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viernes, 5 de marzo de 2021

#hemeroteca #memoria | Banksy confirma su autoría de un mural en la prisión donde estuvo encerrado Oscar Wilde

Imagen: El País / Obra de Banksy en Reading

Banksy confirma su autoría de un mural en la prisión donde estuvo encerrado Oscar Wilde.

La obra muestra un reo bajando por un muro de la cárcel de Reading hacia una máquina de escribir.
José González Vargas | El País, 2021-03-05
https://elpais.com/cultura/2021-03-05/banksy-confirma-su-autoria-de-un-mural-en-la-prision-donde-estuvo-encerrado-oscar-wilde.html 

El elusivo artista callejero Banksy ha hecho público este jueves un vídeo en el que se le ve realizando su más reciente pintada en el muro de la antigua prisión de Reading, en el sudeste de Inglaterra. La grabación se titula ‘Create Escape’ y muestra el proceso de elaboración del grafiti en mitad de la noche, mientras se intercalan fragmentos del programa estadounidense ‘El placer de pintar’, del divulgador artístico Bob Ross. En ningún momento se revela el rostro del grafitero, uno de los creadores anónimos más famosos de todos los tiempos. “La pintura, para mí, representa la libertad”, se le oye decir a Ross mientras el vídeo presenta la obra culminada.

La imagen muestra a un presidiario bajando de uno de los muros de la cárcel con la ayuda de unas sábanas atadas que acaban en una máquina de escribir. Se sospecha que el prisionero del grafiti pueda ser una alusión a Oscar Wilde, quien cumplió en Reading su condena por actos homosexuales entre 1895 y 1897. La funesta experiencia de su encarcelamiento inspiró a Wilde ‘La balada de la cárcel de Reading’, uno de sus trabajos más celebrados.

El correccional estuvo en funcionamiento de 1844 a 2014 y en la actualidad hay un debate sobre si convertir las instalaciones en un centro cultural o vender el inmueble al sector privado. Una representante del Ayuntamiento de Reading ha explicado en una llamada telefónica con El País que el edificio es propiedad del Ministerio de Justicia del Reino Unido y sobre la entidad recae la toma de decisión sobre su futuro. Una campaña para salvar el edificio ha recibido el apoyo de personalidades como los actores Kenneth Branagh, Stephen Fry y Judi Dench.

El diputado laborista Matt Rodda, representante de la circunscripción de Reading East en el Parlamento británico, ha expresado en un correo electrónico a El País su alegría de que el artista eligiera la prisión de Reading para realizar su más reciente obra. “Espero que con las acciones de Banksy se demuestre el creciente apoyo que existe para que la cárcel sea mantenida para uso comunitario con un claro enfoque en las artes”, declaró el parlamentario.

viernes, 8 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #historia | El mapa de John Snow que cambió la forma de entender las epidemias

Imagen: Ferrovial / Mapa de John Snow
El mapa de John Snow que cambió la forma de entender las epidemias.
Juan Samaniego | Ferrovial, 2020-05-08
https://blog.ferrovial.com/es/2020/05/el-mapa-de-john-snow-que-cambio-la-forma-de-entender-las-epidemias/

A mediados del siglo XIX, Londres era una ciudad vibrante. La más poblada del mundo. Capital de un poderoso imperio. Su puerto movía más mercancías y pasajeros que ningún otro y sus instituciones financieras gobernaban el planeta. El subsuelo de la ciudad se preparaba para la construcción del primer metro y el Big Ben (o torre del reloj, como se conoció oficialmente hasta 2012) empezaba a alzarse a orillas del Támesis.

Y, aun así, la ciudad no pudo impedir que, en solo una semana en agosto de 1854, un 10% de la población del Soho sucumbiese a uno de los peores brotes de cólera de los que se tienen registro en Londres. Cerca de 18.000 personas vivían entonces en esta zona de la Ciudad de Westminster; y la capital británica se acercaba a los tres millones de habitantes. El cólera atacaba de nuevo dejando cerca de 2.000 muertes en siete días. La epidemia se extendió por la ciudad dejando alrededor de 10.000 muertos.

La enfermedad cambiaría el rumbo del Soho, entonces la zona más densamente poblada de Londres, para siempre. Pero el brote sería también seguido de cerca por John Snow. Su mapa sobre cómo se extendió la enfermedad en 1854 acabó por convertirlo en el padre de la epidemiología moderna. Los datos del cólera nos ayudaron a cambiar la forma en que entendemos las epidemias y las enfermedades.

El mal olor de la enfermedad
El cólera es una enfermedad intestinal causada por ingerir alimentos o agua contaminados por una bacteria: ‘Vibrio cholerae’. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año la contraen hasta cuatro millones de personas y deja hasta 150.000 muertes. En el siglo XIX, sin embargo, la situación era bastante diferente.

Entre el 1800 y el 1900, la enfermedad “se propagó por el mundo desde su reservorio original en el delta del Ganges, en la India. Seis pandemias en sucesión mataron a millones de personas en todos los continentes”, señalan desde la OMS. Hoy sabemos todo esto y conocemos bien cómo funcionan los brotes de ‘Vibrio cholerae’ y sus serogrupos causantes de las epidemias. Pero en 1850 se pensaba que las enfermedades las causaba el mal olor.

