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jueves, 16 de mayo de 2024

#libros #arte #amores | Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte

Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte / Juanra Sanz, Bernardo Pajares.

Madrid : Aguilar, 2024 [05-16].
256 p.

/ ES / Libros / ENS / Amores / Arte / Creatividad / Deseo / Relaciones amorosas

📘 Ed. impresa: ISBN 9788403523296 / 18.90 €
📝 Cita APA-7: Sanz, Juanra, y Pajares, Bernardo (2024). Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte. Aguilar.


El primer libro de los populares divulgadores de Arte compacto, un pódcast sobre arte con una perspectiva distinta, abordará 10 historias de amor, pasión y deseo que dan significado a grandes obras de arte.

«La pasión, el amor y el desamor son algunas de las principales emociones que conforman las obras de arte. En este libro nos hemos propuesto compartir a modo de diario escrito a dos voces nuestros pequeños descubrimientos y reflexiones sobre un aspecto de la historia del arte que nos atrae irremediablemente: las intimidades -sentimentales, sexuales, amistosas- desde las que se gestaron algunas de las más significativas obras de arte. Nos preguntamos por la creatividad que brotó cuando las flechas -no siempre bienintencionadas, todo hay que decirlo- de Cupido se clavaron en Edward Hopper y Josephine Nivison, Peter Hujar y David Wojnarowicz, Dora Maar y Picasso, Francis Bacon y sus amantes, Robert Mapplethorpe y Patti Smith y otros polígonos amorosos que dieron lugar a maravillosas pinturas, esculturas y fotografías que aún hoy son el reflejo de las historias que las vieron nacer».

Juanra Sanz y Bernardo Pajares, pareja, trabajadores del Museo del Prado y divulgadores en el popular pódcast 'Arte compacto', relatan con detalle y maestría algunas de las historias de amor, pasión y creatividad que han marcado -para bien o para mal- la historia del arte.

domingo, 14 de mayo de 2023

#hemeroteca #gais #teatro #danza | Marcos Morau: "El teatro es mi ángel de la guarda y mi ángel exterminador"

Valencia Plaza / Marcos Morau //

Marcos Morau: "El teatro es mi ángel de la guarda y mi ángel exterminador"

El ontinyentí presenta una de sus últimas obras, ‘Opening Night’, en Les Arts. En la entrevista repasa también algunas cuestiones que atraviesa su fascinante carrera
Álvaro Devís | Valencia Plaza, 2023-05-14
https://valenciaplaza.com/marcos-morau-el-teatro-es-mi-angel-de-la-guarda-y-mi-angel-exterminador

Marcos Morau viaja mucho (muchísimo), y tiene la suerte de hacerlo con el gusto de cosechar éxitos continuamente. A través de La Veronal o con otras compañías ha desarrollado un lenguaje propio que va más allá de la danza ‘kova’ que convirtió en su marca de la casa. En cada uno de sus montajes se refleja la visceralidad y la intensidad de los grandes temas universales con una mirada contemporánea y lúcida.

Este fin de semana su itinerario le ha traído a València. La Sala Principal de Les Arts acoge ‘Opening Night’, una obra metateatral que se estrenó en el Festival Grec y que le abre las puertas del escenario más grande de la Comunitat Valenciana por primera vez.

- ‘Opening Night’ es una reflexión sobre el teatro. Esta necesidad de verbalizar y compartir lo que sucede en escena, ¿es consecuencia de todo lo que te inunda en tu día a día el teatro?

- Inunda tanto que no diferencio a veces entre lo que es mi vida personal y mi vida profesional. Cuando te dedicas a esto como me dedico yo (que creo que es la única manera que te puedes dedicar: dándolo todo, poniendo tu cuerpo, tu tiempo, tu tiempo libre y tu vida al servicio de tu trabajo y de tu creatividad), hay un punto en el que la ficción está tan en contacto con mi vida que quería intentar poner en un pedestal el teatro.

El teatro es un lugar sagrado, es un lugar que para mí es mi vida. Yo soy una especie de devoto del teatro. Esta profesión me asfixia, me engulle, me atraviesa, pero al mismo tiempo me deja ser libre y me deja inventarme y hacer cosas que no son posibles en la vida. Me permite sobrellevar esta vida, lo que llamamos realidad o presente, y me permite generar mundos paralelos donde yo me siento muy cómodo.

- ¿Hay más de homenaje o de crítica al mundo del teatro en esta pieza?

- Es un homenaje, una especie de autorregalo. No creo que yo me haya desencantado. Estoy en un momento de paz con el teatro y acepto que es mi ángel de la guarda y también es mi ángel exterminador.

- Pero la abrazas, ¿no?

- Sí.

- Precisamente el espacio que eliges representar en la pieza son las bambalinas. Podríamos pensar que es un no-lugar, un sitio de paso, pero es un espacio en el que, precisamente, se da una intimidad entre el creador y el equipo de la pieza. ¿Qué ocurre en las bambalinas? ¿Qué te interesa de ellas?

- Es un lugar oscuro, donde no hay luces y donde el público no tiene por qué mirar. Al público se le enseña una parte del pastel muy concreta y detrás está la cocina sucia, todo lo que pasa mientras tú estás viendo un truco. Los técnicos, la oscuridad, los elementos, las cuerdas, escenografías de piezas que no llegan a verse, ensayos de escenas que no llegan a suceder… Entonces, el texto se empieza a mezclar con lo que significaría la realidad y, al mismo tiempo, está dicho desde la ficción. Son personajes que son víctimas de un rol y poco a poco trascienden ese rol y te están hablando a ti, espectador, con un tiempo real presente. Es como intentar soñar que estás haciendo una obra de teatro y los sueños se parecen a la vida porque los vives con mucha intensidad pero la lógica ha desaparecido. Hacer un espectáculo a partir de eso es increíble porque es intentar no buscarle sentido a todo y al mismo tiempo darle sentido a todo al mismo tiempo.

Entendemos la bambalina como el ‘backstage’, como un lugar donde hay trampillas, agujeros que llevan a otras partes, voces que llegan de un personaje, suelos que no llegan a terminarse de poner nunca porque no nos interesa poner el suelo, porque nos hemos perdido en un pensamiento. Sería eso: perderse en ideas, en pensamientos y en personajes que asociamos a la práctica y a la ficción teatral.

- Conforme vas creando nuevas producciones y La Veronal va creciendo y madurando, ¿la ‘kova’, tan ligada a vuestra identidad, es algo de lo que ir escapándose o, por el hecho de ser algo tan vuestro, os permite repensarla cada vez?

- Yo creo que más que evitarla, lo que hago es transformarla; intentar aceptar que el lenguaje que llamamos ‘kova’ deja de limitarnos sino que crece con nosotros y que la usamos cuando nos interesa y la transformamos como nos interesa. Si tú eres el creador de algo, lo puedes transformar y eres el que tienes que evolucionarlo. Yo creo que así es como ha nacido la propia palabra ‘kova’.

Nuestro lenguaje es tan variable, tan distinto, tan nuestro… Si lo hemos inventado nosotros, si hemos puesto los cimientos y decididas las definiciones, no seamos víctimas de eso. ‘Kova’ al final no es nada, es como una sombra que nos acompaña; y cuando nos interesa, la miramos, y cuando no nos interesa la transformamos y la cambiamos. No es un lenguaje como un idioma o un vocabulario estricto, sino una suma de decisiones.

- Hablemos de tu trabajo con Juan Cristóbal Saavedra. El espacio sonoro es importantísimo en toda tu obra. ¿Cómo es el proceso creativo junto al compositor de la creación de aquello invisible, pero que está tan presente a la vez?

- Lo primero que nos planteamos Cristóbal y yo es: ¿cuál es el marco dramatúrgico-musical del trabajo? Es decir, si fuese una película y fuese una banda sonora, ¿dónde estamos? ¿Estamos en un paisaje nevado? ¿en un club de jazz? ¿en unos campos de los Balcanes?… Es decir, ¿cuál es el marco de acción que nos va a permitir estar en un lugar con los dos? Para luego poder salirnos, porque creo que lo interesante de todo esto es que si estamos en una propuesta de jazz oscuro, como podría ser ‘Opening Night’, con voces, pero con temas de piano y con temas operísticos que nos resuenan al teatro, ¿cómo de ahí puedes salirte y meter un tema de algo que no tenga nada que ver?

En ‘Opening Night’ nos hemos ido al mundo del cine, y el mundo del cine entendido como un lugar donde caben pocas personas, donde en la puerta hay un restaurante o un bar con unas personas tocando, donde sales y comentas la película, donde los sonidos de la película siguen acompañándote después de haberla visto…

- ¿De qué manera permea en tus obras que tus gustos musicales vayan desde la música de una ópera al folclore que inspiró ‘Sonoma’ o la que escuchas cuando sales de fiesta?

