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miércoles, 4 de junio de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia | Mensajes de odio a la cara: la respuesta de una librera LGTBI de Cáceres ante los ataques a su negocio

Laura expone los mensajes de odio en su librería LGTBI //

Mensajes de odio a la cara: la respuesta de una librera LGTBI de Cáceres ante los ataques a su negocio

La propietaria de la primera librería de temática 'queer' de Extremadura se rebela ante los centenares de comentarios homófobos que recibe desde que abrió sus puertas: “No son comentarios contra una librería queer, son insultos y desprecio a todo el colectivo”
Santiago Manchado | El Diario, 2025-06-04
https://www.eldiario.es/extremadura/igualdad-de-derechos/mensajes-odio-cara-respuesta-librera-lgtbi-caceres-ataques-negocio_1_12352015.html

“A los niños ni os acerquéis”, “lo que es la vida de estos personajes que antes se escondían y ahora alardean”, “es un espacio para adoctrinar a niños”, “no es odio, es lógica”, “el colectivo va por la vida exhibiéndose”, “¿se puede llamar cultura al adoctrinamiento sectario?”, “ellas solo se discriminan, no le dan normalidad”, “ya sabemos donde no ir”. Así hasta más de 200 mensajes homófobos que ha recibido una librera de Cáceres por abrir un espacio para el público LGTBI+, el primero en la ciudad y de Extremadura, asegura su propietaria, Laura Parra.

Y claro, no podían faltar: “Suelen ser los que luego 'welcome refugees' y tal, cuando en los países islámicos una tienda así es impensable”, “lo siguiente será una farmacia LGTBI, un supermercado LGTBI...” o “no sabía que había librerías de uno y otro bando”.

Todo por abrir hace solo dos meses 'Una loca de hartar', un “espacio seguro”, como lo define su propietaria, en la Plaza Marrón, a muy pocos metros del Museo Helga de Alvear, con referencias literarias enfocadas a las personas LGTBI aunque se trata de un negocio multidisciplinar “donde se dan la mano el arte y la cultura” y se puede hacer crochet, microteatros, pintar, asistir a la presentación de libros, al club de lectura, a jornadas por la igualdad y a conferencias.

“Lo quise enfocar, principalmente, a un público determinado porque en Extremadura no existe algo así, pero claro que está abierto a todo el mundo y todas las personas son bienvenidas”, subraya Parra, aunque esto último no se entendió entre muchos cacereños que poco antes de la apertura del negocio leyeron la noticia en un periódico local.

Exponer el odio recibido
A pesar del esfuerzo y la ilusión con los que se suelen iniciar los nuevos proyectos, a solo tres días de abrir al público comenzaron a llegarle decenas de comentarios de odio en redes sociales. Según esta emprendedora, “la gente leyó que era una librería queer y LGTBI+ y lo sacó todo de contexto, y como el odio incita más odio, la gente se fue animando”. Ha llegado a recibir más de 200 mensajes homófobos, que en un principio la dejaron “en shock” porque no se lo esperaba, “pero al final el cuerpo y la mente se anestesian”.

Ahora, esos mensajes están impresos en ocho láminas de cartón pluma por las dos caras y expuestos en el escaparate y en el interior del establecimiento. Es su reacción y su respuesta ante el odio y la incomprensión. “Mi familia y amigas me decían que pasara de los comentarios, pero hay que darles la importancia que tienen y puede ser una forma de concienciar porque no son comentarios contra una librería queer, son insultos y desprecio a todo el colectivo”, sostiene.

Como era de esperar, esta 'perfomance', como lo denomina, ha alimentado los mensajes que se iniciaron hace dos meses y ahora son incluso más hirientes y por eso la dueña de este negocio pionero en Cáceres asegura “sufrir mucho por mi familia y la gente de mi alrededor, pero estoy bien, he llegado a sentir miedo, pero ya no”.

Sin embargo, el “dolor” es inevitable, sobre todo por los mensajes que tienen que ver con la infancia, “ya sé dónde no ir con mis hijos”, o los que vienen de personas LGTBI+: “Soy gay, tengo 48 años y a mí nadie me ha discriminado nunca. No sé cómo puedes sentir tanta fobia”. Además, advierte de que detrás hay una “estrategia para intentar hacernos sentir escoria y hacer creer que nos victimizamos para que sintamos que somos los culpables de su fobia”.

Pero la otra cara son los numerosos comentarios de apoyo, de agradecimiento y de enhorabuena que también ha recibido, incluso de vecinos que entran solo a saludar y dar la bienvenida al barrio, o se paran para expresar lo que mucho que sienten el odio que esta joven emprendedora recibe por su negocio. Por eso invita a reflexionar, a los generadores de odio y a su colectivo.

martes, 22 de octubre de 2024

#hemeroteca #homofobia #editoriales | Leer a cara des-cubierta

El Salto / Literatura 'gay' a la sombra //

Leer a cara des-cubierta

Roca Editorial acaba de publicar un libro de temática LGTBI... pero no quiere que lo sepas.
Ramón Martínez | La mirada rosa, El Salto, 2024-10-22
https://www.elsaltodiario.com/mirada-rosa/leer-cara-des-cubierta 

Siempre que le hablo de la portada de un libro, mi amiga Miren, en la trastienda de la fantástica librería Mujeres y Compañía donde trabaja, me recuerda con vehemencia que ese trozo de cartón que envuelve las tripas de cualquier volumen realmente se llama “cubierta”. El lado posterior, como es lógico, tiene por nombre “contracubierta”. Son datos técnicos que tal vez solo interesen a quienes acostumbramos pasearnos por los bosques de la literatura, pero hace pocos días, visitando Berkana —la otra librería donde paso varias horas a la semana—, el nombre de esa parte de los libros ha cobrado una importancia especial.

Hace tiempo era realmente complicado identificar esa literatura que hoy llamamos “LGTBI”. Cuando un libro había sido publicado por una gran editorial resultaba prácticamente imposible saber a primera vista si entre sus páginas aparecería alguna referencia a la realidad de lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales. Incluso las obras de autores visiblemente LGTBI presentaban sus tramas con un pudor extremado, de suerte que, como mucho, solo a través de ciertos códigos muy particulares podía comprenderse qué tipo de texto ofrecían.

Creo que es una experiencia compartida: hemos leído muchas novelas donde el protagonista “explora su identidad”, “descubre una forma diferente de vivir” o “debe enfrentarse a sus secretos”, que es lo que aparecía en aquellas misteriosas contracubiertas, o mejor “encubiertas”, porque con esos textos ambiguos pretendían ocultar la verdadera naturaleza del libro que abrazaban.

Con el tiempo nuevas editoriales visibles y valientes comenzaron a publicar sin esos melindres. Por fin las traseras ofrecían los argumentos con claridad y ya no era necesario aprender a leer entre líneas. La oferta literaria empezaba a parecerse a la vida real: cada vez eran menos las personas que encubrían su verdadera forma de ser y también los libros podían salir de sus armarios de cartón.

En los últimos años un gran número de editoriales generalistas se han ido sumando a publicar sin remilgos literatura LGTBI visible y “des-cubierta”, pero, aunque siempre es motivo de celebración disponer de más publicaciones sobre las cuestiones que históricamente han sido relegadas a un segundo plano o, peor aún, al espinoso campo de la denominada “subliteratura”; surge ahora el problema de que no toda visibilidad debe considerarse positiva, más aún cuando esa supuesta visibilidad no aparece por ningún sitio.

