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jueves, 20 de abril de 2023

#hemeroteca #memoria | Una luz en la grisura

Hoyesarte / José Luis Cano y Vicente Aleixandre //

Una luz en la grisura
Luis Pardo | Hoyesarte, 2023-04-20

https://www.hoyesarte.com/literatura/poesia/vicente-aleixandre-una-luz-en-la-grisura-del-franquismo_253873/

Velintonia fue una calle de Madrid que hoy lleva el nombre de su vecino más célebre. Fue además el nombre del chalecito que habitó hasta su muerte Vicente Aleixandre (Sevilla, 26 de abril de 1898 - Madrid, 13 de diciembre de 1984), de cuyo nacimiento se cumplirán 125 años en unos días. Y fue también un símbolo de libertad en una época sin libertad, lugar obligado de peregrinación para un millón de jóvenes poetas que querían conocer al maestro, Premio Nobel de Literatura 1977.

En su ‘Examen de ingenios’, José Manuel Caballero Bonald evoca –de forma poco poética, todo hay que decirlo– su propia excursión a la legendaria vivienda del autor de la Generación del 27 “como estaba mandado, a poco de llegar a Madrid”. “Cumplí entonces –continúa– los trámites y emociones reglamentarios: llamada telefónica para concertar la cita, indicación de si iría solo o acompañado, promesa de puntualidad y discreta duración del encuentro. Custodiaba el jardincillo un perro silente y una mujer me pasó a la sala donde reposaba el poeta. Había allí como un vaho de enseres domésticos en desuso, un cerco venerable alrededor de la figura recostada del poeta. Daba la impresión de que permanecía así no por motivos de salud sino de cansancio, mientras aguardaba metódicamente la consecutiva llegada de jóvenes visitantes. La operación tenía un cierto aire de besamanos, solo que en versión de camarilla poética”.

Leyendo en cambio ‘Mirador de Velintonia’, la memoria personal que ha escrito Fernando Delgado (Santa Cruz de Tenerife, 1947) con sus recuerdos de cuanto vio y vivió en aquella residencia, la impresión resulta muy distinta de lo que pudieron ser esos paseos en romería al santuario que presidía el escritor de ‘La destrucción o el amor’ desde su ‘chaise longue’. La obra de Delgado se centra en los años setenta, cuando el autor tinerfeño era “un recatado y tímido que temía el salto de cualquier liebre de la vida y aspiraba al tiempo a que las liebres me saltaran a la chistera”, deseoso de comerse el mundo y temeroso de ser engullido. Todo a la vez. Aparte de algunas noches de farra madrileña, el libro retrata especialmente todas las sensaciones del exilio, el interior y el exterior, gracias a su contacto directo con muchas figuras señeras de entonces, todos con más o menos relación con Aleixandre, “gran exiliado del interior” y “embajador del exilio”. Una galería de figuras, mayormente poetas pero no solo, cuyas vidas y obras quedaron marcadas por su salida del país o su permanencia en él. Delgado, que aparte de novelista y poeta es periodista, recogió y ahora comparte multitud de testimonios de muchos de ellos. Por eso es inevitable que haya tristeza y dolor en muchas páginas como en otras hay madrugadas de diversión bañadas en alcohol y paradas en el Café Gijón, Oliver o Bocaccio.

Por el libro desfilan casi todos los temperamentos que pueden adornar a un poeta: conocemos con nombres propios al poeta irascible, al generoso, al comprometido, al soberbio, al ingenioso, al borracho, al tímido, incluso al violento capaz de abofetear a un crítico; muchos de ellos –a los que Jaime Gil de Biedma en sus diarios denominó “la tribu de Vicente”– orbitando alrededor de la figura del Nobel; en unos casos de forma presencial, en otros a través de las confidencias que tantos le hacían, entre ellos los “mundanos y picarones Luis Antonio de Villena y Vicente Molina Foix”, y que él tanto disfrutaba sin salir de casa por sus endémicos problemas de salud (“estaba al tanto de nuestras juveniles correrías nocturnas antes de que nosotros mismos se las contáramos”). “Hubiera podido ser un consejero de almas y de hecho lo fue para algunos de nosotros”, dijo de él Luis Cernuda.

Se las apaña Delgado para –en un alarde de concisión– reflexionar con tino sobre la poesía de la segunda mitad del siglo XX, la literatura del exilio, el teatro o la crítica literaria. Habrá en el futuro muchos manuales de literatura que sigan ponderando la obra de Max Aub, Francisco Ayala, Rosa Chacel, José Hierro, Ángel González, Rafael Alberti o Aleixandre pero no tantos como este libro que nos permitan escuchar a sus protagonistas de viva voz comentar su obra y oírles hablar en el caso de los dos últimos –con mucho más que conocimiento de causa– de Federico García Lorca, Miguel Hernández, Gerardo Diego o Cernuda. Velintonia fue para Delgado y para muchos como él en aquellos años previos a la muerte del Generalísimo “un abrigo en la intemperie”. Francisco Umbral, por su parte, dejó escrito en El País que “contra toda la aventura en lo gris que fue el franquismo había una luz, un poeta”. Ese poeta fue, en palabras de Delgado, un “español excepcional llamado Vicente Aleixandre”.

lunes, 13 de mayo de 2019

#hemeroteca #memoria | La casa del poeta Vicente Aleixandre, perdida entre la ruina y el olvido

Imagen: Público / Casa de Vicente Aleixandre, en Velintonia 3, Madrid
La casa del poeta Vicente Aleixandre, perdida entre la ruina y el olvido.
El hogar de quien fuera uno de los máximos exponentes de la Generación del 27 se encuentra deshabitada y abandonada. Nada que ver con lo que fue en su día: un lugar habitual de reunión de escritores como García Lorca, Cernuda, Alberti, Miguel Hernández y Neruda.
Manuel Tapia Zamorano | Público, 2019-05-13
https://www.publico.es/sociedad/vicente-aleixandre-casa-poeta-vicente-aleixandre-perdida-ruina-olvido.html

En el chalet situado en el número 3 de la calle Velintonia, el premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre vivió su doloroso exilio interior, en aquella casa, en 1928, recibió los primeros ejemplares de su libro de presentación, “Ámbito”, y en esa residencia el que fuera uno de los máximos representantes de la Generación del 27 conoció a Luis Cernuda, Miguel Hernández o Pablo Neruda.

En Velintonia, 3 su gran amigo Federico García Lorca solía tocar el piano de la madre de Vicente Aleixandre, y allí le leyó por vez primera los magistrales ‘Sonetos del amor oscuro’, todos, los publicados y los perdidos, que aún eran unos sonetos sin título.

Aleixandre concibió en esa casa la mayor parte de su obra. El premio Nobel de Literatura en 1977, que desde finales del año pasado presta su nombre a una estación de Metro situada cerca de su casa, hizo de ella un "refugio vital y un espacio propicio para la amistad, que con tanta entrega cultivó a lo largo de su vida".

Son palabras de Alejandro Sanz, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, que cada vez que visita la casa del poeta siente una mezcla de emoción, desolación e indignación porque Velintonia, año tras año, se va deteriorando y el tiempo deja sus huellas terribles en las paredes, en las ventanas, y en el jardín en el que aún vive el imponente cedro libanés que plantó el escritor sevillano en 1940.

"En Velintonia —explica Sanz— sucedieron hechos de un incuestionable valor histórico, reflejados en numerosos textos, cartas, memorias, evocaciones. En Velintonia nuestro poeta vivió y amó. Por eso siento también indignación porque llevamos 24 años denunciando el penoso estado de abandono del histórico inmueble y puede pasar lo peor: que adquiera la casa un particular y destruya irreversiblemente todo lo que representa".

La casa de Velintonia, 3 permanece vacía desde 1986, cuando falleció Concepción Aleixandre, hermana del escritor. El inmueble lleva en venta muchos años y ha habido, según le consta a la asociación, alguna oferta privada. No obstante, la sobrina nieta del Nobel siempre ha manifestado su deseo de hablar con cualquier representante de las administraciones públicas para intentar llegar a un acuerdo razonable de venta.

No a la ideologización interesada
La propuesta defendida por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre es convertir Ventolina, 3 en la Casa de la Poesía, y cree que para conseguirlo lo más importante y urgente es constituir una mesa de trabajo integrada por representantes de las tres administraciones (municipal, autonómica y del Gobierno central), "y en la que nuestra asociación pueda también participar activamente para poder seguir defendiendo, con garantías, el fin que debe darse a esa casa, evitando cualquier interesada ideologización del espacio", resalta Alejandro Sanz.

En su opinión, la situación de "desprecio institucional" hacia la casa de un poeta y premio Nobel como Vicente Aleixandre no tiene parangón en Europa. "Esto sería inimaginable en Alemania, Francia, Reino Unido o Austria, por ejemplo", subraya.

Sanz no duda en culpar de la ruina y el olvido de Velintonia 3 a gobernantes y políticos, que tienen la "honrosa responsabilidad y la obligación, porque tienen la capacidad y los medios para hacerlo, de velar por nuestro patrimonio histórico y cultural y de protegerlo con todas las garantías, para que las generaciones futuras puedan disfrutarlo con la máxima plenitud".

"Esto —puntualiza— solo se consigue con cierta sensibilidad cultural, respeto por la historia y una firme voluntad en lograrlo. Desgraciadamente, nuestros gobernantes parecen estar más preocupados en mantener sus cargos que en trabajar por preservar el legado histórico de todos los españoles”.

