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lunes, 13 de abril de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

Mar Cambrollé, Soraya González y Raúl Solís //

Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

La transformista sevillana, conocida por actuar en el espectáculo de La Esmeralda, pasó por prisión y vivió en la precariedad tras una vida marcada por la represión franquista
Víctor Rojas | Six, 2026-04-13
https://www.revistasix.es/actualidad/muere-soraya-gonzalez-artista-de-sevilla-y-referente-trans-que-sobrevivio-a-la-represion-franquista.html

Solo en un día llegaron a detenerla hasta 14 veces. Un dato que resume las dificultades a las que tuvo que enfrentarse Soraya (Sevilla, 1951-2026) en vida. Una vida que acabó el pasado jueves y que deja como legado su arte, sus historias, su memoria y, sobre todo, su resistencia.

«Fue encarcelada por la Ley de Vagos y Maleantes. De hecho, en un solo día llegaron a detenerla hasta 14 veces cruzando el puente de Triana», explica el periodista Raúl Solís, escritor de ‘La doble transición’, libro que narra la vida de supervivencia de diferentes mujeres trans que vivieron el franquismo, entre ellas, Soraya. «Nunca renunció a ser quien era y ha muerto siendo una mujer. Yo creo que eso es lo máximo que ha hecho por el colectivo: enseñar a muchas generaciones que merece la pena vivir como una es», asegura Mar Cambrollé, activista y amiga de Soraya.

Soraya González, vecina del sevillano barrio de Triana, acudía de forma asidua al Paseo de Colón, donde había una zona durante la dictadura en la que se reunían mujeres trans, personas queer y LGTBI. «Era un lugar donde quedaban, ligaban y socializaban», contextualiza el periodista. Un día, intentando llegar a ese sitio, que estaba justo al cruzar el puente, la detuvieron 14 veces. La última vez la llevaron a comisaría y de ahí a prisión. «La policía la detenía sin que hubiera hecho nada; simplemente por sus andares, que consideraban femeninos», señala Solís.

Tanto es así, que la sevillana estuvo cerca de un año en prisión. Un hecho que le permitió solicitar la indemnización como víctima del franquismo, un reconocimiento que recibió gracias a la ayuda de Cambrollé. «Le correspondió una indemnización única de 8.000 euros», recuerda la activista, quien explica que durante el gobierno de Zapatero se consignó una partida presupuestaria para reconocer e indemnizar a personas que habían sido encarceladas por la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad Social. Sin embargo, Cambrollé hace hincapié en que «una indemnización no puede reparar el dolor de haber sido encarceladas sin haber cometido ningún delito», una opinión que Soraya también refleja en el libro de Solís.

En el mundo artístico, Soraya ganó importancia en aquella época gracias al trabajo de transformista que realizaba en el espectáculo más famoso durante el franquismo en Sevilla, el de La Esmeralda. «Era un grupo de mujeres trans que tenían una caseta propia en la Feria de Abril. Además, tenían un local donde actuaban por la noche, en un sitio entre La Algaba y Sevilla capital», explica el escritor. Solís añade que la artista le contó que a esos lugares iban policías, familias… Era, dentro de la dictadura, «un espacio de pseudonormalización», pero siempre en la oscuridad, por la noche. Luego, al día siguiente, a plena luz, esos mismos policías que acudían al espectáculo podían detenerlas.

Cambrollé pone sobre la mesa que los escenarios han sido espacios donde han podido «hacer una afirmación rotunda de lo que son», así como espacios de transgresión frente a un sistema que negaba su existencia o, más aún, que las castigaba. «Es interesante pensar dónde empieza lo artístico y dónde lo político. Porque su manera de expresarse, de sentir, de ser y de hacer este tipo de espectáculos también era un acto político», reivindica la presidenta de la Federación Plataforma Trans.

Soraya de joven antes de salir a actuar y con su perro paseando por Triana //

Soraya también trabajó en Madrid y se vinculó con Paco España. «Esa es la parte artística de su vida, pero luego su realidad era muy distinta», relata con cierta tristeza Solís. El periodista comenta que la artista vivía en condiciones muy precarias, en un pequeño apartamento de una casa antigua de Triana. «Era usuaria de los servicios sociales de la Esperanza de Triana y tenía una pensión muy baja», afirma el periodista, quien recuerda que estas mujeres no cotizaban por su trabajo debido a la exclusión laboral. Una exclusión que se ha reflejado en los últimos años de la vida de Soraya.

Solís recuerda a Soraya como una mujer valiente, linda y entrañable, además de siempre orgullosa por cantar con su propia voz en sus espectáculos. Y lamenta no tener contacto con nadie de su familia. «Muchas personas LGTBI, especialmente de generaciones anteriores, no tienen vínculos familiares fuertes. En su caso no había una mala relación, pero sí cierta distancia. Y ahora, por ejemplo, tras su muerte, yo no tengo contacto con nadie de su familia», narra. 

Su militancia, su propia vida
Soraya no fue activista, pero sí participó en distintas manifestaciones, como el primer orgullo celebrado en Andalucía, y campañas, como la que se hizo por la Ley Trans. «Ella participó en la primera manifestación que hubo en Sevilla, en 1976 [i.e. 1978], por la despenalización de la homosexualidad», recuerda Solís, quien añade que «no fue activista en el sentido clásico, pero su militancia fue su propia vida». «Simplemente el hecho de haber existido y resistido a un sistema social, político y cultural ya te convierte en una superviviente y, por tanto, en un referente», puntualiza Cambrollé.

El periodista también recuerda los viajes que hizo con Soraya, en 2019, para presentar ‘La doble transición’. «Recuerdo especialmente un viaje a Madrid en AVE: iba mirando por la ventana como un niño al que sacan de casa por primera vez. Era muy entrañable», dice Solís, quien añade que en sus últimos años tenía una «salud muy delicada» aunque desconoce la causa de su muerte. «Su propia existencia ya era una bandera», concluye. 

Trabajar sin cotizar
La exclusión laboral afectó a Soraya al igual que a muchas mujeres trans de esa época. «Son personas a las que se les impidió trabajar en empleos reglados y, por tanto, cotizar. Muchas no pudieron estudiar por la hostilidad en colegios e institutos», destaca Cambrollé, quien recuerda que no había posibilidad de cambiarse el nombre, por lo que les exigían estudiar ‘como hombres’ o renunciar.

«Hay otra compañera, Silvia Reyes, que también aparece en ‘La doble transición’ de Raúl Solís. Ella vino con una beca desde Canarias a Barcelona para estudiar Medicina. Cuando llegó a la facultad, le dijeron que así no podía presentarse. Y, como muchas de nosotras, no renunció a ser quien era, aunque eso implicara pagar un precio altísimo. Terminó renunciando a sus estudios», asegura, además de añadir que la sociedad empujaba a las mujeres trans a la prostitución o, en los mejores casos, al espectáculo.

