Mostrando entradas con la etiqueta Iván Mañero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iván Mañero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de noviembre de 2021

#hemeroteca #trans #testimonios | Sara Romero: «Soy la primera mujer trans en lograr que me paguen la operación»

La Voz de Galicia / Sara Romero //

«Soy la primera mujer trans en lograr que me paguen la operación».

La lucha de Sara Romero no es en la calle, sino en los juzgados. Esta gallega ha conseguido varios hitos que han creado jurisprudencia en España. Esta es la historia de una mujer que solo quería que la aceptaran como es. Y que no paró hasta alcanzarlo. Ahora disfruta de la vida, de su trabajo y de su hija.
Susana Costa | La Voz de Galicia, 2021-11-03
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/yes/2021/10/30/primera-mujer-trans-lograr-me-paguen-operacion/0003_202110SY30P20991.htm 

Sara es programadora informática. Tiene trabajo, una hija que adora y de la que tiene su custodia, amigas, es portera en un equipo de fútbol femenino... Definitivamente es feliz. Pero lo es después de iniciar un viaje de no retorno en la búsqueda de su verdadero yo, de eliminar los grandes conflictos internos con los que siempre ha vivido, y de lograr, a base de defender sus derechos, que la sociedad la aceptara como es, una mujer. Y no como el resto de la gente le decía que tenía que ser. En el camino ha dejado varias batallas ganadas y ha logrado el objetivo, tener una vida normal como el resto, nada más. Algo tan sencillo y, a la vez, tan complejo en estos casos. Pero para ello ha tenido que utilizar sus mejores armas, la palabra y la defensa de sus derechos. Solo así lo ha logrado.

Ya de niña sabía perfectamente lo que le pasaba: «Toda la vida fui Sara. Siempre me sentí Sara. Esto no te despiertas un día y dices ¡hala!, me siento mujer, no. Cuando eres una niña no sabes explicar las cosas, pero sí sabes lo que te sucede. Siempre lo supe. Pero antes no había los medios que hay ahora, porque no había información en aquel momento. Estás tú contra todo el mundo». Esa es la segunda parte. Una vez que superó su conflicto interno y se aceptó como realmente se sentía, comenzó su batalla contra la sociedad, incapaz de aceptarla. «Todo el mundo te dice que eso está mal, que no puede ser, que no puedes tirar por ahí... Con lo cual, intentas mentirte a ti misma y engañarte todos los días. Y es una lucha, cada día tienes que mirarte al espejo y decirte: 'Tienes que ser quien no eres'. Y enfrentarte a que te digan que mientes, que tú no eres quien dices ser y que se lo demuestres. Lo primero es el conflicto interno, y cuando decides que ya no tienes ese conflicto, vienen de fuera a decirte quién tienes que ser», explica sobre cómo se sintió durante años.

Pero nada de eso la detuvo y logró realizar el tránsito administrativo en el 2016. Con su DNI en la mano, ya nadie podía decirle que no era una mujer. Pero sentía la necesidad de operarse. Necesitaba someterse a una cirugía genital. «Era eso o la oscuridad total. No es un capricho porque te sientes totalmente anulada todos los días. Tienes algo que no tenía que estar ahí y que tú sabes que no es tuyo. Para nosotros sí es vida o muerte, es una urgencia vital operarse», aclara mientras dice que no todas las personas trans tienen esa necesidad. Cada caso es único: «Hay muchas formas de vivir la transexualidad, casi tantas como personas trans. Y todas son igual de válidas. Hay personas que sienten que tienen que operarse como es mi caso y hay otras que no. Una mujer trans que no necesita operarse es igual de mujer que yo, independientemente de lo que tengamos entre las piernas». E insiste en que ella se sometió a una vaginoplastia porque «era lo que sentía que tenía que tener». «Era un conflicto interno mío. Me suponía un problema tener un aparato genital distinto al que tengo ahora. Ahora soy yo. La reconstrucción genital fue para eso, para adaptar los genitales a lo que yo tenía que tener», aclara.

