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jueves, 16 de mayo de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Muere de un infarto el obispo asturiano de Astorga, "abrumado" por su misión contra la pederastia

Imagen: Google Imágenes / Juan Antonio Menéndez
Muere de un infarto el obispo asturiano de Astorga, "abrumado" por su misión contra la pederastia.
El sacerdote fallece pocas horas después del óbito de su gran amigo el párroco Herminio González Llaca, a cuya capilla ardiente en Gijón se preparaba para asistir.
La Nueva España, 2019-05-16
https://www.lne.es/sociedad/2019/05/16/muere-infarto-obispo-asturiano-astorga/2472914.html

El sacerdote asturiano Juan Antonio Menéndez, obispo de Astorga, falleció ayer en esta localidad leonesa, víctima de un infarto. Menéndez, de 62 años, tenía previsto desplazarse la misma tarde de ayer a Gijón para acudir a la capilla ardiente del también sacerdote Herminio González Llaca, párroco de San Lorenzo, al que le unía una gran amistad desde que coincidieron en el seminario (de hecho tenían la misma edad) y que había fallecido por la mañana.

Según fuentes próximas al obispado de Astorga, Menéndez sufrió un infarto en una calle próxima al obispado. Aunque los servicios de emergencia se desplazaron hasta el lugar y trataron de reanimarle, todo fue inútil y el obispo falleció en torno a las cinco de la tarde. Menéndez era el presidente de la comisión creada por la Conferencia Episcopal Española para atajar los casos de pederastia, una responsabilidad que, a decir de todos los allegados del sacerdote, le resultaba "abrumadora".

El fallecimiento de Juan Antonio Menéndez causó ayer una gran conmoción en la iglesia asturiana, cuando los religiosos aún trataban de asumir la pérdida de González Llaca. "Herminio estaba muy mal. Estuvo ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) hasta el 1 de mayo. Ese día era el aniversario de su ordenación. Volvió a Gijón y trabajó un poco en la parroquia. Volvimos a ingresarlo, porque estaba muy débil. Anoche (por el martes) habló con Juan Antonio, que nos dijo que viajaría a Asturias para rezar por él en Gijón. No pudo llegar, se derrumbó a media tarde", relata José Antonio González Montoto, delegado del clero del Arzobispado de Oviedo y director de la Casa Sacerdotal.

Juan Antonio Menéndez era natural del pueblo de Villamarín de Salcedo (Grado), y nació en el seno de una familia muy religiosa. "En aquella parroquia", relata González Montoto, "había un cura que tenía unas fincas. Se las llevaban unas personas, que le pagaban unas rentas por ellas. Un día, siendo ya mayor, fueron a pagarle y él les dijo que se quedaran con ello. A los familiares del cura les pareció mal y le dejaron. Se quedó solo en la casa rectoral, pero un matrimonio joven se ofreció a cuidarlo: eran los padres de Juan Antonio".

La vocación religiosa prendería en el joven, que ingresó en el seminario de Oviedo. Allí conoció a Herminio González Llaca, con quien trabó gran amistad. También con Jorge Fernández Sangrador, que era un año más joven.

Juan Antonio Menéndez y Herminio González Llaca fueron ordenados sacerdotes en mayo de 1981. En las dos décadas siguientes, ejercería su ministerio, sucesivamente, en Cangas del Narcea, Teverga, Oviedo y Avilés. Menéndez era párroco de San Nicolás de Bari, y su amigo, años antes, había sido párroco en Versalles.

"Eran dos excelentes sacerdotes. Los conocí a ambos como seminaristas, y mantuve con ellos una gran relación. Estoy muy muy entristecido", sostiene José Sánchez, obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara, que ejerció como obispo auxiliar de Oviedo entre 1980 y 1991.

En 2001, Juan Antonio Menéndez accedió al cargo de vicario general de la diócesis de Oviedo, pasando en 2011 a ser vicario episcopal para asuntos jurídicos. En 2013 fue nombrado obispo auxiliar de Oviedo, cargo que ocupó hasta que el 19 de diciembre de 2015 tomó posesión como obispo de Astorga.

miércoles, 2 de enero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Expulsado de la diócesis de Astorga un sacerdote acusado de pederastia

Imagen: El País / José Manuel Ramos Gordón
Expulsado de la diócesis de Astorga un sacerdote acusado de pederastia.
José Manuel Ramos fue suspendido por el Vaticano por abusos sexuales en un colegio de Puebla de Sanabria y en el seminario de La Bañeza.
El País, 2019-01-02
https://elpais.com/sociedad/2019/01/01/actualidad/1546371791_699230.html

El obispado de Astorga emitió este martes una nota en la que anuncia que hoy mismo, el sacerdote José Manuel Ramos Gordón, comenzará a cumplir la pena impuesta por abusos a menores en un monasterio fuera de la diócesis de Astorga. “El sacerdote interpuso un recurso de reposición ante el obispo contra el decreto penal en el mes de septiembre obteniendo una respuesta negativa. Después de haber manifestado su intención de no ejercer el derecho al recurso de alzada ante la Congregación para la Doctrina de la Fe y una vez transcurrido el tiempo previsto por la ley, el caso ha pasado a ser cosa juzgada”, explican.