En este sentido, Cambrollé cuenta que lleva desde 1994, junto a la Federación de Colectivos Trans de España y otras asociaciones memorialistas, trabajando para que se apruebe una ley sobre memoria LGTBI y trans que planteaba medidas concretas para mayores de 65 años que pudieran acreditar haber sido represaliados como una pensión vitalicia equiparable a la de cualquier pensionista; acceso a vivienda pública; y, en caso de dependencia, acceso a residencias públicas.

También incluía medidas simbólicas como recuperar espacios de represión, como la cárcel de Huelva o el centro de Tefía en Fuerteventura, y convertirlos en lugares de memoria del colectivo LGTBI, no solo en placas conmemorativas. «La ley sigue en un cajón, pese a contar con el apoyo de más de 90 colectivos LGTBI y de las principales asociaciones memorialistas del país. Está muy bien recuperar la memoria histórica y exhumar fosas, pero hay personas vivas que también necesitan reparación y un final digno». Un final digno que, probablemente, Soraya no ha tenido.

martes, 17 de febrero de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece Candela García, artista e histórica defensora de los derechos trans

Fallece Candela García, artista e histórica defensora de los derechos trans
La vedete fue una de las voces más aclamadas en la noche de Sevilla y defensora de los derechos LGTBIQA+ desde los años 60
Clemen Solana | Six, 2026-02-17 
https://www.revistasix.es/actualidad/fallece-candela-garcia-artista-e-historica-defensora-de-los-derechos-trans.html

Candela García //
Quiso ser como Lola Flores: «artista y mujer». Y lo consiguió desde su Sevilla natal que la llora hoy. La gran Candela García ha fallecido a los 85 años hace tan solo unas horas, según ha confirmado su amigo, el productor Pepe Camacho. La sevillana era una de las mayores activistas trans de España, quien estuvo marcada por la represión franquista y la cárcel. Su grito de libertad lo reflejó en la que fuera la última entrevista que concedió para SIX en junio de 2025. «Las personas como yo no hacemos daño a nadie, no entiendo que nos quieran esconder como a ratas», sostuvo.

Voces de Sevilla
Su amigo y voz de la radio en Sevilla, Pepe Camacho, ha sido el encargado de hacer pública la noticia en redes sociales y ha atendido a SIX. «Candela era puro sentimiento, el que pocas artistas tenían», dice el empresario, quien le tenía un «cariño especial». Junto a Candela, triunfó cada sábado el programa ‘Temperamento’. «La gente pedía que viniera Candela y se caían las llamadas», dice con cariño el popular rostro. El cariño era mutuo y Candela agradecía el respeto de Camacho. «A mí, Pepe me regaló un micrófono inalámbrico y casi de cristal», se jactaba la artista en referencia a las noches de trabajo en las salas del sevillano.

No le temía a la muerte y sólo pedía tres deseos: «salud vida y libertad». Apuró las tres desde que viviera el miedo de la posguerra española. Las calles del barrio Los Pajaritos vieron crecer al mito sevillano que deslumbró a la Barcelona canalla de finales de los años 60. Le bastó su identidad para pasar tres meses en la cárcel La Modelo donde la rapaban cada dos semanas «Pensaba en todo lo malo del mundo, lloraba como una loca y sola», relató. Para la sociedad de 1966 era «vaga y maleante».

50 años de trayectoria
El paso de García por Francia marcaría el devenir artístico que cerró hace seis años. Medio siglo le dedicó a su sueño: triunfar en las salas. «Si de alguien aprendí a mover la bata de cola fue de Candela y de todas las mujeres que hacían espectáculo y transformismo», relata Charo Reina para este medio. La folclórica, amiga de García, la recuerda como la «referente» que siempre fue. El cariño que Candela procesaba a la familia Reina y a su matriarca, doña Juana Reina, lo dejó patente en su última entrevista para SIX. «Candela es la única que tiene un vestido mío, el del día que me presentó mi tía Juana», declara la actriz sobre el traje turquesa con el que debutó en el Teatro Maravillas en 1988.

Las noches de ‘Carrusel 77’ fueron las mejores de Candela. Un balé coreano se fijó en la entonces Madame Fifí para recorrer España. Tuvo las «mejores» maestras en la sala Papillón y aprendió el descaro de la noche. Estas fueron el mayor pesar de su madre Amalia. «‘Hasta que tú no vienes, yo no duermo’, me decía», sostuvo en su última entrevista. En efecto, las recorrió varias veces tras los encarcelamientos de los ‘zeta’. Aguantó las torturas en la cárcel y los insultos de los agentes, un continuo de la época. «Era vergonzoso coger el autobús, me tiraban piedras hasta en la puerta de mi casa», relató la artista.

El cupletista Adrián Amaya recuerda a la artista como parte fundamental de la saga de mujeres trans que recuperó la copla. «A estas artistas se le debe todo porque defendían la canción tradicional y la acercaban a los jóvenes», relata emocionado el cantante. La relación con García resultó orgánica tras varias llamadas por teléfono y su visita a la feria de abril donde actuaba con La Esmeralda de Sevilla en las populares casetas de esta. «Aquel día no nos pudimos ver, me deja esa pena». El cancionero aguarda con cariño una de las cintas televisivas en las que García actuaba en los años 90. «Candela era de las de peina y volantes, qué pocas van quedando», dice en su homenaje.

Despedida
Según ha confirmado a este medio una fuente cercana al entorno familiar, el fallecimiento de Candela ha causado una profunda conmoción. La noticia ha llegado apenas unas horas después de su ingreso hospitalario este pasado lunes. El velatorio tendrá lugar mañana miércoles a las 10.30 horas en el Tanatorio SE 30 de Sevilla. Los familiares, amigos y seguidores podrán darle el último adiós a la artista, cuya pérdida ha generado una ola de pesar en Sevilla.

Lola Flores, María Jiménez, Juanita Reina, y Marifé de Triana no faltaron en sus espectáculos. En su día a día las seguía cantando con cariño. ‘Embrujá por tu querer’ fue el tema que jamás eliminó de su repertorio, pues era la canción favorita de su madre. Orgullosa de sus fotos en el Orgullo sevillano, mostraba el álbum con ganas de seguir. Las tuvo siempre para conseguir sus sueños, no las perdió en su incansable lucha por conseguir el DNI que le pertenecía y así siguió hasta hoy. Desde su sofá aleopardado le regaló la mejor tarde a quien escribe estas líneas. «Yo te canto ‘Mi vida privada’», escuchó su barrio.

domingo, 18 de enero de 2026

#hemeroteca #gais #saludmental | Malestar, estrés o soledad: Sevilla pone el foco en la salud mental a la hora de abordar el 'chemsex'

Centro de atención de Adhara, en Sevilla //

Malestar, estrés o soledad: Sevilla pone el foco en la salud mental a la hora de abordar el 'chemsex'

La asociación Adhara pide que esta práctica se recoja como una prioridad dentro de la agenda de salud pública con tal de evitar la estigmatización del colectivo
Carla Rivero | El Diario, 2026-01-18
https://www.eldiario.es/sevilla/malestar-estres-soledad-sevilla-pone-foco-salud-mental-hora-abordar-chemsex_1_12859428.html

Frente al estigma, educación y sensibilización. Dos corrientes en las que avanza la asociación Adhara cuando se habla de chemsex con el fin de contrarrestar el prejuicio que se da en la esfera pública. Más allá del sensacionalismo, los expertos de la asociación advierten de la estrecha relación que hay entre la sensación de malestar, estrés o soledad cuando se acude a esta práctica. Claves dentro de la salud mental para lograr una mayor prevención a la hora de trabajar en materia de salud pública.