Hace unos días llegó a Berkana ‘A la sombra de un laurel de indias’, escrita por Jesús Nadador y publicada por la editorial Roca, en cuya contracubierta no aparece ni una sola mención a que la homosexualidad del hijo del protagonista es el centro de la trama. Por eso Mili Hernández, que a estas alturas ya ha tenido que aguantar demasiados silencios, decidió añadir a la estantería donde descansa el libro un pequeño cartel donde puede leerse ‘Este libro tiene temática LGTBIQ+, pero Roca Editorial no quiere que lo sepas’ y, a continuación, un resumen de cuál es el verdadero argumento de la novela.

Aún no la he leído, pero se agradece que, frente a quienes deciden invadir un género literario por intereses comerciales —pese a que les gusta tan poco como para pretender borrar sus huellas y las tramas de sus publicaciones—, haya quien siga protegiendo las lecturas de quienes siempre hemos querido leer a cara “des-cubierta”.

viernes, 9 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia | Una cadena de librerías, multada en Hungría por un libro infantil que muestra familias LGTBI

Google Imágenes / 'Por la mañana' //
Una cadena de librerías, multada en Hungría por un libro infantil que muestra familias LGTBI.

La multa coincidió con una gran polémica sobre la ley que entró en vigor el jueves en el país y que, según sus detractores, equipara homosexualidad y pederastia.
AFP | ABC, 2021-07-09
https://www.abc.es/cultura/abci-cadena-librerias-multada-hungria-libro-infantil-muestra-familias-lgtbi-202107091742_noticia.html 

Una cadena húngara de librerías fue multada por no haber incluido una advertencia para los padres junto un libro infantil que vendía sobre parejas del mismo sexo, horas antes de que una polémica ley anti sobre la comunidad LGTBI entre en vigor.

El libro, una traducción al húngaro de 'Early One Morning', del estadounidense Lawrence Schimel (editado en español bajo el título 'Pronto por la mañana'), trata sobre una pareja homoparental y fue editado por la organización Fundación para Familias Arcoiris.

La compañía en cuestión, la cadena Líra Könyv, según informa 'The Guardian' pues su nombre no ha sido revelado, infringió una ley sobre prácticas comerciales injustas, según un funcionario del gobierno, y tendrá que pagar una multa de 250.000 florines (700 euros, 825 dólares).

«El libro estaba colocado entre otros libros de cuentos de hadas y por lo tanto infringía la ley», declaró un inspector del gobierno, Richard Tarnai, a la cadena HiTV el martes. La obra «no mostraba que las historias incluían patrones de comportamiento distintos al de los roles de género tradicionales», añadió.

Este miércoles, la editorial que publica el libro afirmó que «todas las familias merecen tener un cuento de hadas sobre ellas. Las familias arcoíris son completamente normales... la sexualidad de los padres no es un tema en el libro», indicó la editorial en Facebook.

La multa coincidió con una gran polémica sobre una ley húngara que entra en vigor el jueves y que, según sus detractores, equipara homosexualidad y pederastia.

La ley «antipederastia», que prohíbe la «promoción» de la homosexualidad a menores y restringe la educación sexual en las escuelas y el contenido en los medios de comunicación, ha generado una gran controversia.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, consideró que el texto legal es una «desgracia» y advirtió que si Hungría no lo rectifica, habrá consecuencias. El primer ministro Viktor Orban insiste en que la ley servirá para proteger a los menores, pero grupos de defensa de derechos humanos sostienen que la norma es discriminatoria.

Y TAMBIÉN…
El editor de un libro infantil de temática LGTBI huye de Hungría tras las amenazas que recibía.
Europa Press, 2021-07-13

https://www.europapress.es/internacional/noticia-editor-libro-infantil-tematica-lgtbi-huye-hungria-amenazas-recibia-20210713202933.html

lunes, 21 de enero de 2019

#hemeroteca #librerias #historia | La librería Nicolás Moya echa el cierre

Imagen: El País / Librería Médica Nicolás Moya
La librería Nicolás Moya echa el cierre.
Después de 158 años ofertando obras sobre medicina y otras ciencias en la calle Carretas, sus dueños no han podido resistir los bajones de las ventas.
Daniel Gómez | El País, 2019-01-21
https://elpais.com/ccaa/2019/01/18/madrid/1547838306_205061.html

A escasos metros de la Puerta del Sol, escondida entre carteles luminosos de grandes establecimientos, como si no quisiera llamar la atención, pervive un local que se ha convertido en un símbolo del Madrid antiguo. Su letrero, con tantos años como la tienda, recuerda a una época la que las grandes marcas todavía no llenaban las calles de la capital. "Nicolás Moya. Librería Médica. Fundada en 1862. Libros de Medicina, Agricultura, Veterinaria, Náutica y ciencias afines", reza el cartel, circunstancialmente acompañado de otros que indican la "liquidación total por cese de actividad". Pronto, ni uno ni otros podrán verse más en el número 29 la calle Carretas, despojando a la céntrica vía de la librería más antigua de la ciudad (a excepción de la librería callejera de San Ginés).

Tras años viendo como las ventas se desplomaban, y ante la incapacidad de responder ante los envites del comercio electrónico y las nuevas superficies de venta, a los Moya no les ha quedado más remedio que rendirse y cerrar el negocio. “Son muchas cosas que se han juntado. Actualmente mucha gente lee en pantalla, con la llegada de Internet, cada vez menos gente lee en papel. Y que ahora los estudiantes empiezan una carrera y no se plantea hacerse una biblioteca como se hacía antes. Antes, los que empezaban una carrera de medicina y veterinaria respondían muy bien y ahora ya no viene nadie, ni a mirar los libros por curiosidad. Llevamos ya bastante tiempo aguantando”, explican sus dueños, miembros de la cuarta generación familiar que regenta el local.

“¿Y todo para qué?”, se pregunta Salvador García, vecino de la calle Carretas. “Para poner un Zara, un McDonald´s o uno de estos establecimientos que se lo comen todo”. La sensación de desasosiego se transmite entre los más veteranos del lugar, entre los que aparecen antiguos clientes de la tienda. “Me parece tristísimo. Yo he comprado un montón de libros aquí. Desde que era estudiante. Ya no venía porque estoy retirado, pero cuando he pasado y he visto que cerraba he tenido que entrar. Es un ejemplo más de lo que se ve en las calles ahora mismo, y que se lleva un trozo de historia de nuestras calles”, cuenta Pedro López, un médico pediatra ya jubilado.

Una historia que se remonta 158 años atrás, cuando Nicolás Moya (Guadalajara, 1838), aún menor de edad, fundó el primer local de Madrid especializado en obras de Medicina. Situado cerca del Colegio de Cirugía de San Carlos, institución dedicada a la enseñanza de la medicina y que acabó convirtiéndose en facultad de la materia en la Universidad Complutense, muchos de sus alumnos pasaban por la librería a comprar. “Cuando él quiso abrirla, todo el mundo decía que estaba loco, que no tenía futuro, pero claro, como no había ninguna, se hizo un nombre y se hizo bastante popular. Venían profesores, alumnos…”, aseguran los dueños.

Su amplia biblioteca pronto llamó la atención de prestigiosos médicos como José de Letamendi o Federico Olóriz. Pero por encima de todos, entre sus visitantes habituales destacaba uno que acabaría convirtiéndose en Premio Nobel de Medicina, Santiago Ramón y Cajal. Durante sus visitas al local se convirtió en amigo de Nicolás Moya y acabó ofreciendo tertulias en la sala de atrás, en la que se reunía con médicos de Madrid, pero también con otros llegados de fuera de la capital. Tan popular llegó ser en aquellos tiempos la librería que su fundador creó una imprenta en donde publicaba obras firmadas por sus colegas médicos y traducciones de ediciones llegadas de Francia, Alemania o Inglaterra.

