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martes, 27 de noviembre de 2018

#hemeroteca #machismo #lenguaje | Lenguajx inclusivx

Imagen: El Diario / Sede de la RAE patriarcal
Lenguajx inclusivx.
Mientras la UNESCO hace guías desde hace décadas para nuestra inclusión en el lenguaje, los miembros de la RAE siguen pensando que el lenguaje inclusivo es eso de acabar las palabras en -e, en -x o en arrobas.
Barbijaputa | El Diario, 2018-11-27
https://www.eldiario.es/barbijaputa/barbijaputa-rae-lenguaje_inclusivo_6_840325983.html

"No hay razón para pensar que el género masculino genérico excluye a las mujeres", ha dicho sobre el masculino genérico Darío Villanueva, director de la RAE, y uno de los encargados de presentar el nuevo libro de estilo que la institución.

La propia historia de la RAE es un ejemplo de cómo de excluidas estamos las mujeres de la lengua. Una representación mísera que no es casual ni arbitraria.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) no opina lo mismo, por eso podemos encontrar guías de lenguaje no sexista desde hace décadas. Por ejemplo, en esta de 1999, además de recomendaciones para un lenguaje no excluyente, deja constancia de una obviedad que los señores de nuestra sacrosanta academia se empeñan en negar e invisibilizar: "El lenguaje no es una creación arbitraria de la mente humana, sino un producto social e histórico que influye en nuestra percepción de la realidad. Al transmitir socialmente al ser humano las experiencias acumuladas de generaciones anteriores, el lenguaje condiciona nuestro pensamiento y determina nuestra visión del mundo. Los prejuicios sexistas que el lenguaje transmite sobre las mujeres son el reflejo del papel social atribuido a éstas durante generaciones".

No sólo se empeñan en negar esta realidad (que a ellos por supuesto no les afecta) sino que no es raro encontrar a sus miembros en redes y artículos haciendo parecer ridículas a las personas que la señalan. Endiosados como suelen, los académicos, se arrogan el poder que no tienen para anular e intentar ridiculizar cualquier movimiento o lucha contra la discriminación. Así que sí, mientras la UNESCO hace guías desde que éramos pequeñas para nuestra inclusión en el lenguaje, la RAE sigue pensando que el lenguaje inclusivo es eso de acabar las palabras en -e, en -x o en arrobas.

La lengua es el vehículo del pensamiento, y no sólo puede ser machista, también homófoba, racista, etc. Por mucho que se empeñen los señores en eximirse de responsabilidades al respecto, ya no van a engañar más que a los que quieren ser engañados. Por más que repitan que ellos sólo recogen el uso de las palabras y nada más, la realidad es otra y además accesible para cualquier que tenga a mano un diccionario o Internet. Vamos a poner un par de ejemplos de cómo el lenguaje, más allá de ser excluyente, puede ser machista. Ejemplos que no hace falta buscar fuera del propio diccionario:

cocinillas
Tb. cocinilla.

1. m. coloq. Esp. Hombre que se entromete en las tareas domésticas, especialmente en las de cocina.
2. m. y f. coloq. Esp. Persona aficionada a cocinar. U. t. c. adj.


La propia definición que dan a cocinillas es marcadamente machista. No solo la definen, sino que hacen un juicio: el hombre que hace tareas domésticas se está entrometiendo en labores que no le corresponden. Y además, está colocada en primer lugar. Ya, después, como segunda, está la acepción que conocemos y usamos a día de hoy.

También tenemos putón.

Del aum. de puta. 1. m. malson. Esp. Mujer de comportamiento promiscuo y de indumentaria zafiamente provocativa.


La RAE considera un hecho que una prenda puede ser provocativa. Que provoca por sí sola. Esto sólo ocurre con prendas femeninas. No encontrarán ejemplos de ropa de hombres que provoquen absolutamente nada en el diccionario. Mucho menos de manera "zafia".

Hay muchos más ejemplos como este en la RAE, donde no sólo se definen palabras sin ningún tipo de objetividad, sino que perpetúan nuestra discriminación y generan violencia sobre nosotras.