El chemsex, término referido al consumo de ciertas drogas durante los encuentros sexuales, está mayormente relacionado con el grupo de hombres gais, bisexuales y aquellos hombres que tienen sexo con hombres, bajo las siglas GBHSH. Un fenómeno que tiene cada vez más peso en el ámbito sanitario y en el que se avanza en conocimiento y divulgación, como ocurre desde el Centro de detección de VIH y otras ITS que tiene Adhara en Sevilla. En 2017, se comenzó a catalogar el término en las atenciones que realizaban y, desde entonces, abordan de forma específica a los usuarios, quienes suelen estar atravesados por otras dificultades, tanto de calado social como por otro tipo de enfermedades.

Hay tres factores principales que motivan a la persona a hacer un uso intencional de drogas, tales como la metanfetamina, GHB/GBL o la mefedrona, explica Jose Miguel Saucedo Águila, psicólogo de la entidad: las motivaciones relacionadas con el bienestar emocional y físico, es decir, la desinhibición, aumentar la duración del encuentro o la satisfacción de sentirse parte de un grupo, “ese espacio relajado, de no juicio y de pertenencia, es muy potente”; por otra parte, estaría la experiencia interna, donde desaparecen las vivencias negativas, “el estima del VIH, la LGTBIfobia, la soledad, el estrés, o cualquier malestar emocional”; y, por último, la estrategia desadaptativa, donde la huida hacia delante permite olvidar ese malestar interior que se intenta ahogar durante unas horas.

En un momento en el que las infecciones de ITS aumentan a nivel nacional, según los datos del Ministerio de Sanidad, como la gonorrea, la sífilis y la clamidia, el chemsex está atravesado por el debate público y, como marcan análisis europeos, se demandan programas de educación sexual. Para tomarlo con perspectiva, un estudio elaborado por la Universidad Antonio de Nebrija y publicado en la revista 'International journal of clinical and health psychology' determina que aquellas personas con una alta homofobia interiorizada tienen mayor probabilidad acudir a estas sesiones donde se utilizan químicos, así como que ser VIH positiva aumentaba cuatro veces el riesgo de participar.

Casos atendidos

“Se vende el chemsex como una manera de pasárselo bien en los medios de comunicación, sin atender a estas cuestiones, por lo que parte del proceso terapéutico es escarbar en la experiencia interna y en la estrategia desadaptativa, ya que, muchas veces, una vez se solucionan estos aspectos, la persona no consume y aprende a análisis europeos otro tipo de disfrute a nivel sexual”, especifica el especialista.

Contra la trampa de la desinformación, la asociación, en colaboración con las entidades Stop y Apoyo Positivo, participó recientemente de la II Jornada Chemsex Andalucía que estuvo organizada por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad. Un espacio en el que se dio a conocer un estudio pionero en Andalucía a cargo del Hospital Virgen del Rocío y enmarcado dentro del Plan Andaluz de ITS, VIH y Sida (PAITSIDA), en el que participaron unas 700 personas. En él, se avanzan algunas cuestiones relacionadas con el perfil de individuo que consume chemsex y que concuerda en varios aspectos con los datos registrados por Adhara.

A partir de su base de datos, la ONG contabiliza que el número de personas atendidas en el ámbito del chemsex fueron un total de 77 en 2019, mientras que en 2020 ascendieron a 118, luego, en 2021 repuntaron a 139, seguido por 2022 con 102 atenciones, mientras que en 2023 acudieron 192 usuarios y, en 2024, unas 131 personas. En lo que va de este año, se registraron 57 de forma específica. Una cifra que varía en función de los recursos económicos de los que disponga la asociación, dado que “es un servicio totalmente gratuito y, en general, el periodo de atención mínimo es de un año, aunque las atenciones individuales suelen ser quincenales”.

Extensión al ámbito rural
Con respecto al perfil, Saucedo determina que la franja de edad se extiende de entre los 20 a los 50 años, aunque hay casos de jóvenes de 18 años que se inician en el chemsex o mayores de 60 años que “sufre de soledad y lo encuentra como una vía de escape”. Además, una mayoría de las personas que lo practican tienen estudios superiores y, en el último tiempo, se aprecia que se extiende a núcleos urbanos fuera de los centros metropolitanos, como en localidades próximas de Carmona, Camas, Utrera o Mairena del Aljarafe. “Antes era específico de ciudades grandes, pero el consumo se normaliza y para tener este ocio sexual se utilizan aplicaciones en las que se comparte una misma jerga e iconografía y, luego, los encuentros se dan en entornos privados, como pisos”, apunta.

También, se observa que hay una incidencia más alta entre la población migrante. Sumado al estrés que soportan por el cambio de país, hay una serie de impedimentos que las aboca a una realidad cruel, sin red ni apoyos. Vulnerables, optan por la venta de drogas o el trabajo sexual, incluso, por el consumo de estupefacientes con tal de sobrellevar las condiciones extenuantes en las que sobreviven. “En España y otros países no son amables con el migrante a la hora de encontrar un trabajo, por ejemplo, y de igual manera pueden pertenecer a otras minorías, como queer, trans”, sostiene el psicólogo, “por tanto, se suman todas estas barreras, al igual que los obstáculos para acceder a recursos sociosanitarios relacionados con la prevención de las ITS, cómo protegerse frente al VIH o al tratamiento PrEP”.

Más allá de la labor de las entidades sociales, al sistema público le ponen una serie de deberes. Entre ellos, dar al chemsex prioridad en la agenda política de Andalucía, así como proporcionar más espacios amables, discretos e inclusivos dentro en las instalaciones sociosanitarias para que este colectivo se sienta escuchado, en vez de juzgado. En paralelo, mantienen que hay que profundizar en la sensibilización del personal sanitario que atiende cada día a estos usuarios. “La formación debería llegar con apoyo psicoemocional para entender los problemas adicionales a la salud que hay en esa persona y que, quizás, en un principio no se vean”, entiende.

