Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Pichardo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Pichardo. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de junio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #28j | Un muro contra el fascismo en el primer Día del Orgullo en campaña electoral

Una manifestación del 28J en Donostia //

Un muro contra el fascismo en el primer Día del Orgullo en campaña electoral

Jorge Napal | Noticias de Gipuzkoa, 2023-06-27

https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2023/06/27/muro-fascismo-primer-dia-orgullo-6977830.html

El Día Internacional del Orgullo LGTBI, que se celebra este miércoles, irrumpe en esta edición con una especial carga política debido al temor a la paulatina entrada en distintos gobiernos de la extrema derecha, con Vox a la cabeza, y a laminarse con ello derechos sociales que parecían haberse consolidado en los últimos años.

“Hay un discurso que se está instalando a nivel institucional, y que vemos con preocupación. Hasta ahora existía un consenso sobre los derechos humanos de las personas LGTBI, pero comenzamos a ver que se están convirtiendo en una especie de moneda de cambio. Actualmente hay legitimidad para cuestionar esos derechos, algo que además ocurre de manera totalmente impune”, advierte José Ignacio Pichardo, profesor de Antropología en la Universidad Complutense de Madrid. El experto, especializado en la investigación sobre diversidad sexual, advierte del peligro de que ese cuestionamiento de los derechos comience a normalizarse en las propias instituciones democráticas, con el consiguiente reflejo en la sociedad.

Euskadi ha registrado durante el último año 435 incidentes de odio potencialmente delictivos, un 57% más respecto a 2021, cifra que multiplica por cuatro los datos recogidos en 2019. Tras los delitos de índole racista, que se sitúan a la cabeza, el segundo gran bloque es el que representan los colectivos sexuales, es decir, cuando el sexo o género de la víctima se convierte en causa de discriminación. Los ataques por este motivo ascienden a 96, un 31,5% más que en 2021.

Las diferentes crisis de los últimos años han sido el caldo de cultivo de una extrema derecha que parece ganar adeptos, y que se ha radicalizado desde que en 2018 irrumpió en las instituciones públicas para “viralizar su discurso machista y LGTBIfóbico”. Sus integrantes legitiman, según advierten las organizaciones sociales, la distorsión de la realidad, y lanzan insultos a cualquier precio. “Esos discursos van calando en una parte de la población, y se va creando la percepción de que el colectivo es el enemigo a batir”, señala el experto.

Agresiones cotidianas y visibles
Así, poco a poco, el consenso por el cual determinadas expresiones eran totalmente reprobables "parece haberse roto", con agresiones cada vez más cotidianas y visibles, como pudo comprobarse el 14 de mayo en Villabona, cuando un matrimonio gay resultó herido en el contexto de una agresión homófoba y racista. El Juzgado de Tolosa dictó una orden de alejamiento sobre sus víctimas a dos de los presuntos agresores. Los hechos serán juzgados como un delito de odio.

En declaraciones a los medios, Carla, la tía de uno de los agredidos, explicó que a su sobrino "le dieron patadas y puñetazos hasta que le dejaron inconsciente y no pararon hasta que llegó la Policía". La pareja había llegado recientemente a Villabona. "Se vinieron de Colombia por lo mismo, porque allí ser gay no está bien visto y pensaban que aquí iba a ser mejor”. Su diagnóstico tras la agresión: fractura en la muñeca, la nariz rota, quince puntos en el labio y una herida en la cabeza.

Esta serie de hechos son rechazados por la mayor parte de la sociedad vasca, como refleja el informe Neurtu, el barómetro sobre la diversidad en la CAV. La población de Euskadi se muestra mayoritariamente "muy abierta" hacia la diversidad sexual y de género, y un 86,3% de los ciudadanos es favorable a que las instituciones garanticen la igualdad de oportunidades de las personas LGTBI. El estudio recoge una de cal y otra de arena, ya que más del 50% de la sociedad declara haber presenciado comentarios negativos o burlas sobre alguien por su orientación sexual o de género y un 13,5% haber tenido conocimiento de agresiones físicas.

“La mayor parte de la población respeta, pero hay en torno a un 20% que, según diferentes encuestas, se muestra abiertamente homofóbica y transfóbica. Es un porcentaje mínimo que puede hacer mucho daño si ese 80% que es respetuoso se mantiene callado y mira hacia otro lado cuando se dan estas situaciones”, observa Pichardo.

El riesgo de que la ultraderecha "minoritaria imponga su ley"
“Corremos el riesgo de que eso que ocurre en el ámbito micro se traslade al ámbito macro y a las instituciones. Corremos el riesgo de que esa ultraderecha minoritaria imponga su ley”, advierte el experto, que pone el ejemplo de Italia, donde la ultraderecha está impidiendo el reconocimiento de los derechos de hijos e hijas de parejas del mismo sexo.

En sendos escritos enviados a una treintena de familias, la Fiscalía de la ciudad de Padua exige modificar todas las actas de nacimiento de hijos de madres lesbianas para eliminar las referencias a la madre no gestante. La medida no solo afecta a los nuevos registros, sino que se realiza de forma retroactiva.

La comunicación se produce solo unas pocas semanas después de que el Gobierno de la ultraconservadora Giorgia Meloni ordenara a los ayuntamientos del país que dejaran de registrar a los hijos de parejas del mismo sexo. “Este tipo de medidas van en contra lo que hasta ahora era una cuestión transversal. Más allá de cualquier ideología política, todo se sustentaba sobre la base de los derechos humanos, algo que también tenían claro los partidos conservadores”, subraya el profesor, que observa entre las generaciones más jóvenes “mucha flexibilidad, apertura y respeto” a todo lo que tiene que ver con las personas trans y no binarias. Nuevamente, una realidad de doble cara.

“Hay una mayoría que lo vive con mucha naturalidad, pero al mismo tiempo, dentro de los jóvenes hay una minoría que no solo reproducen esas actitudes homofóbicas y transfóbicas sino que además se sienten legitimados para mantener esos discursos en las aulas y centros de trabajo”, señala el docente.

“El discurso de la libertad no casa con la idea de que todos tenemos que ser heterosexuales. La ultraderecha nos impone un único modelo de familia y de vida. Es un discurso contradictorio. Proclaman por un lado la libertad, pero en realidad esos discursos no solo no la fomentan sino que la limitan. Lo que nos da libertad es que se reconozca la diversidad. Hay muchas formas de pensar y de estar en el mundo, y todas tienen que ser reconocidas por el Estado y las políticas públicas”, defiende.

sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #educacion | Fracaso escolar y alumnos LGTBIQ+: "Nos estamos dejando mucha gente fuera por la discriminación"

RTVE / Visibilidad LGTBI //

Fracaso escolar y alumnos LGTBIQ+: "Nos estamos dejando mucha gente fuera por la discriminación".

Los alumnos del colectivo sufren más discriminación y acoso escolar, lo que afecta a su bienestar mental y emocional. Tienen así un mayor riesgo de absentismo escolar, malas notas o abandono, aunque la situación ha mejorado.
Rocío Gil Grande | RTVE, 2022-07-09
https://www.rtve.es/noticias/20220709/fracaso-escolar-alumnos-lgtbiq/2386216.shtml

Kai acaba de cumplir 21 años y es un chico trans y gay. Está estudiando un máster de arte para videojuegos y se define a sí mismo como un “chico listo”, algo que se evidencia en su madurez y en su forma de hablar. Nunca ha repetido curso, aunque ha tenido que lidiar con algunos altibajos que le han llevado a acumular, en ocasiones, hasta cuatro suspensos simultáneos. “Fuerza de voluntad tengo de sobra y nunca me he planteado repetir”, asegura a RTVE.es.

Pero el camino no ha sido ni está siendo fácil. Desde la adolescencia, su disforia de género (su identidad difiere del sexo asignado al nacer) ha sido para él “una auténtica tortura”, en sus propias palabras, que le hace sentir en ocasiones un “dolor y un peso sobre el corazón”. “A veces te cuesta respirar, sientes que te estás ahogando”, explica. No siempre es así de grave, depende del día, pero la ansiedad lleva años siendo su compañero de viaje y todavía hay días en que se mira al espejo y piensa: “Este no soy yo”.