- Tengo un interés muy radical sobre cualquier tipo de música. Me gusta desde lo más alternativo a lo más mainstream, me gusta la música clásica en todas sus facetas, me gusta... Tengo mucha curiosidad por muchas cosas, nunca me da una vida para hacer todo lo que quiero hacer.

Tener tantas playlists ordenadas (o desordenadas), tener a una persona como Cristóbal Saavedra, o Clara Aguilar [otra compositora con la que ha trabajado], tener a gente cerca que te estimule, que te aporte, tener curiosidad, redes sociales, conciertos, saber de música clásica, cómo ha evolucionado, qué ha pasado en el siglo XX, haber hecho ópera... Tener como varios submarinos puestos en muchas partes hace que tú puedas estar desde tu casa pendiente de todo.

- ¿Cómo se vive este ritmo de creación de estar con tres producciones en gira mientras piensas en tu próxima obra, ‘Firmamento’, y con un ojo en el Staatsballett? Y sobre todo, ¿qué perspectiva te da cuando una obra ya se estrena y tu mente está ya en otra cosa del futuro? ¿Cómo vives ese presente de las obras que en ti tal vez ya son un pasado?


- La verdad es que es difícil explicar algo que es inexplicable. Cuando las cosas ya están hechas, evidentemente, pueden viajar solas, aunque tú las intentas ir puliendo. Pero hay algo que no me explico ni yo. Ahora estoy creando algo nuevo para La Veronal que estará en julio, de aquí dos meses; al mismo tiempo hemos tenido que abrir tres creaciones nuevas, una para el año que viene en Berlín, una para este año en Madrid, con el Ballet Nacional, y otra para el año que viene también con la Nederlands Dans Theater… ¿Cómo puedo hacerlo todo a la vez? No sé cómo explicarlo, es como que tu cabeza visualiza cada una de esas piezas, sabe cómo es cada una (en un sentido, no sé si llamarle cromático, estilístico, dramatúrgico, conceptual…). Yo sé desde mí cómo repartir las ideas.

Afortunadamente en la gira de La Veronal tengo a todo un equipazo alrededor que hace que yo pueda estar un poco en un segundo plano, siempre oteando y viendo que todo está bien, pero mucho más tranquilo. En cambio, cuando trabajo fuera de la compañía es como empezar de cero siempre.

- Preguntaba también por tu vinculación con las obras. ¿Qué ocurre cuando ese ritmo frenético hace que el presente de las obras para el público sea ya tu pasado porque tienes que estar pensando permanentemente en las producciones futuras?


- Es una gran pregunta porque pone en manifiesto que el hecho de que tengas muchos proyectos hace que las puedas disfrutar menos. Depende también de lo que signifique para cada uno disfrutar del proceso. A mí me cuesta estar sin hacer nada, así que el hecho de estar haciendo cosas nos permite estar cómodos y activos. Y es raro lo que voy a decir, pero la creatividad lleva a la creatividad: el hecho de que estés encendido te hace capaz de estar creando constantemente y que siempre sepas cómo sorprenderte, cómo no decepcionarte, cómo no repetirte.

- Conforme La Veronal se va haciendo grande y entran personas nuevas, o cuando tú tienes que ir a crear con una compañía ajena, ¿es fácil que el nuevo equipo se adapte a tu manera de trabajar?

- Creo que es más fácil. Con la gente nueva es como enamorarse, empezar… Al principio es todo ilusionante. No conoces a la persona y el misterio te provoca que, aunque sabes cómo va a trabajar esa persona, siempre hay un riesgo.

A la vez, a la gente que ya conoces, tienes que intentar estimularla de nuevo, ¿qué hago yo para estimular a mi equipo después de 10 años girando por todo el mundo? A veces no sé si voy a saber hacerlo. Por eso yo cuando ellas o ellos tienen proyectos fuera me alegra mucho. Y si quieren volver es porque están bien en casa. Ellos no están en nómina; ninguna compañía de España podemos ofrecer eso. Así que felices de que sean libres y muy muy felices de que vuelvan.

Y también, si yo no les tuviera, si estuviera cada vez empezando con gente nueva, habría una cosa como de picaflor que no sé si me gustaría. La compañía es tener un nido al que volver para acordarme de quienes fuimos, cómo llegamos hasta ahí y cómo hay que seguir evolucionando. Eso es maravilloso, en el sentido de que mis bailarines son los que mejor me conocen, a los que yo mejor conozco y, al mismo tiempo, son los más exigentes y los más complejos.

- ¿Qué margen de creación tiene un montaje cuando presentas la idea al equipo de La Veronal? ¿Qué margen de creación les dejas a los cuerpos de tus bailarines?


- Honestamente, todo crece en mi cabeza y luego reparto, hablo con el escenógrafo y explico cómo es ese espacio que he imaginado, incluso dibujo. Soy muy concreto y no dejo nada al libre albedrío. El vestuario, la música, la dramaturgia, la danza…

Como yo no soy bailarín, pero me llevo dedicando a esto desde hace más de 15 años, tengo conocimientos de danza. Yo me puedo mover y puedo desarrollar mi propio lenguaje porque lo inventé junto con mis bailarines. De hecho, no tengo la técnica ni formación ni el apego que ellos tienen a la danza.

Para mí la danza es un canal, junto con otros. Me gusta mucho la danza, más que el teatro y la música, pero quizás sé más de teatro y música que de danza. El trabajo de danza lo trabajamos como una partida de tenis: yo propongo un punto de partida; ellas siguen; yo matizo, concreto, conduzco; ellas siguen; yo matizo, concreto, incluso cambio cosas, incluso propongo pasos… Si tú no me das, yo no te puedo dar, si yo tengo que ponerme delante de ti y pedir que me copies los pasos, dejaría de ser interesante.

Creo que los bailarines tienen dentro una persona creadora. Tal vez no creadora de conceptos, ni espectáculos (qué también), pero sobre todo saben cómo mover su cuerpo: saben hasta dónde, cómo combinar un paso con otro, qué significa una cualidad, a un ritmo, un fraseo…

Tú, como guía o coreógrafo, les vas acompañando, y también tienes que detectar cuando alguien no está bien, y no debería hacer ese paso porque tiene un pie malo, o una persona ha llegado tarde, pero porque tiene un problema familiar… Todo eso también es el coreógrafo.

- ¿Cómo te planteas esa residencia en la Staatsballett? ¿Qué quieres explorar?

- Yo conozco a Christian Spuck, que es el director. Trabajamos juntos en Suiza el año pasado y, a partir del que fue un éxito, él quiso vincularme a esta compañía de baile, que es la más grande de Europa, para que cada año tuviese la oportunidad de crear.

Ahora con la filarmónica vamos a hacer la quinta de Mahler, el año que viene algo totalmente diferente… Me permite una continuidad, conocer un equipo en profundidad, y no solo conocerlo dos meses y pirarme, sino conocerlo y volver. También me aporta una especie de hiper-vínculo con Berlín. Conozco al público de Berlín y el público de Berlín me conoce a mí. El hecho de poder seguir trabajando en la ciudad, siendo un invitado para crear, me pareció una jugada redonda. Además Christian Spuck me dio libertad, así que no le pude decir que no.

- ¿En qué cambia crear para un festival como el Grec y con una gran compañía de ballet? Decías en una entrevista que el público de danza es de los más conservadores, y yo me pregunto también si las instituciones de la danza también son así y se nota a la hora de crear.

- A medida que vas creciendo vas aprendiendo que no puedes generalizar mucho, porque la vida te sorprende. Los países y las ciudades te sorprenden. Yo soy valenciano, pero vivo en Barcelona, pero trabajo en todo el mundo. Yo intento, y esto lo digo con acto de deseo, ser yo allá donde voy y no intentar hacer algo a la carta del país en el que estoy. Esto sería la muerte del artista.

Sí es cierto que en València han pasado menos cosas. La tercera ciudad más grande de España, a nivel de artes escénicas, está a años luz de otras muchas capitales y otras terceras ciudades europeas. Muy lejos. Y no pasa nada, hay que aceptar que tenemos otras cosas. Pedirle peras al olmo, en la profesión del arte, siempre es un error.

Italia no está mejor, pero hay otros países que están mucho mejor, como Portugal o Francia. Territorios que han hecho que el público, el artista, los tejidos, las ayudas, el punto de vista, el complejo… estén mucho mejor que aquí. Mi modus operandi, mi compromiso con la creación, es el mismo para una ópera en Zúrich o en Lyon que con La Veronal para el Grec o la Maestranza de Sevilla.

Es decir, nada cambia. Cambia cómo el trabajo es visto. No es que el público de la Ópera de Lyon y o de Berlín necesariamente sea más moderno. Digamos que han circulado más cosas, el público está más engrasado y eso le permite también tener una opinión más “es moderno pero no me gusta” en vez de “es moderno y no me gusta”.