Ampliación del catálogo
Con el transcurso del tiempo, y aunque empezó siendo una tienda únicamente de libros médicos, sus estanterías pronto se empezaron a llenar con ejemplares de otras disciplinas como veterinaria o agricultura. “Mi abuelo, que heredó el negocio, empezó a introducirlas. Náutica fue lo último que se añadió, ya entrado el siglo XX. Fue una gran fuente de ingresos, porque había muchos médicos aficionados al mundo de la navegación”, cuentan los Moya.

De hecho, tal fue el éxito de venta que el Instituto Hidrográfico de Cádiz designó la librería madrileña como canal de venta de sus cartas náuticas y sus publicaciones oficiales. Eso sí, durante la Guerra Civil conllevó algún problema, puesto que las cartas de navegación fueron incautadas. “En esa época se llevaron mucho material requisado, sobre todo de náutica, que dijeron que iban a devolver y nunca devolvieron”, explican. Tras el conflicto, que según sus dueños puso en peligro la continuidad de la tienda, el negocio repuntó y continuó en pie.

Y así se llegó hasta el día de hoy. Desde que pusieron los carteles de liquidación, mucha gente se ha acercado para empezar a despedirse del local. “Reconforta, pero es muy triste. Te acuerdas de los que ya no están, y se te va la cabeza a lo que pensarían si vieran lo que ha ocurrido”, confiesa Moya. En sus estanterías ya se pueden ver los primeros huecos vacíos, algo impensable tiempo atrás, señal inequívoca de que el tiempo se agota. Mientras tanto, y hasta que llegue el momento de decir adiós, seguirá haciendo lo que siempre ha hecho: ofrecer a sus clientes libros difíciles de encontrar en otros sitios. “He entrado a buscar un libro que me sirviera para mi trabajo de fin de carrera. Y ha aparecido uno que no había visto en ningún sitio sobre enfermería militar, y que me viene genial”, reconoce Marta Brañas, una gallega militar y estudiante de enfermería de vacaciones en Madrid.

Y TAMBIÉN…
Réquiem por la librería más antigua de Madrid a la que no hay medicina que la salve.
El establecimiento, fundado por Nicolás Moya en 1862, cuelga ahora el cartel de 'liquidación por cese de actividad' tras décadas dedicado a la venta de libros especializados en medicina y otras disciplinas. Resistió a la Guerra Civil e incluso sirvió de base para figuras como Ramón y Cajal, que editaba sus manuscritos y organizaba tertulias en la trastienda. "Ahora que se va a cerrar a muchos les de pena, pero no es que haya mucha afición por los libros de papel. La gente viene a verlos y luego los compran en Amazon", lamenta Gema Moya, librera de cuarta generación.
José Antonio Luna | El Diario, 2019-01-20
https://www.eldiario.es/cultura/libros/adios-libreria-antigua-Madrid_0_858115047.html
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Y ADEMÁS…
Los vecinos de un barrio en Nueva York salvan su librería.

Cerca de 800 clientes pusieron 50.000 dólares de su bolsillo para salvar Westsider Rare & Used Books.
Sandro Pozzi | El País, 2019-01-21
https://elpais.com/cultura/2019/01/21/actualidad/1548077268_424957.html

domingo, 16 de diciembre de 2018

#hemeroteca #lgtbi #cultura | Berkana: 25 años difundiendo la cultura LGTBQ desde Chueca

Imagen: Somos Chueca / Celebración de los 25 años de Berkana, Madrid
Berkana: 25 años difundiendo la cultura LGTBQ desde Chueca.
Un aniversario posible gracias a la colaboración colectiva, que respondió en masa para evitar su cierre en 2017.
Somos Chueca, 2018-12-16
https://somoschueca.elperiodico.com/berkana-25-anos-difundiendo-cultura-lgtbq-desde-chueca/

Ayer nuestras vecinas de la Librería Berkana celebraban en el sótano de A Punto sus 25 años de “resistencia”, como lo define Mili, una de sus propietarias. Ella, junto a Mar, fueron auténticas pioneras en inundar Chueca con los colores del arcoíris y en hacer visible la realidad del colectivo LGBTQ a plena luz del día.

El lugar elegido para la celebración no ha sido casual. Ese era el local en el que estaba Berkana antes de su ubicación actual en el número 62 de la calle Hortaleza, pared con pared. Así que les pareció que regresar a ese sótano en el que tantos buenos momentos había vivido era el mejor homenaje para sus cinco lustros de historia.

Un aniversario que ha sido posible gracias a la colaboración colectiva. El año pasado el negocio vivió un momento muy delicado. En marzo lanzaban una llamada desesperada para evitar el cierre de Berkana, que tuvo una espectacular acogida que les proporcionó el suficiente oxígeno para continuar con su importante labor.

Pero definir Berkana como una simple librería en la que encontrar libros de temática LGTBQ (lésbica, gay, transexual, bisexual y queer) es quedarse cortos. Berkana es cultura, pero también activismo. Un centro de encuentro para personas de cualquier orientación sexual y género.

Uno de los primeros negocios LGTBQ fuera del ocio nocturno que ayudaron a la construcción del barrio de Chueca que hoy conocemos y que continúa reclamando la visibilidad del colectivo y a diversidad.

¡Muchas felicidades, Berkana!

jueves, 22 de marzo de 2018

#hemeroteca #librerias #violencia | Lagun, referente cultural contra el totalitarismo, cumple 50 años

Imagen: El País / Ignacio Latierro
Lagun, referente cultural contra el totalitarismo, cumple 50 años.
La librería de San Sebastián fue perseguida por el franquismo, atacada por la extrema derecha y objetivo constante del entorno de ETA. Los lectores le rinden hoy homenaje.
Luis R. Aizpeolea | El País, 2018-03-22
https://elpais.com/cultura/2018/03/21/actualidad/1521661369_422624.html

“¡Cómo habrá sido de aterradora la vida cotidiana de un lugar para que las personas dedicadas a la venta de libros se conviertan, sin comerlo ni beberlo, en un símbolo de resistencia y libertades!”, señalaba el autor de 'Patria', el donostiarra Fernando Aramburu, refiriéndose a María Teresa Castells e Ignacio Latierro, promotores de la librería Lagun (compañero, en euskera) de San Sebastián que, hoy, a los 50 años de su apertura, recibe un homenaje de los lectores y de la Diputación de Gipuzkoa en el Teatro Victoria Eugenia, y el Gobierno le concede la Placa de Honor de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio.

Sin embargo, no es tan sorprendente esa conversión si nos atenemos al relato de Latierro, de casi 75 años, memoria viva de esta pequeña librería: “Nacimos en 1968 en la Parte Vieja donostiarra, en plena efervescencia política y cultural con la proliferación de cineclubes, teatros, cantautores, etc. Quisimos contribuir, como muchas librerías que entonces se abrieron en España, a la extensión de la cultura democrática y a la oposición al franquismo. Nuestra rebelión política era hija de su censura cultural”.

La iniciativa fue de María Teresa Castells, fallecida el pasado septiembre a los 82 años, tras participar en la Feria del Libro de San Sebastián de 1967 en el estand del Fondo de Cultura Económica, animada por el editor Javier Pradera, que nueve años después sería el primer jefe de Opinión de El País. “Pradera, amigo de María Teresa y de su marido, José Ramón Recalde, jugó un papel decisivo. Nos asesoró sobre las editoriales y los catálogos de autores. María Teresa, a la que yo conocía de los medios de oposición al franquismo, me pidió que me incorporara”, señala Latierro. Años después se sumaría Rosa Cuezva, pareja de Latierro.