Pero si la institución en sí está llena de hombres cuyo sexo les beneficia a la hora de sentarse en esas sillas, si se han ido eligiendo entre ellos para suplir las que se iban quedando vacías, ¿cómo van a identificar su propio machismo a la hora de pulir, fijar y dar esplendor a nuestro diccionario? Estamos a años luz de que los presentes miembros abran la mirada y reconozcan tanto su machismo como el machismo que desprende su trabajo. Están tan alejados del feminismo y de la lucha por la igualdad, que es más que palpable que cualquier transformación del lenguaje para la inclusión de todas las personas es para ellos una afrenta. Una afrenta a su masculinidad. ¿Qué vamos a saber las mujeres sobre el lenguaje si somos mujeres? Nosotras somos las que somos capaces de vestir de forma zafiamente provocativa, las que nos encargamos de las tareas domésticas. Somo las que, en nuestro conjunto, formamos el sexo débil. Esta última definición sigue apareciendo en nuestro diccionario. Pero, tranquilas, que el sexo fuerte, el de la RAE, aceptó hace unos meses poner una nota (después de miles de reclamaciones y recogidas de firmas), donde admiten que es una expresión con intención despectiva o discriminatoria. Guau. El progreso ya está aquí.

Son necesarias presiones de multitud de frentes para que este pequeño matiz se introduzca. En ningún caso se hace un barrido para unificar criterios, sólo matizan en aquellos casos donde se arma demasiado barullo. En crudo: hay que dejarse los cuernos para que vayan soltando la mano y reconociendo matiz por matiz, definición por definición. Nosotras empujamos y ellos ya van viendo cuándo nos dan una limosna o cuándo se enrocan como los reyes que son.

El lenguaje inclusivo, como su propio nombre indica, no excluye a nadie, pero para esta RAE no va a estar nunca bien visto porque la habitan hombres burgueses apoltronados y privilegiados. Y a sus defensoras nos ven como... qué sé yo, "feminazis", o lo que es lo mismo para ellos: "feministas radicalizadas".

Twitter / RAE / 21 ago. 2018 / La voz «feminazi» (acrónimo de «feminista» + «nazi») se utiliza con intención despectiva con el sentido de 'feminista radicalizada'.

Todavía no han incluido la acepción más influyente y actual de patriarcado (palabra que resuena hasta en los altavoces en mítines del PP) y ya han perpetrado esta definición de " feminazi".

En la vida real, como siempre alejada del púlpito de esta gente, feminazi es un término que acuñó un locutor de radio de EE.UU en los setenta para denominar a las feministas que luchaban por su derecho al aborto libre. Según este caballero, el número de abortos en el mundo era el peor de los holocaustos, peor y más numeroso en víctimas que el holocausto nazi.

De esta realidad, la academia fantasea y redefine: una feminazi es una "feminista radicalizada", o lo que es lo mismo: feminista. Porque aunque de esto tampoco se hayan enterado, no hay otra forma de ser feminista que yendo hasta la raíz.

#hemeroteca #machismo | El masculino es el término que tiene todo

Imagen: Público / Presentación del 'Libro de estilo' de la RAE
El masculino es el término que tiene todo.
David Bollero | Público, 2018-11-27
https://blogs.publico.es/david-bollero/2018/11/27/rae-lenguaje-inclusivo/

“Los padres podrán asistir a partir de las 18:30 horas”. La pequeña de siete años se tomó su tiempo para leerlo y, cuando concluyó, miró contrariada a su madre y preguntó: “¿Y tú por qué no puedes ir, mamá?”.

Lo descrito anteriormente describe una escena real: un mensaje de Whatsapp de la AMPA de un colegio público. Choca frontalmente con una frase lapidaria de Víctor García de la Concha, coordinador del ‘Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica’ presentado ayer por la RAE (Real Academia de la Lengua): “es el masculino el término que tiene todo”. Podría haberlo resumido en “el masculino lo tiene todo”.

El director de la RAE, Darío Villanueva, añadía que “en español, el género masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos”. Pues como hemos visto, el contexto de una niña de siete años leyendo un menseja de la AMPA no es uno de ellos; es uno de tantos en los que el lenguaje importa, aunque a la RAE parezca que a veces que no.

Es preciso buscar fórmulas en las que hombres y mujeres estén contemplados y, además, no se prive de la llamada economía del lenguaje. Sorprende extraordinariamente que una RAE capaz de incluir en su diccionario términos como chusmear (hablar con indiscreción o malicia de alguien o de sus asuntos), buenismo (actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia) o bocas (bocazas) no sea capaz de adoptar un lenguaje inclusivo.

¿Realmente sorprende? Bueno, no tanto. Tan sólo hay ocho mujeres entre l@s 46 académic@s que componen la RAE. Apenas un 17%. Quizás por eso, quienes defienden que “es el masculino el término que tiene todo” continúan incluyendo en el diccionario que sexo débil es “conjunto de las mujeres” y sexo fuerte, “conjunto de los varones”.

