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lunes, 2 de febrero de 2026

#hemeroteca #trans #testimonios | Soy tal como tú me ves

Manolita Chen //

Soy tal como tú me ves

Debemos celebrar la publicación el pasado año 2025 (ya van dos ediciones) de la biografía de Manuela Saborido, más conocida por su nombre artístico de Manolita Chen, publicada con el título de “Soy tal como tú me ves” por Ediciones Algorfa.
Pablo Morterero | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2026-02-02
https://www.20minutos.es/nacional/blogs/1-de-cada10/soy-tal-como-tu-me-ves_6926124_0.html

Uno de los problemas a los que nos enfrentamos a la hora de recuperar la memoria LGTBIQ antes de los años 80 del siglo XX, es la falta de testimonios de las propias personas homosexuales (gais y lesbianas), bisexuales, trans e intersex.

Como bien recoge Alberto Mira en “De Sodoma a Chueca”, en el primer tercio del siglo XX hombres bisexuales y gais sí empezaron a hablar en primera persona, como Álvaro Retama, Antonio de Hoyos o Luis Cernuda, entre otros, a través de sus obras literarias. Pero ese comienzo fue brutalmente interrumpido con la dictadura franquista, ya que esos autores se vieron perseguidos, obligados a exiliarse, o silenciados por la censura. De hecho, algunas obras escritas en los 50, como “Un amor fora ciutat” de Manuel de Pedrolo de 1959, tuvo esperar hasta l970 para ser publicada, o “Heraclés”, de Juan Gil-Albert, escrita en 1955 y publicada en 1975. En el caso de Pedrolo, la publicación provocó que en 1971 fuera procesado por escándalo público y 146 ejemplares de la primera edición fueron secuestrados.

Si queremos saber sobre la vivencia de las lesbianas, los gais, las personas bisexuales y trans antes de los años 80, debemos utilizar fuentes como los medios de comunicación, claramente homófobos (ya fuesen de derechas, pero también de izquierda, como el anarquista La Tierra, que publicitaba en los años 30 la obra de Augusto Vivero, “Jesucristo, mala persona”, calificando a Jesucristo de “mal hijo, mal hermano, hombre aborrecible, mala persona y homosexual”), expedientes judiciales de perseguidos por el Código Penal, la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, u obras literarias de autores claramente homófobos.

Esa falta de relatos autobiográficos hace que siga siendo tan importante recuperar las vivencias de las personas homosexuales (gais y lesbianas), bisexuales, trans e intersex durante la dictadura y las primeras décadas de la democracia de 1978.

Y por eso debemos celebrar la publicación el pasado año 2025 (ya van dos ediciones) de la biografía de Manuela Saborido, más conocida por su nombre artístico de Manolita Chen, publicada con el título de “Soy tal como tú me ves” por Ediciones Algorfa.

Un relato biográfico dictado por Manolita y recogido de forma fiel por Juan-Ramón Barbancho, que se ha destacado en los últimos años por recuperar las historias de decenas de mujeres trans que transicionaron durante la dictadura. Una “autobiografía” brutalmente sincera, con la honestidad de aquellas personas que han comprendido que solo la verdad nos hace libres.

Una obra que, además, es un antídoto contra el revisionismo “woke” de la ultraderecha, que algunas personas homosexuales (gais y lesbianas) y bisexuales han comprado.

“Soy tal como tú me ves” refleja esa España pobre y miserable, oprimida por la intolerancia de un régimen nacionalcatólico que se cebaba en las clases obreras. Una España donde la arbitrariedad de las autoridades, la perniciosa influencia de una jerarquía católica envalentonada por el éxito de la “cruzada” contra el “peligro rojo”, y la extrema pobreza de la población, se aliaban, junto a la homofobia política, religiosa y social, para convertir en un infierno la vida de las personas que se desviaran (o pudieran desviarse) de la norma de la heterosexualidad excluyente y la masculinidad más tóxica.

Pero también “Soy tal como tú me ves” recoge cómo la resistencia era posible, cómo negarse a renunciar a una misma, a uno mismo, era un camino ciertamente doloroso pero posible. La autobiografía de Manuela Saborido nos muestra como su voluntad de vivirse como la mujer que siempre ha sido, su deseo de maternidad, y su capacidad para perdonar, que no para olvidar, la convierten en una mujer admirable, sin que en ninguna de las páginas del libro se atisbe ese narcisismo patológico que en ocasiones podemos ver en este tipo de obras.

Por todo ello, la lectura de “Soy tal como tú me ves” es una obra de lectura obligatoria para aquellas personas que queremos conocer realmente nuestras genealogías y los testimonios de un pasado que se resiste a abandonarnos.

Para adquirir ejemplares, hay que contactar con la Fundación Manuela Saborido, en el 623 96 62 15. Todos los beneficios van directamente a sufragar las actividades de la Fundación.

domingo, 23 de noviembre de 2025

#librios #trans #testimonios | Soy tal como tú me ves : Manolita Chen de Arcos de la Frontera

Soy tal como tú me ves : Manolita Chen de Arcos de la Frontera / Juan-Ramón Barbancho.
Marbella, Málaga : Ediciones Algorfa, 2025 [11-23] / 2ª ed. act.
186 p.

/ ES / Libros / ENS / BIO / Manolita Chen (Saborido) / Mujeres trans / Testimonios / Trans

📘 Ed. impresa: ISBN 9791399034059
📝 Cita APA-7: Barbancho, Juan-Ramón (2025). Soy tal como tú me ves. Manolita Chen de Arcos de la Frontera. Algorfa.

Manolita Chen es una figura fundamental a la hora de hablar de los derechos humanos y de los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en particular. Su periplo vital está, desgraciadamente, repleto de humillaciones, vejaciones, violaciones y maltratos. Manolita conoce lo peor de la condición humana y, quizás por eso mismo, se ha marcado una hoja de ruta solidaria: convertirse en madre y protectora de cientos de personas que han encontrado refugio, paz y asistencia bajo su protección. Manolita lo es todo: artista, empresaria y activista. En todas sus facetas ha dejado una huella imborrable e inspiradora. Pero por encima de todo eso, Manolita es una mujer, una persona sin limitaciones e ilimitada para hacer el bien. Gracias a ella hay quienes tienen techo y comida –su Fundación gestiona diez viviendas de acogida– y todas podemos consultar la memoria de la disidencia desde el siglo pasado hasta la actualidad, pues su ingente archivo personal (más de 7.000 documentos) forma parte del Archivo General de Andalucía. En este libro, el historiador, comisario y ensayista Juan-Ramón Barbancho da forma al discurso, en primera persona, de la gran Manolita. Nueva York tuvo a Marsha P. Johnson, Andalucía a Manolita. El mundo en sus manos ha logrado ser habitable. El mundo, ojalá, solo fuera de ellas.

DOCUMENTACIÓN
Soy tal como tú me ves
Pablo Morterero | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2026-02-02

https://www.20minutos.es/nacional/blogs/1-de-cada10/soy-tal-como-tu-me-ves_6926124_0.html

sábado, 1 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Andalucía verde, blanca y arcoíris

El Salto / Acto de Huelva Transita frente a la antigua cárcel de Huelva, 2023-06-28 //

Andalucía verde, blanca y arcoíris

El colectivo LGTBIQ andaluz reivindica una memoria y una historia propia con diversas iniciativas
Aurora Báez Boza | El Salto, 2023-07-01
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/andalucia-verde-blanca-arcoiris

“Qué es eso de orgullo gay, eso los maricones de Nueva York, aquí somos andaluces”, así de tajante se mostraba La Moni de Huelva, referente de la lucha LGTBIQ en Andalucía, en una entrevista en la televisión pública onubense cuando le preguntaban por el orgullo gay. Una sentencia que en la actualidad puede ser leída como el clamor de una época, las disidencias buscan en las historias de su tierra espejos cercanos donde mirarse más allá de los que provienen de la cultura anglosajona, para reivindicar una memoria propia.

En el territorio andaluz, la historia LGTBIQ enterrada por años de silencio, vuelve a florecer y a buscar su hueco a través de diversas iniciativas y reivindicaciones por parte del colectivo. Y es que la comunidad autónoma cuenta con una amplia genealogía de referentes, desde su propio Stonewall con la persecución en el pasaje Begoña, una de las primeras manifestaciones LGTBIQ del estado español, la del 25 de junio de 1978 y grandes referentes como Manolita Chen, Miguel de Molina u Ocaña.

En un momento en el que los discursos y la violencia LGTBfóbica tienen un repunte en Andalucía y en el resto del estado español, según la encuesta realizado por 40db para la FELGTB más de 280.000 personas LGTBI+ han sufrido agresiones en los últimos cinco años, el colectivo echa la vista atrás en su historia para recuperarla y aprender de ella. Uno de los casos más paradigmáticos de represión histórica LGTBIQ en el territorio es la de la antigua cárcel de Huelva, que durante las décadas de 1960 y 1970 fue destinada al internamiento de homosexuales, que eran castigados al amparo de la Ley de Vagos y Maleantes. En este edificio solo se destinaba a aquellos “homosexuales-activos”, para los considerados pasivos se encontraba una cárcel del mismo tipo en la ciudad de Badajoz. “Yo tengo claustrofobia por culpa de la vieja prisión. No había casi espacio para dormir”, relata La Moni de Huelva, al ser preguntada por su paso en el centro.

El pasado miércoles 28 de junio el colectivo transfeminista LGTBIQ+ organizaba una concentración frente al edificio para “recordar los motivos por los que salimos a la calle y para no olvidar que el Estado español ya no nos encarcela, pero siguen presentes como formas de castigo, como la falta de reconocimiento o la invisibilización”.

El edificio en el que durante el franquismo se reprimió y se ejerció violencia sobre diversas personas por su identidad de género u orientación sexual se encuentra desde hace décadas derruido y abandonado por las instituciones. Desde 'Huelva transita' exigen que se rehabilite el espacio como un lugar para la memoria del colectivo. “Es un espacio que forma parte de nuestra historia, somos lo que somos por quienes vinieron antes. No hay casi espacios en España que hablen de nuestra historia”, comenta Rozío Fajardo Fernández desde Huelva Transita.