Un conjunto de ladrillos y paredes
En tono irónico, Sanz se pregunta qué se puede esperar en España si la directora general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, Paloma Sobrini, en unas declaraciones a Radio Nacional en octubre de 2017, fue capaz de negar rotundamente el incuestionable valor histórico de Velintonia al afirmar que la casa era solamente un “conjunto de ladrillos y paredes”, palabras que, a su juicio, merecían su dimisión.

El próximo 21 de junio, la asociación abrirá Velintonia para recordar a Pablo Neruda, que conoció precisamente allí a Vicente Aleixandre, presentado por Federico García Lorca hace ochenta y cinco años. El objetivo es seguir denunciando el lamentable estado de abandono de la casa. En el acto participarán destacados poetas, escritores y artistas, así como las actrices Julieta Serrano y Charo López.

Desde que en 1995 inició la lucha para hacer de Velintonia, 3 una Casa de la Poesía, el colectivo ha recibido el apoyo y solidaridad de decenas de escritores, poetas, intelectuales y artistas.

Entre ellos destacan premios Nobel como Seamus Heaney, Mario Vargas Llosa o Jean-Marie Gustave Le Clézio, poetas como Claudio Rodríguez, José Hierro, Pere Gimferrer, Clara Janés o Antonio Gamoneda, novelistas como Fernando Aramburu, Javier Marías, Francisco Umbral, José María Merino o Vicente Molina Foix y artistas como Luis Eduardo Aute, Miguel Poveda, Alejandro Sanz, Joan Manuel Serrat, Amancio Prada, Patxi Andión, Maga, Carmen Linares, Raphael y Clara Montes.

En cuanto a las esperanzas que pueden tener en el nuevo Gobierno que surja de las recientes elecciones generales y en los que se vayan creando después de los comicios locales y autonómicos, Sanz se muestra pesimista. "No tenemos ninguna esperanza, visto lo visto. En estos años ha habido promesas, leves siempre, de unos y de otros, acuerdos incumplidos, muchas vanas palabras que, como diría Aleixandre ‘son un soplo solo’. Queremos hechos, y para eso hay que trabajar con voluntad", concluye.

lunes, 8 de enero de 2018

#hemeroteca #memoria #vicentealeixandre | Memoria de Velintonia

Imagen: El Mundo / Vicente Aleixandre en el jardín de 'Velintonia'
Memoria de Velintonia.
Ricard Bellveser | El Mundo, 2018-01-08

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2018/01/08/5a522633468aeb43748b4592.html

A los 40 años de haber obtenido el Premio Nobel de Literatura y los treinta y tres de su muerte, Vicente Aleixandre (1898-1984) vive una hermosa primavera. En Málaga, a impulso del culto profesor Francisco Morales Lomas, se acaba de celebrar un Congreso sobre su obra y figura, en la que dos valencianos han tenido una presencia muy destacada, el escritor y catedrático valenciano Jaime Siles, a quien se le encargó la conferencia de apertura, y el también profesor y poeta valenciano Sergio Arlandis, que tuvo una memorable participación. A su vez se acaban de publicar varios libros, de entre los que quiero destacar uno de Fernando Delgado lleno de pulso, verdad e interés.

En cuanto a las sesiones de Málaga, es lógica la participación valenciana, inevitable al hablar del Nobel y Académico de la Real de la Lengua. Hace unos años, también en Málaga, se publicaron las 'Cartas a Jaime Siles' escritas por Aleixandre, en edición de Irma Emiliozzi, que desvelaron la confidente amistad que mantuvieron, y Arlandis es un experto en el miembro de la Generación del 27 -aunque sea, junto a Cernuda, el único que no aparece en la famosa foto del homenaje a Góngora, reunión que la semana pasada cumplió 90 años-, siendo, como ha acabado por ser, uno de sus autores más relevantes tanto por su influencia como por el reconocimiento internacional.

El escritor canario Fernando Delgado, Premio Planeta y Premio Azorín, destacado periodista y claro poeta, diputado en las Cortes Valencianas, acaba de publicar un libro de memorias que ha titulado 'Mirador de Velintonia. De un exilio a otros (1970-1982)' (Fundación José Manuel Lara, 2017), en el que reúne recuerdos de esos años, clavando la punta del compás en casa de Vicente Aleixandre, en la calle de Velintonia de Madrid, porque «en Velintonia no vivía Aleixandre, sino generaciones de poetas y amigos».

Ciertamente por allí desfilamos casi todos los poetas jóvenes de entonces, hasta el punto de que hay quien ha puesto en su biografía, no ausente de buen humor, «yo no pasé por Velintonia» para singularizarse. El de Delgado, crónica sincera, es un libro amable, atrevido, periodístico, testimonial, lírico, sincero y con una carga notarial que lo hace especialmente grato, en su evidente complicidad generacional.

No se trata de un ejercicio de memorialismo maquillado de literatura, sino que es literatura, a tramos muy brillante, y foto fija de unos años madrileños, que tenían su eco en otras partes del territorio nacional. El resultado es un retrato de Aleixandre, un autorretrato velazqueño que hace Delgado de sí mismo, ambas cosas lo son muy a su manera, y además un retrato de grupo con premio nobel al fondo.

En el Congreso de Málaga de hace unos días, Siles centró su intervención en señalar las influencias literarias que se dieron en Vicente Aleixandre, una, la suya, en los escritores jóvenes del momento sobre los que su 'Espadas como labios', 'La destrucción o el amor', 'Historia del corazón' o sus experimentos irracionalistas, dejaron huella clara, pero a su vez Aleixandre sorbió los libros que le llevaban los jovencísimos poetas que o bien le visitaban en Velintonia, o escribían sobre su obra y al opinar sobre ella, desvelaban sus estéticas, sus modelos, los nuevos gustos en una España muy atrapada por la poesía social y el recorte de libertades.

Por el libro de Delgado desfilan un buen número de escritores valencianos. Tiene una presencia continuada el poeta de Oliva y miembros de la Real Academia Francisco Brines, los catedráticos y poetas Jaime Siles y Guillermo Carnero a quien reconoce como el poeta más interesante de ‘Los Novísimos’ junto a Pere Gimferrer, ambos, en un principio, de estéticas similares. Se pasean por sus páginas Francisca Aguirre o Vicente Molina Foix, y hablando como aquí se habla de los distintos exilios, vemos pasar, cargados con sus propias anécdotas, al escritor parisino-valenciano-mexicano Max Aub, por supuesto a Juan Gil-Albert o a Tomás Segovia «pero cada uno de nuestros escritores exiliados vivió su destierro de distinta manera y cada uno de ellos lo sufrió de semejante o variado modo» exilio interior y exterior, se entiende, y de ellos Aleixandre fue «la más destacada figura del exilio entre los que se quedaron», incluso otras miradas como p.e. la de Fernando Vizcaíno Casas y muchas noches untadas de alcohol en el Café Gijón, en Oliver, en Bocaccio y otros salones de perdición poética. En fin, amenísimo.

sábado, 9 de diciembre de 2017

#hemeroteca #poesia #vicentealeixandre | Aleixandre y sus versos inéditos

Imagen: GranadaHoy / Vicente Aleixandre
Aleixandre y sus versos inéditos.
El lunes arranca en Málaga el Congreso dedicado al escritor y el jueves Lumen lanza una nueva edición de su 'Poesía completa'.
Charo Ramos | GranadaHoy, 2017-12-09
http://www.granadahoy.com/ocio/Aleixandre-versos-ineditos_0_1198380274.html

El próximo jueves llegará a las librerías la nueva edición de la ‘Poesía Completa’ de Vicente Aleixandre, el autor nacido en Sevilla que recibió hace ahora 40 años el Nobel de Literatura. Publicada por Lumen y a cargo del especialista y escritor Alejandro Sanz, incorpora poemas inéditos de una de sus etapas creativas más fructíferas, la llamada irracionalista, y quiere acercar a nuevos públicos al autor para el que no había más gloria que la de poder seguir comunicándose "con algunos corazones fraternos" una vez desaparecido.

El volumen se presentará en el Congreso sobre Aleixandre que, organizado por el Centro Andaluz de las Letras, arranca este lunes en Málaga, la ciudad donde el autor vivió desde los dos años y que tanto amó. En este foro, que hasta el viernes 15 analizará su poesía desde la perspectiva de una nueva época con nuevas sensibilidades, Sanz confía "en encontrar inquietud por descubrir al poeta entre los jóvenes escritores y lectores porque ellos son el futuro y la garantía contra el injusto olvido".

Sostiene Sanz que debemos reivindicar con mayor ahínco la alta poesía de quien contribuyó a dignificar y universalizar nuestra lengua. "Aleixandre es uno de los poetas más importantes e innovadores del siglo XX en lengua española, un poeta al que hemos de volver siempre porque su obra aborda con enorme belleza y humana profundidad los grandes temas de la vida: el amor, la muerte, el tiempo, la naturaleza, el deseo, la soledad, la vejez… Todo queda magistralmente vivido en sus versos, respirado, sufrido, gozado, anhelado. Su poesía es ‘una profunda verdad comunicada’, una luz que nos enardece y eleva, no para separarnos del hombre, sino para encontrarnos con él".

