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miércoles, 3 de julio de 2019

#hemeroteca #trans #testimonios | Huir de tu país a los 60 años porque eres trans: "Colombia es demasiado peligrosa para nosotras"

Imagen: El Diario / Karol
Huir de tu país a los 60 años porque eres trans: "Colombia es demasiado peligrosa para nosotras".
A sus 60 años, Karol escapó de Colombia para poder vivir lejos de la violencia contra las personas trans en el país latinoamericano. La mujer, que ha solicitado asilo en España, acudirá este sábado a la manifestación del Orgullo que rendirá homenaje a las personas mayores LGTBI. "A la gente de mi edad y más mayor nos ha tocado lo más duro, que es luchar por esos derechos que hoy se están logrando".
Fabiola Barranco | El Diario, 2019-07-03
https://www.eldiario.es/desalambre/Huir-poder-vivir-libremente-identidad_0_916558775.html

"Colombia es demasiado peligroso para mujeres trans como nosotras. A mí me han golpeado dos veces en la calle y una fue por llevar peluca". Quien habla es Karol, una mujer transexual que llegó a España hace nueve meses para poder mantener su vida a salvo de la violencia contra las personas trans en su país. A sus 60 años, lo dejó todo para comenzar de cero lejos de Colombia. El próximo sábado acudirá a la manifestación del Orgullo en Madrid que este año busca reconocer la lucha y visibilizar a las personas mayores LGTBI.

Karol ha solicitado protección internacional en España alegando persecución por pertenecer al colectivo. Lleva meses esperando la resolución de la petición, que espera que sea favorable. "Ojalá me den el asilo y pueda ganar la seguridad que buscaba, pero también para trabajar, para ser útil y ayudar a mi familia que tanto me ha apoyado", confiesa en una conversación con eldiario.es.

Cuenta que dos amigas suyas también trans han sido asesinadas en Colombia. "Vivir esto es muy duro, te marca mucho", recuerda con la voz entrecortada. No son casos aislados. Según los datos del último informe de Colombia Diversa, 160 personas trans fueron asesinadas entre los años 2013 y 2017 en el país latinoamericano.

A pesar de esas cifras, desde el equipo jurídico de la ONG Rescate explican que la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior en España considera que Colombia "puede proveer una protección real y efectiva debido a sus últimos avances legislativos en materia LGTBI". La organización cuenta con profesionales especializados en casos de asilo por género, identidad de género y orientación sexual que brindan un espacio de seguridad real y efectivo en el proceso de acogida e inclusión de las personas que buscan refugio por estos motivos.

En la actualidad 70 países criminalizan y persiguen a las personas LGTBI y 11 de ellos contemplan la pena de muerte. Sin embargo, no hay indicadores oficiales que permitan conocer el número de gente que busca refugio por estos motivos, ni de la protección que se está brindando.

Colombia fue, solo por detrás de Venezuela, la segunda nacionalidad con mayor número de solicitudes de asilo presentadas en 2018 en España, con 8.650 expedientes frente a los 2.460 de 2017, según el informe anual de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que subrayaba que a pesar de la implementación del acuerdo de paz entre las FARC y el Gobierno, la violencia persiste en el país.

"Un elevado porcentaje de las personas originarias de Colombia que buscaron refugio en España a lo largo de 2018 alegaron persecución por motivos políticos y extorsión, pero, de las 825 solicitudes resueltas, 775 fueron denegadas y solo 50 fueron favorables", recalca la ONG. Actualmente, Interior acumula 10.385 solicitudes de asilo de ciudadanos colombianos pendientes de resolver.

Una de ellas es la de Karol, que pone nombre y rostro a la realidad de quienes huyen por su identidad de género o su orientación sexual. Su deseo es poder abrir un salón de belleza que le ayude a mantenerse y, según asegura, dejar de ejercer la prostitución; hasta ahora su principal medio de supervivencia tanto en su país de origen como en España.

Recuerda que a la hora de acceder a oportunidades laborales, "la discriminación se duplica entre las trans". La desigualdad que pesa sobre las personas trans no entiende de fronteras. En España, solo el 38% de las personas LGTBI están completamente fuera del armario en sus trabajos, según el informe ‘La Diversidad LGBT’ en el país. El 90% de las encuestadas afirmaron que "las personas trans se encuentran en clara situación de desigualdad de oportunidades laborales en España".

"A la gente de mi edad nos ha tocado lo más duro"
Este año las movilizaciones en la semana del Orgullo recuerdan el 50º aniversario de los históricos disturbios del pub Stonewall Inn en Nueva York que dieron origen al movimiento en defensa del colectivo LGTBI. Karol tenía 10 años cuando aquello ocurrió. Desde entonces, recuerda, experiencias vitales como la suya han servido para abrir camino a generaciones posteriores. "A nosotras, la gente de mi edad, y más mayor, nos ha tocado lo más duro, que es luchar por esos derechos que hoy se están logrando", reconoce esta mujer que, con humor asegura que se encuentra "en ese momento de la manzana madura, pero que está deliciosa".

La mujer insiste: no quiere que la discriminación siga truncando sueños ni vidas. Ni que el rechazo de aquel decano de la universidad en la que quería estudiar Medicina, por sus "rasgos afeminados, cuando todavía era un chico", se vuelva a repetir con ninguna otra persona. Por eso "hay que seguir luchando por los derechos de todas y todos", dice, al tiempo que hace hincapié en la importancia de fomentar la educación, el acceso al trabajo y protección social de la población LGTBI, y en especial, de las personas trans.