El trámite administrativo
Pero Sara no fue la única que vio esta necesidad, la endocrinóloga del Sergas que la trataba en ese momento también lo determinó así e inició el proceso para que esta operación se llevara a cabo porque este tipo de intervenciones «están incluidas en la cartera de servicios de Sanidad y tenemos derecho a ellas»: «El proceso fue evaluado en todo momento por mi endocrinóloga y lo derivó al único sitio donde podía tener unas mínimas garantías [en la intervención], ya que en Galicia no me podían operar. La persona de referencia era el doctor Mañero, en Barcelona. Que fue a donde me derivó (Barnaclinic), entonces hicimos todos los trámites con el Sergas, le pedimos cita y entregamos toda la documentación de lo que iba a pasar, de los plazos que había para pagar el tratamiento y demás». Pero después de remitir toda la documentación solicitada, no hubo más respuesta antes de operarse y el tiempo se le echó encima: «Dimos todos los datos que nos pidieron y no contestaron. Y llegó el plazo límite. Era cancelar todo o adelantar el dinero y operarme. Tuve que pedir un préstamo», pero finalmente se operó.

Fue un posoperatorio difícil, pero Sara ni siquiera se acuerda de ello: «Había riesgo de sufrir trombos, por eso tuve que dejar de hormonarme un mes antes de la operación para reducir ese riesgo. Pero no me importó. Prefería morir siendo yo que vivir sin serlo. Esa era la cuestión».

Relaciones sexuales
Y después de pasar por todo este periplo, llegó la felicidad: «Te da paz mental, libertad... es algo que no tiene parangón». Y también su primera relación sexual tras la operación, ¿cómo fue?: «Pues como la primera vez de una mujer en ese sentido. Estaba muy nerviosa. Pero vi que todo iba bien y que llegas a tener orgasmos, no tienes ningún problema», dice. Una vez recuperada, Sara procedió a reclamar los 22.540 euros que le había costado la operación y que el Sergas desestimó por «no tratarse de una urgencia inmediata y de carácter vital y utilizar por decisión propia los servicios distintos a los de la Seguridad Social». Una argumentación que no fue aceptada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia el pasado mes de julio que considera que esa era «la única vía a la que (Sara) podía acudir para obtener una prestación a la que tiene derecho, y que no debería de haberle sido denegada por el argumento de que no esperó a 'terminar la gestión'». En esta sentencia, el Alto Tribunal condenó al Sergas al pago de los gastos de la operación. Un pronunciamiento que ha permitido crear jurisprudencia: «Soy la primera en lograr que me paguen la operación y que se realice en un plazo razonable. Tenemos derecho a saber en qué fase está el proceso. Además también se admite en la sentencia que esta operación está incluida en la cartera de servicios y que el Sergas tiene que garantizarla».

Pero este no es el único hito judicial que ha logrado Sara, porque ella también ha conseguido que en la sentencia de la guardia y custodia de su hija menor, figure su nombre y su sexo y no el que aparecía en el momento en el que salió dicho pronunciamiento judicial, antes de que ella iniciara su proceso de transición. «¡Con las becas de comedor tenía cada lío! Yo me negaba a dar la sentencia de la custodia. Se la enseñaba, pero me negaba a adjuntarla porque no quería que en el mismo expediente apareciera mi nombre con mi DNI y luego la sentencia en la que figuraba mi nombre anterior y un sexo que no era el mío. No me parecía ético ni justo», apunta. Fue así cómo también logró que en el 2019 se le reconociera su derecho a que se hiciera constar «su nuevo nombre y su condición registral de madre [...] sin referencia a su anterior identidad sexual y nombre» en la sentencia sobre la custodia de su hija. Otro pronunciamiento que también crea jurisprudencia para el colectivo.