Cuando la Academia Sueca le concedió en 1977 la distinción, un periodista le preguntó qué significaba el Nobel para él. "Una respuesta. Considero el Premio Nobel como una respuesta. El poeta formula con su obra una pregunta. A veces, no la contesta nadie; a veces, solo un hombre: cada lector puede ser una respuesta al poeta. Pero la poesía es siempre multitudinaria en potencia. Yo he pretendido dirigirme a todos, incluso a los que no me leen. Y este premio es para mí como una gran respuesta colectiva", respondió Aleixandre.

Alejandro Sanz es también el presidente de la muy activa Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, que se ha hecho célebre en los últimos años por reclamar la recuperación de la casa madrileña que el autor ocupó desde 1927 al final de su vida, Velintonia, un espacio esencial para los autores del exilio interior y la España peregrina. "Velintonia no sólo es la casa de un Premio Nobel, sino la de cinco generaciones de poetas, desde el 27 a los novísimos. Por eso y por lo que allí se vivió forma parte indiscutible de nuestro patrimonio histórico y cultural y debe ser protegida y conservada, sin más demora, por nuestras administraciones públicas. Nuestros gobernantes tienen que cumplir con esa honrosa obligación y responsabilidad. No se puede privar a las generaciones futuras de un espacio de vida y creación tan sumamente importante en la historia de la literatura española y europea como Velintonia. Es uno de los mayores símbolos que ha dado nuestra lírica en el siglo XX", defiende Sanz.

En 1995 la Asociación inició una importante campaña de denuncia pública ante el lamentable estado de abandono del mítico inmueble que, a lo largo de los años, ha sumado numerosas adhesiones de importantes escritores, poetas y artistas como Claudio Rodríguez, José Hierro, Antonio Colinas, Pere Gimferrer, Guillermo Carnero, Ian Gibson, Clara Janés, Leopoldo de Luis, Javier Marías, Vicente Molina Foix, Mario Vargas Llosa, Rosa Torres-Pardo, Seamus Heaney, Javier Lostalé, Francisco Umbral y un largo etcétera. 22 años después, la Asociación de Amigos sigue intentando que "Velintonia no siga, desgraciadamente, ‘habitando el olvido’" y entre los últimos en apoyar su reivindicación, como ya publicó este medio, figura el grupo sevillano de pop Maga, que compuso una extraordinaria y emotiva canción, ‘La casa en el número 3’, y que llegó incluso a grabar la versión acústica del tema en la propia residencia del poeta.

En un año en que no se ha recordado como se debía al Nobel, la Fundación Lara acaba de publicar ‘Mirador de Velintonia’, un fascinante ensayo del escritor, periodista y gran amigo de Aleixandre Fernando Delgado. Sanz invita a seguir profundizando en el tema a través de la lectura de ‘Los cuadernos de Velintonia’ de José Luis Cano, donde no sólo se recogen las conversaciones que el recordado autor algecireño mantuvo con Aleixandre en su hogar sino también los acontecimientos literarios y políticos más importantes de una España marcada por la represión y la censura. "Son páginas vivas, escritas a vuelapluma, que reflejan sin falsos artificios literarios, con natural verdad, mucho de lo que se vivió en ese chalé desde 1951 hasta 1984, año del fallecimiento del Nobel. Estos textos nos ofrecen una imagen sincera y directa de cómo era Vicente en el día a día, de su pensamiento frente a los amigos, de sus inquietudes más allá de lo literario, de sus opiniones frente a determinados acontecimientos".

Sanz propone también releer los epistolarios para conocer la vida de Aleixandre. "Resaltaría, de los hasta ahora publicados, aquellos que son más íntimos y confesionales y que revelan aspectos muy importantes no sólo de su biografía, sino de su forma de ver y sentir el amor y la amistad, tan necesarios y decisivos en su vida y en su obra. En este sentido, los que más me han cautivado, en su conjunto, han tenido como destinatarios a José Luis Cano (Alianza, 1986), a Miguel Hernández (Espasa, 2015), a Ricardo Molina (Alegoría, 2015) y a Eduardo Moreiras (Universidad de Granada, 2016). Sin olvidar también algunos otros, como los dirigidos a José Antonio Muñoz Rojas (Pre-Textos, 2005) o a algunos compañeros de su generación (Castalia, 2001). Porque para que un epistolario pueda ser verdaderamente confesional debe existir amistad y cierto grado de complicidad".

martes, 24 de octubre de 2017

#libros #memoria | Mirador de Velintonia : de un exilio a otros (1970-1982)

Mirador de Velintonia : de un exilio a otros (1970-1982) / Fernando Delgado.
Sevilla : Fundación José Manuel Lara, 2017 [10-24].
240 p.
ISBN 9788415673712 / 20 €

/ ES / ENS
/ Exilio / Exilio intelectual / Exilio interior / Franquismo / Homosexualidad / Memoria histórica / Vicente Aleixandre / Vida intelectual

Construido a partir de sus recuerdos como periodista, el nuevo libro de Fernando Delgado tiene mucho de memoria personal, aunque se centra sobre todo en los otros y en particular en los exiliados de fuera o de dentro –los habitantes del llamado exilio interior y su círculo de amigos– que fueron reintegrados a la vida colectiva a lo largo de la década de los setenta, entre el tardofranquismo y los inicios de la democracia. Con la mirada, dice el autor, de un “cronista de cercanía” que tuvo el privilegio de tratarlos o de conversar con ellos en aquellos años inaugurales, Delgado traza sus retratos y recuenta sus palabras, en un relato articulado en torno a la figura de Vicente Aleixandre que desde su ya mítica residencia de Velintonia tejió una vasta red de afinidades. Emociones, impresiones, gratitudes o desafectos pasan por estas páginas donde comparecen nombres fundamentales de la España peregrina como Francisco Ayala, Max Aub, Rosa Chacel, Rafael Alberti, Manuel Andújar, Juan Marichal, Tomás Segovia o Ramón Gaya, junto a otros como Gil-Albert, Pérez Minik, Cano, Bousoño, Aranguren, Gullón, Nieva o García Baena que reflejan, en sus evocaciones o anhelos de entonces, el nuevo aire de la época.

#hemeroteca #franquismo #memoria | Fernando Delgado escribe sobre el exilio "coordinado" por Vicente Aleixandre

Imagen: El Diario / Fernando Delgado
Fernando Delgado escribe sobre el exilio "coordinado" por Vicente Aleixandre.
EFE | El Diario, 2017-10-24
http://www.eldiario.es/cultura/Fernando-Delgado-coordinado-Vicente-Aleixandre_0_700630699.html

Fernando Delgado "recrea un tiempo irrepetible" en "Mirador de Velintonia", un libro sobre los valores del exilio con testimonios de quienes lo vivieron, articulados en torno a la figura y la casa de Vicente Aleixandre, aunque, ha recalcado en la presentación, esta "no es" una biografía del poeta.

"Mirador de Velintonia. De un exilio a otros (1970-1982)", editado por la Fundación José Manuel Lara, retrata a nombres fundamentales como Francisco Ayala, Max Aub, Rosa Chacel, Rafael Alberti o Juan Marichal, todos ellos reunidos en sus páginas en torno a la casa madrileña de Aleixandre, un lugar de "encuentro" intelectual.

"Yo quería hacer un libro sobre el exilio con gente del exilio, y eso está ahí. Ahora me parece que va a ser inevitable que parezca un libro sobre Vicente Aleixandre y me fastidiaría que alguien pensara que yo he intentado hacer la biografía que no se ha hecho porque no lo he intentado ni lo voy a intentar", ha recalcado el escritor.

Delgado (Santa Cruz de Tenerife, 1947) fue amigo íntimo del ganador del premio nobel de literatura en 1977, alguien que era "muy prudente" con su intimidad -"sobre todo, con su homosexualidad", apunta el escritor- y, por ello, él "jamás haría una biografía de Vicente Aleixandre.

Aunque Aleixandre (1898-1984) es el hilo conductor del relato y su domicilio en la madrileña calle Velintonia el refugio intelectual para los exiliados en el tardofranquismo, no es el protagonista de "Mirador de Velintonia", un lugar que para Delgado, cuando se trasladó a vivir a Madrid, se convirtió en una "obsesión" para él.

Construido a partir de recuerdos y notas de esos años, el nuevo libro de Delgado se centra sobre todo en los otros y en particular en los exilios de fuera y de dentro -los habitantes del llamado exilio interior y su círculo de amigos-, que fueron reintegrados a la vida colectivo durante la década de los 60.

Delgado, que tuvo el privilegio de codearse con aquellos intelectuales, traza sus retratos y recuenta sus palabras, en un relato que concluye con la última entrevista que el periodista le hizo a Aleixandre para el diario El País, el año 1982.

"La historia y la memoria histórica es una fuente fundamental de conocimiento", ha asegurado Delgado, quien también retrata en el libro a figuras como Gil-Albert, Pérez Minik, Cano, Bousoño, Aranguren, Gullón, Nieva o García Baena para reflejar, en sus evocaciones o anhelos de entonces, el nuevo aire de la época.

jueves, 6 de julio de 2017

#hemeroteca #memoria | Los 40 años del Nobel se convierten en clamor por salvar casa de Aleixandre

Imagen: El Diario / Homenaje a Vicente Aleixandre en Velintonia, Madrid
Los 40 años del Nobel se convierten en clamor por salvar casa de Aleixandre.
EFE | El Diario, 2017-07-08
https://www.eldiario.es/cultura/Nobel-convierten-clamor-salvar-Aleixandre_0_662833734.html

La celebración del 40 aniversario de la concesión del Premio Nobel de Literatura a Vicente Aleixandre, en 1977, se ha convertido la pasada noche en un clamor por "salvar" su casa, en el número 3 de la antigua calle Velintonia, donde el poeta vivió desde 1927 hasta su muerte en 1984, con el fin de convertirla en la "Casa de la Poesía".

