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viernes, 10 de mayo de 2024

#hemeroteca #memoria #homofobia | Miguel de Molina, víctima LGTB, represaliado del franquismo

Miguel de Molina //

Miguel de Molina, víctima LGTB, represaliado del franquismo

Marta Saavedra Doménech | El Diario, 2024-05-10

https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/miguel-molina-victima-lgtb-represaliado-franquismo_132_11357716.html 

El artista malagueño Miguel Frías de Molina, Miguel de Molina, (1908-1993), llamado en su época ‘El rey de la copla’, fue un artista completo, multidisciplinar. De origen muy humilde, fue principalmente cantante de copla y bailarín, destacando su participación en el el aclamado ‘Amor Brujo’ en el Teatro Español, en abril de 1934, junto a grandes figuras como Antonia Mercé, Pastora Imperio y Vicente Escudero. Como actor, trabajó a las órdenes de importantes cineastas de la época como el canario Claudio de la Torre, de quien este año conmemoramos el centenario de su Premio Nacional de Literatura.

Al igual que tantos artistas de entonces, con los que compartió amistad, Miguel de Molina es expresión artística de una época cultural tan floreciente como convulsa. Pero también un exponente del acoso más abyecto a muchos hombres y mujeres. Perpetrado durante los años del golpe militar, la guerra y la posterior dictadura de Franco, esta caza de talento traería la aniquilación de una generación completa de artistas e intelectuales florecientes. Representantes de la cultura más transgresora, libre y vanguardista, perseguidos y torturados por muchos motivos, fundamentalmente ideológicos. Pero también, y no conviene olvidarlo, homófobos. Miguel de Molina, amigo personal de Federico García Lorca, ya había visto pagar cara, con su propia vida, la libertad y el talento de su amigo. Tras una paliza que recibiría a la salida de una de sus actuaciones en el Teatro Pavón, en Madrid, decidió marcharse a emprender una vida de fama en Argentina, estableciéndose en Buenos Aires. No serían años sencillos, puesto que el azote de la obcecación homófoba también llegaría hasta ese país, por lo que también recabaría en otros lugares, como México. Apartado de su tierra, a la que regresó sólo en una ocasión, contempló siempre con la nostalgia del exiliado la vida que no se le permitió vivir, hasta su muerte en Buenos Aires, ocurrida en 1993. El interés que despierta hoy su figura es universal, no sólo desde el ámbito cultural, sino también académico y se extiende gracias a la magnífica labor de visibilización que ejercen sus herederos, a través de la Fundación Miguel de Molina.

Recientemente y por iniciativa del Grupo Socialista, se ha registrado una moción en la comisión de Cultura del Senado para el reconocimiento del artista como víctima LGTB, represaliada del franquismo, y para que se valore la puesta en marcha por parte de las administraciones públicas, de un centro para la exhibición permanente de su legado. Miguel de Molina merece ser recordado como protagonista de un tiempo en el que la represión o persecución se manifestaba de múltiples formas afectando singularmente a las personas LGTB, con formas especiales de represión o violencia por causa de su orientación o identidad sexual, singularizadas incluso en normas. Llama la atención que la propia modificación de la Ley de Vagos y Maleantes para incluir a «los homosexuales» sea del año 1954. Y en agosto de 1970 se aprobaría la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, que definía como peligrosos sociales a «los que realicen actos de homosexualidad».

La democracia en España vive momentos de perplejidad, con las anunciadas leyes autonómicas de la ‘concordia’, que no son más que un modo de anular la memoria necesaria de un episodio oscuro de nuestra historia más reciente. El blanqueamiento del franquismo con su equiparación de la Segunda República, en un momento en los que se pretende poner a las víctimas a la misma altura que sus verdugos, hace necesaria la reivindicación de la memoria de Miguel de Molina, cuya figura siempre estará ligada, sin ninguna duda, al arte de la copla como expresión artística nacional. Especialmente en una época de privación de libertades. Por ello, consideramos significativo -y no dejaremos de hacerlo- el recordar a la ciudadanía (especialmente a los más jóvenes) lo que muchos hombres y mujeres de este país tuvieron que padecer, en un tiempo de intransigencia en el que se nos arrebató el derecho más fundamental que existe: a ser nosotros mismos.

sábado, 17 de julio de 2021

#hemeroteca #gais #memoria | Miguela antes de Miguel de Molina, vida y milagros de un coplista valiente

Google Imágenes / Ángel Ruiz como Miguel de Molina //

Miguela antes de Miguel de Molina, vida y milagros de un coplista valiente.

Nacido en una de las barriadas más humildes de Málaga a principios del siglo XX, el coplista navegó a contracorriente para convertirse en una estrella. El actor Ángel Ruiz, quien conoce bien la figura, detalla los primeros pasos del revolucionario artista.
Samuel Martínez | El Diario, 2021-07-17
https://www.eldiario.es/red/antes-de/miguela-miguel-molina-vida-milagros-coplista-valiente_1_8145776.html 

No tenía nada a su favor. Nada, ninguna de las piezas que conformaban la joven vida del niño nacido a principios del siglo XX en el barrio de Capuchinos de Málaga —por aquel entonces, uno de los más humildes de la ciudad— parecía dispuesta para que se convirtiera en una estrella. Más aún, en un revolucionario. O, quizás, precisamente las circunstancias paupérrimas en las que nació, la pobreza, el abandono de su padre y el ambiente popular y pícaro andaluz en el que se crio fueron, en realidad, las únicas posibles para crear el caldo perfecto, la mezcla idónea —mágica— que construye a un fenómeno. Ángel Ruiz, también artista, también malagueño y también talentoso escribió un monólogo delicioso en el que él mismo interpreta al coplista. En ‘Miguel de Molina al desnudo’ (Premio Max al mejor actor protagonista, entre otros), Ruiz, solo acompañado de un pianista, a la sazón César Belda, narra toda la trayectoria de Miguel como si él mismo hubiera viajado a nuestra época. Una época en la que, en palabras de Ángel Ruiz, ''no hay ninguna duda de que Miguel de Molina se hubiera dedicado al cante y al baile, sería un artista'', pero ''también un activista que hubiera estado en la calle protestando por la muerte de Samuel y luchando por la libertad''.

Miguel de Molina nació un diez de abril de 1908. Ruiz cuenta cómo ya desde muy pequeño entretenía al resto de niños de su vecindad con pequeños espectáculos en las corralas del barrio. Su padre se había marchado y había dejado a Miguel, su madre y sus hermanos en una situación todavía más comprometida. ''Las monedillas que le daban a Miguel por esos entretenimientos para los niños'', apunta Ángel Ruiz, ''las ponía en el monedero de su madre sin que se diera cuenta''. Ya en esos momentos tenía el futuro coplista la necesidad de oler escenario, de impregnarse de todas esas artes. ''Pero no tenía dinero para pagarse la entrada a los espectáculos'', advierte el actor, ''por lo que era habitual que incluso se colara en el Teatro Cervantes de Málaga para ver todo lo que pasaba allí dentro y, en aquellos tiempos, lo que encontraba entre los muros del teatro eran números de variedades''.

