Mostrando entradas con la etiqueta Barbijaputa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Barbijaputa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de abril de 2025

#hemeroteca #transfobia #terf | El artículo vetado y su contexto | Por qué la sentencia en UK es una victoria feminista

'Los derechos trans son derechos humanos' //

El artículo vetado y su contexto

Barbijaputa | Radiojaputa, 2025-04-23

https://radiojaputa.com/articulos/ 

Tras cinco años de colaboración semanal con el medio 'Público', este 21 de abril envié, como venía siendo habitual, una pieza de opinión para su publicación. No recibí entonces el habitual correo donde se me avisa de que había sido recibido. El día 22 por la mañana, al ver que el artículo no había sido publicado, mandé otro correo a la redacción, por si hubiera sido un despiste. Pasaron horas sin que nadie me dijera nada. Finalmente, la jefa de opinión me escribió un mensaje escueto donde me decía que había reenviado mi artículo al nuevo director de 'Público', Manuel Rico, para su «consideración».

Como otras veces, yo había adelantado de qué había escrito para mi columna semanal, por lo que mucha gente, al ser la sentencia de UK un tema de actualidad, preguntasteis enseguida por dicho artículo. Tuve que acabar contestando que, efectivamente, no solo no se había publicado sino que había esperado horas para recibir una respuesta donde seguía sin saber nada, solo sabía que el nuevo director lo estaba considerando. Al mediodía ya pregunté a la jefa de opinión lo siguiente: «Sigo a la espera. Nunca me ha pasado esto antes. ¿Puedo saber cuánto más se retrasará la publicación del artículo o cuándo sabré si es que ni se va a publicar? Van a dar las 12 y no sé ni por qué se está reteniendo».

Ese mail ya nunca se me respondió. Isabel, la abogada que me defendió en la persecución judicial y ya, mi amiga, con la que había comentado lo que me estaba pasando, envió un burofax pidiendo que me contestaran si iban o no a publicar mi artículo, porque de no ser así, yo quería publicarlo igualmente y es que por contrato, yo solo puedo entregar a 'Público' piezas inéditas.

Decidí hacer pública esta situación en redes: por primera vez en mi vida se me retenía sin explicaciones una columna, por primera vez en mi vida se me dejaban de contestar los correos, por primera vez en mi vida, el medio para que el que escribo, decide sin decirme por qué tratarme como si no me conociera, como si no mereciera ni una explicación, ni una llamada, nada. A las 23.30 de la noche, este medio decide contestar al burofax a través del abogado del medio para decirme dos cosas:
  • Mi artículo ha sido rechazado (sin explicación alguna sobre los motivos).
  • Petición para que borre los mensajes que he puesto en redes, que pueden leer aquí. Como verán, ni mi artículo ni mis comunicaciones han sido irrespetuosas o agresivas en modo alguna. Nunca he mantenido ninguna comunicación con ningún medio en el que haya trabajado de otra forma que con educación y respeto.
El motivo que me dan para que elimine es porque, supuestamente, he faltado a la buena fe contractual al dar por hecho que mi columna iba a publicarse. Teniendo en cuenta que es mi única experiencia durante los más de cinco años que llevo escribiendo para 'Público' (ni una sola vez en este u otro medio me habían rechazado nada), creo que acusarme de mala fe por darlo por hecho es solo una excusa para finalmente echarme, porque evidentemente no voy a borrar ningún mensaje.

Lo que ha ocurrido de puertas para adentro en 'Público', no puedo saberlo, lo único que sé a ciencia cierta es que la jefa de opinión decidió retener mi artículo y enviárselo al nuevo director, Manuel Rico, para su «consideración» y que este nuevo director tardó un mínimo de 12 horas en «considerarlo», para finalmente censurarlo. Y solo sé que en todo este tiempo, este medio no ha sabido o querido ver que soy una trabajadora autónoma que necesitaba una comunicación, que necesitaba saber y entender qué estaba pasando.

Por eso, y porque lo que se está intentando silenciar no solo es un contenido sobre feminismo, sino también mi derecho a expresarme, publico aquí el artículo que ‘Público’ ha decidido vetar:

Por qué la sentencia en UK es una victoria feminista


La sentencia del Tribunal Superior del Reino Unido ha supuesto una victoria incontestable para el feminismo y para todas aquellas que, a pesar de la hostilidad mediática e institucional y la violencia simbólica —y muchas veces física—, han sostenido con argumentos una lucha que, por desgracia, se está alargando lastimosamente.

Como cada vez que el feminismo gana una batalla en este frente concreto, las hogueras han ardido con virulencia, las feministas hemos sido atacadas y dibujadas como mujeres sin alma que solo buscan odiar al vulnerable. El transactivismo ha vuelto a construir en torno a nosotras un hombre de paja contra el que lanzar antorchas. No pocos artículos he leído estos días haciendo esto mismo: decir que no tenemos motivos (roncas estamos de repetirlos, ¿tan difícil es rebatirlos con otros argumentos en vez de repetir que no tenemos?), decir que solo nos invade el odio, que somos tránsfobas y ese es el motor que nos mueve.

Yo no caeré en lo mismo en este artículo, no me inventaré un hombre paja sobre el que arrojar más fuego. Solo intentaré explicar, una vez más, el porqué de nuestra lucha. Sé que entre todo el ruido y las antorchas, hay gente que quiere entender.

¿Por qué este fallo es una victoria para el feminismo?

Porque reconoce algo que el feminismo lleva siglos denunciando: que las mujeres existen como clase oprimida por su sexo, no por cómo se autoperciben, no por su identidad. La identidad no constituye quién eres, lo hace la realidad material y tu biología, no solo vale para el sexo, también para la etnia, la edad, la altura, etc. Es como naces, y no hay nada de malo en ello, en todo caso es la sociedad quien construye en torno a estos elementos inamovibles todo un discurso que hay que eliminar: que el sexo femenino no importa y no es importante estudiarlo ni en medicina, que las personas que no les tocó ser blancas no merecen lo mismo que las que sí, que cuando cumples 50 años más vale que te retires de la esfera pública (si eres mujer, claro) porque ya no eres deseable, etc.

El discurso feminista lleva unas décadas siendo atacado por una ideología neoliberal y capitalista, que cala en la sociedad como el agua, y lo hace de una forma perversa: a través de mensajes Mr. Wonderful pero con mucha carga política como, por ejemplo, este: “los derechos trans son derechos humanos”. Llamo “mensajes Mr. Wonderful” a aquellos mensajes simplificados, aparentemente positivos e irrefutables, que desactivan el pensamiento crítico. Son ideas envueltas en empatía superficial, que apelan a las emociones más básicas (bondad, aceptación, amor), pero ocultan o desvían el foco de las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad. Funcionan como eslóganes que parecen justos o compasivos, pero terminan sirviendo al sistema que dicen combatir.

Con el archiconocido “Los derechos trans son derechos humanos”, por ejemplo, te están diciendo que o estás con las exigencias del transactivismo o eres un fascista. Da a entender que las feministas queremos arrebatar derechos a las personas trans. Y quienes usan estos eslóganes, no necesitan explicar nada más después de frases como esa, porque ese eslogan apela a emociones, y ya el solo hecho de hacer preguntas te pone en la diana, ya te cataloga como persona que no respeta los derechos más básicos del ser humano. También funcionan muy bien réplicas que hemos escuchado incluso de boca de gente con poderosos altavoces, como el exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias —en prime time, por cierto—, cosas como: «eso que dices tú también lo dice Vox, por tanto, tú eres como Vox». Es curioso esto, porque el fascismo en Italia ha prohibido los vientres de alquiler pero no hay nadie tachándonos de fascistas por quererlo prohibir también aquí. Se ve que el ataque de que las feministas somos de derechas vale solo algunas veces. No es nuevo, a las feministas siempre se las ha tachado de conservadoras por los varones que se dicen de izquierdas. Todavía hay testigos de esto: todas las feministas vivas de la segunda ola que lucharon contra la pornografía y fueron aplastadas por una mancha ingente de varones que alegaban que no eran verdaderas feministas, sino mujeres mojigatas y conservadoras que querían lo mismo que la Iglesia. Y la sociedad los creyó a ellos. Y las mujeres, en su mayoría, los creyeron a ellos. Hoy vemos, demasiado tarde, que ellas llevaban razón.