Una máxima en este trato debería ser “tener una actitud cero paternalista y, sobre todo, basarse en la educación”. Dar acceso a la información para que, si el individuo finalmente decide tener una sesión de chemsex, sea lo más seguro posible. “En muchas ocasiones, estas personas nunca se han sentido parte de nada, no han sido escuchadas, se han visto como las diferentes, las sensibles, las raras, y, de repente, tienen un espacio agradable en que se les aporta todo lo que se les había negado y, a la vez, desaparecen ese montón de emociones negativas”, determina Saucedo. Así que, tender la mano y actuar de forma preventiva es la opción que toma cada vez que alguien se sienta en su consulta.

miércoles, 16 de abril de 2025

#hemeroteca #gais #cofradias | "Mariquitas capillitas": así es el documental que se mete dentro de la comunidad LGTBI en la Semana Santa de Sevilla

Los 'chillaores' a la Virgen de los Dolores en Sevilla //

"Mariquitas capillitas": así es el documental que se mete dentro de la comunidad LGTBI en la Semana Santa de Sevilla

Los 'chillaores' son la pieza más escandalosa de la Semana Santa... pero no tienen nada de nuevo
John Tones | Xataka, 2025-04-16
https://www.xataka.com/magnet/mariquitas-capillitas-como-comunidad-lgbti-sevilla-vive-pasion-semana-santa-dentro 

En 2019 se viralizó un vídeo que mostraba a un grupo de jóvenes vitoreando a la Virgen de los Dolores en una procesión de la Semana Santa de Sevilla. Lo entregado de los piropos ("¡Reina del Martes Santo!", "¡El barrio entero pa ti!") y el tono con el que éstos se lanzaban desató todo tipo de comentarios, muchos de ellos abiertamente homófobos y, sobre todo, plumófobos. En cualquier caso, no sorprendieron a quienes están habituados a la Semana Santa de la capital andaluza y a su íntima relación entre el fervor católico y la personalísima militancia LGTBI de muchos de los devotos de las imágenes.

A chillar, joven. En realidad, el fenómeno de los "chillaores", como se conoce a estos jóvenes, no tiene nada de nuevo, como creen algunos guardianes de las esencias de la Semana Santa (aunque es cierto que es ahora cuando la Iglesia se ha mostrado a favor de "cortar los histerismos"). Por ejemplo, en 1916, Eugenio Noel ya documentaba frases como "Esta Virgen se pasa por la entrepierna a todas las vírgenes de Sevilla" gritadas al paso de la Esperanza Macarena.

Barrios humildes. Estos vítores tenían en su día mucho de reivindicación social, ya que tanto el barrio de Triana como la Macarena eran zonas populares que engalanaban a sus vírgenes como desafío a la aristocracia de las procesiones centrales. Ahí tenían sentido los gritos con un punto corrosivo, intolerable para el poder central (y eclesiástico). Hoy Sevilla es una ciudad muy distinta, pero las costumbres florecen de nuevo: Noel hablaba de cómo en la Madrugá "la catedral no se cierra, las tabernas tampoco, y la vida de los prostíbulos es más activa que nunca". La Semana Santa es una actividad performativa, tanto si se opta por el amaneramiento como por la sobriedad extrema.

"¡Dolores guapa!". De esto se dio cuenta Jesús Pascual cuando vio el vídeo viral. Comenzó a indagar en el fuerte componente LGTBI de la Semana Santa de sevilla y lo plasmó en un documental titulado como el grito que lanzaban los ‘chillaores’ del vídeo, y que se puede ver en Filmin y Prime Video. El resultado es una amalgama de influencias que dejan clara la naturaleza popular de la Semana Santa en Sevilla y cómo los símbolos pueden ser reinterpretados sin que pierdan nada de su significado original. A la vez paradójicamente corrosivo y tradicional, '¡Dolores guapa!' es revelador sobre todo cuando los autodenominados "mariquitas capillitas" hablan de la tradición de los pasos y los costaleros como terreno abonado para el sentir gay.

Dos formas de verlo. En ¡Dolores guapa! se dice que "hay dos religiones: la de Roma y la de Sevilla". Se hace referencia así al catolicismo y a las múltiples formas de entender su iconografía, donde la Virgen María, pura feminidad y símbolo maternal, es a la vez símbolo pío y diva a la que vestir como a una folclórica (otro entorno eminentemente andaluz que los gays han hecho suyo, pese a la oposición tradicionalmente homófoba de la Iglesia y la España más inmovilista).

Rodríguez Ojeda, referente. En el documental se menciona, como referente imprescindible, al bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda, homosexual reconocido que revolucionó la Semana Santa a finales del XIX. Entre sus obras esenciales están el manto de la Virgen de la Macarena (que fue revolucionario en su día, por distanciarse de los mantos más sobrios vistos hasta ese momento) o los trajes de la Centuria Romana, que decoró con plumas y leotardos. Este colorido y preciosismo hicieron mucho por inyectar de una inaudita sensibilidad ‘queer’ a la Semana Santa de Sevilla. De hecho, con él se estableció un prototipo de participación gay en labores artísticas, de joyeros a vestidores de vírgenes.

Su doble moral, gracias. Aunque esta presencia homosexual es abierta y reconocida, en muchos casos declarada, no deja de haber cierta tensión: la integración está ahí, pero el señalamiento también: la Iglesia exige comportamientos "morales" a homosexuales y divorciados. Los gritos a la Virgen son así una forma de reivindicación de una realidad que, por la presencia de la Iglesia, no puede ser oficial: una vez más, como pasó antes en el cine y en la música, la sensibilidad camp sirve como declaración de intenciones (y como construcción de un entorno familiar alternativo ante el rechazo del propio).

Nuevos tiempos para el barroco. En los últimos tiempos, han surgido nuevos artistas y movimientos que reivindican esta realidad. Carlos Carvento fusiona mantillas sevillanas con actitudes de ‘drag queen’; colectivos como Proyecto Palio luchan por la visibilidad trans en las cofradías; y finalmente, escándalos como el del cartel de la Semana Santa de 2024 de Salustiano García, que cuestionó la iconografía de Cristo, abren debates que ayudan a visibilizar una lucha de estéticas y voluntades que lleva años burbujeando dentro de las cofradías.

viernes, 11 de abril de 2025

#hemeroteca #antiabortistas #ideologiadeodio | Homofobia, lgtbifobia, insultos y antifeminismo, la huella digital de la directora de la nueva oficina antiabortista del Ayuntamiento de Sevilla

María Pastor (2d) con el presidente de Vox en Sevilla, la delegada de Familia, la portavoz de Vox y el alcalde de Sevilla //

Homofobia, lgtbifobia, insultos y antifeminismo, la huella digital de la directora de la nueva oficina antiabortista del Ayuntamiento de Sevilla

Iván Jiménez | Espacio Andaluz, 2025-04-11

https://espacioandaluz.com/andalucia/homofobia-lgtbifobia-insultos-y-antifeminismo-la-huella-digital-de-la-directora-de-la-nueva-oficina-antiabortista-del-ayuntamiento-de-sevilla/

El Ayuntamiento de Sevilla ha inaugurado una nueva oficina antiabortista – oficialmente nombrada como Oficina de Atención a la Maternidad- y que dirige una excandidata al senado por Vox y militante del partido ultra, María Pastor. Tanto el alcalde, José Luis Sanz (PP), como la nueva directora de Vox, han tratado de ‘camuflar’ el carácter de la nueva oficina, aunque no han ocultado que ante la «publicidad» del aborto esta nueva oficina financiada por los sevillanos y sevillanas «promueve la cultura de la vida».

