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viernes, 17 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #reproduccion | Y tras la covid-19, ¿qué ocurre con la reproducción asistida?

Imagen: El País
Y tras la covid-19, ¿qué ocurre con la reproducción asistida?
El pensamiento generalizado, bajo una mirada de esperanza y optimismo, es que después, todos retomaremos la rutina que teníamos a primeros de marzo de 2020.
Rocío Núñez Calonge | El País, 2020-04-17
https://elpais.com/elpais/2020/04/17/mamas_papas/1587101191_003239.html

Parece que, desde hace ya algún tiempo, por fin los centros de reproducción asistida se han dado cuenta de la gravedad de la situación que estamos atravesando, y no se están realizando tratamientos. La actividad se ha transformado en visitas, consejos, aclaraciones online y en la presencia de algunos embriólogos (los que no han sufrido un ERTE) encargados del mantenimiento de los gametos y embriones criopreservados (es necesario rellenar los tanques de nitrógeno líquido periódicamente, para que se sigan conservando en perfecto estado).

Confiamos en que esta paralización dure lo menos posible para disminuir la angustia de las personas que están en tratamiento o tenían planeado iniciarlo. Para que esto sea posible, en este periodo, los centros de reproducción asistida y los expertos tienen mucho trabajo por hacer, aunque sea confinados. Hay que prepararse para cuando todo esto acabe. El pensamiento generalizado, bajo una mirada de esperanza y optimismo, es que después, todos retomaremos la rutina que teníamos a primeros de marzo de 2020.

Pero ¿seguirá igual?
Tengo muchas dudas al respecto, y creo que esta pandemia nos ha cambiado muchas cosas, y entre ellas, cómo afrontar los tratamientos de reproducción asistida.

He querido obtener información sobre la covid-19 y la reproducción asistida; creo que nunca como en estos momentos se ha publicado tanto por especialistas y personas con gran formación. Sin embargo, y a pesar de esa prolija literatura, sigo sin tener resueltas mis preguntas sobre el futuro.

Algunas de las principales cuestiones que se deberían resolver antes de volver a la acción están relacionadas con si puede existir una transmisión del virus a través de los fluidos que manejamos en el laboratorio: semen, líquido folicular y sangre. Y, aunque no se conoce que exista ese tipo de contagio, en realidad no existen datos concluyentes.

La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), en uno de sus últimos comunicados, dice: “Cualquier riesgo de contaminación viral para gametos y embriones en el laboratorio de FIV, ya sea de pacientes infectados o profesionales, es probable que sea mínimo (si es que lo hace) porque los pasos repetidos de lavado requeridos para el cultivo y los protocolos de congelación resultarán en una alta dilución de posibles contaminantes”. Incluso sin datos específicos disponibles, se supone que los espermatozoides, los ovocitos y los embriones no tienen receptores para el SARS-CoV-2 y es poco probable que se infecten.

Pero también se ha publicado por expertos como la Organización Mundial de la Salud que “hablamos de una enfermedad de la que aún desconocemos las manifestaciones fisiopatológicas secundarias a la infección por coronavirus, y, dado lo novedoso de la enfermedad, no existe evidencia alguna en la literatura”.

La Sociedad de Tecnología en Reproducción Asistida, (The Society for Assisted Reproductive Technology), en un comunicado del 8 de abril, publicaba: “Las personas que tienen el nuevo coronavirus son contagiosas días antes de desarrollar síntomas. El virus puede estar en el aire que exhalan y en el aire que usted respira. Este riesgo se reduce al usar máscaras y al aumentar la distancia física entre las personas. Sin embargo, incluso estas precauciones no son infalibles y no garantizan su seguridad. Deseamos poder evaluar de una manera que elimine el riesgo, pero sinceramente no podemos”.

Es decir, la ausencia de evidencia no constituye evidencia de la ausencia
Hace años, otro virus cambió también nuestras costumbres y nuestra actuación en reproducción asistida: el VIH.

Cuando empecé a trabajar en reproducción asistida, en los años 80, las muestras de semen de los donantes se utilizaban directamente, sin congelación previa. Eso, ahora, nos parece impensable. Cuando empezaron a aparecer los primeros casos de VIH en el mundo, los que teníamos un banco de semen comenzamos a criopreservar las muestras y observar un período de cuarentena. Posteriormente, apareció la Ley de Reproducción Asistida del 88 que obligaba a hacerlo. Pero ya nos habíamos adelantado ante la evidencia científica.

En la actualidad, el control serológico (VIH y hepatitis) es obligatorio para cualquier paciente que se realice pruebas en un centro de reproducción asistida bien sea diagnóstica o de tratamiento.

¿Sabemos que ocurrirá a partir de ahora?
El doctor Francisco Salmerón, responsable de vacunas de la Agencia del Medicamento durante 25 años, cree que el coronavirus infectará a toda la población y cambiará nuestras costumbres. Y comenta, muy acertadamente: “Para hablar del coronavirus y establecer una estrategia, hace falta el dato más importante. Lo que se llama el denominador. Hablamos de los fallecidos, de los enfermos... Pero no hablamos de los infectados que no han tenido síntomas. Eso es vital”.

Sabemos que los pacientes con infertilidad son una población de pacientes particularmente vulnerable, porque tienen una desesperación y un dolor únicos. No hay muchas cosas que puedan compararse con el dolor, la tristeza, la presión y la angustia emocional que causa la infertilidad. Pero no por ello debemos olvidarnos de su seguridad y la de los profesionales que trabajan con ellos. Y en estos dos grupos puede haber personas infectadas asintomáticas.

No parece que ahora preocupe mucho qué ocurrirá cuando esto acabe y se abran de nuevo los centros, ya que nos amparamos en que no habrá contagio con los fluidos que manejamos. Pero, ¿y si acuden pacientes portadores sin saberlo? ¿Cómo se debería actuar en las clínicas una vez pasado el confinamiento? ¿Cómo habrá que de tratar a los pacientes positivos? ¿Y sus muestras de gametos o embriones?

Quizás, como ya ha ocurrido con otro tipo de enfermedades víricas, lo más prudente sería que todos los pacientes se realicen la prueba de Covid-19 antes de cualquier intervención.

Es solo una propuesta.

La doctora Rocío Núñez Calonge es experta en Reproducción Asistida y Bioética.

martes, 29 de enero de 2019

#hemeroteca #gestacionsubrogada #adopcion | Gestación y adopciones

Imagen: El País
Gestación y adopciones.
La gestación subrogada es uno de los temas bioéticos más controvertidos del momento por su carácter disruptivo.
Federico de Montalvo | El País, 2019-01-29
https://elpais.com/elpais/2019/01/28/opinion/1548688634_657007.html

La gestación por sustitución constituye un conflicto ético-legal especialmente complejo. El debate no se circunscribe tan solo a cuáles son los límites de la dignidad y autonomía en un contexto en el que es la propia persona afectada, la mujer que cede temporalmente su vientre para engendrar un hijo en favor de terceros, la que decide, en términos kantianos, tratarse a sí mismo como un objeto, cosificarse. Los intereses o valores en discusión son muchos más: el mejor interés del menor, la protección de la institución familiar, o la propia justicia entre los países desarrollados y en desarrollo. Como recordara el Comité de Bioética de España en su informe de 2017, la gestación subrogada es uno de los temas bioéticos más controvertidos del momento por su carácter disruptivo sobre el modo en que la procreación humana, y las consecuentes relaciones de maternidad y filiación, han sido entendidas y reguladas hasta la actualidad. Por primera vez en la historia, nos recuerda el comité, se plantea la posibilidad de disociar gestación de maternidad.

El debate, más allá del fenómeno concreto al que va referido, está cobrando un mayor alcance como es el del impacto que el ingente desarrollo de la reproducción humana asistida está teniendo en nuestra sociedad. Ciertamente, y al margen de la cuestión del estatuto del embrión, la reproducción humana asistida ha permitido hacer realidad los deseos de muchas parejas y luchar frente a uno de los problemas sustanciales a los que se enfrenta nuestro futuro como es el de la infertilidad. Traer un hijo al mundo es un fin plausible, aunque ahora parece que la sociedad empieza a reflexionar no solo sobre fines, sino también sobre los medios e, incluso, sobre el impacto que dichas tecnologías tienen más allá de nuestras fronteras. La presunta emancipación del ser humano respecto de la biología que hasta entonces había condicionado la procreación humana parece ahora ponerse en cuestión al dudarse de que todo sean bondades.