Ramos Gordón fue suspendido por el Vaticano tras las acusaciones de abusos sexuales en el colegio Juan XIII de Puebla de Sanabria (Zamora) entre 1981 y 1984 y anteriormente en el seminario de La Bañeza (León) hace 30 años.

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, que ahora es el presidente de una comisión creada en la Iglesia católica española para combatir la pederastia, valoró en su día la pena impuesta a Ramos como “muy dura” y explicó que no lo expulsó de la diócesis, como se pedía, porque el delito lo cometió hace 30 años “y en su ejercicio de la profesión posterior no se han producido problemas”.

A un monasterio
Ahora, tras múltiples informaciones sobre pederastia en España, y cuando el Papa Francisco ha hecho un llamamiento a actuar con contundencia, se cumplirá esta pena impuesta: prohibición del ejercicio del ministerio sacerdotal en público y residir diez años en un monasterio o convento fuera de la diócesis de Astorga. Sus delitos habían ya prescrito.

Sobre el sacerdote Ángel Sánchez Cao, también investigado en su día por presuntos delitos de abusos a menores cometidos en el año 1980 en el seminario de La Bañeza, la nota informa de que se han recibido “recientemente noticias fundadas sobre otro presunto abuso del sacerdote a un menor en la misma fecha y lugar por lo que se ha ordenado una investigación preliminar para esclarecer los hechos”. Mientras tanto, Sánchez Cao ha sido “apartado de las parroquias y del ejercicio público del ministerio” y se le ha prohibido “mantener contacto con menores y con la presunta víctima”. Medidas cautelares, dicen, para garantizar la libertad y el buen desarrollo de la investigación.

martes, 16 de octubre de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | La Iglesia española nombra responsable de su Comisión antipederastia al obispo que no expulsó al abusador de La Bañeza

Imagen: El Diario / Juan Antonio Menéndez
La Iglesia española nombra responsable de su Comisión antipederastia al obispo que no expulsó al abusador de La Bañeza.
Juan Antonio Menéndez, obispo de Astorga, es duramente criticado por las víctimas por no expulsar al sacerdote José Manuel Ramos Gordon. "Es el gran ocultador. Decepcionante", denuncia Francisco Javier. Coordinará el trabajo de una decena de expertos para seleccionar a los futuros sacerdotes, responder a las víctimas y ofrecer "asistencia y apoyo pastoral", aunque evitan comprometerse a denunciar, siempre, ante la Justicia civil. En la comisión, que preparará las propuestas de la CEE para la reunión de obispos con el Papa, también se incluye Silverio Nieto, acusado por los padres del 'Gaztelueta' de haberlos engañado.
Jesús Bastante | El Diario, 2018-10-16
https://www.eldiario.es/sociedad/Iglesia-responsable-Comision-Anti-pederastia-Baneza_0_825568095.html

Los obispos españoles quieren atajar los abusos en la Iglesia nombrando coordinador de una nueva Comisión antipederastia, nada más y nada menos, que al obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, cuestionado por su actuación en los casos de abusos de La Bañeza y Puebla de Sanabria.

La citada comisión ha sido confirmada este mediodía por la propia Conferencia Episcopal Española (CEE), que en un comunicado anuncia que "comenzará sus trabajos esta misma semana". Además de Menéndez, formarán parte de la misma "juristas de la Junta de la Episcopal de Asuntos Jurídicos; del Servicio Jurídico Civil; del Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica; del Servicio Jurídico de CONFER; y de la Vicesecretaría para Asuntos Generales".

Esto es: el polémico sacerdote Silverio Nieto, responsable del Servicio Jurídico Civil de la CEE y acusado de engaño por las víctimas del 'caso Gaztelueta', también formará parte del grupo, que ayudará a "preparar los materiales de trabajo que presentará el presidente de la CEE, cardenal Ricardo Blázquez", en la reunión que todos los obispos del mundo tendrán con el Papa Francisco en febrero.

"Proteger a todos los menores"
La comisión debe actualizar los protocolos de actuación de la Iglesia española, vigentes desde 2010 y que han sido duramente criticados por las víctimas y por expertos, que consideran que da más relevancia al presunto abusador (un clérigo) que al menor abusado.

"Esta nueva normativa –apunta la CEE en una nota– sustituirá a los protocolos actuales, se adecuará de manera más perfecta al 'Modelo de Directivas' redactado por la Comisión Pontificia para la Protección de Menores con fin de ayudar a las Conferencias Episcopales y a las Congregaciones religiosas a desarrollar e implementar políticas y procedimientos para la protección de menores y adultos vulnerables contra el abuso sexual, para responder a los abusos en la Iglesia y para demostrar integridad en este trabajo".