“Nuestro inicio coincidió con el ‘boom’ de la literatura latinoamericana, con la irrupción de ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez, el libro más vendido de Lagun; con el interés por la historia, como ‘La España del siglo XIX’ y ‘La España del siglo XX ‘, de Manuel Tuñón de Lara, la recuperación de historiadores republicanos como Claudio Sánchez Albornoz y Américo Castro y los textos de la nueva generación de historiadores vascos, como Antonio Elorza. Entre los libros políticos destacaban los de editoriales como Ciencia Nueva y Alianza, con Jaime Salinas y Pradera”, apunta.

Latierro guarda en un rincón especial de su memoria al distribuidor José Latorre de Diego: “Aparecía con sus maletas cargadas de libros, muchos de editoriales latinoamericanas. Desde el ‘Ulises’, de Joyce, a la ‘Historia del pensamiento socialista’”. Los libros prohibidos se almacenaban en la trastienda y Castells y Latierro los compraban en Francia. “Eran de Ruedo Ibérico, Librería Española y Editorial Ebro. El más vendido entonces fue ‘La Guerra Civil española’, de Hugh Thomas”.

En pocos años, Lagun encontró su espacio como referente cultural del antifranquismo. Alimentó esa imagen su decisión de sumarse a la huelga general convocada el 3 de diciembre de 1970 por los partidos antifranquistas clandestinos contra el juicio militar a 16 militantes de ETA. Para seis de ellos, el fiscal pedía la pena de muerte. El cierre de Lagun acarreó una multa gubernativa contra María Teresa Castells que, tras negarse a pagarla, permaneció un mes en la prisión donostiarra de Martutene.

En la Transición, entre 1976 y 1977, Lagun tuvo que pagar el precio de los ataques de la extrema derecha, incluida la explosión de una potente bomba incendiaria. Pero con lo que Castells y Latierro no contaban era que, desaparecido el franquismo, iban a seguir siendo objeto de ataques. Esta vez de ETA. Así lo recuerda Latierro: “Tras la muerte de Franco percibimos la fractura en la sociedad vasca. Nunca imaginamos que llegaría tan lejos. En julio de 1983, murió un militante de ETA al estallarle la bomba que manipulaba. La izquierda ‘abertzale’ convocó una huelga general. En Lagun nos negamos a cerrar. Solo otros dos comercios se sumaron a esta negativa: Perfumería Kenny y Mariano Larrandia. Desde ese momento fuimos objetivo de ETA con la conciencia de que nos atacaban a los mismos que luchamos contra el franquismo”.

Desde 1983 fueron incontables las veces que pintaron y rompieron los escaparates. “Desde la consolidación de la democracia decayó el libro político y potenciamos los autores clásicos en literatura e historia y los compaginamos con los autores nuevos”, señala Latierro. También permaneció la clientela. “Algunos, pocos, nos abandonaron cuando fuimos objetivo de ETA. Luego han vuelto”. Lagun tiene en su nómina de clientes a escritores donostiarras que cuando regresan a su ciudad la visitan como Fernando Savater, Fernando Aramburu, Juan Pablo Fusi, Raúl Guerra Garrido o Juan José Solozábal. Latierro recuerda a Joaquín Forradellas. “Murió hace pocos años. Era el cliente más habitual. Profesor de un instituto donostiarra, muy humilde. Pero un gran filólogo, cuya firma aparece junto a la de Francisco Rico en su primera edición de ‘El Quijote’”.

Lagun, tras superar la doble prueba del totalitarismo franquista y etarra, lucha hoy por sobrevivir en un mundo en el que compite con los libros digitales, las grandes superficies y la compra por Internet. “El libro de papel seguirá en las librerías. Aunque la figura del librero se va diluyendo, el boca a boca sigue siendo decisivo. Ahí seguimos. Yo, como librero emérito”, señala Latierro.

“Estuvimos tentados a abandonar”
El ataque más grave a Lagun se produjo en noviembre de 1996. “Fue arrasada y estuvimos tentados de abandonar. Pero el flujo de clientes fue impresionante, nos compraban hasta los libros quemados, su apoyo nos animó a seguir con la librería abierta. El nuevo ataque que sufrimos en enero de 1997 tuvo eco internacional y el Gobierno vasco nos puso una dotación de la Ertzantza”, relata Ignacio Latierro. En septiembre de 2000, el marido de María Teresa Castells, José Ramón Recalde, exconsejero de Educación del Gobierno vasco y reconocido intelectual, fue gravemente herido por ETA. “No cedimos al chantaje de ETA. Resistimos trasladando Lagun de la Parte Vieja a otra zona más resguardada, en la calle Urdaneta, donde sigue”.

sábado, 10 de marzo de 2018

#hemeroteca #librerias #lgtbi | Berkana, algo más que libros para el colectivo LGTBQ

Mar de Griñó y Mili Hernández, Berkana
Berkana, algo más que libros para el colectivo LGTBQ.
Custodio Pastor | El País, 2018-03-10
https://elpais.com/elpais/2018/03/02/eps/1520014057_026350.html

Llevan casi 25 años juntas. Se conocieron en un bar después de pegar carteles para una manifestación y ya no han vuelto a separarse. Mili Hernández (Madrid, 1959) y Mar de Griñó (Vitoria, 1958) son las fundadoras y copropietarias de Berkana, la librería LGTBQ de referencia en España. Hace unos meses estuvieron a punto de cerrar sus puertas, como está ocurriendo con librerías similares en Europa y Estados Unidos. Pero ellas resisten y están dispuestas a celebrar su cuarto de siglo pese a las dificul­tades. “En los últimos años hemos metido aquí casi todos nuestros ahorros. En nuestra desesperación por no cerrar, hipotecamos la casa. La caída en picado de la venta de libros es una tragedia”, lamentan.

Desde el principio, Berkana ha sido mucho más que la primera librería fundada en España especializada en su temática. Funciona como punto de información y apoyo para la comunidad LGTBQ y como centro cultural en el que se organizan numerosos actos. Nunca ha recibido ninguna subvención ni dinero de ningún colectivo. “Entra mucha gente buscando ayuda. Somos una especie de ONG, escuchamos de todo y hacemos lo que podemos. Nos han consultado cosas muy duras. Esta librería ha salvado vidas”.

Su historia es como la de ‘La librería’, llevada al cine por Isabel Coixet. Al igual que Florence Green, Mili y Mar sienten pasión por los libros, se han tenido que enfrentar a banqueros y tienen clientes a los que envían pedidos por correo. “Mandamos paquetes a los pueblos más perdidos de España y de Latinoamérica, donde tenemos muchos clientes. Hay direcciones que nos sabemos de memoria, son muchos años ya. Tenemos clientes mayores a los que las nuevas tecnologías se les hacen cuesta arriba y siguen llamando por teléfono”.

A principios de los ochenta, Mili se fue a vivir a Londres, donde descubrió la librería Gay’s The Word. Después se mudó a Nueva York, al Village. La mítica Oscar Wilde Bookshop se convirtió allí en su nueva librería de referencia. “La visitaba a diario. Encontré los libros que me ayudaron a ser la mujer que soy. Todas las lecturas me ayudaron a reconstruirme”. Cuando regresó a España, decidió montar Berkana, nombre de una runa vikinga que significa renacimiento, crecimiento y fertilidad. Tenía 33 años. “Pensaba que con mi pinta no me iba a dar trabajo nadie, así que preferí emprender mi negocio”. En su camino encontró a Mar, que militaba en el colectivo Comité Reivindicativo y Cultural de Lesbianas (Crecul). “El 80% de los libros que tenemos no pueden encontrarse fácilmente. Disponemos de un catálogo histórico amplísimo”. El feminismo es otro de los pilares de su fondo.