La reivindicación memorialística de las disidencias onubenses surgen en un contexto en el que por primera vez tras varios años en el ayuntamiento no se ha colgado la bandera LGTBIQ durante el día internacional del orgullo tras la entrada de la nueva alcaldesa del PP.

A pesar de la represión en Andalucía, también surgieron espacios seguros para las personas LGTBIQ durante el franquismo. El Pasaje Begoña fue durante la década de los 60 y 70 un punto de fuga para las disidencias sexuales en el contexto de una dictadura que los perseguía y criminalizaba. Torremolinos era uno de los destinos turísticos predilectos para los extranjeros en el tardofranquismo, un espacio donde el régimen permitía cierta apertura con fines económicos.

Este trasiego de turistas y esta permisividad hizo posible un espacio de ocio donde se encontraban las disidencias sexuales de la época. La referente en la lucha trans en Andalucía, Manolita Chen, encargada del pregón del Orgullo Crítico en Madrid el pasado miércoles, lo recuerda de este modo “Era un paraíso, una cosa que es imposible de explicar. Cuando yo veía allí dos chavales dándose besos y dos mujeres con un brazo, así por lo alto, yo decía esto no es el mundo, esto es el paraíso”.

El 24 de junio de 1971 se producía en el Pasaje Begoña “La Gran Redada”, una serie de detenciones sin precedentes que supuso la detención de 300 personas. La operación se realizaba en el contexto de “la campaña iniciada por la autoridad gubernativa de Málaga, en orden a velar por la moralidad y las buenas costumbres” según publica el medio El Eco de Canarias en julio de 1971. Para muchos medios y parte de la sociedad, la actuación estaba justificada como un proceso para regenerar Torremolinos a través de “Un plan gubernativo para saneamiento y clarificación de los medios de raro ambiente de Torremolinos” justificaba el periódico ABC al hacerse eco de la noticia.

Desde la Asociación del Pasaje Begoña reflexionan, en el libro conmemorativo por el 50 aniversario de la Gran redada: El Pasaje Begoña, en la memoria LGTBIQ, sobre la decisión que apuntan, fue “tomada desde Madrid para mostrar fuerza de un régimen que ya se veía estaba agonizando”.

El colectivo LGTBIQ andaluz también ha salido a la calle a reivindicar su lugar en el mundo desde 1978. El 25 de junio de ese año se celebraba la primera manifestación “por la libertad sexual” en Andalucía. La acción, organizada por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía, recorrió toda la ciudad de Sevilla reivindicando, “la ‘libertad sexual’, ‘la abolición de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social’, ‘la amnistía total y homosexual’ y ‘la despenalización de todos los actos homosexuales”. Este hecho histórico dejó una imagen para la posteridad y para la inspiración de las generaciones LGTBIQ andaluzas futuras: La giralda adornada con un cartel en el que se podía leer “Libertad Sexual”.

Este hito y otros, así como diversas publicaciones y colectivos LGTBIQ históricos, están recogidos en el archivo TRANSFEMINISTA/KUIR/TRANSMARIKABIBOLLO ANDALUZ, Guardianxs de la memoria. Un proyecto de recuperación de la memoria que “pretende contribuir a abrir una reflexión sobre las posibles dinámicas centro/periferia, norte/sur sobre las que se está repensando en el mencionado campo activista a partir de la construcción de memorias de los colectivos disidentes sexuales y de género y los transfeminismos de Andalucía. Su objetivo principal es luchar contra la desmemoria, la invisibilización y falta de reconocimiento de nuestros movimientos”.

El cartel oficial del orgullo LGTBI de Andalucía de este año realizado por la artista Cynthia Veneno, ha puesto en el centro la necesidad de reivindicar la memoria histórica en la diversidad, subrayando “la lucha de esas personas mayores que dieron los primeros pasos para conseguir los derechos sociales que se mantienen en la actualidad”.

Veneno se ha inspirado para el cartel en la obra del pintor cantillanero José Pérez Ocaña, un referente de la historia LGTBIQ en el territorio. “Para mí Ocaña como homosexual que soy es un referente, es una revolución y estoy muy orgulloso”, Miguel Ángel Tirado es un joven cantillanero que trabaja en el Centro de Interpretación de la obra de Ocaña en la localidad. Sus palabras reflejan el sentir de un pueblo donde se respira las vivencias y la cosmovisión del pintor, y donde su huella sigue indeleble.

Intersexuales en la historia

Las referencias para las personas disidentes son esenciales a la hora de poder vivir una vida completa y digna. El activista y artista intersexual Bernar SF ha realizado una investigación sobre personas intersexuales en la historia que ha volcado en un fanzine con sus ilustraciones. “Necesito referentes de gente que haya vivido antes que yo, que también está en la misma situación porque no tenía ninguna”, argumenta el artista sobre las razones que le impulsó a emprender este proyecto.

Bernar emprendió esta búsqueda porque ha vivido toda su vida sin referentes ni en los libros de historia ni a su alrededor. “Este año ha sido la primera vez que en la manifestación de Sevilla se ha hecho un bloque intersex, es la primera vez que veo gente intersex de carne y hueso y no soy yo mismo delante del espejo”. Las personas intersex que Bernar ha recogido en su fanzine abarcan distintos territorios y períodos de tiempo. “se habla de que ahora están empezando a haber activistas intersex, es verdad que hay más visibilidad, pero personas intersex ha habido durante toda la historia”, concluye el activista.

Durante muchos años la historia de las personas lgtbi han sido borrada dejando sin referentes a parte de la población mundial afectando negativamente en su capacidad de imaginar vidas posibles y dignas. Reivindicar esas historias invisibilizadas es abrir el camino a las personas lgtbiq a poder narrarse a sí mismes y también cambiar el concepto de memoria colectiva. Como escribió Ann Cvetkovich en 'Un archivo de sentimientos': “La historia de las personas lgtbiq necesita un archivo radical de las emociones, con el fin de documentar la intimidad, la sexualidad, el amor y el activismo –todas las áreas de la experiencia que son difíciles de documentar a través de los materiales de un archivo tradicional”.

miércoles, 28 de junio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #28j | El ruido de la ultraderecha moviliza al colectivo LGTBI: “Vamos a frenar las amenazas”

El País / Marcha del Orgullo Crítico en Madrid //

El ruido de la ultraderecha moviliza al colectivo LGTBI: “Vamos a frenar las amenazas”
Jacobo García, Irene Vega Medina | El País, 2023-06-28

https://elpais.com/sociedad/2023-06-29/el-ruido-de-la-ultraderecha-moviliza-al-colectivo-lgtbi-vamos-a-frenar-las-amenazas.html

Mal día para ser simpatizante de Vox. Este miércoles en Madrid, en el barrio de Chueca, miles de personas aplaudían frases como: “no queremos discursos de odio”, “el orgullo es una lucha que requiere de lucha cotidiana”, “ni un paso atrás”, “vamos a frenar las amenazas”, que llegaban del escenario en el que se presentaba el pregón y los actos para la marcha del Orgullo del sábado, una de las que se adivinan más masivas —en torno a un millón de personas— y reivindicativas. De fondo, el ruido de la ultraderecha en su desembarco en los ayuntamientos, donde se ha dedicado a evitar que se desplegaran banderas arcoíris y a atacar los símbolos de igualdad.

Esos lemas que llamaban a la defensa de los derechos conquistados eran los que coreaban a la multitud las actrices Lali Espósito, Alba Flores y Ana Wagener, que dieron el pregón en el Día Internacional del Orgullo. Las protagonistas de la película ‘Te estoy amando locamente’, que narra el nacimiento del movimiento LGTBIQ+ en la Sevilla de los años 1977 y 1978, se unieron a Manolita Chen, testigo directo de los acontecimientos que cuenta el largometraje, durante una celebración que combina la purpurina con el ceño fruncido ante lo que dijeron “es un ataque” a la libertad.

En ese arranque de los actos que celebran el primer Orgullo que coincide en una precampaña electoral especialmente bronca, por los ataques de Vox a los derechos LGTBI ante la pasividad del PP, no faltó la fiesta, la parranda, los minis de cerveza, los sombreros de paja y las selfis “para mi marido que no pudo venir”. Pero este pregón tenía un aire especial, más político. La sensación de que hay mucho en juego. “He venido como todos los años, pero soy consciente de que esta vez es distinto. Hay una amenaza real que nos obliga a unirnos y a movilizarnos de otra manera para no retroceder ni un paso en los derechos conseguidos”, explica Carlos, un contable de Sevilla que se enfada a medida que habla.

Los accesos a la plaza Pedro Zerolo estaba más controlados que en ocasiones anteriores, varios filtros obligaban a los asistentes a pasar por un control policial que revisaba cada bolso. En las azoteas, hasta una decena de uniformadas seguía el pregón con atención. Horas antes, el Ministerio del Interior había anunciado un dispositivo especial para el desfile del Orgullo del sábado, que se espera que congregue a entre un millón y un millón y medio de personas. La policía ha extremado la seguridad, duplicando el número de agentes con respecto al año pasado: serán 3.726, informa Patricia Ortega-Dolz.

Cuando Espósito terminó de hablar, el tema “A quién le importa”, de Alaska y Dinarama, sonó como una liberación y la música festiva y electrónica desvistió los cuerpos que bailaban a 34 grados. Irene, de A Coruña, lucía en la misma muñeca varias pulseras, una de ellas era la bandera de España, y otra, la arcoíris.

―¿Son incompatibles?

―Ay, qué va. Yo siento las dos y son ellos los que no se enteran.

El “ellos” era como el invitado que no llegó a la cena, pero del que todos hablan. La España que no cabe en la cabeza de muchos sí cabe en la muñeca de una chica de 26 años.

Sprays de agua contra el calor, abanicos y gente en los balcones con torso desnudo animaban una plaza que parecía el resumen de una época. El sonido, y, por tanto, el mensaje que salía de la tribuna principal, estaba limitado por razones legales, tal y como advertían un cartel de la organización, pero los bares tenían permiso para abrir dos horas más.