Ahora vuelve a pasar lo mismo de siempre. Las mujeres que pelean, especialmente si son grupos exclusivamente formados por mujeres, como es el caso de la victoria en UK, son tachadas de malignas, brujas, terfas... Hace solo una década, no había mucha gente digamos defendiendo que ser mujer no es algo que esté relacionado con la biología, o que ser mujer nada tiene que ver con nacer con el sexo olvidado por la medicina, o que no está vinculado con que te tocara en el sorteo genético que te parieran con el segundo sexo. Hoy en día, ese mensaje Mr. Wonderful aparentemente inocuo y buenrollista ha calado tan hondo que hay cantantes, actrices, cómicos y todo tipo de famosos repitiendo mensajes que, sin saberlo, apuntalan el sistema patriarcal. Incluso gente que nunca antes se ha pronunciado sobre feminismo más allá de felicitar el 8M estos días postea en sus redes sociales mensajes reaccionarios disfrazados de pacifismo, mensajes que desmovilizan la lucha feminista. Mensajes que bien pueden resumirse en el manido “vive y deja vivir” (hay quien lo ha dicho literalmente así). Mensajes no reflexionados, que simplemente repiten mantras y eslóganes vacíos de argumentos. No se molestan en rebatir el argumentario feminista que ha llevado a conseguir esta victoria porque no conocen dicho argumentario. Se han limitado a tragar el eslogan principal “los derechos trans son derechos humanos” y a creer que hay mujeres en escobas que desean que no disfruten de esos derechos humanos. Vive y deja vivir. Como si las mujeres que llevamos años dejándonos el pellejo en la lucha feminista lo hiciéramos porque no sabemos vivir y, por lo tanto, tampoco quisiéramos que los demás vivieran sus vidas. Como si fuera por el simple placer de fastidiar, por pura maldad.

Las leyes trans y los protocolos sanitarios para menores de edad empezaron a proliferar en países ricos, como ya sabemos, y pocos años después, esos mismos países empezaron, uno tras otro, a dar marcha atrás en sus decisiones. Decisiones muy rápidas y radicales, demasiado, sobre todo teniendo en cuenta que no había una masa social que estuviera presionando en las calles de esos países para que esas decisiones se tomaran. Las feministas sabemos cuánto cuesta conseguir leyes y protocolos que nos protejan. De hecho, seguimos sin conseguir puntos de la agenda feminista que son vitales para una democracia, y nuestras manifestaciones y reclamaciones caen en saco roto. (Por cierto, aquí tienen una lista de todos esos países que han tenido que dar marcha atrás, minuto cinco).

Esta sentencia es un balón de oxígeno para las compañeras británicas, que llevan unos años más que las españolas peleándose contra el entrismo del transactivismo. La justicia de UK ha frenado el intento de seguir desmantelando las protecciones legales conquistadas por el movimiento feminista para las niñas y mujeres. Es una victoria porque devuelve al plano político lo que se pretendía reducir a la autoafirmación individual. Y, sobre todo, es una victoria porque no ha sido regalada, como otras victorias que nunca son femeninas: ha sido conseguida con organización, con análisis riguroso, con argumentos, con agallas y con la resistencia de muchas mujeres que han sido insultadas, perseguidas, violentadas, despedidas y señaladas por defender lo más básico. El feminismo no celebra sentimientos: celebra avances materiales. Y esto lo es.

El otro día leí algo parecido a “Os alegráis porque os consideren coños andantes”. No creo que ni quien lo escribió se crea su propio mensaje, pero contestaré: nos alegramos de que se reconozca que las mujeres somos oprimidas por el hecho material de haber nacido con un sexo concreto porque vivimos en un sistema que oprime a ese sexo concreto. Desvincular nuestro sexo de nuestra opresión es hacer como si el patriarcado y toda su maquinaria violenta no existiera. Si haces como que no existe un sistema que oprime en base al sexo, todas las políticas que hagas no estarán bien orientadas, no funcionarán, no protegerán a las del segundo sexo. No puedes ignorar cómo opera el sistema en el que vives solo para satisfacer los deseos de otras personas, porque como bien avisaron aquí también están discriminando a las niñas y mujeres.

El feminismo no lucha para que se nos reconozca solo como biología, al revés, el feminismo lucha para que nuestra biología no sea un motivo de opresión y un permiso para explotarnos, violarnos, borrarnos y empobrecernos.

No es el útero lo que reivindicamos, es la realidad que ese útero —nos guste o no— significa en un régimen patriarcal. Y nos pelearemos siempre contra quienes busquen desvincular nuestro sexo de nuestra opresión y, por ende, de las políticas que hay que implementar para acabar con la discriminación y opresión y para protegernos mientras tanto.

Quienes aún intentan convertir el feminismo en una rama decorativa del mercado de la autoayuda deberían preguntarse por qué cada vez que las mujeres ganan algo real, lo hacen a contracorriente, sin aplausos, sin subvenciones, y con la certeza de que nadie las va a felicitar públicamente... más bien al revés: con odio a raudales, incluso de quienes nunca dicen ni mu.

¿Las personas trans quedan desprotegidas con esta sentencia?

Es rotundamente falso. Lo que dice el fallo es que las protecciones legales basadas en el sexo no pueden ser alteradas para incluir la identidad de género, es decir: que cuando una ley hable de “mujeres”, no puede interpretarse que se refiere también a alguien nacido varón pero autoidentificado como mujer. Esto no elimina ningún derecho de las personas trans: no les impide trabajar, acceder a la sanidad, a la educación, alquilar una vivienda o vivir como deseen. Solo pone límites a una apropiación jurídica que estaba perjudicando directamente a las niñas y mujeres en UK y que sigue haciéndolo en los países donde esta sentencia aún no ha llegado.

Quienes estén legítimamente preocupadas por las personas trans deben saber que éstas siguen estando protegidas por la legislación antidiscriminación del Reino Unido bajo la categoría de “identidad de género” o “transgénero”. Nadie las ha expulsado del amparo legal. Y debe saber también que lo que se ha conseguido es que se reafirmen los derechos conquistados por el feminismo, y quede patente que no pueden ser reescritos en detrimento de las de siempre. No se puede invadir una categoría legal construida sobre siglos de opresión material —el sexo— para acomodar una vivencia subjetiva que no comparte ni esa historia de opresión ni sus consecuencias materiales.

Si una mujer trans sufre violencia o discriminación, tiene derecho a denunciarlo y a estar protegida. Lo que no tiene es derecho a entrar en espacios creados para proteger a niñas y mujeres: protegerlas porque son violentadas precisamente por nacer con el sexo con el que nacieron. Y son violentadas sistemáticamente por el otro sexo. Muchos de esos espacios son refugios para víctimas de violencia machista y violencia sexual, donde por desgracia algunas volvieron a ser agredidas. También en cárceles hay presas que fueron violadas por varones autoidentificados como mujeres. Los espacios separados por sexo no fueron creados por transfobia, fueron creados porque el sexo masculino se cree con el derecho de poseer como si fueran cosas al sexo femenino. Y esto ocurre independientemente de cómo se identifique el del sexo masculino y de cómo se identifique su víctima. La socialización ocurre en torno al sexo, no en torno a lo que uno percibe que es. Estos espacios fueron creados para protegernos, y se han modificado para validar identidades, lo cual nos volvió a desproteger. Cuando el acceso se define por autoidentificación, la protección desaparece. Por eso esta sentencia vuelve a los orígenes: tener en cuenta nuestro sexo.

Entonces no, no se ha desprotegido a nadie. Lo que ha quedado protegido, por fin, es el significado político y jurídico de “mujer”. Y eso, en un sistema que nos viola, nos empobrece y nos asesina por haber nacido mujeres, importa, y mucho.

Este fallo no es producto del azar ni del “sentido común judicial”. Esta sentencia tiene nombres, apellidos, vidas y trayectorias concretas: la de las mujeres de For Women Scotland, que han llevado este caso hasta el final. Son ellas quienes han gastado años, dinero, energía y salud mental para enfrentarse a uno de los aparatos más potentes y bien financiados de los últimos tiempos: la maquinaria ideológica que pretende sustituir el análisis materialista del feminismo por una serie de mantras identitarios sin ninguna base material.

Han sido mujeres. Feministas. Progresistas. Que no contaban con campañas publicitarias o el apoyo de ningún poderoso lobby, pero sí un argumentario incontestable y un sentido de la justicia inquebrantable. Mujeres que sabían que si se borra la categoría «mujer», se borran nuestros derechos.

miércoles, 13 de mayo de 2020

#hemeroteca #patriarcado | Diferencias entre sexo y género

Imagen: Google Imágenes / Fotograma de 'Ma vie en rose'
Diferencias entre sexo y género.
Barbijaputa | Público, 2020-05-13
https://blogs.publico.es/barbijaputa/2020/05/13/diferencias-entre-sexo-y-genero/

Si algo negativo está ocurriendo en la lucha feminista es, sin duda, la creciente confusión entre conceptos vitales para entender el feminismo como son el sexo y el género. Es tremendamente importante comprender estos dos elementos para poder conceptualizar bien, poder argumentar correctamente y no dejarnos colar concepciones misóginas y que invisibilizan a la mujer. El trabajo que está haciendo el "feminismo" neoliberal para confundir a este respecto está siendo chapó.

El patriarcado se refuerza especialmente cuando la tergiversación viene de corrientes autodenominadas feministas. El feminismo sabe defenderse claramente de discursos fascistas o abiertamente antifeministas, pero cuando en su seno hay voces y altavoces que niegan conceptos básicos o les dan una interpretación individualista, la confusión está servida. Y como dice Celia Amorós, "conceptualizar es politizar". Si no conceptualizamos correctamente, politizamos mal. Y en ese politizar mal, ya sabemos quienes son siempre las que pagan el pato.