Durante el acto, al que asistieron personalidades de la cultura y algunos políticos, la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre ha denunciado el "abandono institucional" del inmueble, que los sobrinos del poeta han puesto a la venta sin que se haya logrado un acuerdo con las administraciones para adquirir el inmueble, ha explicado el presidente de la asociación, Alejandro Sanz.

Por esa casa pasaron en su día poetas como Miguel Hernández, García Lorca, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Luis Cernuda, Dámaso Alonso y, entre los más recientes, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma, "una lista interminable", según el último biógrafo del poeta, Emilio Calderón.

"Es una casa que durante cincuenta años estuvo acogiendo a personajes del mundo de la cultura, especialmente escritores y poetas", que se acercaban a ver a Aleixandre, un hombre que valoraba la amistad, que "sabía escuchar", que salía poco debido a su delicada salud y que escribió en Velintonia la mayor parte de su obra.

Todo ello sin hablar de la escritora Carmen Conde, que "vivió casi cincuenta años en la planta de arriba", según Calderón. Ello se debió a que la casa, de casi 600 metros cuadrados, fue segregada tras la Guerra Civil y la parte de arriba fue alquilada. "Una de las personas que entró a vivir fue Carmen Conde, la primera mujer nombrada académica de la Real Academia Española de la Lengua", añadió.

"Aquí vivió durante mucho tiempo la amante de Conde, Amanda Junquera, y fue aquí donde montaron la llamada Academia de las Brujas, una especie de asociación de mujeres, poetas, que escribían teatro, novelas, tenían sus tertulias", continúa al biógrafo. Así, " en el piso de arriba ocurría lo mismo que en el de abajo: había una vida cultural frenética y con vasos comunicantes, claro".

"Hay que salvar esta casa. Por la memoria del poeta y de todas las personas que pasaron por ella, por lo que significa para la poesía española", ha dicho el biógrafo.

La velada de poesía estuvo salpicada de referencias a la negativa de la Comunidad de Madrid a convertir Velintonia en Bien de Interés Cultural (BIC) con el argumento de que el inmueble no tiene valor arquitectónico y además está vacío.

"Salvemos Velintonia por la memoria del poeta y de todas las personas que pasaron por esta casa, por lo que significa para la poesía española", ha dicho Sanz mientras Calderón argumentaba que "la memoria de los pueblos es algo intangible y esta casa está llena de esa memoria".

Tras veintidós años luchando por que la casa sea BIC o tenga "algún tipo de protección", han ironizado con que "solo está protegido el imponente cedro del Líbano" que domina el jardín y que plantó el propio Aleixandre, mientras que "la casa puede ser vendida y derribada y eso es algo que hay que evitar a toda costa", añadieron.

Intervinieron en el acto una sobrina del poeta, Amaya Aleixandre; el académico Luis María Ansón, la actriz Charo López, vicepresidenta de la Asociación de Amigos Asunción García Iglesias, entre otros como Javier Lostalé, que fue amigo personal del poeta, Manuel Rico, José Luis Ferris, Andrés Pociña, Aitor Larrabide, Aurora López y el grupo musical Maga, que interpretó la canción que compusieron sobre "La casa en el número 3".

Ansón recordó su amistad con el poeta y su gran sentido del humor. Así, cuando una joven falangista le dijo en una ocasión que si ella fuese su mujer le envenenaría el café, Aleixandre no dudó en contestar: "y si yo fuera su marido, lo bebería".

Especial mención recibió el último epistolario de Aleixandre, publicado hace tres años y dirigido al poeta gallego Eduardo Moreiras, con el que mantuvo una relación platónica, ya que nunca se conocieron, "una relación muy intensa, muy vivida", pese a que nunca se concretó.

"Es muy significativo de lo compleja que resulta la propia personalidad de Aleixandre a la hora de mantener relaciones con terceros -hombres y mujeres-, en las que es capaz de abrirse en canal, de abrir el alma. Y sin embargo, en este caso, no llegar a tener contacto físico con la persona", apostilló el biógrafo.

La velada terminó con una visita a la casa de los asistentes que la recorrían por primera vez, entre ellos el portavoz socialista Ángel Gabilondo.

jueves, 1 de septiembre de 2016

#hemeroteca #homosexualidad | Vida íntima de Vicente Aleixandre

Imagen: El Mundo / Vicente Aleixandre
Vida íntima de Vicente Aleixandre.
La publicación de 'La memoria de un hombre está en sus besos', de Emilio Calderón, recupera los amores del Premio Nobel.
Luis Antonio de Villena | El Mundo, 2016-09-01
https://www.elmundo.es/cultura/2016/09/01/57c72c9246163f865e8b4581.html

La editorial barcelonesa Stella Maris otorgó su segundo premio de Biografías y Memorias, allá por febrero, a una biografía de Vicente Aleixandre realizada por un escritor no muy popular, Emilio Calderón, que nunca conoció a Aleixandre, lo que, con todo, es secundario. El libro se titula (un verso del poeta) ‘La memoria de un hombre está en sus besos. Vicente Aleixandre. Biografía’. En un país tan poco dado a las biografías veraces y que no tiendan a convertir al biografiado en una sacra estatua de mármol, toda biografía con visos de verdad (aunque tenga lagunas y zonas peor que ambiguas) es bienvenida y despierta curiosidad.

Existían dos breves biografías de Aleixandre publicadas en vida del autor y ambas hechas al gusto -muy puritano en público- de Vicente, por dos muy cercanos amigos, la de Leopoldo de Luis (1971) y la de Antonio Colinas (1978) [i.e. 1977]. Siendo buenas, son biografías sólo fiables en lo superficial, pues recogen lo que Aleixandre quería que se dijera de él, y su vida sexual y amorosa -muy importante en su vivir- prácticamente no sale. Alguna vez amigos muy cercanos a Vicente comentamos lo importante que será su correspondencia cuando se edite entera (está lejos) y una biografía que no atendiera a la en apariencia muy anodina vida del poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre (1898-1984) sino a su vida interior e íntima que él procuraba celar fuera del estricto circuito gay y amistoso, las dos cosas...

Para la mayoría, la clave básica de Aleixandre está en saber si fue o no homosexual, como tanto se decía. Vicente fue bisexual hasta los 28 años, según narraba él mismo y homosexual después. Cuando su antigua amante alemana Eva venía a verle en la postguerra (ya no había nada sexual), Vicente aprovechaba esa visita como escudo. Pero te decía que ni Dámaso Alonso ni Pedro Sáinz Rodríguez mentían cuando aseguraban que, de jóvenes, habían ido de putas con Vicente. Era verdad. Tanto como sus amores masculinos posteriores (José Manuel, Andrés) que a los amigos nos detallaba. Más cauto era con los amores de postguerra, dentro del chalet de Velintonia, y cuyo nombre cimero y muy oculto en vida de Vicente (aunque el otro jamás calló en intimidad su pasión y admiración por el poeta) fue Carlos Bousoño, alto teórico y poeta algo preterido tras una larga vejez.

Uno de los ‘descubrimientos’ básicos del libro de Calderón es la carta de amor de Aleixandre -hay más o las hubo- a ‘Carlitines’. Un fragmento de esa carta: "Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y qué dulce para mi amor". Esto no es nuevo para ningún íntimo de Vicente, pero sí y mucho para el público en general. Aleixandre "epente" según la denominación lorquina de gay. No fue Bousoño el único en la postguerra, yo mismo sé otros nombres, pero Vicente era más reservado al hablar de lo cercano que de lo lejano.

Un grave error de Emilio Calderón es haber buscado la protección de los actuales herederos de Aleixandre (una sobrina nieta y el amigo que la apoya) cuando todos sabíamos lo mal que Vicente se llevaba con quien fue su segundo heredero -tras su hermana Conchita-, el primo ingeniero de caminos, padre de los actuales. En honor de aquel señor hemos de decir que aunque no apoyara en exceso a su primo, mantuvo en todo una discreta distancia. Cuando en 1988 y en un libro de la Universidad de Sevilla titulado ‘A una verdad’ yo hablé de la homosexualidad de Aleixandre, creo que por vez primera en público, a propósito de los recuerdos ‘cernudianos’ que el propio Aleixandre me había referido, el ABC de la época armó un cierto barullo llamándome "traidor a una amistad". El heredero y primo nada dijo. Pero claro, en el libro los amigos de los actuales herederos se buscan y eligen, mientras que se procura preterir a quienes defendimos que Conchita había regalado a Bousoño sus papeles personales siguiendo la voluntad del finado.

Bousoño y su ahora viuda, Ruth, son los poseedores legítimos de esos papeles según sentencia ratificada por el Tribunal Supremo, que no gusta al bando de los herederos. ¡Pobre Aleixandre al cabo, el más perjudicado sin duda!