El deseo de tener un hijo, cuando naturalmente no es posible, no debe ni puede evaluarse negativamente, antes al contrario, positivamente, pero tratar de cumplir el deseo a través de la reproducción asistida sin, al menos, valorar que existen otras alternativas, como la adopción, puede considerarse, al menos, más discutible, sobre todo, cuando hay millones de seres humanos que nacen en contextos de abandono y vulnerabilidad. El individuo que decide libremente recurrir a las posibilidades que ofrecen las nuevas técnicas no puede, obviamente, ser culpado, pero es importante llamar a la reflexión sobre ciertos prejuicios o mitos que, habiendo surgido en determinados contextos históricos, debemos repensar si son actualmente válidos. La perpetuación de la herencia biológica podría mostrarse como un valor positivo en el pasado reciente, pero no es necesario suponer que este debe ser el caso ahora. La procreación no es más valiosa que la adopción como un medio para hacer una familia, ya que se ha dicho que el valor de la adopción es compartir una relación íntima y especial con un extraño, proceso que la hace única.

Y es precisamente la adopción el elemento que queremos aquí aportar al debate sobre la gestación subrogada, ya que la reducción de las adopciones a escala mundial es inaudita, alcanzando un porcentaje superior al 70% en prácticamente todos los lugares del mundo. En España, de casi cuatro mil casos en 2003 a poco más de mil en 2013. Cierto es que no puede sostenerse que el motivo sea único (crisis económica, endurecimiento de los requisitos legales para adoptar, la mejora de las condiciones económicas de países que habitualmente entregaban sus niños en adopción) o que pueda imputarse al incremento del recurso a la gestación subrogada. Sin embargo, sí existe una correlación en el tiempo entre la disminución de las adopciones internacionales y el desarrollo y el fácil acceso a las técnicas de reproducción humana asistida y, singularmente, a la gestación subrogada. Tal correlación podría mantenerse que es causal y no meramente casual si se atiende a cuál es la evolución de las adopciones en países como Italia en el que las condiciones para acceder a la reproducción asistida o a la propia gestación subrogada son especialmente restrictivas. En Italia no ha habido descenso alguno, sino, incluso, un pequeño incremento de 2003 a 2013.

En definitiva, no son pocos los elementos que integran el debate, pero este que hemos aportado, el del descenso de las adopciones, exigiría, por lo menos, un incremento de los esfuerzos de la sociedad y de los poderes públicos por estudiarlo en profundidad y por tratar de adoptar después medidas, porque parece que una parte del mundo vuelve a olvidarse de la otra. Es interesante recordar que la historia es siempre paradójica y así, frente a aquellos que pregonaban que la reproducción humana asistida venía a liberar a la mujer de su condición de mero ser gestante, se nos ofrece una realidad que parece mostrarnos precisamente lo contrario.

Federico de Montalvo Jääskeläinen es presidente del Comité de Bioética de España.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Hacia un discurso feminista coherente sobre la gestación subrogada

Imagen: Pikara / Ilustración de Núria Frago
Hacia un discurso feminista coherente sobre la gestación subrogada.
Construir sociedades más igualitarias implica poner en tela de juicio, y por lo tanto politizar, someter a discusión pública, deseos personales supuestamente intocables. Bastaría con tratar de experimentar formas de relacionarnos con la crianza más ajustadas a una sociedad formada, nos guste o no, por seres interdependientes.
Marisa Pérez Colina · Fundación de los Comunes | Pikara Magazine, 2017-11-08
http://www.pikaramagazine.com/2017/11/discurso-feminista-gestacion-subrogada/

Cabría echar mano de la palabra feministización pero se atraganta un poco. Lo importante es, en todo caso, saber de lo que hablamos. Y hablamos de inspirarnos en las prácticas feministas y de emplear su caja de herramientas para, desde esta óptica, aportar nuevos paradigmas posibles en pos de sociedades más justas y alegres (que no felices). En este sentido, la invitación de Teresa Maldonado es una casilla de partida muy productiva de cara a un debate cada vez menos esquivable:

“Sabiendo que no todas las feministas diremos lo mismo (pues buenas somos) deberíamos esforzarnos por esbozar un discurso coherente. Eso permitirá un debate medianamente centrado entre nosotras. Aprovechemos esta ocasión para tenerlo, y no repitamos los errores del debate feminista sobre prostitución. O mejor: intentemos de nuevo ese debate, pero en condiciones, renunciando a la intransigencia del ‘conmigo o contra mí’. Somos muchas las que estamos hartas. Y además, creemos que hay que hacer política feminista.”


La urgencia de un debate amplio sobre gestación subrogada viene impuesta por varios factores principales: el legal, esto es, la extensión de su práctica y la tendencia hacia su regulación en cada vez más países; el económico, ya que se trata de un nuevo nicho de negocio en el terreno de la mercantilización del trabajo reproductivo que la voracidad del mercado neoliberal no va a dejar escapar; el político, pues los partidos reciben presiones de diferentes lobbies y colectivos de votantes potenciales interesados en la regulación; el social, por último, porque cuando la infertilidad, el envejecimiento y la diversidad se convierten en características en auge de los hogares ubicados en el denominado capitalismo occidental avanzado, los deseos de maternidad/paternidad aspiran a convertirse en derechos.

Por rebelarnos a esta urgencia impuesta —e incompatible con el reloj necesariamente lento con el que deberían abordarse las realidades complejas— y, al mismo tiempo, no perder un minuto ante la que se nos echa encima, la peor forma de hincar el diente a la cuestión parece ser aquella que la reduce al perverso dilema de regular o no regular.

Quizá finalmente no quede otra que desembocar ahí (o no), pero de momento merece la pena ampliar el foco y problematizar la cuestión tirando de una caja de herramientas feminista.

La vida en el centro
Declinar esta consigna al caso de la gestación subrogada nos ayuda a no reducir el deseo de maternidad/paternidad insatisfecho a un problema jurídico —limitando la discusión a si este debería alcanzar (o no) el estatus de derecho—, para poder afrontar el problema político que este deseo frustrado realmente señala: la organización de la economía bajo unas reglas capitalistas y patriarcales. Dichas reglas determinan prioridades productivas que atentan en múltiples ocasiones contra las posibilidades reproductivas de la especie humana.

El abanico de prácticas que han derivado en la disminución de la fertilidad humana es, en consecuencia, muy extenso. Tenemos, de entrada, una agricultura que emplea pesticidas y plaguicidas de forma generalizada, con graves consecuencias para la salud en general y para la salud reproductiva en particular. Padecemos además, y sobre todo, un mercado laboral cada vez más enfrentado a las prioridades de la vida, esto es, al reparto de la riqueza, para empezar, pero por supuesto también a la valoración de los trabajos de crianza, de atención a la enfermedad, de fortalecimiento del tejido social o de construcción de espacios de sociabilidad y politización. Del capitalismo industrial heredamos, por un lado, unos tiempos de producción —duración de la jornada laboral, relación tiempo de trabajo/tiempo de vida— completamente ajenos a las necesidades de una sociedad de los cuidados, pero también una división sexual del trabajo que deja en manos de las mujeres la carga principal de la reproducción social, mayoritariamente no valorada ni económica ni socialmente.

En tiempos de derrumbe del Estado del bienestar y de precarización (y extinción) del empleo como forma de acceso a derechos y renta, la violencia que esta economía genera sobre los trabajadores es aún mayor, y se eleva al cubo en el caso de las trabajadoras. Es por esto que hablamos de feminización de la pobreza. Para tratar de esquivar esta violencia (o para sobrevivir a pesar de ella), el camino hacia la autonomía “elegido” por muchas mujeres ha pasado tanto por renunciar a la maternidad (que tampoco es un deseo de todas las mujeres), como, en la mayor parte de los casos, por retrasar la edad de la misma. Así pues, si en 2007, la edad media de las madres primerizas en España era de 29,4 años, en 2014, crisis mediante, esta edad media asciende 1,1 años situándose en los 30,6. El Estado español tiene así, junto a Grecia, la tercera tasa de fertilidad más baja de la Unión Europea en 2015.

