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lunes, 12 de enero de 2026

#hemeroteca #lgtbi #literatura | Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

El Lazarillo de Tormes, de Luis Santamaría y Pizarro. Museo del Prado //

Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

Guillermo Martínez | El Asombrario, Público, 2026-01-12

https://elasombrario.publico.es/claves-lgtbi-en-lazarillo-quijote-celestina-que-no-nos-contaron/

Han sido tres años de escritura y casi 20 de investigación los que han precedido a ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’ (Egales, 2025). Esta obra de casi 1.200 páginas y escrita por Ramón Martínez, doctor en Filología, revisita decenas de composiciones literarias desde el siglo XI hasta la actualidad desde una perspectiva LGTBI+ que desentraña aquello, unas veces escondido, otras veces a la luz de la mirada lectora, que pivota en torno a la sexualidad no normativa.

Titula esta investigación como ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’. ¿A quiénes alude ese ‘su’ y ese ‘vuestro’?

Se trata de un verso de Diré cómo nacisteis, un poema de Luis Cernuda en el que se recogen los diferentes rasgos de “los placeres prohibidos”, que es como tituló el libro, y la consecuencia de visibilizarlos. Me pareció interesante utilizar este fragmento como título, porque precisamente habla del peligro que supone para el mundo heterosexual –el vuestro de Cernuda– hablar con claridad de la sexualidad no normativa, dejar que su fulgor inunde todo el mundo.

Comienza su análisis en las jarchas del siglo XI. ¿Qué hay en estas composiciones literarias de LGTBI+?

Pues resulta que hay mucho más de lo que nos han explicado. Las jarchas, que son las primeras expresiones literarias en lengua romance en la Península, son la parte final de un poema en árabe más extenso y sucede que en muchísimas ocasiones ese texto era una composición amorosa dirigida a un hombre por un autor masculino. Ya como comparación ya como desarrollo de la misma idea, ese estribillo final tiene entonces una relación muy íntima con el homoerotismo.

En la primera parte de su publicación, se centra en la sodomía a la hora de tratar la literatura hispánica en la Edad Media y los Siglos de Oro. ¿En qué grandes obras está presente esta práctica sexual que había pasado desapercibida hasta ahora?

Lo más llamativo es que en prácticamente todas las obras más relevantes de nuestra tradición puede encontrarse alguna forma de alusión al tema, aunque la crítica ha intentado silenciarlo. El Lazarillo, por ejemplo, tiene un capítulo censurado que mucha gente considera que hablaba de las relaciones de Lázaro con un fraile de la Merced; y en un grandísimo número de comedias del Barroco el travestismo es un recurso dramático muy importante.

Luego llega al homosexual y el homoerotismo. ¿Qué autores y obras encontramos aquí? 

Esa es una época de lo más interesante, porque supone el cambio del modelo de la sodomía, basado en las ideas religiosas, por una nueva concepción de la sexualidad que piensa la sexualidad desde ideas supuestamente científicas. En este momento encontramos algunos de nuestros autores y autoras más célebres escribiendo literatura homoerótica, como Jacinto Benavente, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Carmen Conde y Lucía Sánchez Saornil; pero también otros, más desconocidos, son responsables de obras fantásticas y muy interesantes, como Las locas de postín, de Álvaro Retana.

Por preguntar sobre alguna obra en concreto, ¿qué lectura LGTBI+ subyace en ‘La Celestina’? ¿Y en ‘Don Quijote de la Mancha’?

Se trata de dos de las obras más relevantes de nuestra historia literaria y sucede que no es que sean susceptibles de una interpretación LGTBI+, sino que su contenido en algunos momentos muestra el tema de la sexualidad no normativa de forma evidente. En Celestina hay una escena en que la protagonista manosea y alaba el cuerpo de Areúsa; y en el Quijote hay multitud de escenas en las que los roles de género se ponen en tela de juicio, como aquella en que, en la primera parte, el cura disfrazado y el escribano travestido espían a quien parece ser un joven muchacho desnudándose que, en realidad, resulta ser una mujer vestida de varón. Lo más curioso de todo esto es que se muestra de forma totalmente clara, pero la crítica ha evitado analizar el tema durante mucho tiempo.

Me ha resultado especialmente interesante el capítulo que dedica a la censura de este tipo de literatura durante la dictadura franquista. En aquellos 40 años de régimen dictatorial, ¿cuáles eran las brechas por las que se colaba el deseo no hegemónico?

Pese a la censura y a la persecución y represión sexual, es cierto que llama la atención la inteligencia de muchos autores y autoras para expresarse con toda la libertad que les era posible. La clave, como podemos encontrar entre algunos poetas del grupo Cántico, como Juan Bernier, era la ambigüedad: construyeron un complejo sistema de equívocos para que los lectores entendidos comprendieran el verdadero contenido de sus obras. 

Con el paso del tiempo, además, se atrevieron a ir más lejos: en los años 50 hay ya varias voces muy valientes, como las de Jaime Gil de Biedma y Francisco Brines; y algunas que crean una forma muy personal de expresarse, como hizo nuestra querida Gloria Fuertes.

¿Cómo cambió todo ello en la Transición? ¿Qué nuevos ‘armarios literarios’ se abrieron en esa época?

La muerte del dictador supone el último cambio radical en nuestra libertad literaria. Gracias a la verdadera desaparición de la censura –la ley de prensa de Fraga en muchos aspectos empeoró la persecución de ideas– y, sobre todo, al comienzo del movimiento reivindicativo en nuestro país, el pensamiento sobre la sexualidad comienza a adquirir tintes políticos. 

La visibilidad se convierte en un compromiso y algunos autores se atreven al fin a construir una literatura que tenga como centro temático la sexualidad no normativa. Eduardo Mendicutti es el mejor ejemplo de esta nueva perspectiva, responsable de algunas de las mejores novelas de los últimos años del siglo XX, y junto a él podemos citar otros muchos autores y autoras como Terenci Moix, Esther Tusquets y, con el paso del tiempo, escritores que componen lo que puede considerarse un auténtico “género LGTBI+”. 

Con Isabel Franc, Carlos Sanrune y otros muchos, gracias al impulso de librerías como Berkana, Cómplices y Antinous, y a editoriales como Egales, en España nació en los años 90 una nueva forma de literatura sin la que sin duda éxitos reivindicativos como el matrimonio igualitario no habrían sido posibles. 

Su investigación concluye en los trabajos más actuales en torno a la literatura LGTBI+. ¿Qué es lo que más le sorprende de ellos? ¿Qué les diferencia de otros periodos históricos?

Lo más impresionante de los últimos años es tanto la multitud de publicaciones como su diversidad. Hay ensayos sobre política, historia, cultura... y narrativa de calidad que toca todos los géneros. La poesía y el teatro, del mismo modo, cuentan con autores jóvenes muy prometedores. Si hay una diferencia con otras épocas es que, por fin, se escribe y se publica más y con mayor libertad, pero no podemos engañarnos: hay dos problemas que no es posible obviar. Por un lado, la literatura LGTBI+ sigue siendo minoritaria y está infrarrepresentada: apenas un 1% de la producción editorial puede etiquetarse dentro de la diversidad sexual y de género, cuando la población LGTBI+ supera con creces el célebre 10%. 

Por otra parte, un dato inquietante puede anunciar que el futuro será menos tolerante. No solo las ideas intolerantes de las derechas políticas suponen un riesgo para nuestras libertades si alcanzan el poder, sino que durante 2024, por primera vez en mucho tiempo, se percibe una reducción relativa de las publicaciones en clave LGTBI+. Estoy seguro de que actualmente nos enfrentamos a un nuevo cambio de paradigma, y que nuestro progreso sea hacia la libertad dependerá de muchos factores y, sobre todo, del compromiso de escritores, editores y librerías.

¿Por qué cree que todas estas obras que usted ahora reseña no se habían leído desde la perspectiva LGTBI+?

Creo que el principal problema para reconocer públicamente la presencia de la diversidad sexogenérica en nuestra literatura ha sido la tradición crítica hispánica. Durante más de cien años y hasta hace relativamente poco, los académicos han preferido ignorar que nuestra tradición literaria nunca ha ignorado los temas que hoy llamamos LGTBI+. Hay casos flagrantes, como los de Menéndez Pidal y Menéndez Pelayo, en cuyos escritos podemos encontrar un desprecio más que significativo hacia algunas de las mejores páginas de nuestros autores simplemente porque se hacían eco de la diversidad sexual. 

Por último, acaba de publicar 1.200 páginas de análisis histórico de la literatura española desde la perspectiva LGTBI+, quizá el trabajo más voluminoso en su género. ¿Cómo se siente?

En parte agotado, porque ha sido un trabajo de muchos años. La redacción del libro me ha llevado alrededor de tres años, pero han sido casi dos décadas de investigación para poder prepararlo. Aunque, por otra parte, estoy muy contento tanto de haber conseguido poner el punto final a este trabajo como de observar la buena acogida que está teniendo. Cuando empecé a prepararlo creí que hacía falta un volumen que rescatara toda nuestra tradición literaria en clave LGTBI+ y parece ser, por la respuesta que empieza a llegar de los medios y, sobre todo, de lectores y lectoras, que este era un libro necesario.

lunes, 24 de noviembre de 2025

#libros #lgtbi #literatura | Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española

Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española / Ramón Martínez ; prólogo de Alberto Mira ; epílogo de Mili Hernández.

Barcelona [etc.] : Egales, 2025 [11-24].
1196 p.
Serie: Colección G.

/ ES / Libros / ENS / Historia / LGTBI / Literatura / Literatura LGTBI
 
📘Ed. impresa: ISBN 9788419728999 / 34,15 €
📝Cita APA-7: Martínez, Ramón (2025). Su fulgor puede destruir vuestro mundo : una mirada LGTBI+ a la historia de la literatura española. Egales.


A la historia de la literatura española le falta una parte importante. Durante mucho tiempo la crítica literaria ha escondido en el armario todo el contenido LGTBI+ que se ha registrado durante 1000 años en cualquier tipo de documentos. Desde las jarchas hasta las novelas juveniles que se publican hoy, la diversidad sexual y de género aparece de forma constante en nuestra literatura: la ‘Celestina’, el ‘Lazarillo’, el ‘Quijote’ y otros muchos clásicos son más interesantes si no olvidamos esa parte de su contenido. Su fulgor puede destruir vuestro mundo —un verso de Luis Cernuda que advierte sobre qué podría ocurrir si se visibiliza la sexualidad no normativa— recupera una tradición cultural silenciada y devuelve su lugar en la literatura española a las personas LGTBI+, que siempre formaron parte de nuestra historia literaria.

jueves, 1 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbi #literatura | Ismael Lozano, escritor y Premio Arkoiris 2024: «La literatura LGTBI es clave para que el colectivo tenga referentes»

Ismael Lozano, escritor y gerente de la editorial Siete Islas, especializada en literatura LGTBI //

Ismael Lozano, escritor y Premio Arkoiris 2024: «La literatura LGTBI es clave para que el colectivo tenga referentes»

Premio Arkoiris al mejor escritor de Canarias en 2024, Ismael Lozano mostrará en Maspalomas Pride la literatura LGTBI hecha en Canarias. Yumbo acoge este viernes la entrega del Premio de Literatura Diversa.
R. Torres | La Provincia, 2025-05-01
https://www.laprovincia.es/gran-canaria/2025/05/01/ismael-lozano-escritor-premio-arkoiris-116943121.html

P. Maspalomas Pride incluye por primera vez un evento vinculado a la literatura LGBTI y además entrega el Premio Literatura Diversa ¿Qué supone para el evento?