Con catorce años, hizo las maletas. Él todavía no lo sabía, pero, en palabras de Ángel Ruiz, había empezado el camino que lo convertiría en una estrella. No lo sabía, pero sí lo quería. ''No podemos decir que él buscara su camino'', apunta, ''porque siempre supo que quería dedicarse al espectáculo''. Y también sabía —o intuía— que, a diferencia de otros grandes artistas, él iba a tener que recorrer un camino mucho más largo para conseguir su objetivo. Él había nacido en los bajos fondos. De Málaga se fue a Algeciras. Allí conoció a Pepa 'la Limpia', quien le dio trabajo en el prostíbulo que regentaba. La valentía que le había llevado a marchar de casa con catorce años era equiparable a su inteligencia. ''Lo que más destaco de él es precisamente eso'', corrobora Ruiz, ''él tenía la capacidad de fijarse en todo lo que había a su alrededor, era una persona absolutamente inteligente y despierta''. Por eso, aquellos cerca de tres años que trabajó de 'chico para todo' en el prostíbulo no fueron en vano. Aprendió y conoció gentes distintas y distintas maneras de hacer.

También allí, tal y como él mismo contó, se conoció un poco más a sí mismo. ''Una noche que estaba un poco enfermo'', relata Ruiz, ''una de las chicas de la mancebía entró a su habitación para cuidarlo. De repente, se quitó la prenda que cubría su cuerpo, quedó desnuda y se le insinuó''. Años después explicó que fue en ese momento cuando se cercioró de que no le gustaban las mujeres porque no sintió ningún deseo por ella.

Un café con Lorca
Superada la etapa en Algeciras, Miguel de Molina pasó un tiempo en Granada, donde ya había asistido al Festival de Cante Jondo que organizaron Federico García Lorca y Manuel de Falla gracias a la invitación de su amigo Rafael 'el Corcho'. Allí se enamoró Miguel del flamenco y quedó fascinado por el arte y la personalidad del poeta granadino y, en especial, de su Romancero gitano. En Granada anduvo de escenario en escenario participando en espectáculos para señoritos y turistas hasta que un ganadero sevillano lo convenció para trasladarse a Sevilla, donde, según le dijo el hombre, podría desarrollar mejor su talento. Y así fue, cuando menos, durante el verano que duró la Exposición Iberoamericana de 1929. Por aquel entonces, Miguel de Molina era conocido como la Miguela y no fue hasta que hubo llegado a Madrid que se convirtió, definitivamente, en Miguel de Molina. Fue en la gran capital donde empezó a frecuentar la copla —a pesar de que se entendía como un género eminentemente femenino— y a recibir el interés de grandes figuras como Soledad Miralles o Antonia Mercé, quien lo llamó para bailar el 'Amor brujo' en Barcelona, un espectáculo que dirigía Manuel de Falla.

Aquel niño pobre del barrio de Capuchinos, aquel 'chico para todo' de un prostíbulo, aquella Miguela siempre a contracorriente había construido su nombre. Había construido la estrella.

Durante sus días en Barcelona, pudo cumplir uno de sus grandes sueños: conocer a Lorca. Fue en el café de la Granja de Oriente. A Miguel lo invitó su amigo Rafael de León y en esa pequeña tertulia de tres consiguió el coplista que Rafael de León le concediera el honor de cantar la nueva canción que estaba componiendo, 'Ojos verdes', que acabaría siendo uno de sus grandes éxitos. Con el paso del tiempo, Miguel de Molina siempre recordó aquella velada con Federico García Lorca con mucho cariño. Y también aquella época, antes de que la llegada del franquismo fuera al traste con todo. A él no lo echaron de España, pero tuvo que irse porque necesitaba seguir con sus espectáculos y aquí era del todo imposible.

''A Miguel de Molina'', concluye Ruiz, ''hay que recordarlo como un hito. Es la primera figura masculina que aparece en un género relegado para la mujer y con una identidad propia''. Valiente, talentoso e inteligente, el coplista malagueño fue, también, un revolucionario.

viernes, 3 de noviembre de 2017

#hemeroteca #pluma | Un artículo científico analiza la comunicación no verbal de Raphael sobre el escenario

Imagen: Ideal / Raphael en una actuación en Linares
Un artículo científico analiza la comunicación no verbal de Raphael sobre el escenario.
Ha sido confeccionado por Estrella Fernández, Doctora en Comunicación, y se centra en sus actuaciones.
Jéssica Soto | Ideal, 2017-11-03
http://www.ideal.es/jaen/linares/articulo-cientifico-analiza-20171103200501-ntvo.html

A lo largo de la dilatada trayectoria musical de Raphael mucho se ha hablado de su forma de moverse sobre el escenario y de la manera de interpretar sus canciones. Sin embargo, pese a llevar más de medio siglo cantando, no existía ningún estudio con base científica sobre este tema hasta ahora.

Estrella Fernández, Doctora en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla, ha publicado un artículo científico que bajo el título 'La pragmática de la comunicación no verbal de Raphael' analiza minuciosamente cómo el artista se sirve de una serie de movimientos para que el mensaje que trasmite en sus canciones cale en el público que lo lleva siguiendo desde hace décadas y en las nuevas generaciones que también se han convertido en incondicionales del linarense.

La autora de este artículo es una de las jóvenes fans del artista (tiene 28 años) y se decantó por escribirlo a raíz de un concierto al que asistió en Punta Umbría (Huelva), dentro de su gira Sinphonico. «Se me ocurrió escribir sobre su comunicación no verbal ya que es el campo en el que tengo conocimientos, pero temí que antes alguien ya lo hubiera hecho como aquí lo trato, de manera científica o académica, pero no, no había nada al respecto, lo cual fue una sorpresa. Y pensé que, además de estudiar trabajos sobre comunicación no verbal y ver decenas y decenas de actuaciones de Raphael en vídeo, una herramienta fundamental para el estudio era realizarle una entrevista a él y así lo hice», comentó Fernández.

Lo que el lector encuentra en este artículo es la ordenación y argumentación de un tema que, según su autora, siempre se ha comentado y que se ciñe a los movimientos y gestualidad de Raphael, «pero casi siempre se ha hecho de manera jocosa o rebajando su importancia, cuando creo que es todo lo contrario. La comunicación no verbal de Raphael es algo que lo hace único, junto con su voz, indudablemente», sostuvo.

El artículo analiza de manera rigurosa aquellos componentes de la comunicación no verbal que hacen inconfundible a Raphael. «Mi trabajo puede interesar a estudiosos de la comunicación audiovisual, en general; y a los de la comunicación no verbal, en concreto, y también puede ser una lectura atrayente para sus fans ya que puede descubrirles algún matiz que desconocieran o no se hubieran percatado», apuntó.

Personalidad única

En el artículo Estrella Fernández cita textualmente que el linarense fue el primer artista hombre que levantó las manos y giró las muñecas sin declararse homosexual, puesto que en España años antes ya era famoso Miguel de Molina, cantante de copla, que tuvo que exiliarse precisamente por su condición sexual.