«Te veo fuerte», le comento. «Te vas haciendo fuerte. No te queda otra. Tengo una hija y no me puedo permitir el lujo de venirme abajo. Lo que tengo claro es que no me voy a quedar callada, sobre todo con las injusticias. Cuando hay una injusticia, hay que pelearla porque los derechos no los regalan, se luchan. Y nunca se consiguen al 100 %. Hay que estar observando porque a la mínima te ganan terreno». Bravo, Sara, eres un gran ejemplo: «Ojalá nuestra pelea sirva para que nuestros hijos no tengan que luchar como nosotros estamos haciendo. Eso significará que hemos conseguido cosas para que las nuevas generaciones trans estén mejor».

miércoles, 31 de marzo de 2021

#hemeroteca #trans #testimonios | Nerea, de 18 años, nos cuenta su transición: “Tuve un encontronazo conmigo misma”

Imagen: Shangay / Nerea
Nerea, de 18 años, nos cuenta su transición: “Tuve un encontronazo conmigo misma”.

Shangay, 2021-03-31

https://shangay.com/2021/03/31/dia-visibilidad-trans-nerea-cuenta-su-transicion/ 

El 31 de marzo se celebra el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero. Una fecha dedicada a la sensibilización contra la discriminación hacia las personas trans en todo el mundo. A pesar de lo que se ha podido avanzar, a día de hoy, las personas transexuales siguen siendo las más desconocidas dentro del colectivo LGTBI y, en consecuencia, son las más vulnerables frente a la discriminación. Hoy tenemos el testimonio de Nerea, una chica de 18 años que nos cuenta en primera persona cómo vivió su transición.

No fue hasta 2019 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la transexualidad como una enfermedad mental. Lo que deja claro el largo camino que queda aún por recorrer para combatir esta desigualdad. Por eso, testimonios como este de Nerea siguen siendo tan necesarios.

Esta es su historia:

“Aunque lo he sabido toda mi vida, todo empezó con 14 años cuando le hablé por primera vez a mi madre sobre mi orientación sexual. Recibí un gran apoyo y me sentía feliz, pero nunca imaginé que iba a vivir todo lo que vino después. Quiero dar las gracias al Dr. Iván Mañero y su equipo de IM CLINIC. Por ellos puedo dar por finalizado el proceso que me ha permitido por fin ser quien soy.

En primero de bachillerato me fui un año de intercambio a Denver, Colorado (EE UU), y ese año fue decisivo para mí. Siempre recordaré el día que fui de compras a un centro comercial de la ciudad con mi mejor amiga, Ana, y quise probarme un vestido amarillo espantoso, pero que ante mis ojos era el vestido más bonito del mundo.

Así que me lo probé y me vi siendo yo, quien debería haber sido siempre: una mujer. Al principio, tuve un encontronazo conmigo misma, con quién era y quién quería ser. Me documenté mucho por Internet acerca de la operación y la transexualidad, pero he de decir que no encuentras mucha información, y no es una decisión fácil que se pueda tomar a la ligera.

La distancia con los míos y mi familia también dificultó el proceso al principio, pero fue llegar y recibir el máximo apoyo posible por parte de todo el mundo. Si de algo me siento afortunada es de lo fácil que me lo ha puesto mi entorno.

Las complicaciones vinieron más adelante con el diagnóstico, el proceso de hormonas y la operación. Lo primero que hicimos fue ponernos en contacto con la Asociación Naizen de Bilbao, que agrupa a familias de menores transexuales, ya que en ese momento yo tenía 17 años. La intención principal era someterme a la operación a través de la Seguridad Social, pero la llamada para la intervención no llegaba nunca.