Han tenido presentaciones de libros otros años, pero sí es cierto que es la primera vez que tienen un evento global y vamos a estar presentes desde el primero hasta el último día con presentaciones, firmas de libros y una exposición. Y lo más importante es que Freedom Asociación LGTB se ha hecho patrocinador de los Premios de Literatura Diversa que tenemos a nivel nacional. Hasta ahora hacíamos el fallo del jurado en el Orgullo de Madrid y este año lo haremos aquí. La intención es quedarnos; si bien es cierto que como editorial conejera contar con el orgullo madrileño ha sido fantástico, tener la oportunidad de celebrarlo en nuestro Pride es más interesante. Es un premio que nació en la editorial hace tres años; nos pusimos en contacto con el Orgullo de Madrid y está organizado por ellos, las asociaciones Pasaje Begoña y Muéstrate y nosotros, y está patrocinado por la Revista Shangay y Ritual Hoteles y ahora se suma Freedom.

P. ¿Qué supone para los autores participar en un evento así?


Estarán la persona ganadora del concurso y la finalista, que anunciaremos hoy, y también Quico Marcos, autor de ‘Maricón de libro’, Judith Fernández Bautista, autora de ‘Seis veces tú’ y yo, que presento ‘Playa del Inglés’. Estar presentes nos va a dar muchísima visibilidad; como consumidor de libros echaba en falta un acto en el que se pueda recomendar a la gente literatura LGTBI y encima hecha en Canarias.

P. ¿Se escribe mucha literatura LGTBI en Canarias?


Somos la única editorial canaria especializada en literatura LGTBI y desde que empezamos con el concurso hemos apoyado mucho la literatura del colectivo, era necesario. Además, al tener un concurso nacional en el que uno de los requisitos es que las novelas estén ambientadas en Canarias están saliendo muchas novelas. No somos la comunidad española que más literatura LGTBI escribe, pero se está escribiendo mucha y estamos consiguiendo posicionarnos muy bien. La literatura de la editorial está presente en un montón de librerías de la Península; en Canarias no acostumbramos a valorar lo que hacemos, así que tener esta oportunidad de visibilidad es muy bonito y muy justo.

P. ¿Qué papel juega la literatura en la lucha contra los discursos de odio?


Es fundamental, no solo para luchar contra los discursos de odio, sino para visibilizar y que las personas del colectivo y la gente joven tengan referentes cuando estén leyendo. No creo que la labor que hacemos sea digna de alabar, más bien lo que no tiene sentido es que el resto de literatura omita a esta parte de la sociedad como es el colectivo LGTBI, aunque eso también está cambiando. Necesitamos ocupar nuestro lugar; la literatura debe normalizar y poner en la palestra todos los problemas actuales del colectivo. Yo me he especializado en memoria histórica LGTBI porque descubrí un vacío y con ‘Vagos y maleantes’ conté la historia de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía; es una parte de nuestra historia que no se estudia en los colegios y es necesario para colocar en el lugar que se merecen a las personas que lucharon por nosotros y se llevaron tortas.

P. Usted ha afirmado que en Canarias la lectura de libros de temática LGTBI es obligatoria en las escuelas, no así en otras comunidades.

Y es ridículo. Lo que me parece precioso es que ‘Vagos y maleantes’ sea lectura obligatoria en Canarias y que los profesores tengan las agallas de hablar de que a los homosexuales se les violaba y daban palizas, y que cuenten los hechos tal y como fueron. Sin embargo, en comunidades donde gobiernan determinados partidos donde no lo hacen, pero allí hay librerías luchando para celebrar actos porque pueden quitar banderas y libros, pero no pueden silenciarnos ni borrar a las personas.

P. ¿En qué puede ayudar este tipo de literatura a los jóvenes?

Yo escribo novelas que generen una reflexión porque me gusta que los niños y adolescentes después de leerla se cuestionen cosas, pregunten e investigue. Y no hablo de adoctrinar a nadie, sino de mostrar la realidad tal y como es y que luego cada uno saque sus conclusiones. En la novela ‘Playa del Inglés’ hablo de la realidad de las personas trans y de las personas que tienen que tienen una doble vida por imposición porque es necesario que se sepa que a día de hoy eso sigue pasando. También puede ayudar a que alguien se vea reflejado en la obra y pueda entender lo que le paso. No me voy muy lejos: hace poco en uno de los colegios a los que fui a dar una charla me contaron el caso de un alumno cuyos padres le habían dado una paliza al decirles que era homosexual. Ese niño, al leer literatura LGTBI, sentirá que lo que le pasa no es terrible.

P. Desde ‘Todavía no me he ido’ hasta ‘Playa del Inglés', ¿por qué empezó a escribir literatura LGTBI?

En la presentación de ‘Todavía no me he ido’ me preguntaron si había ambientado la novela en Fuerteventura por la colonia de Tefía y yo no sabía de qué me hablaban, así que empecé a investigar y me di cuenta de que yo que era del colectivo y vivía en Lanzarote no tenía ni idea, así que al ver el vacío que había empecé con ‘Vagos y maleantes’, luego ‘Pasaje Begoña’ y después ‘Odio’, una novela sobre los delitos de odio que escribí a raíz el asesinato de Samuel Luiz porque los momentos que estamos viviendo en la actualidad por desgracia también formará parte de la memoria del colectivo como un capítulo negro por toda la vorágine de odio a la que estamos volviendo. Y ahora saco ‘Playa del Inglés’, una novela en la que homenajeo al sur de Gran Canaria porque es un oasis para todos nosotros.

martes, 22 de octubre de 2024

#hemeroteca #homofobia #editoriales | Leer a cara des-cubierta

El Salto / Literatura 'gay' a la sombra //

Leer a cara des-cubierta

Roca Editorial acaba de publicar un libro de temática LGTBI... pero no quiere que lo sepas.
Ramón Martínez | La mirada rosa, El Salto, 2024-10-22
https://www.elsaltodiario.com/mirada-rosa/leer-cara-des-cubierta 

Siempre que le hablo de la portada de un libro, mi amiga Miren, en la trastienda de la fantástica librería Mujeres y Compañía donde trabaja, me recuerda con vehemencia que ese trozo de cartón que envuelve las tripas de cualquier volumen realmente se llama “cubierta”. El lado posterior, como es lógico, tiene por nombre “contracubierta”. Son datos técnicos que tal vez solo interesen a quienes acostumbramos pasearnos por los bosques de la literatura, pero hace pocos días, visitando Berkana —la otra librería donde paso varias horas a la semana—, el nombre de esa parte de los libros ha cobrado una importancia especial.

Hace tiempo era realmente complicado identificar esa literatura que hoy llamamos “LGTBI”. Cuando un libro había sido publicado por una gran editorial resultaba prácticamente imposible saber a primera vista si entre sus páginas aparecería alguna referencia a la realidad de lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales. Incluso las obras de autores visiblemente LGTBI presentaban sus tramas con un pudor extremado, de suerte que, como mucho, solo a través de ciertos códigos muy particulares podía comprenderse qué tipo de texto ofrecían.

Creo que es una experiencia compartida: hemos leído muchas novelas donde el protagonista “explora su identidad”, “descubre una forma diferente de vivir” o “debe enfrentarse a sus secretos”, que es lo que aparecía en aquellas misteriosas contracubiertas, o mejor “encubiertas”, porque con esos textos ambiguos pretendían ocultar la verdadera naturaleza del libro que abrazaban.

Con el tiempo nuevas editoriales visibles y valientes comenzaron a publicar sin esos melindres. Por fin las traseras ofrecían los argumentos con claridad y ya no era necesario aprender a leer entre líneas. La oferta literaria empezaba a parecerse a la vida real: cada vez eran menos las personas que encubrían su verdadera forma de ser y también los libros podían salir de sus armarios de cartón.

En los últimos años un gran número de editoriales generalistas se han ido sumando a publicar sin remilgos literatura LGTBI visible y “des-cubierta”, pero, aunque siempre es motivo de celebración disponer de más publicaciones sobre las cuestiones que históricamente han sido relegadas a un segundo plano o, peor aún, al espinoso campo de la denominada “subliteratura”; surge ahora el problema de que no toda visibilidad debe considerarse positiva, más aún cuando esa supuesta visibilidad no aparece por ningún sitio.

Hace unos días llegó a Berkana ‘A la sombra de un laurel de indias’, escrita por Jesús Nadador y publicada por la editorial Roca, en cuya contracubierta no aparece ni una sola mención a que la homosexualidad del hijo del protagonista es el centro de la trama. Por eso Mili Hernández, que a estas alturas ya ha tenido que aguantar demasiados silencios, decidió añadir a la estantería donde descansa el libro un pequeño cartel donde puede leerse ‘Este libro tiene temática LGTBIQ+, pero Roca Editorial no quiere que lo sepas’ y, a continuación, un resumen de cuál es el verdadero argumento de la novela.

Aún no la he leído, pero se agradece que, frente a quienes deciden invadir un género literario por intereses comerciales —pese a que les gusta tan poco como para pretender borrar sus huellas y las tramas de sus publicaciones—, haya quien siga protegiendo las lecturas de quienes siempre hemos querido leer a cara “des-cubierta”.

miércoles, 17 de abril de 2024

#hemeroteca #lgtbi #queer #liteartura | El esplendor de la imparable literatura 'queer': "No es una identidad, es una forma de ver el mundo"

Ángelo Néstore, Alana Portero, Rosario Villajos y Carlos Barea //

El esplendor de la imparable literatura 'queer': "No es una identidad, es una forma de ver el mundo"

El Segundo Encuentro de Literatura Queer, en el Museo Reina Sofía, aborda todas las formas para salir del armario y vivir la vida de otra manera.
Angelica Francesca Rimini | El Cultural, El Español, 2024-04-17
https://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20240417/esplendor-imparable-literatura-queer-no-identidad-forma-ver-mundo/847915602_0.html

Albert Camus en ‘L'Étranger’ (1942) muestra un personaje incomprendido a los ojos de la sociedad que se convierte en un extranjero para sí mismo y para los demás. ‘Uno, ninguno y cien mil’ (1926) de Luigi Pirandello trata las diferentes formas de ver y percibir las identidades. Jorge Luis Borges nos enseña en ‘Everything and Nothing’ (1958) que en el gran escenario de la vida podemos ser todos y nadie al mismo tiempo.