Por todas ellas, Karol participará por primera vez este sábado en la manifestación del Orgullo en España. El lema irá dedicado a personas como ella: "Mayores sin armarios. ¡Historia, lucha y memoria!". Karol todavía no ha pensado qué consigna gritará, pero sí quiere dejar su mensaje a las generaciones más jóvenes, a las que invita a "tener siempre presente que un día serán también mayores y por eso la lucha por sus derechos tiene que continuar".

sábado, 23 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #derechos | El Gobierno de Iván Duque despierta los temores de la comunidad LGBT colombiana

Imagen: El País / Marta Lucía Ramírez e Iván Duque, vicepresidenta y presidente de Colombia
El Gobierno de Iván Duque despierta los temores de la comunidad LGBT colombiana.
El presidente electo ha recibido el respaldo de los sectores más conservadores y religiosos del país latinoamericano.
Santiago Torrado | El País, 2018-06-23
https://elpais.com/internacional/2018/06/21/colombia/1529614052_330370.html

En el discurso que pronunció la noche del domingo, tras imponerse en la segunda vuelta de las elecciones colombianas, el conservador Iván Duque dedicó unas líneas a aplacar el temor de algunos sectores ante el potencial retroceso en libertades individuales. “Nosotros no vamos a despojar a nadie de los derechos que han conseguido en nuestro país”, aseguró el ya para entonces presidente electo. Aunque no los mencionó, ese mensaje parecía destinado especialmente a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y personas trans (LGBT).

“Hoy no hay ciudadanos vencidos, porque quiero ser el presidente que le dé el mismo amor a los que votaron por mí y a los que no lo hicieron”, manifestó el ganador de una larga campaña marcada por la polarización, que el próximo 7 de agosto recibirá la banda presidencial de manos de Juan Manuel Santos. Aseguró que gobernará sin odios, para todos los colombianos y que no reconoce enemigos. Sin embargo, esa misma noche comenzó a crecer el lema “la resistencia” entre activistas de todo cuño que se declaran, desde ya, vigilantes.

El acuerdo de paz con las FARC, sobre el que Duque promete hacer modificaciones, dividió en dos a la sociedad colombiana. pero el clima de confrontación ideológica se amplía hacia otros frentes. En un país de tradición católica, como Colombia, en lo que va de siglo se ha vivido una ardua batalla entre agrupaciones religiosas y defensores de la Constitución de 1991 y los derechos de las minorías. Los activistas LGBT no pasan por alto que, pese a su tono conciliador y al perfil moderado que ha cultivado, Duque —apadrinado por el expresidente Álvaro Uribe— llega al poder rodeado por sectores religiosos y pastores cristianos hostiles a las conquistas de esta comunidad.

Las razones de esa desconfianza se centran, en gran medida, en dos nombres a los que se dirigó en todo de especial agradecimiento durante su discurso de victoria: el exprocurador Alejandro Ordóñez, conocido por su visión católica del Estado, y la exsenadora Viviane Morales, representante de sectores evangélicos y promotora de un fallido referendo para prohibir que las parejas del mismo sexo pudieran adoptar.

Duque inició este jueves el empalme con Santos. A la espera de los anuncios sobre el nuevo equipo de Gobierno, varios observadores anticipan nombramientos para Ordóñez o Morales. Los más recelosos temen que ocupen posiciones desde las que puedan poner en riesgo el Estado laico o los derechos adquiridos. Advierten que Duque congregó a su alrededor la misma coalición del no que, encabezada por Uribe, ganó en 2016 el plebiscito sobre los acuerdos de paz. Esa alianza invocó que se quería imponer una supuesta “ideología de género” para movilizar votos y defender el concepto tradicional de familia. Además, el partido de Duque y Uribe, el Centro Democrático, apoyó en el Congreso el referendo que propuso Morales.

Lo paradójico es que las grandes batallas jurídicas de la población LGBT ya están zanjadas en Colombia, donde las parejas del mismo sexo pueden adoptar desde 2015 y se pueden casar desde el 2016. Como ocurrió con el aborto o la eutanasia, esos derechos avanzaron a golpe de sentencias de la Corte Constitucional, pues el Congreso ha evitado legislar en las discusiones que provocan choques de valores. Los políticos progresistas defienden que “la igualdad es imparable”, y en esta campaña Claudia López, compañera de fórmula del centrista Sergio Fajardo, fue la primera candidata lesbiana a la vicepresidencia.

“No heterosexuales”
Duque, un exfuncionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que pasó años en Washington, llegó a publicar en su momento un mensaje en Twitter celebrando la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos. Sin embargo, como candidato fue notablemente más ambiguo. Aunque el asunto LGBT tuvo poco protagonismo, “comenzó a aparecer con eufemismos como hablar de un Ministerio de la familia”, apunta María Mercedes Acosta, cofundadora de 'Sentiido', una plataforma periodística sobre diversidad sexual y de géneros.

En uno de los debates previos a la primera vuelta, los candidatos fueron preguntados sobre qué pensaban sobre el matrimonio igualitario. “Yo estoy de acuerdo con la igualdad de derechos patrimoniales y civiles”, respondió escuetamente Duque. Fue el único que no lo respaldó plenamente. Para la segunda vuelta, Duque se negó a sostener un cara a cara con su rival, el izquierdista Gustavo Petro.

“Hay temores de la gente de que vaya a haber un retroceso, y ellos ni siquiera los disuaden, al contrario, lo reafirman con tanta ambigüedad”, apunta Marcela Sánchez, de Colombia Diversa, la ONG a favor de los derechos de la comunidad LGBT más visible en el país latinoamericano.