La biografía vale porque sobreabunda en datos personales, familiares y literarios, aunque deja muchas lagunas (subsanables) sobre una intimidad revelada en lo básico, pero aún con notables sombras. Vicente fue un ser humano espléndido que llevó con dignidad una etapa muy difícil.

domingo, 13 de marzo de 2016

#hemeroteca #testimonios | Ruth Bousoño: «Es un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado»

Ruth Bousoño: «Es un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado».
La viuda del poeta asturiano carga contra la última biografía de Vicente Aleixandre, que revela la relación sentimental entre el Premio Nobel y el boalés.
A. Villacorta | El Comercio, 2016-03-13
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/13/ruth-bousono-libro-oportunista-20160313034645-v.html

La última biografía de Vicente Aleixandre, recién publicada por Stella Maris, es una bomba de relojería que ha convertido en 'vox populi' lo que «ya era conocido en los círculos intelectuales de Madrid», según el autor del libro, Emilio Calderón, que desvela entre sus páginas que el Premio Nobel de Literatura y Carlos Bousoño mantuvieron una relación sentimental apasionada durante años. Y por si eso fuera poco, Calderón ha incluido en su obra fragmentos de las sesenta cartas de amor que, según sus fuentes, Aleixandre habría remitido al poeta y crítico boalés. Algunas, datadas en torno a 1948, de alto voltaje.

Ha sido más que suficiente para desencadenar un enfado monumental de la viuda del asturiano, fallecido el pasado mes de octubre, que ayer cargó contra la biografía en un comunicado remitido a la Agencia Efe en el que asegura que «es, presuntamente, un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado».

Ruth Bousoño no niega que su marido fuese uno de los grandes amores de Aleixandre, sino que le echa en cara a Calderón que airee unas misivas que, según ella, «nunca han formado parte del Archivo Vicente Aleixandre», hoy en su poder y a la venta, además de ser «absolutamente irrelevante respecto a la calidad y a la esencia de la obra de dos grandes escritores españoles del siglo XX». Y afirma también que se siente «muy orgullosa de ser la viuda de un gran hombre de España que no cometió ningún pecado ni ningún delito».

A modo de respuesta, Emilio Calderón aseguró que respeta «profundamente» la opinión de todo el mundo, «ya que cada uno tenemos derecho a opinar lo que consideremos oportuno», mientras que en una entrevista concedida a El Comercio esta misma semana precisaba: «La viuda se enfadará, pero yo, cuando hago una biografía, tengo que contar la verdad. Y no solo eso: tengo que hacer una biografía completa. Así que era algo que no podía obviar».

El escritor malagueño defendió también que no se trata de una obra oportunista, ya que lleva «muchos años trabajando en ella», además de que el libro ya estaba finalizado antes de que Bousoño falleciese.

El autor lamentó, asimismo, que aunque la biografía -de más de quinientas páginas- tratra distintos aspectos de la vida de Vicente Aleixandre, solo se está dando importancia a sus relaciones. «Aleixandre tuvo una vida muy intensa y tuvo infinidad de amantes hombres y mujeres. El caso de Bousoño fue un amor entre otros muchos», precisó Emilio Calderón para quien, aunque la viuda de Bousoño diga que este hecho es algo irrelevante, «tendrán que ser los lectores los que lo valoren»

Durante años, el autor realizó «una investigación rigurosa en diferentes archivos», donde halló mucho material inédito. «He descubierto muchas cosas interesantes. Otra cosa es que a la viuda le parezca que revelar la relación que Bousoño tuvo con Aleixandre sea algo abyecto. Yo sólo me he guiado por una relación que ha tenido importancia en su obra», zanjó.

DOCUMENTACIÓN
La viuda de Carlos Bousoño tilda de "abyecta" la biografía de Vicente Aleixandre.

Manuel Calderón revela en su libro la relación amorosa entre los dos escritores.
El Periódico, 2016-03-12
http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/viuda-bousono-biografia-aleixante-4971372
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Y TAMBIÉN…
«Hemos visto nuestro nombre, imagen, honor y dignidad manchados públicamente».

«Tengo pensado un gran homenaje a Vicente Aleixandre cuando pasen las turbulencias del enredo judicial»
La Nueva España, 2011-08-02
http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/08/02/hemos-visto-nombre-imagen-honor-dignidad-manchados-publicamente/1110561.html

sábado, 12 de marzo de 2016

#hemeroteca #testimonios | Las pasiones sexuales que escondían Doris Lessing y Vicente Aleixandre


Imagen: El Mundo / Leonard Smith, amante y confidente de Doris Lessing
Las pasiones sexuales que escondían Doris Lessing y Vicente Aleixandre.
La correspondencia inédita de los dos Nobel ha salido a la luz
José Luis Romo | El Mundo, 2016-03-12
http://www.elmundo.es/loc/2016/03/12/56e302a946163f97278b468d.html

Junto a Isabel Preysler, Mario Vargas Llosa (79) ha hecho de su vida amorosa un espectáculo público con la colaboración de '¡Hola!' "Hay millones de seres humanos que quieren ese material que les haga soñar, que antes les ofrecía la novela y la poesía", ha dicho refiriéndose a sus posados en la revista esta semana. Otros Nobel de literatura se complacen rememorando en sus memorias lo que ellos interpretaban como hazañas sexuales. Un ejemplo es el novelista V. S. Naipaul (83), quien admitía su gusto por el sadomasoquismo y haber golpeado a una amante hasta que le dolió la mano. "Siempre volvía a por más", decía ufano en la biografía autorizada de Patrick French. Otras veces son los tribunales los que destapan los instintos básicos de los laureados literatos. Al poeta antillano Derek Walcott (86), autor de cabecera de Obama, una de sus alumnas de Harvard le demandó por acoso sexual. Él se ha negado a hablar del tema.

Las pasiones soterradas de los grandes de las letras muchas veces quedan ocultas en su correspondencia y manuscritos. Esta semana han salido a la luz unas explosivas cartas de la premio Nobel y Príncipe de Asturias Doris Lessing, fallecida hace tres años. En ellas, la autora de 'Canta la hierba' confiesa su carácter "polígamo y amoral" a un antiguo amante. "No estoy hecha para el matrimonio", advierte. Otro (re)descubrimiento sentimental-literario tendrá lugar la semana que viene cuando se publique una esclarecedora biografía de Vicente Aleixandre en la que, como gran novedad, se repasa su correspondencia amorosa con el también poeta Carlos Bousoño, fallecido el pasado mes de octubre. Ambas revelaciones están ya agitando a sus estudiosos y admiradores.

Vayamos por partes. A Lessing la notoriedad pública y los premios le llegaron en el invierno de su vida, cuando su apariencia de inocente abuelita de cabellos blancos y mirada acuosa podía llevar a engaño. Los periodistas que acudieron a su residencia londinense al hacerse público que la Academia Sueca le había entregado su galardón comprobaron lo falso de la entrañable imagen. "Ustedes, en lugar de hacer tantas preguntas deberían haber traído algo de champán", les espetó irónica la octogenaria.

Ahora, la Universidad de Sussex ha desclasificado 150 cartas que este mito feminista intercambió con Leonard Smith al que conoció en Rodesia (hoy Zimbabue) en 1944. Por entonces, él era un inexperto cadete de la RAF, de 19 años y ella, a sus 24 primaveras, ya llevaba sobre sus espaldas el peso de un matrimonio fallido con un aburrido funcionario colonial, dos hijos de esa relación y había vuelto a casarse con el líder comunista Gottfried Lessing, un judío alemán exiliado.

Tal y como dejó escrito el piloto Smithie, él "como el resto de hombres de la RAF caí inmediatamente enamorado de ella". Apuesto e inteligente, el militar sirvió de modelo para uno de los personajes de 'El cuaderno dorado', quizás la cumbre literaria de Lessing. Junto a otros jóvenes pilotos formaba parte de un grupo de amigos, "donde la sexualidad era muy abierta, las amistades eran intensas y bohemias y, a menudo, terminaban en romances". Al menos, eso afirma la profesora Pam Thurschwell a 'The Guardian' sobre la pandilla.

Las confidencias de la escritora con Smith son jugosas y aportan nuevas aristas sobre su carácter. Especialmente, la misiva en la que le anuncia que se ha quedado embarazada de su tercer hijo, al que llamaría Peter. "Contén tu respiración, cierra los ojos y pasa la página: Voy a tener un bebé. Espacio para que te recuperes", escribe.

"Quiero tener este hijo y después desmoronarme. No estoy hecha para el matrimonio", prosigue. "Soy egoísta, polígama, amoral, irresponsable, desequilibrada y en absoluto soy un buen miembro de la sociedad (y odio pensar lo que me harían en la Unión Soviética, pero afortunadamente no voy a hacer una lista en este momento)".

La carta continúa con una declaración de intenciones. "Quiero un trabajo, disfrutar de mi hijo, escribir, ser feliz y, por supuesto, formar parte del partido, y tener un amante sin todas esas cosas del matrimonio que me desquician. ¿Voy a cumplir todo esto? No lo sé".