La génesis de este artículo era, en realidad, la lectura de los programas electorales de los cuatro principales partidos que acuden a las elecciones andaluzas del próximo 2 de diciembre. A medida que avanzaba en la lectura, descubría cómo mientras PSOE y Adelante Andalucía sí prestan una especial atención al lenguaje, PP y Ciudadanos ninguna. (Cs sin enlace a su programa porque no es posible descargarlo desde su página web).

PSOE y Adelante Andalucía no incluyen arrobas, sino que optan por emplear términos que sí que agrupan a ambos géneros, como profesorado o alumnado; en los casos en los que esto no es posible, mandan al carajo la economía del lenguaje porque a veces hay cosas más importantes. Es más importante hablar de andaluces y andaluzas que simplemente de andaluces; es más real hablar de personas emprendedoras que únicamente de emprendedores, como hacen PP y Ciudadanos. Son matices, pero cuentan y mucho, mal que les pese a García de la Concha y a Villanueva.

El lenguaje y el uso que hacemos de él nos presenta como lo que somos. No es casual que los dos partidos que excluyen a las mujeres en su lenguaje no hayan incorporado feminismo a ni una sola de las 412 páginas de programa del PP o a las 48 páginas de Ciudadanos. No, no es casual. Partidos políticos que temen el uso de la palabra que significa “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre” deberían recapacitar porque sin feminismo, no hay democracia.

Ese miedo al feminismo se percibe en los programas de la derecha. Sin ir más lejos, en una Comunidad Autónoma donde la población rural es tan extensa, la única medida que contempla Cs para la mujer rural es “impulsar la incorporación de las mujeres al sector agrario, defenderemos su protección social y promover la titularidad compartida entre cónyuges de las explotaciones agrícolas“. Enfrente, por ejemplo, Adelante Andalucía, que para el ámbito rural propone “diseñar y elaborar un Plan estratégico de fomento de actividades innovadoras desarrolladas por mujeres”, “apoyar el cooperativismo agrario, favoreciendo la participación de los socios, en particular de las mujeres y de la juventud” o “aplicar un pago complementario del 50% para las mujeres que se incorporen a la actividad agropecuaria”.

El feminismo importa y el lenguaje es clave para que triunfe. Quizás por ello hay quien continúa poniéndole palos en las ruedas.

lunes, 26 de noviembre de 2018

#hemeroteca #lenguaje | De guasap a destripe: el libro en masculino de la RAE para "escritores digitales" que no está en Internet

Imagen: El Diario / Presentación del 'Libro de estilo' de la RAE
De guasap a destripe: el libro en masculino de la RAE para "escritores digitales" que no está en Internet.
El manual de estilo presentado por la institución española resuelve dudas referidas a la gramática, a la ortografía y, por primera vez, a la escritura digital. "No sé si escribir un guasap es lo más adecuado", se pregunta Mario Tascón, escritor y consultor de la RAE para la parte digital. Además de los ‘emojis’ y los ‘memes’, el uso de masculino genérico es otra de las cuestiones abarcadas en la obra: "No hay razón para pensar que este género gramatical excluye a las mujeres", se puede leer en el texto.
José Antonio Luna | El Diario, 2018-11-26
https://www.eldiario.es/cultura/libros/destripe-RAE-escritores-digitales-masculino_0_839916954.html

"Nuestra lengua, en especial su versión escrita, está trufada de hábitos pésimos que se contagian por imitación", leyó el pasado lunes Darío Villanueva, director de la RAE, parafraseando un ensayo de George Orwell escrito en 1946 que criticaba lo impreciso del lenguaje contemporáneo. Las palabras servían de presentación para una nueva obra que pretende "adaptarse a los nuevos tiempos", por ahora sin versión digital (para consulta en Internet), tratando temas como los emojis o los memes: El libro de estilo de la lengua española (Espasa).

"La RAE está abriéndose a un mundo al que ya estaba abierta con el sistema de consulta del español urgente o el diccionario online, que ha mejorado mucho", explica a eldiario_es Mario Tascón, periodista y consultor de la RAE para el capítulo digital. El escritor, que además dirigió en 2010 el primer manual de estilo en español para Internet de Fundéu BBVA, destaca la rapidez con la que se modifica un lenguaje que cambia a cada golpe de tuit.