Reconoce que vivir con ello “influye en el rendimiento de todo lo que haces”, y eso afecta también a los estudios. En plena adolescencia, Kai “lloraba todas las noches”. “Pensaba: si cuento lo que soy, a lo mejor dejo de tener amigos o dejo de tener padres”. La baja autoestima que ha sufrido por sentirse diferente ha estado acompañándole en los años más decisivos de su etapa educativa, pero logró sobreponerse y mejoró cuando salió del armario hace un año gracias a la aceptación entre sus amigos y compañeros, aunque sigue teniendo reticencias a su identidad de género en su entorno familiar.

La discriminación o el acoso derivan en baja autoestima, ansiedad, depresión...
La baja autoestima es uno de los problemas más habituales que tienen los jóvenes del colectivo, señala Ana Silva, psicóloga y terapeuta especializada en población LGTBIQ+ y voluntaria de COGAM, donde trabaja con dos grupos de sociabilización de jóvenes de entre 10 y 15 años y de 15 a 22.

La mayoría de estos jóvenes no ha tenido muchos referentes en los que fijarse y muchos se ven “considerados en la sociedad como algo menor”. “Ven que ellos son los raros, los que van en contra de la sociedad o incluso se ven un monstruo y eso afecta a todas las decisiones que van a tomar en la vida”. En el tema de los estudios, explica, puede derivar en no coger las optativas que quieren o la carrera que quieren porque sienten que “valen menos” o en la propia vida, a la hora de elegir pareja pensar: “Me conformo con alguien que a lo mejor no me trata bien, pero como soy raro…”.

No hay apenas datos en España sobre la diversidad LGTBIQ+ en las aulas y rendimiento escolar, pero las asociaciones que representan al colectivo y los psicólogos coinciden en que los niños y adolescentes gays, trans o bisexuales tienen más obstáculos que el resto debido a la presión social, la discriminación, falta de apoyo e incluso acoso escolar que todavía sufren muchos, si bien coinciden en que la situación ha ido mejorando considerablemente con los años. En Estados Unidos, por ejemplo, un 12,5% de los estudiantes gais, lesbianas y bisexuales declaró no haber ido a la escuela al menos una vez en el último mes porque se sentían inseguros allí o en el camino para llegar, según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM) de la UNESCO.

En España, el 60% de menores del colectivo ha sido acosado y prácticamente el 80% del alumnado LGB no ha salido del armario, según el informe LGBT fobia en las aulas de 2015 de la FELGTBI. “Ellos sienten que la sociedad y su colegio no son un entorno seguro. ¿Cómo van a salir del armario si sus compañeros hacen bromas constantemente, o si sabes que te van a atacar?”, explica Silva.

“Casi todos los casos que vienen a consulta tienen que soportar 'bullying' o algún tipo de maltrato por parte de sus propios compañeros”, expone la psicóloga, que explica que esto “no solo les lleva a sentir inseguridad o baja autoestima” sino que “en muchos casos deriva en problemas de ansiedad y depresión”, que es “lo más común”. En casos más graves, aparecen problemas de salud mental como autolesiones, disociación o trastornos alimenticios, añade. En España, el 43% de personas homosexuales y bisexuales encuestadas que han sufrido acoso escolar homofóbico ha pensado alguna vez en suicidarse, según el informe de la FELGTBI.

Ante estos problemas, es habitual que los jóvenes dejen de ir a clase o sus notas se vean afectadas. “Puede ocurrir en los casos más graves que abandonen los estudios y tiren la toalla porque no se ven en un entorno seguro”, prosigue.

“Nos estamos dejando a mucha gente fuera”
“Nos estamos dejando mucha gente fuera y no nos damos cuenta”, apunta Alberto Alba, sexólogo, profesor y activista de FELGTBI, que subraya que no se trata de que las personas del colectivo tengan un mal rendimiento, sino de que “no están teniendo un apoyo para poder desarrollarse personalmente y al mismo tiempo académicamente”.

Es cierto que ha habido “un cambio muy importante” en lo que se refiere al respeto, a la diversidad sexual y la identidad de género en las últimas décadas, expone José Ignacio Pichardo, profesor de Antropología social en la UCM y responsable de numerosos estudios sobre la situación del colectivo LGTBIQ+. Destaca que estos cambios se han visto reflejados en el entorno educativo, donde “se ha reducido muchísimo” el porcentaje de actitudes homofóbicas y transfóbicas. Pero siguen existiendo: “A lo mejor ya no hay 20 alumnos en clase que las tienen, pero sí dos o cuatro que insultan y hacen la vida imposible y el resto de la clase no hace nada o incluso hay profesores que no hacen nada”.

La intervención de los centros puede ser fundamental y marcar la diferencia en la vida de un alumno. Lo sabe Fernando Siruela, orientador en el colegio El Salvador, de Leganés (Madrid), donde él y otros tres profesores han organizado un “rincón de la diversidad” para que los alumnos LGTBIQ+ puedan acudir a ellos presencialmente o por redes sociales cuando tengan dudas o problemas. Él mismo es gay y está casado, mientras que el resto de compañeros también está familiarizado con la diversidad, y cree que esto puede acercar a los alumnos al sentirse identificados con ellos.

"Pasamos de tener todo suspensos a tener sobresalientes"
Cuenta en concreto el respaldo que dieron a un alumno que llegó nuevo al instituto “armarizado”. Vivía con su madre, que tenía una mentalidad “cerrada” y no le aceptaba como era. “Llegó con todo suspensos”, dice, pero cambió a vivir con su padre, cuya mentalidad era mucho más abierta y tolerante, “salió del armario y pudo normalizar su situación”: “Pasamos de tener todo suspensos a tener sobresalientes y se llevó una mención especial a final de cuarto de la ESO por el cambio radical que había tenido”.

“Una persona que con 13 años le hubiéramos dado por perdido, ha pasado a ser el mejor, ahora estudia odontología”, destaca. Relata que otra chica lesbiana dejó de ir a clase porque sufrió acoso, pero el centro tomó medidas, expulsó temporalmente a los agresores y llamó a la Policía para que acudiera a dar charlas de sensibilización contra el acoso LGTBI y la gravedad de lo que algunos consideran meras “bromas”.

Destaca que el apoyo familiar es fundamental para que los propios muchachos se dejen ayudar y que la diferencia a cuando no lo tienen es radical. Otro joven trans que han tenido en el instituto, por ejemplo, que no lo tiene, “ha sido un alumno absentista y ha dejado de venir al centro por el conflicto emocional que tiene”.

La importancia de educar en diversidad
Pero Fernando lamenta que las actuaciones que se hacen desde los colegios son, sobre todo, “a título individual” por propuesta del profesorado y que la situación varía mucho respecto a los centros educativos. Y es que, aunque la ley educativa estatal (la LOMLOE) incluye el respeto a la diversidad afectivo-sexual y establece que se incluya en la educación una perspectiva inclusiva, no fija contenidos obligatorios en el currículo. Hay centros que ofrecen charlas a los alumnos u otras iniciativas, pero la situación no es homogénea. Y ocurre lo mismo con la formación del profesorado en esta materia, que es voluntaria y suelen pedirla aquellos que ya están más sensibilizados. Por ejemplo, Fernando nota que “los profesores que tienen ya 50 o 60 años tienen una actitud diferente respecto a los que tienen 20-30”.

“No tenemos una educación sexual integral e inclusiva”, lamenta Alberto Alba (FELGTBI), porque la que hay “no tiene en cuenta toda la educación emocional” que hace falta. Critica que la formación que se da es “mínima”, “como mucho dos, tres o cuatro horas a lo largo de la vida académica”. Critica también que los libros de texto de biología o ciencias naturales siguen “estableciendo diferencias muy marcadas entre lo que debe ser un hombre físicamente y una mujer”: “Y muchos no entramos en esos cánones”.

“No aparecen familias LGTBIQ+”, coincide Pichardo, quien lamenta por su parte que “el sistema educativo va por detrás de la sociedad”, donde los niños y niñas “ya saben que dos hombres se pueden casar y tener una familia”, por ejemplo. Y la falta de visibilidad y de tratar con naturalidad estos temas se traslada a los alumnos, donde han bajado las agresiones, “pero el hecho de que toda tu clase te deje de hablar porque se ha enterado de que te gusta a una chica y comentan que eres lesbiana sigue siendo acoso”.

Otro de los problemas que señalan las personas consultadas por RTVE.es es que hay familias que son reacias a que se eduque en esta diversidad, y eso genera que haya dudas o reticencias en los propios centros a llevar a cabo iniciativas que, en definitiva, fomentan el respeto hacia las personas LGTBI y combaten el acoso. Señalan también que los discursos “de odio” que en los últimos años han ganado un altavoz en la política contra lo que llaman un “adoctrinamiento” está perjudicando a los avances que se estaban produciendo.