- Hablando del público y volviendo a ‘Opening Night’. Precisamente por ser una pieza metateatral, ¿has pensado en las diferentes capas de lectura que tendrá para el público?


- No es una pieza endogámica ni para la gente del sector. No es ‘todo’ lo contrario, pero es ‘también’ lo contrario. Yo creo que si viene alguien del sector puede incluso sentir que esa vida no es la suya, porque en esta profesión hay muchos, muchos matices. No quería hacer una pieza coach para enfrentar a las actrices, a los actores, a sus miedos. No trabajo desde ahí. Genero zonas, imágenes, acciones, textos y conexiones para que el espectador desde su butaca lo vea, analice o no, sienta o no, observe (eso no lo puedes decir o no, porque hay que observar, si no, no hay obra) y seguro, va a atravesarle una emoción o una reflexión.

A la gente de la profesión le suele atravesar porque reconoce los comportamientos y la mentira que es todo eso. Y como decía Coltés, es mentira, pero es el único lugar donde sabemos que es mentira. Entras ya sabiendo que todo es mentira, así que para qué intentar hacer más.

- A la vez, vamos a mirarlo desde una perspectiva totalmente diferente, ¿qué ocurren en las bambalinas de un espectáculo que va sobre las bambalinas de un espectáculo?

- Bueno, eso podría haber ido mucho más lejos. Ahora lo pienso, veo el espectáculo, y digo, nos hemos quedado cortos. Es lo que estoy intentando hablar en ‘Firmamento’, que es un espectáculo para adolescentes, sobre la creatividad. Estamos intentando preguntarnos qué nos pasa cuando la creatividad se estimula, qué le pasa a la cabeza, cómo reaccionan las cosas, qué miedos tenemos, cómo eso se dimensiona espacialmente, etc. Ahí sí que no queremos poner ninguna puerta al campo.

- ¿Qué ocurría en este piso de València que compartiste con tan solo dieciocho años con Pablo Gisbert y con Carmina S. Gil?

- ¿Qué pasa en Valencia y qué pasa en Ontinyent? Porque los tres somos de Ontinyent, los tres acabamos el instituto y nos vinimos a Valencia, a un piso aquí en Ruzafa. Ruzafa era otro barrio, y ni Pablo quería ser actor, ni yo quería ser bailarín, ni Carmina quería ser actriz de una película. Directamente, Pablo quería dirigir teatro, yo quería dirigir danza y Carmina quería dirigir cine. ¿Cómo nos encontramos nosotros tres en ese piso? Pues nos pasamos un año sabático de manual, un año sabático de trabajar en trabajos precarios, cutres, pero haciendo lo que queríamos hacer: yendo a ver pelis, exposiciones, al videoclub… Todo eso empieza a pasar ese año. Y ese año yo creo que fue así porque los que somos de pueblo salimos con ganas de comernos el mundo. Además, yo soy el pequeño de tres hermanos; y además, el hecho de ser homosexual en un contexto heterosexual en un colegio de curas.

Aquí en Valencia aguantamos un año, nos fuimos y luego volvimos, estuvimos cuatro años más y luego ya definitivamente me fui a Barcelona. en principio yo me acuerdo qué pasó en Valencia. Pasó mucha ambición, pero ambición de la buena, y yo creo que la ambición siempre es buena. Ambición de querer ver, querer saber, querer estar, querer crear, querer participar de todo… y mucho miedo. Creo que los tres tenemos en común que somos tres personas con bastantes miedos y eso nos hace también ser muy precavidos. Quizá el ser precavido nos ha llevado a otro lugar o nos ha hecho llegar más tarde, pero al mismo tiempo tenemos 40 años ahora y más cosas en menos tiempo yo no he podido hacer.

También me encanta ser valenciano en un lugar como Cataluña. Me encanta Cataluña y aprendo muchísimo y me siento de Barcelona, pero no puedo evitar ser valenciano y tengo el Mediterráneo y tengo lo exagerado y tengo la música siempre muy presente, el humor, el color, la luz… Creo que hay una diferencia muy grande entre un artista catalán y un artista valenciano, y creo que en Cataluña también me han acogido porque he sido un niño muy educado: yo llevo València a cuestas pero aprendo mucho de lo que se me ha dado allí, que es un rigor, una seriedad, una formación, una competencia alrededor muy elevada, unos teatros llenos de público, unas ayudas para la danza contemporánea y para lo nuevo muy altas, un contacto directo con Europa… Cosas que aquí no están.

- Preguntaba lo del piso por la fascinación compartida. El post-cine, la post-fiesta, en ese piso.

- Yo creo que el post de esas películas que decías tú era comentar, ver otra, irse de fiesta, éramos un heterosexual de manual, una lesbiana de manual y un gay de manual viviendo juntos, amigos íntimos, con familias de contextos parecidos, gente trabajadora, esforzándose para que sus hijos tengan que estudiar y sus hijos responden que no quieren estudiar porque quieren ser artistas.

Les prometimos que les devolveríamos, con nuestro trabajo, el lugar en el que estamos, los premios, la fama. En ese momento para nuestros padres, en un pueblo donde eso no existe… Todo me parece muy poético y muy bonito, pero hay que vivirlo, hay que sufrirlo. Yo lo sufrí.

- La intensidad con la que vivisteis es una buena contraeducación.

- Imagínate.

martes, 13 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | Ian Gibson y Quique Palomo: "Con Franco la derecha de este país no tiene rubor ni vergüenza: son incapaces de aceptar lo que pasó aquí"

IMagen: El Diario / Ian Gibson y Quique Palomo
Ian Gibson y Quique Palomo: "Con Franco la derecha de este país no tiene rubor ni vergüenza: son incapaces de aceptar lo que pasó aquí".
El hispanista une fuerzas con el dibujante Quique Palomo en ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’, un cómic sobre la biografía del poeta. "Lorca es el desaparecido más famoso y más llorado de este país."
Francesc Miró | El Diario, 2018-11-13
https://www.eldiario.es/cultura/historia/Franco-derecha-verguenza-capaces-aceptar_0_835367232.html

Dos camionetas avanzan entre las viñetas de una página tintada de un celeste apagado. Paulatinamente, el color desaparece del dibujo para que el blanco y el negro nos muestren cómo los vehículos se alejan hasta detenerse al lado de un olivo. La escena se vuelve lúgubre en cada trazo. De repente, la onomatopeya de unos disparos llenan el margen derecho inferior de la cuartilla. Luego, silencio.

Ni todas las letras del mundo pueden transmitir lo que pasó el día que fusilaron a Federico García Lorca. Pero el dibujo puede acercarse a remover en el lector insospechados sentimientos. El poeta y dramaturgo más famoso del mundo murió a balazos en Alfacar y sus restos siguen sin aparecer. Tenía 38 años. Han pasado 82 desde entonces.

Ahora, el hispanista Ian Gibson ha unido fuerzas con el dibujante Quique Palomo para acercarlo mediante la ilustración y el rigor que caracteriza su obra. El primero ha dedicado gran parte de su vida a estudiar la vida de Lorca: a la magna biografía ‘Federico García Lorca (1985- 1987)’, cabría sumar títulos como ‘El asesinato de García Lorca’, ‘Poeta en Granada’ o ‘Lorca y el mundo gay’. Pero nunca se había planteado convertirlo en una novela gráfica. En eso le ha ayudado el segundo, que ha sido su mano derecha en Vida y muerte de Federico García Lorca, publicado por Ediciones B. Un cómic lleno de fuerza lírica y solidez documental que repasa la historia del poeta gay y republicano.

P. El cómic repasa cada una de las etapas vitales de Lorca, de su infancia en Fuente Vaqueros hasta su muerte. ¿Cómo fue el proceso de diálogo entre la documentación y la ilustración?


Ian Gibson (IG en adelante): La vida de Lorca es muy corta pero densísima en acontecimientos. Es extraordinaria por los muchos dones que tenía y que le hacían relacionarse con el mundo de la política, de la música, de la pintura... Es un genio multidisciplinar y tuvimos que ir seleccionando. Llevó su tiempo estructurar todo aquello, pero supimos entendernos.

Teníamos muy claro, eso sí, que había que insistir mucho en su infancia porque es algo que impregna toda su obra. De modo que llegamos a este acuerdo: había que explicar e ilustrar muy bien sus primeros años de vida, para definir bien las raíces de su arte.

Quique Palomo (QP en adelante): Pero junto con la infancia, todo lo demás. En esa fase hay un diálogo sobre el que después fuimos fijando determinadas ideas y escenas. El método era hacer bocetos simplícimos, enseñárselos a Ian y volver a dibujar una y otra vez hasta construir cada etapa.

P. En esa construcción del relato, parece haber más lirismo en la infancia y más densidad de texto en su madurez. ¿Fue una elección consciente?