Como nota curiosa, en el artículo su autora recoge una anécdota en una actuación en el año 1994, cuando en el Teatro Apolo de Barcelona, sufrió un accidente al tocar un cable de iluminación que había en torno al escenario. Tras caer fulminado por la descarga eléctrica y recuperarse del paro cardiaco sufrido durante unos instantes, como secuela inmediata el brazo izquierdo se le quedó paralizado. Prosiguió con el espectáculo diciendo antes lo siguiente: «Miren por donde, sin querer, voy a complacer a mucha audiencia que no quiere que yo levante las manos», dijo el artista.

El 'pathos', es decir, el sentimiento del que ya hablaba Aristóteles, también aparece en este artículo. «Los sentimientos, la pasión y la vehemencia de Raphael es crucial. No solo canta canciones, sino que también las cuenta y las representa y, para ello, usa expresiones faciales, incluso suelta alguna lágrima, toma asiento desolado, baila, recorre el escenario o directamente lo abandona haciendo mutis. Todo ello depende de lo que deba transmitir la canción. Ahora lo vemos como algo normal y más en él, pero el mérito está en que lo hacía cuando no se hacía», destacó Fernández.

En el estudio se ha querido ceñir a la comunicación no verbal del artista en sus actuaciones obviando la grabación de películas o videoclips porque, según ella, en esos trabajos Raphael está más dirigido y «su interpretación algo limitada». Así, comparte una anécdota que le ocurrió durante su entrevista a Raphael para confeccionar este artículo. «Se rió mucho cuando le recordé una actuación junto a Rocío Jurado en la que interpretaban 'Si amanece' en la que como él no permanece quieto en el escenario ocurre que, mientras Rocío canta, se gira para él y no lo encuentra, ya que estaba detrás de ella ¡Y eso no lo hace ningún cantante! Le gustó mucho esa anécdota y en el artículo no pude ponerla. Si lee esta publicación en el periódico, le gustará recordarla», dijo Fernández.

Para la Doctora en Comunicación Audiovisual sería contraproducente para otros artistas adoptar una comunicación no verbal como la de Raphael ya que «copiar a Raphael sin dejar claro que se trata de una imitación o un homenaje carecería de sentido, creo», añadió. Aunque desconoce si Raphael ha leído su artículo, sí que ha recibido el agradecimiento por parte de su equipo. El artículo profundiza más en esta cuestión como su vestuario, su conducta visual, su orientación y distancia respecto al público, entre otros factores, en un cantante que no deja de sorprender, en parte, por su gran puesta en escena, su voz y por su genuina comunicación no verbal.

jueves, 10 de agosto de 2017

#hemeroteca #memoria #migueldemolina | La fan que salvó del crematorio los restos de Miguel de Molina

La fan que salvó del crematorio los restos de Miguel de Molina.
Una intervención casual evita que los restos del coplero sean incinerados y arrojados a un osario común en Argentina.
Fran Serrato | El País, 2017-08-10
https://politica.elpais.com/politica/2017/08/09/diario_de_espana/1502274251_073945.html

Un puñado de ‘parné’, como cantaba en 'La bien pagá', ha logrado que los restos de Miguel de Molina (Málaga, 1908) no sean incinerados y arrojados a un osario común del cementerio de Chacarita, en Buenos Aires. El rey de la copla fue enterrado en 1993 en el panteón que posee la Asociación Argentina de Actores en este camposanto. Iba a ser exhumado porque sus familiares adeudaban el pago de los últimos seis años por el alquiler del nicho: 2.400 pesos (115 euros). La cantidad fue abonada el martes por la Fundación Miguel de Molina y gracias a la intervención casual de Juani Muñoz, nieta de una malagueña afincada en la capital argentina a principios del siglo XX.

Durante la Guerra Civil el coplero utilizó su arte para consolar a los convalecientes de los hospitales y del frente republicano. Cuando terminó la contienda, Molina sabía que lo querían matar. En noviembre de 1939 tres desconocidos lo apalearon tras una actuación en Madrid “por republicano, maricón y amigo de Lorca”. Le invitaron a poner rumbo al exilio, al que partió en 1942. Tras pasar por México, se instaló definitivamente en Argentina. Nunca perdonó a quienes le obligaron a abandonar España, quizás por eso solo volvió en una ocasión, cuando su madre enfermó. Estos días, la amenaza de un nuevo exilio planeó sobre sus restos. Entonces apareció un particular ángel de la guarda.

Cerca de Chacarita vive Juani Muñoz, una jubilada argentina muy vinculada sentimentalmente a Málaga. La voz de Molina le ha acompañado desde la infancia. El coplero era uno de los artistas preferidos de su abuela paterna, que tuvo que abandonar su Málaga natal en 1912 por necesidad. Su familia se dedicaba a la cosecha de la vid, que todavía padecía los efectos de la filoxera, una enfermedad que pudre las cepas. Buscando su pasado, Muñoz ingresó en 'Historia de Málaga', un grupo de Facebook que aborda temas relacionados con la ciudad. El domingo, en una discusión en la página, Muñoz defendió que Molina había sido enterrado en el nicho 397 del Panteón de Actores de Chacarita, un cementerio de 95 hectáreas al oeste de Buenos Aires donde también reposan los restos de Carlos Gardel o Alfonsina Storni. Para confirmarlo, se presentó en el camposanto el lunes. Fue entonces cuando recibió la noticia.

“Pedí a la responsable que no quemaran a Molina. Me dieron una prórroga de tres meses y contacté con el grupo de Facebook, que dio la voz de alarma”, comenta Muñoz. La mujer, incluso, estaba decidida a pagar la deuda con su dinero. “La cremación no era inminente, pero se iba a desarrollar a lo largo del año”, explica Soraya Acuña, responsable de Acción Social en la Asociación Argentina de Actores. Y continúa: “Todo esto requiere un proceso. Los socios que mueren están diez años en nuestro mausoleo. Luego son cremados, pero se pueden mantener en él si hay espacio y pagan el canon”. Acuña certifica que la Fundación Miguel de Molina abonó el martes la cantidad adeudada. Además, avanza que se ha renovado el contrato hasta 2020 por otros 400 pesos al año (19 euros), ya que los nichos no pueden ser comprados a perpetuidad.

En un primer momento, Alejandro Salade, sobrino-nieto del coplero y presidente de su fundación, negó el pago. Luego reconoció un impago (sin especificar cuál), aunque “en ningún momento se ha hablado de incineración”. Para que los restos sobrevivan y poderles dar “el homenaje que se le debe”, el coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, Matías Alonso, ha pedido su repatriación. “Seguro que Molina estaría feliz de volver a la España que soñaba”, insiste Alonso.