Viven en la misma calle de Hortaleza en la que tienen la librería. “Necesitaríamos vender el doble de lo que vendemos para ganar algo”. Abren de 10.30 a 20.30, ininterrumpidamente. Diez horas en las que se turnan y apañan como pueden. “A veces estamos ­juntas, a veces solo está una. Siempre tenemos que estar aquí, organizándonos”. No cierran ni los ­domingos. “Querríamos acabar nuestra vida laboral entre estas paredes. Todo dependerá de los clientes”, comparte Mar. “Nos estamos preparando psicológicamente por si acaso tenemos que cerrar, pero ojalá no sea así. Cuando nosotras nos retiremos, nos gustaría que alguien continuase con la librería”, apunta Mili. “Esta librería es de los gais y de las lesbianas, no es nuestra”. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

#hemeroteca #vih | La historia de Joaquín el librero y su alien

Imagen: la Marea / Joaquín Sovilla
La historia de Joaquín el librero y su alien.
Este argentino de 48 años contrajo el VIH al llegar a España. Habla sin tapujos del sida y sitúa la pedagogía en el centro de su mensaje.
Olivia Carballar | La Marea, 2017-11-30
https://www.lamarea.com/2017/11/30/la-historia-de-joaquin-el-librero-y-su-alien/

“Me tengo que ir”, le dice su compañera. Él va ya por la segunda entrevista que le hacen en el día, el cuarto café de la mañana. “Esto es muy de criollos”, intercala Joaquín Sovilla, un argentino de 48 años que llegó a España en 2002. Hoy regenta con dos socias, a través de una cooperativa, la librería-cafetería Caótica, un referente cultural en Sevilla. “Somos el resultado de los libros que leemos, los viajes que hacemos y las personas que amamos”, se puede leer junto a un mapa del mundo –amarillo y gigante– detrás de la barra. “Es que ya no me da tiempo”, le repite su compañera al mismo tiempo que se va. Así que Joaquín se levanta de su conversación con ‘La Marea’ y sube a la planta de arriba para relevarla.

Allí muestra uno de los libros que más está recomendando estos días: ‘La desfachatez intelectual’, Ignacio Sánchez-Cuenca. “Nosotros tenemos claro lo que vendemos. Para quien quiera otras cosas, hay otras librerías”, avisa. Luego se hace la foto para esta entrevista. Y luego vende ‘Las fronteras del significado’, de Charles Rosen, y una edición de ‘Momo’, de Michael Ende. Pero él ‘no ha venido a hablar’ de sus libros. Ni en la primera ni en la segunda entrevista. Joaquín hoy ha venido a hablar de VIH.

Él contrajo el virus al llegar a España. “Tanto prevenir, tanto prevenir allí y resulta que ‘mi niño’ es del primer mundo”, bromea. Otras veces, a su ‘niño’ lo llama ‘alien’. Es su forma de naturalizar las cosas que menos gustan. Humor para seguir adelante. Un día comenzó a sentirse mal y fue al médico. Con los síntomas que presentaba le sugirieron que podía ser una enfermedad cancerígena, una leucemia por ejemplo. No, no es leucemia, le diagnosticó finalmente el médico tras las pruebas. “Pero te tengo que dar una mala noticia: ha dado positivo el VIH”, cuenta que le dijo, con adjetivo incluido: “mala”.

“Evidentemente, para mí no fue una mala noticia, porque yo esperaba tener leucemia. Nos alegramos, mi familia y hasta la cajera del supermercado, que estaba esperando también el resultado y me dijo ‘tranquilo, eso es una enfermedad crónica’”, prosigue. Evidentemente, tampoco tocó las castañuelas. No le importa hablar de sus cosas. Es abierto, optimista e incluso cuando aparenta estar serio, en sus ojos se adivina una sonrisa. Quiere contar su historia no a pesar de, sino precisamente por ser un personaje conocido en el ‘mundillo’ cultural de la ciudad. Porque cree que puede ayudar a hacer pedagogía. En su país estudió Filosofía, fue seminarista y profesor. Su mensaje es muy claro: “Hay que quitar la carga moral del VIH. Es un estado de salud que sí, que está ligado al sexo, pero es que hay que quitar también la carga moral al sexo”.

No tiene ningún reparo en hablar sobre su vida sexual. Va todas las semanas a la sauna, su “parroquia”, como él la llama. Ahora, insiste, no son los 90, cuando pronunciar la palabra sida equivalía a una sentencia de muerte. Ahora, incluso, existen tratamientos profilácticos que evitan el contagio a través de las relaciones sexuales sin preservativo. Ahora, añade, las cosas no son como antes precisamente por la lección que llevaba implícita la ley de matrimonios homosexuales. Y ahora, como está haciendo Joaquín, la gente dice con menos vergüenza, también sin ella, que tiene sida. Hablamos, claro, de la sociedad occidental. “Aun así sigue habiendo mucha gente que necesita ayuda psicológica”, afirma tras recordar el caso de una chica que llegó hace unos días a la asociación Adhara, que acaba de poner en marcha ‘Sevilla Checkpoint’, un centro comunitario de detección del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual dirigido a todas las personas.

Él asegura no haber sentido vergüenza, ni rechazo, ni haber sufrido. “Tuve más miedo al que me lo pegó que al VIH”, admite. Y vuelve a convertir en comedia lo que en aquellos días vivió como tragedia. “Lo conocí en la sauna el 11 de mayo, el día de mi cumpleaños”. Y ríe. Las personas que toman café alrededor de la mesa ni se inmutan cuando escuchan trozos de la conversación. Nunca más volvió a saber de él.

El rechazo ahora, según su experiencia, está instalado mayormente entre el colectivo homosexual. “Hay una ‘serofobia’ porque es el colectivo más vulnerable”, denuncia. E incide en otro mensaje: “Hay que ser responsable con la conducta sexual de cada uno”. Faltan libros que eduquen sobre ello. En Caótica, recuerda, se presentó recientemente ‘El ciclo del amor marica’, de Gabriel J. Martín, autor también de ‘Quiérete mucho, maricón’. “Seguimos siendo presos de los estereotipos y a mí me gusta hablar de la afectividad”, concluye.

Por la tarde, Joaquín tiene concertadas más entrevistas. Se aproxima el 1 de diciembre, Día Mundial de la lucha contra el Sida. Las cifras y la dejadez de los gobiernos siguen siendo demoledoras: “La financiación para la lucha contra el sida está en su nivel más bajo desde 2010. Una de las consecuencias es la disminución o la retirada de la ayuda internacional de los países que pasan a ser de renta media, donde vive entre el 60 y el 70% de las personas con VIH. España no desembolsa recursos al Fondo Mundial de lucha contra sida, la tuberculosis y la malaria desde 2011”, denuncia Salud por Derecho, que ha lanzado su campaña Nadie. En el informe elaborado, la fundación recoge que las nuevas infecciones aumentaron un 60% en Europa del Este y en Asia Central entre 2010 y 2015, la única zona del mundo en la que el sida ha crecido de manera tan veloz, según datos de ONUSIDA.

Salud por Derecho también incide en el precio de los medicamentos: “El precio para el darunavir –un inhibidor de la proteasa contra el VIH– cuesta 755 dólares en Uganda, país incluido en un programa de licencia voluntaria. Sin embargo, el mismo fármaco cuesta 6.539 dólares en Túnez, 6.010 en Jamaica, 7.500 dólares en Nicaragua y 9.200 dólares en la República de Moldavia, todos países de renta media y todos excluidos de estos programas”.

