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lunes, 13 de mayo de 2019

#hemeroteca #memoria | La casa del poeta Vicente Aleixandre, perdida entre la ruina y el olvido

Imagen: Público / Casa de Vicente Aleixandre, en Velintonia 3, Madrid
La casa del poeta Vicente Aleixandre, perdida entre la ruina y el olvido.
El hogar de quien fuera uno de los máximos exponentes de la Generación del 27 se encuentra deshabitada y abandonada. Nada que ver con lo que fue en su día: un lugar habitual de reunión de escritores como García Lorca, Cernuda, Alberti, Miguel Hernández y Neruda.
Manuel Tapia Zamorano | Público, 2019-05-13
https://www.publico.es/sociedad/vicente-aleixandre-casa-poeta-vicente-aleixandre-perdida-ruina-olvido.html

En el chalet situado en el número 3 de la calle Velintonia, el premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre vivió su doloroso exilio interior, en aquella casa, en 1928, recibió los primeros ejemplares de su libro de presentación, “Ámbito”, y en esa residencia el que fuera uno de los máximos representantes de la Generación del 27 conoció a Luis Cernuda, Miguel Hernández o Pablo Neruda.

En Velintonia, 3 su gran amigo Federico García Lorca solía tocar el piano de la madre de Vicente Aleixandre, y allí le leyó por vez primera los magistrales ‘Sonetos del amor oscuro’, todos, los publicados y los perdidos, que aún eran unos sonetos sin título.

Aleixandre concibió en esa casa la mayor parte de su obra. El premio Nobel de Literatura en 1977, que desde finales del año pasado presta su nombre a una estación de Metro situada cerca de su casa, hizo de ella un "refugio vital y un espacio propicio para la amistad, que con tanta entrega cultivó a lo largo de su vida".

Son palabras de Alejandro Sanz, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, que cada vez que visita la casa del poeta siente una mezcla de emoción, desolación e indignación porque Velintonia, año tras año, se va deteriorando y el tiempo deja sus huellas terribles en las paredes, en las ventanas, y en el jardín en el que aún vive el imponente cedro libanés que plantó el escritor sevillano en 1940.

"En Velintonia —explica Sanz— sucedieron hechos de un incuestionable valor histórico, reflejados en numerosos textos, cartas, memorias, evocaciones. En Velintonia nuestro poeta vivió y amó. Por eso siento también indignación porque llevamos 24 años denunciando el penoso estado de abandono del histórico inmueble y puede pasar lo peor: que adquiera la casa un particular y destruya irreversiblemente todo lo que representa".

La casa de Velintonia, 3 permanece vacía desde 1986, cuando falleció Concepción Aleixandre, hermana del escritor. El inmueble lleva en venta muchos años y ha habido, según le consta a la asociación, alguna oferta privada. No obstante, la sobrina nieta del Nobel siempre ha manifestado su deseo de hablar con cualquier representante de las administraciones públicas para intentar llegar a un acuerdo razonable de venta.

No a la ideologización interesada
La propuesta defendida por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre es convertir Ventolina, 3 en la Casa de la Poesía, y cree que para conseguirlo lo más importante y urgente es constituir una mesa de trabajo integrada por representantes de las tres administraciones (municipal, autonómica y del Gobierno central), "y en la que nuestra asociación pueda también participar activamente para poder seguir defendiendo, con garantías, el fin que debe darse a esa casa, evitando cualquier interesada ideologización del espacio", resalta Alejandro Sanz.

En su opinión, la situación de "desprecio institucional" hacia la casa de un poeta y premio Nobel como Vicente Aleixandre no tiene parangón en Europa. "Esto sería inimaginable en Alemania, Francia, Reino Unido o Austria, por ejemplo", subraya.

Sanz no duda en culpar de la ruina y el olvido de Velintonia 3 a gobernantes y políticos, que tienen la "honrosa responsabilidad y la obligación, porque tienen la capacidad y los medios para hacerlo, de velar por nuestro patrimonio histórico y cultural y de protegerlo con todas las garantías, para que las generaciones futuras puedan disfrutarlo con la máxima plenitud".

"Esto —puntualiza— solo se consigue con cierta sensibilidad cultural, respeto por la historia y una firme voluntad en lograrlo. Desgraciadamente, nuestros gobernantes parecen estar más preocupados en mantener sus cargos que en trabajar por preservar el legado histórico de todos los españoles”.

Un conjunto de ladrillos y paredes
En tono irónico, Sanz se pregunta qué se puede esperar en España si la directora general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, Paloma Sobrini, en unas declaraciones a Radio Nacional en octubre de 2017, fue capaz de negar rotundamente el incuestionable valor histórico de Velintonia al afirmar que la casa era solamente un “conjunto de ladrillos y paredes”, palabras que, a su juicio, merecían su dimisión.