La actitud beligerante de la ultraderecha se ha centrado estos días en las banderas arcoíris, impidiendo que se cuelguen en algunos parlamentos regionales —al menos tres: Comunidad Valenciana, Baleares y Castilla y León— y ayuntamientos —Valladolid, Alcalá de Henares o Boadilla del Monte, entre otros—. También lo han intentado en Navarra y en Zaragoza. Mientras, el PP ha reivindicado su “compromiso” con el colectivo LGTBI, pese a cogobernar o pactar con Vox en las instituciones en las que no se han colocado las enseñas.

Todo esto, en un contexto de tendencia ascendente de los delitos de odio contra las personas LGTBI: en 2021, Interior registró un aumento de casi un 70% en los delitos contra la orientación sexual en España. Tendencia que el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha achacado a un mayor número de denuncias, pero también a la mayor crispación política, agudizada por los duros discursos de la ultraderecha.

El Orgullo más crítico
A la misma hora, en otro punto de la capital, se concentraban este miércoles grupos de gente con banderas de colores, brillos y bolsos con el arcoíris. Lo hacían en honor a las revueltas de 1969 en el bar neoyorquino de Stonewall, y los convocaba la Plataforma Orgullo Crítico, que agrupa colectivos que critican el capitalismo que impregna la celebración tradicional. El lema era ‘Contra la crisis, Orgullo e Insurrección’. Víctor Duque (42 años) trabaja en el sector del turismo, pero hoy acude a la manifestación de la mano de la fundación Eddy G, que acoge a personas LGTBI que han sufrido violencia intrafamiliar. “Ambas manifestaciones son importantes, una es más festiva que la otra, pero esta es necesaria porque reivindican y rinden homenaje a los que vinieron antes”, cuenta.

En la plaza de Cuatro Caminos ondean todo tipo de banderas: la trans, la bisexual, la no binaria, la lesbiana, la arcoíris. De hecho, otra de las reivindicaciones del Orgullo crítico es la falta de diversidad que, a su juicio, exhibe el Orgullo tradicional: hombres blancos cisgénero gais. Las camisetas que reclaman que acabe la homofobia se mezclan con pancartas que denuncian el ‘pinkwashing’ (el uso de la bandera arcoíris con fines comerciales) de la manifestación estatal organizada por el MADO, el Orgullo de Madrid. En las cuatro salidas del metro no cabe ni un alma más, pero siguen saliendo de la boca del metro, llenando la glorieta.

Zira Rivera tiene 31 años, va con una pancarta que reclama los derechos de las personas racializadas, no blancas. “Tenemos que participar en las conversaciones sobre las personas LGTBI. No solo somos nuestro color de piel”, apunta. Es la primera vez que acude a la manifestación convocada por Orgullo Crítico y, aunque cree que es un buen espacio para que personas como ella se sientan incluidas, va alerta. Duque, que acude con la fundación Eddy G, incide en la situación política en la que se encuentra España. “Cada vez que hay elecciones, los derechos de las personas del colectivo se cuestionan. Que se juegue con nuestras vidas es deleznable”, afirma tajantemente.

lunes, 10 de abril de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Sevilla acoge un nuevo “espacio de libertad” LGTBI con el espíritu de Manolita Chen y el Pasaje Begoña

Manolita Chen junto a Loles López recorre la nueva sede de su Fundación en Sevilla //

Sevilla acoge un nuevo “espacio de libertad” LGTBI con el espíritu de Manolita Chen y el Pasaje Begoña

La residencia universitaria Flora Tristán de la UPO alberga desde este lunes la nueva sede de la Fundación Manuela Saborido y la asociación Pasaje Begoña, referentes de la lucha por los derechos del colectivo LGTBI
Sara Rojas | El Diario, 2023-04-10
https://www.eldiario.es/sevilla/sevilla-acoge-nuevo-espacio-libertad-lgtbi-espiritu-manolita-chen-pasaje-begona_1_10107267.html

La capital andaluza cuenta desde este lunes con un nuevo espacio dedicado a defender las personas LGTBI y promover su memoria, de la mano de la fundación de Manolita Chen, icono de la lucha por la libertad sexual y primera mujer trans en España en conseguir el cambio de identidad en el DNI, así como de la asociación Pasaje Begoña, que debe su nombre a la histórica calle de Torremolinos, declarada lugar de Memoria Histórica LGTBI y cuna de los derechos y libertades del colectivo por la Junta de Andalucía.

La propia Manuela Saborido (conocida por todos como Manolita Chen), a sus 80 años, ha sido la encargada de inaugurar la sede sevillana, protagonizando un acto que ha rebosado emoción y agradecimiento. En concreto, la nueva delegación de las citadas entidades sociales (que hasta ahora operaban desde Cádiz y Málaga respectivamente) se ha instalado en el espacio de innovación internacional ubicado en la Residencia Universitaria Flora Tristán, de la Universidad Pablo de Olavide (UPO). Hecho que demuestra que “innovar no sólo es estar a la última, sino también buscar soluciones a problemas sociales”, como ha manifestado Jorge Pérez, presidente de la asociación Pasaje Begoña, al inicio de su intervención.

Durante la inauguración, los presidentes de las organizaciones protagonistas han estado respaldados por la consejera de Inclusión Social de la Junta de Andalucía, Loles López, la delegada de Igualdad del Ayuntamiento hispalense, Clara Macías, el rector de la UPO, Francisco Oliva, entre otras autoridades y responsables del Polígono Sur, distrito en el que se inserta el proyecto social al que pertenece la residencia. Sin embargo, la responsable de que el acto se haya impregnado de un halo íntimo y emotivo ha sido la presencia de otras mujeres que, al igual que Manolita, fueron víctimas de la represión y la discriminación por querer ser quienes eran. En su honor, la residencia ha acogido también una exposición en la que se muestran figuras y episodios significativos de la historia de la lucha por los derechos LGTBI, junto a artículos de prensa de los años 80 donde se pone de manifiesto la crueldad de la que eran objeto las personas trans, por cuanto se referían a ellas con un lenguaje despectivo, como cuando Manolita se convirtió en la primera madre transexual.
Testimonios de vida desgarradores

Así lo ha confesado esta veterana activista de Arcos de la Frontera (Cádiz), al recordar el maltrato y la violencia que sufrió fuera (siendo detenida en varias ocasiones por la Ley de Vagos y Maleantes) pero también dentro del núcleo familiar, pues recibió “palizas” incluso por parte de sus “seres queridos” que “no aceptaban que un niño fuera en realidad una niña”. Entre otros episodios de indescriptible crudeza, compartió con los asistentes que en su casa comía con cubiertos diferenciados del resto para no “infectar” a los demás. “No somos personas enfermas ni personas que no saben lo que sienten o lo que quieren, queremos lo mismo que todo el mundo”, ha reivindicado Manolita con la voz entrecortada.

Desde entonces, y tras descubrir el pequeño oasis de libertad para el colectivo LGTBI que se escondía en el Pasaje Begoña en plena dictadura franquista, ha entregado su vida a tratar de erradicar el desprecio que pesa sobre este colectivo y a minimizar el sufrimiento de otras víctimas de la discriminación por su orientación sexual. Con este afán, fundó el Hogar Manolita Chen en su localidad gaditana, que da cobijo a seis personas en situación de extrema vulnerabilidad para que puedan vivir “rodeadas de amor” - ese que ella nunca recibió en su infancia- y que “no se mueran en la calle como se están muriendo”.

Al hilo, este icono de la conquista de los derechos y libertades de las personas LGTBI ha aprovechado la presencia de los representantes de las distintas administraciones para pedirles que repliquen en la capital hispalense el modelo de hogar, toda vez que “también tenemos transexuales en Sevilla que están solas y no podemos permitir que se mueran en la calle”.

Por su parte, Clara Macías ha puesto en valor la labor altruista y “fundamental” que desempeña el tejido asociativo en pro de los derechos humanos y le ha atribuido a este movimiento que en los últimos tiempos se haya avanzando. En este sentido, ha celebrado que los pasos que se están dando en materia de igualdad y de inclusión social, apelando a la normativa en favor de las personas trans aprobada recientemente, si bien ha admitido que todavía persiste “discriminación y violencia” hacia este colectivo.

De ahí que haya reafirmado el “firme compromiso” de las administraciones por seguir “acompañándolos en esa lucha” recorriendo la senda que ya iniciaron hace décadas Manolita y otras compañeras como presentes también en el acto. “No se puede estar callado cuando existe una justicia y ellas son ejemplo de eso”, ha alabado Macías, contando con el asentimiento de la titular de Inclusión Social a nivel andaluz. En efecto, África y Bianca, dos de las amigas de Manolita que han acudido a arroparla en el día de la inauguración, reconocen que sufrieron episodios similares a esta pionera activista. Pero “nunca nos callamos”, afirman en conversación con este periódico.

De su lado, Loles López, ha dedicado palabras de gratitud a la Pablo de Olavide por “el trabajo que hacen por la solidaridad, la inclusión y la igualdad real”. Y ha remarcado que “todos formamos parte de la sociedad y si excluimos a una parte no vamos a avanzar porque seríamos tremendamente injustos”. Por este motivo, ha reivindicado “ser buenas personas por encima de todo” y ha apuntado que “sólo hay una herramienta para erradicar la discriminación”, en alusión a “la educación”.

Opinión en la que ha coincidido el rector, quien ha reafirmado que la Pablo de Olavide es “una universidad con alma” que se esfuerza en “crear buenos seres humanos”, esto es, “gente comprometida en los valores y en el respeto a los derechos humanos”. Asimismo, Oliva ha expresado su “orgullo” de que estas dos entidades se integren en un enclave como la residencia Flora Tristán, en tanto que simboliza “el compromiso social” de la institución pública a la que representa.