Además, hablé con uno de los doce cirujanos que supuestamente me iban a operar, y no entendía el porqué de tanta gente, no me transmitió confianza. Lo que finalmente me hizo decidir que no pondría mi vida en sus manos fue que me dijo: ‘Vamos a hacer lo que podamos’. Así que continué buscando información y, por recomendación de una persona operada por IM CLINIC, decidí recurrir al Dr. Iván Mañero y solicitar una consulta con él.

Debo reconocer que soy muy exigente y desconfiada, pero al salir de esa primera consulta supe que él era la persona que iba a operarme. Hubo una conexión desde el primer momento por el trato tan próximo y familiar que recibí; pero sobre todo fue el cariño que me transmitió él y todo el equipo de IM CLINIC lo que hizo que no dudase ni un instante en que estaba apostando por el sitio indicado.

A una persona que empieza el camino, le diría que es un proceso que lo que más requiere es paciencia, pero es un viaje que, por muy duro que sea, compensa en el momento en que ves el resultado y te das cuenta de que lo que tienes ahora es lo que debería haber estado ahí siempre. Y también que se documente mucho, que hay muy poca información allí fuera, pero que vale la pena”.

viernes, 12 de mayo de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Iván Mañero, el cirujano que ha cambiado de sexo a 2.000 personas

Imagen: El Mundo / Iván Mañero
Iván Mañero, el cirujano que ha cambiado de sexo a 2.000 personas.
El 85% de las personas que inicia una reasignación de género son mujeres, que están pasando de la marginación social a la normalización.
Borja Rodrigo | El Mundo, 2017-05-12
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/05/12/59147f44268e3edb4d8b45e2.html

Iván Mañero recorrió hace 20 años los hospitales de media España "suplicando" que le permitieran realizar operaciones de cambio de sexo; sin embargo se encontró con todas las puertas cerradas, la negativa de sus compañeros de profesión y las críticas de todo aquel al que le explicaba que quería realizar cirugías de reasignación de género. "Dos transexuales entraron a mi consulta, era una época en la que se les vetaba la entrada a ciertos lugares", recuerda Mañero. "Estaban desamparadas ante un problema que por aquel entonces yo desconocía, pero decidí tratarlas". Cinco años después montó su propia clínica y, desde entonces, ha realizado 2.000 intervenciones relacionadas con la reasignación de género, ayudando a "volver a nacer a hombres y mujeres que querían dejar morir a su antiguo yo".

Desde entonces, las "operaciones han mejorado, ya no son cirugías traumáticas de 15 horas, sino de tres horas como mucho". Mañero valora especialmente como positivo el perfil que acude hoy a su clínica para iniciar un cambio de sexo: "Mis primeros pacientes tenían trabajos precarios, estaban inmersos en el mundo de la noche o la prostitución, y les habían marginado socialmente. A día de hoy, quienes vienen son profesores, pilotos o estudiantes, acompañados de sus parejas, familias, e incluso hijos", constata Mañero, que en los últimos años ha destacado como referente internacional en este tipo de intervenciones.

Mañero ha presentado un estudio sobre la evolución de la transexualidad en los últimos 15 años en el que constata el cambio en la calidad de vida de las personas que deciden operarse para cambiar su sexo gracias a la normalización de la transexualidad en muchos ámbitos. En este análisis, se muestra además que, "mientras en los primeros años el rango de edad de los pacientes se situaba entre los 28 y los 35, hoy es más amplio y abarca desde los 22 años e, incluso, los 50 ó 60", asegura Mañero a este diario.

Son mujeres transexuales (85%) las que más demandan este tipo de cirugías, siendo la vaginoplastia la intervención más común (51,7%) de entre todos los procedimientos quirúrgicos que realiza. "Ninguno de mis pacientes se ha arrepentido nunca de operarse. De hecho, de vez en cuando me entero de que han formado familias, han tenido hijos, o que se van a casar, como me explicó hace poco una mujer a la que operé".

