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domingo, 28 de marzo de 2021

#hemeroteca #trans #testimonios | Erika Hilton, una activista negra y ‘trans’ en las antípodas de Bolsonaro

Imagen: El País / Caricatura de Erka Hilton
Erika Hilton, una activista negra y ‘trans’ en las antípodas de Bolsonaro.

La mujer más votada en las últimas elecciones de São Paulo recibe amenazas y ataques tránsfobos.
Joana Oliveira | El País, 2021-03-28
https://elpais.com/ideas/2021-03-28/erika-hilton-una-activista-negra-y-trans-en-las-antipodas-de-bolsonaro.html 

Cuando, de niña, a Erika Hilton (Franco da Rocha, Estado de São Paulo, 28 años) le preguntaban qué quería ser de mayor, tenía la respuesta preparada: presidenta de Brasil. Un sueño ya de por sí complicado que se hace casi imposible para personas transgénero, como ella, cuya expectativa de vida en ese país es de 35 años —por la cantidad de asesinatos de estas personas que allí se producen—. Desafiando las estadísticas, se convirtió en la primera concejala ‘trans’ y negra de São Paulo en las municipales de noviembre de 2020, y en la mujer más votada de Brasil en esos comicios, con 50.508 votos— cifra abultada en un país en que se eligen muchos concejales por ciudad—. “Espero que mi cuerpo abra caminos para que otras como yo lleguen a esos espacios de poder”, celebra. El martes, fue nombrada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Concejales de São Paulo, la mayor ciudad de Brasil.

Su militancia empezó años más tarde, ya reconciliada con su madre y estudiando en la Universidad. En 2015 se enfrentó en los tribunales a una empresa de transporte público que se negaba a permitir el uso de su nombre en su abono. Ganó el pleito, sumó más de 100.000 firmas en una petición por internet y, así, llamó la atención del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), que la invitó a sumarse a sus listas. Poco después, Erika creó un curso de ingreso preuniversitario en la Universidad Federal de São Carlos para personas ‘trans’. Su teoría es firme: hay que ocupar las instituciones. “El pueblo brasileño no es la minoría blanca, rica, cisgénero [que se identifican con el mismo género que les fue asignado al nacer] y heterosexual”.

La presencia de alguien como Erika Hilton en la política brasileña tiene mucho de simbólico. El Gobierno de Jair Bolsonaro está abiertamente en contra de los derechos LGTBI y refleja así una “ola fascista” que se ha extendido por todo Brasil, según Hilton. Los malos ratos que ha pasado en la vida explican por qué no titubeó ante la idea de hacer política en un país en la cola de los ‘rankings’ de participación femenina en ese ámbito y donde parlamentarias como Marielle Franco, también miembro del PSOL, son impunemente asesinadas —todavía no hay responsables identificados por su muerte a tiros en marzo de 2018—. El mismo día en que se conoció la elección de Hilton como concejala empezaron los discursos de odio. Ya había recibido amenazas de muerte en 2018, cuando hacía campaña por la Bancada Activista —una plataforma para que los activistas fueran elegidos, con la que Hilton llegó a ser diputada estatal—: alguien pintó en un muro la frase “Travesti elegida muerta”, y por correo electrónico la amenazaron con cortarle la cabeza y violarla con objetos. Ahora lucha en los tribunales para que las redes sociales identifiquen 50 perfiles responsables de ataques ‘tránsfobos’, racistas y misóginos.

La diputada Sâmia Bonfim, amiga y compañera de partido, alaba la valentía de Hilton: “Siempre ha sido muy contundente en sus opiniones. Es firme y fuerte, y no tiene miedo a decir las cosas como son”. Ambas se conocieron en reuniones por los derechos LGTBI y de las mujeres, antes de que entrara en política. Hilton ha recibido críticas de colegas políticos por centrarse demasiado en temas de género. “Quisiera que la falta de respeto al derecho a la niñez y adolescencia generara la misma indignación en la izquierda que provoca la transfobia, por ejemplo”, afirmó Raquel Marques, también diputada de la Bancada Ativista en São Paulo desde 2018 —Erika dejó el puesto el año pasado para presentarse a las municipales—. Tras esa declaración, Marques fue expulsada.

De trazos delicados, pelo afro y postura de bailarina, Hilton lidia con la presión de una vida pública con ayuda de terapia y tratamientos holísticos. Ha tenido que escuchar de un colega parlamentario que él “sacaría a bofetones a una persona ‘trans’ de un baño femenino”, y en la Asamblea de São Paulo, de mayoría conservadora, cree que tendrá que pasar por situaciones similares. “La elección de personas como yo es una respuesta al avance de la ultraderecha, el fascismo y el conservadurismo en Brasil. Y no me dejaré intimidar”, sostiene. Ya ha demostrado que es buena en la pelea.

martes, 16 de febrero de 2021

#hemeroteca #lgtbi #politica | Monica Benicio, viuda de Marielle Franco: “En Brasil se asesina desde el poder con total impunidad”

Imagen: El Salto / Monica Benicio

Monica Benicio, viuda de Marielle Franco: “En Brasil se asesina desde el poder con total impunidad”.

Expareja de la activista asesinada Marielle Franco, fue recientemente elegida concejala por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), en Río de Janeiro. La entrevista se realizó pocos días después del atentado contra Carolina Iara, política del colectivo LGTBI y a un mes de cumplirse el tercer aniversario del asesinato de Marielle, que también era concejala en la capital carioca.
Alberto Azcárate | El Salto, 2021-02-16
https://www.elsaltodiario.com/derechos-humanos/entrevista-monica-benicio-concejala-brasilena-viuda-marielle-franco-brasil-asesina-bolsonaro-poder-impunidad 

Marielle Franco y Anderson Gomes, el chófer del vehículo oficial que la transportaba, fueron ejecutados el 14 de marzo de 2018 en Estacio, barrio céntrico de Río de Janeiro, en un “crimen de encargo” que apuntaba directamente a las milicias vinculadas con el presidente Jair Bolsonaro. Marielle contaba con 39 años, era una activista negra, nacida y criada en la favela da Maré, donde gozaba de gran prestigio. En las elecciones municipales de 2016 fue la quinta concejala más votada y en el momento de su asesinato estaba en el ejercicio de su primer mandato. Días antes de su ejecución, la concejala había criticado la violenta acción del 41º Batallón de la Policía Militar sobre los pobladores de Acarí, área de exclusión de la periferia carioca. Marielle se oponía explícita y tenazmente a la intervención militar sobre Río de Janeiro —que finalmente el parlamento aprobó— por considerar que afectaría fundamentalmente a los sectores pobres y marginados de la ciudad.

Gracias a las investigaciones de la policía civil, las sospechas sobre la responsabilidad del crimen no tardaron en posarse sobre el presidente Bolsonaro y su clan familiar, y sembraron indignación en amplios sectores de la sociedad. En la madrugada del 12 de marzo de 2019 eran detenidos dos ex miembros de la Policía Militar (PM), Ronnie Lessa y Élcio Vieira de Queiroz. Según los investigadores, el primero habría sido el autor de los 13 disparos que acabaron la vida de Marielle y de Anderson, y Vieira de Queiroz, el chófer del vehículo desde donde se consumó el atentado. Ambos estaban íntimamente relacionados con Bolsonaro y su familia.

Desde el momento de su ejecución hasta el presente, el poder militar, paramilitar y parapolicial que denunció Marielle Franco no ha hecho más que crecer en Brasil. Y las temidas milicias, oriundas de Río de Janeiro, hoy constituyen un fenómeno estatal, con amplia implantación hasta en los poderes del Estado, como denuncia la entrevistada.

Monica Benicio, la ex pareja de Marielle Franco, nació y se crio en la favela da Maré. Hasta el asesinato de su compañera no había participado activamente en política. Después del atentado, aceptó presentarse a las elecciones de noviembre de 2020 y salió electa concejala por el partido de izquierdas PSOL. Hoy hace explícito su compromiso con las mujeres, con los colectivos LGTBI, con la población negra e indígena y con los excluidos. Y denuncia que el poder judicial brasileño no solo no ha desvelado quiénes fueron los mandantes del asesinato de Marielle, sino que está siendo manipulado para evitar que los principales sospechosos sean juzgados.

P. El domicilio de la concejala Carolina Iara, perteneciente al colectivo trans, fue atacado a tiros el pasado 27 de enero. ¿Qué representa ese acto en la actual coyuntura política brasileña?
R. Es extremadamente dramático, por la violencia ejercida. En Brasil se asesina desde el poder con total impunidad. Estamos en un país donde se ejecutó a una concejala democráticamente electa, episodio que continúa en las sombras. Con esta omisión, el Estado da carta blanca a este grupo que comete asesinatos como forma de acción política. Ese mensaje legitima la violencia que sufrió no solo Carolina Iara, sino también las concejalas Érika Hilton y Samara Sosthenes, del colectivo Quilombo Periférico. Esa violencia se ejerce sobre las mujeres, los colectivos LGTBI, la población negra, indígena y quilombola, y los pobres en general. Y señala ese “no lugar” que se asigna a esos segmentos de población.