Estamos, por lo tanto, ante un problema objetivo. Un problema al que el mercado neoliberal responde con la gestación subrogada, esto es, con una nueva propuesta de mercantilización de las mujeres, convirtiendo en negocio su capacidad reproductiva. Un negocio en el que el patriarcado se cruza, como siempre, con la clase y las relaciones coloniales, de forma que las y los subrogadores serán, en un mercado que es global, casi siempre más ricos y más blancos, y las subrogadas (aquellas que gestan y paren hijos para otrxs) siempre más pobres y de piel más oscura. Desde el punto de vista de la emancipación social, las respuestas habrían de centrarse, sin embargo, en resolver los problemas anteriormente expuestos de división sexual del trabajo y de organización de la economía en torno a la consecución del beneficio. No es necesario esperar una revolución. Hay infinidad de cambios que cabría ir implementando o acelerando, desde el establecimiento de permisos por nacimiento y adopción iguales e intransferibles, a la aplicación de una renta básica universal, pasando por un reparto más igualitario de las tareas de cuidados entre los diferentes sexos y/o identidades sexuales, por una mayor responsabilidad común y pública sobre las mismas, por una reducción de la jornada laboral, por un diseño urbano más fértil y ecológico en relación a los espacios de encuentro y de socialización de las tareas de crianza.

Lo personal es político
La difuminación de los muros entre las esferas doméstica y personal y la esfera política ha logrado devolver los asuntos relativos a las relaciones de poder entre los géneros y a la violenta construcción de los mismos al lugar que les corresponde, esto es, el de los asuntos comunes. Cuestiones tan sangrantes como la violencia doméstica sobre las mujeres y las identidades y prácticas sexuales rebeldes a la norma heteropatriarcal han podido ir liberándose de sus respectivos armarios, para politizarse, es decir, para convertirse en sujetos de transformación colectiva. Gracias a este proceso, en el que el feminismo ha sido un motor fundamental, han podido señalarse múltiples y muy graves discriminaciones y desigualdades, e incluso ir superándolas en dirección a una sociedad más plural, más respetuosa de las diferencias, más rica. Fruto de esto es, entre otros muchos, la miríada cada vez más diversa de hogares o familias existentes en los países occidentales.

A la vez, y de manera contradictoria con lo anterior, las sociedades occidentales han llevado a cabo un recorrido inverso, esto es, han ido despolitizando asuntos de interés general para convertirlos no tanto en personales como en individuales (y el matiz no es baladí) y, por esta razón, en incuestionables colectivamente. Aquí es donde una emancipación mal entendida, esto es, interpretada como un camino a realizar únicamente en solitario, conduce a aquello que los lacanianos llaman, en un acertado análisis de la sociedad contemporánea, el imperativo de felicidad. Este imperativo se traduce en una búsqueda de felicidad a toda costa, esto es, caiga quien caiga, e incluso en detrimento de la misma felicidad perseguida.

En otras palabras: andamos sometidos y sometidas a un mecanismo —tanto más poderoso cuanto más arriba nos hallemos en la miserable pirámide de la creciente polarización social— absolutamente perverso y funcional al capitalismo. Se trata de pensar que nada puede detenernos en la persecución de un deseo que hemos determinado como imprescindible en la consecución legítima e incuestionable de nuestra felicidad. Si trasladamos este imperativo al problema de la infertilidad, el viaje nos lleva, en primer lugar, al mundo —no poco herido ya de felicidades frustradas —de las técnicas de reproducción asistida y de este, por desgracia, a su exceso ético: esto es, a aquello que desborda el estatus de técnica para convertirse en otra cosa, es decir, la gestación subrogada. Obligadxs a ser felices, si decidimos que la experiencia de la maternidad o paternidad es un ‘sine qua non’ para ello, ni la salud, ni la edad, ni el sexo van a ser obstáculos al alcance de nuestro objetivo. Con matriz o sin ella, con 50 años o con 70, nuestro deseo puede hacerse realidad… siempre y cuando las leyes no lo impidan y dispongamos, claro, de los recursos económicos necesarios.

Esto que puede parecer una lectura moral de la subrogación, solo pretende ser un análisis radicalmente ético. Y los dos ejes éticos que, desde nuestra perspectiva, habrían de ordenar el plano de una sociedad más justa y emancipada no deberían ser tanto unos deseos de felicidad individual imposibles de colmar, como la superación de las relaciones de explotación y el desarrollo de nuevas capacidades colectivas e individuales para resolver nuestras limitaciones, reales o subjetivas. Aquí tampoco parece imprescindible esperar a una transformación antropológica de la especia humana. Bastaría con tratar de experimentar formas de relacionarnos con la crianza más ajustadas a una sociedad formada, nos guste o no, por seres interdependientes. Una relación con la crianza, y con la infancia en general, que tienda a desplazar el lazo consanguíneo y las trascendencias biológicas, filosóficas y, sobre todo, económicas, para ir probando nuevas formas de sostén de la infancia más desprendidas de posesión y más atrevidas y generosas con prácticas de socialización. Para construir sociedades más igualitarias en todos los aspectos parece obligado, en consecuencia, poner en tela de juicio, y por lo tanto politizar, someter a discusión pública, deseos personales supuestamente intocables.

A modo de inconclusión: algunas preguntas y una recomendación para continuar el debate

Es posible que esto de arremeter contra la felicidad individual no tenga muy buena acogida. Preguntémonos, entonces, que pasará cuando “los deseos” se conviertan en “comodidades”: ¿seguirá pareciendo legítimo alquilar el vientre de otra mujer cuando una no quiera pasar nueve meses de embarazo por pereza, por no perder la figura… por no perder el curro? Otra reflexión que no cabría soslayar: ¿si nos parece un buen trato alquilar el vientre de otra mujer para tener una hija, nos resultará igualmente deseable que esta hija se convierta, en su día, en madre subrogada?

Proponer, por último, un documental susceptible de aportar bastantes claves para esta necesaria y compleja discusión: Google Baby

miércoles, 27 de septiembre de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | India pretende cerrar la puerta a la maternidad subrogada a gais y extranjeros

Imagen: El País
India pretende cerrar la puerta a la maternidad subrogada a gais y extranjeros.
El Parlamento debate una nueva ley que convertiría la práctica en algo totalmente altruista entre parientes o allegados.
Laura Rollano Vega | El País, 2017-09-27
https://elpais.com/internacional/2017/09/27/actualidad/1506529140_757638.html

India dejará pronto de ser considerado el útero del mundo. La nueva ley sobre la maternidad subrogada, legal desde 2002, pretende restringir la práctica, convertirla en un acto altruista, así como excluir a extranjeros y homosexuales, que no podrán convertirse en padres de hijos gestados por mujeres indias. Los denominados vientres de alquiler florecieron en India durante los últimos 15 años en un negocio que, según estimaciones de Naciones Unidas de 2012, mueve alrededor de 400 millones de dólares anuales.

La clínica de infertilidad Wyzax está situada en una concurrida calle de dos sentidos en pleno corazón de Nueva Delhi. Tras cruzar una puerta con un cartel que dice en inglés centro de subrogación y fertilización in vitro, una musiquita como de ascensor difumina el silencio de la sala de espera. Las parejas, sentadas y rígidas, se cogen de la mano y esperan flemáticas a que se haga realidad el sueño que persiguen a cualquier precio: ser padres. Una inquietud que en India no tiene la ocasión de exhibirse en público.

La escena se repite en las más de 3.000 clínicas que, según un informe de Naciones Unidas de 2012, se estima que existen en el subcontinente indio. Ofrecen diferentes alternativas para combatir la infertilidad, que afecta hoy en día a alrededor de 27 millones de parejas en India, y que, considerándose algo extremadamente ignominioso, suele pagarse con el precio del honor familiar. “Las madres que tienen hijas ya están estigmatizadas, pero no tener descendencia es otro nivel de estigmatización muy superior”, explica Sneha Banerjee, representante de la ONG Sama Resource Group for Women and Health (grupo de recursos para mujeres y salud).