La teoría de los miasmas, imperante durante los siglos XVII, XVIII y XIX, defendía que eran el conjunto de emanaciones fétidas de suelos y aguas impuras las que causaban la enfermedad. La fermentación de diferentes elementos y, en particular, de la sangre, producía gases tóxicos que provocaban brotes de cólera, viruela o sífilis, entre otras enfermedades. Solo así podía explicarse por qué las epidemias eran comunes en los barrios humildes, congestionados, sucios y malolientes.

John Snow era un escéptico. Había vivido su primer brote de cólera desde la práctica médica con solo 19 años y no le parecía que la teoría miasmática explicase bien el comportamiento de las enfermedades. Entonces quedaban ya pocos años para Robert Koch y Louis Pasteur sentasen las bases de la teoría germinal de la enfermedad. Los miasmas quedarían olvidados en un cajón y la ciencia se lanzaría a identificar bacterias y, ya avanzado el siglo XX, virus.

Pero volvamos a Londres y al congestionado Soho. En un ensayo publicado en 1849, ‘On the Mode of Communication of Cholera’, John Snow hacía públicas sus dudas sobre los miasmas. No tenía una respuesta, pero creía que la enfermedad debía contraerse de una forma concreta. En 1854, el brote en el Soho le sirvió para probar que sus ideas no estaban desencaminadas. Y para cambiar la forma en que Londres empezó a tratar su salud pública.

El poder de un mapa
Los datos y su visualización gráfica son hoy una herramienta poderosa de comunicación. Logran explicar de forma sencilla conceptos complejos. Representar en una imagen cientos de números, dotando de sentido a cifras incomprensibles. En 1854, la recopilación, el análisis y la visualización de datos no eran nada habituales. Pero John Snow entendió que eran la mejor manera de investigar el brote.

Recorrió el Soho registrando todas las muertes y hablando con los vecinos. Fue acumulando datos y luego los representó sobre un mapa de la zona, en el que también estaban marcadas las 13 fuentes de las que bebían sus habitantes. Cada muerte en un hogar era señalada con una barra; y el mayor número de barras se acumulaba claramente alrededor de la fuente de Broad Steet.

Para Snow estaba claro, el problema estaba en el agua. Se recogieron muestras de la fuente para observar en microscopio, pero en aquel entonces no logró demostrarse el riesgo de lo que se veía. Aun así, el patrón de contagio estaba claro. La fuente fue inhabilitada y el brote remitió de forma inmediata en el Soho.

En los años que siguieron se repitió el experimento y se hizo un seguimiento exhaustivo del origen de las aguas de Londres. La depuración de las aguas de las que bebía la población no era algo que formase parte de las políticas de salud pública de ninguna ciudad; y ahí parecía estar el problema. Aunque esa es otra historia de la que ya hemos hablado antes.

John Snow murió en 1858, de un infarto, con 45 años. Dos años después, Louis Pasteur publicaría los resultados del primer experimento que demostró que los microbios no aparecían por generación espontánea, sino que crecían, se reproducían y se extendían como el resto de seres vivos.

La teoría microbiana de las enfermedades estaba en marcha y, junto a los datos del mapa de John Snow, cambió la forma en que entendemos y hacemos frente a las enfermedades.

Y TAMBIÉN…
El cólera en el Londres victoriano.
El doctor John Snow descubrió en 1854 que la enfermedad se transmitía a través del agua contaminada con materias fecales.
Olga Merino | El Periódico, 2020-05-15
www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20200515/olga-merino-epidemia-colera-londres-contra-7961999

martes, 11 de febrero de 2020

#libros #iglesia #historia | Más allá de los Andes : los orígenes ultramontanos de una iglesia latinoamericana (1851-1910)

Más allá de los Andes : los orígenes ultramontanos de una iglesia latinoamericana (1851-1910) / Francisco Javier Ramón Solans.
Bilbao : UPV/EHU, 2020 [02-11].
306 p.
Colección: Historia Medieval y Moderna; 85.
ISBN 9788413191102 / 22 €

/ ES / ENS
/ América latina / Historia – Siglo XIX / Identidades / Iglesia católica

¿Por qué hablamos de una Iglesia católica latinoamericana? ¿Qué es lo que une a países e iglesias tan diversas como las de Perú, México o Argentina en el espacio imaginado de América Latina? ‘Más allá de los Andes’ analiza la gestación y consolidación de este original proyecto católico transnacional como el resultado de una serie de iniciativas impulsadas desde ambos lados del Atlántico en la segunda mitad del siglo XIX.

El libro parte de la fundación de la primera institución latinoamericana de la historia, el Colegio Pío Latinoamericano en Roma, para luego pasar a abordar una serie de iniciativas colectivas como la celebración de un concilio para toda la región. Asimismo, estas iniciativas no se pueden explicar sin tener en cuenta dos procesos paralelos: la internacionalización de las diversas iglesias latinoamericanas y su orientación hacia Roma. Así pues, para la elaboración de estas propuestas resultaron fundamentales la articulación de redes transnacionales, los viajes de católicos por América y Europa o la creación de una opinión católica global.