El asunto volvió a agitarse cuando el expresidente Uribe, elegido nuevamente senador, publicó en sus redes sociales el jueves 31 de mayo, entre la primera vuelta y el balotaje, un video en el que daba cuenta de una docena de personas “no heterosexuales” que respaldaban al Centro Democrático. Sus palabras despertaron polémica por referirse a las minorías desde la negación, aunque se justificó con el argumento de que ellos se habían autodenominado así. Su discurso reavivó las prevenciones de los activistas, pues invocó el “respeto a la intimidad”, mencionó la libertad religiosa y la objeción de conciencia, una puerta para negarse a acatar los fallos del constitucional.

“Parece estar insinuando Uribe que con la libertad religiosa y la objeción de conciencia se va a poder discriminar a la gente, lo cual es inaceptable”, cierra Mauricio Albarracín, activista e investigador del centro de pensamiento Dejusticia. Remitirse a la intimidad, añade, niega la dimensión pública de derechos que han sido respaldados por la justicia.

miércoles, 16 de agosto de 2017

#hemeroteca #lgtbifobia #violencia | El colectivo LGBTI, víctima del conflicto en Colombia, reclama un trato diferencial

El colectivo LGBTI, víctima del conflicto en Colombia, reclama un trato diferencial.
Un informe registra más de 2.000 hechos violentos contra esta población durante medio siglo de guerra.
Sally Palomino | El País, 2017-08-16
https://elpais.com/internacional/2017/08/16/colombia/1502852923_958926.html

Darla Cristina González vivió el conflicto colombiano por dentro y por fuera de la guerrilla. Cuando tenía 13 años fue reclutada por las FARC. Siempre estuvo en riesgo de ir a un consejo de guerra y morir fusilada. Es transexual y se voló del grupo guerrillero por miedo. Ahora tiene 32 años y es la coordinadora de la mesa de víctimas en Nariño (Sur), desde donde reclama un trato diferencial para la población LGBTI que sufrió la guerra que por más de 50 años desangró al país.

“En esto todos tienen responsabilidad. Por el lado de la guerrilla se debería empezar, al menos, porque el secretariado de las FARC permita de su gente salga del closet. Con la entrega de armas los milicianos empiezan un nuevo camino, pero siguen estando bajo una estructura de obediencia de mando, en donde está prohibido ser gay, lesbiana o transexual”, dice Darla Cristina González, una de las más de 1.800 personas que aparecen en el registro de víctimas bajo la categoría LGBTI en más de 2.000 hechos violentos contabilizados durante el enfrentamiento entre la insurgencia y el Estado. La necesidad de que exista un trato diferencial para esta población en la implementación del acuerdo de paz ha sido retratada por la ONG Colombia Diversa en el informe 'Vivir bajo sospecha', que se presenta este miércoles en Bogotá.

En los casos que relata el documento se evidencia que el detonante para ser objeto de la violencia en medio del conflicto era simplemente ser o parecer diferente. Los hechos más denunciados son el desplazamiento forzado (73,3%), las intimidación (14,2%), los homicidios (5,3) y la violencia sexual (2,4%). Los victimarios fueron todos. Los golpes venían de la izquierda y la derecha. Las historias hablan de las FARC, los paramilitares, los agentes estatales.

En 2003, en Sucre, en el norte del país, alias El oso, uno de los líderes del bloque Montes de María de las Autodefensas Unidas de Colombia (grupo paramilitar de derecha extrema) obligó a varios hombres gais a participar en peleas de boxeo en honor de su comandante. Fue en la plaza pública, delante de todo el pueblo “Este evento constituye un hecho de violencia por prejuicio que se demuestra por un trato discriminatorio donde las personas LGBT estuvieron forzadas al ridículo, la burla en su dignidad y la humillación pública”, señala el informe que pretende llamar la atención sobre la falta de reconocimiento de estas víctimas.

En el año 2000, un líder del frente 27 de la FARC obligó a Verónica (activista transexual) a revelar los nombres de todos los hombres gais y transexuales que conociera. Era una lista negra en donde debía señalar además con quienes había tenido relaciones sexuales. La orden fue seguida por la advertencia de abandonar el pueblo, en el Meta (en pleno centro del país). Verónica y su familia fueron desplazados.

Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa, habla de las preocupaciones que persisten. “Para muchos no es claro que la discriminación es una violación a los derechos humanos y se ha naturalizado ese tipo de comportamientos”. Dice que el Estado no ha hecho el esfuerzo suficiente para que la condición de pertenecer a la comunidad LGBTI sea tomada como una clara motivación de homicidios y amenazas. Estos delitos -asegura- deben estar sujetos a otros criterios que no sean los mismos que se aplican a la población en general.

Se denuncia poco y hay un subregistro que está motivado justamente por esa falta de claridad que señala Sánchez, quien reitera las recomendaciones que según la organización que lidera debería tener en cuenta la jurisdicción especial para la paz. Menciona la reparación integral como clave para transformar las condiciones del contexto que permitieron que ocurrieran los hechos violentos y la implementación de medidas para la memoria como forma de garantía de no repetición, que visibilice la violencia por prejuicio hacia esta población.

“Necesitamos una política pública en ese sentido. Llevamos seis años trabajando en su construcción, pero no ha habido voluntad para sacarla adelante. Hay una polarización en el país que utiliza este debate como bandera, los intereses electorales parecen estar por encima de nosotros”, reclama Darla Cristina González, que recuerda que tras los cambios que se le hicieron al acuerdo de paz después de ganar el no en el plebiscito, los LGBTI fueron borrados de varios puntos. "Lo que se acordó quedó sobre todo en términos de hombres y mujeres. Nos quitaron mucho de lo que habíamos logrado", lamenta. Prácticamente quedaron solamente en el punto 5, el de las víctimas.