La nota de la CEE concluye comprometiéndose a "cuidar y educar, con respeto y ejerciendo su ministerio; proteger a todos menores y adultos vulnerables; crear comunidades seguras y solidarias que ofrezcan un entorno de amor donde haya una vigilancia informada sobre los peligros del abuso".

Y lo harán, añaden los obispos, "seleccionando y formando cuidadosamente a todos aquellos con alguna responsabilidad en la Iglesia; respondiendo a cada queja de abuso contra el personal de la Iglesia; procurando ofrecer un ministerio apropiado de cuidado pastoral a aquellos que han sufrido abuso; y procurando ofrecer asistencia y apoyo pastoral, incluyendo supervisión y remisión a las autoridades apropiadas, a cualquier miembro de la comunidad eclesiástica, que se sabe que ha cometido un delito contra un menor, joven o adulto vulnerable".

Las víctimas: "Esto sí que es alucinante"
"Esto sí que es alucinante", declara Francisco Javier, la víctima de abusos en el seminario de La Bañeza a manos de José Manuel Ramos Gordón, se muestra indignado ante el hecho de que sea el obispo de Astorga quien coordine la 'Comisión Antipederastia' de la Iglesia española. Un obispo que, afirma, primero sólo condenó a su abusador a un año sin dar misas (que ni siquiera cumplió) y que, finalmente, aceptó su confinamiento en un monasterio, pero sin expulsarlo de la Iglesia. Y que se negó a indemnizar a la víctima al considerar que sería "prevaricación".

"El gran ocultador que solo ha dado la cara cuando tú has descubierto todo, que permitió el homenaje al tipo que abusó de mí, y que todas sus decisiones han sido a regañadientes... ¿protegiéndonos? Sinceramente decepcionante", cuestiona Francisco Javier, quien sostiene que la Iglesia española trata de lavar su cara "porque le están viendo las orejas al lobo, e intentan poner un muro de contención, porque si no terminan ahogados".

"Sinceramente, no me creo nada. Y tampoco me creo nada de la reunión de febrero en Roma (que congregará a los presidentes de todos los episcopados del mundo con el Papa para intentar atajar los abusos). Hasta que no vea acciones, no me creeré nada", concluye la víctima de La Bañeza.

#hemeroteca #iglesia #pederastia | La Iglesia española crea una comisión reservada para combatir la pederastia

Imagen: El País / Juan Antonio Menéndez
La Iglesia española crea una comisión reservada para combatir la pederastia.
El obispo que impuso el protocolo más duro contra los abusos tras silenciar un caso en León presidirá el grupo. El texto prevé remitir las denuncias “a las autoridades apropiadas”.
Julio Núñez | El País, 2018-10-16
https://elpais.com/sociedad/2018/10/16/actualidad/1539678926_713661.html

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha creado una comisión reservada para actualizar los protocolos de actuación contra los casos de abusos sexuales cometidos en su seno. Al frente del grupo, compuesto por diez expertos, la CEE ha puesto al obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, conocido por instruir las agresiones sexuales prescritas de un sacerdote de La Bañeza (León), que ocultó a la opinión pública, pero también por disponer en su diócesis de uno de los pocos protocolos que obligan a denunciar a la justicia ordinaria los casos de abusos del clero, cosa que solo ocurre en tres de las 70 diócesis. La actualización de la normativa comenzará esta misma semana, según informó la CEE a través de un comunicado.

El anuncio se produce a escasos meses de la histórica cumbre a la que el papa Francisco ha convocado en febrero —entre el 21 y el 24— a toda la jerarquía eclesiástica para adoptar medidas para erradicar una plaga que amenaza su papado y lo hace, además, en plena publicación por El País de una serie de artículos que revelan cómo la Iglesia española ha silenciado durante décadas los casos de pederastia que ha conocido o instruido.

Según ha avanzado este martes la CEE, la comisión estará compuesta por juristas de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, del Servicio Jurídico Civil, del Tribunal de la Rota de la nunciatura apostólica, del servicio jurídico de la Conferencia Española de Religiosos y de la vicesecretaría para asuntos generales. La cúpula eclesiástica, que sí comunicó que Menéndez será presidente de la comisión, se negó a facilitar el nombre del resto de expertos que integrarán el grupo de trabajo.

La Iglesia católica española asume, según la nota de prensa, el compromiso de “proteger a todos los menores y adultos vulnerables” y lo hará “seleccionando cuidadosamente a todos aquellos con alguna responsabilidad” en su seno, lo que incluye la “supervisión y remisión a las autoridades apropiadas a cualquier miembro de la comunidad eclesiástica que se sabe que ha cometido un delito contra un menor, joven o adulto vulnerable”. El texto no precisa cuáles son “las autoridades apropiadas”, si civiles, eclesiásticas o ambas.