Estas iniciativas partían de la necesidad de hacer frente a una serie de problemas que percibían como comunes y entre los que cabría destacar el malestar producido por el intervencionismo estatal en materia religiosa a través del patronato republicano. Estos desafíos hicieron que muchos católicos latinoamericanos miraran más allá de los Andes y el Atlántico hacia Roma en busca de orientación y consuelo. Al hacerlo, cambiaron la percepción que tenían de ellos mismos y de su rol en el seno de la Iglesia católica global.

sábado, 30 de noviembre de 2019

#hemeroteca #oscarwilde | La decadencia de Oscar Wilde se convierte en una novela gráfica

Ilsutración de 'La divina comedia de Oscar Wilde'
La decadencia de Oscar Wilde se convierte en una novela gráfica.
El ilustrador Javier de Isusi recrea el doloroso final de la vida del escritor irlandés, de cuya muerte se cumplen hoy 119 años.
Eduardo Bravo | El País, 2019-11-30
https://elpais.com/cultura/2019/11/30/actualidad/1575110306_126427.html

En 2017 el gobierno británico concedió el indulto póstumo a Oscar Wilde. En 1895, el escritor irlandés había sido condenado a dos años de trabajos forzados acusado de sodomía y corrupción de la juventud, cargo este último que lo equiparaba a su admirado Sócrates. “Wilde siempre dijo que era un griego nacido a destiempo. Además, como sucedió con el filósofo, cuando le fueron a detener se negó huir. Su amigo Robert Ross le había preparado un barco para ir a Francia, pero no aceptó. Alguien como Wilde, con un concepto de la vida tan teatral, asumió que su personaje tenía que vivir ese castigo, aunque nunca imaginó hasta qué punto iba a ser duro”, relata Javier de Isusi, ilustrador vizcaíno que acaba de publicar en Astiberri ‘La divina comedia de Oscar Wilde’, un trabajo de más de trescientas páginas al que ha dedicado cinco años entre las tareas de investigación, guion y dibujo. Hoy, 30 de noviembre, se cumplen 119 años de la muerte del genio irlandés.

El origen de 'La divina comedia...' se remonta a la infancia del dibujante cuando, aquejado de paperas, le regalaron un libro de cuentos de Wilde. A partir de entonces el autor de ‘El fantasma de Canterville’ se convirtió en uno de sus autores favoritos. Sin embargo y por mucho que leía, el Isusi adulto era incapaz de reconocer en las obras de teatro, los ensayos o en su única novela, a ese escritor que le había hecho más llevadera aquella convalecencia. “Tuve que esperar a leer ‘De Profundis’ para entender muchas de las cosas de Wilde que siempre me intrigaron. Solo entonces pude cuadrar al autor de los cuentos, con el de las obras de teatro y el de 'El retrato de Dorian Gray'. Al final comprendí que, como cualquier persona, en Wilde caben facetas muy distintas. Desde el escritor moralista de ‘El príncipe feliz’ o ‘El gigante egoísta’, al personaje hedonista, o si preferimos el término con el que fue calificado en su tiempo, inmoral”.

A pesar de toda esa riqueza y variedad de matices, la obra de Wilde es sorprendentemente breve y fue escrita en apenas ocho años. Un corpus literario que en ocasiones ha quedado eclipsado por la intensa y escandalosa vida del autor, especialmente la relativa a esos últimos años que se recrean en ‘La divina comedia...’ y en los que la cárcel, la ruina económica, el oprobio social y el alcoholismo convirtieron al escritor en una sombra de lo que había sido.

“Cuando fue liberado y llegó a París, Oscar Wilde expresó su voluntad de empezar una nueva vida. Ese deseo fue justamente el germen de mi trabajo. Él siempre había dicho que su vida había sido como ‘La Divina Comedia’, que había pasado por el infierno que era la prisión y que en ese momento estaba en el purgatorio. Por eso me planteé si durante su estancia en París experimentó realmente ese cambio personal que le permitiera tocar un poco de paraíso”.

Aunque todo apunta a que esa transformación nunca se produjo, Isusi aprovecha su privilegiada posición de autor para llevar a Wilde hasta ese lugar anhelado, aunque solo sea simbólicamente. De este modo, en una de las escenas más emotivas del libro, el ilustrador sitúa al escritor y su amigo Robert Ross en un coche de caballos que recorre justamente los Campos Elíseos, el nombre que los griegos dieron al cielo.

“Esa escena es real. Wilde y Ross realizaron ese trayecto parando en todos los cafés que encontraban a su paso para beber absenta. Lo único que he inventado es la conversación, aunque muchas de las frases que incluyo en ella son del propio Wilde. En el fondo, todo el libro es así, una mezcla de realidad y ficción o, mejor dicho, de realidad y mentira, porque creo que él habría preferido ese término, ya que lo defendió en su ensayo ‘La decadencia de la mentira’”.

Este juego entre la verdad, la mentira, la ficción y los hechos documentados que propone Isusi se articula a través de brillantes soluciones gráficas y narrativas. Por ejemplo, alucinaciones, pasajes oníricos, el diálogo con el espectro de un jovencísimo e insolente Rimbaud e incluso las entrevistas con diferentes personajes que, como André Gide, Reginald Turner o Lord Alfred Douglas, conocieron al escritor y dan testimonio de ello. “Son entrevistas hechas en la época actual, pero en las que los entrevistados aparecen con el aspecto físico que tenían en el momento en que conocieron a Wilde. Dudé si debía hacerlo así o no, pero me di cuenta de que la novela gráfica permite este tipo de cosas, que eran muy frecuentes en los primeros autores del cómic como Winsor McCay y su Little Nemo y que, poco a poco, hemos ido abandonando. Son recursos que, aunque puedan no tener sentido si se analizan desde un punto de vista racional, funcionan muy bien desde el punto de vista narrativo”.