SEXO:

El sexo es una realidad biológica. Empiezo así porque autores de la Teorías Queer insisten en que es una construcción, usando para cargarse de razones a las personas intersexuales. Pero no, los seres humanos nacemos con vulva o con pene (excepto las personas intersexuales, que presentan características sexuales de macho y de hembra en una u otra medida).

¿Para qué le sirve al patriarcado nuestro sexo? Le sirve para todo, y lo usa desde que nacemos para perpetuar el sistema de opresiones.

¿Cómo? Lo primero que una sociedad patriarcal necesita saber de un ser recién nacido es su sexo. Niño o niña. De hecho, antes de nacer, ya tendrá preparada toda una serie de elementos categorizados por sexo. En España, a las bebés se les agujereará las orejas para ponerles un ornamento que las diferencie de los niños. Su ropa será distinta y con diferentes colores y motivos. También, nada más nacer, recibirán un nombre típicamente femenino si nacen con vulva. Hay que tener en cuenta que, siendo bebé, la sociedad no distingue bien si es niña o niño, por lo que el patriarcado aprieta desde la cuna para que su propio entorno lo/la identifique correctamente.

Una vez identificado "correctamente", con sus colores correspondientes, sus adornos o ausencia de ellos, sus ropas y accesorios diferentes, la sociedad estará preparada para darle unos u otros mensajes. ¿Se trata igual a un bebé que una bebé? No. Aquí tienen uno de muchos ejemplos.

En torno al sexo, una realidad biológica que conlleva una anatomía concreta, se va construyendo el género, una construcción sociocultural excluyente y represora, y la principal herramienta del patriarcado para oprimir a las mujeres.

GÉNERO:

Después de hablarnos diferente, tratarnos diferente, llamarnos diferente, vestirnos y peinarnos diferentes, empieza a quedarnos muy claro a qué categoría pertenecemos, si a la privilegiada (hombres) o la oprimida (mujeres). Recordemos que con sólo seis años, las niñas ya nos consideramos menos brillantes que los niños. Es decir, el trabajo del patriarcado es excelente.

Algunos datos más sobre qué supone nacer con vulva a lo ancho y largo del mundo.
  • Como mínimo, 200 millones de mujeres y niñas entre 15 y 19 años de edad han sufrido la mutilación genital femenina en los 30 países en los que existen datos representativos sobre prevalencia.
  • Se calcula que hoy hay en el mundo 650 millones de mujeres y niñas que se casaron antes de cumplir los 18 años.
  • Las niñas también son víctimas de burlas por el aspecto de su rostro o de su cuerpo con más frecuencia que los niños. La violencia de género en el contexto escolar es un importante obstáculo para la escolarización universal y el derecho a la educación de las niñas
  • Alrededor de 120 millones de niñas menores de 20 años en todo el mundo (alrededor de 1 de cada 10) han experimentado relaciones sexuales por la fuerza u otros actos sexuales forzados
Esto es el género. Que haya una categoría social privilegiada, los hombres, que se crean con derecho a ejercer violencia de todo tipo contra niñas, adolescentes y mujeres. Y lo creen así porque el sistema patriarcal lo enseña, lo fomenta y lo perpetúa.

El género no dejan de ser mandatos y roles categorizados en dos: los que se dirigen a niñas y mujeres y los que se dirigen a niños y hombres, moldeándolos de distinta forma para que encajen sí o sí en uno u otro compartimento estanco: el género que le corresponde según su sexo. La violencia que se recibe por no encajar en el compartimento que se te asigna la conocemos todas y todos muy bien, llegando a la muerte, por supuesto.

Por eso el feminismo busca la abolición del género. Sin género, sin mandatos diferenciados, sin mensajes que nos esculpen como dos tipos de personas diferentes, nadie tendrá la necesidad de encajar en ninguna casilla rígida. Las mujeres nos diferenciaremos de los hombres únicamente en nuestra anatomía. Ninguna persona recibirá una educación distinta por nacer con pene, y ninguna persona será tratada con violencia por nacer con vulva.

Otra consecuencia del género que sufrimos, obviamente, las mujeres simplemente por nacer con una anatomía femenina, o como escribió Simone de Beauvoir, con "el segundo sexo":

ANDROCENTRISMO:

Que el mundo tome como estándar el modelo masculino nos repercute a las mujeres, que somos la otredad. Nuestro cuerpo y anatomía son "lo otro". Esto se evidencia de muchas maneras, pero una de las graves para nuestra salud y nuestra vida es el androcentrismo médico: la medicina toma el cuerpo masculino como modelo y esa visión que nos excluye, además del sesgo machista que se aplica -como en cualquier otro campo- afecta directamente a nuestras vidas simplemente por nacer con vulva, útero, ovarios...

¿Por qué se toma como modelo la anatomía masculina si las mujeres somos el 52% de la población? Porque existe el género: los hombres son lo importante, lo estándar, lo genérico -incluso en el lenguaje-, lo UNO. Las mujeres somos lo accesorio, la otredad, lo DOS.

La jerarquización de los sexos en nuestra sociedad es obvia gracias al género. El primer sexo puede oprimirnos -y nos oprime- allí donde haya población. El primer sexo saca beneficio de la explotación sexual y reproductiva del segundo sexo, de nuevo, gracias al género. Por ello existe la trata, la prostitución, los vientres de alquiler, la violencia machista, la violencia sexual, etc. Porque hay hombres y porque hay mujeres, en el sentido sociocultural del término.

miércoles, 29 de mayo de 2019

#hemeroteca #violenciamachista | No fue un suicidio, fue asesinato

Imagen: El Mundo / Concentración por Verónica en Iveco
No fue un suicidio, fue asesinato.
Una mujer de 32 años se ha suicidado después de que un vídeo sexual donde aparecía se difundiera masivamente entre trabajadores de la empresa en la que trabajaba. No quiero ni pensar en cómo debe de ser que tus propios compañeros se organicen para destrozarte la vida mientras ellos se divierten.
Barbijaputa | El Diario, 2019-05-29
https://www.eldiario.es/barbijaputa/suicidio-porno_de_venganza-video_sexual-barbijaputa_6_904019612.html

Una mujer de 32 años se ha suicidado después de que un vídeo sexual donde aparecía se difundiera masivamente entre los trabajadores de la empresa en la que trabajaba.

El vídeo se grabó hace cinco años, ni siquiera estaba casada todavía, ni habían nacido sus dos hijas. Sin embargo, la presión y la ansiedad fue tal que la mujer decidió no sufrirlo más. El sindicato CGT denuncia que los compañeros no sólo siguieron viendo y difundiendo el vídeo, sino que aparecían en el puesto de trabajo de la mujer para verla en persona y comprobar de quién se trataba.

Si un vídeo de carácter de sexual puede llevar a una persona a suicidarse de vergüenza, de miedo y de ansiedad no hace falta decir que esa persona es una mujer. No me quiero ni imaginar por lo que pasó esta chica, ni cómo debió ser la presión para que no pudiera soportarlo más. No quiero ni pensar en cómo debe de ser que tus propios compañeros de trabajo se organicen para destrozarte la vida mientras ellos se divierten.

CCOO explica que "la mujer estaba siendo acosada por un compañero", que fue el que presuntamente difundió las imágenes entre la plantilla. De ser así, esto es otro caso de "porno de venganza", otro caso que acaba con la mujer muerta. Este tipo de prácticas vuelven a cebarse con las mujeres, porque son ellas de las que se vengan los hombres. El porno de venganza no se entiende en el sentido contrario porque lo único que consigues difundiendo un vídeo sexual de un hombre es darle más puntos a su carné de masculinidad. No tiene sentido vengarse de un hombre viralizando contenidos donde mantiene relaciones.

Ni es la primera vez que una mujer se suicida por este motivo ni lamentablemente será la última. Y a pesar de que muchos estos días la culpen a ella por haber grabado ese vídeo, la culpa sólo recae en quienes usaron, vieron y difundieron las imágenes, y por supuesto sobre estos que tienen la osadía de culparla a ella. Sin ser vidente ya sé que la inmensa mayoría son hombres.

La noticia dice que esta chica se ha suicidado, pero no es verdad. A esta mujer la han matado entre un número incalculable aún de personas y un sistema putrefacto, machista y asesino. Cada uno de los compañeros que se rieron, que fueron a su puesto de trabajo a mirarla, que se mofaron de ella, que reenviaron el vídeo o que lo comentaron son cómplices de esta muerte en particular, y del sistema en general. Cada uno de ellos son pilares en esta sociedad patriarcal que odia a las mujeres, que las humilla y las daña tan profundamente que a veces es sencillamente imposible seguir hacia delante.

Verónica ya no está. Y a sus hijas habrá que explicarle algún día por qué no está. Espero de corazón que estas niñas crezcan en un mundo donde mantener relaciones sexuales no te mate. Que puedan vivir libremente sin miedo a que un hombre les destroce la vida sólo con pulsar el botón de reenviar.