Desde siempre la escritura literaria se ha dedicado a intentar resolver la pregunta que le hacen a Ulises en la ‘Odisea’ (VIII a.C): ¿Quién eres tú? El famoso poema épico, de hecho, no es otra cosa que la historia de un viaje entre las tierras más lejanas y lugares impensables, a la búsqueda de una identidad.

Hoy las identidades son múltiples, la realidad es siempre más ambigua y la literatura necesita abarcar todas las formas de ser. "Para mí la literatura te muestra otras realidades que no son las que tú has vivido", afirma la escritora Rosario Villajos (1978).

Por esto nació la literatura ‘queer’. "La sociedad se está dando cuenta de que hay un gran número de personas que viven en los márgenes. Hay muchos problemas compartidos de clase, sociales, identitarios. Necesitamos espacios para visibilizarlos", afirma Carlos Barea (1987), escritor, editor y activista cultural.

La librería MaryRead organizó hace unos días en Madrid el segundo encuentro de Literatura ‘queer’. Tres días donde autores y autoras se ponen a dialogar, sacando diferentes vivencias y realidades que atraviesan la comunidad ‘queer’. "Necesitamos generar nuevos referentes para la comunidad", explica una de las socias, Ana Murillo.

En las charlas de este año, celebradas en el Museo Reina Sofía, han participado muchos rostros conocidos: Alana S. Portero, Elisa Coll Blanco, Ana Flecha Marco, Carolina Meloni, Mafe Moscoso, Ángelo Néstore, Eugenia Tenenbaum, Sara Torres, Rosario Villajos. Hablamos con algunos de los referentes principales sobre la historia de la Literatura ‘queer’.

Un mundo disidente

"’Queer’ es pensar nuevas maneras de vivir, que no sean desde el individualismo o desde el capitalismo, desde la cultura de la violación o de la guerra. ‘Queer’ son nuevas maneras de hacer las cosas", afirma Gloria Fortún (1977), escritora, poeta y traductor.

"Lo ‘queer’ no es una identidad, es una forma de ver el mundo. Es toda aquella literatura que enrarece, que aporta algo raro", cuenta Ángelo Néstore (1986). Esta 'nueva' corriente cuenta historias de cuerpos que han vivido de forma incómoda y que necesitan buscar otros lugares para ser. "Un cuerpo incómodo es un cuerpo que no se espera dentro de la norma, algo que no es deseable normativamente hablando".

‘Queer’ no incluye solamente las realidades homosexuales, lesbianas, trans, bolleras. Visibiliza las identidades no normativas, que han sufrido varios tipos de opresiones. Los personajes miran desde un lugar que no es hegemónico y desde el que no se suele mirar. "Es pensar en otras formas de amor que no sean jerárquicas, otra manera de mirarnos. ¿Cómo podemos amar sin utilizar el lenguaje de poder, de posesión?", pregunta Gloria Fortún.

La literatura es la respuesta. "Uno de los objetivos de lo ‘queer’ es darnos herramientas para que unas realidades sean entendibles y ampliar el espectro del deseo, y nombrar nuestras existencias a través de la literatura nos permite crear nuestra imaginaciones y nuevas formas de estar en el mundo".

Historias literarias
Este tipo de literatura pretende establecer otro canon que sea rebelde y disidente. "Pongo en el centro de mi escritura mujeres bolleras con cuerpos disidentes en cuanto a género, cuerpo, personas que no son normativas", cuenta Gloria Fortún. El propio texto refleja esta disidencia: no sigue las normas clásicas de una novela o de un poema. ‘Roja Catedral’ (Dos Bigotes, 2022) es un texto muy experimental, mezcla poesía, prosa e inventa palabras. "He intentado desobedecer todas las reglas de escritura".

"Me interesaba mucho escribir sobre mi identidad homosexual". Carlos Barea escribió ‘Bendita tú eres’ (Egales, 2020), una novela que trata la identidad de una forma muy amplia para intentar llegar a todo el mundo. "Yo creo que tienes que encontrar la forma de conectar con el señor heterosexual que vive en Vallecas hace 40 años". Según él, esto se hace a través de la exploración de elementos comunes y mostrar las diferencias para dar a conocerlas.

"’La mala costumbre’ de Alana S.Portero decía que cuando se sale del armario hay que tener en cuenta que existen muchos tipos de armarios. Entonces yo sentía que mi protagonista estaba en un armario". Rosario Villajos ganó el Premio Biblioteca Breve con su último libro ‘La educación física’ (Seix Barral, 2023). "La considero una obra muy valiente". Habla de una adolescente que no tiene deseo sexual, no sabe lo que le gusta. "Lo escribí porque yo misma, todavía hoy, considero que no lo tengo claro. Creo que estoy tan limitada por lo que me han dicho que me tiene que gustar que no me atrevo a explorar otros deseos".

"Siempre he trabajado desde lo ‘queer’ pero no ha habido una voluntad explícita, es mi forma de estar en el mundo". Néstore cuenta su propia experiencia, que también está ligada al fracaso. "Aun siendo homosexual he vivido una opresión patriarcal en el colectivo LGTB, debido a esa educación dentro de las matrices heterosexual".

La teoría de la interpretación
"Estamos tan acostumbrados simplemente a ver a través de las gafas patriarcales y heterosexuales que realmente no nos damos cuenta de que las otras realidades están aquí", afirma Barea. La literatura ‘queer’ ha estado siempre, aunque estuvo durante mucho tiempo ocultada, los escritores escribían bajo seudónimo y siempre había que leer entre líneas para encontrar validaciones de estas realidades.

La misma ‘Epopeya de Gilgamesh’ (2.500 a.C), los poemas de Luis Cernuda y varias películas como ‘Ricas y Famosas’ (1981) esconden deseos homosexuales. Barea coordinó tres libros que analizan, desde una perspectiva feminista y ‘queer’ a Lola Flores, José Pérez Ocaña y Pepe Espaliú.

"Si se analizan algunos escritores antiguos con nueva lente, se traducen diferentemente ahora", afirma Gloria Fortún, siguiendo la teoría de la interpretación de Gadamer. "Jeanette Winterson no utilizaba el género en su novela ‘Escrito en cuerpo’ y en su momento lo traducimos utilizándolo, porque no existía esta posibilidad en España. Ahora volvería a traducirlo sin marcar el género".

"Me gusta mucho ver la escritura como una herramienta de recuperación y de transformación social". Barea piensa que es más difícil que la gente vaya a escuchar un encuentro sobre realidades diversas, en cambio, un libro puede llegarte directamente a las comodidades de tu sofá. Así se conquista el señor de 40 años de Vallecas.

Una nueva escritura
La visibilidad ha llegado a muchos espacios que antes no llegaba. "Yo me maravillo de las cantidades de libros que tenemos al alcance de la mano. Cuando me crié en un pueblo de la Mancha no encontraba ningún referente". Ahora mucha gente joven va a la librería, "vienen sin pedir perdón ni permiso", dice entusiasta Murillo.

La literatura ‘queer’ empezó a divulgarse a partir de la apertura de librerías y editoriales en España. Se empezó a establecer un primer canon básico y luego en 2006 se produjo un verdadero éxito. "Los autores están intentando escribir de otra manera. El género ahora es más cerrado, más identitario", analiza Ramón Martínez Rodríguez, filólogo, ensayista y novelista.

‘La mala costumbre’ (Seix Barral, 2023) de Alana S. Portero (1978) ha estado entre los libros más vendidos a nivel nacional e internacional. ‘Lo que hay’ (Reservoir Books, 2022) de Sara Torres (1991) es una historia que interpela a muchas bolleras y fue uno de los libros con más clubs de lectura. La lista de los nombres es larga, mucho más de lo que pensaríamos. Además de los ya citados, encontramos: Christo Casas, Melani Penna Tosso, Marta Vusquets, Elena Portero Bueno, Enrique Aparicio, Milena Busquets, Luis Bravo, Carlos Catena Cózar, Juan Gallego Bueno.

Aun así, existe la gran limitación que suponen las etiquetas. "No me gusta la etiqueta, la verdad, porque digo que hay muchos tipos de armarios", afirma Villajos. Según ella, el mercado todavía no está preparado. "El simple hecho de que un libro se identifique con Literatura ‘queer’ provoca rechazo. Estoy segura de que si le hubiera puesto otro tipo de cubierta a mi libro, pues a lo mejor lo habrían leído más hombres".

"Ahora parece que está de moda, pero para nosotras no es una moda, es nuestra propia vida", afirma Murillo. Existe una dificultad enorme en visibilizar estas disidencias."Llevamos ya unos años de un aumento de los discursos de odio contra la comunidad LGTBQ y las compañeras Trans. Hay un retroceso absoluto de libertades y derechos. Necesitamos apoyarnos todas juntas porque sino es difícil sobrevivir en un mundo tan hostil".

Una nueva libertad de ser
Hoy en día estas cuestiones siguen estando abiertas. La sociedad material, gobernada por la voluntad de poder, nos obliga a elegir una forma en la que identificarnos. Sin embargo, el final de ‘L'Étranger’ muestra que Meursault, en prisión, decide rechazar cualquier identidad impuesta por la sociedad. El protagonista de ‘Uno, ninguno y cien mil’ decide ser un "ninguno", así como Ulises y el personaje de Shakespeare de Borges.

"La realidad es cambiante, como la propia identidad y la literatura también", afirma Ana Flecha Marco. No se trata de normalizar las disidencias ‘queer’ porque la normalización pasa por entrar en un marco que no está hecho para que estos colectivos quepan. "Hay que crear nuevos moldes para que entre más gente".

Aceptar la fluidez de la vida es la única libertad que nos salva de esta paradoja, la de poder ser libres de ser lo que queramos. "A veces aspiro a que todos seamos tan diferentes, que no tengamos más remedio que convivir en paz".

lunes, 16 de octubre de 2023

#hemeroteca #gais #literatura | Para Eduardo Mendicutti, que allanó el camino del activismo queer y LGTBI

Vicente Ramírez, concejal del PSOE en Sanlúcar, Boris y Eduardo. 2014 //

Para Eduardo Mendicutti, que allanó el camino del activismo queer y LGTBI
Boris Izaguirre | El Confidencial, 2023-10-16

https://www.elconfidencial.com/cultura/2023-10-16/mendicutti-allano-camino-activismo-queer-lgtbi_3754029/

Adoro a Eduardo Mendicutti, como escritor, como amigo y como maestro, aunque probablemente esta última adoración le guste menos. En realidad, ninguna, porque Eduardo no es hombre que se deleite en las adulaciones y la idea de la adoración es demasiado religiosa para él, pero me gusta reivindicar esa mezcla de admiración y adoración que siento por él.