Esa futura novia a la que se refiere Mañero fue la primera -y única- paciente menor de edad a la que le permitieron someterse a una operación de reasignación de sexo. Este especialista fue el encargado de llevar esta cirugía a cabo después de que un juez autorizara la operación a esta adolescente de 16 años, que "tenía una cabeza de mujer en un cuerpo que se desarrollaba como un hombre".

El caso, sin precedentes en nuestro país, convirtió a la joven española en protagonista de los medios de comunicación. Mañero defiende que el número de demandas de cambio de sexo en menores va en aumento, "un niño de dos años ya sabe si es hombre o mujer, otra cosa es que sus padres se den cuenta y quieran ayudarle". En el caso mencionado, "se consideró la intervención antes de tiempo porque el beneficio de la operación superaba el de la espera por el riesgo de suicidio que consideró el juez" que tenía la menor.

De Giusseppe a Vittoria
De ser un ‘latin lover’ italiano a convertirse en la primera mujer transexual portada de ‘Playboy’. Es la historia de Vittoria Schisano, paciente de Iván Mañero y que ha acompañado al cirujano en la presentación de su estudio. "Yo quería morir para volver a nacer mujer", explica Schisano. Esta mujer comenzó su transformación en 2011 y la finalizó en 2014. "Sólo verme en el espejo era algo que me molestaba. Ahora, cuando miro mi reflejo cada mañana me doy un ‘hola’ espléndido.

Vittoria nació como Giuseppe, un actor que se hizo famoso en 2011 por su participación en la serie de televisión italiana ‘Io e mio figlio’ (‘Mi hijo y yo’). Y antes de que Giuseppe "muriera", salía con otros hombres; sin embargo, "la forma de amar a un hombre como mujer era la que yo anhelaba", explica Schisano.

Mañero hace hincapié en que, en casos como el de Vittoria, las personas transexuales dejan de sufrir cuando se visten, se comportan y desarrollan el rol social que corresponde con su identidad de género, y "este problema no entiende ni de culturas, ni de etnias, ni de nacionalidades, ni de condición socio-económica"

Pese a los avances en los derechos de las personas transexuales, Mañero critica que la actual Ley de Identidad de Género, aunque supuso un avance, sigue complicando la situación a muchos transexuales, especialmente en el caso de los menores de edad.

#hemeroteca #transexualidad | La vaginoplastia es el procedimiento quirúrgico más demandado por los transexuales

Imagen: Infosalus / Iván Mañero y Vittoria Schisano en el centro
La vaginoplastia es el procedimiento quirúrgico más demandado por los transexuales.
Europa Press | Infosalus, 2017-05-12
http://www.infosalus.com/asistencia/noticia-vaginoplastia-procedimiento-quirurgico-mas-demandado-transexuales-20170512103613.html

La vaginoplastia es el procedimiento quirúrgico más demandado por los transexuales, tal y como ha puesto de manifiesto el estudio 'Evolución de la Transexualidad en los últimos 15 años', llevado a cabo durante 15 años por el doctor Iván Mañero en la Unidad de Género de Im Clinic.

Asimismo, según los resultados, presentados con motivo del 15 Aniversario de la Unidad de Género del doctor, y coincidiendo con el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, de los 1.721 pacientes intervenidos durante estos años, el 84 por ciento fueron mujeres transexuales.

Una de ellas ha sido la actriz y presentadora italiana Vittoria Schisano, quien, durante el acto, ha explicado todo el proceso que vivió hasta tener un cuerpo que reconociera como suyo. "El doctor siempre me vio como una mujer, no como una persona en tránsito de ser mujer. Existen dos tipos de bisturí, uno que toca la piel y otro que toca el alma y ahora, gracias al trabajo del doctor es cuando me siento yo misma", ha comentado.

Ahora bien, los participantes en la jornada han reclamado el reconocimiento de los derechos del colectivo, destacando la necesidad de normalizar la transexualidad. "Es un derecho como seres humanos, todos deberíamos ser iguales ante la ley. De hecho, a mi hija le han negado el nombre en tres ocasiones", ha apostillado la presidenta de la Fundación Daniela, África Pastor.