Una oficina que estará dirigida por una persona cuya huella digital habla abiertamente del carácter de la misma, y que deja en muy mal lugar al alcalde popular al elegirla directamente -a dedo- para ocupar un cargo en el que su labor será gestionar el acompañamiento a mujeres en situaciones complejas del embarazo o primeros años de maternidad. Un simple paseo por su ‘Twitter’ o ‘X’ y podemos encontrar pruebas de post homófobos, contra la comunidad lgtbiq+, antifeministas, cuestionando el testimonio de una víctima como Jennifer Hermoso o insultando a ministras del Gobierno central.

En este sentido, podemos leer tuits, o post en ‘X’ que hablan así de la comunidad gay: «No todo nos gusta a todos. Yo no quiero que con mis impuestos haya una cabalgata del orgullo gay, ni que se gaste dinero en pintar bancos de morado... y me tengo que joder». Este post es del 20 de marzo de 2025. En 2021, a razón de una polémica sobre «chiringuitos», tal y como califica la concejala de Podemos, Susana Hornillo, esta nueva oficina, Pastor los comparaba, de nuevo, con las «cabalgatas del orgullo gay». Se ve que es algo que a la candidata al Senado por Vox molesta violentamente.

Pastor también considera el feminismo un «chiringuito», en abstracto. En enero de 2024, en plena polémica entre la jugadora de la selección española, Jennifer Hermoso, y Luis Rubiales, la nueva directora de la oficina antiabortista la mencionaba cuestionando el testimonio de Hermoso: «@Jennihermoso se ha dado cuenta que contando milongas que está contando, entra a formar parte del chiringuito feminista y hace caja... Cuanto daño a las mujeres que realmente sufren violencia de algún tipo...».

En 2022, la mujer que ha de encargarse del cuidado de otras mujeres embarazadas escribía un post calificando a la entonces Ministra de Igualdad, Irene Montero, de «loca y amargada». Unos meses más tarde también la llamaría «enferma o delincuente». También en 2022 dejó para el recuerdo un post que desprende un poco de andalufobia, en este caso contra la actual vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, citando un tuit que decía que debía estar en el club de la comedia «haciendo monólogos y no en un ministerio». Pastor, a este respecto, comentaba: «Qué cosa más lamentable chiqui, qué ordinaria».

La huella digital de la directora de la nueva oficina que el PP ha creado para Vox es, ni más ni menos, lo que se puede esperar. Sin embargo, asombra que un cargo a dedo de una oficina pública y cuyo fin es la protección de las mujeres muestre unas posturas antifeministas de una manera tan desacomplejada: «Es lo que están consiguiendo las locas del feminismo. Aleccionar y crear una generación de tarados»; «a mayor feminismo: menor respeto a la mujer...»; «demagogia feminista barata».

Y TAMBIÉN...
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El PP le da a Vox en Sevilla una de sus mayores victorias: dirigirá una oficina antiaborto que pagará el ayuntamiento

El alcalde José Luis Sanz presenta un centro de atención a la maternidad que su directora, que fue en las listas electorales de la ultraderecha, presenta como un bastión contra “la cultura de la muerte”
Antonio Morente | El Diario, 2025-04-10

lunes, 20 de enero de 2025

#hemeroteca #homofobia | Concentración en Sevilla contra la homofobia: "La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente"

Concentración en Sevilla para denunciar la agresión homófoba //

Concentración en Sevilla contra la homofobia: "La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente"

Más de medio centenar de personas se reúnen cerca de la Iglesia de Santa Marina, donde un grupo de menores agredió a un hombre pensando que era homosexual
El Diario, 2025-01-20
https://www.eldiario.es/sevilla/concentracion-sevilla-homofobia-libertad-vivir-identidad-sexual-libremente_1_11979152.html

Los aledaños de la iglesia de Santa Marina, en la calle San Luis de Sevilla, a unos metros de donde hace apenas una semana se registró una agresión homófoba por parte de un grupo de menores, han sido testigos en esta lluviosa tarde de lunes de una concentración de repulsa a los ataques “de odio” contra el colectivo LGTBI, según ha informado a este medio Pablo Morterero, de la asociación Adriano Antinoo, una de las entidades promotoras de la convocatoria, a la que han acudido más de medio centenar de personas.

“La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente”, ha dicho en un manifiesto reivindicativo el periodista Sergio Morante. La protesta ha estado convocada por la asociación Adriano Antinoo, junto con Crezco - Familias LGTB de Andalucía, la Fundación Triángulo Andalucía, Asociación Lgtbi Adelante, ONG Stop, Asociación Togayther, la Asociación Cultura con Orgullo, DeFrente, RETO - Municipios Orgullosos, Chrysallis Andalucía e International Leather And Boots Spain y los sindicatos UGT y CCOO de Sevilla.

Entre los asistentes, según ha precisado, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento hispalense, Antonio Muñoz; y el concejal popular de Derechos Sociales, José Luis García, así como representantes de asociaciones ciudadanas como Movimiento contra la Intolerancia o el Sindicato de Estudiantes.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, manifestaba recientemente que la investigación policial “sigue abierta para identificar a estos menores” presuntos autores de los hechos. “Es muy lamentable que cualquier persona, en el ejercicio de libertad, paseando por una calle, pueda verse agredido y sufrir lesiones por un grupo de menores de edad. Creo que eso es un tema que tenemos que hacernos mirar todos y responsabilidad, por supuesto, de la educación, de la sociedad en su conjunto, de las familias”, añadió el delegado del Gobierno.

jueves, 11 de abril de 2024

#hemeroteca #ideologiadeodio | La Esperanza de Triana de Sevilla manifiesta su rechazo al aborto

José Ángel Saiz Meneses con sus cofrades //

La Esperanza de Triana de Sevilla manifiesta su rechazo al aborto

El Debate, 2024-04-11

https://www.eldebate.com/espana/andalucia/sevilla/20240411/esperanza-triana-sevilla-manifiesta-rechazo-aborto_188466.html

La hermandad de la Esperanza de Triana ha publicado un manifiesto donde se adhiere a las palabras tanto de José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, como del resto de obispos, rechazando que la UE incluya el aborto en la Carta de Derechos Fundamentales, tal y como ha sido aprobado en la Eurocámara.

«Nuestra hermandad, como institución perteneciente a la Santa Madre Iglesia, comparte la citada postura doctrinal respecto a la defensa de la vida humana desde el momento de su concepción, como mayor exponente de la obra de Dios para con su grey», reza el texto.

La hermandad añade que «la vida es el primero de los derechos de una persona y debe ser protegido más que ningún otro. Por tanto, "no pertenece a la sociedad ni a la autoridad pública reconocer el mismo a unos y negarlo a otros; cayendo, en este último caso, en una discriminación inicua y alejada de todo progreso social».

Revés contra la vida
Este jueves, el Parlamento Europeo ha amparado la iniciativa de la izquierda, los liberales y los socialdemócratas –grupo al que pertenece el PSOE– para que el aborto sea reconocido como un derecho fundamental en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Se avala así un retroceso social que tendrá difícil aplicación al necesitar la unanimidad de los 27 Estados.