El Gobierno de Jair Bolsonaro tiene asumida voluntad de anular esos cuerpos del debate y la política institucional. Marielle y Anderson Gomes [su chófer] fueron asesinados a las 21h en Río de Janeiro, una de las mayores capitales del mundo. Y con una metodología que no dejó la menor duda de que era un crimen político; como para que no se confundiera con una tentativa de robo, ni su cartera ni sus pertenencias fueron tocadas. Eso desborda los límites de un sistema democrático, lo que está en disputa aquí es democracia o barbarie.

El año de 2018 fue emblemático en lo que a ataque a los derechos humanos se refiere. En marzo, Marielle fue masacrada a modo de claro recado político, una ejecución sumaria para avisar que todo lo que esa mujer representaba no podrá ocupar espacio en la política institucional. Al mismo tiempo, convirtieron a Lula en un preso político y en ese mismo año Bolsonaro ganó la presidencia de la república. Y en este ciclo, aunque el prestigio de Bolsonaro haya decaído, por momentos da la impresión de que podría estar más fuerte de lo que a primera vista parece.

P. Enfatizas que esa violencia es para impedir el acceso de esos sectores a la política institucional. ¿No es incluso más que eso? Son voces que protestan y demandan, porque expresan segmentos significativos que padecen una flagrante desigualdad.
R. Ese es justamente el proyecto político. A esa gente no se le está retirando solo el derecho a formar parte del debate institucional, se le está privando del derecho a la vida. Tanto es así que hay una voluntad por detrás del hecho de que el Gobierno haya negado dramatismo a la pandemia porque ¿cuáles son los sectores que más mueren durante la covid-19? Precisamente los cuerpos más fragilizados, los que tienen menos recursos, los más precarizados en los sistemas de saneamiento y de salud. Y también es un crimen no garantizar un ingreso básico para los que no se pueden quedar en casa a cumplir la cuarentena. Y esa negligencia no es casual o accidental, se trata de un proyecto de poder. Bolsonaro no tiene ninguna preocupación por la vida de la población, muy por el contrario, el proyecto que él representa es neoliberal de ultraderecha, fascista. Él no tiene el mínimo compromiso con la vida, solo lo tiene con el beneficio económico de unos pocos, los que siempre detentaron el poder en este país.

P. La violencia política extrema es una constante en Brasil, pero sus instituciones no están integradas solo por bolsonaristas, ¿por qué el tejido institucional no reacciona ante tamaña violencia?
R. Hay un hilo de complicidades entre los poderes. Esto acaba de confirmarse con la elección de Arthur Lira, aliado de Bolsonaro como nuevo presidente de la Cámara Federal. A contramano de eso, la sociedad civil se organiza y lucha oponiéndose a este Gobierno. Pero las instituciones continúan con el clientelismo característico de nuestra vida política. Tienen sus disputas de poder interno, claro, pero son secundarias, lo decisivo es que están todos al servicio de un proyecto neoliberal, pautado en el beneficio económico propio del capitalismo.

P. Las dirigencias evangélicas fueron un soporte fundamental para que Bolsonaro ganase las elecciones y posteriormente tuviese un marco de legitimidad. ¿Ha habido algún cambio en ese cuadro?
R. A pesar del dicho “peor que ahora es imposible”, siempre se puede empeorar. Se ha consolidado una política de complicidades e intercambio de favores, que en aquel momento apenas se prefiguraba y hoy se conoce como “la bancada BBB” (“B” de boi como sinónimo de ganadero, “B” de bala, en alusión a las milicias paramilitares y parapoliciales y “B” de biblia). En Brasil, Estado y religión no están disociados y no porque la sociedad sea ingenua o ignorante, sino porque es inherente al proyecto de poder hegemónico. La variable económica tiene mucho peso en la relación del Gobierno con la bancada evangélica, que trabaja en favor de esos hombres blancos y ricos que deciden en Brasil. Hay áreas con fuerte influencia de religiones de matriz africana que están sufriendo quemadas y siendo invadidas y devastadas por las milicias. ¿Y por qué? Porque los que viven en esos territorios son negros y pobres. Y continúan sufriendo violencia sistemática por parte del Estado y de estas bandas parapoliciales y paramilitares. Está todo articulado, nada es casual.

P. Sectores empresariales y políticos podrían estar repensando la conveniencia de que Bolsonaro continúe en el Gobierno. ¿Qué fiabilidad y, sobre todo, qué consistencia le atribuyes a esos rumores?
R. Estoy segura de que, de fondo, los empresarios no cuestionan la conveniencia de que Bolsonaro continúe en el Gobierno. Les conviene que él esté, ahí a pesar de que, efectivamente, también tienen que asumir perjuicios, ya que Bolsonaro es tan desastroso que hasta para ellos trae aparejadas algunas pérdidas devenidas de la caída del prestigio internacional del propio país. Lo que veo son movimientos destinados garantizar un ambiente donde los privilegios y el beneficio continúen intocables. Creo además que son conniventes con muchas prácticas gubernamentales que ya mencioné.

P. Con su desastrosa política ante la pandemia, Bolsonaro habría violado tantos artículos constitucionales que ya podría ser objeto de un ‘impeachment’. Además, ha habido fuertes manifestaciones callejeras. ¿Por qué el mismo Congreso que no dudó en aprobar las investigaciones sobre la Operación Lava Jato, hoy se niega a tratar siquiera uno de los más de 60 pedidos de ‘impeachment’ que tiene sobre la mesa?
R. Lo de Dilma [Rousseff], sin duda fue un golpe, claramente misógino, no se debió a irregularidades fiscales como se alegó, sino al imperativo de destituir de la presidencia a una mujer de izquierdas. Y visto el desdoblamiento posterior, con la prisión de Lula, se evidenció que había una orquestación entre esos procedimientos y el proceso electoral por venir. Eso es clave para entender lo que se ha construido políticamente en Brasil en este período. Y que ha dejado al descubierto la alianza con el juez Sérgio Moro [responsable del procesamiento de Lula] y a la postre “súper” ministro del Gobierno Bolsonaro.

La Operación Lava Jato apeló a la esperanza del pueblo en la lucha contra la corrupción, pero posteriormente dejó a la luz un entramado de favores y complicidades propios de la política brasileña. Moro filtró a los medios información procesual reservada sobre Lula y Dilma, con el cálculo preciso de que sirviera de combustible para inflamar la política de odio que se instrumentó a partir de ese momento. Ratificaron que la política está instalada en el ámbito de “lo sucio, lo corrupto” y, en un pase de magia, se ofrecieron como los salvadores. No en vano el juez Moro en algún momento fue coronado con el título de “héroe”, mérito que hoy, por los episodios posteriores que dejaron al descubierto esta trama, se ha revelado una falacia.

Nosotros sí sabíamos que había una orquestación brutal, pero el pueblo no. A posteriori, cuando se revelaron [a través del periódico ‘The Intercept’] los diálogos entre el juez y otros factores de poder donde aquel proponía que tenían “hacer un acuerdo con todos” [para hacer posible la destitución], se vio la intencionalidad claramente política de su accionar. Y es claro que Dilma cometió muchos errores, yo no voy a aplaudirla pero tampoco a cuestionarla; ni a ella ni a Lula, no es el objetivo de esta entrevista, pero sí diré que ambos hicieron muchas cosas positivas para las mayorías sociales, se equivocaron mucho pero también acertaron y trajeron cambios favorables y significativos. Y eso hay que reconocerlo. Tenían una política pautada en la inclusión, en el derecho a la vida. Y fueron víctimas de una maniobra que urdió arteramente escándalos políticos.

Brasil es un país en el cual la gente desde la más tierna infancia escucha en su casa que todos los políticos son corruptos y que eso jamás va a tener solución, que la política es un espacio sucio; y hablo desde el lugar de una mujer nacida y criada en la favela. Creo que esto es producto de un recado instalado extremadamente racista y de perfil colonial y que consigue que la mayor parte de la población no se interese por la política. Por ese motivo, esos cuerpos de los que venimos hablando, mujeres, LGTBI, negros, indígenas, no aspiran a disputar espacios de poder. Y nosotros intentamos cuestionar ese mensaje y ese orden, pero la respuesta desde el poder es violenta y apela a la forma más fácil de hacer política: el miedo. La receta está pronta. Eso es el gobierno de Jair Bolsonaro.

P. Traes a la luz un debate que en España ha sido muy intenso en los últimos años, a partir de la llegada de Podemos al Gobierno: si la política solo se dirime en el ámbito institucional, o si hay otras alternativas de transformación que no pasan estrictamente por lo institucional.
R. Jamás concordé con la afirmación de que hacer política es solo hacer política institucional. Nuestro cuerpo es la herramienta más poderosa que tenemos, y es por su intermedio que conseguimos hacer transformaciones de hecho, cuando lo ponemos al servicio de la lucha. Y yo, que sustento una posición feminista, anticapitalista y ecosocialista, lo hago desde mi condición de mujer lesbiana; coloco mi cuerpo en la calle asumiendo ese lugar, que es de vulnerabilidad. Eso es hacer política. Hacemos política de muchas formas y no solo a través de las instituciones. Por el contrario, creo que la mayor potencia de nuestro quehacer político se da en el día a día. Y las transformaciones solo podemos hacerlas a través de la organización, de un rescate del protagonismo de la colectividad, entendiendo que está en juego el derecho a una vida plena para todas las personas. Hoy, la articulación popular y los movimientos sociales en Brasil son los responsables de que este país no sucumba a las políticas del gobierno Bolsonaro y están consiguiendo al menos mitigar la tragedia que se está abatiendo sobre las mayorías...

