Mostrando entradas con la etiqueta Genitalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Genitalidad. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de febrero de 2020

#hemeroteca #feminismo #trans | Basta ya de deshumanizarnos

Imagen: Google Imágenes / Susan Stryker
Basta ya de deshumanizarnos.
Las mujeres trans necesitan del feminismo de verdad, el interseccional, el que tiene en cuenta todos los factores de opresión y lucha para que las vidas más precarias sean dignas de ser vividas.
Marcos Ventura | El Diario, 2020-02-25
https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Basta-deshumanizarnos_6_999560056.html

Finalmente, Izquierda Unida decidió, por una aplastante mayoría de un 85%, expulsar al Partido Feminista de sus filas, decisión que ha conseguido desatar una guerra en Twitter, red por todas conocida como la más pacífica de las redes sociales.

Quienes defienden la decisión han estallado en júbilo, mientras que quienes la rechazan acusan a IU de machista. La siempre confiable acusación de machismo, tan útil para atacar a cualquiera que señale las deficiencias y errores de las organizaciones feministas.

No lo negaré, yo fui de las que se emocionaron por la decisión. Decir que la defensa de una ley trans es una estrategia del lobby gay para legalizar los vientres de alquiler, explotar sexualmente a mujeres, operar quirúrgicamente a niñes de 8 años, destruir el feminismo y algunos delirios más, tiene sus consecuencias. Entre ellas, un repunte de los discursos de odio contra las realidades trans, especialmente en redes sociales, que han recrudecido el debate público dejando, nuevamente, a las más precarias de entre las precarias en una posición aún peor. Con esta decisión, IU demostró que los actos tienen consecuencias y que la transfobia no sale gratis.

Para tratar de enmascarar lo que no es sino transfobia pura y dura, las terfs han focalizado el objetivo de sus críticas en la teoría queer, nuevo chivo expiatorio, origen de todos los males del mundo, pero incurren en tres falacias. La primera es que parece obvio que no han leído ni un libro de teoría queer en su vida. Se hacen unas afirmaciones sobre lo que dice la teoría queer francamente delirantes. No, la teoría queer no dice que ya no existen hombres y mujeres y que podemos cambiar nuestro género cuando nos apetezca, eso es, o mentira, o una profunda ignorancia.

La teoría queer, simplemente, ofrece una explicación sobre cómo se construyen las subjetividades individuales, a través de la microfísica del poder y la capacidad performativa de los actos comunicativos. Este análisis es, por cierto, muy necesario, dado que cierto feminismo radical decidió que la raíz de la opresión estaba en el patriarcado y que no hacía falta indagar más, que no hacía falta preguntarse cómo se conformaban esas identidades que el patriarcado jerarquizaba. (Parece que a muchas les duele que la raíz estuviese más profunda de lo que pensó el feminismo radical).

La teoría queer es solo una teoría sobre por qué la realidad es la que es, no es una descripción de una realidad inexistente, como lo quieren pintar ciertos sectores conservadores (a izquierda y derecha). La realidad es que las personas trans existimos mucho antes de que se teorizara sobre nosotras.

De hecho, existimos desde siempre, como se puede ver en los restos tan desconcertantes para los arqueólogos de "huesos de hombre enterrados con joyas femeninas", o como se puede ver en los sistemas sexo-género no binarios de sociedades tan distintas como los bugis de Sulawesi, Indonesia (que tienen 5 géneros), los Ciucki siberianos (que admiten 7), los dos-espíritus de muchas tribus nativo americanas, etc.

De hecho, lo que parece es que la clasificación de los seres humanos en hombres y mujeres, de forma exclusiva y con base inapelable en la genitalidad (una genitalidad que, por cierto, las personas intersex demuestran que tampoco es cierto que sea binaria) es un constructo occidental y colonial.

Incluso en las sociedades occidentales, tenemos conocimiento de la existencia de personas trans desde siempre. Susan Stryker, en su libro 'Historia de lo trans', recoge un estremecedor relato sobre una chica trans nacida en el Imperio Austrohúngaro en 1862. La obra relata el calvario que la protagonista pasa durante toda su vida por no poder vivir su identidad: abandona a su familia, tiene que ir escapando de país en país, un hombre intenta violarla y descubre que es trans, etc. Como vemos, todo muy posmoderno. Estábamos poniendo excusas para legalizar los vientres de alquiler desde 1862...

La segunda falacia es que toda la actuación del activismo trans está basada en la teoría queer, que es seguida por una parte del activismo trans, pero ni de lejos por la mayoría. Nuestras reivindicaciones están basadas en nuestra realidad, la que vivimos día a día, y en las necesidades detectadas. No, la reivindicación de que mi identidad, lo que yo sé que soy, solo puedo decirlo yo, y no ningún médico, no es ningún delirio posmoderno, es respeto básico a la dignidad humana y al libre desarrollo de la personalidad con plena seguridad jurídica.