No hubo sorpresas en la votación y los europarlamentarios han aprobado con 336 votos a favor, 163 en contra y 39 abstenciones una moción para trasladar al Consejo Europeo y a la Comisión la petición de que el aborto sea añadido como derecho fundamental, algo que chocaría con otros derechos ya establecidos en la Carta.

La iniciativa aprobada, sin embargo, censura que los médicos se acojan a cláusulas de conciencia para no practicar abortos.

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Revés contra la vida: la Eurocámara insta a los Estados a reconocer el aborto como derecho fundamental

La Eurocámara aprueba la moción de la izquierda, los liberales y los socialdemócratas, aunque tendrá difícil aplicación al necesitar la unanimidad de los 27
Eduardo de Rivas | El Debate, 2024-04-11
https://www.eldebate.com/sociedad/20240411/reves-contra-vida-eurocamara-insta-estados-reconocer-aborto-como-derecho-fundamental_188367.html
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Jaime Mayor Oreja, presidente de la Fundación NEOS: «Hacer de la cultura de la muerte un derecho fundamental es una aberración social, histórica y política»

Conversamos con Jaime Mayor Oreja a raíz de la insistencia de varios eurodiputados por incluir este jueves el aborto en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea
María Fernández | El Debate, 2024-04-11
https://www.eldebate.com/sociedad/20240411/hacer-cultura-muerte-derecho-fundamental-aberracion-social-historica-politica_188267.html

lunes, 25 de marzo de 2024

#hemeroteca #disidencia #cofradias | La otra Semana Santa andaluza es civil, tiene cofrades y pasos, pero no curas

Asociación civil de la Abnegación, una de las de las denominadas despectivamente como "piratas", en su salida por el barrio sevillano de San Bernardo el pasado 16 de marzo //

La otra Semana Santa andaluza es civil, tiene cofrades y pasos, pero no curas

Las asociaciones civiles proliferan al margen de la Iglesia, sobre todo en las barriadas de extrarradio, y acogen a homosexuales y divorciados, pese a las mofas que las minusvaloran como “piratas”
Jesús A. Cañas | El País, 2024-03-25
https://elpais.com/espana/2024-03-25/la-otra-semana-santa-andaluza-es-civil-tiene-cofrades-y-pasos-pero-no-curas.html

El sevillano Álvaro Maroto es cofrade desde que tiene uso de razón. Podría haberse conformado con ser hermano de la Estrella, donde le inscribieron desde que nació, pero quería más. Allá por 2009, cuando tenía 16 años, tuvo la idea de poner en pie una cofradía en Sevilla Este, un barrio a las afueras de la capital con más de 60.000 vecinos. Tocó a la puerta de tres parroquias sin éxito, así que decidió tirar por la calle de en medio. “Porque tres párrocos no quieran no tiene por qué quedarse el barrio sin hermandades con la de cofrades que hay. Ya habrá alguno que nos quiera”, reflexionó el hoy presidente de la asociación civil Consuelo y Esperanza. En esas siguen y no son los únicos. Andalucía vive desde hace más de una década una eclosión de asociaciones civiles con cofrades, pasos e imágenes, pero sin curas. Crecen exponencialmente al margen de la Iglesia mientras intentan sacudirse de las mofas que las minusvaloran como “piratas”.

El quinto sábado de Cuaresma, el pasado 16 de marzo, fue el termómetro del auge de estas asociaciones civiles en Sevilla, epicentro del movimiento. Las aceras y balcones del barrio de San Bernardo se caían de sevillanos y foráneos para ver a la Abnegación, una de las punteras del fenómeno de las asociaciones civiles. En el cortejo había enseres cofrades, imponente paso de misterio y agrupación musical de relumbrón, la Virgen de los Reyes. Lo único que desentonaba en la estampa es que los cofrades que integraban la procesión no llevaban hábito de nazareno y que el recorrido no partió de una parroquia. “Quizás empezamos la casa por el tejado, pero si todo está creciendo es porque la Iglesia y las hermandades no nos están acogiendo como deberían. Abnegación nació porque no nos acogieron, si no no existiríamos”, reflexiona su presidente, Javier Gámez Villar.

Esa falta de cobijo que alegan Maroto y Gámez es uno de los “múltiples factores” que Francisco Javier Escalera, catedrático de Antropología Social de la Universidad Pablo de Olavide, encuentra en el origen y arraigo de las asociaciones civiles. Muchas de las entidades, como ocurrió con Abnegación en 1992, surgieron de una cruz de mayo infantil que quiso tener imágenes a las que venerar y proyectos sociales de caridad que desarrollar. “Nacen cuando van a sus parroquias y muestran una necesidad que no se ve contestada por diversos motivos”, reflexiona Cristóbal M. Calvo, presidente de la civil Salud y Esperanza y de la federación Fecosevilla, que integra hasta a diez de estas entidades. Pero Escalera identifica más motivos. El lugar donde se han hecho fuertes no es casual, la mayoría germinó en barriadas de extrarradio en las que no existían cofradías y en el que estas corporaciones se han convertido en “la vía para fortalecer el sentido de pertenencia y de identidad”, como apunta Escalera, que se plantea realizar una investigación académica ante un fenómeno por estudiar, pero que, solo en Sevilla, ya cuenta con unos 20 grupos y mueve “entre 15.000 y 20.000 personas”, según estima Calvo.

No es el único vacío que han venido a completar las entidades civiles. El catedrático cree que han calado también en los barrios populares como reacción “al fortalecimiento de la jerarquía eclesiástica de ejercer un mayor control sobre las cofradías”, especialmente de sus cuentas y de quienes participan en la dirección de estas cofradías. Divorciados o personas LGTBI visibles y casadas, en definitiva “gente que no ha seguido el cursus honorum de la membresía católica”, como apunta Escalona, pueden estar en la cúpula de las asociaciones civiles sin que “nadie les mire por encima del hombro”, como confirma Gámez. “No es que seamos más o menos laxas, es que no tenemos la sobrefiscalización que tienen las cofradías”, apunta Calvo, que asegura que ese control ha estado provocado, en ocasiones, por la falta de formación de algunas de estas hermandades.

Pero el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Sevilla, el sacerdote Marcelino Manzano, no cree que el origen de las civiles esté en un control eclesiástico más férreo de las religiosas. Apunta que las asociaciones civiles surgen “por desconocimiento o porque no encajan en la comunidad parroquial” y defiende la ortodoxia en las cofradías: “Exigen un proceso de formación exigente porque la realidad de una hermandad es la que es”. Y añade: “Aun respetando las buenas acciones que realizan [las civiles], llevan a la confusión de los fieles”. De ahí que el Arzobispado haya iniciado una política de acercamiento a los grupos civiles para intentar reconducirlos al largo camino hacia su conversión como hermandad, un proceso que exige convertirse primero en agrupaciones, en las que el máximo dirigente es el párroco de la iglesia que será su sede, y que termina cuando son erigidas como hermandades, bajo el paraguas de asociaciones religiosas de culto público.