P. ¿Estás diciendo que, a pesar de los asesinatos, de la brutal represión, los movimientos sociales no se han quedado quietos ni retrocedido?
R. Así es, sin ninguna duda. Los movimientos sociales están saliendo a la calle para exigir el ‘impeachment’, a favor de que los indígenas tengan derecho a habitar las tierras que Bolsonaro intenta sustraerles, los movimientos LGTBI no renuncian a manifestarse y rechazan “volver al armario”. Utilizaré un ejemplo práctico que en lo personal me toca obviamente, que es el asesinato de Marielle. Su ejecución traía un recado político que era que todo aquello que ella representaba diese un paso atrás. Que las mujeres, el movimiento negro, el LGBTI, los favelados, la población pobre, todas esas variables que atravesaban el cuerpo de Marielle, diesen marcha atrás. Pero sucedió precisamente lo contrario: además de que su asesinato suscitó una gigantesca respuesta popular, las mujeres negras salieron a exigir justicia, igual que la población LGTBI y otros colectivos, e hicieron frente a esa política autoritaria. El recado no funcionó, la respuesta vino a contramano de lo que el poder intentó sembrar. Y por eso Marielle hoy es un símbolo de resistencia y lucha, incluso hasta internacional, porque habla de una lucha que atraviesa muchos cuerpos, es un perfil de interseccionalidad, son múltiples identidades que convergen en ella. Los movimientos sociales se movieron con esa lógica y son los únicos que consiguen —de hecho— hacer oposición a este Gobierno y no respondiendo con odio a la política del odio que este insufla, sino con otra política pautada en el derecho a la vida.

P. Candidatos de las milicias acaban de llegar a las instituciones por vía electoral. Además, altos jefes militares lanzan constantes amenazas hacia la sociedad, parecen apostar al poder persuasivo de la memoria de la dictadura militar. ¿Cómo se explica la llegada de aquellos siniestros personajes al poder político y el avance del fascismo, y cómo se puede detener y derrotar esa ofensiva?
R. Las milicias hoy tienen alcance estatal, una amplia implantación institucional y un proyecto propio. Infelizmente, constatamos que son un brazo articulado, económico y político, del Gobierno. Eligen sus candidatos, controlan territorio y están empezando a marcar agenda política. Lo que está sucediendo en Brasil es de extraordinaria gravedad. Y los próximos años pueden ser mucho más dramáticos. Se parecerán a otros que ya conocimos cuando la dictadura militar, pero ahora algo diferentes, la violencia viene con requintes de crueldad y otros simbolismos.

A veces me pregunto ¿será que la mayoría de la población brasileña sabe a qué nos referimos cuando hablamos de fascismo? En 2018 escuchamos a algunos decir “vamos a elegir a un fascista”, dudo de que hubiera una comprensión cabal de la gravedad de ese gesto, porque no vivimos, como sí lo vivió Europa, ese régimen. Y cuando me preguntas cómo se puede parar esto, creo que solo es posible hacerlo organizándonos, articulándonos y entendiendo la envergadura de esa batalla. Y quizá ni se trate tanto de luchar contra el fascismo, sino más bien de defender la democracia, la vida. El dilema al que se enfrenta Brasil hoy es democracia o barbarie. El mes que viene se completan tres años de la ejecución de Marielle. Y seguimos esperando justicia, sin que el Estado haya revelado quiénes fueron los mandantes. Y sin que los acusados de ser los ejecutores hayan sido llevados a juicio. Están articulando para que la justicia se omita de hacerlo y es decisivo que sí sean juzgados.

sábado, 2 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #crimenesdeodio | 599 días y la misma pregunta: ¿quién ordenó matar a la brasileña Marielle?

Imagen: El País / 'Justiça por Marielle'
599 días y la misma pregunta: ¿quién ordenó matar a la brasileña Marielle?
El asesinato hace 20 meses de la política en Río de Janeiro sigue envuelto en incógnitas e incertidumbres.
Daniel Haidar / Naiara Galarraga Gortázar | El País, 2019-11-02
https://elpais.com/internacional/2019/11/02/actualidad/1572730092_194737.html

La investigación sobre el asesinato hace veinte meses de la concejala brasileña Marielle Franco, convertida en símbolo de la izquierda brasileña, ha salido del letargo esta semana con un electroshock. La noticia de que un portero de la urbanización donde Jair Bolsonaro vivía antes de mudarse a Brasilia mencionó al presidente en relación con el crimen durante un interrogatorio policial ha devuelto el caso a la actualidad. La revelación monopolizó el debate durante unas horas pero al día siguiente la Fiscalía sembró dudas sobre el testimonio. Esta es la dinámica de una investigación que está corrompida, según la anterior fiscal general del Estado. El caso está plagado de lagunas, incluye graves irregularidades como un comisario que intentó incriminar a un concejal con una falsa confesión, y sigue rodeado de un torrente informaciones, a menudo contradictorias o confusas, que siembran nuevas dudas sobre quién encargó el asesinato.

“598 días. Quem mandou matar a Marielle? E por quê?” Ha tuiteado este sábado por la mañana Eliane Brum como viene haciendo a diario. La columnista de este periódico apunta como una letanía a las dos principales incógnitas de un caso en cuyo trasfondo se asoman las llamadas milicias, grupos criminales formados por expolicías que controlan varias zonas de Río de Janeiro. Las sospechas de vínculos de los Bolsonaro con ese mundo vienen de lejos porque el clan ha dedicado buena parte de sus carreras políticas a defender los intereses corporativos de los agentes de las fuerzas de seguridad. Desde hace meses se sabe que Bolsonaro era vecino del supuesto tirador, que tiene una foto con el segundo sospechoso... Franco encarnaba otro universo. Era una negra criada en una favela, madre, bisexual y una estrella emergente en el Partido Socialismo y Libertad.

El canal Globo abrió con la exclusiva el telediario de mayor audiencia de Brasil el martes por la noche. El protagonista era el presidente y la fecha, la del asesinato. Un portero contó a la policía que el 14 de marzo de 2018 el expolicía militar Elcio Queiroz, ahora en prisión, llegó en coche a la urbanización, dijo que iba a la casa 58 (la de Bolsonaro), y un hombre que se presentó como Jair autorizó desde el piso su entrada... pero el sospechoso fue en cambio a la vivienda del supuesto asesino, Ronnie Lessa. La policía cree que poco después salieron a perpetrar el crimen.

Un muy alterado Bolsonaro negó las acusaciones inmediatamente en un vídeo grabado en plena noche en Arabia Saudí, donde estaba de viaje oficial. Está comprobado que el día que la concejala y su chófer fueron asesinados el entonces diputado estaba en Brasilia porque votó en la Cámara. El presidente ha dicho este sábado que se llevó las grabaciones de la portería para evitar que fuesen adulteradas, sin dar más detalles. Solo ha añadido: "La voz no es mía". La fiscalía sembró dudas sobre la información de Globo al revelar que la declaración del portero no coincide con las grabaciones de la garita, que indicarían que fue Lessa autorizó la entrada.

La investigación sigue en secreto, en manos de la policía de Río pese a las graves irregularidades denunciadas por la fiscal general Raquel Dodge en su último día en el cargo, el pasado septiembre. En el documento en el que reclama la federalización del caso, Dodge traza un escenario sombrío de la situación en la ciudad. Sostiene que la policía estatal está contaminada y en el documento hay “varias referencias a la Oficina del Crimen (el grupo criminal sospechoso de asesinar a Franco y a su chófer), a las milicias dispersas por la ciudad, sus asesinatos de pago, participación de la policía o ex policías, en un escenario de impunidad total” que, según ella, “ni siquiera la intervención federal en el estado de Río en 2018 pudo revertir”.

Entre los motivos para acusar de obstrucción a los actuales responsables de las pesquisas, destaca uno emblemático. El comisario cuya investigación apuntó primero a Lessa y a Queiroz propuso a un miliciano encarcelado que confesara que un concejal le había encargado matar a Franco. Ante la negativa, le hizo una contrapropuesta. Si confesaba que el concejal le había sondeado para perpetrar el crimen, el comisario le aseguraba que no iría a juicio por una acusación previa de asesinato.

La anterior fiscal general solicitó en septiembre que Domingos Brazão, un antiguo miembro de la Asamblea legislativa de Río, sea investigado como arquitecto intelectual del asesinato además de acusarlo de obstruir la investigación. Pero esta misma semana la fiscal de Río responsable del caso Marielle declaró que “no hay pruebas concretas” de la participación de Brazão.La última novedad es que este viernes una de las fiscales ha sido apartada de la investigación después de que The Intercept Brasil revelara que era una activa bolsonarista y que posó en una foto con un político local que destruyó una placa en recuerdo de Franco.