Y la tercera falacia es que queramos acabar con el feminismo, cuando las mujeres trans son, probablemente, las que más necesitan el feminismo. Pero no ese feminismo blanco, cisheterosexual y burgués que caracteriza a muchas. Las mujeres trans necesitan del feminismo de verdad, el interseccional, el que tiene en cuenta todos los factores de opresión y lucha para que las vidas más precarias sean dignas de ser vividas. A las mujeres trans, sobre todo a las más mayores, les va la vida en que el transfeminismo triunfe.

Para finalizar, hay una cosa que quiero dejar muy clara y es que las personas trans somos seres humanos. Esto es necesario recordarlo porque entre ciertos sectores de la extrema derecha y del feminismo radical está de moda reducir nuestras realidades o bien a nuestra genitalidad, o bien a la teoría queer y, por lo tanto, apoyar a las personas trans sería, o bien ir contra la ciencia, o bien defender una ideología posmoderna determinada. Sin embargo, reducir a una persona, sea trans o no, a sus genitales, es cosificar una realidad inmensamente compleja que nunca puede ver reducido el todo a una de sus partes. Y reducirnos a una teoría, la teoría queer, en este caso, es deshumanizarnos de forma brutal. No, señoros y señoronas, no soy una teoría, soy una persona con una experiencia diferente a la de ustedes y que no solo no son capaces de comprender, sino que se han cerrado en banda a intentarlo.

Que desprecien la experiencia vital, la identidad y la propia subjetividad, el núcleo irreductible de la dignidad vital de tanta gente como "la última ideología de moda" es tan deshumanizador que se vuelve intolerable. Y como es intolerable, espero que no solo IU, sino ningún partido político permita que este discurso de odio crezca en sus filas. Nos va, literalmente, la vida en ello.

Marcos Ventura. Coordinadora del grupo trans de la FELGTB

sábado, 16 de noviembre de 2019

#hemeroteca #vaginas #museos | Londres estrena el primer museo del mundo consagrado a la vagina

Imagen: El País / Una pieza de Vagina Museum
Londres estrena el primer museo del mundo consagrado a la vagina.
La sede en el turístico barrio de Candem abre este sábado sus puertas con la vocación de derribar tabúes y promover la salud de la anatomía ginecológica.
Patricia Tubella | El País, 2019-11-16
https://elpais.com/sociedad/2019/11/15/actualidad/1573807777_879041.html

“Casi la mitad de la población tiene una y, sin embargo ya sólo nombrarla supone un tabú para tanta gente...”. Las interlocutoras se refieren a la palabra “vagina”, que han colgado bien visible a las puertas de un nuevo e inédito museo de Londres consagrado a esta y otras partes de la anatomía ginecológica. La sede del Vagina Museum se estrena este sábado en el turístico barrio de Candem gracias a una campaña de ‘crowdfunding’ que ha avalado su objetivo de derribar estigmas sobre el cuerpo de la mujer y de promover la salud vaginal, muchas veces cercenada por la falta de información.

Las discretas hechuras de las instalaciones contrastan con la atención mediática internacional que han logrado recabar, por tratarse del primer museo del mundo que tiene como epicentro y “estrella” a la vagina. Y que además ha levantado su sede en el gran recinto de Camden Market, uno de los mercadillos más famosos de la capital británica, conocido como “The Stables” (los antiguos establos de caballos de otra era londinense). En medio del habitual enjambre de visitantes foráneos que suelen inundar los tenderetes comerciales y puestos de comida del mercado, el Museo de la Vagina se ha instalado en la Unidad 17-18 (su dirección oficial) con una vocación de ejercer de centro cultural y social, al margen de su escaparate en uno de los corazones de la industria turística.

“Es importante sentirnos capaces de hablar de nuestras vaginas y vulvas sin asociarlo con las (perniciosas) leyendas que han venido circulando sobre la anatomía femenina hasta convertirse en la norma”, subraya Sarah Creed, comisaria de una primera exposición temporal dedicada a 'Los mitos de la vagina y cómo luchar contra ellos', y que marcará el inicio de la programación.

Ante quienes sólo quieran ver en esa declaración una soflama Creed esgrime datos como ese 65% de mujeres británicas entre los 16 y los 25 años que consideran embarazoso referirse abiertamente a sus órganos genitales. Pero sobre todo alude a un cuestión importante de salud pública que se resume en el más de un cuarto de féminas que todavía no han cumplido los 30 años y que se sienten demasiado incómodas para ir a hacerse una prueba de detección de cáncer de útero (encuestas de las organizaciones Eve Appeal y Jo´s Trust, que promueven las revisiones ginecológicas periódicas entre la población femenina).

La idea partió de la fundadora y directora, Florence Schechter, y de su sorpresa al constatar que no había un museo físico de la vagina (existe uno virtual en Austria: vaginamuseum.at), aunque sí uno consagrado al pene en Reykjavik (Islandia), donde se exhiben casi tres centenares de especímenes fálicos de una variedad de mamíferos. A Schechter le ha llevado dos años hacerla realidad en el noroeste de a capital británica, con el apoyo de un millar de donantes que en total aportaron 50.000 libras a la empresa.