Las clínicas de infertilidad se presentan ante la sociedad india como una salvación por la que vale la pena invertir los ahorros y la paciencia de una vida. Estos centros presentan la subrogación en sus catálogos como algo distinguido e incluso elegante, desde que actores de Bollywood han empezado a recurrir a esta práctica. Uno de los últimos ha sido Karan Johar, una de sus mayores estrellas y reciente padre de unos gemelos. El precio, que oscila entre los 15.000 y los 30.000 dólares, supone un reto económico que no pueden afrontar el 80% de parejas estériles de India. Pero esa misma cantidad constituye, en cambio, una tentadora y asequible oferta para los más de 10.000 extranjeros que según la periodista Julie Bindel, aterrizan cada año en India para firmar los contratos para que una mujer local geste a sus hijos. “[Los futuros padres] nunca tendrán la ocasión de conocer en persona a la verdadera madre para evitar posibles chantajes”, aclara Banerjee, de la ONG Sama. En su opinión, son tres los principales motivos de este crecimiento masivo del turismo gestante en su país: “El bajo precio, el poco tiempo de espera o el gran número de mujeres aspirando a convertirse en subrogadas”.

Los aspirantes a padres son la parte a la que más se protege durante el proceso de subrogación, aunque las gestantes suelen ser las más vulnerables. Dichos contratos, que en la mayoría de casos se redactan exclusivamente en inglés y son firmados por mujeres cuyo nivel de educación no les permite ni siquiera escribir en su lengua materna, no garantizan información sobre los posibles riesgos ni un apoyo legal en caso de complicaciones en el parto o la pérdida natural del bebé, según denuncian los defensores de los derechos de estas mujeres. “La información es muy escasa cuando se trata de una subrogada, les informan muy por encima y el énfasis lo ponen en entender que tienen que entregar al bebé, que no es suyo, aunque sea ella la que está embarazada”, continúa la activista Banerjee.

Estas mujeres, que suelen convertirse en gestantes de los bebés de otros porque debido a su acuciante necesidad de dinero, pertenecen al 65% de indias que, según el último censo, viven por debajo del umbral de la pobreza y la exclusión social. Sin embargo, para poder ser aceptadas por las clínicas no pueden pertenecer a castas excesivamente bajas. Su nivel cultural, que suele ser bajo, las limita a la hora de tomar decisiones conscientes sobre su sexualidad y, además, la primera exigencia del contrato de subrogación es que lleguen acompañadas de la autorización explícita de sus maridos.

Esta práctica, que hasta ahora suponía una mejora económica para ellas de 4.000, 5.000 o 6.000 euros (el sueldo que ganarían en cinco años de trabajo), dejará probablemente de constituir una vía de obtener dinero: el 21 de noviembre de 2016, la nueva proposición de ley sobre la maternidad subrogada entró en la Cámara baja del Parlamento y aprobada poco después por la Corte Suprema. El principal objetivo de la norma es prohibir la subrogación comercial, de modo que esta práctica pase a ser totalmente altruista y se realice, por obligación, a través de un familiar directo o una amiga cercana de los aspirantes a padres.

Este hecho es algo que a pocos convence y a muchos incomoda. Si se tiene en consideración cómo es el núcleo familiar indio, en el que conviven juntos padres, abuelos, hermanos y primos, la situación se complica todavía más. La representante de la ONG Sama, se muestra tajante: “Lo único que se conseguirá [con la nueva norma] es el crecimiento de más mercados clandestinos y potenciar la vulnerabilidad de mujeres que ya son vulnerables, dejándolas sin leyes que las respalden y sin mejorar sus condiciones de vida”.

Además, la legislación que tramita el Parlamento deja categóricamente fuera a homosexuales y extranjeros. La doctora Nalini Mahajan, directora del Hospital Mother and Child (Madre e hijo) de Nueva Delhi, con 40 años de experiencia en el ámbito de la infertilidad, argumenta con rudeza: “Creo que el motivo es que ha habido parejas de hombres homosexuales que contrataban a cinco subrogadas a la vez para después vender a los niños en Bangkok y otras ciudades. ¿Por qué una pareja normal, de hombre y mujer, querría hacer algo así?

De esta forma, el Gobierno indio encuentra la excusa perfecta para seguir condenando lo que contradice la moral del país y que, en sus libros de derecho, bajo la sección 377, se define como “sexo en contra del orden natural”.

India se suma así a países como Corea del Sur o Vietnam, que han sido pioneros en imponer el altruismo como única forma posible de maternidad subrogada. La gran mayoría de Estados vecinos, sin embargo, hace mucho que tomaron la decisión de prohibirlo, como es el caso de China, Camboya o Indonesia.

martes, 15 de agosto de 2017

#hemeroteca #medicina #historia | Testículos de cerdo y vino: así se curaba la infertilidad en la Edad Media

Imagen: El Español / Ilustración de parto mediante cesárea en la Edad Media
Testículos de cerdo y vino: así se curaba la infertilidad en la Edad Media.
Un estudio realizado por una investigadora británica analiza los métodos surrealistas que se utilizaban durante esta época de la Historia tanto con hombres como con mujeres.
Manuel Oliva | El Español, 2017-08-15
http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170808/237476700_0.html

Tomar testículos de cerdo o beber un preparado a base de planta nepeta. Estos son algunos de los remedios para la infertilidad que se utilizaban durante la Edad Media y que han salido a la luz gracias al trabajo de investigación llevado a cabo por la doctora en Historia Catherine Rider, de la Universidad de Exeter (Reino Unido). La investigadora ha publicado un estudio en el que cuenta cómo se afrontaba la infertilida, tanto de hombres como de mujeres, durante esta época de la Historia.

En su publicación, la profesora recoge testimonios escritos por médicos de la época, en los que se afirmaba que había hombres y mujeres sexualmente activos que por algún motivo no podían concebir hijos. Rider encontró que eran las mujeres las que más interés despertaban entre los médicos, ya que había más información al respecto.

En esta época, en la que apenas había herramientas para el diagnóstico de patologías, los métodos para favorecer la concepción eran peregrinos. En una publicación llamada ‘Libro de Medicina Diversa’, que data del siglo XV, hay una recomendación para "los hombres que quieran que su mujer tenga un hijo rápidamente". El método consiste en hervir una planta llamada nepeta junto con vino hasta que se reduzca a un tercio de su volumen. Una vez hecho esto, debe tomarse una vez al día durante tres días con el estómago vacío.

Otra técnica, esta para el hombre, necesitaba de testículos de cerdo. Primero se secaban y se machacaban y posteriormente se mezclaban con vino. La frecuencia necesaria para que funcionase es la misma que en el anterior método: una vez al día durante tres jornadas consecutivas.

Test de infertilidad
En otro libro de la época, ‘La Trótula’, también se habla de un supuesto test para saber si eras estéril. Si una pareja llevaba tiempo intentando tener hijos y no lo conseguía, se les pedía orinasen en sendos botes y los conservaran durante nueve o diez días. Si después de este tiempo aparecían gusanos en alguno de los dos recipientes, significa que la persona que había orinado en él no podía tener hijos.

En esta misma publicación también se relata qué idea se tenía sobre la infertilidad de los hombres. Así, los problemas de los varones se separaban en tres tipos: provocados por un defecto en el espíritu del semen (si el hombre era incapaz de mantener la erección), por la humedad (si el hombre expulsaba poco semen) o por el calor (cuando el hombre no deseaba mantener relaciones).

La investigadora de la Universidad de Exeter ha encontrado pruebas de que durante la Edad Media algunos hombres se enfrentaban a acusaciones de infertilidad que se resolvían en tribunales eclesiásticos. Según Rider, si bien los problemas de infertilidad de la mujer eran más estudiados, la incapacidad de concebir en los hombres aparecía más en las leyes medievales del matrimonio. Una mujer podía anularlo por motivos de impotencia.

miércoles, 9 de agosto de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Mónica Oltra pide que se regule la gestación subrogada como una "donación inter vivos"

Imagen: El Diario / Mónica Oltra
Mónica Oltra pide que se regule la gestación subrogada como una "donación inter vivos".
La vicepresidenta valenciana reclama que se abra un debate que desemboque en una posición pactada: "Hay muchas posiciones políticas cerradas, totalitarias, apriorísticas, dogmáticas... Yo eso no lo comparto". La consellera de Igualdad no cree que sea "en todos los casos una explotación del hombre hacia la mujer. Hay que darle una solución al sufrimiento de las mujeres que quieren ser madres y no pueden serlo también desde el punto de vista feminista".
El Diario, 2017-08-09
http://www.eldiario.es/cv/politica/Monica-Oltra-gestacion-subrogada-intervivos_0_674032719.html

La vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, ha reclamado que se abra el debate sobre la gestación subrogada: "Cuando se intenta legislar sobre procesos tan íntimos como la vida o la muerte siempre es difícil". Y ha añadido, "las cosas no funcionan exactamente como el blanco y el negro, sino que son mucho más poliédricas, tienen muchas aristas". "Lo que pido es que se pueda abrir un debate, porque no me gustan las posiciones dogmáticas ni totalitarias", ha apuntado la líder de Compromís, que ha reconocido tener "muchas dudas" sobre este tema.