Los expolicias Lessa y Queiroz están encarcelados. Cuatro allegados suyos fueron acusados recientemente de deshacerse del arma en un crimen que desde el principio se consideró perpetrado por un profesional y por encargo. Pero como dice la izquierda brasileña, Marielle está presente. Y su asesinato proyecta una enorme sombra sobre la policía, los tribunales y la política brasileña.

jueves, 31 de octubre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #crimenesdeodio | El nombre de Bolsonaro aparece en la investigación sobre el asesinato de la concejala Marielle Franco

Imagen: El País / Jair Bolsonaro
El nombre de Bolsonaro aparece en la investigación sobre el asesinato de la concejala Marielle Franco.
El fiscal general, Augusto Aras, ha archivado el procedimiento abierto después de que un interrogado mencionara al presidente, según reveló el canal Globo.
Flávia Marreiro | El País, 2019-10-31
https://elpais.com/internacional/2019/10/30/actualidad/1572452059_009597.html

El nombre del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, fue mencionado por un interrogado en la investigación sobre el asesinato de la concejala Marielle Franco, muerta a tiros en Río de Janeiro el año pasado. Según informó el canal Globo el martes por la noche, el portero de la urbanización de lujo donde vive Bolsonaro declaró ante la policía que uno de los sospechosos de matar a la política izquierdista, el ex policía militar Elcio Queiroz, pidió subir a casa del entonces diputado horas antes del crimen, el 14 de marzo de 2018. En Brasil es frecuente que el portero pregunte a un inquilino si autoriza la entrada de un visitante. Queiroz solicitó permiso para entrar en la urbanización, el portero llamó a casa de Bolsonaro padre y alguien de la casa, que según el portero se identificó como “señor Jair”, autorizó la entrada, pero el exmilitar no fue a su piso sino al de Ronnie Lessa, el otro detenido por el asesinato y vecino de Bolsonaro.

Según la policía, Queiroz y Lessa, encarcelados por el caso desde que fueron detenidos al cumplirse un año del crimen, salieron minutos después para matar a la concejala. Ese día, el entonces diputado Bolsonaro estaba en Brasilia, donde participó en algunas votaciones.

Sin embargo, una de las fiscales del ‘caso Marielle Franco’, Simone Sibilio, ha dicho este miércoles que el testimonio del portero no coincide con la grabación de los vigilantes que las autoridades tienen en su poder. “Sí, [el portero] mintió. Y esto se demuestra con evidencias técnicas”, aseguró Sibilio, quien luego dijo que el empleado podrá aclararlo en una nueva declaración. La fiscal defendió que no hubo alteración de los audios, pero no aclaró cómo las grabaciones llegaron a los investigadores, si fueron recopiladas por policías directamente en la vivienda y verificadas posteriormente o enviadas por el personal de vigilancia.

Las declaraciones de la Fiscalía fueron celebradas por Bolsonaro. El presidente compartió la noticia en Twitter al lado de una cita bíblica: "¡Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres!". Su hijo, el concejal Carlos Bolsonaro, mostró audios del edificio, que contradecían la versión del portero, sin explicar cómo había tenido acceso al material. Posteriormente, el fiscal general, Augusto Aras, también informó de que el procedimiento abierto con la mención al presidente había sido archivado.

Tras conocerse la exclusiva el martes, el presidente reaccionó de forma casi inmediata y explosiva. Bolsonaro hizo un directo en Facebook, grabado en medio de la noche en Arabia Saudí, donde está de visita oficial, para negar cualquier implicación. Exaltado, pidió disculpas a la audiencia por su estado emocional y llegó a amenazar al grupo mediático con dificultar la renovación de su licencia en 2022 después de acusarle de querer desestabilizar su Gobierno. Según el presidente, “el portero es víctima de una farsa”.

El reportaje de Globo fue emitido en el telediario nocturno más visto de Brasil. Como el caso sigue bajo secreto, Bolsonaro culpa de la filtración al gobernador de Río, Wilson Witzel, un antiguo aliado con el que ahora está enfrentado, y al jefe de la policía en la ciudad.

En Facebook, el presidente se quejó de que las autoridades tampoco han descubierto quién organizó el atentado que él mismo sufrió en septiembre de 2018. La aparición del nombre del presidente en la investigación del asesinato de Marielle Franco, que avanza lentamente y no se ha descubierto quién ordenó el crimen, puede convertirse en una crisis política, e incluso pondrá a prueba la independencia de las instituciones brasileñas —desde los diferentes cuerpos de policía hasta el fiscal general, Augusto Aras, que acaba de ser nombrado por el presidente—.

Otras menciones al clan Bolsonaro
No es la primera vez que la familia presidencial se ve implicada en la maraña de la investigación sobre el asesinato de Marielle Franco y su chófer, Anderson Gomes. Ya se sabía que Lessa, el principal sospechoso encarcelado, vivía en la misma urbanización de lujo que los Bolsonaro. Además, en Facebook había una foto del mandatario junto a Elcio Queiroz. También se le relacionó con la Oficina del Crimen, un sofisticado grupo criminal de exterminio que presta servicios para grupos paramilitares y mafiosos. Uno de los integrantes de esa banda, el ex policía militar Adriano Nóbrega, prófugo desde enero de este año, fue homenajeado por Flávio Bolsonaro, cuando estaba en prisión por homicidio, en 2004, y dos parientes suyas trabajaron en el gabinete del entonces diputado estatal hasta el segundo semestre de 2018.

En septiembre, la entonces fiscal general de la República, Raquel Dodge, pidió al Tribunal Superior de Justicia que la investigación fuera trasladada de Río de Janeiro a organismos federales y que se abriera otro proceso para identificar quiénes habían ordenado el crimen. Dodge denunció formalmente a Domingos Brazão, un consejero destituido del tribunal de cuentas de Río, y exlíder del partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), por intentar obstaculizar la investigación de la policía. La denuncia de Dodge se basó en las conclusiones de la Policía Federal, que indicaban que el consejero era el “principal sospechoso de ser el autor intelectual de los asesinatos” de Marielle Franco y su chófer. Brazão niega las acusaciones.

La mención al presidente Bolsonaro puede atraer aún más la atención internacional por el asesinato de la concejala de Río de Janeiro. El homicidio de un líder político no en un rincón del país, sino en el centro de su segunda mayor ciudad del país —y con el Ejército a cargo de la seguridad en aquel momento— cruzó un límite inédito en la historia reciente de la violencia en Brasil. Aunque el crimen conmovió a políticos de varias ideologías de todo el mundo, el entonces candidato presidencial, Jair Bolsonaro, ni ninguno de sus hijos, realizaran declaraciones de condena.

miércoles, 30 de octubre de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #politica | Marielle está viva y reencarnada en Bogotá

Imagen: El País / Claudia López
Marielle está viva y reencarnada en Bogotá.
La colombiana Claudia López es una mujer que agrega, fraterniza y no condena, excepto a la crueldad que se enriquece con el dinero de los que más trabajan y menos ganan.
Juan Arias | El País, 2019-10-30
https://elpais.com/elpais/2019/10/30/opinion/1572390313_902315.html

Marielle Franco, la concejala de Río de Janeiro asesinada en 2018, aquella joven activista por los derechos humanos considerada "hija de la favela", sigue viva en Claudia López, la alcaldesa electa de la preciosa ciudad de Bogotá, capital de Colombia en la que viven nueve millones de personas.

Ya había escrito en otra columna que Marielle sigue viva y que muerta resulta un peligro aún mayor para los políticos corruptos. Hoy, la victoria en Bogotá de la joven Claudia López parece una especie de resurrección de la brasileña, ya que no podría tratarse de dos personas más parecidas. Ambas mujeres, lesbianas, criadas en familias humildes. Ambas vivían sin miedo de su diversidad sexual, conviviendo felices con sus respectivas compañeras. Ambas dedicadas a la cruzada contra la corrupción política que las rodeaba. Las dos sin miedo de los enemigos que las perseguían. Y eran los mismos enemigos: a Marielle la asesinaron por su batalla contra las milicias incrustadas en el Estado. Claudia, exsenadora progresista, tuvo que vivir un período en el exterior, amenazada y perseguida por su trabajo desenmascarando los matrimonios entre los paramilitares del narcotráfico colombiano y los políticos locales.

Marielle, ayer en Río, y Claudia, hoy en Bogotá, son dos símbolos vivos de una misma lucha por purificar la política y combatir las diferencias sociales. Su lucha es la defensa de las minorías amenazadas y perseguidas por el pecado de querer ser fieles a su identidad.

Ambas le deben lo que son al esfuerzo en sus estudios. Marielle y Claudia consiguieron llegar a la universidad y formarse gracias a las ayudas sociales: la primera era socióloga, la segunda es experta en Ciencias Políticas. Marielle, negra en un Brasil donde eso también es un duro gravamen, había salido de la pobreza como Claudia, hija de una maestra de escuela. Las dos le dan miedo al poder porque, como dijo Claudia al conocer su victoria, la gente había escogido más que a una política eligió una "historia de vida". "Escogieron a una mujer después de siglos de liderazgo de políticos varones", exclamó la nueva alcaldesa de Bogotá.

El hecho de que sean mujeres y sean diferentes espanta a los viejos políticos, mientras que los jóvenes entendieron su vocación de cambio y fueron quienes más las votaron. Hoy, Marielle, podría planear ser alcaldesa de Río de Janeiro si la violencia machista no la hubiese asesinado. Seguramente fue esa posibilidad lo que atemorizó a sus verdugos, que prefirieron eliminarla antes.

Claudia, por su parte, les prometió a sus votantes en Bogotá que si era elegida podían estar seguros de que trataría cada centavo de las arcas públicas "como sagrado" y que gobernaría para todos sin distinción. Ambas mujeres eran conscientes de que el dinero público es, sobre todo, de los menos favorecidos, de los que no tuvieron la suerte de poder estudiar —como ellas— y abrirse paso en la vida.