Reconocer públicamente la orientación sexual y la identidad de género en las zonas de conflicto armado sigue siendo para las personas que sienten diferente una sentencia de muerte, persecución o desplazamiento. Colombia Diversa recuerda que los grupos al margen de la ley arrasaron con poblaciones enteras y por la fuerza impusieron la heterosexualidad como la única forma de orientación sexual posible. “Como consecuencia de esa doctrina todavía muchas personas estar siendo rechazados", dice la exguerrillera que ahora lidera la política publica de diversidad de género en Nariño, en donde se mueve rodeada de escoltas. El país no le ha podido garantizar vivir como quiere. “El acuerdo con las FARC es una oportunidad para demostrar la responsabilidad de la sociedad. La discriminación no puede seguir estando en el juego político”.

jueves, 29 de junio de 2017

#hemeroteca #transfobia | Las transexuales en Colombia no celebran el día del orgullo LGTBI

Imagen: El País / Laura Weins
Las transexuales en Colombia no celebran el día del orgullo LGTBI.
En el último año, 27 mujeres trans fueron asesinadas. La policía es uno de sus principales agresores.
Sally Palomino | El País, 2017-06-29
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/28/colombia/1498681093_949990.html

Laura Weins lleva más de 30 años luchando para vivir como quiere. No ha sido fácil. Ser transexual en Colombia es estar condenado al maltrato y la exclusión. Dice que no celebra la conmemoración del día orgullo LGBTI, ella sale a las calles para gritar que existe y exigir igualdad. “No podemos hablar de orgullo ni victorias hasta que nos vean como las ciudadanas que somos”, asegura. Weins es líder del Grupo de acción y apoyo a personas trans (GAAT). Aunque reconoce que el país ha avanzado en materia de derechos, nada será suficiente si las siguen matando.

En el último año, 27 mujeres y siete hombres transexuales fueron asesinados. ‘Entre el miedo y la resistencia’, un informe que se presentará este jueves documenta la violencia contra la población LGBTI en Colombia. La investigación, realizada por Colombia Diversa, Caribe Afirmativo y Santamaría Fundación, evidencia que los trans y los hombres gais, con 43 casos, son las principales víctimas de homicidios dentro de este colectivo.

La justicia tampoco parece estar de su lado. En agosto de 2016, Nicoll Oriana, una mujer trans y trabajadora sexual fue degollada, torturada y abusada. El presunto responsable fue capturado en noviembre, pero el proceso penal continúa en etapa de investigación, a pesar de que días antes de su muerte había denunciado amenazas. Oriana además de ser trans y trabajadora sexual, ayudaba a organizar encuentros de víctimas del conflicto en Sucre. Reunía las condiciones de vulnerabilidad propias de quien vive en un país como Colombia.

Gustavo Pérez, investigador de Colombia Diversa, asegura que una de las grandes preocupaciones es que a pesar de los avances en el reconocimiento y en la protección a los derechos de las personas LGBTI, las agresiones no han disminuido. “Los prejuicios siguen siendo muy fuertes y lo que dice la ley no ha logrado cambiar el problema de fondo”. La normativa, que en el papel muestra un cambio en el país hacia la igualdad, no se evidencia en la realidad. Mientras en el año 2012, 95 personas fueron asesinadas por su orientación, identidad y expresión sexual, en 2016 la cifra llegó a los 108. La violencia policial que hace cuatro años registró 33 casos, hoy alcanza los 77. Los transexuales son las principales víctimas de los uniformados.

Pérez destaca con preocupación que las investigaciones contra la policía por sus abusos sean asumidas por la misma institución. “Mientras sean ellos los que investiguen esos casos, habrá impunidad. No hay garantías de imparcialidad”. A las mujeres trans las autoridades las persiguen en las zonas en donde muchas ejercen la prostitución. A pesar de que en Colombia es legal, cualquier argumento es suficiente para acosarlas. “A estos lugares llega la policía a intimidarlas, a que se desplacen hacia otras partes, amenazándolas con las armas de dotación y agrediéndolas físicamente”, dice el informe, elaborado con el apoyo de la Unión Europea.

La única investigación disciplinaria que en 2016 concluyó con la destitución de agentes policiales fue la de una ejecución extrajudicial de una mujer trans en Cali. “Existe una violencia constante por parte de ellos. Hay mucho prejuicio, no sé por qué les cuesta entendernos. Parece que les atormentara nuestra existencia”, afirma Weins. El documento, que todos los años muestra cómo está el país en materia de respeto a derechos, destaca que se “continúa observando la naturalización de la violencia policial por parte de las víctimas, ya que es algo normal que la Policía intimide, amenace y violente, por lo que en la mayoría de los casos no hay denuncia formal y si se denuncia persiste el miedo a las retaliaciones, la deslegitimación de la denuncia y la impunidad”. Weins trabaja para que las mujeres como ella sean reconocidas como lo que son, como ciudadanas. “Tenemos que estar presentes en las marchas sobre todo para mostrarnos, para pedir que nos respeten la vida”.

El caso de Santiago, un hombre trans de 22 años, fue el primero registrado en 2016. Desplazado, huérfano y víctima de violencia sexual, fue asesinado el 31 de enero de 2016 a balazos en el Valle. Hasta ahora, nadie sabe quién lo hizo. Las autoridades tampoco se han interesado en averiguarlo. “En su caso faltó la debida diligencia, como en la mayoría de crímenes contra esta población”, dice el informe.