Las feministas seguiremos peleando por ese mundo sin descanso cada día.

jueves, 29 de noviembre de 2018

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Nosotras parimos, nosotras ya hemos decidido

Imagen: El Diario / Campaña de Son Nuestros Hijos
Nosotras parimos, nosotras ya hemos decidido.
"Nosotras parimos, nosotras decidimos" es el lema feminista que la asociación Son Nuestros Hijos ha robado al movimiento que lucha por la liberación de las mujeres. Nosotras parimos y nosotras decidimos, exacto. Y precisamente porque somos muchísimas las que tenemos esto asimilado, no vamos a dejar que vengan cuatro liberales a convencernos de que esta frase tiene más lecturas que la original.
Barbijaputa | El Diario, 2018-11-29
https://www.eldiario.es/barbijaputa/barbijaputa-son_nuestros_hijos-vientres_de_alquiler-gestacion_subrogada-babygest_6_841025904.html

"Nosotras parimos, nosotras decidimos" es el lema feminista que la asociación Son Nuestros Hijos ha robado al movimiento que lucha por la liberación de las mujeres.

Es curioso que hablen en femenino y digan "nosotras parimos" o "nosotras decidimos", cuando lo cierto es que en la Junta Directiva que aparece en su web sólo hay dos mujeres (una vocal y la secretaria, claro) frente a 8 hombres, entre los que están el presidente de dicha asociación, el vicepresidente y el tesorero. El poder y las decisiones donde tienen que estar, claro, en ellos.

Del lema feminista no sólo han sacado un eslogan, también una web con vídeos de mujeres asegurando que ellas gestarían. Por otro lado, en la propia página de Son Nuestros Hijos, en el apartado "nuestras gestantes" (es decir, mujeres que no dicen que gestarían para una campaña, sino mujeres que ya han alquilado su vientre), aparecen sólo un par de vídeos que no se pueden reproducir porque no existen realmente. También encontramos el perfil de una mujer llamada Crystal, que a poco que busques en Google, ves que es una mujer estadounidense que pertenece a otra plataforma en USA.

Esta asociación, que asegura que no tiene como objetivo el lucro, tiene un apartado propia en la web de la agencia de gestación subrogada BabyGest. El apartado abre con la charla de, cómo no, un hombre.

Que tanto esta asociación como las agencias que alquilan vientres saben que están robando un lema para confundir no se le escapa a ninguna feminista. El problema es que, como también saben, con eslóganes y tergiversaciones se puede confundir a la población lo suficiente como para que parezca que este debate está abierto y que, además, es legítimo.

Nadie juega mejor con la neolengua y retuerce más la realidad que un liberal con ganas de venderte algo. Nadie. Pero en esta ocasión se están topando de frente con un movimiento muy bien organizado, con miles de mujeres que llevan más tiempo instruyéndose o peleándose por sus derechos y su liberación que el que ellos llevan intentando alquilarlas. Y tenemos muchos más argumentos que ellos, aunque quizás no tanta pasta. Nosotras podemos llenar las calles de Madrid varios días al año, pero ellos con una transferencia bancaria pueden colocarte un cartel de neón en pleno dentro de las mayores ciudades de España con sus propuestas ilegales e indignas para con las mujeres.

Nosotras parimos y nosotras decidimos, exacto. Y precisamente porque somos muchísimas las que tenemos asimilado esto, no vamos a dejar que vengan cuatro liberales a convencernos de que este lema tiene dos lecturas. Por muy grande que sea el cartel, y por mucho neón que lleve.

Alquilar tu vientre no es un trabajo. En un trabajo se vende la fuerza de tu trabajo, no tu cuerpo. Si fuera un trabajo podrían desempeñarlo también los hombres. Si fuera un trabajo podrían llamarte del INEM para una oferta cuando estás desempleada. Si fuera un trabajo de verdad, y fuera algo maravilloso y complaciente como nos quieren hacer ver, serían a las burguesas a las primeras que se les ofertaría la faena. Pero no, jamás una burguesa ha alquilado su cuerpo a nadie, y jamás lo hará. Este es otro de los motivos por los que el feminismo tiene que ser de clase: la feminización de pobreza es una realidad. Las mujeres pobres son más pobres que los hombres pobres. Y su capacidad reproductiva no puede ser objeto de explotación para el capricho de los que más tienen.

El liberalismo pretende, como siempre, hacer pasar por libertad individual lo que no es más que explotación de las mujeres pobres, que son las únicas que se prestarían a esto, dinero mediante. Cuando se hace cualquier cosa por necesidad, no existe libertad. Libertad es cuando la situación de una persona la hace poder elegir entre multitud de opciones. Las mujeres que se ofrecen en Ucrania, por ejemplo, a gestarle la criatura a otra persona con más ingresos y opciones vitales, son pobres. Ni una sola mujer rica ha gestado nunca para nadie por dinero.

El mensaje de pseudoaltruismo que tanto Ciudadanos como asociaciones tipo Son Nuestros Hijos lanzan cada dos por tres es la trampa en la que muchos caen. "Bueno, si quieren hacerlo gratuitamente para un hermano, legalicémoslo". Parece tener lógica y cero riesgos. Parece mentira que no sepamos cómo se las gasta el capital. Parece mentira que no entendamos todavía cómo funciona este sistema. Lo que primero se ofrece de forma gratuita en la Seguridad Social acaba siempre externalizándose y acabando en empresas privadas.

Lo saben tan bien que dan charlas, incluso antes de que se legalice, para agencias como la nombrada anteriormente, que ya tiene un catálogo con los precios, y un sitio en su web llamado "La calculadora", para que ingreses tus datos y veas por cuánto te puede salir y cuánto te puedes ahorrar por una criatura nueva y sin defectos. Porque si hay algún problemas en el parto o en la gestación, los padres no tienen de qué preocuparse: si hay algún problema, como que el bebé nazca en coma, se les devuelve el dinero. Lo que pase con el bebé o la gestante nadie lo sabe. Sí sabemos que en aquel caso concretamente, la pareja acabó consiguiendo otro bebé. También sabemos el estado anímico de los pudientes: "fue dramático (para ellos)". Y también sabemos que "Cuando los médicos les confirmaron que el niño iba a morir [sin saber cuándo], regresaron a España". Tampoco era cuestión de quedarse allí a ver qué pasaba, ni que fuera su hijo.

En resumen: no van a dignificar ni a legalizar esta práctica. Nosotras parimos, nosotras decidimos, sí, y decidimos que este debate no se abre porque ni siquiera es una debate real, se trata simplemente del liberalismo intentando meterse de nuevo donde ya se metió la Iglesia: en nuestro coño y nuestros ovarios.

Pero están pinchando ustedes en hueso, señores: en nuestro cuerpo mandamos nosotras más que nunca. Nosotras parimos, nosotras ya hemos decidido. Ni se acerquen.

martes, 27 de noviembre de 2018

#hemeroteca #machismo #lenguaje | Lenguajx inclusivx

Imagen: El Diario / Sede de la RAE patriarcal
Lenguajx inclusivx.
Mientras la UNESCO hace guías desde hace décadas para nuestra inclusión en el lenguaje, los miembros de la RAE siguen pensando que el lenguaje inclusivo es eso de acabar las palabras en -e, en -x o en arrobas.
Barbijaputa | El Diario, 2018-11-27
https://www.eldiario.es/barbijaputa/barbijaputa-rae-lenguaje_inclusivo_6_840325983.html

"No hay razón para pensar que el género masculino genérico excluye a las mujeres", ha dicho sobre el masculino genérico Darío Villanueva, director de la RAE, y uno de los encargados de presentar el nuevo libro de estilo que la institución.

La propia historia de la RAE es un ejemplo de cómo de excluidas estamos las mujeres de la lengua. Una representación mísera que no es casual ni arbitraria.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) no opina lo mismo, por eso podemos encontrar guías de lenguaje no sexista desde hace décadas. Por ejemplo, en esta de 1999, además de recomendaciones para un lenguaje no excluyente, deja constancia de una obviedad que los señores de nuestra sacrosanta academia se empeñan en negar e invisibilizar: "El lenguaje no es una creación arbitraria de la mente humana, sino un producto social e histórico que influye en nuestra percepción de la realidad. Al transmitir socialmente al ser humano las experiencias acumuladas de generaciones anteriores, el lenguaje condiciona nuestro pensamiento y determina nuestra visión del mundo. Los prejuicios sexistas que el lenguaje transmite sobre las mujeres son el reflejo del papel social atribuido a éstas durante generaciones".

No sólo se empeñan en negar esta realidad (que a ellos por supuesto no les afecta) sino que no es raro encontrar a sus miembros en redes y artículos haciendo parecer ridículas a las personas que la señalan. Endiosados como suelen, los académicos, se arrogan el poder que no tienen para anular e intentar ridiculizar cualquier movimiento o lucha contra la discriminación. Así que sí, mientras la UNESCO hace guías desde que éramos pequeñas para nuestra inclusión en el lenguaje, la RAE sigue pensando que el lenguaje inclusivo es eso de acabar las palabras en -e, en -x o en arrobas.