Esta es, por tanto, solo una historia. La historia de Joaquín el librero y ‘su alien’.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

#hemeroteca #librerias | 10 de noviembre, Día de las Librerías

10 de noviembre, Día de las Librerías.
Hoyesarte, 2017-11-08

http://www.hoyesarte.com/politica/10-de-noviembre-dia-de-las-librerias_248373/

Reivindicar el espacio de las librerías como un lugar físico de gestión cultural que, además de fomentar la lectura, genera cercanía y relaciones, y la figura del librero como mediador experto, son los principales objetivos del Día de las Librerías, que celebra este viernes, 10 de noviembre, su séptima edición. Como en años anteriores, durante toda la jornada las librerías abrirán hasta las 22.00 h, aplicarán descuentos del 5% en todos los libros y celebrarán actividades culturales, cuya agenda se puede consultar en www.diadelaslibrerias.es.

Bajo el lema 'Deja que te cuenten', Cegal (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros) organiza un año más esta jornada festiva para los amantes de los libros y la lectura que cuenta con la implicación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte después de que el pasado mes de mayo este departamento aprobara el Plan de Fomento de la Lectura 2017-2021, con el lema Leer te da vidas extra, uno de cuyos objetivos es “potenciar la labor cultural y prescriptora de las librerías”.

Como afirma Juancho Pons, presidente de Cegal, “las librerías son espacios de fomento de la lectura cargados de actividad durante todo el año y con gran implicación cultural en los barrios. Esta cercanía y proximidad son las que permiten la recomendación personal del librero, lo que convierte a las librerías en el mejor lugar para comprar el libro que estás buscando”.

Según los datos de la Federación de Gremios de Editores de España, el sector editorial, que genera más de 10.000 puestos de trabajo directos, incrementó su facturación en 2016 en un 2,7% respecto a 2015, alcanzando los 2.317 millones de euros. Una mejora que se debe fundamentalmente al incremento de las ventas de las temáticas Infantil y Juvenil (+7,1%), Científico-Técnico y Universitario (+8%) y Ciencias Sociales y Humanidades (+9,6%).

El estudio revela también que las librerías y cadenas de librerías siguen siendo los principales canales de venta de libros (52,7% del total), información avalada por los datos de Cegal, que reflejan que aumenta el número de librerías en España después de varios años de caída, identificándose un total de 3.967 puntos de venta (comercios con licencia de librerías: librerías, librerías / papelerías y cadenas de librerías).

El Ministerio apoya la labor de las librerías a través de diversas vías, entre las que destacan la línea de subvenciones en concurrencia competitiva para la revalorización cultural y modernización de las librerías, con un presupuesto de 120.000 euros, y el Sello de Calidad de Librerías, impulsado por este Ministerio y la Asociación de Cámaras del libro de España con el objetivo de favorecer a las librerías y reconocer su importancia en la cadena del libro y su papel como agentes culturales, necesarios para la pluralidad editorial y para el fomento de la lectura. Actualmente 53 librerías cuentan con este distintivo.

todostuslibros_com
Las librerías se adaptan a las nuevas tecnologías sin perder el trato personal y amable del librero. El mejor ejemplo es la plataforma todostuslibros.com, creada por Cegal, con el apoyo del Ministerio, con la intención de facilitar a los lectores la búsqueda de libros que deseen comprar. Cuenta con más de cuatro millones de usuarios y 22 millones de páginas vistas en el 2016, con previsiones para 2017 de alcanzar los cinco y 24 millones respectivamente.

Se trata del portal que alberga el mayor número de títulos activo, con más de tres millones de referencias aportadas por las más de 600 librerías que ya usan la tecnología Cegal en Red. En todostuslibros.com se informa al usuario en tiempo real sobre la disponibilidad de los libros y cuál es la librería más cercana donde pueden encontrarlos, con el objetivo de potenciar el valor de las librerías como espacios culturales y la figura del librero como experto.

Además, Cegal tiene otras herramientas de recomendación en el entorno digital, que contribuyen a fortalecer el vínculo entre los lectores y sus librerías preferidas, como son: www.loslibrerosrecomiendan.com, portal en el que los libreros recomiendan los libros que más les han gustado; www.clubkiriko.com, integrada por las librerías infantiles de Cegal y www.zonacomic.es, en el que participan las librerías especializadas en cómic.



Y TAMBIÉN…
La mitad de las librerías independientes factura menos de 90.000 euros al año.

El número de establecimientos creció el 3,7% en 2016 en un mercado en el que las grandes cadenas aumentan sus beneficios y las pequeñas empeoran su situación.
Manuel Morales | El País, 2017-11-23
https://elpais.com/cultura/2017/11/23/actualidad/1511451244_210233.html
Aumenta el número de pequeñas librerías.
J.M. Plaza | El Mundo, 2017-11-23

http://www.elmundo.es/cultura/literatura/2017/11/23/5a170467268e3ed6248b4588.html
Las librerías toman algo de aire.
Hoyesarte, 2017-11-23

http://www.hoyesarte.com/literatura/sector-editorial/las-librerias-toman-algo-de-aire_248851/

sábado, 4 de noviembre de 2017

#hemeroteca #libros | Leer en la era de las multinacionales

Imagen: Facebook / Tobacco Days liburudenda en Tabakalera, Donostia
Leer en la era de las multinacionales.
Santiago Eraso | El Diario Vasco, 2017-11-04
http://www.diariovasco.com/opinion/leer-multinacionales-20171104204343-nt.html

En estos días se han publicado dos noticias sobre el sector del libro en Donostia. Por una lado, la apertura de una nueva librería, Tobacco Days -homenaje a la novela de Anjel Lertxundi- que se suma al entramado de actividades de Tabakalera. Por otro, el anuncio de la próxima inauguración de La Casa del Libro, una más de las 45 franquicias del mismo nombre que se despliegan por toda España.

Podría parecer que ambas noticias son excelentes, sin embargo, desde el punto de vista social, dejando de lado la libertad de empresa, dan cuenta de dos maneras radicalmente opuestas de entender el desarrollo de la ciudad y su urbanismo cultural. La primera iniciativa se suma a la larga tradición de librerías con arraigo social (en este caso heredera de la desaparecida Garoa, que afortunadamente sigue manteniendo su tradicional espacio en Zarautz), como Hontza o Lagun -sirva esta mención para recordar a su fundadora María Teresa Castells, recientemente fallecida-; o Kaxilda, de más reciente creación, original lugar de encuentro, donde leer, conversar o compartir una buena mesa, se hace a la vez que se piensa la vida en común. Todas ellas, junto a otras que sería largo de mencionar, forman parte de ese entramado de pequeñas empresas que constituye el músculo de una ciudad cohesionada con fuertes lazos comunitarios. Esa ciudad de «los caminos cortos» de la que nos habla Felipe Delmont, arquitecto-urbanista y consultor de UNESCO, compacta, densa e intensa, que promueve la posibilidad del trabajo, el encuentro, el recreo y el reposo en todas sus partes, como antagonista de la suburbial, segregada y diluida que individualiza y privatiza la experiencia y nos convierte en meros y resignados consumidores.