Pero la impunidad no solo ronda las investigaciones por las muertes de transexuales. De los 108 homicidios ocurridos en 2016, 42 de las investigaciones continúan en indagación preliminar. En cinco casos se abrió una investigación formal y ocho avanzaron a etapa de juicio. Solo en cuatro procesos penales hubo condenas. En ninguno se conoció con claridad el móvil del crimen.

domingo, 16 de octubre de 2016

#hemeroteca #lgtbifobia | “Si se saca a los LGBT del acuerdo, temo que se recrudecerá la violencia”

Imagen de portada de 'Aniquilar la Diferencia'
“Si se saca a los LGBT del acuerdo, temo que se recrudecerá la violencia”.
Nancy Prada, coordinadora del informe 'Aniquilar la Diferencia', analiza el debate nacional sobre la mal llamada “ideología de género” y advierte de que está en juego la pluralidad y “la vida de mucha gente”.
Rossih Amira M. S. | Colombia Plural, 2016-10-16
http://colombiaplural.com/se-saca-lgbt-del-acuerdo-temo-se-recrudecera-la-violencia/

“Prefiero una hija puta que lesbiana”, “no llore que parece marica”… Estas son frases habituales en Colombia para referirse de manera despectiva a la preferencia sexual de personas que viven por fuera de la norma heterosexual. Lesbianas, gays, bisexuales, transgeneristas e intersexo, conocidos como “personas LGBTI”, han venido sufriendo de manera sistemática múltiples formas de violencia en todos los entornos de la vida social, política, laboral, económica y cultural (y, por supuesto, por parte de entornos religiosos de base judeo-cristiana o Abrahamica).

En un país en donde entre los años 2013 y 2014 se presentaron 164 homicidios de personas de la comunidad LGBT, según el informe de Derechos Humanos de Lesbianas, Gays, Bisexuales, personas Trans en Colombia ‘Cuando la guerra se va, la vida toma su lugar’ de la organización Colombia Diversa, en donde se detalla que el departamento de Antioquia tuvo en 2013 el mayor número de homicidios hacia esta población en el país, y le siguen en su orden el Valle del Cauca y Bogotá D.C. Somos Defensores registra en su último boletín, el asesinato de Oriana Nicoll, lideresa de la comunidad LGTB en Sincelejo, el 18 de agosto de este mismo año.

El año pasado, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) publicó ‘Aniquilar la Diferencia’, que da cuenta de las múltiples agresiones y violencias que sufren las personas de orientaciones sexuales diferentes a la heterosexual en el marco del conflicto armado colombiano. Entre las instituciones que más influyen en el sostenimiento de la homofobia o -el desprecio hacia homosexuales, bisexuales y transexuales- son las que profesan creencias cristianas. Como lo ha hecho la religión Católica, como lo detalla el informe del CNMH, sosteniendo que la iglesia tiene incidencia incluso en el ámbito de la justicia: “A pesar de que al principio de la Constitución se designa a Colombia como un Estado Laico y se establece la libertad de culto, muchas iglesias cristianas (entre ellas la iglesia católica) han protagonizado el debate público sobre estos temas y han hecho incidencia en los procesos jurisprudenciales, en su intento por impedir avances en materia de derechos de personas con orientaciones sexuales e identidades de género no normativas”.

Nancy Prada, filósofa, activista, magíster en Estudios de Género y coordinadora de ‘Aniquilar la Diferencia’, confiesa su preocupación por el tono del debate alrededor de lo que los defensores del ‘No’ a los acuerdos de paz denominan como “ideología de género”. Si las iglesias y el ex procurador Alejandro Ordóñez logran su objetivo, las consecuencias serán directas contra la vida de la comunidad LGBTI.

— Dentro del acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC-EP se incorporó como principio fundamental el Enfoque de Género en donde se menciona que también se deberán proteger los derechos de las poblaciones LGBT, ¿usted considera que se avanzó frente al objetivo de lograr atacar la homofobia estructural?

— Yo me siento en esta coyuntura muy, muy, muy preocupada, porque a mí me parece que la enunciación, es decir la inclusión específicamente de sectores sociales LGBT, está puesta mucho en la palabra… se logra aparecer en la palabra, en los términos del acuerdo y eso me parece importante. Yo, sinceramente, pienso que incluso con una enunciación más amplia en términos de género, aunque no se mencionara exactamente LGBT, podría garantizarse su atención y reparación integral. Pero el hecho es que está y eso me parece importante. Ahora, lo que me parece ahora muy preocupante es que lo quieran sacar. No me parece tan importante que lo hayan metido, como que lo saquen ahora, por el efecto que eso puede tener.

Nosotros ya hemos tenido noticias, por ejemplo en el Carmén de Bolívar, de lo que les pasó a ellos cuando empezaron a suceder estas marchas cristianas de hace más o menos un mes o dos meses, que hubo toda una institucionalidad que las respaldó y hubo permisos en los colegios para que no fueran a estudiar y a los funcionarios para que todo el mundo saliera a marchar y fueran marchas muy masivas… incluso en esos municipios muy pequeños. Y el efecto de esas marchas fue que se recrudeció la violencia contra estas personas, violencia incluso física, material.