La lengua es el vehículo del pensamiento, y no sólo puede ser machista, también homófoba, racista, etc. Por mucho que se empeñen los señores en eximirse de responsabilidades al respecto, ya no van a engañar más que a los que quieren ser engañados. Por más que repitan que ellos sólo recogen el uso de las palabras y nada más, la realidad es otra y además accesible para cualquier que tenga a mano un diccionario o Internet. Vamos a poner un par de ejemplos de cómo el lenguaje, más allá de ser excluyente, puede ser machista. Ejemplos que no hace falta buscar fuera del propio diccionario:

cocinillas
Tb. cocinilla.

1. m. coloq. Esp. Hombre que se entromete en las tareas domésticas, especialmente en las de cocina.
2. m. y f. coloq. Esp. Persona aficionada a cocinar. U. t. c. adj.


La propia definición que dan a cocinillas es marcadamente machista. No solo la definen, sino que hacen un juicio: el hombre que hace tareas domésticas se está entrometiendo en labores que no le corresponden. Y además, está colocada en primer lugar. Ya, después, como segunda, está la acepción que conocemos y usamos a día de hoy.

También tenemos putón.

Del aum. de puta. 1. m. malson. Esp. Mujer de comportamiento promiscuo y de indumentaria zafiamente provocativa.


La RAE considera un hecho que una prenda puede ser provocativa. Que provoca por sí sola. Esto sólo ocurre con prendas femeninas. No encontrarán ejemplos de ropa de hombres que provoquen absolutamente nada en el diccionario. Mucho menos de manera "zafia".

Hay muchos más ejemplos como este en la RAE, donde no sólo se definen palabras sin ningún tipo de objetividad, sino que perpetúan nuestra discriminación y generan violencia sobre nosotras.

Pero si la institución en sí está llena de hombres cuyo sexo les beneficia a la hora de sentarse en esas sillas, si se han ido eligiendo entre ellos para suplir las que se iban quedando vacías, ¿cómo van a identificar su propio machismo a la hora de pulir, fijar y dar esplendor a nuestro diccionario? Estamos a años luz de que los presentes miembros abran la mirada y reconozcan tanto su machismo como el machismo que desprende su trabajo. Están tan alejados del feminismo y de la lucha por la igualdad, que es más que palpable que cualquier transformación del lenguaje para la inclusión de todas las personas es para ellos una afrenta. Una afrenta a su masculinidad. ¿Qué vamos a saber las mujeres sobre el lenguaje si somos mujeres? Nosotras somos las que somos capaces de vestir de forma zafiamente provocativa, las que nos encargamos de las tareas domésticas. Somo las que, en nuestro conjunto, formamos el sexo débil. Esta última definición sigue apareciendo en nuestro diccionario. Pero, tranquilas, que el sexo fuerte, el de la RAE, aceptó hace unos meses poner una nota (después de miles de reclamaciones y recogidas de firmas), donde admiten que es una expresión con intención despectiva o discriminatoria. Guau. El progreso ya está aquí.

Son necesarias presiones de multitud de frentes para que este pequeño matiz se introduzca. En ningún caso se hace un barrido para unificar criterios, sólo matizan en aquellos casos donde se arma demasiado barullo. En crudo: hay que dejarse los cuernos para que vayan soltando la mano y reconociendo matiz por matiz, definición por definición. Nosotras empujamos y ellos ya van viendo cuándo nos dan una limosna o cuándo se enrocan como los reyes que son.

El lenguaje inclusivo, como su propio nombre indica, no excluye a nadie, pero para esta RAE no va a estar nunca bien visto porque la habitan hombres burgueses apoltronados y privilegiados. Y a sus defensoras nos ven como... qué sé yo, "feminazis", o lo que es lo mismo para ellos: "feministas radicalizadas".

Twitter / RAE / 21 ago. 2018 / La voz «feminazi» (acrónimo de «feminista» + «nazi») se utiliza con intención despectiva con el sentido de 'feminista radicalizada'.

Todavía no han incluido la acepción más influyente y actual de patriarcado (palabra que resuena hasta en los altavoces en mítines del PP) y ya han perpetrado esta definición de " feminazi".

En la vida real, como siempre alejada del púlpito de esta gente, feminazi es un término que acuñó un locutor de radio de EE.UU en los setenta para denominar a las feministas que luchaban por su derecho al aborto libre. Según este caballero, el número de abortos en el mundo era el peor de los holocaustos, peor y más numeroso en víctimas que el holocausto nazi.

De esta realidad, la academia fantasea y redefine: una feminazi es una "feminista radicalizada", o lo que es lo mismo: feminista. Porque aunque de esto tampoco se hayan enterado, no hay otra forma de ser feminista que yendo hasta la raíz.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

#hemeroteca #transfobia #feminismo | No podéis incluir a las mujeres trans en el feminismo

Imagen: Pikara / CIS-TERS
No podéis incluir a las mujeres trans en el feminismo.
Los avisos de contenido sensible de este texto son: transmisoginia, mención de genitales, ablación de clítoris, mutilación genital, violencia médica a personas neurodiscapacitadas y trans, violencia obstétrica, esterilización trans, discursos terf, vinculación mujer trans – señor pederasta y racismo.
La CISterna Transfemmenista | Pikara, 2018-11-07
http://www.pikaramagazine.com/2018/11/comunicacion-transinclusiva/

El feminismo, como concepto, engloba un conjunto de movimientos que, a partir de distintas bases teóricas y prácticas, luchan por la liberación de todas las mujeres (y personas cuyo género está en el espectro femenino y, por tanto, están afectadas por la misoginia) de las estructuras de opresión a las que estamos sometidas por nuestro género. Un género que, como bien sabéis, está atravesado en mayor o menor medida por muchísimos factores más que crean experiencias diversas y complejas: colonización, raza, clase, discapacidad, orientación sexual... La experiencia como mujer de una mujer negra de Senegal no será la misma que la de una mujer blanca, o nicaragüense, o trans, o autista. Una mujer cis euroblanca difícilmente experimentará el miedo a la ablación de clítoris, una mujer cis de Egipto nunca vivirá con la presión asfixiante institucional y social por mutilarse el pene que sufrimos las mujeres trans, una mujer trans nunca experimentará la violencia obstétrica en el embarazo, a una mujer trans que no sea susceptible de ser diagnosticada con trastorno de identidad múltiple no le negarán nunca el acceso a hormonas por ser neurodiversa. No hay violencias patriarcales que nos hagan más o menos mujer. Todas somos mujeres, y todas sufrimos misoginia, aunque sea de forma diversa. El patriarcado, maldito sea, tiene para todas.

Sin embargo, como estaréis hartas de ver, los discursos que más calan y más se expanden entre una población ávida de feminismo son aquéllos que representan sólo a ciertas mujeres. ¿Quién no ha leído nunca un artículo de Barbijaputa, o ha escuchado un mitin de Lidia Falcón, o ha visto un tweet de Towanda Rebels? Igual hay quien no sepa quiénes son, pero cualquiera habrá escuchado alguna vez sus mensajes, sea a través de ellas, o a través de otras personas. Porque su discurso es hegemónico, y a su vez, excluyente por naturaleza. Excluyente por no decir violento y misógino, porque agrede a una gran cantidad y diversidad de mujeres.

Hasta aquí no he dicho probablemente nada nuevo, pero creo que es importante contextualizar esto para sostener la afirmación del título. Una afirmación que nace de la propuesta de tema que me hizo llegar Pikara Magazine a la hora de decidir cómo enfocar este artículo. La propuesta -completamente bienintencionada- de esta revista era escribir un artículo sobre “cómo lograr una comunicación feminista transinclusiva”.

Y la respuesta de La CISterna Transfemmenista es: no se puede. No podéis incluir a las mujeres trans en la comunicación feminista.

La razón es sencilla. Las mujeres trans no podemos ser incluidas en un movimiento que ya nos pertenece de raíz. Nuestra identidad nos hace partícipes del movimento, somos mujeres. No somos la otredad que tiene que ser incluida y encajada en un discurso hegemónico. Hay que derribar lo construido y volver a empezar porque el hecho de que no nos consideréis la base de éste es un error fundamental.

No podemos encajar en una comunicación feminista que va con el coño por bandera, con los ovarios como escudo y con el “sexo débil los cojones” como himno. No se puede incluir a las mujeres trans en una comunicación feminista cis, blanca y burguesa que insiste en alcanzar los puestos de poder que tradicionalmente han pertenecido a los hombres blancos. Un feminismo cis, blanco y burgués que pretende, desde ahí, alcanzar una posición de (mayor) privilegio y así, a cambio de mantener el status quo de lo que no les afecta, separarse más de las mujeres que están en una posición más vulnerable que ellas. No se puede incluir a las mujeres trans en un discurso que nace del “a las mujeres nos discriminan por tener coño”, en el que preocupan mucho los métodos anticonceptivos para mujeres cis mientras a las mujeres trans nos están esterilizando sistemáticamente sin que nadie escuche nuestras voces gritar que ya basta.