Nos conocimos personalmente cuando la revista ‘Zero’ nos unió en su plantilla de colaboradores. Yo lo había leído mucho, como novelista principalmente en ‘Los novios búlgaros’, uno de los primeros libros con los que me hice a mi llegada a Madrid (los otros, ‘No digas que fue un sueño’, de Terenci Moix, y ‘Chicos’, de Luis Antonio de Villena), y también devoraba sus columnas como la ‘Susy’ en ‘El Mundo’. Reconozco que veía a Terenci, Eduardo y Luis Antonio como unas representaciones en español de la trinidad literaria gay formada por Tennessee Williams, Truman Capote y Gore Vidal en lengua inglesa. Y, así como Truman, Tennessee y Gore tenían a Mark Twain de capitán, pensaba que Eduardo, Terenci y Luis Antonio tenían a Antonio Gala. En cualquier caso, me fascinaba más la vinculación periodística que ejercían mis tres fantásticos, incluso por encima de sus obras literarias. Terenci escribía para ‘El País’ y fue a través de ese medio como lo descubrí. Luis Antonio se movía con fascinante elegancia por programas de televisión y columnas periodísticas y cultivaba un cierto dandismo en torno a su figura que en realidad era más bien una vena erudita (Gala se equiparaba con Francisco Umbral en las alturas de opinión). Y Eduardo prefería asumir un travestismo burlón, guasón, para ampliar sus horizontes de actualidad y así escribir, versar, sobre casi todo.

Eso me encantaba de su Susy, la Susy. Acudía a su encuentro cada sábado, que no solo sería el día en que publicaría mi columna ‘La paradoja y el estilo’ en El País, sino el mismo que El Mundo adjudicaría a su LOC (La Otra Crónica). Ambas publicaciones somos, en mi opinión, deudoras de la Susy. Y me atrevería a más: Carmen Rigalt, que durante años publicó la contraportada de El Mundo con una ácida crónica social, lo es también. O sea, que la Susy supo otear un mundo nuevo con más precisión e importancia que Rodrigo de Triana.

Todo ese Mendicutti estaba en mi radar cuando nos conocimos caminando por la Gran Vía y él, educado y con esa voz grave y suave, me comentó que leía lo que publicaba en ‘Zero’. Me encantó. Era algo con lo que he fantaseado toda mi vida: que uno de mis ídolos me salude. Me lo imaginaba con Capote y con Warhol y sufrí muchísimo cuando Williams murió ahogado por una pata de pollo en el Día de Acción de Gracias de 1983. Así que, cuando pasó con Mendicutti, lo consideré una señal y me planteé seriamente caerle bien, convencido de que una amistad con un autor al que lees y respetas no puede hacerte daño.

Con el tiempo, he descubierto que Eduardo es muy de tener amistades largas e importantes con otros escritores. Me parece muy valiente. Y comprometido. Con él he conocido a Almudena Grandes, que fue una gran amiga, y a su esposo, Luis García Montero. Y, por supuesto, a Terenci y Luis Antonio, que se convertían en una suerte de Monte Rushmore de lo que se llamó "literatura gay española" gracias a ellos. Siempre recuerdo una cena en casa de Imelda Navajo, ya editora de La Esfera de los Libros, reunidos al completo, en la que me alertó de lo que podía esperarme si acudía a la fiesta de Antonio Gala en su casa del norte de Madrid después de la clausura de la Feria del Libro. Gala era el rey de la Feria: mandaba traer una butaca dieciochesca de su casa al parque del Retiro —recinto tradicional de la Feria— y disponía de un atractivo editor para sostener su estilográfica y pasar las páginas del ejemplar hasta abrirlo en la que Gala prefería firmar. Todo este ritual era comentado, pro y contra, en cada Feria. Pero acudir a su fiesta era una especie de premio que Luis Antonio, Terenci y Eduardo intentaban describirme como un túnel tan lleno de peligros como de atractivos. Visto desde ahora, era el típico encuentro entre crítico, pelín amarillista y muy irónico que se disfruta entre amigos y colegas. Pero a mí me hacía sentir importante y que estaba siendo aceptado por un muy especial grupo. Eso era también lo que sentía al compartir espacio con Mendicutti en ‘Zero’.

Es especial para mí mencionar esta suerte de alianza. No estaba planificada; no tenía otra importancia que no fuera la de existir, la de suceder. En una ocasión, Espasa nos reunió para que valoráramos la posibilidad de hacer un libro conjunto para orientar a los adolescentes en la diversidad, la aceptación de su sexualidad y la huida del armario. La explicación tuvo un algo de torpeza y Eduardo reaccionó de una manera clara y firme: no podían contar con nosotros. Me asombró, pero luego entendí que desde su experiencia intuía el peligro torticero de escribir un manual de conducta. La sexualidad es libre, siempre es libre; no se puede manipular, enseñar, dirigir.

Admiraba mucho a Eduardo, pero a partir de ese momento lo hice más. Entendí que nos divertíamos y disfrutábamos nuestro éxito, pero que el sitio que ocupas ante la sociedad tiene responsabilidades. Porque ese sitio que Gala, Mendicutti, Moix y Villena defienden en nuestra sociedad como intelectuales lo ejercen tanto como pensadores como líderes de opinión. Y, aunque no hayan usado los códigos del activismo queer y LGTBIQ a los que luego nos acostumbraríamos, es innegable que allanaron el camino. Son nuestros principales referentes y creo que es un buen ejercicio reconocerles ese punto pionero y también ese saber compartir con las siguientes generaciones tanto el recorrido, la experiencia, como lo aprendido, la información.

Es lo que hicieron, por ejemplo, conmigo.

Luego, el Mendicutti que he leído más es el de la última etapa. Para mí fue una revelación ‘California’, por su sentido del humor, su libertad y el punto de vista que ofrece su frenética, libérrima, apasionada narración. ‘California’ es una reflexión sobre la democracia española contada a través de personajes gays y supervivientes en plenos años setenta, los de la muerte de Franco y el inicio de la Transición, pero desde Estados Unidos, con personajes homosexuales que se mueven entre Hollywood y una incipiente industria porno local. El giro inesperado es que se hacen mayores, igual que la Transición o el movimiento por los derechos LGTBIQ. Envejecen los personajes y las revoluciones en las que participan, pero durante toda la lectura el infatigable humor de Mendicutti te mantiene atrapado, con los ojos abiertos a entender ese paradigma entre los cambios, la aventura y el envejecer.

Tras ‘California’, Mendicutti volvió a cautivarme con ‘Ganas de hablar’, otra vez una novela sobre la edad y el madurar. Su protagonista es un manicurista con una importante fama local en ese sucedáneo de Sanlúcar de Barrameda que Mendicutti emplea en sus últimas novelas, La Algaida, un territorio entre el Macondo de García Márquez y el Brideshead al que retorna Evelyn Waugh para entender la Inglaterra posterior a la Segunda Guerra Mundial. En ese sucedáneo, deciden otorgarle al manicurista una calle con su nombre, pero el paso de la figura de una procesión muy querida y venerada da al traste con ese homenaje (el manicurista es LGTBIQ, se sobreentiende). A lo largo de la narración asistimos atónitos e intrigados por cómo va a solucionarse este dilema. Y el manicurista larga, para desahogarse, para que sepamos de las injusticias que la heterosexualidad normativa inflige sobre las minorías que no son iguales. La particular y miserable dieta del manicurista es estremecedora: conservas, mal vino, peor leche, un agua no muy higiénica, nada de verduras, poquísima fruta. Con ella dibuja una especie de bodegón detallista y aterrador sobre la soledad de los que han sido marginados por la sociedad.

Después de ‘Ganas de hablar’, Mendicutti ha sido muy prolífico. Es cierto que abandonó Madrid, dejándonos huérfanos de su presencia en casa para comentar la actualidad en este largo proceso en que aquella se ha convertido en una merienda alborotada y no siempre fácil de digerir. Su voz ausente como líder de opinión nos suma en mayor desconcierto. Pero a él le ha permitido escribir novelas como ‘Otra vida para vivirla contigo’, bastante autobiográfica, donde analiza, sin perder su elegancia narrativa y su inimitable sentido del humor, este nuevo mundo donde la información y la tecnología crean caos y parecen disfrutar sembrando desinformación y cómo el amor es siempre un enemigo que atacar. En este sentido, Mendicutti no ha perdido el pulso periodístico y ha afinado ese preciso, incisivo, sentido de la ironía para atraparnos como lectores y desnudarnos como sociedad. ‘Mae West y yo’ y ‘Furias divinas’ son novelas hermanadas, porque sus personajes se entrecruzan o sencillamente se proyectan de una a otra novela: un grupo alejadísimo de drags y travestis de La Algaida cada vez más inquietas y atacadas por hacerse mayores. En los últimos años y siempre desde ese exilio voluntario de Madrid, Mendicutti nos ha regalado ‘Malandar’ y, en plena pandemia, ‘Para que vuelvas hoy’, magníficas novelas que juegan a lo crepuscular sin perder un ápice de la brillante ironía de un humor macerado por los años.

Ese sentido del humor, siempre ácido y desternillante, es también muy propio de otro Eduardo de nuestra literatura: Eduardo Mendoza. Mis escritores favoritos vivos. Porque enaltecen un don que es pertinente a los escritores españoles y latinoamericanos. Un sentido de la sátira que esquiva la caricatura, el populismo y la vulgaridad para deleitarnos con lecturas inolvidables y fortalecedoras. Espero que este ingrediente principal haya sido captado por los autores que rinden homenaje a Mendicutti en este volumen.

Y que la vida siempre nos mantenga subiendo o bajando la Gran Vía de Madrid o cualquier otra del mundo (LGTBI o no).

miércoles, 30 de junio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #literatura | La literatura LGTBI para niños y adolescentes triunfa pese a la amenaza del 'pin parental'

'Género queer', de Maia Kobabe //

La literatura LGTBI para niños y adolescentes triunfa pese a la amenaza del 'pin parental'.