QP: Sí, sí, es algo real. Con la cantidad de información que manejábamos hubo muchos momentos en los que teníamos que decidir cómo abordar una vida tan intensa. Es difícil encontrar el equilibrio entre narrar una vida, pero a su vez conseguir que esta no sea un resumen cronológico y aburrido de datos. Ha habido que ir buscando algo de poesía, e ir impregnando a las imágenes con información. Pero es obvio que la infancia era la etapa más dada a la poesía, parecía una buena forma de captar la atención del lector de un modo más inspirado.

IG: Había muchas cosas que consensuar, porque yo soy un obsesivo de la cronología. Pero hablando fuimos descubriendo cosas juntos. Como, por ejemplo, la importancia del cante jondo que tal vez a mí no se me hubiera ocurrido plasmar con tanta fuerza. Sin embargo, la aparición de Manuel de Falla en la vida de Lorca es fundamental. El encuentro que tienen en Granada significa también el reencuentro para el poeta con una raíz andaluza que lo ataba al mundo del flamenco. Este momento es importantísimo y marcará profundamente obras tan importantes como ‘Romancero Gitano’ (1928).

P. Tras esa etapa, Lorca estudia en Granada y termina la carrera en Madrid, donde empieza a profesionalizar su faceta literaria mientras aparta la ambición de ser músico. ¿Cree que fue un cambio esencial del que podría haberse sentido, en algún momento, decepcionado?

IG: No puedo ponerme en su piel, obviamente, pero de todas formas nunca abandonó la música. Tuvo un profesor de música providencial que se llamaba Antonio Segura Mesa, que bien merece una biografía aparte. Este hombre muere en 1916, justo en el momento en el que empieza a surgir el filón poético de Lorca.

Es el momento en el que empieza a rescatar parte del conocimiento que tenía sobre poesía popular, inseparable de la canción popular que tanto escuchó de niño. Y eso se ve, por poner un ejemplo, en ‘Mariana Pineda’ (1927).

Cuando muere su profesor de piano, sus padres le dicen que nada de carrera musical: Derecho y Filosofía y letras. Así que Lorca abandona su sueño de ser músico. Pero eso no significa que abandone la música, pues sigue tocando toda su vida. No creo que añorase esa vocación perdida. Alberti, en ‘La Arboleda Perdida’ (1938), cuenta como eran sus sesiones de música folclórica. ¡Lorca se jactaba de conocer un millar de canciones populares españolas! Es tremendo porque todo eso se solidifica en una sola persona: esa cantidad ingente de registros y talento creativos se fundían y convivía en él.

P. En su estancia en Madrid se aloja en la Residencia de Estudiantes. En el cómic retratáis conoce a Buñuel. Desde entonces ambos vivirían una tempestuosa amistad que, en el 28, parece romperse de forma dramática cuando recibe una carta homófoba de Buñuel hablando de ‘Bodas de sangre’. ¿Qué pasó entre ellos? ¿Por qué se desvirtuó su amistad?

IG: Buñuel tiene un problema que no menciona en sus memorias. Me refiero a su hermano menor, Alfonso Buñuel, que también está esos años en la residencia y que es abiertamente homosexual. Una persona que no aparece ni mencionada en sus memorias. Los silencios en las autobiografías son muy importantes. Y con respecto a su hermano se establece uno perpetuo y muy grande. Es alguien que es más alto que él, más guapo que él y mucho más gay que él.

Que no digo que Buñuel fuese gay pero temía serlo, como todos ellos en la época. Como Dalí, de hecho. Y de ahí viene su problema con Federico. En ‘Vida en claro’ (1944), José Moreno Villa cuenta que por entonces si ibas con un gay todo el mundo creía que eras gay, y por eso había gente que se alejaba de Lorca. Se quieren el martes y se odian el miércoles. Ni siquiera en el sitio más liberal de la España de entonces se podía ser gay abiertamente.
P. En esa época otro de sus amigos, Dalí, también se aleja de él a pesar de haber intimado en el pasado, como retratáis en la obra. ¿Por qué sus amigos se alejaron del poeta en una etapa tan crucial?

IG: Vivían con una intensidad feroz. Llegan a Madrid en los años veinte y a mediados de esa década toman caminos distintos. Dalí pasa un tiempo en Figueres porque le echan de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Y sólo sabemos la mitad de lo que ocurrió porque se ha perdido una cantidad ingente de documentación. Aunque hemos podido conocer cosas gracias a personas como Pepín Bello, sigue faltando datos.

Por otra parte, las autobiografías no son fiables. Hacen falta biógrafos para corregir las autobiografías. Son genios diversos y complicados, y lo que cuentan de ellos mismos no es fiable. En las memorias de Buñuel [‘Mi último suspiro’, 1982] hay tergiversaciones de la realidad en cada página. Igual que ‘La vida secreta de Salvador Dalí’ (1942), que es fabulosa pero desde luego no muy fiable.

P. En esa parte del libro, empieza a ganar presencia en la arquitectura de cada página la presencia de fotografías reales de la época. ¿Por qué?

QP: Yo hubiera metido muchas más. Cuando dibujo, también navego por Internet y me veo expuesto a muchas imágenes reales sobre las que puedo trabajar. Pero hay algunas que, por lo que sea, te llaman especialmente la atención.

Unas veces las uso para romper con el manejo de la página y su impacto visual en el lector. Otras, porque se produce una convivencia especial entre imágenes y dibujos que crees que dialogan bien y merecen habitar la página.

P. Tras su paso por Madrid, Lorca viaja a Nueva York, pero también a Cuba. Y allí dice aquella frase de 'Si me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba'. ¿Cree que aquel viaje le sanó un poco las heridas?

IG: Sí, yo creo que su estancia en Nueva York no fue el descenso a los infiernos que se nos dijo durante tanto tiempo. Hubo momentos maravillosos para él. En Nueva York le estaban esperando muchos hispanistas y estudiantes que querían conocerle.

Pero Cuba es Cuba: allí sabe que se puede sentir como en casa y según los indicios que tenemos, se soltó la melena y fue una experiencia apabullante. ‘Romancero Gitano’ había tenido un éxito muy grande y en la isla pudo disfrutar de ese éxito. Sabemos, por gente que le conoció, que al volver de La Habana era otro hombre. Sin su estancia allí Federico probablemente no hubiera terminado de salir del armario.

QP: También hay que entender que fue la segunda etapa de alejamiento del contexto que le estaba oprimiendo. Salió de Estados Unidos dónde, a pesar de su facilidad para hacer amigos y su personalidad empática, no contaba con el idioma. Y en Cuba eso no le ocurrió: se liberó, en cierto sentido.

P. En ese retorno, ya durante la Segunda República, Lorca publicó y estrenó obras que se tuvieron que enfrentar a un boicot grave por parte de la derecha del momento. De ahí que dijese aquello de 'la derecha nos odia porque hacemos cultura para el pueblo'. ¿Ha cambiado mucho la derecha en España desde aquellos años?

IG: Pues no mucho. Lorca era gay y republicano. Aunque bueno, puede que la derecha haya avanzado un poco en el tema de la diversidad sexual. La derecha de hoy desprecia a Zapatero pero por lo menos permitió que Javier Maroto se pudiera casar con su chico. Me divirtió mucho el otro día aquello de Sáenz de Santamaría diciendo 'soy muy amiga del marido de Javier'. Joder, eso por sí solo demuestra que el PP ha cambiado un poco en ese sentido y me parece fantástico.

Con todo, a la derecha de este país le cuesta muchísimo trabajo avanzar. Si era terrible en los años treinta, después de cuarenta años de dictadura... No han asumido el holocausto que se vivió aquí durante la Guerra Civil, no asumen nada de su pasado. ¡Y cuando les sacas el tema hablan de reabrir heridas! ¡Es terrible!

P. Con la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, vuelve a estar es boca de todos el debate de si la memoria histórica es o no es reabrir heridas…

IG: Mira, yo estoy a favor de buscar a los desaparecidos. Y Lorca, culturalmente hablando, es el desaparecido número uno de la historia de este país. El más famoso y el más llorado, así que inevitablemente él simboliza toda la tragedia de la guerra, de la dictadura y de lo que ocurrió aquí.

Pero lo de Franco es una auténtica vergüenza. La derecha de este país no tiene rubor, desconoce la vergüenza. Con este tema realmente parece ser que son incapaces de aceptar la realidad de lo que pasó aquí. Y la realidad es que aquí tenemos por un lado a 115.000 desaparecidos en fosas comunes, y por otro el Valle de los Caídos con el fundador del fascismo español y Francisco Franco. ¡Hablamos de que el mayor asesino español de todos los tiempos descansa tranquilamente en un mausoleo!