"Yo no lo llamaría gestación subrogada, ni mucho menos en la maternidad subrogada, pero creo que hay que ir a un proceso netamente público en el que, por asimilación a lo que es la donación de órganos intervivos, se establezca un procedimiento por el cual se regule la donación de la capacidad de gestar, como tal", ha sentenciado Oltra en declaraciones a la Cadena Ser.

Así, ha reclamado un control público de la cuestión, con lo que "no cabe un contrato, un acuerdo entre partes, porque la vida no puede estar sometida a las leyes mercantiles", sino que debería asimilarse a las donaciones intervivos "de médula, de riñón...". Esta propuesta, en opinión de la también consellera valenciana de Igualdad y Políticas Inclusivas, "choca con el debate tal y como está planteado actualmente, desde un punto de vista mercantilizado, contractual, de acuerdo entre partes".

En este sentido, ha puesto un ejemplo: "Imaginemos dos hermanas y una de ellas, por las razones que sean, no puede llevar a cabo la capacidad de gestar y su hermana decide donarle esa capacidad, de la misma manera que un familiar le puede donar a otro un riñón, porque lo necesita. Y esto sería lo mismo y podría pasar también entre personas que no se conocen o no tienen lazos familiares". "¿Esto nos cabe en la cabeza? Pues vamos a trabajar para ver si en este país lo podemos regular", ha sentenciado la vicepresidenta valenciana, quien no cree que una iniciativa de semejante calado se pueda llevar al Parlamento sin un debate social previo.

Buscar una posición "pactada"
En opinión de Oltra, en política hay muchas posiciones "cerradas, totalitarias, dogmáticas, apriorísticas... Yo eso no lo comparto", por lo que aboga por abrir un debate "que nos lleve a una posición pactada". "Yo no comparto la idea de que esto sea en todos los casos una explotación del hombre hacia la mujer, porque hay muchas mujeres en este país que quieren ser madres y no pueden serlo y que sufren con eso", ha dicho la líder de Compromís, quien considera que hay que darle "una solución a este sufrimiento también desde el punto de vista feminista".

Además, ha lamentado que mientras no se regula la gestación subrogada en los países ricos, en los países pobres "sí que se está dando una situación de explotación, con auténticas granjas de mujeres, donde las encierran para gestar los hijos de los ricos". "Me parece muy hipócrita mirar hacia otro lado o plantear sólo los términos de igualdad de forma etnocéntrica, es decir, lo que nos pasa aquí en el primer mundo", ha apuntado Oltra, quien ha insistido en la necesidad de regular esta práctica y prohibir que se haga en otros países, "como pasa con la adopción internacional".

En Compromís, ha explicado, se ha abierto el debate pero todavía no hay una postura común definida.

Y TAMBIÉN…
Mónica Oltra: "Debe regularse la donación de la capacidad de gestar".

La vicepresidenta de la Generalitat cree posible defender la regulación de la gestación subrogada desde perspectivas feministas y pide que se abra un amplio "debate social y político".
Cadena SER, 2017-08-09
http://cadenaser.com/programa/2017/08/09/hoy_por_hoy/1502259738_693513.html
Donar la capacidad de gestación: la alternativa de Mónica Oltra a la propuesta de Ciudadanos.
La portavoz de Compromís defiende un modelo público que evite un efecto mercantilista.
Andrea Mingorance | Diario Crítico, 2017-08-09
https://www.diariocritico.com/nacional/alternativa-monica-oltra-gestacion-subrogada
Oltra apuesta por la gestación subrogada con una regulación pública similar a la donanción.
Europa Press | El Mundo, 2017-08-09

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2017/08/09/598ae81946163f81128b4663.html
Mónica Oltra rechaza el «acuerdo entre partes» en la gestación subrogada.
La vicepresidenta del Gobierno valenciano apuesta por un control público similar a la donación.
ABC, 2017-08-09
http://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-monica-oltra-rechaza-acuerdo-entre-partes-gestacion-subrogada-201708091220_noticia.html
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Y ADEMÁS…
La vida no se subroga.
Mónica Oltra | Levante, 2017-08-03

http://www.levante-emv.com/opinion/2017/08/03/vida-subroga/1600721.html

viernes, 4 de agosto de 2017

#hemeroteca #fertilidad | A nadie parece importarle que los hombres sean cada vez menos fértiles

Imagen: El Diario
A nadie parece importarle que los hombres sean cada vez menos fértiles.
Un nuevo estudio alerta de que la concentración de espermatozoides entre los hombres occidentales ha disminuido más de la mitad en los últimos 40 años. "Se trata de un problema de salud pública y de uno de los muchos retos importantes de nuestro tiempo", explica el autor principal del estudio, Hagai Levine. Varios investigadores consideran que el problema ha sido desatendido y que no se ha invertido lo suficiente en investigar en mayor profundidad esta cuestión.
Teguayco Pinto | El Diario, 2017-08-04
http://www.eldiario.es/sociedad/infertilidad_masculina-numero_de_espermatozoides-ciencia_0_671583470.html

La semana pasada un estudio alertaba de una importante pérdida de calidad en el esperma de los hombres occidentales. No ha sido el primero, aunque esta vez los resultados parecen haber sido bien recibidos por la comunidad científica. El debate sobre esta cuestión se ha extendido durante los últimos 25 años, pero durante este periodo poco se ha hecho para prevenir una situación que es potencialmente peligrosa.

Aunque el escenario actual está lejos de ser apocalíptico, la comunidad científica empieza a mostrar preocupación por esta tendencia y cada vez son más voces las que piden medidas y medios para tratar de encontrar el foco de un problema al que no se le ha prestado suficiente atención.

"Debemos reconocer que se trata de un problema de salud pública y de uno de los muchos retos importantes de nuestro tiempo", explica a eldiario.es el autor principal del estudio, Hagai Levine, responsable del departamento de salud ambiental de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Hebrea de Jerusalén. "No puedo predecir el futuro, pero debemos tomarlo muy en serio y actuar ahora", sentencia este investigador.

El estudio, que fue publicado la semana pasada en la revista Human Reproduction Update y fue realizado por Levine junto a un equipo internacional de científicos, se basó en un análisis de todos los estudios publicados en los últimos 40 años y concluyó que la concentración espermática entre los hombres occidentales ha disminuido más de la mitad durante este periodo y actualmente está cayendo a un ritmo de 1,4% al año.

Según los datos recabados por los investigadores, la concentración de espermatozoides ha pasado de una media de 99 millones por mililitro en 1973 a 47,1 millones por mililitro en 2011, lo que supone una caída del 52,4%. "Estos hallazgos muestran un descenso significativo en la salud reproductiva masculina, que tiene serias implicaciones más allá de las preocupaciones de fertilidad", aseguran los autores en el estudio.

Aunque las concentraciones por encima de los 40 millones por mililitro se consideran dentro del rango normal y muy por encima del umbral de infertilidad, de unos 15 millones de espermatozoides por mililitro, los investigadores insisten en que "es urgente investigar las causas y las consecuencias de esta disminución".

Un cuarto de siglo de discusión científica
No es la primera vez que un equipo de investigadores alerta de una preocupante reducción en la calidad del esperma. Las primeras pruebas surgieron en 1992, cuando un equipo de investigadores daneses realizó una revisión de todos los estudios publicados entre 1940 y 1990 en los que se había realizado un conteo de espermatozoides y concluyó que "ha habido una verdadera disminución en la calidad del semen en los últimos 50 años".

Sin embargo, el estudio recibió diversas críticas por sus limitaciones metodológicas y las investigaciones posteriores no pudieron confirmar definitivamente este descenso, mostrando resultados contradictorios. En este sentido, un informe de la Sociedad Americana de Andrología concluyó que, con los datos disponibles "parece imposible concluir científicamente si existe o no existe una disminución mundial en los recuentos de esperma o en la fertilidad masculina".