#hemeroteca #oscarwilde | Arruinado y olvidado: los últimos días de Oscar Wilde

Imagen: El País / Oscar Wilde
Arruinado y olvidado: los últimos días de Oscar Wilde.
Enfermo de meningitis y marginado, el genio irlandés fallecía un día como hoy, 30 de noviembre, de 1900, en un cochambroso hotel de París y bajo el seudónimo de Sebastian Melmoth.
Noelia Fariña | Icon, El País, 2019-11-30
https://elpais.com/elpais/2019/11/30/icon/1575096185_164783.html

Pidió una copa del champán más caro del hotel y, consciente de que no podría pagarlo, le confesó a su doctor: "Estoy muriendo por encima de mis posibilidades". Oscar Wilde (Dublín, 16 de octubre de 1854 - París, 30 de noviembre de 1900) falleció tal día como hoy de hace 119 años, en una ruinosa habitación del hotel parisino D'Alsace. Tenía 46 años.

Otros, ensalzando su condición de esteta, dicen que se rebeló contra el mobiliario de la estancia. "Estas cortinas me están matando" o "este papel pintado y yo estamos luchando a muerte, uno de los dos tendrá que marcharse". Son algunas de las frases que le atribuyen los historiadores en sus últimos días. No se sabe a ciencia cierta si fue verdad. Porque a sus seguidores así les gusta recordarlo: con un ingenio ácido y visceral que ni la ruina, la enfermedad o el ostracismo lograron acallar.

Oscar Wilde fue condenado por amar a quién no debía. Al menos, no en el Reino Unido del siglo XIX. Nació en Dublín, en el seno de una familia intelectual y adinerada —su padre era cirujano y su madre poeta— y se casó con Constance Lloyd (hija del consejero de la reina, Horace Lloyd), con quien tuvo dos hijos: Cyril y Vyvyan. Wilde desarrolló una obra y una personalidad marcada por el hedonismo y la belleza más exaltada. Quizá él mismo fue su mejor creación. Pero en el apogeo de su carrera se enamoró perdidamente de Alfred Douglas, ‘Bosie’, como le llamaba, un poeta de 21 años, tan atractivo como caprichoso, al que había conocido en una fiesta.

El padre de Alfred Douglas era el marqués de Queensberry, un aristócrata pionero en establecer las reglas del boxeo, que intentó por todos los medios separarlos y poner fin al romance. Amenazaba a los dueños de restaurantes con pegarles una paliza si dejaban entrar a la pareja, se presentaba en la casa familiar del escritor para montar escándalos e incluso intentó boicotear el estreno, en febrero de 1895, de ‘La importancia de llamarse Ernesto’ (Wilde tuvo que entrar por la puerta de atrás del teatro St. James, cercado por la policía por la influencia del padre de Douglas). El detonante final sería la famosa nota que dejaría el padre de Douglas para el escritor en un club de los bajos fondos londinenses: "Para Oscar Wilde, que alardea de sodomita".

El dramaturgo, harto de la persecución y motivado por su amante —Douglas tenía una relación compleja con su padre porque no le concedía todos los caprichos que quería—, denunció al marqués por calumnias. El juicio, contra todo pronóstico, giró en su contra. "Al final del siglo XIX, Inglaterra, que tanto se pone como ejemplo de libertad, era un país muy democrático en lo político pero enormemente puritano, cerrado y durísimo en lo moral. Era un sitio verdaderamente terrorífico, tenía las mayores penas para cualquier tipo de diversidad sexual”, explica a Icon el poeta y filólogo Luis Antonio de Villena, autor de la biografía del irlandés, ‘Oscar Wilde’ (Biblioteca Nueva). "Lo extraño es que antes de ir a la cárcel, a Wilde le ofrecen escaparse a Francia —su amigo Frank Harris había alquilado un barco—, porque allí su orientación sexual no era delito", añade De Villena. Sin embargo, Wilde, que había asumido una especie de papel de mártir, no quiso marcharse. "Inglaterra era un país en esos aspectos muy atrasado. De hecho, el código por el que lo condenaron estuvo vigente hasta 1967", dice el escritor.

Wilde transformó los juicios, celebrados a finales de abril y principios de mayo de 1895, en otra de sus maravillosas piezas de teatro, con respuestas, a veces frívolas e ingeniosas, y otras, tan conmovedoras que despertaban los aplausos del estrado. "El padre de Douglas buscó chaperos para que testificaran en contra de Wilde. Algunos sí que habían estado con él, pero muchos otros no. Cuando salió a testificar un chico que no era muy atractivo y el fiscal le preguntó si había estado con él, Wilde le contestó: '¿Con ese? ¡Con lo feo que es! No", explica De Villena. Ese fue uno de los errores que cometió Wilde. Porque al decirlo, estaba dando a entender que con él no había estado porque le parecía feo, pero que si le hubiera parecido guapo no hubiera tenido problema. Estaba tan empeñado en dar respuestas brillantes, que Wilde no se defendió bien.