El próximo 21 de junio, la asociación abrirá Velintonia para recordar a Pablo Neruda, que conoció precisamente allí a Vicente Aleixandre, presentado por Federico García Lorca hace ochenta y cinco años. El objetivo es seguir denunciando el lamentable estado de abandono de la casa. En el acto participarán destacados poetas, escritores y artistas, así como las actrices Julieta Serrano y Charo López.

Desde que en 1995 inició la lucha para hacer de Velintonia, 3 una Casa de la Poesía, el colectivo ha recibido el apoyo y solidaridad de decenas de escritores, poetas, intelectuales y artistas.

Entre ellos destacan premios Nobel como Seamus Heaney, Mario Vargas Llosa o Jean-Marie Gustave Le Clézio, poetas como Claudio Rodríguez, José Hierro, Pere Gimferrer, Clara Janés o Antonio Gamoneda, novelistas como Fernando Aramburu, Javier Marías, Francisco Umbral, José María Merino o Vicente Molina Foix y artistas como Luis Eduardo Aute, Miguel Poveda, Alejandro Sanz, Joan Manuel Serrat, Amancio Prada, Patxi Andión, Maga, Carmen Linares, Raphael y Clara Montes.

En cuanto a las esperanzas que pueden tener en el nuevo Gobierno que surja de las recientes elecciones generales y en los que se vayan creando después de los comicios locales y autonómicos, Sanz se muestra pesimista. "No tenemos ninguna esperanza, visto lo visto. En estos años ha habido promesas, leves siempre, de unos y de otros, acuerdos incumplidos, muchas vanas palabras que, como diría Aleixandre ‘son un soplo solo’. Queremos hechos, y para eso hay que trabajar con voluntad", concluye.

martes, 24 de octubre de 2017

#libros #memoria | Mirador de Velintonia : de un exilio a otros (1970-1982)

Mirador de Velintonia : de un exilio a otros (1970-1982) / Fernando Delgado.
Sevilla : Fundación José Manuel Lara, 2017 [10-24].
240 p.
ISBN 9788415673712 / 20 €

/ ES / ENS
/ Exilio / Exilio intelectual / Exilio interior / Franquismo / Homosexualidad / Memoria histórica / Vicente Aleixandre / Vida intelectual

Construido a partir de sus recuerdos como periodista, el nuevo libro de Fernando Delgado tiene mucho de memoria personal, aunque se centra sobre todo en los otros y en particular en los exiliados de fuera o de dentro –los habitantes del llamado exilio interior y su círculo de amigos– que fueron reintegrados a la vida colectiva a lo largo de la década de los setenta, entre el tardofranquismo y los inicios de la democracia. Con la mirada, dice el autor, de un “cronista de cercanía” que tuvo el privilegio de tratarlos o de conversar con ellos en aquellos años inaugurales, Delgado traza sus retratos y recuenta sus palabras, en un relato articulado en torno a la figura de Vicente Aleixandre que desde su ya mítica residencia de Velintonia tejió una vasta red de afinidades. Emociones, impresiones, gratitudes o desafectos pasan por estas páginas donde comparecen nombres fundamentales de la España peregrina como Francisco Ayala, Max Aub, Rosa Chacel, Rafael Alberti, Manuel Andújar, Juan Marichal, Tomás Segovia o Ramón Gaya, junto a otros como Gil-Albert, Pérez Minik, Cano, Bousoño, Aranguren, Gullón, Nieva o García Baena que reflejan, en sus evocaciones o anhelos de entonces, el nuevo aire de la época.

#hemeroteca #franquismo #memoria | Fernando Delgado escribe sobre el exilio "coordinado" por Vicente Aleixandre

Imagen: El Diario / Fernando Delgado
Fernando Delgado escribe sobre el exilio "coordinado" por Vicente Aleixandre.
EFE | El Diario, 2017-10-24
http://www.eldiario.es/cultura/Fernando-Delgado-coordinado-Vicente-Aleixandre_0_700630699.html

Fernando Delgado "recrea un tiempo irrepetible" en "Mirador de Velintonia", un libro sobre los valores del exilio con testimonios de quienes lo vivieron, articulados en torno a la figura y la casa de Vicente Aleixandre, aunque, ha recalcado en la presentación, esta "no es" una biografía del poeta.

"Mirador de Velintonia. De un exilio a otros (1970-1982)", editado por la Fundación José Manuel Lara, retrata a nombres fundamentales como Francisco Ayala, Max Aub, Rosa Chacel, Rafael Alberti o Juan Marichal, todos ellos reunidos en sus páginas en torno a la casa madrileña de Aleixandre, un lugar de "encuentro" intelectual.

"Yo quería hacer un libro sobre el exilio con gente del exilio, y eso está ahí. Ahora me parece que va a ser inevitable que parezca un libro sobre Vicente Aleixandre y me fastidiaría que alguien pensara que yo he intentado hacer la biografía que no se ha hecho porque no lo he intentado ni lo voy a intentar", ha recalcado el escritor.