Afortunadamente, cada vez hay más iniciativas para fomentar la diversidad y ayudar a los alumnos del colectivo. Destaca, por ejemplo, la "Asociación de Familias contra la Intolerancia X Género" (Ampgyl), o la primera red de docentes de Galicia de apoyo a la diversidad sexual.

Pichardo celebra que, cada vez más, el apoyo familiar a los jóvenes LGTBI es mayor, y esto “es un cambio muy importante”, porque “estos chicos y sus familias son motores de cambio en los centros escolares”. También, cuando las familias no corresponden a padre y madre heterosexuales: “Demuestran que no todas las familias son así y de esto se benefician todas las familias y toda la sociedad”.

jueves, 26 de diciembre de 2019

#hemeroteca #matrimonio #lesbianismo | Ellas ya se casan más que ellos: las bodas entre parejas de mujeres superan por primera vez a las de hombres

Imagen: El Diario / Brenda y María José luchan por la inscripción civil de su hijo Lennon
Ellas ya se casan más que ellos: las bodas entre parejas de mujeres superan por primera vez a las de hombres.
En 2006, primer año completo tras la aprobación del matrimonio igualitario, las bodas entre hombres constituyeron el 70% del total y en 2018 las de mujeres alcanzaron el 51,5%. Las expertas identifican como factores un aumento de la visibilidad de las lesbianas y bisexuales y el hecho de que casarse sigue siendo requisito para que las parejas de mujeres puedan inscribir a sus hijos. Los matrimonios homosexuales crecen y los heterosexuales descienden: "En muchas ocasiones, supone un reconocimiento social que estos últimos no necesitan", explica el antropólogo José Ignacio Pichardo.
Marta Borraz / Ana Ordaz | El Diario, 2019-12-26
https://www.eldiario.es/sociedad/casan-mujeres-superan-primera-hombres_0_977102690.html

Por primera vez desde la aprobación del matrimonio igualitario, las bodas entre mujeres superan a las bodas entre hombres. Según se desprende de la última estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada hace unas semanas, en 2018 se celebraron 2.512 matrimonios entre parejas de chicas y 2.358 entre parejas de chicos. La diferencia es escasa, pero responde a la tendencia de crecimiento de las primeras en los últimos años que ha acabado por estrechar el amplio sesgo de género con el que se inauguró el matrimonio homosexual en 2005.

Ese año, apenas hubo un millar de bodas porque la ley que reformó el Código Civil entró en vigor a mitad de año, concretamente el 3 de julio. En 2006, primer año completo, se registraron 4.131 bodas entre parejas del mismo sexo, el 70% de hombres. Este es el margen que se ha contraído en los últimos años: en 2018, los matrimonios de mujeres alcanzaron el 51,5% del total.

La trayectoria de lo ocurrido con ellas y ellos es similar. El siguiente gráfico muestra cómo variaron cada año unos y otros respecto al año anterior. Por ejemplo, ambos tipos de enlaces descendieron en 2007 respecto a 2006 (las bodas entre mujeres cayeron un 20% y las de hombres hasta un 29%). Pero desde 2014 los casamientos entre personas del mismo sexo siempre han aumentado respecto al año anterior. Los últimos datos muestran que los matrimonios entre mujeres aumentaron en 2018 un 8,6% respecto a los celebrados en 2017, y un 1,5% los casamientos entre hombres.

Si analizamos la variación de unas y otras y respecto a 2006, los matrimonios 'femeninos' casi se han doblado al pasar de las 1.313 bodas de ese año a las 2.512 de 2018; y los 'masculinos' han experimentado un descenso del 21,4% (de 3.000 a 2.358). Habrá que esperar a los años siguientes para constatar si las de mujeres siguen al alza o, por el contrario, se estabilizan en el equilibrio entre géneros. "Los estudios disponibles señalan que más o menos el porcentaje de personas homosexuales en mujeres y hombres es similar, así que lo esperable es que se quede más o menos en el 50%-50%", opina el investigador y docente de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid, José Ignacio Pichardo.

Las expertas consultadas para este reportaje coinciden en señalar varios factores que podrían haber influido en esta evolución progresiva de las bodas entre mujeres. "Por una parte, la mayor visibilidad lesbiana, que se ha ido conquistando en los últimos años y que hace que la exposición pública que supone casarse, de cara a las familias respectivas, los trabajos, etc. se perciba como menos costosa", apunta Gracia Trujillo, profesora de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y activista queer.

El mismo elemento nombra Pichardo, que ha analizado la irrupción de los nuevos modelos familiares. El experto señala, en primer lugar, "la visibilización" que implica el matrimonio: "Por mucho que lo quieras mantener en secreto, es un acto público". En este sentido, la homosexualidad o bisexualidad femenina "ha estado y continúa estando cargada de un mayor estigma" con respecto a la que atraviesan los hombres, pero que en los últimos años se ha reducido.

Así, las expertas identifican el factor generacional como clave. "Personas que hoy tienen 30 años, tenían 15 cuando se aprobó el matrimonio igualitario. Prácticamente han crecido con ello", señala el investigador. El cruce de los datos disponibles de bodas con la edad de los contrayentes revela que las más comunes entre mujeres son aquellas en las que ambas integrantes de la pareja tienen entre 30 y 34 años (un 11,9% del total) y entre 35 y 39 (un 7,4%).

En el caso de los casamientos entre hombres, la cosa está mucho más repartida y el mayor porcentaje se encuentra también en la franja de entre los 30 y 34 años, pero solo alcanza un 6,4% del total.

Es requisito para inscribir a los hijos
Existe, además, otra circunstancia ineludible que influye en las bodas entre mujeres. Y es que, salvo en algunas comunidades autónomas como Catalunya, el matrimonio es requisito para inscribir a los hijos o hijas en el Registro Civil. Así lo especifica el artículo 7.2 de la Ley de Reproducción Asistida, que habla de la filiación y establece que una mujer puede manifestar que consiente en que se determine a su favor la filiación respecto al hijo nacido de su cónyuge siempre que esté "casada y no separada legalmente o de hecho con otra mujer".

La norma no exige esto mismo a las parejas heterosexuales porque el Registro Civil presupone que el hombre que acude a inscribir al bebé es el padre (lo sea o no). "Esto está haciendo que un número de estas bodas sea por esta imposición legal más que por voluntad o deseo, pero desconocemos los datos concretos", sostiene Trujillo. Por su parte, Elena Longares, miembro de LesBiCat, define este requisito como "discriminatorio de facto" hacia las parejas lésbicas o bisexuales y apunta a que en comunidades en las que no ocurre, como en Catalunya, donde ella reside, no es una exigencia, "pero sí facilita las cosas".

Más urbanización y turismo, más bodas
Si analizamos las bodas entre parejas del mismo sexo en términos globales, los datos del INE también permiten observar las diferencias territoriales. Por provincias, Madrid y Barcelona, las dos más pobladas de España, son las que registran los porcentajes más altos. Junto a ellas, Alicante, Valencia, Baleares, Tenerife y Las Palmas. En el otro extremo, se encuentran provincias de interior, fundamentalmente de Castilla y León y Aragón. Así, Teruel, Zamora, Soria y Lugo son las que menos porcentaje contabilizan.

El siguiente mapa muestra la tasa por cada 1.000 matrimonios celebrados en cada provincia entre 2005 y 2018. Por ejemplo, en Las Palmas ha habido 38 bodas entre parejas del mismo sexo por cada 1.000. En Teruel, solo 4.

De acuerdo con el análisis geográfico elaborado por Alberto Capote y José Antonio Nieto con ocasión del décimo aniversario de la aprobación de la ley, la distribución del matrimonio "guarda gran paralelismo con las provincias y ciudades que presentan un grado más alto de visibilidad homosexual" y las bodas se concentran "en los mayores centros urbanos del país y los enclaves turísticos", sobre todo del Mediterráneo y los dos archipiélagos.

En este sentido, el estudio interpreta que en las últimas décadas la diversidad sexual ha pasado a formar parte de las estrategias de marketing de algunos lugares con el objetivo de atraer a turistas homosexuales. Así, distingue dos tipos de espacios: áreas concretas en grandes ciudades, como Chueca en Madrid, o espacios denominados "satélites" en forma de ‘resorts’ para gais y lesbianas (fundamentalmente los primeros) en ciudades como Sitges en Catalunya o Torremolinos en Málaga y la España insular, por ejemplo Gran Canaria.