Soraya Acuña, responsable del panteón de la gremial de artistas en Argentina, señala que el cuerpo puede ser retirado por un familiar si su deseo es llevárselo a otro lugar. En el caso del intérprete de ‘Ojos verdes’ ya estuvo a punto de suceder. La Diputación de Málaga inició en 2008 los trámites para la repatriación. Incluso reservó un terreno en el cementerio de San Gabriel para albergar la tumba. Sin embargo, en 2009 apareció una hermana del artista, que se negó a trasladar los restos. “Mi tío está en el lugar que debe estar”, afirma Salade. Y añade: “Hablar de memoria histórica en el caso de Miguel de Molina no es repatriar unos restos, sino poner en valor su obra y su legado”.
 
Y TAMBIÉN…
El nicho con los restos de Miguel de Molina podría ser desahuciado del cementerio de Buenos Aires.
Vuelven a pedir su repatriación tras morir en el exilio por "rojo y republicano homosexual".
Juan Luis Valenzuela | El Plural, 2017-08-09

miércoles, 9 de agosto de 2017

#hemeroteca #memoria #migueldemolina | El nicho con los restos de Miguel de Molina podría ser desahuciado del cementerio de Buenos Aires

Imagen: El Plural / Miguel de Molina
El nicho con los restos de Miguel de Molina podría ser desahuciado del cementerio de Buenos Aires.
Vuelven a pedir su repatriación tras morir en el exilio por "rojo y republicano homosexual".
Juan Luis Valenzuela | El Plural, 2017-08-09
http://www.elplural.com/politica/2017/08/09/el-nicho-con-los-restos-de-miguel-de-molina-podria-ser-desahuciado-del

"España no puede permitirse la vergüenza de que uno de sus exponentes culturales e históricos desfile también hacia el desprecio y la desaparición". Así de contundente se ha manifestado el coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica (GRMH), Matías Alonso, tras pedir que vuelvan los restos mortales del artista malagueño, Miguel de Molina. "Debe de volver de Argentina a la España democrática con la que soñaba" ha enfatizado Alonso quien ha instado a las instituciones a repatriar a España los restos del cantante desde el cementerio de La Chacarita en Buenos Aires.

Esta es una historia de ida y vuelta. Muchos han sido los intentos de repatriar al cantante de "La Bien pagá" y muchas las situaciones frustradas. En ocasiones, en la España sin libertades, fue por la oposición del régimen a que un símbolo del exilio, de la represión franquista y de la sexualidad gay volviera. Ya en democracia han sido distintas las razones. La última, la voluntad de su propia familia de que sus restos no descansen en un país en el que fue perseguido y maltratado por sus autoridades hasta el punto de que tuviera que huir allende de los mares.

Amenaza de desahucio de su nicho
Pero ahora puede ser otro momento distinto ya que los restos del cantante, que están enterrados en el panteón de los artistas en el cementerio de La Chacarita de Buenos Aires, podrían en poco tiempo ser desahuciados del nicho que ocupa. Por ello, y por justicia, Matías Alonso ha pedido a las instituciones españolas que se encuentre "un tratamiento digno de la Memoria de aquellos residentes del silencio y las medias palabras", a facilitar su regreso «a la España democrática que ellos soñaban ya entonces". Supone una deuda que "no solo se lo debe su Málaga natal sino toda Andalucía".

Comprometido con la II República
Recuerda que el cantante "contribuyó con su arte a consolar en los hospitales a los combatientes republicanos heridos en el frente". Por ejemplo, en Buñol (Valencia) aún existe la casa donde pasó largas temporadas semiescondido tras la ocupación franquista. España no puede permitirse "la vergüenza" de que uno de sus exponentes culturales e históricos desfile también hacia el desprecio y la desaparición".

La Diputación Provincial de Málaga renunció en 2009 a repatriar los restos de Miguel de Molina al no autorizar la familia del artista malagueño su traslado desde América del Sur. La institución española envió una carta a la hermana de Miguel de Molina, Asunción Frías Molina, que no llegó a responder; meses después recibió una misiva remitida por un sobrino del artista, donde su hermana comunicaba su negativa a la repatriación.

"Rojo republicano y maricón", una combinación explosiva a finales de los años 30

Miguel de Molina cuyo nombre real era Miguel Frías de Molina, nació en Málaga en 1908. De familia humilde y criado entre seis mujeres; su madre, hermanas y tías. Se inició en el mundo de la música actuando en tablaos flamencos a principios de los años 30. Pero su vocación la de cantante, hizo que al poco se volcara en exclusiva a la copla obteniendo el éxito de manera rápida y con triunfos apoteósicos como “El día que nací yo”, “Triniá”, “Te lo juro yo” o “La bien pagá” u “Ojos Verdes”. Durante la guerra civil, mantuvo un claro acercamiento al bando republicano. Ello más su condición homosexual, le pasó factura con la llegada al poder Franco.

Y es que Miguel de Molina, desde sus inicios fue una figura incómoda para la dictadura franquista. Existe la versión de que un militar quería relaciones con él a lo que Miguel de Molina se negó. Pocos días después, en Madrid, tras una actuación en la que le gritaron “mariquita”, él respondió: “Mariquita no, maricón, que suena a bóveda”. Tras salir a la calle al finalizar la obra y a la salida del teatro, tres relevantes personas del Régimen, que se hicieron pasar por policías, le propinaron una tremenda paliza casi al borde de la muerte. Antes ya había recibido numerosas amenazas. Era molesto al Régimen. Entre los agresores estaba José Finat y Escrivá de Romaní, conde de Mayalde y posterior alcalde de Madrid.

Aun exiliado en Buenos Aires, el franquismo le persigue
Tras recuperarse, ya al inicio de los años 40 y arruinado, Molina emprende exilio “voluntario” a Buenos Aires. Pero el acoso de los ultras españoles siguió produciéndose, tal vez por obra del militar aludido anteriormente. Este cursaba órdenes desde España para que la embajada en Argentina le persiguiera por ser su condición de homosexual y republicano. Es entonces cuando Miguel toma la decisión de emigrar a México. Pero Eva Perón le pide que regrese a Argentina. Así lo hace en loor de multitudes y plagado de contratos y actuaciones. Era una figura venerada en Buenos Aires.

Una vuelta efímera a España y de ahí a Nueva York
Miguel de Molina solo volvió a España en 1957 para grabar una película. Con 52 años, decide concluir su carrera artística y se va a vivir a Nueva York aunque al poco regresa a Buenos Aires. En la capital argentina, donde era venerado y muy respetado el artista fallece a la edad de 84 años. Su vida, o parte de ella, quedó inmortalizada en la película de Jaime Chávarri “Las cosas del querer”.