Nosotros, sí. Doris Lessing logró sus deseos y vivió con la libertad que ansiaba. En 1949 dejó a su Gottfried. Se quedó con su apellido y se llevó a su hijo con ella al Reino Unido. A sus otros dos vástagos, los dejó con su padre. En Inglaterra militó en el Partido Comunista Británico durante los años 50 y nunca volvió a casarse. Pudo disfrutar de una agitada vida sexual que incluyó, entre sus amantes, a un amigo de su hijo al que había recogido con 15 años en su casa. En sus últimas voluntades, dejó escrito que sus diarios no podían hacerse públicos hasta la muerte de sus hijos (actualmente sólo la sobrevive Jean, de 72 años). De ahí, el interés suscitado por el material que la universidad de Sussex acaba de desclasificar.

Volviendo a España. Algunos de los versos de Vicente Aleixandre cobran nuevo significado. Por ejemplo, poemas como 'Los besos', que arranca así: "No te olvides, temprana, de los besos un día. / De los besos alados que a tu boca llegaron". Emilio Calderón publica esta semana la primera biografía del Nobel, titulada, precisamente, 'La memoria de un hombre está en sus besos', y en ella se habla por primera vez sin tapujos de la homosexualidad de este miembro de la generación del 27.

"Hasta ahora una guardia pretoriana a su alrededor había ocultado esto pensando que le hacían un favor", ha declarado el autor. De esta forma, el libro, galardonado con el II Premio Stella Maris, cuenta sin ambages su relación con amantes como su mecanógrafo Jesús Bocanegra, José Manuel García Briz y, especialmente, Andrés Acero. Pero, quizás, lo más novedoso sean los datos que arroja sobre la naturaleza de su relación con el poeta asturiano Carlos Bousoño, al que comenzó a frecuentar en 1948, aunque éste se casara con una alumna puertorriqueña.

Calderón ha logrado tener acceso al epistolario entre ambos, en el que queda claro el amor que el Nobel sintió por Bousuño. Un ejemplo es esta misiva fechada en marzo de 1948. "Otro día. Otro día hacia ti. Qué impaciente estoy. Esperándote te escribo. Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor. Has entrado en mi cuarto; es de noche, como cuando cenaste aquí y nos vinimos a esta habitación, y yo me acosté y tú sentado en el borde de la cama reclinaste tu cabeza de niño sobre mi pecho. ¿Te acuerdas? ¡Cómo nos mirábamos! Yo creo que fue el día más feliz de mi vida, aunque el día de nuestro desposorio fue aún más por ser el más sagrado. ¡Qué verdadera mística es el amor! ¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto, mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos?".

Amigos de Aleixandre como Jaime Gil de Biedma o la académica Carmen Conde fueron testigos del amor que el Nobel sintió por Bousoño. A él le dejó su archivo personal. De hecho, antes de que éste muriese, su mujer, Ruth, quiso venderlo por cinco millones de euros. La sobrina de Aleixandre lo reclamó pero los tribunales fallaron a favor de los Bousoño. Así que siguen a la venta. Poca gente sabe qué más pasiones y secretos pueden guardar esos papeles.

jueves, 10 de marzo de 2016

#hemeroteca #vicentealeixandre | Emilio Calderón: «Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño»


Imagen: El Comercio / Emilio Calderón
«Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño».
«La viuda del asturiano se enfadará, pero yo tengo que contar la verdad. Era algo que no podía obviar». Emilio Calderón Autor de la biografía 'Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos'.
Azahara Villacorta | El Comercio, 2016-03-10
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/existen-alrededor-cartas-amor-20160310002944-v.html

Carlos Bousoño fue «el más grande amor» de Vicente Aleixandre. Ese apasionado idilio entre el Premio Nobel y el poeta y crítico boalés fallecido en octubre, es una de las afirmaciones que se esconden entre las 536 páginas de 'La memoria de un hombre está en sus besos', la primera biografía completa de Aleixandre, escrita por Emilio Calderón (Málaga, 1960) y que «incorpora correspondencia sobre su vida personal y amorosa, hallazgos sobre su bisexualidad o su ambigua relación con el franquismo». En su obra describe, además, su posición durante la guerra o su intento de exiliarse en febrero de 1938 finalmente frustrado por cuestiones burocráticas, su intimidad con varias generaciones de poetas, el ambiente en su casa de Velintonia y los sinsabores de su testamento.

Parece mentira que hayan tenido que pasar tantos años para que tengamos una biografía completa.
Pues sí. Lo llaman el Nobel olvidado. Era una cosa verdaderamente rara porque, después de que le concedieran el Nobel, vivió hasta el año 84. En consecuencia, todas las biografías que habían salido a rebufo de la concesión del premio eran incompletas, no completaban su ciclo vital. Esta, en cambio, aporta muchas cosas novedosas sobre su vida.

Por ejemplo, afirmaciones sobre sus intensas relaciones amorosas.
Sí. He puesto, negro sobre blanco, relaciones suyas que apenas se sabían, como la que mantuvo con Carlos Bousoño, que era conocida en los círculos literarios de Madrid. Otras cosa era que se ocultase, porque Aleixandre tenía una guardia pretoriana que protegía su intimidad.

Saca a la luz correspondencia hasta ahora inédita entre ellos.
Bousoño llegó a comentar a Francisco Brines que era poseedor de unas cartas de amor de Vicente Aleixandre. Existen alrededor de sesenta.

¿Dónde se encuentran?
En su archivo, en manos de Ruth Bousoño. Y ya depende de ella hacerlas públicas. Supongo que no querrá.

De hecho, según mis fuentes, está bastante enfadada con este asunto.
Pues la viuda se enfadará, pero yo, cuando hago una biografía, tengo que contar la verdad. Y no solo eso: tengo que hacer una biografía completa. Así que era algo que no podía obviar.

¿Hay cartas de Bousoño al Nobel?
No lo sé. De lo que a mí me han hablado es de la otra parte. Y lo hacen varias fuentes totalmente fiables. Además, son personas importantes dentro del mundo de las letras. Intelectuales españoles de mucho renombre, por lo que sé positivamente que no estoy diciendo nada extraño.

La biografía incluye, incluso, algunos fragmentos de esos textos.
También he tenido acceso a ellos gracias a fuentes que no voy a desvelar.

¿Qué más podremos descubrir en este libro?
Incluye, por ejemplo, el primer examen de Aleixandre, con diez años, su primer texto autógrafo. O el descubrimiento de que no se llama Vicente Pío, como se decía y como pone la Wikipedia, sino Vicente Pablo.

También habla de su posición en la guerra civil.
Así es. Él era republicano, pero no frentepopulista. Creía en la República porque pensaba que iba a traer aires de libertad. No solamente en cuanto a la igualdad social, sino también en la materia que a él le afectaba, que era su ambivalencia sexual. Es un republicano que, como viene de una familia burguesa, se convierte en sospechoso. La gente no sabe que Aleixandre fue detenido y llevado a una checa. Podía haber corrido la misma suerte que Lorca pero a manos de republicanos. Neruda y Altolaguirre interceden por él para que lo liberen, pero eso marca su futuro. A partir de ahí, pasa mucho miedo en la guerra porque está en el punto de mira.

Su relación con Bousoño surgió en pleno franquismo. ¿Cómo lo vivió?
El franquismo se aprovecha de Aleixandre. Primero lo oculta, durante los años más duros, pero luego es rehabilitado. Y no solo eso: ya para el año 50, es nombrado académico. Él, por el contrario, no colabora nunca de manera directa con el régimen. Aunque es cierto, por otra parte, que el poeta Ángel González le recrimina que no rechazase el nombramiento. Pero esa situación de Aleixandre sirve de aire nuevo para que, en torno a su figura, los poetas del 27 puedan tener un referente. Y también su casa de la calle Velintonia, donde él iba recibiendo a todos ellos.

Una casa por la que pasaron grandes como Lorca o Hernández y que, sin embargo, hoy está a la venta.
Por allí pasaron absolutamente todos, pero lo único que está protegido es el cedro que plantó en el año 40 como símbolo de renacimiento.

Asegura que puso el amor y la amistad por encima de la poesía.
Sí. Su lema era 'La vida por encima de todo'. Y, dentro de la vida, la amistad y el amor. Son sus dos ejes fundamentales. Por encima, incluso, de la poesía. Además, era el gran confraternizador de la Generación del 27. Luis Cernuda lo define como un confesor de almas. Lo sabía todo de todo el mundo porque todo el mundo se confesaba con él. Sabía escuchar, preguntaba y era una persona con un ego moderado, algo difícil de encontrar en el mundo literario.

Su legado terminó en litigio entre sus herederos y los Bousoño, que al final se quedaron con su archivo, también a la venta.
Lo único que me preocupa y me molesta es que el archivo, en manos de los Bousoño, no pueda ser consultado por los investigadores.

Padeció problemas de salud de joven que obligaron a extirparle un riñón y a llevar una vida sedendaria. ¿Cómo murió Aleixandre?
Una de las últimas frases que dice, precisamente a Carlos Bousoño, es: «La vida es un dolor». Era una persona muy lúcida y todo aquel que es lúcido no puede ser del todo feliz.

¿Era creyente?
No. Tuvo algún intento de reconvertirse cuando, siendo muy joven, en el año 22, la vedette Carmen de Granada le transmite una gonorrea. Él lo pasa muy mal y promete volver al seno de la Iglesia, pero, cuando se curó, se olvidó del asunto.


