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miércoles, 3 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #lgtbifobia | Orgullo y franquismo

Imagen: El Diario / Marcha del Orgullo LGTBI en Logroño, 2019-06-29
Orgullo y franquismo.
La posición de Vox sobre los colectivos LGTB evoca la Ley de Vagos y Maleantes de 1954.
Gabriela Cañas | El Diario, 2019-07-03
https://elpais.com/sociedad/2019/07/02/actualidad/1562078856_984587.html

Tiene razón el nuncio Renzo Fratini cuando afirma que en España se está resucitando a Franco. Pero se equivoca al señalar al culpable. Porque no es precisamente el Gobierno socialista el que lo promueve, sino los independentistas catalanes primero con su empeño en deplorar lo español calificándolo de franquista y ahora es el partido ultranacionalista Vox el que se suma al carro haciendo valer sus votos y su pequeña pero decisiva participación en algunas instituciones públicas.

Las celebraciones del Orgullo LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) que se están desarrollando en distintas ciudades españolas son la munición para esta nueva andanada de los ultraderechistas. Están preocupados por los problemas de tráfico y los inconvenientes que acarrean a los vecinos y, en Madrid, han propuesto llevar los festejos a las afueras de la ciudad, en la Casa de Campo. También esta semana empiezan los sanfermines y son muchos los pamploneses que hacen las maletas para no soportar los mismos inconvenientes. Pero a Vox no le molestan los sanfermines como tampoco las procesiones de Semana Santa o la Feria de Abril, que provocan aún más atascos y problemas que las carrozas LGTB.

Frente a la explicación oficial, una de las dirigentes, Rocío Monasterio, ha expuesto la real motivación de su propuesta: la imagen “degradante” que ofrecen los festejos del Orgullo y el escándalo social que producen. El regreso al pasado es nítido. Franco introdujo a los homosexuales como ciudadanos a perseguir y a desterrar en 1954 dentro de la Ley de Vagos y Maleantes. Difícil encontrar un paralelismo mayor y más inquietante.

En Valencia, Vox ha abierto una persecución a los voluntarios de los colectivos LGTB que dan charlas en los colegios. Acometieron una iniciativa similar en Andalucía contra los centros de atención a las maltratadas y ahí tienen más posibilidades de seguir adelante gracias al Ejecutivo regional del PP-Ciudadanos que gobierna con sus votos.

Se podrían establecer burdas comparaciones entre la defensa que Vox hace de los toros (y, en consecuencia, de su derecho a tomar las calles de Pamplona) y del rechazo que le producen los colectivos LGTB. Pero estos últimos merecen un mayor respeto y un reconocimiento aún más grande en tiempos de nostalgia dictatorial falsamente puritana. Las personas con identidades sexuales diferentes de las aceptadas por los recalcitrantes han sido perseguidas y humilladas durante siglos. Si hay quien cree que ya no tiene cabida celebrar el Orgullo porque sus opciones que ya están normalizadas socialmente, Vox es la prueba de que es demasiado pronto para acabar con ello.

Miles de personas LGTB se echan a las calles estos días para participar en las celebraciones reivindicativas del Orgullo. Se representan a sí mismos, pero también a otros muchos en España y unos cuantos millones en el mundo que jamás osarían enorgullecerse públicamente de un estigma que les arruina la vida.

No es el Orgullo lo que hay que desterrar.

martes, 31 de julio de 2018

#hemeroteca #lenguajeinclusivo | Sí, es verdad, la Constitución solo tiene madres. ¿Y?

Imagen: El País / Salón de plenos de la RAE
Sí, es verdad, la Constitución solo tiene madres. ¿Y?
Solo un cambio social real terminará por imponer de manera natural un lenguaje distinto.
Gabriela Cañas | El País, 2018-07-31
https://elpais.com/elpais/2018/07/30/opinion/1532977615_464186.html

El debate sobre el lenguaje inclusivo empieza a ser cansino. La iniciativa del Gobierno de pedir a la Real Academia Española una revisión del texto constitucional no refleja tanto el interés por fomentar la igualdad como la voluntad de sumarse al carro de lo políticamente correcto. Reputadas expertas vienen señalando que culpar a la gramática de sexismo es desviar el tiro y, de paso, romper las reglas básicas del lenguaje, que, por definición, tiene por principal misión el fácil entendimiento entre hablantes. Está bien perseguir la igualdad entre mujeres y hombres, pero en este contexto solo un cambio social real terminará por imponer de manera natural un lenguaje distinto.

Los ejemplos de esa evolución son numerosos. Hace tiempo que en España, como en otros países, los derechos de la mujer han sido sustituidos por los derechos humanos. Y son ya muy pocas las escritoras y articulistas que achacan problemas o soluciones a “la mano de la mujer”, una fórmula que antes englobaba —y así lo entendía todo el mundo— a mujeres y hombres. Hoy, ciertamente, este tipo de fórmulas suenan excluyentes y es mejor evitarlas. Ahí está todavía la exposición de arte sacro bautizada como ‘Las edades de la mujer’, que es imperativo cambiar. La lengua española es poco sexista y, de hecho, el sistema ha admitido duplicaciones a medida que los hombres se han ido incorporando a la esfera laboral y han ocupado cargos de poder. La capitana tiene su correspondencia con el capitán, de la misma manera que la directora la tiene con director, mientras otras categorías más neutras han permanecido sin problemas sin su doble: corresponsal, edil, juez o teniente.

El problema es forzar duplicidades artificiosas y tediosas y confundir el género gramatical con el sexo, lo que induce a pensar que el genérico femenino responde también a esa discriminación sexual. Porque lo cierto es que cuando se habla de ciudadanas todo el mundo comprende que en ese concepto están incluidos los hombres y es absurdo hablar de Consejo de Ministras y Ministros porque la institución siempre ha sido Consejo de Ministras. “Las lenguas se rigen por un principio de economía”, ha explicado la directora de la RAE. “El uso sistemático de los dobletes, como miembra y miembro, acaba destruyendo esa esencia económica. Las falsas soluciones me parecen absurdas y ridículas”. Sí. Es ridículo y el ejemplo que cita la directora de la RAE no puede ser más ilustrativo, dado que una de las acepciones del término miembro hace referencia al aparato genital masculino. También es impensable que un varón se irrite por preguntarle sobre sus madres, porque entenderá que quien lo hace se está interesando por su madre, pero también por su padre.

Se alega que la Constitución solo tiene madres. Es cierto. En 1978 no participaron oficialmente varones en su redacción. Es muy dudoso, sin embargo, que tal circunstancia exija una revisión de sus principios —más allá de la herencia de la Corona y otros asuntos— y de sus fórmulas lingüísticas. Lo importante es reconocer que con esta Constitución las políticas que abandera el vicepresidente del Gobierno y ministro de Igualdad se aceleren y que instituciones como la Academia de la Lengua abran las puertas a más señores. Que solo haya ocho frente a 36 académicas es insultante.