El escritor ingresó en la prisión de Reading (Inglaterra) durante dos años, condenado a realizar trabajos forzados. "Esos trabajos consistían más que nada en desgastar a la persona, castigar el cuerpo con ejercicios inútiles, darles papillas que provocaban vómitos... cosas espantosas. Wilde salió de la cárcel muy destruido como persona, como individuo, y fue desarrollando enfermedades. Algunos dicen que la causa de su muerte fue una sífilis que había tenido de joven y que, combinado con todas esas condiciones, acabó con él", apunta De Villena. Durante su cautiverio, Wilde escribió ‘De profundis’, una extensa carta de amor destinada a Alfred Douglas. En ese texto, Wilde se muestra arrepentido por su forma de vida anterior y deja entrever que, una vez que ha alcanzado el cielo y bajado a los infiernos, espera conseguir una especie de renacer.

"Todo santo tiene un pasado y todo pecador tiene un futuro", escribió una vez. Él no lo tuvo. En cuanto salió de la cárcel, Wilde se marchó a Francia ("apenas estuvo una hora en Inglaterra, la detestaba, y jamás volvió", apunta su biógrafo) y se cambió de nombre para pasar desapercibido: Sebastian Melmoth. "Aunque no se sabe con exactitud, se cree que Sebastian viene de la imagen de San Sebastián, un mártir joven y guapo que terminó siendo una especie de icono gay. Melmoth en cambio procede de una novela gótica, ‘Melmoth el errabundo’, de Charles Maturin, que le gustaba mucho", explica De Villena. En aquella época, el nombre de Wilde se había convertido casi en un insulto. Su mujer le cambió el apellido a sus hijos (por Holland) e incluso lo borraron de la autoría de ‘La importancia de llamarse Ernesto’, que todavía seguía representándose en el teatro. Wilde jamás volvió a utilizar su verdadero nombre.

Tampoco volvió a escribir. Durante su primer verano en Normandía —antes de fallecer en París, estuvo viviendo en Normandía, Niza o Nápoles, donde se reunió con su amante Alfred Douglas, con quién seguiría viéndose hasta su muerte— consiguió terminar el poema que había empezado en prisión, ‘La balada de la cárcel de Reading’, su última pieza literaria. "Mandó un par de cartas a un periódico inglés para defender el trato de los presos en las cárceles, en donde explicaba que había que tener más compasión con ellos, que era una cuestión de humanidad, etcétera. Y se las publicaron, al igual que la primera edición de ‘La balada de la cárcel de Reading’, con su número de prisionero: C33. Pero fue lo último que escribió", apunta De Villena.

Arruinado, enfermo y alcohólico, Wilde sobrevivía con el poco dinero que pedía prestado a sus amigos y que jamás devolvía. Se convirtió en un paria social, pero al contrario de lo que se cree, no murió solo del todo. "Tenía una serie de amigos, muy poquitos, que se quedaron con él hasta el final. Estaba Maurice Gillver, un chapero del que se hizo amigo y que le hizo la foto en su lecho de muerte; o Frank Harris, que era su amigo incluso antes de ir a la cárcel. Este no era gay y le ayudaba siempre que podía", apunta De Villena.

También Robert Ross, el que había sido su primer amante y luego, como mejor amigo, el albacea de su legado, lo acompañó en su último aliento. Sus últimas horas, a juzgar por una descriptiva carta que saldría a la luz más tarde, no fueron tan fabulosas como los enunciados que alimentan su leyenda. "Hacia las cinco y media de la mañana, un cambio total se operó en él: sus rasgos se alteraron y eso que llaman el estertor de la agonía comenzó. Jamás había oído yo nada semejante, era como el rechinar de un torno, y duró hasta el final. Sus ojos no reaccionaban ya a la luz. Era preciso secar constantemente la sangre y la espuma de los labios...", relataría su amigo, sin omitir ningún detalle. "Lanzó un profundo suspiro, el único que me pareció normal desde mi llegada, sus miembros se estiraron involuntariamente, su respiración se hizo más débil. Murió a las 13:50 horas en punto", añadió Ross. El entierro se celebró el 3 de diciembre de 1900, con una misa en la iglesia de St. Martin des Près. Asistieron 56 personas.

El D'Alsace, donde falleció Wilde, rebautizado como L'Hotel en 1967, es hoy un pequeño hotel de lujo del que cuelga, con orgullo, la factura sin pagar del escritor. Oscar Wilde está enterrado en el mausoleo en el cementerio Père-Lachaise de París que encargó su amigo Robert Ross (las cenizas de este descansan al lado). Condenado por sus orientaciones sexuales, el genio irlandés es hoy una figura reivindicada. Una de sus frases sirve como testamento de su existencia: "La vida es demasiado importante como para tomársela en serio".

jueves, 30 de mayo de 2019

#libros #comic #oscarwilde | La divina comedia de Oscar Wilde

La divina comedia de Oscar Wilde / Javier de Isusi.
Bilbao : Astiberri, 2019 [05-30].
376 p. : todas il.
Colección: Sillón Orejero.
ISBN 9788417575021 / 29 €

/ ES / Cómic
/ Gais / Novela gráfica / Historia – Siglo XIX / Homofobia / Homosexualidad / Oscar Wilde / Testimonios

Oscar Wilde murió exiliado en París en noviembre de 1900 a la temprana edad de 46 años, tan sólo tres después de salir de prisión, en la ruina moral y económica, fuertemente alcoholizado, incapaz de escribir una línea. El escritor, dramaturgo y poeta irlandés entendía la vida como una obra de arte y según dijo en numerosas ocasiones era en su vida donde había puesto todo su genio, mientras que en su obra sólo su talento. Le gustaba mirarse en el espejo de ‘La Divina comedia’ y comparar sus momentos vitales con los de la obra de Dante. Su vida es el drama perfecto de quien ha alcanzado todo lo que el mundo puede ofrecerle para luego perderlo de golpe.