El nuevo museo “de ladrillo” (como le gusta subrayar para dejar clara su vocación social) acogerá exposiciones de arte, proyección de películas y talleres relacionados con la imagen del cuerpo, el consentimiento, la salud y la sexualidad, además de incluir actividades destinadas a los niños para que se sientan cómodos hablando de sus genitales. Es de entrada gratuita, se declara “inclusivo para todos los géneros” y quiere difundir el mensaje de que “la vagina es una parte del cuerpo que deberíamos celebrar”.

martes, 12 de noviembre de 2019

#hemeroteca #clitoris | ¿El clítoris sirve para algo más que dar placer? Un investigador le atribuye una segunda función

Imagen: El País / Vagina Museum
¿El clítoris sirve para algo más que dar placer? Un investigador le atribuye una segunda función.
El científico defiende que estimular este órgano puede tener consecuencias importantes para la natalidad.
Manuela Sanoja | Buena Vida, El País, 2019-11-12
https://elpais.com/elpais/2019/11/11/buenavida/1573479765_583268.html

El clítoris ya no vive en la oscuridad, ahora es el gran protagonista de las conversaciones sobre sexo. Todo gracias al succionador de clítoris, un juguete sexual que lo estimula tan bien que lleva a las mujeres a ver las estrellas en cuestión de unos pocos minutos. En definitiva, que explota al máximo la única función que se le ha atribuido a este órgano hasta ahora: dar placer. Pero, ¿y si no fuera este su único cometido? Según un investigador de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, también tiene un objetivo reproductivo.

Según el trabajo, la excitación de la mujer activa su cerebro para producir una serie de cambios físicos que convierten la vagina en un entorno más adecuado para la fecundación. Una combinación de un aumento del flujo sanguíneo, un aumento de la lubricación, una subida de la temperatura y el nivel de oxígeno de los genitales y —lo más importante— una variación en la posición del cuello del útero que evita que los espermatozoides entren en él demasiado rápido. El tiempo extra que se gana con este cambio de postura permite que las células reproductoras masculinas se activen y ganen movilidad para fertilizar el óvulo, detalla en el estudio, publicado en la revista Clinical Anatomy.

Dos caminos para llegar al mismo punto
Conseguir estos cambios no sería posible sin estimular el clítoris, algo que se puede lograr de muchas maneras. Según la literatura científica que cita el único autor del texto, hay una diferencia cualitativa en la calidad del orgasmo según cómo se llegue a él, y la estimulación de la parte externa del clítoris es la más eficaz para alcanzarlo y dar placer. Pero el investigador –y aquí viene otro asunto que llama la atención de su trabajo– dice que la estimulación interna trae los mismos resultados que la externa.

Con una media de entre 9 y 11 centímetros, el grueso de este órgano (sus raíces, sus bulbos y su tronco) está oculto en el cuerpo de la mujer, y se puede tocar desde el interior de la vagina, provocando excitación y distintas sensaciones internas. En principio, podría parecer que esta forma de estimulación es la mejor, ya que se puede abarcar más superficie, pero esta visión choca con el hecho de que la mayor parte de las 8.000 terminaciones nerviosas del clítoris están en el glande (parte exterior).

Así, mientras que la estimulación interna se consigue únicamente a través de la penetración, la externa, mucho más variada, se alcanza desde la parte más pequeña y visible del órgano, verdadera estrella del placer femenino. Y también es, por cierto, dónde actúa el ya famoso succionador.

martes, 6 de febrero de 2018

#hemeroteca #cisexismo | ¿Es cisexista hablar de ‘campos de nabos’?

Dibujo trans de Mar del Valle
¿Es cisexista hablar de ‘campos de nabos’?
Leticia Dolera ha rectificado después de referirse con esa expresión al protagonismo masculino en la gala de los Goya. El uso por parte del feminismo de símbolos y consignas que identifican el falo con el patriarcado y el coño con la lucha de las mujeres es motivo de debates encendidos en las redes y en las asambleas. Escuchemos a las mujeres trans.
June Fernández | Pikara Magazine, 2018-02-06
http://www.pikaramagazine.com/2018/02/cisexista-campos-de-nabos/

“Os ha quedado un campo de nabos feminista precioso”, ironizó Leticia Dolera en la gala de los Goya, presentada por dos cómicos que habían anunciado que se sumarían “al carro del feminismo”. El uso de esa expresión como ‘zasca’ encendió el debate en las redes sociales. La actriz y directora tomó nota y rectificó con este tuit…

Twitter – Leticia Dolera, 2018-02-04: En la gala de ayer, el chiste de "el campo de nabos" hacía referencia a los hombres cis que presentaban, escribían y dirigían. No pensé en que a su vez invisibilizaba a las mujeres que tienen pene. El lenguaje es poder y está bien pararse a pensar en xq decimos lo que decimos.