Pero el nuevo estudio liderado por Levine parece haber resuelto varios de los problemas de los estudios anteriores y muchos de los críticos empiezan ahora a reconocer el problema. Entre ellos destaca el profesor de la Universidad de Sheffield, Allan Pacey, quien aseguró al diario The Guardian que "este nuevo análisis ha superado los defectos de estudios anteriores, por lo que soy mucho menos escéptico sobre la realidad de la disminución de los recuentos de esperma en occidente".

Pero más allá de las dudas razonables expresadas por muchos especialistas durante los últimos años, la realidad es que muchos investigadores consideran que el problema ha sido desatendido y que no se ha invertido lo suficiente en investigar en más profundidad esta cuestión.

En este sentido, el investigador del Instituto de Investigacion Biosanitaria y catedrático de la Universidad de Granada, Nicolás Olea, aseguraba hace unos días a El País que, "lejos de llamar a la discusión eterna de 'son necesarios más estudios' que, francamente, no lo son, lo que los autores animan es a identificar los factores de riesgo, las exposiciones a disruptores endocrinos entre ellos, y actuar preventivamente, conscientes de que el bien que se preserva es crítico para la supervivencia".

Un problema de origen desconocido
Existen muchas hipótesis sobre las posibles causas del descenso en la calidad del esperma de los occidentales aunque, según Levine, éste "se ha asociado de manera plausible con influencias ambientales y de estilo de vida, incluyendo la exposición química prenatal, la exposición a pesticidas en adultos, el tabaquismo, el estrés y la obesidad".

Sin embargo, Pacey es más cauteloso a la hora de señalar posibles orígenes para este descenso y recuerda que "casi todos los aspectos de la vida moderna -desde los teléfonos móviles al tabaco y los anticonceptivos orales- han sido culpados por la disminución del número de espermatozoides, pero no ha surgido ninguna prueba convincente para vincular a ninguno de ellos al problema".

En cualquier caso, ambos investigadores coinciden en que se debe establecer un plan de investigación para analizar en mayor profundidad el problema e identificar sus posibles causas y que este debe comenzar lo antes posible. "Es hora de comenzar a tomar medidas, ignorar el problema, no hará que desaparezca", sentencia Levine.

jueves, 3 de agosto de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Oltra ataca de nuevo. Algo huele mal…

Imagen: ctxt / Viñeta de J.R. Mora, 2017-06-28
Oltra ataca de nuevo. Algo huele mal…
Pilar Aguilar | Tribuna Feminista, 2017-08-03
http://www.tribunafeminista.org/2017/08/oltra-ataca-de-nuevo-algo-huele-mal/

Leyendo las declaraciones de Mónica Oltra (diario Levante del 03.08.2017) sobre “maternidad de sustitución” (linda metáfora), empiezo a pensar dos cosas muy feas:

1 – Que Oltra politiquea. O sea, practica ese deporte siempre tan odioso y particularmente execrable en boca de quienes detentan cargos de responsabilidad: enredar con palabrerío para que parezca que dice una cosa cuando en realidad está diciendo otra.

Comienza con un canto poético a la vida que “se comparte, se disfruta, se padece, se ríe o se llora. La vida siempre se da y a veces, algunos se creen con derecho a quitarla. Pero, definitivamente, la vida no se subroga”.

¡Oh, qué bonito! ¿y quién no estaría de acuerdo? ¿quién?

Acto seguido pasa a los ejemplos. Mejor dicho, pasa ‘al ejemplo’, ese que siempre se saca a colación para defender los vientres de alquiler: hermana que quiere gestar para su hermana (variante: mejor amiga para su mejor amiga). Yo no conozco ningún caso, pero, dado que todo el mundo los cita, debe haber cientos de miles de hermanas y mejores amigas estériles cuyas hermanas y mejores amigas están deseando gestar para ellas.

Oltra apela inmediatamente al registro emocional. Dice: “¿Debemos impedirlo? Su hermana será la madre. Ella la tía. Su hermana cumpliría su deseo de maternidad. Ella su deseo de ayudar a su hermana”.

¿A qué dan ganas de sacar el pañuelo y ponerse a llorar de emoción? Parece una peli americana de las de sobremesa siestera: imaginamos -con fondo musical apropiado, por supuesto- a la madre y a la tía (sea quien sea cada cual), al padre (¿?), a los abuelos (a ellos sí les da igual quien haya parido, son los abuelos) en torno a ese bebé, mirándolo ilusionados, risueños, conmovidos…

Y yo pregunto ¿para qué necesitan una ley? Basta con declarar como padre de la criatura al marido (o pareja) de su hermana/amiga del alma. Y que delegue la guardia y custodia. Y ya.

¿Que tu hermana infértil no tiene pareja pero anhela dejar sus genes sobre la tierra? ¡Vaya, por dios! La cosa se complica… Pues nada, te embarazas, pares y le das el hijo. Vale, legalmente será tuyo pero ¿y qué? ¿te vas a poner tiquismiquis por un papel?

Y compara Oltra dar un riñón y dar un bebé (¡toma castaña la jurista!). O sea, dar un trozo de ti es como dar una persona. Olvida que el bebé, jurídicamente hablando, no es tu pertenencia. Es persona y sujeto de derechos. Mira tú qué pena más grande que la ley no permita regalar niños

Y sigue impertérrita: He conocido mujeres que se sintieron tan bien durante el embarazo que dicen que les encantaría tener otro embarazo si no fuera porque no quieren tener más hijos y su proyecto de maternidad está cerrado.

Como los seres humanos somos tan variados, no me atrevo a afirmar que no haya mujeres que se embarazarían, parirían y regalarían los bebés no por dinero, ni siquiera por altruismo si no por placer, por puro egoísmo, vaya. Me pregunto, sin embargo, cuántas son, qué dato estadístico maneja la Consejera (dado su cargo, no hablará así, al buen tuntún, digo yo).

Y sigue Oltra con una afirmación totalmente incongruente porque corta de raíz todo el debate sobre los vientre de alquiler: “partamos de la base de que la maternidad y paternidad en el siglo XXI tiene más que ver con la voluntad de serlo y menos con un hecho biológico, hecho que además, a diferencia de hace unos siglos, ahora podemos controlar y determinar”. ¡Bravo! Yo también pienso que tienen más que ver con la voluntad de serlo y menos con un hecho biológico. En consecuencia ¿para qué quieren vientres de alquiler? Que adopten y punto.

La inefable Oltra (a estas alturas no me queda más remedio que llamarla inefable), ignorando el aserto que ella misma acaba de hacer, sigue con su argumentario fantástico / novelesco / especulativo. Empieza con un hipotético “Si…” e imagina un mundo donde las mujeres -esas que disfrutan estando embarazadas- acuden a una entidad pública para ser seleccionadas y evaluadas. Esas mujeres han de tener posibles económicos para vivir desahogadamente sin trabajar o han de tener trabajos estupendos cuyos jefes no ponen pega alguna cuando sus empleadas se quedan embarazadas. La misma entidad pública evalúa también a la persona o personas receptoras (¡receptoras, ojo!) para comprobar que existe esterilidad o infertilidad, que son idóneas y que tienen un nivel socio-económico adecuado, etc. Y, por supuesto, la embarazada tiene derecho a abortar. Todo este delirio tan “realista”-donde solo faltan los unicornios- no me lo invento yo, lo dice textualmente Mónica Oltra.

Aunque donde se ve realmente lo que esconden parrafadas tan idílicas y tan adornadas es cuando Oltra empieza a hablar de “indemnización”. ¿Pero no quedamos en que esas mujeres lo hacían por el placer de sentirse embarazadas o por el amor hacia su hermana? ¿Encima de lo bien que se lo pasan gestando o amando hay que indemnizarlas?

Claro que, rápidamente, Oltra obvia tan espinoso asunto y vuelve a los “buenos sentimientos”. ¿Sabéis cuál es la finalidad de todo esto? ‘Acabar con la explotación de mujeres en el resto del mundo’ (con el paro que hay en España, para qué irnos por ahí a explotar extranjeras… añado yo).

Y ¿cuál creéis que es el argumentazo final, el broche de oro, el que no puede faltar? Pues sí, lo habéis adivinado: ¡la libertad de las mujeres para decidir sobre sí mismas! Esa sacrosanta libertad a la que se apela indefectiblemente para defender la prostitución y los vientres de alquiler. A saber: nuestra libertad para disponer que otros dispongan de nuestro cuerpo…

¿Principios éticos superiores? ¿derechos humanos? Pero ¡qué decís! La libertad de comprar y vender y punto.