El órgano de gobierno de la Iglesia española no explica qué modelo seguirá la comisión presidida por Menéndez. El protocolo de su diócesis, publicado este año, es el más extenso y el que, a diferencia del de la CEE, hace una referencia explícita a cómo debe actuar un obispo o clérigo al conocer un posible caso de pederastia. Mientras que en el texto publicado por la cúpula eclesial el religioso debe “invitar” a la familia a que denuncie el caso ante las autoridades, en el de Astorga el obispo debe ponerlo en conocimiento de la fiscalía. Desde 2015 la ley del menor obliga a trasladar al ministerio público los posibles delitos de los que sea víctima un menor.

Víctimas ofendidas
El obispo Menéndez, licenciado en Derecho, es conocido por haber instruido en 2017 el polémico caso prescrito de abusos sexuales en el seminario menor de La Bañeza (León). Tras el proceso eclesiástico, castigó al sacerdote José Manuel Ramos a un año sin desempeñar actividades pastorales por haber abusado de cuatro menores a finales de los ochenta. El proceso y el fallo se llevaron en silencio y el obispo permitió, una vez firme la sentencia, que la parroquia donde ejercía Ramos (Tábara) despidiese al sacerdote con un homenaje. El denunciante, no conforme con la pena, llevó el caso ante los medios, lo que hizo que otra víctima denunciara al cura por abusos a principio de los años ochenta en un colegio de Zamora. En este caso, la diócesis y el Vaticano castigaron al sacerdote con el destierro durante 10 años a un convento fuera de Astorga.

Varias víctimas, entre ellas Javier, el primer denunciante de Ramos, afirman que les ofende que Menéndez presida ahora este grupo y que la CEE no cuente con la presencia de los afectados en la comisión. “Cualquier protocolo de actuación para casos de abusos sexuales a menores que no cuente en sus comisiones de creación o actualización con la voz de las víctimas no pasa de ser papel mojado”, escribió en Facebook el padre de una víctima de abusos tras conocerse la noticia.

Jueces y fiscales pidieron el lunes cambios en la legislación que obliguen a la Iglesia a denunciar los casos de pederastia de los que tenga conocimiento, algo que no ocurría ahora, al menos no entre las víctimas mayores de edad a las que se anima a denunciar por sí mismas.

sábado, 18 de febrero de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Los exseminaristas de La Bañeza: «No queremos dinero, solo vivir en paz»

Imagen: iLeón / Protesta en Astorga por los abusos sexuales en el seminario de La Bañeza
Los exseminaristas de La Bañeza: «No queremos dinero, solo vivir en paz».
Cerca de una treintena de afectados y excompañeros se manifiestan en Astorga tras salir a la luz los casos de pederastia en el seminario de La Bañeza.
Leonoticias, 2017-02-18
http://www.leonoticias.com/astorga/201702/18/queremos-dinero-queremos-vivir-20170218123939.html

Bajo una intensa lluvia que no remitió en ningún momento de la mañana del sábado, cerca de una treintena de exseminaristas salieron a la calle en Astorga para manifestar su repulsa ante los casos de pederastia recientemente conocidos en el seminario de La Bañeza.

Con una pancarta en la que podía leerse «Todos lo vivimos y ellos lo encubrían. Todos somos víctimas», los manifestantes recorrieron la distancia que une la Plaza de la Catedral y el Ayuntamiento, clamando justicia por una situación tan lamentable como dramática.

Rubén Darío, Tomás García y Óscar Antón fueron los portavoces de la convocatoria, que en declaraciones a los medios explicaron que «estamos convencidos de que van a salir más casos. Lo que queremos no es dinero, sino poder vivir en paz».

Sin duda uno de los momentos de mayor congoja se vivió cuando un exseminarista relató cómo veía a los sacerdotes «entrar en las habitaciones de noche, con linternas», un recuerdo que «es imposible borrar de mi cabeza». Igualmente, explicó que para un niño de diez años «denunciar esa situación era casi imposible, porque suponía que nadie confiara en su palabra y la posible reprimenda por parte de los seglares».