La importancia del reconocimiento social
La cifra de bodas entre parejas del mismo sexo contabilizada en 2006 no se volvió a repetir hasta 2016, pero esta vez motivada sobre todo por los matrimonios entre ellas. De acuerdo con los últimos datos, siguen al alza y en 2018 registraron un incremento del 12,9% con respecto a 2006. La trayectoria de los heterosexuales, sin embargo, es más titubeante y en los últimos años desciende ligeramente. Si comparamos la cifra registrada en 2018 con la de 2006, estas bodas han bajado un 20%.

Las expertas no dejan de lado "que, evidentemente, existe el amor romántico como base que caracteriza al matrimonio". También en las parejas homosexuales, según Longares. Pero, junto a ello, estas pueden estar usándolo "como herramienta". "Es un instrumento con el que mucha gente se siente más protegida en muchos sentidos. Las diferencias entre estar casada o no son abismales porque el imaginario tanto a nivel familiar como social cambia totalmente. Tiene más posibilidades de pasar de una carga negativa por ser LGTBI a, una vez que te casas, formar parte ya de la norma, de lo que es para ellos la vida real", señala.

Pichardo también considera clave esta explicación, "que sigue operando a día de hoy", y apunta a que el matrimonio, en muchas ocasiones, "fuerza un reconocimiento social que las parejas heterosexuales no necesitan". "Normalmente a un hombre y una mujer les van a tomar por pareja por defecto, pero en el caso de las parejas de mujeres u hombres, sobre todo las primeras, esto no es así", puntualiza Longares, que además incluye el elemento de la relación familiar. En base a esta idea, muchas personas LGTBI decidirían casarse para que fuera su pareja "la que decidiera sobre cuestiones como su salud" en el caso de "que hayan perdido relación con su familia" si han sido rechazados por no ser heterosexuales.

Junto a ello, también emerge el elemento de la reivindicación, citan las expertas. "Puede que haya también una parte de esto que empuje", cuenta Longares, también integrante de la Campanya Feminista pel Dret a la Reproducció Assistida. Eso teniendo en cuenta que también hubo y hay un movimiento crítico con el matrimonio dentro del propio colectivo LGTBI, pero que no es mayoritario: "Mucha gente en cuanto se aprobó quiso casarse para reivindicar que existimos. Al final, en el fondo, el tema del matrimonio es un reconocimiento de derechos civiles y, cuando la gente tiene acceso a ello, quiere reivindicarlo", concluye.

viernes, 22 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #educacion | «Tolerancia cero» contra la homofobia en la escuela

Imagen: Google Imágenes
«Tolerancia cero» contra la homofobia en la escuela.
José Ignacio Pichardo participa en el seminario «Abrazar la diversidad» de la Universidad de La Rioja.
La Rioja, 2019-11-22
https://www.larioja.com/la-rioja/tolerancia-cero-homofobia-20191122111721-nt.html

La formación de los docentes y visibilizar el respeto para evitar la discriminación homófoba y tránsfoba en las aulas es importante, ha señalado a Efe el doctor y profesor de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid, José Ignacio Pichardo.

Pichardo (Madrid, 1971) pronuncia este vieres en Logroño la conferencia «Diversidad sexual, familiar y de identidad de género en ámbitos educativos», dentro del seminario «Abrazar la diversidad: una responsabilidad educativa», que se celebra en la Universidad de La Rioja (UR).

Ha señalado que una mayoría de informes estatales y mundiales indican que la orientación sexual y la identidad o expresión de género son unos de los principales motivos de discriminación y acoso en los centros educativos.

«Por eso, es necesario que, tanto el profesorado como todas las personas que estamos en ámbitos educativos, seamos conscientes de esta situación y, sobre todo, se tengan las herramientas para actuar ante este tipo de casos», ha subrayado.

Este docente ha destacado que, en general, la educación sexual no está presente en el sistema educativo, lo que provoca que, «incluso, el propio profesorado y el equipo de orientación no hayan recibido formación sobre estos temas y, entonces, hay que buscar esa formación».

También ha resaltado la importancia de que las personas que son respetuosas con la diversidad sexual y de género se visibilicen como tales porque «muchas veces pasa que el alumno no sabe si, quizá, su profesor, orientador o conserje le va a discriminar por ser LGTBI+.

A estas dos herramientas contra la homofobia y la transfobia en el ámbito educativo ha unido otras que ya se realizan en algunos centros, como «incorporar materiales a las bibliotecas escolares, celebrar semanas de la diversidad afectivo sexual y establecer tutorías específicas y grupos de estudiantes LGTBI+.

El día a día

«Hay muchas cosas que se pueden hacer», ha proseguido, pero «lo más importante es la cotidianidad, es decir, que, cuando haya una situación de insulto o de agresión en el centro, no se permitan y haya tolerancia cero«.

Ha resaltado que en España «ha habido un gran cambio social y, a día de hoy, la mayor parte de la población española es respetuosa con la diversidad sexual, familiar y de identidad de género».

Sin embargo, ha dicho, «sigue habiendo una minoría que es abiertamente homófoba, que puede hacer la vida imposible a un alumno por su expresión de género u orientación sexual».

El riesgo de que se generen estas situaciones de sufrimiento y discriminación se incrementa si desde las familias y los centros educativos no se ponen «los medios para cumplir la ley, que dice que todas las personas tienen derecho a una educación de calidad y libre de violencia», ha subrayado.

Todas las clases
Para él, la solución a estos casos «no es solo del profesorado», sino «de toda la comunidad educativa», ya que tanto el propio alumnado como la administración pública tienen «mucho que decir para evitar este tipo de situaciones».

Ha recordado que «la Unesco ya dijo que la violencia homofóbica y transfóbica se da en el contexto rural y en el urbano, en las clases altas y en las bajas», es decir, «estamos ante un problema universal», ha incidido.

Entre las especificidades que tiene este tipo de discriminación se encuentra «el contagio del estigma«, que sucede, por ejemplo, cuando a un adolescente le insultan por su sexualidad y si un amigo le defiende, a este también le insultan.

Este contagio del estigma, «muchas veces, hace que la persona acosada se vea aislada y sin apoyos», ha apuntado este profesor, quien ha añadido como otra característica específica de ese tipo de discriminación es la que incluye «insultos normalizados que se pueden escuchar de forma cotidiana en los centros educativos».

sábado, 10 de febrero de 2018

#hemeroteca #lgtbifobia | Tu novia es "tu amiga especial" o la confusión del recepcionista: la homofobia sutil que la ley no combate

Imagen: El Diario
Tu novia es "tu amiga especial" o la confusión del recepcionista: la homofobia sutil que la ley no combate.
Bajo el clima de aceptación social hacia lesbianas, gais y bisexuales permanece un tipo de discriminación encubierta, más invisible y menos reconocible. "El prejuicio, que antes se manifestaba de manera directa, ahora cambia y busca otra forma de articularse. Percibes rechazo, pero a la vez te están diciendo que te toleran", explica el investigador Fernando Molero. La invisibilidad y la presunción de heterosexualidad son sus vertientes: "En el ámbito laboral suele verse al conversar sobre planes de pareja o vacaciones. La gente no sabe muy bien cómo incorporarte", dice Violeta Assiego.
Marta Borraz | El Diario, 2018-02-10
http://www.eldiario.es/sociedad/novia-especial-reservar-matrimonio-homofobia_0_738076520.html

Ir con tu pareja al mostrador del hotel, que la recepcionista ponga cara de extrañeza, mire de nuevo a la pantalla del ordenador y asegure que se debe tratar de "un error" al ver que sois dos chicos. Que tu madre te pregunte siempre por tu "amiga especial" a pesar de que sabe que eres una mujer bisexual y ahora tienes novia. Que los primeros días de trabajo no dejen de preguntarte si tienes novio porque eres una chica. Que tu grupo de amigos se sienta incómodo en una discoteca LGTBI, lo comente y decida irse.

Los avances normativos de los últimos años han dibujado un escenario de cierto consenso social contra la homofobia y a favor de la diversidad afectivo sexual. Sin embargo, permanece un tipo de discriminación sutil, más invisible y menos directa que el insulto o la paliza y también menos reconocible.

