, por ejemplo, puede ser la constatación de que el sospechoso estuvo en casa de una víctima. También es un indicio que las víctimas hayan sido drogadas con una sustancia que el sospechoso guarda entre sus pertenencias. El problema es que en la sala de justicia el abogado responsable de su defensa puede argumentar que estos indicios son meramente circunstanciales. Lo realmente definitivo, por tanto, es encontrar evidencias directas de la autoría del sospechoso y esto es lo que complica enormemente una investigación policial”, indica.

Otra opción pasaría por encontrar una carga “inapelable” de indicios. “En ocasiones, se han dictado sentencias contra sospechosos de asesinato sin estas evidencias directas, pero siempre ha sido con una abundante e inapelable carga de indicios. En el caso que nos ocupa, la policía, siempre celosa de su trabajo, sospecho que se estará afanado en acumular las pruebas suficientes para reducir todo lo que sea posible la sombra de duda”, concluye.

jueves, 5 de mayo de 2022

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio | César San Juan: "La mejor escena del crimen es la que no parece una escena y en este caso no había indicios de criminalidad"

Noticias de Gipuzkoa / César San Juan //

César San Juan: "La mejor escena del crimen es la que no parece una escena y en este caso no había indicios de criminalidad".

Frío, calculador y con un móvil económico. Así define César San Juan al asesino en serie de Bilbao con los datos disponibles. "Habría más violencia si fuera homófobo".
Olga Sáez | Noticias de Gipuzkoa, 2022-05-05
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/sucesos/2022/05/05/probable-cometa-crimen-ahora-le/1210298.html 

¿Usted cree que se trata de crímenes homófobos?
-Desde mi punto de vista no. Estoy especulando lógicamente, pero con los datos disponibles es muy precipitado decir que se trata de crímenes homófobos. Más bien se trata de un individuo que es homosexual y que tiene una oportunidad mucho más viable de acceder a otros homosexuales que con otro tipo de personas. Tiene que ver más con la oportunidad el hecho de que elija víctimas homosexuales que con el hecho de que vaya contra este colectivo.

¿Aunque todas las víctimas tengan el mismo perfil?

-Cuando estos asesinos tienen una fijación, suele haber más sadismo y aquí la violencia era imperceptible.

La investigación de este presunto asesino se amplia ya a ocho víctimas. ¿Es normal que hasta ahora haya podido pasar desapercibido teniendo las muertes tantas coincidencias?
-Hilándolo con lo anterior, como le decía, hay diferentes tipo de asesinos en serie. Uno de ellos está relacionado con los que tienen fijación con un colectivo determinado que es lo que se está interpretando en este caso. Pueden ser medios, prostitutas o pueden ser homosexuales. Pero hay otro tipo que es el del que tiene ánimo de lucro. Es una persona psicopática pero su móvil es principalmente económico. Creo que aquí estamos en esa tesitura. Dicho esto, hay un principio elemental: la mejor escena del crimen es la que no parece una escena y en este caso no había indicios de criminalidad. Eso responde precisamente a la habilidad de este asesino en serie para no dejar signos de agresión y le ha salido bien desde su punto de vista. Ha utilizado un modus operandi eficaz y no se han iniciado investigaciones.

¿La autopsia no revela el consumo de la droga mortal que injirieron las víctimas?

-Es que no se hacen autopsias si no se hay indicios de criminalidad y éste ha sido el caso de las muertes porque eran por causa natural.

No estamos acostumbrados en Bilbao a este tipo de sucesos. ¿Hablamos de un asesino en serie?
-Sí, claro. Se considera que un asesino es en serie cuando ha asesinado a dos o más personas, pero en este caso no cabe ninguna duda de que es un asesino en serie. Tiene que haber un periodo de enfriamiento entre un crimen y otro. Si una personas mata a muchas personas en un lugar, es un asesinato en masa. Hay expertos que dicen que tienen que ser dos o más sesinatos y hay quienes dicen que deben ser tres o más.