«Oye, Carlitines. Te querré hasta la muerte»
A.V. | El Comercio, 2016-03-10

http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/carlitines-querre-hasta-muerte-20160310002755-v.html

Cuenta Emilio Calderón que, cierto día, Jaime Gil de Biedma adelantó su hora de visita a la casa de Aleixandre en Velintonia y que, «para su sorpresa, es Carlos Bousoño quien, en albornoz, le abre la puerta». Que la pasión era el motor de la vida del Nobel, para quien «Bousoño fue su amor de madurez», aunque, «mientras dura, mantiene otras relaciones, algunas de ellas con mujeres». Amigos y confidentes, ya hay correspondencia datada en 1945, pero las declaraciones de amor del sevillano para con Carlos, Carlitos, Carlitines Bousoño -como le llamaba- se suceden a partir de 1948, en la etapa más árida del franquismo, cuando Aleixandre tiene 47 años y el boalés está a punto de cumplir 25.

Es entonces cuando le escribe párrafos entregados: «Qué bonito estás, Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor». Misivas que «evidencian que no se trata de una relación efímera, sino profunda, canónica»: «Oye, Carlitines (qué precioso nombre, Carlitos, niño mío, mi amor, mi dicha, mi locura, mi único destino). Te querré hasta la muerte. Tú, español mío, chiquillo mío, no te irás nunca. ¿Verdad que nunca? ¿Verdad que no nos separaremos jamás?». Que demuestran que«eran almas gemelas»: «¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos». O: «Te amo ¿Ves? Lo he dicho y no se ha hundido el firmamento. Soy feliz. Estoy como el nadador por el agua, por el cielo. Carlitos: vente conmigo y vámonos... 'a Sevilla por amor'. A donde sea. Ay, cómo me desencadeno cuando te amo (quiere decir a toda hora)». Un año más tarde, 1949, el asturiano se doctoraba con la tesis 'La poesía de Vicente Aleixandre'.

martes, 8 de marzo de 2016

#libros #testimonios #vicentealeixandre | La memoria de un hombre está en sus besos : biografía de Vicente Aleixandre

La memoria de un hombre está en sus besos : biografía de Vicente Aleixandre / Emilio Calderón.
Barcelona : Stella Maris, 2016 [03-08].
535 p.
Premio 2016 Stella Maris de Biografías y Memorias
ISBN 9788416541447 / 19 €

/ ES / BIO
/ Amores / Historia - Siglo XX / Homosexualidad / Poesía / Testimonios / Vicente Aleixandre

La concesión en 1977 a Vicente Aleixandre del Premio Nobel vino a ser el reconocimiento fruto de un universo poético comparable no sólo a los más célebres poetas españoles de su tiempo, sino a T. S. Eliot o a W. H. Auden, con los que mantiene poderosos paralelismos. En la poética de Vicente Aleixandre destaca su capacidad para procurar una visión onírica, sensual y panteísta de la existencia humana, su apuesta por la poesía entendida como comunicación, y el profundo afán de incorporar las más diversas corrientes de una forma personal. Sirviéndose de una ingente documentación inédita -en gran parte obtenida de la correspondencia del autor, como la que mantuvo con el pintor Guillermo Prieto-, Emilio Calderón ha elaborado la primera biografía completa de Aleixandre. Nos acerca a su infancia en Sevilla y Málaga, su deslumbrado descubrimiento de la poesía, a los amigos que frecuentó -de Emilio Prados a Carlos Bousoño-, a su salud quebradiza o a su ingreso en la RAE. Nos desvela su reservada vida amorosa, su posición durante la guerra y el franquismo, y su intento de exiliarse en febrero de 1938 finalmente frustrada por cuestiones burocráticas, su relación con diversas generaciones de poetas —entre ellos Luis Antonio de Villena, Jaime Gil de Biedma, Vicente Molina Foix o Pere Gimferrer—. También nos descubre su casa de Velintonia -a día de hoy un lugar de culto- y los sinsabores derivados de su testamento. Por fin, gracias a la fuerza narrativa de Emilio Calderón, Vicente Aleixandre, el poeta español más complejo y completo de nuestra literatura reciente, recibe la atención que merecía.

Emilio Calderón (Málaga, 1960). Reside en Madrid desde hace más de treinta años. Es historiador, editor y escritor. Durante diez años se dedicó exclusivamente a la literatura infantil y juvenil y publicó, entre otras, ‘Continúan los crímenes en Roma’, ‘Julieta sin Romeo’, ‘El último crimen de Pompeya’ y ‘El misterio de la habitación cerrada’, cosechando notables éxitos con alrededor de un centenar de reediciones de su obra. Su primera novela para adultos, ‘El mapa del creador’ (Roca Editorial), fue editada en 2006, después de disfrutar de una beca de creación literaria en la Real Academia de España en Roma. Esta obra se convirtió inmediatamente en un éxito internacional y ha sido publicada en veintitrés países. En septiembre de 2007 publicó ‘El secreto de la porcelana’ (Roca Editorial), y en junio de 2008 ‘El judío de Shanghái’ (XIII Premio de novela Fernando Lara, Planeta), que ya ha sido traducida al inglés, y cuyos derechos se han vendido también en Alemania, Holanda, Rumanía, Ucrania y Croacia. En octubre de 2009 fue Finalista del Premio Planeta con la obra ‘La bailarina y el inglés’, y en noviembre del mismo año fue galardonado con un Micrófono de Plata de la Asociación de profesionales de Radio y Televisión por su aportación al mundo de la cultura. ‘Los sauces de Hiroshima’ (Editorial Planeta), publicada en octubre de 2011 y traducida al inglés, cierra su “trilogía asiática”. En 2012, con ‘La cosecha humana’ (Editorial Planeta), el autor se introduce en el género negro. En 2013 vio la luz ‘La biblioteca’ (Editores de Zut), una apasionante historia sobre libros que transcurre en la Biblioteca Nacional de España. En 2014 publicó ‘El velo de Isis’ (Ediciones Arconte), un cuento infantil, ‘El elefante que quería ser hormiga’ (Carena Editors) y participó en tres antologías, ‘La vida después-Cuentos de cine’ (Editores de zut), ‘Relatos Insólitos’ (Ediciones Arconte) e ‘Imaginaria’, esta última de cuentos para niños. ‘Círculos’ (Editorial Stella Maris, 2015), es su última novela. El 14 de enero de 2016 obtuvo el II Premio de Biografía y Memorias Stella Maris, con la obra ‘La memoria de un hombre está en sus besos. Biografía de Vicente Aleixandre’.

DOCUMENTACIÓN
Las pasiones sexuales que escondían Doris Lessing y Vicente Aleixandre.
La correspondencia inédita de los dos Nobel ha salido a la luz
José Luis Romo | El Mundo, 2016-03-12
http://www.elmundo.es/loc/2016/03/12/56e302a946163f97278b468d.html
«Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño»,
«La viuda del asturiano se enfadará, pero yo tengo que contar la verdad. Era algo que no podía obviar». Emilio Calderón Autor de la biografía 'Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos'.
Azahara Villacorta | El Comercio, 2016-03-10
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/existen-alrededor-cartas-amor-20160310002944-v.html
Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño.
El escritor Emilio Calderón ha logrado reconstruir la relación que mantuvo Vicente Aleixandre con Carlos Bousoño, una de las principales revelaciones de la biografía, la más completa sobre el Nobel, que se publica en la próxima semana.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-03-06
http://www.larazon.es/cultura/musica/las-cartas-de-amor-de-vicente-aleixandre-a-carlos-bousono-DA12125798#.Ttt1uI2PcG6jxRs
Vicente Aleixandre: La historia del corazón de poeta jamás contada.
El escritor Emilio Calderón ha indagado con detalle en la vida del premio Nobel.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-01-24
http://www.larazon.es/cultura/vicente-aleixandre-la-historia-del-corazon-de-poeta-jamas-contada-EB11763214#.Ttt1vAqUm0PN5vg
La vida interior de Vicente Aleixandre.
Emilio Calderón gana el Stella Maris de Biografía con un retrato del poeta, figura “clave” de la Generación del 27 que sin embargo está “en un limbo” institucional “inaceptable”.
Laura Fernández | El Cultural, El Mundo, 2016-01-15
http://www.elcultural.com/noticias/letras/La-vida-interior-de-Vicente-Aleixandre/8798
Aleixandre, el Nobel sin biografía.
El malagueño Emilio Calderón se hace con el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. "Una guardia pretoriana en torno a su figura ha custodiado celosamente su vida íntima, creyendo que hacían un favor al Nobel ocultando su sexualidad», afirma el autor.
Matías Néspolo | El Mundo, 2016-01-14
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/01/14/5697fb9d268e3e80078b4688.html

domingo, 6 de marzo de 2016

#hemeroteca #libros #vicentealeixandre | Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño

Imagen: Google Imágenes / Aleixandre (4) y Bousoño (7) en el Congreso de Poesía, Segovia, 1952
Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño.
El escritor Emilio Calderón ha logrado reconstruir la relación que mantuvo Vicente Aleixandre con Carlos Bousoño, una de las principales revelaciones de la biografía, la más completa sobre el Nobel, que se publica en la próxima semana.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-03-06
http://www.larazon.es/cultura/musica/las-cartas-de-amor-de-vicente-aleixandre-a-carlos-bousono-DA12125798#.Ttt1uI2PcG6jxRs

Vicente Aleixandre necesitaba amar y ser amado. Por eso decía que «amo con frenesí, con inmenso deseo de sacrificio, de dedicación, de dar mi sangre y mi vida». El contenido de su corazón incluso se filtró en buena parte de su producción literaria, hasta el punto de que su yo poético se fundía con su propio yo.