En este nuevo “espacio de libertad” - como lo ha denominado la delegada de Igualdad del Ayuntamiento hispalense -, la fundación Manuela Saborido seguirá trabajando desde la capital andaluza por la diversidad y por ofrecer oportunidades al colectivo LGTBI+, al alumnado universitario, a las personas residentes en el Polígono Sur de Sevilla y de la ciudad en general, desde la perspectiva de la innovación social. En su caso, la asociación Pasaje Begoña aprovechará este emplazamiento para promover su labor investigadora en el ámbito de la Memoria Histórica LGTBI, como lleva realizando desde que se constituyó como organización asociativa hace ahora cinco años.

“Lo que han hecho estas personas por las generaciones siguientes merece ser recordado y eso es lo que estamos haciendo”, ha explicado el presidente de la entidad memorialista LGTBI, “poner en valor” su legado. Ahora, el siguiente reto es “crear el espacio europeo de la memoria LGTBI” en Andalucía. Propósito que empezarán a trabajar desde Sevilla para continuar demostrando que la comunidad andaluza es “ejemplo de convivencia y respeto a la diversidad”.

domingo, 10 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #trans | Manolita Chen pregona un Orgullo LGTBI en Algeciras tan festivo como reivindicativo

Europa Sur / Manolita Chen, preegonera del Orgullo LGTBI en Algeciras //

Manolita Chen pregona un Orgullo LGTBI en Algeciras tan festivo como reivindicativo.

La artista reclama "amor, cariño, dignidad y respeto para todos" en su discurso en el Parque María Cristina.
Europa Sur, 2022-07-10
https://www.europasur.es/algeciras/manolita-chen-pregon-Orgullo-LGTBI-festivo-reivindicativo_0_1700230671.html 

Uno de los grandes nombres del activismo LGTBI en España para reivindicar la diversidad. La vedette y empresaria Manolita Chen ha sido la encargada este sábado de pregonar la fiesta del Orgullo LGTBI en Algeciras, celebrada en el Parque María Cristina.

El parque, convertido en un mar de banderas del arcoíris, ha estado animado desde buen rato antes con actividades como la muestra ‘Una mirada al Arte Drag’ de Borja Sánchez, propuestas para los niños y una barrilada.

La artista, todo un icono y una de las primeras transexuales en España en visibilizarse, ha demandado en su pregón "amor, cariño, dignidad y respeto para todos". Chen ha relatado algunos de los episodios más duros de su vida, afrontados con coraje y valentía. "Yo, Manolita Chen, de Arcos de la Frontera, en 1962 ya había estado en tres cárceles. Sufrí la ley de vagos y maleantes y la ley de peligrosidad social, pero aquí está la vieja", ha reivindicado como ejemplo de fortaleza.

Manolita Chen ha explicado que tras ser una de las primeras mujeres trans en adoptar hijos en España, ha abierto una casa de acogida en su localidad natal para atender a menores en riesgo de exclusión social.

La artista ha concluido su discurso con un agradecimiento por la acogida en Algeciras, a lo que el público ha respondido con más aplausos y muestras de cariño que han emocionado a la vedette.

Junto a Manolita Chen (Manuela Saborido Muñoz), han estado en el escenario la consejera de Igualdad en funciones, Rocío Ruiz, el concejal de Participación Ciudadana, Jorge Juliá, la subdelegada de la Junta en funciones, Eva Pajares, el presidente de la Mancomunidad, Juan Lozano, y el presidente de Roja Directa, Jesús Tomillero.

Tras las palabras de la pregonera, el parque ha acogido las actuaciones de Nacha la Macha, Kika Lorace, Mariconazo, Queen Lidhia, David Cordobés, Marina Reigue, Rocket y Sandra Ruiz.

viernes, 24 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #memoria | 51 años del Stonewall Andaluz

El Salto / Ambiente en uno de los establecimientos del Pasaje Begoña //

51 años del Stonewall Andaluz.

El 24 de junio se celebra el 51 aniversario de la Gran Redada en el Pasaje Begoña, Torremolinos, un símbolo de la memoria LGTBIQ en Andalucía.
Aurora Báez Boza | El Salto, 2022-06-24
https://www.elsaltodiario.com/actualidad-lgtbiq+/51-anos-stonewall-andaluz

“Era un paraíso, una cosa que es imposible de explicar” así recuerda Manuela Saborido, Manolita Chen (Arcos de la Frontera, Cádiz), referente de la lucha LGTBIQ en Andalucía, el Pasaje Begoña. “Cuando yo veía allí dos chavales dándose besos y dos mujeres con un brazo así por lo alto, yo decía esto no es el mundo, esto es el paraíso”.

El Pasaje Begoña fue durante la década de los 60 y 70 un punto de fuga para las disidencias sexuales en el contexto de una dictadura que los perseguía y criminalizaba. Torremolinos era uno de los destinos turísticos predilectos para los extranjeros en el tardofranquismo, un espacio donde el régimen permitía cierta apertura con fines económicos. Este trasiego de turistas y esta permisividad hizo posible un espacio de ocio donde se encontraban las disidencias sexuales de la época.

Para personas como Manolita Chen llegar a Torremolinos supuso un espacio seguro donde huir de las agresiones que vivía en su pueblo: “Yo estaba en mi Arcos, tan asqueada, tan perseguida, me pegaban palizas, me rapaban al cero, me llevaban a la cárcel”. Y fue gracias a una vecina que le envió una carta desde Torremolinos, que decidió marcharse con 19 años a trabajar fregando platos en uno de los establecimientos de la población. “Muchos disidentes sexuales andaluces se exiliaron a grandes ciudades como Barcelona, pero también de forma temporal o permanente a zonas costeras, donde podían trabajar al margen de la represión política y social que vivieron en sus contextos de origen”, explica el periodista Arturo Arnalte.

Las disidencias sexuales andaluzas podían encontrarse en bares como el Tony's Bar, considerado el primer bar de ambiente, o como The Blue Note, regentado por la pianista de jazz Pia Beck, que nunca ocultó su orientación sexual. Según la Asociación Pasaje Begoña, la población autóctona de Torremolinos “se habituó a este ambiente desinhibido y lo aceptó con cierta naturalidad” debido al impacto económico que el turismo suponía para la localidad, que hasta el desarrollo económico era un barrio periférico de Málaga. Sin embargo, los sectores conservadores de la sociedad malagueña, que en la época franquista eran bastante amplios, veían Torremolinos como un espacio “de vicio y perversión”, según recoge la Asociación Pasaje Begoña.

No hay que olvidar que en el contexto de una dictadura se produjeron detenciones y persecuciones en el Pasaje Begoña con el amparo de la Ley de Vagos y Maleantes. El 24 de junio de 1971 se producía en el Pasaje Begoña “La Gran Redada”, una serie de detenciones sin precedentes que supuso la detención de 300 personas. La operación se realizaba en el contexto de “la campaña iniciada por la autoridad gubernativa de Málaga, en orden a velar por la moralidad y las buenas costumbres” según publica el medio El Eco de Canarias en julio de 1971. Para muchos medios y parte de la sociedad, la actuación estaba justificada como un proceso para regenerar Torremolinos a través de “Un plan gubernativo para saneamiento y clarificación de los medios de raro ambiente de Torremolinos” justificaba el periódico ABC al hacerse eco de la noticia. Desde la Asociación del Pasaje Begoña reflexionan, en el libro conmemorativo por el 50 aniversario de la Gran redada: El Pasaje Begoña, en la memoria LGTBIQ, sobre la decisión que apuntan, fue “tomada desde Madrid para mostrar fuerza de un régimen que ya se veía estaba agonizando”.

La Gran Redada, de la que hoy se conmemora el 51 aniversario, supuso la perdida de un espacio de libertad para las disidencias sexuales en Andalucía y en todo el estado español. Sin embargo, como también sucedió con las revueltas de Stonewall Inn en 1969, supuso un punto de referencia para el inició del movimiento de liberación LGTBIQ en el territorio. Saborido comenta la importancia de no olvidar acontecimientos como la Gran redada y la violencia hacia el colectivo en el franquismo: “Teníamos una represión tan grande, incluso en la propia familia. Hay muchas Manolitas, no yo sola, que hemos dado muchos pasos, yo con 80 años aún sigo luchando”.

jueves, 24 de junio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Testigos de la redada franquista del Pasaje Begoña reviven la “libertad y alegría” en la cuna de los derechos LGTBI en España

El Diario / Ramón Cárdenas, Manolita Chen y Dosris Alza //

Testigos de la redada franquista del Pasaje Begoña reviven la “libertad y alegría” en la cuna de los derechos LGTBI en España.

“Ni un paso atrás”, defiende Manolita Chen, clienta de aquellos locales de la cuna de los derechos LGTBI en España, que el 24 de junio de 1971 sufrieron en Torremolinos (Málaga) el duro golpe de la dictadura por “atentar contra la moralidad pública y las buenas costumbres”.
Javier Ramajo | El Diario, 2021-06-24
https://www.eldiario.es/andalucia/testigos-redada-franquista-pasaje-begona-reviven-libertad-alegria-cuna-derechos-lgtbi-espana_1_8066461.html

Dignidad, respeto, tolerancia, igualdad, pluralidad, diversidad, libertad, alegría. Todo lo que era el Pasaje Begoña de Torremolinos lo echó abajo el franquismo hace hoy medio siglo. Este jueves se han cumplido 50 años de la gran redada policial en aquella cuna de los derechos LGTBI en España , ordenada por el gobernador civil de Málaga, Víctor Arroyo, por “atentar contra la moralidad pública y las buenas costumbres” en virtud de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. El 24 de junio de 1971, aproximadamente unas 300 personas fueron identificadas y 114 arrestadas (la mayoría, extranjeros) por ejercer su libertad sexual, restringida por entonces. Testigos y víctimas de aquel “atropello a las libertades” han recibido un sentido homenaje de reconocimiento en Sevilla, en el acto central del Mes de la Diversidad Sexual que organiza el ayuntamiento. “Ni un paso atrás. Siempre alerta”, ha dicho Manolita Chen, activista transexual y clienta del Pasaje Begoña en aquellos tiempos en el que encontraron “un callejón donde por primera vez fuimos libres para amar y ser amados”.