…que a su vez provocó reacciones como ésta:

Twitter · Feministas Hartas, 2018-02-04: Leticia Dolera teniendo que pedir perdón por lo del campo de nabos y el patriarcado frotándose las manos de nuevo... Una gala donde se pide "más mujeres" y que al final salga señalada como tránsfoba una mujer feminista y luchadora. Qué triste lo que hacéis...

La escritora y dramaturga Álex Portero es una de las tuiteras trans que ha utilizado esta red social para reprobar el uso de expresiones que emplean el pene como equivalente de los hombres o del patriarcado. “El poder del lenguaje es una gran batalla de las mujeres, se lo decimos a los tíos todo el rato, me parece incoherente no tenerlo en cuenta con nosotras”, argumenta.

En efecto, las iniciativas por un uso no sexista del lenguaje han sido utilizadas por los machistas para caricaturizar a las feministas como unas sectarias que quieren destruir la lengua castellana. ¿Pero qué ocurre cuando a las mismas feministas que cuestionamos la carga misógina de expresiones como “coñazo” se nos pide que reflexionemos sobre expresiones que apuntalan el binarismo de género? Pues que las resistencias—y me incluyo— recuerdan a las de los ‘señoros’:

Twitter · Sara, 2018-02-04: Cuando ante correcciones y clamores por visibilización de mujeres trans y otras minorías reaccionáis ignorándolas o despreciándolas diciendo «qué susceptibles» «qué exageradas» «flaco favor», ¿Sabéis a quién sonáis?

Otras veces, en cambio, los toques de atención llevan a una reflexión y a un debate enriquecedor. Por lo pronto, en Pikara nos proponemos escuchar y rumiar.

Desgenitalizar la identidad de género
Las tres mujeres feministas trans a las que hemos consultado para este reportaje coinciden en considerar que la expresión “campo de nabos” es problemática. Coinciden también en aplaudir a Leticia Dolera por haber tomado nota del toque de atención.

La cantautora Alicia Ramos reconoce que la expresión ‘campo de nabos’ es un recurso metonímico que, aunque simplifica, ha sido eficaz para el feminismo. “No creo que sea como para ofenderse y poner palos en las ruedas a un movimiento que está avanzando, yo misma he podido hablar de ‘campos de nabos’ alegremente”. Dicho eso, explica que romper con la identificación atávica entre genitalidad e identidad sexual es un frente importante de la lucha por la despatologización de la transexualidad. “Utilizar ese tipo de expresiones regenitaliza los conceptos de hombre y mujer, e imagino que no contempla los géneros no binarios. Apuntala una serie de prejuicios que puede ser una fuente importante de dolor. Eso es cisexista”.

La sexóloga Aitzole Araneta ve en estas polémicas una oportunidad para hacer pedagogía. “Cuando escuché a Leticia Dolera decir ‘el campo de nabos feminista’, pensé divertida que yo también soy parte de un campo de nabos. Sé que se lo decía a los presentadores, dos tíos hablando de feminismo, pero lo pensé. Dar un toque está bien para que la gente entienda que no todas las pollas son de hombre”. Eso sí, cree que hay que cuidar las formas y a las interlocutoras, sobre todo en las redes sociales, que se prestan a la confrontación: “No quememos en la pira a grandes aliadas como Leticia Dolera”.

¿Pollas violadoras?
El año pasado, la Plataforma Antipatriarcado —página de Facebook que se adhiere al feminismo radical, abreviado como ‘radfem’—fue señalada como transfóbica por defender la necesidad de espacios no mixtos en los que sólo tengan cabida las mujeres con atributos físicos considerados femeninos. Se referían por un lado a los vestuarios—proponían cabinas individuales como solución para personas no binarias— y por otro lado a las asambleas feministas. En un comunicado posterior, aclararon que no cuestionaban la presencia de mujeres trans siempre que hubieran sometido su cuerpo a hormonación y cirugía, incluida la genital. “Es cierto (aquí no cabe hablar de prejuicios) que millones de mujeres víctimas de violencia machista, acoso y agresiones sexuales, se sienten intimidadas ante caracteres biológicos masculinos”, afirma este colectivo en un post.

En todo el comunicado, esta plataforma no hacía la menor mención a la violencia sexual a la que están expuestas las mujeres trans, independientemente de su anatomía. Según la Encuesta Estadounidense Trans de 2015, el 47% de las personas trans entrevistadas había sufrido una agresión sexual en algún momento de sus vidas. La consecuencia es reforzar un imaginario que relaciona a las mujeres trans con la violencia sexual, no como víctimas potenciales sino como una presencia intimidante para las únicas víctimas que mencionan: las mujeres cis. Además, que el criterio de admisión de una mujer trans en un espacio no mixto sea su anatomía, recuerda a vejaciones como los controles de sexo a los que se ha sometido a las deportistas. Más aún, la lucha por la despatologización trans cuestiona un enfoque médico en el que, para ser reconocidas, las personas transexuales tienen que acreditar la llamada “disforia de género”, con síntomas como la aversión hacia el propio cuerpo. Una mujer que se siente cómoda con su pene lo tendrá difícil para ser reconocida como tal. Otro motivo importante para romper la relación entre pene y masculinidad.