Felipe González tuvo la decencia de decir, en el libro que publicó con Cebrián [‘El futuro no es lo que era’, 2002], que pesa sobre su conciencia no haberlo hecho cuando tuvieron la mayoría absoluta. Los socialistas de entonces no lo hicieron y los de hoy lo intentan. Tarde, espero que a tiempo, pero tarde.

A mí me produce vergüenza que un país tenga un monumento como el Valle de los Caídos cuarenta años después del la muerte del dictador. Con 12.000 de sus víctimas allí, enterrados al lado del verdugo. Asco: es la única palabra aplicable que se me ocurre.

P. Decía que Lorca era el desaparecido numero uno de nuestra historia. Pero podríamos estar cerca de encontrarlo. A principios de este año supimos que sus restos podrían haber sido movidos en 1986 durante el vallado de un parque que lleva su nombre en Alfacar.

IG: La situación es la siguiente: la Junta de Andalucía ha dado su permiso para una nueva búsqueda. Lo que pasa es que no ha sacado esto a concurso público. Sabemos por Luis Avial que hay indicios de restos debajo de una fuente que hicieron en el parque.

Cuando vallaron ese parque, aparecieron unos restos al lado de este olivo que dibuja Quique aquí [señala la viñeta exacta]. Y ahora sabemos que encontraron restos que estorbaban al cerrar el recinto y se pusieron debajo de lo que hoy es la fuente. Según indicaciones de georadar, Avial ha visto indicios de los restos muy cerca de dónde los testimonios orales dicen que pasó. La Junta sabe todo esto y está dispuesta a buscar en el olivo y en la fuente. Pero estamos a la espera de que esto salga a concurso público. Cosa que espero que ocurra pronto y se pueda seguir investigando.

viernes, 9 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | Viñetas "sin tapujos" muestran al García Lorca más real

Imagen: El Espectador
Viñetas "sin tapujos" muestran al García Lorca más real.
Pilar Martín · EFE | El Confidencial, 2018-11-09
https://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2018-11-09/vinetas-sin-tapujos-muestran-al-garcia-lorca-mas-real_1666984/

Al final de su singladura lorquiana, el hispanista Ian Gibson se ha instalado en el mundo del cómic para dar vida, de la mano del historietista Quique Palomo, a un relato sobre cómo vivió y cómo era el poeta Federico García Lorca, "sin tapujos, mostrando su homosexualidad".

Tenía 18 años cuando el poeta granadino llegó a su vida y ahora, cuando los ochenta años llaman a su puerta, Gibson (Dublín, 1939) siente que "Vida y muerte de Federico García Lorca" (Ediciones B) "emana bondad, caridad y amor al prójimo", porque así era ese "ser telúrico" que, como si fuera una sombra, le ha acompañado toda su vida.

"Este cómic es un relato de cómo era Lora sin tapujos, por eso hemos querido mostrar su homosexualidad, sin ocultar, pero también sin enfatizar", cuenta a Efe el irlandés durante una entrevista en su madrileña casa del barrio de Lavapiés, donde ha pasado largas horas de conversación e intercambio de libros y documentos con Palomo, la otra pata de esta novela gráfica.

Ambos han hilado con valentía, aunque ellos no lo reconozcan así, la vida del "poeta español más importante de todos" que con tan solo 38 años dejó algunos de los legados poéticos y teatrales más aclamados mundialmente.

Un poeta del que no entenderíamos nada, según apunta Gibson, sin rascar en su infancia y adolescencia, que pasó en la vega granadina junto a su familia, un núcleo donde la música, la literatura y la alegría siempre estaban presentes.

"Quería que quedara claro que el adolescente Federico tiene estos dones, pero el sexo era para él un tema terrible. Entonces los machos se iniciaban en él en los burdeles en el barrio granadino de La Manigua, pero Lorca no pudo hacerlo. Era un joven con una sexualidad complicada, hasta que va descubriendo cómo es", relata Gibson.

Pero, resalta el historiador, gracias a todas sus virtudes artísticas García Lorca no padeció el sufrimiento que muchos homosexuales tuvieron, porque el poeta lo supo mitigar y canalizar a través de sus obras.

El cómic también nos deja grandes momentos de su vida, como la relación con el pintor Dalí, con la Institución Libre de Enseñanza, y los intelectuales de la época, o la libertad de la que gozó en su etapa en Nueva York.

Y muestra a un hombre preocupado por los demás, un "ser extraordinario" que no soportaba las injusticias sociales, tal y como lo dejó claro en obras como "La casa de Bernarda Alba" o "Doña Rosita la Soltera".

Pero la vida de Lorca, desde que nace, según destaca Gibson, siempre estuvo unida a la muerte, y quizá sea el final realizado por ambos autores el mejor que podrían haber hecho, puesto que han sabido contar en páginas en blanco, sólo ocupadas por pequeños dibujos, la desgarradora muerte del poeta, al que, según versión, el 18 de agosto de 1936 le mataron y remataron con "dos tiros en el culo por maricón".

Un acierto de Palomo y Gibson, dado que la crueldad cuando es sencilla es más cruel, como así lo manifiesta Gibson, quien no duda en afirmar que su objetivo en la vida es encontrar los restos del poeta hasta su "último hálito".

"Que tenga un entierro digno es importante para todos. Hay que localizarlo, queremos saber dónde está, no me basta saber que está en esa montaña, porque encontrarlo tiene un significado: es el desaparecido más llorado y amado del mundo", afirma el biógrafo lorquiano, quien sostiene desde hace años saber dónde está.

Tanto es así que el autor irlandés espera que en abril del próximo año se puedan iniciar las labores de excavación en el lugar donde lo sitúa los restos del poeta, un monte en la localidad granadina de Alfacar.

"Más o menos la momia de Franco y los restos de Lorca se cambiarían de sitio a la vez. Podría coincidir", ironiza.

Un momento éste, cuando el cadáver de García Lorca vuelva a ver la luz, que Gibson cree que "ayudará a la reconciliación", ya que, en su opinión, la muerte del poeta granadino aún simboliza la "tragedia" de España.

jueves, 8 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | El cómic de Lorca: vida, muerte y homosexualidad, sin tapujos

Imagen: El País / Crimen de Federico, ilustración de Quique Palomo
El cómic de Lorca: vida, muerte y homosexualidad, sin tapujos.
Ian Gibson y Quique Palomo llevan a viñetas la vida del poeta sin dejar de lado sus aspectos más ocultos ni su asesinato.
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2018-11-08
https://elpais.com/cultura/2018/11/06/actualidad/1541487872_621882.html

La pistola de una mano anónima apunta a su cabeza, cara a la muerte. El resplandor como tímido fondo de un cauto amanecer no borra la negrura de la noche. Olivos, pedruscos y la sombra del poeta rodean la fosa en los alrededores de Alfacar (Granada). Por la contraportada desfilan el resto de víctimas que acompañaron a Federico García Lorca en la hora final. A paso lento, le sigue Dióscoro Galindo, el maestro republicano y cojo de Pulianas. Al fondo, un guardia de asalto sujeta en lo alto del vehículo a uno de los banderilleros anarquistas —Francisco Galadí o Joaquín Arcollas— que cayeron también en aquella jornada de odio, sangre y hiel…

Es el dibujo elegido en la portada de ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’ (Ediciones B), el cómic que Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo han creado conjuntamente. Muestra a Lorca sin tabúes ni tapujos. Su infancia en la Vega de Granada y su juventud en Madrid como inquilino de la Residencia de Estudiantes. Familia y amores clandestinos; triunfos globales —España y América— y los fracasos de sus intimidades. La proteína de su obra y el desperdicio que supuso su caída a manos de un escuadrón asesino. Una inmolación, con señales de escarmiento, a manos, dice Gibson, “de la que el poeta había llamado poco antes la peor burguesía de España: la granadina”.

No es fácil dibujar a un mito. Todo el mundo guarda en la memoria cualquier gesto, una fotografía, el sintagma de una sonrisa. “Existe una iconografía lorquiana”, comenta Palomo. “Dentro de esas circunstancias hay cosas que resultan fáciles y otras no tanto. La primera es que lo puedes caricaturizar. Existe en él una relación entre las cejas y la frente muy característica. Algo pasa con su barbilla, también”.

Pero debe dar juego para 600 imágenes. “Con variaciones sobre esos elementos, se puede intentar”, asegura el dibujante. Y entre diversos escenarios que te conducen por una vida intensa. “Trazándole y estudiándole te das cuenta de que fue alguien que aprovechó su vida y sus circunstancias para ir a por todas”. Y eso que en ciertos aspectos no lo tuvo fácil. “Ser homosexual en las primeras décadas del siglo XX conllevaba demasiadas restricciones. Pero, por otra parte, eso produce en él unas revelaciones y cuestionamientos que enriquecen su obra”.