Vidas perseguidas, libertades perdidas. Recordar el sufrimiento para no olvidar la Historia. Lugar de encuentro y diversión de hombres gais, mujeres lesbianas y personas trans en la fase terminal de la dictadura franquista, y declarado Lugar de Memoria Histórica LGTBI por la Junta de Andalucía y por el Congreso de los Diputados, el Pasaje Begoña sufrió una redada policial que es considerada como la 'Stonewall española'. Aquel oasis de luz y libertad en la oscuridad ha sido recordado por alguno de sus protagonistas. Como Ramón Cadenas, asiduo del lugar, camarero y dueño del bar Gogó: “Allí fuimos libres y dignos en plena dictadura”, ha comentado al público del Teatro de la Fundación Cajasol, que ha albergado el acto. O Doris Alza, clienta transexual, quien ha aludido a cómo cambiaban las letras de las canciones (“los chicos con los chicos tienen que estar”, o “el franquismo barrería”). “Activismo musical”, ha resumido tras salir con 22 años de su Villamartín (Cádiz) natal.

Lucharon por su visibilidad y también sufrieron las consecuencias de la represión por vivir su libertad sexual como ellos quisieron, en aquel “paraíso”, en ese “oasis”. Representantes del Stonewall de Nueva York y de Pulse de Orlando, así como numerosas autoridades, entre ellas el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se han dado cita en el encuentro para homenajear aquella redada a aquella “pequeña isla de la libertad dentro de los estertores de la dictadura franquista”, como la ha denominado el propio ministro a la entrada al homenaje. “Aquel día se vulneraron todos los derechos de hombres y mujeres simplemente por su orientación sexual. Hoy, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado están en la vanguardia de la defensa de los derechos, de la diversidad y libertades fundamentales. Lo que hemos cambiado en 50 años”, ha comentado

El 50 aniversario de aquella acción represiva en plena noche de San Juan se está conmemorando en el Mes de la Diversidad Sexual de Sevilla con dos exposiciones y los testimonios, recuerdos y vivencias de las personas que vivieron aquellos días dorados del Pasaje Begoña, que vio cómo entre 1962 y 1971 se abrieron en la zona decenas de locales. Aquel lugar se convirtió en un hito de los movimientos LGTBI no sólo en la España del franquismo sino en toda Europa, con logros del incipiente movimiento LGTBI en Andalucía, frente a la represión y la intolerancia del régimen dictatorial mientras una parte de la sociedad no aceptaba ni la diversidad ni la libertad afectiva y sexual. “Estamos aquí para daros las gracias por defender la alegría”, les ha dicho la presentadora de los testigos, Mercedes de Pablo, tras dar lectura al conocido poema de Mario Benedetti.

Fuertes multas, bares clausurados. Las pequeñas redadas previas en Torremolinos dieron lugar hace exactamente medio siglo a una sin precedentes, de la que se hicieron eco numerosos medios de comunicación españoles y extranjeros. “Plan gubernativo para saneamiento en los medios raros de ambiente” (La Vanguardia), “entre los detenidos figuran sospechosos de drogadictos, mujeres de vida fácil, invertidos y amigos de la propiedad ajena” (ABC), fueron algunas de las publicaciones de la prensa nacional, que se hizo eco de la noticia reproduciendo la visión oficial. Sin embargo, la redada tuvo notable repercusión en los medios de información europeos, especialmente la prensa alemana, donde se denunció la dureza de la represión.

“Unas personas valientes que dieron la cara, aunque se la partieran”, ha apuntado Manolita Chen. El encanto de “un lugar único”, “el lugar donde más libertad había” y “ejemplo para todo el mundo”. “Hay que seguir luchando por la igualdad”, ha dicho también Chen, que ha definido el Pasaje Begoña como “lo más maravilloso que había en España. Aquello no parecía España”. “Artillera del 74”, tuvo que emigrar a Alemania porque “ni en Arcos de la Frontera ni en España” la querían

“La lucha no ha terminado”, ha dicho el presidente de la Asociación Pasaje Begoña, Jorge Pérez, en referencia a que sigue el “maltrato” hacia las personas con diversa orientación sexual. El alcalde de Torremolinos, José Ortiz, ha defendido que la ciudad malagueña fue “un refugio para vivir la libertad” en aquella época y hoy es “una ciudad de la diversidad”. En el acto se ha presentado el sello conmemorativo de Correos de la redada en el Pasaje Begoña por parte de su directora general, Eva Pavón. También se proyectado varios vídeos con testigos y víctimas de aquel hecho histórico. También han asistido el alcalde de La Rinconada, Javier Fernández, y la delegada de Igualdad y Diversidad del consistorio, Noelia Ramírez.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha dicho que “debemos siempre tener presente la lucha por los derechos LGTBI y por la diversidad sexual, reivindicar los avances logrados y mantener la viva la memoria de estos graves hechos que nunca debieron ocurrir como la represión del Pasaje Begoña o los incidentes de ocio en Stone Wall y en Onepulse. Este mes de junio, la bandera LGTBI vuelve a lucir con firmeza en nuestras instituciones y nuestros espacios públicos. En Sevilla, en Torremolinos y en Andalucia reivindicamos la diversidad sexual, la libertad y la igualdad. Tenemos que proteger los logros obtenidos durante las últimas décadas de quienes ahora promueven retrocesos y ataques a los derechos LGTBI, tenemos que esforzarnos de nuevo en la visibilización y en la lucha contra el odio y las agresiones”.

También se ha desarrollado un homenaje a la Ley de Matrimonio Homosexual y la ponencia ‘La expresión Cultural de los Acontecimientos del Pasaje Begoña’ que ha contado con la participación de Victor Rodríguez Montolio y Daniel Ortiz Sánchez. El encuentro se ha cerrado con una mesa final sobre la ‘Reivindicación de los derechos y libertades. Perspectiva Internacional’ con Friederick Folk, representante de Stonewall Inn (Nueva York), y de Bárbara Poma, presidenta de Onepulse Foundation (Orlando).

miércoles, 23 de junio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #memoria | El Pasaje Begoña en la memoria LGTBI+ (segunda parte)

Imagen cedida por Manuela Saborido / Manolita Chen, la Petróleo y la Salvaora //

El Pasaje Begoña en la memoria LGTBI+ (segunda parte)
Asociación Pasaje Begoña | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2021-06-23
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2021/06/23/10192/

(Con motivo del 50 aniversario de la redada del Pasaje Begoña, en 1 de cada 10 vamos a dedicar varios días a compartir textos sobre su memoria, curiosidades, clientela habitual y devenires. Gracias a Asociación Pasaje Begoña por compartirlo en este espacio.)

En este primer anexo nos aproximaremos a algunas de las personas que dejaron huella en el Pasaje Begoña, ya fueran visitantes puntuales, trabajadores, clientes, empresarios o artistas que actuaron en los pequeños locales. Con ellos se encontraron los miles de visitantes y turistas, tanto españoles como extranjeros, llegados de todos los rincones del mundo buscando evadirse de la vida cotidiana y, en muchos casos, expresar su identidad y liberarse de miedos y prejuicios. El Pasaje Begoña formó parte de sus vidas y todos ellos fueron conformando la historia de lo que se definió como una isla de libertad en el contexto de la España puritana marcada por la represión franquista. De esta forma, hicieron posible que este pequeño pasaje se convirtiera en uno de los máximos exponentes de la convivencia y el respeto a la diversidad. Al fin y al cabo, el sentido del Pasaje se lo dieron aquellos que lo hicieron posible, los que disfrutaron de las noches de diversión y también aquellos a quienes les tocó experimentar la dureza de la Gran Redada.

Ha sido muy difícil seleccionar a los personajes más relevantes del Pasaje Begoña porque cada una de las personas que lo frecuentaban tenía una historia única digna de ser contada. Aun así, hemos elegido algunos ejemplos significativos que dan cuenta de la diversidad precisamente con el fin de visibilizar el significado y la proyección de este extraordinario lugar. Para ello rememoramos parte de sus biografías y de momentos anecdóticos referidos al Pasaje que permanecen en los recuerdos de las personas que vivieron, y que continúan viviendo, el espíritu del Pasaje Begoña.

Amanda Lear (Ho Chi Minh, 1939). Es una famosa cantante, modelo, pintora y escritora francesa que trabajó anteriormente como stripper bajo el seudónimo de Peki d’Oslo. Actuó varias veces en la parrilla del hotel Pez Espada de Torremolinos y frecuentaba la playa del Bajondillo y el Pasaje Begoña junto a su amigo Ramón Cadenas. Desfiló para renombrados diseñadores como Paco Rabanne, Yves Saint Laurent y Coco Chanel. Fue musa de Salvador Dalí, con quien se llegó a decir que mantuvo una relación muy especial. Siempre se ha especulado sobre su identidad transexual.

Ángel López Peláez.
Habitual del Pasaje Begoña, era conocido como Alpelae. Nació en Adamuz, Córdoba, pero se trasladó a Canarias para ganarse la vida, donde realizó incursiones en el boxeo. Después de un tiempo, colgó los guantes, se hizo con una cámara fotográfica y aterrizó en Torremolinos. Gracias a su carisma, sentido del humor e imaginación, se convirtió en uno de los personajes más populares del lugar. Fue el primer fotógrafo ambulante que utilizó una cámara Polaroid (que había traído de las islas). Vestido de torero, se hacía acompañar de payasos e incluso de monos, crías de tigre y leones que ponía en brazos de los turistas al tiempo que disparaba su máquina; nadie le rechazaba una fotografía. También introducía una nota de humor utilizando la ventriloquía con actuaciones espontáneas, como la popular «¿ratita, ratita!, ¿te quieres casar conmigo?», que calaba en el público nativo y foráneo.