El libro de la RAE incide sobre la ambigüedad de ciertos recursos característicos de las redes sociales. De hecho, en uno de los ejemplos más recientes, el PP cargó contra RTVE por publicar en Twitter un vídeo de la princesa Leonor con el mic drop de Barack Obama al final. "Un escándalo y un despropósito", lo calificaron desde la formación azul. "Es un uso nuevo, de una tecnología nueva y en un formato en el que ni siquiera hay unas reglas", explica el periodista. Continúa diciendo que eso es "lo difícil de la comunicación emocional" presente en redes sociales, la cual también se transmite a través de otra herramienta: los emoticonos.

"Puede haberlos simples: la sonrisa - :) . Pero poco a poco se han ido extendiendo otros emoticonos más sofisticados: un corazón - <3", se puede leer en un apartado en el que se trata desde el uso del hashtag hasta los hipervínculos. También, el cómo referirse a ciertos elementos: un guasap, que sería un mensaje enviado por WhatsApp. "No sé si es lo más adecuado", reconoce Tascón sobre esta castellanización fonética. "Dentro de lo malo la puedes utilizar, pero yo creo que en esos casos casi es mejor poner en cursiva la palabra inglesa y dejarse de inventos", añade el también director de la consultora Prodigioso Volcán.

Pero la extrañeza tras guasap tampoco desaparece al escribir términos como cederrón (‘CD-ROM’), yutubero (‘youtuber’) o destripar (para hacer ‘spoiler’), entre muchos otros heredados de la Red. No obstante, el escritor apunta que "en el español se nota muchísima diferencia según la edad", y, como ejemplo de ello, pone el debate sobre la ya mencionada palabra de ‘spoiler’. "Los que apuestan por destripar se resisten de forma muy combativa, ya que no quieren perder un concepto que se venía utilizando como mínimo desde principios del siglo XX y que ya entonces se refería al destripe de una obra de teatro", asegura.

Los malos hábitos de lo nuevo
"Si uno se libra de esos hábitos [los pésimos], podrá pensar con mayor claridad, y esto último es por fuerza un primer paso hacia la regeneración política", prosiguió en la rueda de prensa Villanueva, leyendo el texto de Orwell. ¿Están "los malos hábitos", como la supresión de caracteres, provocando que se escriba peor? Los nuevos códigos son vistos como carentes de sentido e ingenio, una preocupación también presente en las dos últimas décadas prácticamente desde la irrupción de los SMS.

"Ese es un miedo recurrente y sigue estando", considera Mario Tascón. Aun así, el periodista hace una diferenciación entre el registro utilizado en el ámbito público y el privado, como puede ser hablar por algún cliente de mensajería. "Yo no me atrevería a decir que la gente escribe ahora peor que antes. Sospecho que no, lo que pasa es que hay más gente que escribe mal a la que vemos", matiza.

La clave, según el periodista, estaría en "la capacidad de adaptar el registro", ya que "una persona culta es aquella que sabe en qué ámbito escribe". El problema llega cuando esto no ocurre y lo público se transforma en una vía para las formas privadas. "Es entonces cuando se producen estas lapidaciones tuiteras por una falta de ortografía", señala el consultor de la RAE.

La "confusión" con el lenguaje inclusivo
Además de recomendaciones orientadas a redes sociales, el manual comienza con un apartado dedicado a las cuestiones gramaticales más consultadas a la Academia en los últimos años. Entre ellas, la del lenguaje inclusivo. "Por supuesto que no va a haber sorpresas", ha recalcado Villanueva sobre el asunto. De hecho, es algo que se reafirma al abrir el primer capítulo: "El masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos. No hay razón para pensar que el género masculino excluya a las mujeres en tales situaciones".

La aclaración llega en mitad de un encargo realizado por el Gobierno a la RAE del que todavía no se sabe demasiado: la reforma para que se adapte el texto de la Constitución a un lenguaje inclusivo. Lo único que se conoce al respecto es que el responsable de evaluarlo será Ignacio Bosque, académico que ya desaprobó en 2012 las guías públicas que apuestan por esta medida.

"Hay muchas cosas en el lenguaje de género en las que se podría avanzar sin ningún problema, como la propia visibilización de mujeres a la hora de poner ejemplos. Eso ya es un avance que no sería pequeño si los consiguiéramos”, admite Mario Tascón. No lo refleja así ‘El libro de estilo’, el cual no considera válida ninguna forma de hacer referencia a los dos sexos: ni el arroba, ni la "e" ni la "x". Como el propio Villanueva recalcó, que nadie espere "grandes sorpresas".