Todo eso queda patente en la biografía que Emilio Calderón ha escrito sobre el Premio Nobel de Literatura y que obtuvo el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. «Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos», que llega la próxima semana a las librerías, documenta la vida y la obra del autor de «Espadas como labios», siendo especialmente significativos los nuevos datos sobre sus relaciones sentimentales, algunas de ellas fundamentales para entender su producción literaria. Calderón, en una laboriosa investigación, acaba con varios tabúes sobre el escritor, entre ellos, su relación con Carlos Bousoño.

El biógrafo ha podido acceder a la correspondencia hasta ahora inédita que Aleixandre mantuvo con Carlos Bousoño. En ella para nada oculta el tono de lo que evidentemente era algo más que una amistad. Bousoño, quien falleció el pasado 24 de octubre a los 92 años, fue una de las principales relaciones sentimentales de Aleixandre, que debió iniciarse probablemente a principios de 1948, aunque ambos se conocían de años atrás.

La vecina de velintonia
La relación siempre fue conocida por aquellos que formaban parte del círculo más íntimo, del poeta, como Carmen Conde, que vivía en el piso de arriba de la mítica residencia de la calle Velintonia, la hoy abandonada casa de Aleixandre. Ella misma anotó este hecho en sus diarios personales el 16 de marzo de 1949. En estas agendas tampoco faltan los reproches hacia Aleixandre o la desconfianza hacia Bousoño, Carlitos para la escritora. Véase, por ejemplo, lo que escribió la académica el 8 de julio de 1950: «Cena en Mariano, con Vicente y Conchita. La comida de fin de curso que todos los años da Amanda [Junquera]. El padre de Carlitos viene y quiere que su hijo vaya con él a Europa, en coche..., y Vicente se prepara a que le lleven a él, o a ellos dos hermanos, también. –Lo de siempre: habilidad, economía, ¡y el chico en la mano!». Conde llegó incluso a sopesar la idea de dedicarle un libro a Aleixandre, proyecto del que solamente parece ser que escribió un índice. El capítulo número 10 debía titularse «Se define un muchacho: Carlos Bousoño».

Gil de Biedma, testigo
Carmen Conde no fue la única testigo de aquella relación. Uno de los grandes admiradores literarios de Aleixandre, Jaime Gil de Biedma, adelantó un día su visita al domicilio de Velintonia. Para su sorpresa, fue el mismísimo Bousoño quien abrió en albornoz la puerta.

Las cartas recogidas por Calderón nos ilustran que Bousoño, además de amante, fue el receptor de las confidencias de Aleixandre. En este sentido, se sabe que existen misivas en las que el autor de «La destrucción o el amor» le hace partícipe de otras relaciones. Es el caso, por ejemplo, de la que redacta el 7 de julio de 1945, desde Vistalegre, donde le habla de Clara, la «niña rubia» que inspiró «Historia del corazón»: «Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo». Ese tono contrasta con el del epistolario que mantiene en la misma época con su buen amigo José Luis Cano, a quien le afirma, en referencia a Clara, que «pienso cómo amé a la rubia, preciosa, bellísima niña cuyo nombre no he puesto aquí. Y tengo sin embargo conciencia de que amo más a mi tremendo amor de hoy. Amo como no amé nunca».

Porque Aleixandre se volcaba cuando amaba. Eso es algo que no puede evitar reprimir cuando se pone en contacto con Bousoño. Así lo demuestra el 24 de marzo de 1948 cuando le dice «Carlitines: qué gusto, voy a escribirte como me de la gana. Libertad: diosa mía. Acabo de recibir tu carta hermosa: dulce, alegre, fresca. Una pura delicia. Ah malísimo: lo que me has dicho [y cantado con tus versos]. Qué chispeante eres, chiquillo. [Borro eso, que era un piropo]. Da gusto decir eso: “piropo”. Me da la gana de decirlo. A Carlitos le digo eso, y mucho más. Porque es guapísimo [¡mentira!] y porque le adoro, y porque es mío y me lo como a amor. A AMOR, qué gusto escribirlo con todas sus letras, y no llamarlo filosofía ni eufemístico circunloquio que le estrujan a uno el alma y le hacen a uno polvo. Pues sí: Te Amo ¿Ves? Lo he dicho y no se ha hundido el firmamento. Soy feliz. Estoy como el nadador por el agua, por el cielo. Carlitos: vente conmigo y vámonos... “a Sevilla por amor”. A donde sea». En la misma carta, el poeta apunta «ay, cómo me desencadeno cuando te amo [que quiere decir a toda hora]».

Volviendo a Bousoño, de la correspondencia, como apunta Calderón en su ensayo, se sabe que le comentó a su amigo Francisco Brines que estaba formada por unas sesenta cartas de amor, pero nunca habían visto la luz hasta ahora. El biógrafo ha tenido acceso a algunos de estos documentos, hoy guardados entre los numerosísimos papeles que Bousoño atesoraba relacionados con el Premio Nobel, entre ellos, su archivo personal, el mismo que trató de vender en octubre de 2007 junto con su esposa Ruth Crespo por unos cinco millones de euros a la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga. Sin embargo, la sobrina y heredera del poeta, Amaya Aleixandre, reclamó el legado de su tío, llevando a los Bousoño a los tribunales. Finalmente, el Supremo sentenció en enero de 2014 que los papeles eran propiedad de quien los había tenido siempre. No se conoce cuál será el destino definitivo de todo este fondo, probablemente uno de los más importantes de la literatura española en manos privadas.

Algunas de las cartas
7 de julio de 1945. «Querido Carlitos, sólo recibir tus cartas y escribirte es mi alegría. Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo. No digiero, duermo mal y me he desmejorado. En Madrid tenía a José Luis, al menos, con quien me desahogaba; aquí estoy absolutamente solo y no puedo sacar mi alma un poco a [la luz]. Como consecuencia no duermo, y al mismo tiempo no tengo ganas de comer, y tampoco digiero. Mi hermana está preocupada conmigo. Pero tú no te preocupes conmigo, porque creo que lo físico pasará, aunque lo moral no pueda pasar hasta octubre».

«Te haré la cuartilla de biografía, y esa otra que quieres sobre Pasión de la tierra; de la biografía ya he empezado esta tarde y te la mandaré en mi próxima carta, que será enseguida. ¡Qué lástima no poder decir algunas cosas! En broma, se me ocurriría escribir: “de otros datos de mi vida íntima no existe, por el momento, documentación accesible. Hemos pretendido alguna declaración directa del poeta; pero éste nos ha remitido a las memorias que está escribiendo y que anuncia para después de su muerte. Cuando hemos insistido en solicitar algún adelanto sobre su contenido, se ha sonreído ofreciéndonos mostrarnos depositarios o testamentarios de sus papeles”. ¿Qué dirá la gente?».

Marzo 1948
«Otro día. Otro día hacia ti. Qué impaciente estoy. Esperándote te escribo. Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor. Has entrado en mi cuarto; es de noche, como cuando cenaste aquí y nos vinimos a esta habitación, y yo me acosté y tú sentado en el borde de la cama reclinaste tu cabeza de niño sobre mi pecho. ¿Te acuerdas? ¡Cómo nos mirábamos! Yo creo que fue el día más feliz de mi vida, aunque el día de nuestro desposorio fue aún más por ser el más sagrado. ¡Qué verdadera mística es el amor! ¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto, mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos?

«El amante, el amado [qué graciosa palabra] es entonces eso: pedazo de cielo arrojado a los brazos de su amor para su con-fusión y su gloria. [¿Quién sabe lo que es gloria, divinidad [sí, divinidad], si no sabe lo que es estar enamorado y tener para él al ser entero que nos enloquece? Yo sé que mi capacidad de amor es inmensa y toda se desencadena para mi Carlitos. Para mi chiquillo. Chiquillo mío, te amo. Te amo: qué hermoso decirlo así, libre, feraz, reidor, latidor. Agresor también [...]».

«Oye, Carlitines [qué precioso nombre, Carlitos, niño mío, mi amor, mi dicha, mi locura, mi único destino]. Te querré hasta la muerte. Tú, español mío, chiquillo mío, no te irás nunca. ¿Verdad que nunca? ¿Verdad que no nos separaremos jamás?»

«El otro día estaba yo arriba con [nombre ilegible] y Carmen y Amanda. Aquél me preguntó “¿Tienes algo en preparación?”. Y yo contesté “Un libro de poemas amorosos”. Amanda y Carmen supieron. Tienen gran curiosidad... pero ni me piden que les lea nada. Cuando lean el poema con pausa, dirán: “Malísimo Carlitos” que “no le ama”. Pero yo las tranquilizaría diciéndoles: “Me ama... y le amo. Nos amamos. Nos amaremos [...]”.»

Poema inédito sin fecha dirigido a Bousoño


Bésame en la boca, me dijo el faraón
y yo le di mi cuerpo de varón
Ah, malo,
es un palo,
me dije después.
Qué talle más duro:
es un puro
ciprés.
Un detalle: el beso
era tan mojado
que había que pedir un paraguas.
“¿Me quieres?”, me dijo.
“Hombre, como a un hijo
no hay inconveniente”.
“Pero entonces, fijo,
quiéreme Vicente.
Pero no le quise. Sólo le di por...
fin amablemente
gracias por su amor.