Como tituló Tono Cano en un reportaje sobre el gran artista, Miguel de Molina fue para el franquismo un “rojo, republicano y maricón, una combinación explosiva a finales de los años 30”. Miguel nunca contó por qué no quiso volver....

jueves, 26 de enero de 2017

#hemeroteca #teatro | Sara Montiel y Miguel de Molina resucitan en la Gran Vía

Imagen: El Mundo / Eva Manjón en 'Mi última noche con Sara'
Sara Montiel y Miguel de Molina resucitan en la Gran Vía.
Anoche se estrenó en el Teatro Rialto 'Mi última noche con Sara', un homenaje a la actriz que comparte escenario con el espectáculo 'Miguel de Molina al desnudo'.
Fátima Elidrissi | El Mundo, 2017-01-26
http://www.elmundo.es/madrid/2017/01/26/5888fa52468aeb21128b45c7.html

Cuando Sara Montiel falleció en 2013, Eva Manjón sintió la necesidad de contar la historia de la primera actriz española que pisó Hollywood. «Creo que a Sara no se la ha tratado bien los últimos años de su vida. Especialmente desde los medios de comunicación ha habido mucho ataque y se nos ha olvidado que Sara fue un mito del cine, que ha sido una diva como lo fue Marilyn Monroe o Ava Gardner», cuenta la actriz a este diario después de estrenar su espectáculo en el Teatro Rialto de la Gran Vía.

Porque Saritísima nació el 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana, Ciudad Real, en el seno de una familia de campesinos, humilde origen que no impidió a la futura estrella formarse como cantante y actriz para perseguir su sueño, incluso al otro lado del charco. Aunque llegó siendo analfabeta triunfó en México y Estados Unidos, donde se codeó con Burt Lancaster, Gary Cooper o James Stewart. De vuelta a España un inesperado éxito estrenado en 1957, 'El último cuplé', elevó a los altares a esta mujer fuerte, sensual y decidida que siempre apasionó al público.

«La gente que la conozca bien no va a sentir que le faltan demasiados datos y quien no la conozca va a alucinar con lo que hizo porque, de verdad, era un ejemplo: una mujer adelantada a su tiempo, que quiso vivir libre por encima de todo sin hacer daño a nadie, que tomó sus propias decisiones en una España franquista donde era muy complicado todo para las mujeres y para los artistas y que fue de las primeras empresarias que gestionaba su propia carrera», explica Manjón sobre este esfuerzo personal para el que ha fundado su propia productora.

«Yo había hecho cosas como ayudante de producción y dirección, pero nunca ponerme al frente de una producción nueva», confiesa la actriz, conocida de la sobremesa gracias a teleseries como 'Amar es para siempre', 'El secreto de Puente Viejo' y 'Seis Hermanas' que también ha trabajado en musicales como '50 sombras' el musical o 'Grease'. «Yo me considero una actriz que canta más que una cantante actriz», señala a este respecto Manjón, que interpretará en directo 'Fumando espero', 'El relicario', La Violetera, 'Tatuaje' o 'Bésame mucho'.

David Planell firma y dirige 'Mi última noche con Sara', un espectáculo que podrá verse todos los martes en el Rialto. Los lunes este teatro acoge desde el pasado mes de octubre y el hasta el 20 de febrero otro espectáculo musical dedicado a una insigne figura de la canción: 'Miguel de Molina al desnudo'.

«Me encuentro con la historia de Miguel de Molina hace seis años y decido escribir un texto sobre él», señala el creador y protagonista, Ángel Ruiz, sobre esta obra que, tras debutar en noviembre de 2014 en el Teatro Infanta Isabel, renueva director y equipo artístico en este nuevo montaje. «Es un espectáculo muy teatral donde cuento la vida y los avatares de un cantante bastante desconocido, sobre todo lo que sufrió», cuenta de este genio de la copla obligado a exiliar por el régimen de Franco después de dominar los escenarios en los años 30.

«Lo maltrataron desde que terminó la Guerra Civil hasta que se fue en 1942 simplemente por su condición homosexual y por su afinidad a la República», señala Ruiz sobre el cantante y bailarín quien, después de 50 años entre Argentina, México y Nueva York, falleció en 1993 en su casa de Buenos Aires a los 84 años. «Él se fue con la gran amargura de no ser reconocido, recordado y querido en su país porque le prohibieron actuar», añade.

Acompañado al piano por César Belda, Ruiz se convierte en el transgresor artista y se atreve con temas como 'Ojos verdes', 'La bien pagá' o 'Te lo juro yo'. El montaje, además, supera el tributo musical «para contar una historia que nos atañe todavía: la violencia al diferente. Seguimos hoy en día viendo casos de homosexuales que son agredidos simplemente por ser homosexuales», explica el actor. «Este espectáculo apela a la vergüenza de olvidar nuestro pasado. Yo trato al personaje de Miguel de Molina como un paradigma más de las cosas que sucedieron en este país. Me parece que es necesario recordar y no olvidar para que no se vuelvan a cometer fechorías de este tipo», añade.

Completa el trío de artistas resucitados sobre las tablas madrileñas la 'vedette' argentina que durante 50 años reinó sobre los escenarios patrios: Celia Gamez. La cantante, actriz y bailarina Ivanna Rossi recorre la existencia plagada de romances, éxitos y sinsabores de la artista en La Celia, un montaje estrenado en el bonaerense Teatro Maipo que en nuestro país debutó en octubre de 2015 en los Teatros del Canal. 'Los Nardos', 'Que viva España', 'El Gulu Gulu', 'Pichi' o 'El Beso' volverán a sonar los lunes y los martes hasta el 7 de febrero en el Teatro Marquina.

lunes, 6 de octubre de 2014

#hemeroteca #migueldemolina | Por rojo y por maricón

Por rojo y por maricón.
Martín Olmos | El Correo, 2014-10-06

http://www.elcorreo.com/bizkaia/culturas/201410/06/rojo-maricon-20141001172822.html

Fue costumbre del lugar acabar las noches de zambra, pitarra y tablao yéndose a cazar maricas al pase, como al pichón, o a la montería, como al jabalí de alance, echándoles los perros para apartarlos de la querencia y matándolos a palos. Fue costumbre del lugar cazar al palomo cojo. Al marica le dicen también violeta y bujarrón, y el padre Pedro de León (1544-1632), cura jesuita, confesor de los presos de la Cárcel Real de Sevilla y catequizador de putas, le llamó mariposilla porque decía que "andan revoloteando por junto a la lumbre y así los que tratan de esta mercaduría una vez quedan tiznados en sus honras vienen a parar al fuego". El padre Pedro de León dejó escrito en el Apéndice de los Ajusticiados de su ‘Compendio’ de uno al que quemaron en junio de 1579 por ejecutar con una borrica y a la borrica la ahorcaron, qué culpa tendría el animal.

Al marica contemporáneo del padre Pedro de León le daban potro, azotes, exhibición en la plaza y la hoguera. Lo dejó comentado Quevedo: "Y al fin todos los demás miembros del cuerpo han holgado, y el culo es tan desgraciado que sólo una vez que se quiso holgar lo quemaron" –‘Gracias y desgracias del ojo del culo. Dirigidas a Juana Montón de Carne, mujer gorda por arrobas’ (1620)–. A los maricas recomendaba caparlos el rey visigodo Chindasvinto. A los maricas les dicen también sarasas, pulgas y truchas, porque nadan a la contra de la corriente. A la huelga del culo le dicen entrar por la puerta de atrás, que es por donde generalmente se sale cuando no se pretende alborotar. Le dicen también batear con la zurda, pero es americanismo que proviene del juego de la pelota.