La manifestación, aparte de para reivindicar, también sirvió como una especie de catarsis para algunos, como Emilio Álvarez, que asegura que «personalmente solo quiero vivir tranquilo una vez he podido enfrentarme a ello».

jueves, 16 de febrero de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El obispo de Astorga: "Quiero terminar con todos los casos de abusos sexuales a menores"

Imagen: La Opinión de Zamora / Juan Antonio Menéndez, obispo de Astorga
El obispo de Astorga: "Quiero terminar con todos los casos de abusos sexuales a menores".
Anuncia la elaboración de nuevos protocolos para todas las personas que en la Diócesis de Astorga tengan que atender a menores de edad, desde catequistas a monitores de campamentos y sacerdotes.
Ana Valencia / Alberto Domingo | Diario de León, 2017-02-16
http://www.diariodeleon.es/noticias/provincia/obispo-astorga-quiero-terminar-todos-casos-abusos-sexuales-menores_1138293.html

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, ha asegurado esta mañana su intención de terminar con todos los casos de abusos sexuales que se hayan podido dar en la diócesis tanto en el Seminario Menor de La Bañeza como en el Colegio Diocesano Juan XXIII de Puebla de Sanabria.

Además, el prelado anuncio la elaboración de nuevos protocolos para todas las personas que en la Diócesis de Astorga tengan que atender a menores de edad, desde catequistas a monitores de campamentos y sacerdotes. Todos ellos, y como primera medida, deberán presentar el certificado de penales en el Obispado.

El exalumno del seminario menor de La Bañeza, Emiliano Álvarez Delgado, presentó ayer un escrito ante el Obispado de Astorga en el que solicita a la Diócesis que investigue «en profundidad» los casos de abuso sexual a menores que se produjeron en el centro entre los años 1977 y 1981, cuando el denunciante estudiaba la última etapa de la Educación General Básica (EGB).

Álvarez Delgado aseguró haber sufrido vejaciones sexuales en el seminario en la edición del domingo de este periódico. Tanto en sus declaraciones a este periódico como en el escrito que ayer registró en el Obispado responsabiliza de la conducta pederasta al sacerdote Ángel Sánchez Cao, párroco en la actualidad en El Barco de Valdeorras (Orense). En el escueto relato que realiza en su misiva al obispo, Álvarez reitera que los tocamientos «ocurrían por la noche, cuando dormíamos». Además, identifica al presunto pederasta porque «en varias ocasiones, pude identificar sus gafas doradas y su pelo rubio». Como ya manifestó, Álvarez señala que no fue la única víctima y se reafirma en que sufrieron abusos «muchos de los niños con los que compartía dormitorio».

La Diócesis de Astorga reconoció el 29 de enero la existencia de un caso de pederastia en el seminario menor bañezano, que se produjo en el curso 1988/1989. A mediados del año pasado se cerró el proceso administrativo-penal que se siguió a instancias de la Congregación para la Doctrina de la Fe, después de que un exseminarista relatase en una carta dirigía al papa Francisco su experiencia en dicho centro. El caso finalizó con la imposición de una pena al sacerdote José Manuel Ramos Gordón, al que se apartó de su oficio de párroco en la localidad zamorana de Tábara. El presbítero reconoció los hechos.

Por otra parte, el Obispado recibió después otras dos denuncias para que se investigue la etapa de Ramos Gordón en el Colegio Diocesano Juan XXIII, de Puebla de Sanabria. Además, se ha convocado una manifestación para el sábado en Astorga, que exige que se depuren responsabilidades por lo ocurrido entonces.


La Diócesis de Astorga exigirá el certificado antipederastia para trabajar con niños.
El obispo pondrá en marcha «medidas estrictas de disciplina» y convoca a las víctimas del seminario de La Bañeza a una comisión para abordar los abusos.
A. Cubillas | Leonoticas, 2017-02-17
http://www.leonoticias.com/astorga/201702/16/diocesis-astorga-exigira-certificado-20170216181136.html

Al igual que en su día hicieron los docentes de León conforme a la ley de Protección Jurídica del Menor, la Diócesis de Astorga hará extensible a todos los agentes de pastoral diocesanos la exigencia de aportar el Certificado Negativo antipederastia.

El objetivo, evitar casos de pederastia como los que se han confirmado en el Seminario Menor de La Bañeza. Así lo señaló este jueves el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, durante una convocatoria a los medios de comunicación en la que anunció la apertura de una investigación para determinar el alcance del primer caso de pederastia en la Iglesia de Castilla y León.

Una medida que en enmarca en la intención de la Diócesis de implementar nuevos protocolos de actuación con menores y de prevención que pasan además por la puesta en marcha de “medidas estrictas de disciplina.

En este sentido, Menéndez aseguró además su plena intención así como de todos los agentes de colaborar siempre con las autoridades civiles, aplicando además con severidad y rigor la propia normativa canónica para tratar con equidad y justicia posibles delitos de abusos a menores consideramos como uno de los más graves del “Código de Derecho Canónico”.

Por todo ello y ante el escándalo desatado tras la denuncia contra el reverendo José Manuel Gordón de un exalumno del Seminario Menor de La Bañeza, la Diócesis ha tendido la mano a todas las víctimas posibles a las que este sábado, con motivo de una manifestación que se celebrará en Astorga, no podrá recibir.