Lo recuerdo cuando Álex Portero dice que hablar de ‘campos de nabos’ o de ‘polla violadora a la licuadora’ supone “demonizar una parte de nuestra anatomía”. “No es sólo una expresión, se está construyendo un imaginario, una narrativa de la que quedamos fuera. Y es durísimo”. ‘Polla violadora a la licuadora’ es una de las consignas habituales en las manifestaciones feministas que ha sido cuestionada por cisexista. Portero y Aitzole Araneta consideran importante recordar que no violan las pollas sino los hombres y abogan por una expresión más certera, como ‘hombre violador al triturador’. Alicia Ramos, en cambio, corea ese lema alegremente en las manis: “Me siento ajena a esa controversia. Cuando grito ‘polla violadora’, es evidente que no estoy hablando de mí”.

Trajes con coño
En una asamblea para preparar la Huelga del 8 de Marzo, se plantea la duda: el símbolo del triángulo que se dibuja con las manos en alto en las manis, ¿es transexcluyente? El colectivo Artemisa así lo indicaba mediante un cartel publicado en Twitter el pasado marzo, que también desaconsejaba el ‘polla violadora’ y el aparentemente ‘queer’ ‘La virgen del Rocío era un tío’: “¿Símbolo del coño? ¡No! Recuerda que no todas las mujeres tienen coño”. El movimiento feminista adoptó el triángulo como un ejercicio de reapropiación del símbolo con el que el régimen nazi marcaba a lesbianas, gais y prostitutas, aunque en el imaginario colectivo se asocia al útero o a la vulva. A Alicia Ramos le parece que es positivo que en una asamblea feminista surja esa duda y se debata, “independientemente de la conclusión a la que lleguen”.

Las representaciones de la vulva son un elemento fundamental en la iconografía feminista: pensemos en las procesiones del coño insumiso o en consignas como “el papa no nos deja comernos las almejas” y “contra el Vaticano, placer clitoriano”. Citada por Mithu M. Sanyal en el imprescindible ‘Vulva. La revelación del sexo invisible’, Harriet Lener expresa la trascendencia de la invisibilización de la vulva: “Nosotros [se refiere a la cultura estadounidense] no hacemos el trabajo no con el cuchillo sino con el lenguaje: el resultado es, si se quiere, una mutilación genital psíquica. El lenguaje puede ser tan afilado y veloz como un bisturí quirúrgico. Lo que no se nombra no existe”.

Álex Portero afirma que es una leyenda urbana que las mujeres trans se sientan incómodas ante la representación del coño. “Lo del triángulo no me molesta, es un símbolo que ha servido, que no me invisibiliza ni me agrede. Comparto y hago mía la reivindicación del coño, porque su invisibilización y demonización ha sido una herramienta de opresión brutal por parte del patriarcado durante siglos. Si alguna compañera trans no está por esa labor, necesita revisárselo”. Lo que propone es “celebrar el cuerpo, campo de batalla de todas las mujeres, cis y trans, sin dejar otras anatomías fuera. Vivan las vaginas y vivan los penes de chica”.

Sin embargo, iniciativas como la de los trajes diseñados por Ernesto Altillo que lucieron como reivindicación feminista varios actores y actrices en los Premios Feroz, así como un concursante de Operación Triunfo, han sido cuestionadas por representar a las mujeres sólo con una anatomía determinada.

Twitter · Maltita, 2018-01-29: Más panoja y menos trajes feos, cutres y cissexistas.

Aitzole Araneta se remonta a la Grecia antigua para explicar lo arraigado que está el ‘locus genitalis’ —mis genitales determinan quién soy— en nuestra cultura. “Asociar unos genitales a una identidad no es un error sólo porque pueda ser doloroso a las personas trans; es un error porque es mentira. Hay chicas con pene o chicos con vulva, hay personas con genitales intersexuados y personas que tienen accidentes que afectan a sus genitales, que no dejan de ser las personas que eran”.

La solución no pasa por dejar de nombrar los genitales, sino, al contrario, por nombrarlos más en su diversidad. “Supone romper un tabú, porque a la vez que se ha dicho que definen nuestra identidad, se nos ha enseñado que son innombrables”. Como Portero, la sexóloga aboga por celebrar nuestros genitales y nuestros cuerpos diversos. No se trata de dejar de corear odas a la tijereta, sino de incorporar consignas que incluyan a las lesbianas con pene. Recordando un artículo de Pol Galofre, tal vez se trate de dibujar en trajes “la maravilla de los cuerpos ambiguos, de las tetas con pelo, los coños con polla, los cuerpos fofitos con caderas pero sin tetas, musculados y con tetas pequeñas, naturales o postizas. La maravilla de los cuerpos diversos que no llevan asignado un género”.