Coccinelle (París, 1931 – Marsella, 2006). Fue una célebre actriz, 'vedette' y cantante transexual francesa. En 1953 surgió con el nombre de Coccinelle (‘mariquita’ o ‘catarina’ en español) y debutó como corista y 'vedette' en el salón de 'female impersonators' y 'drag queens' Chez Madame Arthur, donde realizaba imitaciones de la actriz francesa Danielle Darrieux. Eventualmente trabajó también en el club nocturno parisino Le Carrousel, donde alternó con figuras como April Ashley y Bambi, otras destacadas 'vedettes' trans. Se dice que su inspiración e ideal femenino era Marilyn Monroe. En su país fundó la asociación Dévenir Femme para ayudar a las personas que deseaban cambiar de sexo. Acudió a Torremolinos para participar en la película 'Días de viejo color', del director español Pablo [i.e. Pedro] Olea, y actuó en varias ocasiones en la sala de fiestas Le Fiacre, según testimonios de la época.

Doris Alza. Es una mujer trans y activista LGTBI de la Sierra de Cádiz. Con apenas veintidós años se trasladó a Torremolinos, donde vivió casi un año y consiguió trabajo en el hotel Riviera. El ambiente de libertad de Torremolinos en general y del Pasaje Begoña en particular la hicieron muy feliz durante ese período. La primera vez que Doris visitó el Pasaje Begoña entró descalza, «como Brigitte Bardot». «Yo era muy moderna y 'hippie'», afirma en sus memorias. Recuerda con mucho cariño sus noches en los locales de este emblemático callejón, como el bar Ye-Ye, un club con música en directo donde vio a los Brincos y a los Rebeldes. Con su humor habitual, Doris Alza nos cuenta que, cuando sonaba la canción 'Los chicos con las chicas', de Los Bravos, todo el local cantaba por encima «los chicos con los chicos tienen que estar».

Elmyr de Hory (Budapest, 1906 – Ibiza, 1976). Su nombre de nacimiento era Hoffmann Elemér. Fue un famoso pintor y falsificador húngaro fetiche de Orson Welles que durante su vida vendió más de mil cuadros falsificados. Sus falsificaciones ganaron fama después de que Clifford Irving le dedicase un libro y posteriormente apareciese en el documental 'Fraude (F for Fake)', de Orson Welles. A finales de los sesenta, y forzado a escapar de Ibiza, decidió buscar un nuevo paraíso y se instaló en la Costa del Sol. Fue entonces cuando visitó con frecuencia el Pasaje Begoña. La Gran Redada del Pasaje Begoña de 1971 precipitó su regreso a Ibiza.

Fook Hing Lam Chiu.
En Torremolinos es más conocido como Pablito. Es originario de Hong Kong y tiene dos hijas nacidas en este municipio de la Costa del Sol, Sonia y Mari Carmen. Fue propietario del restaurante chino Oriental del Pasaje Begoña. Pablito se hizo querer por su amabilidad y simpatía en las calles torremolinenses. Su lista de clientes era muy amplia y variopinta y en ella se incluían las mayores 'celebrities' del momento. A modo de reclamo, Pablito colocaba a sus ancianos abuelos en la puerta del restaurante vestidos de chinos mandarines. Su negocio creció tanto que en 1967 se trasladó a un local más grande en la calle Antonio Girón de Torremolinos, al que llamó Cantón. Posteriormente, y con este mismo nombre, se estableció muy cerca, en la plaza de la Gamba Alegre.

Grace Jones (Spanish Town, 1948). Es una cantante, compositora, supermodelo, productora y actriz jamaicana. Comenzó su carrera de modelo en Nueva York y, más tarde, se trasladó a París, donde trabajó para firmas como Yves Saint Laurent y Kenzo y apareció en las portadas de prestigiosas revistas de moda como Elle y Vogue. Se hizo conocida mundialmente por su apariencia andrógina tan característica. Trabajó una temporada como gogó en la sala Le Fiacre del Pasaje Begoña.

Guelfo Tamellini.
Revolucionó el mundo de la noche en Torremolinos con la inauguración de la discoteca Piper’s en los bajos del Pasaje Begoña. Este mítico local de 500 m2 abrió sus puertas en octubre de 1967 y fue creciendo hasta superar los 2000 m2 y batir récords de todos los tipos: de volumen de consumiciones, aforo, número de salas, etc. Muchos cantantes de la época presentaban sus discos en Piper’s como grandes estrenos y llegó incluso a recibir la visita de Madonna años más tarde. Pocos locales como este marcaron tanto a tantas personas. Durante años se convirtió en un referente de las noches de diversión de la Costa del Sol y apareció en distintas novelas sobre Torremolinos.

Helmut Berger (Bad Ischl, 1944). Este actor austriaco, que llegó a ser pareja de Luchino Visconti y protagonista de muchas de sus películas, fue cliente del Pasaje Begoña durante su juventud. Su local preferido era La Boquilla. Entre los asiduos al Pasaje Begoña era conocido como la Semáforo por su costumbre de apoyarse junto a un semáforo cercano para esperar a sus amigos. En sus años de fama en el cine fue declarado por la revista 'Vogue' «el hombre más guapo del mundo».

John Lennon (Liverpool, 1940 – Nueva York, 1980) y Brian S. Epstein (Liverpool, 1934 – Londres, 1967). John Lennon y el mánager de The Beatles, Brian S. Epstein, visitaron Torremolinos en 1963. El propio Lennon lo narra en sus memorias, donde aborda el tema gay: «Me fui de vacaciones a España con Brian Epstein, y circuló el rumor de que teníamos una relación amorosa. Bueno, fue casi una relación amorosa, pero no del todo. Nunca se consumó. Pero fue una relación muy intensa. Fue mi primera experiencia con un homosexual que yo sabía que lo era… Solíamos sentarnos en un café de Torremolinos mirando a todos los chicos y yo decía: ¿Te gusta este? ¿O este otro? Yo más bien disfrutaba con la experiencia, pensando todo el rato como un escritor: “Estoy experimentando esto”». A ambos les gustaba sentarse en la planta primera del Pasaje Begoña en una silla de plástico junto a la barandilla y observar a los muchachos que por allí pasaban. Recientemente, la viuda de John Lennon, Yoko Ono, ha salido al paso de los rumores sobre la sexualidad del cantante y ha reconocido su bisexualidad, así como la relación afectivo-amorosa entre su marido y su mánager. Brian Epstein frecuentó el Pasaje Begoña en diversas ocasiones hasta su muerte en 1967.

José Antonio Nielfa (Bilbao, 1947). Más conocido como la Otxoa, es considerado el primer gran travesti de España. Cantante y compositor ingenioso, fue autor, entre otros muchos éxitos, del himno LGTBI 'Libérate'. Activista histórico LGTBI, a través de sus canciones ha contado las más variopintas historias de diversidad sexual, casi todas protagonizadas por gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. La Otxoa siempre ha defendido que la visibilidad LGTBI, incluso en plena Dictadura, ha sido la mejor forma de reivindicar. Trabajó en el bar La Sirena (que era de otro vasco, Ángel Larrinoa) y en el Apollo, donde conoció a artistas como Massiel, Mikaela y el Dúo Dinámico. Además, frecuentaba otros como Le Fiacre, donde Grace Jones bailaba como gogó, o el Jaleo, con la bailaora Mariquilla. Recuerda Torremolinos y el Pasaje Begoña «como un cuento de hadas, la gente, las tiendas, el ambiente, un lugar de libertad y diversión sana, y de mucho ligue».

José Eduardo Gómez y Salvador Rodríguez. Conocidos artísticamente como la Petróleo y la Salvaora, respectivamente, son dos mujeres transexuales (recordemos que el término transexual comienza a usarse en los años noventa y que hasta ese momento se utilizaba erróneamente la palabra 'travesti' o 'travestido'). La historia de la Salvaora y la Petróleo es muy entrañable. Son amigas de toda la vida y pareja artística. Fueron nombradas, en plenos años sesenta, reinas del Carnaval de Cádiz. Se conocieron cuando tenían trece y diecinueve años. Frecuentaban Torremolinos y el Pasaje Begoña con las míticas Manolita Chen, la Tanque y la Marifé. Posteriormente acompañaron a la mismísima Lola Flores en conciertos por todo el mundo. En los patios de vecinos de Cádiz, la Petróleo y la Salvaora fueron protagonistas de numerosísimas comparsas. Son muy queridas y respetadas en toda Andalucía.

José Lacuey Pueyo (Sos del Rey Católico, 1935 – Torremolinos, 2004). Pepe Lacuey, como se le conocía popularmente, fue un referente de la vida torremolinense. Estudió arte, solfeo, guitarra y canto en Barcelona. Después de residir en París y en otras ciudades europeas, se instaló en Torremolinos en 1964. Hombre polifacético, Pepe fue también pintor, escultor, músico y poeta. Abrió el bar El Trobador (con b) en el Pasaje Begoña, lo que le permitió conocer a la mayoría de las personalidades de la época de esplendor de Torremolinos y de este callejón en particular. Pepe Lacuey fue una persona muy querida en este municipio.

Manuela Saborido Muñoz, Manolita Chen (Arcos de la Frontera, 1943). Es una mujer trans que desde los cuatro años ya se sentía niña y que siempre tuvo que soportar la discriminación, el maltrato y el rechazo de los suyos. Su vida está llena de momentos agridulces. A mediados de los sesenta, Manolita llegó a Torremolinos y quedó deslumbrada por los neones y el ambiente de libertad del Pasaje Begoña. Allí conoció a personas como ella, tan distintas como fascinantes: la Petróleo, la Salvaora, la Tanque, Juanita la Burra… En Torremolinos comenzó a trabajar en El Gato Viudo, de donde guarda muy buenos recuerdos porque allí por fin pudo ser ella misma. Fue la primera mujer trans de España en tener su identidad real en el DNI y consiguió también ser la primera madre transexual en nuestro país, al adoptar a cinco niños con graves discapacidades. En una de las entrevistas que tuvimos con ella nos cuenta que se casó por el rito trans. Destacó en el mundo del espectáculo y fue una reconocida 'vedette' en España y fuera de nuestras fronteras. Además, se convirtió en empresaria de éxito en Arcos de la Frontera.