Por eso invito a quienes quieran lograr una verdadera comunicación feminista que se preocupen menos por la comunicación y más por el fondo de lo que quieren comunicar. El problema no está en la comunicación, está en el imaginario colectivo del concepto “feminismo”. El problema no está en que haya pocas mujeres trans publicando en Pikara Magazine, el problema es que haya todo un sistema cediendo espacio a mujeres como Towanda Rebels, Barbijaputa, Lidia Falcón, y demás. Mujeres que atentan directamente, mediante sus discursos, a la vida de mujeres trans, de trabajadoras sexuales, de mujeres racializadas...

Por supuesto que se pueden hacer cosas para corregir la comunicación feminista y hacerla menos TERF. Están empezando a florecer los casos de grandes medios que prescinden de los servicios de hombres por sus discursos y sus agresiones (de todo tipo) a ciertas mujeres. ¿Os imagináis por un momento que un periódico grande decide prescindir de los servicios de una feminista de renombre por su discurso de odio contra las mujeres trans? ¿Os imagináis por un momento que algún partido político convoca a los medios para anunciar que deciden romper su vínculo con el Partido Feminista Español por las declaraciones de su secretaria general en las que insinúa que las mujeres trans somos “señores pederastas impunes”? ¿Os imagináis espacios de formación universitaria en género y feminismos en que no se actúe con equidistancia y conciliación ante discursos transmisóginos constantes, que desplazan a compañeras trans hasta el aislamiento y el abandono de la formación? ¿Os imagináis que la dirección de la universidad y las compañeras feministas abordaran estas situaciones desde el enfoque de lo que son (agresiones)? ¿Os imagináis que en vez de cuatro ‘tweets’ sueltos de las cuatro feministas cis estupendas, el feminismo se enfrente organizadamente contra todo el acoso transmisógino que recibimos a diario las mujeres trans que hablamos de feminismo?

O una de mis favoritas, ¿os imagináis que el feminismo respondiera en bloque a las mujeres que dicen que tienen miedo a hablar por si las acusan de transmisoginia igual que se responde en bloque cuando un tío dice que ya no se puede ligar sin que los acusen de machismo?

Si no sabéis ligar sin ser acusados de machismo, señores, igual no estáis ligando, sino que estáis agrediendo.

Si no sabéis hacer feminismo sin ser acusadas de transmisóginas, señoras, igual no estáis haciendo feminismo, sino que estáis agrediendo.

Así que mi recomendación para que el feminismo sea un movimiento revolucionario es que, quien lo quiera, se oponga claramente contra todo tipo de violencia estructural a una mujer, que se exija que rectifiquen, que expliquen por qué se han equivocado, que se disculpen clara y públicamente y que reparen daños materiales y simbólicos (tanto emitiendo comunicados, como pagando dinero a las personas afectadas por sus agresiones, cediendo espacios –seguros- a las personas agredidas para explicar lo que ha ocurrido, adaptando a su dañada salud las condiciones necesarias para poder seguir realizando sus cometidos –trabajar desde casa, por ejemplo-…).

Si se quiere hacer de nuestra lucha feminista un movimiento revolucionario, dejémonos de corporativismos y amiguismos, cuidemos a las agredidas y enfrentémonos frontalmente contra todas aquellas personas que quieran hacer de éste una forma de extender el ‘status quo’ para su propio bien.

¿O esto es pedir demasiado compromiso con nuestra propia causa?

martes, 10 de julio de 2018

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Ciudadanos y los vientres de alquiler

Imagen: El Diario / Fotograma de 'El cuento de la criada'
Ciudadanos y los vientres de alquiler.
En Ciudadanos, como buenos liberales, no están preocupados por el bienestar o las políticas sociales que favorezcan a la mayoría: su único objetivo es el capital.
Barbijaputa | El Diario, 2018-07-10
https://www.eldiario.es/barbijaputa/ciudadanos-vientres_alquiler-gestacion_subrogada_6_791330880.html

Ciudadanos dijo que aplazaría su propuesta de ley sobre los vientres de alquiler porque ya no la veía prioritaria, pero eso no ha quitado para que aprovechara las fiestas del Orgullo, en Madrid, para sacar toda su artillería pesada de nuevo. Rivera no parece concebir el colectivo LGTB sin los vientres de alquiler, y en cada ocasión que ha tenido y tiene vuelve a vincularlos. No percibe su lucha como la liberación y empoderamiento de sus miembros, como un movimiento que pelea por los derechos de las personas no heterosexuales. Porque es el hecho de no ser heterosexual lo que les ha valido siempre al sistema para oprimirlos. Ciudadanos ve un negocio, una posibilidad de sacar tajada.

Nada tiene que ver el colectivo LGTB con alquilar el cuerpo de mujeres pobres para tener criaturas, y ellos lo saben, pero el partido naranja reduce esta lucha a los hombres gais y la posibilidad de que ellos quieran tener hijos o hijas con sus genes.

En Ciudadanos, como buenos liberales, no están preocupados por el bienestar o las políticas sociales que favorezcan a la mayoría: su único objetivo es el capital. Caiga quien caiga por el camino. Por eso se interesaron por legalizar la prostitución hace unos años, y sin descaro hacían alusión al PIB. Por eso ahora le toca a los vientres de alquiler, concepto disfrazado de una libertad más para los hombres gais.

No es una novedad que Ciudadanos se olvide de las mujeres y de sus derechos, o que haga oídos sordos a las necesidades de los sectores más empobrecidos de la sociedad, pero no deja de ser sangrante que maquille sus intereses de bondades y libertades.

Los argumentos que esgrimen sus políticos son repetitivos y faltos de profundidad. A poco que rasques, sale a la superficie lo ilógico de su planteamiento. Acusan además a los grupos progresistas y al feminismo de ser unos hipócritas por defender el derecho a que las mujeres decidan sobre sus cuerpos, pero a la vez se nieguen a apoyarlos en su causa. Es precisamente el motivo por el que el feminismo está en contra de los vientres de alquiler: para que las mujeres más pobres (que son las que tendrían que recurrir a esta práctica) no tengan que someterse a semejante aberración física y psicológica, beneficiándose tan solo la pareja con recursos suficientes para cumplir sus "sueños".

Otra forma de reducir la cuestión entre los defensores (en masculino, sí, casualmente son mayoría hombres) de alquilar a mujeres como si fueran incubadoras es la de compararlo con la donación de esperma. Así de empáticos son: sienten ellos que someterse a tratamientos hormonales, pasar por meses de gestación (con los vínculos que eso conlleva), crear una nueva vida de la que separarte para dársela a extraños (cómo se le explica luego a la criatura es lo de menos, porque lo importante es que ya esté en el mundo para saciar los anhelos pijos de los privilegiados) y la modificación de tu cuerpo y tus entrañas, etc. es lo mismo, exactamente, que masturbarse y echar en un bote el resultado.

Bien podrían compararlo con la compra venta de órganos, puestos a poner ejemplos más realistas. Pero, claro, esta comparativa ya les gusta menos, porque ellos no tendrán útero, pero sí la mayoría de los órganos que salvan vidas, y ahí sí empatizan.

Los vientres de alquiler son solo otra forma más de explotación de los ricos sobre las pobres, y por mucho que la neolengua lo haya bautizado como 'gestación subrogada' no deja de ser lo que es: una práctica propia del Cuento de la Criada, un uso más del patriarcado sobre nuestros cuerpos y una forma de violencia que se cierne sobre las personas más pobres entre los pobres: las mujeres.

Y aún se preguntará alguien por qué el capitalismo y el liberalismo son incompatibles con el feminismo.

jueves, 5 de abril de 2018

#hemeroteca #cofradias #delitosdeodio | No sólo linchaban a Ana Julia

Imagen: El Diario / Quema de Judas en Coripe, Sevilla, el Domingo de Resurrección
No sólo linchaban a Ana Julia.
Este año ha sido probablemente de los más celebrados: además de tener la oportunidad de linchar a la representación de una mujer se sumaba el de tirotear y quemar la de una inmigrante y encima negra.
Barbijaputa | El Diario, 2018-04-05
https://www.eldiario.es/zonacritica/ana_julia-barbijaputa-coripe-muneca_6_757734237.html

Ayer nos enteramos de que una localidad sevillana, Coripe, tiene como costumbre construir muñecos de paja que representan a personas conocidas, para luego lincharlas. La quema del Judas, la llaman.

Leo estupefacta que otros años se han quemado a las representaciones de Eva Sannum (ex del rey Felipe, el 'preparao') y de Bárbara Rey. Ésta última, según los medios, por haber aireado su relación con el rey Juan Carlos.

También han quemado a las figuras de Iñaki Urdangarín (viendo el percal que se trae esta gente con la monarquía, cabe concluir que lo quemaron por traición a la Corona), y del asesino de Marta del Castillo.

La misoginia de esta tradición no puede ser más sangrante: ponen al mismo nivel a alguien como Eva Sannum (que no sé ustedes pero yo no sé ni qué voz tiene, jamás la escuché ni hablar) con el asesino de Marta del Castillo o con alguien que aprovechando su posición se lucra (por supuesto, impunemente) como Urdangarín.