"Comportamientos que antes eran tolerables están prohibidos por ley y hay cierto consenso social en rechazarlos. Pasa con todos los colectivos. El prejuicio, que antes se manifestaba de manera violenta y directa, ahora cambia y busca otra forma de articularse. Y es que el prejuicio no se puede prohibir por decreto ley, está muy instalado y no cambia de la noche a la mañana", explica Fernando Molero, el investigador principal de un reciente estudio elaborado con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) sobre la discriminación sutil y manifiesta.

No significa que las agresiones motivadas por la orientación sexual no se produzcan, pero hay un clima de condena. Los resultados de la investigación –realizada sobre una muestra de casi 500 mujeres lesbianas y hombres gays, no bisexuales– concluyen que la discriminación sutil percibida es mayor que la directa porque "a pesar de la existencia de legislación avanzada y de la aparente tolerancia, hay una amplia evidencia de que en la sociedad española aún hay prejuicios y discriminación".

El prejuicio encubierto
Al preguntar a varias personas sobre este tipo de discriminación, Ana nombra los chistes en los grupos de amigas y las miradas por la calle al ir de la mano con una mujer o que su madre diga, cuando le preguntan por los maridos de sus hijas, que su hermana vive con su pareja y que ella es "muy independiente", a pesar de tener también pareja. A Sara su padre le pregunta por "su amiga especial" y el primo de Sergio le dijo que no tenía ningún problema cuando le presentó a su novio, pero que quizás se sentiría incómodo si se besaban delante de él. Son muchas las mujeres lesbianas que relatan la presunción de heterosexualidad a la que se enfrentan en las consultas ginecológicas.

No solo ocurre, lejos de lo que pudiera parecer, entre personas nacidas en una época en la que la orientación sexual era duramente reprimida e invisible, sino que también se da entre jóvenes. De hecho, un estudio de 2016 del Gobierno vasco identificó que los prejuicios sutiles son uno de los tipos de violencia que se dan en las aulas hacia el alumnado homosexual o bisexual. Un tipo de fobia que, asegura el informe, perdura en la población adolescente, aunque no se atreven a manifestarla en público.

En este caso se trata de "una forma encubierta de prejuicio que no siempre se traduce en conductas hostiles o de claro rechazo más presentes años atrás. Hay adolescentes que no muestran conductas fóbicas racionales, pero pueden sentir incomodidad antes lesbianas y gais o mostrar desagrado ante manifestaciones de afecto entre personas del mismo sexo". Algunos ejemplos reales que recoge el informe son: "A mí no me gusta que los chicos estén con chicos, pero lo acepto. De aquí a unos años quizá me guste". Una idea que refleja "la aceptación social o normativa y, a su vez, el rechazo o reparo individual".

Difícil de combatir
Muchas de las personas consultadas para este reportaje coinciden en afirmar que el trabajo es uno de los espacios en los que más perciben este tipo de discriminación sutil. No es poco frecuente el relato de hombres y mujeres que disimulan su pluma para ajustarse a un marcado consenso no explícito entre lo que es aceptable y lo que no. La "plumofobia", de hecho, es un tipo de discriminación muy relacionada: el típico "gay sí, pero que no se note" o "¿por qué tienes que hacer bandera de tu condición sexual?".

"En el ámbito laboral o familiar hay una cierta apariencia de tolerancia o aceptación, pero en realidad se admite tu presencia pero no tu existencia. Suele verse claramente en los espacios informales al conversar sobre planes de fin de semana con parejas o de vacaciones. No es poco frecuente que se produzca una omisión de preguntarte a no ser que tengas una actitud muy proactiva, la gente no sabe muy bien cómo incorporarte o cómo comportarse contigo", ejemplifica la jurista especializada en derechos LGTBI Violeta Assiego.

La investigadora Donatella Di Marco lleva años estudiando la discriminación por orientación sexual que se da en el empleo para concluir que suele considerarse un espacio no demasiado seguro para salir del armario. Entre otras cosas, por los prejuicios sutiles que se dan y que "pueden ser tan dañinos como la discriminación manifiesta. Además, son más difíciles de identificar para las víctimas y para las organizaciones y, por ende, más difíciles de combatir", explica Di Marco, que actualmente trabaja en el Instituto Universitario de Lisboa.

"La ley de la homofobia"
El estudio de la UNED también concluye la dificultad para combatir este tipo de homofobia sofisticada porque "percibes rechazo pero no te lo están comunicando directamente. Quizás sientes que algo pasa, que no te miran igual, pero a la vez te están diciendo que te aceptan", resume Molero, que hace hincapié en que provoca indefensión, inseguridad e impotencia.

"Ante el rechazo directo la víctima sabe claramente cómo posicionarse, pero ante este no". Algo en lo que también influye la escasa complicidad social, que mayoritariamente sí se posiciona en contra de la violencia directa.

Kika Fumero es profesora y especialista en diversidad afectivo sexual. Asegura que es más difícil de combatir porque es "un acuerdo social tácito" que emana de que "seguimos siendo percibidos como una realidad ajena, extraña y no cotidiana". La docente nombra la invisibilidad y el silencio como dos formas de este tipo de discriminación que hacen que se mantenga lo que Ignacio Pichardo, profesor de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid, ha llamado "la ley de la homofobia".

"Cuando voy con mi pareja por la calle prefiero soportar que una persona me grite 'lesbiana' que las miradas silenciosas que se giran", dice Fumero. Miradas que, probablemente, pertenecen a personas que aseguran tolerar la diversidad de orientación sexual. En palabras de Pichardo: "Las encuestas dicen que la mayoría de personas son respetuosas. Si hay alguien que tiene que dejar de arbitrar un partido de fútbol porque le llaman maricón en el campo no es porque haya 300 personas llamándole maricón. A lo mejor son diez, cinco, ocho personas, pero las otras 280 se callan y con ese silencio están permitiendo que la ley de la homofobia se mantenga".

lunes, 18 de abril de 2016

#hemeroteca #universidades #lgtbi | La Complutense te quiere tal y como eres

Imagen: 20 Minutos / Acto de presentación de la Oficina
La Complutense te quiere tal y como eres.
Enrique Anarte | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2016-04-18
http://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2016/04/18/la-complutense-te-quiere-tal-y-como-eres-2/

¿Cómo es ser lesbiana en una universidad española? ¿Qué situaciones de discriminación afronta una persona trans en uno de nuestros campus por el mero hecho de ser quien es? Durante años, la discriminación de las personas LGTB (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) era un capítulo pendiente en el sistema universitario de nuestro país. La creación de la Oficina de Diversidad Sexual e Identidad de Género de la Universidad Complutense de Madrid (UCMentiende), la primera de este tipo en nuestro país, ha plantado la semilla de una primavera de iniciativas similares que, sin duda alguna, se extenderá pronto a otros campus españoles.

“De hecho, ya nos han contactado otras universidades”, revelan Ignacio Pichardo y Mercedes Sánchez, docentes de la UCM y responsables de esta oficina. Su nacimiento materializa un proyecto que viene gestándose desde hace ya tiempo y cuyos apoyos han venido de diferentes sectores de la Complutense, aunque parece innegable que la victoria del ahora rector Carlos Andradas, que lo llevaba en su campaña, jugó un papel determinante. A nivel institucional, sin el beneplácito de esta figura no hay camino posible. “Este rector ha sido valiente en sacarlo adelante”, reconocen.

Ambos vienen del activismo, más o menos institucional, en unas y otras organizaciones, pero sobre todo coinciden en la vocación activista dentro de su propia actividad profesional: la docencia. Algo determinante para muchos cuando faltan referentes, cuando no se sabe a quién acudir. Si los planes de estudio ignoran la diversidad sexual y de género y las universidades carecen de unidades específicas para esta forma de desigualdad, la labor de guía y ayuda queda en manos de profesionales comprometidos con la igualdad y los derechos humanos. “Año tras año, chicos gais y chicas lesbianas venían a veces a verme hasta a contarme su vida y sus problemas”, cuenta Sánchez. Ese o esa docente que nos ofrecía un islote de seguridad en un océano de intolerancia, ese refugio desinteresado de comprensión humana que ha atravesado las vidas de tantos de los nuestros.

España tenía una deuda pendiente con las personas LGTB en los espacios universitarios. Pero no en todas partes es así. En Estados Unidos, la organización Campus Pride desarrolla desde 2001 el LGBTQ-Friendly Campus Pride Index. Algo así como un ránking de las universidades que prestan mayor apoyo institucional en materia de diversidad sexual y la identidad de género. Allí son comunes las oficinas de este tipo y los estudios LGTB y queer, como recuerda el profesor Pichardo, gozan de amplia trayectoria y enorme reconocimiento.