Delgado (Santa Cruz de Tenerife, 1947) fue amigo íntimo del ganador del premio nobel de literatura en 1977, alguien que era "muy prudente" con su intimidad -"sobre todo, con su homosexualidad", apunta el escritor- y, por ello, él "jamás haría una biografía de Vicente Aleixandre.

Aunque Aleixandre (1898-1984) es el hilo conductor del relato y su domicilio en la madrileña calle Velintonia el refugio intelectual para los exiliados en el tardofranquismo, no es el protagonista de "Mirador de Velintonia", un lugar que para Delgado, cuando se trasladó a vivir a Madrid, se convirtió en una "obsesión" para él.

Construido a partir de recuerdos y notas de esos años, el nuevo libro de Delgado se centra sobre todo en los otros y en particular en los exilios de fuera y de dentro -los habitantes del llamado exilio interior y su círculo de amigos-, que fueron reintegrados a la vida colectivo durante la década de los 60.

Delgado, que tuvo el privilegio de codearse con aquellos intelectuales, traza sus retratos y recuenta sus palabras, en un relato que concluye con la última entrevista que el periodista le hizo a Aleixandre para el diario El País, el año 1982.

"La historia y la memoria histórica es una fuente fundamental de conocimiento", ha asegurado Delgado, quien también retrata en el libro a figuras como Gil-Albert, Pérez Minik, Cano, Bousoño, Aranguren, Gullón, Nieva o García Baena para reflejar, en sus evocaciones o anhelos de entonces, el nuevo aire de la época.

domingo, 6 de marzo de 2016

#hemeroteca #homenajes | La Biblioteca Valenciana homenajea a mujeres que sufrieron exilio intelectual

Imagen: ABC / María Moliner
La Biblioteca Valenciana homenajea a mujeres que sufrieron exilio intelectual.
La muestra temporal está dedicada a Guillermina Medrano, maestra exiliada en 1939, y María Moliner, lingüista y bibliotecaria.
ABC, 2016-03-06
http://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-biblioteca-valenciana-homenajea-mujeres-sufrieron-exilio-intelectual-201603061707_noticia.html

La Biblioteca Valenciana homenajea a las mujeres que sufrieron el exilio intelectual, dentro y fuera de España, con una exposición temporal que dedica a Guillermina Medrano, maestra exiliada en 1939, y María Moliner, lingüista y bibliotecaria cesada de sus responsabilidades laborales al finalizar la Guerra Civil.

La exposición, que estará abierta al público hasta el mes de junio, recoge documentos sobre libros que escribieron estas dos mujeres, así como sus reflexiones sobre la situación social y cultural de España, actividades desarrolladas en favor de la democracia, discursos e incluso correspondencia con los intelectuales del momento y con personas en campos de concentración.

Junto a los fondos bibliográficos de Medrano y Moliner, se expondrán otros documentos que pertenecen a archivos y bibliotecas personales de exiliados valencianos, han informado fuentes de la Generalitat en un comunicado.

Se trata de intelectuales de gran prestigio que mantuvieron vivo el vínculo con su tierra y quisieron enriquecer el patrimonio cultural donando a la Biblioteca Valenciana su legado.

Esta institución comenzó la "biblioteca del exilio republicano valenciano" cuando en 1995 Guillermina Medrano y su marido, Rafel Supervía, donaron el material acopiado durante su exilio.

Medrano cursó estudios de Magisterio y de Filosofía y Letras, y como maestra fue una seguidora de las ideas de la Institución Libre de Enseñanza.

Militante del Partido Republicano Radical Socialista, en las elecciones de febrero de 1936 formó parte de la lista electoral de Izquierda Republicana al Ayuntamiento de Valencia y fue la primera mujer concejala.

Contrajo matrimonio con Rafael Supervía, presidente provincial de Izquierda Republicana, y al terminar la guerra, salió hacia el exilio en Francia donde pudo reunirse con su marido y juntos partieron hacia Ciudad Trujillo (Santo Domingo).

María Moliner, por su parte, fue una de las primeras mujeres universitarias españolas, y en 1922 ingresó, por oposición, en el cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos.

A principios de los años treinta se trasladó a Valencia donde escribió unas instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas, que se publicaron sin nombre de autor en Valencia, en 1937.

En septiembre de 1936 comenzó a dirigir la Biblioteca universitaria, pero a finales de 1937 dejó el puesto para dedicarse a la dirección de la Oficina de Adquisición y Cambio Internacional de Publicaciones y trabajar como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico.

Al término de la Guerra Civil fue depurada y sufrió la pérdida de 18 puestos en el escalafón del Cuerpo Facultativo, que recuperó en 1958, y en 1946 pasó a dirigir la biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid hasta su jubilación, en 1970.

Redactó durante muchos años el "Diccionario de uso del español", que apareció en dos volúmenes en 1966 y 1967, y que es uno de los repertorios lexicográficos más importantes del español.