Y acaba Oltra en una apoteosis de palabrería poético-sentimental-retórico-sórica: ‘La vida se da. Siempre. Créanme, que de esto las mujeres sabemos un rato.’

¿Ganas de vomitar? Os comprendo…

Esta mezcla de oportunismo y falta de rigor es la que me lleva a pensar la segunda cosa fea sobre Oltra:

2 – Que se hizo nombrar ‘Consejera de Igualdad y Política Inclusiva de la Comunidad Valenciana’ para dinamitar desde dentro. O sea, como si alguien que negara el cambio climático se hiciera nombrar Consejer@ de medio ambiente.

Porque no estamos ante una mindunguis que larga lo que le parece en un programa barato de TV. No. Estamos ante la ‘Consejera de Igualdad y Política Inclusiva’. De ella no se espera eso de “sé que a algunas les encanta estar embarazadas” o “sé de otras que querrían gestar para su hermana”. Se esperan argumentos políticos y fundamentos sociales. Se esperan datos. Que diga, por ejemplo, qué porcentaje de las mujeres que gestan para otros lo hace para su hermana o por el gusto de estar embarazada.

O se espera un comentario sobre el bajísimo índice de natalidad que hay en España. Que no se debe a que las mujeres en edad fértil no “quieran dar esa cosa tan bonita que es la vida y de la que nosotras sabemos un rato” sino a que las condiciones para gestar y criar una criatura son extremadamente difíciles.

¡Ay, Oltra, qué dolor! Sí, qué dolor para tanta gente que confió en ti. Todos los servicios sociales de la Generalitat Valenciana relacionados con las mujeres están privatizados. L@s trabajadores de esos servicios en precariedad alarmante (hasta el defensor del Pueblo Valenciano en su último estudio recomienda mejorar las condiciones del personal). Y tú cada vez que hablas es para demostrar que no te tomas la molestia de preparar los dossiers, ni de escuchar a las asociaciones feministas de tu Comunidad.

Pilar Aguilar. Analista de ficción audiovisual y crítica de cine. Licenciada en Ciencias Cinematográficas y Audiovisuales por la Universidad Denis Diderot de París.

#hemeroteca #gestacionsubrogada | La vida no se subroga

Imagen: El Diario / Gordon Lake y Manuel Santos con su hija Carmen
La vida no se subroga.
Mónica Oltra | Levante, 2017-08-03
http://www.levante-emv.com/opinion/2017/08/03/vida-subroga/1600721.html

La vida se comparte, se disfruta, se padece, se ríe o se llora. La vida siempre se da y a veces, algunos se creen con derecho a quitarla. Pero, definitivamente, la vida no se subroga. Si la vida se da, a mi juicio, es difícil hablar de gestación subrogada y mucho menos de maternidad subrogada. Ni lo uno ni lo otro está sujeto a subrogación, término empleado en Derecho para cuando alguien sucede a otra persona física o jurídica en una relación contractual, o un derecho relacionado con un negocio jurídico.

Partamos de esa base, pues, para reflexionar sobre la posibilidad de que una mujer pueda gestar a una criatura que no va a ser su hija o su hijo. Empecemos por unos ejemplos, para ir de lo concreto a lo genérico. ¿Debería poder una mujer gestar una criatura si su hermana no puede hacerlo por la razón que sea? ¿Debemos impedirlo? Su hermana será la madre. Ella la tía. Su hermana cumpliría su deseo de maternidad. Ella su deseo de ayudar a su hermana. Es un supuesto de hecho posible, incluso probable. Pero con nuestro ordenamiento jurídico actual no es legal. Sin embargo, sí que sería posible que esta misma mujer pudiera donarle a su hermana un riñón si fuera necesario y ellas fueran compatibles. En ambos casos se trata de dar vida, pero uno está permitido y el otro no.

Partiendo de este punto de vista cuando abordamos esta cuestión a mí me gusta hablar de la donación de la capacidad de gestar porque creo que de esto se trata o sólo de esto debe tratarse cuando hablamos de que una mujer geste a la criatura de otra persona o personas. Si lo abordamos desde estos parámetros de donación inter vivos por analogía con los procesos de donación creo que debe quedar claro que no cabe negocio jurídico entre partes y que la tutela del proceso debe ser pública de principio a fin.

He conocido mujeres que se sintieron tan bien durante el embarazo que dicen que les encantaría tener otro embarazo si no fuera porque no quieren tener más hijos y su proyecto de maternidad está cerrado. He conocido mujeres cuyo deseo de maternidad no cumplido les pesa en la vida. Creo que podríamos encontrar un punto de encuentro entre ambas realidades. También partamos de la base de que la maternidad y paternidad en el siglo XXI tiene más que ver con la voluntad de serlo y menos con un hecho biológico, hecho que además, a diferencia de hace unos siglos, ahora podemos controlar y determinar.

Pienso que si regulamos un proceso público en que las donantes sean seleccionadas y evaluadas por una entidad pública donde quede claro que disponen de un nivel socio-económico adecuado para evitar que este sea un factor determinante, que tienen cerrado su proyecto de maternidad, que física o psicológicamente son idóneas, etc. y paralelamente se evalúa también a la persona o personas receptoras en el mismo sentido, que exista esterilidad o infertilidad, que sean idóneas, que tengan un nivel socio-económico adecuado, etc. de la misma manera que se hace en los procesos de adopción, podríamos regular un proceso que sin duda es complejo y tiene muchas aristas. Habría que añadir la posibilidad de disponibilidad del embarazo por parte de la mujer donante en los plazos establecidos por la Ley y una indemnización establecida normativamente acorde a lo que supone un embarazo, para lo cual disponemos de múltiples baremos que podemos aplicar por analogía.

Regular la donación de la capacidad de gestar en nuestro país en estos términos también ha de conllevar, a mi juicio, una contrapartida: contribuir a acabar con la explotación de las mujeres en el resto del mundo. La falta de regulación en nuestro país, y en otros países ricos de nuestro entorno, hace que muchas parejas contraten a mujeres pobres de países empobrecidos. Como suena: las contratan. Estoy convencida de que más temprano que tarde nos pondrá la piel de gallina algún reportaje de periodistas valientes que documente las granjas de mujeres parideras que en este momento existen en nuestro mundo. Ese día nos avergonzaremos de haberlo permitido. Por lo tanto, igual que ocurre con la adopción internacional que sólo está permitida en los países con los que las CC.AA. tienen un convenio y no es posible en países en guerra o que no dispongan de las garantías suficientes, no debe autorizarse la gestación por parte de otras mujeres de los bebés de aquellos que la pueden pagar fuera de los supuestos que apruebe el Estado. La consecuencia debería ser la retirada inmediata de la patria potestad en el momento vuelvan a nuestro territorio. Dicho de otro modo, regular en nuestro país la donación de la capacidad de gestar debe incluir la imposibilidad de hacerlo fuera de los supuestos o países autorizados por el Estado con las consecuencias descritas.

Sé que este es un debate de muchas más palabras. También sé que ofrece muchas dudas. Yo también las tengo. Siempre he desconfiado de quienes no tienen dudas.

Pero tengo algunas certezas: primera, que creo que esto no se soluciona con una proposición de ley, sino que hace falta un debate, mejor dicho, un diálogo, abierto, sin apriorismos ni dogmas en que nos escuchemos y compartamos nuestros vértigos.

Segunda, que no comparto que este debate se reduzca a decir que las mujeres no somos vasijas, porque creo que las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y esto también incluye la posibilidad de decidir sobre donar nuestra capacidad de gestar.