Hay secreto de sumario y absoluto silencio de la policía, pero si como apuntan las fuentes de la investigación está identificado ¿no sería conveniente difundir su imagen?
-Tengo la convicción de que la policía tiene razones para blindar los datos de la investigación. Seguramente está sopesando no ofrecer información y la peligrosidad que entraña que un asesino en serie esté en la calle. Pero tengo la convicción de que la investigación requiere que sea así. Lo mejor que se puede hacer es hacer un llamamiento a la población que usa este tipo de plataformas para que adopten todas las precauciones posibles. También es verdad que el sospechoso, quien quiera que sea, sabe que le están pisando los talones así que lo más probable es que no cometa otro crimen en el corto plazo.

¿Qué puede pasar por la cabeza de una personas para que cometa este tipo crímenes?
-Muchas veces pensamos qué puede pasar en esa personas desde nuestra perspectiva. Nos parece horrendo. Pero hay personas que no les parece aberrante asesinar a una persona. Hay en ocasiones otro tipo de psicópatas asesinos en serie que su objetivo fundamental es sentirse vivos. Por eso, hay algunos que dicen: quería saber qué se siente cuando se le arrebata la vida a una persona. En este caso el móvil parece ser económico. Por sus rasgos psicopáticos no tiene remordimientos. No siente nada. Solo se le pasa por la cabeza que necesita el dinero

Un asesino en serie con 25 años.

-Es una edad dentro de los perfiles de asesinos en series de lo que llamamos criminógenos. En general suelen personas entre los veintitantos y los cuarentaitantos. Sería este caso.

Análisis del caso. Cuando empieza el curso de psicología criminal en la UPV, el profesor Cesar San Juan dice a sus alumnos: "seguramente que tendremos que abordar en clase algún caso de gente que va a morir asesinada y todavía no lo sabe". "Siempre pasan cosas, y está vez así ha ocurrido". Este jueves San Juan dedicó la clase a disertar sobre este asunto. "Los alumnos son estudiantes de sicología criminal y de Bilbao así que lógicamente es un tema que les suscita interés". Les explicó su teoría sobre el móvil, y su creencia de que no es homófobo. Y les llevó a la conclusión de que un analista criminal no se debe dejar llevar por lo que parece evidente porque se pierden posibilidades.

jueves, 4 de enero de 2018

#hemeroteca #violenciasexual | César San Juan: “No creo que sean imitadores de ‘La Manada’, una de cada tres agresiones se cometen en grupo”

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / César San Juan, profesor de la UPV/EHU
César San Juan | Profesor de Psicología criminal de la UPV/EHU: “No creo que sean imitadores de ‘La Manada’, una de cada tres agresiones se cometen en grupo”.
Las perpetradas por menores son “muy poco frecuentes” y la motivación no es tanto sexual, sino “alardear de su hipermasculinidad” vejando a la víctima, señala este experto.
Arantza Rodríguez | Noticias de Gipuzkoa, 2018-01-04
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2018/01/04/sociedad/no-creo-que-sean-imitadores-de-la-manada-una-de-cada-tres-agresiones-se-cometen-en-grupo

Tras la presunta agresión grupal cometida por La Manada, se han denunciado sendos casos en Aranda de Duero y Barakaldo. “Es un delito con una cierta incidencia. Hablar de réplicas cuando un delito vuelve a tener lugar es muy aventurado”, afirma César San Juan, profesor de Psicología Criminal de la UPV/EHU.

-Una denuncia por una presunta agresión sexual múltiple en Barakaldo, otra en Aranda de Duero… A la espera de esclarecer los hechos, ¿se puede decir que a ‘La Manada’ le han salido imitadores?
-No creo que sean imitadores. Una de cada tres agresiones sexuales, aproximadamente, son cometidas en grupo. Este delito se venía cometiendo antes del suceso de Pamplona y, lamentablemente, se seguirá cometiendo en el futuro.

-¿No se ha registrado, entonces, un incremento en los últimos años?
-No. No ha habido un incremento. El delito de agresión sexual ha permanecido más o menos estable.