Por ello, Juan Antonio Menéndez les ha emplazado a una comisión el próximo 28 febrero, al igual que hizo con varios exalumnos del colegio diocesano Juan XXIII de Puebla de Sanabria, que también han aludido a abusos por parte del sacerdote Ramos Gordón. Invitación que, según señaló el obispo, ha sido declinado alegando incompatibilidad en las fechas.

En cualquier caso, Menéndez ha mostrado su interés de mantener ese encuentro para “acabar con todo esto”. “Me duele mucho estas cosas y por ello haré todo los posible para que en un futuro esto no se vuelva a repetir”, concluyó el obispo, que en reiteradas ocasiones trasladó el perdón de la Diócesis por lo acontecido.


Y TAMBIÉN…
Caso Ramos Gordón: El obispo de Astorga investigará presuntos abusos sexuales en Puebla y La Bañeza.

Juan Antonio Menéndez defiende que la pena a Ramos Gordón es "justa y proporcionada".
Irene Gómez | La Opinión de Zamora, 2017-02-17
http://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2017/02/17/obispo-astorga-investigara-presuntos-abusos/985045.html

miércoles, 1 de febrero de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | La víctima de abusos en un seminario de León: "No voy a permitir que la Iglesia se ría de mí otra vez"

Imagen: El Diario / Pintadas contra los 'Romanones', Granada
La víctima de abusos en un seminario de León: "No voy a permitir que la Iglesia se ría de mí otra vez".
F.J. denuncia a El Diario cómo el Obispado de Astorga no ha hecho cumplir la condena por pederastia del sacerdote que abusó de él y varios menores. José Manuel Ramos Gordón, condenado en mayo de 2016 a un año de expulsión, ha seguido oficiando misa y recibió un homenaje. También constaba hasta el domingo como Delegado de Patrimonio. La diócesis le había pedido "humildemente perdón" a la víctima y el obispo se había puesto "a su disposición para poder ayudarle a usted y a su familia en lo que necesiten".
Jesús Bastante | El Diario, 2017-02-01
http://www.eldiario.es/sociedad/victima-seminario-Leon-permitir-Iglesia_0_607889637.html

"Me dijeron que al verdugo de mi niñez ya se le prohibía oficiar misa, que no podría hacerlo más ya que quedaba jubilado de su oficio pastoral, y para mi sorpresa sé de primera mano que no se ha cumplido. Santidad, ¿cómo cree que me siento?". En noviembre pasado, F. J., víctima de abusos sexuales en un seminario de Astorga (León) a finales de los 80, volvía a escribir al Papa Francisco. Ya lo había hecho a finales de 2014, después de que saltara a la luz pública el escándalo de abusos del "clan de los Romanones" en Granada.

Tras leer la primera carta, el Papa conminó a la diócesis de Astorga a una investigación, que concluyó con el reconocimiento de los abusos, a él y a varios jóvenes más, en el seminario Menor de La Bañeza. No fueron los únicos, pues el sacerdote José Manuel Ramos Gordón era un depredador sexual que (normalmente también bajo los efectos del alcohol, según testigos que declararon en el proceso) realizaba tocamientos varios a decenas de muchachos en sus distintos destinos.

En mayo de 2016, el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, escribía una carta a F. J., anunciándole el fin del proceso y la condena al culpable, que había reconocido los hechos y, supuestamente, se mostraba sumamente arrepentido. "Sé muy bien que nada en este mundo podrá reparar suficientemente el daño causado. Le pido humildemente perdón en nombre de la Iglesia, a la que represento, y me pongo a su disposición para poder ayudarle a usted y a su familia en lo que necesiten", escribía el obispo de Astorga a F. J.

Un homenaje de despedida
Sin embargo, apenas cinco meses después, el religioso condenado recibía un homenaje de despedida en su parroquia de Tábara. Y F. J., estalló. "Se están burlando de mí. Se siguen burlando de mí. Me dan asco", declara a El Diario. 28 años después, los fantasmas de las persecuciones, los tocamientos por parte del religioso y el clima de silencio y amenazas entre los responsables que tuvieron conocimiento de los hechos, regresaron. Como un mazazo.

Ahora, tras conocerse la "condena" de apenas un año para el sacerdote, quien además ha solicitado su jubilación -y que, según La Opinión de Zamora, hasta el domingo seguía figurando como Delegado de Patrimonio de la diócesis-, F.J. Estalló. "Me atreví a escribir al Papa después de que publicárais el caso de Granada", recuerda la víctima.

En mayo, la víctima decidió fiarse del prelado, aunque "un año de sanción me parecía una sanción ridícula después de todo el daño que hizo". F.J., que en ningún momento ha solicitado una compensación económica, y que tampoco quiso, hasta ahora, que el caso saliera a la luz porque "confiaba en que la Iglesia cumpliera con su obligación, como quiere el Papa", se desesperó cuando, cinco meses después de esa carta, el sacerdote se despedía de Tábara con un sentido homenaje en el que, asegura, "el cura ofició la misa" pese a estar sancionado.