La mayoría de las asociaciones civiles han recogido el guante con interés, resume Calvo: “Todas luchan por la integración en su parroquia porque no dejan de ser una herramienta pastoral”. Aunque otras no parecen tan dispuestas, como apunta Manzano: “Las hay que están en diálogo conmigo, pero de otras solo tengo noticias por los medios”. Entre las primeras, estuvo Consuelo y Esperanza, que llegó a estar integrada en la parroquia de la Asunción de Sevilla Este durante ocho años. “Nos confirmaron a los 170 hermanos, nos dieron formación continúa, limpiábamos la iglesia, éramos catequistas”, rememora Maroto. También les dijeron que ni homosexuales casados, ni divorciados podían estar en la junta. “¿Por qué? Si trabajan más que otros”, se pregunta molesto el presidente. Pese a ello, acataron la norma y les bendijeron a las tallas del Cristo y la Virgen. Hasta que el párroco cambió y, a finales de noviembre de 2023, decidió extinguir la ya agrupación de fieles y expulsar a las imágenes, que han vuelto a recibir culto en un oratorio privado, como la mayoría de asociaciones civiles. “Ahora, estamos en un limbo”, reconoce Maroto.

“A la autoridad eclesiástica le sienta muy mal todo este fenómeno [...] No es más que la ruptura del monopolio sobre los símbolos católicos. La Iglesia no debería tener el control de que la gente pueda rendir culto a entidades divinas”, reflexiona Escalera. De hecho, aunque las diócesis intenten poner cortapisas, difícilmente lo consiguen y el movimiento de las asociaciones civiles ya está presente en localidades de fuerte raigambre cofrade, como Jerez de la Frontera. El pasado mes de septiembre también llegó a Cádiz capital con la salida del Grupo de Fieles de María Santísima de la Consolación, que despertó airadas quejas del Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad. “Se nos tacha de ilegales o piratas porque no estamos al amparo eclesiástico, pero las asociaciones civiles son totalmente legales. Hacemos uso del derecho constitucional de la libertad religiosa”, explica Calvo.

Por eso Escalera cree que el movimiento puede dar más de sí y crecerá, sobre todo porque no aprecia rechazo en el conjunto de la sociedad, en este caso en la sevillana, solo en los sectores más ortodoxos: “Las tratan como si fuesen de segunda división del fútbol [...] Pero esto no es algo de cuatro casposos. La Semana Santa, pese al laicismo, es un fenómeno profundamente popular, vinculado a la estética y a la forma de entender la sociabilidad”. Que se lo digan a Maroto y a los suyos, a los que el último revés no ha restado ni un ápice de ganas. 15 años después reviven de nuevo aquella negativa que les llevó a fundar Consuelo y Esperanza, pero amilanarse no entra sus planes. “A nosotros no nos va a frenar nadie, por mucho que un párroco nos eche”, advierte combativo.

#hemeroteca #homosexualidad #cofradias | ‘¡Dolores guapa!’, una reivindicación del “mariquita capillita” en la Semana Santa sevillana

Fotograma de '¡Dolores guapa!' //

‘¡Dolores guapa!’, una reivindicación del “mariquita capillita” en la Semana Santa sevillana

Hablamos con Jesús Pascual, director del largometraje galardonado con el premio a Mejor Película de la Sección Panorama Andaluz en el Festival de Sevilla, sobre el papel del colectivo LGTBIQ+ en esta fiesta tradicional.
Laura Cuesta | Público, 2024-03-25
https://www.publico.es/uwu/cultura/dolores-guapa-una-reivindicacion-del-mariquita-capillita-en-la-semana-santa-sevillana/

Ser sevillano va de la mano con la tradición católica de la ciudad, también para el colectivo LGBTIQ+. Uno de los momentos que mejor refleja esta conexión entre estos dos mundos aparentemente opuestos tuvo lugar en 2019, cuando se viralizó un vídeo en el que unos jóvenes vitoreaban a la Virgen de los Dolores durante una procesión de la Semana Santa de Sevilla. “¡Dolores, guapa! ¡Qué bonita eres! ¡Eres la reina del Martes Santo! ¡Eres preciosa! ¡El barrio entero pa’ ti!”, gritaba uno de ellos. El vídeo también le llegó a Jesús Pascual, director nacido en Alcalá de Guadaíra que en aquel momento estaba terminando la carrera de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Sevilla.

Aquellas imágenes recorrieron los móviles de miles de personas dentro y fuera de Andalucía, y Pascual se percató entonces de la cantidad de comentarios despectivos que los jóvenes estaban recibiendo. En aquel momento, se planteó estudiar cómo las imágenes y tradiciones de base religiosa atraviesan las vidas de las personas que habitan Sevilla y cómo, entre todas ellas, la figura del ‘mariquita capillita’ era imprescindible para comprender el funcionamiento de una fiesta como la Semana Santa.

Sus investigaciones resultaron en ‘¡Dolores guapa!’, documental en el que el director andaluz mira a esta tradición religiosa desde una perspectiva siempre relegada a los márgenes. Más que una carta de amor a la Semana Santa sevillana, la película es una oda a la ciudad de Sevilla y parte de su identidad. El largometraje fue galardonado con el premio a Mejor Película de la Sección Panorama Andaluz en el Festival de Sevilla. En esta entrevista, hablamos con el director.

P. ¡Dolores guapa! tiene su origen en 2019, cuando se viralizó el vídeo de unos jóvenes lanzando piropos a la Virgen de los Dolores ¿Cómo te llegó y qué se te pasó por la cabeza entonces?


El vídeo me llegó como a todo el mundo. Se hizo viral en redes sociales, hasta se hicieron stickers de Whatsapp. Había muchos comentarios que criticaban la Semana Santa y cómo la gente del colectivo participa en esta fiesta, haciendo referencia a las contradicciones que esto supone. A mí lo que me llamó la atención fue, precisamente, que llamara tanto la atención lo que se muestra. Las reacciones que se ven en el vídeo son bastante habituales en la Semana Santa de Sevilla y la Semana Santa de Andalucía. No son una cosa nueva, sino que es algo que lleva años ocurriendo.

P. El documental reivindica la figura del “mariquita capillita”. ¿Cómo te acercaste a la cultura LGBTIQ+ dentro de la Semana Santa a la hora de hacer la película?

Preguntando mucho. Hicimos un llamamiento en redes sociales para buscar perfiles. Pero también hay varios nombres que se conocen en Sevilla, que son personas que tienen cierta influencia en el mundo cofrade y que viven su sexualidad de manera abierta. Nos acercamos a ellos, les planteamos el proyecto y tuvimos la suerte de que confiaron en nosotros y nos fueron redirigiendo a otras personas que también podía ser interesante que conociéramos. Fue un trabajo de hablar mucho y ordenar los testimonios. También de leer mucha documentación, como teorizaciones sobre la Semana Santa de Sevilla que se habían hecho a lo largo de la historia desde un punto de vista no ortodoxo. Es decir, textos que no tuvieran tanto que ver con la doctrina católica, sino con la fiesta y la parte cultural de la fiesta.