-¿Qué lectura hace de que víctima y autores de la presunta agresión de Barakaldo sean menores? ¿Ha bajado la edad de los implicados?
-No. No ha bajado la edad. Son sucesos puntuales los que han sido protagonizados por menores. Al menos en lo que concierne al País Vasco, las agresiones sexuales a menores perpetradas por otros menores son muy poco frecuentes y, como la del caso de Barakaldo, absolutamente extraordinarias.

-¿Cuál sería el perfil psicológico de las personas que cometen una agresión sexual en grupo?
-El perfil psicológico es algo diferente del agresor solitario. Las violaciones grupales se cometen normalmente por individuos que comparten una acusada desvalorización de la mujer. Suelen ser sujetos con pocas habilidades sociales que encuentran en el grupo una forma de reconocimiento. No todos en el grupo juegan el mismo rol. Suele haber un líder que maneja al resto. La motivación de la violación no es tanto sexual, cuanto alardear de su hipermasculinidad mediante la vejación y humillación de su víctima. En fin, una actitud bastante troglodita.

-Llama la atención que quien comete un presunto delito lo inmortalice con el móvil e incluso comparta las imágenes. ¿Cómo se explica este hecho? ¿Se creen impunes?

-El perfil de este tipo de violadores no se caracteriza precisamente por una inteligencia muy sofisticada. El impulso del grupo, tras la hazaña de someter a su víctima, es alardear de ello. Podríamos decir que, desde su punto de vista, el suceso no ha existido hasta que no lo difunden. Esa es su primera motivación. Luego quizás puedan sentirse impunes.

-¿Qué papel están jugando las nuevas tecnologías en la comisión de este tipo de agresiones múltiples? ¿Se podría decir que las han ‘promovido’ de alguna manera?
-De ninguna manera. Difundir esa idea creo que resultaría temerario. Las agresiones múltiples son más antiguas que el invento de la rueda.

-¿Hay quien llega a agredir solo para ‘fardar’ ante la cámara? ¿Prima el componente exhibicionista?
-Que sea la única motivación quizás es algo forzado pero, como ya he comentado, efectivamente es un componente sustantivo en el perfil de los agresores en grupo.

-Dando por supuesto el brutal impacto que sufre la víctima, ¿la grabación de los hechos es como una ‘segunda violación’?
-Absolutamente, pero no acaba ahí. Lo que realmente es una segunda violación es el proceso penal, si es que llega a producirse. Debemos recordar que la cifra de agresiones sexuales no denunciadas es muy alta con respecto a otros delitos. Si existe una denuncia, la víctima suele ser cuestionada sobre sus hábitos, ya que las violaciones en grupo se suelen cometer en contextos de ocio nocturno. Si finalmente los culpables son enjuiciados, lo habitual es que se encubran arrojando sombras de duda sobre el testimonio de la víctima. El grado de victimización en estos delitos es muy alto.

-Una joven declaró que había sido agredida por diez jóvenes a la salida de una discoteca en Pontevedra y finalmente reconoció que se lo había inventado. ¿Por qué miente alguien sobre hechos tan graves?
-Quién lo sabe. Probablemente, ganar notoriedad o protagonismo ante determinados referentes como su familia o sus amigos. Cuando éramos pequeños y nos preguntaban qué queríamos ser de mayores, respondíamos con una profesión. Ahora muchos menores quieren ser, genéricamente, famosos. Y, además, ser famosos pronto. Hay adolescentes que pueden tomar opciones muy erráticas para gestionar estas aspiraciones, sobre todo tras el impacto de algunos casos muy mediáticos, como el de La Manada. El problema es que normalmente ignoran que interponer denuncias falsas o simular un delito está penado.

-¿Tiene constancia de casos de menores que hayan mantenido relaciones consentidas y por miedo a las consecuencias o arrepentimiento hayan denunciado falsamente haber sido agredidas?
-No exactamente. No son infrecuentes los casos de jóvenes, mayores de edad, que han mantenido relaciones sexuales con chicas menores de edad sin ser conscientes de que estaban cometiendo un delito, a pesar de que las relaciones fueran consentidas. Dentro de los programas de educación sexual faltan algunas nociones de derecho penal. En nuestro país por debajo de los 16 años el consentimiento no resulta válido a efectos legales.