La condena era clara. Así lo relataba el obispo a la víctima en una carta: "Privación del oficio de párroco durante un período no inferior a un año, en el que tendrá un seguimiento tutelado por otro sacerdote, realizará ejercicios espirituales de mes y desarrollará labores asistenciales en favor de los sacerdotes ancianos e impedidos, así como otras tareas caritativas".

"Siguen tratándome mal. Por favor, no me mintáis", asegura, en conversación telefónica con este diario. Indignado, añade que "lo que quieren es salvaguardar su institución, y yo no les importo nada. Es la impresión que yo he tenido". "No he sacado esto para hacerme famoso ni para que me dieran dinero", constata, desesperado al tener que revivir, otra vez, lo que tanto le costó denunciar. "Lo que me pasó lo mantuve en silencio durante años, y solo lo saqué a la luz porque parecía posible que, por fin, se hiciera justicia y se evitaran otros casos en el futuro", lamenta, revelando su pérdida de confianza en la Iglesia.

FJ., ha escrito otra vez al Papa, denunciando cómo "ni siquiera han cumplido con la condena tan corta que impusieron a mi abusador". "No voy a permitir que se rían de mí otra vez", lamenta. No quiere hablar más. Al menos, de momento. Pero se muerde la lengua. "Esto condicionó mi futuro, me robaron mi infancia, mi ilusión, mi inocencia. Mientras los demás niños de mi edad estudiaban y soñaban con un futuro, a mí me negaron el mío", recuerda en su carta a Francisco.

"Este es el castigo que se le aplica a una persona que, sin ningún tipo de escrúpulos, se adentra en tu dormitorio y utiliza tu cuerpo de niño para satisfacer sus más bajos y rastreros deseos, sin importarle lo más mínimo los sentimientos ajenos. ¿Cómo queda una mente de tan corta edad tras vivir estos abusos?", escribe F.J., al Papa de nuevo.

martes, 31 de enero de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Homenaje para el cura que abusó de menores

Imagen: El País / José Manuel Ramos Gordón, homenajeado en Tábara, Zamora
Homenaje para el cura que abusó de menores.
El Obispado amparó que el sacerdote de Tábara fuera agasajado al marchar del pueblo.
Oriol Güell | El País, 2017-01-31
http://politica.elpais.com/politica/2017/01/31/actualidad/1485884546_160298.html

José Manuel Ramos Gordón fue el cura de Tábara (Zamora) durante 26 años. Hasta el pasado 1 de julio, cuando el Obispado de Astorga (León) le aplicó “la privación del oficio de párroco” tras un proceso canónico en el que el sacerdote admitió haber abusado de varios niños hace tres décadas, cuando era docente del Seminario Menor de La Bañeza (León). El obispo Juan Antonio Menéndez, sin embargo, mantuvo la condena en secreto y permitió que Ramos Gordón fuera homenajeado el pasado 17 de octubre por todo el pueblo de Tábara.

En la iglesia, llena de fieles y autoridades que desconocían los hechos, el sacerdote ofició una misa junto a su sucesor. Recibió un pergamino en agradecimiento por los servicios prestados y luego se fueron todos a celebrarlo con un banquete. “Ha manchado el nombre del pueblo. Es como si nos hubiera convertido en cómplices de unos hechos repugnantes”, exclama indignada con el obispo una vecina del municipio.

Astorga, La Bañeza y Tábara, a caballo entre las provincias de León y Zamora, son los tres vértices de un triángulo sacudido desde el pasado domingo por la noticia de los abusos, adelantada por el diario ‘La Opinión de Zamora’. Hasta entonces, salvo el obispo y unos pocos colaboradores, nadie conocía en la zona el sórdido pasado de Ramos Gordón. Solo una de las víctimas, que en 2014 remitió una carta al Papa Francisco relatando los horrores ocurridos en el seminario en el curso 1988-1989, era conocedor de la investigación.

La carta detalla como el denunciante, su hermano y dos niños más, que entonces tenían 13 y 14 años, recibían en sus habitaciones las visitas de quien entonces era el tutor de 7º de EGB. “Las noches se habían convertido en miedo”, relata la víctima, que hoy tiene 41 años y sufre secuelas psicológicas por los abusos sufridos. Ayer declinó hablar con El País. Según personas de su entorno, “está muy afectado y prefiere guardar silencio”.

“Más de una vez encontré a mi hermano escondido en los baños, con el rostro desencajado, los ojos llorosos y temblando. Recuerdo decirle: ‘Vamos a la cama’. Y él, con los labios tiritando’ responder: ‘No, sé que él va a venir”, denunció al Pontífice la víctima, que extiende sus acusaciones a otros prelados de Astorga por “encubrir los hechos”.