Los cuentos y novelas arcoíris llegan a las librerías como nunca antes, pero sus responsables no pierden de vista que están en la diana de la ultraderecha. Los educadores señalan un reto pendiente: que esos títulos lleguen a los colegios y las bibliotecas para garantizar el acceso a ellos de todos los niños.
Clara Morales | InfoLibre, 2021-06-30  

“Vox pregunta a Educación cuántos colegios se han adherido al programa de adoctrinamiento de diversidad sexual y LGTBI”. La noticia, extraída de la web del partido de ultraderecha, se podría traducir de la siguiente manera: Vox pregunta a Educación cuántos colegios se han adherido al programa Escuelas Seguras, que pretende crear una red de centros educativos contra el acoso por ser LGTBI. La iniciativa parte de la FELGTB, la federación de asociaciones en defensa del colectivo, e invita a que los colegios e institutos que así lo consideren firmen un compromiso que contiene preceptos como abordar el ‘bullying’ por ser homosexual, bisexual o trans, integrar a las familias diversas en los eventos del centro o incluir en la biblioteca del centro libros y materiales pedagógicos en los que el colectivo esté presente. Y así es como un cuento en el que un niño tiene dos mamás o una novela protagonizada por una chica trans se convierten en un “programa de adoctrinamiento”. Si la literatura LGTBI ha estado sometida a la censura durante buena parte de la historia, la literatura infantil y juvenil LGTBI es señalada hoy por parte del espectro político como un peligro.

Y sin embargo, brilla el sol. En la librería especializada Berkana, en Chueca (Madrid), la sección infantil no para de crecer. “Al principio había poquitos”, dice el librero Carlos Valdivia, “y se han multiplicado, como ha pasado con la literatura feminista”. Solamente hay que mirar a su estantería infantil y juvenil, dice, continuamente desbordada por las novedades. En las baldas esperan 'Titiritesa', de Xerardo Quintiá y Maurizio A. C. Quarello, sobre una princesa cuyos padres insisten en casar con un príncipe; '¡Vivan las uñas de colores!', de Luis Amavisca y Alicia Acota, donde Juan no entiende por qué los demás niños se ríen de su esmalte; o 'Monstruo Rosa', un personaje cansado de ser juzgado por ser diferente que decide emprender un viaje para encontrar un lugar donde nadie le mire raro. Berkana piensa lanzar pronto una guía de lectura, con recomendaciones para distintas edades, con el fin de orientar a las bibliotecas públicas, colegios e institutos que a menudo se dirigen a ellos para pedirles orientación. “Cada vez hay más colegios y bibliotecas que, en muchos casos porque en el equipo hay alguien del colectivo o gente muy concienciada, nos piden un listado”, apunta el librero. “Aunque deberían ser más, porque la educación pública y las bibliotecas públicas son la única manera de que muchos niños accedan a ciertos contenidos”.

Juan Naranjo, profesor de secundaria y autor de Mariquita, está también lejos del derrotismo. Cuando mira a la literatura juvenil (la que, por cercanía con sus alumnos, más controla) disponible en su adolescencia y la que hay en la actualidad, ve mundos absolutamente distintos. “No había representación LGTBI dirigida a los adolescentes y las adolescentes, directamente, entonces a poco que se hubiera avanzado habría sido un avance grande. Pero es que el avance ha sido realmente significativo”. Mucha gente, en la industria editorial, se ha dado cuenta de que “no todos los adolescentes son iguales” y que representar esa diversidad podía tener consecuencias positivas en las personas que, al fin, pudieran verse reflejadas en sus lecturas... pero también en la balanza comercial. En 2019, último año del que se tienen datos, la literatura infantil y juvenil recaudó en España más de 312 millones de euros, el 13% de la facturación total del sector y un 3% más que el año anterior. “Se ha visto la necesidad y además la oportunidad”, apunta, “y es algo que tenemos que seguir trabajando y pidiendo. Los éxitos editoriales respaldan que esto no es un capricho de cuatro tiquismiquis”. Entre los disponibles, él recomienda títulos como 'Rojo, blanco y sangre azul', de Casey McQuiston; el cómic 'Género queer', de Maia Kobabe, o 'El beso número 8', de Colleen AF Venable y la ilustradora Ellen T. Crenshaw.

Esta tendencia incluye auténticos fenómenos: desde su publicación en 2013, ‘Monstruo Rosa’ acumula 20 ediciones, más de 120.000 ejemplares y la traducción a 15 idiomas. “Y eso que es un libro para niños, que no manejan las cifras de la literatura para adultos”, dice Raquel Garrido, su editora en Apila. Incluso para los parámetros de la ficción ‘de adultos’, esas cifras constituyen un fenómeno indudable. Garrido cree que una de las claves del libro es, primero, su calidad (fue el primer álbum de Olga de Dios, hoy una ilustradora reputada), y, segundo, el gran número de personas que se pueden sentir identificadas con la historia. No es que su contenido sea ambiguo: el subtexto LGTBI está claro y hay una aparición estelar de un arcoíris muy elocuente. Pero es un libro, explica Raquel Garrido, que no está pensado ‘para algo’. “Hoy hay muchos libros que están diseñados con un objetivo concreto: para hablar a los niños del respeto al medio ambiente, para que los niños coman verduras... Son libros ‘para eso’, no para disfrutar de la lectura”. El de Olga de Dios, dice, no es así. Y tampoco lo es 'Raro', de Canizales, donde un personaje aparentemente gris se alarma ante lo extravagantes que son sus vecinos... para acabar descubriendo que él tampoco es tan normal. Todos los (numerosos) comentarios que les han llegado de colegios y bibliotecas son positivos.

Las consecuencias de estos avances no son menores. Naranjo imagina qué habría supuesto para él haber contado, de pequeño, con los libros a los que tienen acceso sus alumnos. “No es solo la sensación de soledad, de ¿seré yo el único del mundo que se sienta así?, sino la homofobia interiorizada, del qué puedo hacer yo para dejar de sentirme así y para que el mundo deje de percibirme de esta manera”. Ambas cosas, dice, son “producto del desconocimiento, de la falta de referentes”. Contra ellas, “la visibilidad: en las series, por las calles, pero también en las bibliotecas y en las clases”. Pero Consol Aguilar, formadora de maestros en la Universitat Jaume I, especializada en literatura infantil y juvenil, género e identidades diversas, recuerda que esto no va solo de la experiencia individual de los alumnos LGTBI, sino de los valores colectivos. “Los referentes que les demos a los niños sobre la sociedad que queremos construir son aquellos con los que van a crecer, con los que se van a formar y los que van a hacer que avancemos hacia tal o cuál tipo de sociedad”, defiende. Por eso ella insiste en este “no es un problema que tenga que ver con el colectivo LGTBI, sino con los derechos humanos”.

Por eso Aguilar se resiste a caer en el triunfalismo. Ve y celebra el avance experimentado en las últimas décadas, pero no cree que esté todo hecho. “El corpus de libros que hay es magnífico, tenemos libros para trabajar estos temas desde niñas y niños muy pequeñitos hasta los cursos de bachillerato. El problema”, apunta, “no es que no exista esta literatura, sino que el profesorado a menudo la desconoce y que, a mí me lo han comentado, a veces tienen miedo”. El desconocimiento hace que los maestros no aborden en el aula temas como la diversidad afectiva o el género. El miedo hace que los consideren asuntos peliagudos que pueden acarrearles problemas con algunos padres. El problema es que ese desconocimiento y ese miedo hacen que no se aplique correctamente la legislación: la ley estatal que regula la educación pública incluye entre sus principios “el respeto a la diversidad afectivo-sexual” y “la educación afectivo-sexual, adaptada al nivel madurativo”. “Se ha demostrado que en el contenido curricular de la formación de maestros y maestras todo esto está muy ausente”, lamenta Aguilar. “Si los propios maestros y maestras no tienen esa formación y no conocen esos libros, es complicado que luego lo introduzcan en sus bibliotecas de aula y en los planes de lectura de sus centros”. El miedo, apunta, es lo que alimenta el cacareado “pin parental”, particularmente el de los padres, temerosos de que sus niños aprendan ideas nocivas en el colegio. Para disiparlo, la pedagoga anima a los profesores a reunirse con los padres, a hablar con ellos, a atender sus dudas y sus inquietudes. Cualquier estrategia, excepto la de dar un paso atrás.

La editora de Apila cree que en España está tan consolidado “el respeto a la diversidad y al colectivo LGTBI” que es impensable imaginar un futuro en el que no existan libros como ‘Monstruo Rosa’. Pero sería peligroso, apuntan varios entrevistados, que el acceso a estos libros quedara a la discreción de los padres, ya sea por sus convicciones o por su poder adquisitivo. Inculcar el “respeto a la diversidad”, recuerda Juan Naranjo, no es una ‘opción’ de los profesores, sino un ‘deber’, de la misma forma que la ley educativa señala la necesidad de educar en la igualdad entre hombres y mujeres, en el ecologismo o en el “espíritu crítico”. El profesor señala que el “deber de las instituciones educativas”, en las que incluye desde el colegio hasta las casas de cultura, es el de “dar a conocer y fomentar la diversidad en todos sus aspectos”. Eso tan rimbombante se puede traducir en algo muy sencillo: “Simplemente mostrar que esos libros existen, que esos libros se tienen, ponerlos a disposición de los chicos y las chicas que puedan estar interesados, y que por una vez a lo mejor puedan leer una historia en la que el protagonista se parezca un poquito a ellos”. ¿Y si Vox u otro partido se interpone? Habla Carlos Valdivia, de Berkana: “No dejaremos que nadie nos amedrente, hay que plantar cara y ya nos encargaremos de hacer algo, docentes, asociaciones y familias”. 
 
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viernes, 15 de enero de 2021

#hemeroteca #libros #lgtbi | 20 libros de 2020 para la mejor biblioteca LGTB+


20 libros de 2020 para la mejor biblioteca LGTB+.

Carlos Asensio | El Asombrario, 2021-01-15

https://elasombrario.com/20-libros-2020-mejor-biblioteca-lgtb/

En un mundo en el que todo avanza demasiado rápido, donde un libro ya es catalogado como antiguo cuando apenas tiene unos meses de vida y en el que la pandemia ha hecho incluso más difícil que las obras literarias LGTB+ lleguen a la gente, desde ‘El Asombrario’ queremos reivindicar la lentitud, la tranquilidad y la necesidad de no dejarse arrastrar por la velocidad de los tiempos. Siguiendo esta máxima, hoy os queremos recomendar 20 increíbles libros LGTB+ publicados en 2020 que, si se nos pasaron, podemos recuperar este 2021.

Fue un año extraño y apocalíptico en todos los sentidos, pero particularmente triste a nivel cultural, artístico y literario. Y no porque en 2020 no se hayan publicado obras maravillosas, sino porque la pandemia nos ha arrebatado de forma temporal una parte muy importante de lo que supone disfrutar de un libro o una obra de arte: las presentaciones, las ferias del libro, los encuentros con los autores, las visitas a librerías y galerías con tranquilidad y sin miedo a contraer un virus mortal.

Muchos escritores han visto cómo 2020 alteraba de alguna forma su sueño de ver su libro publicado. Otros han sufrido postergaciones indefinidas o cancelaciones de sus contratos editoriales. Y los afortunados que han logrado lanzar su obra al mundo en este infame año no han podido disfrutarlo como deberían, ni promocionar sus retoños con normalidad.