Este año ha sido probablemente de los más celebrados: además de tener la oportunidad de linchar a la representación de una mujer se sumaba el de tirotear y quemar la de una inmigrante y encima negra. ¿Por qué? Porque en el imaginario colectivo las mujeres somos seres perversos, sí, (las viudas negras, las locas, las de las denuncias falsas, las desalmadas madrastras de Disney, las zorras destroza-hogares, las Yoko Ono destroza-grupos de amigotes, etc.) pero si le sumamos que la mujer era inmigrante (es decir, una vaga, una interesada que viene aquí a robarnos el trabajo, a no pagar impuestos y a vivir de ayudas) y además negra (imposible confiar en ella, seguro que a poco que te despistes te roba hasta el alma, a ver si no te hace incluso vudú, etc.), nos queda como resultado la muñeca de alguien cualquiera de esos que se revuelcan en el imaginario colectivo: no sólo quemar a Ana Julia, sino quemar a todo lo que odiamos aunque sea una construcción irreal.

Las fuentes que denunciaron la quema del muñeco de Ana Julia aseguran que "se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia". Yo no estaba cuando quemaron el muñeco de Urdagarín, pero me apuesto lo que quieran que no fue al grito de "blanco de mierda" o "heterosexual asqueroso" o "puto, zorro".

El caso del linchamiento al muñeco de Ana Julia es, además, especialmente sangrante porque la propia madre de Gabriel ha pedido por activa y por pasiva que no se lanzasen mensajes de odio y que, por favor, el recuerdo que quedara de su hijo no fuera el de esta mujer, sino el de las muestras de afecto que habían recibido durante los días que duró su búsqueda. Pero, ¿qué más da lo que diga la persona que más ha sufrido la pérdida del niño cuando hay un montón de gente a quien se le está haciendo bola la ignorancia y el odio? ¿Cómo se le explica a esos miembros de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos que decidieron que se quemara a Ana Julia este año (sí, es la AMPA quien lo decide anualmente) que lo último que necesita nuestra sociedad son representaciones de violencia machista y xenófoba? ¿Cómo se le dice que están contaminando a sus hijos de ambas lacras al vitorear un teatro tan repugnante como ése? Y no sólo a ellos, sino a todas las personas que, a su vez, han aplaudido desde todos los puntos de nuestra geografía esta iniciativa.

¿Saben lo peor? Que el mismo día que conocíamos esta noticia, también salía otra en los medios (menos viral, por supuesto): el ministro Montoro desvelaba que en los Presupuestos Generales del Estado para 2018 no se han incluido los 200 millones de euros para financiar este año la lucha contra la violencia machista, sino sólo 80, rompiendo así el famoso pacto de Estado con el que tantas medallas se colgaron.

Seguiremos sufriendo la quema (figuradamente y no) de mujeres sin que los responsables de impedirlo a toda costa sean siquiera salpicados por el descrédito o la indignación. Seguiremos escuchando que la lucha feminista sólo "busca enfrentar a "hombres y mujeres" y obviando que ya existe una guerra clara con bajas en sólo uno de los bandos: el nuestro.
Una localidad de Sevilla "lincha" a la muñeca de Ana Julia, la asesina confesa del niño Gabriel.
Movimiento contra la Intolerancia ha denunciado los hechos que han tenido lugar en Coripe a la Fiscalía de Delitos de Odio de Sevilla. Aseguran que "se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia" y en presencia de menores. Otros años, las figuras "linchadas" han sido Bárbara Rey, Eva Sannum o Iñaqui Urdangarín.
El Diario, 2018-04-04
https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/localidad-Sevilla-Ana-Julia-Gabriel_0_757325133.html

El pasado domingo de Pascua, en la localidad de Coripe, se llevó a cabo la tradicional Quema de Judas en la Plaza principal del pueblo. Fue en este acto donde tuvo lugar el linchamiento de una muñeca, hecha de tela y de paja, que representaba a una mujer negra, con peluca rizada, que representaba a Ana Julia, la asesina confesa del niño Gabriel en Almería. La acción tuvo lugar "en un acto popular y delante de menores, donde se profirieron vejaciones racistas y violentas", incluidos disparos.

Así describe lo hechos, grabados en vídeo y reproducidos en redes sociales y algún medio, Movimiento contra la Intolerancia, que los ha denunciado ante la Fiscalía de Delitos de Odio de Sevilla. No es la primera vez que se "lincha" a una persona de manera ficticia, ya que la quema del judas es una tradición de la localidad calificada de interés turístico. De hecho, el año pasado se quemó a Barbara Rey, y en otras ocasiones a Eva Sannum, Iñaqui Undargarín o el asesino de Marta del Castillo. La persona que se representa en la quema es elegida por el AMPA del colegio de Coripe.

Expresiones "vejatorias y humillantes"

"La citada muñeca representativa de Ana Julia fue llevada a la plaza escoltada por unos hombres vestidos de escopeteros que antes de colgarla le atizaron varios golpes para después ser tiroteada con munición de salva, hasta que empezó a arder quemándose en su totalidad", explica el comunicado de la organización. Afirman que durante los hechos " se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia". Consideran agravante que todo este suceso tuviera lugar en un "contexto popular" y con menores como testigos.

Por todo ello, Movimiento contra la Intolerancia ha solicitado a la Fiscalía "la apertura de diligencias de investigación que clarifiquen responsabilidades ante estos hechos" apelando a un posible delito contra las libertades y derechos fundamentales del artículo 510 del Código Penal. La ONG considera que estos hechos "son contrarios a los más elementales principios del derecho reparador y que obvian el necesario interés del menor que ha de ser protegido en todo momento" ya que "públicamente se fomenta el odio y la violencia hacia la muñeca representativa de la confesa criminal del niño Gabriel y donde podrían desarrollarse estereotipos y prejuicios de naturaleza racista, misógina y xenófoba".

lunes, 26 de junio de 2017

#hemeroteca #machismo | Las mujeres que enfadaban a Javier Marías

Las mujeres que enfadaban a Javier Marías.
Para Javier Marías, nosotras, además de considerar estrellas del firmamento a todas las mujeres sólo por ser mujeres, estamos también un poco locas, y por eso caemos en ‘conspiranoias’, como la del patriarcado y el género opresor.
Barbijaputa | El Diario, 2017-06-26
http://www.eldiario.es/zonacritica/Javier_Marias-barbijaputa-Gloria_Fuertes_6_658694142.html

Que los columnistas cipotudos españoles han encontrado en el feminismo una diana contra la que disparar no creo que se le escape a nadie. Seguro que le vienen a la mente un buen puñado de ellos. Cambian sus caras y sus nombres pero no su misoginia, que los lleva a sacar las mismas conclusiones machistas hablen de lo que hablen, escriban de lo que escriban, piensen en lo que piensen.

Cuando escriben de mujeres es sólo para venerar sus físicos o para odiarlas por lo mismo. Rara vez uno de estos columnistas cipotudos dedican sus columnas a mujeres (mucho menos a mujeres cuyas apariencias no encajen dentro los consabidos cánones que contentan a la cipotudez) y, cuando lo hacen, jamás lo enfocan de igual a igual, sino que adoptan un tono (en el mejor de los casos) paternalista-condescendiente que dice más de lo que supuran sus líneas. A muchas ya hace años que no nos engañan, y quizás por eso insisten en tratar a las mujeres como objetos con los que ganarse el pan que surten en Casa Lucio, para que nuestra rabia viralice sus textos.

En realidad les da igual toda esa pataleta feminista que viene tras cada artículo perpetrado, su miedo de hecho está muy lejos del griterío; es precisamente la ausencia de éste los que les aterra. ¿Hubiera leído mucha gente a Pérez Reverte contar que ha estado bebiendo Frangelico en Casa Lucio si no hubiera dicho que Christina Hendricks tiene las tetas gordas? ¿Hubiera leído tanta gente ayer la opinión de Javier Marías sobre una autora si no hubiera sido un ataque a Gloria Fuertes y al feminismo? ¿Lee la misma cantidad de personas a Salvador Sostres cuando escribe sobre las virtudes de nuestra España que cuando dice que "las lesbianas no existen"? Estas preguntas se responden solas. Y ellos lo saben.