El segundo proyecto, no es ni más ni menos que un apéndice del entramado de intereses empresariales y financieros del grupo Planeta. Según Wikipedia, esta multinacional de la comunicación, además de la cadena de librerías, aglutina a multitud de empresas, entre las que destacan las 64 editoriales que la convierten en el primer grupo editorial en lengua castellana y el décimo del mundo. Actúa también en el ámbito de los coleccionables, plataformas educativas, enseñanza a distancia, industria audiovisual y medios de comunicación. Asimismo, a través de su fondo Hemisferio, tiene numerosas inversiones inmobiliarias, acciones en Vueling Aerolíneas y en el Banco Sabadell. Los últimos años, junto a otros grupos internacionales como Penguin Random House o Feltrinelli, actual propietaria de la histórica Anagrama, controlan casi el 70% de la producción y distribución editorial en España. Como resultado de esta tendencia a la concentración de medios, junto a los grandes proveedores de bienes y servicios como Amazon o Google, los convierte en auténticos monstruos de la comunicación, que van apoderándose de la creación de contenidos y, por tanto, del control del imaginario colectivo, así como, claro está, del pensamiento, con la subsiguiente alteración de la hegemonía cultural y su incidencia en los modos de vida.

Lamentablemente, como en casi todos los procesos de acumulación y concentración de capital promovidos por las políticas financieras liberales de las últimas décadas, toda la cadena de valor relacionada con la lectura está siendo afectada por una severa centralización monopolística que está devastando el rico y plural ecosistema del libro que, durante siglos, ha sobrevivido con encomiable dignidad.

Sin embargo, esa red de pequeñas empresas y cooperativas que añade valor a la vida comunitaria, está renovando su presencia pública y, con encomiable capacidad de innovación, diversifica su oferta cultural e incrementa su importancia social. Han sofisticado sus servicios, pueden ser cafeterías, restaurantes, centros culturales, jugueterías, galerías de arte, salas de concierto, espacios de debate público o productoras culturales, a la vez que editoriales independientes. Como nos recuerda Guillermo Schavelzon en ‘Seis problemas del mundo del libro y la edición’, publicado en la revista Texturas dirigida por J. M. Barandiarán y M. Ortuño, en nuestro paisaje urbano, frente a la tendencia a la concentración, están apareciendo editoriales independientes que no siguen el modelo que señala la época e intentan mantenerse alejadas de esos valores que hoy parecen indiscutibles, como el crecimiento sin límites, la masificación de la producción, el lector considerado como un simple consumidor y la rentabilidad como emblema de su misión; valores que la industria cultural, promueve como los únicos posibles. Son editoriales que no necesitan best sellers, se aventuran con catálogos especializados y de calidad, arriesgan con nuevos escritores, apuestan por la traducción o rescatan libros que habían dejado de circular. Son pequeños empresarios o cooperativas que, con el objetivo de tener un trabajo y una vida digna y consecuente, tan solo pretenden caminos alternativos al mainstream o la moda dominante. Propietarios o simplemente lectores para quienes una fajilla que diga «un millón de ejemplares vendidos» es ya un indicador de poco interés. Si realmente queremos que nuestras ciudades sean espacios de vida en común, parafraseando a la célebre socióloga Saskia Sassen, podríamos preguntarnos si de verdad necesitamos a una multinacional para tomarnos un café o comprar un libro en nuestros barrios.

VERSIÓN AMPLIADA
Leer en Donostia en la era de las multinacionales.
La apertura de la librería Tobacco Days y la de una franquicia de la Casa del Libro suponen dos maneras opuestas de entender el desarrollo de la ciudad y del urbanismo cultural.
Santi Eraso | El Salto, 2018-01-03
https://elsaltodiario.com/literatura/leer-donostia-era-multinacionales-tobacco-days-casa-libro
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Y TAMBIÉN…
Inés García: «Las librerías nos alimentamos unas de otras».

La primera librería que se abre en los espacios privados de Tabakalera buscará la complicidad del visitante del centro y del vecino de Egia.
Alberto Moyano | El Diario Vasco, 2017-10-28
http://www.diariovasco.com/culturas/ines-garcia-librera-20171018001338-ntvo.html
La cadena Casa del Libro abrirá en Donostia la mayor librería de Gipuzkoa.
El establecimiento ocupará 600 metros cuadrados en tres plantas de un local de la Avenida de la Libertad, con más de 50.000 referencias.
Alberto Moyano | El Diario Vasco, 2017-10-25
http://www.diariovasco.com/culturas/cadena-casa-libro-20171025193507-nt.html
Inés García. Responsable de la nueva librería Tobacco Days de Tabakalera. “La gente que entra en Tabakalera ya tiene una sensibilidad para los libros”.
Después de tres años trabajando en Garoa, primero en Zarautz y luego en Donostia, Inés García ha abierto su propia librería, Tobacco Days, en Tabakalera.
Harri Fernández | Noticias de Gipuzkoa, 2017-10-17
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/10/17/ocio-y-cultura/la-gente-que-entra-en-tabakalera-ya-tiene-una-sensibilidad-para-los-libros

martes, 12 de septiembre de 2017

#hemeroteca #testimonios | La discreta raza de los valientes

Imagen: Letras Libres / Librería Lagun en la plaza de la Constitución de Donostia
La discreta raza de los valientes.
María Teresa Castells, que falleció el 10 de septiembre, fue un símbolo de la resistencia contra el franquismo y el terrorismo etarra con su librería Lagun, en San Sebastián.
Rubén Sáez Carrasco | Letras Libres, 2017-09-12
http://www.letraslibres.com/espana-mexico/cultura/la-discreta-raza-los-valientes

Mis primeros recuerdos están asociados a una librería, a aquel primer refugio de infancia que compartía con mi hermana Eva, cuando mis padres, cansados de nuestras exigencias y rabietas, nos dejaban en Lagun al cuidado de Ignacio, Rosa y María Teresa, escondidos en el hermoso espacio de libros infantiles de la Plaza de la Constitución donostiarra, libres para jugar y enredar, descubriendo los infinitos mundos coloreados de palabras, con aquellos desplegables fantásticos que pugnábamos por monopolizar. Lo recuerdo ahora que me llega la noticia de la muerte de una de sus fundadoras, María Teresa Castells, apenas un año después de que lo hiciera su marido, José Ramón Recalde, quien fuera Consejero de Educación, y más tarde de Justicia, en los gobiernos del Lehendakari Ardanza y víctima de un atentado de ETA del que sobrevivió, maltrecho, y que no impidió que siguiera con su pausada labor intelectual, denunciando la sinrazón del terrorismo y los excesos esencialistas de quienes entienden la patria como una propiedad uniforme, totalizadora y sin tacha.

Recuerdo que, al entrar a Lagun, era Ignacio Latierro quien nos saludaba desde la inmensa altura de su silla giratoria, mirando por detrás de sus gafas, escondido en el velo de humo que salía de su eterno cigarro-puro. Fue mi primer encuentro con el mito, pues me parecía que aquel gigante que nos miraba desde su tarima, atrincherado tras montañas de volúmenes, parecía esconder secretos arcanos, la elusiva clave de una vida de aventuras y misterios. Y allí, correteando por el campo de juegos de las estanterías, ordenando libros en la mesa corrida del centro del espacio, acercándose a algún cliente despistado, saludando a todos y siempre sonriendo, estaba María Teresa, aquel duende bajito que nos acompañaba hacia la cueva de los secretos y nos dejaba allí libres, abrumados por los juegos y hazañas que nos aguardaban y que siempre se acababan antes de tiempo, cuando mis padres regresaban a recogernos y siempre protestábamos: “¡Un poco más, mamá! ¡Vamos, papá, déjanos terminar!”.