El artículo 83 del décimo título (el dedicado a los crímenes militares y comunes, y penas que a ellos corresponden) de las Reales Ordenanzas dictadas por Carlos III en 1768 recoge el crimen nefando augurando que "el que fuere convencido de crimen bestial o sodomítico será ahorcado y quemado". El general Primo de Rivera castigó la homosexualidad con una pena de dos a doce años de sombra, multas de mil a diez mil pesetas y la inhabilitación para la función pública durante un periodo de seis a doce años (artículos 69 y 616 del Código Penal de 1928).

Al marica le despenalizó la República, siempre que no oficiase en el cuartel, pero en las fiestas del santo le siguieron tirando a la fuente los mazorrales de la labranza cuando se cocían de pitarra porque el campo da hombres de barba cerrada. El general Franco dejó las cosas como estaban después de la guerra porque si quería entrullar a un trucha sólo tenía que recurrir al expediente de ‘escándalo público’, hasta que en 1954 incluyó en la Ley de Vagos y Maleantes a los homosexuales junto a "los rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados", con lo que fue costumbre del lugar acabar las noches de zambra, pitarra y tablao yéndose a cazar maricas al pase o a la montería. Hoy sigue siendo uso en Rusia porque la estepa da hombres de barba cerrada, como en nuestro mazorral agrario.

La Miguela
Miguel de Molina fue marica tonadillero de botines de tacón cubano y abanico, rizos de caracol y mangas de bombacha y lunares. Fue payo cantaor y malagueño y zaguero vocacional que no consintió ejecutar la suerte natural ni cuando siendo un chaval de catorce años se le pusieron las putas a huevo cuando trabajaba limpiando mesas en el burdel de Pepa la Limpia, en Algeciras. Miguel de Molina nació el 10 de abril de 1908 y le criaron sus cuatro tías, su abuela y su madre porque su padre era epiléptico y se levantaba poco de la cama. Pasó niñez estrecha y callejera y estuvo interno en un colegio de curas en donde pegó a un salesiano con un tintero porque le quiso robar un beso en la sacristía.

Además de mancebo de casa de putas, voceó tablaos flamencos en Granada y en el café árabe de la Exposición de Sevilla de 1929 le sedujo el moro Samidu y se despertó al alba en el jardín de la Alameda de Hércules, al lado del Guadalquivir, oliendo a hierba mojada y a romero. Miguel de Molina decidió ser artista de la copla cuando vio en Granada un espectáculo organizado por Lorca y Manuel de Falla en el que despuntó Manolo Caracol. Triunfó ávidamente, como un meteoro, cantando en masculino ‘La Bien Pagá’ con chaquetillas de fantasía y mangas de sartén, asistió a la composición de ‘Ojos Verdes’ en el Café de Oriente de Barcelona en medio de Rafael de León y Lorca, y disputó con Concha Piquer, a la que le dijo que tenía el flamenco negado porque lo bailaba con las puntas de los pies separadas en la posición de las doce y media.

La guerra le cogió recién acabó de rodar su primera película y corrió las retaguardias republicanas cantando a las tropas leales con Amalia Isaura, que interrumpía los cuplés para contar chistes. Los milicianos le decían la Miguela, por maricón, y le cayó una bomba cerca en el frente de Teruel. La guerra, cualquiera lo sabe, la ganó Franco, y Miguel de Molina, junto a Jacinto Benavente, Isaura y Milagritos Leal vestida de fallera, tuvo que tirar flores a los vencedores cuando entraron desfilando en Valencia.

A Miguel de Molina le sacó el rendimiento un empresario falangista apellidado Prieto rebajándole el caché de mil duros a quinientas cucas bajo la amenaza de predicarle el rojerío y la mariconez y le estrenó en el Rialto, en la Zarzuela y en el teatro Pavón, en donde se puso contestón y una noche le fueron a ver tres machos con impermeables blancos que le dijeron que le tenían que llevar a la Dirección General de Seguridad para una diligencia rutinaria. Le metieron en un coche y siguieron de largo por Cibeles sin torcer a la Puerta del Sol, le llevaron a los Altos del Hipódromo, en el Paseo de la Castellana, y en el oscuro y de montería le dieron una paliza de muerte "por rojo y por maricón".

Le pegaron con los puños de las pistolas, le rompieron dos dientes y le pelaron los rizos de caracol que llevaba untados de aceite. Le obligaron a beber ricino y vaselina y se llevaron de trofeo su cabellera esquilada. Miguel de Molina les vomitó los impermeables blancos y más tarde dijo que Dios le ayudó y aquellos tres se fueron oliendo a ricino. Le dieron por muerto, probablemente, pero le despertó la lluvia madrileña y consiguió parar un taxi y regresar al Pavón, en donde Prieto no le perdonó la función y le sacó a cantar con una peluca porque tenía los rizos de caracol trasquilados al tazón. Unos días después, la muchachada del Frente de Juventudes le interrumpió una copla en el Teatro Cómico llamándole marica y Miguel de Molina calló a la orquesta y les contestó que marica no, que mejor maricón que sonaba a bóveda.

Se fue al exilio argentino en 1942 porque se le puso el oficio cuesta arriba y pasó un intermedio en México, en donde le insultó Cantinflas. Años más tarde dijo que dos de los que le zurraron fueron Sancho Dávila, luego presidente de la Federación Española de Fútbol, y el conde de Mayalde, futuro alcalde de Madrid, al que no predicó por respeto al rey de España, que sabía que le frecuentaba. A veces se puso en litigio su memoria porque de viejo se puso un poco arrogante y se le pegó el acento porteño, regresó brevemente a España para enterrar a su madre y dijo que le torció por envidia el secretario de Ramón Serrano Suñer, que era un mariquita encubierto que una noche casi cogió unas hostias en una boite de Madrid por tocarle el culo a un gringo.

Le honraron en España tarde y mal otorgándole la Orden de Isabel la Católica en 1992 y murió en Buenos Aires a los ochenta y pico años parabólico de rojo y rosa, pero él no estuvo de acuerdo (quizá por falsa modestia, que es pecado) y dijo: "Yo solo fui un señor que nació pobre en Málaga, trabajó toda su vida y le gustaron los hombres. Y ahí se acaban todos los símbolos". Antonio Burgos tampoco y escribió: "Le faltaba una mijita de sida para que fuese ya el acabose de los progres».

miércoles, 29 de febrero de 2012

#libros #biografias | Botín de guerra : autobiografía

Botín de guerra : autobiografía / Miguel de Molina ; coordinación de las memorias, Salvador Valverde ; investigación, Alejandro Salade
Almuzara, Córdoba : 2012 [02]
283 p., [40] p. de lám.
ISBN 9788415338444