El problema no es el daño que hagan, porque la verdad es que no lo sé calcular. A veces me digo que hacen mucho, y otras estoy segura de que sólo nos envían más y más mujeres a la lucha. El problema es que desinforman y eso a veces puede generar dudas, como ha hecho Javier Marías este domingo es su columna de El País. El escritor, que como el resto de compañeros de cipotudez lleva mal la difusión que las feministas hacen de las obras de otras mujeres, cargó su pluma y decidió que era buena idea dispararla contra Gloria Fuertes en un artículo llamado "Más daño que beneficio". Contra Fuertes y contra el feminismo, por supuesto. "¿Cómo puedo relacionar yo estas dos cosas?", se preguntaría el buen hombre en su sillón orejero de piel al tiempo que encendía su pipa. Y se le encendió la bombilla. "Voy a decir que Gloria Fuertes es considerada una poeta relevante por culpa del feminismo, que le da mucha difusión". Y, con esta ideaza como base, en su columna escribe:
"En la actualidad hay una corriente feminista que ha optado por decir que cuanto las mujeres hacen o hicieron es extraordinario, por decreto. Y claro, no siempre es así, porque no lo puede ser. Como no puede serlo cuanto hagan los catalanes, vascos o extremeños, o los zurdos o los gordos o los discapacitados (...) Hoy, con ocasión de su centenario, sufrimos una campaña orquestada según la cual Gloria Fuertes era una grandísima poeta a la que debemos tomar muy en serio".
Gloria Fuertes te puede gustar o no. Hasta ahí, todo en orden, tú puedes decir que este u otro autor no te parece bueno en absoluto por los motivos que tú expongas y lo único que se te puede rebatir es que tu gusto no es compartido por quien te lee. Hasta ahí, todo bien. Javier Marías no da ni un sólo motivo en toda su columna sobre por qué a Gloria Fuertes no hay que tomarla en serio: no sabemos qué ha leído de ella ni qué razones le han llevado a ningunearla como escritora. No sabemos si es una ausencia de motivos planeada o si es que estaba tan concentrado en atacar al feminismo que se le pasó. Sea como fuere, es fácil llegar a la conclusión de que a Javier Marías lo que le molesta no es Fuertes sino la difusión de obras de mujeres por parte del feminismo. Le revuelve un poco que, tras siglos de invisibilización, muchas de nosotras hayamos decidido dar viralidad a contenidos creados por otras que fueron silenciadas por el simple hecho de ser mujeres.

Y para fortalecer un argumento que nace de la misoginia y que a priori es débil, se inventa que el feminismo considera cualquier obra femenina como una obra de arte. No sé a cuántas feministas conoce el señor Marías, pero podría asegurar que cualquiera de nosotras conoce a muchas más que él, y yo no conozco a nadie que considere que las mujeres sólo creamos oro cuando pintamos, escribimos, esculpimos o actuamos. Nadie es nadie. Lo que sí creemos las feministas es que es necesario paliar una injusticia histórica como es la de haber enterrado y olvidado obras sólo porque las escribieron mujeres.

Como cualquier machista con más de nos neuronas que no cae en el "vete a fregar" porque sabe que queda en ridículo, Marías tiene a bien recomendar a otras mujeres (que sí tienen su visto bueno y que sí merecen la fama que ostentan), para que no parezca lo que es: que fue el machismo lo que le llevó a escribir su columna.
"Así, cada vez que se descubre o redescubre a alguna pionera de algún arte, pasa a ser al instante una estrella del firmamento, a la altura de los mejores, sólo que eclipsada tozudamente por los opresores del otro sexo. En contra de esa supuesta y maligna 'conspiración', tenemos el pleno reconocimiento (desde hace ya mucho) de las artistas en verdad valiosas: por ceñirnos a las letras, Jane Austen, Emily y Charlotte Brontë, George Eliot, Gaskell, Staël, Sévigné, Dickinson, Dinesen, Rebecca West, Vernon Lee, Jean Rhys, Flannery O’Connor, Janet Lewis, Ajmátova, Arendt, Penelope Fitzgerald, Anne Sexton, Elizabeth Bishop, en el plano del entretenimiento Agatha Christie y la Baronesa Orczy, Crompton y Blyton y centenares más; en España Pardo Bazán, Rosalía, Chacel, Laforet, Fortún, Rodoreda y tantas más".
(Desde aquí le damos las gracias, señor Marías, sin la opinión de un hombre no sabríamos diferenciar por nosotras mismas a las autoras buenas de las malas. Porque como usted bien sabe, no tenemos criterio).

Marías entrecomilla la palabra conspiración después de admitir que "hoy lamentamos que durante siglos no se las dejara ni siquiera estudiar, ni ejercer más oficios que los manuales" (a esta falacia de reconocer un hecho innegable para luego negar sus consecuencias habría que ponerle ya nombre). Y es que nosotras, además de considerar estrellas del firmamento a todas las mujeres sólo por ser mujeres, también estamos un poco locas y caemos en ‘conspiranoias’, como ésa del patriarcado y el género opresor. Ojalá no fuéramos tan crédulas para no enfadar domingo tras domingo a éste y otros señores. Recuerdan mucho a aquella cita de Virginia Woolf (perdonen, no está en la lista buena, pero me atrevo a citarla): "Exceptuando la niebla, parecía controlarlo todo. Y, sin embargo, estaba furioso".

Cuando Marías cita a todas esas autoras, me asalta la duda de si las ha buscado en Google tecleando "escritoras muy buenas, pero buenas en plan: sin crítica posible" o sí que ha leído algo sobre ellas y/o de ellas pero bueno, qué-más-da, de-perdidos-al-río. Porque lo cierto es que, con poco que las hubiese investigado, ya sabría don Marías que mejor no haberlas nombrado, ya que sus propias historias de miseria e invisibilización hablan por sí solas; y no precisamente para darle la razón al don.

Prefiero inclinarme por la "opción Google" antes que pensar que Marías sabe a qué se enfrentaron esas mujeres por tener la osadía de adentrarse en el mundo de los hombres. Y cómo muchos de sus colegas de profesión las trataron (aquí un hilo interesante de una feminista difusora de mediocridad).

Veamos algunas de las citadas:

Emily y Charlotte Brontë: la obra más famosa de las Brontë, 'Cumbres Borrascosas' no fue considerada un gran obra hasta mucho después, sus contemporáneos no le dieron valor. Las hermanas Brontë usaron en sus inicios nombres masculinos para que alguien las leyera.

George Eliot: Otra que se puso un nombre masculino para evitar una conspiración que nunca existió. Su nombre era Mary Anne Evans. Si a día de hoy tiene reconocimiento es porque tuvo que optar por el nombre de George para poder escribir de algo más que de amor romántico. Mucha gente (incluso a día de hoy) ha leído 'El molino del Floss' sin saber que está leyendo a una mujer.

Jane Austen: en vez de masculinizarse como hicieron muchas otras mujeres y adoptar un nombre de hombre para tener más libertad en sus escritos, escribió bajo el nombre "By a lady". Y ya eso era un riesgo. Pero Austen hizo malabares para no salirse de historias que giraran en torno al amor romántico y al matrimonio de sus protagonistas, salirse de esa temática era más arriesgado aún que dedicarse a escribir siendo mujer. Woolf, en ‘Una habitación propia’, dejó claro el porqué de este particular: "La crítica asegura que tal libro es importante porque trata la guerra. Otro, por el contrario, es insignificante porque se ocupa de los sentimientos de las mujeres en una sala de estar". Mientras las mujeres escribieran de amor, estaban más o menos controladas dentro del "libertinaje" que suponía escribir en sí mismo (y esto nos lleva a otra gran frase de otra mujer, Kate Millet, "El amor ha sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los hombres gobernaban.")

Como contó más tarde el sobrino de Austen en sus memorias: "Que pudiera realizar todo esto es sorprendente, pues no contaba con un despacho propio donde retirarse y la mayor parte de su trabajo debió de hacerlo en la sala de estar común, expuesta a toda clase de interrupciones. Siempre tuvo buen cuidado de que no sospecharan sus ocupaciones los criados, ni las visitas, ni nadie ajeno a su círculo familiar".

Emily Dickinson: es gracioso que la nombre precisamente a ella, porque murió sin haber visto prácticamente nada salido de su puño publicado. Sólo años más tarde, cuando ya no estaba tan mal visto que las mujeres escribieran, algunas feministas "difusoras de artistas que no deben tomarse en serio" la sacaron de donde fue olvidada. Hoy es considerada como la imponente poeta que es para que Marías pueda nombrarla en sus artículos.

Podríamos seguir, pero creo que todo se resume en aquella frase de otra de las citadas por Marías, Emilia Pardo Bazán, sobre la conspiración que entrecomilla él y que ella describe como "si en mi tarjeta pusiera Emilio, en lugar de Emilia, qué distinta habría sido mi vida".

Podríamos seguir, como decía, pero sería repetitivo; no es difícil entender los obstáculos que encontraron en vida estas autoras, y cómo no fueron reconocidas hasta que el feminismo hizo avanzar a la sociedad. Una vez dados los pasos necesarios hacia delante, hubiera sido imperdonable que sus obras no se hubieran desempolvado como ahora desempolvamos a escritoras de la II República como Luisa Carnés. La Historia, con la colaboración necesaria de señores con el criterio lleno de prejuicios, ha enterrado siempre obras y vidas de mujeres porque eran mujeres. El progreso y el feminismo hacen que otras mujeres quieran investigarlas, homenajearlas, conocerlas y recordarlas, y poder sumar sus creaciones a las bibliotecas donde siempre debieron estar.

Lamentablemente, siempre habrá hombres -que jamás tuvieron el problema de las incontables mujeres de cuyas obras jamás sabremos nada- que usarán sin remordimientos su lugar privilegiado para echar otra capa de tierra a las enterradas. Y, de camino, también a las que están con pala en mano intentando salvar la memoria.

Y TAMBIÉN…
24 escritoras brillantes que no estaban en el canon tradicional hasta ahora.
Esther Miguel Trula | Magnet, 2017-06-26

https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/19-escritoras-brillantes-que-no-estaban-en-el-canon-tradicional-hasta-ahora