Los chavales reunieron fuerzas dos veces para alertar de lo que estaba ocurriendo, aunque no sirvió de nada. La primera fue aproximadamente tres meses de empezar los abusos. Hablaron con el rector del Seminario, Gregorio Rodríguez (hoy fallecido). “Pensamos que sería el fin del calvario, nada más lejos de la realidad. Nadie hizo nada”, lamenta la víctima en su carta al Papa. Los abusos siguieron y los dos hermanos fueron a hablar con el tutor de sexto curso, Francisco Javier Redondo (hoy vicario episcopal de Ponferrada). “Parecía que por fin alguien haría algo por nosotros, pero no hizo nada. Por segunda vez nos ignoraron, dejándonos a merced de los caprichos sexuales de don José Manuel”, concluye la misiva.

Las denuncias de las víctimas quizá sí tuvieron consecuencias, aunque el Obispado de Astorga se niega a hablar de ello. Meses después de acabar el curso, Ramos Gordón abandonó el seminario y la docencia para siempre y pasó a ser el nuevo cura de Tábara.

El Papa recibió la carta en noviembre de 2014 y ordenó al Obispado de Astorga la apertura de un proceso pese a que los hechos ya están prescritos, tanto en vía penal como canónica. Ramos Gordón admitió los abusos, de los que se mostró “arrepentido”, y el obispo Juan Antonio Menéndez acordó trasladar al párroco, medida aplicada en julio. La gestión del caso, sin embargo, ha disgustado a casi todos en la zona, al denunciante en primer lugar, que no duda en calificar la condena impuesta de “burla”.

Esta prevé la “privación del oficio de párroco durante un periodo no inferior a un año, en el que tendrá un seguimiento tutelado por un sacerdote, realizará ejercicios espirituales un mes y desarrollará labores asistenciales en favor de sacerdotes ancianos”. El nuevo destino de Ramos Gordón es una residencia para exsacerdotes en Astorga, a tiro de piedra de la catedral, en la que este martes no quisieron atender a este diario.

El obispo también remitió una carta al denunciante en la que le pide “humildemente perdón” en nombre de la Iglesia y muestra su “profundo dolor” por unos abusos “tan deplorables y que han causado tanto sufrimiento a usted y a otros alumnos”. El Obispado, sin embargo, guarda silencio sobre las razones que le llevaron a amparar el homenaje, promovido por una cofradía de Tábara.

Ramos Gordón era una figura apreciada en este municipio de apenas 700 habitantes. “Ha sido una persona siempre amable y un gran dinamizador para el pueblo y toda la comarca”, afirma el alcalde José Ramos San Primitivo (PP). “Pero lo que ha pasado es imperdonable y mucha gente está indignada con razón”, admite el regidor. El mensaje entre la veintena de vecinos consultados es casi unánime: Ramos Gordón fue un buen cura y el pueblo tenía motivos para estar agradecido con él, pero si se sabía que había abusado de unos niños, el homenaje celebrado en octubre estaba fuera de lugar. “Fue algo innecesario. Es incomprensible que el obispo lo permitiera”, sentencia Santiago Andrés, juez de paz de Tábara.

En La Bañeza la noticia también ha removido muchas conciencias, sobre todo porque los abusos no sucedieron en los oscuros años del franquismo, sino en la España democrática de 1989. El Seminario Menor, hoy reconvertido en residencia, fue durante décadas una de las instituciones más importantes de la localidad. “Era de lo mejor de la provincia por la calidad de la educación”, explica un exalumno, que pide el anonimato y que en el momento de los hechos cursaba COU en Astorga. “Aquí estudiaban en régimen de internado muchos niños de la comarca. La disciplina era muy estricta, incluso cuando el resto de la sociedad se había modernizado y relajado en muchos aspectos”, añade este hombre. “Por lo que dicen ahora, el sacerdote era muy selectivo con sus víctimas. A todos nos da escalofríos pensar en lo que pasaron estos niños porque, aunque nunca viera nada de abusos, todos sabemos lo opresor que podía ser el ambiente ahí dentro si tenías a los curas en contra”, concluye.

Las réplicas del terremoto causado por la noticia de los abusos también han llegado hasta Puebla de Sanabria, donde Ramos Gordón dio clases en el colegio Juan XXIII (hoy cerrado) antes de llegar a La Bañeza. Exalumnos del centro han empezado a movilizarse por las redes sociales en los últimos tres días para alertar de comportamientos sospechosos, por ahora imposibles de confirmar, del expárroco de Tábara.

Y TAMBIÉN…
El Obispo de Astorga aparta a un sacerdote por un supuesto caso de abusos y pide disculpas.

El denunciante, que asegura que otros menores sufrieron abusos, envió dos cartas al Papa.
EFE | El Mundo, 2017-01-29
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/01/29/588dd2e2468aebeb158b45a6.html