Reflejo del cambio social y legal, principalmente a partir de la aprobación en 2007 de la ley que facilita el cambio de nombre y de género en los registros civiles, se ha iniciado un cambio general en la tendencia del perfil de los pacientes de la unidad, siendo cada vez más jóvenes, lo que implica un mayor apoyo económico, emocional y social.

"Hace 15 años eran personas solitarias, que al no disponer de apoyo social, emocional ni legal por parte de la sociedad, se veían obligadas a ejercer oficios marginales. Sin embargo, actualmente ,os pacientes tienen profesiones equiparables a los atendidos en cualquier otra Unidad de Im Clinic y existe un creciente apoyo emocional y social, principalmente entre familiares y amigos", ha recalcado Mañero.

Finalmente, el doctor ha asegurado que se va a producir una transformación mayor a corto plazo, si bien ha avisado de que, a pesar de este cambio de panorama, con una sociedad "más acogedora" con las personas transexuales, "aún queda mucho camino por recorrer".

jueves, 11 de mayo de 2017

#hemeroteca #transexualidad | De Giuseppe a Vittoria

De Giuseppe a Vittoria.
Ximena Hessling · EFE | El Periódico, 2017-05-11
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/giuseppe-vittoria-6032265

La actriz y presentadora de televisión italiana Vittoria Schisano, nacida Giuseppe, ha recordado hoy el miedo con el que afrontó el tránsito de hombre a mujer y que la ha llevado a sentirse "serena y feliz".

Giuseppe era un actor "conocido", "muy guapo" y "un símbolo sexual", pero "su verdadera identidad estaba oculta en una esquina hasta que decidió darle una salida", ha explicado la intérprete en la presentación de un "Estudio sobre la evolución de la transexualidad en los últimos quince años" del Instituto de Cirugía Plástica del doctor Iván Mañero.

Tras cambiar de sexo, Schisano ha señalado que se siente "completamente aceptada" en Italia, antes era un actor y ahora es una actriz, con "la responsabilidad de la imagen que transmite al público".

Ha asegurado que, cuando le decían que era un niño muy guapo, se sentía una niña atrapada en el cuerpo de un niño y quería "morirse para volver a nacer niña".

Cuando su madre le preguntaba qué necesidad tenía de ponerse tacones o maquillarse, ella le contestaba que lo hacía para sentirse ella misma, ha precisado.

Ha reconocido que sus padres la invitaban a dejar su trabajo en el mundo de la interpretación, irse al extranjero y ocultar su transexualidad, mientras que ella quería "quitarse la máscara y ser ella misma".

Conforme fue creciendo, ha aseverado, el problema fue agravándose, ya que Giuseppe se sentía atraído por los hombres, aunque ella vivía la relación con ellos como una mujer.

Ha indicado que cuando se decidió hacer el cambio de sexo y se documentó sobre los especialistas en esta materia eligió a Iván Mañero por su profesionalidad y porque desde el primer momento la trató como a una mujer.

"Esto me ha abierto muchas puertas", ha subrayado Schisano, quien ha admitido que, al principio, le daban papeles de transexual, pero recientemente ha logrado interpretar roles de madre, mujer y esposa.

La actriz ha destacado que el cambio la ha llevado a la portada de la revista "Playboy" en Italia, al tiempo que ha remarcado que, ahora, tiene la suerte de mirarse al espejo y ver a una mujer.

"Donde no llega la naturaleza, llega la cirugía", ha afirmado la actriz para recordar que en el pequeño pueblo italiano donde nació, Pomigliano d'Arco, había "prejuicios" hacia Giuseppe, que era homosexual, pero cuando se convirtió en Vittoria, paradójicamente, desaparecieron las suspicacias y logró la aceptación del cura, del alcalde y de todo mundo.