Y tercera y principal, que no comparto en absoluto la idea de aquellos que mercantilizan la vida, aquellos que defienden que todo se reduce al acuerdo entre dos partes como si éstas fueran iguales, aquellos que se creen que lo pueden comprar todo porque todo está en venta. Pues no, la vida no está en venta. La vida se da. Siempre. Créanme, que de esto las mujeres sabemos un rato.
Y TAMBIÉN…
Las Corts quieren permitir la adopción a todas las parejas de hecho sin distinción.
PSPV-PSOE y Podemos apoyan la propuesta de Compromís para que las uniones formadas por un hombre y una mujer, dos hombres o dos mujeres tengan los mismos derechos. PP y Ciudadanos se abstienen al considerar que la proposición no de ley es "puro marketing" por la oposición del estado a reconocer capacidad normativa a la Comunidad Valenciana en la materia.
Europa Press | El Diario, 2016-05-26
http://www.eldiario.es/cv/Corts-quieren-permitir-adopcion-distinciones_0_520048415.html 

miércoles, 2 de agosto de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Extremadura descarta un convenio con Portugal sobre gestación subrogada

Imagen: El Diario
Extremadura descarta un convenio con Portugal sobre gestación subrogada.
La ley que legaliza el acceso a los vientres de alquiler para las mujeres estériles en Portugal ha entrado en vigor en el país vecino.
El Diario, 2017-08-02
http://www.eldiario.es/eldiarioex/politica/Extremadura-descarta-Portugal-gestacion-subrogada_0_671583147.html

La Junta de Extremadura no suscribirá ningún convenio con Portugal en materia de gestación subrogada hasta que este asunto no esté claro desde el punto de vista "ético, médico y social".

La ley que legaliza el acceso a los vientres de alquiler para las mujeres estériles en Portugal ha entrado en vigor en el país vecino tras su publicación en el Diario de la República.

El consejero de Sanidad y Políticas Sociales, José María Vergeles, ha indicado que desde que apareció la directiva de asistencia sanitaria transfronteriza los acuerdos con Portugal no se han vuelto a producir porque, "en teoría", los países que derivan pacientes tienen que pagar la atención al receptor.

Aclara que han ido desapareciendo los convenios que Extremadura tenía con Portugal sobre partos, cirugía pediátrica y de oncología radioterápica.

Comenta que en España todavía hay que reflexionar todavía mucho sobre la gestación subrogada. Hasta que los dictámenes desde el punto de vista "ético, médico y social" no estén claros, no se va a suscribir ningún convenio.

#hemeroiteca #gestacionsubrogada | Parejas españolas miran a Portugal, donde ya es legal la gestación subrogada

Imagen: RTVE
Parejas españolas miran a Portugal, donde ya es legal la gestación subrogada.
Los vientres de alquiler son legales en Portugal para casos excepcionales. La nueva ley lusa genera "muchísimo interés", aunque se ve difícil acceder a ella. La mujer gestante no podrá recibir ningún pago, salvo para gastos médicos. La madre genética solo podrá acudir en caso de imposibilidad de embarazo.
RTVE, 2017-08-02
http://www.rtve.es/noticias/20170802/parejas-espanolas-miran-portugal-donde-ya-legal-gestacion-subrogada/1591305.shtml

La ley legaliza en Portugal el acceso a la gestación subrogada, los conocidos como vientres de alquiler, ha entrado en vigor este 1 de agosto, y aunque está limitada a situaciones excepcionales para mujeres que no pueden concebir por sí mismas, ya genera el interés entre las familias españolas por la posibilidad de acudir al país vecino a realizar una práctica que no está permitida en nuestro país.

Sin embargo, ya saben que no será fácil acceder a esta técnica de reproducción asistida, que en España genera mucha controversia política y sobre la que no hay legislación, al margen de una propuesta de ley presentada en junio por Ciudadanos, el partido que ha impulsado más decididamente la gestación subrogada, pero que no cuenta con el respaldo de PP, PSOE y Podemos, para los que hoy por hoy este modo de tener hijos equivale a una "mercantilización" de la mujer.

Para empezar, la ley portuguesa determina que sólo podrán someterse a la gestación subrogada mujeres con problemas de fertilidad, lo que excluye a parejas homosexuales -sí, pueden en cambio, las parejas de lesbianas-.

En concreto, solo podrán acceder a los vientres de alquiler las mujeres sin útero o con alguna lesión que les impida quedarse embarazadas. La pareja que quiera acceder a este procedimiento deberá acudir a un centro de reproducción asistida, público o privado, para que sea probada la infertilidad de la madre genética.

La mujer gestante no podrá recibir ningún pago económico, salvo los referidos a gastos médicos, y tendrá acompañamiento psicológico tanto antes como después del parto. Solo podrán gestar de este modo dos veces y deberán tener menos de 45 años. Por otra parte, su relación con el niño se circunscribe "al mínimo indispensable, por los potenciales riesgos psicológicos y afectivos que esa relación comporta", según señala el decreto que desarrolla la normativa aprobada hace un año.

Gestación previamente autorizada y con contrato
Además, los candidatos tendrán que celebrar contratos de gestación de sustitución y solicitar una autorización previa al Consejo Nacional de Fecundación Asistida portugués. En el proceso hay que incluir declaraciones favorables de un psiquiatra o psicólogo y del director del centro donde se va a llevar a cabo.

Si se admite la solicitud, se solicitará un dictamen a dos médicos. El Consejo decidirá si autoriza o rechaza la celebración del contrato y puede solicitar "la realización de una evaluación completa e independiente de la pareja beneficiaria y de la gestante de sustitución, por un equipo técnico y multidisciplinar".

En el contrato figurarán las obligaciones de ambas partes. Así, la gestante de sustitución tiene que cumplir las directrices médicas del ginecólogo que sigue el embarazo y realizar los exámenes y actividades terapéuticas considerados indispensables, pero puede rechazarse realizar determinados exámenes de diagnóstico, como la amniocentesis. El contrato puede ser denunciado por ambas partes si se produce un cierto número de intentos de embarazo fallidos.

"Un paso súper positivo"
En España, se reconoce lo excepcional que es reunir los requisitos para acceder a este proceso, pero no impide que la llegada de esta ley se vea con optimismo. La aprobación de la ley portuguesa ha generado "muchísimo interés", afirma a Europa Press Santiago Agustín, codirector de Interfertility, agencia que asesora a españoles que buscan un vientre de alquiler en los países en los que es legal.

"Están preguntando ya muchas familias y seguro que cada vez preguntan más. Va a ser complicado porque la ley en su redacción parece muy restrictiva", ha señalado Agustín, que al tiempo asegura que esta iniciativa es "un paso súper positivo" para que también se pueda regular en España.

"Es necesario que nuestro país también tenga una ley. Está todo el mundo con mucha expectación aunque ahora mismo la situación es bastante confusa", ha dicho, y añade que este nuevo ejemplo muestra que la gestación subrogada es "una realidad a nivel mundial" y que se puede "hacer bien respetando todos los derechos".

Opinión que comparte el presidente de la Asociación Son Nuestros Hijos, Pedro Fuentes, que ha subrayado que Europa "se está moviendo" hacia la regulación de la gestación subrogada y que Portugal "está marcando el camino", aunque admite que la ley lusa "no es perfecta" al excluir a los homosexuales y hace un planteamiento "absurdo" al no permitir al niño "conocer su historia".

"En España tenemos una propuesta y espero que los políticos respondan. Espero que respondan a un debate en el Parlamento, un debate que la sociedad ya ha hecho y ha resuelto, porque las encuestas dicen que más de dos tercios de la población española aprueba la regulación", ha afirmado a Europa Press.

Buscar en Portugal lo que en España se niega
En este sentido, ha defendido que sería "absolutamente ilógico, absurdo e injusto" obligar a los españoles a emigrar a Portugal a recurrir a un tratamiento médico que su país "les niega".

"Hay españoles que tienen acceso a las unidades de reproducción financiada con dinero público, y hay españoles a los que se les obliga a emigrar fuera para conseguir ese tratamiento", ha criticado Fuentes, destacando que Portugal "marca el camino" y que España "se tiene que poner las pilas".

Asimismo, ha añadido que oponerse a la gestación por sustitución es "tratar de que pervivan las malas formas". "Quien se opone a regular es colaborador moral del daño y de la explotación a mujeres y a familias. Solo regulando se podrá evitar el daño", precisa, en un razonamiento opuesto al de PP, PSOE y Podemos, que en principio rechazan los vientres de alquiler por entenderlos como una "mercantilización" de la mujer, si bien el PP y Podemos todavía están a la espera de someter a un debate interno esta cuestión.

Por el momento, España no tiende ningún puente político para facilitar esta forma de gestación. La Junta de Extremadura ya ha adelantado que no suscribirá ningún convenio con Portugal en materia de gestación subrogada hasta que este asunto no esté claro desde el punto de vista "ético, médico y social".