Las universidades españolas siguen sin entender algo que el mundo empresarial (o al menos parte de él, tampoco seamos ingenuos) descubrió hace ya algún tiempo: el amparo y la promoción de la diversidad es un eficaz instrumento para captar talento. Que tu centro educativo te ampare en lo que eres es sin duda un aliciente para los estudiantes. “Queremos que sepáis que vuestros hijos e hijas están seguros en la Complutense”, explicaron Sánchez y Pichardo a las familias de una organización de menores trans con la que se reunieron recientemente.

La realidad es que en la universidad existe un vacío respecto a esta temática. Durante años, los estudios se centraron en la etapa primaria y secundaria. Actualmente no existen estudios sobre las dificultades a las que se enfrenta el alumnado y el personal LGTB en los centros universitarios españoles. En la línea de la misión investigadora que tiene la Universidad, una de las primeras medidas de esta oficina será realizar una investigación cualitativa para tratar de arrojar luz sobre la situación en la Complutense.

A esta medida se añadirán otras con el tiempo. Algunas son aparentemente más simbólicas, como una simpática propuesta de visibilización de los aliados de la causa a través de pegatinas que profesores, alumnos y PAS (personal administrativo y de servicios) puedan lucir en sus lugares de trabajo. La recepción ha sido en muchos casos más que positiva: “El gerente de Bellas Artes, por ejemplo, nos dijo que no quería una pegatina, sino un póster”, comentan con satisfacción los responsables del proyecto.

Pichardo y Sánchez insisten en la importancia de la formación en diversidad sexual y de género. A largo plazo, los planes de estudio podrían enriquecerse con las aportaciones de los estudios LGTBQ y quizás sea posible plantear títulos de posgrado. A más corto plazo, el objetivo es promover seminarios y cursos y conseguir que estas temáticas puedan ser abordadas en clases e investigaciones por estudiantes y profesores desde sus diferentes disciplinas.

¿Cuál sería su objetivo más ambicioso? “Que algo así deje de hacer falta”, responden. La paradoja revela el largo camino que queda aún por recorrer en este país para lograr una universidad donde la orientación sexual o la identidad de género de una persona sencillamente no importen.

miércoles, 28 de octubre de 2015

#hemeroteca #ligtbifobia | Homofobia en las aulas: "Me planteé acabar con mi vida en más de una ocasión"

Imagen: El Diario
Homofobia en las aulas: "Me planteé acabar con mi vida en más de una ocasión".
"Sufrí acoso porque no seguía las normas establecidas, entre los insultos siempre se encontraba la palabra lesbiana", relata Saph, que ahora da charlas sobre diversidad en colegios. El 43% de los jóvenes LGTB que lo sufren han pensado en acabar con su vida, un 35% lo ha planificado y un 17% lo ha intentado, según un estudio de la FELGTB. Un nuevo protocolo presentado por el Instituto de la Mujer pide la puesta en marcha de un Plan Estatal contra el Acoso que incluya la prevención de la homofobia.
Marta Borraz | El Diario, 2015-10-28
http://www.eldiario.es/sociedad/Homofobia-aulas_0_433606803.html

Saph Rodríguez ni siquiera era consciente de su orientación sexual cuando recibió los primeros insultos. A los 13 años sus padres decidieron cambiarla de instituto porque varios alumnos le propinaron una paliza al grito de "bollera" y "marimacho". Pero las agresiones, que habían empezado "desde muy pequeña", continuaron. Ahora, esta asturiana de 24 años ofrece charlas sobre diversidad afectivo sexual en colegios. "Sufrí acoso porque no seguía las normas establecidas, entre los insultos siempre se encontraba la palabra lesbiana", relata, "pero de mi sexualidad me di cuenta más tarde, con 17 o 18 años".

Como Saph, son varios los niños y niñas lesbianas, gays o transexuales (o que escapan de los patrones habituales de feminidad o masculinidad) que sufren agresiones por parte de otros compañeros debido a su orientación sexual o identidad de género. Aunque no hay datos oficiales, algunos estudios como el informe elaborado en 2012 por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), revelan en base a una muestra -pequeña, de 325 personas- que un 57% de los jóvenes LGTB ha sufrido algún tipo de violencia física o psíquica en el ámbito educativo.

En ocasiones, la situación llega a un punto insoportable para los propios menores. Con la voz entrecortada al otro lado del teléfono, Saph confiesa que "en más de una ocasión me planteé acabar con mi vida". "Llegué a pensar que era yo la que tenía la culpa, que algo hacía mal para que la gente no me aceptara", recuerda.

Según el estudio de la FELGTB, que recopila casi una veintena de estudios realizados a lo largo de siete años, el 43% de los jóvenes LGTB que sufre o ha sufrido acoso ha llegado a pensar en acabar con su vida, un 35% lo ha planificado y un 17% lo ha intentado en una o varias ocasiones.

El estudio corrobora que, en los últimos años, se ha logrado un avance importante y la aceptación de la diversidad sexual entre los jóvenes "es bastante alta". Sin embargo, el acoso homofóbico sigue siendo una realidad con consecuencias: un 75% de los jóvenes ha sido testigo de agresiones en forma de rumores, insultos o burlas y el 6,4% ha presenciado palizas.

"Un problema universal"
Que el riesgo de suicidio "es mucho mayor entre adolescentes y jóvenes que no son heterosexuales o son trans" es una de las principales conclusiones que se extraen del protocolo presentado el pasado lunes por el Instituto de la Mujer con el que se pretende evitar el acoso escolar homofóbico. Algo que ha sido calificado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como un "problema universal".

"Es el más común de los tipos de acoso, está invisibilizado y no se toman medidas para acabar con él", sostiene José Ignacio Pichardo, profesor de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador del protocolo. Según el experto, el silencio es una de las principales dificultades para atajar este problema, pues solo el 18% de las víctimas se lo ha contado a sus padres o profesores, debido, en muchos casos, al miedo, rechazo o vergüenza a reconocer una orientación sexual o de género.

"Fue algo que llevé en secreto, sentía que no tenía apoyo y era algo que no entendía", declara Saph, que nunca se lo contó a otros compañeros de clase. El papel del resto de alumnos puede ser fundamental. Sin embargo, los expertos identifican otro escollo que hace que suelan mirar para otro lado y no intervenir. Es lo que llaman el miedo al "contagio del estigma", que no solo se proyecta sobre los chicos y chicas LGTB, "sino también sobre las personas que salen en su defensa", explica Pichardo.

El Consejo Escolar del Estado pide planes de igualdad
Ahora Saph recorre los colegios de Gijón con la asociación Xega para hablar de diversidad sexual y "resolver dudas a los alumnos porque hay muchos que no saben de la existencia de otras realidades". Sin embargo, su organización solo pisa las aulas de los centros que voluntariamente lo solicitan. La mayoría, dice Saph, son públicos. "Algunos católicos lo piden, pero suele haber una atmósfera de desinterés", analiza.

Para Kika Fumero, profesora de un instituto público de Tenerife, el problema es que el tratamiento de la afectividad y la diversidad sexual se convierte en una decisión de los propios profesores o los centros. Ella ha impulsado un proyecto de inclusión con una tutoría en la que recibe al alumnado LGTB con problemas, entrega material a los tutores o da charlas sobre ello. Sin embargo, es una excepción. "La mayoría del profesorado no se forma en esto ni la diversidad sexual se incluye en las escuelas de forma transversal", denuncia Kika.

Eso a pesar de que en 2007 el Consejo Escolar del Estado demandó la promoción de "planes de igualdad y de educación afectivo-sexual en las escuelas". "Si queremos que esto se incluya en las aulas debe haber una apuesta política", explica Pichardo, que asegura que algunas comunidades como Andalucía y Extremadura "han desarrollado instrumentos específicos contra este tipo de discriminación". Por eso, el protocolo que ha coordinado pide la creación de un Plan Estatal contra el Acoso, que incluya expresamente la prevención de la homofobia y la transfobia y observatorios que velen por su cumplimiento.

lunes, 19 de octubre de 2015

#documentos #educacion | Abrazar la diversidad : propuestas para una educación libre de acoso homofóbico y transfóbico

Abrazar la diversidad : propuestas para una educación libre de acoso homofóbico y transfóbico / José Ignacio Pichardo Galán, coord.
Madrid : Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, 2015 [10-19]
183 p. 