Cuando se viene como toda esta fuerza el ‘No’, hay como un envalentonamiento de la gente y se siente otra vez con potestad de agredir, en todos los niveles, desde el chiflido, desde el grito, hasta echarle los carros y las motos. Y a mí me parece que eso puede pasar con un titular de prensa que diga: “¡Logramos sacar la ideología de género de los acuerdos!”. Tal vez lo que logren es que se quite LGBT del texto, que a mí en el fondo me parece que no es grave. Pero el mensaje a la opinión pública, el mensaje a la sociedad –de ese sector del No- es de: “¡Logramos sacar la ideología de género!”, va a recrudecer la violencia, yo estoy segura de que la va a recrudecer y a mí eso es lo que me asusta, porque lo que está en juego es la vida de la gente y sus condiciones materiales de existencia, no es una cosa teórica.

— ¿Qué opina sobre el fenómeno de la llamada “ideología de género” en los acuerdos de paz?

— Como yo lo veo… esto está inserto en una cosa rara… hay coyunturas, como la propuesta de referendo de Viviane Morales [en contra de la adopción por parte de parejas homosexuales], los acuerdos de paz, pero todo esto hace parte de una cosa más grande y son los proyectos imaginados de nación. Y ahí yo quisiera conectar lo del referendo con el tema de “la ideología de género” en los acuerdos. Y esto no es un análisis mío, yo se lo he escuchado por ejemplo a los equipos de Angélica Lozano [de Alianza Verde], que están defendiendo en el Congreso el derecho de las parejas homosexuales ante Viviane Morales, que sabe bien de Constitución… Ella sabe que lo que está haciendo es inconstitucional, ella sabe que ese referendo que va a ganar la Corte Constitucional lo va a echar para atrás, porque eso es inconstitucional, es decir, no puede atacar a las minorías de esa manera. Pero ella lo que quiere es que la Corte lo frene, porque su intención no es una cruzada contra los sectores LGBT, sino contra todo un proyecto pluralista de nación. Entonces lo que quieren es decir: “Miren, la Corte Constitucional siempre está contrariando lo que decimos en el Congreso, siempre se está extralimitando”. Todo lo que los sectores LGBT han ganado ha sido vía Corte Constitucional, en el Congreso no se ha podido hacer nada. Al final hay una intención de restringir el pluralismo en el país.
 
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El debate que se ha generado sobre el enfoque de género en el acuerdo de paz, puso sobre la mesa el supuesto de que éste fue determinante para muchos votantes del plebiscito que eligieron el ‘No’, pues temían a la incorporación de una inquietante ‘ideología’ que destruiría el valor de la “familia natural”. Los sectores religiosos y conservadores que hicieron campaña por el ‘No’ han exigido la liquidación del enfoque de género del acuerdo firmado en Cartagena de Indias, tal y como lo hizo el ex procurador Alejandro Ordóñez quien pidió que el “documento sea purgado de ideología de género”. Frente a ello, muchas expresiones organizativas de mujeres y del sector LGBTI reaccionaron defendiendo su permanencia.

— ¿Cuál cree que es el miedo que tiene la sociedad colombiana respecto a la posibilidad de ir más allá del tema discursivo y avanzar en la construcción de estrategias para acabar con la discriminación, la exclusión y la violencia contra lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas?

— Yo no sé por qué la gente tiene miedo a lo que es diferente, pero sé que se ha capitalizado muy bien ese miedo. Además, es una cosa donde todo está mezclado, LGBT es como un enfermo, como un sidoso, como marica. Los panfletos que circulan en el marco de la guerra siempre son sobre los sidosos y ahí es como LGBT, las prostitutas, los habitantes de calle, los consumidores de droga, o sea todos los indeseables de esta sociedad son los que aparecen amenazados en las “limpiezas”. No sé de dónde surge el miedo, pero mover a la gente a partir del miedo es muy fácil.

La guerra ‘moral’

En el marco del conflicto armado, las violencias contra las personas LGBT documentadas en el informe del CNMH fueron múltiples: amenazas, agresiones físicas, violencia sexual, violencia simbólica, asesinatos selectivos y acciones violentas con sevicia y tortura, todas estas violencias con motivaciones que están directamente relacionados con la orientación sexual de estas personas. “Existen intereses de los actores armados, que superan los intereses que los análisis clásicos sobre la guerra han mirado” esto dice Nancy Prada, quien fue la coordinadora de la investigación realizada para presentar el informe ‘Aniquilar la Diferencia’ del CNMH. “Los análisis clásicos dicen que en el conflicto armado los actores se juegan intereses militares, económicos, políticos, pero ninguna de esas explicaciones era suficiente para poder entender qué era lo que pasaba con las personas bisexuales, gay, lesbianas y transgénero en el territorio” pues estas poblaciones por lo general no eran poseedoras de privilegios económicos y políticos, no ejercían liderazgos determinantes dentro de sus comunidades, no poseían tierras y son personas empobrecidas.

— Entonces, ¿cuál es el principio que lleva a la ocurrencia de agresiones constantes contra las poblaciones no heterosexuales?


— Una de las hipótesis que plantea el informe ('Aniquilar la Diferencia') es que los actores armados se mueven también por intereses morales, que hay intereses morales en medio de la guerra y que esos intereses morales tienen que ver con el control de las poblaciones, pero motivadas por juicios y apreciaciones de tipo moral y eso no es un efecto subsidiario, no es colateral, no es una cosa añadida, sino que está en el centro de las preocupaciones. Siempre insistimos en que la mayoría de los casos que documentamos, sucedieron en escenarios de control territorial y no de disputa, es decir, no se puede pensar en que lo que le pasó a estas personas fue el efecto colateral de dos ejércitos enfrentados porque lo que miramos eran escenarios de control.