María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, Massiel
(Madrid, 1947). Es una cantante, actriz y compositora española. En 1968, con veintiún años, llegó su gran oportunidad de ganar el Festival de la Canción de Eurovisión en el Royal Albert Hall de Londres con el tema 'La, la, la', escrito por el Dúo Dinámico. Su triunfo supuso una gran sorpresa, ya que superó al favorito, el británico Cliff Richard con su tema 'Congratulations'. A partir de ahí se consagró su carrera como cantante en la esfera nacional e internacional, con temas tan conocidos como 'Deja la flor', 'Lady Veneno', 'Brindaremos por él', 'Mirlos, molinos y sol', 'Tiempos difíciles',' El Noa Noa', 'Eres', 'Acordeón' o 'El amor'. Massiel también fue una de las famosas clientas del Pasaje Begoña, lugar que visitó especialmente en 1967 gracias a su participación en el rodaje de la película de Pedro Olea 'Días de viejo color', que transcurre en Torremolinos y que incluye numerosas escenas grabadas en locales de este emblemático callejón.

Marie-Juliette Gréco (Montpellier, 1927). Es una cantante y actriz francesa que fue apodada por la prensa «la musa de los existencialistas». Llegó a ser una figura habitual en los cafés, en los que alternaba con personajes como Miles Davis y Jean Cocteau. Fue una de las voces más reconocidas de la canción francesa y entre sus éxitos destacan 'Si tu t’imagines' y 'Les feuilles mortes'. Sus principales películas son 'Las raíces del cielo' y 'El sol sale para todos'. Frecuentó la Costa del Sol en pleno despegue del turismo. Fue clienta del Pasaje Begoña y actuó varias noches en la sala Le Fiacre, el establecimiento afrancesado que más tarde sería absorbido por la discoteca Piper’s. Sartre llegó a decir que la cantante tenía «millones de poemas posibles» en la garganta. Juliette Gréco se apoyaba en el micro y cantaba letras de Gainsbourg y poemas de la vanguardia.

Micaela Rodríguez Cuesta (Sevilla, 1936 – Madrid, 1991). Más conocida por el nombre artístico de Mikaela, fue una cantante de copla y actriz española. Grabó su primer disco en 1956 y se convirtió en un éxito radiofónico de la época que le sirvió de trampolín para hacer papeles secundarios en películas y papeles principales en obras de teatro y espectáculos musicales. Recibió un contrato para viajar a México, donde actuó en obras de teatro, cine y televisión. A partir de entonces, apareció en diversas televisiones internacionales, y en 1964 grabó uno de sus grandes éxitos: 'El toro y la luna'. A lo largo de su trayectoria artística se relacionó con literatos de la época e interpretó papeles y canciones firmadas por poetas e intelectuales. Fue una clienta asidua y muy popular del Pasaje Begoña, donde actuó en diversas ocasiones.

Miguel de Bonanza, la Miguela. Fue un popular transformista y defensor de los derechos del colectivo LGTBI. Era propietario de un legendario bar en Benalmádema, Casa Miguel, por el que, desde finales de los años sesenta, pasaron cantaores, actores, toreros y muchas celebridades. Quienes lo conocieron destacan su extraordinaria valía artística y humana y, sobre todo, su sentido del humor. Algunos recuerdan cómo en una de las redadas que habitualmente hacía la policía en Torremolinos (especialmente en el Pasaje Begoña) durante el franquismo, vieron correr de repente a la Miguela hacia el furgón policial y, al preguntarle a dónde iba corriendo, respondió: «Es que esta vez quiero ir sentada».

domingo, 20 de junio de 2021

#hemeroteca #trans #testimonios | Doris Alza, la trans 'serrana' que descubrió su "alma" actuando como transformista: "Mi madre quería una niña y he aquí el resultado"

La Voz del Sur / Doris Alza, pregonera del Orgullo Serrano //

Doris Alza, la trans 'serrana' que descubrió su "alma" actuando como transformista: "Mi madre quería una niña y he aquí el resultado"
Doris Alza, pregonera del Orgullo Serrano organizado por la asociación Delta, rememora su vida y su lucha LGTB durante el franquismo. "Cuando me empezaron a tratar como una mujer tenía orgasmos de felicidad"
Francisco Romero | La Voz del Sur, 2021-06-20
https://www.lavozdelsur.es/la-voz-seleccion/entrevistas/doris-alza-trans-serrana-alma-transformista-orgullo-serrano_261425_102.html

Doris Alza (Villamartín, 1945) estaba convencida de que si tenía que ser pregonera del Orgullo Serrano, la programación que organiza cada año la asociación LGBTIQ Delta Sierra de Cádiz en torno al Día del Orgullo, sería en su octava edición. ¿Por qué? Porque ella siempre lleva colgado al cuello el símbolo del infinito, “que es un ocho tumbado”. "El infinito representa principio y fin, la energía sagrada", dice Alza, cuando atiende a lavozdelsur.es en su vivienda de la localidad serrana de El Bosque, los días previos al pregón.

"Esperadme aquí, que voy a terminar de maquillarme", señala Doris, que viste con tonos verdosos, con flores estampadas, a juego con su pelo azul. Varias chapas con los colores de la bandera arcoíris que representa al colectivo LGBTIQ tampoco faltan, ni la bandera celeste, rosa y blanca del colectivo trans, al que pertenece. Cuando vuelve, a los pocos minutos, comienza a hablar de su vida, desde su infancia hasta su pasado reciente, con la claridad de quien ha tenido que recordarla continuamente para no olvidarla.

En su vivienda de El Bosque, donde reside desde hace 15 años —"me encanta la Sierra"— tiene su santuario particular, donde quiere hacer la entrevista. "Los lugares tienen una energía, y este lugar está fuera de malas energías. ¿Cómo lo sabemos? Por el agua que está aquí. Se llena y no tiene burbujas", dice. Doris es "consejera espiritual, maga, sacerdotisa"..., por eso creía que las energías la llevarían a ser pregonera en la octava edición del Orgullo Serrano, "por las energías". Ella hace cinco años que pertenece a la asociación Delta, con la que colabora aportando su experiencia, como una de las pioneras en la lucha LGTB durante el franquismo.

Ahora la lucha es otra: conseguir la aprobación de la Ley Trans, que en estos momentos está bloqueada. Los ministerios de Igualdad y Justicia, estos días, han desatascado la llamada autodeterminación de género, principal escollo de la negociación, es decir, que las personas trans puedan modificar su sexo en el registro con su sola decisión y sin necesidad de testigos o pruebas. "¿Me queréis mirar? ¿Qué estáis viendo?", pregunta Doris, que no entiende la oposición a esta Ley, sobre todo por parte del PSOE.

El despertar de la sexualidad
Doris Alza nació en 1945 en Villamartín, siendo la segunda de tres hermanos. "Mi madre estando embarazada decía que iba a ser niña", cuenta. "Ella quería una niña y he aquí el resultado". "Mi esencia y mi alma eran de mujer", dice ella, que tuvo una revelación pasada la treintena. Antes, desde muy joven supo que le gustaban los hombres. "Yo empecé mi vida sexual a los 12 años. Me fijaba más en los chicos. Estando con las chicas yo manejaba el timón, jugaba a las guerras, era la capitana", rememora.

Para Doris Alza, ella no nació en un cuerpo equivocado. "Yo nací en el cuerpo que nací, estaba encantada con mi cuerpo, cada una tiene un proceso", señala. "Cuando me empezaron a tratar como una mujer tenía orgasmos de felicidad". Todo ello lo quiere contar en un libro autobiográfico que verá la luz próximamente. ‘La magia del tiempo. Historia de mi vida’, se llamará. Ahí contará que "no todos los transexuales del franquismo nos dedicamos a la prostitución o al espectáculo". Ella y su amiga Manolita Chen, de Arcos, son dos ejemplos de ello.

En su localidad natal, Doris Alza asegura que no sufrió homofobia. "No tenía pluma, aunque si la hubiera tenido y alguien me hubiera dicho mariquita, imagínate la hostia que le doy...", relata. En su pueblo, dice, "había mariquitas", pero que ella recuerde "no los insultaban, se veía de forma natural". En Villamartín tuvo sus primeras relaciones. Su madre, un día, cuando se enteró de que salía con un joven homosexual, le preguntó: "¿Sabes que es mariquita? A ver si van a pensar en el pueblo que también eres mariquita". "¿Bueno y qué?", respondió ella, zanjando toda discusión. En ese momento no le dijo que era su novio, y su madre llegó a morir sin vivir el cambio de sexo de Doris. Su padre sí lo vio.

La revelación
Doris trabajó en una empresa de decoración en San Sebastián. Para entrar, escribió a mano su currículum: experiencia como decoradora en París, dominio del francés... "Todo era mentira", confiesa. Pero la llamaron y en un mes aprendió a chapurrear el idioma. Al menos lo necesario para defenderse de cara al público. "Nunca supieron que no sabía francés", dice.

Durante su estancia en el País Vasco, de visita en la ciudad francesa de Biarritz —"había más apertura"— conoció a un empresario español que era "muy abierto para la sexualidad" y con el que comenzó una relación. "Con otro chico francés hicimos un trío y me encantó", relata. Siempre he pensado que esto —dice señalándose el cerebro— y esto —al corazón— es de la persona que te enamoras y quieres, pero mi sexualidad es libre". Gracias a esta pareja descubrió lo que quería ser de mayor.

Una vez, durante su adolescencia, tras ver a homosexuales de Villamartín de avanzada edad, se sorprendió a ella misma diciendo: "Yo no quiero ser un maricón viejo". Muchos años después recordó estas palabras. Estaba en Valencia, en una sala de variedades y transformismo que abrió su pareja vasca. "Se llamaba 'Incógnito' y el logo era media cara de hombre y media de mujer", recuerda. "Cuando hablo allí con transexuales, me provocan muchos sentimientos, creo que es lo que estoy buscando".