Las recuerdo a ella y a Rosa observándonos desde la puerta lateral mientras abríamos todos los libros, acudiendo a intervalos regulares, siempre pacientes, para comprobar que todo iba bien, que seguíamos allí, en el mejor lugar del mundo, sin preocuparse jamás del desorden que, inevitablemente, invadía la pequeña habitación tras el paso de los indios. Fue más tarde cuando, un poco paralizado por mi temprana timidez, comencé a adentrarme cauteloso en aquel extraño mundo de mis mayores, volviendo la mirada hacia mi padre e Ignacio mientras cogía y tocaba las tapas de libros incomprensibles que, más tarde, fueron dejándome entrar poco a poco en sus mil mundos inventados. No sabía aún que aquel lugar había albergado reuniones clandestinas durante los últimos años del franquismo, ni el papel corajudo de aquella librería en la resistencia, intelectual y personal, contra el terrorismo de ETA y las presiones de sus simpatizantes, que intentaban monopolizar el espacio de la parte vieja donostiarra y arremetían contra los pocos que se negaban a plegarse a sus amenazas. Si no lo consiguieron, fue por personas como María Teresa e Ignacio, quienes soportaron a menudo amenazas y agresiones a su librería y tuvieron que vivir una década acompañados, como otros muchos, por la sombra protectora de los escoltas.

No olvido los días en que la tinta rojiblanca manchaba los libros detrás de la vitrina hecha añicos por la furia de los pusilánimes, los viles cachorros que, refugiados tras la careta o el pañuelo palestino, se enseñoreaban en su vileza sin entender que aquel refugio también les protegía a ellos: ignorantes todos, cobardes todos. Y veo aún en mi cabeza cómo la gente compraba aquellos libros manchados e inservibles para decir en silencio: “Estamos aquí. No estáis solos”. Porque allí siguieron contra todos María Teresa, Ignacio y Rosa, dedicándose al más hermoso de los oficios, acogiendo a viajeros literarios, organizando presentaciones, hablando de autores, de cine y de libros, siempre de libros. Fue en Lagun donde descubrí que existía una raza discreta y constante, una familia secreta, casi silenciosa, que era en realidad alegre, fuerte y valiente, una estirpe que jamás se dejaría avasallar y que alzaría la voz ante la injuria, el abuso y el terror cotidianos de esa tierra tan rica, también hermosa, donde los más contemplaban impasibles, con guiños de complicidad (¡Algo habrán hecho!), la más absurda e indecente de las causas: la estúpida revolución de los ricos.

Fue allí, con ellos, como me vacuné contra el peor de los males y descubrí que aquel hombre miope, barbudo y gordito que miraba los libros tras sus gafas de colores era en realidad un príncipe que se batía en duelo y luchaba con su pluma contra los piratas. Porque allí vi y escuché por primera vez a Savater, sí, pero también a Pradera y a otros muchos (Juaristi, Recalde, López de la Calle y tantos otros), a aquellos peregrinos que, año tras año, siempre que la vida les llevaba a Donosti, pasaban por Lagun a conversar, fumar, abrazarse y regocijarse. Y allí, muy pronto, decidí que era aquella la raza a la que quería pertenecer toda mi vida. Y por eso, hoy, mañana, siempre, acudiré a Lagun en mi eterno peregrinar. Porque a Lagun, a mis padres, a Ignacio y a Rosa y a María Teresa les debo todo. Porque a ellos les debo todos mis libros.

sábado, 10 de junio de 2017

#hemeroteca #libros #lgtbi | La Feria del Libro de Madrid reivindica la libertad de género con una ruta alternativa

Imagen: Twitter / Caseta de Berkana en la Feria del Libro de Madrid
La Feria del Libro de Madrid reivindica la libertad de género con una ruta alternativa.
Magdalena Tsanis · EFE | El Diario, 2017-06-10
http://www.eldiario.es/cultura/Feria-Libro-Madrid-reivindica-alternativa_0_653034984.html

En vísperas de que Madrid se convierta en capital mundial del orgullo gay, la Feria del Libro ofrece una ruta alternativa centrada en temática LGTBIQ, con títulos como "Oculto sendero", de Elena Fortún, la poesía de Gloria Fuertes o "De puertas para adentro", un ensayo sobre la disidencia sexual en el flamenco.

Catorce casetas se han unido a la iniciativa, lideradas por las veteranas: Berkana, única librería especializada en temas LGTBIQ (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales, queer) o la Librería de Mujeres, que dedica una campaña a las "lesbianas ocultas" de la literatura.

Mili Hernández, fundadora de Berkana, lleva más de 20 años asistiendo a la Feria y ha sido testigo de cómo ha cambiado la percepción hacia este movimiento. "Los primeros años nos miraban y señalaban como monos de feria; ahora ya hay más normalidad", subraya.

Aun así, cree que el interés hacia los autores y temas gays viene principalmente de los propios gays y poco del resto del público.

En su caseta hoy firman dos autores. Fernando López Rodríguez promociona "De puertas para adentro", un ensayo que analiza la disidencia sexual y disconformidad de género en el mundo del flamenco, donde persisten muchos tabúes.

"Las reacciones negativas han sido fuertes", ha asegurado el autor a Efe. "Por un lado, los que me descalifican diciendo que este trabajo era innecesario y que sólo lo hago por llamar la atención, y por otro, los que abiertamente exigen que, si eres flamenco, no te puedes comportar así".

También ha habido muchas positivas, que han incidido en la sensación de liberación y agradecimiento por poner el foco en lo que hasta ahora parecía invisible, precisa López, que es filósofo, además de bailaor y coreógrafo.

Y es que las implicaciones no son sólo sociales, también artísticas. "El baile flamenco está dominado por códigos heteronormativos que imponen determinados roles y movimientos del cuerpo", asegura.

A su lado, Lidia Titos firma ejemplares de "Madre no hay más que dos", una novela biográfica con toques de humor sobre una pareja de lesbianas que tiene mellizos. "Cuando se aprobó la Ley del matrimonio homosexual, no se pensó en las consecuencias que tendría en los hijos, y la sociedad no estaba preparada", indica la autora.

Desde la falta de ropa para la mujer en el paritorio a las exigencias de algunos médicos de que una de las dos madres se quede fuera de la consulta, son situaciones a las que Titos se ha enfrentado.

Aunque lo que más le preocupa es la repercusión en los hijos, a quienes desde el exterior les cuestionan constantemente "sus pilares básicos", diciéndoles que es imposible que tengan dos madres, que madre solo es la que pare y la otra no.

En la caseta de la Librería de Mujeres, especializada en mujeres y feminismo y que el año que viene celebra sus 40 años de historia, uno de los libros más destacados es la novela "Oculto sendero", de Elena Fortún.

Publicada por primera vez este año, la autora de la serie de "Celia", muy popular en la España de los años 20 y 30, desvela en ella su relación con la también escritora Matilde Ras. Fortún es una de esas "lesbianas ocultas" cuya obra promociona la librería, como a Gloria Fuertes o internacionales como Victoria Kent o Carson McCullers.

La librera Alba Varela Lasheras subraya el auge que está viviendo en estos momentos todo lo relacionado con el feminismo. "Feminismo para principiantes", de Nuria Varela, ha sido su libro más vendido de esta feria, que se clausura mañana.

En este sentido, Varela ha criticado la prácticamente nula presencia de autoras portuguesas en las actividades de la Feria, que este año cuenta con Portugal como país invitado, pero casi todos los autores son hombres.

En su opinión, incluso el mundo LGTBIQ sigue siendo algo machista. "Es evidente por ejemplo en los temas de transexualidad; se habla mucho más de transiciones de hombre a mujer que viceversa", señala.

El recorrido LGTBIQ incluye también librerías y distribuidoras generalistas, como Tipos Infames, Antonio Machado o Distriforma, que que han decidido apoyar la iniciativa a favor de la igualdad y la tolerancia.