Marielle y Claudia son dos mujeres que, en vez de dividir, agregan, acogen, fraternizan y no condenan, excepto a la crueldad que se enriquece con el dinero de los que más trabajan y menos ganan. López, tras ser elegida, afirmó: "Cuando escogemos lo que nos une, no solo ganamos, sino que cambiamos la historia". Esas ganas de querer cambiar la ciudad de Río, para arrancarla de las garras de quienes la habían secuestrado y saqueado —sin dividirla, sino agregándole el valor y esfuerzo de todos— es lo que seguramente le costó la vida a Marielle. Los corruptos y vividores nadan mejor en las aguas de la división y las diferencias. Claudia, por su lado, ha afirmado que "cambio e igualdad son inseparables". Hablar de renovación política, de cambio, cerrando los ojos a la cruel desigualdad que aqueja nuestras sociedades, es el tremendo engaño de los populistas.

La nueva alcaldesa de Bogotá, en clima de fiesta, pero consciente de la responsabilidad que hoy tiene, se ha adelantado: "Recibo el trabajo y la lucha de muchas generaciones". Y lo ha dicho mientras los chilenos han salido a la calle para decirle a sus gobernantes que no aceptan ningún "cambio" que no conlleve la lucha contra las desigualdades, que están hartos de las sociedades separadas en guetos y que no existe felicidad ni tranquilidad sin que el producto de la nación se reparta con justicia y equidad, llegando a la mesa de todos.

Mujer y política inclusiva e insumisa, la nueva alcaldesa de Bogotá fue tachada de "grosera" y "gritona" por el poder que le teme. "Contra la corrupción solo cabe gritar", les respondió tranquila, y gritó junto a los suyos, sobre todo los más jóvenes, los que votaban por primera vez y le dieron su confianza. Cuentan por las redes sociales de Bogotá que lo que le ganó el voto de miles de aquellos jóvenes fue su libertad de espíritu por aparecer en público, alegre y sonriente, besando en la boca a su compañera de vida, la senadora Ángela Lozano. A los más jóvenes les conquistó, además, el hecho de que la candidata había pedido una reforma para reducir el sueldo de los congresistas y que los condenados por corrupción fuesen a la cárcel y no pudieran volver a trabajar para el Estado.

Cuando era más joven, Claudia también trabajó como periodista. Fue una conmoción cuando fue despedida de 'El Tiempo' porque en su columna semanal se permitió criticar al periódico para el que escribía. Ese espíritu de libertad y de fidelidad a la propia conciencia es lo que, como ocurría con Marielle, infunde en los jóvenes más simpatía y respeto, sobre todo en los que aún no se han contaminado con el veneno del vulgar compromiso político o de la corrupción.

Esperemos que, como Marielle en Brasil y Claudia en Colombia, sepamos ofrecer a los más jóvenes —los propietarios del futuro— un nuevo espíritu de responsabilidad pública y de defensa frente al frío liberalismo que abandona a los desvalidos en la pobreza y el olvido mientras protege a los más privilegiados. Que Marielle siga reencarnándose en nuevos liderazgos políticos que sean capaces de crear un mundo en el que nadie tenga que sufrir y morir, víctima de la injusticia de los insatisfechos.

jueves, 3 de octubre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #crimenesdeodio | Cuatro detenidos por deshacerse del arma que mató a la concejala Marielle en Brasil

Imagen: El País / Homenaje a Marielle Franco
Cuatro detenidos por deshacerse del arma que mató a la concejala Marielle en Brasil.
Entre los arrestados están la esposa y un cuñado del policía retirado acusado de asesinar a la política y a su conductor en 2018.
Naiara Galarraga Gortázar | El País, 2019-10-03
https://elpais.com/internacional/2019/10/03/actualidad/1570123118_964935.html

La investigación del ‘caso Marielle’, el asesinato de una concejala izquierdista de Río de Janeiro acribillada en 2018, avanza a paso de tortuga. Cuatro personas han sido detenidas y acusadas de obstrucción de la justicia este jueves por hacer desaparecer el arma utilizada por los supuestos asesinos de Marielle Franco, una estrella ascendente de la política local, y de su chófer. Es la primera novedad relevante de este caso desde marzo, cuando, a las puertas del primer aniversario, fueron detenidos dos expolicías militares que desde entonces están encarcelados por el crimen. Entre los arrestados ahora destacan la esposa y un cuñado de Ronnie Lessa, el sospechoso de disparar desde un coche en marcha contra las víctimas, que circulaban en otro automóvil. Un crimen que requiere enorme destreza según los expertos.

El arma utilizada en el asesinato no ha sido localizada por la policía en este año y medio. Pero tras los arrestos que se produjeron con el aniversario hallaron un arsenal de armas pesadas en un apartamento alquilado por el principal sospechoso del asesinato. El caso tiene aparentes vínculos con las milicias, los grupos criminales integrados por agentes y exagentes, un nexo que ha salpicado al clan Bolsonaro.

El senador Flavio Bolsonaro, hijo del presidente, tuvo empleadas en su gabinete a la esposa y la hermana de un conocido miliciano. Y, según ha publicado la revista Veja, uno de los detenidos este jueves difundió fotos suyas con diversos políticos incluido Jair Bolsonaro, tomadas cuando era un diputado de a pie.

Del relato de la Fiscalía este jueves se desprende que los acusados no tuvieron prisa por deshacerse del arma del delito. La mayoría de los crímenes en Brasil no se resuelven jamás. El Ministerio Público detalla que los movimientos del grupo para deshacerse de las posibles pruebas incriminatorias comenzaron en cuanto los dos expolicías militares fueron detenidos. Pocas horas después, acudieron a pisos que Lessa tenía alquilados. En uno de ellos, el portero no les dejó entrar. Pero uno de los ahora detenidos salió de otro apartamento cargado con una enorme caja que, según grabaciones mostradas por la policía, entregó a otro de los arrestados en un aparcamiento.

Josinaldo Lucas Freitas, alias ‘Djaca’, un fornido profesor de artes marciales, fue hasta un barrio costero con parte del material, pagó a un pescador 300 reales (casi 70 euros) para que le llevara a alta mar donde arrojó al agua, según la Fiscalía, armas de calibre grueso y piezas para el montaje de armas. Este sospechoso es el que posó con Bolsonaro.

viernes, 28 de junio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | La piedra de Marsha P. Johnson 50 años después

Imagen: El salto / 'Soy más de Ocaña de la Butler'
La piedra de Marsha P. Johnson 50 años después.
Tras este medio siglo, podemos celebrar que quienes pusieron el cuerpo han conseguido liberar algunos de los derechos vitales que “la dictadura de lo normal” tenía secuestrados.
José Náufrago | El Salto, 2019-06-28
https://www.elsaltodiario.com/algarabias/piedra-marsha-johnson-50-anos-despues-lgtb-orgullo-critico-sevilla

En este mes de junio de 2019 se cumplen 50 años desde que Marsha P. Johnson arrojara una piedra contra el poder, materializado en forma de agente policial. Esa piedra portaba un mensaje: nuestros deseos no son perversos, nuestros afectos no están enfermos, y nuestros cuerpos e identidades nos pertenecen, le escueza a quien le escueza. Tras este medio siglo, podemos celebrar que quienes pusieron el cuerpo han conseguido liberar algunos de los derechos vitales que “la dictadura de lo normal” tenía secuestrados. Pero aunque en torno al Orgullo todo sea triunfal y los unicornios estén de moda, quedan muchas piedras por lanzar a diestro y siniestro.

Sobre todo a siniestro porque, tal vez, lo más tenebroso que pasa este año es que en el Estado español, y empezando por nuestra Andalucía, la extrema derecha ha salido de la incubadora y los partidos afines le han dado cobijo. No disimulan, lo repiten de un modo u otro, pero lo dejan claro: odian a la población LGTB+. Arremeten contra el colectivo cada vez que pueden: que si no puede llamarse matrimonio, que si en las escuelas se adoctrina, que si las terapias de conversión deberían ser legales... Entre eso y el genocidio checheno, entre eso y el asesinato de Marielle Franco, no hay tanta distancia. Entre otras cosas, porque la presencia de discursos como el de Vox normaliza y legitima actitudes que nos ponen en peligro (basta con ver el aumento de los ataques diversófobos). Pero las cifras que contabilizan la violencia diversófoba dejan fuera algo difícil de cuantificar, pero no por eso menos grave: entre las personas cisheterodisidentes existen mayores tasas de ansiedad, miedo social, depresión y suicidio. Los Orgullos institucionales invisibilizan estas realidades como parte de su estrategia comercial, los Orgullos están totalizados por los esbirros de la heteronorma.

Tenemos que desplazar a los cuerpos hegemónicos, asimilados por “la dictadura de lo normal”, que cuando bailan ostentosos la música que el opresor les pone con sus cuerpos normativos, silencian e invisibilizan a quienes menos espacio tienen dentro y fuera de la fiesta, y reproducen actitudes machistas, misóginas, tránsfobas, plumófobas, colonialistas, xenófobas, capacitistas, especistas... Los Orgullos críticos son propuestas que surgen desde la gente no binaria, la de género fluído, las bolleras, las marikas, los, las y les trans, las personas asexuales y bisexuales, las gordas, las viejas, las que habitan la diversidad funcional, las putas, y, por supuesto, las personas migrantes y racializadas. La disidencia que habita en los márgenes tiene que ocupar el centro, si no, la piedra de Marsha voló para nada.