#hemeroteca #lenguaje | Wasap mejor que whatsapp: la RAE presenta su primer ‘Libro de estilo’ para “escritores digitales”

Imagen: El País / Darío Villanueva y Víctor García de la Concha
Wasap mejor que whatsapp: la RAE presenta su primer ‘Libro de estilo’ para “escritores digitales”.
El manual, de ámbito panhispánico, incluye recomendaciones a los medios sobre la pronunciación y consejos para la comunicación en las redes sociales.
Manuel Morales | El País, 2018-11-26
https://elpais.com/cultura/2018/11/26/actualidad/1543232021_887311.html

Sea usted nativo digital o no, "hay un plano coloquial de comunicación" en Internet, un ecosistema de redes sociales, correos electrónicos y wasap (mejor así escrito que guasap o whatsapp) con sus propias reglas. Unas normas que no rigen en el plano más académico y profesional. En el primero de los mundos, es "admisible, aunque no se recomienda, prescindir de los signos de apertura, siempre que quede claro dónde comienza la interrogación o exclamación". También lo son las abreviaciones, como "tqm"(te quiero mucho). Hasta "es aconsejable" poner un asterisco a continuación de una palabra mal escrita, para rectificar: "¿Bamos a comer?" *vamos. Y si tiene mucha hambre y ha escrito ¡¡¡Vamos!!!, sepa que los signos de puntuación se pueden repetir para dar mayor expresividad, pero se sugiere que sean los mismos al principio y al final y que no superen los tres. Esas y otras recomendaciones para el uso correcto del idioma en nuevos contextos (digitales) de comunicación están contenidas en el primer ‘Libro de estilo de la lengua española’, subtitulado con la coletilla de "según la norma panhispánica" y presentado este lunes en la Real Academia Española en Madrid

Las nuevas tecnologías "están cambiando el mundo y la escritura", ha asegurado Víctor García de la Concha, director honorario de la RAE, "lo que suscita muchas dudas" cuando se trata de decidir qué palabras emplear para comunicarnos. Por ello, ha preparado un manual consensuado entre las 23 instituciones que forman la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale). El secretario general de Asale, el venezolano Francisco Javier Pérez, subraya que "ningún país es titular" del español y que este es un libro que "plantea usos, no impone ni pontifica, sino que recomienda y alerta de imprecisiones, pero sin dogmatismos".

Este volumen, de 504 páginas, un formato manejable (15 por 23 centímetros), una tirada inicial de 10.000 ejemplares y precio asequible (24,90 euros) está "pensado para los escritores digitales", ha subrayado García de la Concha, coordinador de la obra. Sin embargo, por ahora, el libro no tiene versión en la Red, "aunque estará", apuntó Ana Rosa Semprún, directora de Espasa, la editorial que se ha hecho cargo de la publicación. Tampoco hay un acuerdo para que se distribuya en colegios, universidades o la Administración. "Hablaremos con las comunidades autónomas", agregó García de la Concha.

Como puede verse, es un libro de estilo que "tiene poco que ver" con los que de título idéntico han publicado medios de comunicación, como El País. "Esas son obras de uso interno, para lograr una personalidad, fijar principios éticos y normas de redacción", agregó García de la Concha. Mientras que en este caso se trata de resolver "las dudas por los continuos cambios de una lengua tan viva", que hablan unos 570 millones de personas. El que fue director de la RAE entre 1998 y 2010 apuntó que la edición web del ‘Diccionario’ "recibe 65 millones de consultas mensuales".

La idea del manual venía de lejos. Nació en 2001, en el II Congreso Internacional de la Lengua Española, en Salamanca, donde lanzó la idea el académico Francisco Rico. "Pero antes, ha habido que cerrar grandes códigos como la gramática, que llevó 11 años, el ‘Panhispánico de dudas’, la ortografía y la fonética", recordó.

Abundando en sus contenidos, no es casual que el primer capítulo, ‘Cuestiones gramaticales’, se abra con el asunto de los géneros gramaticales. "El masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos. No hay razón para pensar que el género masculino excluya a las mujeres en tales situaciones", se asegura. En una etapa de reivindicaciones feministas sobre los usos de la lengua, García de la Concha mencionó la influencia de las universidades de EE UU en referirse como género ('gender') a lo que en español llamamos "sexo", que "es una condición orgánica que tiene poco que ver con el género". Rechaza ejemplos como "los españoles y las españolas", tan de uso en políticos. "No hace falta forzar para duplicar, no hablamos así".