Una huelga feminista inclusiva
Cuando topa con iconos de váter geométricos que remiten al dimorfismo sexual —espalda ancha en el baño de hombres y cadera ancha en el baño de mujeres—, Alicia Ramos entra al que se identifica socialmente con las mujeres. “Mi espalda es más ancha que la cadera, pero sé que esos iconos esquematizan una abstracción”. Una abstracción que la excluye, pero como tantas otras que no se cuestionan tanto. “Colaboro con cantautoras andaluzas que se denominan como “del Sur”. Como canaria, pienso: ¡Del sur soy yo, soy de mucho más al sur!” Por ello, apela a una reflexión más amplia sobre el sujeto ‘mujer’: “Me parece flagrante que, en esa abstracción de ‘la mujer’ en singular tampoco se incluya a las gitanas o a las gordas“.

El lenguaje, textual o iconográfico, es sólo uno de los canales por los que se refuerzan las discriminaciones y las exclusiones. ¿Pero qué otros elementos tenemos que revisar para que una movilización feminista como la huelga del 8 de marzo sea transinclusiva? En su contexto de militancia feminista en Madrid, la cantautora afirma que siempre se ha sentido incluida y escuchada cuando ha planteado reivindicaciones de la agenda trans: “Creo que las bases, en la lucha en la calle. Estar dentro del movimiento, trabajando codo con codo con las compañeras ya es transinclusivo”. La vivencia de Álex Portillo es distinta: “Con no echarnos es bastante, porque eso yo lo he visto”. Pero llama también a la hermandad y el entendimiento: “Acogernos, dejarnos estar juntas, vosotras y nosotras, que somos la misma cosa, sólo que hemos partido de lugares diferentes, como ocurre con la clase social, el origen geográfico o la etnia. Con unos mínimos, estaremos todas a gusto, nos haremos fuertes y pondremos otro palo en la rueda del patriarcado”.
 
Twitter · Mar del Valle, 2018-01-22: Dibujito para dejarlo claro: las mujeres trans son nuestras hermanas. Si no es interseccional, no es mi maldito feminismo.

martes, 7 de abril de 2015

#hemeroteca #sexologia | Efigenio Amezúa: "El sexo es una mercancía y la industria, la clínica y el poder sacan tajada de ello"

Efigenio Amezúa //

Efigenio Amezúa: "El sexo es una mercancía y la industria, la clínica y el poder sacan tajada de ello"

"Se ha medicalizado, psicologizado... No lleva a nada eso de para cualquier cosa pastilla, pastilla"
Faro de Vigo, 2015-04-07
https://www.farodevigo.es/pontevedra/2015/04/07/efigenio-amenzua-sexo-mercancia-industria-16951330.html 

"Si hubiese más erotismo, habría menos pornografía", señala Efigenio Amezúa, que ayer habló en Pontevedra de deseo, erotismo o genitalidad ya en los antiguos griegos. "Acertaron en muchas cosas", explica para consolar de las dudas a la periodista, "y en otras se equivocaron, pero volvían sobre el tema, mantenían la duda, así que siga preguntándose, pregúntese; pocas certezas, que de seguros estamos aburridos".

-¿Qué tipo de sexología defiende?
-La considero una disciplina con una coherencia que no es que sea una serie de pizcas, que si le ponemos un poquito de fisiología o medicina, un poquito de psicología, de sociología, luego le ponemos moral todo alrededor y ya está. Me canso de repetirlo: no es una disciplina hecha de pizcas, llevamos más de 100 años, momento en el que se plantea el tratado más fundamental.

-¿Cómo debemos entender el sexo?
-Pues como ya planteaba esa obra en 1905, que es cuando se escribió el tratado más fundamental, en donde viene a decir que el sexo no es un tema trasversal ni de soslayo, es decir hay unos que lo toman en serio, otros a broma, otros como moral, otros como psiquiatría o patología, pero ha llegado el momento de ver que el sexo es una realidad que es estudiable como tal, bajo un nombre diferente que no es el sexo sino el hecho de ser sexuados, el hecho sexual humano. Todos somos sexuados.

-¿Cómo nos repercute el hecho de ser seres sexuados?
-Yo tengo la impresión de que si partimos del hecho de ser sexuados, la primera consecuencia que vemos es que no es un hecho periférico sino central, ser un ser sexuado vertebra toda nuestra biografía así como la biografía también vertebra la sexualidad que cualquiera vive, para bien o para mal, pero hay que darle un lugar central como estudio, como disciplina, a la sexología y no solo un poquito de si la fisiología dice esto o otra ciencia dice otra anécdota, sino que el hecho de ser seres sexuados nos abre otro horizonte, como es reconocer, conocer y estudiar el sexo, que, repito, no es banal o un tema moral, en plan si esto es bueno, lo otro no, o incluso si es bueno o malo para la salud.