‘La divina comedia de Oscar Wilde’, de Javier de Isusi, ateniéndose fielmente a lo que se sabe de la existencia del escritor, desborda esos límites para imaginar lo que podría haber pasado por dentro de su alma en esos tres últimos años. Rinde además un prolijo homenaje a toda su obra mediante citas y referencias textuales que transmiten buena parte de las ideas de Wilde, todo ello contado a través de sus encuentros con las personas que más le acompañaron durante ese periodo final.

“Un cómic original, bello y muy bien informado. Creo que Isusi es un gran admirador de Oscar y transmite muy bien su drama y su fascinación. Ha hecho una obra de arte, nada mojigata –al contrario– y un alarde de placer y sabiduría”. – Luis Antonio de Villena

viernes, 26 de abril de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #hiostoria | Emprendedora, masculina y "casada" con otra mujer: la vida de Anne Lister en el siglo XIX

Imagen: El País / Fotograma de 'Gentleman Jack'
Emprendedora, masculina y "casada" con otra mujer: la vida de Anne Lister en el siglo XIX.
HBO estrena una serie sobre ella coincidiendo con el Día de la Visibilidad Lésbica.
Héctor Llanos Martínez | Verne, El País, 2019-04-26
https://verne.elpais.com/verne/2019/04/24/articulo/1556116010_647059.html

Una iglesia británica, la de la Santísima Trinidad de York, luce desde el verano de 2018 los colores de la bandera LGTBI+ para celebrar la vida de Anne Lister (1791-1840). Considerada la primera lesbiana de nuestro tiempo, allí selló su compromiso con otra mujer en 1834. Su vida, que nunca transcurrió entre las sombras, ha inspirado a la serie británica 'Gentleman Jack'. HBO estrena su primer capítulo coincidiendo con el Día de la Visibilidad Lésbica que se celebra cada 26 de abril.

El cartel que le rendía homenaje en York desvelaba, en más de un sentido, la importancia de la figura de Anne Lister. "Emprendedora de género inconformista. Celebró su compromiso marital, sin reconocimiento legal, con Ann Walker en esta iglesia", decía el texto de la placa. Ni rastro de la palabra "lesbiana".

El tributo se convirtió sin quererlo en un claro ejemplo de cómo la homosexualidad femenina sigue siendo invisible, casi 200 años después del matrimonio no autorizado de Lister.

Una petición online que firmaron miles de personas reclamaba que su sexualidad no quedara oculta entre eufemismos. Y meses después se cumplió su objetivo. La placa conmemorativa modificó su texto.

La vida de Lister podría haber sido muy sencilla. Heredó las tierras de su tío Jamie que le permitían vivir de las rentas. Pero decidió gestionar personalmente el patrimonio familiar por su cuenta, enfrentándose a un mundo de hombres.

Vestida permanentemente de negro, se negó a lucir lazos, motivos florales y demás patrones femeninos mientras triunfaba en los negocios en pleno auge de la Revolución Industrial. Era conocida por sus vecinos como el Caballero Jack.

No ocultó su tendencia sexual y documentó sus experiencias con todo detalle, en un extenso diario de más de cuatro millones de palabras dividido en 26 volúmenes que se ha convertido en un valioso documento histórico conservado por la UNESCO desde 2011. En ellos se descubre a una mujer llena de confianza en sí misma que estudió y viajó todo lo que pudo sin ceder a las presiones de su clase social.

En sus escritos personales relató a lo largo de su vida adulta sus relaciones amorosas con otras mujeres. Reflejaba la pasión que sentía por ellas y la decepción de la ruptura, cuando alguna de sus parejas decidía casarse con un hombre. Hasta que su relación con una rica heredera, Ann Walker, llegó a la iglesia que ahora le rinde homenaje.

Para las partes más explícitas de su intimidad, Lister se inventó un código inspirado en el álgebra y el alfabeto griego. Durante años, nadie leyó esos diarios, hasta que uno sus descendientes descubrió los textos y descifró las partes encriptadas a finales del siglo XIX, décadas después de su muerte.

Una edición resumida de los textos empezó a editarse a finales de los 80 y en estos 30 años se ha convertido en imprescindible para la literatura lésbica.

viernes, 5 de abril de 2019

#libros #lesbianismo #historia | Caballero Jack : los diarios de Anne Lister

Caballero Jack : los diarios de Anne Lister / Anne Lister ; traducción de Carmen Álvarez Hernández.
Madrid : Ménades, 2019 [04-05].
456 p.
Colección: Olvidadas.
ISBN 9788412015966 / 19,50 €

/ ES / BIO
/ Historia – Siglo XX / Lesbianismo / Mujeres – Historia / Testimonios

Con una mirada más allá de muchas convenciones, Anne Lister escribió, de forma sistemática y minuciosa hasta su muerte, sus diarios; en ellos recoge sus experiencias personales y cotidianas —dibujando así el paisaje social, económico, político y geográfico de su época—, y los detalles de sus relaciones con otras mujeres. Constituidos originalmente en 26 volúmenes y 4.000.000 millones de palabras, y escritos en 1/6 en un código propio elaborado por ella misma (con elementos del alfabeto griego antiguo y símbolos algebraicos, código descifrado a principios del siglo XX), los diarios de Anne Lister perduran hasta nuestros días manteniendo su inefable significado. «Caballero Jack», apelativo por el que la referían en algunos círculos en referencia a sus maneras masculinas de vestir, es la primera obra en castellano dedicada a su figura; proponemos a través de ella un repaso a su historia personal y a través de extractos de sus diarios, perennes a su puño, letra y pasiones.