Las malas. Camila Sosa Villada (Tusquets).
“Cuando comienzo a florecer, rezo para que las tetas me crezcan durante la noche, para que mis padres me perdonen, para que me nazca una vagina entre las piernas. Pero no. Entre las piernas tengo un cuchillo”. Una de las novelas del año. Tal y como resumió Sonia Fides en su reseña para El Asombrario: “Las malas es un cuento de hadas y de terror. Una historia de travestis, contada desde dentro, que lleva a muchos elementos de la sociedad a enfrentarse a sus más terribles prejuicios”.

Ramonera. Elvis Guerra (Letraversal).
“Muxe’ es un salto a la boca del abismo. / Muxe’ es una sonrisa siempre deslumbrante. / Muxe’ es una indígena que se sueña princesa. / Muxe’ es un cuerpo de hombre con voz de mujer”. Un poemario deslumbrante, queer, profundamente político. Su editor, Ángelo Néstore, nos contaba hace unos meses qué es ser muxe y por qué es tan relevante la poesía de Elvis Guerra.

Amigas. VV. AA. (Dos Bigotes).
Un magnífico libro de relatos, traducido por Gloria Fortún y Eva Gallud, donde el amor entre mujeres es el hilo conductor. Relatos variados y muy sugerentes, escritos entre los siglos XVIII y XX por escritoras de primer nivel como Sarah Orne Jewett, Gertrude Stein, Willa Cather o Kate Chopin.

Mariquita. Juan Naranjo (Roca Libros).
Mariquita es una preciosa novela gráfica en la que el conocido Youtuber y activista LGTB+ Juanito Libritos hace un repaso por su infancia, su adolescencia y su juventud, y relata (y dibuja) el acoso homófobo que tuvo que soportar en su entorno familiar y social. Una historia de aprendizaje y empoderamiento en la que toda persona LGTB+ puede verse reflejada.

No estamos tan bien. Rubén Serrano (Temas de Hoy).
El periodista y activista LGTB+ Rubén Serrano, uno de los impulsores del movimiento #MeQueer en España, nos cuenta en este libro, a través de 30 historias personales, qué supone “nacer, crecer y vivir fuera de la norma en España”. Es decir, cómo se vive siendo queer en la España actual. En esta entrevista pudimos hablar con más detalle con Rubén sobre el libro.

Emilio y Octubre. David Uclés (Dos Bigotes).
Emilio y Octubre cuenta la historia de amor entre dos hombres a lo largo de toda una vida, en un futuro distópico donde Europa se está desertizando y la gente puede introducirse en los cuadros de los museos, en versión tridimensional. En El Asombrario puedes leer la charla que mantuvimos con David Uclés sobre su mágica novela.

Gente que busca su bandera. Braulio Ortiz Poole (Maclein y Parker).
“Escribe sus historias, / di sus nombres. / Aunque los señalen / también ellos / están haciendo patria”. En el poemario 'Gente que busca su bandera', Braulio Ortiz Poole rinde homenaje a aquellas personas que, en algún momento de su vida, convirtieron su causa en bandera, como Leonard Matlovich, el primer militar de Estados Unidos que reconoció su homosexualidad. Uno de los mejores poemarios de 2020.

Cuadernos de Medusa, vol. III. VV. AA. (Amor de Madre).
Amor de Madre nos ha traído en 2020 la tercera edición de 'Cuadernos de Medusa'. En esta ocasión nos encontramos con 12 relatos, escritos por autoras como Alana Portero, Marta Sanz y Anna Pacheco, que como siempre buscan poner en el centro a los sujetos políticos que tradicionalmente son ignorados. Relatos brillantes sobre disidencia, diversidad e interseccionalidad.

Cruising. Álex Espinoza (Dos Bigotes).
En 'Cruising', el escritor norteamericano Alex Espinoza nos sumerge en un interesante viaje por el mundo del sexo entre hombres en espacios públicos. Un apasionante libro a caballo entre el ensayo sociológico, el análisis histórico desenfadado y la biografía personal, del que también hablamos el año pasado en El Asombrario.

Apuntes de cine LGTB. VV. AA. (Antipersona).
Un breve volumen divulgativo de la siempre genial editorial Antipersona donde autores como Christo Casas, Déborah García Sánchez-Marín y Violeta Serrano realizan un desenfadado repaso por el cine LGTB+ y por algunas de las películas y series que han marcado su historia.

Mi adolescencia trans. FumettiBrutti (Continta me tienes).
Josephine Yole Signorelli, más conocida como FumettiBrutti, cuenta en esta impactante novela gráfica su propia historia como adolescente trans en la primera década del siglo XXI. Un libro autobiográfico salvaje, visceral, directo, que nos relata cómo es la vida de una adolescente en transición mientras trata de sobrevivir en un entorno hostil.

Bendita tú eres. Carlos Barea (Egales).
La primera novela de Carlos Barea nos relata la sorprendente historia de Ángela, una monja que lleva más de 30 años en un convento. De la noche a la mañana, es expulsada y obligada a vivir de nuevo en un mundo que ya le resulta desconocido. Una historia casi iniciática sobre la identidad, la obsesión por la categorización y las etiquetas y la libertad de ser uno mismo.

Elegía para Sita. Kate Millet (Alpha Decay).
'Elegía para Sita' es un libro formado por textos en prosa, poesía e ilustraciones que la conocida feminista Kate Millet escribió en los años setenta tras la muerte de su amante Sita. Sonia Fides reseñó este desgarrador libro autobiográfico para El Asombrario hace unos meses y dijo de él: “Una desesperada elegía que despedaza el lenguaje en torno al suicidio de la mujer con la que mantuvo una relación tan intensa como tormentosa”.

Historia queer del flamenco. Fernando López Rodríguez (Egales).
En este portentoso ensayo, el artista e investigador Fernando López Rodríguez analiza y reivindica a las personas situadas tradicionalmente en los márgenes del flamenco: la gente queer y LGTB+, las mujeres feministas, los travestis, los gitanos. En resumen, todas aquellas minorías que normalmente no aparecen en los manuales, pero que han contribuido a dar forma a lo que entendemos hoy por arte flamenco.

Hombres de verdad. Alberto Marcos (Páginas de Espuma).

El segundo libro de relatos del escritor y editor Alberto Marcos es una interesante colección de nueve cuentos donde se ahonda en las contradicciones que supone ser hombre en la actualidad. Viejas y nuevas masculinidades, inseguridades y fragilidad, sensibilidad y dominación, amor y sexo. ¿Qué están dispuestos a sacrificar los hombres para convertirse en hombres de verdad?

Oración en el huerto. Juan Gallego Benot (Hiperión).
“Aún te guardo en mi conciencia / como https://draft.blogger.com/blog/post/edit/34163664606505255/9152655074404258871ser único entre los hombres. / Mi amado muchacho, caña dulce en este fruto; / savia nueva; / raza nueva; / luz de la tierra; / posada de la paz; / Hombre”. El poemario debut de Juan Gallego Benot, galardonado con el II Premio de Poesía Joven Tino Barriuso, es un libro bellísimo y deslumbrante que canta al amor como éxtasis religioso.

En la Tierra somos fugazmente grandiosos. Ocean Vuong (Anagrama).
Una novela valiente y conmovedora inspirada en la vida del autor, profundamente marcada por su doble condición de homosexual y vietnamita emigrado en Estados Unidos. En esta larga carta a su madre, Vuong traza un recorrido concienzudo por todos los elementos de su vida que han dado forma a su identidad.

Libérate. Valeria Vegas (Dos Bigotes).
La escritora Valeria Vegas, muy popular en 2020 por ser la autora de '¡Digo! Ni puta ni santa' –la biografía de La Veneno–, nos trae en Libérate una suerte de manual de iconos LGTB+ españoles. En él se rinde tributo a todas aquellas personas, artistas, películas y lugares que abrieron camino a la cultura LGTB+ en nuestro país.

Poemas y testimonios. Safo (Acantilado).
Una nueva y exquisita edición de la obra de Safo, que incluye una nueva traducción a cargo de la poeta Aurora Luque, Premio Loewe de Poesía 2019. Esta actualización de la poesía de Safo trae también un conjunto de poemas sáficos rescatados en papiros en 2004 y 2014, y numerosos testimonios sobre la autora.

Maricones de antaño. Ramón Martínez & Juanma Samusenko (Egales).
Desde 2018, el escritor y activista Ramón Martínez publica en Twitter anécdotas sobre personas relevantes de la historia que fueron LGTB+ bajo el hashtag #MariconesDeAntaño: Lorca, Cernuda, Jacinto Benavente... En este libro, hermosamente ilustrado por Juanma Samusenko, recoge esas y otras historias nuevas para contribuir a recuperar la memoria histórica de lesbianas, gais, bisexuales y trans.

viernes, 25 de septiembre de 2020

#hemeroteka #lgtbi #literatura | Errenteria-Orereta, berdintasunaren hiria

Hitza / Madelon liburuaren aurkezpena //

Errenteria-Orereta, berdintasunaren hiria

Madelon lehiaketako sarituen idazki guztiak argitaratu dituzte bilduma bakar batean. Lehiaketaren helburua da Xanti Vicente Altxu ‘Madelon’ herritarrak LGTBI+ kolektiboaren alde egindako lana aitortzea.
Erik Salazar | Oarsoaldeko Hitza, 2020-09-25
https://oarsoaldea.hitza.eus/2020/09/25/errenteria-orereta-berdintasunaren-hiria/ 

Hamaika urte igaro dira EHGAM Elkarteak Madelon lehiaketa literarioa martxan jarri zuenetik. Errenteriako Udalarekin bat eginez, bi urtean behin antolatzen da mota guztietako idazkiak jasotzen dituen lehiaketa irekia. Idaztea maite duten pertsonek euren sormena garatzeko aukera ederra dute. Ipuinak, prosa, olerkia... Edozein motatako idazkiak onartzen dira lehiaketaren barruan. Oinarrizko baldintza bakarra ezartzen dute antolatzaileek: LGTBI+ kolektiboa izan behar da idazkien protagonista.

Aurtengo Madelon sarien edizioa berezia egin nahi izan dute horren arduradunek. Horretarako, 2009tik 2018ra arte lehiaketa literarioaren irabazle guztien lanak bildu dituzte argitalpen bakar batean, Madelon sariak. Ipuin sarituen bilduma ilustratua. Hamasei lan dira hilaren 16an Merkatuzarren aurkeztua izan zen liburua osatzen dutenak (bertakoa da goiko irudia). Idazkiak irakurtzeaz aparte, interesdunek marrazkietaz gozatzeko aukera izango dute, testuekin batera argitalpena ilustrazioen bitartez osatzea erabaki dutelako antolatzaileek.