La realidad es que, a pesar de las conquistas, Marsha P. Johnson hoy, en 2019, seguiría estando la última en la fila de las posibilidades, porque era trans, y las personas trans siguen siendo el colectivo más ninguneado dentro y fuera de nuestros círculos, quienes menos esperanza de vida tienen, quienes más difícil tienen el acceso al mercado laboral y a un sistema sanitario que las respete, incluso en Andalucía, con una ley trans con grandes aciertos, pero que no reconoce a las personas no binarias, porque la libre asignación de género solo tiene dos casillas: hombre o mujer.

Marsha P. Johnson, además de ser una mujer trans que lanzó una piedra contra la dictadura de lo normal, era una mujer racializada negra que tiró una piedra contra la opresión de la blanquitud y esa piedra sigue volando en 2019, con cientos de personas cisheterodisidentes racializadas que sienten el rechazo y la fetichización en los ambientes LGTB+ o cientos de migrantes que buscan refugio en este suelo pero las matan en el mar, las rajan en las vallas o las persiguen y apalean en la calle. Además, la piedra de Marsha era la piedra de una puta perseguida por su estrategia para subsistir económicamente, y tampoco esto ha cambiado demasiado, por eso es de recibo que las putas y las luchas transmarikabibollo tejamos alianzas, porque somos las putas y las putas tampoco somos bien recibidas en las familias de bien.

Finalmente, Marsha P. Johnson apareció muerta un día, la policía decidió que fue suicidio sin titubear y a otra cosa mariposa porque, aparte de todo lo anterior, era pobre y la justicia es clasista. Por todo esto, es humillante la presencia de Gaylespol (la asociación de policías LGTB+) en los Orgullos institucionales, porque no se puede estar en nuestra misa y con la porra dando, porque la persecución de personas indocumentadas, el asedio a prostitutas o la protección a grupos nazis es opresión, y todas las opresiones son una. En el mundo que queremos, no queremos una policía gayfriendly, queremos que las fuerzas represoras del Estado y sus centros de internamiento dejen de existir.

Pero aún hay más piedras por lanzar. Una para los partidos y las instituciones oportunistas que se creen que les vamos a dorar la píldora por que sonrían para la foto tras una pancarta y ondeen una banderita del arcoíris, que marchan acaparándose de todo, haciendo campaña electoral en primera plana. El mensaje es bien claro: no les debemos nada. Su sitio es atrás y a la escucha de nuestras demandas y nuestros gemidos, los de placer y los de dolor. Si quieren apoyarnos, que nos dejen ser en plenitud y sin cuestionamientos. No son dignos de entrar en nuestra causa, porque malversan nuestros símbolos para blanquearse lo burgués y lo fascista. Si lo que quieren es hacer campaña, que se vayan. Y que les sigan todas las empresas que decidieron un día que la piedra de Marsha podía empaquetarse y venderse como un souvenir y que nuestra vivencia es rentable. Esas empresas no nos quieren diversxs, sino clasificables, en categorías de consumo, quietecitxs en los nichos de mercado, y lo hacen con tal descaro que invaden nuestra marcha, la acaparan, la dominan y a cambio, ¿qué? ¿Van a acompañarnos de vuelta a casa, van a intervenir en los recreos cuando haya acoso, van a proporcionarnos algo que de verdad nos resulte necesario? Aunque el capitalismo se vista de rosa, capitalismo se queda, y tampoco lo queremos en nuestra orgía.

José Náufrago. Miembro de la Red Marikones del Sur e integrante del bloque crítico "Disidencias del Sur" (Sevilla)

jueves, 14 de marzo de 2019

#hemeroteca #violencia | Un año sin Marielle Franco: un año de cobardía sin justicia

Imagen: Presentes / 'Marielle presente, hoy y siempre'
Un año sin Marielle Franco: un año de cobardía sin justicia.
Lana de Holanda | Presentes, 2019-03-14
http://agenciapresentes.org/2019/03/14/un-ano-sin-marielle-franco-un-ano-de-cobardia-sin-justicia/

Trabajar con Marielle marcó mi vida. Existe una vida antes de trabajar con Mari (así la llamábamos) y una después.

Ser una mujer trans o travesti en Brasil implica varias limitaciones sociales, como la expectativa de educación, de las relaciones, de salud y de trabajos. Por un buen tiempo creí que no existía otro camino para mí que empleos informales o la prostitución. Pero apareció Marielle, se interesó por mi activismo y militancia y me dio una oportunidad de trabajo que se tornó una oportunidad de vida.

Por eso este texto es un lamento por este año que pasó desde que ella y Anderson fueron ejecutados, pero también una carta de agradecimiento por todo lo que ella hizo, incluso algunas cosas sin darse cuenta.

La noche del 14 de marzo se tornó una pesadilla. Una pesadilla sin fin que nos va a acompañar el resto de nuestras vidas. Ese día Mari estaba de óptimo humor, como era costumbre. Estaba riendo, bromeando, trabajando mucho y comiendo mucho. Era era su rutina.

Me acuerdo que yo había llegado a casa hacía una hora. Me estaba preparando para mirar la televisión, descansar un poco después de un largo día de trabajo, cuando el teléfono empezó a sonar desesperadamente. Varias amigas y amigos me mandaron mensaje para saber si estaba bien, si estaba con Marielle... En pocos minutos entendí lo que había pasado.

Me enteré de que Marielle acababa de ser asesinada junto a Anderson, quien conducía el auto. También había una asesora suya que no fue herida y mucha gente pensó que se trataba de mí. No era yo.

Este es el resumen muy corto de la peor noche de mi vida. La peor noche de la vida de mucha gente que conozco.

Ahora, un año después, escribo estas palabras en medio del miedo, del dolor, del odio y la desesperación. Esta semana la policía nos sorprendió arrestando a los supuestos asesinos de Mari y Anderson. Parece que después de 365 días, finalmente se descubrió quién disparó y quién estaba conduciendo el auto de los asesinos. Pero la policía dice que todavía no se sabe quién está detrás.

O sea, falta lo más importante, lo más central: ¿quién mandó matar a Marielle?

¿Qué grupo político fue capaz de mandar matar a una concejala legítimamente electa, con más de 40 mil votos de la segunda ciudad más grande de Brasil?

Marielle era una mujer negra, lesbiana, de la favela, defensora de los derechos humanos. ¿Quién tendría interés en acabar con su vida?

Hoy, 14 de marzo, después de una vuelta completa de la tierra alrededor del sol, sigo dolorida. Sigo triste. Sigo sin mucha esperanza. El dolor, que estaba adormecido por la vida cotidiana, volvió con todo en la última semana. Es triste además saber que vivimos en una democracia tan frágil que las personas son asesinadas por su vertiente política.

Lo que me tiene en pie es el agradecimiento que tengo y que siempre tendré por Mari. Ella me impulsaba. Creía en mí cuando yo no lo hacía tanto. Ella me dio una oportunidad y quería que yo fuera alguien.

Hoy mismo, cuando estoy desanimada, intento mirarme y creer más en mí. Finalmente, ella, que es un símbolo de lucha y trayectoria politica, creía.

Continuamos buscando todas las respuestas. Continuamos buscando una sociedad de paz, menos desigual, más justa. Una sociedad donde las mujeres negras estén en todos los espacios. Una sociedad donde las personas LGBT+ ocupen sus debidos lugares y no apenas un gueto. Todo por lo que Mari luchaba.

Hoy y para siempre, Marielle está en mi vida.

Marielle presente, hoy y siempre.

Lana de Holanda. Activista por los derechos humanos brasilera. Primera asesora trans de la Cámara Municipal de Río de Janeiro (PSOL).

martes, 12 de marzo de 2019

#hemeroteca #violencia | Detenidos dos expolicías militares en Río sospechosos de asesinar a la concejal Marielle Franco

Imagen: El País / Matielle Franco
Detenidos dos expolicías militares en Río sospechosos de asesinar a la concejal Marielle Franco.
Los primeros arrestos en una investigación plagada de interrogantes llegan dos días antes del primer aniversario del atentado. Uno de los agentes está jubilado y el otro fue expulsado.
Naiara Galarraga Gortázar | El País, 2019-03-12
https://elpais.com/internacional/2019/03/12/actualidad/1552395722_903065.html

A dos días del primer aniversario del asesinato a tiros de una concejal de Río de Janeiro convertida en símbolo de la izquierda brasileña, Marielle Franco, de 38 años, la policía civil ha detenido esta madrugada a un policía militar jubilado y a otro que fue expulsado del cuerpo. Uno está acusado de apretar el gatillo; el otro, de conducir el coche utilizado en el atentado. Los de este martes son los primeros resultados concretos en un caso cuya investigación ha sido duramente criticada por organizaciones de defensa de derechos humanos y por los propios compañeros de la combativa concejala negra que creció en una favela de Río y que era feminista, defensora de los derechos LGTBI y fiscalizadora de abusos policiales.