Anne Lister. Intrépida viajera, ávida lectora y aprendiz, capaz terrateniente, montañera, incesante curiosa, explícita lesbiana, amante seductora… cualquier aspecto de la vida de Anne Lister (Halifax, 1791- Kutaisi, 1840) la hace merecedora de ser rescatada del olvido del tiempo.

miércoles, 4 de julio de 2018

#hemeroteca #homosexualidad #historia | Chaikovski, mártir gay

Imagen: Google Imágenes / Escultura homenaje a Chaikovski en Moscú
Chaikovski, mártir gay.
David Torres | Público, 2018-07-04

http://blogs.publico.es/davidtorres/2018/07/04/chaikovski-martir-gay/

Acaba de publicarse en inglés un libro con la correspondencia íntima de Chaikovski basado en más de cinco mil cartas conservadas en la casa museo dedicada al compositor en Klin. La novedad respecto a ediciones anteriores es que esta vez han salido a la luz numerosos fragmentos donde se desvelan sus preferencias sexuales, fragmentos anteriormente censurados por las autoridades rusas. Entre muchas otras intimidades, el lector curioso puede descubrir así, en las confesiones que le hacía a su hermano Modest, también homosexual, que Chaikovski se dedicaba a espiar junto a un amigo a los soldados que desfilaban en el cuartel que había bajo su ventana, que se enamoró hasta el delirio de un criado o que tuvo varios amantes masculinos.

Que Chaikovski tuviera que silenciar su amor por los hombres en la Rusia zarista fue una tragedia, que en la Rusia de Putin haya que pasar de puntillas sobre el tema recuerda aquella cacareada sentencia de Marx de que lo que pasa como tragedia se repite como farsa. Es una farsa, en efecto, tener que seguir escondiendo en un hoyo la homosexualidad de uno de los más grandes compositores de la historia; es un disparate que una reciente película biográfica, financiada por el gobierno y filmada para celebrar el centenario del compositor, ni siquiera mencione el tema; son un absoluto ridículo las declaraciones del ministro ruso de Cultura, Vladimir Medinsky: “A decir verdad, no hay evidencia de que a Chaikovski le gustaran los hombres”. Hay evidencias a montones, desde las docenas de cartas donde revela su pasión por la belleza masculina hasta sus numerosos romances con alumnos, sirvientes y aristócratas.

En un número hilarante de los Monty Python, dedicado a analizar la vida y obra del compositor, Eric Idle comienza preguntando: “Chaikovski. ¿Era un alma atormentada que expresaba sus anhelos con melodías majestuosas? ¿O sólo un mariquita que hacía música?” Evidentemente, no podía ser las dos cosas y la dualidad sigue funcionando en un país profundamente homófobo donde todavía se confunde la homosexualidad con la pederastia. En 2012 Dmitri Kisjelov, un conocido presentador de televisión, desató una cruzada contra los homosexuales que se saldó con una oleada de palizas y asesinatos. Un año después, con la excusa de la protección de los menores, se promulgó una Ley contra la Propaganda Homosexual, todavía vigente, que vulnera por completo los derechos de la comunidad LGTB.

“Puede que haya sido homosexual” dijo Putin cuando le preguntaron sobre Chaikovski. “Pero en todo caso, aquí lo amamos por su música, lo demás no importa”. Lo que de verdad importa es que, de haber vivido en la Rusia actual, Chaikovski habría tenido que comportarse exactamente igual que hace más de cien años; habría debido ocultarse y disfrazarse bajo la amenaza de que lo mataran a palos; habría tenido que volver a montar la desgraciada pantomima de un matrimonio con una de sus estudiantes de composición, Antonina Miliukova, de la que se separó casi de inmediato; habría vuelto a beber aquel vaso de agua contaminada de cólera cuando todo el mundo sabía en San Petersburgo que primero había que hervirla para evitar la epidemia. Nunca se sabrá si fue un suicidio o no, si un tribunal de honor le obligó a evitar el escándalo de un juicio por su conducta licenciosa. En plena celebración del Orgullo Gay no estaría de más volver a escuchar el latido de un corazón que se apaga en el desconsuelo infinito del final de la Sinfonía Patética.

martes, 3 de julio de 2018

#hemeroteca #homosexualidad #historia | Chaikovski: "Cómo echo de menos ser su esclavo, su juguete"

Imagen: El Mundo / Iosif Kotek y Piotr Chaikovski
Chaikovski: "Cómo echo de menos ser su esclavo, su juguete".
Se publican en Rusia, sin censuras y por primera vez, las cartas en que el compositor ruso confiesa sus pasiones homosexuales.
Xavier Colás | El Mundo, 2018-07-03
http://www.elmundo.es/cultura/musica/2018/07/03/5b3b1d90468aeb43318b45a6.html

Piotr Chaikovski era devoto de su madre, un incomprendido en Rusia, muy admirado en Occidente y sostenido por una mecenas en la distancia. Compuso pensando en lo universal más que en el alma rusa, pero cuando cerraba tras de sí la puerta de su casa caían las imposturas de figura envidiada e incontestable.