Al hilo de ello, se le preguntó al director, Darío Villanueva, por el informe que la RAE tiene pendiente sobre si hay que cambiar la Constitución para que refleje una mayor igualdad entre hombres y mujeres. Lo encargó en julio la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. Los cuatro académicos (dos hombres y dos mujeres) designados han elaborado su ponencia, que será leída por una comisión delegada este jueves, informó Villanueva. Después, tiene que ver ese informe el pleno de la RAE (que se reúne los jueves) para debatirlo y aprobarlo. Villanueva ya declaró sobre esta cuestión que "el problema es confundir la gramática con el machismo". Y este lunes ha añadido que "no habrá grandes novedades" al respecto. Es muy posible que la patata caliente la tome su sucesor, ya que Villanueva deja el cargo el 13 de diciembre, fecha en que los académicos elegirán director.

Su último legado, este ‘Libro de estilo’, incluye como novedad un apartado sobre ortotipografía, "los usos por los que se rige la escritura no manual, la de signos tipográficos". ¿Las citas literales tienen que ir en cursiva... en un párrafo aparte?, puso como ejemplo García de la Concha, quien tuvo su pulla, que no puya, para los medios de comunicación, al mencionar el apartado ‘Pronunciación y elocución’. "En muchos presentadores de televisión hay falta de orden en la entonación, parten las frases y separan sujetos de predicados, sustantivos de sus adjetivos.

En la parte final del volumen hay un glosario con recomendaciones como "yutubero", por youtuber", y curiosidades: si un amigo le dice que ha comprado un vuelo para Funafati, es que se marchará a Tuvalu, en Oceanía. Y tablas y listas varias. Quizás le interese conocer que Rf es la abreviatura del elemento químico rutherfordio.

"No hay división en la Academia para elegir director"
La presentación del ‘Libro de estilo de la lengua española’ sirvió para poner sobre la mesa la inminente votación en la RAE, el 13 de diciembre, para elegir al sucesor de Darío Villanueva en la dirección. García de la Concha, exdirector, negó que haya "una división en la Academia" sobre este asunto. "Para nada corresponde a la realidad", respondió a raíz de algunas informaciones. Los estatutos de la RAE permiten que cualquier académico pueda ser elegido, con la obligación de aceptar el cargo, a excepción de si el designado tiene más de 78 años.



Y TAMBIÉN…
¿“tqm” o “te quiero mucho”? Una conversación de WhatsApp siguiendo los consejos de la RAE.

Su 'Libro de estilo' da unos cuantos consejos para escribir bien en contextos informales.
Jaime Rubio Hancock | Verne, El País, 2018-11-27
https://verne.elpais.com/verne/2018/11/27/articulo/1543311692_653210.html

domingo, 31 de diciembre de 2000

#libros #periodismo | El sexo de la noticia : reflexiones sobre el género en la información y recomendaciones de estilo

El sexo de la noticia : reflexiones sobre el género en la información y recomendaciones de estilo / Elvira Altés Rufias, Joana Gallego Ayala, Marta Bach Arús, Marta Plujà Calderón, Montserrat Puig Mollet
Barcelona : Icaria, 2000 [12]
138 p.
Colección: Akademeia. Sociedad y Opinión ; 4

ISBN 9788474265064
/ ES / ENS
/ Género / Lenguaje / Libros de estilo / Mujeres / Medios de comunicación social / Periodismo / Sexismo
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1384055~S1*spi

Este libro nos descubre la enorme desigualdad que existe en el tratamiento del género y la carencia de reflexiones sobre usos correctos, que ayuden, a quien redacte una información, a tener en cuenta que el proceso de incorporación de las mujeres al mundo profesional y laboral ha comportado toda una serie de cambios en el lenguaje y en la sociedad. Para evitar estilos y normas que pueden considerarse obsoletas, se han unificado esfuerzos desde la Associació de Dones Periodistes de Catalunya, y mediante un grupo de trabajo se ha estudiado la presencia y ausencia de las mujeres en los medios de comunicación, y lo que es muy significativo, el desconcierto que existe en la profesión en cuestiones de género. Esta obra supone una herramienta de trabajo indispensable que ayuda a incorporar la perspectiva de género en la información, con el fin de romper la secular inercia de tratar con desigualdad a las mujeres, cuando son objetos o sujetos de la propia información periodística.