/ ES / BIO
/ Espectáculos / Exilio sexual / Franquismo / Guerra Civil / Homofobia / Homosexualidad / Miguel de Molina / Música / Persecuciones políticas / Segunda República
Biblioteca UPV/EHU. Otra ed.: Planeta, 1998
https://millennium.ehu.es/record=b1260668~S1*spi

Miguel de Molina es hoy una figura indiscutible de la cultura española, de su arte musical y escénico, además de estar a la cabeza de los creadores del género de la copla junto a Angelillo, Rafael de León, Concha Piquer, Manuel Quiroga o Salvador Valverde. Pero no siempre fue así. Tras triunfar y llegar a lo máximo en el periodo de la República, con la llegada de la guerra civil y la dictadura, todo se truncó en su vida y pasó a un largo exilio y al letargo en España. Su independencia artística y personal, su abierta homosexualidad y la simpatía por la República hicieron que se le maltratara en el mundo de espectáculo, que varios personajes relevantes, identificados con nombres y apellidos, le secuestraran y apalearan en 1939. También se le confinó en Cáceres o Buñol, se le prohibió trabajar en España y se le forzó al exilio. Mientras desarrollaba una gran carrera artística en América, su forma de vida y su condición sexual hicieron que de nuevo sufriera persecución en Argentina con detenciones y la expulsión del país. En México fue boicoteado por Jorge Negrete y Mario Moreno Cantinflas. Estos y otros muchos hechos, como sus amores, su relación con Lorca, sus fiestas; alimentaron su leyenda. Miguel de Molina lo dejó todo desvelado en esta autobiografía que tiene tanta fuerza y dramatismo como la más apasionante de las novelas.

'Botín de guerra', la autobiografía del mítico Miguel de Molina

Un recorrido intenso por una vida en la que se alternan el éxito y el dolor
Periodista Digital, 2012-03-01
http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2012/03/01/botin-de-guerra-la-autobiografia-de-miguel-de-molina.shtml

"Se han comentado tantas mentiras, tantas cosas absurdas de mi, que uno de los motivos para escribir mi historia es develar, de una vez por todas, la verdad". Así justificaba el mítico Miguel de Molina, uno de los creadores y cantantes más famosos de la copla de España, su autobiografía.

Una obra que acaba de sacar al mercado, con una gran aportación de material gráfico, la editorial Almuzara bajo el título de “Botín de guerra” y que fue impulsada por su sobrino-nieto Alejandro Salade y el poeta bonaerense Salvador Valverde.

Miguel de Molina es hoy una figura indiscutible de la cultura española, de su arte musical y escénico, además de estar a la cabeza de los creadores del género de la copla junto a Angelillo, Rafael de León, Concha Piquer, Manuel Quiroga o Salvador Valverde. Pero no siempre fue así.

Tras triunfar y llegar a lo máximo en el periodo de la República, con la llegada de la guerra civil y la dictadura, todo se truncó en su vida y pasó a un largo exilio, tal y como los cuenta este controvertido artista en esta desgarradora autobiografía.

Su independencia artística y personal, su abierta homosexualidad y la simpatía por al régimen republicano hicieron que se le maltratara en el mundo del espectáculo y que varios personajes relevantes, identificados con nombres y apellidos, le secuestraran y apalearan en 1939, un hecho de los que salieron indemnes los agresores y que el autor cuenta en esta obra.

La autobiografía recoge igualmente su confinamiento en Cáceres o Buñol y la orden por la que se le prohibió trabajar en España y se le forzó al exilio. Mientras desarrollaba una gran carrera artística en América, según cuenta este relato biográfico, su forma de vida y su condición sexual hicieron que de nuevo sufriera persecución en Argentina con detenciones y la expulsión del país.

En México, según narra el artista, fue boicoteado por Jorge Negrete y Mario Moreno Cantinflas. Estos y otros muchos hechos, como sus amores, su relación con Lorca, sus fiestas; alimentaron su leyenda y Miguel de Molina lo dejó todo desvelado en esta autobiografía que tiene tanta fuerza y dramatismo como la más apasionante de las novelas.

El autor mantiene la tensión del relato de una vida que, aunque no se nota, tuvo que ser bastante agridulce. De todas formas, el carácter de Miguel de Molina tenía que ser muy especial para llevar la vida que llevaba y reaccionar ante tantas grandezas y miserias de forma tan cabal.

DOCUMENTACIÓN
Imperio Argentina evoca las dolorosas memorias de Miguel de Molina

Se presenta en Madrid 'Botín de guerra', la autobiografía del cantante exiliado
Javier Goñi | El País, 1998-04-26
http://elpais.com/diario/1998/04/26/cultura/893541602_850215.html
Llega la luz al legado secreto de Miguel de Molina
Uno de los herederos del cantante trae a España las memorias y la poesía inéditas del artista malagueño
Roger Salas | El País, 1996-12-02
http://elpais.com/diario/1996/12/02/cultura/849481203_850215.html
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AUDIOS
"Botín de Guerra" la autobiografía de Miguel de Molina
Los dos de la tarde, Canal Extremadura Radio, 2012-03-05
http://www.ivoox.com/botin-guerra-autobiografia-miguel-de-audios-mp3_rf_1087760_1.html
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ENLACES
Jondo Web | Botín de guerra

http://www.jondoweb.com/contenido-botin-de-guerra-907.html
Fundación Miguel de Molina
http://www.fundacionmigueldemolina.org/obra.html
Wikipedia | Miguel de Molina
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Molina
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Y TAMBIÉN…
El cantante de 'Ojos verdes' será enterrado hoy en Buenos Aires, en donde vivió durante casi cinco décadas
José Comas | El País, 1993-03-06

http://elpais.com/diario/1993/03/06/cultura/731372401_850215.html
Botín de guerra
José Comas | El País, 1993-03-06

http://elpais.com/diario/1993/03/06/cultura/731372409_850215.html
El mejor de la copla
Eduardo Haro Tecglen | El País, 1993-03-06

http://elpais.com/diario/1993/03/06/cultura/731372408_850215.html

lunes, 29 de agosto de 2011

hemeroteka | El calvario de Miguel de Molina en 140 minutos

Imagen: El País
El calvario de Miguel de Molina en 140 minutos
Seis jóvenes reviven a través de un viaje musical los momentos que marcaron un antes y un después en la vida del tonadillero malagueño. Fue el último exiliado del franquismo en 1942. "Es una obra muy modesta, es un montaje muy honesto, que intenta reinvindicar la canción popular que injustamente se relacionó con el franquismo." "Miguel de Molina es inimitable. Se debe encontrar un equilibrio entre su carácter sensible, pero a la vez muy fuerte. Tenía el ego muy subido." La obra ha sido capaz de reunir hasta 3,000 espectadores en una misma noche.
Wendy Alvarez Hidalgo | El País, 2011-08-29

Corrían tiempos muy difíciles. Eran principios de los años 40. Era la España ya franquista. Sabía que lo intentarían matar, pero Miguel de Molina (Málaga, 1908) estaba ahí. Con sus coplas se paseaba libremente sobre el escenario al compás del flamenco. No tenía miedo a su libertad insultante: gozaba de fama, belleza y arte, pero poseía tres condiciones que el franquismo no toleraba: era republicano, homosexual y amigo de Federico García Lorca. Una noche, sus años de gloria en tierra española llegaron a su fin: tres desconocidos lo apalearon, le desprendieron varias piezas dentales y le desfiguraron su cara mientras le gritaban "esto por rojo y maricón". Le prohibieron volver actuar en España y lo confinaron en Cáceres y Buñol.