El anuncio de la policía ha sido una gran sorpresa en el muy polarizado Brasil, donde el asesinato y la elección del primer presidente ultraderechista desde la dictadura, Jair Bolsonaro, son los hitos políticos del último año. La imagen de Marielle es omnipresente en los centros de las grandes ciudades. Franco, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), circulaba el 14 de marzo por una calle de Río del año pasado cuando su coche fue tiroteado con un arma automática. El pistolero disparó 13 tiros. Ella recibió cuatro balazos en la cabeza. Su chófer, Anderson Gomes, también fue asesinado. Solo sobrevivió la jefa de prensa, que la acompañaba en el coche. El caso conmocionó a Brasil, un país con una altísima tasa de muertes violentas pero que no sufría hacía décadas un asesinato de un político electo.

Antes del amanecer, y a dos días de las protestas convocadas para exigir justicia para Franco, el grupo de combate al crimen organizado de Río de Janeiro ha arrestado a los sospechosos en sus casas. Ronnie Lessa, de 48 años, sargento retirado de la policía militar, está acusado de empuñar el arma; y Elcio Viera de Queiroz, de conducir el automóvil que siguió al de la concejal para matarla. Queiroz fue expulsado del cuerpo. Aunque la información no precisa los motivos de esa salida forzada, en la segunda mayor ciudad brasileña operan varios grupos criminales —denominados milicias— integrados por agentes de policía retirados y en activo.

La escasísima información oficial sobre el crimen y los nulos avances tangibles hasta este martes han sido duramente criticados durante los últimos meses. Amnistía Internacional publicó hace un mes un informe sobre los muchos interrogantes de la investigación. Y ha reiterado este martes su petición de que el caso sea investigado por un grupo independiente, no vinculado a la policía carioca.

El clima político ya estaba entonces polarizado pero el cisma entre la ultraderecha, que encarna Bolsonaro, y la izquierda para la que Marielle se ha convertido en una bandera solo se ha incrementado desde entonces. El crimen fue “meticulosamente planeado durante tres meses”, según las fiscales que lo investigan.

Las fiscales sostienen que "es incontestable que Marielle Francisco da Silva fue sumariamente ejecutada con motivo de la actuación política en la defensa de las causas que defendía. La barbarie practicada en la noche del 14 de marzo de 2018 fue un golpe al Estado democrático de derecho“, según 'O Globo', que ha adelantado la noticia de los arrestos.

Bolsonaro, que como presidente sigue atacando a la izquierda y a sus críticos en general, declaró sobre el crimen: "Yo también estoy interesado en saber quién la mandó matar", al referirse por la tarde a la noticia que copa las portadas e informativos de Brasil tras comparecer con el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, de visita oficial. Bolsonaro no se había referido al tema en ninguno de sus tuits del día, pero sí usó esa red el domingo para lanzar un ataque personal a una periodista del diario ‘Estadão’ basado en una información falsa y en un audio editado. Junto al nombre y apellido de la reportera, Bolsonaro mencionaba al padre de ella, precisamente uno de los periodistas que este martes ha adelantado la noticia del arresto de los supuestos asesinos de Franco.

El supuesto asesino material, que casualmente vivía en el mismo barrio que Bolsonaro hasta que se mudó a Brasilia, nunca había sido condenado ni procesado aunque sí era sospechoso de vínculos con mafias criminales. Durante la investigación se le ha descubierto una mansión frente al mar en Río que difícilmente podría haber pagado con su pensión de policía en la reserva: 7.000 reales al mes (1.600 euros). La policía dio con él porque una cámara captó el momento en que dentro del coche que emboscó a Franco se encendió un móvil por una llamada entrante, la triangularon y resultó ser de una persona vinculada al agente retirado. Los investigadores lograron permiso para acceder a los datos de su móvil alojados en la nube y pudieron ver que monitoreaba los movimientos de la concejal, de su mentor político y de otras figuras de la izquierda brasileña. A partir de ahí tiraron del hilo. Lesso perdió una pierna en un ataque con una grabada en 2009.

La diputada federal del PSOL Talíria Beltrone, que se formó políticamente en Río junto a la concejala asesinada, ha declarado poco después de conocerse estas primeras detenciones que, “aunque es importante saber quién disparó”, considera crucial que la ciudadanía se movilice en las protestas convocadas el día 14 para exigir “una respuesta del Estado sobre quien mandó matar a Marielle, quién organizó el grupo que perpetró esta ejecución política”.

El delegado de homicidios de Río, Giniton Lages, ha dado una detalladísima rueda de prensa sobre las pesquisas en un aparente intento de acallar a quienes acusan a las autoridades de desinterés en el crimen. Lages ha asegurado que el asesinato de Marielle fue siempre prioritario “porque es un caso emblemático” para insistir en que el arresto de los autores materiales cierra “una primera fase, pero las investigaciones continuarán. Ahora entramos en una fase aún más difícil”. El jefe de la investigación policial ha detallado que la policía ha dedicado 47 agentes al caso, ha recogido 230 testimonios, ha interceptado 318 teléfonos, ha analizado los datos de registro de 33.000 teléfonos, etcétera.

miércoles, 27 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbi #sexilio | Jean Wyllys, el ex diputado homosexual que huyó de Brasil: "Sabía que si me quedaba, iba a morir"

Imagen: El Mundo / Jean Wyllys
Jean Wyllys, el ex diputado homosexual que huyó de Brasil: "Sabía que si me quedaba, iba a morir".
Jean Wyllys ha vivido escondido en Barcelona y en Berlín desde que se marchó de Brasil. El ex diputado señala que la lucha contra Bolsonaro "no requiere más mártires", sino que necesita "activistas vivos".
Aitor Hernández | El Mundo, 2019-02-27
https://www.elmundo.es/internacional/2019/02/27/5c76e89721efa05d5a8b4584.html

Jean Wyllys no duda en afirmar que "Brasil no es un país seguro para las personas LGTBI". El primer y único diputado abiertamente gay del Congreso Nacional de Brasil sabe bien lo que es vivir amenazado: desde su elección en 2011 ha recibido amenazas de muerte y, tras la elección del ultraderechista Jair Bolsonaro, éstas se tornaron cada vez más creíbles hasta imposibilitar su permanencia en el país sudamericano.

Hace un mes el político se vio obligado a renunciar a su escaño y huir a Europa, donde ha vivido escondido, inicialmente en Barcelona y, en los últimos meses, en Berlín. Esta semana, sin embargo, ha aparecido en público por primera vez en Portugal, el país donde contempla vivir hasta que sea posible volver a su Estado natal. Ante una audiencia de cientos de personas en Lisboa, Wyllys ha protagonizado este miércoles una conferencia en la que ha explicado su decisión de abandonar Brasil.

"Brasil ya era un país homófobo y Bolsonaro supo aprovechar ese odio para llegar al poder. Hablamos de un hombre que llevaba 30 años en el Parlamento sin haber logrado aprobar un único proyecto de ley. Ganó porque se aprovechó de los medios para sacar el odio LGTBIfóbico que muchos ya tenían dentro de sí; consiguió movilizarles contra los grupos que él señaló como responsables de los males del país", ha declarado el ex diputado.

Wyllys ha contado cómo había pasado los últimos años siendo insultado por Bolsonaro, en aquel entonces diputado del Congreso. Toleró el abuso hasta el año pasado, cuando el asesinato de la concejal carioca Marielle Franco lo cambió todo.

"Cuando mataron a Marielle me di cuenta que iban a por mí, a por mi familia. Ante las amenazas recibidas, la policía no hacía nada más que abrir investigaciones protocolarias, sin ningún interés real en perseguir a los responsables. Terminé por vivir con miedo, encerrado en casa, y concluí que, si me quedaba en Brasil, iba a morir", se ha lamentado.

La elección de Bolsonaro el pasado otoño le convenció que era el momento de salir: "Esta lucha no requiere más mártires; requiere activistas vivos". Por estos motivos, Wyllys ha revelado que decidió huir a España. Según el diputado, entró en contacto con el embajador y le informó que, aunque viajaba con un visado de turista, no pensaba volver a Brasil. Tras explicar sus motivos, el político dice que el embajador le aseguró que podría quedarse por lo menos hasta abril y que, desde España, podría decidir dónde asentarse definitivamente.

"Estamos ante el comienzo de una noche que puede ser muy larga, y el impacto de este Gobierno ya se está viendo, con los casos de corrupción, pero también con el odio que intenta legitimar".

Fuertes medidas de seguridad
Cientos de personas han acudido a la convocatoria en el centro de Lisboa y han recibido al político cantando "en Portugal y en Brasil, siempre en defensa de los valores de abril", refiriéndose, de esta manera, a la Revolución de los Claveles de 1974. Cuando se ha agotado la capacidad del salón que acogía la conferencia, centenares de personas seguían en la fila, que se extendía hasta la vecina Praça dos Restauradores.

Una decena de militantes del Partido Nacional Renovador han desplegado un cartel en el que han declarado al brasileño como 'persona non grata' en Portugal, pero sus gritos han sido superados por los de los centenares de universitarios antifascistas que se han personado para contrarrestar la manifestación de la formación ultranacionalista.

La charla de Wyllys se ha desarrollado entre fuertes medidas de seguridad, con la policía lusa desplegada para proteger al diputado, que fue blanco de un intento de ataque el martes mientras participaba en una conferencia en Coimbra: dos activistas de extrema derecha lanzaron huevos contra el político antes de ser expulsados del centro universitario que acogía el evento. La conferencia fue interrumpida brevemente cuando una persona gritó un lema a favor de Bolsonaro, pero fue desalojado del salón poco después entre gritos de "fuera fascista".