Su identidad sexual fue uno de los motores principales a exprimir en su afán creativo. “Todo un eje para el trabajo”, comenta Quique Palomo. Su crimen, también: “Aquella situación de caos y represión debía ser reflejada en nuestro cómic”. También el escarnio, enjaulado en una gélida coreografía de sombras, al mismo nivel que la alegría de vivir.

Como la que nos transmite desde su infancia, donde alternaba los juegos callejeros con su afición a representar misas. Su fascinación por los cómicos de la legua, los títeres y la música popular junto a un apego a la mística de la tierra y los arados, contagiada por su padre. O su juventud en Madrid, con sus inseparables Dalí y Buñuel. Anduvo enamorado del primero, con quien compartió escarceos y verdadera pasión, pero mosqueado a menudo con el otro, debido a ese empeño que tenía el aragonés en pasearle por burdeles para ahuyentar —o confirmar— sus sospechas de que fuera homosexual.

Junto a ellos también desfilan por las páginas otros grandes cómplices del autor: Manuel de Falla, Andrés Segovia, Margarita Xirgu, sus poetas más o menos coetáneos… También amantes cruciales, caso de Emilio Aladrén. O los lugares donde se transformó y triunfó: Nueva York, Cuba, Buenos Aires. Un completo recorrido por la luz de su imán antes de que lo despeñaran en el martirio.

La complicidad entre Palomo y Gibson no ha fallado desde el primer momento: “Empatizamos enseguida”, afirma el hispanista experto en la figura del poeta. “Quique ya admiraba a Lorca, de modo que nada de empezar desde cero. Le pasé una sinopsis de su vida y obra y leyó mi biografía. En nuestras primeras sesiones decidimos poner mucho énfasis sobre la larga infancia del futuro autor en la Vega de Granada, raíz de su mundo. Y sobre la extraordinaria vitalidad creativa que le permitió elaborar en solo veinte años (1916-1936) un muy variado corpus literario hoy admirado y estudiado universalmente”.

Aparte de los temas ya mencionados, Gibson hace hincapié en otros: “Su obsesión por la injusticia social, visible desde sus escritos iniciales y su público y notorio antifascismo. La identificación con la Granada mestiza perdida desde 1492 y sobre la que Lorca creía que le había empujado a sentirse cerca de los perseguidos. Su compromiso con el programa cultural de la República y una incomparable combinación de dones, entre ellos, el de la música. La extraordinaria mezcla de lo popular y lo más contemporáneo característica en su producción…”, apunta el autor. Con ese deseo perpetuo de acercarse continuamente a lectores de todos los ámbitos y su afición al dibujo, a Lorca, sin duda, le hubiera encantado este guiño a la cultura popular en forma de cómic.

jueves, 22 de marzo de 2018

#hemeroteca #mujeres #bibliotecas | Los escolares conocen la gran trayectoria de mujeres locales

Imagen: El Periódico de Aragón / Isabel Segura
Los escolares conocen la gran trayectoria de mujeres locales.
Isabel Segura, Marta Pérez y Luisa Gil participan en ‘Biblioteca de mujeres’.
El Periódico de Aragón, 2018-03-22
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/la-cronica-del-campo-de-borja/escolares-conocen-gran-trayectoria-mujeres-locales_1272654.html

La biblioteca de Mallén apuesta fuerte por el proyecto 'Biblioteca de mujeres' con la intención de dar a conocer la trayectoria de mujeres locales que han destacado en diferentes materias y que a través de su trabajo, esfuerzo y dedicación han llegado a alcanzar logros en sus diferentes campos. El proyecto tiene varias líneas de actuación que se irán desarrollando durante todo el año y cuenta con la participación de los centros escolares locales que se han implicado activamente en el desarrollo de la actividad.

El proyecto comenzó el 11 de febrero con ‘Mujeres en la ciencia’, a través de una charla-taller impartida por Isabel Segura, bióloga y bioquímica por la Universidad de Navarra. Realizó el Máster Iniciación a la Investigación en Medicina en la Universidad de Zaragoza, donde posteriormente se doctoró en la Aplicación de la nanotecnología para la detección y el tratamiento del cáncer. Actualmente trabaja en el desarrollo de test para la detección de alérgenos en alimentos dentro de un proyecto de investigación en la Universidad de Zaragoza.

La biblioteca se convirtió en el laboratorio más importante, consiguiendo la mezcla homogénea idónea: Isabel, científica local, con los alumnos de los centros educativos de la localidad. Fue una jornada dinámica y participativa en la que tampoco faltaron los experimentos. Isabel contagió su pasión por las ciencias y los alumnos descubrieron muchas razones para seguir aprendiendo.

Dentro de la actividad ‘Mujeres en el arte, de las artes plásticas a las artes digitales’ el 26 de febrero tuvo lugar una charla-taller ofrecida por Marta Pérez, graduada en Bellas Artes por la Universidad de Zaragoza en el 2012, y estudiante del máster Interface Cultures en la Kunstuniversität Linz (Austria). El pasado año disfrutó de una residencia de investigación en IAMAS: Institute of Advanced Media Arts and Sciences de Japón para su trabajo fin de máster sobre interfaces y su influencia en la comunicación humana.

Actualmente, Marta Pérez desarrolla el proyecto ‘1914-2014’, que presenta todas las palabras que han desaparecido del diccionario de la RAE en el pasado siglo. Este proyecto está siendo apoyado por la convocatoria Laboratorio 987 del Musac (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León). Con sus proyectos ha participado en diversos festivales, conferencias y exposiciones nacionales e internacionales. Durante la actividad abrió el gran escaparate de las expresiones artísticas más vanguardistas del momento, creaciones surgidas por la intersección del arte y la tecnología. Creatividad, innovación, realidad virtual..., un paraíso para todos los escolares que permanecieron atentos y expectantes ante tanto talento. Pudieron conocer de primera mano: ¿qué se crea?, ¿dónde se crea? y ¿cómo se crea?

Y el 8 de marzo y con motivo del Día de la Mujer Luisa Gil, psicóloga y psicoterapeuta educacional, impartió una charla-debate sobre ‘Micromachismos: ¿qué son? ¿cómo detectarlos? ¿cómo luchar contra ellos?’, dirigida a alumnos de 5º y 6º de Primaria que participaron activamente en un debate abierto, interesante y provechoso tras una introducción al término micromachismo, ejemplificándolo con algunas imágenes. Luisa, tras su brillante intervención consiguió que a los alumnos les quedara claro que el micromachismo no alude a machismos de poca importancia; al contrario hace alusión a comportamientos machistas que pasan inadvertidos por estar totalmente naturalizados en nuestra sociedad.

martes, 27 de febrero de 2018

#libros #mujeres #sororidad | Vidas extraordinarias : lazos entre mujeres que han cambiado el mundo

Vidas extraordinarias : lazos entre mujeres que han cambiado el mundo / Kate Hodges ; ilustraciones de Sarah Papworth ; traducción de María José Díez Pérez.
[I Know a Woman : the inspiring connections between the women who have shaped our world. Español]
Barcelona : Lunwerg, 2018 [02-27].
192 p. : il.
Colección: Ilustración.
ISBN 9788416890514 / 21,90 €

/ ES / ENS
/ Creatividad / Mujeres / Mujeres - Historia / Relaciones sociales / Sororidad

Este libro habla de mujeres: vidas extraordinarias e inspiradoras que, tras verse en muchos casos silenciadas o tergiversadas, salen a la luz para ofrecernos una nueva perspectiva sobre la historia y sus protagonistas. Pero sus páginas nos revelan algo que resulta incluso más significativo: las grandes mujeres rara vez actúan solas, sino que cuentan con el respaldo de compañeras e impulsoras o se inspiran en pioneras que las precedieron. Todas ellas están unidas por lazos profundos y la mayoría es consciente de la importancia de allanar el camino para las que vendrán después. ‘Vidas extraordinarias’ recoge los vínculos, coincidencias y nexos que conectan a estos personajes y dibuja un mapa fascinante de la solidaridad femenina. Estas historias son la celebración de una unión poderosa y nos demuestran que la sororidad puede transformarnos y cambiar el mundo.

A diferencia de otros libros de temática similar, establece una conexión entre las distintas mujeres citadas a través de paralelismos, anécdotas y curiosidades sorprendentes e inspiradoras a la vez. Todas las biografías están relacionadas entre sí y además se incluye un Índice de Conexiones y, en cada página, un resumen visual muy atractivo de todos los nexos entre las mujeres del libro.