-¿Todos esos discursos hay que superarlos? ¿Conviene alertar de ellos?
-Podemos convivir con ellos, de hecho lo hacemos, pero conviene advertir que hay muchos intereses en no dejar que crezca una concepción central, troncal.

-¿Por lo mismo de siempre, intereses económicos?
-Si, si, lo de siempre, vamos a ver, los laboratorios... Pues, ¿cómo van a dejar que los hombres que llegan a la madurez no tengan que tomar fármacos? En lugar de asumir que tendrán disfunciones eréctiles. ¿Y cómo a las mujeres las van a dejar sin más cuando tienen la menopausia? No, habrá que recetarles algo, habrá que ganar dinero con ello. Le diría más: es muy curioso, la mayoría de los problemas que se llaman sexuales son simples, y digo simples, dificultades del tejido mismo que hemos creado sobre el sexo, se ha medicalizado, psicologizado.

-Y puesto en él enormes expectativas
-Enormes, enormes, como decir a la gente que puede tener orgasmos inmensos, que puedes, tú puedes, tú puedes, oye, pues no, si conocemos un poco la modestia de lo que conocemos lo que no se puede hacer es decirle a nadie "yo te voy a curar" de un tema sexual, porque si tiene dificultades hay unas formas de asesoramiento que le permitirán ver qué es lo que se puede hacer y qué no será posible, qué es lo que le va a uno, lo que le va a otro y qué es lo que le va a la relación de dos, pero venir como los laboratorios a toda pastilla, y nunca mejor dicho, no lleva a nada, eso de para cualquier cosa, pastilla, pastilla.

-¿Lo hemos convertido en una mercancía?
-Creo que ese es un punto de partida bastante útil que yo explicaría posiblemente en otros términos de carácter técnico pero sí, es una mercancía, y el mercado coge lo que quiere del sexo y la industria coge lo que puede del sexo, e incluso sin intentar herir a nadie, toda la clínica saca tajada del sexo, porque ahí es donde se receta, y el poder saca réditos del sexo; así es que todas las fuerzas tiran, es una mercancía y la industria, la clínica y el poder sacan tajada de ello. Pues ahí es donde digo que la sexología cuando se la estudia despacio y con consideración da otra panorámica y consecuencias, mucho más razonables y vivibles.

-¿Qué otros aspectos sobre el sexo, además de que es central en nuestra biografía, debemos pensar?
-Por ejemplo, hay que pensar qué idea nos hacemos del sexo, lo entendemos como lo que hacemos con los genitales y solo con los genitales, es muy curioso, decimos sexo y en qué pensamos, perdón en qué nos han hecho pensar, en genitales, es triste pero nos han convencido de que sexo son los genitales. Estamos cansados, en el buen sentido de la palabra, en el Master de Sexología que hacemos en la Universidad de Alcalá y que cumple ahora 40 años, de ir a institutos a hacer educación sexual y ver como a los jóvenes les gusta, les interesa lo que nosotros planteamos, no es como cuando van de un centro de salud, te dicen "otra vez la charla del preservativo", y es que quienes las imparten entienden por sexo solo genitalidad, cuando a los chicos les interesa el Eros, el erotismo.

lunes, 9 de febrero de 2015

#hemeroteca #sexualidad | Pongamos que hablo de SEXO

Imagen: El Diario / Emma Gascó
Pongamos que hablo de SEXO
¿Qué es la sexualidad?, ¿es deseo?, ¿es placer?, ¿es intimidad?, ¿es necesidad? En el artículo de hoy hablamos de sexo y diversidad funcional. Doble tabú. Quién da más.
Anita Botwin | El Diario, 2015-02-09
http://www.eldiario.es/retrones/Pongamos-hablo-SEXO_6_354574557.html

"El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír." Woody Allen

Puedes seguir leyendo aunque no tengas ningún tipo de discapacidad, incluso aunque no tengas sexo, porque lo que planteo aquí es cómo romper la figura de la sexualidad entendida como algo exclusivamente ligado a la genitalidad. Ese es el referente en el que se suele pensar, pero hay más. Sí amigos, hay más.

Empiezo a interesarme por el tema a raíz de conocer el proyecto de verkami Yes We Fuck a través de una de las notificaciones que me llegan por twiter. La iniciativa nace como subversivo para sacudir el imaginario colectivo sobre la sexualidad y la diversidad funcional. A través de una serie de videos que se pueden ver en su web y que formarán parte de un futuro documental, mostrarán de una manera explícita otro tipo de sexualidad.

En el imaginario colectivo se piensa en la prostitución como alternativa a poder dialogar física y emocionalmente con un cuerpo desnudo. Pero hay otras opciones y ese es el caso de Tandem Team Barcelona. Se trata de una asociación que pone en contacto a personas que quieren poner a disposición su sexualidad con personas con diversidad funcional. Me cuentan que para ellos la sexualidad es un baile donde dos personas conversan alrededor del placer y el deseo. Hay quien puede pensar que “el hecho de tener un cuerpo inmóvil o no normativo nos priva del derecho a ejercer nuestra sexualidad. La realidad nos dice, sin embargo, que las personas tienen la necesidad de expresarse de esta forma”. El colectivo se ha encontrado con una realidad donde hay una necesidad fisiológica que no puede ni debe cumplir la familia.