Este miércoles, Jean Wyllys ha comparecido junto a varios académicos portugueses y Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago y viuda del Nobel de Literatura, quién ha presentado al ex diputado celebrando su coraje y declarando que, "ante el fascismo, nosotros somos la resistencia; somos los buenos, somos los más guapos".

El diputado ha prometido hacer una oposición activa al régimen de Bolsonaro desde Europa, y ha asegurado que no se ha exiliado para "vivir en silencio". "Cuando me fui, esos que están ahora en el Gobierno pensaron que me olvidaría de Brasil. Se equivocaron. No me voy a callar. Aquí estamos nosotros, los progresistas la de izquierda, luchadores, y vamos a seguir adelante para defender los derechos de las personas LGTBI y los valores democráticos en Brasil", ha resaltado.

jueves, 21 de febrero de 2019

#hemeroteca #violencia | El entorno de Marielle Franco rechaza la versión policial de su asesinato: "Debe de haber alguien muy influyente al mando"

Imagen: El Diario
El entorno de Marielle Franco rechaza la versión policial de su asesinato: "Debe de haber alguien muy influyente al mando".
Casi un año después, el asesinato de la política y activista sigue sin respuestas, mientras los compañeros y familiares cuestionan el móvil oficial: su labor en zonas deprimidas controladas por paramilitares. Amnistía Internacional exige la correcta identificación de todos los implicados, y denuncia que aún hay "caminos inexplorados". "Se va acumulando y produciendo cada vez más violencia", critica Mônica Francisco, exasesora de Franco.
Víctor David López | El Diario, 2019-02-21
https://www.eldiario.es/desalambre/Familiares-companeros-concejala-Marielle-Franco_0_869313247.html

A punto de cumplirse un año del asesinato de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco y su chófer, Anderson Pedro Gomes, la familia y sus compañeros de trabajo niegan con rotundidad el móvil oficial sugerido por la investigación. Temen que los "agentes del Estado" implicados, como aseguró en su día Raúl Jungmann, exministro de Seguridad Pública, estén en un escalón tan alto que sea imposible resolver el caso.

Desde que se conocieron los primeros datos del rumbo de la investigación, el móvil de los asesinatos ha sido la labor de Marielle Franco en zonas reprimidas al oeste de la ciudad, donde podría haber entrado en conflicto con las milicias paramilitares, que controlan la región y cuya actividad delictiva incluye la falsificación de títulos de propiedad de tierra.

Eso, al menos, era lo que indicaba la implicación del concejal Marcelo Siciliano, y la relación de este con milicianos de la zona oeste; o lo que sugerían las declaraciones en diciembre del secretario de seguridad pública de Río de Janeiro, Richard Nunes. También van en esa misma dirección las filtraciones de la posible relación con el asesinato de Marielle y Anderson del grupo de milicianos detenido, por otros motivos, el pasado mes de enero. Pero este móvil, a día de hoy, se tambalea.

Casi un año después del asesinato de la concejala, el pasado 14 de marzo, Amnistía Internacional Brasil ha actualizado su documento El laberinto del Caso Marielle Franco. Las preguntas que las autoridades deben responder. 23 cuestiones como cuáles son los resultados de la investigación de la Policía federal sobre las indagaciones de la delegación de homicidios de la Policía civil, anunciada por Jungmann, o quién desconectó las cámaras de seguridad municipal en la zona del crimen la víspera del asesinato.

La organización exige la correcta identificación de todos los implicados y denuncia que aún hay "caminos inexplorados". Tienen serias dudas también de que las informaciones hasta ahora filtradas vayan a desembocar en los verdaderos culpables.

Los resultados de la investigación sobre las indagaciones de los agentes civiles –una de las cuestiones para las que AI exige respuesta– no se conocerán hasta la conclusión de los trabajos, pero "la implicación de agentes del Estado" que defendió el exministro deja cada vez menos lugar a dudas. La Policía federal lleva meses siguiendo el rastro de las irregularidades en los movimientos de la Delegación de Homicidios de la Policía civil, encargada del caso, y durante la mañana de este jueves 21 de febrero se ha iniciado una operación que incluye ocho mandatos de busca y captura para ocho implicados en "posibles acciones que estarían siendo practicadas con la intención de obstaculizar" los avances de la investigación.

"Las medidas constituyen una fase intermedia de una investigación de carácter sigiloso", explica la Policía federal a eldiario_es. "Y han sido autorizadas por la Justicia estatal, después de dirigirse al Ministerio Público de Río de Janeiro".

Ningún trabajo de Franco tenía que ver con las milicias Los padres de Marielle Franco, Marinete da Silva y Antonio Francisco da Silva Neto intervinieron también en una rueda de prensa de la organización celebrada con motivo de los 11 meses del asesinato. Niegan categóricamente que la concejala estuviera trabajando en la zona oeste de la ciudad. Por allí, dicen, como mucho –y como muchos otros–, apoyó a la favela Vila Autódromo en la época de las Olimpiadas, ya que iban a ser desalojados por las obras del Parque Olímpico. Dudan mucho también de la implicación del concejal Marcelo Siciliano, a quien conocieron en una fiesta de cumpleaños. Tuvo algún intercambio dialéctico con su hija en algún pleno de la Cámara Municipal, siempre dentro del juego político. Nunca les ha cuadrado esta versión.

La diputada estatal Mônica Francisco, exasesora de Marielle Franco, está completamente segura de que el móvil del asesinato no es el que están sugiriendo las fuentes oficiales de la investigación. Ratifica a eldiario_es que no cree que la ejecutaran milicias paramilitares porque interfiriera en sus negocios de la zona oeste de la ciudad. Lo sabe de primera mano: ella misma era la que articulaba las acciones en las favelas dentro del equipo de trabajo.

La versión de los familiares y compañeros de Marielle Franco es respaldada por la constatación de que ninguno de los seis proyectos de ley que dejó en marcha tuviera algo que ver con la zona oeste de Río de Janeiro, con milicias paramilitares o con la falsificación de títulos de propiedad de tierra.

Todos los trabajos de estos seis proyectos de ley –cinco de ellos aprobados, por el momento–, arrancaron en 2017, durante el primer año de legislatura. Su jornada en la Cámara Municipal se centraba en ellos. El proyecto 17/2017 instituye el programa de espacio infantil nocturno para atender a niñas y niños cuyos padres trabajan o estudien por las noches. El 103/2017 incluye el Día de Tereza de Benguela y de la Mujer Negra en el calendario oficial de la ciudad de Río de Janeiro. El 417/2017 crea la campaña permanente de concienciación y lucha contra el asedio y la violencia sexual en el municipio de Río de Janeiro.

El proyecto 515/2017 instaura un programa de medidas socioeducativas en medio abierto. El 555/17 crea el Dossier Mujer Carioca, para elaborar estadísticas periódicas sobre mujeres atendidas por las políticas públicas de la ciudad. El 72/2017, el único cuya votación ha sido postergada, se centra en establecer el día de la lucha contra el odio a la comunidad LGTBI.

La versión que familiares y compañeros no descartan todavía es la que lanzó en agosto el hoy diputado federal Marcelo Freixo (PSOL), muy cercano a Marielle Franco. Preguntado por la investigación sobre quién podría sentir una aversión tan profunda como para ordenar y ejecutar un crimen así, Freixo propuso que se interrogara a los diputados Jorge Picciani, Edson Albertassi y Paulo Melo, todos del MDB (Movimiento Democrático Brasileiro), y todos presos (Picciani en su domicilio) en la Operación Lava Jato, por corrupción.

Un movimiento político iniciado por Freixo contra ellos evitó que se blindaran ante la Justicia y acabaron condenados. El diputado se mueve desde hace una década protegido por un numeroso equipo de seguridad, tras presidir la Comisión de Investigación de las Milicias. Acceder a él sería mucho más complicado que acceder a su exayudante Marielle, que no tenía ni escolta y su agenda era divulgada a diario, apunta el entorno de la concejala.

"Se va acumulando la violencia"

El hecho de que se corra el riesgo de no llegar nunca a conocer la verdad sobre el Caso Marielle hace que el padre de la política y activista carioca se plantee "si alguna persona influyente estará al mando de este asesinato". Franco, por encima de todo, era una defensora de los derechos humanos. "¿Hasta qué punto les llega a molestar eso?", se pregunta su madre, que cada vez está más convencida: "Tiene que haber alguien muy influyente".

El terreno está cada vez más embarrado por las opiniones radicalizadas y la propagación de odio alrededor del caso. Es lo que la diputada estatal Mônica Francisco denominó "banalización de la violencia", en un debate organizado el 14 de febrero en la Casa Pública –Botafogo–. Una de las muestras más mediáticas fue ver al candidato Rodrigo Amorim –del Partido Social Liberal, el partido de Bolsonaro– partir en dos una placa con el nombre de una calle en honor a la concejala en un acto de campaña.

"Se va acumulando y produciendo cada vez más violencia", lamenta su exasesora. Algunas conductas, critica, forman parte de "un proceso de perversidad y sadismo". Es su respuesta cuando le recuerdan que el ahora diputado estatal de extrema derecha ha enmarcado uno de los pedazos rotos de la placa y lo ha colgado en una de las paredes de su despacho en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.