Los rusos tienen un refrán: "Glasa boyatsya, a ruki delayut". Significa que "los ojos tienen miedo, pero las manos hacen". El creador de 'El lago de los cisnes' jamás asumió públicamente su homosexualidad, atemorizado por eventuales represalias. Pero las manos de Chaikovski no fueron tan inmóviles como la sociedad: escribieron cientos de cartas confesando sus sentimientos y desazones sobre sus amantes, amores platónicos, chulos y mujeres misteriosas. Parte de Rusia sigue sin creer que uno de sus creadores más sobresalientes se sentía atraído por los hombres. Pero ya nadie puede quedar indiferente ante la reciente publicación en inglés de ‘Los papeles de Chaikovski: desvelando el archivo familiar’ (Yale University Press), una nueva edición de su correspondencia con pasajes anteriormente censurados por las autoridades rusas. Allí habla sin tapujos de su orientación sexual. Aparecen revelados sus deseos ocultos por otros hombres que conoció y sus amistades de clase alta. El asunto ha sido silenciado en Rusia, donde sigue siendo un tema muy controvertido, y hasta han cuestionado la autenticidad de cartas particulares guardadas en el archivo. "Dios mío, qué criatura angelical, y cómo echo de menos ser su esclavo, su juguete, su propiedad", escribe en una misiva sobre un sirviente.

Marina Kostalevsky, editora del libro, destaca como hallazgos "la libido sexual tan alta de Chaikovski y su descarado sentido del humor". La correspondencia original la forman más de 5.000 cartas que se conservan en los archivos de la Casa-Museo Estatal Chaikovski, en Klin, al noroeste de Moscú. Algunas cartas ni siquiera se habían publicado en ruso. En otra de ellas, que fue censurada en una recopilación previa en ruso, relata cómo ofrece dinero a un joven "de belleza impresionante" tras pasear con él, "pero él lo rechaza, lo hace por amor al arte y porque le encantan los hombres con barba". Tampoco se conocían sus episodios de voyerismo, con su amigo Petashenka, que acudía a su apartamento para ver a los cadetes formar en el cuartel que había frente a la ventana. Sus cartas a su hermano Modest (que también era gay) y sus mensajes a sus conquistas, como su alumno Iosif Kotek o su compañero de clase Aleksey Apujtin, completan un marco políticamente incorrecto para Rusia.

El ministro ruso de Cultura, Vladimir Medinsky, ha dicho varias veces que no hay evidencia que sugiera que el compositor fuera homosexual. De hecho una película biográfica que empezó a plantearse hace cuatro años ignoraba su sexualidad, una cautela nada extraña en un país donde reivindicar cualquier atavismo gay puede chocar con la ley o suponer la pérdida de ayudas estatales. Kostalevski considera la homosexualidad de Chaikovski "el principal tabú", aunque su obra ya fue censurada durante los tiempos soviéticos para ocultar su interés por lo religioso "y sus referencias al régimen zarista".

Las cartas también reflejan las luchas internas del compositor, su modestia, su gran timidez y su sentimentalismo. Y su incatalogable relación con Nadezhda von Meck, una acaudalada viuda que subvencionó su obra durante más de una década. Ambos mantuvieron una relación casi puramente epistolar. Chaikovski estaba atrapado en un falso matrimonio con Antonina Miliukova, y a la vez metido en un impostado juego de tonteo y seducción con Von Meck que no podía llegar a ningún lado: "Cada nota que salga de mi pluma estará dedicada a usted" y otras frases dulzonas es todo lo que esta madre de 11 hijos logró del artista.

martes, 29 de mayo de 2018

#books #homosexuality #history | The Tchaikovsky Papers : Unlocking the Family Archive

The Tchaikovsky Papers : Unlocking the Family Archive / edited by Marina Kostalevsky ; translated by Stephen Pearl ; adapted from the russian edition, compiled, and edited by Polina E. Vaidman.
London : Yale University Press, 2018 [05-29].
320 p.
ISBN 9780300191363

/ EN / ENS
/ Correspondencia / Historia – Siglo XIX / Homosexualidad / Música / Piotr Ilich Chaikovski / Rusia / Testimonios

This fascinating collection of letters, notes, and miscellanea from the archives of the Tchaikovsky State House-Museum sheds new light on the world of Pyotr Ilyich Tchaikovsky. Most of these documents have never before been available in English, and they reveal the composer’s daily concerns, private thoughts, and playful sense of humor. Often intimate and sometimes bawdy, these texts also offer a new perspective on Tchaikovsky’s upbringing, his relations with family members, his patriotism, and his homosexuality, collectively contributing to a greater understanding of a major artist who had a profound impact on Russian culture and society. This is an essential compendium for cultural and social historians as well as musicologists and music lovers.

Marina Kostalevsky is an associate professor of Russian at Bard College. She is the author of many publications on Russian literature and music. Stephen Pearl is former chief of English interpretation at the United Nations. His translations have won the 2008 AATSEEL Prize (for Ivan Goncharov’s ‘Oblomov’) and been short-listed for the 2016 Oxford-Weidenfeld Translation Prize (for Goncharov’s ‘The Same Old Story’).