#hemeroteca #inmemoriam | Juan Hidalgo ya es silencio

Imagen: La Provincia / Juan Hidalgo con Orlando Britto, director del CAAM, y Carlos Astiarraga, su marido
Juan Hidalgo ya es silencio.
El artista de la acción, pintor, poeta, músico y fotógrafo, fallece a los 90 años en Ayacata.
Diego F. Hernández | La Provincia, 2018-02-27
http://www.laprovincia.es/cultura/2018/02/27/juan-hidalgo-silencio/1032313.html

Juan Hidalgo Codorniu (Las Palmas de Gran Canaria, 1927) se fundió ayer con el silencio, el que frecuentó durante su prolífica vida como artista de vanguardia que abrazó todas las artes de las que se sirvió para cimentar su discurso y universo. La oda al silencio que cultivó le acompaña para siempre. Y fue el silencio, el que preside la icónica 4'33" (1952), de John Cage, la que motivó la última acción que protagonizó el maestro en abril de 2016 en la galería Saro León, en la exposición ‘Dos amores’, homenaje que el artista quiso brindar a Clara Muñoz, crítica de arte y arquitectura y comisaria, pero sobre todo amiga, que no pudo ver materializado este proyecto.

El poeta, músico, artista plástico, escultor y pionero en el arte de la acción en España, Premio Nacional de Artes Plásticas, Medalla de Oro de las Bellas Artes y Premio Canarias de Bellas Artes, se despidió a los 90 años en un lunes amargo para el arte y la cultura. El faro de la vanguardia se apagaba en su domicilio en Ayacata, acompañado de su pareja Carlos Astiarraga, con quien contrajo matrimonio en 2005. Las muestras de condolencias entre la comunidad artística de las Islas y fuera de ellas inundaron las redes sociales en memoria del genio que agotaba su tiempo.

El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), espacio que le brindó homenaje en enero del pasado año con la muestra ‘Del CAAM a Juan Hidalgo’, con una selección de su obra en la sede de Los Balcones nº 9, junto a un ‘concierto de acciones’ protagonizado por Luis Sosa, Macarena Nieves, Pedro Déniz y Paco Rossique, lamentaba ayer el fallecimiento de Juan Hidalgo, y anunciaba que mañana miércoles, de 8.00 a 20.00 horas, se le brindará un reconocimiento a su vida y obra en el cubo de la sede de Los Balcones nº 11. Los restos mortales de Hidalgo serán trasladados al CAAM "donde el público podrá rendirle homenaje", según informa la dirección del centro.

Obra selecta
El CAAM instalará en dicho espacio una selección de la obras más significativas de Juan Hidalgo que forman parte de su colección, y que fue parte del cuerpo expositivo de la citada muestra ‘Del CAAM a Juan Hidalgo’, que fue comisariada por Mari Carmen Rodríguez, conservadora del centro.

Fue Juan Hidalgo un pionero en todas las esferas de la creación a las que se enfrentó. El espíritu de las vanguardias en el arte, que supo derruir a su conveniencia las fronteras entre las distintas disciplinas a las que se acercó y con las que experimentó. Un creador multimedia que se forjó como músico antes de otear el horizonte y dar rienda suelta a su creatividad. El autor de ‘La Barroca Triste’ y ‘La Barroca Alegre’ (1969), ‘Hombre, mujer y mano’ (1977), ‘Narciso’ (1990), ‘Piano republicano español’ (1995) o ‘El grancanario’ (2003) es "hijo de John Cage y nieto de Marcel Duchamp", como le gustaba repetir a quien le cuestionaba sobre su perfil artístico, pero sobre todo un transgresor. "Yo creo que sí [soy el más transgresor de los artistas españoles]. Yo crecí con el franquismo y siempre tuve las agallas de decir lo que pensaba gustase o no al auditorio. Y no era fácil, pero le aseguro que nunca se me puso chiquita y nunca pasé miedo a pesar de haber acabado alguna que otra vez en la Dirección General de Seguridad. En aquella época, o estabas con Franco o estabas contra él. Yo siempre he sido un anarquista pero de los que no ponen bombas, ni queman iglesias ni violan a las mujeres", reflexionaba Juan Hidalgo en una entrevista con La Provincia en enero de 2015.

Contrario a que se hablara de’ performance’ para definir parte de su trabajo -"son acciones, todas esas artes que parecen diferente son lo mismo", decía Hidalgo-, tuvo el maestro ya ausente el honor de ser el primer español que participó en el festival de Darmstadt en 1957, y que activaría su carrera como compositor en los circuitos internacionales. Era el XII festival de Nueva Música de Darmstadt y allí sonó ‘Ukanga’. La música era su norte en aquellos años. Se había formado en Barcelona, y en esa búsqueda, la inquietud de probar y experimentar otros lenguajes le llevó a París, Ginebra e Italia, donde residió casi dos décadas entre Milán y Roma, además de cruzar el Atlántico con destino a Canadá y Estados Unidos. En París, Juan Hidalgo se fajó en la composición con Nadia Boulanger, y posteriormente en Ginebra.

Pero sería la ciudad de Milán quien trazaría su futuro, en 1955, donde se encontró con el compositor y director Bruno Maderna, quien le abriría el horizonte de la música electroacústica y el uso de la electrónica primigenia; y conocería, en 1956, a Walter Marchetti,con quien años más tarde junto a Ramón Barce, ya en 1964, crearía el grupo Zaj. Un trío que se convertiría en cuarteto de activistas de la acción y la escena con la incorporación de Esther Ferrer. Hidalgo era el último artista vivo del núcleo fundacional de Zaj.

Fue el paso decisivo en la experimentación de nuevos lenguajes sonoros. La historia de Zaj se cobró múltiples acciones como conciertos ligados a exposiciones de Manolo Millares en Lisboa, o en la Universidad Complutense en Madrid, en la segunda mitad de los sesenta. En 1966 se publicaba el libro ‘Viaje a Argel’.

Las décadas siguientes fueron de frenética actividad a nivel nacional e internacional en todos los frentes que se significó Juan Hidalgo. En 1986 fue nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Miguel Arcángel de Tenerife; en 1989, recibía la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes; y al año siguiente era homenajeado por el Círculo de Bellas Artes de Tenerife y las Jornadas de Música Contemporánea en la capital grancanaria. Ya en 1997, el CAAM le brindó una antológica de Juan Hidalgo.

Destacar en su producción plástica, la retrospectiva ‘En el Medio del Volcán’, que estuvo en itinerancia por México y Perú durante 2004; y la célebre ‘Desde Ayacata 1997-2009’, que pudo verse en distintos museos españoles entre 2009 y 2011. Otras individuales de Juan Hidalgo igualmente celebradas fueron ‘Un/una más’, en la VI Bienal Internacional de Fotografía de Tenerife, en 2001; o ‘Acciones fotográficas y objetos 1999-2001’, que se exhibió en la galería Juana de Aizpuru de Madrid, en 2001.

"Hay gente que no me traga"
A Juan Hidalgo le brindaron con el Premio Nacional de Artes Plásticas en noviembre de 2016. "No está mal y lo agradezco, pero tengo 89 años". Era la reflexión que hacía el artista al conocer la noticia. Un reconocimiento tardío sobre el que volvería a hablar meses más tarde, cuando llegaba al CAAM para presidir la inauguración de la muestra ‘Del CAAM a Juan Hidalgo’ y las distintas acciones en su honor. Era la cuarta exposición individual en el centro de Vegueta, y entonces fiel a su carácter y a su fina ironía, le reprochaba al director del CAAM, Orlando Britto, que "no me parece nada bien que el CAAM empiece el año [con esta exposición] porque parece que están pensando que me voy a ir". Bromas aparte, la tardanza en recibir este premio y que no fuera depositario del Velázquez lo tenía "cabreado", porque como bien recordaba en enero del pasado año, "ha habido un grupo de gente con malas influencias que no me traga, porque políticamente no me traga, porque políticamente no les gusto".

#hemeroteca #inmemoriam | Juan Hidalgo: Hijo de John Cage y nieto de Marcel Duchamp

Imagen: Hoyesarte / Juan Hidalgo
Hijo de John Cage y nieto de Marcel Duchamp.
Hoyesarte, 2018-02-27

http://www.hoyesarte.com/in-memoriam/muere-juan-hidalgo_251302/

Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria, 1927), Premio Nacional de Artes Plásticas 2016, ha fallecido a los 90 años en su casa de Ayacata (Gran Canaria).

Hidalgo encarnaba el espíritu de las vanguardias, con su afán por borrar los límites y ampliar los márgenes de la creación. Su primera formación fue musical, pero su interpretación abierta del hecho creativo le convirtió en un artista multimedia que se movió libremente por el mundo de la música, la poesía y la plástica, a través de sus libros, escritos, composiciones musicales, arte postal, acciones y ‘performances’, arte objetual, acciones fotográficas, etc.

La versatilidad de los soportes atestigua la primacía de lo conceptual en una poética que se despliega con humor, sexo, ironía y desmitificación. Para Juan Hidalgo los géneros artísticos eran permeables, la actitud ante el hecho creativo es lo que define. Al primar lo conceptual cualquier soporte es válido. Era un creador manierista.