Lanak euskaraz eta gaztelaniaz idatzita daude, eta idazleak haurrak eta gazteak dira. Lehenengo taldean 14 eta 17 urte arteko haurrak daude; eta bigarrenean, aldiz, 18 eta 25 urte arteko gazteak. Modu honetan, kontsultarako modu errazean topatu ahal izango dira edizio guztietako irabazleak. Azken edizioko Koloreztatzeko mihisea lanetik 2009ko 'El bosque de las hadas' lanera arte, den-denak bildu dira argitalpenean.

Hilaren 16an Nerea Izagirrek gidatu zuen aurkezpen ekitaldian Aizpea Otaegi alkateak, EHGAMeko Mikel Martinek, epaimahaikide den Ibon Egañak eta lana ilustratu eta maketatu duen Txakur Gorria sormen kolektiboko Malen Amenabarrek parte hartu zuten. Errenteriako LGTBI+ Mahaiaren izenean Imanol Minerrek hitz egin zuen; Xanti Vicente Altxuren anai Iñakiri lore sorta eman zion Iñaki Queralt LGTBI+ Politiketarako zinegotziak.

400 ale
Hasteko 400 ale inprimatu dituzte. Interesdunek Emakumeen Etxean aurkituko dituzte, doan (astelehen eta ostiraletan 09:00-13:00 tartean dago zabalik; gainontzeko astegunetan 16:00etatik 20:00etara). Bestetik, LGTBI+ Mahaiarekin harremanetan jarriz gero, liburua eskuratzeko aukera izango da. Gainera, udalaren webgunean (errenteria.eus) argitalpena era digitalean lortzeko aukera egongo da.

Errenteriako Udaleko Berdintasun zinegotzi Iñaki Queraltek modu positiboan baloratu du bildumaren argitalpena, eta erabakiaren arrazoiak eman ditu: «Behin diagnostikoa eginda, LGTBI+ kolektiboaren defentsan egondako erreferenteak indartu behar zirela uste genuen».

Queraltek aipatzen dituen erreferenteen artean dago Xanti Vicente Altxu Madelon. Lehiaketa literarioari izena ematen dio, eta LGTBI+ kolektiboaren aldeko defendatzaile eta aktibista izandakoa da. EHGAM Elkartearen sortzaileetako bat izan zen aldi berean Altxu. 2006an zendu zen, soilik 46 urte zituela. Errenteriako Udalak LGTBI+ mugimenduaren alde egindako lana goraipatu izan du beti, eta kolektiboaren bandera udaletxearen balkoian zintzilikatu zuen hura hil ondoren, oroigarri moduan. 2012an Errenteriako udalbatzak aho batez onartu zuen Gaztaño auzoko kale batek haren izena izatea. Gaztaño Pasealekua kale izendegitik desagertu, eta Altxu kalea jaio zen.

Politiken erdigunea
Errenteria LGTBI+ kolektiboaren aldeko politiken erdigunea bihurtu da azken urteetan. Egun, Euskal Herriko leku askotan ikus daitezke ortzadarraren kolorez margotutako zebra bideak. Lehenengoa, ordea, Errenteriakoa izan zen. Nafarroa etorbidean erail zuen polizia batek Francis aktibista 1979an. Vicente Vadillo zen Francisen benetako izena, eta Trintxerpeko lokal batean egiten zuen lan. Erailketak LGTBI+ kolektiboaren haserrea piztu zuen, eta liskar handiak egon ziren kolektiboko kideen eta indar polizien artean. Francisen omenez zebra bidea ortzadarren koloreekin margotzea erabaki zuen LGTBI+ aktibismoarekin konprometitutako pertsona talde batek, udalaren partaidetzarekin. Hala, udalerrian aurrera eraman diren iniziatiba asko errotzen hasi dira eskualdean. Madelon sariek, esaterako, geroz eta oihartzun handiagoa dute Iñaki Queralt Berdintasun zinegotziaren arabera: «Edizio guztietan jaso diren idazkiak oso kalitate handiko lanak dira».

Hurrengo hilabetetan lanean jarraituko dutela jakinarazi du Errenteriako Udaleko LGTBI+ Politiketarako zinegotziak. Osasun egoerak horrela baimentzen badu, transexualitatea oinarri izango duten hainbat jarduera egingo dira urrian. Herriak LGTBI+ kolektiboaren berdintasunaren eta errespetuaren aldeko erreferentea izan nahi du. Oarsoaldeko beste udalerrietan antzeko iniziatibak egin dituzte.

lunes, 7 de septiembre de 2020

#hemeroteka #lgtbi #literatura | Madelon lehiaketan saritutako ipuinen bilduma osatu dute

Oarsoaldeko Hitza / Mikel Martin (ezk.) 2018.ko sari banaketan //

Madelon lehiaketan saritutako ipuinen bilduma osatu dute

'Madelon sariak. Ipuin sarituen bilduma ilustratua' aurkeztuko dute hilaren 16an, asteazkena, 19:00etan Merkatuzarren.
Ikerne Zarate | Oarsoaldeko Hitza, 2020-09-07
https://oarsoaldea.hitza.eus/2020/09/07/madelon-lehiaketan-saritutako-ipuinen-bilduma-osatu-dute/ 

‘Madelon sariak. Ipuin sarituen bilduma ilustratua’ aurkeztuko dute hilaren 16an, asteazkena, 19:00etan Merkatuzarren. EHGAMek Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimenduak 14 eta 25 urte arteko gazteei begira antolatutako literatur lehiaketaren sei deialdietan (2009-2018) saritutako idatziak dira liburu hori osatzen duten kontakizunak.

Errenteriako Udalak argitaratutako liburu hori LGTBI+ mahaiaren iniziatiba gisa sortu da, eta EHGAMen laguntzari esker.

LGTBI+ kolektiboaren errealitatea ikusarazi nahi dute lehiaketaren bidez eta Santiago Vicente Altxu Madelonek EHGAMen militantzia osoan, 2006an hil zen arte, egin zuen lan garrantzitsua gogorarazi.

Errenteriako herritar guztien berdintasunaren aldeko borrokan ale bat gehiago izango da bilduma hori zalantzarik gabe, bereizketarik gabe eta sexu identitatea diskriminaziorako arrazoi izan ez dadin, “Xanti Altxu gure herrikidearen nahia hori izan baitzen, eta horretarako borrokatu baitzen”.

Argitalpena Errenteriaren 700. urteurrenarekin heldu da eta Aizpea Otaegik hitzaurrean aipatzen du herri gisa eta erakunde erantzukizunetik nondik gatozen ez ahaztea dagokigula, “oso gogoan izatea eskubideak etengabe defendatu behar direla, eta, horretarako, ezinbestekoa da zu bezalako erreferenteen memoria gordetzea”.

Aurkezpenean parte hartu nahi dutenek hilaren 14a baino lehen eman behar dute izena 943 449 610 telefono zenbakira deituta astelehenetik ostiralera 08:30etik 13:30era, edo posta elektronikora mezua bidalita.

lunes, 11 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #literatura | ¿Podemos hablar de una literatura específicamente LGTB+?

Imagen: Qué Leer / Gema Nieto
¿Podemos hablar de una literatura específicamente LGTB+?
Carlos Asensio | El Asombrario, 2019-11-11
https://elasombrario.com/podemos-hablar-de-una-literatura-especificamente-lgtb/

Dentro del movimiento LGTB+, y sobre todo dentro del canon literario más clásico, sigue existiendo desacuerdo a la hora de definir qué es la literatura LGTB+. ¿Existe un género como tal en la historia de la literatura? ¿La literatura LGTB+ solo es aquella que está escrita por personas que se reconocen como gais, lesbianas, transexuales o bisexuales? ¿O también debería incluir aquellos libros que tratan temas relacionados con el mundo LGTB+, indistintamente de quien lo haya escrito? ¿Es beneficioso para el colectivo seguir utilizando etiquetas para categorizar su producción artística y cultural? Iniciamos en ‘El Asombrario’ una serie de artículos sobre estas cuestiones junto a varios autores y editores LGTB+, como Guillem Clua, Pilar Bellver y Dos Bigotes.

En su monumental obra ‘Historia de la Literatura Gay’ (Akal, 2001), Gregory Woods definió la literatura homosexual de la siguiente forma: “Resulta fácil decidir dónde comienza la literatura gay: con los autores abiertamente homosexuales que escriben de modo explícito sobre la experiencia de serlo. Pero ¿dónde termina? (...) La literatura gay no puede ser, en última instancia, acotada. Ha de comprender todo material literario que tenga algo que decir acerca de temas que hoy creemos que pertenecen a la cuestión de los géneros y al amplio espectro de la experiencia sexual”.

Aunque en su libro solo hace referencia a la homosexualidad –centrándose especialmente en la masculina– esta definición es muy útil y pertinente como punto de partida, ya que nos propone dos condiciones complementarias para poder considerar una obra literaria ‘gay’: Que la obra haya sido escrita por una persona homosexual y en ella se hable, de alguna forma, de lo que supone vivir con esta orientación sexual, o que la obra esté relacionada con algún tema que tenga impacto sobre la realidad homosexual.

Extrapolando esta conceptualización a los tiempos actuales, y ampliándola a todo el colectivo LGTB+, el debate está servido: ¿Podemos considerar LGTB+ una obra literaria solo porque su autor o autora se reconozca como tal, aunque la obra no retrate de ninguna forma esta realidad? O, por el contrario, ¿debemos considerar válida una obra de temática explícitamente LGTB+ cuyo creador no lo sea? Para intentar aportar un poco de luz a la cuestión, y así actualizar la definición canónica de Gregory Woods, hemos preguntado sobre el tema a una serie de personas ligadas al mundo de la literatura LGTB+ en España.

Gema Nieto
Gema es filóloga, editora y escritora, y ha publicado dos novelas, ‘La pertenencia’ (Caballo de Troya, 2016) y ‘Haz memoria’ (Dos Bigotes, 2018), ambos libros muy celebrados por la crítica. Firme defensora de los derechos del colectivo, ella define la literatura LGTB+ como “aquella cuyas tramas principales se nutren del descubrimiento de la homosexualidad (o de la transexualidad), así como del conflicto, dolor y dificultades que este descubrimiento produce en el protagonista al reconocerse como persona enamorada de otra persona del mismo ‘sexo’ (‘o que se identifica con el sexo contrario al que le ha sido asignado biológicamente’)”. Esta explicación que aporta Gema sustenta, en parte, la primera parte de la definición de Woods, pero ella la matiza: “Creo que para hablar de literatura LGTB no es tan necesario que el autor pertenezca a este colectivo como que sus textos tengan una temática relacionada con él o demuestren cierto nivel de compromiso (…) Solo la orientación no basta”.