Fue así como el creador de El día que nací o La bien pagá es obligado al destierro y a su patria nunca más volvió. Así comienza Ojos verdes: Miguel de Molina in memoriam, una apuesta escénica que se presentará en Madrid del 8 de septiembre al 2 de octubre en el teatro Fernán Gómez .

La obra, que nació hace cinco años y que ha recibido numerosos reconocimientos, propone un viaje musical por la crónica de España. Lo hace a partir de los hechos que marcaron la vida personal y artística de De Molina. Su infancia rodeada de miseria, su lucha por alcanzar la fama y su exilio es revivida magistralmente en esta retrospectiva de 140 minutos. "Es una obra muy modesta, es un montaje muy honesto, que intenta reinvindicar la canción popular que injustamente se relacionó con el franquismo", afirma vía telefónica Marc Vilavella, director y creador de la pieza.

La vida del tonadillero malagueño, que murió a los 86 años en un barrio de Buenos Aires tras 50 años de exilio, es recreada por seis catalanes. Entre la sombra y un escenario minimalista , los actores recorren la vida de De Molina. Solo les acompaña una vieja radio, una bandera republicana, varios títeres y las célebres coplas del artista. Vilavella encarna al intérprete de Ojos Verdes que durante los años 30 se paseaba con un clavel en la oreja, camisa de lunares anudada a la cintura de avispa, pantalón ajustadísimo, botines y cabello revuelto.

"La historia te lleva al momento del exilio. Y entonces a partir de ahí hacemos una especie de salto y vamos a su infancia y luego el final de su vida", explica Vilavella que vio nacer la obra como un proyecto académico. De la vida y obra del tonadillero, el también director de la compañía Barni Teatre reconoce que no sabía nada. Ojos verdes: Miguel de Molina in memoriam "nació por casualidad" en el seno del Instituto del Teatro de Barcelona.

Una amiga del dramaturgo fue quien marcó la pauta de este periplo teatral. "Marc tú tienes que hacer de Miguel de Molina'; y yo le dije '¿de quién?'. No tenía idea de quién era. Me dejó el libro y empecé a leer y la verdad es que me enamoré de la historia del personaje y de su mundo musical". Rápidamente Vilavella se nutrió de Botín de Guerra, un libro escrito por el mismo Miguel de Molina. También se alimentó de las distintas películas y libros que abordan la vida del tonadillero, entre ellos Las cosas del querer (1989) del cineasta español Jaime Chávarri.

Un personaje difícil de imitar
Interpretar a De Molina, sin embargo, no resulta fácil. Es un personaje complejo. No solo en el escenario, sino también en su vida cotidiana. Era multifacético, resentido, extrovertido, provocador y egocentrista. "Miguel de Molina es inimitable. Se debe encontrar un equilibrio entre su carácter sensible, pero a la vez muy fuerte. Tenía el ego muy subido. Él se encantaba porque también supongo que las apuestas que hacía con su vida eran muy fuertes", afirma Vilavella, quien también ha actuado y dirigido El projecte dels bojos. Una utopía musical .

En la obra se escenifica uno de los momentos claves del creador de Compuesto y sin novia: la Orden Isabel la Católica que el Rey Juan Carlos le impuso ya en el ocaso de su vida, en 1992. En esa ocasión el artista aseguró que España estuvo "siempre en su corazón", pero afirmó que el reconocimiento le llegaba tarde. Sus palabras fueron un presagio. Al año siguiente murió. La medalla le fue entregada en la embajada española en Argentina, país donde cosechó éxitos y que adoptó y amó como si fuera su tierra. Así lo dejó plasmado en su poema Yo te adoro Buenos Aires .

Pero la España de ahora, no la que un día desterró del escenario y de su patria al artista, se resiste a dejar morir su legado. "La copla forma parte de la cultura popular española. Aunque las nuevas generaciones no tengamos las coplas muy grabadas en nuestra piel, en algún sitio de nuestro ADN o nuestra memoria colectiva están", asegura Vilavella. "Las canciones De Molina no sólo están pensadas para grandes voces sino también para grandes intérpretes. Era un personaje muy expresivo en el escenario".

Era tan compleja la vida y obra de Miguel de Molina, que seleccionar las coplas y melodías que formarían parte del musical tampoco fue fácil. "Fue un largo proceso. Fue un trabajo lento. Se fueron escogiendo a medida que el drama se fue construyendo".

Cada uno vive y respira su personaje
No solo la interpretación de Miguel de Molina resulta compleja en la obra. También lo es para los otros tres artistas que acompañan a Vilavella. En cuestión de minutos el papel de cada uno de los actores varía según el momento que se quiere representar. Gracia Fernández bien lo sabe. En principio Fernández hace de coro, luego encarna a la madre del tonadillero, posteriormente personifica a una prostituta que intenta acostarse con De Molina de cuando era joven, y finalmente figura de pueblo durante la escena que recrea la Guerra Civil.

"En el discurso de Marc Vilavella los actores muchas veces respiramos. Cada uno vive a su manera su interpretación, pero todos comparten un mismo fin: revivir la vida de De Molina. Cada uno interioriza y respira su personaje a su manera cada momento". Además de Vilavella y Fernández, el reparto de la pieza está integrado por Elía Corral, Nacho Melús y Anais López.

"Es un trabajo muy interno. Marc tiene muy claro lo que quiere de cada actor, pero te deja poner de tu propia cosecha, de tu propio talento. Te va invitando para que tú respires los sentimientos y la manera de entender lo que le está pasando a ese personaje", afirma Fernández.

Y aunque en un inicio la obra fue pensada como un proyecto académico para una sola representación, lo cierto es que el espectáculo ya lleva cinco años en el escenario y ha reunido hasta 3.000 espectadores en una misma noche. Además fue nominada a dos premios Butacas y ganó dos premios de teatro musical en Madrid al mejor protagonista y mejor actor secundario. Esta vez vuelve a Madrid.

Fuente
El calvario de Miguel de Molina en 140 minutos
Seis jóvenes reviven a través de un viaje musical los momentos que marcaron un antes y un después en la vida del tonadillero malagueño. Fue el último exiliado del franquismo en 1942. "Es una obra muy modesta, es un montaje muy honesto, que intenta reinvindicar la canción popular que injustamente se relacionó con el franquismo." "Miguel de Molina es inimitable. Se debe encontrar un equilibrio entre su carácter sensible, pero a la vez muy fuerte. Tenía el ego muy subido." La obra ha sido capaz de reunir hasta 3,000 espectadores en una misma noche.
Wendy Alvarez Hidalgo | El País, 2011-08-29