Yo señalaría otro aprendizaje muy importante, por mencionar solo dos y algo que fue una voz insistente de las víctimas. El modelo de Justicia Transicional promete verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, pero para nuestro caso, que venimos de un continuum de violencia -y eso pasa igual para el sector de mujeres-, las garantías de no repetición son inviables, son una mentira, si no se incide en la homofobia estructural. Es decir, que usted atienda a las víctimas de sectores LGBT en su reparación está muy bien, pero si no incide en eso que pasa en las casas, en las escuelas, en los barrios y en las instituciones, es decir en la homofobia estructural, pues a nosotros nos van a seguir violentando, ya no el paramilitar o el guerrillero, pero seguirán haciéndolo los de siempre: el vecino, el papá, el tío…. Entonces ¿de qué garantías de no repetición me está hablando?
 
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El debate de la ideología de género insinúa que la construcción de la paz debería hacerse sin lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas (como también sin las mujeres). Conseguir una paz estable y duradera o completa implicaría reconocer la desigualdad estructural que padecen sectores LGBT en los territorios más afectados por el conflicto armado y pasar a construir estrategias que permitan a la sociedad ir más allá del reconocimiento de la diversidad sexual, para aterrizar sobre la valoración de una condición humana que viene siendo reprimida y victimizada. “Nos apartamos de la idea de entender las orientaciones sexuales como un deseo privado, como un gusto o una cuestión de ser así y ya, para entenderlos más bien como un intento de imposición sistemática sobre los demás, es decir que no se trata solo de que sea un arcoiris donde hay un montón de cosas diferentes, sino que esas diferencias han tenido distintos lugares de poder y desde los lugares del privilegio, que está siendo ocupado en este caso por la heterosexualidad, se intenta imponer sobre los demás…”, argumenta Nancy, que a su vez cuestiona la concepción de la diversidad sexual, pues “lo que esconde la noción de diversidad sexual, una vez nos apartamos de ella, es que solamente defiende la diferencia y sí hay diferencia, pero es que con base en esas diferencias se han creado desigualdades y las desigualdades son lo que esconde la noción de diversidad sexual”.

viernes, 14 de octubre de 2016

#hemeroteca #lgtbifobia | Más de 100 personas LGBT murieron asesinadas en Colombia en el último año

Imagen: El País / Activismo LGTBI en Bogotá
Más de 100 personas LGBT murieron asesinadas en Colombia en el último año.
Un informe revela además que la mitad de las investigaciones por hechos de violencia generados por la policía fueron archivadas.
Sally Palomino | El País, 2016-10-14
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/13/colombia/1476363052_773671.html

Los homicidios aumentan y la impunidad persiste. Las personas LGBT que viven en Colombia están en peligro. No han sido suficientes las campañas que buscan su inclusión y el respeto por la diferencia. Según el informe ‘Cuerpos excluidos: rostros de impunidad’, que presenta este jueves en Bogotá la ONG 'Colombia Diversa' (autoridad en el país en la defensa de los derechos de estos colectivos), durante el año 2015, 110 lesbianas, gais, bisexuales y transexuales fueron asesinados en el país.

El estudio, respaldado por Caribe Afirmativo y Santamaría Fundación, señala que desde el año 2011, cuando se reportaron 119 casos, no se tenía una cifra tan alta. Este dato coloca a Colombia en la parte alta de la tabla de países de la región donde hay más violación de los derechos humanos de las personas LGBT, junto con Honduras en donde los casos superan los 100 y Brasil, con 300.

Del total de homicidios, 52 de las víctimas fueron registradas como hombres gais, 33 como personas trans, 11 lesbianas, siete fueron identificadas como personas bisexuales y siete más que fueron reconocidas como LGBT sin establecer su orientación sexual o identidad de género. La mayoría de los casos se presentaron en las ciudades capitales y sus áreas metropolitanas. Allí ocurrieron 69 de los 110 homicidios.

La investigación destaca la desprotección de las personas trans, que desde muy jóvenes se ven expuestas a la violencia. En algunos casos no alcanzaban la mayoría de edad cuando fueron asesinadas y en al menos 15 hechos se encontró que los ataques fueron generados por prejuicios hacia su identidad o expresión de género. Además, el informe encontró que los hechos de violencia policial más frecuentes fueron contra esta población. Un patrón que había sido identificado por la CIDH en su informe sobre violencia hacia personas LGBT en Latinoamérica en el año 2014. “En las zonas donde hay presencia constante de mujeres trans en ejercicio del trabajo sexual o habitantes de calle, la violencia policial es constante, injustificada y desproporcionada”, señala Colombia Diversa, que además advierte que la mitad de investigaciones por hechos de violencia policial en 2015 fueron cerradas y archivadas.

Los líderes sociales y defensores de derechos humanos también están en el centro de los ataques a la población LGBT, con nueve asesinatos en 2015. De estos, cuatro habían recibido amenazas previamente y no obtuvieron la protección que pedían por parte del Estado. Los afectados por el conflicto armado no cuentan con la infraestructura necesaria para que puedan realizar sus denuncias y sobre todo que se garantice la confidencialidad y privacidad de la información proporcionada como víctimas.

“Las entidades del Ministerio Público no tienen instalaciones idóneas para la protección de la identidad. Además, los niveles de subregistro que existen de las víctimas LGBT en el país son muy grandes. Muchas, al momento de hacer la declaración, no son informadas de la existencia de un enfoque diferencial o consideran que por cuestiones de seguridad es mejor no presentarse como persona LGBT”, señala el informe.