Doris lo confirmó cuando, maquillada para protagonizar un espectáculo a lo 'Pimpinela', caracterizada mitad de mujer, mitad de hombre, se tapó la parte masculina. "Cuando me vi en el espejo dije: No quiero morir como un maricón viejo. Así quiero morir". "No sabía ni maquillarme, pero descubrí cuál era mi camino, mi esencia era de mujer, desde antes de nacer". 

El Pasaje Begoña la volvió "loca"
Con 23 años, Doris Alza llegó al Pasaje Begoña, la mítica callejuela de Torremolinos que se convirtió en un oasis de libertad para el colectivo LGTBI en pleno franquismo. "Allí me volví loca", confiesa. En los locales de este lugar conoció y se enamoró de mitos como Marilyn Monroe —"que decía que se ponía dos gotas de Channel para dormir"— y de los Beatles, sobre todo de John Lennon. "Él escribió la canción más maravillosa para este siglo, 'Imagine': imagínate un mundo sin guerra, sin hambre, sin fronteras, sin religión... Yo era hippie total", dice Doris.

Gracias a sus conocimientos de mecanografía, trabajó como "facturista" en un hotel de Torremolinos. "Creo que me contrataron por mi pinta de hippie". A escribir a máquina aprendió con 15 años en la misma empresa en la que estaba de empleado su padre. A esa edad tenía tres trabajos, ese mismo, como dependienta en una tienda y como representante de una compañía de comestibles. "Como soy Acuario, los signos de aire somos muy luchadores", dice Alza. 

"No quería dictadura ni en pintura"
Estando en San Sebastián, cuenta Doris Alza que corrió "delante de los grises por el no a la dictadura". Su familia sabía bien lo que era sufrir durante el franquismo. A su abuela, por considerarla comunista —"ella era socialista, pero tenía una amiga comunista y ya decían que ella lo era"—, le raparon el pelo, la hicieron tomar aceite de ricino y la pasearon por la plaza del pueblo. "Yo he vivido ese franquismo, no lo quiero ni en pintura, y nazismo menos. No quería dictadura ni loca", dice.

"Entonces era mariquita, no reivindicaba al colectivo trans porque no existía", señala Doris Alza, quien recuerda con alegría que su madre pudiera ver el funeral de Franco. El dictador falleció el 20 de noviembre de 1975 y la madre de Doris, unos días después, el 8 de diciembre. "Mi madre estaba con cáncer, ingresada en el hospital, pero pudo ver el funeral. 'Anda, ya se fue el dictador'", recuerda que dijo. Una vez que despidió a su madre, como estaba "soltera y sin compromiso", se rindió al destino. "Que me depare lo que sea", pronunció. Más tarde conoció a su pareja vasca y supo qué quería ser de mayor.

Cómo conoció a su marido
Doris Alza lleva 42 años junto a Rafael, su marido desde 2007, con el que vive en El Bosque. "A mí con 30 años me llegan a decir que iba a estar con un hombre toda la vida y hubiera dicho que ni loca". Al principio, Doris no creyó que fuera a durar mucho con Rafa. "Lo veía tan machote... no me veía con él", relata, pero lo conoció en una discoteca de Madrid en 1979, y desde entonces no se han separado.

Un día, en la discoteca, Rafa le preguntó a Doris: "¿Tú has tenido hijos?". "Uy, éste no se ha enterado de nada", pensó ella. Cuando lo puso al día, Rafa respondió: "¿Y qué pasa?". "A mí no me pasa nada, si te pasa algo es a ti", dijo Doris. Él se fue. Y volvió a los pocos minutos con un gintonic en la mano, "más relajado".

—"Tú para mí eres una mujer".

—"Claro que lo soy, y quiero disfrutar de la vida".

Ahí comenzaron una historia de amor que continúa hoy día. "A él no le gustan los hombres, se enamoró de mí", dice Doris. "Por mi experiencia, creo que no se nace transexual, homosexual o heterosexual, se nace persona, y en el fondo todos los seres humanos somos bisexuales. La gente se enamora de la gente".

Ella tuvo claro que debía estar con Rafa cuando, tras la muerte de su padre, le pareció verlo en persona. Doris cuenta que aprendió a hacer viajes astrales y que en uno de ellos, estando en Marruecos, vio a una señora con un niño en los brazos con la cara de Rafa. "Había sido mi hijo en otra vida y me lo robaron. Y en esta vida me iba a encontrar con él como pareja". Y remata: "Ni una madre deja a su hijo, ni un hijo deja a su madre".

domingo, 3 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | El Orgullo revoluciona la Sierra de Cádiz

Imagen: El País / Rafael Gil y Joaquín Gómez
El Orgullo revoluciona la Sierra de Cádiz.
La celebración de la reivindicación de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales llega ya a 12 pueblos.
Jesús A. Cañas | El País, 2018-06-03
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/02/actualidad/1527933289_200176.html

Un buen día el padre de Joaquín Gómez se plantó ante la médica y la profesora de Benamahoma —un pueblecito de 400 habitantes de la Sierra de Cádiz— y les preguntó: “Mi hijo es gay, ¿está enfermo?”. Con la respuesta negativa de ambas, el cabrero se plantó ante sus compañeros de jornal en el campo y les espetó: “Que sepáis que mi hijo no tiene ninguna enfermedad”. “A él, lo único que le preocupaba es que me respetasen”, reconoce Gómez, de 44 años. Vaya si lo hicieron, en 2004 se convirtió en el primer alcalde abiertamente gay de la provincia andaluza.

Joaquín, con amplia sonrisa y voz serena, relata su historia en un bar de Ubrique, en el primer Café LGBTIQ de la Sierra gaditana. Hay demasiadas primeras veces entre sus casi 30 asistentes. A su lado está Rafael Gil, de 34 años y natural de Arcos, presidente de Delta, la primera asociación gay de los 18 pueblos que componen la zona, todos ellos de menos de 31.000 habitantes. También Laura Alvarado que, con 26 años, acaba de fundar la entidad Avanza, punto de encuentro para lesbianas, gais o transexuales de Ubrique. O Cristóbal Ruiz y su alter ego Tígrida Revuelta, primer ‘drag’ en pregonar la feria de su pueblo, El Gastor, el verano pasado.

Todos ellos son la causa de “la gran revolución que vive la Sierra”, como reconoce Gil, en referencia a la celebración del V Orgullo Serrano. Lo que empezó como un lance entre amigos ha superado todas las expectativas de lo esperado. “Arrancamos con tres pueblos y este año ya vamos por 12. Y eso que se han sumado los Ayuntamientos por iniciativa propia, no hemos llamado a ninguno”, explica el presidente de Delta. Desde el pasado 27 de mayo han izado la bandera arcoíris en los Consistorios de todos los pueblos implicados (Zahara de la Sierra, Bornos, Arcos, El Gastor, Algar, Ubrique, Setenil de las Bodegas, El Bosque, Grazalema, Olvera, Espera y Algodonales), organizado conferencias, exposiciones y tertulias bajo el lema “transformando nuestros pueblos”.

Este pasado sábado han celebrado en Arcos su marcha reivindicativa y su primer pregón, a cargo de Manolita Chen, una de las primeras transexuales de España en conseguir el cambio de su DNI. Con tanto acto —“estoy ya que vomito arcoíris”, reconoce Gil con sorna— pretenden hacer ver que también pueden llevar la voz cantante desde Delta en su entorno rural. “Aquí hay un machismo muy enraizado y normalizado”, expresa Alvarado. “Y se asume que tanto la mujer como los gais tienen que estar en segundo plano, que ese es su papel”, completa Gil.

“El problema es que el abanico de oportunidades es más reducido que en una gran ciudad. La mentalidad es endogámica y hay roles muy establecidos. Romper con todos esos poderes fácticos es muy difícil”, matiza Gómez, historiador de profesión. Con todo, reconoce que él nunca tuvo que explicar nada: “He tenido más trabajo en ayudar a sacar a gente del armario que en salir yo mismo”. Pese a que entre ambos hay 10 años de diferencia, Gil reconoce que no lo tuvo tan fácil. “Sufrí ‘bullying’, siempre fui el maricón de la clase. Cuando me fui fuera a estudiar le conté todo a mi familia en una carta”.

Lo que Joaquín, Rafael o Laura se jugaban entonces era salir del estereotipo asentado en sus pueblos sobre qué cabía esperar de un gay o una lesbiana. “Son comunidades cerradas en las que, como todos nos conocemos, es difícil que te llamen abiertamente maricón. Es más una doble moral de criticarte a escondidas”, apunta Gil. En ese contexto, al homosexual abierto le tocaba el papel de peluquero, florista, vestidor de imágenes religiosas o sacristán “Todos buscamos nuestro sitio y reconocimiento, que nos respeten. Y muchos lo encontraban en la Iglesia”, explica el ex alcalde. A las mujeres, “quedar para coser”, según sentencia Gil, o vivir “con una amiga”, como en Benamahoma llamaban a la vida en pareja de la tía de Gómez.

Pero la mayoría de los que este sábado se han colocado tras la pancarta en las encaladas calles de Arcos ya quieren reivindicar su sitio al margen de esos clichés. El historiador lo tiene claro: “Todo se termina el día en el que la mariquita del pueblo pasa a ser un gay reconocido. Somos personas que nos hemos empoderado y nos hemos convertido en señores reconocidos”. “Ya no estamos en el molde de lo que se espera de nosotros porque nos hemos hecho respetar”, apostilla Gil.

Y ahora, desde esa libertad, han convertido en su primera pregonera a Manolita Chen, la transexual de Arcos de 75 años que, con valentía, tuvo que romper los moldes de la represión y los abusos del franquismo. La misma que le tomó prestado nombre y profesión a la famosa vedette. La que incluso consiguió adoptar. La que dejó de ser la mariquita del pueblo para ser, simplemente, Manolita, pero también la que en su discurso pide “ayuda al Señor”. “Para todos nosotros es un referente, una pionera y una luchadora. Ha hecho mucho por los derechos que nosotros ahora disfrutamos. Habrá más pregoneros pero deja el listón muy alto”, sentencia Gil.