La biografía de Hidalgo está llena de primicias. Fue el primer compositor español invitado a los míticos festivales de Darmstadt, el primero en hacer una composición electroacústica, el fundador de ZAJ y el creador de los etcéteras. Su itinerario es singular, todo lo inaugura. Su obra nunca tuvo una aceptación clamorosa. Sólo en los últimos años empezó a ser entendida y valorada, hasta entonces permanecía al margen de los circuitos artísticos. Al parecer ese es el destino de los pioneros, dejar trabajar al tiempo. Y, mientras discurre, seguir adelante, hacer cosas y reflexionar...

Su trabajo fue reconocido con distinciones como la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de 1989; el Premio Canarias 1987 de Bellas Artes e Interpretación y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2001. Participó en grandes exposiciones, entre las que destaca la retrospectiva ‘ZAJ’ del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en 1996, la antológica ‘Juan Hidalgo’ de 1997 en el CAAM de su ciudad, la retrospectiva ‘En el Medio del Volcán’ que viajó por México y Perú a lo largo de 2004 y ‘Desde Ayacata 1997-2009’, que itineró por varios museos de España entre 2009 y 2011. En 2017, el CAAM le dedicó una exposición-homenaje.

Hijo de John Cage y nieto de Marcel Duchamp
El artista grancanario recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas por, según el jurado, “su trayectoria, innovación y aportación al arte contemporáneo español, suprimiendo todos los límites y encarnando el espíritu de las vanguardias internacionales para atravesar los márgenes de la creación. Músico, poeta, accionista y artista plástico, cuyo silencio provoca revolución. Protagonista y testigo privilegiado de encuentros y desencuentros, casualidades y coincidencias esenciales en la historia del arte más reciente. Un artista español ‘hijo de John Cage y nieto de Marcel Duchamp’, como él mismo alguna vez ha afirmado con cierta ironía”.

lunes, 19 de febrero de 2018

#libros #queer | El arte queer del fracaso

El arte queer del fracaso / Jack Halberstam.
Madrid [etc.] : Egales, 2018 [02-19].
210 p.
ISBN 9788416491995 / 20 €

/ ES / ENS
/ Animación / Arte / Capitalismo / Creatividad / Filosofía / Queer / Heteronorma / Homosexualidad / LGTBI / Parentesco

Jack Halberstam nos trae una importante discusión sobre el fracaso, el error y el fallo, que permite enfrentarnos a las lógicas hegemónicas sobre el poder, aquellas que presentan el éxito como parte del proyecto capitalista. Éxito en la carrera profesional, tener pareja, hijos, propiedades, reconocimiento… Lógicas que pretenden decir que valemos tanto como lo que tenemos. Una ideología de la acumulación que genera una producción del conocimiento basado en el positivismo, el progreso, la alta cultura y que usan como modelo la heteronormatividad.

Desde una perspectiva queer, Halberstam hace uso de otras fuentes como son los dibujos animados, el arte, la estupidez o lo que se olvida, para afirmar que bajo ciertas circunstancias fallar, perder, olvidar, deshacer, no llegar a ser u olvidar nos permite acceder a mayor creatividad, cooperación o innovar. Se suelen descartar estas fuentes por ser infantiles, poco académicas o nada sofisticadas; sin embargo, permiten desvelar otros escenarios alternativos a la heteronormatividad reproductiva, haciendo una importante crítica al capitalismo o las estructuras de parentesco.

Halberstam también efectúa un análisis de las relaciones que hay entre la amnesia, la estupidez, la masculinidad, la blanquitud y la temporalidad, que ejemplifica con películas como ‘Buscando a Nemo’, donde Dory sería un modelo femenino de un tiempo queer. En los siguientes capítulos aparece una crítica al futurismo reproductivo, reconociendo que la infancia es en sí misma una experiencia queer. Seguidamente, Halberstam propone que algunas estrategias de la feminidad lésbica, como la pasividad radical o el masoquismo, pueden desafiar la noción de víctima que se usa tan frecuentemente desde algunas formas de feminismo liberal. En el siguiente capítulo, Halberstam se sumerge en el pasado nazi para plantear cuestiones sobre la erótica de la historia y la ética de complicidad, fijándose en las relaciones entre homosexualidad y fascismo, una historia no deseada y que no encaja cómodamente en la narrativa de víctimas del régimen nazi. En el último capítulo vuelve a los dibujos animados para fijarse en mundos posthumanos que ofrecen lógicas a menudo antinormativas.

En suma, Halberstam nos ofrece un archivo alternativo con sujetos un tanto distintos, como son los personajes de los dibujos animados, artistas, marginados y punks, que pueden ser útiles en países de habla hispana, donde también hacemos uso de lógicas capitalistas similares sobre el éxito, la heteronormatividad y las formas de parentesco. – Lucas Platero

domingo, 18 de febrero de 2018

#hemeroteca #arte #performatividad | Miguel Benlloch, historia viva del arte y el activismo andaluz

Imagen: Diario de Sevilla / Miguel Benlloch (c)
Miguel Benlloch, historia viva del arte y el activismo andaluz.
Una exposición en la Sala Atín Aya recorre tres décadas de trabajo del granadino, pionero del arte performático.
Diario de Sevilla, 2018-02-18
http://www.diariodesevilla.es/ocio/Miguel-Benlloch-historia-activismo-andaluz_0_1219678172.html

Sevilla repasa en la exposición ‘Miguel Benlloch. Cuerpo Conjugado’, que puede verse hasta el 8 de abril en la Sala Atín Aya, tres décadas de carrera de este artista granadino, pionero de la ‘performance’ en Andalucía. En la muestra, comisariada por Mar Villaespesa y Joaquín Vázquez, se reúnen los trabajos más destacados de este abanderado de las reflexiones sobre la identidad y el cuerpo, miembro de BNV producciones y de UNIA arteypensamiento desde su creación.

Concebido como un espacio donde visualizar las acciones performáticas y creativas que Benlloch ha realizado a lo largo de tres décadas junto a pensadores, activistas, colectivos, creadores, músicos, poetas y productores, este proyecto se inauguró entre ayer y el viernes con la ‘performance’ ‘El Fantasma Invidente’ a cargo del propio Benlloch. Ayer, en el recinto del antiguo teatro Álvarez Quintero, se sucedieron otras acciones artísticas que acercaron al público el marco discursivo en el que Benlloch ha desarrollado su producción y el material documental generado a lo largo de esas prácticas por él o por diversos agentes con los que ha colaborado, como Federico Guzmán, Paul B. Preciado o Jesús Alcaide.

La exposición, auspiciada por el Ayuntamiento de Sevilla, propone "conjugar un espectro de actividades y obras para presentar el trabajo procesual que abarca pasado, presente y futuro de las prácticas de este artista plural y disciplinar del que también hay que destacar su larga trayectoria de activismo político", recalcó durante la inauguración el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, para quien "es importante reconocer con esta retrospectiva a Miguel Benlloch, su trabajo de décadas y su relación con los artistas más contemporáneos. Él nunca ha dejado de reinventarse".

La práctica estética y política de Miguel Benlloch tiene como denominador común "la oposición continua a lo normativo", desde su temprana militancia antifranquista a su intervención activa en la agitación contracultural de Granada. En los años 80 participó en la apertura de la sala Planta Baja y, a finales de esa década, cofundó la productora cultural BNV Producciones para impulsar proyectos, exposiciones, jornadas y seminarios y expandir un diálogo entre las artes y el espacio social.

Para Mar Villaespesa, la obra de Miguel Benlloch es ejemplo de una creación generada al calor de lo colectivo, de la vitalidad de los grupos sociopolíticos y artísticos con los que se relaciona. "Sus poemas y textos, acciones y ‘performances’, collages, serigrafías, fotografías, objetos o imágenes digitales, en gran medida, alumbran prácticas que ponen al cuerpo en el centro de los discursos artísticos", añadió la comisaria sobre una trayectoria que desde ‘Tengo Tiempo’, su primera ‘performance’, constituye la plena declaración de que "lo personal es político" y el inicio de una reflexión sobre la construcción de la identidad.

Primera iniciativa del Banco de Proyectos del ICAS

La muestra dedicada a Miguel Benlloch es la primera que se materializa gracias al nuevo Banco de Proyectos emergentes y de nuevos medios del ICAS. El Banco de Proyectos es una convocatoria abierta a ciudadanos, artistas, colectivos, asociaciones o empresas para apoyar la creación. "Con esta iniciativa, a la que han optado proyectos de cualquier disciplina artística, el Ayuntamiento pone el foco en la importancia de los procesos de creación y da un paso más allá en la cesión de espacios para residencias artísticas, como ya se viene haciendo en el mencionado Centro de las Artes de Sevilla", explicó Antonio Muñoz.