Nota: Julio 2015, fecha que figura en el doc.
/ ES / Documentos / Open Access
/ Acoso / Adolescencia / Diversidad afectivo-sexual / Educación / Juventud / LGTBIfobia / Recursos
TEXTO COMPLETO | La Moncloa
http://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/msssi/Paginas/2015/191015-guia.aspx
TEXTO COMPLETO | Instituto de la Mujer
http://www.inmujer.gob.es/actualidad/NovedadesNuevas/docs/2015/Abrazar_la_diversidad.pdf

Tres de cada cuatro jóvenes de entre 15 y 29 años han sido testigo de agresiones homófobas en sus centros educativos, y un 6,4% ha presenciado palizas a lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, según datos del Instituto de la Juventud (INJUVE). Ahora bien, el rechazo a la diversidad sexual es minoritario entre los jóvenes, y entre la población en general.

Con todos estos elementos en la mano, el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, presenta el estudio "Abrazar la diversidad: propuestas para una educación libre de homofobia y transfobia".

El documento incorpora una Guía de Acción para reforzar la prevención, la detección y la actuación frente a situaciones de discriminación en los centros educativos por cuestión de orientación sexual. Se trata de 30 recomendaciones generales y una serie de recomendaciones particulares dirigidas a toda la comunidad educativa, desde la dirección de los centros a los alumnos y sus familias, pasando, por supuesto, por el personal docente.

Presentado por la directora del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, Rosa Urbón, el estudio plantea de forma expresa la introducción de la educación en diversidad sexual en los documentos oficiales del centro, así como la puesta en marcha de material informativo sobre las realidades de los grupos LGBT. El coordinador de este trabajo ha sido José Ignacio Pichardo, de la Universidad Complutense de Madrid.

Asimismo, se precisa una lista de indicadores para detectar casos de acoso escolar por homofobia o transfobia. 61 indicadores contrastables, organizados conforme a la diversidad de relaciones entre las partes: autoridades, personal docente, alumnado y familiares. Otros 16 indicadores permiten identificar si los centros educativos son espacios que favorecen el respeto a la diversidad sexual, familiar y de identidad de género.

Protocolo de actuación
Cinco fases estructuran un Protocolo de intervención ante el acoso por homofobia o transfobia: notificación, investigación, valoración, intervención y seguimiento. Fases que implican al cuerpo docente del centro, a los alumnos y a los familiares, y que, en los procesos de investigación e intervención, especialmente, plantean contar con la colaboración de los familiares. Se establecen medidas educativas de actuación con el alumnado implicado en una situación de acoso, incluso con la familia si es necesario.

Se trata, en definitiva, de un documento que bebe de buenas prácticas asentadas en países como Bélgica o Canadá, donde se siguen propuestas que abordan de modo integral el acoso por homofobia y transfobia, y en diferentes comunidades autónomas. Prácticas que demuestran que es posible llevar a cabo acciones concretas en todos los niveles, dentro de la comunidad educativa.

DOCUMENTACIÓN 
Tolerancia cero en los colegios a burlas como 'maricón' o 'bollera'
A.L. | 20 Minutos, 2015-10-19

http://www.20minutos.es/noticia/2582773/0/protocolo/acoso-homofobia/burlas-agresiones-bollera-travelo-maricon/
El Instituto de la Mujer lanza una guía para detectar y combatir la homofobia en las aulas.
Europa Press, 2015-10-19

http://www.europapress.es/sociedad/noticia-instituto-mujer-lanza-guia-detectar-combatir-homofobia-aulas-20151019191652.html
El 6,4% de los estudiantes han sido testigos de palizas a un compañero gay o lesbiana.
Las aulas, el patio y los baños, lugares donde se producen más agresiones.
Celeste López | La Vanguardia, 2015-10-19
http://www.lavanguardia.com/vida/20151019/54437307581/estudiantes-testigos-palizas-companero-gay.html
Cuatro de cada 10 delitos que se producen están relacionados con la homofobia.
Casi la mitad de los jóvenes gais que han sufrido acoso escolar han pensado alguna vez en suicidarse.
ABC, 2015-10-19
http://www.abc.es/sociedad/20151019/abci-homofobia-espana-201510191402.html
Solo Galicia, Cataluña y Extremadura tienen leyes contra la discriminación LGBT.
El Instituto de la Mujer publica el primer estudio sobre cómo actuar en las aulas ante el acoso por homofobia o transfobia.
Daniel Roldán | El Comercio, 2015-10-19
http://www.elcomercio.es/sociedad/201510/19/solo-galicia-cataluna-extremadura-20151019131507-rc.html

#hemeroteca #lgtbifobia #educacion | El 6,4% de los estudiantes han sido testigos de palizas a un compañero gay o lesbiana

Imagen: La Vanguardia
El 6,4% de los estudiantes han sido testigos de palizas a un compañero gay o lesbiana.
Las aulas, el patio y los baños, lugares donde se producen más agresiones.
Celeste López | La Vanguardia, 2015-10-19
http://www.lavanguardia.com/vida/20151019/54437307581/estudiantes-testigos-palizas-companero-gay.html

Uno de cada cuatro chavales reconoce que ha sido testigo de mofas, burlas e insultos a otro compañero o compañera del que saben (o se dice) que es homosexual. Un 6,4% afirma haber sido testigo de palizas a un alumno que es homosexual….Este es el ambiente al que se enfrentan los estudiantes gais, lesbianas o transexuales cuando acuden al colegio o al instituto cada día.

Acoso, silencio, dolor, humillación y eso, pese a que el 80% de los escolares españoles reconoce aceptar la diversidad social. Pero ocurre lo de siempre, que el grupo minoritario se impone a una mayoría por miedo y para que no le estigmaticen. ¿Resultado? Que unos alumnos viven atormentados en la más estricta soledad. No es de extrañar que el 43% de estos alumnos hayan pensado en el suicidio y el 17% ya lo haya intentado.

Este es el panorama que ayer dibujaron los expertos que participaron en la jornada Abrazar la diversidad: propuestas para una educación libre de homofobia y transfobia, organizado por el Instituto de la Mujer, en el que se presentaron propuestas y medidas para actuar ante el bullying homofóbico, un hecho real y doloroso que se reproduce en todas las partes del mundo, como señala la ONU. El Ministerio del Interior reconoce que la mayor parte de los delitos de odio se deben a la orientación sexual o a la identidad de género.

Las aulas son centro de marginación para estos estudiantes. Según el protocolo presentado ayer por el profesor José Ignacio Pichardo, de la Universidad Complutense, es preciso estar alerta de lo que ocurre más allá del aula, en los pasillos y en el patio del colegio e instituto, porque ahí es donde se producen las agresiones. Sin olvidar los baños y los vestuarios.

El texto establece una serie de pautas de actuación para el profesorado, de las que cabe destacar la necesidad de que no minimice ningún problema que detecte y sobre todo, que cuando interactúe con los estudiantes no de por sentado que todos son heterosexuales o que todos proceden de una familia formada por padre y madre. La diversidad es un derecho y debe estar presente en las aulas, señala Pichardo.

Al resto de la sociedad, los expertos proponen acabar con la tibieza a la hora de defender la diversidad sexual. Ante cualquier ataque homofóbico, la condena más absoluta, incluidos los chistes y mofas que mantienen los estereotipos contra los homosexuales y les impide disfrutar de sus derechos como ciudadanos.

#hemeroteca #lgtbifobia #educacion | Cuatro de cada 10 delitos que se producen están relacionados con la homofobia

Imagen: ABC
Cuatro de cada 10 delitos que se producen están relacionados con la homofobia.
Casi la mitad de los jóvenes gais que han sufrido acoso escolar han pensado alguna vez en suicidarse.
ABC, 2015-10-19
http://www.abc.es/sociedad/20151019/abci-homofobia-espana-201510191402.html

El Gobierno ha lanzado este lunes la primera guía estatal para la prevención, detección y actuación en situaciones de acoso homofóbico en centros escolares, que "da un paso más" al considerar la diversidad como una oportunidad educativa con el objetivo de lograr una educación de calidad para todos.

Así lo ha manifestado Rosa Urbón, directora del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, organismo encargado de elaborar la guía «Abrazar la diversidad», disponible ya en su página web y que está dirigida principalmente a la comunidad educativa.