De acuerdo con el Registro único de víctimas, los mayores hechos victimizantes denunciados contra las personas LGBT en el marco del conflicto armado son el desplazamiento forzado, las amenazas y los homicidios. El informe revela que la visibilidad de líderes sociales que no siguen los patrones de algunos grupos armados los ha hecho más vulnerables y objeto de amenazas y asesinatos.

Por eso destacan que en el acuerdo de paz que se firmó con las FARC, que no ha podido ser implementando por el triunfo del no en el plebiscito, uno de los temas más complejos es el del enfoque de género. Un aspecto que la oposición ha utilizado para rechazar el acuerdo y sobre el que uno de los máximos promotores del no, el exprocurador Alejandro Ordóñez, ha llegado a decir que se trata de ideología de género y no del enfoque que, según lo acordado con las FARC, espera que garantice el respeto a la vida de todos los colombianos sin importar su orientación sexual.

Y TAMBIÉN…
Las victorias incompletas del movimiento LGTB en Colombia.
A pesar de los avances en la ley, no existen garantías para el acceso a los derechos que evidencian la igualdad.
Sally Palomino | El País, 2016-06-02
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/01/colombia/1464789386_035359.html

viernes, 4 de marzo de 2016

#hemeroteca #matrimonio | Registran en Colombia primer matrimonio homosexual celebrado en el exterior

Imagen: 30 Minutos / Julián castro y Julián Artacho
Registran en Colombia primer matrimonio homosexual celebrado en el exterior.
EFE | El Diario, 2016-03-04
http://www.eldiario.es/sociedad/Registran-Colombia-matrimonio-homosexual-celebrado_0_491000901.html

Un español y un colombiano, casados en 2013 en Barcelona, registraron hoy en Colombia y tras casi un año de pleitos el primer matrimonio entre personas del mismo sexo celebrado en el exterior.

La pareja había intentado realizar el trámite ante un notario de Bogotá, que se lo negó en mayo de 2014, pero en esta ocasión y luego de un largo periplo burocrático consiguieron hacerlo, según explicaron a Efe.

Julián Castro y Julián Artacho lograron finalizar el trámite tras conocer una circular de la Registraduría Nacional que establece las instrucciones para la inscripción de matrimonios celebrados en el extranjero entre personas del mismo sexo.

"La odisea comenzó cuando decidimos que tenemos igualdad de derechos y queremos hacerlo valer", señaló Castro a Efe.

En este sentido, recordó que tras ser denegada la primera solicitud ante una notaría, hicieron un derecho de petición que recibió como respuesta que "no era válido".

Tras esa negativa, el titular de la Notaría número 11 de Bogotá, que impidió que culminara la gestión administrativa, comentó a Efe que no contaba con "formatos específicos para matrimonios homosexuales" y porque, según dijo, "en Colombia no está legislada esa figura".

"Después comenzamos con el proceso de la Registraduría y en diciembre del año pasado presentamos los papeles", agregó Castro, quien durante su proceso ha estado asesorado jurídicamente por la asociación Colombia Diversa.

La situación fue todavía más paradójica, puesto que los ciudadanos colombianos tienen la obligación de informar a las autoridades si se casan, sin embargo esto no fue posible en el caso de Castro al ser un hombre su pareja.

Por ello, destacó que "es una cuestión de igualdad", ya que si se hubiera "casado con una mujer en Barcelona no habría ningún problema para registrarlo".

En el último año y medio la comunidad LGTB de Colombia ha dado grandes pasos en la consecución de sus derechos con varias decisiones de la Corte Constitucional, especialmente una del pasado noviembre que dio vía libre a la posibilidad de que las parejas del mismo sexo adopten en igualdad de condiciones a las heterosexuales.

Actualmente, la Corte discute la posibilidad de legalizar el matrimonio de parejas del mismo sexo si bien ya se han registrado varias uniones legales que en este momento están en el albero ante la posibilidad de que puedan ser anuladas.

La decisión de hoy supone para Artacho una "cuestión de derechos" y agregó que "se abre una oportunidad para mucha gente".

"Julián y yo podemos ir a España y lo hemos hecho (el trámite), porque era una cuestión de obligación y también por abrir camino, que otras personas detrás nuestro lo tengan más fácil", señaló.

Preguntado acerca de su sensación tras haber abierto ese camino, Artacho se cuestionó cómo se sentirán los miembros de la sociedad "sabiendo que muchos seres queridos, gente muy cercana, es homosexual y tiene que llevar estas cosas en oculto".

En este sentido, aseveró que "el mundo está cambiando" y destacó que "Colombia no va a ser la primera en reconocer los derechos" del colectivo LGTB.

"Lo que tiene que plantearse (Colombia) es dónde queremos estar, con los países que hemos visto más avanzados como México, Brasil, Uruguay, Argentina, Estados Unidos o Europa o quiere apuntarse a la cola y ponerse con el Estado Islámico o Arabia Saudí", concluyó.

DOCUMENTACIÓN
Colombia reconoce como matrimonio gay a una pareja que se casó en España.

Un español y un colombiano, casados en Barcelona en 2013, consiguen registrarse tras un año de pleitos.
El País, 2016-03-04
http://elpais.com/elpais/2016/03/04/videos/1457098622_847889.html
Registran en Colombia primer matrimonio homosexual celebrado en el exterior
Minuto 30, 2016-03-03

http://www.minuto30.com/en-video-registran-en-colombia-primer-matrimonio-homosexual-celebrado-en-el-exterior/446303/