El problema es que entendemos el sexo como algo ligado exclusivamente a la genitalidad, dejando de lado la erótica, por ejemplo. Nia (seudónimo), -asistenta sexual- nos hablaba de ello aquí ["Tras una asistencia sexual, el usuario descubre que puede amar y ser amado"]: “Lo que siempre hay es conducta erótica, y existen miles de maneras de vivirla, cada persona tiene su propia erótica, todas son igual de válidas. Todo nuestro cuerpo es erótica, sin olvidarnos de nuestro órgano más poderoso, ¡el cerebro! Una mirada, besos, caricias una conversación erótica... todo es tener sexo”.

Se trata de entender la sexualidad como toma de conciencia individual, conectarse con las personas no sólo de una manera física, sino buscar otras maneras de relacionarnos, no ligadas a los patrones heteronormativos. El cerebro tiene además la capacidad de adaptarse y construir reacciones nerviosas como cuenta Francesc Granja -uno de los fundadores de Tandem- en su libro “Vivir el Sexo”.

“La mayoría de los que no tienen una diversidad funcional no nos aceptarían a los que sí la tenemos” dice Andrea Barjadí en uno de los testimonios de Yes We Fuck. Sandra Candelas y Susana Werneuil, de Tensiones Colectivas explican que la trampa reside en que no son vistos como sujetos sexuados ni eróticos. Y a ello añadimos que “el posible estigma parte que desde fuera se ha decidido que necesitan un programa específico de educación y asistencia sexual porque son sujetos especiales, y mientras el resto seguimos viendo discapacidades y anormalidades”.

Tandem Team explica que vivimos en una sociedad con un “sistema de cuerpos diez” que rechaza a los cuerpos no normativos al no considerarlos competitivos para el rendimiento sexual-coital y la reproducción. “Este hecho genera gran cantidad de miedos y problemas de autoestima en las personas con diversidad funcional, las cuales, en ocasiones, llegan a construir un concepto de sí mismos asexuado” especialmente por “la percepción de su persona que los demás puedan tener”. ¿Después de todo si negamos la condición sexuada de una persona no la estamos negando como persona?

Pregunto a Sandra y Susana si creen que necesitamos una educación sexual abierta a todo tipo de colectivos para personas diversas. Me responden que “el actual modelo de educación tendría que empezar a sustituirse por otro que erradique las situaciones de abuso, explotación, desigualdad y cosificación que con motivo de la sexualidad siguen dándose. En ese sentido no basta con hacer educación con las personas con diversidad funcional si no re-educamos en sexualidades a todo el mundo o más bien, en diversidades y en la erótica de las mismas desmontando trampas del sistema”.

Sobre si la asistencia y acompañamiento sexual tienen un fin terapéutico me contestan con una cuestión que me hace reflexionar. Consideran que este tipo de servicio puede resolver una situación que se vive como un problema puntual. “La negación o las dificultades en el acceso a una dimensión que se considera básica tiene impactos sobre la persona, pero si el problema es social y no individual, la solución no pasa por la asistencia técnica, el pago de servicios, no poder resolverlo en espacios cotidianos de la persona”. Resuelve momentos concretos, pero “¿tiene entonces que acudir la persona a una asistencia de este tipo toda su vida?”.

Espero que con este texto seamos capaces de entender la importancia de reivindicar y repensar la sexualidad en el colectivo de la diversidad funcional, así como la diversidad dentro de la sexualidad. Porque se puede f**** a pesar de ir en una silla de ruedas o tener los brazos chiquitos o las piernas curvadas, o los ojos cerrados o los oídos tapados.

DOCUMENTACIÓN
"Tras una asistencia sexual, el usuario descubre que puede amar y ser amado"

Entrevista a una asistenta sexual que ayuda a discapacitados y personas con problemas sexuales y emocionales
Raúl Gay | El Diario, 2014-11-03
http://www.eldiario.es/retrones/asistencia-sexual-usuario-considera-posibilidad_6_319228103.html
Antonio Castillejo: "Tenemos que demostrar que podemos hacer feliz a otra persona"
Un discapacitado cuenta cómo ha mejorado su vida la asistencia sexual
Raúl Gay | El Diario, 2014-10-13
http://www.eldiario.es/retrones/Antonio-Castillejo-demostrar-sociedad-podemos_6_312928722.html
María Clemente: "Más que sexo, ofrecemos intimidad"
Conocemos el mundo de la asistencia sexual a través de la organización Tandem Team
Raúl Gay | El Diario, 2014-10-06
http://www.eldiario.es/retrones/Maria-Clemente-sexo-ofrecemos-intimidad_6_310129007.html