La guía dibuja un mapa de las políticas públicas de las comunidades autónomas: siete de ellas (Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia y La Rioja) no disponen de ninguna legislación que haga una mención específica a la discriminación del colectivo LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales).

Únicamente tres autonomías (Cataluña, Extremadura y Galicia) disponen de instrumentos normativos específicos contra la discriminación LGTB y otras cuatro (Andalucía, Canarias, Navarra y País Vasco), dirigidos a garantizar los derechos solo de la población trans.

En la presentación pública de la guía, Urbón ha recordado que cuatro de cada diez delitos que se producen en España están relacionados con la homofobia o la transfobia y, que, además, tres de cada cuatro jóvenes de entre 15 y 29 años han sido testigos de agresiones homófobas en sus centros educativos y un 6,4 % han presenciado palizas contra lesbianas, gais, bisexuales o trans.

La directora del Instituto de la Mujer ha subrayado que "esto no termina" con la guía, sino que sirve como base para seguir avanzando. De hecho, ha adelantado que ya se está diseñando un programa de formación para profesores que se implantará "de forma eminente".

El coordinador de la guía, José Ignacio Pichardo, profesor de antropología de la Universidad Complutense de Madrid, ha asegurado que se trata de una herramienta "útil y aplicable", cuyo objetivo principal es "pasar del acoso a la oportunidad".

Motivo para el insulto
Tras recordar que la orientación sexual y la identidad de género siguen siendo el principal motivo para el insulto, la burla y el rechazo en los centros educativos, Pichardo ha denunciado la "invisibilidad" y "normalización" que existe en torno al acoso homofóbico.

Eso a pesar de que en España, un 43% de los adolescentes y jóvenes lesbianas, gais o bisexuales entre 12 y 25 años que han sufrido acoso escolar han pensado alguna vez en suicidarse y el 17% lo ha intentado. A este respecto, Pichardo ha recordado el suicidio ocurrido la semana pasada en Leganés (Madrid) de un chico de 11 años que sufría acoso escolar.

La guía ofrece recomendaciones para fomentar el respeto a la diversidad sexual, familiar y de identidad de género y unos indicadores para detectar los posibles casos de acoso por homofobia y transfobia, así como un protocolo especialmente diseñado para intervenir de forma sistemática y pedagógica, "incluyendo a toda la comunidad educativa en la construcción de otra escuela mejor".

La directora del Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa, Violeta Miguel, ha considerado "absolutamente imprescindible" trabajar el respeto a la diversidad "día a día pero no en una asignatura sino en todas las áreas del currículum".

Ha recalcado que tanto el propio Ministerio de Educación como las comunidades autónomas tienen que velar siempre por que la convivencia sea una realidad.

"No podemos estar consintiendo que por temas burocráticos un inspector de educación que accede a un centro por un tema de acoso escolar tenga trabas y que sea la víctima la que tenga que estar cambiándose de centro constantemente y generando una formación y una personalidad de generación de culpa", ha denunciado. La representante de Educación ha subrayado que la Lomce "mejora sustancialmente el trabajo por y para la convivencia" en los centros educativos.

#hemeroteca #lgtbifobia | Solo Galicia, Cataluña y Extremadura tienen leyes contra la discriminación LGBT

Imagen: El Comercio / MADO
Solo Galicia, Cataluña y Extremadura tienen leyes contra la discriminación LGBT.
El Instituto de la Mujer publica el primer estudio sobre cómo actuar en las aulas ante el acoso por homofobia o transfobia.
Daniel Roldán | El Comercio, 2015-10-19
http://www.elcomercio.es/sociedad/201510/19/solo-galicia-cataluna-extremadura-20151019131507-rc.html

Las respuestas de los alumnos españoles ante la diversidad de género y de orientación sexual son distintas a la realidad. Mientras en diversos estudios, ocho de cada diez jóvenes aseguran ser tolerantes con gais, lesbianas o transexuales; sin embargo, tres de cada cuatro afirman, según recogió en un informe el Instituto de la Mujer, haber visto algún acto de acoso escolar motivado por esta intransigencia. Unos datos que demuestran que la homofobia y la transfobia está presente en algún momento de la vida académica de los alumnos, que tienen la llave para acabar con estas actividades.

Cuando son los propios estudiantes los que intervienen en este tipo de conflictos, su efectividad es mayor que la de una persona adulta y la actuación contribuye a que la situación se disipe más rápidamente. Fomentar la participación de los compañeros de clase para rechazar estos actos es una de las recomendaciones de 'Abrazar la diversidad', la primera guía que se publica en España para erradicar la homofobia y la transfobia de las aulas. "El 43% de los jóvenes LGB (lesbianas, gais y bisexuales) entre 12 y 25 años ha considerado suicidarse alguna vez por culpa del acoso", ha recalcado José Ignacio Pichardo, profesor de la Universidad Complutense y coordinador del informe.

En este estudio realizado por el Instituto de la Mujer se da una guía sobre qué es la homofobia, qué se ha hecho en otros países (Argentina, Bélgica y Canadá) para evitar el acoso homofóbico en los colegios e institutos y los pasos que deben seguir los diferentes actores de los centros educativos. Por ejemplo, a los equipos directivos se les recomienda introducir de manera expresa la educación en la diversidad sexual y la lucha contra la homofobia en los documentos oficiales, favorecer las celebraciones del día del Orgullo LGBT o el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia o tener a disposición material informativo.

Para los docentes, el informe (con indicaciones desde Primarias hasta bachillerato) les aconseja no presuponer la heterosexualidad de todo el alumnado, promover juegos coeducativos no sexistas, responder inmediatamente a los comentarios, chistes y burlas sexistas y mostrar sus consecuencias. Además de estas recomendaciones, la directora del Instituto de la Mujer, Rosa Urbón, ha explicado que ese está elaborando unos planes de formación para profesores que estará a disposición "de aquellos centros que lo soliciten".

Pero además de los estudios y pautas de actuación, son necesarias leyes. Solo tres comunidades, Cataluña, Extremadura y Galicia tienen leyes específicas sobre LGBT; Andalucía, Canarias, Navarra y País Vasco tienen normas específicas sobre la transexualidad. En cambio, la inmensa mayoría de las comunidades (que son las que tienen las competencias educativas) no hace referencia a la especificidad del acoso escolar por homofobia ni lleva a cabo programas para abordar la diversidad sexual, familiar y de identidad de género.

Aragón, Castilla y León y Comunidad Valenciana hacen mención de "alguna de estas posibles causas de acoso". En cambio, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, Murcia y La Rioja no hacen mención a la homofobia o la transfobia. El profesor Pichardo ha recordado que los colectivos de LGBT han solicitado la creación de una ley estatal para abordar esta problemática, así como los delitos de odio.

sábado, 31 de octubre de 2009

#libros #educacion | Adolescentes ante la diversidad sexual : homofobia en los centros educativos

Adolescentes ante la diversidad sexual : homofobia en los centros educativos / José Ignacio Pichardo Galán (ed.)
Autores: José Ignacio Pichardo Galán, Belén Molinuevo Puras, Pedro Octavio Rodríguez Medina, Marta Romero López, Jesús Generelo Lanaspa, Ana Belén Gómez Arias y Octavio Moreno Cabrera.
Los Libros de la Catarata, Madrid : 2009 [10]
160 p.
ISBN 9788483194607 / 16 €

/ ES / ENS
/ Adolescencia / Diversidad sexual / Educación / Homofobia / LGTBIfobia

Como si la diversidad sexual apareciera de forma repentina en la edad adulta, el sistema educativo español sigue ignorando la existencia de los y las adolescentes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales así como de aquellos que, simplemente, no sienten ni desean como la mayoría heterosexual. El silencio y la desatención de este tipo de diversidad refuerzan determinadas actitudes homófobas que, como se muestra en este estudio, provienen de un grupo minoritario pero rigen el día a día de los centros de primaria y secundaria. En las páginas del libro, se describen los mecanismos que, todavía hoy, convierten las aulas en uno de los lugares más peligrosos para las personas bisexuales, transexuales, gays o lesbianas. Asímismo, se detallan las consecuencias que conlleva esta situación para el conjunto de los adolescentes. Finalmente, los miembros de la comunidad educativa encontrarán pautas y recomendaciones didácticas para afrontar la tarea de hacer que todos nuestros adolescentes, sea cual sea su orientación sexual o identidad de género, se sientan acogidos, reconocidos y respetados en el ámbito escolar.