Para terminar, Gema añade una reflexión muy interesante sobre los autores LGTB+: “Cuando existe dicha orientación, es difícil (si no imposible) que no se manifieste de alguna manera en los escritos. El ser humano se ha expresado artísticamente sobre el amor, la identidad, los afectos y las relaciones sexuales desde sus mismos orígenes; éstos son temas tan profundos y arraigados a la propia naturaleza humana que resultan imposibles de obviar, seas un escritor gay o heterosexual”.

Ramón Martínez

Ramón es escritor, historiador de la literatura, activista LGTB+ y uno de los fundadores de la Liga Artístico-Cultural Anti-Homofobia (la LACAH), colectivo que reivindica la cultura dentro del movimiento LGTB+. Ha escrito dos de los ensayos más interesantes sobre cultura y activismo LGTB+ en España de las últimas décadas: ‘La cultura de la homofobia’ (Egales, 2016) y ‘Lo nuestro sí que es mundial’ (Egales, 2017). Preguntado por la existencia o no de una literatura específicamente LGTB+, comenta: “Sí, existe una literatura LGTB+, pero es complicado precisar sus límites conceptuales. Puede considerarse como tal, en sentido amplio, toda la literatura que aborde la cuestión LGTB+, aunque quizá, en sentido estricto, sea mejor comprenderla como aquellas manifestaciones literarias creadas por una autoría LGTB+ que tienen un destinatario también LGTB+, que versan sobre la cuestión específica y suelen desarrollarse en un contexto LGTB+”.

Dos Bigotes
Dos Bigotes es una joven editorial fundada en 2014 por los periodistas Gonzalo Izquierdo y Alberto Rodríguez, especializada en feminismo, cuestiones LGTB+ y temas relacionados con el género. En sus cinco años de vida, han publicado a autores clásicos tan interesantes como Sarah Orne Jewett, o contemporáneos como Nando López, Joanna Russ o Alberto Conejero. Para estos editores, la literatura LGBT+ sería aquella “que visibiliza a personajes o historias del colectivo LGTB+”. “Y es tan diversa y compleja como lo es el propio colectivo. Aquí entrarían muchísimas obras: desde un ensayo que aborda la evolución de la identidad de género hasta una comedia romántica juvenil, por ejemplo. La clave es visibilizar al colectivo LGTB+ en su totalidad, teniendo en cuenta que está en constante evolución”.

Guillem Clua
Guillem es periodista, guionista y dramaturgo. Considerado una de las voces más innovadoras del teatro nacional actual, es autor de interesantes obras como ‘La piel en llamas’, ‘La golondrina’, ‘El sabor de las cenizas’ o una adaptación de la ‘Ilíada’ para La Joven Compañía. Guillem piensa que, sin duda, existe “una literatura protagonizada por personajes LGTB+ que, por consiguiente, suele interesar más a lectores LGTB+, cosa que facilita su clasificación en una determinada etiqueta, pero en mi opinión esa característica común que tienen las obras que incluye ese paraguas no constituye un género específico o un tipo de literatura diferenciada del resto”.

Con mucho acierto, Guillem señala que es complicado hablar de ‘literatura LGTB+’ “como un término que en sí mismo defina rasgos comunes estilísticos, formales, narrativos, éticos o de cualquier otra índole que vayan más allá del mero hecho que tratan realidades LGTB+”, aunque matiza: “Sí entiendo que esas obras ayudan a explicar la cultura LGTB+ en su conjunto, como altavoces o espejos de nuestras realidades que, a menudo, no encuentran lugar en obras heterocentristas”.

Pilar Bellver
Pilar es una comprometida escritora de larga trayectoria cuya obra literaria, en sus propias palabras, tiene un claro componente de denuncia del “sistema capitalista, patriarcal, impositivamente heterosexual y judeocristiano”. Ha publicado varias novelas, entre las que se encuentran ‘Veinticuatro veces’ (Lumen, 2000), ‘A Virginia le gustaba Vita’ (Dos Bigotes, 2016) o ‘V y V. Violación y Venganza’ (Dos Bigotes (2017). Para Pilar, la literatura LGTB+ es toda aquella “que no tiene como objeto fundamental el desarrollo de personajes heterosexuales, la que muestra personajes de las otras sexualidades, ya lo haga en un contexto de conflictividad identitaria o con toda naturalidad”. A continuación, hace una reflexión muy lúcida sobre esta recurrente tendencia a categorizar y describir la literatura LGTB+: “Tu pregunta se nos hace continuamente, y reconozco que tiene sentido porque salirse del canon dominante obliga a quienes lo hacen a tener que definirse (...) No deberíamos aceptar tan a la ligera esta obligación de autodefinición. Porque no deja de ser absurdo que se nos pida una definición que no tiene contraparte dialéctica. O dicho más llanamente, podría negarme a definir en qué consiste la literatura LGTB+, si antes no se me explica en qué consiste la otra”.

Amor de Madre
Amor de Madre es una editorial española, formada por Inmaculada Puche y Victoria Borrás –madre e hija–, que publica libros con el fin de visibilizar la realidad del colectivo LGTB+ y de las mujeres, con un claro enfoque feminista. Entre sus publicaciones más recientes se encuentra ‘Cuadernos de Medusa’ (vol. I y vol. II), dos antologías de relatos con autoras como Luna Miguel, Cassandra Vera, Haizea M. Zubieta o Elizabeth Duval. Para esta editorial, el término ‘literatura LGTB+’ haría referencia a “aquellos títulos que cuentan con una importante representación LGBT+ a través de sus personajes. Estos títulos no necesariamente tienen que tratar sobre temas relacionados con ser LGBT+ ‘per se’, sino que su riqueza reside precisamente en que huyen de ese estándar de nuestra cultura que establece a las personas cishetero como la norma, como el centro de nuestras historias”.

En línea, de nuevo, con la definición de Woods, esta editorial añade: “Para nosotras es importante que esta literatura LGBT+ no solo aparezca como aquella que está protagonizada por personajes LGBT+, sino también aquella escrita por personas LGBT+, escrita desde dentro, de personas que construyen su propio discurso”.

lunes, 10 de diciembre de 2018

#hemeroteka #lgtbi #literatura | Ainhoa Learte Usabiaga eta Julene Iturbe Epeldek irabazi dute Madelon literatur lehiaketa

Hitza / Irabazleak, antolatzaileak eta Altxuren senideak gaurko sari banaketan //

Ainhoa Learte Usabiaga eta Julene Iturbe Epeldek irabazi dute Madelon literatur lehiaketa

Ania Latorre Armentia eta Lili Aduriz Etura izan dira saila bakoitzeko bigarren sailkatuak; Xanti Altxuren oemenz antolatzen du lehiaketa EHGAMek.
Ikerne Zarate | Oarsealdeko Hitza, 2018-12-10
https://oarsoaldea.hitza.eus/2018/12/10/galeria-ainhoa-learte-usabiaga-eta-julene-iturbe-epeldek-irabazi-dute-madelon-literatur-lehiaketa/ 

Seigarren Madelon sariak banatu dituzte gaur. Madelon Literatur LGTBI Lehiaketa EHGAMek antolatzen du Xanti Vicente Altxu zenaren omenez, eta bi urtetik behin egiten dute. Errenteria-Oreretakoa da 18-25 urte arteko saileko irabazlea, Ainhoa Learte Usabiaga; Sail horretako bigarren sailkatua, berriz, Ania Latorre Armentia gasteiztarra izan da. 18 urte arteko sailean Julene Iturbe Epelde azpeitiarra izan da irabazlea, eta Lili Aduriz Etura errenteriarra bigarren sailkatua. Azken hori izan da sari banaketan izan den bakarra, beste hirurak arrazoi ezberdinengatik ez dutelako aukerarik izan bertaratzeko.

Learteren amonak jaso du errenteriarraren saria, eta bere amak, berriz, ekitaldirako prestatuak zituen lerroak irakurri. “Poz ederra” sentitu duela saria irabazterakoan idatzi du Leartek, “ez delako edozein sari. Izan ere, konprometitua sentitzen naiz kolektibo honekin, defenditzen duen normalizazioarekin eta bizikidetzarekin”. ‘Koloreztatzeko mihisea’ da bere narrazioaren izenburua, eta bertan irakaskuntzak, eskolak, ikastolak duen botereaz, ahalmenaz gogoetatu duela idatzi du, eta ipuinak asko duela errealitatetik: “Pertsonai nagusiak, zein bigarren amilakoak errealitatetik hartu ditut. Protagonistak bizi duen egoera zer eta zein den ez jakitearen egoera ere errealitatea da, barrualdean pertsona bat sentitzea eta kanpora begira oso bestelakoa. Zoritxarrez ezberdina izateagatik jasaten dituen iraintzea eta umiliazioa ere errealitatetik hartuak dira”.

Mezu ederra utzi duena Madelon sariketaren atal nagusiko irabazleak: Gazteena dela etorkizuna esan du, beren esku dagoela gizartea eraldatzea, “justuak izan eta aniztasunaren aurrean errespetuzko jarrera izatea.Egin dezagun bada”. Giza Eskubideen Nazioarteko Eguna da gaur. Egun honekin egiten dute bi urtetik behin sari banaketa, eta ez dela kasuala dio [Mikel] Martinek, nahita hautatu zutela, “izan ere munduko 70 herrialdek baino gehiagok sexu bereko pertsonen harreman afektibo sexualak jazartzen dituzten legeak dituzte indarrean; zazpi herrialdetan heriotza zigorra ezartzen zaigu: oraindik orain badira estatuak eta mandatariak, eliz gizonak, erlijioak, eta komunikabideak gure kontrako gorrotoa bizitu eta gure aurkako jazarpena bultzatzen dituztenak”.

LGTBIfobiei aurre egiteko tresnarik baliogarriena zein den ere argi du, gaiaz hitz egitea, eta horren harira Bafarroako Gobernuak abiatu duen kanpaina nabarmendu du hautsak harrotu dituelako askatasun afektibo sexuala ulertzen eta errespetatzen ez dutenen artean, “badirudi zauri asko urratu dituela sexu heziketaz hezkuntzan ahalik ea azkarren hitz egiten hasteko programak. Horren adibidea da Iruñean gertatzen ari dena”.

Askatasun afektibo sexualaz hitz egiteak ez dituela haur edota gazteak lesbiana, gay edota transexualak bihurtzen esan du, “pertsona bakoitzak bere identitatearen desioa jazarpenik gabe aukeratu ahal izatea dakar heziketak, beldurrik gabe hautatzea, eta errespetuzko giroa sortzen du aniztasun afektibo-sexualarekiko”. Lehiaketaren erantzunarekin ere pozik azaldu da Martin: iaz baino 11 lan gehiago aurkeztu dituzte aurten, “iaz zortzi izan ziren, eta aurten 19. Irabazle guztiak emakumeak izatea nabarmendu nahiko nuke, baita irabazi duten au lanek euskaraz aurkeztutakoak izan direla”.