P. A priori uno podría pensar que los protagonistas no iban a ser muy activistas y, sin embargo, la mayoría de personas que aparecen tienen un gran compromiso con las reivindicaciones del colectivo. ¿Os sorprendió?

Muchísimo. En el documental aparecen personas ateas que están lejos de la Iglesia y del mundo de las hermandades, pero que tienen una afinidad con la fiesta por el componente cultural. Sabíamos que ellas podían tener un discurso crítico. Lo que nos sorprendió fue que la gente que sí era religiosa y estaba dentro de las hermandades era la que tenía el discurso más elaborado. Tenemos que pensar que para ellos la Semana Santa es su vida y se han enfrentado muchas veces a detractores que han cuestionado su participación en esta fiesta siendo del colectivo LGTBIQ+. Cuando quedamos con ellas superaron con creces nuestras expectativas. No solo tenían un discurso muy elaborado, sino también la legitimidad de ser críticos. La cofradía es su cultura y su vida, por eso saben criticar con fundamento.

P. Fuera de Andalucía, incluso dentro de la propia Comunidad Autónoma, está extendida la idea de que la Semana Santa es una fiesta que defiende valores tradicionales y que está muy relacionada con los valores de la Iglesia. Luego en el documental hay personas que se atreven con toda naturalidad a hablar de las vírgenes en Sevilla como divas gays. ¿Dónde queda la religión en todo esto?

Cuando hablamos de religión, hay que hacer una diferenciación. Por un lado, nos referimos a la doctrina católica y a cómo la Iglesia está involucrada en la cultura cofrade. Pero, para mí, la religión también tiene otro significado. Después de hacer el documental he llegado a la conclusión de que incluso la gente que no es creyente y que no está dentro de la Iglesia, puede disfrutar de la Semana Santa. Ahí hay un componente religioso, entendiendo la religión como una cosa mucho más amplia, que te conecta con lo trascendente. ¿Cuánta gente que es atea se emociona viendo pasar a la Virgen de Macarena? Yo el primero. Hay algo ahí que también conecta con tu pasado, tu infancia, tu familia, tu barrio y tu ciudad. La Semana Santa de Sevilla tiene un gran potencial en el sentido de pertenencia a la ciudad. Para mí, eso es una forma de religión que no tiene nada que ver con creer en un Dios, en una doctrina, ni en una Iglesia.

Eso no quita que sea una fiesta que reivindica los valores tradicionales, pero es también una fiesta popular. Por eso en ella hay mucho espacio para la resistencia. A principios del siglo XX, Chaves Nogales decía que la Semana Santa siempre se ha construido a espaldas de las autoridades eclesiásticas y que el cofrade era como un ente que conspira contra la autoridad. Me parece algo para reivindicar.

P. Pareciera que el colectivo ha hecho su propia evolución dentro de la Semana Santa y esta tradición. “Yo a mi virgen le pedía no ser gay y ahora le pido que me vaya bien con mi novio”, comenta uno de los protagonistas de la película.

Aunque las personas queer han tenido una participación muy fuerte dentro de la Semana Santa sevillana y andaluza, no son ajenas al contexto mundial. Ha habido grandes avances en cuestiones de igualdad de género y sexualidad y las personas del colectivo que están dentro de las hermandades también lo han vivido. Las grandes diferencias que hay con respecto a hace un siglo es que todos estos temas se pueden hablar y reivindicar. Hay una conciencia política y un mayor acceso a la información, lo que las ha llevado a tomar consciencia de su posición en las hermandades. Ya no piden por favor, sino que exigen una legitimidad sobre su espacio en estas tradiciones.

P. El documental también aborda cómo históricamente el “mariquita capillita” ha tenido reservados ciertos espacios dentro de las hermandades, como los vestidores donde visten a las vírgenes. ¿Por qué ocurre esto?


Nosotros investigamos mucho la figura del ‘mariquita andaluz’, que es algo que se está estudiando desde la antropología desde hace poco. Durante el siglo XX, esta figura funcionaba como una especie de tercer género, aunque no me guste mucho esta expresión. En las comunidades andaluzas, teníamos hombres, mujeres y mariquitas. Estos tenían funciones reservadas para ellos, no solo dentro de la Semana Santa, sino en la vida social. A ellos se les presuponía la destreza física que se les atribuye a los hombres, pero al mismo tiempo, también un gusto por el detalle, el mimo y el refinamiento. Esta lectura hizo que tuvieran oficios reservados. En el caso de la Semana Santa, uno de esos ejemplos son los vestidores de imágenes.

P. ¿Por qué la Semana Santa? ¿Qué crees que ha impulsado tradicionalmente a los gays sevillanos a integrarse en las cofradías?


Es una pregunta que nos hacemos todo el rato. ¿Qué hay ahí? ¿Qué es lo que brilla para que las comunidades disidentes se hayan acercado a lo largo de los siglos a esta fiesta? Es muy complejo de explicar porque no hay un único motivo. La primera media hora del documental intenta explicar cómo la Semana Santa se integra en la vida de las personas de la ciudad. De todas, no solo de las del colectivo LGTBIQ+, y lo hace de una manera sutil. Esto está ahí desde edades muy tempranas. Siempre me sorprende cómo hay muchísimos niños que saben moverse por el centro de Sevilla, el nombre de sus calles, incluso datos culturales sobre el patrimonio y autores del barroco. ¿En qué ciudad del mundo hay niños que estén tan conectados con el patrimonio cultural, aunque este sea limitado y concreto?

La cultura cofrade te atraviesa y está a veces mucho antes de que tomes consciencia de tu expresión de género y tu orientación sexual. Cuando cumples cierta edad y llegas a ciertas conclusiones sobre tu identidad, la Semana Santa ya estaba ahí. Más allá del colectivo, a mí me interesa qué hay en esta fiesta para que tantísima gente se acerque a ella y se establezca ese sentimiento de pertenencia. 


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Comentario de Raúl Solís / Facebook, 2024-03-25
A mí no es que me guste la Semana Santa, es que me encanta. Pero, aunque no me gustara, nunca me alegría de la tristeza del pueblo. Hay una psicopatía muy común de entender que el laicismo es oponerse a la Semana Santa. El laicismo es oponerse a que la Iglesia tenga poder civil, pero la Semana Santa en Andalucía es justamente el poder del pueblo apropiándose de una manifestación que fue pensada en el siglo XVI por la Iglesia de Roma para teatralizar los dogmas y adoctrinar a un pueblo que era analfabeto y aprendía viendo imágenes. Lejos de hacerse dogmática, el pueblo andaluz le robó la Semana Santa a la Iglesia y la convirtió en una fiesta de la heterodoxia, en una celebración de la vida en medio de la muerte y las ciudades se llenaron de cofradías gremiales de grupos oprimidos como los gitanos, los negros y artesanos. Digo esto porque he puesto una foto de un Cristo con paraguas y hay quienes entienden que me alegro de la lluvia o quienes creen todo lo contrario. Besos, abrazos, aplausos y viva la inteligencia colectiva del pueblo andaluz.